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Antón Castro

Fotógrafos

LA FOTOGRAFÍA Y EL PAISAJE

LA FOTOGRAFÍA Y EL PAISAJE

MESA REDONDA

Fotografía y paisaje. El paisaje como construcción cultural

 

Centro Joaquín Roncal. Hoy domingo, a las 11.30

Coordinador: Antón Castro

 

Participantes

. Rafael Navarro (fotógrafo)

 

. Pedro Avellaned (fotografo)

 

. Chus Tudelilla (critico y comisaria de Arte)

 

. Julio Sánchez Millan (Presidente de la R.S.F.Z)

 

.Alberto Sánchez Millán (fotógrafo)

 

*Organiza en el Centro Joaquín Roncal, a las 11.30, el Colectivo ZPHoto, dentro de un complejo y rico programa de actos que incluye exposiciones, talleres, cursos y la apertura de una nueva sala en la calle Hermanos Argensola. El Colectivo ZPHoto está integrado por Eduardo Moreno, Vicky Méndiz, Christian Losada, Álvaro Calvo y Diego Ibarra. La foto es de Ansel Adams.

WILLY RONIS: OTRO POEMA DE LUZ

WILLY RONIS: OTRO POEMA DE LUZ

Willy Ronis, adorado por todo el público, será alabado muy a menudo por su rotunda poesía, por la magia del momento que él captaba con su cámara: por las calles de París, los muelles, la ternura de los enamorados y el encanto de lo popular. No se deje usted seducir tan sólo por el hechizo del primer plano de sus fotografías, pues, por detrás, se oculta un segundo plano y luego siguen otros más. Sus grandes imágenes, en las que forma y contradicción clásica francesa, pueden leerse en diferentes planos de sensibilidad.

 

BERTRAND EVENO

 

*Me encanta esta foto de Willy Ronis. Este admirable juego de luces, la mirada del niño, la taza, el ámbito casi mágico o maravilloso, y a la vez tan cotidiano, que ha creado este poderoso señor de la luz y el contraste.

WILLY RONIS HA MUERTO

WILLY RONIS HA MUERTO

Acaba de fallecer en París, casi a los cien años, uno de los grandes fotógrafos humanistas de dos siglos: Willy Ronis (1910-2009). Heredó inicialmente la pasión por la música de su madre, que era pianista, aunque luego se sumó al oficio de su padre, que tenía un laboratorio de fotografía. Pronto entró en contacto con artistas como David Seymour o André Friedmann (Robert Capa), y la fotografía acabaría por convertirse en la materia central de su existencia. Ronis –como Brassaï, como Doisneau, como Izis y como Cartier-Bresson, en gran medida- ha sido uno de los grandes cronistas de París: le interesaba el instante cotidiano que transformaba de inmediato en una obra de arte, en un cromo de vida.

 

Lo captó todo. Colaboró con revistas y periódicos, con agencias como Rapho, y se movió como pez en el agua en todas las disciplinas: la moda, la publicidad, el reportaje, el retrato, la estampa urbana, el tapiz de contraste que arrojaban la ciudad del Sena y sus rincones. En su obra, marcada por la profundidad y la evocación, por la delicadeza y la beldad, siempre se percibe la felicidad y la melancolía, la fiesta y la exaltación, la glosa de las pequeñas cosas, el lirismo y una percepción humanista que le coloca siempre al lado de los desheredados del mundo.

 

Willy Ronis captaba con dulzura lo ínfimo y lo convertía en escenario de luz, de amor, de convivencia. La fotografía de Willy Ronis hacía mejor a quien la miraba, sustancialmente porque lo arañaba muy adentro con su sensibilidad, con su callada emoción.

 

*Coloco aquí una de sus fotos favoritas: este ‘Desnudo provenzal’ de su mujer, Marie-Anne, que fue su principal modelo de los desnudos. Como detalle curioso: Willy Ronis dejó definitivamente la fotografía en 2001, a los 91 años, pero antes de colgar su cámara realizó su último desnudo.

DOROTHEA LANGE EN VERUELA

DOROTHEA LANGE EN VERUELA

Hoy he estado en el Monasterio de Veruela viendo la estupenda exposición de Dorothea Lange, ‘Los años decisivos’, compuesta por unas 80 piezas fechadas entre 1931 y 1947, fotos que recogen los ecos desoladores de la Gran Depresión y los procesos de emigración y la vida rural y urbana de Estados Unidos. Hay piezas maravillosas de esa fotografía documental, dotada de gran fuerza expresiva y de una especial comprensión de las clases más necesitadas, de una singular empatía hacia los seres a los que ha abandono el alimento, la estabilidad laboral o una idea de porvenir.

 

Por allí, entre otros, andaba Jesús, que lleva 31 años en el monasterio, trabaja diez horas en verano y ha vivido allí 18 años. Tiene maravillosos recuerdos de casi todo, especialmente de una actuación de Montserrat Caballé, de Teresa Berganza (se fue la luz y actuó a la luz de una vela) y de Tete Montoliu, que tocaría el piano un par de meses antes de su muerte.

UNA FOTO DE RONG RONG & INRI

UNA FOTO DE RONG RONG & INRI

Rong Rong ya era uno de los grandes fotógrafos contemporáneos de China. En 1999 viajó a Japón y allí conoció a una fotógrafa japonesa, Inri. Entre los dos se produjo un auténtico flechazo amoroso y de pasión por la fotografía y por las historias contadas a través de la cámara. Llevan juntos más de una década: al principio, se dice que ni siquiera se entendían porque hablaban idiomas diferentes. Ahora, tienen tres hijos y siguen compartiendo proyectos y exposiciones. Elena Ochoa ha apostado por ellos para su revista ‘C Photo Magazine’ y para sus exposiciones, producidas por Ivory Press. Me ha gustado especialmente esta obra que he encontrado en los depósitos de Internet.

EL RETRATISTA Y LA CALLE DEL CRIMEN

EL RETRATISTA Y LA CALLE DEL CRIMEN

EL RETRATISTA Y LA CALLE DEL CRIMEN

Si una mujer se atreviera a decir las calles que ama, yo diría sólo una: la calle Alfonso. Esta que aquí ven, con sus farolas, sus tiendas de ropa, sus cafés de ahora mismo y a la vez de otro tiempo, y la Basílica imponente al fondo. Debía ser la calle que siempre he querido borrar de mi cabeza. Aquí, en una taberna, ocurrió el suceso que ha marcado mi vida. Me llamo Soledad, Soledad a secas, hace tiempo que no cuento mi edad y que he olvidado mis apellidos porque los llevaba cambiados. Nací en Quinto de Ebro. Pongamos que mi madre se llamó Salomé Guillén y que tuvo un desliz inesperado. Felizmente casada, sucumbió a un hechizo ajeno. Apenas me dijo que se quedó prendada del fotógrafo que le hizo una foto de fiestas del Pilar con un fondo de barcas pintadas y de gigantes y cabezudos.
Él se empeñó en repetir varias tomas, fue esa la manera de decirle que no le pasaba inadvertida. Que ella no era una más, con el traje regional, en el ojo del objetivo. Un día, el retratista apareció en Quinto de Ebro con motivo de un reportaje. Reapareció dos días después. Y concertaron las primeras citas. Al principio, eran los encuentros del artista y la musa; luego, los de los amantes que se ocultan y se exigen y se desviven con una pasión tan febril como pecaminosa o prohibida. No era fácil entonces pasar inadvertidos y acabaron por levantar sospechas.

El principal afectado siempre es el último en enterarse, pero se entera. Alguien se lo dice. El marido de mi madre se percató y constató el engaño. Hubo reproches, agrias discusiones, intercambio de golpes entre los cónyuges. Pero las citas continuaban con nuevo sigilo. Ahora, los amantes sabían que se habían instalado en el abismo. El peligro era constante, pero lo sorteaban, hasta que se produjo ese momento en que las palabras parecen no servir y un solo gesto ilumina el destino. Y lo precipita o lo saja de cuajo. Eso hizo su marido. Con la rabia sorda de aquel a quien han transformado en intruso, con la ira de aquel a quien han dejado sin respuestas, humillado y ofendido, buscó su oportunidad.


La encontró en un café de esta calle. En realidad, en un café de Plaza de Sas, que se ensancha en un lateral de la calle Alfonso. Vio de espaldas al fotógrafo, avanzó y no le dio tiempo a nada. Le disparó, dos o tres veces, y se fue. El que debía ser mi padre partió en dirección al calabozo y el que iba a serlo de veras, sin que nadie lo supiera aún, acabó en el cementerio. Mi vida no ha tenido demasiados consuelos: algunos recuerdos inventados, como éste tal vez, y algunos retratos de mi madre tomados por el hombre que la enamoró en unas fiestas del Pilar, aquí, en un estudio de la calle Alfonso.

 

*El fotógrafo y blogger José Miguel Larraz ha entrado esta mañana en el blog y se ha fijado en este relato. Se publicó aquí hace cinco y lo rescato ahora, y le corrijo dos o tres detalles. Su página es  http://larraz.wordpress.com, y esta es una de sus fotos, que evoca el mundo de Juan Rulfo.

 

VICENTE ALMAZÁN Y SUS FOTOS

VICENTE ALMAZÁN Y SUS FOTOS

He recibido hoy esta nota de Vicente Almazán, un fotógrafo desvelado:

ETERNELLE PIAFF

Si alguna vez han sonado en el corazón de Antón Castro las canciones de la Piaf, por algo será. Pensando la forma de felicitarle su 50 cumpleaños, he visto en la calle San Pablo este estarcido y lo he fotografiado.

 

Su página web, linkada aquí ya, es realmente bonita. De las más bonitas que he visto en mucho tiempo. Sus fotos son realmente espectaculares.

Esta es: http://my.opera.com/Adarmes/blog

UNA FOTO DE JOSÉ ANTONIO DUCE

UNA FOTO DE JOSÉ ANTONIO DUCE

Recibo esta foto de felicitación de José Antonio Duce, con este pie:

 

La foto, mitad día mitad noche, puede ser una alusión a tu mitad de la vida.