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Antón Castro

Temas aragoneses

DIEZ MONOGRAFÍAS DE LA EXPO EN ARAGÓN TELEVISIÓN

DIEZ MONOGRAFÍAS DE LA EXPO EN ARAGÓN TELEVISIÓN

Aragón TV estrena “Las huellas de la Expo”, una invitación a conocer a quienes han pensado y diseñado la nueva ciudad de Zaragoza

 

Arquitectos, ingenieros y paisajistas han dejado una profunda huella en la Expo. Nuevos puentes, edificios, parques y pasarelas dibujan el futuro de Zaragoza.

 

 

Aragón TV estrena el lunes 18 de septiembre el espacio “Las Huellas de la Expo”, una serie de diez capítulos dedicada a dar a conocer los nuevos edificios, parques, puentes y pasarelas que con motivo de la celebración de la Exposición Internacional han dejado una profunda huella en la ciudad de Zaragoza.

 

El periodista Pablo Carreras dirigirá este nuevo programa de la cadena autonómica (de lunes a viernes en torno a la medianoche) en la que los autores de la nueva arquitectura de la ciudad serán los protagonistas absolutos del espacio. Durante 20 minutos, los arquitectos, ingenieros y paisajistas que han diseñado obras como el Pabellón Puente, el puente del Tercer Milenio, la pasarela del Voluntariado o la Torre del Agua, entre otros, invitarán a los aragoneses a reflexionar sobre la arquitectura actual al tiempo que ofrecerán su visión de las ciudades, el urbanismo y la ingeniería.

 

PROGRAMAS

 

A lo largo de diez capítulos, “Las huellas de la Expo” dará a conocer las nuevas obras más emblemáticas de Zaragoza y a sus autores.  

 

1:- JAVIER MANTEROLA: Pasarela Del Voluntariado (lunes 18, a las 23:55 horas).

2: CÉSAR AZCÁRATE Y RAIMUNDO BAMBÓ: Pabellones participantes (martes 19, a las 23:55 horas).

3: IÑAKI ALDAY y MARGARITA JOVER: Parque Metropolitano del Agua. (Miércoles 20, a las 00:20 horas)

4: ENRIQUE DE TERESA: Torre del Agua (Jueves 21, a las 00:15 horas)

5: JUAN JOSE ARENAS: Puente del Tercer Milenio (viernes 22, a las 23:35 horas)

6: PATXI MANGADO: Pabellón de España (lunes 25 a las 23:55 horas)

7: ZAHA HADID: Pabellón Puente (martes 26 a las 23:55 horas)

8: ALVARO PLANCHUELO: Acuario fluvial. (Miércoles 27 a las 23:40 horas)

9: DANIEL LOLANO Y ALBERTO MENDO: Pabellón de Aragón (jueves 28 a las 00:15 horas).

10: FUENSANTA NIETO Y ALBERTO SOBEJANO: Palacio de Congresos (viernes 29 a las 00:25 horas.

 

*La nota corresponde a prensa de Aragón Televisión, el departamento que dirige María José Mozota. La foto del interior del Pabellón Puente de Zaha Hadid y su equipo, tratado con tanto desdén por Patxi Mangado una y otra vez, corresponde a José Antonio Melendo.

CASI UN AFORISMO: ARAGONESES Y GALLEGOS

CASI UN AFORISMO: ARAGONESES Y GALLEGOS

El escritor y periodista Guillermo Pardo ha escrito:

 

“Creo que los aragoneses y los gallegos, al menos, nunca se van de su tierra, no del todo. Y cuando lo hacen, se llevan sus costumbres con ellos. Porque son sus raíces”. 

*La foto es del inolvidable Virxilio Vieitez, que empezó a convertirse en fotógrafo en Aragón. En una villa aragonesa, Jaca tal vez, adquirió su primera cámara.

CRÓNICAS DE LA EXPO / 14. REGALOS DE ARAGÓN

CRÓNICAS DE LA EXPO / 14. REGALOS DE ARAGÓN

El Pabellón de Aragón quiere celebrar con sus visitantes la gran acogida que ha tenido durante los dos primeros meses de la Expo. Durante todo este tiempo ha recibido cerca de un millón de visitas (841.513, lunes 11 incluido), cifra que lo sitúa como uno de los pabellones más visitados. Por este motivo, el Pabellón de Aragón obsequiará desde mañana miércoles a las personas que lo visiten con regalos exclusivos diseñados expresamente para la Muestra Internacional.

 

Así, mañana, día 13, y el jueves, día 14, se repartirán más de 8.000 frutas de Aragón elaboradas en exclusiva para el Pabellón siguiendo la fórmula artesanal de confitar exquisitos trozos de fruta para posteriormente bañarlos en una crujiente capa de chocolate de primera calidad.

 

El viernes, día 15, se obsequiará a los visitantes con 4.000 cajitas metálicas -serigrafiadas con el logotipo del Pabellón de Aragón- con cien caramelillos de sabores y formas variadas.

 

El domingo, día 17, se repartirán 4.000 cuelga-móviles con el logotipo y los colores corporativos del Pabellón de Aragón.

 

Y por ultimo, el lunes, día 18,  entre los visitantes que acudan a ver el Pabellón, se repartirán 3.000 pines alusivos al Pabellón de la Comunidad.  

 

*Nota de redacción del gabinete de prensa, formado, entre otros, por Paco Doblas, Carmen Ruiz Fleta, Helga Martínez, etc. La foto es de José Verón Gormaz, cuyas obras adornan el bosque imaginario de la segunda planta. Al fin, los responsables del Pabellón de Aragón, con Sara Alcázar a la cabeza, ya han reparado una leve injusticia: se recuerda que las fotos son de Pepe Verón de Calatayud.

LA BRIGADA LINCOLN EN ARAGÓN: HY GREENFIELD

LA BRIGADA LINCOLN EN ARAGÓN: HY GREENFIELD

LEYENDA Y MUERTE DE HY GREENFIELD


El pasado es como un fortín de vivencias y de acontecimientos que de repente se abre y despliega, uno a uno, sus tesoros ante los ojos de los hombres, en su cerebro estremecido por esa agitación de la memoria y del destino. ¿Quién iba a decirle a Tomás Ferreruela que un muchacho joven, de apenas 21 años, norteamericano de Nueva York, brigadista, al que apenas vio pasar moribundo en plena Guerra Civil, iba a reaparecer su vejez y adueñarse de sus recuerdos? ¿Quién le iba a decir que Hy Greenfield “retornaría” casi como un fantasma más de 60 años después? ¿Y cómo iba a imaginarse que sería su propio nieto, Ramón Ferreruela, licenciado en Físicas, el que iba a recordar la historia y escribirla en la revista “Lindazos”? Recuerda Tomás aquel duro día de febrero de 1938: una de los edificios próximos a la Casa del Lugar se había convertido en hospital republicano, donde ejercía de enfermera su hermana Ángela. Los soldados, algunos pertenecientes a la Brigada Abraham Lincoln, como Hy Greenfield, combatían en la afueras, en La Pedregosa y La Cespedilla, monte bajo con pinares, contra los sublevados de Franco. Y de repente, apareció un grupo con tres jóvenes en camilla, pero uno de ellos parecía malherido. “No recuerdo el rostro ni nadie dijo su nombre. Algunos milicianos nos dijeron a los zagales: ‘Venga, venga. Fuera de aquí’. Y tres o cuatro horas después, volvió a salir la camilla con el joven ya muerto en dirección a la fosa común del cementerio. Es casi todo lo que recuerdo”.

En realidad, Tomás Ferreruela, nacido en 1920 en Segura de Baños (Teruel), recuerda más cosas: a sus padres, Ramón y Juliana, que se dedicaban a la labranza y a la ganadería: lo mismo trabajaban el trigo, el centeno, la avena o la cebada que se esforzaban con las ovejas, las cabras, las gallinas y las cebadas. Constituían una familia más bien modesta con otros dos hijos: Ángela, la enfermera ocasional, nacida en 1917, y Patricio, nacido en 1924. Tomás creció jugando en el trinquete a la pelota a mano, a las tabas y a escondecucas. “Fui poco a la escuela. No aprendí a leer hasta que fui al servicio militar. La primera carta me la enseñaron a redactar mis compañeros. Me sentí tan impotente que durante los seis años que estuve en el servicio militar, me llamó Franco hacia abril de 1938, hice lo imposible por asistir a las clases, y al final dejé el ejército con el cargo de cabo”. Cuando llegó la II República en 1931, en Segura de Baños había un casino republicano y una taberna que frecuentaban los de derechas. Había algún que otro amago de enfrentamiento. Y él desde muy pronto se sintió inclinado hacia las ideas republicanas: tenía dos tíos maternos, Juan José y Vicente Martínez Rojo, que le insuflaron los ideales de la libertad y la democracia. “Mis tíos marcharon a Francia y volvieron años después cuando Franco autorizó la vuelta de aquellos que tuviesen las manos manchadas de sangre”. Tomás rememora los desórdenes de la Guerra Civil: hubo muertes por ambas partes, aunque Segura de Baños quedó en el bando republicano hasta la primavera de 1938. “Cuando estalló la guerra yo iba de pastor y a trabajar con los machos. Como tenía más fuerza que mi padre, llevaba la munición, la comida o la cena a los combatientes. Hacíamos lo que nos ordenaban los militares y el alguacil del pueblo. Eso no sólo lo hacíamos nosotros, sino otra mucha gente del pueblo. Yo andaba con nuestras dos caballerías, casi de continuo, y pasaba mucho miedo: las ráfagas del enemigo siempre te soplaban cerca de las orejas. Ésa es la pura verdad. Yo estuve en primera línea de fuego desde el inicio de la guerra hasta el final”. Luego, dos meses después de la muerte de Hy Greenfield, fue llamado a filas: permaneció de guardia en la cárcel Modelo de Barcelona, estuvo en el Alcázar de Toledo, donde se hizo fuerte el general Moscardó, y participó en una embajada de soldados españoles, “fui seleccionado por mi altura”, dice, invitados por Benito Mussolini que fueron recibidos por Pío XII, “al que le di mano”. Y estuvo en San Lázaro y en la Aljafería en Zaragoza, con las Flechas Verdes en Ateca, “con mando italiano”, y, finalmente, en Larache, Tetuán y Melilla, “que fue lo peor de todo: no había más que miseria, mosquitos y calor”.


Luego, de regreso a casa, hacia 1944, recompuso su vida como campesino, al principio, y luego como peón caminero y como gran cazador de perdices. Hace dos años, recibió una visita inesperada: Jay Greenfield, hermano de Hy, el brigadista, vino con su esposa Judy, otro amigo norteamericano instalado en Madrid, Tom (que tiene algo de “buscador” de brigadistas norteamericanos muertos en combate), a rendir el último homenaje al muerto, al que había visto por última vez en la casa familiar de Nueva York cuando tenía cinco años. Tras mucho buscar por aquí y por allá, dio con sus restos. Para el acto, había publicado un opúsculo con poemas de Ben Jonson, William Wordsworth, Langston Hughes, Pablo Neruda y Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”. Le dedicaron un “Kaddish”, una oración fúnebre en hebreo, colocaron una placa en el cementerio y una piedra en la fosa común donde se supone que está enterrado Hy con otros compañeros.


“Es curioso. ¡Cuántas vueltas da la vida! En todos estos años no habíamos hablado para nada de este asunto”, resume Tomás.

 

[Recupero este artículo porque estos días el Centro de Historia de Zaragoza, dentro del amplio programa Amarga memoria, muestra una gran exposición sobre la Brigada Lincoln en Aragón: en Alcañiz, Alcorisa, Belchite, y otros muchos lugares como Segura de Baños.]

ENRIC DUCH: UNA FOTO DE LA TORRE DEL AGUA

ENRIC DUCH: UNA FOTO DE LA TORRE DEL AGUA

El gran fotógrafo Enric Duch me escribió este fin de semana. Parte hacia Berlín. Al fin he podido acceder a algunas de sus fotos. Cuelgo aquí la de La Torre del Agua, una de ellas, con el texto correspondiente. Enric es el autor de las fotos del especial Z Arquitectura sobre la Expo.

 

LA TORRE DEL AGUA

 

Podría ser una catedral gótica del mar en tierra firme. Podría ser el faro que se abre a todos los vientos y alumbra la senda de todos los pasajeros. Podría ser la torre de Babel del futuro que trepa en espiral hacia el cielo y se queda, expectante y con un centelleo irreductible, a 76 metros de altura en un umbral indeciso, tan cerca y tan lejos de las nubes. Es la Torre del Agua, la obra magna de Enrique de Teresa, el corpus vertical que corona una vida, una estética, un modo de trabajo. El arquitecto, que ha contado con la colaboración del proyectista e ingeniero Julio Martínez Calzón, ha bautizado el edificio como Soledad sonora. Es transparente y se enrosca en el vacío como una escultura. Alberga en su interior algo más que una ambiciosa exposición, todo un manifiesto o una sentencia inapelable: “Agua para la vida”. 

 

REGRESO A EJULVE Y A SUS MIRADORES

REGRESO A EJULVE Y A SUS MIRADORES

Ejulve ha sido muy importante en mi vida y en mi literatura. Como se percibe, sin ir más lejos, en El testamento de amor de Patricio Julve (Destino, 1995 y 2000). Ahora voy menos y durante menos tiempo. Está demasiado entretejido de recuerdos y de sensaciones: cuando estoy vivo más hacia atrás que hacia delante. Me encanta asomarme al balcón de los abuelos y a ese mirador maravilloso, al otro lado del Calvario, que se extiende hacia Cantavieja y Aliaga. Ahí, a tus pies, bajo la sombra de los árboles y el canto incesante de los pájaros, se despliega un cuadro infinito de texturas y colores y haciendas. En el centro de la leve vaguada, parecía correr un hilillo de agua, se despliegan los viejos huertos, se reparten las fincas, y el conjunto tiene una atmósfera intemporal, llena de sugerencias y evocaciones. A veces, a los lejos, parecen oírse las voces de los campesinos fantasmas, de los pastores, el eco de un cháchara cerca del río, la confidencia de los primeros amores. Una de las primeras noches que fui a Ejulve, en el verano de 1979, mi novia me hablaba de un amigo suyo que llevaba a las mocetas a las eras y les invitaba a mirar las estrellas. Había un instante en que aprovechaba para acariciarles el hombro o el culo, si se atrevía a ir algo más lejos. Entonces, en aquellos días de hace casi treinta años, se intuían los noviazgos allá abajo, tras los matorrales: los amantes buscaban la complicidad de la fresca y la noche constelada. Si te encontrabas a alguien, a lo mejor te decía: “Hemos salido a buscar caracoles”. Nunca había visto a los caracoles como un talismán del amor.

 

Me senté como siempre en el mirador. Llevaba un libro –Obra periodística y literaria, lo compré en Alcampo por dos euros- de Gil Bel Mesonada (1895-1949), que nació en Utebo y recibió aquí a los grandes intelectuales aragoneses de los años 20, entre ellos Buñuel, González Bernal o el joven Federico Comps, y repasé muchos de sus artículos, su trayectoria de periódico en periódico, su elegía a su gran amigo Rafael Barradas, que se casó en Luco de Jiloca, y sus años de posguerra, bajo la protección del doctor Oliver, que hizo lo indecible para ocultar su pasado anarquista. Según cuentan los profesores y expertos en la época José Domingo Dueñas y Jesús Gómez Picabeo, Gil Bel abrazó un catolicismo sincero, escribió algunos libros con seudónimo, en particular la novela breve Fuego en el mar (que se incluye en el volumen), y murió de infarto en plena calle en 1949.  Es uno de esos personajes incómodos e incomodados y a la vez sabios: le apasionaba el arte contemporáneo, escribió de sus contemporáneos, y defendió siempre un anarquismo no violento. Me ha encantado fantasear con esas reuniones en Utebo de pintores, escritores, políticos, amigos de entonces, que ya empezaban a comerse el mundo.

 

También llevaba otro libro espléndido, y no sé si un tanto inacabado, de Leonid Andréyev: Los espectros (Acantilado; traducción de Nicolás Tasin), en el que relata la historia del subjefe de Administración Local Yegor T. Pomerántsev, que debe ingresar en una clínica privada, donde también está Petrof y un hombre raro que siempre está abriendo puertas. De inmediato, vemos que tras las murallas de esa gran fortaleza suceden cosas más o menos increíbles, de gran fuerza literaria: el solitario doctor no sabe que su enfermera se desvive por sus huesos, mientras él ahoga sus penas y su soledad con champagne en un garito nocturno rodeado de mujeres de la mala vida. Eso sí, contemporiza con elegancia con todos sus enfermos: que hablan con fantasmas, con espectros, que sueñan quiméricos diálogos, y que están en ese ambiguo territorio donde lo que se cree es tan poderoso como lo que se vive. O dicho de otro modo: lo que se vive imaginariamente es más poderoso aún que lo real. Andréyev posee una deliciosa característica rusa, que te invita a pensar en Chejov, Bulgakov o Turgueniev, especialmente: sus personajes transparentan humanidad, ternura, desamparo, son vivos, de carne y hueso, y te emocionan todo el rato. Al margen de los citados, esa enfermera enamorada también parece salida de los tristísimos episodios de amor imposible de Miguel Torga en su libro Cuentos de la montaña, un volumen que me fascina por completo, que estaría entre uno de los que me han marcado la vida –igual que el Romancero gitano de Lorca, las Leyendas de Bécquer, Cien años de soledad de Gabo, todo Borges y Cunqueiro e Historias e invenciones de Félix Muriel, de Rafael Dieste-.

V FESTIVAL DE CINE DE COMEDIA DE TARAZONA

V FESTIVAL DE CINE DE COMEDIA DE TARAZONA

El V Festival de Cine de Comedia de Tarazona y el Moncayo proyectará ocho películas y 42 cortos

El certamen organizado por el Ayuntamiento de Tarazona, la Comarca de Tarazona y el Moncayo y CAI  se celebra del 16 al 23 de agosto

Como novedad, el festival Paco Martínez Soria abre una sección dedicada al cine de comedia de Argentina, a través del hermanamiento con "Cortópolis" de Córdoba. Así, se proyectarán dos películas y una tarde de cortometrajes argentinos

(Tarazona, 08/08/08) El Festival de Cine de Comedia de Tarazona y el Moncayo proyectará en su quinta edición ocho películas y 42 cortometrajes, en pases gratuitos para el público. El Festival está organizado por el Ayuntamiento de Tarazona, la Comarca de Tarazona y el Moncayo y CAI, y se celebrará del 16 al 23 de agosto en el Teatro Bellas Artes de Tarazona. Además, se preparan cuatro homenajes a actores reconocidos del panorama nacional. Por otro lado, por el festival pasarán numerosos ya sea porque presentan películas, cortometrajes, como jurado o simplemente como público.

Las películas confirmadas hasta la fecha son: "Casual day", de Max Lemcke "Fuera de Carta", de Nacho García Velilla, "3:19" de Dany Saadia, "Rivales" de Fernando Colomo y "Gente de mala calidad" de Juan Cavestany. Estas películas estarán presentadas por sus directores y algunos de los actores.  

Según explica el director del festival, Raúl García Medrano, "que este festival lleve cinco años es ya de por sí una buena noticia, un hecho de que el cine cala en esta tierra, y que son ocho días en los que la comedia se respira tanto en el Teatro Bellas Artes de Tarazona como en los diferentes rincones de la Comarca".

Cine argentino de comedia

 Como novedad, desde este año se va a iniciar una sección paralela que acerca al público los trabajos que se están haciendo en un país con muchas raíces comunes con el nuestro: Argentina. Así, el Festival proyectará dos de los trabajos que se hacen en el país: "¿Quién dice que es fácil?" y "Cara de queso", inédita en España.

De la misma forma, habrá una tarde dedicada a los cortometrajes argentinos y una selección de los cortometrajes españoles que se han presentado en esta edición  de Tarazona se podrá ver en 'Cortópolis' un certamen que se celebra en la localidad argentina de Córdoba.

La noche de Paco Martínez Soria

 Como ya es habitual, el festival llevará a cabo su particular homenaje al actor que da nombre al festival, Paco Martínez Soria, con el pase de otro de sus títulos que le hicieron celebre en el género de la comedia española. En este caso el título programado es "¿Qué hacemos con los hijos?".

Así mismo, hasta el 23 de agosto se podrá visitar el Museo Paco Martínez Soria situado en el mismo Teatro de Bellas Artes. Por otro lado, los galardones que se entregarán representarán las gafas del mítico actor turiasonense.

Certamen nacional de cortos de comedia

 El festival sigue apostando por reforzar una de las secciones centrales, el certamen de cortometrajes de comedia, en el que se podrá ver una amplia selección del panorama de cortometrajes de este género. La convocatoria de esta edición ha sido de nuevo un éxito y de los 120 cortometrajes presentados, se han seleccionado para el certamen 21 en la sección de video y 21 en la de cine, que se distribuirán en cinco sesiones durante las tardes del festival (a las 19:00 horas y con pase gratuito hasta completar aforo).

Se mantienen los premios creados el año pasado (Mejor corto en cine, dotado con 1.500€ y trofeo; Mejor corto en vídeo y Premio del público dotados con 600€ y trofeo). Además,  se añaden desde esta edición menciones a categorías artísticas y técnicas, otorgando los premios a la mejor actriz, mejor actor y mejor guión, tanto en la categoría de cine como de video. 

ORGANIZACIÓN: Ayuntamiento de Tarazona, Comarca de Tarazona y El Moncayo y Caja Inmaculada.

Colaboran: Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (Aragón Televisión y Aragón Radio, El Periódico de Aragón, Asociación de Comerciantes de Tarazona, Hotel Brujas, Hotel La Merced de la Concordia , Hostal Sta. Águeda y  Restaurantes Saboya XXI.

Para más información: director del Festival, Raúl García Medrano, teléfono 696 13 87 51

 Teléfono de prensa: 619476677 Natalia Huerta

*A Natalia Huerta corresponde esta sinopsis del programa del Festival. La foto corresponde a José Verón Gormaz, autor de las fotografías de la segunda planta del Pabellón de Aragón en la Expo.

CRÓNICAS DE LA EXPO /15. MUERE UN TRABAJADOR

CRÓNICAS DE LA EXPO /15. MUERE UN TRABAJADOR

 

ACCIDENTE MORTAL EN LA EXPO

 

La agencia Efe recoge esta noticia: ha muerto, al desplomarse desde el techo, el trabajador Héctor Grande Álvarez que reparaba el techo del Palacio de Congresos.

 

 

[Fallece un trabajador de la Expo tras caer del techo del Palacio de Congresos

 El fallecido realizaba tareas en el techo, cuando en torno a las 18:10 se precipitó sobre el patio de butacas. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron efectivos del Cuerpo de Bomberos de Zaragoza.]

 EFE. Zaragoza

Un trabajador de Expoagua falleció esta tarde al caer desde una altura de 20 metros cuando realizaba trabajos en el techo del patio de butacas del auditorio del Palacio de Congresos, informaron desde el departamento de Comunicación de la Expo 2008.

La organización de la muestra internacional ha informado de que la víctima es Héctor Grande Álvarez, quien se precipitó al vacío al pisar un falso techo y caer al patio de butacas del auditorio, que ha suspendido el espectáculo que tenía programado para esta noche.

El trabajador, que es un empleado de la empresa Fáctica Siglo XXI, una de las que compone la UTE adjudicataria del servicio de luz y sonido del Palacio de Congresos, realizaba labores de mantenimiento en una zona situada encima del auditorio.

Esta zona está dotada de pasarelas técnicas transitables para el mantenimiento de las instalaciones de sonido e iluminación de los distintos espectáculos que tienen lugar en la sala y, por causas que se desconocen, el trabajador, que transitaba por una de ellas, "pisó fuera de la misma un falso techo y cayó", precisa en un comunicado la organización de la Expo.



En el lugar de los hechos se personaron de forma inmediata una UVI Móvil del 061 y otra del Servicio de Bomberos que intentaron reanimar al trabajador sin que pudieran hacer nada por salvar su vida.

A las 19.55 horas, el cadáver fue trasladado al Instituto Anatómico Forense, para practicarle la autopsia, mientras que la Inspección de Trabajo y técnicos del Instituto Aragonés de Seguridad y Salud Laboral han abierto una investigación.


La organización de la Expo Internacional Zaragoza 2008 lamenta en su escrito la "triste pérdida" de este trabajador y traslada su pesar a la familia del fallecido.