Blogia
Antón Castro

Temas aragoneses

BUÑUEL: FOTÓGRAFO PARA SUS PELÍCULAS MEXICANAS

BUÑUEL: FOTÓGRAFO PARA SUS PELÍCULAS MEXICANAS

Luis Buñuel es una continua fuente de sorpresas. Y una de las últimas ha sido conocer su condición de fotógrafo. Al menos durante casi 20 años, desde 1947 hasta 1965, realizó instantáneas para localizar sus películas. Era muy escrupuloso con los detalles, con las atmósferas y, sobre todo, con los encuadres. Buñuel tomó algunos miles de fotos que le fueron de gran utilidad para doce de las veinte películas realizadas en México. Le interesaba todo: las selvas tropicales y los manglares de Acapulco, las playas, los ríos y los desiertos, las grandes avenidas de la capital azteca, los balnearios, los hoteles, los bajos fondos, donde situó el ámbito de su película más universal y tal vez su gran obra maestra: “Los olvidados” (1950).

Luis Buñuel preparó esta película con especial minuciosidad: leyó inicialmente la historia de la aparición de un cadáver en una escombrera y partía todos los días a las afueras en un autobús. Iba vestido con sus peores ropas, y hablaba “en los arrabales improvisados” con los niños, y así fue tomando cuerpo en su cabeza y en su cámara Leica aquella película. Esas son las fotos que reciben al visitante en la sede de Filmoteca Española en Madrid, donde se expone una selección de ese material inédito: ese poema de la infancia y la juventud ultrajada, rodado en 1950, que conmovió a Paz, a Cortázar y al Festival de Cannes.

         Se ha insistido mucho en que las fotos de Buñuel –en su mayor parte, horizontales, de planos muy abiertos- carecen de valor estético. Se recuerda que son documentos de trabajo que guardó en pequeñas cajas en positivos de todos los tamaños y que suelen llevar algunas notas manuscritas. Sin embargo, hay instantáneas de gran belleza que evocan las fotos que hacían Juan Rulfo y su propio director de fotografía Gabriel Figueroa. Luis Buñuel era metódico y eficaz; en cada toma anticipaba planos y secuencias de grabación, algo que se evidencia con nitidez porque al lado de cada foto se reproduce un pequeño fotograma de cada película: “El ángel exterminador”, “Abismos de pasión”, “Simón del desierto” o, entre otras, “Él”, la película que más se parecía al paranoico que confesaba ser. Hay fotos del balneario de San Jorge de Purúa y del Hotel Las Hamacas de Acapulco donde le gustaba refugiarse: Buñuel nunca olvidaba que tras la exigencia del trabajo llega el placer de la comida y de la bebida en un bar o en un restaurante.

 

*Esta muestra, que se ha podido ver en la Filmoteca en Madrid, también se ha inaugurado hoy en el Centro Buñuel de Calanda que dirige Javier Espada, codirector, con Gaizka Urresti, del documental: “Mi último guión. Memoria de Luis Buñuel”, que se pasó ayer, en su versión reducida, por Aragón Televisión. Ayer se cumplieron 25 años de la muerte de Buñuel en México D. F.

ARAGÓN TELEVISIÓN EMITE "MI ÚLTIMO GUIÓN" SOBRE BUÑUEL

ARAGÓN TELEVISIÓN EMITE "MI ÚLTIMO GUIÓN" SOBRE BUÑUEL

 

Hoy martes día 29 de julio, a las 22:45 horas, coincidiendo con el 25 aniversario del fallecimiento de Luis Buñuel (Calanda, 1900-México D.F., 1983; donde finó el 29 de julio), Aragón TV estrena “El último guión. Buñuel en la memoria”, dirigido por Javier Espada y Gaizka Urresti. No se trata de la obra acabada, sino de un largo fragmento de unos 50 minutos, ya que la pieza definitiva se acercará a las dos horas y está en la fase de montaje.

 En El último guión, Juan Luis Buñuel, cineasta, escultor e hijo del director, y Jean-Claude Carrière, escritor, dramaturgo, amigo y guionista del cineasta durante 17 años, recorren los lugares que fueron importantes en la vida de Buñuel. Calanda, Zaragoza, Madrid, Toledo, París, Nueva York, Los Ángeles y México son algunas de las localizaciones desde donde ambos relatan todo lo que vivieron junto a él, o que el mismo Buñuel les contó. El documental narra historias recogidas en la autobiografía del cineasta Mi último suspiro, así como otros sucesos nunca antes contados, y de los que Juan Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière son únicos depositarios. El libro Mi último suspiro se lo dictó Luis Buñuel a su colaborador más cercano y entrañable de los últimos años: Carrière, que ha trabajado con los directores más importantes del mundo, no solo del cine, sino del teatro, entre ellos Peter Brook, en un increíble montaje del Mabhabarata. Seguramente, Carrière y Julio Alejandro fueron los dos más importantes guionistas de Buñuel.

 

El documental El último guión. Buñuel en la memorio –que se presentó en febrero en el Festival de Cine de Berlín y del que se emitió un largo fragmento en el programa Borradores– está codirigido por el director y productor de cine y televisión Gaizka Urresti, y por el director del Centro Buñuel de Calanda, Javier Espada. Producido por IMVAL junto con Aragón TV (donde contó con la complicidad explícita de Pepe Quílez y de Jaime Fontán muy especialmente), ZDF y Mil Colores Media, de Alemania, y la Universidad de Guadalajara, México, el largometraje cuenta, además, con el apoyo del Gobierno de Aragón, el fondo latinoamericano Ibermedia, la Junta de Castilla la Mancha y el Centro Buñuel de Calanda.

  El último guión. Buñuel en la memoria. Actores: Jean-Claude Carrière y Juan Luis Buñuel. Dirección: Gaizka Urresti y Javier Espada. Emisión: Aragón Televisión, esta noche, a las 22.45.

*En la foto, el director y realizador Gaizka Urresti graba a Juan Luis Buñuel.

 

CURSO SOBRE LUIS BUÑUEL EN EL ESCORIAL

CURSO SOBRE LUIS BUÑUEL EN EL ESCORIAL

[Javier Espada, realizador de cine, guionista y director del Centro Buñuel de Calanda, me envía esta nota. Él y la profesora Amparo Martínez Herranz –secretaria de la revista Artigrama, y autora de importantes libros sobre los cines y teatros de Zaragoza, así como de una monografía sobre el Teatro Principal- participarán en este curso del Escorial en homenaje al realizador calandino. Javier Espada es codirector del proyecto Mi último guión, con Gaizka Urresti, y Amparo Martínez, trabajo con Agustín Sánchez Vidal, en un gran proyecto sobre los guiones de rodaje del cineasta aragonés.]

Estimados amigos:


Os informo de que cuando se cumplen 25 años del fallecimiento de Luis Buñuel en México DF, la Universidad Complutense ha organizado en El Escorial el curso:

 

LUIS BUÑUEL (1900-1983): SUSPIROS Y PELÍCULAS

 

que se desarrollará del 28 de julio al 1 de agosto.



Este curso monográfico está dirigido por Federico García Serrano, profesor de Comunicación Audiovisual, Universidad Complutense, y plantea una revisión exhaustiva de la vida y la obra del cineasta aragonés desde la perspectiva de hoy, con estudios, análisis, crítica, debate y visionado de los títulos más significativos de su filmografía, con el objetivo de acercarnos al conocimiento de la personalidad, las referencias y las ausencias, el método y el perfil humano de un hombre de cine. Singularmente, a través de un libro, Mi último suspiro, autobiografía del cineasta y de la revisión de una parte importante de su filmografía.




Programa:



- Lunes 28:
 
     En la mañana: Presentación.
                         Conferencia de Federico García Serrano: ’La obra cinematográfica de Luis Buñuel: claves y enigmas’.
                         Visionado de
El perro andaluz.
                         Visionado de
La edad de oro.
                         Conferencia de Eduardo Rodríguez Merchán: ’En busca de una jirafa perdida: surrealismos y obsesiones’.
 
     En la tarde: Conferencia de Javier Espada: ’La edad de oro: deseo y provocación’
                       Visionado de
Las Hurdes. Tierra sin pan.
                        
 
 
- Martes 29:
 
     En la mañana: Secuencias, comentarios y pautas para el análisis de la etapa mexicana.
                         Visionado de
Los olvidados.
                         Análisis de la estructura dramática de
Él
                        
 
     En la tarde: Conferencia de Jesús González Requena: ’Amor loco en el jardín. La diosa que habita en el cine de Luís Buñuel’.
                       Visionado de
Viridiana.
 
 
 
- Miércoles 30:
  
     En la mañana: Proyección del documental
Buñuel en Hollywood y posterior debate.
                         Con asistencia de su director Félix Cábez.
                         Visionado de
Belle de jour.
 
     En la tarde: Visionado de
Tristana.
                       Conferencia de Arantxa Aguirre Caballeira: ’Buñuel, lector de Galdós’
 
 
 
- Jueves 31:
     En la mañana: Secuencias, comentarios y pautas para el análisis del cine de Buñuel en década de los sesenta.
                         Visionado de
El angel extermindador.
                         Visionado de
El discreto encanto de la burguesía.
 
     En la tarde: Conferencia de Carlos F. Heredero: ’La larga sombra de Buñuel. Su herencia en el cine contemporáneo’ .
                      Visionado
El fantasma de la libertad.  

 

- Viernes 1:  
       
  En la mañana: Conferencia de Amparo Martínez Herranz: ’Actualizando a Buñuel: inéditos’.
                      Visionado de
Ese oscuro objeto del deseo.
                      Clausura del curso. 

 

*He colocado aquí una foto del director de fotografía Gabriel Figueroa: se trata de una escena de la película Los olvidados, rodada en 1950, y elogiada, ante la intransigencia de algunos mexicanos, por Octavio Paz y Julio Cortázar y Carlos Fuentes. La película ha sido elegida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, en el apartado Memoria del Mundo, donde figura la "V Sinfonía" de Beethoven y solo otra película: "Metrópolis" de Fritz Lang.

 

 

ANTONIO SAURA: EL HOMBRE QUE PINTÓ MONSTRUOS

ANTONIO SAURA: EL HOMBRE QUE PINTÓ MONSTRUOS

 

Antonio Saura escribía tan bien como pintaba. Antonio Saura teorizaba tan bien como pintaba y escribía. Con un rotulador en sus manos era como un torbellino de ideas, de rayujos, de monstruos. Desde niño, sintió la llamada del arte. En realidad, nacido en Huesca en 1930, pertenecía a una familia itinerante que fue de aquí para allí hasta que, concluido el conflicto, se asentó en Madrid. Antonio había vivido aquí historias extraordinarias: aquella abuela nórdica que se sobrepuso a la traición de su marido, que cortejó a una joven criada; aquella tía más o menos exuberante o sensual que poseía unas bellas y tentadoras piernas. Durante la Guerra Civil, Carlos y Antonio vivieron la muerte muy cerca: vieron cómo una bomba descuartizaba a un hombre, y esa imagen ya no se les borró de la cabeza.

Luego, una tuberculosis le postró en la cama, y él, lejos de amilanarse, empezó a leer revistas surrealistas y a realizar bosquejos. Hablaba de aquella convalecencia casi como quien habla de un lugar mítico: de aquella enfermedad nacería el artista. Un artista, sí, que inicialmente destacaba por su colorido, por su fantasía cromática, por sus delirios surrealistas, próximos a los mundos de Hans Arp, Joan Miró, Yves Tanguy, Max Ernst, Víctor Brauner, y tantos otros que habían acaudillado la vigorosa revuelta de las vanguardias. Mientras su hermano Carlos se afanaba con la fotografía, Antonio se afirmaba en la pintura. No tardaría en fundar, con otros, el grupo El Paso, en 1957, en cuyo origen estuvieron sus paisanos Pablo Serrano y su compañera Juana Francés, y el pintor Manuel Viola, aquel Manuel de Montparnasse que había glosado César González-Ruano.

Pronto empezaría a organizar su pintura por series: las damas, los desnudos, los autorretratos, las multitudes, las crucifixiones, y ya más adelante los retratos imaginarios, el “Retrato imaginario de Goya” y una de sus series más rotundas y obsesivas: “El perro de Goya”, una pintura de atmósfera casi oriental que a él le evocaba al propio artista levantando la cabeza sobre un montículo de arena. La producción de Antonio Saura, informalista y rotunda, es ante todo un diálogo con la historia misma de la pintura, y en particular con artistas claves como Velázquez, Goya y Picasso, a los que les dirigió unas conmovedoras cartas. Antonio Saura, como sus hermanos Carlos y María Ángeles, es un espléndido prosista. Él decía que, a pesar de la apariencia, como pintor nunca se repetía: cada obra era un estadio más, una variación sobre un tema, una evolución de las estructuras, del desgarro y del dolor de vivir. Antonio Saura también era un defensor del monstruo que todo llevamos dentro: hurgaba en su interior y hallaba las formas inefables de lo turbio, lo violento, lo erótico, una pulsión primaria y visceral casi incontenible.

Un artista como él ofrece muchos perfiles. Hay otros dos que no se pueden olvidar: su condición de ilustrador, le puso formas, gestos y puñales a distintos libros Ramón Gómez de la Serna, Baltasar Gracián, Camilo José Cela, San Juan de la Cruz o “El Quijote”, entre otros, y en toda esa labor hay una estética convulsa, un acento sombrío; y su pasión por el arte mural. Saura trabajó mucho en ese campo, pero quizá no realizó nada tan impresionante como “Elegía”, ese centenar de ojos al acecho, de animales y monstruos entrevistos, ese remolino de destellos cromáticos, que concibió para el techo de la Diputación de Huesca. En “Elegía” se resume la artesanía de la pintura, la caligrafía minuciosa de un creador infatigable que fallecía en Cuenca hace diez años. Ahora podemos ver en el Matadero una exposición que tiene una importante porción de lienzos y obra gráfica: esa rabia en negro y gris, ese temblor en blanco y granate, que eran los colores que le servían para explicarse y para compendiar el mundo.

 *Retrato de los integrantes del grupo El Paso: José Ayllón, Antonio Saura, Manuel Rivera, Martín Chirino, Manuel Millares, Rafael Canogar, Manuel Viola y Luis Feito.

 

PEPE OTAL Y SUS MARIONETAS: RECUERDO Y HOMENAJE

PEPE OTAL Y SUS MARIONETAS: RECUERDO Y HOMENAJE

 

El dia 25 de julio se cumple el primer aniversario de la muerte del creador de títeresa y marionetas Pepe Otal, que murió en Cerdeña después de representar La Divina Comedia de Dante Alighieri. A modo de homenaje, y con motivo de la conmemoración, se reabre el taller de marionetas en el que Pepe vivía y trabajaba para que continúe con actividad artística, cultural, como lugar de encuentro y formación en torno al teatro de títeres. El centro está situado en la calle La guardia 11. Metro Liceu, de Barcelona.

Pepe Otal, aparte de tener raíces aragonesas (su padre era de Jaca), desarrolló diversas etapas de su vida en Aragón y concretamente en Zaragoza. Realizó sus estudios en la escuela de ingenieros de Zaragoza y fue boxeador aficionado en la categoría de los pesos pluma, la categoría en la que triunfó José Legra, "el puma de Baracoa". Durante los últimos siete años convivió con la titiritera Helena Millán, y participó en un sinfín de proyectos artísticos culturales y festivos de Zaragoza y colaboró con entrega y absoluta generosidad con la compañía Los Títeres de la Tía Helena de modo permanente. Ese mismo día, en el acto que se inicia a las 21 horas del viernes 25 de julio, se presenta la asociación cultural Casa Taller de marionetas de Pepe Otal.

[*El grueso de estos datos han sido facilitados por Helena Millán, cómplice del teatro y del amor de Pepe Otal durante los últimos siete años de su vida. Foto: Pepe Otal trabajando con las marionetas de la obra "Don Giovanni".]