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GONZÁLEZ SAINZ EN PORTADORES

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J. Á. GONZÁLEZ SAINZ HOY EN LOS PORTADORES DE SUEÑOS

Esta tarde, a las 20.00 horas, en Los Portadores de Sueños, José Ángel González Sainz presentará su nuevo libro: 'El viento en las hojas' (Anagrama), compuesto por siete cuentos que exploran algunos de los temas esenciales de la vida: el deseo, la libertad del amor, el mal, la vejez, la belleza, el miedo. José Ángel, soriano que pasó algunos instantes en Zaragoza en su adolescencia, ha residido en Barcelona, en Venecia y ahora lo hace en Trieste; es un escritor meticuloso, preciso y poético, que busca la trascendencia, la filosofía y la perfección en una litratura muy elaborada, llena de talento, de hondura y de intensidad. El escritor, autor de novelas como 'El mundo exasperado' y 'Ojos que no ven', conversará con el escritor y crítico literario Julio José Ordovás.


ANAGRAMA EXPLICA ASÍ EL LIBRO: 

El sonido del viento que acaricia las hojas es el ritornelo que recorre estos relatos de González Sainz. Y susurra acerca de la vida y la muerte, del inexorable paso del tiempo o el ajuste de las cuentas de una vida, pero también de la sensualidad de los cuerpos y el enigma del deseo. El motivo sonoro puede acompañar el lento caminar de dos ancianos que se enfrentan a la crueldad de un joven de insultante belleza, o asemejarse al siseo de la puerta giratoria de un viejo café, donde unos niños entran y salen, un hombre observa y descifra la secreta belleza de una mujer, y otro anuncia su próxima muerte a sus amigos de toda la vida. O asociarse al goce de una niña que sopla pompas de jabón en el pretil de un puente e ignora a su madre que la mira con los ojos del miedo... Otras veces, lo que trae el viento que agita el follaje es la seductora sonrisa de una vendedora de helados, los vericuetos de la vida conyugal, el sabor a limón del amor. O la inasible imagen de una mujer detrás de un escaparate ante el que uno de los narradores pasa obsesivamente cada día para verla, para contemplar ese cuerpo no sabe si escultórico o quitahípos o quitaaliento. Y para mirar a los que la miran. «Nos precipitamos», reflexiona uno de los narradores del libro, «al abismo de las imágenes y los relatos.» Y es allí donde mirar, imaginar, desear y, cómo no, contar, establecen una fecunda relación, donde el enigmático susurro de hojas y palabras se convierte en ese murmullo –¿indescifrable?– en el que reverbera el misterio de nuestra condición. Literatura para leer lentamente, para saborear y meditar, para prestar atención desde lo que se dice a lo que se vive y viceversa, literatura para acompañar nuestras vidas con la vida de nuestras palabras hasta allí donde unas y otras declinan, callan.

 

*La foto del escritor y traductor de Claudio Magris es de la agencia EFE.

16/09/2014 08:34 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

JUANJO FLORES: UN CUENTO

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[El escritor Juan José Flores, narrador en corto y en largo, me envía algunos relatos breves. Hoy publicamos este, ’El traje del diablo’, inquietante y lleno de sorpresas. La foto es Txema Yeste, un gran fotógrafo de moda y del mundo femenino.]

 

--EL TRAJE DEL DIABLO--

 

Por Juan José FLORES

 

   Otra vez tengo que hacer algo terrible, Lola, y necesito ese traje, ya sabes cuál. Te lo reservo en este instante, dame preferencia, por los viejos tiempos. Pagaré un anticipo generoso por el alquiler y también por los inevitables  arreglos que tendrás que hacerle. No creo que aún me valga como antes, han pasado muchos años desde la última vez, ya no soy tan joven, y además he engordado, te haces cargo. Así que ponte a la tarea, Lola: descoser y volver a coser. Sácalo de donde lo tengas, del fondo oscuro del guardarropía, donde sin duda lo ocultas y tratas siempre de perderlo entre tantos otros trajes vulgares, para así fingir que nada sabes de él, que en realidad no lo posees, que no es cierto que el diablo en persona te lo dejó una noche, en prenda de lo que no quieres acordarte. Ya ves, yo no creí volver a precisarlo. Todos decimos lo mismo: <>, pero luego... De nuevo me urge ese traje, Lola, ¡ay Lola! Por lo que más quieras, consigue que me sirva de nuevo y yo aparezca impecable ante mi destino. Lo importante es que no me tire de la sisa cuando haga lo que tengo que hacer. No te prometo devolverlo impoluto, bien sabes que eso no es posible. Deberás eliminar luego las huellas de lo que con él se hizo, cuando menos disimularlas: la arruga, el posible desgarro, la mancha inclemente, rastros inevitables y míseros, sombras del infortunio.  Sabes que te pagaré lo que me pidas. ¡Ay, Lola! Esta vez será la última, lo prometo.        

 

--El traje del diablo 2--

 

 

    Ha sido un acierto echarme un rato la gabardina por los hombros, para ocultar el traje. Es mejor que no me muestre mucho así vestido, antes de que llegue a mi destino. Sé bien que no valdrían disimulos si me cruzara con algún conocido, que sin duda amagaría el saludo al verme de esta guisa, desviaría la mirada en el instante justo, con buenos reflejos, si se lo permitiera el asombro o el temor; hasta puede que ese testigo involuntario fingiese un súbito cambio de rumbo con el que alejarse de mí a toda prisa. Qué liviano es el traje, parece una segunda piel, tela de gran calidad, estupenda hechura que facilita los movimientos, cualquier movimiento; nada parece imposible con él. Cómo cubre y disfraza la vergüenza original de saberse desnudo; de pronto, desnudo y exiliado. Se diría que hasta se pudiera engañar al ángel de la flamígera espada, y así cruzar sin daño el umbral que custodia, tan admirable y terrible es este traje. Pero no conviene tentar la suerte hasta ese extremo.

 

 

 

---El traje del diablo 3--

 

   Una eternidad me parece el tiempo transcurrido desde que, a precio de oro, alquilé este traje maldito, que tan liviano parece siempre al vestirlo y luego acaba pesando como un ropón inclemente. Siento ahora que las costuras se deshilachan, que los arreglos que a medida me hicieron se desbaratan a cada paso que doy, a cada gesto. El traje extraña de pronto mi cuerpo y yo desespero por afianzarme en este laberinto de descosidos, incluso de desgarrones, por los que se escapa mi ausencia. Con un afán desmedido he rebuscado en los bolsillos, por ver si algo de lo que ahí olvidaron  otros antes que yo pudiera ser una señal, pero todo cuanto he hallado en ellos era mío y sólo mío. En los servicios de un bar he tratado de refrescarme la frente y no he logrado reconocerme en el espejo. Un desconocido vestía el traje atroz que el diablo tejió. En el último instante, me ha asaltado la tentación de despojarme de él antes de tiempo, de lanzarlo al río de aguas oscuras desde este puente solitario, y entregarme  desnudo e indefenso a mi destino, vestido de paraíso, pero ya era tarde para eso, demasiado tarde, el tiempo casi se ha cumplido.

 

--El traje del diablo 4—

 

  Aquí tienes el traje odiado, Lola, te lo devuelvo y abomino de lo que con él hice, lo admito. ¿Por  qué no lo destruyes? ¿Qué contrato nefasto te liga con quien lo tejió para que lo custodies con tanta lealtad y esmero? Verás en qué triste estado  lo traigo esta vez, peor de lo que pudieras imaginar. Cada vez es peor. Casi como los harapos de un pordiosero te lo entrego, la saya raída de un peregrino, y ya siento la piel fría como un rencor antiguo. Ahora te tocará recomponerlo, Lola. No te envidio: zurcir las huellas del dolor, de la desesperación y la culpa que rasgaron el fino paño, y eliminar después la mugre violenta que dejó un cuerpo al que se le trastocó el claro entendimiento al enfrentarse con su destino. El bulto mezquino y arrebujado de un sudario parecería que te devuelvo. Olvida mi nombre, Lola, una vez más. Cuando pase frente a tu tienda, también yo fingiré que no te conozco ¿Hasta cuándo, Lola, hasta cuándo? Lo que más me perturba es no recordar para qué quería yo el maldito traje del diablo.

 

*Juan José Flores (Barcelona en 1955) es licenciado en Biología por la Universidad Central de Barcelona. Ha publicado las novelas Como un ángel herido (1997), En el umbral (2002) y Todas las primaveras (Alfaguara, 2005) o ’El corazón del héroe’, así como un libro de cuentos, Vida de perro (2007); este libro, aparecido en el sello Menoscuarto, fue finalista del Premio Setenil de cuentos.

15/09/2014 18:21 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

'BUSCANDO A DEBRA WINGER'

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Una de mis actrices favoritas de los últimos años es Debra Winger. Participó en muchas películas: 'La fuerza del cariño', 'Oficial y caballero', 'El cielo protector', 'Tierras de penumbras', etc. Le he dedicado esta composición: 

 

BUSCANDO A DEBRA WINGER

 

Perdí la cabeza por ti,

antes, mucho antes de ‘Tierras de penumbra’.

Mucho antes de que fueras poeta

y una criatura mortal frente a la noche.

No sabría decir por qué. La luz de tu sonrisa,

tu picardía, tu fuerza, la manera en que bebías

la claridad del mundo en cada abrazo.

Me gustabas siempre: en cada diálogo,

en cada beso, en esa alegría incontenible

de estar a punto de irte para siempre a otra playa.

Pero cuando te vi en ‘El cielo protector’,

me sentí enfermo, poseído de amor.

Entendía, y no entendía, tu pasión por el desierto,

el helado rescoldo del plenilunio en la arena,

la muerte inesperada de un amor disipado.

Y luego, llegaste a aquel villorio,

a otra forma de prisión. Y a la violencia

del anhelo. Aún te veo: extraña y extranjera,

arrebatada y muda, mientras te acariciaban

y sorbían el sudor de tus muslos. Aún te veo:

lejana y sola contra la tiniebla y la escarcha.

Aún te veo: a horcajadas, a punto de estallar

como el torbellino de todos los deseos.

¿Recuerdas? Tú eras la piel del escalofrío.

 

Luego te esfumaste. A otro mundo,

a otras formas del olvido y del silencio.

Incluso salieron a buscarte. Querían, como yo,

saber de ti: buscaban a Debra Winger

y a las mujeres como tú que desaparecían de la pantalla.

Esa película perseguía a un fantasma,

una ninfa de antaño, vulnerable y sensual.

Ese rescate imposible enerva todos mis sentidos.

Cierro los ojos e imagino que estás ahí,

en el interior de la pantalla a punto de decirme:

“Ven. A veces solo en el cine se cumplen

los mejores sueños, peligrosamente juntos”.

 

*Este poema integra mi poemario 'Seducción', que publicaba esta reciente primavera Olifante, el sello de Trinidad Ruiz-Marcellán y Marcelo Reyes. Esta foto de Debra Winger es de 1983 y está fecha en Los Angeles.

 

 

 

CLAUDE MONET: EL VERDE DE LA LUZ

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Claude Monet: la sutileza, el encanto y la búsqueda de la luz en una de sus espléndidas piezas: 'En los bosques de Giverny', 1887.

14/09/2014 01:44 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

URSULA ANDRESS EN EL AGUA

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Un retrato de Ursula Andress, en bikini y en el agua.

14/09/2014 01:38 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

CERRADO POR MELANCOLÍA

El escritor y editor Óscar Sipán, de Tropo Editores, me envía esta nota llena de emoción y de añoranza.

 

"Muchos años llevaba peleando José Luis Santalla en la librería Quijote de Ferrol: «Abrí con 23 años y me marcho con 70», explica. Anunció el cierre colocando en el escaparate un cartel, 'Cerrado por melancolía', y un libro del mismo título, editado por Tropo Editores".

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ocioycultura/2014/09/08/aperturas-cierres-renovaciones-dinamizan-librerias-gallegas/0003_201409G8P27991.htm

14/09/2014 01:32 Antón Castro Enlace permanente. Editoriales No hay comentarios. Comentar.

FOTOCUENCA: LENA SERVAIN

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[He tenido fallos con el sistema de Facebook. Ahora no puedo acceder: me ha hecho extraño de mí mismo, dice que soy otro. Por eso, en la medida en que pueda, los fotocuentos de Paco Cuenca aparecerán aquí.]

 

PACO CUENCA. FOTOCUENTO. LENA SERVAIN

Desde que regenta su propio puesto en el mercado de Binic, Lena Servain, valiéndose de mil tretas, se ha dado el gusto de no vender ni una prenda a la arisca Gaid, la frutera que no le fió cuando sus días eran tan largos y su despensa tan corta.

11/09/2014 19:30 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

'LITIASIS' DE MANUEL FOREGA

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[Dentro de unos días, en el sello Pregunta que dirigen David Francisco y Reyes Guillén, se publica un intenso poemario en prosa de Manuel Forega:’Litiasis’, compuesto por catorce fragmentos. El autor me envía el fragmento cuarto a modo de avance editorial para el blog.]

 

'LITIASIS'. Fragmento IV

 

Por Manuel MARTÍNEZ FOREGA

 

De aire, de alas de materia invisible sustentadora, transmisora de trinos de oxígeno, nitrógeno y argón, porque es el canto espiritual materia desdicha por el lenguaje, por la lengua alquímica de los tropos. Por ese aire que desdibuja hasta borrarlo el nombre de los nombres, aunque guarda de las cuerdas vocales las emisiones, consonantes informes fugadas de las celosías que apresaron el canto de los pájaros; libres, sin embargo, en la voz de las alondras, libres en los palomares: mensajes sólo de voz que apenas puede ser escrita, inscrita si no es en otras formas: en las ruinas, en las yedras, en el reflejo especular del tiempo por el que se pasa de una a (u) otra forma. Por ese aire transita el ángel en su manera etérea, deseado, dicho, onírico, llamado o expulsado, figura a capricho reclamado, inmanente contingencia.

 

*La foto es Jean-Philippe Charbonnier.

 

 

POEMAS DE MANUEL RUIZ AMEZCUA

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El libro ‘Del lado de la vida. Antología poética(1974-2014)’, de Manuel Ruiz Amezcua, con prólogo de Antonio Muñoz Molina, publicado por Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, contiene mucha poesía social y política, mucha indignación contra quienes nos gobiernan. Ahí va una muestra. Además, el autor, muy gentilmente, me envía dos poemas más.

 

 

LA GLORIA SE PUDRE SOLA

 

La calumnia, que adorna vuestras bocas.

La injuria, que ampara vuestros labios.

La mentira, que os hizo miserables.

 

Esa vileza crónica

curtida en la rapiña del poder.

Esa mirada, tan vacía

de ideas como ahíta de miseria.

Esas palabras, huecas como el aire.

Esa infamia, cocida a cieno lento.

Ese astuto rosario de maldades

de antiguos perros de siempre,

hoy con distintos collares.

 

Esa sabiduría en el engaño.

Esa lenta basura programada

de mugre vuestra con cabal conciencia.

Esa cucaña. Esa maldad siniestra…

 

Todo lo que me empuja a contestaros

que vuestra vida es una ofensa,

que habéis perdido la memoria y la vergüenza.

 

 

 LA  ESPAÑA  ETERNA

 (Y  PROFUNDA)

 

                                                 [A   Juan  Mengíbar]

 

 

Tienen el alma impermeable,

creo que escribió Machado.

Devotos y matuteros,

les dejó como epitafio.

Cambian siempre de chaqueta,

si les ofrecen buen caldo.

Los conozco hace ya tiempo.

Los sufro hace muchos años.

A los que van como pícaros

y a los que ejercen de santos.

A los que van de rebeldes

y viven como vasallos.

A los que ejercen de nobles

y actúan como villanos.

Reconozco a los hundidos

y conozco a los salvados.

Oteo a los redimidos

y veo a los condenados.

Me asustan los poderosos

que aumentan siempre lo malo.

 

Sé de esas leyes eternas.

Sé de esa casta de sobra.

Sé de esa noche y sus sombras.

De los que roban a solas

y de los que en las tribunas,

con mucha y buena tramoya,

engañan a sus esclavos.

 

Como  a buenos feligreses,

a ellos todo les da igual.

Su único Dios: el dinero.

Su única patria: medrar.

 

Como buenos parroquianos

siempre fueron muy taimados

y durante cuarenta años

glorificaron a Franco

con sus mismísimas manos.

Y nunca  contra el tirano,

ni  contra nada del clero,

que nada manifestaron.

Cultivaron el silencio,

y los que nunca callaron

esos fueron muy poquitos

y lo acabaron pagando.

Esos fueron unos cuantos

y lo pagaron muy caro.

De los otros, los de Franco,

ahora gobiernan sus hijos

hace casi cuarenta años,

como lo hicieran sus padres.

Y siguen los mismos pasos.

Y siguen libres las manos

para robarnos los cuartos.

 

Siempre tuvieron muy cerca

la intención de la venganza

para convertirse en amos.

 

Se vengaron como siempre

y disfrutaron odiando.

 

Se vengarán cuando puedan,

llevándose lo que quieran.

 

Y cuando no puedan vengarse en ti,

lo harán  en tu descendencia.

 

 

 

 

 

FUEGO EN LO OSCURO

 

                               [Para Sara, nuestra perra.]

 

 

 

 

Acaba de nacerle un hijo.

Lo ha llevado en su vientre

dos meses y unos días.

 

Va de acá para allá

con la locura del instinto,

con el desasosiego de la sangre,

con el temor de la tristeza.

 

Gruñe y jadea, mueve

el cuerpecillo inmóvil.

Sus ojos son el reino del espanto.

 

Hay algo que la enloquece,

que no entiende,

que no puede comprender.

 

Y mira desde otro mundo…

 

Se queda quieta, esperando a la vida.

Se queda sola, lamiendo a la muerte.

 

*La foto es de Virxilio Vieitez.

 

11/09/2014 18:39 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

SANTIAGO ARRANZ EN BARBASTRO

[Santiago Arranz, desde el martes de la semana anterior,expone una selección de sus obras en la UNED de Barbastro. Es un viaje por su trayectoria, desde los años 80 hasta. Algunas piezas no se habían visto antes. La muestra está coordinada por esa infatigable trabajadora del arte que es María Jesús Buil, galerista de La Carbonería y responsable de la programación de la UNED en Barbastro y Calatayud, donde está trabajando con entusiasmo y rigor. Trinidad Raso, la compañera de Santiago Arranz, me envía este vídeo de la muestra.]


Te adjunto también un enlace de un  video que hemos preparado recientemente:

https://www.youtube.com/watch?v=r7NvBrm4X4U

10/09/2014 15:33 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

MARTÍN CASARIEGO, PREMIO CAFÉ GIJÓN

Esta mañana se ha hecho público el fallo del Premio de novela Café Gijón 2014, dotado con 20.000 €, resultando ganadora El juego sigue sin mí de Martín Casariego.

El jurado -compuesto por Mercedes Monmany, Antonio Colinas, José María Guelbenzu, Marcos Giralt Torrente y Rosa Regás, en calidad de presidenta, y actuando como secretaria Patricia Menéndez Benavente - ha querido destacar "la fluidez con la que el autor maneja esta historia de aprendizaje que se establece entre dos jóvenes de hoy día. Ambos crean una relación que se resuelve en una tensión dramática perfectamente desarrollada y de final abierto".

El autor, que ha estado presente en la rueda de prensa, ha agradecido a todos los asistentes el premio y ha avanzado la trama de la novela: El narrador, al que podemos llamar Ismael, un joven de catorce años, va mal en los estudios. Sus padres contratan a Rai, cuatro años mayor que él y tan admirado como atormentado, para darle clases particulares. Tras una primera sesión poco productiva, establecen un pacto: el alumno estudiará por su cuenta y el profesor le hablará de libros, de películas, de música, de la vida. Y le va contando, por partes, la historia de Samuel, un joven que se citó por carta con su ex novia, con la amenaza de que si no se presentaba se suicidaría. (Nota de Siruela).

10/09/2014 14:05 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

MARGA CLARK: TRES POEMAS

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’OLVIDADA DE MÍ’: TRES POEMAS DE MARGA CLARK
[Marga Clark es una estupenda fotógrafa y un meticulosa poeta. Acaba de publicar ’Olvidada de mí’ y ha tenido la cortesía de enviarme tres poemas. El libro se presentará en Madrid próximamente en compañía de Ángel Guinda. Marga, que debe su nombre a su tía Marga Gil Röesset, aquella escultora y pintora que se suicidó por amor a Juan Ramón Jiménez, y le dedicó una hermoso libro: ’Amarga luz’. La crónica de una revelación, de una sensibilidad, de un destino trágico.]

*
La noche en que te perdí
vislumbré a la muerte 

su mano helada
estranguló tu indefensa 
y aún tibia garganta
y se precipitó 
por la puerta entreabierta
de tu alma.

Aún pienso en la muerte
la tenía tan cerca
al alcance de mi mano
pero se escapó sigilosa
dejando su hálito derramado
en tus sábanas de anémonas
manchadas.

Aún pienso en la muerte
tan grave
tan solemne
tan perversa

tan bella 
en su transparencia.

Me mintió la muerte
me prometió vida
a cambio de dolor

y ahora
cuando ya he borrado
con mi llanto 
tu imagen tatuada en mi mente
cuando intento recordar
tu nombre
y tu armonía
sólo pienso en ella

la muerte

la infame
la seductora
la furtiva
la que nos sorprendió 
en la noche
la que nos abandonó
en lo más blanco del día.

Hoy la muerte me cogió desprevenida
se deslizó por mi boca entreabierta
buscando mi hálito exhausto.

Me escondí en mi sueño
de cigarras y abedules
en un vano intento por eludir
mi destino

pero ella me ofreció sus brazos
azabaches
y me oprimió en su gélido
regazo.

Atisbé por un instante
su magnética espesura
y sucumbí en mi sueño. 

Cómo iba a rechazarte 
Oh muerte!

Cómo iba a despertar 
sin tu infalible consuelo
sin tu abnegado silencio
sin tu constante desvelo. 

Hoy la muerte me acogió 
en mi sueño.

Me abandoné hace tiempo
dejé a un lado mi cuerpo
y seguí hacia adelante.
Me perdí.

Siguiendo el canto blanco de la escarcha 
me perdí.

Ahora sigo en mi búsqueda 
me sobrecoge
la inquietante quietud que me rodea 

el silencio que tiembla en la penumbra.

Me olvidé de mí hace tiempo
renuncié a mi cuerpo
me despojé de su piel
de su entraña
lo devolví a la tierra
su raíz
lo abandoné a la intemperie

pero prosigo en mi búsqueda.

Del poemario: Olvidada de mí
www.margaclark.com



*Una de las fotos de Marga Clark. Un trabajo muy personal.

 

08/09/2014 12:37 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ECO, MADRILEÑO, DE FÉLIX ROMEO

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UNA CASA CON MÚSICA DE BATTIATO

 

 

Durante algunos años, cuando iba a Madrid a ver exposiciones o a realizar entrevistas para ‘ABC’ o para ‘El Periódico de Aragón’, siempre dormía en casa de Félix. En su casa de la plaza de España: en un piso modesto y con vistas donde se sentía especialmente cómodo. Yo dormía en un sofá-cama de colchón delgado, rodeado de libros, y oía respirar a Félix en la habitación de al lado. Leía hasta deshora. Tenía la casa tapizada de libros: libros nuevos que acababan de mandarle, libros viejos tocados por el oro sucio del tiempo, revistas. En el baño había una montaña de tebeos de todas las estéticas y de todos los temas, incluidos los eróticos. A Félix parecía interesarle todo: los arquitectos madrileños, los escritores menores del 27, la vida en la Residencia de Estudiantes de Pepín Bello, Luis Buñuel, Sánchez Ventura, o de la pianista Pilar Bayona, que siempre fue uno de sus mitos. Había encontrado un folleto insólito de Goya, un manuscrito vinculado a los reyes de Aragón, un libro dedicado, una colección de revistas de poesía de época, había encontrado el poemario ‘La voz apasionada’ de Julio Alejandro Castro, ilustrado por Timoteo Pérez Rubio y fechado en 1931, nada menos. En cuanto salías a la calle con él, y era la época en que le gustaba comer en restaurantes italianos, siempre te presentaba a alguien en la cuesta de Moyano o en sus librerías secretas: “Esto te interesará: es de bandoleros”. Apenas parábamos en casa, entonces trabajaba en ‘La Mandrágora’ y sus amigos más constantes eran Pepa Bueno y Chimi, José Antonio Labordeta, los Trueba, el núcleo aragonés de Madrid, entre ellos Luis Alegre que codirigía con Concha García Campoy ‘La gran ilusión’. De vuelta intentabas curiosear todo lo posible en su mundo en desorden. Él siempre iba por delante. Trabajaba en cualquier parte y sin notas, aunque alguna vez le he visto algún cuaderno y dibujos de arte bruto de monigotes que parecían los de Javier Tomeo, a quien mimaba como mimaba a José Antonio Labordeta. Había otra cosa que me gustaba mucho de su casa: su aparato de música y sus discos de Portugal y su órbita: Mariza, Mísia, Cesária Évora, Carlos do Carmo, Amalia Rodrigues. Le hacía rabiosamente feliz Franco Battiato y especialmente una canción ‘Yo quiero verte danzar’. Y también ‘Nómadas’. Ponía un disco y cuando se iba de casa lo dejaba sonando. “Así la casa también se pone algo más contenta y, además, espanta a los ladrones. Piensan que hay alguien dentro”, decía, mientras giraba la llave.

 

*Esta foto de Félix es de Daniel Mordzinski. Me la envió poco después de la muerte del amigo imprescindible de tanta y tanta gente. AC

 

'DAKOTA': TEATRO DE LAS ESQUINAS

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’DAKOTA’: RISAS CON INTENCIÓN EN EL TEATRO DE LAS ESQUINAS
Anoche estuve en el Teatro de las Esquinas donde el Teatro del Temple celebra sus primeros veinte años. Es una compañía fundamental de la escena aragonesa y nacional desde entonces con montajes galardonados por aquí y por allá: Goya, Picasso y Dora Maar, Lorca, Buñuel y Dalí, etc. Se representaba la obra ‘Dakota’ (se despide hoy domingo a las 19.00) de Jordi Galcerán, una pieza en clave de comedia onírica, que habla, como quien no quiere la cosa, de algunos de los conflictos contemporáneos y de un médico estomatólogo de compleja y paranoica personalidad, al que encarna con mucho oficio, con cuidados registros, Joaquín Murillo, cada vez más sólido en escena. Cada vez más sabio: un veterano joven. 
La obra está escrita con sabiduría escénica, con perfecta carpintería teatral, como se decía antaño: con equilibrio, simetría, un humor desternillante y un cierto sentido de la adivinación o la profecía. Y una idea de circularidad, en la que todo ha sido sopesado, circularidad que incorpora algunas fugas surrealistas, como la del Príncipe de Viana y el trovador Guillermo y su amada, por citar una. 
A Murillo, lo acompañan tres estupendos actores: Francisco Fraguas, asiduo del Temple -encarnó a Lorca, por ejemplo-, que resuelve con mucho oficio e ironía su trabajo (ese Guardia Civil tan previsor que es consciente de que en el fondo se acerca a la sátira de costumbres); Yolanda Blanco, que no tiene un papel fácil como esposa del médico que desearía tener un hijo y ya de paso un poco más de sexo, pero del que da cuenta con solvencia y equilibrio. El tercer intérprete en discordia, determinante, es Luis Rabanaque, que encarna a un vendedor de prótesis dentales. El suyo es un papel lleno de matices: Luis, con esa voz tan personal, realiza un muy buen trabajo. Inclinado a la expresividad cuando es necesario, vibrante, humorístico, divertido casi siempre. La obra la dirige Carlos Martín, que sabe lo que se trae entre manos y ha sabido moldear la función, dotarla de un ritmo que no desfallece y afinar la dirección de actores, para que el público se lo pase bien, sonría sin parar y no tenga demasiadas ganas de marcharse a casa, como recuerda Francisco Fraguas. 
Si la felicidad del teatro también se mide por las risas y por la entrega del público, este es un montaje plenamente feliz.

 

*En la foto, que pertenece al archivo del Teatro del Temple, el reparto al completo: Yolanda Blanco, Francisco Fraguas y Luis Rabanaque; en primer término, Joaquín Murillo. La función se despide esta tarde a las 19.00.


07/09/2014 10:18 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

G. ALQUÉZAR: 'DEL AMOR DESESPERADO'

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[Cuatro amigos, Gerardo Alquézar, Jorge Gay, José Manuel Pérez Latorre y ángel Artal compartieron muchas horas con José Antonio Labordeta durante su enfermedad. Primero en el 'Salón Habana' del estudio del arquitecto, luego en su propia casa. Por ello, como se decía, en el post anterior, le han dedicado un libro a los cuatro años de su muerto. Si antes publicaba el texto de Ángel Artal, ahora publico uno de los poemas tan elaborados de Gerardo Alquézar. Un estupendo y guadianesco poeta. He aquí el texto 'Del amor desesperado'.]

 

DEL AMOR DESESPERADO

 

Texto: Gerardo Alquézar

 

 

Gracias a la vida que me ha dado tanto.

Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.

Así yo distingo dicha de quebranto,

los dos materiales que forman mi canto

y el canto de ustedes que es el mismo canto,

y el canto de todos, que es mi propio canto.

Violeta Parra

(Gracias a la vida)

 

Me estoy quedando sin ti

igual que en la noche el cielo

cuando el alba lo destruye

viniendo con su lucero

para convertir los sueños

en días que se perdieron.

José Antonio Labordeta

(Me estoy quedando sin ti)

 

Tengo en el pecho una jaula,

en la jaula dentro un pájaro,

el pájaro lleva dentro del pecho

un niño cantando

en una jaula

lo que yo canto.

Amancio Prada

(La jaula)

 

A José Antonio Labordeta

«Su espejo es la memoria donde ardía.»

 

1

Allí donde juguetea la luz de los sentidos cobran vida las pasiones.

 

2

LAMENTO DEL PRISIONERO

Sabes, amor, comprendo que no todo sea eterno como mis ansias

de amarte, y sin embargo… ¡Ay! Si pudiera encontrarte otra vez

en los lugares de siempre, a la hora de siempre, yo que muero tras

las rejas de esta prisión.

 

3

EL AZAR DE LAS CARTAS

No otra cosa eres, amor, que el fracaso de mi vida.

 

4

25 de junio

No pudiste sospechar que, dentro de aquella caja con la que me

regalabas la memoria, se verían presas de su vacío las voces heridas de mi yo absoluto.

 

5

He caído en tantos errores que apenas me reconozco

en el desengaño.

 

6

la señal de duelo

El engaño trae consigo soledad. ¡Quebranto y torpe soledad!

Cruel alegoría de esa libertad que se nos escapa

 

7

cuando la vida imita al arte

(El arte de la traición)

La del desierto dañado es una historia de amor y traición.

Y la condena a la libertad del dolor y la tristeza.

 

8

Encerrado en la rabia y en el desprecio, comprendí que eso

era la derrota.

 

9

Lúcida, pero descarnada y cínica, es la respuesta del resentimiento.

 

10

Ni aun el dolor pervive hoy en mí como presencia tuya.

 

11

Pronto no tendrás ya nombre ni rostro; serás un pájaro

de mostaza y canela.

 

12

El amor, o la displicencia de la costumbre. Tempus irreparabile

fugit, o el vértigo de la rutina.

 

13

DE UN VIEJO CALENDARIO DE PARED

No cabe la felicidad

sino en la embriaguez

de un recuerdo

que se diluye con el atardecer.

 

14

Solía creer que era yo quien, en mis manos, tenía el devenir

de mi universo mahleriano.

 

15

SEREMOS NÓMADAS

Al tornar de los años, y me refiero a un apretado puñado de

ellos, he comprendido que la mitad de nuestra vida encarna una

existencia que no mostramos a nadie: una vida secreta, acomodada

a la zozobra y las vacilaciones. Algo tan inabordable y a desmano

de la plusvalía y la costumbre que, si se conociese, dañaría el afecto

y la autoridad que un día se nos dispensó.

 

16

He ido lentamente colmándome de secretos que he tenido

que renunciar a descubrir.

 

17

El desaliento de ser nadie para nadie o no ser.

 

18

PEREGRINO DEL OTRO LADO DEL ESPEJO

¡Adiós, mi melancólico amigo, como tantos otros, esperaste

demasiado y el tiempo se mostró más hábil que todos vosotros!

(Pero tal vez, al traspasar el umbral contiguo, también él volviera a

ser como había sido, no hermoso —porque nunca lo fuera— aunque

sí turbadoramente tierno.)

 

 

19

Mientras no fue importante el tiempo, no lo fueron los

recuerdos.

 

20

UNA CANCIÓN DESCREÍDA

Aquello que no pudimos dejar de ser, eso somos.

 

COROLARIO PARA UNA CANCIÓN DESESPERADA

Aunque me hubieras preguntado, vida mía, por el jardín

del Edén, no habría sabido responderte.

(El verano que celebra la luz y la vida

se ha hecho silencio

y apenas se oye ya el eco de sus pasos)

 

y

UN POEMA DE AMOR

Lo que de mí queda es el mundo.

 

*Labordeta. Caricatura de Cano.

06/09/2014 18:48 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

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