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Antón Castro

Músicos

UNHA CANCIÓN PARA SEMPRE

UNHA CANCIÓN PARA SEMPRE

[Unha das miñas canción favoritas de sempre. A que mais cantei coa miña nai estes días. Ela entonaba, cunha voz apenas audible, o arranque e o final: "Adiós ríos, adiós fontes / adiós regatos pequenos,/ adiós vista dos meus ollos, / non sei cando nos veremos"].

https://www.youtube.com/watch?v=SEw2pqY2Kfg

 

*Unha foto de Carme de Castro coa súa neta Sara. Retrato de Patricio Julve.

HISTORIA DE LA BANDA DE EJEA: UN DIÁLOGO CON JAVIER COMENGE

HISTORIA DE LA BANDA DE EJEA: UN DIÁLOGO CON JAVIER COMENGE

ENTREVISTA. JAVIER COMENGE. Director musical de la Banda Municipal de Ejea

 

“La Banda de Ejea es como

una familia que hace música”

 

ANTÓN CASTRO. Zaragoza

La Banda Municipal de Ejea de los Caballeros se fundó hace ahora un siglo, en 1914. El pasado domingo, a las 18.00, en la Sala Mozart del Auditorio ofreció un concierto benéfico a favor de la Asociación Española contra el Cáncer. Su director Javier Comenge, de 40 años, repasa un siglo de historia y los sueños de futuro.

Empecemos, ¿qué significa que una Banda Municipal de Música como la de Ejea cumpla un siglo? 

Una gran satisfacción y, sobre todo, la gran alegría de participar este año en los actos que se están realizando.

 

¿Cuáles fueron sus orígenes? 

Los primeros documentos que aparecen en el archivo municipal datan de mitad del siglo XIX y hay datos y fechas concretas a partir de 1881. En Ejea y en la comarca de la Cinco Villas desde finales del S. XIX aparecen músicos locales con grandes inquietudes por la música, sobre todo de viento y percusión. Es en 1913 cuando el Ayuntamiento acuerda constituir la Banda Municipal de Música de Ejea y se materializa en 1914 con el reglamento de la Banda y una partida presupuestaria para el director y la compra de instrumentos. Y así hasta hoy.

 

¿O sea, que ya existía una tradición especial de música en la localidad? 

Sí, desde finales del siglo XIX en Ejea y la comarca de las Cinco Villas la música ha tenido importancia y relevancia en las fiestas patronales y en el acompañamiento de las autoridades. A partir de la mitad del siglo XX, y hasta 1980, la banda de música tocaba todos los domingos desde San Juan hasta las fiestas del Pilar.

 

¿Cuáles serían las dos o tres anécdotas que le han contado y que más le impresionaron? 

Que un año para San Juan, a mediados de 1950, el alcalde decidió que la banda de música no tocara en las fiestas; los jóvenes furiosos rompieron los instrumentos. La Banda estuvo un año sin poder tocar hasta que hubo partida presupuestaria para adquirir el material. Otra anécdota: la banda tocaba desde los 1940 a 1970 en la Plaza España, se ponía el Bombillón para iluminar la plaza y los jóvenes bailaban durante dos horas pasodobles junto a la banda... Me parece precioso: ahí era cuando se conocían los chicos y chicas de Ejea.

 

¿Se sabe, por ejemplo, cuántos directores han pasado, una cantidad aproximada de músicos y de conciertos? 

Sí, está todo en el archivo municipal. Asun Gil, la archivera del Ayuntamiento de Ejea, está preparando un libro sobre los 100 años de la Banda de Música de Ejea que saldrá a final de año. Desde 1914 hasta hoy hemos estado al frente de la Banda Municipal 16 directores titulares, músicos aproximadamente 1000... ¿Cuántos conciertos? No le sabría decir.

 

¿Cuál ha sido la reacción del ejeano ante su banda? 

En el siglo XX, hasta la democracia, se vivió una reacción positiva porque amenizaba las fiestas populares: amenizaba el ocio, el baile, la diversión. En los últimos años yo he notado una reacción de admiración por la Banda, por sus conciertos y actuaciones, sobre todo he notado una buena armonía ente los ciudadanos y la Banda en las últimas fiestas patronales cuando la agrupación fue la pregonera de las Fiestas de la Virgen de la Oliva 2014, el 30 de agosto.

 

A lo largo del tiempo, ¿cuál ha sido la pieza más querida y por qué? 

Creo que el ‘Himno de la Virgen de la Oliva’ es la pieza que se toca el día de la patrona el último domingo de agosto porque la gente se identifica con este himno-melodía. Y también con la habanera ‘Volver a Ejea’ de José Luis Urbén, la piden dentro y fuera de la provincia, especialmente cuando viajamos fuera de Aragón. Gusta mucho este tema posiblemente por la letra y la melodía que es preciosa. Santiago Solano, que es compositor y arreglista, la preparó para la banda de Ejea y ha tenido mucho éxito.

 

¿Quién más ha compuesto específicamente para la banda? 

Desde Ramón Borobia en 1930, directores de la banda como Enrique Monreal, o el ejeano Sergio Jiménez, que actualmente está trabajando en Los Ángeles con mucho éxito.

 

¿Cómo fue su llegada a la banda? ¿Qué supone para usted ser el director? 

Fue casual, yo estaba trabajando como fliscorno-trompeta en la Banda Municipal de Música de Santander y una amiga me llamó y me comentó que sacaban la plaza de director de la Banda de Música de Ejea. Quería vivir en Aragón, me presenté, aprobé la plaza. Hace ahora 10 años de todo eso (el 19 de octubre de 2004). Para mí supone una gran satisfacción, un honor y un orgullo ya que el pueblo de Ejea es especial, a sus gentes les gusta la música. El ayuntamiento apuesta por la música por la Cultura, por la Escuela y Banda de Música y la concejalía de Cultura mima y quiere a la Escuela y a la Banda de música, las apoyan al cien por cien.

 

¿Cómo es ahora el panorama de la música en Ejea y los vínculos con la banda? 

Es muy bueno. De 17.000 habitantes 825 personas estudian en la Casa de la Música. Cada familia tiene a uno o dos personas estudiando música en Ejea y los vínculos con la banda son especiales. Es como una familia. En la banda hay muy buena relación, en total somos 150 componentes entre la Mini Banda, la Banda Juvenil y la Banda Municipal, hay una relación muy estrecha entre los componentes y las familias de los mismos.

 

¿Cuáles serían para usted los hitos fundamentales durante su dirección? 

El haber tocado el 25 de julio de 2010 en la Catedral de Santiago de Compostela Año Xacobeo, haber tocado en el Centro de Sevilla un Concierto de Marchas de Procesión el Lunes Santo de 2012 y, sobre todo, lo que más valoro es la participación de la Banda en Ejea, en sus fiestas, el Día del Pilar, para San Juan... Sacar la Banda a la calle me parece lo más hermoso y lo más grande: me emociona que la gente lo valore y vea a la agrupación como algo propio del pueblo.

 

¿Cómo se han planteado un concierto como este del domingo, a las 18.00, en la Sala Mozart del Auditorio? ¿En quién piensan? 

El año pasado hicimos el primer concierto benéfico destinado a la donación de órganos y este año del Centenario de Banda Municipal de Ejea la Asociación Española Contra el Cáncer (aecc) nos pidió si podíamos colaborar conjuntamente. Dijimos que sí y hemos preparado un espectáculo de mucho nivel con colaboraciones de primera fila.

 

¿Qué supone tocar con Tako? 

Una gran satisfacción. El año que viene cumplen 30 años y para muchos de los componentes de la banda es una institución musical de Ejea y de Aragón. Haber podido preparar tres temas con ellos ha sido algo precioso. Los ensayos han sido especiales, los arreglos están muy bien realizados y el resultado es sorprendente. En el escenario estaremos el domingo 148 componentes de la banda de música de Ejea, 166 coralistas (hemos ensayado durante un mes con ellos: tienen gran calidad musical y humana), Tako, Nacho del Río y Sara Jiménez, todo un lujo.

¿Cómo imagina el futuro de la Banda?

Sueño que sigamos así, siendo una familia, unos amigos que quieren hacer música, convivir, viajar y disfrutar tocando y mostrar lo que ensayamos al público. Ese es el sueño que deseo. Con nuestro sonido buscamos la belleza, la dulzura, evitar la fuerza, imitar con los instrumentos de viento y percusión a la voz humana, a la naturaleza, hacer fácil lo que interpretamos.

 

Se cumplen 20 años del Auditorio. ¿Cuál es su reflexión? 

Qué curioso: estuve hace 20 años en el primer concierto y estuve hace unos días en el de su 20 cumpleaños. Estamos ante el mayor auditorio de España, nosotros hemos tocado en varias salas como el Palau, Barcelona, Madrid, etc., pero la sonoridad tan particular del Auditorio de Zaragoza no existe en otros sitios. Es un lujo y una suerte. Deseo que su variada programación no decaiga y que valoremos lo que tenemos, que es mucho y muy bueno.

 

*El pasado domingo la Banda Municipal de Ejea ofreció un concierto benéfico a favor de la Asociación Española contra el cáncer y a la vez celebró su primer siglo. Mari Carmen Sanz y yo condujimos el acto. Fue un concierto emocionante.

 

DAVID CHAPÍN Y SERGIO FALCES: UNA DÉCADA DE ARAGÓN MUSICAL

DAVID CHAPÍN Y SERGIO FALCES: UNA DÉCADA DE ARAGÓN MUSICAL

 

DE TÚ A TÚ*

DAVID CHAPÍN Y SERGIO FALCES. Fundaron hace una década Aragón Musical, que entrega anualmente los Premios de la Música Aragonesa. Hoy, a modo de despedida de las fiestas del Pilar, organizan un concierto en la plaza del Pilar a las 21.30 con una veintena de artistas aragoneses. Aquí explican las claves de estos diez años, cómo ven la música en Aragón y su propia trayectoria al frente de Aragón Musical.

"Somos afortunados de vivir en Zaragoza"

 

1-Aragón Musical celebra sus diez años en el Pilar y en plena plaza de las catedrales, ¿por qué?

Nos pareció que celebrar estos diez años de apoyo y difusión de la música y grupos de Aragón, con estos mismos grupos como protagonistas en el escenario más grande y concurrido de las fiestas del Pilar, merecía la pena. Por ese mismo espacio pasean y disfrutan de las fiestas una gran variedad de público, como lo es también la música en Aragón. El reto sin duda era complicado y lo es hasta el último minuto, pero sin duda los aragoneses tenemos que apoyar la mejor música que tenemos en el mejor espacio que ofrece las fiestas.

 

2-¿Qué ha significado esta década de Aragón Musical?

Para nosotros sobre todo conocer y disfrutar de un abanico de grupos increíble y con una calidad brutal. Significa que cada día se hable de los músicos, que se destaque lo que hacen y que tengan su hueco. En estos diez años hemos podido viajar a otros países con grupos aragoneses, donde también es apreciada la música que se hace desde Aragón y hemos podido comprobar, como altavoces como el nuestro en otros territorios es añorado. Hace diez años no existía Facebook y lo que ahora parece fácil difundir, no lo era tanto al comienzo.

 

3-¿Cuáles serían sus hitos claves?

Conseguir crear un espacio diferenciado en el que la información y difusión de los artistas aragoneses tenga cabida. Nuestro apoyo en este aspecto es incondicional. Grandes o pequeños, los grupos han sido apoyados de igual manera. Da igual el estilo de música que hacen y si son mas o menos amables con nosotros. Aragón Musical nació como un medio de comunicación independiente y si ataduras de ningún tipo y lo seguimos defendiendo así. Somos cabezones, sabemos que no llenamos campos de fútbol, pero si que apoyamos algo que merece mucho la pena.

 

4-¿Como era Zaragoza antes de Aragón musical, cómo es ahora?

No había tranvía, ni carriles bici, ni habíamos pasado una Expo, pero tampoco se publicaban como mínimo 365 noticias al año de grupos de Aragón y ahora si. De eso nos sentimos muy satisfechos. Cuando comenzó todo sabíamos que no ocurría esto, pero tampoco que tendríamos tanto de que hablar y escribir. Desde el primer día de vida de Aragón Musical, hemos cruzado fronteras con la música de aquí y no solo lo hemos difundido desde aragonmusical.com, hemos hecho programas de radio, televisión, ciclos de conciertos de grupos noveles y un buen número de colaboraciones con instituciones y otros colectivos culturales. En 2011 nos sorprendimos gratamente al publicar junto con el Ayuntamiento de Zaragoza una guía donde catalogamos hasta 411 grupos activos en ese año, solo de Zaragoza capital.

 

5-¿De qué os sentís más orgullosos?

Una de nuestras actividades mimadas, es sin duda la edición cada año de los Premios de la Música Aragonesa. Poder destacar cada año lo mejor que se hace en nuestra comunidad autónoma con unos premios que además sirven para difundir aun mas entre el público nuestra música es un lujo. Ahora mismo son los únicos premios de estas característica en todo el país. Es cierto que la variedad y calidad de grupos que tenemos supera la media de otros territorios y esto lo hace más fácil. La prueba es la cantidad de grupos que son conocidos en distintos estilos a nivel nacional e internacional. La difusión del resto de medios de los que nos sentimos muy arropados, hace también que esto sea posible.

 

6-¿También podríais hablar de decepciones?

¡Claro!. Como todo en esta vida nada es tan sencillo. Como ocurre en las mejores familias, las decepciones vienen desde fuera y hasta de dentro. Si que a veces nos sentimos muy solos cuando defendemos lo que creemos tendría que ser algo lógico. Falta unión. A veces hacer cosas es muy complicado y pocos saben lo duro que nos resulta hacer actividades como las de hoy en la Plaza del Pilar. Nosotros desde luego agradecemos a todos los que hoy están y defienden que un escenario como el de hoy es posible y en general en el resto del año. Nuestro trabajo no es este. Sabemos que se nos exige como si lo fuera, pero ni somos un medio de comunicación público ni pretendemos ser nada más que meros difusores del talento de esta tierra. Eso sí, también hay alegrías y no podemos dejar de recordar y agradecer el apoyo del que es nuestro padrino desde el primer día, Pedro Andreu. Nadie nos conocía hace diez años y el apostó por la música de aquí.

 

7-¿Cuál ha sido vuestra presencia en las fiestas del Pilar’

Pues realmente este es el primer año que entramos con una actividad en la programación de las fiestas y se lo tenemos que agradecer al Ayuntamiento de Zaragoza por su confianza y a las marcas que colaboran por su apoyo. Hasta ahora como siempre, hemos apoyado a los grupos y promocionado la música local que había en la programación oficial y las actividades que se realizaban desde otros círculos. También es cierto que nuestra labor es más del día a día que no de una semana al año.

  

8-¿Qué tienen de particulares estas fiestas?

Este año las salas privadas se han reivindicado como parte importante de la agenda de Pilares. Teniendo en cuenta la programación que han ofrecido, unida a la del resto del año, efectivamente lo son.

 

9-¿Os hacéis ilusiones: soñáis con ser pregoneros? ¿Cómo sería vuestro pregón?

No es algo que nos hayamos planteado (risas). Pero, vaya, que ojala. Significaría que el proyecto Aragón Musical ha calado fuerte y por tanto que la música aragonesa de base tiene importancia para la gente. Hablaríamos de la verdadera asignatura pendiente en la música aragonesa: la unión de esfuerzos. Algo que puede aplicarse también en otros ámbitos de la vida de los aragoneses. Cada uno se preocupa meramente de lo suyo, y de lo del de al lado sólo si es para machacar, y eso al final nos resta al conjunto de la sociedad.

 

10-Por cierto, ¿Zaragoza es una ciudad de música, de salas, de agitación cultural y musical? 

Basta con repasar la agenda cultural zaragozana y la pregunta se responde sola. Participemos de las actividades de la ciudad para que este lugar siga siendo una Zaragoza viva. Somos afortunados de vivir aquí, leñe.

 

11-¿Qué fue de los grandes conciertos pilaristas? ¿Tenéis la sensación de que hemos vuelto un poco a los tiempos oscuros y anodinos?

Los grandes conciertos regresan el lunes, en la plaza del Pilar (risas). Y contando íntegramente con cantera aragonesa. Un final de fiestas con grupos de base como protagonistas dice mucho de la salud cultural de esta ciudad. Por otra parte, repasando agendas como las de Avv Arrebato, La Lata de Bombillas y la sala López queda patente que esta ciudad es muy inquieta. Si alguien quiere programar conciertos mayoritarios serán bienvenidos también pero un tejido cultural vive de su día a día.

 

12-¿Qué es lo que más gusta, dónde os divertís más...? ¿Qué es lo mejor de todo del Pilar?

Lo mejor, y a ratos también lo peor (risas), es pasear por las calles llenas de gente y vivir ese ambiente que solo puede saborearse durante estos días. Recuerda a muchos momentos de infancia. Encontrarte música en directo en las plazas, en convivencia con carpas y pequeñas salas, porque hay sitio para todos, da a la ciudad mucha vida.

 

13-¿El mejor recuerdo que conserváis del Pilar?

En unos pilares rockeros el mejor es siempre el que no recuerdas al día siguiente. O disimulas haber olvidado. De esos tenemos muchos. Casi todos han prescrito.

 

14-¿Uno, dos o tres conciertos inolvidables?

El 9 de octubre de 1991 es para muchos una fecha imposible de olvidar. Ver con 17 años en la Romareda a Héroes del Silencio, Niños del Brasil y Las Novias marca. También es verdad que haber visto a esos tres mismos grupos, por separado, y de cerca, en salas como la En Bruto, termina por afianzar el amor a la música en directo.

  

15-¿Cómo querrías que fuese el concierto de esta noche?

Como en todos los cumpleaños lo que de verdad nos ha emocionado es que nos arropen desde el escenario tantos grupos aragoneses y, además, tan diferentes entre sí. Para algunos ha sido difícil estar pero han querido celebrar nuestro cumple y, por eso, nos damos ya por satisfechos. Y encima las previsiones no dan lluvias. Pedir más seguro que es pecado.

 

*Una amplia selección del texto se publica hoy en Heraldo de Aragón.

Algunos links de Aragón Musical y el correo de David Chapin y Sergio Falces
david.chapin@aragonmusical.com
sergio.falces@aragonmusical.com

www.aragonmusical.com

 

www.aragonmusicaltv.com
www.premiosdelamusicaragonesa.com
*La primera es de Lara Albuixech-Gustaff Room.

 

 

*La segunda foto es de 

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-4b59c81ae11b09590729212ebe9b2f91.jpg

 

MENÚ DEL CONCIERTO DEL 13 DE OCTUBRE DE 2013

El acto, presentado por J. Carlos Higueras y Mariano Bazco (Starkych Pinchadiscos), cuenta, alfabéticamente, con las siguientes propuestas: Antílope, Clara Téllez de Los Peces, El Polaco (que regresa), Esparatrapo, Kokeshi, L4 Red, La Nube, Las Novias, Los Cármenes (que se reúnen para la ocasión), Los Modos con Pedro Andreu (su batería original con quien no tocaban hacía tres décadas), Manolo Kabezabolo y Los Ke No Dan Pie Kon Bolo, María José Hernández, Nacho Serrano de Niños del Brasil, Nosequé y los Catalíticos, Nubosidad Variable (que vuelven por un día), Pecker, The Bards, y Violadores del Verso (junto a artistas de la factoría RapSolo). [Nota de Aragón Musical.]

BEATRIZ BERNAD: PASIÓN DE JOTA

DE TÚ A TÚ

 

BEATRIZ BERNAD. Es una de las voces más hermosas e intensas de la jota. Algunos ya dicen: “Ahí va la Bernad”. Deslumbró en el homenaje a Labordeta. Grabará en breve un disco en solitario: 'Las Pilares'. Ha grabado varios discos de jota en Prames con Nacho del Río y Alberto Gambino, entre otros.

“Entraré en el estudio

 en diciembre y grabaré,

en solitario, ‘Las Pilares’”

 

“Me gustaría que hubiera muchos Pilares para la jota. No solo hoy”

 

 

“La sobreabundancia agota, satura

y se vuelve en contra de la jota”

 

Si le parece, empecemos por el concierto de homenaje a Labordeta y con ese ‘A varear la oliva’. ¿Cómo lo vivió?

Estoy muy contenta. Me hizo mucha ilusión que contasen con una jotera para un espectáculo así. Conocí a Labordeta, era muy cariñoso con Nacho del Río y conmigo, y solía venir a nuestros conciertos. Yo lo quería mucho; mis padres, siendo niña, nos lo ponían y creo que sé la mayoría de sus canciones. Canté ese tema suyo por sugerencia de Alberto Gambino, que grabó mucho con él en sus inicios. Era una pieza poco conocida y quedé satisfecha, aunque estaba nerviosa. Me pasaron muchas cosas...

¿Por ejemplo?

En la comida, me tocó al lado de Joan Manuel Serrat, al que admiro mucho. Él procede de Belchite y yo nací en Lécera. Hablamos de nuestras familias, de la jota, del asesinato de sus abuelos. Hicimos muy buenas migas. Ocurrió algo semejante con Silvia Pérez Cruz, ¡cómo canta esa mujer!, ¡qué voz tan increíble! Me dijo que le apasionaba la jota y que le gustaría participar en mi próximo disco en solitario.

¿Ya lo está grabando?

Entraré en el estudio en diciembre. Se llamará ‘Las Pilares’ y es un homenaje a joteras que adoro como Pilar Gascón (fundamental en mi trayectoria, como lo fue mi gran maestro Jesús Gracia Tenas) y a los pilares de mi vida.

¿Cree que la gente reconoce cada vez más la jota de calidad?

La gente ha aprendido a diferenciar lo que está bien hecho en un escenario de lo más espontáneo, que también es valioso y sirve para crecer. Los conciertos, los discos o la tele han ayudado mucho.

¿La abundancia de jota en la tele le ha hecho bien o mal?

En un principio ayudó bastante, a conocer tonadas, estilos, cantadores, pero debemos tener cuidado. La sobreabundancia agota, satura y se vuelve en contra de la jota. No vayamos a ser que terminemos aborrecidos y la condenemos de nuevo al olvido.

¿Qué tipo de música le gusta oír?

De casi todo. Me gusta mucho el fado: Mariza es una de mis cantantes favoritas, Dulce Pontes. También me interesa mucho el flamenco, acabo de grabar con un grupo de gitanos de la Magdalena unas alegrías, con ritmo de jota. Me gustan Los Sabandeños, María Dolores Pradera o Malú, que canta esta noche. Mi hija de siete años la adora.

¿Es el Pilar tiempo de jota por excelencia?

Desde luego, pero a mí me gustaría que hubiera muchos Pilares para la jota.

Hoy es el día grande...

Yo no suelo vestirme con el traje. Lo pongo tantas veces a lo largo del año que la Ofrenda no es un estímulo. Además, prefiero la calma a las aglomeraciones.

¿Cuántos y qué relación tiene con los trajes?

Unos cuantos. Pero yo, en realidad, me dejo asesorar por el experto y coleccionista Fernando Ortiz de Lanzagorta. Me pongo en sus manos y sé que acierto.

¿Qué es lo que más le gusta de estas fiestas?

El ambiente. Los zaragozanos son, somos, acogedores, cariñosos, buena gente. Me gusta ver la alegría que se extiende por las calles. Cuando llega el Pilar intento no comprometerme mucho para que mis hijos puedan disfrutarlo más.

 *Esta entrevista apareció ayer en el suplemento del Pilar de Heraldo de Aragón.

-La foto de Beatriz Bernad Esteban la he tomado de losjoteros.blogspot.com

-La foto con Nacho del Río la tomo de la página de José Luis Cortes, manáger musical y profesor: 

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-a2d9cb9adb5765b4a30509c918d2d2ac.jpg

-La segunda foto con músicos y Nacho del Río es de Heraldo:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-660f5659fc799b341c300f64d3456f8a.jpg

JAVIER BENITO Y LA LATA: 15 AÑOS

JAVIER BENITO Y LA LATA: 15 AÑOS

DE TÚ A TÚ.

 

JAVIER BENITO. La Lata de Bombillas cumple quince años. Su responsable es un entusiasta de la música y de la búsqueda. Explica aquí las claves de su trabajo.

 

 

 

“Son quince años duros de trabajo que creo merecen ser celebrados a lo largo de todo el año. Cada mes tendremos un concierto que tenga un especial significado para nosotros, bien por la talla del artista, bien porque haya sido un hito en nuestra programación o simplemente porque en su momento fuera un concierto intensísimo que queramos repetir. También queremos editar un triple vinilo que recoja algunos de los cientos y cientos de grupos que han pasado por nuestro escenario y hacer un pequeño festival en los meses de abril o mayo”, dice Javier Benito, responsable de la sala La Lata de Bombillas. .

 

Javier: quince años de la Lata. ¿cuál es la sensación que se te viene a la cabeza?

Incredulidad. No solo por lo difícil que es mantenerse, normalmente los ciclos son más cortos, si no porque ni de lejos era nuestra intención al abrir.

 

¿Cuál es el balance?

Muy positivo, sin duda. Muy orgullosos de nuestra programación, de lo conseguido, de la gente que hemos conocido, de los amigos que hemos hecho.

 

Si tuviéramos que hablar de una estética de la Lata, ¿qué dirías, cuál es tu apuesta específica de estilos, de músicas, de artistas?

La Lata de bombillas nació con un claro espíritu pop. Pop rock independiente nacional e internacional, eran finales de los noventa. Hemos ido evolucionando y con los años los sonidos americanos fueron ganando peso. Al mismo tiempo siempre hemos mirado atrás, a los sesenta especialmente y siempre hemos estado abiertos al soul, al garage, al surf...


¿Programar música es llorar o es hacer feliz a alguna gente?

Las dos cosas. Muchas veces a la vez. Es lo que me mantiene ahí, programo para ser feliz y sé que hago feliz a la gente. No me importa llorar de vez en cuando, sobre todo si es de felicidad.

 

¿Cómo explicarías el binomio Zaragoza y la música en directo?

Es una ciudad muy dura, falta cierta tradición, nos hemos saltado alguna generación y ahora nos está costando enganchar al directo a la gente más joven. Aún así creo que hay datos para la esperanza, si sumáramos los aforos de todas las salas de la actualidad un fin de semana cualquiera el resultado superaría seguro al que en ese mismo fin de semana llenaba las pocas salas que ofrecían directos en los ochenta y los noventa. Se está programando mucho y bien.

 

¿Cuáles han sido las dificultades que no te dejaron dormir o que aún no te dejan?

Evidentemente las dificultades económicas, con un aforo reducido, nuestra política de entradas baratas, una extensa programación y, a la vez, alejada de los gustos más convencionales, es difícil no vivirlas. Hay dos cosas que se podrían mejorar mucho en esta ciudad, las cuantías de las ayudas a la programación de las salas privadas y las trabas urbanísticas para hacer música en directo y poder mejorar las condiciones de las salas.

 

¿Por qué se llama así? ¿A qué has querido aludir?

Es un gran misterio, incluso para nosotros. Surgió y supimos que era el nombre.

 

¿Qué concierto o conciertos no has podido olvidar?

 

Retribution Gospel Choir, ser fan de Low y tener a Alan en tu escenario... El homenaje a El Niño Gusano, increíble. The Wave Pictures, The Sadies, Colin Hare, Peter Broderick, Elliot Brood, Scott Matthew... Pero también muchos que hemos organizado fuera de La lata Neil Hannon, Mark Lanegan & Isobel Campbell, Los mismos Low...

¿Cómo se vive en La Lata el Pilar?

Con tranquilidad, mucho de nuestro público huye del bullicio de estos días y al mismo tiempo estamos demasiado alejados del centro como para que nos influya. Esto no quiere decir que no se lie alguna noche, pero como puede pasar cualquier noche loca del año, pero, en general, nos conformamos con ser un refugio para los que quieran disfrutar de un Pilar tranquilo y con buena música.

 

¿Cómo vives tú el Pilar?

No lo vivo.

 

¿Hay algo que, al ver la programación, te haya llevado a decir: tengo que ir de todas todas?

The Pretyy Things, a ver si me puedo escapar. Trabajo todos los días, pero en general hace años que es difícil encontrar cosas interesantes en el programa oficial, no está a la altura de la ciudad ni de lejos. Es pobrísimo. Lo más interesante sucede en las salas privadas.

 

Por cierto, ¿cuál es tu visión de la música aragonesa de ahora? ¿Te atrae, te emociona, no pasa por su mejor momento?

Yo creo que el momento es bueno a nivel de grupos, hay muchos grupos haciendo cosas atractivas, salas programando, blogs muy activos... Zaragozafelizfeliz hace una labor encomiable y publicó hace unos meses un LP que recoge lo más interesante que se está haciendo ahora mismo y lo mejor de todo es que se quedaron cortos, el álbum podría haber sido doble fácilmente. Aún así evidentemente faltan cosas, faltan grupos que den el salto, que giren más a nivel nacional, que salgan fuera. Y falta más público para llenar todas las salas, pero soy positivo y creo que hay un caldo de cultivo para que en un futuro cercano las cosas sean diferentes.

 

*La foto de Javier Benito es de Beatriz Pitarch. Aquí está con uno de los premios de la Música Aragonesa.

PILAR LORENGAR: LA BELLA VOZ

PILAR LORENGAR: LA BELLA VOZ

[A PLENO SOL. Lorenza Pilar García Seta se hizo famosa, como soprano lírico, con el nombre de Pilar Lorengar. Realizó su carrera en el Teatro de la Ópera de Berlín. Aquí nos acercamos a su trayectoria y a su humanidad, un rasgo elogiado por doquier, casi tanto como su talento y su versatilidad y la complejidad de su repertorio.]

 

Pilar Lorengar

Del Gancho al cielo de Berlín

 

 

El barrio del Gancho no deja indiferente a quien nació o vivió en él. Le pasó a Manuel Alvar, que se hizo mozalbete a la sombra de la torre mudéjar de San Pablo, y le pasó a Lorenza Pilar García Seta (Zaragoza, 1928-Berlín, 1996); solía declarar tras más de treinta años viviendo fuera de España que era «española, aragonesa y del Gancho», tal recuerda uno de sus estudiosos, Miguel Ángel Santolaria. En realidad, nació en el Hospital Provincial pero pronto se instaló en la calle Las Armas. Su padre, Federico García, desapareció y su madre, Francisca Seta, que tenía dos chicos más, creyó en los poderes de su canto más que nadie. Una monja, sor Presentación, se dio cuenta de que tenía una voz especial y la hizo solista del coro escolar; casi por entonces el profesor Asensio Pueyo, padre de dos compañeras, le dio lecciones de canto y solfeo.

Muy joven aún decidió participar en el programa ‘Ondas infantiles’ de Radio Zaragoza, que conducían Pilar Ibáñez y Ángel López Soba. Antes fue a comprar un vestido a la tienda Créditos Remacha, en la que trabajaba Berta Martínez. Hablaron, la muchacha le cantó un tema, quizá fuese ‘Ojos verdes’, que interpretaría en las ondas, y la dependienta le dijo que su hermana Margarita tenía una academia de canto en el Coso. Acudió a sus clases para perfeccionar su voz; durante algún tiempo actuaría, en distintas salas de Zaragoza como Alaska, Ambos Mundos, Avenida, El Oasis y el Teatro Argensola. La artista de variedades Loren Garcy, ese era su nombre, destacaba por su belleza («la valquiria de la parroquia del Gancho», la llama Javier Barreiro en su libro ‘Voces de Aragón’, Ibercaja, 2004), por su encanto, por su sencillez y expresividad, y por algunos rasgos que la iban definir hasta el final de sus días: la humildad, la capacidad de trabajo y la gratitud hacia sus primeras maestras, a las que les escribiría cartas emotivas en los años 50.

Hacia 1940, Pilar Lorengar –que acabaría adoptando ese nombre artístico- se trasladó a Madrid con su madre y estudió con Angelia Ottein; luego cursaría dos años en el Conservatorio del Liceo de Barcelona. Regresaría a Madrid y ahí, peldaño a peldaño, empezaría a desarrollar su talento: una donosura vocal en la que destacaba la limpidez de su ‘vibrato’. El musicólogo Arturo Reverter, en el colectivo ‘Diccionario de la música española e hispanoamericana’ (SGAE), dice que poseía «el timbre de una lírica pura dotado de una no despreciable anchura de un vigor y una potencia muy estimables; también de una extensión de más de dos octavas, con una zona sobreaguda fácil y coloreada, y de una igualdad muy notable gracias a una emisión nítida, recta, sin fisuras»; también elogia su «depuradísima técnica» y la elección de «un amplísimo repertorio inteligentemente escogido». Pilar Lorengar se sintió identificada con la literatura mozartiana, con la lírica alemana romántica y con los recitales de ‘lieder’.

En Madrid pronto cosecharía sus primeros premios, como el ‘Ofelia Nieto’. Y allí entró en contacto con los críticos Antonio Fernández Cid y Enrique Franco, que le presentaron a uno de los grandes maestros del momento: Ataúlfo Argenta. Bajo su batuta, debutó en 1950 en ‘Maruxa’ de Amadeo Vives en la Ópera de Orán y llegaría a grabar alrededor de una veintena de piezas; su colaboración fue especialmente fértil y actuó en diversos teatros de Madrid, en París y en Aix-en Provence, donde encarnó a Cherubbino de ‘Las bodas de Fígaro’ de Mozart. Por esa época, especialmente intensa, también participó en dos películas: ‘Último día’ (1952) de Antonio Román, donde fue elogiada por «sus excepcionales méritos» vocales, y ‘Las últimas banderas’ (1954) de Luis Marquina, cinta que transcurría en Perú y en la que compartió cartel con Fernando Rey, Eduardo Fajardo y Elisa Montes, entre otros.

En 1955, empezaría a fraguarse su condición de figura: actuó en ‘La Traviata’ de Verdi en el Covent Garden, grabó para televisión británica ‘Madame Butterfly’ de Puccini. Apenas dos años después, conocer al maestro alemán Carl Ebert que la dirigió en ‘La flauta mágica’ de Mozart. Este contacto sería determinante en su vida: él la arrastró al Teatro de la Ópera de Berlín. Se trasladó a Alemania, pidió tiempo para mejorar la lengua, para estudiar los papeles y en 1960 se casó con el odontólogo Jürgen Schaff. Cantó en los más grandes teatros del mundo con un éxito indiscutible. En 1967, por ejemplo, tras un sonado triunfo en el Metropolitan con ‘La flauta mágica’, con decorados de Marc Chagall, vino a Zaragoza para cantar en el Teatro Principal ‘Madame Butterfly’. Lola Campos, en su libro ‘Mujeres aragonesas’ (Ibercaja, 2001), cuenta la siguiente anécdota: «En muchos de sus viajes le acompañaba su madre, a quien Alfredo Kraus, gran amigo de Pilar, recordaba ya mayor recorriendo las tiendas de Broadway en busca de pescado frito». Recibió distinciones en Berlín (el Teatro de la Ópera la nombró miembro de honor vitalicio), pero también en España y en Zaragoza de la que fue Medalla de Oro; una calle recibió su nombre. En 1991 –con grandes amigos suyos como el citado Kraus, José Carreras, Plácido Domingo, Teresa Berganza, Victoria de los Ángeles y Monteserrat Caballé- recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y fue pregonera de las fiestas del Pilar. Antes del adiós, realizaría un antiguo sueño: cantó el ‘Ave María’ de Gounod en la Basílica.

Fue un anticipo de su retirada. Murió en 1996 de un cáncer de huesos que llevó en secreto. Pidió a su marido que arrojase sus cenizas al mar del Norte. Este, tal como cuenta Santolaria, accedió con inmenso dolor. Dijo: «La soledad es difícil de llevar cuando no hay una tumba donde visitar al ser querido».

 

EL ANECDOTARIO

Un busto de diva. La ópera tiene muchos defensores en Aragón. Uno de los colectivos más activos y más antiguos es la Asociación de Amigos de la Música de la Biblioteca de Aragón (AMBA); otro, más reciente, es la Asociación Aragonesa de la Ópera Miguel Fleta. Miguel Ángel Santolaria, presidente de AMBA, alterna su pasión por el canto con la difusión y defensa de los cantantes aragoneses. En junio de 2011, cuando se cumplían tres lustros de la muerte de Pilar Lorengar, se organizó un homenaje en el que Santolaria elogió su figura y su pasión por Aragón, por el barrio y por sus maestros, y hubo un recital con diversas voces y con Emilio Belaval al piano.

Además se trasladó desde el Auditorio de Zaragoza el busto que le hizo a Pilar el escultor Manuel Arcón en 2006 en piedra de La Puebla de Albortón y se reubicó, definitivamente, sobre un pedestal de dos metros, en la plaza de Las Armas.

 

*La ilustración es de Víctor Meneses.

 

MORRISON O LA REBELIÓN DEL ROCK

A PLENO SOL. La vida y la muerte del Rey Lagarto, el líder de Los Doors, es un misterio. Hace poco, en el mensual londinense ‘Mojo’, la cantante Marianne Faithfull revelaba que su novio Jean Breteuil le había servido la heroína que acabó con su existencia. Quizá sea una revelación ociosa y a destiempo acerca de un mito irreductible.

 Puede verse aquí:

 http://www.heraldo.es/noticias/ocio_cultura/2014/08/13/jim_morrison_rebelion_del_rock_304537_1361024.html

 

Jim Morrison o la rebelión del rock

 

Jim Morrison, el Rey Lagarto, uno de los grandes mitos del rock del siglo XX en 1927. JOEL BRODSKY

 

 

“Soy el hombre de la libertad. Esa es toda la fortuna que tengo”. James Douglas Morrison (Melbourne, Estados Unidos, 1943- París, 1971) fue un hombre ingenioso, de frases inspiradas, que llegó al rock para cambiarlo y para hacer una doble revolución: la suya propia y la de las masas. Y en ese proceso, breve, de poco más de seis años y un buen puñado de canciones, descubrió el laberinto de la autodestrucción. Fue muchas cosas: un cantante, un conquistador, un provocador de la política y el sexo, un poeta y un líder de la juventud, y fue el Rey Lagarto. James Douglas Morrison fue muy aficionado a los mitos, a la fantasía, a los símbolos: le apasionaban poetas como Charles Baudelaire y Arthur Rimbaud, a quienes rindió homenaje en sus temas, admiraba a los indios y se sintió un chamán.

Su existencia es un paseo por la brillantez, la excentricidad y el desgarro. Y su muerte sigue dando que hablar: es la culminación de un destino anunciado y quizá de una desesperación creciente. Fue, como los grandes divos del rock, hosco, seductor, provocador, rebelde y genial. Lo encontraron en la bañera de su apartamento; dicen que fue víctima de un infarto tras haber consumido alcohol; otros dicen que murió por sobredosis de heroína y otros sospechan que desapareció -en una de sus múltiples metamorfosis- y que andará por ahí. Estos días Marianne Faithfull ha dicho que seguramente sería su novio de entonces, Jean de Breteuil, un ‘camello’ aristócrata, quien le habría vendido una dosis mortal de heroína y por lo tanto habría provocado, accidentalmente, su fin.

Su padre era almirante de la marina y por eso tuvo una infancia nómada. Pintaba, dibujaba y pasaba muy buenos momentos en la biblioteca de su abuela. Era muy brillante. Estudió en la Universidad de Florida y se matriculó en cine en la UCLA, Los Ángeles, donde coincidió con Francis Ford Coppola. Cuando se licenció, según ha contado su padre, no pidió un coche como la mayoría de sus compañeros, sino las obras completas de Nietzsche. Se instaló en Venice Beach porque quería dedicarse a la escritura y quizá quería probarse en el amor, en el sexo y en las drogas. Él mismo contó que en un verano inolvidable y decisivo descubrió el poder de la música. Escuchó muchos temas, intentó aprendérselos de memoria y luego, en un país dominado por el country y el blues, se aficionó a Elvis Presley, que sería su auténtico dios, y también a Frank Sinatra. Un día, su amigo Ray Mandarek, que había estudiado con él y era teclista, le oyó recitar uno de sus poemas, ‘Moonlight Drive’. “Nunca había oído versos de una canción de rock como esta antes. Hablamos un poco antes de decidir tener un grupo juntos y hacer millones de dólares”, recordaría Manzarek, que falleció el pasado año. En 1965, con Ray y con Jim, que apenas había cantado en su vida, nació The Doors. Tomaban el nombre de un poema de William Blake. Se les unieron Robby Krieger, guitarrista, y John Densmore, a la batería.

Al principio tocaron en bares, en pequeñas salas, pero los éxitos no tardarían en llegar. Los Doors, sobre todo a través de su líder tan carismático, eran conscientes de que los tiempos estaban cambiando: se desarrollaban las culturas hippie y underground (Jim adoró a Kerouac), empezaban a sonar figuras como Jimi Hendrix y Janis Joplin y una formación como Pink Floyd, Los Beatles y Los Rollings conquistaban a los jóvenes y el mundo se debatía en numerosos conflictos. Nacían los grandes festivales de música. Los Doors publicaron su primer disco el cuatro de enero de 1967, con el título del grupo, y el mundo empezó a estremecerse. Morrison, bello y seductor, procaz y maldito, rompía corazones, animaba orgasmos y agitaba conciencias. Ahí estaban canciones como ‘Light my Fire’ o ‘The End’, que sufrió alguna censura y fue un pieza mítica, como lo serían ‘Riders on the Storm’, para muchos su mejor canción.

Por cierto, John Densmore tituló así sus memorias, ‘Jinetes en la tormenta’ (Grijalbo, 1991) y confiesa: “A mí me encantaba su forma de cantar”. El locutor de la Cadena Ser Pedro Elías dice a HERALDO: “Siempre me ha parecido exagerada la veneración hacia su persona, desmesurada tras su muerte. La única canción de Los Doors que me sigue alucinando como el primer día es esa, quizá una de las más atípicas de su repertorio”. La evolución de Morrison es realmente compleja: coqueteó siempre con algunas drogas (el peyote, la marihuana, el LSD), bebía mucho (por necesidad y por estética vital) y su puesta en escena se complicó. Fue arrestado en algunas ocasiones, acusado de obscenidad y de promover la revolución. Su “amor cósmico” y tortuoso fue Pamela Courson.

“Cuando se dio cuenta de que se había convertido en un Dionisos adorado y que sus esfuerzos por ser considerado artista (y poeta) serio se limitaban al morbo que provocaban  sus descomunales borracheras y las vergonzosas tanganas que surgían en sus conciertos para horror de sus (excelentes) compañeros,  decidió destruirse físicamente. Engordó hasta la obesidad mórbida, grabó uno de los mejores discos de la época, ‘L. A. Woman’ y se marchó a París decidido a no volver jamás con Los Doors y escribir poesía”, explica el crítico musical Juanjo Blasco, y agrega: “Lo cumplió”. Un día, Morrison había escrito: “El futuro es incierto y el final siempre está más cerca”.

 

 

EL ANECDOTARIO

 

El poeta. Dice Juanjo Blasco Panamá: «Tengo la sospecha de que a Morrison, al igual que a Jimi Hendrix, se le ha escuchado menos de lo que se dice. Se conoce la figura, los escándalos, la estética, pero yo creo que una de las claves radica en su poesía. Posee una poética espesa, visionaria, llena de imágenes y sensaciones, propia de la época pero rompedora. Una celebración de la pasión, de la vida y de la muerte. Un brujo. Siempre quiso eso: el espectáculo total, la unión con el cosmos, de ahí su famoso grito en las actuaciones: “¡Queremos el mundo y lo queremos ahora!”». Jim Morrison publicó dos poemarios en vida y luego se editó su lírica completa.

 

 

La bestia. “Me sentía como un animal enorme. Una bestia grande. Cuando caminaba por los pasillos, sentía que podía derribar a cualquiera que se me cruzase. Es terrible ser delgado y frágil porque hasta el viento te puede echar abajo. Lo gordo es hermoso”. Lo decía alguien que se había preguntado en una entrevista para ‘Rolling Stone’: “¿Hay algo peor que una mala foto?”.

 

EL CANTO DE ANTONIO ARAMBURO

EL CANTO DE ANTONIO ARAMBURO

 

 

[Este tenor lírico o tenor de fuerza de Erla (Zaragoza) ha sido uno de los grandes cantantes de Aragón del siglo XIX. Dijeron de él que tenía una voz excepcional, la más perfecta de su tiempo, pero a la vez solía tener comportamientos excéntricos: parece que sufrió esquizofrenia.]

 

El canto arrebatado de Antonio Aramburo

 

Antón CASTRO

James Joyce es uno de los grandes escritores del siglo XX. Quizá su libro más famoso sea ‘Ulises’, aunque el más sutil, el más irlandés y el más legible es una colección de relatos: ‘Dublineses’; en ‘Los muertos’, que John Huston llevó al cine poco antes de morir, entre una enumeración de cantantes líricos figura un aragonés: Aramburo. El tenor Antonio Aramburu, un intérprete tan excepcional en el canto como informal y extravagante en la vida real; de hecho, como se dice a menudo y como recuerda Javier Barreiro en su libro ‘Voces de Aragón’ (Ibercaja, 2004) fue famoso por sus espantadas. Aramburo quizá padeciese esquizofrenia: podía ser suave y profesional, manso y aplicado, y todo lo contrario: terco, abrupto, inesperado, y dejar de cantar solo porque el público silbaba a su compañera.

Antonio Aramburo nació el 16 de enero de 1840 (a veces se dice también que en 1839), en Erla, en las Cinco Villas zaragozanas. Su familia era acaudalada, pero no se saben demasiadas cosas de su infancia y adolescencia. Estudió ingeniería; cuando había empezado la carrera pensó que se había equivocado: empezó a asistir a clases de canto con el maestro Antonio Cordero y debutó, rebasada la treintena, en 1871 con ‘Sapho’ de Giovanni Pacini en el Teatro Carcano de Milán. Hay otra teoría, que recoge el estudioso Hernán Luis Vigo Suárez, en la que se sostiene que Antonio Aramburo habría debutado ese mismo año, antes, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid con la soprano Pilar Bernal.

La carrera de Antonio Aramburo no fue fácil por sus veleidades de genio y por su temperamento cambiante. Al siguiente año de su debut cantó ‘Norma’ de Vincenzo Bellini en Florencia; en 1874 realizó una gira por Buenos Aires y actuó ante el presidente de la República. En la temporada siguiente debutó en el Teatro Liceo de Barcelona y repetiría en 1882. Con ‘La fuerza del destino’ y ‘Rigoletto’, ambas de Verdi, se presentó en La Scala de Milán, en 1879, donde fue silbado en la romanza ‘Celeste Aída’ y aplaudido luego, tan aplaudido que «en la segunda representación cantó con una también celeste voz, de modo que hubo de dar hasta 23 representaciones», según Barreiro. Sin embargo, al año siguiente con ‘Lucía de Lamermoor’, de Donizetti, se produjo una anécdota que define su excentricidad y su perturbación. Y quizá su sentido del compañerismo. La soprano Emma Albani fue reemplazada por Harris Zagurry, a la que el público boicoteó en el tercer acto. Entonces, Aramburo abandonó el teatro y se fue al palacio donde residía. Allí recibió a los empresarios que fueron a pedirle que regresase. Cocinó unas migas, invitó a los recién llegados a comer en la sartén sobre la alfombra, se puso un pañuelo en la cabeza y empezó a cantar jotas. Ante la perplejidad general, anunció que renunciaba a su contrato. Javier Barreiro resume: «Así, en su mejor momento desperdició la oportunidad de volver a ser llamado por el teatro más importante del mundo».

No menos extraña fue su actuación en el Teatro Real con ‘El Trovador’ de Giuseppe Verdi: habían anunciado su asistencia el Rey Alfonso XII y la reina María Cristina; no aparecieron y él, en el tercer acto, se esfumó por la puerta de bomberos, «ataviado de guerrero medieval”, y entonó algunas piezas en la plaza de Oriente. Así podía ser Aramburo. Algo semejante lo repetiría en el Teatro Solís de Montevideo en 1886. Iba a actuar ante el presidente de Gobierno: el empresario quiso comprobar que estaba a punto y que saldría a cantar. Lo encontraron dormido, posiblemente ebrio, entre los decorados y la tramoya.

A pesar de todo, los elogios se multiplicaban. Y se multiplican en manuales, diccionarios e historias de la ópera. Decían que era superior a Julián Gayarre (cuya vida redactaba poco antes de morir el aragonés Mariano Faci, biógrafo de Cavia y Eusebio Blasco) y a Tamberlick, que estaba en su apogeo; él mismo, tras oírlo en París, lo nombró su sucesor. Barreiro apostilla: «Su voz tenía la misma fuerza arrebatadora y la potencia de sus agudos impresionaba profundamente». El antes citado Vigo Suárez dice que tenía «una voz de considerable extensión (más de dos octavas, del do central al do sostenido agudo», y ensalza su condición de «tenor de fuerza». Enrique O’Neill, en su libro ‘La voz humana’ (1923), no deja lugar a dudas: «Fue la voz más perfecta del siglo XIX; en calidad, extensión, timbre y color no llegó ninguna otra a parecerse siquiera”. Y Florentino Hernández Girbal, en ‘Cien cantantes españoles de ópera y zarzuela (siglos XIX y XX)’ (1994), le otorga halagos del tipo: «hermosura increíble», «expresión arrebatadora», «agudos limpios y brillantes como el sol».

Sus mejores años fueron los de la década de los 70 y de los 80. Fue muy querido en Cuba, donde cantó en varias ocasiones, e inició su despedida con ‘Carmen’ de Bizet en Odessa (Rusia; ahora Ucrania), en 1896. De repente se descubrió casi arruinado a pesar de que había ganado mucho dinero, dicen que más de tres millones de pesetas de entonces (18.000 euros); al parecer había sido objeto de varios robos y había dilapidado su fortuna con la prodigalidad de los nuevos ricos. Tras pasar por un hospital de Milán, en estado de indigencia, logró que le dieran un puesto de portero en el Teatro Solís de Montevideo. De ahí pasó a dirigir una escuela de canto con su nombre, y allí murió en noviembre de 1912. Más tarde, se descubrieron algunas de sus grabaciones, con el sello de Compañía de Impresiones Fonográficas Antonio Aramburo, que fundó alrededor de 1900. Algunos dicen que son apócrifas; otros aseguran que confirman su talento, su energía, su honda sensibilidad, su agudo lirismo. El enigma, como el misterio de su comportamiento, continúa.

 

 

EL ANECDOTARIO

Aragón. Antonio Aramburo ha tenido escasa relación con su tierra. Aquí no llegó a actuar como cantante, aunque los periódicos aragoneses daban noticia de sus éxitos. La Gran Enciclopedia Aragonesa recoge, de un periódico zaragozano, la siguiente nota: «Nuestro compatriota el célebre tenor Aramburo, hijo de Erla, ha conseguido últimamente entusiastas ovaciones en el Teatro de la Paz, de La Habana, sobre todo con las óperas ‘La forza del destino’, ’Il Guarany’ e ‘Il Trovatore’. En esta última había sido llamado a la escena dieciséis veces». En los cilindros que se han recuperado de él se le oye cantar un fragmento de la zarzuela ‘La Dolores’. Erla, donde cuenta con estudiosos como Vicente García de la Puerta, le ha hecho varios homenajes: desde 2003 tiene un busto de Miguel Cabré en su pueblo. 

 

El amor. Aramburo no debió ser el hombre más feliz del mundo. Se casó con la soprano norteamericana Ada Adini, quince años menor que él. Tuvieron una niña pero no tardaron en separarse. No se le conocen otras relaciones.

 

*En la edición del papel, en un pie de foto, se alude a ’El Africano’ y es la ópera ’La Africana’ de Mayerbeer, la última que compuso en cinco actos. Y también se habla de ’Guazany’: es ’El guarany’ de Antonio Carlos Gomes.

 

Ahí puede seguir el cuerpo central del texto. 

 

http://www.heraldo.es/noticias/ocio_cultura/cultura/2014/08/06/el_canto_arrebatado_antonio_arambur_303464_308.html#com

 

MIGUEL ÁNGEL SANTOLARIA me escribe, muy amablemente, la siguiente nota: 

"El 18 de Mayo de 2002 se fue a ERLA (Zaragoza), donde nació el 17 de enero de 1840, Antonio Aramburo; considerado por críticos y musícologos de su época como un tenor "di forza" de una voz prodigiosa y dicen que en aquellos años no hubo otro igual, asegurando que fue superior a Julián Gayarre, Angelo Massini, Enrico Tamberlick y el propio Francisco Tamagno (que estrenó Otello de Verdi). Se descubrió en su casa natal una placa en azulejo de Muel y en la Iglesia de Santa María La Mayor de la villa los cantantes líricos de A.M.B.A. ofrecieron un inolvidable concierto. El 17 de enero de 2003 y conmemorando el ciento sesenta y tres aniversario del nacimiento de Antonio Aramburo, en colaboración con A.M.B.A., el Ayuntamiento de Erla, en un acto de exaltación al gran cantante, le erigió, en la Plaza donde está la Casa Consistorial, un busto a su memoria por el prestigioso aragonés Miguel Cabré, escultor seleccionado por Miguel Ángel Santolaria, amigo personal del mismo, que le cedió varias fotogtrafías de su archivo histórico musical para la realización del busto. A su vez el prestigioso escultor realizó una exposición de varias de sus obras en el Ayuntamiento. También,  la citada plaza, pasó a llamarse a partir de ese momento, Plaza del tenor Antonio Aramburó, descubriéndose, por gestión personal de A.M.B.A., una placa, en cerámicade Azulejo de Muel, con la mencionada leyenda. Posteriormente, Miguel Ángel Santolaria (Presidente de A.M.B.A.), en el Salón de Actos de la Casa Cultural de Erla. ofreció una conferencia audiovisual con el lema: "Grandes tenores de todos los tiempos", donde se escuchó el aria "Niun mu tema" de la ópera Otello de Verdi, interpretada por Antonio Aramburo, en una grabación del año 1904 reporducida de un disco compacto, importado de Italia y que no se vende en España. Se visualizó, además, en auténtica primicia, un vídeo con escenas e interpetaciones de los tenores: Enrico Caruso, Franco Corelli, Pedro Lavirgen, Jaime Aragall, Alfredo Kraus  Miguel Fleta".