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AMÉLIE NOTHOMB Y MONDINO

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Acabo de leer el nuevo libro de Amélie Nothomb, ‘La nostalgia feliz’ (Anagrama. Traducción de Sergi Pàmies), centrado en su retorno a Japón con motivo de la traducción de uno de sus libros, y hacia el final descubro esta cita sobre un fotógrafo que me interesa mucho: Jean-Baptiste Mondino. Dice:

“Unos años antes, tuve que posar para Jean Baptiste Mondino, probablemente el mayor artista que me haya fotografiado jamás. Al ver que insistía en ofrecerle expresiones varias –alegría, sorpresas, muecas-, se detuvo con humor y me increpó:

         -¿Se puede saber que estás haciendo?

         -Intento darle algo.

         -Yo no te he pedido nada. Eso es lo que quiero: que estés vacía. Que no sientas nada.

         Obedecí. En menos de cuatro minutos tomó las fotografías que acabarían siendo utilizadas. Quizá sea ese el objetivo: no experimentar nada. Entonces me doy cuenta de que Yumeto, para quien la fotografía es un pasatiempo me está acribillando con su móvil: como aficionado, ha deb ido observar que había alcanzado el estadio último de la fotografía. Devastada por las emociones de la víspera, me siento vacía”.

 

‘La nostalgia feliz’. Amélie Nothomb. Traducción de Sergi Pàmies. Anagrama, Barcelona, 2015. 140 páginas. Sale a la venta en febrero.

27/01/2015 01:25 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

DEBORAH FEINGOLD: UN RETRATO

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Una preciosa y sugerente fotografía de Deborah Feingold, artista de la música y del cine, sobre todo.

24/01/2015 17:07 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

OTTO DIX, POR DAVID TRUEBA

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David Trueba publicará en breve una nueva novela: ‘Blitz’ (Anagrama, 2015), breve, que transcurre en su mayor parte en Múnich. Relata la historia de un arquitecto de paisaje que asiste a un congreso en la capital alemana. Va con su compañera Marta, hermosa como una escultura clásica, según dice un personaje, y allí, tras algunos episodios inesperados, asiste a una exposición del pintor Otto Dix. Escribe David en esta novela, que será la materia central de su próxima película:

“La exposición era breve, apenas una veintena de cuadros y una antesala con dibujos dramáticos del período de entreguerras, bocetos que señalaron la senda del Guernica. Luego los óleos presentaban rostros enigmáticos y algunas cumbres de su pintura, con presencias femeninas temerosas, imperfectas, gastadas y frágiles. La mujer desnuda pelirroja que protege su vientre y su pecho con los brazos resguardando unos grandes senos caídos y yertos, la embarazada algo grotesca que oculta su rostro con la cabeza girada contra el espectador, la famosa pintura de otra pelirroja extremadamente delgada con la nariz y los ojos descollantes, la niñita desnuda con el lazo rojo en el pelo y su piel transparentando las venas delicadas, mujeres mayores y desmadejadas, en la más elaborada expresión de lo que los nazis consideraron ‘Entartete Kunst’ o Arte Degenerado. Pero lo degenerado era su mirada, no la pintura, su rechazo a la fuerza de lo real en el sueño de alcanzar la pureza y la perfección.

         Son desagradables, dijo Helga. No lo sé, repuse, no estoy tan seguro”.

Página 104. De ‘Blitz’. David Trueba. Anagrama, 2015.  168 páginas. Sale a la venta el próximo mes de febrero.

 

24/01/2015 17:06 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ VERÓN: MICRORRELATOS

HOY, A LAS 19.30, LOS CUENTOS DE JOSÉ VERÓN EN LA IFC
Esta tarde, a las 19.30, en el Aula de la Institución Fernando el Católico, en la Diputación de Zaragoza (entrada por la calle 5 de marzo), José Verón presenta su libro 'Cuentos para sentir las horas' (MIra), una selección de relatos y microrrelatos, pensamientos y aforismos, dividido en tres partes que contiene algunas de sus mejores narraciones, algunas de sus mejores creaciones de ficción. Lo acompañarán su editor Joaquín Casanova y Antón Castro.

Copio aquí algunas piezas breves:

LOS OTROS
Hemos viajado hasta la frontera por el mero placer de sentirnos junto al límite de algo. Los niños se mostraban inquietos y aún más el abuelo que, cuando le dijimos que al otro lado vivían los extranjeros, se orinó en los pantalones.

CAUSAS Y EFECTOS
Jamás, jamás. Nunca dudaba. Lepidio estaba seguro de todo. Su desconocimiento de la realidad era absoluto.

LA FORTUNA SIN SESO
Miguelito es el niño más pobre del colegio; no tiene nada, sino harapos y hambre. Pero Miguelito hace siempre lo quiere, y todos los niños lo envidian.

FIGURACIÓN
En la pared de la sala había tres cuadros y un gran espejo. Eran tres óleos de pequeño formato que representaban fielmente la realidad. Junto a ellos, el espejo reflejaba un mundo tan falso como Judas.

SOMBRAS FORESTALES
Al cruzar aquel bosque, no le extrañó que los árboles hablaran entre sí. Lo que le resultó ciertamente extraño fue que se hablaran por señas.

 

*La foto de José Verón es de Jesús Macipe.

 

22/01/2015 18:10 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PABLO NERUDA: DOS POEMAS

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Seix Barral, con introducción y notas de Darío Oses y prólogo de Pere Gimferrer, rescata un puñado de poemas inéditos de un poeta incontenible, dueño de hermosas metáforas, de candentes emociones. Se trata de ‘Tus pies toco en la sombra y otros poemas inéditos’, poemas de amor a Matilde Urrutia, poemas de paisaje, poemas como odas, de diversos aciertos. Poemas, como suelen ser los de Neruda, torrenciales, vigorosos, de una sensualidad arrebatada. Copio aquí dos.

 

1

Tus pies toco en la sombra, tus manos en la luz,

y en el vuelo me guían tus ojos aguilares

Matilde, con los besos que aprendí de tu boca

aprendieron mis labios a conocer el fuego.

Oh piernas heredadas de la absoluta avena

cereal, extendida la batalla

corazón de pradera,

cuando puse en tus senos mis orejas,

mi sangre * propagó tu sílaba araucana.

 

5

Por el cielo me acerco

al rayo rojo de tu cabellera.

De tierra y trigo soy y al acercarme

tu fuego se prepara

dentro de mí y se enciende

las piedras y la harina.

Por eso crece y sube

mi corazón haciéndose

para que tu boca lo devore,

y mi sangre es el vino que te aguarda.

Tú y yo somos la tierra con sus frutos.

Pan, fuego, sangre y vino

es el terrestre amor que nos abrasa.

21/01/2015 10:56 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

MARIANO ESQUILLOR: HOMENAJE

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LA MEJOR COMPAÑÍA DEL POETA

 

Antón Castro

 

Conocí a Mariano Esquillor (1919-2014) cuando aún era paleta, yesaire, cuando aún hacía casas, lucía paredes y parecía incomodar a su “diosa cotidiana”, Fanny o Fuensanta, con su vocación poética. Era como si, en el andamio o en el esqueleto de una escalera, le llegasen las imágenes, la intuición en forma de explosiva metáfora. Mariano había trabajado duro y había encontrado en la palabra, luminosa y descarnada, liberadora y trágica, una razón de ser. Un punto de fuga. Un piélago de emociones encontradas con su propio remanso. El poeta Ángel Guinda hablaba de él con mucho cariño ya en los años 80, y quizá antes: lo retrataba como un hombre especial, telúrico, voluntarioso, que sentía con intensidad y quizá con rabia. Y que tenía la pasión incontenible de escribir.

Algún tiempo más tarde, a principios de los 90, lo conocí mejor: concertamos una cita y me contó su historia para ‘El Periódico de Aragón’; Eduardo Bayona le hizo un montón de fotos. Alguien le dejó un libro de Víctor Hugo, me explicó, y aquello le abrió una veta y una vereda. Se dijo: “Si se puede soñar y escribir así, es lo que quiero hacer”. No abrazó la prosa (algo que haría mucho más tarde en sus personales poemas en prosa), sino la lírica en verso libre y en ella se zambulló desde muy pronto. Se hizo amigo de los poetas de entonces, de los 60 y 70, se familiarizó con la gente del café Niké, aunque él nunca frecuentó aquel espacio de rebeldías ni tampoco conoció a Miguel Labordeta; tuvo un primer maestro, Manuel Pinillos, sabio, raro, bebedor, charlista infatigable, que le dio sabios consejos y le enseñó que la poesía llega, se escribe y luego se depura en un ejercicio de perfección caligráfica y sonora a solas.

Mariano le hizo caso, y así fue creciendo. Fijándose, puliendo, con entrega absoluta. Sentía mucho, visceralmente, lo atropellaban los verbos y las visiones. A aquel fervor por Víctor Hugo, lo seguiría el descubrimiento de otros poetas como Rimbaud, Lorca, Baudelaire, más tarde John Donne. Leía con el desorden del soñador atravesado por el delirio y los puñales del espanto. En aquella primera cita de los 90, Mariano habló y habló de todo: de su amada, de nuevos amigos entrañables como Luciano Gracia o Julio Antonio Gómez, el editor y poeta y ciudadano estrafalario y burlón le animaba a que siguiese su camino para convertirse “en un gran poeta”; hablaba de Ana María Navales y del citado Guinda, que serían después los albaceas de su obra. No era fácil explicar al poeta albañil: era sincero, quizá un visionario bañado en tormentos y búsquedas, tenía un barniz romántico y frecuentaba, quizá por adivinación, algunos caminos del simbolismo. O de la alegoría un tanto tenebrosa que se volvía escurridiza, polisémica, como un pájaro en la noche.

Algunos años después, quizá en 1999, volvimos  a vernos con detenimiento al calor de un café. Mariano tenía un deseo: quería publicar una amplia selección de su obra en Olifante, y así apareció ‘Arco lírico’: un pequeño compendio de poemarios inéditos, de obra en marcha, dispareja o arracimada en un libro. Mariano tenía muchos libros; a veces decía: “tengo treinta libros inéditos”, “estoy trabajando en siete poemarios a la vez”... Y los trabajaba poco a poco, con pulcritud, con exigencia y con un deseo: quería trascender. Tenía la impresión de que su obra se alimentaba de eternidad y avanzaba hacia niveles decisivos de trascendencia. O, al menos, aspiraba a ello.

No sé bien si fue con aquel libro de libros o con otras publicaciones cuando lo conoció el editor más decisivo de su vida. El editor, el amigo, el admirador, el lector: Raúl Herrero. Le publicó sus últimos libros y también sus dibujos expresionistas, violentos, terribles, alucinatorios. Goyescos. Raúl Herrero, como Manuel Forega tal vez, fue su gran cómplice. Conoció bien su trayectoria más íntima, sus sueños, sus fulgores y neblinas, sus amores otoñales, que eran más imaginarios que reales, formas de la cortesía y del afecto que necesita el poema para sublimar el tedio de los días y ensalzar la sustancia del lenguaje. Escribió Esquillor: “El amor es la fuerza que sobrevive por encima de la muerte”. Ahí están libros como ‘Huracán de sol’, un título que quizá le defina a él en el fondo, quiso ser un huracán de luz y de brillos contra la sombra, ‘Opio’, ‘Caricaturas de un diario’, ‘Columpio autobiográfico’ (quizá el más narrativo y confesional: el testamento de una pasión intuida y desigual con una mujer, con el barrio, con la poesía misma, la expedición a su interior convulso) o ‘La cítara / La bahía de los diablos’, por citar algunos. En ellos Mariano Esquillor ofrecía grandes hallazgos expresivos, imágenes fulgurantes, obsesiones y visiones, se adentraba en los lugares sinuosos del dolor, del desgarro, de la premonición.

Lo he visitado varias veces en la Casa de Amparo, en Predicadores. O él venía a verme a ‘El Periódico de Aragón’ y a ‘Heraldo’. Nunca quería regresar tarde. Se sentía cómodo en su soledad: iba a un café, se sentaba con un libro –Alejandra Pizarnik, John Donne, el último Rosendo Tello o Ángel Guinda, William Blake, a quien se parecía tal vez en intención mística y neorromántica-, sacaba su cuadernos y escribía y escribía. Escribía y reescribía. Y no solo eso: había un momento en que, mientras aparentaba pasar páginas, oía lo que se decía. El torbellino de voces y rumores que van y vienen. Le gustaban las historias. Siempre había alguien que le contaba una aventura, un lance, una percepción, un sueño, y él lo hacía suyo, o le daba sustancia poética o estímulo o alas para viajar y extraviarse. Lo que más le gustaba eran las confidencias de las mujeres. Su proximidad, su sonrisa, su olor, su picardía, esas insinuaciones más o menos eróticas o amatorias que le hacían sentirse melancólicamente joven. Fabulaba, como si iniciase una misteriosa travesía hacia la recuperación de la juventud.

Cuando ellas querían saber más de él, de sus versos, de su inspiración, les contaba que tenía muchos poemas, bastantes libros y que le pasaba algo insólito. Su mujer, la compañera de su vida, Fuensanta (a quien dedicó muchos libros, pero especialmente ‘Elegías a Fuensanta’), lo visitaba a diario como un fantasma impreciso y le pedía que le leyera sus composiciones. Algo que quizá no había hecho en vida. Ahora, Mariano Esquillor, el poeta de los bares y de las ominosas visiones, el poeta que quiso ser “huracán de sol”, lo hacía gustosamente. Eso sí, percibía que su despaciosa lectura cautivaba a ese espectro enamorado que se había convertido en su mejor compañía: “Ponte en los ojos mi estrella, que yo en los míos pondré tu amor de diosa irrepetible”. O quizá le leyese esta declaración incontestable: “Tú, la deseada musa de los abandonados, no me envuelvas con el terror de no sentir el abrazo íntimo...”

 

*La foto pertenece a Heraldo.

20/01/2015 11:36 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ALVITE SE VA Y CIERRA EL SAVOY

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José Luis Alvite (Santiago, 1949-2015) fue un periodista diferente, imaginativo, apasionado por el jazz, la novela negra, las mujeres bonitas, el boxeo, el alcohol, especialmente el whisky, o los cigarrillos. Le encantaba contar, imaginar historias (Historias del Savoy, ese refugio con humo por donde andaban o pueden andar aún Ernie Loquasto, Chester Newman, Lorraine Webster y Sony «Sweet» Sullivan ), y tenía una mirada líquida sobre la realidad: líquida, transgresora y hondamente irónica. O cínica, perlada de humor negro. 
Descendiente de una familia de periodistas, lo hizo casi todo en la profesión. Poco a poco, con su alma de poeta, como buen heredero de Cunqueiro y de Camba y de Pla, fue imponiendo su estilo. Colaboró en diversos medios (en muchos: en casi todos los gallegos, ‘El correo gallego’, ‘La voz de Galicia’, ‘El faro de Vigo’, ‘La Opinión’; en otros como ‘Diario 16’ o ‘La razón’ o en la radio, a través de Onda Cero o RNE) con secciones fijas, como ‘Áspero o sentimental’ o ‘Almas del nueve largo’. Ha recogido sus artículos en cinco libros de la editorial Ézaro. Tuvo muchos seguidores, muchos lectores que lo veneraban. Creaba adicción. Manuel Jabois, por ejemplo, siempre ha confesado su admiración y un poeta como Xosé Manuel Álvarez Cáccamo lo admiraba con locura. Me dijo que para él era un poeta mayor en los periódicos. Un estilista. Un sabio.
Falleció el pasado jueves: un día reveló en una carta en antena a Carlos Herrera que padecía un cáncer de pulmón y otro de colon. Luego, con sinceridad y sin renunciar a su personalidad, fue dando cuenta de la enfermedad. De la enfermedad y de las cosas de la vida, a su manera, como si entonase una canción de Frank Sinatra o con la indolencia calculada de un pistolero insobornable. [La foto la tomo de La Razón.]

Su carta a Carlos Herrera, anunciándole el cáncer.
http://2.bp.blogspot.com/…/AAA…/NeeqHudRKI0/s1600/ALVITE.jpg

18/01/2015 03:24 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS A LUIS MARSANS

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ANOCHE FALLECÍA EL PINTOR LUIS MARSANS,A LOS 84 AÑOS

 

Sergio Vila-Sanjuán, escritor, periodista cultural, me acaba de comunicar la muerte del pintor Luis Marsans, a los 84 años. Marsans expuso hace una veintena de años en Ibercaja; Sergio era autor de los textos del catálogo. Sergio lo retrata así: "Marsans era conocido internacionalmente sobre todo por sus bellísimos cuadros de bibliotecas, de los que pintó más de un centenar. Plasmaban estantes repletos de libros antiguos, encuadernados en piel, con títulos estampados en tonos dorados que no podían leerse. A veces, un objeto dejado al azar entre los volúmenes (unas gafas de lectura, un sobre azul, un dado, una cajita), le servía al pintor para dar riqueza a la obra, rompiendo la trama de líneas horizontales y verticales".

Pintor sutil, de bibliotecas, paisajes e interiores, estaba en la órbita de artistas como Morandi o Ramon Gaya. A veces hacía bodegones que recuerdan su labor, su concentración, su poesía, su rigor en la composición, su concentración absoluta ante el lienzo. He aquí una de sus obras, fechada en 1980...

 

*Miguel Dalmau publica aquí un artículo extenso sobre su trayectoria: http://www.lavanguardia.com/.../543799.../marsans-magia.html

17/01/2015 13:09 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MILO J. KRMPOTIC, EN ANTÍGONA

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'EL MURMULLO' DE MILO J. KRMPOTIC, HOY, EN ANTÍGONA

 
El escritor y crítico Milo J. Krmpotic presentará esta tarde, a las 20.00, en la librería Antígona, su nueva novela, 'El murmullo'. El autor, vinculada a la revista 'Qué leer' estará acompañado del escritor y traductor Miguel Serrano Larraz, que publicaba el pasado año su mejor novela: 'Autopsia' (Candaya).

 


SINOPSIS DE LA NOVELA
Esta historia comienza como uno de aquellos viejos cuentos de hadas: la niña que baja a la calle, el lobo que le sale al paso bajo la lluvia, la mancha de sangre que queda como testigo único de su terrible encuentro… Pero, aunque ignoremos dónde, la pequeña Anabel Prat continúa con vida. Y, mientras lo haga, querremos leer sobre ella, sentiremos la necesidad de saberlo todo acerca de los avances de la investigación y las motivaciones del monstruo que la mantiene retenida. 
Ahí es donde entra en juego Gloria Casavella, periodista de vocación en un momento en que esa profesión vale cada vez menos, una mujer además acosada por sus propios fantasmas, literalmente hablando. Por ello, sumergirse en las oscuridades del caso podría representar el golpe de gracia para su ya castigada psique… e iniciar una relación con Sofía Prat, la hermana mayor de Anabel, no la ayudará a centrarse.

16/01/2015 08:51 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ESTA TARDE, CITA EN HUESCA

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Esta tarde, a las 20.00, en la librería Anónima de Huesca, se presentará el libro ‘La leyenda de la ciudad sumergida’ (Nalvay) de Antón Castro, con ilustraciones de Javier Hernández. Rosa Tabernero y José Domingo Dueñas ejercerán de padrinos, junto a los editores y el libro Chema Aniés. Habrá una música especial.

Estáis invitados. Me hará mucha ilusión veros por allí.

16/01/2015 08:24 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PEPA, POR JAN VAN EDEN

In Memoriam Pepa

 

Pepa van Eden - Santolaria Garcia (Melilla, Spain 17-03-1945 - Amsterdam, Netherlands 09-01-2015)


Habiendo vivido venturosamente 70 años, Pepa ha muerto después de una corta enfermedad.

Inesperadamente, después de Navidad, le diagnosticaron un tumor cerebral muy agresivo quesólo hubiese podido ser objeto de un tratamiento paliativo.

El pronóstico médico fue un duro mazazo, teniendo en cuenta que Pepa era tan activa en sugalería, el B&B, la promoción de nuevas iniciativas y la Fundación en Sabayés.

Ha mantenido la mente clara hasta el último aliento, la enfermedad no le afectó la partecognitiva del cerebro. Pepa y yo nos conocíamos desde hace 50 años y vivíamos en perfectasimbiosis. Buscaba sin descanso elevar su vida y la de los demás al nivel más alto posiblepor medio del arte.

Su corazón estaba en el continente africano y tenía lazos emocionales muy fuertes con AméricaLatina y Oriente Medio, donde vivimos y trabajamos durante muchos años. Con su radical sentidode la justicia rompía continuamente el consenso que la sociedad sostiene rigurosamente.

Pepa no quiso tener hijos pero muchas personas encontraron en ella una madre. Su vitalidad y su inspiración siempre viva fueron la base de amistades muy duraderas.La despedida ocurrió en silencio para casi todos vosotros pero seguro que tendremos ocasiónde recordarla un día todos juntos. Pepa era mi central de comunicaciones pero me gustaría mucho que continuásemos nuestra relación de amistad. Os agradecería recibir vuestras reacciones por correo electrónico, mejor que por teléfono.

He publicado algunas reacciones vuestras como recordatorio en la webhttp://www.fundacionvanes.org.es/Pepa-ES.htm

Hicimos todo juntos

 

*Así retrata Jan Van Eden a su esposa. Así la despide. La foto la tomo de aquí. http://www.artxs.nl/images/07ba26%20Antonio%20Cosculluela,%20Jan%20van%20Eden,%20Pepa%20Santolaria.JPG

15/01/2015 10:27 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'INMORTALES' EN MONTEMUZO

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E X P O S I C I Ó N

INMORTALES

Fotos del Archivo Municipal de Zaragoza. Palacio de Montemuzo. 15 de enero al 15 de febrero

Texto de MARIANO GISTAÍN

 La exposición muestra 80 fotografías del Archivo Municipal de Zaragoza desde principios del siglo XX hasta el año 1975. Todas han sido elegidas navegando por la web del Archivo y los protagonistas de la mayoría de las imágenes son personas.

 El Archivo Municipal de Zaragoza es un tesoro. Además de las fotografías, las publicaciones de la Hemeroteca y otros documentos, contiene las Actas municipales desde el siglo XII, que reflejan el día a día, la continuidad institucional y vital de una ciudad: las farolas, el agua, las fiestas, los vehículos, las industrias y los desvelos de las generaciones.

El Archivo, que preserva las imágenes para siempre, es lo que más se parece a esa inmortalidad que la ciudad ostenta como el mejor de sus títulos.

 He visto miles de fotos en la web del Archivo, he frecuentado imágenes de personajes que –todavía– no aparecen en Wikipedia pero que han sido relevantes en la historia y la evolución de Zaragoza.

El Archivo ejerce un poderoso influjo sobre el que se pierde en sus fondos infinitos: durante meses he visto las calles de la Zaragoza actual en blanco y negro, con los adoquines brillantes, las tapias de los conventos y las estatuas bailadas; a menudo me sorprendía de que en la realidad faltaran edificios y calles que el Archivo mantiene como el primer día; o creía ver a personas con las que me había familiarizado en las imágenes.

A la hora de seleccionar las fotos para la exposición he optado por las personas; o quizá han sido ellas las que, de alguna manera, se han impuesto a los edificios, a los laboriosos puentes, a las fábricas y a las postales. He preferido las fotos espontáneas a las oficiales, las callejeras a las de interiores, las que tienen personas a las que no las tienen. He elegido con criterio periodístico, en sentido amplio, confiando en que el latido de las vidas transmitiera el sentir de la época. También hay fotos que me han emocionado o me han impresionado sin que haya llegado a saber el motivo: es la magia del momento y el oficio prodigioso del fotógrafo. El dolor por las fotos que se han quedado en el Archivo disminuye porque todas están, y estarán indefinidamente, a un clic. Algunas tienen, o así me lo ha parecido, un símbolo dentro: un Seat 600 aparcado entre las torres de la Aljafería en 1975; la gente votando en las elecciones sindicales de principios de los años setenta.

 La secuencia es cronológica, aunque si el tema o los protagonistas sugerían un ritmo diferente, me he permitido algunas licencias. He evitado las estampas más conocidas: la pasarela sobre el Ebro, el Canal Imperial, la exposición de 1908… Con la excepción perdonable de los Cinco Magníficos entrando, sobre el techo del autocar, en la Plaza del Pilar abarrotada de gente. Entre esa foto y el gol de Nayim (que no entra en esta muestra) transcurren treinta años.

 Ha habido exposiciones y hay libros excelentes sobre urbanismo zaragozano, edificios singulares, arte y grandes obras públicas. La exposición y el catálogo de 1994 “Zaragoza, Memoria en blanco y negro” marcaron un hito en la conservación y catalogación de la memoria colectiva, una tarea que comienza cada día.

 Espero que estas 80 fotos –44 en el catálogo– reflejen la época, las alegrías y las esperanzas de un tiempo próximo y lejano a la vez, de un tiempo que forma parte de nuestras vidas.

 

Mariano Gistaín

 

 

 

 

'Una mujer años veinte'. Francisco Gorriz.

 

PEPA SANTOLARIA: RÉQUIEM

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[Estos días, a los 69 años, fallecía Pepa Santolaria, galerista de arte en Ámsterdam y compañera del pintor Jan Van Eden. La entrevisté en su casa de Sabayés en el verano de 2007; me acompañó mi hija Aloma. Creo que Jan van Eden preparaba una exposición para la Fundación Alcort de Miguel Ángel Córdoba. Recupero esta entrevista. Conservaba un magnífico recuerdo de ella. Aquí se ve su fascinante vida, su entusiasmo, su pasión por la creación artística, su voracidad de conocimientos. Me escribió un poco antes de Navidad para recordarme un viaje aplazado a su casa en Ámsterdam.]

 

 

PEPA SANTOLARIA

"La cultura y los artistas son la esencia de la vida, sin ellos no podríamos sobrevivir"

"Mi boda fue de película, imagínese que despierto en África, con los colores, sonidos y olores de este continente"

"Hemos trabajado todos intensamente en esta casa de Sabayés: las vacaciones eran campos de trabajo"

"Jan Van Eden es un pintor de mensaje, se involucra y muestra lo que siente y piensa, y lo hace sin tapujos"

 

Textos: Antón Castro Fotos: Aloma Simpé

 

 

Pepa Santolaria es la dueña de la galería ART Singel 1000 de Amsterdam. Esta oscense es una apasionada de su oficio, y esposa y cómplice del pintor Jan Van Eden, que ha expuesto en la UNED y en septiembre presentará su obra en la Fundación Alcort de Binéfar. Ambos alternan su residencia entre Sabayés y la capital holandesa.

¿Cómo se vive en Sabayés?

Yo siempre digo que tengo lo mejor de los dos mundos: la combinación de vivir en Amsterdam y en Sabayes es perfecta.

¿Cuál es la vinculación de su familia y la suya con Sabayés (Huesca)?

Por parte de la familia de mi padre, los Santolarias han vivido desde tiempos inmemoriales en esta área de Belsue y Sabayés. Aunque mi padre salió del pueblo bien pequeño, él siempre sintió y nos inculcó, a mi hermano y a mí, un gran amor por Sabayés y un gran respeto por la naturaleza. Nosotros pasábamos unas vacaciones inolvidables aquí, en la casa de mi abuelo, luego de mis tíos.

¿Qué las hacía inolvidables?

Es inolvidable para mí que me dejaran ir a la fuente montada en un burro pequeño cargado de cántaros, yo me agarraba al cuello y bajaba la cuesta mirando aquellas orejas adornadas con una guirnalda de moscas. De vez en cuando el burro las sacudía, las moscas se quedaban suspendidas en el aire para volver, un segundo más tarde, al mismo sitio. Recuerdo el calor, el olor de las higueras, el lavadero donde lavaban las mujeres. Debía de ser una vida dura pero a mí me parecía un paraíso, además las mujeres estaban o al menos parecía que llevaban sus tareas felices y contentas. Mi tía guardaba las tortas en una armario enorme, allí había dobladas a la perfección sábanas de lino, manteles, servilletas, toallas y las tortas. Eran unas tortas suaves con gusto a huevo: las recuerdo como las mejores que he comido nunca.

Creo que estudió Contabilidad.

Después de unos estudios básicos hice Contabilidad, empecé a trabajar en la Habilitación del Magisterio de Huesca, debía tener unos 17 años y fue toda una experiencia hacer nóminas y pagos a los maestros de la provincia. Entretanto seguía aprendiendo, primero francés, luego taquigrafía y más tarde inglés. Sentía curiosidad por todo, leía muchísimo y , no sé cómo ocurrió, pero de pronto pasé de ser una persona alegre que adoraba bailar y ponerse guapa a sentirme parte del movimiento existencial francés de los 60. Leía las obras de Violette Leduc, Francois Sagan, Simone de Beauvoir y hasta Sartre. Hubo unos años en los que vestía medias negras y llevaba la melena lacia y un jersey de mangas larguísimas. Nuestra música en casa era también francesa: Charles Aznavour, Adamo y Edith Piaf. Profesionalmente se puede decir que me he hecho a mí misma.

Hacia 1964, apareció por Huesca el joven geólogo y futuro pintor Jan van Eden... ¿Cómo entraron en contacto?

Jan y yo nos conocimos en mi casa de Huesca. Jan conoció a un amigo de mi hermano en Puente Montañana, donde hacía sus prácticas de geología, y , cómo no, lo invitaron a que viniera a pasar las fiestas en nuestra casa. Yo oía hablar "del holandés" que les había caído muy bien a mis padres y a mi hermano…Al año siguiente volvía de un viaje de San Sebastián, llegué tarde y encontré unos pies que sobresalían de mi cursi cama de madera blanca labrada. Eran los pies de Jan.

La escena es muy prometedora. ¿Cómo maduró la pasión?

Al principio Jan no me hizo ni caso. Luego empezamos a hablar y, a pesar de la diferencia entre una mentalidad liberal holandesa y la de una oscense de los años 60, nos hicimos buenos amigos. Siguió viniendo cada verano y entretanto también nos escribíamos. Jan se fue a Zambia con un contrato de tres años pero solo había pasado uno y medio cuando empezó a "echarme de menos" y me pidió que me casara con él. Olvidé inmediatamente mis planes de continuar en Londres (donde perfeccionaba mi inglés), escribí a mis padres contándoles mis proyectos y llegamos a un acuerdo: pasaría en Huesca unos meses con ellos y después me iría a Zambia.

¿Qué la atraía: él, el deseo de aventura, el embrujo de África?

Tenía la sensación de que vivía como en un sueño que duró muchos, muchos años. Adoro a mis padres, a mi hermano, a mi familia, pero me fui y no sentí añoranza. Eso sí, les escribía todas las semanas aquellos aerogramas azules (uno para mis padres y otro a los padres de Jan) contándoles mis experiencias y aventuras. Mi madre los guardó todos, así que un día de éstos, si estoy en la cama con una gripe o algo así, sacaré el paquetón y los leeré.

Recuérdenos cómo vivían en África…

Jan trabajaba en un centro de investigación geológica. El grupo era pequeño y cada uno de una nacionalidad diferente, teníamos nuestras casas tipo colonial con jardines grandes y había mucha vida social. Me recibieron con los brazos abiertos y organizaron cantidad de cenas, "tea parties" y fiestas de bienvenida. Me sentí muy bien acogida. Mi sentido de adaptación debe ser alto, porque allí donde he vivido, en una ciudad grande con una vida social intensa o en un campamento en medio de la selva, siempre me he sentido bien.

¿Cómo fue su boda en África?

De película, pero no de las de ahora, imagínese que despierto en África, con los colores, sonidos, olores de África, y unas horas después estábamos casados. Fue la primera boda no tribal que se celebró en Kalulushi. Al día siguiente salimos de viaje de novios hacia el lago Kariba en Rhodesia (ahora Zimbawe) y fue entonces cuando ocurrieron ese tipo de experiencias inolvidables: los ciervos corrían alrededor de nuestro coche, de pronto había que parar porque cruzaba la carretera de tierra roja un grupo de elefantes. En el bungalow donde dormíamos se oían los animales cerca y en el lago había rocas, que tiempos después descubrí que no eran sino hipopótamos.

Usted se encontró viviendo con un holandés que tenía un inequívoco afán: quería ser sólo pintor.

Jan era geólogo y también pintor, pero la pintura era algo que solo podía hacer los fines de semana que no estaba en los campamentos. En esos días nosotros nunca íbamos a las comidas de domingo que organizaban, ni a jugar al golf, ni a navegar, solo salíamos de noche. Durante el día Jan pintaba en su estudio y yo no le veía. Le dejaba su zumo de naranja en la puerta del estudio y me iba hacer mis cosas. Incluso hoy solo entro en el estudio cuando Jan me invita a hacerlo para enseñarme alguna obra. En algunas cenas oficiales que se celebraban en nuestra casa, hubo gente que asumió que era yo la que pintaba. Y nosotros dejábamos que lo pensaran.

Hubo un instante en que, tras perderlo casi todo, decidieron adquirir una casa en Europa... Y se acordaron de Sabayés.

Lo perdimos casi todo, salvo la pintura porque la enrollábamos. Hemos trabajado todos intensamente en esta casa, las vacaciones eran campos de trabajo y , aparte de mi familia, nuestros amigos también venían aquí a trabajar, por eso quizás esta casa tiene algo especial. Es una casa que te "abraza". Estamos rodeados de arte, donde vivimos siempre nos rodeamos de arte.

En 1985, más o menos, Jan van Eden dice adiós a la Geología y se trasladan a Amsterdam. ¿Cómo surgió la idea de crear una galería de arte?

Cuando me fui a Londres con la idea de perfeccionar mi inglés, lo que hice en realidad fue descubrir el arte, los de mi generación vivíamos en un vacío cultural intenso. Éramos como esponjas absorbiendo conocimiento y cultura. Aún hoy siento lo mismo: no me canso de aprender y nunca tengo bastante. Tanto es así que tengo que controlar el desasosiego, esa realidad tremenda de sentir que, cuanto más sabes, más consciente eres de lo poco que sabes. Londres fue un descubrimiento para mí. En 1968, realicé mi primera visita a la Tate Gallery, la primera gran exposición que vi fue de Willem de Koning. Ese año también visité una exposición de Pablo Picasso. Tenía varias amigas, una de Huesca, con las que hice una amistad que aún perdura, e íbamos a espectáculos de música, danza, teatro. Ése fue el principio de una inquietud, de un amor y un gran respeto por el arte y por el artista creador. La cultura y nuestros artistas son la esencia de la vida y sin ellos nuestra sociedad no podría sobrevivir. Naturalmente, ésa es una faceta que me une intensamente a Jan Van Eden. Y en 1987 fundamos la galería ART Singel 100, especializada en el expresionismo figurativo.

Ha expuesto a algunos artistas aragoneses como Carrera Blecua, Jorge Gay, está a punto de exponer a Mapi Rivera...

En varias ocasiones vi la obra de Carrera Blecua en Huesca y me impresionó. Sus obras eran pura poesía, pero al mismo tiempo tenían fuerza. Empezamos a trabajar juntos con éxito. Los holandeses entienden el lenguaje de Carrera Blecua, que inspira y atrae por su sensibilidad. La gente me entiende cuando les digo que su pintura tiene alma. La obra de Jorge Gay se "sale" bastante de nuestra línea, nuestro público se sorprendió cuando llenó el espacio con su mundo del "Silencio de los pájaros". Fue una experiencia muy bonita y me quedé con ganas de más. Y este año, Mapi Rivera y yo vamos a atrevernos a presentar su obra. Con un poco de suerte, serviremos de plataforma para introducirla en el mundo de la fotografía contemporánea en Ámsterdam.

¿Cuál es la repercusión de su galería?

La galería ART Singel 100 es reconocida en Holanda, pertenece a la Asociación de Galerías NGA y hasta ahora, seguimos consiguiendo el subsidio para nuestros clientes del Mondriaan Stichting, un sistema por el cual nuestros clientes pueden adquirir obras en nuestra galería y pagarlas con la ayuda de prestamos especiales para arte, de los cuales el gobierno holandés cubre el interés. Un sistema fabuloso que, aparte de otras muchas ventajas, facilita la compra. Gente muy joven también se beneficia de este sistema, que ha sido la base de muchas colecciones.

¿Cómo definiría al artista Jan Van Eden, heredero del expresionismo figurativo?

La técnica en la pintura de mi marido Jan se va adaptando a lo que él desea representar, pero el dibujo siempre es la base, por eso aparece cada pocos años una nueva línea en su trabajo, empezando por el expresionismo puro de los años 60 y llegando a la cuasi fotográfica imagen de sus obras de hoy. Jan es un pintor de mensaje, se involucra y muestra lo que siente y piensa, y lo hace de una manera contundente y sin tapujos. Sigo admirándolo como pintor y como persona.

 

 

[Pepa Santolaria ha vivido en tres continentes desde mediados de los años 60. Aquí está en Zambia, donde se casó y donde vivió escenas de película. Pepa conserva muchos álbumes de aquellos días, y algunos tan pintorescos, que capta la sesión de baño.]

*Pepa Santolaria y Jan Van Eden, en la casa que "abraza" de Sabayés: un refugio de arte abierto a la Hoya y a las montañas altivas.

12/01/2015 23:04 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

SONIA FIDES: UN POEMA

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AHORA LAS NARANJAS SON MUJERES MUDAS

 

A Antón Castro, que conoce el corazón

de los veranos como lo conocen pocos hombres

 

Nosotros fuimos la última generación
en ver penas de muerte escondidas entre la nubes,
sin embargo abríamos la boca cada vez que llovía
porque los veranos de cuando éramos jóvenes
estaban hechos del mismo tejido que el papel secante.
Me pregunto por qué me detengo a recordar,
quizás para que la boca se llene de jugo
como cuando la fruta tenía su propio lenguaje.
Ahora las naranjas son mujeres mudas de estómagos yermos.
Es evidente que estamos en tiempo de descuento
y de que es hora de maldecir a los tiranos
que permiten que los niños se duerman para siempre en medio de los telediarios,
de destrozar los cuentos de hadas,
porque hoy cuando los espejos tocan mi cuerpo me duele la carne,
de habitar la noche
y alimentar la vigilia de otros,
porque la nuestra es comida repetida y rancia que lacera la laringe,
de soñar con tener una lengua como la de los gatos
y acabar con los pecados como lo hace el bautismo

 

con los que Dios les entrega a los niños cuando nacen.

 


Sonia Fides

 

*La foto es de Nina Leen.

 

DOLORES DEL RÍO: RETRATO

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La actriz mexicana Dolores del Río, que vivió una gran historia de amor con Orson Welles, en un hermoso retrato que pertenece a la colección Getty Images.

11/01/2015 23:47 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

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