20/11/2009
ANDRÉS PASCUAL Y LA MELODÍA DEL ALMA

Andrés Pascual (Logroño, 1969) reside en una nube. Durante algunos años fue músico del grupo de rock Catorce de Septiembre, banda revelación en Radio Tres, y escritor de "canciones horribles, antipoéticas, que no se parecían nada a mi forma de escritura actual". Además, se dedica a la abogacía, con despacho en su ciudad y en Nájera.
De uno de sus múltiples viajes nació su primera y exitosa novela, 'El guardián de la flor de loto' (Plaza & Janés, 2007). En otro viaje, por Birmania, le dijo a su mujer Cristina: "Voy a escribir la historia de la primera melodía cantada por el hombre y tocada por un músico del Rey Sol". A partir de ahí fue desarrollando en su cabeza la idea de una narración clásica, de factura romántica, "a la manera de Dumas, que me abría un horizonte de posibilidades. La idea de esa melodía inicial fue evolucionando y se convirtió en una especie de mito personal: la melodía del alma, un símbolo de la pureza original del ser humano". Sabía muy poco del Rey Sol, pero pronto dio con una criatura central, Mathieu, "que es un genio de la música y un viajero interior, protegido por un ser etéreo, casi un hada, Nathalie, que le invita a soñar".
Así inició su andadura 'El compositor de tormentas' (Plaza &Janés), la narración que ha sido finalista del Premio Torrevieja de Novela. A las pocas páginas, Mathieu sufre un shock espantoso: su hermano Jean-Claude, otro virtuoso del violín y compositor de más de cien partituras, es brutalmente asesinado, y Mathieu se ve obligado a realizar un viaje a una de las islas del paraíso: Madagascar. "Ocurrió algo maravilloso. Yo sabía muy poco de esa isla, pero la realidad acudió en mi ayuda: la isla había sido francesa y el Rey Sol había querido crear allí una ciudad colonial". La trama se enreda en varias direcciones y el autor reflexiona sobre la divinidad, sobre la relación de la música y la alquimia, y compone un 'thriller', una novela de aventuras y de espiritualidad, y un relato poético.
Resume Andrés Pascual: "Quizá sea porque en este momento me siendo colmado de romanticismo".
*Esta foto corresponde a un joven y excelente fotógrafo de 'Heraldo': Diego García.
JUAN MARQUÉS, A. CALVO Y COCTEAU

CASA ROJA EN LA NIEVE
... una habitación vacía
con una ventana abierta.
Charles Simic
Hay un poco de verde pero es gris,
hay un tejado rojo.
Hay una chimenea
y un humo azul que vuelve a la mañana,
donde antes fue madera.
Hay un cuerpo tumbado en un colchón
mientras el mundo gira
y hay un problema con la identidad.
Una guía de albergues. Un poema.
Juan Marqués Martín acaba de ganar el premio Gerardo Diego de poesía con un nuevo poemario: ‘Abierto’, que se publicará en breve en la editorial Pre-Textos. Este es uno de los poemas del conjunto, un poema muy significativo. La ilustración es de Alberto Calvo, uno de sus moñacos, inspirado en este caso en Cocteau. [En el post anterior hay un error: ese moñaco no está concebido al modo de Cocteau, sino al modo de Kirchner. Lo corrijo. El sistema, ya lo saben los que frecuenta este blog, no me permite ni hacer correcciones ni eliminar documentos. Mil disculpas.]
CALVOMOÑACO / 6. AL MODO DE COCTEAU

CASA ROJA EN LA NIEVE
... una habitación vacía
con una ventana abierta.
Charles Simic
Hay un poco de verde pero es gris,
hay un tejado rojo.
Hay una chimenea
y un humo azul que vuelve a la mañana,
donde antes fue madera.
Hay un cuerpo tumbado en un colchón
mientras el mundo gira
y hay un problema con la identidad.
Una guía de albergues. Un poema.
Juan Marqués Martín acaba de ganar el premio Gerardo Diego de poesía con un nuevo poemario: ‘Abierto’, que se publicará en breve en la editorial Pre-Textos. Este es uno de los poemas del conjunto, un poema muy significativo. La ilustración es de Alberto Calvo, uno de sus moñacos, inspirado en este caso en Cocteau.
19/11/2009
VARA: LECTURA DE JUAN MANUEL DE PRADA

JOSÉ ALEJANDRO VARA /ABC.es
La entrevista es género en desuso si nos ceñimos al ámbito de los periódicos de papel. Quizás no tanto en los medios audiovisuales. Aunque reconozcamos que ha perdido parte de su esplendor. Principalmente, porque apenas quedan ya grandes entrevistadores. Tan sólo sobreviven anodinos junta-preguntas o inquisidores impertinentes. Será por eso que la entrevista no goza de buena prensa. «El que trabaja no es el que cobra», se dice en el oficio. «El periodista se aprovecha del surco que traza otro». Por ello, leer una buena entrevista es un ejercicio casi inalcanzable. Son rarísimos los artesanos de esta especialidad. Los virtuosos en esta ya rara materia. El peruano Jaime Bayly, por mencionar alguno, es una abrumadora excepción, tan audaz, tan desmesuradamente brillante.
Juan Manuel de Prada transitó con enorme acierto este particular territorio entre 1996 y 1999, en las páginas de Blanco y Negro y ABC Cultural. «Penúltimas resistencias» (Ed. Xordica) es el delicado volumen que ahora recoge una magnífica muestra de sus incursiones en este apartado periodístico. Tenía por entonces entre 25 y 28 años. Sabido es que Prada es un gran escritor. Domina como pocos el uso del lenguaje y tiene una personalidad literaria fuera de lo común. Es novelista deslumbrante, orador brioso y tertuliano único. Su prosa es un oasis entre tanto analfabetismo petulante y paleto. Pero además (para quien lo ignore o no lo recuerde) ha sido, también, un entrevistador de lujo. No es sencillo enfrentarse a Cela, a Francisco Rico, a Saramago o a Fernán Gómez y salir gloriosamente vivo del intento. Las entrevistas de Prada son un prodigio de mesura y talento. No puede haber un buen entrevistado (por más genio que sea el personaje) si no hay un entrevistador que le ayude a levantar el vuelo. Prada pregunta bien y repregunta mejor. Perfila con agudeza al personaje. Lo fija en su entorno físico y sicológico con la destreza de un consumado lidiador. Gimferrer: «Cuando camina, tiene un aire fúnebre, como de catafalco vertical». Luis Alberto de Cuenca: «Nos recibe con una sonrisa de niño zangolotino, como si lo hubiésemos pillado en mitad de una travesura». Francisco Rico: «Es flaco, como adelgazado por las erudiciones». Anson: «Tiene andares un poco palmípedos, la mirada párvula o intrigante, las facciones de niño póstumo o viejo prematuro...»
Una extravagancia
Entrevistas respetuosas, suaves, cordiales, sin abonarse al servilismo alfombril tan frecuente. Sabe con quién está hablando y de lo que está hablando. Toda una extravagancia en estos tiempos. Se desenvuelve entre una humildad afectuosa y un respeto casi acolchado. Viejos trucos de joven escritor para sacar lo más vivo y sincero de su «pieza».
Leer estas entrevistas de Juan Manuel es reencontrarse con un periodismo lamentablemente arrinconado.
*Chusé Raúl Usón, editor de Xordica, envía el enlace de esta reseña de José Alejandro Vara del libro ‘Penúltimas resistencias’ de Juan Manuel de Prada, que se presentó ayer en Madrid. La nota es un poco desmesurada por el tono y por el desdén hacia los restantes entrevistadores, pero el libro es valioso, como dice Java, y se lee con auténtico placer. Esta foto marítima es de Fulvio Roiter.
VILA-MATAS, POR PATRICIO JULVE

Patricio Julve visitó al final de verano Barcelona. Y tuvo una cita especial con el escritor Enrique Vila-Matas, que ponía el término a su nueva novela.
Patricio le pidió que se posase para él, y Enrique, que iba y venía a Dublín tras las huellas de James Joyce, materia de un libro futuro, se sentó en una silla en medio de la calle y miró al fotógrafo.
Hace unos días en este blog recibí una nota de Enrique. A él, como a mí, también le gusta mucho William Butler Yeats. Hace poco estuve en Dublín y en la librería del Trinity College, donde estudió Samuel Beckett, compré una fotobiografía de Yeats. En la página 87 había un retrato de Yeats: el poeta estaba bajo el sol de la tarde, en pleno verano, se diría, con un libro de Shakespeare entre las manos: ‘Hamlet’.
En la foto de Patricio Julve, Enrique Vila-Matas.
JORGE HERRALDE Y LALI GUBERN: 40 AÑOS DE ANAGRAMA EN CÁLAMO

Escribe Paco Goyanes de Cálamo:
Celebramos los 40 años de la editorial Anagrama, casi nada.
Ven y cuéntanos brevemente (dos minutos) qué libro del catálogo de Anagrama es tu favorito o cual te impactó sobremanera.
Para animarte a participar contarás con cuatro alicientes:
1. Por tu sola presencia recibirás un regalito libresco.
2. Podrás visualizar (y comprar) libros del fondo histórico de Anagrama.
3. Vari@s amig@s comenzarán la función: Fernando Rivarés, Rosa Borraz, Chusé Raúl, Chus Juste, Concepción Lomba (Vicerrectora de Proyección Social y Cultural de la Universidad de Zaragoza), Antonio Ansón, José Ibañez Almajano, José Luis Acín, Ismael Grasa, Eloy Fernández Clemente, Antón Ramón Acín, Manuel Vilas, Juan José Vázquez (Viceconsejero de Educación, Cultura y Deporte) y más…
4. La presencia de Lali Gubern y Jorge Herralde dispuestos a conversar y pasarlo bien.
Se servirá un vino (o más ) por cortesía de Care Bodegas y Viñedos.
A continuación habrá una cena abierta y a escote. Si te apetece venir dínoslo para reservarte plaza.
Librería Cálamo
976557318
calamo@calamo.com (La foto es de Norman Parkinson).
18/11/2009
CALVOMOÑACOS / 5. A LA MANERA DE GRIS

Los boxeadores se golpean la cara con desorden. La frase, creo recordar, la escribió Eduardo Arroyo. Antes se la oí a mi padre de otro modo: él había peleado por puro azar en Melilla, tumbó a un campeón vasco e hizo de ello una leyenda familiar. Cuando caía la noche, en torno a la hoguera, hablaba de dos terribles puñetazos. “Lo mandé al hospital durante catorce veces. Esa es la verdad. Todos los días soñaba que regresaba y que me partía la cara en trozos diminutos y sangrientos como piezas de pescado. Mi cara y todo mi cuerpo eran una auténtica carnicería”.
Un día, cuando estaba próximo a morir, me dijo: “Aún ahora sueño que regresa, y solo me dice una frase: ‘No te perdono’. Antes de yo pueda reaccionar me lanza el primer golpe”.
CALVOMOÑACO / 4. AL MODO DE CONSTANTIN

Me pongo las mejores galas para el desayuno. El vestido azul, el vestido con el que me casé. Mi madre era modista y bordadora. Echó la casa por la ventana: quiero decir que me dedicó muchas horas de sus días, muchas horas de mis hermanos, noches de desvelo mientras entraban por la ventana los olores del campo y una luna cobriza.
Después me siento a la mesa. Mi consuegra Isabel ha preparado el desayuno. Me gusta lo ordenada que es: siempre pone tostadas para la mantequilla y mermelada, tostadas con aceite y sal, gallegas y magdalenas, y algo de fruta. Me gusta ese ritual apacible. Yo jamás he sido capaz de hacer algo así. Me ha faltado sosiego: soy y fui un puro hervor de ansiedades.
Pero lo mejor viene después. En la casa vive un lector solitario que se sienta con nosotras y nos lee poemas. Varios. Cada día de un poeta diferente. Hoy de un tal Manuel Rico, de su libro ‘De viejas estaciones invernales’. Leyó al menos cinco poemas.
A mi consuegra le gusta mucho la poesía. Estoy segura. A veces cierra los ojos y se le encabritan los recuerdos. Yo suelo despistarme y siempre se me escapa la mano para matar una mosca. O dos. Hasta media docena a veces. Ya lo he dicho: soy un manojo de nervios.
Hoy, de nuevo, el lector se ha enfadado un poco. No soporta bien mis cacerías. Eso sí, me resultó conmovedor el poema ‘Academia de corte y confección’. No sé si porque me recordaba a mi madre o porque emocionaba a Isabel. Creí que iba a llorar. Ella, como mi madre, fue y es modista.
*Alberto Calvo me envía otro ‘Calvomoñaco’, dedicado a Cosntantin.
PRADA Y SUS ENTREVISTAS, HOY EN LA FNAC

Esta tarde, a las 20.30, en la FNAC se presenta el libro ‘Penúltimas resistencias’ de Juan Manuel de Prada, una colección de entrevistas con grandes escritores e intelectuales españoles que realizó en el suplemento de artes y letras de ‘ABC’, cuando lo dirigía Blanca Berasátegui y el responsable del diario era Luis María Anson. Prada estará acompañado del editor Chusé Raúl Usón, responsable del sello Xordica, que celebra este año su decimoquinto aniversario. Explica el editor: “Todo nuevo libro de Juan Manuel de Prada es siempre un acontecimiento. Este, sin embargo, son diecisiete acontecimientos, diecisiete extraordinarias entrevistas que Juan Manuel de Prada realizó entre 1996 y 1999 a algunos de los más grandes escritores españoles con el añadido de José Saramago. Unos pocos de esos entrevistados -Cela, Buero Vallejo, Fernán-Gómez, Ynduráin y el bohemio Adares- ya no están entre nosotros, por lo que sus entrevistas son ya documentos históricos de primer orden. Los demás -Pérez-Reverte, Ana María Matute, Saramago, Francisco Rico, Luis Alberto de Cuenca, Muñoz Molina, Francisco Nieva, el propio Prada, Anson y Gimferrer-- quizá vuelvan algún día a ser entrevistados por Prada, que no renuncia a “coger otra vez el magnetófono y hacer una segunda salida como entrevistador”. Todos conocíamos al Juan Manuel de Prada novelista, ensayista, biógrafo y articulista. Faltaba su gran libro de entrevistas literarias, ese que demostrara --como si fuera preciso-- su pasión por la literatura desde el principio de los tiempos. Ya lo tenemos. Penúltimas resistencias figurará para siempre entre lo más destacado de la bibliografía de Juan Manuel de Prada.”
DANIEL GASCÓN EN NORWICH

Estos días Daniel Gascón, autor de ‘El fumador pasivo’ y ‘La edad del pavo’ (ambos editados por Xordica, y prácticamente agotados), está de viaje en Norwich, donde estudió un año. Ha sido invitado para hablar de sus libros y de sus traducciones de autores tan diferentes como William Faulkner, Junot Díaz, Jean Debernard o Christopher Hitchens, al que acaba de traducir para Debate.
En esta foto, Daniel Gascón, que posee un espléndido blog (danielgascon.blogia.com), posa con dos borricos en Nueva Zelanda, el pasado verano. La fotografía es de Philippa Susan Tetley.
16/11/2009
LOS LIBROS DE JULIO CORTÁZAR

LAS PASIONES PÚBLICAS DE JESÚS MARCHAMALO
La exposición virtual "Los libros de Cortázar", organizada por el Instituto Cervantes y la Fundación Juan March, permite adentrarse por primera vez en la biblioteca del autor de Rayuela, y conocer, a través del testimonio de sus libros, su universo lector.
Coordinada por Jesús Marchamalo, la muestra puede visitarse desde esta semana en la página web del Centro Virtual Cervantes http://cvc.cervantes.es/literatura/libros_cortazar/.
Aurora Bernárdez, viuda y legataria universal de Julio Cortázar, donó en 1993 a la Fundación Juan March la biblioteca personal del escritor. Algo más de cuatro mil volúmenes, muchos de ellos dedicados o anotados, que tenía en su casa de parisina: literatura del siglo XX, libros de arte, antiguas ediciones de clásicos castellanos; libros de poesía en inglés o francés, diccionarios, etc...
Dividida en cinco epígrafes -libros firmados, dedicados, anotados, con objetos y formatos curiosos-, la muestra se detiene en un centenar de obras, seleccionadas por su singularidad.
Libros dedicados por Octavio Paz, José Lezama Lima, Pablo Neruda, Alejandra Pizarnik, muchos de ellos mostrados por primera vez; así como dedicatorias de María Zambrano, Rafael Alberti, Augusto Monterroso, Italo Calvino, Virgilio Piñera, entre otros muchos autores con los que Cortázar tuvo relación.
También pueden verse libros con anotaciones manuscritas, a lápiz, bolígrafo o rotulador -comentarios, preguntas-, que muestran la pasión con la que Julio Cortázar leía, y el diálogo que le gustaba establecer con los autores a través de sus libros.
Hay un apartado dedicado a las erratas, que el escritor corregía incansablemente, y sobre las que -en ocasiones- pedía explicaciones en los márgenes del libro a autores y a editores: "¿Por qué tantas erratas?", anota en su edición de Paradiso, de Lezama Lima.
La exposición virtual se interesa también por algunos libros de formatos curiosos, y por una selección de primeras ediciones de obras de Julio Cortázar publicadas tanto en español como en distintas lenguas.
*La foto de Julio Cortázar es de Gisele Freund.
'DUBLÍN': UN POEMA

DUBLÍN
Muchas veces había soñado con Irlanda.
Había repasado las páginas de James Joyce: hubo un tiempo de incertidumbre
en que soñaba con sus poemas manzanas, con su obsceno amor
hacia Nora Barnacle, con aquella mujer de palpitante seda
que evocaba a un novio muerto mientras caía la nieve.
Cuando estaba a punto de irme de casa, me sentí como el caudillo Brigo:
habría querido tener navíos o caballos para adentrarme en la niebla del mar
y cantar las viejas canciones como un bardo insomne.
Cuando llegué a Dublín tuve la sensación de que había llegado a una patria
de los sueños, a un solar antiguo, a un bosque de lloviznas.
Vacié la maleta y colgué el sombrero marrón de mi padre.
¡Cuántas veces, me dije, he viajado con las páginas de Wilde, con Yeats,
con el indolente Beckett, tan solitario como un monstruo en su silencio!
¡Cuántas veces he trazado en mi cabeza la estela de los recuerdos
inventados, el camino al más allá de todos los naufragios!
Salí a caminar por Dublín. Bajo la lluvia, con el frío de todas las estaciones
en el fondo del alma. Avancé de aquí para allá, en busca de las viejas sombras,
en pos de las palabras encendidas de mis pesadillas.
Al doblar una esquina, una joven me paró, me arrebató el sombrero
y me dijo: “Míreme. No busque más. Ya ha encontrado lo que buscaba:
mi antepasada Lady Gregory me dijo que un día vendría a buscarme”.
*Esta foto corresponde a Charles H. Traub.
RETRATO DE RUBIO Y RIVAS

El pasado miércoles, Patricio Julve asomó un instante por la Aljafería y, así, como quien no quiere la cosa, tomó esta foto a Jesús Rubio y a Manuel Rivas, mutuamente fascinados. Rubio pidió, acaso por primera vez, a un autor que le dedicase sus libros; Rivas se mostró muy interesado por los trabajos de Rubio sobre Valle-Inclán, Gómez de la Serna o Gustavo Adolfo Bécquer, entre otros.
Eso sí, nadie se percató de la presencia de Patricio Julve, aunque parezca raro. Jesús y Manuel posaban para Antón Castro y David Mayor.
SONETOS DE LUIS ANTONIO PUENTE

La entrada anterior de ‘Enroque frontal’ de Luis Antonio Puente quedó más editada. Este sistema de blogia no me permite ni eliminar ni hacer correcciones. Tomo otros poemas, que tienen mucho de juego y de ejercicio de estilo de un escritor irónico y apasionado, y los cuelgo aquí, de nuevo, por cortesía de Octavio Gómez Milián, Comuniter y el autor. Mil disculpas. la foto es de Rossina Bossio.
REIVINDICACIONES
Atribuciones a las damiselas
conjugadoras de la voz pasiva.
Batalla a la escalada radiactiva
e inventario final de las secuelas.
Rehabilitación de las abuelas
-expertas en ternura y Receptiva.
Una administración más compasiva
y solidaridad con las escuelas.
Tiza indeleble contra habladurías.
Revisión objetiva de refranes.
Ondas hertzianas libres de autovías.
La mar salada, preñada de fletanes.
Desgravación fiscal en librerías.
Y, para los kurdos, los kurdistanes.
MOMENTO CUMBRE
Una palmera en los Campos del Puerto,
cierta tarde agosteña de sudores,
sugería, frente a los veladores,
la esperanza de vida en el desierto.
Rememoré otros aires y otro huerto
en medio de Castilla y sus rigores
y a un ciprés solitario, ayuno en flores,
aislado en metafórico concierto.
Rebusqué en la memoria los estilos
del buen Gerardo y afilé la mente.
Mas no hubo inspiración que compitiera
con aquel sueño celestial de Silos
y una arruga nueva adornó mi frente.
Queda la intención, Dios, por si valiera.
PERMANENCIA
Arquitectura románico-lombarda
aglutinada en intersticios ciegos,
carente de blasones palaciegos,
erigida en ángel de la guarda.
Autoafirmada en estructura parda
cual disciplina de sus monjes legos
y flexibilizada por mil fuegos,
la empatía sincrónica resguarda.
La moldura ajedrezada del ábside
esgrime una textura intemporal
resuelta en pervivencia de pirámide.
Enajenada en firme gallardía
reivindica, insolente y ancestral,
la obligatoriedad de la Utopía.
POPULUS BOLEANA
Valeroso adalid de ingravidades
que renuncias a quietudes malsanas
en haz y envés de luces verdicanas,
vencedor de horizontalidades.
Grafológicamente en dos verdades
enhebrado: raíces espartanas
entibando ansiedades cartujanas
en mera negación de veleidades.
Que no te escalde el ferragosto fiero
ni petrifique la cellisca helada
como a tu antepasado aquél del Duero.
Alumbra, como faro en trasnochada,
el vector vacilante de mi quilla
contra el embate de la marejada.
DOS POEMAS DE LUIS A. PUENTE

FIN DE ADOLESCENCIA
A la carga, dolor a la deriva,
atacas mis neuronas desatadas
entre angustias al alza entreveradas
con rabia conjugada en voz activa.
Edad hermética, siempre selectiva,
negadora de magos y de hadas,
proclive al resplandor de las espadas
en clave de estrategia introspectiva.
En la voz se afirma el que ahora ves:
aquél anterior al abismo, el puro;
el escenario vacío después.
Yo mismo contemplo caído el muro
(red y tiempo cuanto se hizo través)
y cómo de sombra reunida duro.
Cuartetos: Roma, abril de 1977. LAP
Tercetos: Zaragoza, marzo de 1997. Manuel Asín Sánchez
TIEMPO DE NORIA
Romanesco, románico, romano:
Hablo de estilo y amores personales,
de querencia y estética cabales
que me incordian y tiran de la mano.
Entre la claridad del Laterano,
fantasmas redivivos de vestales
y serenos claustros basilicales,
la cuesta de mi vida se hizo llano.
Que, aunque el Tíber discurra sin euforia
y mi emoción se encienda sólo en ascua,
albergo cierta luz de palmatoria.
Vuelvo y revuelvo. El año es una noria
que gira, monocorde, hacia la Pascua.
Yo, a Roma, voy como se va a la Gloria.
El profesor y narrador Luis Antonio Puente acaba de publicar el poemario ‘Enroque frontal’ en las plaquettes Resurrección de Comuniter, que dirige el siempre activo Octavio Gómez Milián. Estos son dos de los sonetos del conjunto, que Octavio y Comuniter y el autor han tenido la gentileza de enviarme.