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Antón Castro

Músicos

MANOLO GARCÍA CANTA 'MAI'

Por amor y cariño y admiración a José Antonio Labordeta, Manolo García canta una versión de 'Mai', la canción de Ánchel Conte, compuesta por Gabriel Sopeña, que interpretó Labordeta y que el pasado sábado, en el Especial de Labordeta que emitió Borradores, cantó Gabriel Sopeña con su magnífica guitarra.

 

Me manda el enlace el poeta y profesor Emilio Pedro Gómez.

http://www.youtube.com/watch?v=QRTxWTl93-M

'VÁMONOS', EL NUEVO CLIP DE ENRIQUE BUNBURY

 

http://www.youtube.com/watch?v=YyYdI7tfDJs

 

ÁLVARO SEBASTIÁN: IN MEMORIAM

ÁLVARO SEBASTIÁN: IN MEMORIAM

 

ÁLVARO SEBASTIÁN: EL MÚSICO DE LA LUNA ÁRABE

La música ha perdido, tras el golpe homicida del destino, a tres personalidades muy diferentes de la música: a José Antonio Labordeta, que ya es el cantor inmortal de vuelo libre; a la productora Lola Olalla, que había sido su representante y había encontrado el último solaz en el yoga, y al compositor y pianista Álvaro Sebastián (Bello, Teruel, 1922-Zaragoza, 2010), que fallecía hace algo más de una semana casi de puntillas.


Álvaro Sebastián deja un legado impresionante: más de 400 temas grabados, repartidos en un centenar de discos, sobre todo singles, el más famoso es ‘Esa será mi casa’, con letra de Fons-Carnicer, que popularizaron Franciska y sobre todo Nino Bravo. Además dirigió casi una docena de orquestas y grupos, vivió en Oriente durante casi catorce años, cuatro de ellos en Teherán, en una aventura que hace pensar en Los 3 Carino, que contó en ‘Artes & Letras’ el escritor y periodista Miguel Mena.


Su mujer Pilar López dice, desde el ruidoso dormitorio familiar que da al paseo Fernando el Católico, que “el amor a la música fue constante, hasta sus últimos días” y lo define como un hombre metódico que se inclinaba hacia la música moderna sin perder de vista la clásica.
En 1986 había confesado a Santiago Velasco, de ‘Heraldo de Aragón’, que su compositor favorito era Richard Wagner.

 

Álvaro Sebastián nació en la localidad de Bello en 1922. Su padre era el maestro de la banda local. A los dos años, se trasladó a Atea. Álvaro solía recordar que aprendió música antes de aprender a leer: recordaba que su padre, que fue su “primer maestro”, dominaba casi todos los instrumentos y que le contagió esa pasión. Subrayaba que “se defendía regularmente” con las otras asignaturas, pero tenía una facilidad innata hacia las melodías.

Con ocho años ingresó en los Infanticos del Pilar, que fue una magnífica escuela para él. Le contaba al periodista Santiago Velasco que “yo era allí enteramente feliz. Recuerdo que algunas veces, cuando no venía el maestro José Borobia, el organista, yo era el encargado de tocar el órgano del Pilar con diez y once años”.


Zaragoza, Pineta, el mundo

Permaneció allí cuatro años, le gustaba mucho vivir cerca de la Basílica del Pilar, y salió para vivir otra aventura extraordinaria. Su viuda Pilar López recuerda que “cayó enfermo del pulmón y lo enviaron a una especie de colonia infantil en el valle de Pineta para que se curase. De repente estalló la Guerra Civil y él se quedó aislado, en la zona republicana, de su familia que estaba en Zaragoza”. Poco después, a algunos niños los trasladaron a Rusia y a él a Barbastro, y luego a Salas Altas. Estuvo alrededor de tres años viviendo con una familia en el campo. Álvaro Sebastián decía que había sido un tiempo perdido y a la vez un tanto bucólico. Logró volver a casa y acabó la carrera de música en el Conservatorio en tres. Hizo los “ocho cursos completos” en tres años.


Mientras decidía su futuro, su padre lo empleó en Abastos, donde él trabajaba, y hubo un momento en que no sabía muy bien qué hacer. Así lo explica su esposa: “Primero trabajó aquí, luego se fue a Barcelona y estuvo allí dos años. Luego regresaría a Zaragoza”. Asegura su viuda que estudió canto y piano con Madame Pierrick, la mujer que descubrió a Miguel Fleta, y con Pilarín Pascual.


Álvaro Sebastián decía que tenía que decidirse por Zaragoza o Barcelona y por la música clásica o la moderna. Optó por esta última y con dieciocho años debutó como director musical de la sala Elíseos de Zaragoza, cargo que ocupó durante siete años; le pagaban por noche entre 40 y 50 pesetas, menos de medio euro. “Allí lo conocí yo. A veces dirigía hasta dos orquestas”. El programa de mano decía: “Álvaro Sebastián y su famosísima orquesta Elíseos con su cantante José Cano y el célebre conjunto de solistas”.


Al año de noviazgo se casaron y decidieron pasar la luna de miel enrolados en una compañía teatral, donde Alvaro ejercía como “maestro concertador”. Estuvieron en Pamplona, en Madrid, luego se trasladaron a Gibraltar y, finalmente, Álvaro Sebastián trabajó en el Novedades y El Buena Sombra de Barcelona. Parecía que todo iba a ser correr y cantar: el pianista José Rovira lo reclamó para inaugurar con un pequeño grupo El Elefant Noire de Beirut. Y de allí pasaron al Casino de Oriente, en Damasco, donde iba a nacer su primera hija, Marimar.


El azar extendía su mano de buena suerte: “Estando en Beirut, casualmente, caminando por la calle, me encontré con mi amigo Mario Barceló”, que era el director del Price de Madrid. Le ofreció trabajar con él de pianista y se marchó a Teherán, una ciudad que será determinante en su existencia. Entre unas cosas y otras residió allí cuatro años y formó varias orquestas: primero la orquesta ‘Antonio Vargas’ y luego el quinteto de ‘Los Maños’. Sebastián decía siempre que con él cosecharon bastantes éxitos. Declaraba a HERALDO: “Aquella es una ciudad extraordinariamente interesante. Llegué a tener la residencia allí. Conseguí bastante fama. Todo empezó un poco por casualidad. Un chico armenio, que me había visto tocar, me ofreció hacerle los arreglos a un sobrino suyo, cantante. Se los hice y tuvo un éxito tremendo, hasta el punto de que se hizo multimillonario. Eso me dio a conocer con arreglador de música moderna en temas orientales. Hice unos cien discos y arreglé la música para una diez películas árabes”.



Con la orquesta de Radio Irán

En ese mismo periodo, Álvaro Sebastián fue nombrado director de orquesta de Radio Irán, que iniciaba sus programas con una jota aragonesa. Allí, en Teherán, nacería su segunda hija Aída. Álvaro Sebastián ha contado en entrevistas de época que luego el quinteto se fue a Chipre, El Cairo, Beirut, trabajó en Micheleta, donde fueron reclamados para hacer la gira de su vida: seis meses por Japón. Durante un tiempo estuvo en una especie de incertidumbre: entre Barcelona, Zaragoza y el mundo. No sabía bien a qué carta quedarse: echaba de menos a las niñas, internas primero en Montpellier y luego en Zaragoza. Y un día decidió quedarse para siempre en la ciudad del cierzo. Abandonaría la orquesta y formaría un cuarteto, ‘Los Toreros’. Una de sus últimas formaciones volvió a ser una orquesta, en este caso se llamaba como el cantante: la Orquesta Sergio Ros, donde permaneció otros dos años. Álvaro Sebastián abrió y cerró Cancela y vio pasar por allí a personajes como Josephine Baker, Estrellita Castro, Jaime Morey, Olga Guillot y Lolita Sevilla, entre otros.


“Álvaro Sebastián tocaba con el alma. Era un hombre con alma y sensibilidad. Para él la música era su vida. Solo he tenido celos de la música; mi única rival ha sido la música. Todos los proyectos eran sus hijos”, recuerda Pilar López, y parece asentir su hija Aída. Ella conserva los papeles y las fotos y los programas de mano de su padre. Miguel Ángel Tapia, pianista y director-gerente del Auditorio, dice que “Álvaro Sebastián era uno de esos músicos capaces de hacerlo todo: eran versátiles, sabían arreglar una pieza y parecían llegar a todo. Su trayectoria es muy valiosa. Ya no existen profesionales así”. Después lo contrataron para trabajar en el Club Escuela de Gimnasia Rítmica de Zaragoza, donde hacía de todo: componía, arreglaba, acompañaba cualquier detalle. Su calidad no ofrecía dudas: lo quiso contratar la Federación española, pero ya no tenías ganas de salir de aquí.

Se sentía esencialmente compositor. E intérprete. Volvió a tocar en El Marqués en un dúo con violín y en una orquesta. Nunca quiso dejar del todo las salas.

 

*El pasado jueves, ‘Artes & Letras’ recordaba a este músico turolense, nacido en Bello y criado en Zaragoza. Próximamente colgaré otro texto complementario sobre sus músicas para cine y para autores tan diferentes como Nino Bravo, Lolita Sevilla, Franciska, Ino Blasco, Pat Boone (que grabó 'Paz en la tierra', los hermanos Anoz, sus colaboraciones con Labordeta o sus bandas sonoras para películas árabes. O aquel 'Himno a la Hispanidad' que se grabó con letra de José María Ferrer, 'Gustavo Adolfo'. En la foto, con el quinteto 'Los maños'. Agradecería cualquier nuevo dato sobre Álvaro Sebastián.

DICA SIEMPRE, LABORDETA

DICA SIEMPRE, LABORDETA

Chorche Romance, periodista y amigo, despidió así, en aragonés, José Antonio Labordeta en su blog.

 

Dica siempre, Labordeta

(http://www.purnas.com/2010/09/19/dica-siempre-labordeta/)

Por Chorche ROMANCE

 

Se mos va parti de l’alma d’iste pais. Se mos va lo cantor que mos facio recuperar l’autoestima. Se mos va la voz d’Aragon. Tantas vegadas, tantas y tantas vegadas. Dende o suyo esmo libertario y d’asti t’alla, Labordeta mos ha feito sentir aragoneses. Mos ha feito cantar a la libertat. Mos ha feito sentir, vivir y creyer. A suya idiosincrasia yera tan especial que a totz de vegadas mos ha puesto en contra, pero sobre tot, a totz mos ha metiu a favor mas vegadas encara.

Si yo pienso como pienso y soi como soi tamien ye por ti, Labordeta. De sentir as tuyas cantas, de pasar una y atra vegada as viellas cintas y LP prencipie a aimar iste pais nuestro. A voz tuya ye a voz nuestra, y ixo mos dixas. Mos dixas Aragon, Somos, Ya ves, La vieja, o Canto a la Libertat que ye l’imno d’iste chicot pais nuestro que tanto aimes. Se me borran as parolas mientres las escribo. I abra glarimas agora que mueres. I abra bellas glarimas de cocodrilo tamien, pero no m’alticaman. Te debemos una, abuelo, te debemos continar luitando por a libertat, por o pais, por as chentz que abion de marchar y por os que en tornemos, tamien por os que siempre estioron.

Dica siempre, Labordeta. Dica agora. Te’n vas pero lo tuyo esprito remane bien fundo en a tierra, con os de tantos atros que han feito d’Aragon lo que ye.

Huei sentirez muitas cantas d’el, pero sentindo ista, siento o suyo testamento vital. Que a tierra te siga leu, companyer. Entalto Aragon.

 

Ya ves
que vamos avanzando
cumpliendo este camino
no lo sé
ya ves.
ya ves
que vamos recordando
creciendo hacia el ocaso
no lo sé
ya ves.

Ya ves
qué pálidas palabras
se pierden en la noche
sin hallar solución.

Ya ves
que hemos ido surgiendo
de inciertas duras voces
de desesperación.

Recuérdame
como un árbol batido
como un pájaro herido
como un hombre sin más;
recuérdame
como un verano ido
como un lobo cansino
como un hombre sin más.

Ya ves
que fuimos agrietando
los muros mantenidos
no lo sé
ya ves.

Ya ves
que estamos añorando
unos niños perdidos
no lo sé,
ya ves.

Ya ves
que voces diferentes
se cruzan en el alba
buscando la verdad

Ya ves
que fuimos puente herido
de abrazos detenidos
por ver la libertad.

 

PARQUE JOSÉ ANTONIO LABORDETA

  

 

Víctor Ibáñez:

 

Hemos creado un grupo dentro de Facebook para que el Parque Primo de Rivera de Zaragoza pase a llamarse Parque José Antonio Labordeta. El grupo se llama Parque José Antonio Labordeta. Esperamos vuestras adhesiones, cuantos más seamos más fuerza tendremos para conseguir este homenaje ciudadano a nuestro paisano. Es éste:

 http://www.facebook.com/?sk=2361831622#!/group.php?gid=149132051792188

 

Tomo esta foto del blog de Mariano Gistaín, que ha escrito:

"Labordeta ha fallecido: tus amigos somos infinitamene huérfanos. Siempre estarás con nosotros".

MAURICIO AZNAR VISTO POR GRAÑENA

MAURICIO AZNAR VISTO POR GRAÑENA

Luis Grañena me envía esta espléndida caricatura de Mauricio Aznar (Zaragoza, 1964-2000), el gran cantante de rockabilly, de rock and roll y de música popular al que Almagato le rinde homenaje el sábado 25 en el Centro Cívico Universidad a las siete de la tarde.

ALMAGATO RECUERDA A MAURICIO AZNAR

ALMAGATO RECUERDA A MAURICIO AZNAR

Recibo esta carta de Jaime González:

 

El sábado 25 de septiembre de 2010, a las 19.00, en el Centro Cívico Universidad, los Almagato daremos un concierto en recuerdo a nuestro amigo Mauricio Aznar, que nos dejó hace diez años. Lo haremos con sus canciones, las que él compuso en el estilo del folklore argentino que decidió seguir tras separarse de Mas Birras. La entrada: 10€

 Os esperamos

 

 Más información: www.losalmagato.com

 

  

El grupo Almagato actúa este próximo martes en Borradores. Tocan dos temas de Mauricio, letra y música, ‘Anda velando’ y ‘Pa que no bailes solita’, y Jaime González y Alicia Fernández recuerdan la trayectoria de Mauricio Aznar y su interés por el folclore argentino y la trayectoria de cantantes como Atahualpa Yupanqui. [Los Almagato son Jaime Lapeña, Patricia Badian, Alberto Moreno, Maribel Lardiés, Jaime González y Alicia Fernández]. Unos días después, Almagato repetirá el concierto en La Campana de los Perdidos.

 

 

 

 

ÁLVARO SEBASTIÁN. CASI UNA ELEGÍA

Álvaro Sebastián dejó de tocar para siempre el miércoles. Director de orquesta, compositor y pianista, había nacido en Bello (Teruel) en 1922 y había sido infantico del Pilar. Durante la Guerra Civil estuvo en las colonias de Barbastro. Estudió en el Conservatorio de Zaragoza. En Barcelona, hacia 1953, realizó una gira de casi un año con Antonio Machín, y pronto fue reclamado por diversos países de Oriente. Casado con Pilar López, vivió y actuó durante catorce años en un montón de países, desde Irán a Japón; iba al frente de la Orquesta Los Maños y también dirigió la orquesta de Radio Irán. Su hija Mari Mar nació en Damasco; su hija Aída, en Teherán. Allí combinaba los lentos sonidos de esos países con las músicas occidentales en boga: el chachachá y el rock. En 1968, le decía a Alfonso Zapater que “todas las orquestas solicitaban mis arreglos”. Regresó a Zaragoza e inauguró varias salas de fiestas como Micheleta o Cancela, donde coincidió con Josephine Baker. También tocó en El Marqués; a veces lo hacía en un dúo de piano y violín. Álvaro Sebastián amaba la música con locura: tenía una gran facilidad para componer e improvisar, y se movía como un pez en el agua en el ámbito de los ritmos populares: el bolero, el tango, el rock, la balada. Una de las facetas más importantes de su carrera ha sido su condición de compositor: escribió ‘Esa será mi casa’ para Nino Bravo, compuso para Luciana Wolf, Franciska, Lolita Sevilla, Nito Pinilla, Corita Viamonte o, más recientemente, para María Alegría e Ino Blasco. En los años 60 y 70 había encontrado en José María Ferrer, locutor y poeta conocido por ‘Gustavo Adolfo’, a un amigo y a un letrista ideal. Se ha ido en silencio a los 88 años, pero deja temblando aquí y en las noches de Irán la música de sus dedos, su pasión por la melodía.

 

*Este texto apareció ayer en ‘Cuentos del domingo’, mi sección dominical en Heraldo de Aragón. Esta espléndida foto es del grupo de Álvaro Sebastián; él está a la derecha al piano. La foto la he tomado de la página visitadísima de Rafael Castillejo y pertenece a la colección de Antonio Lahoz.