Facebook Twitter Google +1     Admin

JAVIER ESPADA CULMINA 'BUÑUEL, UN CINEASTA SURREALISTA'

Javier Espada, cineasta y exdirector del CBC de Calanda, está ultimando un nuevo documental: ‘Buñuel, un cineasta surrealista’, que se prolonga hasta los 82 minutos. La película nació, poco antes de la pandemia, en México. Así lo explica: “Coincidiendo con la exposición que le dedicó la Cineteca de México al director aragonés, me invitaron a dar una conferencia en una de las salas. Hablé sobre ‘Buñuel, un surrealista en México’, con muchas imágenes y fragmentos de películas. La conferencia gustó, y fueron muchas las personas que me animaron a realizar un documental”. En ese momento, inmerso en otros proyectos, entre ellos una película sobre la Generación del 27, no lo consideró. Con la aparición de la covid-19, “que tantos planes y vidas ha tergiversado, los otros proyectos se quedaron en pausa, y acepté el reto, confinado en mi casa, de convertir una conferencia en el guion de una película documental”.

El nuevo proyecto empezó con una premisa: cerrar el círculo que se había abierto con ‘El último guión’, el documental que codirigió con Gaizka Urresti, “gracias a la generosidad de Jean-Claude Carrière y Juan Luis Buñuel, donde el argumento giraba en torno a la vida y los lugares los protagonistas de la película. Y ahora debería tratar, sobre todo, su cine”.

Javier España parte de su infancia, de Calanda y Zaragoza, de las influencias que van a modular su mirada y su sensibilidad, “muy próximas a lo que luego se conocerá como Surrealismo. Creo que la relación de Buñuel con el Surrealismo es anterior a 1924 del Manifiesto del surrealismo por Breton. Es decir, Buñuel ya compartía el ideario surrealista antes de que fuera formulado por André Breton”.

En el documental, Javier Espada constante algunas obsesiones del director ‘Un perro andaluz’ o ‘Él’ como la muerte, constante en toda su carrera, “una obsesión en su vida y una presencia en su cine, desde su primera película hasta la última”,y por supueso el mundo de los sueños. Y otros aspectos como la poética de los objetos y el erotismo.

“Luis Buñuel mantuvo con el surrealismo una elación inevitable. Lo abandona tras el polémico éxito de ‘La edad de oro’, y sin embargo su siguiente película, pese a tratarse de un documental realista, ‘Las Hurdes. Tierra sin pan’, mantiene rasgos de una profundidad que tiene que ver con los sueños, con el instinto, con la mirada de alguien que comparte el universo creativo de los surrealistas”, sostiene Javier Espada.

¿Como evolucionó el surrealismo en Buñuel, fue igual el de antes de la Guerra Civil al de las películas mexicanas, con Julio Alejandro y Luis Alcoriza,y de las películas francesas con Jean-Claude Carrière? Espada explica: “El cine fue cambiando conforme lo hacía la técnica cinematográfica pero también conforme a las transformaciones de su propio lenguaje, y esa evolución es patente en Buñuel. Pese a esos cambios, la presencia de los sueños transita todas sus etapas creativas. Sus películas se van transformando, dependiendo también de la posibilidad de trabajar con mayor libertad que le concedieron algunos productores, y que en mi opinión le permite crear sus grandes películas, como Los Olvidados y Viridiana, obras que sin ser surrealistas no dejan de estar dirigidas por un director que lo era”. ‘Los olvidados’ (1950), como se sabe, está considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

De Luis Buñuel (Calanda, 1900-Ciudad de México, 1983) parece estar todo dicho y estudiado, pero siempre surgen sorpresas. También las hubo aquí: “Por ejemplo, los descartes de una de sus primeras películas, que para mí constituye un material increíble. Pero también la estrecha relación entre su cine y el mundo del arte, mucho más rica de lo que él mismo aceptaba reconocer, tal como me contaba el hijo del camarógrafo Gabriel Figueroa. Su particular ética que siempre le llevó a ser fiel a sus principios, a su forma de ver el mundo, incluso a sus obsesiones, sus dudas y sus recuerdos”. En la película, ya talonada en inglés y enviada a varios festivales, se oye una alusión a la frase de Alfred Hitchcock que le decía, pensando en ‘Tristana’: “Esa pierta cortada, esa pierna cortada”. “El surrealismo estaba en la vida cotidiana de Buñuel. Si no estuviera en la vida tampoco podría estar en su cine, porque su cine es fiel a sus recuerdos e incluso a sus sueños recurrentes. Esa es la raíz más íntima de sus procesos creativos. Pero también de la imposibilidad de imitar su obra”, concluye.

‘Buñuel, un cineasta surrealista’ cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, Aragón TV y del Ayuntamiento de Calanda. En México con los de TV UNAM, Secretaría de Cultura (equivalente a nuestro Ministerio de Cultura), Fundación Televisa,  Filmoteca de la UNAM y  Cineteca Nacional. Y también con el apoyo del Luis Buñuel Film Institute de Los Ángeles, Filmoteca Española, Cinemateca Francesa. La producción es de Tolocha, la empresa de Javier Espada.

 

 

 

 

02/03/2021 15:49 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

PEPE CERDÁ EN EL MUSEO GOYA

En ‘Semejanzas’, realizada casi por completo durante la pandemia de 2020, he elegido, sin saber por qué, pintar paisajes y retratos. Lo he hecho porque los sujetos, los retratados, estaban ‘a mano’ y los objetos, los paisajes, también. Si soy sincero no debería emplear el verbo elegir para referirme al porqué sujetos y objetos aparecen en mis cuadros, sería más adecuado hablar del azar para justificarlo. El qué pintar surge de un modo natural y procuro no darle muchas vuelta”, dice Pepe Cerdá (Buñales, Huesca, 1961) a propósito de la muestra ‘Semejanzas’, que se ha inaugurado en el Museo Goya de Fundación Ibercaja y que inaugura el programa conmemorativo para celebrar los 275 años del nacimiento del pintor de Fuendetodos.

La muestra está compuesta por paisajes y retratos. El pintor matiza: “Me puse a pintar paisajes por la simple razón de que estaban en mi entorno”, dice a propósito de su pintura de la naturaleza, aquí exuberante, capta Villamayor, Malpica, diversos lugares de los Monegros, sotos del Ebro, nogaleras, choperas, etc. “Un retrato es la representación de un sujeto por otro sujeto. Ni más ni menos. Del mismo modo que el hombre de Altamira pintó bisontes y Giorgio Morandi botellas”, insiste.

La muestra aún puede concretarse más: Pepe Cerdá pinta paisajes, jardines, fue invitado a pintar en 2018 en los jardines de la Casa Museo de Sorolla y luego expusieron allí sus piezas; pinta a sus dos perros (“Velázquez había retratado magníficamente a varios perros y Goya también. Razón más suficiente para pintarlos”, confiesa), a profesionales en su trabajo y hace un gran homenaje a un conjunto de catorce sanitarios.

Cuenta en el catálogo: “El 22 de abril de 2020, en pleno confinamiento, me sumé a una iniciativa nacida en Londres entre pintores retratistas. La iniciativa (...) consistía en retratar al primer sanitario que nos hiciese llegar una foto. Tras publicar el anuncio en Facebook recibí ese mismo día decenas de fotos y cumpliendo lo anunciado pinté al primero que envió las fotos: Rubén García Gabo, médico estomatólogo en el Hospital de Alcañiz”. Cerdá, el escritor que pinta o el pintor que escribe, agrega que “con la misma laboriosa y mecánica naturalidad con la que los gusanos segregan seda, pinté uno tras otro hasta llegar a los catorce expuestos”.

No se quedó ahí y redondeó el conjunto de ‘Semejanzas’. “Una vez terminada la serie de los sanitarios seguí, por pura inercia, pintando a los tenderos que veía cuando iba a la compra. Al carnicero, al pescatero, al panadero, a la verdulera etc. Un trabajador ejerciendo su oficio es siempre alguien elegante, alguien correctamente vestido”, opina.

Ibercaja publica un amplio y ambicioso catálogo del artista, con dos textos de reconocidos críticos e historiadores del arte: Fernando Castro Flórez y Juan Manuel Bonet, a quienes se suma la aportación de la periodista Genoveva Crespo que hace los perfiles, casi a modo de entrevistas (les pregunta por la pandemia, por Goya, por libros preferidos, por aficiones o por la vocación), de los 14 sanitarios.

Dice Castro Flórez: “Pepe Cerdá es, con toda lucidez, ‘un intempestivo’ que pinta, literalmente, ‘lo que quiere’, negándose a marchar al ‘paso de la oca’ de tendencias estéticas que, en muchos casos, no son otra cosa que una mezcla de idiotez y pedantería”. Y aún afina más: “La pintura de Pepe Cerdá nos invita a volver a tocar el mundo, a sentir el aura de lo real, contemplando personas, deteniendo nuestra mirada en paisajes, asumiendo que podemos tener una relación poética con las cosas. En su magistral serie de retratos trabajadores nos presenta un pescadero, un carnicero, una frutera o un panadero, todos ellos mostrándonos sus ‘productos’, rodeados de los objetos que les definen. (…) En esas obras son importantes todos los detalles, desde una caja vacía en la frutería hasta el calendario en la pared de la pescadería, del suculento aspecto de la pieza de carne hasta las cosas revueltas en el suelo de la herrería”.

Juan Manuel Bonet define a Cerdá como un pintor literario y “amigo de las entreluces del atardecer”, y precisa: “Entre los cuadros de Pepe Cerdá que más me impresionan está alguna fulgurante visión de la metrópolis aragonesa iluminada en el atardecer, contemplada desde algún cerro vecino, un poco como Alberto, Benjamín Palencia y otros vallecanos contemplaban Madrid. (…) La naturaleza, tan enredada con todo en esos paisajes intermedios, también puede ser, para Pepe Cerdá, motivo de contemplación menos contaminada, y ahí están sus soberbios cuadros de robles, pinos, cipreses y demás árboles, en alguno de los cuales por lo demás se cuela, entre las frondas majestuosas, una torre de la red eléctrica, o, más levemente, un panel digital de la autopista”.

Genoveva Crespo dice: “este grupo de médicos y enfermeros nos cuenta cómo ha vivido esta inesperada y gravísima crisis de salud, que en demasiados casos también se ha cebado con ellos. Entrega, vocación, miedo, esfuerzo, reconocimiento, solidaridad, contagio, escaseces, incertidumbre, enfermedad, muerte, esperanza,… sentimientos que comparten con tantos colegas que en espíritu también están en esta exposición. Como están también los que nos han dejado, sanitarios y no sanitarios. Muchos de ellos asidos, en el momento del adiós, a la mano de un profesional que, durante días, semanas o meses, había sido su familia”.

La muestra, que se suma a su paso por La Lonja y a la reciente ‘Aún es siempre’ que se vio en el Paraninfo en 2017, permanecerá abierta hasta el 17 de junio.

 

 

19/02/2021 06:52 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

JAVIER SIERRA: AUTORES, LECTURAS, RECUERDOS, PÀSIONES. UN DIÁLOGO

¿Cuál es el primer libro, o los primeros libros, que le cambiaron la vida?

Mi vida va cambiando por etapas que marcan sucesivas lecturas. Si en mi primera infancia fue Julio Verne y sus “Veinte mil leguas de viaje submarino” quien movió mi brújula, luego serían “El nombre de la rosa” de Eco o “El ocho” de Katherine Neville quienes tocarían mi adolescencia. Me conmoví con “Caballo de Troya” de J. J. Benítez cuando dejé de ser monaguillo siendo niño y me maravillé con aquel “En busca del Unicornio” de Eslava Galán, poco después. Hoy son otros los autores que me impactan. Joseph Campbell y su “Héroe de las mil caras” compite con “La rama dorada” de James Frazer en mi búsqueda de respuestas a por qué los humanos necesitamos contarnos (y que nos cuenten) historias para evolucionar.

-¿Y el que te reveló los poderes de la literatura?

¡El Príncipito de Exupèry! Fue un libro que me reconcilió con otras formas de contemplar el mundo y el que me dejó entrever que un buen libro, en el momento oportuno, puede llegar a cambiarte la vida.

-¿Quiénes son los autores de tu vida?

            Es curioso. Esa nómina se amplia constantemente. A algunos los leí antes de conocerlos; a otros, al revés. Pero en esa lista no faltan nunca Antonio Ribera (el primer autor que me dedicó un libro y que, cuando tenía yo solo 14 años, inició una bonita correspondencia conmigo), Christian Jacq (le debo parte de mi fascinación por Egipto), Carl Sagan (sus ensayos son más filosóficos que astronómicos, y cada vez que los releo me lo recuerdan), pero también en tiempos más recientes Alberto Manguel (que tradujo mi “Cena secreta” al inglés y que se me reveló entonces como el sabio que es) o Umberto Eco.

Esta semana hablabas de Ramón Sender. ¿Te marcó de alguna manera, cuál es tu libro favorito y por qué?

Sender es un autor casi inabarcable, con registros muy distintos. No puede decirse que siguiera una única línea. De él me fascinan sus escritos más americanos porque el Suroeste de los Estados Unidos lo marcó tanto como a mí. Supongo que es el hechizo de las praderas infinitas lo que nos cautivó a ambos. Pero si tuviera que quedarme con uno, seria su “Álbum de radiografías secretas”, una suerte de memorias a borbotones en las que dejó constancia del tipo de mente despierta que tenía.

-¿Qué libros te acompañan siempre, o casi siempre?

Me encantan los libros de viaje, los diarios de aquellos que cruzaron el mundo en busca de una quimera o un imposible. Esos relatos de buscadores de Atlántidas, reinos perdidos, Preste Juanes y tesoros sagrados me fascinan porque son fruto de “locuras” en las que veo el gérmen de la verdadera literatura. Y esa lista la encabeza siempre un libro que me deja exhausto cada vez que me acerco a él, pero que al tiempo me atrae: “La epopeya de Gilgamesh”. Quizá la novela más antigua de la Humanidad.

-¿Qué buscas en la literatura, en la que escribes y en la que lees?

Trascendencia. Creo que la literatura es la única herramienta de que disponemos para resolver (o, al menos, intentar resolver) las grandes preguntas que nos hacemos. Quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos se explican mejor con ayuda de la ficción. Y es más honesto que hacer pasar respuestas a esas dudas como verdades. Eso es lo que hacen las religiones.

-¿El inicio que más te conmovió o te conmueve?

Quizá el de “Caballo de Troya”. El autor se metió en su novela y convirtió su obra en una duda permanente sobre la verosimilitud de lo narrado. Tener en ascuas así al lector es una virtud.

¿Qué encuentras en los best-sellers, y cuáles serían tus favoritos?

Los bestsellers no son sino historias que apelan a códigos que todo el mundo comprende. Lo que más valoro en ellos es la habilidad de sus autores por detectar ese arquetipo o concepto universal y transformarlo en literatura. Es, por ejemplo, el caso de “El Alquimista” de Coelho. Literariamente no es una gran novela, pero apela a la necesidad de búsqueda que anida en todos nosotros. Y la transmite con una eficacia maravillosamente simple.

¿Qué le debes más a la radio o a Teruel?

A Teruel, sin duda. Ese concepto alberga la radio, las primeras lecturas, las excursiones en bicicleta, los primeros atardeceres y las primeras noches en vela, los sueños, los enamoramientos… Ahí me construí como ser humano.

¿Qué te sientes más, periodista, escritor, divulgador o investigador de misterios? ¿Cómo sería tu autorretrato literario?

La respuesta a eso es la más sencilla de cuantas te he dado en esta entrevista: soy un niño curioso.

¿Qué crónicas, memorias o autobiografías rescatarías de escritores olvidados, raros o de fantasía?

Sería una lista larga, pero la encabezaría con “La lámpara maravillosa” de Valle-Inclán. Él no es un autor olvidado, pero esa obra si lo es porque nadie la entendió en su día. Y es un breviario espiritual, íntimo, que disecciona la mente de ese genio. Y quizá la cerraría con “Memoria de la melancolía” de María Teresa León, la esposa de Alberti que se afanó en sacar los cuadros del Prado durante la Guerra Civil española y que escribió un texto intenso de esos años de sangre y hiel.

-¿Los tres últimos libros, más o menos recientes que te hayan conmovido?

El cazador celeste” de Roberto Calasso; “El asesinato de Platón” de Marcos Chicot y “El infinito en un junco” de Irene Vallejo.

-¿Coleccionas algún autor, eres fetichista?

Colecciono a muchos autores de novela histórica españoles a los que admiro, como Santiago Posteguillo, José Luis Corral, José Calvo Poyato o Juan Eslava. Si descubro que me falta alguna de sus obras, me pongo muy nervioso.

-¿Cuál es el libro (o libros) de tu biblioteca que tiene para ti una historia especial, singular o emotiva?

Le tengo un especial cariño a la colección “La memoria del Fénix” que publico Tecnos en los años ochenta. Me la regaló en su día Juan García Atienza, un olvidado autor especializado en la “España mágica”, que creyó que en mis manos sería útil. Y lo ha sido. Aprendí mucho de sus títulos, algunos tan raros como “Historia de las cuevas de Salamanca” o “Sueños y procesos de Lucrecia de León”.

-¿Hay una cita o un fragmento de un libro que te defina o que te guste especialmente?

La manida cita del poeta Paul Eluard “hay otros mundos, pero están en éste”, define mi campo de interés.

¿Dónde lees, en qué soporte, en qué momentos al día, cuánto tiempo? ¿Cómo son tus originales? ¿A mano, a ordenador, con enmiendas?

Leo en papel el 80% del tiempo. Lo hago de la mañana a la tarde y solo interrumpo ese hábito cuando empiezo a escribir un libro y me limito a consultar lo leído. Escribo a ordenador cuando lo que acometo es un texto para publicar, pero a mano siempre que pienso o reflexiono sobre materias o historias que creo debo “metabolizar”. La caligrafía me ayuda más que cualquier otra disciplina a memorizar y hacer mío algo.

¿En qué consiste leer?

En preguntarle al texto.

¿Qué lugar ocupar el amor en tus libros?

Si te refieres a amor humano y al lugar que ocupa en mi literatura, te diré que menos del que debiera. Quizá sea “La pirámide inmortal” el libro en el que está más presente. Y no invade más páginas en otras novelas porque el amor humano me impone un respeto cercano al miedo. Pero si te refieres al amor como concepto abstracto, entonces la respuesta es otra: ¡todo!

¿Qué te atrae de San Valentín?

Sus profundas raíces paganas, vinculadas a ritos de fertilidad que debieron nacer en la Prehistoria.

¿Los libros de amor que más te han conmovido?

Los vinculados a eso que los medievalistas llaman “amor cortés”. Son obras en las que se gestó el amor romántico que hoy señorea el mundo.

¿Tras una noche con Los Amantes de Teruel, se sabe más del amor o de la muerte?

Del amor, sin duda. Es lo que está a este lado de la vida. De la muerte seguimos sin saber nada.

¿Quiénes son tus héroes/heroínas de amor?

Son mis padres. Sin duda. Hace unos meses cumplieron medio siglo de matrimonio y están más cómplices y unidos que nunca. Los miro y veo en ellos el ejemplo de lo que es una relación de simbiosis constructiva, siempre con la mirada puesta en un horizonte que nunca han abandonado.

Piensa en Pandora. ¿Lo más es difícil es guardar un secreto? ¿Es ella la primera narradora desesperada por contar lo que sabe?

No es fácil guardar un secreto cuando comprendes que el final de tu vida se aproxima a gran velocidad. Si te lo llevas contigo sabes que estás hurtándole algo al futuro que podría servir para interpretar el pasado. Por eso, volcar ese secreto en un escrito es la única alternativa que tienes. Escribiéndolo no violas el secreto. Trasladas esa responsabilidad al hipotético lector y confías en su prudencia. De esa idea nace “El mensaje de Pandora”.

¿Qué quisiste hacer con esa novela? ¿Crees que acertaste en algo?

Quise que mi lector reflexionara sobre el momento histórico en el que estamos. Tenía tantas historias, datos y sensaciones que compartirle que pensé en escribirle una carta. Arys, su protagonista, es una metáfora del lector que adivino asomándose a mis páginas. Alguien con espíritu joven que necesita información sólida sobre la que caminar. Con todo, algunas de las ideas de mi libro están muy por delante aún de esta época tan antropocéntrica, tan cortoplacista.

¿Cuál es el lugar de la ciencia en tu obra?

La ciencia es una actitud. La de querer comprender las leyes que rigen el Universo que habitamos. Desde ese punto de vista, su lugar en mi literatura es central. Pero ojo, no me interesa la ciencia que cree saber sino la que duda y se hace preguntas por su imperiosa hambre de conocer.

¿Cómo defines la otra dimensión, podemos verla cualquiera?

La otra dimensión es ese “reino” en el que habita todo lo que no podemos racionalizar, pesar o medir. Para mi esa dimensión está habitada por criaturas como el amor, el miedo, la poesía, el instinto, las fugaces epifanías de los místicos… Y sí, es una dimensión a la que todos podemos acceder de un modo u otro. Aunque, a menudo, para llegar a ella debemos ser golpeados por un drama o un trauma que nos arranque de ese mundo cómodo y seguro que nos empeñamos en construir cada día con la razón.

¿Qué te da la palabra? ¿Cómo la tratas, cómo la mimas?

La palabra esa mi verdadero país. Ella es la que me da la oportunidad de pensar como pienso y de enumerar las mil y una piezas del mundo en el que habito. Por eso me afano por mantenerla limpia, ágil, preparada para darle nombre a las mil y una cosas nuevas con las que nos cruzamos a diario y nos reclaman un nombre. Es, además, lo que me vincula a quienes amo. Entre ellos están, claro, quienes me leen. Y junto a ellos la cultivo para que sea tan exacta como la necesitamos. La palabra, en definitiva, me lo da todo.

¿Defenderías hoy a Jiménez del Oso, Erich vön Daniken o Carlos Castaneda? Te dicen algo...

¡Sin dudarlo! Con sus errores y sus aciertos me ayudaron a “pensar el mundo” de un modo diferente. Los he amado y los he cuestionado por igual, pero los respeto porque me abrieron la mente a conceptos, lugares e ideas que de otro modo quizá no hubiera acariciado jamás. Para mi los ovnis, los misterios de la arqueología y hasta la literatura de los grandes gurus del siglo XX, me han invitado a buscar por mi cuenta, a cultivarme sin obedecer a idearios que son, todos y por definición, cánones que limitan nuestra visión de la realidad.

 

13/02/2021 19:12 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

CAZARABET. DIÁLOGO CON ANTÓN CASTRO: 'PASARON POR AQUÍ'

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/pasaronporaqui.htm

 

El escritor y periodista, así como cronista, cultural Antón Castro escribe un libro recopilatorio de todas las figuras que han ido desfilando, más o menos directamente,  por la memoria de Aragón en el tiempo cronológico que recoge el siglo XX.

El libro por su idiosincrasia tiene la característica de poder ir leyéndose un día dos o tres personajes de aquí, otro día dos o tres de allá…

Edita el libro, Pregunta Ediciones.

Lo que nos explica Pregunta desde la sinopsis:

"Actores y actrices como Johnny Depp, Ava Gardner, Liam Neeson o Uma Thurman; los literatos John Berger, George Orwell, Miguel de Unamuno, Simone Weil o Virginia Woolf; músicos de la fama de Michael Jackson, Madonna, Patti Smith o The Rolling Stones; deportistas como Steffi Graf, Eddy Merckx o Pelé; pintores de la talla de Salvador Dalí y Pablo Picasso: son sólo algunos de los personajes célebres que, durante los últimos ciento cincuenta años, han pasado por España y recalado en tierras aragonesas. En su nuevo libro, Pasaron por aquí, el escritor y periodista Antón Castro (Premio Nacional de Periodismo Cultural) recorre las vidas de estas celebridades y las circunstancias de sus viajes. A medio camino entre el relato literario y la crónica periodística, con un estilo ameno, divulgativo y repleto de anécdotas, Pasaron por aquí nos descubre secretos y curiosidades de los grandes nombres de las artes, las ciencias y las letras del siglo XX."

El autor Antón Castro:

Este escritor, dramaturgo y periodista nació en Santa María de Lañas en A Coruña en 1959, aunque después de residir por varias localidades  instala y planta sus raíces en Zaragoza donde reside, definitivamente, desde 1978. Ha publicado una treintena de libros entre narrativa y poesía, de periodismo, de biografía, y ensayo. Es autor de, entre otros, El testamento de amor de Patricio Julve —editado por Xordica—, El dibujante de relatos —de Pregunta Ediciones— con ilustraciones de Juan Tudela; y Seducción (de Ediciones Olifante). Entre sus últimos libros destacan Golpes de mar (Ediciones del Vientos), Cariñena (Pregunta Ediciones), Aragón, excursiones a lugares mágicos (Sua), éste  escrito con Eduardo Viñuales. A estos le sumamos: Billie Holliday. El negro arrebato del jazz con ilustraciones del Javier Hernández—desde Ediciones de Ida y Vuelta--, Amor, la loca de Montalbán—de Prames con ilustraciones de Natalia Bayo--, Mujeres soñadas –Aladrada—con fotografías de Rafael Navarro y Vino del mar(Olifante)

Desde el año 2002 coordina el suplemento “Artes y Letras” del periódico Heraldo de Aragón. En 2013 recibió el Premio Nacional de Periodismo Cultural.

Complementa en alguna cosa con estos enlaces la información sobre Antón Castro:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3n_Castro

http://antoncastro.blogia.com/

https://www.heraldo.es/tags/autores/anton_castro.html

Nosotros también mantuvimos varias conversaciones desde nuestro proyecto de Difusión Cultural:

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/billieholliday.htm

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/musgo.htm

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/galaheraldo.htm

 

 

 

Cazarabet conversa con Antón Castro: 

-Amigo, ¿qué es aquello que te hizo escribir o, más bien recopilar, en un libro para Pregunta la serie de artículos  que con el título ‘Pasaron por aquí’ se editaron los sábados en Heraldo de Aragón?

-Pensé que en su conjunto había una pequeña historia cultural no solo de Aragón sino de España, una mirada plural a la atracción que había ejercido nuestro país sobre distintas figuras universales: Sarah Bernhardt, Virginia Woolf, Walt Disney, Albert Einstein, el universo de Hollywood, Christian Barnard, Pelé, Josephine Baker, pero también la fascinación que había ejercicio Aragón sobre figuras nacionales e internacionales, españolas, como Unamuno, Sorolla, Picasso, Dalí, etc.

-¿Cómo fue la cooperación con Pregunta, fueron ellos como editores los que te convencen para que reúnas a estos personajes?

-David Francisco y Reyes Guillén son muy amables, trabajamos juntos con sumo placer. Lo hicimos en ‘El dibujante de relatos’, en ‘Cariñena’, etc., y lo hemos vuelto a hacer aquí: me siento en casa, seguro, hablamos de todo y son muy acogedores. Pregunta se ha convertido en una editorial activa, puntera, diversa y casi hiperactiva.

-¿Su denominador común es Aragón?. Bueno, estaría bien pensar que todos guardan o guardaron---algunos de estos personajes ya han muerto—un recuerdo de Aragón o crees que “su vida muy atolondrada” o sus egos les habrán distraídos de estas nuestras tierras o quizás hasta se hayan olvidado?

-Desde luego, el denominador común es Aragón y un periódico de alcance regional como ‘Heraldo’. La sección aparecía en un suplemento de moda y tendencias de sábado, coordinado por Ana Usieto, y esa fue la primicia. De ahí que aparecieron algunas figuras nacionales marcadas por cierta revelación y pintoresquismo: una historia de amor y música del joven Julio Iglesias en Barbastro, donde una joven le asaltó literalmente la habitación y pasó unas horas de la noche con él, hasta la luna de miel de Nino Bravo y su mujer Amparo en Gallur. Por lo regular, salvo Unamuno, a quien no le gustó Zaragoza, o Antonio Lobo Antunes, que también tenía un pésimo recuerdo de la ciudad, casi todos tienen palabras de elogio y cariño para Zaragoza, Huesca y Teruel y para otros lugares.

-Antón, retrocedamos a aquellos tiempos, unos ochenta sábados, en los que te sumergiste en estas  gentes, digamos “de renombre” que pasaron por Aragón… ¿son las diferentes notabilidades y su paso por estas tierras las que te hacen acercarte y aquello que llama la atención? 

-Los nombres van viniendo un poco azarosamente. Yo buscaba, contaba con el asesoramiento y la colaboración de las documentalistas de HERALDO Mapi Rodríguez y Elena de la Riva, contaba con el azar, y así fueron saliendo nombres y más nombres: Fausto Coppi, Eddy Merckx, Nureyev, Antony Quinn, Walt Disney, Tyrone Power, James Mason, Gina Lollobrigida, Arthur Rubinstein, Manuel de Falla, Diaghilev… 

-Optas por un estilo narrativo muy próximo al de cronista…verdaderamente lo que tu ejerces es “como de cronista cultural de Aragón”, centrándote más en Zaragoza, ¿no?; ¿qué nos puedes decir? ,¿por qué escoges “ese ritmo especial” de la crónica?

-No es que me centre más en Zaragoza que en Huesca y Teruel, que también salen, por supuesto, sino que parece que parece que Zaragoza atrajo a más celebridades. Los Pirineos atrajeron a muchos visitantes: Sorolla y Unamuno anduvieron por los Pirineos; Josephine Baker actuó en Huesca, por citar algunos ejemplos. Anthony Quinn estuvo en Albarracín; el fotógrafo Rodney Smith visitó Teruel y Albarracín; Yoko Ono anduvo por Calanda, etc. Yo intentaba hacer un trabajo documental que fijase con precisión, datos y ritmo el paso de la gente: qué hicieron, qué dijeron, qué les conmovió, que dejaron.

-Antón, ¿entre este ramillete de personajes tienes algunos preferidos o algunos que te hayan causado cierta sorpresa?

-Me han sorprendido muchos. Me sorprendían todo el tiempo. Es una cosa sencilla, pero me emocionó la naturalidad y el encanto de Nino Bravo; Marianne Faithfull en Sos del Rey Católico; el asombro que produjo Sarah Bernhardt en el Principal de Zaragoza; el hecho de que Picasso aprendiese a nadar en el río Matarraña; la ternura y cercanía de Albert Einstein que dio dos pequeños conciertos con una joven pianista; el interés de Dalí por la jota; el enigma de Michaely hasta de menos divismo del que se podría pensar.

-Muchos, por no decirte todos son o podrían ser objeto de una especie de relato novelado o no…..desde su paso, su estancia….en tus manos y desde tu mente creativa cualquiera de estas dos opciones me parecería acertada…

-En dos o tres folios, no es fácil contar qué hizo, por poner un ejemplo, Eva Duarte en Zaragoza. No puedes contarlo todo, pero sí muchas cosas, detalles, gestos, el eco en la ciudad, los escándalos, los equívocos. Disfrutaba mucho, ha sido una de las series, y habré hecho alrededor de quince a lo largo de 30 años de ejercicio, con las que más he disfrutado. Me gustaba mucho, además, fijar, a la luz de los datos del periódico, algunas cosas para siempre. Con precisión, con pruebas, yendo a las fuentes.

-Háblanos, por favor, del proceso de investigación o de los pequeños procesos de investigación para cada personaje; quizás en algunos los hubo y en otros no..…

-Eso ha sido de lo más bonito. Siempre había sorpresas: estaba la fuente del periódico, los libros, la carta de un amigo, un email de un lector, el rastreo por internet y luego el recuerdo de gentes que habían estado en un concierto, en un rodaje, en una sala de fiestas, en un hotel, en una exposición o en una carrera, como sucedió con la salida de la Vuelta de España de Gallur, con Eddy Merckx. Revelaciones del azar ha habido con cada personaje. De repente, hablabas con el productor Félix Zapatero que acompañó a Uma Thurman a comprar unas botas de cuero español y se acordaba muy bien de todo. Y así todo el tiempo. O desde Ayerbe te contaban los días que pasó Liam Neeson en un hotel y cómo le gustaba hablar con uno de los dueños de todo. O en Zaragoza te contaban cómo le negaron una cerveza y la cena a Nureyev tras actuar en una función en el Principal.

-¿Trabajaste en aquellas columnas de los sábados en Heraldo de Aragón  teniendo en cuenta como un guión de cuestiones a ir contestando, a ir dando respuesta; querías dar a todos los personajes como un mismo tratamiento y acercamiento, aunque, claro está, el resultado final fuese muy diferente al tratar cada sábado a uno de ellos o ellas…?

-No había un plan. Me dejaba guiar por la curiosidad, por el asombro y por el deseo de completar personajes y por los elementos curiosos de su estancia: el paso de Orwell en Huesca, la estancia de Saint-Exúpery en Zaragoza, la visita de Ava Gardner a la plaza de toros de Zaragoza, el paso de Nureyev por el Principal, las visitas de Ernest Hemingway; cómo se comportaron algunas figuras del rocanrol como Bruce Springsteen, Tina Turner, Madonna, Michael Jackson, Sting, al que le tiraron algunos sujetadores, etc. Me enamoraba de cada personaje y ya el lunes empezaba las pesquisas, la búsqueda de fotos, el rastreo aquí y allá, las llamadas.

-De aquella crónica, ¿has tenido que tocar o más bien retocar alguna cosa para editarlos todo junto en un libro de Pregunta?

-He tocado poco, muy poco, y luego ha sido David Francisco quién eligió ponerlas por orden alfabético. Hablamos de un período de casi 150 años de historia.

-¿Cómo es coordinar todas estas plumas, teniendo en cuanta que, seguramente, cada una de ellas nos aporte un capítulo y/o participación desde donde se es especialista?

-Bueno, eso me ha resultado fácil. Como el autor de los textos era yo, yo creo que mi mirada es la que unifica todo el texto y el panorama general. Los textos no están ordenados por temas ni por fechas, ni por ciudades, es una mirada transversal donde todo alimenta a todo y se crea ese tejido cultural, deportivo y científico (habló de Einstein o de Christian Barnard, por ejemplo) que explica una parte de la sociología de España. E insisto, es un libro lleno de curiosidades, de memoria, de pasión y de aventura.

-Una vez recopilado todo para Pregunta, ¿cómo es la metodología de trabajo que utilizas?; ¿cómo le pones orden a todo?

-Como digo, el orden fue el elegido por los editores. Me gustó, me pareció que resultaba atractivo descubrir, como a salto de mata, personajes y así lo dejamos. Puedes coger cualquier perfil al azar, cualquier crónica, y adentrarte gozosamente en ella. Las piezas son fluidas, amenas, sorprendentes, y a veces insólitas. Lorca estuvo con la Barraca en Jaca y Ayerbe, pasa por Zaragoza y no se publican fotos. James Mason viene, desde Barcelona, a desayunar con su coche al Gran Hotel. Walt Disney estuvo en Zaragoza, no se enteró nadie y se sabe porque lo dijo luego en Barcelona y porque dejó su rúbrica en el libro de firmas del hotel. Sabemos que Virginia Woolf estuvo de luna de miel en Zaragoza porque lo contó en una carta a una amiga.

-¿Cómo ha sido trabajar con David y Reyes, los editores de Pregunta?

-Para mí trabajar con ellos es muy gratificante. Crean un buen clima de trabajo y de compañerismo, y se vuelcan con los libros. No tengo más que buenas palabras que decir. Y eso que ahora, con el crecimiento de la editorial, van más liados. La verdad es que estoy muy contento de nuestra relación (igual que me pasa con Olifante): es maravilloso saber que los editores cuentan contigo y esperan tus libros. La relación con ellos ha sido y es muy importante para mí.

-¿Tienes algún proyecto en vista o estás maquinando algo que nos puedas comentar o dar una pista?

-Hay varias cosas, sí. Creo que a lo largo del año aparecerá mi poemario, en verso y prosa, ‘El cazador de ángeles’, un libro sobre la infancia, la familia, la amistad y la creación, la pasión y el deseo, el virus y el mar, todo eso está ahí; estoy a punto de terminar un libro de relatos y preparo para Pregunta precisamente un libro muy zaragozano: literatura, arte, personajes, viajes. Algo así como mi homenaje personal a la ciudad tras 40 años viviendo en ella. Zaragoza es mi verdadera ciudad.

 

28/01/2021 00:18 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ACE. POR LOS DERECHOS DE AUTOR

Madrid a 27 de enero de 2021

 
 
 
Los escritores presentan al Ministerio de Cultura un manifiesto en defensa de los derechos de autor en el mercado digital europeo

Madrid, 27/01/2021. Ante la próxima trasposición de la Directiva de Derechos de Autor en el Mercado Único Digital, la Conferencia de Asociaciones de Escritores y Escritoras de España, que representa a más de 6.000 autores, ha enviado esta mañana un manifiesto al Ministerio de Cultura y Educación, en el que solicita el reconocimiento de la gestión colectiva obligatoria y la irrenunciabilidad del derecho de autor reconocido en el artículo 15 de esta directiva.

Bajo el título Manifiesto pro-derechos de autor para los escritores, periodistas y otros autores, la norma europea prevé en su artículo 15 un derecho conexo a favor de los editores de prensa, con participación de los autores, por los usos digitales que realizan de sus contenidos determinados servicios de información, tales como agregadores y buscadores. España deberá trasponer esta directiva a su ordenamiento jurídico antes del 7 de junio de este año.

En este sentido, las asociaciones que forman esta Conferencia recuerdan que «esa directiva reconoce a los periodistas, escritores y titulares de derechos sobre obras y otras prestaciones incorporadas a las publicaciones de prensa, una parte adecuada de los ingresos percibidos por el editor en concepto de este derecho». El texto reclama «transparencia en su gestión» y, para ello, solicitan el «reconocimiento de la gestión colectiva obligatoria para este derecho unido a la consideración de irrenunciabilidad» como única forma de hacer efectivo este derecho.
 
MANIFIESTO PRO-DERECHOS DE AUTOR PARA LOS ESCRITORES, PERIODISTAS Y OTROS AUTORES 
 
Muchos escritores colaboramos, junto a periodistas y otros autores, con los medios de prensa con artículos que, tras su publicación, son utilizados en internet por los servicios de la sociedad de la información, tales como agregadores y buscadores, sin solicitar autorización ni abonar cantidad alguna. 
 
Para remediar esta situación notoriamente injusta, la Directiva Europea de derechos de autor de 2019 reconoció, en su artículo 15, un nuevo derecho conexo para el editor de prensa. De ahora en adelante, esos usos digitales deberán efectuarse con la autorización de sus autores. Además, esa directiva reconoce a los periodistas, escritores y titulares de derechos sobre obras y otras prestaciones incorporadas a las publicaciones de prensa, una parte adecuada de los ingresos percibidos por el editor en concepto de este derecho. Que este nuevo derecho sea una realidad para unos y otros exige la transparencia en su gestión, esto es, que las tarifas, las recaudaciones y los repartos sean públicas y transparentes y queden fuera del alcance de las presiones de las grandes empresas tecnológicas que usan nuestros contenidos para sus negocios en la red.
 
El reconocimiento de la gestión colectiva obligatoria para este derecho unido a la consideración de irrenunciabilidad, son los instrumentos legales que permiten alcanzar dicha transparencia. Por todo ello y ante el riesgo de que estos dos elementos de garantía no se contemplen en la transposición de dicho artículo, exigimos:
 
1. La implementación en la Ley española del artículo 15 de la Directiva Europea con el reconocimiento de ese nuevo derecho, estableciendo su irrenunciabilidad.
 
2. La gestión colectiva obligatoria del mismo. 
 
En caso de que ambos elementos no se contemplen, se estará expropiando al más débil, al autor, nuevamente, otro derecho social conquistado tras años de lucha, así como estableciendo un precedente para el viraje del modelo de protección de los derechos de autor hacía las tesis puramente mercantilistas.
 
La gestión colectiva obligatoria ha sido un soporte muy importante para que nuestro colectivo haya podido desarrollar gran parte de su actividad, no solo con carácter general durante los últimos 30 años, sino también, y muy especialmente, tener un soporte de protección social y de apoyo en su labor profesional que se ha hecho aún más evidente, hasta ser imprescindible, en momentos tan duros como los originados por la pandemia que estamos padeciendo.
 
La Conferencia de Asociaciones de Escritores y Escritoras, coordinadora de ámbito estatal, está integrada por la Asociación Colegial de Escritores (ACE), la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña (ACEC), l’Associació d'Escriptors en Llengua Catalana (AELC), la Asociación de Escritores de Euskadi- Euskadiko Idazleen Elkartea (AEE/EIE), la Asociación Aragonesa de Escritores (AAE), la Asociación Escritores y Críticos Literarios de Valencia (CLAVE), la Asociación de Escritores Extremeños (AEEX), la Asociación de Escritoras e Escritores en Lingua Galega (AELG), la Nueva Asociación Canaria de Escritores (NACE), la Asociación Navarra de Escritores-Nafar Idazleen Elkartea (ANE), la Asociación de Escritores de La Rioja (ARE), la Sociedad Cántabra de Escritores (SCE) y la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha (AECLM).

 

COMUNICACIÓN ACE

27/01/2021 18:52 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS A LUIS CALVO



Ha fallecido el pintor Luis Calvo Díez (Zaragoza, 1935-2021) a los 85 años de edad. Solía definirse como “artista, viajero y campesino”. Era un pintor versátil, en temas y técnicas, apasionado por la luz y los reflejos. Solía recordar que era sobrino nieto de Miguel Burro Fleta, al que le hizo varios retratos. Más de una vez recordaba que uno de los grandes amigos del tenor había sido su padre Ricardo Calvo.

De estirpe campesina, Luis Calvo descubrió su pasión por el arte, algo que no gustó mucho en su casa, y estudió la técnica en el estudio de Alejandro Cañada y en la Escuela de Artes y Oficios, donde tuvo como profesores a Virgilio Albiac y a Albareda. Siempre alternó las labores en el campo con la pintura; le gustaba recordar que gracias a una conocida entró en contacto con la Base Americana y allí vendió muchos cuadros de variados formatos. Realizó una producción figurativa de retratos, desnudos, bodegones, paisajes (especialmente de los Monegros, a los que les dedicó muchos óleos, y del entorno de Cogullada, donde tenía sus tierras), viajes y flores, que para él era una devoción. Igual pintaba crisantemos que peonías u orquídeas.

Hizo varios viajes por África, especialmente Marruecos y Egipto, y realizó muchos cuadros de zocos, grupos, calles y casas, escenas costumbristas con su característico estilo clasicista, etc. Hizo muchos retratos: pintó a una joven Virginia Woolf, a la actriz Sandra Mozarowsky, a la que conoció en Torremolinos poco antes de su muerte, o su admirado Miguel Fleta, obra que publicó en Heraldo de Aragón.

Una de sus últimas exposiciones fue en la sala de exposiciones de la Caja de Teruel en 2013, donde se veían otros temas: su pasión por Zaragoza: pintó en muchas ocasiones las torres de San Pablo o de La Seo, diversos rincones de la ciudad. Su casa, en el Casco Histórico, estaba atestada de obras de todos los formatos. “Zaragoza es mi ciudad y siempre me gusta por su luz. Aragón posee una luz excepcional. Tiene muchos rincones para ser pintada. Me encuentro más cómodo en el realismo, muy trabajado, que en la abstracción”, solía decir. A lo largo de su carrera, recibió distintos premios y expuso no solo en Zaragoza sino en Huesca, Sitges, Burdeos, St. Feliu de Llobregat. Ocupó varias veces la portada de ‘Artes & Letras’, el suplemento de los jueves de este diario. Luis Calvo era un hombre amable y cercano, enamorado del arte y de la amistad, que amaba profundamente la vida y que deja un vasto legado.

 

24/01/2021 08:18 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

UNA CHARLA CON FERMÍN BOCOS EN LA FUNDACIÓN IBERCAJA

El ESCRITOR FERMÍN BOCOS HABLÓ AYER DE SU ÚLTIMA NOVELA EN EL CICLO “MARTES DE LIBROS”

 

  • Fundación Ibercaja organizó y emitió el encuentro digital en su canal YouTube

  • La jefe del Área de Cultura de Fundación Ibercaja, Mayte Ciriza, presentó la videoconferencia que moderó el escritor y periodista Antón Castro

 

[Nota oficial de la Fundación Ibercaja]

ZARAGOZA.- El escritor Fermín Bocos participó ayer en el ciclo “Martes de libros”, organizado y emitido por Fundación Ibercaja en su canal YouTube. La jefe del Área de Cultura de Fundación Ibercaja, Mayte Ciriza, presentó la videoconferencia que moderó el escritor y periodista Antón Castro. Bocos habló de su última novela, Algo va mal, un thriller que plantea temas de actualidad como el poder de los medios de comunicación y su servidumbre respecto al poder político y económico. En su presentación, Mayte Ciriza destacó que “la literatura y la cultura en general es un bien de primera necesidad que nos ha salvado en el confinamiento”.

 

La videoconferencia puede versen en el siguiente enlace: (410) Martes de libros con Fermín Bocos - YouTube

 

Fermín Bocos es columnista político de Europa Press, y ha trabajado en las principales emisoras de radio y televisión de España. En la videoconferencia reconoció que “una novela es el resultado de las propias vivencias del autor”, y dijo que “Algo va mal” refleja su experiencia “en el oficio de periodista y las relaciones del periodista con el poder y con los centros de poder en la sombra. Todo esto salpimentado con sentido del humor y distanciamiento”. El magnate de “Algo va mal”, por ejemplo, “es un personaje abominable que es una suma de directores de medios y magnates que yo he conocido”.

Lo que sucede en su novela, según Bocos, “es una realidad inventada, pero que podría ser cabecera de periódico mañana”. El crimen como instrumento de la política, el mundo secreto de las falsificaciones de obras de arte o la corrupción son algunos temas que aparecen en la novela. “El medio que oculta un caso de corrupción acaba participando de ella”, afirmó Fermín Bocos, y añadió que “la corrupción ha contaminado al ser humano desde sus orígenes. Habrá siempre corrupción y siempre habrá alguien que denuncie o que renuncie. Para Bocos, “primero hay que ser buena persona y luego periodistas”. “La capacidad de destruir una vida que tiene un medio de comunicación no está compensada con la capacidad de reconstruirla”.

Para el escritor, “poder y periodismo son un matrimonio de conveniencia y mal avenido”. “El periodismo tiene que ejercer de contrapeso pero no de contrapoder”, dijo. Reconoció que “el periodismo está demasiado supeditado porque cada vez cuesta más sacar adelante un medio, y la publicidad está en manos del poder”.

Fermín Bocos ha trabajado en las principales emisoras de radio y televisión de España. Dirigió los servicios informativos de la Cadena COPE y también los de Radio Barcelona de la Cadena SER. Fue director de Radio Exterior de España y del informativo 24 Horas. Dirigió el Telediario de TVE y el Área Internacional. Fue uno de los fundadores de TELEMADRID y el primer director de sus Servicios Informativos. Ha sido editor y presentador de los informativos de TELE 5, del programa de CNN+ España a fondoy de La vuelta al mundoen VEO Televisión. Ha sido columnista de El Mundo y del diario catalán Avui. En Onda Cero colaboró durante varios años en la tertulia Protagonistasy en Gente viajera”.

 

Bocos ha publicado las novelas Algo va mal” (2020), “El libro de Michael” (1998), “El resplandor de la gloria” (1999), “La venganza de Byron” (2005) y “El informe San Marcos(2009). Es también autor de ensayos como Tecnología bélica y censura en la Guerra del Golfo” y “Ellas”.

 

Antón Castro, escritor y periodista, dirige el suplemento Artes y Letrasde Heraldo de Aragón, colabora en Por amor al artey en Buenos días” de Aragón Televisión, y en la Cadena SER, en A vivir Aragón” con Miguel Mena. Ha presentado y dirigido varios programas de televisión, como Viaje a la luna, en Antena Aragón, “El Paseo, Borradores” y “Sin cobertura” en Aragón Televisión. Ha dirigido los Encuentros Literarios de Albarracín durante seis ediciones. Es autor de más de treinta libros y Premio Nacional de Periodismo Cultural (2013).

 

El Área de Cultura de Fundación Ibercaja organiza el ciclo Martes de libroscon el objetivo de fomentar la lectura, la reflexión y el espíritu crítico. Desde mayo del pasado año, han participado en este ciclo los escritores Irene Vallejo, Nuccio Ordine, Emilio del Río, Manuel Vilas, Javier Cercas, Julia Navarro, Daniel Gascón, Ignacio Martínez de Pisón, Rosa Montero y Carlos del Amor.

 

20/01/2021 15:21 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

UN DIÁLOGO CON CARLOS LÓPEZ OTÍN

Carlos Lopez Otín (Sabiñánigo, Huesca, 1958), catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de Oviedo, visitaba a finales de año Zaragoza. Recientemente publicaba un nuevo libro: ‘El sueño del tiempo’ (Paidós, 2021), en colaboración con Guido Kroemer, que forma una trilogía con ‘La vida en cuatro letras’ y otro tomo sobre ‘Los límites’, ya redactado pero aún inédito. Aquí habla de sus lecturas, de su pasión por la literatura y la ciencia, y de su experiencia vital, marcada por la pasión de vivir, de investigar, de formar equipos y de contarse y de contarnos.

¿Cuál es el primer libro, o los primeros libros, que le cambiaron la vida?

Uno por encima de todos, ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez. Me enseñó que era posible una mirada diferente a un mundo en el que la realidad y la magia podían convivir, e incluso llegar a ser indistinguibles.

¿Y el que le reveló los poderes de la literatura?

Los primeros libros de viajes que leí, desde los que narraban las aventuras de Ulises o Marco Polo en edición infantil, hasta las maravillosas e inolvidables obras de Julio Verne. Su imaginación alimentó la nuestra y sin salir de casa nos llevó a visitar insólitos lugares viajando en globo por el mundo, o navegando en ese magnífico Nautilus cuyo diseño fue una invitación a la aventura y su biblioteca una invitación a la lectura.

¿Quiénes son los autores de su vida?

Los clásicos, porque invitan a la relectura, y los poetas porque, de pronto, un buen verso te abre en dos, más allá del tiempo y del contexto. Las lecturas de juventud, fundamentalmente novelas, dejaron en mi un poso que me ha acompañado toda la vida. Ahora mis lecturas cotidianas son esencialmente ensayos de todo tipo, especialmente de filosofía, literatura, arte y ciencia.

¿Qué científicos o humanistas le acompañan siempre, o casi siempre?

Por citar nombres concretos escogería a Charles Darwin y Leonardo da Vinci porque conjugan aspectos científicos y humanistas. De ambos tengo libros muy bellos que recogen sus trabajos y sus pensamientos. Revisitarlos, produce un curioso placer.

¿Qué busca en la literatura y en la divulgación científica, en la que escribe y en la que lee?

Disfrutar de escuchar historias o de contarlas, compartir el mundo mediante el lenguaje, que es un hecho distintivo de nuestra especie, para mí el más importante de todos los conocidos. He tenido la suerte de contribuir al desciframiento y anotación de muchos genomas, incluyendo los de los primates que ocupan los lugares más próximos a nosotros en el árbol de la vida. No hay que dejar pasar ni una sola oportunidad de hacer pedagogía.

¿El inicio que más le conmovió o le conmueve?

«Quien busque el infinito que cierre los ojos», así comienza ‘La insoportable levedad del ser’ de Milan Kundera.

¿Y el final?

«El resto es silencio», las últimas palabras del ‘Hamlet’ de William Shakespeare.

¿Quiénes son los poetas que más le emocionan?

Una lista interminable, sin pensarlo me vienen de inmediato a la mente Luis Cernuda, García Lorca, Ángel González, Wislawa Szymborska, Miquel Martí i Pol, Francisco Brines, Joan Margarit...

¿Qué le da la poesía?

Armonía molecular.

¿Los tres últimos libros, más o menos recientes que lo hayan conmovido?

Uno por encima de todos los demás, ‘El infinito en un junco’, de Irene Vallejo. Es uno de los libros más bellos e importantes entre los muchos miles que he leído.

¿Colecciona algún autor, es fetichista?

Solo a Borges. Recorrer sus obras completas es disfrutar de la magia de la palabra, del pensamiento y del conocimiento.

Cita continuamente a los clásicos en sus libros. A Plauto, Aristóteles, a los presocráticos. ¿Cómo dialoga con ellos?

Con la humildad que supone el hecho de ser muy consciente de que los clásicos, sobre todo los que vivieron a orillas del mar Egeo, establecieron las bases de cómo debemos preguntarnos por el mundo y la vida.

¿Cuál es el libro, o los libros, de su biblioteca que tiene para usted una historia especial, singular o emotiva?

Tengo varias joyas personales que representan momentos especiales de mi vida asociados a los libros: un ejemplar de ‘Cien años de soledad’ dedicado por Gabriel Garcia Márquez, una primera edición de un libro de Julio Verne que me regalaron mis compañeros del laboratorio de París a la par que me ayudaban a recuperar mi ‘ikigai’ científico, ‘El otoño de las rosas’ dedicado por Francisco Brines (Premio Cervantes) durante un verano en el que coincidimos en la Universidad Menéndez Pelayo, y sobre todo varios libros que me acompañaron en mis primeros viajes lejanos y que conservan entre sus páginas las emociones y hasta las heridas físicas de esos viajes: ‘El cuarteto de Alejandría’, ‘La consagración de la primavera’, ‘El unicornio’, ‘El amor en los tiempos del cólera’, ‘El Aleph’, ‘El nombre de la rosa’, ‘Memorias de Adriano’.

¿Cómo son sus originales? ¿A mano, a ordenador, con enmiendas? ¿Es rápido? ¿Escribe antes de escribir?

De todo un poco, antes siempre a mano, ahora, salvo notas puntuales, siempre con el ordenador. No corrijo mucho, pienso mucho antes de escribir algo, escribo los libros con tinta neurológica antes de pasarlos a limpio con tinta electrónica. Cuando llega ese momento, la escritura en mi caso es un proceso que fluye muy rápido y con naturalidad.

¿En qué consiste leer?

Leer es vivir, aprender, escuchar otras voces, viajar a otros mundos. Desde que aprendí a leer en una pequeña escuela de mi pueblo, no recuerdo un solo día de mi vida sin haber leído.

¿Qué es ser científico, para quién trabaja o sueña?

Ser científico es preguntarse el porqué de las cosas, asombrarse ante lo desconocido, explorar las curiosidades más profundas y perseguir la gran emoción de descubrir. Para mí, la ciencia solo tiene sentido si posee un fin social. Trabajo para aliviar la ignorancia, la propia y la ajena, para tratar de mejorar las vidas con futuros imperfectos, para evitar la muerte a destiempo, y sueño con la vieja idea de que el conocimiento es el mejor instrumento para construir un mundo más justo.

¿Cómo nos explicaría de modo sencillo el libro ‘La vida en cuatro letras’ (Paidós, 2019)?

El libro surge de la necesidad personal de tratar de entender la vulnerabilidad derivada de las emociones humanas. Para ello, el libro describe los distintos lenguajes moleculares que hacen posible la vida y se presentan los daños que sufren durante nuestra transición de la salud a la pérdida del equilibrio emocional. El conocimiento de estos lenguajes nos lleva a plantear distintas estrategias que pueden ayudarnos a recuperar el bienestar emocional.

¿Quería hacer un libro catártico sobre la huella del padre, sobre la infamia, sobre la tristeza?

Efectivamente, la escritura de este libro fue un proceso catártico y contiene todos esos elementos que citas, pero su objetivo final era otro: recordar en voz alta nuestra asombrosa fragilidad y demostrarme a mí mismo que es posible enfrentarse a ella. Después, muchos lectores ampliaron y enriquecieron este libro con sus propios comentarios y experiencias, por ello les debo eterna gratitud.

¿Qué quiere ser ‘El sueño del tiempo’ (Paidós, 2020), su última publicación en colaboración con Guido Kroemer?

Un elogio de la vida y del tiempo, una entidad que nos dicen que no tiene realidad física, pero que es la fantasía más verdadera que puede experimentar el ser humano. ‘El sueño del tiempo’ es también una invitación a reconsiderar nuestra relación con el tiempo a través de un viaje de conocimiento que ayudará a los lectores a interpretar, entender y ordenar el concepto del tiempo, pero también a sentirlo, disfrutarlo y soñarlo. Finalmente, el libro da respuestas -derivadas de nuestro propio trabajo- a la pregunta de si ya es posible dominar el tiempo y alcanzar la eterna juventud o la inmortalidad, ese presunto don que algunos anuncian.

Dice que los tres grandes héroes del estudio del tiempo son Aristóteles, Newton y Einstein. ¿Cómo alimentaría nuestra inquietud para que quisiéramos saber más de ellos? ¿Por qué son tan importantes?

Muchos pensadores en múltiples campos del conocimiento han reflexionado acerca de algo tan abstracto como el tiempo, pero a la vez tan concreto que a todos nos afecta y a todos nos iguala. Es maravilloso considerar que las ideas complementarias de tres grandes sabios de distintas épocas son suficientes para navegar con una mínima soltura en aguas tan complejas. Aristóteles puso las primeras ideas, Newton las llevó al absoluto de los números y las ecuaciones, y Einstein las relativizó al introducir el concepto de espacio-tiempo y la importancia crucial del observador cuando se habla de estos temas. Aristóteles fue un pionero en muchas cosas, pero le faltaron datos; Newton, el último de los sumerios y de los babilonios pues tras él todo fue nuevo, fue un genio y nos enseñó las claves del funcionamiento del mundo, aunque para mi sorpresa no sintió la curiosidad de contemplar el mar; por último, en mi opinión Einstein tuvo la mente más profunda de todos los humanos que hemos vivido hasta ahora. Estos tres pensadores tuvieron luces y sombras en sus vidas personales, pero más allá de lo que hicieron con sus propias vidas, no debemos olvidar nunca el impacto de sus trabajos en las de todos nosotros.

¿Por qué incorpora tantas historias, tantos personajes? ¿Es por pedagogía, por erudición que ayuda a vivir y que ha interiorizado o, tal vez, porque en Carlos López Otín hay un narrador nada oculto, un cuentista?

No hay que dejar pasar ni una sola oportunidad de hacer pedagogía, que para mí consiste en transmitir de la forma más clara posible lo que he aprendido por mí mismo o lo que otros me han enseñado. Mis alumnos certificarán que siempre les digo en clase que uno no sabe algo si no es capaz de explicarlo. Pretender iluminar cuestiones muy complejas y aparentemente abstractas no es fácil, por eso hay que utilizar todos los medios a tu alcance. En el caso de la divulgación de las claves de la vida y de las enfermedades, lo que he aprendido es que las aproximaciones reduccionistas ya son insuficientes; nos han ayudado a progresar de manera extraordinaria, pero la vida es una propiedad llamada emergente, de forma que el todo es más que la suma de las partes constituyentes. Esto es lo mismo que pensar que un verso es más que la suma de las palabras que lo componen. Por ello, ha llegado el momento de integrar conceptos de distintos campos, superar las barreras de las disciplinas y las especialidades, algo que solo se puede lograr después de muchos años de practicar el estudio y la curiosidad.

 

Tan terrible, tan aniquiladora, tan literaria en su crudeza, ¿cómo define y percibe la enfermedad del alzhéimer?

Es una enfermedad del tiempo en muchas dimensiones: borra el pasado, anestesia el presente y nos roba el futuro. Percibo el alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas como uno de los principales eslabones de la cadena de vulnerabilidades humanas. Hoy, nadie se cura de estas enfermedades y el aumento de la esperanza de vida de la gran mayoría de las sociedades actuales hace que cada vez sean más las mujeres y los hombres que encuentran en su camino estos males. De ahí nuestro muy reciente artículo ‘Hallmarks of Health’ (Las claves de la salud) con Guido Kroemer, en el que proponemos avanzar hacia una medicina de la salud que complemente a la medicina de la enfermedad y nos ayude a afrontar enfermedades incurables que hoy nos abruman, en lugar de empeñarnos en imposibles e innecesarios sueños de inmortalidad.

¿Qué es más poderosa en el ser humano: la felicidad o la enfermedad?

Son dos términos tan unidos entre sí como el entrelazamiento cuántico de Einstein-Podolsky-Rosen o las hebras de la deliciosa trenza de Almudévar. La felicidad y la enfermedad son consustanciales a nuestro diseño evolutivo, hay variantes en nuestro genoma que nos predisponen al bienestar emocional y a la longevidad, mientras otras favorecen la depresión o ciertas enfermedades. Afortunadamente, el lenguaje genómico no es tan determinista como muchos piensan y son otros lenguajes biológicos, como el epigenoma o el metagenoma, los que influyen decisivamente en trasladar al interior celular el diálogo del organismo con el ambiente. Esta conversación global es la que determina si, en este caso concreto, el balance se inclina hacia la felicidad o hacia la enfermedad, ya sea del soma o del alma.

¿Qué respuestas sobre la vejez no acaba de encontrar?

Lo que más me admira en este sentido no es por qué envejecemos, sino por qué vivimos tanto. Considero el envejecimiento como un proceso biológico natural y por tanto lo acepto como una parte más de nuestra vida. Por eso, mis preguntas científicas sobre el envejecimiento nunca han sido para buscar ningún elixir de juventud, sino para tratar de encontrar las claves de las enfermedades que acortan nuestro particular sueño del tiempo.

¿Qué nos dice la ciencia y un científico tan emotivo como usted del amor?

Muchas veces digo que la vida es una conversación entre los relojes biológicos que sincronizan la actividad de nuestras células. Hay múltiples relojes moleculares dentro de nosotros incluyendo los circadianos, los epigenéticos o los teloméricos, que regulan nuestros ritmos biológicos. Sin embargo, ninguno tan importante como los relojes emocionales, que adelantan o atrasan según las señales químicas que reciben, y marcan en gran medida el compás sentimental de nuestra vida. Borges, pese a que no sabía nada de biología molecular lo explicó con conmovedora precisión cuando escribió: “estar o no estar contigo, esa es la medida de mi tiempo”.

 

¿Cómo podría retratar el genoma? ¿Es algo así, diminuto e invisible, como el libro de los cuerpos y las almas, del pasado, del presente y del futuro, el registro de la complejidad y lo insondable?

Todas las biografías de los seres vivos del planeta están escritas en el mismo código de cuatro componentes químicos abreviados en cuatro letras: una vocal la A (de adenina) y tres consonantes C, G y T (de citosina, guanina y timina). He tenido el privilegio de poder leer muchos cientos de genomas humanos y de otros organismos, y cada uno de ellos cuenta una historia de vida. Y aunque parezca sorprendente, debo recordar que el genoma de cada una de nuestras células (y tenemos varias decenas de billones de células en nuestro organismo) si se despliega mide cerca de dos metros, por lo que ni diminuto ni invisible, sino un largo verso interminable, tomando la definición de Gerardo Diego sobre la vida. Un verso pleno de significado y de posibilidades, de cuyo funcionamiento adecuado somos responsables en buena medida.

 

Siempre dice que le gusta mirar el mar. ¿Qué halla en él, qué le ofrece, se encuentras a usted mismo?

El mar, siempre distinto, siempre irrepetible, y tal como aprendí de Paul Valéry “el mar siempre recomienza… se levanta el viento, hay que intentar vivir / abre y cierra mi libro el aire inmenso”. En suma, mirar el mar es una forma de inspiración, de sentir la presencia de la naturaleza, y de ganar serenidad y armonía.

 

 

 

 

15/01/2021 23:50 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

ALGUNOS LIBROS DE AUTORES ARAGONESES PARA EL 2021

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/12/31/se-avecina-un-intenso-2021-de-letras-aragonesas-con-alcolea-del-molino-lasala-conget-y-vilas-1412795.html

31/12/2020 10:57 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ-CARLOS MAINER, DEL XX Y EL XXI

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/12/27/jose-carlos-mainer-la-situacion-se-remontara-porque-los-medios-materiales-para-hacerlo-existen-1412157.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=socialshare&utm_campaign=desktop&fbclid=IwAR1TK3ryL-d-ndCWBWt_x8T1Emk6Au3ji7Z7g5JFRuNcxV0MQBAOB7hzZ48

 

José-Carlos Mainer: «La situación se remontará porque los medios materiales para hacerlo existen»

El catedrático de Literatura y director de varias colecciones es un estudioso de España y sus paradojas. Medita sobre el 2020 y el futuro que viene

 

 

¿Cuál es su primer balance del 2020?

A bote pronto se me presentan una serie de sentimientos a veces contradictorios: impotencia, inseguridad, temor, enojo…

¿Ha sido el año de la máxima fragilidad o ha sido otra confirmación de que la vida está siempre pendiente de un hilo?

Hablar de fatalidad tiene siempre algo de resignación y yo prefiero pensar en una fragilidad que tenga responsables: algo va mal en el progreso de la humanidad –al lado de otras cosas que están muy bien– al no prever un desastre y algo falla en la educación de los seres humanos cuando reaccionan con flaqueza, credulidad o egoísmo.

Se ha dicho mucho que de esta saldremos mejores. ¿Qué piensa?

Me remito a lo dicho: me parece que, en líneas generales, no saldremos mejores.

¿En casos como estos para que sirven la literatura y la historia? ¿Y la cultura?

La imagen que las artes y la cultura han tenido de las catástrofes colectivas ha sido en general pesimista: pienso en Daniel Defoe, H. G. Wells, Albert Camus o José Saramago… Pero también recuerdo que ese pesimismo suele salvar a alguien más lúcido o más abnegado. Por supuesto, la frecuentación de la historia del pasado o del presente, como el disfrute de las obras artísticas, nos reafirman siempre en nuestra dignidad de seres humanos.

Se paralizó prácticamente todo. ¿Había habido situaciones parecidas o eran más bien del campo de la ciencia ficción?

Es cierto que nunca ha habido una situación parecida tan rodeada de altavoces y cámaras. Seguramente, la llamada gripe española de 1918 dejó más muertos que los que dejará la pandemia actual y fue tan universal casi como esta. Pero aquella no paralizó la vida social ni engendró tanto miedo y tanta superchería… En aquel entonces la humanidad contaba con la existencia del sufrimiento, la enfermedad y la muerte. Le eran experiencias más familiares que lo son ahora.

En una esfera cultural y literaria ha habido cosas que se han detenido: las ilusiones puestas en los centenarios de Galdós y Delibes, por ejemplo. ¿Ha servido de algo su celebración amortiguada?

Es una pena porque Galdós y Delibes, cada uno a su modo, son espléndidas experiencias de humanidad, con lecciones muy vivas para este país que amaron tanto. Pero yo creo que han estado presentes: en las exposiciones que les dedicó la Biblioteca Nacional, por ejemplo, o en el caso de Galdós en el reciente homenaje del Instituto Cervantes. Ha sido triste, sin embargo, el caso del Premio Cervantes de 2019, el poeta catalán Joan Margarit, al no celebrarse el acto oficial de Alcalá de Henares, la exposición que le acompañaba y una presencia más constante en la prensa. Margarit ha escrito con sabiduría y coraje sobre la experiencia de envejecer, sobre la muerte de un ser querido (su libro Joana, dedicado a su hija, es estremecedor) o sus memorias sobre la miseria colectiva de una guerra civil y la primera posguerra (‘Para tener casa hay que ganar la guerra’).

¿Qué hechos, premios, publicaciones le han emocionado o gustado?

Afortunadamente han sido bastantes… La circulación de los libros sigue dando sorpresas: son los vehículos mejores de la buena literatura (la red se va conformando con la literatura de recetario y nula exigencia) y en plena pandemia, se han vendido bien los libros y han salido novedades. Aquí mismo, tres paisanos nuestros –José María Conget, Ignacio Martínez de Pisón y Agustín Sánchez Vidal– han publicado estupendos relatos. Y Olvido García Valdés y Eloy Sánchez Rosillo han sido fieles a sus temas poéticos en otros dos libros magníficos. Y Jorge Carrión ha publicado un buen ensayo sobre lo que está pasando: ‘Lo viral’.

La política, ¿ha salido bien parada o ha mostrado más que nunca su egoísmo y su sectarismo? Parece que la España de Gil de Biedma antepuso su propio sálvese quien pueda y el azote al rival al hecho de hacer piña ante una adversidad común.

Así ha sido. En pleno apogeo del nacional-populismo (en sus variantes presuntamente izquierdista y manifiestamente fascista) la política ha demostrado su bajísimo nivel: peleas tabernarias en el parlamento, exhibiciones de presunta madurez a través de declaraciones larguísimas, cambios de opinión inmotivados y generalizada satisfacción por haberse conocido… Hablo de España, por supuesto, pero lo mismo podría decirse de Estados Unidos, del Reino Unido, un poco de Italia y de Bélgica…

¿Qué le ha emocionado especialmente de la sanidad pública?

He tenido ocasión directa de apreciar –precisamente en estos días– la calidad humana, la abnegación y la entrega del personal (médicos y auxiliares) del Hospital Miguel Servet. Y me complace poder decirlo aquí: tenemos una sanidad pública que merece, además del reconocimiento de todos, los medios que se le escatiman desde los recortes de 2010. Los que aplaudían a nuestros sanitarios desde los balcones, cuando el primer confinamiento, sabían lo que hacían.

¿Cuál ha sido el comportamiento de Aragón en el panorama nacional?

No creo que haya sido nada especial; en general el carácter regional suele tender a la ponderación y tiene cierta alergia a los altibajos de ánimo. Eso es bueno en tiempos de tanta incertidumbre y tanta propensión al alarmismo.

¿Qué porvenir nos espera, cómo remontaremos la crisis, el miedo? Ahora llegamos a la Navidad, al Fin de Año. ¿Cómo ve estas celebraciones, hoy tan anómalas?

Es indudable que la situación se remontará porque los medios materiales para hacerlo existen. Lo que quede del miedo de estas jornadas, de la sospecha de todo y de la docilidad ante los bulos, ya es harina de otro costal. El baile de decisiones políticas en torno a las fiestas navideñas y las demasías de las gentes –compras, viajes, celebraciones…– han sido un espectáculo penoso de inmadurez colectiva.

¿Qué reflexiones le anima que el país más rico del mundo sea uno de los de mayor contagio también?

El país más rico del mundo es una admirable sociedad que se ha constituido a base de un individualismo feroz, de una elevada autoestima colectiva y de una competitividad tan cruel como eficaz. Donald Trump no cayó del cielo… Y aquí al lado de nosotros, Boris Johnson ha confiado durante mucho tiempo en la eficacia de la «inmunidad de rebaño» (hasta que las cifras de muertos fueron insoportables) y sueña con un acuerdo general de comercio con Estados Unidos que le libre de tener que tratar con Macron y Merkel…

¿En qué cree que ya nos ha cambiado la vida para siempre?

No lo sé. Pienso más en lo que saldrá gravemente dañado de los días vividos: la restauración y los bares, el turismo, las empresas de viajes, el cine en pantalla, la música en directo. Antes decía que los libros y los libreros han sobrevivido más o menos bien; ojalá pudiera decir lo mismo del teatro (una víctima de la que se habla demasiado poco), o de las salas de exposiciones más creativas y arriesgadas.

La opinión pública se enfrenta con recelos a la vacuna. ¿Hay motivo?

Creo que aquellos recelos fueron provocados por lo prematuro de las encuestas… y por el catastrofismo de los medios que ‘contagiaron’ a sus encuestados. Otra cosa es que toda esta carrera de las grandes compañías farmacéuticas haya tenido más de lucha por el lucro (y por orgullo patriótico también) que de competición científica, como en los tiempos de Louis Pasteur y Hedwig Koch.

 

27/12/2020 19:55 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

2020: EL AÑO DE LA CAUTIVIDAD

cuentos de domingo

El año de la cautividad

El 2020 que se va ha sido el año de la pandemia, de la cautividad, de la perplejidad y de las peores despedidas: se han ido amigos, familiares y muchos ciudadanos en silencio, en soledad, con ese dolor que no soporta bien ninguna metáfora. Ha sido el año donde casi todo saltó por los aires, el año de la anomalía, el año en que el abrazo se convirtió en una fantasía de otro tiempo y los besos desaparecieron incluso del amor fraterno. El año en que las mascarillas pasaron de no ser necesarias a ser imprescindibles y objeto de multa si no se llevan. El año en que vivimos peligrosamente porque la muerte viaja por sorpresa con el virus. El año donde las decisiones sanitarias desde el Gobierno las dirimía un comité de expertos hasta que alguien reveló que no existía: era un colectivo espectral –digno del teatro del absurdo– inventado por Sánchez e Illa a modo de trampantojo científico. Fue el año de Delibes y de Galdós, el año de Bécquer, el hombre que puso las primeras alas a la poesía contemporánea y vivió un dulce amor, Alejandra, en los últimos meses de su vida.

En las listas de final de año aparecen varios aragoneses: ‘El infinito en un junco’, ensayo de septiembre de 2019, fue para los críticos de ‘ABC Cultural’ el mejor libro de 2020, quince meses de actualidad palpitante, todo un prodigio; también han sido elogiados Martínez de Pisón por su novela familiar ‘Fin de temporada’ y Julián Casanova, con su ‘Una violencia indómita’, un gran ensayo sobre las guerras del siglo XX. Otros libros han sido referenciados en varios suplementos: ‘Os contaré la verdad’ de Fernando Sanmartín, primor de prosista poeta; ‘Juego de niñas’, un excepcional libro de relatos de José María Conget, ‘El sueño del tiempo’ de López Otín y Guido Kroemer, ‘La piel’ de Sergio del Molino, los ‘Cuentos’ de Carlos Castán, dos autores muy leídos, y ‘Los deslumbramientos’ de Ángel Guinda, los versos más intensos y sabios del año. En teatro, para varios medios, ‘Con lo bien que estábamos. Ferretería Esteban’ con Jorge Usón y Carmen Barrantes, que inició su andadura en el Principal, lideró la escena. Entre las películas, destaca ‘Las niñas’ de Pilar Palomero, la mirada poética al paradójico año 1992 en el despertar de la adolescencia. Este también ha sido un año de contradicciones: el miedo y la búsqueda de la normalidad siguen luchando a brazo partido.

 

 

27/12/2020 19:54 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

VI EDICIÓN DE LOS PREMIOS 'ARTES & LETRAS'

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/12/07/pison-conget-armisen-y-palomero-ganan-la-vi-edicion-de-los-premios-artes-letras-1409021.html

07/12/2020 08:26 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

EL RETRATO DE PILAR BAYONA QUE PINTÓ ALFONSO BUÑUEL EN 1935

20201207081536-pilar-bayona-por-alfonso-bunuel.-1935.jpg

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/12/06/cultura-compra-un-retrato-desconocido-de-pilar-bayona-de-alfonso-bunuel-de-1935-1408905.html

 

El Ministerio de Cultura compra un ‘Retrato de

Pilar Bayona’ de Alfonso Buñuel, datado en 1935



El cuadro, de 28.5 x 25.5, era desconocido hasta para la familia de la gran pianista y se vendió en subasta por 1.900 euros



El Ministerio de Cultura adquiría el pasado 24 de noviembre en Subastas Segre el óleo sobre cartón ‘Retrato de Pilar Bayona’ de Alfonso Buñuel, fechado en 1935, para instalarlo en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Se trata de uno de los escasos cuadros pictóricos del hermano menor de Luis Buñuel, arquitecto y artista, que destacó especialmente en la técnica del collage. Alfonso Buñuel fue, igual que el poeta, profesor y pintor Luis García-Abrines, uno de los grandes amigos de la pianista zaragozana, nacida en 1897 y fallecida en 1979, tras ser arrollada por un coche en el paseo de la Constitución. Los tres hicieron en los años 40 un viaje a Sevilla, tal como han recordado los biógrafos de la intérprete, Antonio Bayona y Julián Gómez.

Este cuadro ha sido una sorpresa para ambos. Antonio Bayona y Julián Gómez estaban muy sorprendidos con la aparición de esta pieza de 28.5 por 25.5 centímetros. Antonio es sobrino de la artista y durante años conservó en su casa el Archivo de Pilar Bayona con fotografías, dibujos, pinturas, libros dedicados, pentagramas, discos, cartas, etc. A ese proyecto de ordenar y catalogar esos fondos se sumó Julián Gómez, y los presentarían en una exposición en la capilla de San Martín, en la Aljafería, que coordinó la comisaria e historiadora del arte Dolores Durán. Hace alrededor de tres años, donaron todo el Archivo al museo Pablo Serrano.

Julián Gómez explica: “Yo había visto el cuadro anunciado en Todocolección.net y me llamó la atención porque no sabía nada de él. Ni yo ni Antonio. Me pareció que tenía un precio de 300 euros. Poco después apareció en los catálogos de octubre de subastas Segre, y finalmente nos hemos enterado de que había sido adquirido por 1.900 euros por el Ministerio de Cultura”. Antonio Bayona, por su parte, dice: “Nos sorprendió a los dos porque no sabíamos nada de la pieza. Lleva la firma de Alfonso y alguien ha debido estudiarlo y verificar que es un retrato de la tía Pilar”.

El cuadro está pintado al óleo sobre cartón, con abundante materia. Se perciben muy bien los relieves del trazo, ese rostro pensativo y en escorzo, tocado de sombrero, que hace pensar en otras piezas de la pintura de vanguardia española.

Que el cuadro acabe en la Residencia de Estudiantes tiene su sentido: Pilar Bayona, que bien podía pertenecer al grupo de las llamadas ‘sinsombrero’, las mujeres de la generación del 27, frecuentó en varias ocasiones la Residencia, en la calle Pinar, donde estudió y residió Luis Buñuel (quien confesó en sus memorias que había estado enamorado de ella y estuvo a punto de declarársele en un balcón), y donde ella iba con cierta frecuencia y tocaba con sus amigos Gerardo Diego y Federico García Lorca, que también dominaban el piano. Pilar Bayona, como es sabido, también está en la foto mítica del 13 de mayo de 1936, en la Hostería Cervantes, en el homenaje al pintor Hernando Viñes.

Años después, Max Aub, cuando preparaba su ‘novela’ sobre Luis Buñuel, vino a España desde su exilio mexicano y conversó con Margarita Buñuel; esta le dijo:“Luis se enamoró de ella (Pilar Bayona) de un modo muy platónico, por su música. Y lo curioso es que, luego, mi hermano Alfonso, que tenía dieciséis años menos que Luis, también fue profesor de matemáticas y también se enamoró de Pilar Bayona. Yo creo que con más fuerza que Luis”. Alfonso fue un gran admirador de Pilar Bayona, se autodenominaba “su lugarteniente”. 

Antonio y Julián han recordado que “uno de los muebles diseñados por Alfonso, un diván, presidió siempre la zona de estar de las sucesivas viviendas de Pilar Bayona”. Si tenemos en cuenta que Alfonso Buñuel nació en 1915 (moriría en 1961), y que el cuadro está firmado en 1935, es fácil deducir que lo pintó con 20 años o menos. Seguro que algún día se sabrá toda la historia del lienzo. ¿Dónde habrá estado todos estos años?




 

07/12/2020 08:15 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

FERIA DEL LIBRO DE ZARAGOZA, 2020

20201203153410-felix-teira-cubel.jpg

ZARAGOZA. «Después de este año tan complicado, con tantas suspensiones, surgió esta posibilidad, gracias a David Lozano, responsable de Zaragoza Cultural, para aprovechar estos días festivos y hemos organizado la Feria del Libro de Zaragoza en la sala Multiusos. Además, hemos contado con la solidaridad de la Feria de Monzón, que se ha portado de maravilla, porque sabemos que no es fácil mover una tradición de 25 años y trasladarla al siguiente fin de semana», dice Marina Heredia, presidenta del gremio de editores de Aragón, con evidente satisfacción.

Añade: «Cumpliremos todos los protocolos de seguridad, habrá control de entrada y salida, y habrá cabida para 256 personas a la vez. Contaremos con alrededor de 100 autores firmando en las 39 casetas, alguna de ellas dobles. Y ahí estarán casi todas las novedades del año, por eso esta cita también es importante. Será como un recuento de la actividad editorial de la Comunidad de un año tan extraño y complicado».

El fulgor literario de Aragón

La Feria del Libro de Zaragoza se iniciará este sábado 5, a las 11 de la mañana y se prolongará hasta el martes 8. Tendrá un horario de 11.00 a 14.00, y de 17.00 a 20.00, y en ella participarán editoriales aragonesas, la Asociación Aragonesa de Escritores, dos librerías de viejo: Luces de Bohemia y Prólogo, y la de tebeos Cómics El Coleccionista. «Estamos ilusionados y esperamos que el público, que se quedó sin Día del Libro en la calle y sin la Feria en su emplamiento habitual, responda», agrega Marina Heredia.

A las 11.30 del sábado, el escritor Félix Teira Cubel (Belchite, 1954) pronunciará el tradicional pregón. «En los puntos que trataré en el pregón hablaré del libro como creación única de la especie humana, de la aparición de la ficción, de las obras de la primera juventud que configuran el carácter, de la potencialidad de la literatura para la crítica, la utopía y la anticipación del futuro», explica el autor de ‘La violencia de las violetas’, ‘Una luz al atardecer’ y ‘El último sol’.

Todo ello lo abordará Félix Teira en la primera parte de su discurso, y en la segunda analizará «la situación excepcional de la literatura aragonesa actual y los deseos de futuro para los cuatro pilares de la literatura: escritores, editores, libreros y lectores». Añadirá, entre otros detalles: «Ocupamos una posición cimera en novela histórica. Lo mismo ocurre en novela infantil y juvenil. Premios como Gran Angular, Anaya, El Barco de Vapor, Edebé o el Cervantes Chico han recaído repetidas veces en los últimos años en autores aragoneses. La novela, sea de autoficción, generacional, negra, de conflicto familiar, goza de excelente salud». Su diagnóstico del buen momento de las letras aragonesas va más allá: «En ensayo existe una frescura estimulante: se acuñan conceptos como ‘la España vacía’, se reescribe el siglo veinte con ‘una violencia indómita’ o, enlazando con la pregonera anterior, Irene Vallejo, sabemos que ‘El infinito está en un junco’», avanza.

Teatro, cuentos y lecturas

Además de las firmas de libros que se han previsto en todos los ‘stands’, cada día hay una programación para distintos públicos. El teatro será el protagonista de las mañanas. La compañía La Clac escenificará y narrará aspectos de personajes ilustres de la literatura como Agatha Christie, Benito Pérez Galdós o la filóloga aragonesa María Moliner, a razón de tres pases diarios.

La programación familiar ocupará las tardes, a partir de las 18.00, y cada día se citarán en un escenario habilitado autores, editores e ilustradores como Vera Galindo, Mariela Cisneros e Israel Gómez, Sandra Araguás, Asun Sarrado y Roberto Malo. A partir de alguno de sus libros, harán actividades y cuentacuentos.

Todos los días se cerrará la Feria con la lectura de textos de Margarita Barbáchano, Elena Laseca, Ana Rioja y Bárbara Armstrong, una de ellas cada tarde. En este menú de actividades, así como en todo el recorrido de Feria, «se cumplirán todas las medidas de higiene, distancia social y control de aforo que exigen los protocolos sanitarios», anuncian los promotores:Copeli. Colaboran el Ayuntamiento de Zaragoza, la Diputación de Zaragoza y el Gobierno de Aragón

LA CIFRA

28

Son los expositores distribuidos en las 39 casetas, a las que no se han sumado en esta ocasión las librerías, salvo tres (Luces de Bohemia, Prólogo y Cómics el Coleccionista). Podrán verse las novedades y parte del fondo de:Hola Monstruo, Gp Ediciones, Onagro, La Fragua del Trovador, Pintacoda Ediciones, Malavida, Ediciones de la Universidad San Jorge, Libros de Ida y Vuelta, Editorial Sin Cabeza, Los Libros del Gato Negro, Editorial Delsan, Gara d’Edizions, Prames, Taula Ediciones, Apila, Libros del Innombrable, Olifante, Pregunta, Rasmia Ediciones, Rolde de Estudios Aragoneses, Xordica, Punto Edelvives, Editorial Cosquillas y El Periódico de Aragón. Como es habitual, la Asociación Aragonesa de Escritores tiene caseta propia.

 

La foto es de Raquel Labodía. 

03/12/2020 15:34 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ONCE ESCRITORES HABLAN DE MARADONA

20201130074919-maradona.-still-sombrero-getty.jpg

https://www.heraldo.es/noticias/deportes/2020/11/29/once-escritores-aragoneses-retratan-a-maradona-ese-dios-que-se-autodestruyo-1407655.html

30/11/2020 07:49 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris