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Antón Castro

Temas aragoneses

LECTURA DE "LAS EXCELENCIAS DEL AGUA"

LECTURA DE "LAS EXCELENCIAS DEL AGUA"

[El próximo jueves regresa a Aragón Televisión Borradores. Uno de los invitados es el profesor y crítico literario José Domingo Dueñas, y otro, además del grupo de rumba fusión China Chana, es la investigadora Pilar Bernad, coordinadora del volumen La cultura del agua en Aragón. Usos tradicionales (Rolde / Expoagua / BIE), un volumen en el que participan 14 autores que analizan la cultura material e inmaterial del agua. Hay piezas estupendas: una de mis favoritas es la de Pilar Biel acerca de la iconografía del Ebro. Pilar Bernad publica este artículo sobre el romance “Las excelencias del agua”. Durante muchos años fui lector de romances y coleccionista de libros de romances de todos los territorios.]

 

LAS EXCELENCIAS DEL AGUA.

LITERATURA ORAL EN LOS MONEGROS

 

 

Los Monegros fueron objeto de un excelente trabajo de encuesta realizado por Luis Miguel Bajén y Mario Gros que ha visto la luz en varias publicaciones[1]. Entre los romances recogidos destacan algunas versiones muy interesantes, como el corpus que acompañaba la representación del “dance”, evolución del antiguo auto sacramental muy frecuente en todas las localidades de la zona y en Aragón, que se caracteriza por la lucha que mantienen el bien y el mal, encarnado por el diablo, el ángel, los cristianos y los “moros” como se denominan a los musulmanes en estas representaciones.

 

Dentro de este especial y bien conservado corpus romancístico, destacan por su originalidad “Las excelencias del agua”, objeto de comentario y análisis por José Manuel Fraile Gil, máximo conocedor del romancero panhispánico. El tema constituye un endemismo aragonés de la zona monegrina, elogia las propiedades del agua, fuente de vida y destrucción, del que hasta la fecha solo conocemos los ejemplos mencionados en este artículo.

 

Son muestra de la rica literatura oral que atesoraban las generaciones  precedentes sobre el agua de lluvia y de los manantiales, y especialmente en los Monegros  por tratarse de una zona muy árida en la que “llover a tiempo” suponía la supervivencia familiar y económica. Fórmulas de protección, rogativas, romances, oraciones, devociones a santos y vírgenes vinculadas con el preciado bien son algunos de los eslabones de la cadena que compone la tradición oral de esta zona.

 

“Las excelencias del agua” ensalzan las virtudes materiales e inmateriales del líquido elemento. Como ha señalado José Manuel Fraile, es probable que su origen se remonte a disputas medievales que a menudo enfrentaban conceptos opuestos, antagónicos o complementarios, como el cuerpo y el alma, el dos y el tres o el agua y el vino.

El agua está impregnada de un poder divino, no es casual que el sacramento del bautismo se instituyese en el rito en que Jesucristo sumergió su cuerpo en las aguas del Jordán, o que lavarse los pies a sus discípulos antes de celebrar su última Cena, o su presencia en el sacramento de la eucaristía consagrando el vino con agua. En todos ellos se produce, en cierta medida, una transferencia de su personalidad divina.

Del mismo modo, y ahondando en el poder divino o sanatorio que puede conferírsele, se inscribe la invocación de fórmulas de protección contra las enfermedades que el agua portaba, y así se hacía para beber en fuentes, pozos,  riachuelos, manantiales o balsas cuando no se contaba con agua potable.

 

Dentro del Romancero tradicional el agua representa la simbiosis entre el sustrato mitológico Precristiano y las creencias del Cristianismo, como lo ejemplifica la fiesta de San Juan, festividad que se celebra el 24 de junio coincidiendo con el solsticio de verano. Es la noche más indicada para la renovación de rituales en torno al fuego y al agua, mediante ritos adivinatorios o purificadores como sumergirse en agua ya sea corriente o en una determinada fuente. En muchas localidades del Pirineo y Prepirineo llaman “sanjuanarse”, es decir, lavarse la cara con agua recogida esa noche para conservar la belleza, prevenir enfermedades del sueño; también “se cogen las flores buenas” (rosas, romero, lavanda…) cocerlas y lavarse la cara con el mismo fin descrito. En otro romance frecuente en la zona titulado “La Flor del Agua” la Virgen tiene capacidad para bendecir manantiales y fuentes al contacto de sus pies, manos o rostro, de forma que este romance se convirtió en oración o plegaria usada como fórmula para rezar.

 

De “las excelencias del agua” conocemos tres versiones que a continuación se transcriben, recopiladas en las localidades de Sariñena y Castejón de Monegros.

 

Las excelencias del agua (áa) recogida en Sariñena, fue publicada en el Cancionero Popular de la Provincia de Huesca[2] por Juan José Mur Bernad:

 

         Noche de San Antolino,     noche torrencial de agua,

2       de relámpagos y truenos,      que al pueblo atemorizaban,

         Yo me arrimé a una alta reja      vi dentro una hermosa dama.

4       -¿Qué haces ahí, galán discreto,  que te está  mojando el agua?

- Si me mojo es por mi gusto;     si vengo, tú eres la causa,

6       baja niña y te diré                   la virtud que tiene el agua.

         Con agua muelen molinos    con agua el harina masan,

8       y el hortelano en la huerta    con agua riega sus plantas.

El pepino y el melón             la perita y la manzana,

10     y el sacerdote en la misa       con agua el vino consagra

         Con ésta quédate, adiós        lucero de la mañana

12     hasta mañana a las ocho       que volveré a tu ventana.

         Adiós, hermosa princesa      adiós lucero del alba

14     se despide este galán             que está bajo tu ventana

 

 

 

Las excelencias del agua (áa). Versión de Castejón de Monegros (Huesca) cantada por Simeón Serrate Mayoral (2 de julio de 1913) cuando contaba con 83 años, que puede escucharse en “Romances de ronda”[3].  

 

       La noche de la Ascensión,     noche muy tremenda de agua,

2     de relámpagos y truenos,      que al mundo atemorizaba,

       yo me arrimé a una alta reja      donde mi morena estaba.

4     Sin duda me conoció,      y se asomó a la ventana.

      -¿Qué haces ahí, galán,      (y) aguantando todo el agua?

6     -Me mojo porque es mi gusto;     si rondo, tú eres la causa.

       Bajarte, niña, y verás     la virtú que tiene el agua:

8     con agua se lavó Cristo,      se lavó Cristo con agua;

       con agua lo bautizaron,     lo bautizaron con agua;

10   con agua se cría el trigo,     se cría el trigo con agua;

       con agua muele el molino,      muele el molino con agua;

12   y el jardinero bonito     riega su jardín con agua,

       donde se cría la ruda,     la perita y la manzana.-

       Con esto y quedarte, adiós,      lucero de la mañana.

 

 

Las excelencias del agua (áa). Fragmento. Recogida en Sariñena (Huesca). Cantada por un hombre de unos 70 años, grabada por Arcadio Larrea Palacín el 24 de mayo de 1974. Grabación del Archivo ARNE, bobina CT 26/53

 

Noche de San Antolino[4],     noche muy tremenda de agua,

2     de relámpagos y truenos,      que el mundo atemorizaba,

       yo me arrimé a una alta reja      que había una hermosa dama.

4     -¿Qué haces ahí, galán discreto,   que te estás mojando de agua?-

 

 

 

El romance tiene una estructura que puede dividirse en 4 partes; la primera se desarrolla en una noche de tormenta cuando el galán se acerca mojado a la verja de su amada. A ella le da relación de las virtudes que el agua tiene, pues la usó Cristo en su aseo y en el bautismo confiriéndole además una serie de virtudes. Entre éstas el crecimiento del trigo, que con la fuerza del agua será molido en harina; harina que convertida en hostia consagrada será cuerpo de cristo, cuerpo y sangre pues “el sacerdote en la misa con agua el vino consagra”. En la tercera despliega otras atribuciones como regar el jardín donde se cría la ruda, el pepino, el melón, la perita y la manzana, una curiosa combinación de plantas y frutas puesto que la ruda es la “hierba de la gracia” por antonomasia. Para finalizar despidiéndose de su dama hasta el día siguiente en que vuelva a rondarla

 

 

En el riquísimo y extinto romancero de la Península Ibérica falta todavía hoy una compilación y edición del aragonés, que a buen seguro nos brindaría perlas tan refinadas como las expuestas en estas breves líneas.

 

 

 

 



[1] - BAJÉN GARCÍA, L. M. & GROS HERRERO, M.: Monegros. Música Tradicional de Aragón. La Tradición Musical en España. Vol. 8 (WKPD-10/2020). Ed. S.A.G.A. S.A. Madrid, 1997.

- BAJÉN GARCÍA, L. M. & GROS HERRERO, M.: La Gaita en los Monegros. Archivo de Tradición Oral. LCD- PRAMES 10,  Zaragoza, 2001.

[2] MUR BERNAD, Juan José: Cancionero Popular de la Provincia de Huesca. Edición a cargo de Joseph Crivillé i Bargalló. Ed. del Gobierno de Aragón- Dpto de Educación y Cultura. Zaragoza, 1998. Número 84, tonada 85. pág 444-445

 

[3] Romances de Ronda en Castejón de Monegros (Huesca). Simeón Serrate Mayoral. Transcritos y anotados por José Manuel Fraile Gil, Archivo de Tradición Oral de Aragón y Delicias Discográficas, DCD 86, 2007. Corte número 5. Fue grabada en Castejón de Monegros el día 25 de agosto de 1996 por Mario Gros Herrero y Luis Miguel Bajén García.

[4] Patrón de Sariñena, abreviatura local de San Antolín

SALDUIE: CAMPANAS Y TAMBORES DE BARBER

SALDUIE: CAMPANAS Y TAMBORES DE BARBER

EL PABELLÓN DE ESPAÑA PRESENTA “SALDUIE”

 

• El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; el presidente de la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales, Javier Code de Saro; el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña Pastor; y el músico Llorenç Barber presentan hoy viernes 5, a las 11h, en el Ayuntamiento de Zaragoza, el concierto ‘Salduie’.

 

• Se trata de un concierto de campanas y tambores, en el que intervendrán alrededor de 200 músicos del Conservatorio Profesional de Zaragoza y de la Hermandad de Tambores de la Cofradía de la Dolorosa, todos ellos dirigidos por el musicólogo y campanero Llorenç Barber.

 

• En este concierto, una producción del Pabellón de España para la ciudad de Zaragoza con el que el pabellón del país anfitrión cierra su programa cultural del en Expo Zaragoza 2008, repicarán, entre otras, las iglesias del Portillo, de San Pablo, de San Felipe, de Santa Cruz, de San Carlos Borromeo, de San Miguel de los Navarros, de San Gil, de San Juan de los Panetes, las Escuelas Pías, la basílica del Pilar, la Seo, y el Monasterio del Santo Sepulcro.

 

• Llorenç Barber, compositor, instrumentista y musicólogo, hará sonar al unísono los campanarios de Zaragoza en un acontecimiento único y conmovedor: un original concierto de campanas y tambores, que convertirá la ciudad entera en escenario de conmemoración. Barber, ya ha trabajado con las campanas de más de 150 ciudades en todo el mundo, entre ellas Berlín, Roma, Buenos Aires, Wroclaw, Yokohama, Colonia, Salzburgo y Liverpool.

 

[La nota corresponde al gabinete de prensa de la Expo 2008. Esta foto del músico valenciano Llorenç Barber corresponde a Asier Gogortza y está tomada en 2006].

 

PEDRO RÚJULA EDITA EL ATLAS DEL MARISCAL SUCHET

PEDRO RÚJULA EDITA EL ATLAS DEL MARISCAL SUCHET

El atlas de guerra del mariscal Suchet

 

[La Institución Fernando el Católico, bajo la coordinación de Pedro Rújula, publica en edición facsímil la colección de mapas del general francés y próximamente editará sus “Memorias”]

 

 

El general Louis-Gabriel Suchet, Duque de la Albufera, llegó a Zaragoza en el invierno de 1808: venía a colaborar en el I Sitio. Había nacido en 1770 y era hijo de un sedero de Lyon. No era lo que se dice un militar de carrera, de hecho iba a seguir con el negocio paterno, pero se había curtido en distintas campañas napoleónicas en Suiza, Italia, Polonia y Alemania, y decidió quedarse en el ejército. Poco antes de venir a España, se había casado con Honorine, sobrina de José Napoleón y del alcalde de Marsella. A partir de la primavera de 1809, cuando partía hacia Burgos, sería nombrado general del III Cuerpo del ejército francés, futuro Ejército de Aragón y Cataluña. Se quedó en España hasta 1812.

El historiador Pedro Rújula (Alcañiz, 1965), que ha estudiado su figura a fondo en los archivos franceses, en particular su diario, dice: “Suchet posee una característica especial: es el único de los generales que permanecerá en España todo el período de la guerra de la Independencia. Permaneció seis años en España y sus ‘Memorias’ son la mejor historia de la contienda desde el lado francés”. Esas ‘Memorias’ aparecieron en 1828, a los dos años de su muerte, en una tirada de 1.500 ejemplares; en 1834, se publicó una segunda edición. “Su esposa Honorine, que sería su testaferro y la guardiana de su memoria, quiso que la nueva edición se mandase gratis a los mariscales y que saliese relativamente barata. La mandó traducir al castellano y al inglés. Las ‘Memorias’ de Suchet son un testimonio histórico sobre el arte de la guerra, pero también querían ser un homenaje a todos los hombres que habían combatido con él en España”.

Pedro Rújula indica que el libro estaba pensado para la lectura de los militares y para el gran público: “Es un libro pionero. Refleja el gran momento de las guerras napoleónicas. El texto es de una gran modernidad expresiva, de frases cortas y directas, y un lenguaje muy cartesiano”. Ahora, prepara la edición de las más de 800 páginas del volumen, que saldrá hacia noviembre o diciembre en la Institución Fernando el Católico.

 

El escenario bélico

Las dos ediciones, la de 1828 y la de 1834, llevaban un “Atlas” de 16 mapas de sus campañas en España, y la Institución Fernando Católico acaba de realizar una edición facsímil en un cuidado estuche, basada en un ejemplar encuadernado y cuidadísimo de 1834, que poseía el arquitecto y bibliófilo José Manuel Pérez Latorre. En el prólogo al proyecto, que reproduce los mapas a tamaño original, explica Rújula: “Para Suchet los mapas eran la base, la superficie imprescindible sobre la que se construye la acción militar, el tablero en el que se jugaba la partida de las armas y la vida. ¿Cómo entender lo que había significado Zaragoza, Lérida, Peñíscola o Valencia sin antes conocer el terreno y las circunstancias en que tuvieron lugar las operaciones? La cartografía era una forma de racionalizar el espacio, de convertirlo en un conjunto de accidentes cuantificables y medibles, de transformar la orografía en cálculo, el fundamento de la estrategia y de la intendencia, piezas claves para conquistar y dominar el territorio”. Suchet siempre tuvo en la cabeza la idea de acompañar la narración de la “aventura española” con un conjunto de mapas que reprodujesen el escenario bélico.

La elección se inicia con un plano general del teatro de operaciones del ejército francés de Aragón, que arranca en Zaragoza en dirección al Mediterráneo y sigue toda la línea del Ebro; el segundo es de los alrededores de Zaragoza, con planos de la batallas de María de Huerva y de Belchite. Y así, en dirección al mar, se va organizando este viaje gráfico, la crónica de una expedición: Lérida, Mequinenza, Tortosa, Tarragona, Sagunto, Valencia y Peñíscola, entre otros lugares. El propio Suchet se ocupó de obtener reducciones a escala de los mapas del ejército para adecuarlos a la publicación; para ello contó con ingenieros militares e incluso con un capitán de artillería que participó en el Sitio de Valencia. Luego, el grabador trasladaba la complejidad y la riqueza de los planos al aguafuerte. La impresión corrió a cargo de Firmin Didot et fils, y también intervinieron los impresores Chardon y Adolphe Bossange.

 

La dignidad de los aragoneses

Recuerda Pedro Rújula que Suchet solo conoció dos derrotas en su estancia en España. Una inicial en Alcañiz, en mayo de 1809, y otra en 1810 en Valencia. Cuando en 1812 conquistó la ciudad, dejando Teruel y sus sierras y altiplanos a su espalda, se quedó fascinado: descubrió un mundo maravilloso de naranjos, de luz, de jardines, de embeleso. Para él Valencia era la promesa del mar. La cadena de victorias, y en particular la conquista de Tarragona, le supuso el nombramiento de mariscal. “Los mapas fueron el instrumento adecuado para reivindicar su condición de estratega, de buen administrador, de hombre culto, racional y sereno que había capaz de sobreponerse y superar las dificultades de la empresa hispana –dice Rújula-. En sus ‘Memorias’ cabía casi todo: la administración, las costumbres, los ambientes, el libro de viajes, a veces incluso presenta ribetes sociales. Intenta ser ecuánime, y más que insistir en los méritos de las victoria, habla de las medidas para pacificar el territorio”. Suchet siempre tuvo Aragón como centro de operaciones y es el corazón de sus memorias, por eso insiste una y otra vez en que “los aragoneses, tras desarrollar una heroica defensa, mantienen la dignidad desde el momento en que asumen la derrota. Es un gran profesional que muestra su admiración por los españoles”.

 

DOS APÉNDICES

Un congreso internacional

sobre la guerra de ideas

 

Se celebrará en Zaragoza en noviembre y participarán 21 especialistas de universidades nacionales y extranjeras

 

 

Pedro Rújula, en colaboración con Peña Verón, prepara la publicación de las “Memorias” del mariscal Suchet con el deseo que estén editadas para el congreso internacional “Guerra de ideas. Política y cultura de la Guerra de Independencia”, que se va a celebrar en Zaragoza entre el día 27 y 29 de noviembre, en la Institución Fernando el Católico y en la biblioteca María Moliner. Participarán una veintena de especialistas de universidades de París, Milán, Lisboa, Poitiers, Valencia, Barcelona y, por supuesto, de Zaragoza. Entre los nombres figuran Pierre Serna, Antonino de Francesco, José Tengarrinha, Annick Lempérière, Richard Hocquellet, Ricardo García Cárcel, Jordi Canal, Emilio de Diego y, entre otros, los aragoneses Ignacio Peiró, Carlos Forcadell, Gustavo Alares o el propio Pedro Rújula, que es el director científico de esta cita. “El objetivo de este congreso es analizar las ideas y el contexto social europeo en que se dieron, los protagonistas sociales (liberales, afrancesados y contrarrevolucionarios, las elites y las clases populares), los medios a través de los cuales se propagaron las ideologías y la política: los libros, la prensa, los folletos, la calle, etc., y por último también queremos analizar las representaciones, tanto las conmemoraciones como los monumentos”.

Rújula recuerda que Zaragoza celebró en 1908 el gran congreso interpretativo de lo que había significado la Guerra de la Independencia. “En este bicentenario, da la sensación de que nos hemos conformado con la popularización de aquella interpretación, y creo sinceramente que, desde la Universidad, no podemos conformarnos con eso. Desde el punto de vista histórico, tenemos que realizar una nueva conceptualización del pasado a la luz de las nuevas investigaciones. Creo que es por aquí por donde debemos ir. Los grandes congresos ya se han celebrado en otros lugares: Madrid, Tudela, etc. Pero quedaban estos aspectos tan decisivos: durante la guerra de la Independencia, las ideas adquirieron un valor crucial”.

 

 

 

Casamayor, el cronista prolijo

y la revista “Jerónimo Zurita”

 

Otro de los proyectos que coordina Pedro Rújula es la edición del diario de Faustino Casamayor: Años políticos e históricos de las cosas más particulares ocurridas en la Imperial, Augusta y Siempre Heroica ciudad de Zaragoza”, del que ya se han publicado tres tomos en el sello Comuniter en colaboración con la Institución Fernando el Católico. “Se trataba de convertir en legible la crónica que Faustino Casamayor inició en 1882 y concluyó en 1833, es decir, son 51 años del día a día de Zaragoza. Es la labor de una vida, un proyecto literario casi sobrehumano, minucioso, pero está plagado de abreviaturas, está mal puntuado, con topónimos que no se ajustan los de hoy, etc.”

Los tres volúmenes corresponden a 1808 y 1809, que presenta el propio Rújula, donde se narra la revuelta estudiantil, el motín popular y la resistencia a las tropas del mariscal Lannes; el segundo tomo, 1810-1811, editado por Herminio Lafoz, aborda la vida del Zaragoza bajo la ocupación francesa, con un notable número de prisioneros y heridos, y el tercero, analizado por Carlos Franco, se centra en el periodo 1812-1813, bajo la dirección del mariscal Suchet, que Planificó la evolución urbana, dio trabajo a los parados y alimento a los mendigos pero no convenció a todos sus habitantes”; poco después los franceses dejarían Zaragoza. “Se publicarán 28 volúmenes, cada uno de ellos a cargo de un especialista o un erudito, y ya hemos encargado otros dos: uno a Antonio Peiró y otro a Conchita Sánchez, que ha escrito una biografía de Faustino Casamayor. Sinceramente, no conozco una aportación tan interesante como ésta”.

Por otra parte, Pedro Rújula acaba de asumir la dirección de la revista de historia, “Jerónimo Zurita”, que edita la Institución Fernando el Católico. Con portada de Cano, en su número 82 ofrece un monográfico sobre la “Edad Media, instrucciones de uso”, en el que colaboran el finado Juan José Carreras, Esteban Sarasa, Dieter Berg o Ignacio Peiró, entre otros. La publicación, que estrena diseño, también publica una “Historia socio-cultural” de Jesús Martínez Martín, un artículo de Pere Anguera sobre “Las cuatro barras” y varias reseñas de libros.

 

"SITIOS SARAGOSSE": UN PREESTRENO DE MARIANO ANÓS

"SITIOS SARAGOSSE": UN PREESTRENO DE MARIANO ANÓS

LA FUNDACIÓN ZARAGOZA 2008 Y EMBOCADURA PRESENTAN ‘SITIOS, SARAGOSSE’, ESPECTÁCULO TEATRAL A PARTIR DE TEXTOS DE MARIANO ANÓS

 

El Palacio de Congresos de la Expo 2008 de Zaragoza acogerá hoy y mañana el preestreno de esta obra, que se representará del 17 al 21 de septiembre en el Teatro Principal de Zaragoza

 

El Palacio de Congresos de la Expo 2008 de Zaragoza será escenario hoy y mañana (a las 20,30 horas) del preestreno de SITIOS, Saragosse, un espectáculo que reúne teatro, danza y música, partiendo del texto original de Mariano Anós.

 

Su puesta en escena se concreta en función del interés inicial que suscita esta idea en la Fundación Zaragoza 2008 del Ayuntamiento de Zaragoza, principal promotor de la propuesta a la que se suman los apoyos del Gobierno de Aragón, Caja Duero y el Centro Dramático de Aragón.

 

Después de estas dos representaciones ofrecidas por la Expo dentro de la programación teatral del Palacio de Congresos se llevará a cabo el estreno oficial y la temporada de exhibición del espectáculo en el Teatro Principal de Zaragoza a partir del 17 de septiembre dentro de las actividades organizadas por la Fundación Zaragoza 2008 alrededor del bicentenario de los Sitios de Zaragoza.

 

La producción de SITIOS, Saragosse supone un paso más en la trayectoria emprendida por Embocadura, en la dirección de facilitar la colaboración en proyectos artísticos de destacados profesionales de las artes escénicas en Aragón: Mariano Anós en la dirección, la música original de José Luis Romeo -compositor de la banda sonora del espectáculo del Iceberg de la Expo- la coreografía de Victor Orive, la escenografía de Pepe Melero, la iluminación de Javier Anós y José Ramón Bergua.

 

La elección del reparto, formado también íntegramente por actrices y actores aragoneses con una larga trayectoria de trabajo, es también una apuesta decidida por ayudar a consolidar la profesión teatral aragonesa.

 

Embocadura, empresa de servicios culturales con un amplio campo de actividad del que forma parte la producción de espectáculos ya ha venido desarrollando desde hace años una fructífera colaboración en el terreno de la producción con otras empresas aragonesas: Con Ciudad Interior en el estreno de “Acreedores” de Strindberg y con Teatro Arbolé en los estrenos de “El viejo y el mar”, “Alguien va  a venir”, “Archipiélago” y “Travesía”.

 

 

 

DIEGO HE: UN FOTÓGRAFO EN TERUEL

DIEGO HE: UN FOTÓGRAFO EN TERUEL

Salté  un océano que apenas conozco y un continente desconocido.

Viajé sobre el silencio de la música lejana y el asfalto de la primera autopista, paralelo siempre a la brisa

de tus dedos sobre los míos,  y a tu alma de reojo.

Crucé también los puentes que nos unen y que  nos separan.

Escuché el oleaje sereno de tu sonrisa paralizando mis pasos.

Caminé descalzo  sobre las arenas y las piedras de tu mágica incertidumbre.

Ascendí a la montaña mientras dormías para verte despertar después del vino y de la bruma.

Hipnotizado por el canto del faro quise romper mi barco contra el acantilado para no partir más,

y sin darme cuenta, ya me habías abrazado y sumergido en las pacíficas aguas de tu existencia.

 

Moví mi silla cuarenta y tres veces sobre tu pequeño planeta

para contemplar en un día los reflejos del ocaso sobre el azul

intenso de tu mirada.

 

*Leo Tena, que ha organizado un gran ciclo de exposiciones, talleres y proyectos fotográficos en Teruel, me envía esta foto de Diego HE.

 

 

CREACIÓN CONTEMPORÁNEA EN EL JARDÍN DE LAS ARTES

CREACIÓN CONTEMPORÁNEA EN EL JARDÍN DE LAS ARTES

[Hace un par de semanas que no voy a la Expo, concretamente desde el jueves 7 de agosto. Tampoco he ido a los conciertos. Siento un poco de nostalgia y también algo de pereza: volveré algunas de estas noches a oír música, a contemplar la nocturna Zaragoza, a asomarme a las terrazas con un helado entre las  manos. Prensa de la Expo envía esta información sobre tres intervenciones artísticas, y la añado aquí, sin tocar ni una coma, a las crónicas de la Expo. Tengo muchas ganas de volver: querría ver los grandes murales de Pepe Cerdá en el hotel Hiberus, no me enteré de la inauguración el pasado 30 de julio, y sin embargo sí vi su ejecución en los bajos del Hotel Palafox: Pepe, acompañado de su asistenta Arantxa, realizó un trabajo naturalista muy medido, de exuberante colorido. Al lado está una de las piezas que más me gustan de la Expo: la escultura de Jaume Plensa, “El alma del Ebro”. Muchas de estas intervenciones y proyectos fueron concebidos por Antonio Latorre, del cual la Expo prescindió ante el estupor general y el suyo propio. Latorre se había dejado la piel y los sueños en esta travesía de 93 días.]

 

EL JARDÍN DE LAS ARTES, UN OASIS PARA

LOS VISITANTES EN EL RECINTO DE EXPO 2008

 

 

En el triángulo formado por el Pabellón Puente, la plaza temática Inspiraciones Acuáticas y la fachada sur del Hotel Hiberus se encuentra el Jardín de las Artes, una zona ajardinada bañada por el río Ebro, ajena al bullicio del recinto, que permite al visitante relajarse, disfrutar, almorzar -ya que también está habilitada como merendero- y contemplar obras de arte. Aquí se han ubicado tres intervenciones artísticas: “La Carreta del Agua”, el “Botijo” y “M7-23”.

 

El director de Operaciones y Contenidos de Expo Zaragoza 2008, Jerónimo Blasco, apuntaba en su presentación esta mañana que este espacio “enlaza naturaleza y arte, una constante en el recinto de la Exposición, en el Parque del Agua y en la recuperación de las riberas del Ebro”. También incidía en que “ofrece un respiro a los visitantes” y es “un auténtico oasis en el recinto”. El Jardín de las Artes dispone de 14 mesas, 8 bancos y 12 sombrillas, además de una amplia zona de césped. En total, ocupa aproximadamente 2 hectáreas.

 

Esta zona ajardinada incorpora tres intervenciones artísticas. La primera, “La Carreta del Agua”, una escultura de bronce de aproximadamente 12 metros de largo, realizada por Joep Van Lieshout, cuyo estudio se ubica en Rotterdam. Representa el esfuerzo humano por conseguir, aprovechar y controlar el agua, recurso único e imprescindible para la vida. La escultura será inundada periódicamente y luchará contra la corriente. Es un homenaje al trabajo colectivo y a la cooperación, fundamento de culturas y civilizaciones. Esta pieza cambiará de ubicación una vez concluida la Exposición Internacional, para trasladarse bajo el puente de la Almozara, en su margen derecha.

 

El Jardín de las Artes también acoge dos piezas cedidas: “Botijo”, realizada por Karla Frechilla especialmente para Expo 2008. En palabras de la artista, esta obra es ecológica, económica, además de ser un elemento tradicional español por excelencia para mantener fresca el agua. De cuatro metros de altura, no deja indiferente a nadie. Karla Frechilla (Madrid 1974) ha expuesto desde 1990 sin parar en Nueva York, Holanda, Italia y España. Su trabajo se ve muy influido por grandes artistas a quienes conoció personalmente, como Oteiza, Pablo Serrano, Canogar, Genovés, Pepe Noja, Pepe Lucas, Nassio Bayarri, Cristóbal Gabarrón o Antonio López.

 

La última pieza es “M7-23”, obra de uno de los escultores más conocidos de Irlanda, Michael Warren, inspirado por el trabajo de la diseñadora y arquitecta irlandesa Eileen Grey y fabricada en España. Se compone de elementos cúbicos, todos ellos diferentes entre sí. Incisiones puntiagudas y cortes de forma rectilínea crean una escultura que parece estar en movimiento, a la vez que las luces y las sombras evocan una sensación de calma y grandeza. Michael Warren ha hecho esculturas a escala grande en Japón, Taiwán, Corea, Arabia Saudí, Marruecos, España, Portugal, Andorra, Francia, Inglaterra, Las Antillas, Estados Unidos, Ecuador y por supuesto en su país, natal, Irlanda.

 

Durante las dos semanas finales de Expo se exhibirán obras de Ermengol. Este artista trabaja con embarcaciones deportivas que transforma en obras de arte llenas de humor e ironía, denominadas “kayart”. 

*Esta es una pieza anterior de Joep Van Lieshout, que se llama Carro o carreta de comida.

 

DOISNEAU, EN LA GRAN FIESTA DE LA FOTO DE TERUEL

DOISNEAU, EN LA GRAN FIESTA DE LA FOTO DE TERUEL

Leo Teo Báguena, fotógrafo y organizador de Teruel Punto Foto, me recuerda que aún se puede ver una veintena de exposiciones de este ciclo pionero en Teruel. Dice Leo: “Esta edición se la dedicamos a Francia, y hay autores españoles y franceses. Es sobre todo fotografía de autor, aunque también hay algo de reportaje y de foto histórica turolense.”


Esta es una de las fotos más famosas de la historia: “El beso” de Robert Doisneau.

RÍO ABAJO / 7. EL UNICORNIO EN SU JARDÍN

RÍO ABAJO / 7. EL UNICORNIO EN SU JARDÍN

 

Manuel Martín Mormeneo es un tipo de gustos extraños. Siempre le han atraído los tapices de La Seo: se pasa minutos y minutos ante ellos con la sensación de que viaja en el tiempo. Le sugieren historias de tejedores, de gremios, de caballeros o de bestiarios más o menos mitológicos. Uno de los libros que más le ha hecho disfrutar en los últimos tiempo ha sido uno de Tracy Chevalier: no “La joven de la perla”, esa historia de amor entre el pintor y su modelo, sino “La dama y el unicornio”, un relato que evoca el embrujo de ese animal noctívago que halla sosiego en el regazo de una doncella mediante a través de la pasión de otro pintor y otra joven candorosa. Esa novela le ha llevado a visitar los tapices de La Seo con renovada insistencia, e incluso creyó hallarse ante la fastuosa pieza que había dado lugar a la trama. Cuando Martín se enteró de que el pabellón de la CAI era un homenaje explícito a los tapices, en concreto a uno de ellos, el bautizo de Jesús a orillas del Jordán, fue a verlo. La sorpresa fue mayúscula: era algo más que un homenaje, con la exhibición de una espléndida obra. Era todo un jardín exuberante, inspirado en la variedad de plantas que habían intervenido en su confección. El tejedor era un amanuense, un virtuoso de los hilos, y el diseñador o pintor de tapices era un sabio en pintura, en botánica, en historia. Martín Mormeneo se quedó perplejo ante semejante espacio. Más de 17.000 plantas se han instalado en ese vergel vertical (siemprevivas, lirios, fresas, trébol, violetas, narcisos, alhelíes, flores de melocotón…), esa suerte de gran fresco pintado con flores. El fotógrafo pensó en los jardines japoneses, en los jardines de Bomarzo, en los jardines imaginados por Matsuo Basho. Pensó en su amigo Vicente Pascual Rodrigo, pintor a la sombra de la torre de Utebo, que es un artista del silencio, un poeta sufí que aspira a la armonía absoluta en cada lienzo. Cada vez que va a la Expo, Martín Mormeneo entra en ese pabellón. Y si está cerrado, después de los conciertos de madrugada, se queda tras el cristal. Y mira. Sospecha que cuando se apaguen todas las luces de la Expo, Juan el Bautista saldrá del tapiz para darse un pequeño baño en esas lagunas de agua pura que copian la insaciable paleta de colores de las plantas.

*Interior del Pabellón de la CAI. La foto es de José Antonio Melendo.