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Antón Castro

Fotógrafos

ANIS AL-DOLEH, LA FAVORITA DEL FOTÓGRAFO

ANIS AL-DOLEH, LA FAVORITA DEL FOTÓGRAFO

[Ana Briongos, la viajera incansable, escribe: "Entrad en mi blog http://pasionviajera.blogspot.com/ y disfrutad de las fotos más sorprendentes. Las tomó el primer fotógrafo que hubo en Irán, el propio rey Nasser od-Din". El texto que sigue es suyo.]

 

Estas son algunas fotos tomadas por el rey iraní Nasser od-Din (1848/1896), de la dinastía Qajar, en su harén. Sus esposas y concubinas lucen unas faldas cortas parecidas a los tutús que vió el rey en los ballets de París. A su regreso a Irán, dicen los que han estudiado esa época, el shah introdujo la nueva moda entre las mujeres de su harén. Moda, por otra parte, que no trascendió a la población y que solo él fotografió. Cuando se abrieron los archivos fotográficos del Palacio Golestán de Teherán, apareció este tesoro de imágenes extraordinarias. Nasser od-Din Shah era un gran aficionado a la fotografía. Sus viajes a Europa le convirtieron en un admirador de los avances tecnológicos que allí se producían.

La favorita del rey, Anis al-Doleh tocaba el armonium que su esposo le había traído de Europa.

En la foto aparece ella misma en posición reclinada. Las cejas unidas eran un signo de belleza en la época Qajar. Hoy en día hay modernas muchachas iraníes que recuperan aquella estética y se muestran hermosas y cejijuntas.

 

GONZALO JUANES: 'EL COLOR DE UNA VIDA'

GONZALO JUANES: 'EL COLOR DE UNA VIDA'

PHotoBolsillo presenta un nuevo volumen de la colección 10 años, los 70 mejores fotógrafos españoles que tiene como protagonista a Gonzalo Juanes, un adelantado a su tiempo al introducir el color en plenos años 60. Setenta y cuatro imágenes configuran el monográfico.

Gonzalo Juanes apostó por el color en unos años teñidos de gris. Su técnica, revolucionaria entonces, giró alrededor de la idea que la fotografía española de los años 50 debía dejarse influenciar por los aires de renovación que venían de fuera.

Su miradas personal, la solidez en su técnica y sus influencias extranjeras en su tratamiento de la luz así como en sus temas y enfoques, fueron muy elogiados.

En sus fotografías de temática social destacan especialmente los paisajes mineros asturianos, habitantes de pequeñas localidades de la zona noreste asturiana, celebraciones, escolares, rincones de su ciudad natal y ambientes de la capital, dejando para el final instantáneas sobre su vida personal, como fotografías de sus padres, esquinas de su casa y de su estancia en el hospital.

José Manuel Navia, fotógrafo asociado a la agencia Vu y fiel conocedor del trabajo y de la trayectoria de Gonzalo Juanes, se encarga en el prólogo de presentar al fotógrafo con un breve texto de profunda admiración y respeto por todo lo que supuso para la fotografía.

Gonzalo Juanes (Gijón, 1923) fue un fotógrafo autodidacta adelantado a su época. Formó parte del Grupo Afal (Agrupación Fotográfica Almeriense) junto a otras reconocidas personalidades como Oriol Maspons, Gabriel Cualladó o Ramón Masats. La temática de su obra fue variada, centrándose en los paisajes mineros y sus habitantes asturianos, escolares, rincones de Gijón o las calles de Madrid.

PHotoBolsillo es una colección editada por La Fábrica que se publica desde 1998. Dirigida por Chema Conesa, esta biblioteca de fotógrafos españoles, se dirige tanto al fotógrafo profesional como a todos los aficionados.

 

[Esta información corresponde al gabinete de prensa de La Fábrica. Gonzalo Juanes expondrá próximamente en la galería de la FNAC de Zaragoza. Esta foto pertenece a la muestra itinerante El color de una vida, y se titula sencillamente ‘Gijón 1966’]

 

PATRICIO JULVE Y JOSÉ ANTONIO DUCE, EN MIRAMBEL

PATRICIO JULVE Y JOSÉ ANTONIO DUCE, EN MIRAMBEL

Desde el oscense Loarre al turolense Maestrazgo con un  FELIZ AÑO NUEVO.

Patricio Julve

 

*[No estoy seguro del todo, pero esta foto de Mirambel parece de Patricio Julve. Un historiador de la fotografía recuerda que también podría ser de José Antonio Duce, que realizó espléndidos reportajes de la zona en varias épocas, pero especialmente en 1977. En cualquier paso, en contra de lo que se decía por ahí, parece más que probable que Duce y Julve se hayan conocido y que hayan compartido alguna sesión fotográfica.]

JOSÉ ANTONIO DUCE: FOTÓGRAFO DE LOARRE

JOSÉ ANTONIO DUCE: FOTÓGRAFO DE LOARRE

"Bien podría ser aquella Violante de Luna,  abadesa de Trasobares, que tanto había pecado en vida."

 

 

[José Antonio Duce me envía esta foto del castillo de Loarre y entresaca de Fotografías veladas este fragmento. Gustoso coloco aquí esta foto, y os deseo a todos los visitantes del blog y amigos una bella noche y un venturoso 2009 con menos guerras, más poesía, locas pasiones, y toda la alegría y la creatividad posibles. Y si hay salud y un poco de dinero, y menos crisis, mejor.]

JOSÉ ANTONIO DUCE, PATRICIO JULVE Y LOARRE

JOSÉ ANTONIO DUCE, PATRICIO JULVE Y LOARRE

Tu Patricio Julve y Loarre me traen muchísimos recuerdos.  Conocí Loarre de la mano de Joaquín Gil Marraco que lo fotografió en numerosas ocasiones y publicó un fascículo con sus fotos editado en los años sesenta por CAZAR, mucho antes que Durán Gudiol.  De aquellos años son mis primeras fotos del castillo.  Años después, en 1987,  se me ocurrió proponer al Hermano Mayor de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén el realizar un concurso fotográfico sobre el tema  "La entrada de Jesús en ... LOARRE" .  Se contó con la colaboración del Pueblo Hebreo y de los Romanos, ambos de la semana santa zaragozana. Y dicho y hecho. Un domingo dos autobuses en ruta a Loarre.  Vestuario y preparación de la escena. Lo más difícil fue el encontrar una borrica para el seudo Jesús.  Nos la facilitó un labrador de Casetas y la trasladamos en una furgoneta DSKV hasta el castillo. Lo curioso, según nos informó el propietario, fue que la burra que se llamaba Antonia no trabajaba ni se movía si no se le daba un trago de vino en bota, lo cual comprobamos  sobre el terreno.  Más de mil fotografías y un excelente día de convivencia que culmino días después con el fallo del Concurso, que fue todo un éxito. Yo participé fuera de concurso ya que me correspondió presidir el jurado calificado. Te adjunto dos de mis fotos de aquel día.

*Una de las fotos de José Antonio Duce, que realizó en el castillo de Loarre.

 

JUAN GELMAN: DOS POEMAS DE FOTOGRAFÍA

JUAN GELMAN: DOS POEMAS DE FOTOGRAFÍA

 

Hace tres o cuatro semanas conocí a Juan Gelman en Madrid, y hace unos días me llegó Gotán y otras cuestiones. Poesía I (1956-1962), que ha publicado Jesús Visor en el año en que su editorial cumple 40 años. Hay muchos poemas que me han gustado mucho. Gelman mezcla como pocos la realidad más cotidiana con técnicas vanguardistas y un lenguaje muy personal, pero me quedo con dos especialmente, debido a que estos días ando dándole vueltas a las fotografías a raíz de mi libro Fotografías veladas. Javier  Vázquez que invitó a su programa, e intervine después de que Gonzalo de la Figuera recomendase a Josele Santiago, Albert Pla y Corcobado. Ambas piezas pertenecen al libro Velorio del solo, fechado en 1961.

 

FOTO

 

En la fotografía que tus ojos vuelven dulce

hay tu rostro de perfil, tu boca, tus cabellos,

pero cuando vibrábamos de amor

bajo el oleaje de la noche y el clamor de la ciudad

tu rostro es una tierra siempre desconocida

y esa fotografía el olvido, otra cosa.

 

FOTOGRAFÍAS

 

Mirando en viejas fotos mi rostro en que no estás,

la mejilla en que no estás como dolor, olvido,

pienso que harán en China ahora

con tanta tristeza como se me caía,

o crecerá como otro otoño humano

lleno de oros, de dulzura,

con un fuego en el medio como tu nombre, o sea

como cuando encontré la justicia en el mundo

y era como tu rostro,

mejor dicho, te amo.

 

[El motivo de la ilustración es del fotógrafo, ilustrador y pintor Raoul Hausmann, que nació en Viena en 1886 y murió en Limoges en 1971, y perteneció al círculo dadaísta, fue uno de los fundadores del movimiento en Berlín. Vivió durante siete con Hannah Höch, con quien realizó sus primeros montajes fotográficos, y a mediados de los años 30 se estableció en Ibiza. Posteriormente, residiría en Zurich, Praga, París, y en 1944 fijó su residencia definitiva en Limoges. Fue un creador muy completo: pintor y tipógrafo, fotomontador, creador de moda y bailarín, fotógrafo, escritor… El Palacio de Sástago ofrece una vasta selección de su obra, y entre ellas, en una sala interior, se expone esta pieza.]

SARAH MOON: MODA, ELEGANCIA Y SOFISTICACIÓN

SARAH MOON: MODA, ELEGANCIA Y SOFISTICACIÓN

Ayer hablé mucho de la fotógrafa Sarah Moon con Gonzalo de Diego. Encuentro esta estupenda foto y aquí la dejo. No sé cuándo volveré a poner fotos.

MELENDO PEGADO POR EL OJO A UNA CÁMARA

MELENDO PEGADO POR EL OJO A UNA CÁMARA

JOSÉ ANTONIO MELENDO

EL CAZADOR DE INSTANTES DEFINITIVOS

 

 

Fue Javier Torres, ese hombre que está siempre en el camino con su camión, sus teléfonos móviles y su cámara digital, quien me habló por primera vez de José Antonio Melendo. Tienes que conocer sus fotos, tienes que conocerlo a él, me dijo. Melendo, con su timidez infinita y su opulenta humanidad a cuestas, me mostró algunas piezas: parecía haber inventado, a orillas del Canal Imperial, una Zaragoza nocturna de cine negro. Poco después acudió a Albarracín a impartir clases de fotografía digital: despacioso, con su aparente lentitud, sedujo a todos los alumnos. Les enseñó a captar los lienzos pintados, las murallas, el cauce del río Guadalaviar, el imponente celaje que se vierte sobre el pueblo con sus pájaros de nubes. Pero, sobre todo, les enseñó a mirar: a tantear los ángulos, a componer, a contemplar el paisaje y los tejados como si acabasen de irrumpir como una ciudad sumergida. Poco más tarde, José Antonio Melendo se revelaba como un fotógrafo imprescindible: estaba en todas partes, iba de aquí para allá, miraba siempre entre la multitud, en una presentación, en una representación teatral, en un concierto de música. Y la novela visual de cada día se instalaba en su blog, tan necesario. Melendo tenía una doble vida: hacía fotos de bodas, y quizá de comuniones y bautizos, y hacía foto artística y de reportaje con verdadero afán. Con la obstinación de un francotirador.

El momento culminante de su trayectoria fue durante la Expo. Había probado cámaras, había probado luces naturales, se había preparado a fondo para la gran cita. Quería que nada le pasase inadvertido: quería ser un hombre de acción desde detrás del objetivo. Lo captó casi todo, antes, durante y después: se asomó al gran sueño en sus vísperas, arracimó sus resplandores y su arquitectura, compuso el poema visual que se avecinaba. Y luego, sigiloso y hombrón, con sus toneladas de pudor, lo atrapó todo: la magia del atardecer, los desfiles, las puestas en escena, la belleza inefable de los edificios durante la noche, los rostros fugitivos que él tornó inmortales, captó y capturó la noche inolvidable en que Zaragoza parecía un hechizo futurista. Se atrevió a ver de otro modo. Se atrevió a sentir la Expo, a sentir la fotografía hasta el tuétano del alma y del ojo. Y he aquí el resultado: imágenes que hablan por sí solas, imágenes rebosantes de contraste, de beldad, de fuego íntimo, imágenes y seres que van y vienen nimbados de felicidad y de asombro. Imágenes que evocan el fulgor definitivo de una aventura colectiva que a todos nos abrazó y que aún nos abraza en cada una de las instantáneas de José Antonio Melendo, el cazador de instantes definitivos. El cazador que mira como si nadie hubiese mirado antes.

[José Antonio Melendo ofrecerá el lunes, en el Centro Cultural del Actur de Ibercaja, una conferencia-proyección sobre sus fotos de la Expo.]