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Antón Castro

Temas aragoneses

CRÓNICAS DE LA EXPO/ 14. UNA VISIÓN GENERAL

CRÓNICAS DE LA EXPO/ 14. UNA VISIÓN GENERAL

*Estos textos han aparecido en el número 11-12 de la revista “Z Zaragoza”. Son visiones a vuela pluma sobre ese espacio del meandro de Ranillas que transformará Zaragoza. El cambio del texto inicial lo han decidido algunos responsables de la Expo, que financiaron cuatro números dobles de la publicación dedicados a la Expo. Las fotos de esta entrega pertenecen al fotógrafo catalán Enric Duch.

 

EL SOÑADOR Y EL SUEÑO

 

Antes que nada fue el sueño. Un arquitecto, Carlos Miret, en su estudio, con sus lápices y su imaginación, concibió una ciudad nueva en esa lengua de tierra y olvido que deja el río. Y empezó a darle forma: acondicionó la ribera, concibió paseos e imaginó edificios, torres, puentes y pasarelas. En medio del cauce situó algunas barcazas, a este lado un parque, aquí construcciones, volúmenes, prismas y lucernarios. Se le hacía la boca agua: Zaragoza se le volvía universal de golpe, la república de una cita para el mundo. Luego, con sus planos y su entusiasmo, llamó a los amigos, convenció a los incrédulos, hizo soñar a los pragmáticos. Ahora, se asoma a Ranillas, y contempla ese paisaje inverosímil. Y piensa: “Soñemos. Soñemos el agua”.

 

[*Por razones que ignoro (siempre había pensado que había sido Carlos Miret el primero en pensar en este proyecto y por eso me habría parecido justo que le hubiesen dedicado una plaza, una fuente o que tuviesen un gesto con su hijo fallecido), el texto que aparece en la revista es éste:

 

Antes que nada fue el sueño. Un grupo de soñadores concibieron una ciudad nueva en esa lengua de tierra y olvido que deja el río. Y empezaron a darle forma: acondicionando las riberas, concibieron paseos e imaginaron edificios, torres, puentes y pasarelas. En medio del cauce situaron algunas barcazas, a este lado un parque, aquí construcciones, volúmenes, prismas y lucernarios. Se les hacía la boca agua: Zaragoza se les volvía universal de golpe, la república de una cita para el mundo. Luego, con sus planos y su entusiasmo, llamaron a los amigos, convencieron a los incrédulos, hicieron soñar a los pragmáticos. Ahora, se asoman a Ranillas, y contemplan ese paisaje inverosímil. Y piensan: “Soñemos. Soñemos el agua”.]

 

PROFECÍA DEL AGUA

 

El agua lo es todo. El agua es la vida, límpida, en cascada, en remanso de luz. El agua es como el aire: el pan del mundo. El agua es necesaria en cada casa, en los campos, en los bosques, en cualquier sitio y a todas horas, y es un emblema de pureza. Encarna lo imprescindible, lo que urge. El agua es la razón de la sed: bebemos porque somos agua y ansiedad. Bebemos porque vivimos. El agua, como el aire, la dignidad o el amor, nos iguala a todos. Y ese gran sueño que es la Expo meditará sobre el agua en todas sus variaciones. El agua nos fecunda y nos sostiene: es la materia central de todas las regiones y todos los hombres, el corazón del porvenir. El agua, acaso más que nada, sí somos todos. Por eso resulta inconcebible que 1.100 millones de personas no tengan agua potable.

El PASEANTE

 

He nacido a la orilla del río. He paseado por aquí toda mi vida. Éste, con sus ruidos y las avenidas de la corriente, ha sido mi paraíso: me he bañado, he cruzado los puentes, he conversado bajo la arboleda, y ahí siempre estaba el río, como una culebra caudalosa, como una tentación, como una compañía sigilosa. En pocos meses, todo esto ha cambiado. Veo pasarelas, torres y edificios de cristal, anfiteatros y hoteles, veo la noche iluminada. Y están ahí, en el horizonte de mis ojos, como si este paisaje, de súbito, hubiera sufrido una metamorfosis. No me han quitado nada mío: me han dado otras luces, otras calles, han ensanchado la ciudad y yo me siento partícipe de ella. Ciudadano. Es otro mundo y el mundo de ayer. 

 

EL FOTÓGRAFO: MIRAR PARA VER

 

La primera vez que me asomé a este gran recinto pensé: “Qué universo tan irregular de volúmenes, de formas y de materiales”. Cogí el coche y di una vuelta por sus callejas lodosas. Había caído una intensa lluvia durante días. Me fijé en todo: en el cristal estricto de los edificios, en la tensión de los puentes, en el gran parque de aire tropical, en la cascada del acuario, en el pliegue y repliegue de algunos muros, en la complejidad de las estructuras. Todo era una obra en marcha que promete orden, conmoción, elegancia, puertas al futuro. No quise disparar: miré para ver, capté texturas, ventanales, paredes. En cuanto cesaron las lluvias, empecé mi trabajo. En la Torre del Agua resplandecía la luz tamizada del alba como un pájaro de fuego.

 

EL PABELLÓN PUENTE

 

Lo leí casi todo sobre el Pabellón Puente. Lo imaginé antes de verlo: es una pieza de Zaha Hadid que, en su estructura, invita a pensar en las escamas de los tiburones pero también en la piel encendida de un gladiolo. Ese envoltorio no es caprichoso: quiere dialogar con los elementos del entorno y con el cambiante lenguaje de las estaciones. Esa piel es un poema gráfico de fibra de vidrio reforzado con hormigón: es un pasadizo de luz, un enjambre de miradores hacia el río. Está dividido en cuatro cuerpos o vainas que cumplen una doble función: dos de ellos sirven de pasarelas, y otros dos de espacios para la muestra “Agua. Recurso único”. Lo leí casi todo y luego encerré sus curvas, centímetro a centímetro, en el vientre de mi cámara Nikon. Y aquí está: cosido al aire y a la ribera, como una armoniosa y cimbreante aparición de la belleza.

 

LA TORRE DEL AGUA

 

Podría ser una catedral gótica del mar en tierra firme. Podría ser el faro que se abre a todos los vientos y alumbra la senda de todos los pasajeros. Podría ser la torre de Babel del futuro que trepa en espiral hacia el cielo y se queda, expectante y con un centelleo irreductible, a 76 metros de altura en un umbral indeciso, tan cerca y tan lejos de las nubes. Es la Torre del Agua, la obra magna de Enrique de Teresa, el corpus vertical que corona una vida, una estética, un modo de trabajo. El arquitecto, que ha contado con la colaboración del proyectista e ingeniero Julio Martínez Calzón, ha bautizado el edificio como Soledad sonora. Es transparente y se enrosca en el vacío como una escultura. Albergará en su interior algo más que una ambiciosa exposición, todo un manifiesto o una sentencia inapelable: “Agua para la vida”. 

 

PABELLÓN DE ESPAÑA

 

Dicen que el edificio más deslumbrante de la Expo quizá sea el Pabellón de España que ha concebido Francisco Mangado. ¿Quién no ha estado alguna vez en el interior del bosque, donde el silencio es inefable y penetra un diluvio de luz a través de la copa de los árboles? El arquitecto arrancó de una experiencia semejante, de puro éxtasis de claridad en una chopera de ribera, y ha desarrollado este espacio donde se aúnan el asombro, la plasticidad, la utilidad y la renovación científica y medioambiental. En esta pieza todo ha sido estudiado al detalle: ofrece un microclima especial, está diseñado con criterios de ahorro energético, integra las energías renovables. Y no sólo eso: en el interior de sus bloques de cerámica, esos árboles de piedra que sueñan, se desliza la luz y se oye la lenta melodía del agua.

 

EL PABELLÓN DE ARAGÓN

 

La arquitectura tiene una especial relación con la luz. Igual que la pintura o la fotografía. Casi podría decirse que la arquitectura también es el arte de la luz que incide sobre los cuerpos, en las moles, en los volúmenes. La arquitectura debe resolver el diálogo de la luz y el espacio. Tal vez como homenaje al pasado de Ranillas, a su vinculación con la huerta feraz de la margen izquierda, el Pabellón de Aragón de Daniel Olano y Alberto Mendo es un osado edificio que emula una cesta de mimbre con frutas y hortalizas. Tiene algo de urdimbre de claroscuros, de juncos trenzados, de arabesco cromático. Desde afuera, alzado sobre el suelo, parece un edificio dadaísta de ciencia ficción. Cuando llega la noche, adquiere la extraña identidad de los raros sueños y parece que de un momento a otro se fuese a escapar por los aires.

 

 

INVENTARIO DE MATERIALES

 

La Expo es también un gran inventario de materiales. De nuevos materiales de construcción. Es un laboratorio de pruebas y matices y lisuras. Hay de todo: fibrocemento, esos paneles de hormigón con fibras de vidrio; aluminio; murocortinas; estructuras de acero visibles e invisibles; hormigones vistos y hormigones prefabricados; revestimientos de cerámica; soleras de hormigón fratasadas, madera e incluso la paja, que es la piel externa del Faro, el pabellón de Iniciativas Ciudadanas, acaso el mayor foro de libertad de la Expo, que ha diseñado Ricardo Higueras. En esa diversidad siempre hay una aspiración última: la culminación de la belleza, de la utilidad y de la emoción, la artesanía elaborada de una atmósfera.

 

 

 

EL CIUDADANO ASOMBRADO

 

Tengo la sensación de que ni estoy en Zaragoza. Primero fue la pasarela de Manterola, me gusta llamarla paserola, tan levísima y aleteante sobre el río, tan estilizada que desafía la ley de la gravedad. Es como si se columpiase al pasar, como si flotase en los dedos del viento como floto yo. Es una pasarela con vistas hacia la ciudad eterna y hacia la ciudad nueva. Dentro está todo: el embarcadero, el anfiteatro, los pabellones y esos telones de Isidro Ferrer, que caligrafían los poemas del agua en el suelo; dentro están el palacio de Congresos con su silueta de dientes de sierra, el arte de la ribera, el infinito parque metropolitano, los canales, el inacabable fulgor del cristal… Tengo la sensación de que contemplo un puro espejismo. ¿Debo llamar felicidad a esto? Es y es Zaragoza. Es y no es la certeza de un delirio.

  *Esta foto del pabellón de España corresponde a José Antonio Melendo, que acaba de hacer un espléndido reportaje sobre el incendio de Zuera.

 

 

 

 

 

 

 

 

RAMÓN ACÍN Y CONCHA MONRÁS: 72 AÑOS DESPUÉS

RAMÓN ACÍN Y CONCHA MONRÁS: 72 AÑOS DESPUÉS

El 6 de agosto de 1936 salen detenidos de su casa en la calle Cortes nº 3 de Huesca Ramón Acín y Concha Monrás. No volverán.

 

Ramón es fusilado esa misma noche en las tapias del cementerio. Unos pocos días después, el veintitrés, sufrirá la misma suerte Conchita junto a un centenar de oscenses.

 

La visión que este feroz acontecimiento tiene en los documentos oficiales de los vencedores describe también su vileza.

 

El certificado de defunción de Ramón Acín, expedido cuarenta y dos años después, señala su inscripción fuera de plazo (el 10 de mayo de 1937) y en él se puede leer:

… Fallecido en Huesca el día seis de agosto de mil novecientos treinta y seis sobre las once de la noche en refriega habida con motivo de Guerra Civil. Huesca 22 mayo mil novecientos treinta y siete.

  Ver documento

 

El expediente incoado por la prisión de Huesca sobre Concha Monrás se abre el día 6 de agosto. Diecisiete días después se cierra con la siguiente anotación:

23 Agosto 36. Es puesta en libertad en virtud de la Comandancia Militar la cual se une al expediente de Desiderio Compte Vidal.

Se dá cuenta

Ver documento

 

El acta de su defunción, expedida al día siguiente dice:

…fallecida en Huesca el día de ayer entre las horas de trece a veintinua a consecuencia de herida de arma de fuego…

Ver documento

 

La otra cara la da este testimonio que os invitamos a leer. Se trata de un homenaje publicado en el periódico Nuevo Aragón. Tres de los que escriben fueron alumnos de Acín y todos luchadores por la libertad frente al franquismo y, los supervivientes, en la II Guerra Mundial. Francisco Ponzán y su hermana Pilar fueron galardonados por los gobiernos aliados por su activa lucha contra el nazismo. Francisco no recogería la medalla. Fue quemado vivo pocos días antes del final de la ocupación alemana en Francia.

Ver documento

 *Este texto fue remitido de madrugada, cuando se conmemoraba el 72 aniversario de la ejecución de Ramón Acín, fusilado tal día como hoy, y de Concha Monrás, poco días después.

 

www.fundacionacin.org

 

JOSÉ ANTONIO DUCE: ZARAGOZA, LA CIUDAD SOÑADA

JOSÉ ANTONIO DUCE: ZARAGOZA, LA CIUDAD SOÑADA

El 15 de junio de 1808 se riñó el célebre combate conocido como la batalla de las Eras en el Cuartel del Cid, situado entre la Plaza del Portillo y la de Toros.

Allí se presentaron los franceses ante las puertas de Zaragoza y lanzaron un fuerte ataque con tres columnas, una de ellas dirigida hacia el cuartel, que se convirtió en escenario de duros combates pasillo por pasillo y sala por sala. El episodio terminó con la derrota y retirada de los franceses, dando así comienzo el Primer Sitio de Zaragoza y a la gesta heroica de un pueblo valiente y entregado que es objeto de conmemoración 200 años después.



El cuartel del Cid fue ampliado con los terrenos del antiguo convento de los agustinos descalzos y en la actualidad sus restos pueden observarse en el paseo de María Agustín, entre la plaza de toros y la sede del Gobierno de Aragón.

 

Visión de José Antonio Duce de la primera batalla de los zaragozanos contra los franceses. Pertenece a su serie en marcha: Zaragoza, la ciudad soñada, que puede contemplarse en el espléndido y sugerente blog GozaZaragoza.

JAVIER VÁZQUEZ Y RAFA MOYANO: 500 "ESCÚCHATE"...

JAVIER VÁZQUEZ Y RAFA MOYANO: 500 "ESCÚCHATE"...

 

[La radio es una de las pasiones de mi vida. Desde niño, cuando jugaba a imaginarme en el dial la ciudad donde estaba mi padre, Zurich, Berna, Basilea, Ginebra, cuando jugaba a imaginarme donde estaba Zagreb. Me encanta conducir y oír la radio. A veces prolongo el recorrido, doy vueltas y vueltas por las pistas y canales secundarios de Garrapinillos, oyendo la radio. Me encanta trabajar y oír la radio. Me encanta hablar con otros en la radio. Algunos de los mejores momentos de mi vida están vinculados a la radio: esos momentos que solo vives tú, que no compartes con nadie, más que con la radio y el coche: una música, una voz, una entrevista, una exclusiva, algo que de repente se convierte en una detonación, en una inefable emoción… Por eso me parece una maravilla que un programa alcance sus 500 emisiones, un programa como Escúchate, que conducen Javier  Vázquez y Rafa Moyano, de Aragón Radio. Felicidades y enhorabuena.]

 

Daniel Zueras, María José Hernández, David Angulo y Elena Rubio se encargarán de ponerle música al programa, que se emitirá en directo desde el escenario del palenque del Pabellón de Aragón en la Expo

 

 

“Escúchate”, el magacín de las tardes de Aragón Radio, alcanza este martes su programa número 500 y, para celebrarlo, se traslada hasta el escenario del palenque del Pabellón de Aragón para compartir con sus oyentes y los visitantes de la Expo el espectáculo de la radio y una tarde cargada de sorpresas.

 

Javier Vázquez y Rafa Moyano desvelarán los secretos del programa a quienes se acerquen a esta fiesta radiofónica en la que participarán, entre otros, los cantantes Daniel Zueras, María José Hernández, David Angulo y Elena Rubio, que interpretarán algunas de sus últimas canciones en directo.

 Además, la actriz y presentadora de televisión Mayra Gómez Kemp se convertirá en la madrina del programa en esta nueva etapa y el público asistente tendrá una participación activa en el mismo.

 Como cada día, la actualidad de la Expo será también protagonista, en esta ocasión de la mano de la directora del Pabellón de Aragón, Sara Alcázar, y de las anécdotas y las experiencias de un activo grupo de voluntarios de la muestra, que nos ayudarán a conocer la otra cara de la exposición.

 “Escúchate”, con Javier Vázquez y Rafa Moyano, se emite de lunes a viernes a partir de las 16:00 horas en Aragón Radio. [El cuerpo de la noticia y la foto de los presentadores pertenecen a prensa de la Aragón Radio ]

 

PEDRO VILA: ADIÓS A LA VIDA, A LA POESÍA, A SU ARAGÓN

PEDRO VILA: ADIÓS A LA VIDA, A LA POESÍA, A SU ARAGÓN

 

Esta madrugada ha fallecido Pedro Vila, padre del fotógrafo Ricardo Vila y de la pintora Lina Vila. Pedro es un industrial que sentía un gran amor por Aragón: le encantaba viajar por todo el territorio. La comarca del Aranda y Plenas han inspirado muchos de sus poemas, que escribía a mano y que a veces, con algún motivo más o menos íntimo, publicaba en un folleto, en una tarjeta o en pequeños libros para ofrecer a sus amigos. Le dedicó uno a su hija Lina, cuyas exposiciones seguía por aquí y por allá, igual que le ocurría con Ricardo. Le preguntabas por él y decía que andaba entre los bosques buscando a uno de los últimos urogallos, o que se había ido a Las Cinco Villas para capturar la piel del tiempo de su patrimonio. Le preguntabas por ella, Lina, y decía que estaba en la Casa Velázquez o que había emprendido una nueva aventura con los grabados. Pedro Vila tiene otro hijo, Pedro Javier, gemelo de Ricardo, que se dedica al negocio familiar de motores.

Una de sus pasiones era la alfarería y estuvo detrás de muchos proyectos: colaboraba en su rodaje y en su edición, y apoyó algunos proyectos de dos de sus cineastas predilectos: Javier Estella y José Manuel Fandos, entre otros.

Hace algún tiempo, en una entrevista a Lina, le pregunté por su padre y ella hacía este retrato de él: “Tiene un modesto taller de reparación de motores, es un aragonesista entusiasta, amante de su tierra, defensor de algunas tradiciones como la alfarería. Tenía una gran curiosidad por todo, pero tardé en darme cuenta. Es observador, ha leído mucho y es autodidacta. Hace poco descubrí que escribía poemas y que investiga. Acaba de presentar un vídeo sobre la sabina: tiene ideas utópicas. Todo ello ha sido un feliz descubrimiento”.

Coincidí con Pedro en varias ocasiones: una de las primeras veces fue cuando acudió a los Encuentros Literarios de la Guerra Civil: venía, se sentaba entre los participantes, siempre con su mujer María García, y allí estaba, sin parpadear. De vez en cuando, en cuanto había tomado algo de confianza, hacía preguntas o comentarios. En aquella ocasión, si no recuerdo mal, vino a arropar la proyección de un documental de Estella & Fandos sobre los gitanos en la Guerra Civil. Luego estuvo, en otra ocasión, cuando Ricardo Vila vino a explicar los secretos de sus espléndidas fotos del paisaje y de los animales. Y juraría que aún estuvo también durante una estupenda exposición de Lina, en la que exponía una instalación y distintas obras sobre el cuerpo y el dolor.

Desde entonces nos hemos visto y nos hemos escrito. Siempre he recibido algún objeto suyo, pequeños detalles. Ya cuando estaba enfermo de cáncer, hablamos. Él estaba en su casa de San Mateo de Gállego y me dijo que hacía lo que podía: leía mucho, escribía poemas, con rima asonante casi siempre y estructura de romance o de cancioncilla, cuyo tema eran las pequeñas cosas de la vida: los recuerdos de infancia, el amor, el paisaje, los árboles, algunos juegos poéticos llenos de ironía. El pasado domingo, en su artículo dominical, Félix Romeo le dedicaba un pequeño homenaje: iba a hablar de los incómodos rieles de una ciudad europea y acabó hablando de un viaje nocturno a su casa, allí descubría sus poemas, sus pequeños objetos, ese mundo que cuidó con mimo y que constituía su arsenal de tesoros y de afectos. Lo que más le llamó la atención era la alegría que transmitían.

Esa alegría, esa pasión por vivir con curiosidad y con auténtico desvelo, era lo que más me llamaba siempre la atención en él. La alegría, la pasión, la ausencia de pereza: un deseo incontenible de saber más, de aprender, de viajar. Se sentía hondamente hermanado con este territorio: Plenas, la comarca del Aranda, Zaragoza, todo Aragón. Así era Pedro. Pedro Vila. Así quiso ser hasta su último aliento.

*En una de sus últimas exposiciones, Lina Vila rendía homenaje a sus padre Pedro y María con esta pieza que forma parte de su gran proyecto sobre los animales.

RÍO ABAJO / 5. LA DULZURA Y LOS PINGÜINOS

RÍO ABAJO / 5. LA DULZURA Y LOS PINGÜINOS

Martín Mormeneo quería conocer la dulzura de su cuerpo. Y por eso ha entrado en otro de los pabellones que más le gustan: el de Extremadura, todo un poema visual y sonoro en torno al agua y sus magias. Los extremeños, en una auténtica apología de las nuevas tecnologías, han sido capaces de crear microclimas, ríos virtuales, humedales y ámbitos donde igual se oye el canto del ruiseñor que se aspira el intenso olor del hinojo. Como señuelo para tentar a sus hijos Manuel y Clara que viven en Olivenza, Martín Mormeneo ha medido su dulzura. Le han dado las cifras. Camina de aquí para allá, busca elementos que le sorprendan, y se detiene a su antojo, con la sensación de que tiene todo el tiempo del mundo: observa la escultura de Jaume Plensa, “El alma del Ebro”, que tanto le fascina; asiste a la función del Iceberg y distingue ese subrayado apocalíptico de advertencia y denuncia que hay en la música de José Luis Romeo; más tarde, encuentra acomodo en la anfiteatro: allí ha visto a Paul Weller, y bailó hasta el fin de la noche y del cansancio con Youssou N’Dour, ese hombre que lleva en la música, en la sangre y en la sonrisa todas las melodías de África. Recuerda los días del pasado con Toquinho: hace años tuvo un vecino argentino, Claudio, que aspiraba a tocar la guitarra como él y a cantar como Al Jarreau. Cuando empiezan a apagarse todos los sones, Toquinho y Creuza incluidos, Mormeneo busca las terrazas y las más altas barandas. Había una luna primorosa: dorada y encendida como un pan antiguo. Intentó ver a través de su pálido fuego la silueta de una rana. Los antiguos distinguían a ese anfibio en el interior de su círculo perfecto. No fue capaz de verla, ni él ni su cámara. Pero sí vio a dos viejos amigos: Pedro y Elisa, que paseaban, entre las lámparas y el césped oscuro. “Nos encanta venir aquí –le dijeron-. Esta ciudad, cuando cae la noche, parece un espejismo junto al río”, dijo él. En ese instante, apareció el restaurador Emilio Lacambra. “Ya he venido trece veces a la Expo, y las que te rondaré, morena”, dijo. A la mañana siguiente, Martín Mormeneo escribió a sus hijos: “Os gustará mucho el iceberg: saltan al agua un montón de pingüinos que recogen unos barqueros fantasmales. Además, debéis saber que soy algo menos dulce de lo que pensaba”.

*La foto corresponde a las imágenes que han tomado los fotógrafos de la Expo 2008. Este artículo corresponde a la serie Río abajo, que publica Heraldo de Aragón -coordinadas por Enrique Mored, Esperanza Pamplona y Rafael Bardají- todos los días.

EL POETA Y DRAMATURGO MARIANO ANÓS ABRE BLOG

EL POETA Y DRAMATURGO MARIANO ANÓS ABRE BLOG

 

[Ayer me escribió Javier Delgado: poeta, narrador, botánico, ajedrecista y curioso insaciable de mil cosas y mil fragmentos de la sabiduría del mundo. Javier dice exactamente esto:]

Mariano Anós (poeta y director de teatro) comenzó a publicar el pasado 30 de junio un blog muy especial: http://sitios08.blogia.com/

En él va comentando, día a día, el proceso/progreso de los ensayos de la obra "Sitios Saragosse", cuyo texto también escribió Mariano Anós.

El reparto definitivo está formado por: Silvia Auré, Gema Cruz, Inma Oliver, Amanda Recacha, Javier Aranda, Alfonso Pablo y Pedro Rebollo. El vestuario es de Marie Laure Benard, la escenografía es de Pepe Melero y la música de José Luis Romeo.

La Fundación Zaragoza 2008 es el principal promotor de este espectáculo, que después de dos funciones de preestreno en el palacio de Congresos de la Expo, se estrenará el 17 de septiembre en el Teatro Principal de Zaragoza. La productora es "Embocadura", por cierto una empresa cultural excepcional de nuestra región: vean su web en http://www.embocadura.es/web/index.asp

No es en absoluto usual poder leer las notas de un director de teatro sobre la preparación de un espectáculo "en tiempo real", conforme van desarrollándose las sesiones de ensayo.

*Una de las fotos del blog de Mariano Anós, compañero de una y mil aventuras de Javier Delgado.

DANIEL: UNA HERMOSA HISTORIA DE AMISTAD

DANIEL: UNA HERMOSA HISTORIA DE AMISTAD

[Luisa Miñana nos escribe a los amigos sobre su debilidad: Daniel, al que le han hecho un blog. Su madre Inma Rincón (madre del niño y cuñada de Luisa, aclaro) acaba de publicar este texto, una historia hermosa sobre la amistad, la complicidad y el cariño. Aquí está, en medio de tantas cosas frívolas que cuelgo a veces. La vida está en todas partes, y en alguna se la ve, desnuda, altísima, temblando. Y he aquí un ejemplo que pongo complacido.]

Hola a todos. Hace unos días que no escribo nada por falta de tiempo más bien, ya que desde que terminó el colegio, aunque Daniel va al campamento por las mañanas, mi vida casi es ahora más un poco más complicada y atareada y ando siempre entre fogones. Pero hay algo que quiero compartir.

Ayer por la tarde Daniel y yo hicimos una "excursión" a casa de mi amiga Beatriz. Digo bien cuando digo excursión, ya que vivimos cada una en una punta de la ciudad y tenemos una media hora de trayecto en coche, pero ayer tenía muchas ganas de verla. Beatriz es mi mejor amiga desde tiempos remotos, hace como 17 años y tiene dos hijos estupendos que son Marcos y Lucas. El día 27 fue el cumpleaños del pequeño Lucas y había que llevarle el regalo ayer, ya que el domingo no pudimos ir a verle porque estaba en el pueblo.

Pues como digo fuimos a verles y al llegar Daniel, claro, protesta al canto, cuando vio que nos metíamos en el ascensor. Le tuve que explicar un par de veces (aunque ya lo sabia) que íbamos a darle el regalo a Lucas y que luego nos iríamos a merendar también con Marcos y Bea, y que pronto volvíamos otra vez al coche: lo de bajar del coche a veces para Daniel es hasta traumático, porque le encanta pasear en la monovolumen. Cuando llegamos, y se dio cuenta de que sólo estaba Lucas y encima estaba dormido, con lo que no iba a hacerle caso ni a jugar con él se puso a protestar de tal manera que lo tuve que coger en brazos. Bueno, algo así como a los 10 minutos de haber llegado volvían Marcos y Beatriz del dentista y lo sorprendente de todo esto es que desde que apareció Marcos con la Nintendo ya no hubo niño (y me refiero al mío). Marcos se sentó a mi lado y Daniel se tiró literalmente encima de Marcos para verle jugar en esa minúscula pantalla. A Bea, a mi y a su abuela Rosa, nos entró la risa porque si no se ve no se puede creer, era como si la Nintendo tuviera un potente imán que atrajera a Daniel sobre todas las cosas.

Aun más sorprendente como siempre fue para mí el comportamiento de Marcos. Debo señalar que todavía tiene 7 años, pues cumple los 8 al mes que viene, y siempre que está con Daniel le observo una sensibilidad y un cariño bastante sorprendentes hacia mi hijo. Marcos estaba jugando a un juego de esos de darse puñetazos y Bea le dijo que le contara a Daniel todo lo que iba haciendo, pero como vio que no podía explicarle bien lo que hacía, en un momento determinado me dijo: " Tía, ya sé que voy a hacer, tengo un juego que le va a gustar que es de memorizar sonidos y yo creo que le va a gustar". Apagó el juego con el que trasteaba y se fue a buscar el otro para que pudiera jugar Daniel y me volvió a preguntar: "¿Tía, qué tal maneja las manos? ¿Tú crees que podrá jugar si se la dejo?" Yo le dije que era muy complicado y no se cortó un pelo, me contestó: "Pues toma el lápiz y juega tu con él, enséñale y jugáis juntos". Y me dejó la Nintendo, ¡que no se la deja ni a su hermano!, para que jugase Daniel.

La verdad es que no dejo de sorprenderme, como he dicho antes de lo atento que está siempre con Daniel. Me señaló varias veces que se le caía la babeta –lo que les ocurre a muchos niños con parálisis cerebral-, y él mismo se la limpió con un pañuelo de papel. Me pidió que lo sentara a su lado a ver los dibujos y, aunque Daniel no estaba muy por la labor, lo intenté pero no funcionó. Sin embargo, Marcos lo entendió y siguió estando pendiente. Claro está que a Daniel le pirra que le presten tanta atención. Aunque esta relación entre ellos pueda parecer algo sin importancia para mí la tiene, y mucha.

Creo que en este mundo debería haber más Marcos sueltos por el mundo y supongo que los habrá. No sabe este chico lo que agranda mi cariño por él cada vez que le veo un detalle de estos con mi hijo. Estoy segura de que si Daniel no tuviera problemas hoy en día serían inseparables como lo somos su madre y yo.

Gracias por estar ahí a los dos.

*Así describe Luisa Miñana la instantánea: “Una foto de los tres amigos: Daniel (en la silla), Marcos (el mayor) y su hermano Lucas (el pequeño que pone cara de ratón)”.