BORRADORES EMITE HOY UN MONOGRÁFICO SOBRE LA CREACIÓN DE MUJER

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Actuación musical: Alicia Fernández y Coco Fernández

Plató: Patricia Esteban Erlés, escritora, Concha Jiménez, Concejala de Cultura de Jaca, organizadora de 'La mano que mece la pluma'

Reportajes: Concha Lomba muestra 'en el Selecta "Paraninfo, Amparo Martínez explica las claves andaluz de' Un perro. 80 Años después que 'se exhibe en la Lonja. Irene Antón, Editora.

Secciones: Los Elegidos de Borradores

 

Pepín Bello, Dalí y Lorca.

Borradores Dedica esa noche, a las 0,25 horas, de martes a miércoles, un especial sobre el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

 

La actuación musical corre un cargamento de Alicia y Coco Fernández: la cantante aragonesa (que Formó dúo con Carlos Malicia e integración Almagato) y el pianista uruguayo, afincado en Zaragoza desde hace 18 años, Interpretan dos temas: "Chacarera de las piedras 'de Atahualpa Yupanqui y "Primera llama" de Coco Fernández. Alicia y sus trayectorias repasan Coco y explican un nuevo proyecto: un dúo con temas latinoamericanos básicamente.

 

Acuden al plató la narradora Patricia Esteban Erlés, que acaba de publicar una colección de trece cuentos, 'Azul Ruso' (Páginas de Espuma), donde narra historias inquietantes VINCULADAS A LOS gatos, una de Las iguanas, al amor y al desamor, ya la irrupción de lo extraordinario y lo terrible en la vida cotidiana. Concha Jiménez, Concejala de Cultura de Jaca, explica el proyecto 'La mano que mece la pluma': un conjunto de mujeres, casi todas viudas, de escritores y poetas de los años 50 se repararon en la ciudad altoaragonesa y repasaron la vida de sus maridos (Ángel González, José Agustín Goytisolo, Claudio Rodríguez, Carlos Barral, Carlos Bousoño, etc) y su propia Existencia, y reflexionaron sobre la convivencia, La Creación, los hijos, la amistad, etc Esos encuentros cristalizaron en un libro, 'La mujer del poeta "(Mira Editores), que ha escrito Olga Lucas.

 

El El Zaragozano Iriarte vio asi 'Quijote' en la venta.

Del Paraninfo de la Además, se ofrecen Distintos reportajes: la comisaria de arte y Vicerrectora universitaria Concha Lomba hace de guía por la exposición 'Selecta' Universidad de Zaragoza y REPASA las Distintas obras de El Greco, Cranach, Iriarte, Sorolla, Julio Romero de Torres, Picasso, Saura, Viola o Pablo Serrano, entre otros. Amparo Martínez desmenuza los secretos y las claves de la muestra »Un perro andaluz  80 Años después ", que se exhibe en la Lonja y que rinde tributo a la cultura de vanguardia, a los años de la Residencia de Estudiantes, un Buñuel, Luis La formación de y sus amigos de Dalí, Lorca y otros muchos. La joven editora Irene Antón, de Errata Naturae, analiza su catálogo y Algunos de los autores y libros que han publicado niño como Jean Genet y "El Criminal", Reyes Mate y "una o La herencia del olvido" (Premio Nacional de Ensayo) Los Soprano monografía colectiva sobre la serie televisiva '.

 

Irene Antón habla de 'El niño penal "de Jean Genet.

Borradores se completa con un capítulo de Recomendaciones: libros de Sol Acín, Ana Alcolea, Blanca Andreu y Helen Garner.

Borradores. Aragón Televisión. Esta noche, de martes a viernes 0.25 horas. Redacción: Ana Catalá Roca. Producción: Isabel Alcaine. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Realización: Teresa Lázaro. (La foto es de Jasper Johal).

09/03/2010 11:23 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas aragoneses. No hay comentarios. Comentar.

LA MALLORCA DE JOSÉ CARLOS LLOP

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El pasado noviembre, durante una breve estancia en Dublín, conocí a José Carlos Llop, a quien había leído con mucho entusiasmo: sus diarios, su poesía, algunas de sus novelas. José Carlos Llop tiene muchos seguidores en Zaragoza: el poeta, narrador y activista cultural Fernando Sanmartín es el presidente de su club de fans y un lector entusiasta de sus libros, como lo son Julio José Ordovás y José Luis Melero, entre otros. José Carlos Llop me causó una impresión inmejorable, igual que su mujer: es un tipo cercano, afable, con un gran sentido del humor. Parece saberlo todo de la literatura. José Carlos habló allí de su nuevo libro, La ciudad sumergida, que publica estos días en RBA. La nota que sigue pertenece al equipo de comunicación de la editorial, con Itziar de Francisco a la cabeza.

 

La ciudad sumergida (RBA) es el viaje literario que emprende José Llop por su ciudad, la ciudad de Palma de Mallorca. Como un paseante atemporal, el autor inicia un recorrido por la geografía histórica de la ciudad, a la vez que lo hace también por su geografía personal, plagada ésta de personajes cercanos, algunos anónimos, que constituyen el particular mapa de uno mismo, además de figuras como Borges,  Carlos Meneses, Zsa Zsa Gabor, Jean Seberg, Joan Miró o Miquel Barceló. Estos y otros personajes del pasado y del presente conforman el universo del palmeño con los que transita por cafés, tertulias o por los viejos locales de antaño, los cuáles contenían una banda sonora propia, antros en los que se oía de madrugada a Demis Roussos, Las Grecas o Lou Reed, corrían los años 60 y 70. Evocaciones a tiempos pasados, cargadas muchas veces de una sutil nostalgia que camina en paralelo entre la pasión y el rechazo que puede suscitar el lugar al que uno pertenece. Una mirada panorámica que rememora la ciudad de Palma, la cual respira  historia y donde habita el recuerdo latente de muchas historias vividas entre los límites de la ciudad portuaria.

 

 

José Carlos Llop Carratalá (Palma de Mallorca, 1956). Escritor mallorquín, conocido por su faceta de poeta, novelista y ensayista. Su obra destaca por tener un gran componente autobiográfico, se le reconoce como un gran diarista de su generación. Traductor en varios idiomas, crítico literario y colabora en prensa en diarios como ABC, Diario de Mallorca, entre otros. Es traductor del Premio Nobel de Literatura Derek Walcott, Llorenç Villalonga, Josep Meliá, Patrick Modiano y Biel Mesquida Amengual. Parte de su obra ha sido traducida en Francia, recibiendo el Prix Écureuil de Littérature Étrangére en 2008.

*Esta foto pertenece a los archivos de 'El mundo'.

 

09/03/2010 11:03 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores. No hay comentarios. Comentar.

LAS MUJERES DE CANO

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LAS MUJERES DE CANO

 

Esta tarde, a las 20 horas, en la Casa de la Mujer, José Luis Cano inaugura su exposición ‘Mujeres’, compuesta por 35 retratos de mujeres famosas del siglo XX: desde Marilyn y Ava Gardner a Isak Dinesen, Marquerite Yourcenar o Marguerite Duras hasta Pilar Bayona. Y Frida Kahlo. Y La Bella Otero. Y María de Ávila. Cano me ha pedido un pequeño texto.  Este es el que aparece en el catálogo.

 

Para mí el nombre de José Luis Cano Rodríguez, Cano a secas, Canico, está asociado a dos cosas: a los carteles de las fiestas del Pilar, que ganó en varias ocasiones, y al periódico El día de Aragón. Antes de conocerlo, lo seguía y, a través de él, intentaba entender el humor somarda, directo, sin perfil, ese humor que usan los labradores, los pastores, los comerciantes, la gente de a pie y de a caballo, un humor que va directo al grano y que rara vez retrocede por temor a la mala conciencia o al complejo de culpa. Solo así se le puede decir a un presidente de Gobierno de Aragón en el bocadillo de una viñeta: “Pintas menos que Pichorras en Pastriz”.

Cano me ha parecido siempre un contador de historias y a la vez un creador conceptual o conceptista. Se educó con Gracián, con Buñuel, con Miguel de Molinos, con los pensadores de aquí de allá y, sobre todo, encontró su propio estilo a través de una suerte de revelación: los aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados padecían esquizofrenia. Podía abrazar la noche y el día a al mismo tiempo, abrasarse en la ternura y la brutalidad, alternar el pragmatismo y el sueño, la aventura y la utopía, como si nada, y solían vivir en un ardiente conflicto de identidad. Cano luce otro rasgo decisivo: posee un sentido artesanal de su oficio. Es pintor, ilustrador, dibujante, filósofo y narrador en corto o en aforismo, le apasiona la glosa y el pastiche, y eso lo desarrolla con inteligencia y con su continua picardía, pero además lo hace manchándose las manos, enredando en el estudio, en los montes de Cuarte, en las afueras de Valdefierro o en el corazón del Moncayo. O jugando en el ordenador hasta que la noche se transforma en día y pesadilla. O hasta que su nieta le dice: “Basta. Basta ya, pesado. A jugar. A jugar conmigo”.

En todos estos años, Cano ha crecido. Quizá no de estatura, pero ha acabado por hacerse un artista casi infinito, casi ilimitado. Un gigantón del color, de los trazos y de la interpretación de las almas más aviesas. Es capaz de ser él mismo, rabiosamente él mismo y tal vez insondable (oscuro, sentimental, con un talento que desarma), y ser muchos otros: Picasso, Goya, los pintores de vanguardia, un clásico olvidado del Renacimiento o del Barroco. O quien se le antoje. Su propia curiosidad exalta su trayectoria, su erudición deslumbra, y tiene un don especial para el homenaje, la cita, el diálogo con el genio. Ahí están sus trabajos sobre Sender, Servet, Marcial, María Moliner, Goya, el conde de Aranda, Odón de Buen, Baltasar Gracián, Julio Alejandro, Avempace; ahí están sus caricaturas cubistas de Retratos imaginarios o de Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados, por citar algunos ejemplos.

José Luis Cano Rodríguez, Cano a secas, bebe en muchas fuentes. Sin desdeñar el magisterio de su padre. Cano es una factoría de creación y de invención. Y un amanuense del retrato. Desde hace muchos años, más de quince tal vez, ha trabajado una serie de Mujeres contemporáneas, anterior, muy anterior a las mujeres sitiadas de la Guerra de la Independencia. Al principio eran cuarenta; luego fue añadiendo otras, restó algunas, volvió a sumar, se enamoró de algunas diosas contemporáneas como Wislawa Szymborska. Cano siempre es impredecible. Le gusta sorprender, inquietar, desconcertar; le gusta que salgas de una de sus exposiciones un tanto perplejo, como si te hubieran propuesto un acertijo o un problema de cálculo de difícil resolución que te mantiene insomne tres noches completas. En sus retratos de mujer vuelve a dar lo mejor de sí: de entrada, ofrece una carga de profundidad. Retrata y atrapa una actitud, una forma de estar en el mundo, las huellas del tiempo y sus sombras, como sucede con Colette. Retrata y destapa el territorio sombrío y afanoso de una personalidad, como con sucede con Marie Curie. Mira a La Bella Otero y muestra su superficialidad, su amor al lujo, su pasión por el ornato y también su seguridad en sí misma, esa forma ostentosa de alegría. Mira y siempre encuentra recursos, peripecias, gestos, incluso tragedia o un aire de suficiencia, como podría sugerir esa Virginia Woolf que fuma en boquilla tan gustosamente, con esa clase tan espontánea como trabajada que no anticipa, creo, su suicidio.

José Luis Cano Rodríguez, Cano, también se muestra cómo es. Irreverente, agudo, políticamente incorrecto. Lo hace en su blog, en Heraldo de Aragón, en sus libros, en todo cuanto toca. Igual que hacían David Levine o Goya, es cómplice y crítico, es entrañable y sarcástico. Si entrevé un talante complejo lo muestra, con la crueldad justa, con una sinceridad mitigada. Cano es un enamorado de las mujeres. De eso no hay duda. Un soñador, un artista del deseo, un calígrafo de la belleza y sus rincones oscuros. Y a la vez un caricaturista. Por eso estos retratos contienen ironía, admiración y cariño. Son un tributo a la mujer, a su tarea intelectual, a su dimensión artística, a la conquista de la igualdad, a su constante batallar en busca de un lugar al sol. Si la pintura es estupenda, y lo es, variada y profunda, ¿qué vamos a decir de los textos? Cano es un ilustrado, un heredero de Ramón Gómez de la Serna y de Borges (y la idea no es mía: la acuñó hace años José-Carlos Mainer, que no es hombre proclive al halago gratuito), es ingenioso, divertido, y maneja como nadie el doble sentido y la brillantez. Parece un hijo descarriado de Duchamp. Su visión es como la flecha de Guillermo Tell: acierta de pleno en el corazón de la manzana que campa sobre la cabeza. Por ejemplo dice: “María Callas 1923-1977. Soprano estadounidense de origen griego, apodada ‘La Divina’, muy dotada para los papeles trágicos, tanto dentro como fuera de la escena”. O “Lou Andreas Salome, 1861-1937. Intelectual rusa que, habiendo sido musa de Nietzsche, amante de Rilke y discípula de Freud, no se consideraba ejemplo para nadie”. Así resume la vida de Pilar Bayona: “Pianista española, cosmopolita en su juventud y zaragozana en su madurez, murió atropellada por un coche cuando iba a ver a la Virgen”.

Así es Cano. Así son sus mujeres. Estas sombras, estos mitos, este arrebato de dignidad. Así nos enseña él a amarlas y a seguir su camino en la rebeldía, en la memoria y en la vida.

09/03/2010 09:39 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas. No hay comentarios. Comentar.

ULLÁN Y SU MUNDO, EN CÍRCULO

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José-Miguel Ullán, "Visto y no visto".

 

Comisariada por Manuel Ferro y Jesús Marchamalo la muestra plantea un amplio recorrido por la vida y la obra de este singular poeta de voz única, nacido en Villarino de los Aires, Salamanca, 1944, y fallecido el pasado año en Madrid. 

 

Periodista, agitador cultural en los más diversos campos, guionista y presentador de televisión, artista más o menos secreto, exquisito editor… La exposición que ahora presenta Círculo de Lectores abunda, ya desde el propio título, en ese mundo de ilusiones ópticas, de presencias y ausencias, revelación y enigma. Un recorrido que ilumina a un Ullán que se resiste a ser etiquetado, y que mantiene en sombra, apenas sugeridas, zonas todavía inexploradas. 

 

Dividida en dos salas, la exposición ofrece una amplia muestra de sus trabajos con artistas -Chillida, Vicente Rojo, Sempere, Miró- entre los que cabe destacar el libro Anular, con grabados de Tàpies, que puede verse, por primera vez, desplegado –más de doce metros-, así como sus agrafismos –tintas, papeles, recortes, intervenciones- a medio camino entre el arte y la poesía visual.

La otra sala recoge buena parte de sus primeras ediciones, además de manuscritos, una selección de sus aportaciones poéticas en el campo de la poesía evidente, y bajo el título convivencias, un sugestivo conjunto de objetos y presencias: bolas de cristal, piedras, máscaras, conchas, de los que gustaba rodearse.

Visto y no visto permite ver, en suma, la amplia dimensión de un personaje sin duda singular, probablemente esquivo y desde luego irrepetible.

La exposición permanecerá abierta hasta el día 20 de mayo, en el Centro Cultural de Círculo de Lectores en Barcelona, Colsell de Cent, 323.

 

*Este texto y la foto me las ha remitido Jesús Marchamalo.

08/03/2010 23:28 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

SANDRA ANDRÉS BELENGUER...

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¿Cómo ha sido la experiencia de ‘El violín negro’?

 

Desde que comencé a escribirlo hasta verlo editado y en las librerías, la experiencia ha sido realmente enriquecedora. Estoy segura de que a cualquier escritor novel como yo, le habrá sucedido lo mismo y en mi caso al ser mi novela una referencia a la leyenda del Fantasma de la Ópera la sensación ha sido maravillosa. Puedo asegurar que he cumplido un sueño.

 

¿Qué te ha aportado, te ha dado seguridad como escritora?

 

Evidentemente, el hecho de escribir y ser editada, te proporciona poco a poco la experiencia de entrar en este mundillo que por lógica me era desconocido hasta ahora. Es muy gratificante ir sabiendo que lo que has escrito durante meses, los lectores te dan su respaldo con comentarios y reseñas muy positivas, así como que en las librerías te digan que tu libro está siendo muy bien recibido por el público. Todo ello y de una forma casi imperceptible, me va dando fuerza y ánimos para seguir escribiendo y enfrentarme con nuevos proyectos.

 

¿Hasta dónde quieres llegar?

 

Creo que en el ánimo de cualquier escritor está el afán de superación y de intentar mejorar su literatura y sus historias. Éste es también mi caso y quisiera llegar a ser una buena escritora. Siempre trataré de crear historias que agraden a los lectores y que a mí me hubieran gustado leer. Así espero seguir haciéndolo en el futuro.

*La foto la he tomado de aquí: http://alexcampoy.blogspot.com

 

08/03/2010 22:59 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores. No hay comentarios. Comentar.

CECILIA DE VAL: FOTOS DE CUENTO

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¿Crees que se vive un buen momento en la creación de mujer en Aragón?
 Estoy muy interesada por el arte realizado por mujeres concretamente, me parece muy interesante, yo tengo muchas referencias de artistas mujeres, me fascina su visión, su lenguaje y su estética (Cindy Sherman es una artista de referencia para mí). Aragón efectivamente está viviendo actualmente un buen momento en la creación en manos de mujeres. Ya se puede hablar de un número considerable de artistas de todos los ámbitos (artes plásticas, audiovisuales, música) que están destacando en el panorama artístico nacional, esto es algo que me pone muy contenta pues pienso y deseo que esto vaya creciendo.

 ¿Tiene un significado especial para ti el Día Internacional de la Mujer? 
El Día Internacional de la Mujer, para mí es un día importante pues aunque esto es una lucha de todos los días, representa simbólicamente grandes esfuerzos y sacrificios de muchas mujeres valientes a las que tenemos que agradecer nuestra actual situación. Y también nos recuerda que hay que seguir esa lucha ya que por desgracia todavía existen muchas situaciones injustas.
 
¿Podrías definir tu estética?

Mi estética está influenciada mucho por la pintura, hago una fotografía en la que muy poco hay de casual, medito mucho las imágenes antes de realizarlas y aunque trabajo en series busco que cada imagen hable por sí misma, abordo temáticas como la identidad, la niñez, el miedo, el subconsciente…

08/03/2010 22:49 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos. No hay comentarios. Comentar.

BLANCA BK: NOTAS DE ILUSTRACIÓN

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¿Cómo ves el panorama de la ilustración y de la creación de mujer en general?
En estos momentos, pese a la crisis, existe un gran movimiento por parte de creadoras e ilustradoras aragonesas a nivel nacional e internacional. Hay mucho talento y mucho nivel. Detrás de cada una hay mucho trabajo, mucho esfuerzo, muchas ganas de enseñar y de compartir el arte de la ilustración, sobre todo en el ámbito infantíl. Afortunadamente cada vez hay más demanda entre los niños.


¿Hay algunos nombres de mujer que te parecen especialmente significativos?
Por supuesto, uno de ellos es la multipremiada Elisa Arguilé que es un gran referente para todas nosotras. Otras grandes artistas aragonesas son Eva Armisén, o Silvia Bautista, quizá menos oídas en la tierra aragonesa pero sí mucho en el terreno nacional. Silvia Bautista, con sus delicados y elegantes collages, publicó el año pasado en Japón, y Teresa de la Cal, cuyo estilo abstracto me inspira muchísimo.

08/03/2010 22:42 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Ilustradores. No hay comentarios. Comentar.

EL CONCIERTO DE EMILIO CAO

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Escribe desde Granada Manuel H. Mateo,compañero de la Universidad Laboral Crucero Baleares, de la promoción 1973-1978:

“…para mí fue inolvidable aquel concierto de Emilio Cao ¿Me creerás si te digo que precisamente este fin de semana he conseguido escuchar de nuevo ese disco suyo? Yo tuve el LP pero no se volvió a reeditar en Cd y un gran amigo Juan Antonio García Cortes "Pele" lo ha pasado a formato digital y llevo todo el día escuchándolo de nuevo... Me asombro porque sin falar galego (soy de Granada) recuerdo, aún hoy en día, todas las letras del disco, un trabajo seminal en la música folk, no solo de Galiza si no del Folk en la península. No sabes cómo me ha alegrado ver tu comentario precisamente hoy que llevo todo el día tarareando a Emilio Cao”.

**Para Manuel esta foto de Emilio Cao.

08/03/2010 16:40 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Músicos. No hay comentarios. Comentar.

GEMA RUPÉREZ, UN DIÁLOGO

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¿Tiene algún significado para ti el Día Internacional de la Mujer?

Mujer soy todos los días y así creo que tendría que valorarse. En este día haré lo que más me satisface: pintar. Pienso que el 8 de Marzo sirve para revisar el pasado y reflexionar sobre la situación actual de la mujer y esto me parece muy importante.

 

¿Qué relación estableces entre arte y mujer?

En mi trabajo se reconoce fácilmente, que ha sido ejecutado por una mujer, no es algo que elija, simplemente sale de mí.

El arte precisamente no es un terreno fácil para la condición femenina y aún lo demuestran las estadísticas. Este año pude ver el porcentaje de mujeres en la participación de ARCO y realmente me pareció abrumador. Solo un 7% de artistas españolas en ARCO 2010!!! Creo que son datos muy significativos. Por otro lado cuando empecé la carrera de bellas artes, en las aulas la mujer predominaba, así que no entiendo que ocurre después. Supongo que entre otros, tiene que ver la historia, el mercado y la confianza.

 

*Estos días, Gema Rupérez expone en la galería Pepe Rebollo, con la artista madrileña María Ortega. Hace unos días, el fotógrafo Vicente Almazán pasó por la muestra y le hizo este retrato.

08/03/2010 11:59 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas. No hay comentarios. Comentar.

FRAGMENTO DE 'ANDÁBATA'

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ANDÁBATA-  OLGA BERNAD

 

FRAGMENTO DEL CAPÍTULO “MARIPOSAS A SUS ÓRDENES”

 

Por Olga BERNAD

Acababa de cumplir trece años y empezaba la primavera. En ese preciso instante, aún no sabía qué cruel es abril. Fue un abril frío, pero yo estaba jugando a baloncesto y tenía calor. El baloncesto es un juego rápido y te envuelve, te hace pensar y, a la vez, no te lo permite. Sigues sin pausa el balón deseado, te enreda la voluntad si sabes entregarte: fuerza y reflejos, aguante y rapidez, engaños, las ágiles cinturas, el salto hacia delante, el lanzamiento y esa gloriosa manera de acertar, el ruido del balón venciendo el hueco de la red y, luego, el breve aplauso que es como una tregua. El balón para el otro y continuar; más lucha, diversiones, enfados, el dolor del cansancio y la alegría del partido. Yo me concentraba tanto que me olvidaba de mí misma. Alguna vez paré y me di cuenta de que el agotamiento estaba a punto de hacerme vomitar, pero nunca le oía acercarse porque siempre jugaba con los cinco sentidos, porque íbamos perdiendo y eso puede cambiarse, porque íbamos ganando y eso es frágil hasta el final.


Llevaba aquellos pantalones de las niñas de antes, los azules de espuma, cortos y ajustados, la camiseta blanquísima, las medias largas hasta la rodilla y las John Smith que me daban suerte. Llevaba el pelo suelto y la sangre alborotada, y el esfuerzo hacía que me ardiesen los ojos y los labios y la punta de los dedos. Tenía mucho calor.


Logré rozar el balón en un pase muy torpe, la mano surca el aire y lo consigue, rompe la voluntad del contrario; toqué la piel rugosa de aquel balón pero no pude atraparlo. El silbido del árbitro sonó a la vez que mi fastidio, y yo corrí a recuperar el balón perdido, lo lancé con rabia contra el suelo antes de devolverlo con un golpe violento hasta la pista. Entonces le miré. Y él me miraba. Me miraba desde hace mucho tiempo, estaba claro. Aquel hombre me miraba de cerca y desde lejos. Me miraba. Era alto y me miraba en silencio, con una calma rara, quieto y callado en el margen de la cancha. Recuerdo la cazadora verde con la cremallera subida hasta arriba, las manos en los bolsillos, la tensión felina que sostenía sus hombros completamente inmóviles. Mirada interceptada. Fue como una exigencia y una súplica, y un ejército de mariposas a sus órdenes se metió en mis pulmones y llegó hasta mi estómago, un golpe de sangre me inundó las mejillas y no tenía nada que ver con el rubor, pero también, y también con un extraño orgullo. El corazón me latió debajo del ombligo. Me incliné ante él, apoyé las manos en las rodillas como una jugadora más, lo que ya no era, y recé por mi aliento.


No sabía entonces que en los breves segundos que pasaron mientras mi respiración se recuperaba y yo volvía a levantar la cabeza, se me estaba escapando la inocencia. Seguí jugando a baloncesto, seguí jugando en las conversaciones de mis amigas a tenerles miedo a ellos, y seguía temiéndoles, pero ya sabía que el deseo se iba a burlar del miedo cualquier tarde y que yo era capaz. Esa mirada llamó a todas las puertas, con su ritmo nuevo de selva antigua aparecida en medio de un campo de baloncesto. Tambores para mí, vibraciones sin ruido, olor de pólvora, y yo con un sabor metálico en la boca de boticaria inquieta que acaba de chuparse un dedo envenenado. Supe lo que quería: quería más. Esa conciencia clara, y la conciencia de que no podía decirlo, me hizo sentir mayor y sucia. Fuerte y débil. La fuerza que nos da lo que aprendemos, la que nos quita una pureza que nunca tiene dos oportunidades en la misma persona.


Después fueron cayendo las miradas de los hombres como la lluvia sobre un campo mojado.

Dejé de jugar a baloncesto, niñas nuevas formaron el equipo del colegio mientras yo paseaba, camino al Instituto, con novios y carpetas. Luego la Facultad y las oficinas y todas esas cosas que nos pasan. Alguna vez le veo caminar por el barrio. Me observa y me recuerda, pues ya nos conocíamos. Pasará los cincuenta. Yo arrastro el peso de mi alma por la acera, acaricio torpemente las llaves del coche. “Hola, guapa”.


Creo que no sabe nada.

 

 

*Olga Bernad, autor ade ‘Caricias perplejas’, acaba de publicar su primera novela. Un día, el traductor, poeta y editor Antonio Rivero Taravillo leyó varios fragmentos del libro. Olga lo concluyó y en muy poco tiempo le ha preparado una bella y elegante edición. Este texto es un fragmento del libro. La foto es de Iosif Badalov.

08/03/2010 01:14 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores. No hay comentarios. Comentar.

ALBERTINA AZÓCAR DE CHILE

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Un día cayó en mis manos ‘Confieso que he vivido’ de Pablo Neruda. Y me impresionaron su vocación de escritor, una aventura de amor en el pajar, de noche y con una misteriosa mujer madura, y su ir y venir como cónsul. En la Biblioteca de la Universidad Laboral de A Coruña, alguien me descubrió un magnetófono portátil, que te dejaban llevar a casa tres días con un par de discos de vinilo. Miré lo que había y descubrí una grabación de los ‘Veinte poemas de amor y una canción desesperada’. Para entonces, Chile ya empezaba a entrarnos en la sangre a través del canto general de Víctor Jara, Quilapayún e Inti Illimani. Neruda era una referencia inexcusable para todos. Y para mí, con su voz lenta y cadenciosa, de inefable melancolía aguardentosa, sería una revelación. Aquel fue un libro y un disco especial, maravilloso, el cántico de la adolescencia con su abanico de fatalidad exagerada. Sonó muchas veces aquella voz, sonaron aquellos versos, mientras caía la lluvia y se enrabietaba el mar. Luego, hallé una correspondencia de Neruda con una mujer estilizada y elegante que se llamaba Albertina, Albertina Azócar, y que inspiró aquellas composiciones. Yo también me enamoré de aquella mujer que paseaba por Valparaíso con la displicencia desdeñosa de un ángel de Giacometti. Aparece una ‘Antología general’ (Alfaguara) de Neruda y la he abierto por uno de aquellos versos que Neruda pronunciaba con su voz arrastrada. Y he vuelto a acordarme de Albertina a caballo con “sus ojos claros como lagos dormidos”, del joven Neftalí Reyes y de tantas palabras arteriales, y de otros nombres: Rolando Mix Toro, José Donoso, Lucho Sepúlveda, Gabriela Mistral, Nicanor Parra, Víctor Jara, Allende, Isla Negra... Todos ellos fueron decisivos para que muchos, muchos, llevemos a este azotado Chile en el corazón.

*Arriba, el manuscrito original de 'Me gustas cuando callas...'

08/03/2010 01:06 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores. Hay 2 comentarios.

DIÁLOGO CON GRACIELA DE TORRES

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Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La profesoray realizadora Graciela de Torres (Zaragoza, 1977) habla del cine, de sí misma, de su tiempo y del gran momento del mundo audiovisual en Aragón.

 

 

¿Cómo está el cine dirigido por mujeres?

Todavía resulta extremadamente chocante ver que el cine dirigido por mujeres es una pequeña minoría dentro de un gran sistema. Como ejemplo más ilustrativo tenemos los premios Óscar, donde sólo han obtenido el "Óscar a la mejor película extranjera" dos mujeres, Marleen Gorris (Antonia's line, 1995) y Caroline Link (En algún lugar de África, 2002), y es ahora en 2010 cuando una directora, Kathryn Bigelow (En tierra hostil), parece tener claras posibilidades de conseguir el "Óscar al mejor director". Mejor paradas salen las estadísticas en los Goya, ya que han sido reconocidas como mejores directoras Pilar Miró, Icíar Bollaín e Isabel Coixet, pero aún así, en más de dos décadas de festival, siguen siendo resultados demasiado desproporcionados.

Kathryn Bigellow, directora de En tierra hostil.

A pesar de todo, en el panorama internacional destacan directoras de cine sumamente interesantes, que nos hacen augurar un futuro prometedor para las cineastas; valgan como ejemplo algunos nombres, entre otros muchos, como el de Lucrecia Martel (argentina, de quien estoy deseando ver su próxima producción, El eternauta), Claudia Llosa (peruana, La teta asustada, 2009, nominada también al "Óscar a la mejor película extranjera"),  Courtney Hunt, (estadounidense, Frozen River, 2008), Sophia Coppola (estadounidense, Lost in translation, 2003), Miranda July (estadounidense, Tú, yo y todos los demás, 2005),  Samira Makhmalbaf (iraní, A las cinco de la tarde, 2003), Keren Yedaya (israelí Or, mon trèsor, 2004), Annemarie Jacir (palestina, La sal de este mar, 2008) o la española Isabel Coixet, que también ha destacado en la realización de spots publicitarios.

Claudia Llosa, autora de La teta asustada, en el centro.

Por lo general estas realizadoras crean películas sobre mujeres que expresan su realidad, a veces como reflexión, a veces como denuncia. 

¿Estamos en un buen momento, es distinto a otros? ¿Qué líneas se siguen, qué estéticas son las dominantes?
Donde creo que se está viviendo un gran momento para el cine realizado por mujeres es en la actualidad aragonesa. Tenemos nombres que ya están consolidando una importante trayectoria profesional, de entre los cuales estaría a la cabeza Paula Ortiz, pero también hay otras directoras que se han hecho notar en el panorama nacional como Pilar Palomero, Pilar Gutiérrez, Marta Horno, Irene Bailo, Noemí Lana-Renault, Sonia Llera, Miriam Reyes o Laura Sipán; Vicky Calavia, programadora y activista del cine aragonés también ha dirigido, o María Rubio, que además de realizadora, es directora del O’buxo, festival ya consolidado.

No olvidemos también que las Productoras aragonesas y Aragón Televisión están llenas de grandes mujeres profesionales en la parte técnica del lenguaje audiovisual, donde destacan las realizadoras Teresa Lázaro, Yolanda Liesa, Rocío Ibarra o Irene García.
Contamos además este año con el estreno del "I Festival Aragonés Cine y Mujer", que se celebrará en Andorra (Teruel) en mayo, y la casi inmediata "Muestra Internacional de cine realizado por mujeres", que tiene sede en Zaragoza, Huesca y Teruel, y ya va por su XIII edición.


¿Cuál sería tu propio camino, tu poética de realizadora?

En mi adolescencia, el cine que me sugirió por primera vez una lectura 'activa' de su lenguaje fílmico estaba hecho por mujeres: fueron Jane Champion (neozelandesa, Un ángel en mi mesa, 1990, El piano,1993) y Sally Potter (inglesa, Orlando, 1992) las directoras que me conmocionaron.

Fotograma de Hiroshima, mon amour, de Resnais. Con guión de Duras.


En la actualidad creo que influyen mucho en mí Agnès Varda, por su lenguaje documental o Marguerite Duras, por hacer trascender la relación entre el cine y literatura. Me interesa especialmente el cine experimental, pienso mucho en una de sus precursoras, Maya Deren, así como en una de sus herederas, Peggy Ahwesh, cuya adaptación de Le mort de George Bataille (The Deadman, 1990) me ha impresionado mucho. De entre las experimentalistas españolas, destacaría también mi interés por Laida Lertxundi.


Ahora toca ir a la próxima Muestra de Cine realizado por mujeres donde seguro encontraré nuevas influencias, que empieza, entre otros nombres, con el de la estadounidense Barbara Hammer.

08/03/2010 00:57 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Artistas. No hay comentarios. Comentar.

1978, ZARAGOZA: FOTO DE VERANO

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Recibí otra carta de Guillermo López Pérez, de Venta de Baños (Palencia):

 

Cuando acabé en La Coruña fui un año a la Universidad de Alcalá de Henares para hacer Telecomunicaciones. Solo aguanté ese año. Después fui a la mili, donde hice el CIR en Zaragoza (que contradicción, yo fui a la mili y tú huyendo de ella…) y después a Jaca. Acabada la mili, me vine a mi pueblo, Venta de Baños, trabajé en varios sitios y finalmente entré en mi empresa actual, donde llevo 24 años.

 

*Guillermo ha colgado en el blog de la Universidad Laboral de 1973-1978 una foto que yo no recordaba y en la que me ha costado reconocerme. Lo más gracioso es que esa foto está tomada en junio o julio de 1978 en Zaragoza. Meses más tarde, me trasladaría yo a orillas del Ebro. Y no solo eso, Guillermo ha colgado una grabación, con un montaje fotográfico, de uno de mis temas preferidos: ‘Fonte do Araño’ de Emilio Cao.

07/03/2010 20:13 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Temas gallegos. Hay 1 comentario.

DOS FOTOS MÁS DE IOSIF BADALOV

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Esta foto -y la del post anterior dedicado a un cuento del escritor de Mallén Santiago Gascón, autor de un personal libro de relatos, ‘Manila’ (Xordica)- pertenece a un deslumbrante fotógrafo ruso Iosif Badalov, del cual he hecho ya otra entrada exhaustiva de fotos.

 

No sé mucho más de él, pero he visto su trabajo y es espléndido, tanto en blanco y negro como en color.

07/03/2010 11:41 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Fotógrafos. Hay 1 comentario.

UN CUENTO DE SANTIAGO GASCÓN

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Para Adela Sluger Bohoslavsky, en su tierra prometida.

 

MOISÉS BOLDSTEIN

Por Santiago GASCÓN

 

 

 

 

Una noche más, Moisés Goldstein ve marchar la corriente del Hudson, como si se tratara de algo más que simple agua, como si no fueran millones de gotas de lluvia, sino un cuerpo oscuro que corre decidido a encontrar la bahía, del mismo modo que las lágrimas han buscado el camino de sus ojos, tantas veces, sin encontrarlo.

Hoy su llanto se ha abierto cauce violentamente. Se desbordó esta mañana en el Café d´Ángello, cuando todas las cadenas de noticias mostraban, una y otra vez, la cara de ese niño aterido de espanto en medio de un tiroteo en Jerusalén. Una bala ha destrozado los sueños, ha disparado las pesadillas contenidas de Moisés y le ha obligado a vomitar en la acera con la misma fuerza que su memoria arrojaba los recuerdos que tan bien había guardado bajo llave. Al descorrer la persiana de su relojería, el vidrio ha vuelto a mostrarle el rostro del miedo y desde ese instante no ha cesado de llorar, de escuchar voces y de ver caras que no quería ver.

 

Moisés Goldstein nunca fue salvado de las aguas, ni llegó a tratar con Dios cara a cara; pero sabe que alguna vez cruzó un océano y que erró durante más de cuarenta años por el desierto de la vida, buscando su tierra de promisión. Su tierra prometida en nada se parece a Canán, ni ha llegado a encontrarla en la próspera América donde se instalaron sus hermanos. Su tierra prometida tiene el candor de la leche y una mirada de miel, su tierra prometida se llama Hanna, a quien una vez, sólo una vez, pudo abrazar y besar.

Él sólo era un muchacho retraído al que se le amontonaban las palabras, un aprendiz de relojero sin horizonte. Comprendió pronto que la vida le había colocado a Hanna demasiado lejos de sus brazos y aún así, nadie se explicó que reuniera coraje para pedirle al viejo Kolberg la mano de su hija menor, ni menos que el padre se tomara en serio sus pretensiones.

Aceptó aguardar cuatro años, en los que se desposaran las cuatro hermanas mayores, en los que tuviera ocasión de prosperar en su negocio para ofrecerle el hogar que merecía. Cuatro años en los que contó los días y las horas con sus minutos en los infinitos relojes que multiplicaban la espera y, cada vez que pensaba en ella, un relámpago le recorría los brazos desatendidos.

Fue en ese tiempo cuando destrozaron las lunas de su comercio, las de cualquier tienda hebrea y le cosieron la estrella de David a su abrigo. Después, fue obligado a mudarse al gueto y no sintió ningún miedo porque, desde su ventana, podía observar, más de cerca, cómo Hanna encendía los atardeceres.

La fecha de su boda se había fijado para el final del Sawot, pero nunca llegó ese día, su sueño saltó en pedazos como estallaron los cristales aquel nueve de noviembre. Entonces sí se alarmó y cuando marchaban en aquel tren atestado de gente muda, pensó que se había detenido el péndulo de sus vidas. Para siempre se detuvo, aunque los relojes del taller se empeñen en seguir andando inútilmente y su cuñada observe, en cada Rosh Hashana, que los años vuelan cada vez más rápidos.

Todo eso lo recuerda, lo que vino después, no. No porque tenga enferma la memoria, sino porque decidió no grabar esas imágenes para poder seguir viviendo.

Hoy, los ojos de un niño palestino le han roto los diques y sus recuerdos han dejado de ser sensaciones sueltas, fotogramas mutilados. Ha vuelto a ver a todos sus parientes con los ojos afiebrados y convertidos en esqueletos vestidos a rayas, escucha a cada momento, los gritos de los militares y los culatazos, el sonido de las armas. Ha comprendido por qué siempre le despierta una bala cruzando la madrugada. Hanna, Hanna, Hanna, ya nunca podrás hablarme. Tiene ante sí otra vez esa pirámide de cadáveres y el humo negro saliendo de las chimeneas. Recuerda, ahora con todo detalle, unos tanques vomitando a aquellos hombres que hablaban ruso y, sobre todo, regresa a las orillas de su memoria, la imagen de haber estrechado entre sus brazos a su tierra prometida, a ese cuerpo de leche y miel que tan sólo era un montón de huesos al que los rusos pretendían dar sepultura.

Pero sabe que todo eso es un mal sueño, una pesadilla insana que quiere volverle loco. El número de su muñeca no es ninguna alucinación, lo lleva marcado en la piel, igual que las reses - AU-3821-M -, por eso ha vestido siempre camisas largas, porque no le gusta que sus clientes se le queden clavados con la mirada humedecida, como si no pudieran ofrecerle nada más que compasión.

No, Moisés no recuerda, nunca ha querido recordar el tiempo de las plagas. Sabe, eso sí, que atravesó el mar, aunque no pueda ofrecer pruebas de si fue en barco o a pie; y que su hermano David y Hëide, su cuñada, se han ocupado de él hasta la fecha, permitiendo que trabaje en el taller y se siente a la mesa cada noche para dar gracias a Dios por el pan.

Sus hermanos descolgaron los espejos de la casa y de la tienda, para que Moisés siga siendo, por siempre ese muchacho taciturno que todavía vive en el gueto atento a espiar los movimientos de Hanna. No hay aparato de televisión, no llegan los periódicos y sólo hablan de temas intrascendentes, porque saben que el tiempo se detuvo, para siempre, en ese ser.

Pero esta mañana Moisés quiso desayunar en D´Ángello, y sus ojos quedaron atrapados en las noticias, en las imágenes de un tiroteo, en una bala que hería para siempre los sueños de un niño, y vomitó en plena calle, y a su conciencia afloraron las más terribles pesadillas, y apenas reunió fuerzas para levantar la persiana y ver a ese anciano de pelo blanco que lloraba frente a él.

 

Moisés Goldstein observa en la oscuridad la masa negra del Hudson, sabe que todas sus lágrimas se fundirán para siempre en el río, lo decidió al ver que la luna del comercio le devolvía la imagen de ese viejo asustado y hubiera deseado que estallaran los cristales, y no esa cosa extraña que se ha roto tan adentro, haciendo que su vida salte en mil pedazos. Hanna, Hanna, Hanna… ya nunca podré besarte.

No está triste, no está más triste que otras noches, siente próximo ese país de leche y miel que se llama Hanna. Confía en que ella, convertida en la hija del faraón, lo rescate de entre los juncos y le entregue las caricias y los besos que la vida le ha robado.

 

07/03/2010 01:00 Autor: Antón Castro. Enlace permanente. Tema: Escritores. No hay comentarios. Comentar.


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