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Antón Castro

Fotógrafos

LAS FOTOS DE NELLI PALOMAKI

Nelli Palomaki nació en Forssa, Finlandia, en 1981. Suele realizar retratos en blanco y negro que muestran una especial complicidad y cercanía con los personajes que capta. Sus retratos poseen personalidad, hondura, calidez. Ha hecho también muchos retratos de niños, con esta contundencia.

 

ASOMARSE AL EXTERIOR

LA FOTÓGRAFA

 

Eres como una aparición.

O un ángel rubio. O una mirada limpia

Que se asoma a la ventana

Con su cámara y la curiosidad de la luz.

Si quieres, puedes mirarme:

Estoy en el andén, solo, perdido,

Como si esperase a que me hicieras

Un retrato.

 

(De Dietario de olvidos. Manuel Martín Mormeneo. No he podido saber de quién es la foto.)

PILAR Y GONZALO: ANIMAMUSICAE AVANZA

PILAR Y GONZALO: ANIMAMUSICAE AVANZA

 

Hace unos días me encontré a Pilar Irala -que forma el proyecto artístico y musical Animamusicae con su compañero Gonzalo Arruego- en la Universidad San Jorge, donde es una de las jefas de estudio; otra es María Angulo. Gonzalo y Pilar sufrieron hace algún tiempo un terrible accidente de automóvil: fueron arrollados y se desplomaron por un barranco. Pilar ya está recuperada y sigue trabajando y haciendo fotos. Ahí dejo algunas:

Gonzalo y Pilar Arruego en una exposición suya.

GLORIA GARCÍA, EN LA SALA BARBASÁN

GLORIA GARCÍA, EN LA SALA BARBASÁN

El pasado jueves, en la sala Barbasán, Gloria García inauguraba una exposición fotográfica. Este es el texto del díptico que redacta Carlos Cánovas. La foto pertenece a la serie 'Formas sin tiempo'.

 

EL ARTE DE GLORIA GARCÍA

 

Por Carlos CÁNOVAS

Hace muchos años que Giorgio de Chirico dejó escrito que “la sombra de un hombre que camina al sol encierra más misterio que todas las religiones del planeta”. La sombra que nos persigue es acaso un castigo impuesto por alguna divinidad para que nuestro caminar en pos de la luz sea más arduo y penoso.

 

A Gloria le gustaba jugar con las sombras cuando era una niña. Al descubrir que podían escaparse de su dueño, le pareció que la existencia de las sombras no era tan oscura, ni tan siniestra, ni tan misteriosa. Simplemente esa existencia estaba en otro plano, en el plano de la huella, con la que convive a menudo, en el plano de la emanación del cuerpo, impregnando espacios y lugares que, en su vagar, podían resultarle queridos.

 

Hay sombras y huellas que flotan en algún éter amable, perfiles que caminan por muros ancestrales, con su soledad a cuestas, desde la época de las cavernas, hay sombras-transparencia que se desdoblan en abandonadas medianeras, las hay que leen al amor de alguna lumbre hogareña a altas horas de la madrugada, las que rumian su penosa existencia bidimensional y las que ríen en un rincón inopinado de cualquier lugar-casa.

 

Reconocerlas es uno de esos placeres que, en nuestra estúpida existencia, hemos dejado atrás. Me pareció, desde el primer momento, que las figuras de Gloria tenían mucho de familiar, incluso de entrañable. Quizás me resultaron queridas también porque reconocí en ellas la propia naturaleza de la fotografía, un poder que, al fin y al cabo, permite el registro en un plano de lo efímero, la fijación de sombras y huellas que, de otro modo, siempre en búsqueda de una identidad capaz de materializarlas, estarían condenadas a errar eternamente con su ingravidez y su misterio.

LAS FOTOS DE CHRISTER STRÖMHOLM

Ayer vi, con mi hijo Daniel, el final épico del partido de Nadal ante Andy Murray. Parecía que iba a ganar el escocés, que sacaba mejor, restaba mejor y parecía haberle tomado la medida al campeón español, que no encontraba el modo de cerrar los puntos. Finalmente, Nadal venció a Murray como él suele hacerlo en los grandes momentos: de manera épica. Su fuerza mental venció la fragilidad de Murray. Luego, vimos un rato al Real Zaragoza, que languidecía de nuevo ante el juego ordenado y preciosista del Villareal, muy superior, sin duda. El Real Zaragoza atraviesa por un momento crítico, no tanto por su ubicación en la cola, sino por la falta de ideas, de juego, por el bajo nivel de algunos de sus jugadores y por la baja forma, ya irreversible, de otros como Jorge López o Braulio, y los constantes regalos en forma de malos modos de Contini. El Real Zaragoza tiene a un chaval maravilloso en sus filas, en el banquillo: Kevin Lacruz. No va  a ser la salvación de nada, tiene apenas 18 años, pero al menos que le ayuden a ser grande, a mostrarse como es. He estado viendo jugadas suyas con la selección española y es fantástico: necesita protección, confianza, minutos para ir madurando. Es distinto. Ahora mismo no hay nadie tan prometedor como él, ni Ander Herrera, que ya tiene los dos pies y no sé si la cabeza fuera del club.

 

Luego nos fuimos a ver la exposición de Ángel Pascual Rodrigo en la galería A del Arte, con Montse y Mariano. La exposición de Ángel está bien: lírica, de un soñador, de un paisajista que defiende la belleza en el arte y a veces se atreve a cruzar la noche, a mirar entre los espectros; también es un artista de atmósferas y de faros entrevistos en medio de la tormenta o en día serenos. Y allí vi la última entrega de la revista Exit, tan cuidada siempre. Mariano me la prestó porque tiene un monográfico sobre fotografías de niños, algunas excepcionales, entre ellas Lewis Hine, Sally Mann, la fotógrafo que ha retratado desnudos a sus propios hijos, o el gran maestro sueco Christer Sröhmholm, nacido en 1918 y fallecido en 2002. Ha sido uno de los más grandes fotógrafos suecos del siglo XX, residió muchos años en París, donde realizó numerosas fotos en blanco y negro, y luego viajó por India, Japón, Estados Unidos o diversos lugares de África. Traigo aquí una selección de sus fotos, casi nunca nada complacientes.

Esta foto es de 1959 y está tomada en Barcelona.

LAS FOTOS DE JOSÉ MIGUEL DE MIGUEL

LAS FOTOS DE JOSÉ MIGUEL DE MIGUEL

El próximo día 26 de noviembre, será inaugurada en Valladolid la exposición “LA ALEGRIA DE VIVIR FOTOGRAFÍAS DE JOSÉ MIGUEL DE MIGUEL” en la Sala Municipal de Exposiciones San Benito de Valladolid formada por más de medio centenar de uno de los grandes maestros desconocidos de la fotografía española del siglo XX, como es JOSÉ MIGUEL DE MIGUEL, autor imprescindible a la hora de entender la fotografía española de la segunda mitad del siglo XX.

 José Miguel de Miguel es el prototipo de fotógrafo aficionado de posguerra: buen conocedor de la técnica. Con esta trayectoria se podría esperar de él una obra plagada de tópicos o una obsesión por realizar aquellas fotos preciosistas que ganaban los concursos. Y aunque es innegable que se volcó en este ámbito y obtuvo los mejores reconocimientos de la época, tuvo una virtud personal y creativa que imprime un carácter extraordinario a toda su obra: un innato sentido del humor.

Un humor ingenuo y vitalista que recorre toda su obra: es el caso de sus magistrales puestas en escenas casi cinematográficas (Iniciación, 1959), que está a menudo en el filo de lo exagerado sin atreverse a sobrepasarlo (Retrato de una boda, 1967). Sus tomas desprenden una perfección exagerada fruto de la construcción de las composiciones: su hijo, mujer y amigos colaboraron para recrear unas tomas redondas que añaden un punto de modernidad y distancia a una obra que, de otro modo, rozaría el cliché. Convive con ese humor cándido una mirada socarrona que se resume magistralmente en los títulos de fotografías como Últimos refugios 1968, Perrerías 1954 o Tribuna preferente 1958, en los que da cuenta de una elocuencia que va mucho más allá de meros pies de foto.

 

Otro de sus grandes focos de atención fue el reportaje a la manera del instante decisivo que practicó con una mirada bienintencionada, pero a la vez crítica, hacia la realidad de su época. Curiosamente, el posicionamiento desde su mentalidad burguesa nos transmite una mirada a los cincuenta y sesenta complementaria a la de sus fotógrafos contemporáneos, mucho más críticos y conscientes de los movimientos de renovación fotográfica. En esta línea tiene imágenes contundentes como La alegría de vivir, 1966, que da título a esta exposición, junto a infinidad de fotografías de niños (a los que dedicó siempre una atención especial) o los recurrentes contrastes entre los pequeños y los adultos (Imitación, 1970).

 

 

JOSÉ MIGUEL DE MIGUEl

José Miguel de Miguel (1916, Cartagena – Valencia 1988) trabajó como escribiente en la notaría de su padre. En el año 1958 se trasladó a Valencia donde ingresó en el Foto Club de la ciudad, allí formó en 1962 el grupo El Forat junto a José Segura Gavilá, Francisco Sanchís y Francisco Soler Montalar. También se integró en la Agrupación Fotográfica, mientras profesionalmente trabajó como representante de Nikon en Valencia. Participó en numerosos concursos, en los que consiguió infinidad de premios nacionales e internacionales. En 1967 fue nombrado arista FIAP, galardón otorgado por la Federación Internacional de Arte Fotográfico. En la década de los setenta expuso en diversas salas de Valencia, Tarragona y Lérida, pero fue en los ochenta cuando fue más reconocido, exponiendo en fotogalerías y en 1986 el IVAM, Centre d’Art Julio Gonzalez, una colección de 169 fotografías originales. Murió en Valencia en 1988.

De Miguel podría considerarse el clásico representante de fotógrafo amateur que, en los años 60, buscó en las agrupaciones un lugar de encuentro, difusión y debate para sus fotografías. Tratando los temas habituales de aquella época, sin embargo De Miguel destaca por una puesta en escena personal y por el sentido del humor que se transmite en toda su obra. Fotografías como Iniciación, además de un sarcasmo sin límites en los pies de foto, pueden condensar, con tres personajes situados en escena, la iniciación al tabaco de una generación.

 

Todas las obras de esta exposición pertenecen  a la colección de la Fundación Foto Colectania, una entidad que cuenta con un fondo de más de 2500 obras de fotógrafos españoles y portugueses, desde 1950 a la actualidad.  La totalidad de las copias fueron realizadas por el propio fotógrafo, un virtuoso del positivado, con exquisitos papeles de la época. 

*Esta nota es la de la promoción de la exposición en Valladolid.

'BORRADORES': UN MONOGRÁFICO DE FOTOGRAFÍA: GARCÍA RODERO, CASTRO PRIETO, E. MORENATTI, S. BALSELLS, M. SENTÍS...

BORRADORES OFRECE UN MONOGRÁFICO DE FOTOGRAFÍA CON ALGUNOS DE LOS MEJORES FOTÓGRAFOS ESPAÑOLES: CRISTINA GARCÍA RODERO, EMILIO MORENATTI, JUAN MANUEL CASTRO PRIETO, MIREIA SENTÍS Y SANDRA BALSELLS. LA VIDA Y LA OBRA DEL PIONERO MIGUEL PARÍS (1921-2004). LA ACTUACIÓN MUSICAL ES DE DANI FLACO

 

 

El programa Borradores dedica esta medianoche, a las 0.45, en Aragón Televisión, un monográfico a la fotografía, aragonesa y española, con motivo de la reciente celebración del X Seminario de Fotografía y Periodismo en Albarracín, que dirige Gervasio Sánchez.

 

Acude al plató el operador de cámara y reportero Miguel Ángel París para hablar de la figura de su padre Miguel París (1921-1004), fotógrafo y operador de cámara que se incorporó a TVE en 1958 y permaneció hasta su jubilación en 1986. Estos días es el protagonista de una muestra en la CAI y objeto de la recuperación de muchas de sus imágenes históricas a través de Aragón Televisión.

 

Borradores, desde Albarracín, ofrece reportajes y entrevistas con grandes cinco fotógrafos: Cristina García Rodero, Premio Nacional de Fotografía y fotógrafa de Magnum, explica su trayectoria, desde series como ‘La España oculta’ hasta sus reportajes de Haití, Georgia o ‘María Lionça’, esa deidad pagana del agua. Emilio Morenatti, fotorreportero nacido en Zaragoza y afincado en Andalucía (Premio World Press 2009 y mejor Fotoperiodista de 2010), recorre su carrera y explica sus impresionantes fotos sobre catástrofes y violencia de género, realizadas en Afganistán o Pakistán, entre otros lugares. Conmueve especialmente esa serie que hizo sobre mujeres a las que les han arrojado ácidos a la cara. Sandra Balsells, que es la coordinadora del Seminario, habla de sus viajes a los Balcanes, de una película sobre ese conflicto y sobre un proyecto como ‘Latidos de un mundo convulso’, que agrupó a diez periodistas. Y, como casi todos, aborda el embrujo de Albarracín.

Juan Manuel Castro Prieto ha realizado un libro y una exposición sobre Albarracín. Castro Prieto, fascinado con la obra del artista peruano Martín Chambi, ha seguido sus pasos en ‘Viaje al sol’ y ahora ha vuelto a hacerlo en una nueva serie. Pero además ha preparado el trabajo ‘Extraños’, y ha culminado un trabajo sobre la memoria en Albarracín, que se expone en el museo de la localidad. Y Mireia Sentís, que estaría en el campo de la fotografía conceptual o menos realista, analiza sus fotos, sus temas, sus exposiciones, sus publicaciones y su condición de periodista y presentadora de televisión. Dice, con gran sentido del humor: “En la tele, he ido de fracaso en fracaso”.

 

La actuación musical corre a cargo de Dani Flaco, cantautor catalán que interviene este próximo viernes en el Festival A Cántaros de Zaragoza, que tocará dos temas de su último álbum: ‘Secretos de sumario’, entre ellas la canción que da título al conjunto, y ‘No seamos enemigos’.

 

Por este orden, las fotos son de Cristina García Rodero, Juan Manuel Castro Prieto, Emilio Morenatti, Sandra Balsells y Mireia Sentís, un autorretrato.

 

LA BICI QUE HALLÓ ENRIQUE FLORES

LA BICI QUE HALLÓ ENRIQUE FLORES

Enrique Flores, ese gran dibujante, ese gran viajero con mochila repleta de lápices de colores, de curiosidad y de imaginación, vio esta bicicleta en Lavapiés y se acordó de que por aquí, entre Zaragoza y Garrapinillos del Canal, tiene un admirador suyo y de los paisajes del ciclista. Y me ha mandado esto.