Facebook Twitter Google +1     Admin

'PASARON POR AQUÍ' EL 10 EN EL PRINCIPAL

20191204211234-pasaron-por-aqui.1.jpg

'PASARON POR AQUÍ', EL MARTES 10 EN EL TEATRO PRINCIPAL
El próximo martes, 10, en el ambigú del Teatro Principal de Zaragoza se presenta el libro 'Pasaron por aquí', que lleva por subtítulo 'Famosos que cruzaron las tierra de Aragón'. Es un libro de perfiles, crónicas, reportajes que se publicaron sábado tras sábado en el suplemento de Heraldo de Aragón que coordinó Ana Usieto hasta su desaparición.

El libro lo publica Pregunta (Reyes Guillén y David Francisco), lo presentarán Elena de la Riva y Pilar Rodríguez, de documentación, y José Luis Melero. Cantará tres o cuatro temas María José Hernández. Y es un libro, también, lleno de amigos que han colaborado con sus recuerdos y testimonios: Ramón Acín, Mariano Anós, Miguel Ángel Tapia, Trinidad Ruiz-Marcellán, Miguel Mena, Luis Sol, Paco Giménez, José Miguel Tafalla, Santiago Paniagua, Matías Uribe, Manuel García Guatas, Félix Zapatero, Carmen Puyó, Pedro Pablo Fernández, Chema Rodríguez Morais, Juanjo Blasco Panamá, Gabriel Sopeña, Chema Fernández, Leo Tena, Pablo Ferrer, Plácido Serrano, José María 'Cuchi' Gómez, Luis Alegre, Enrique Vázquez, Luis Felipe Alegre, José Luis Melero, Yolanda Polo, Xabier Maceiras Rodríguez, Vicente Merino, Santiago Gascón, Ángel Giner, Ana Bendicho, José María Enguita, Canario, José Luis Rico, Violeta, Pablo Rico, Luis Rabanaque, Cristina Yáñez, Rafael Campos, etc.

04/12/2019 21:12 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

GUILLERMO BUSUTIL ESCRIBE DE 'VINO DEL MAR'

https://www.laopiniondemalaga.es/libros/2019/11/29/vida-piedras/1129985.html

Marcapáginas

La vida entre las piedras

"No es fácil abordar el vino sin salpicarse de tópicos ni embriagarse con el tanino que deja en el fondo de cada palabra e imagen el viaje sensorial por este cuya uva crece entre las piedras"

Guillermo Busutil  29.11.2019 | 17:36 

Vinos del mar

  • Antón Castro
  • Olifante
  • Ediciones de poesía 
  • 14,25 €

El lenguaje es vino en los labios. Lo dijo Virginia Woolf como si recordase los rubaiyats de Omar Khayyan al que tanto bebimos de jóvenes, soñándonos poetas entre versos de seda roja para seducir la copa de los labios femeninos. De esa estirpe cuyo mundo de palabras en torno a los placeres de los sentidos se va derrumbado despacio y en barbarie, pertenece el escritor y periodista Antón Castro. Un buen tipo mestizo de la Galicia cunqueironiana del Merlín que fabula historias con gajos de naranja navegando en aguas de infancia, y de una Zaragoza de la que es su generoso corazón cultural, antes y después de que otro amigo de su misma grandeza sencilla nos dejase huérfanos de risas, debates y recomendaciones de lectura, Félix Romeo. Valgan estos antecedentes del autor de "Los seres imposibles" y el maravilloso libro "El testamento de amor de Patricio Julve", publicados en Destino, y Premio Nacional de Periodismo Cultural, para adentrarse en su último libro "Vino del mar" Un cuaderno de viaje a través del elixir de Cariñena, oscuro y desnudo que carraspea y deja huella en el sabor de su abrazo. La raíz y el caldo de un tema con el que Antón Castro decanta no sólo el paisaje y las excelencias del Aylés, del Niño Mimado o de La Virgen del Águila, sino que trenza un dietario de personajes y escenarios que se van alternando con piel de poema y con trama de relato. Géneros de los que es un reconocido maestro de sobremesas en las que se desenvuelve con la voz calma del antiguo narrador de historias, humanas en su magia. Una de las mejores cualidades del escritor que siempre regala a sus lectores hermosos libros encuadernados, con títulos que siempre invitan a enrolarse en su lectura y un contenido donde su estilo rezuma sensibilidad exquisita, profundo conocimiento, las dotes de seducción del buen poeta y mejor narrador, y la esencia que cada trama le exige. Igual que en este caso es el vino el lenguaje con el que lo celebra y nos lo sirve feliz en su misterio y su bouquet.

 

No es fácil abordar el vino sin salpicarse de tópicos ni embriagarse con el tanino que deja en el fondo de cada palabra e imagen el viaje sensorial por este cuya uva crece entre las piedras. Y menos aún si en el homenaje a Cariñena, surco, mar y oleaje, el autor opta igualmente por elaborar un cuaderno de protagonistas secundarios de la labor de recoger la uva y alquimiarla. Nos cuenta Antón Castro de bodegueros, de viticultores, del portador der cuévanos, del ladrón goloso de racimos, de los distribuidores zamoranos del Nieve en las Eras, del vino de sirenas y del cierzo en los riñones. Cunqueiro, ya lo dije, en evocar las texturas y el alma del brindis sobre el que poetiza y nos cuenta, jugando entremedias a encantarnos con relatos de fantasmas como el de la motorista que se baña sílfide de noche en los pantanos, contempla horizontes desangrándose, que visita cementerios y fotografía el cada día distinto de los campos. Lo mismo hace, abrazo siempre de encuentro y ánimo de amigos, de personajes de literatura como Marín Bosqued, amigo de Octavio paz y de Buñuel; de Pilar Bayona para la que el vino es la melodía de los sentidos; de Simón Tapia violinista de la belleza primitiva de las hojas; sobe Idelfonso-Manuel Gil, consuegro de Pepe Hierro con el que el gusta conversar acerca de la poesía y los recuerdos que silba el buen vino. Hay también fotógrafos como Thomas Ryder y poetas de nombre Oceania, referencias a Whitman y una mujer que de su mano y entre ellos se convertía siempre en Scheherezad

 

No faltan en estas páginas con textura de palabras ovaladas en tacto como la uva, suaves igual que su paladar en este caso en el oído, la evocación de los amores difíciles, una maleta de los secretos, espejismos, de andariego, diálogos que se agitan audaces y terciopelo, relatos alisos que se explican avanzándolos entre la gestualidad de los dedos, sueños de mundos y mujeres cuyos besos supieron a mora y oxígeno.

 

Vino del mar la embriaguez gustosa con la que Antón Castro nos llena la copa de su lectura.

 

04/12/2019 10:25 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

JESÚS SORIA LEE 'VINO DEL MAR'

http://www.elpollourbano.es/letras/2019/12/vino-de-mar-en-la-sangre-de-la-tierra/?fbclid=IwAR2pK6hUnHqhBw7PiHClefn19OtOCXpceJhHMIcC7yGVckqIfXfpED1StUw

 

Vino de mar en la sangre de la tierra.


Por Jesús Soria Caro

     En Cariñena, entre las viñas, cada sorbo de vino sabe a cada gota de instante en una vida madurada en el barril del alma. 

    El aroma del ahora y su química del deseo, la tierra casi desértica del silencio regada por la lluvia del ayer, las uvas sin la ira, el viento de sus sueños. Todo es parte del zumo de lo eterno que emborracha a quien se bebe la existencia con la pasión de buscar en ella toda su embriaguez. Antón Castro ofrece un homenaje a Cariñena, por su vendimia de recuerdos pasan todos los instantes reales e imaginados que componen lo afrutado del amor a esta tierra.

    “Una mujer se asoma al infinito” poetiza el paisaje de la viña como un mar, que es el de la tierra de la que brota el vino, casi a modo de caballo de Troya en el que la sangre de esta surge como mar interno que solo quien la bebe puede hacer suyo. Las cepas son como un vientre oculto de las de uvas en la tierra. Sus ondulaciones son animalizadas como víboras, hay algo atávico que conecta al vino con lo bíblico, con la serpiente de los deseos; es la religión del placer que nos hace paladear el sabor de la intensidad:

 No tengo ante mis ojos el mar infinito del viñedo,

la ovalada longitud de los racimos,

el primer oro del moscatel.

No tengo ante mis ojos esa claridad

del horizonte que se agiganta

y luego desaparece en la niebla

o se vuelve víbora y sendero.

Imagino por un instante cómo miras,

cómo acodas tu alma y tus ojos claros en el alféizar,

cómo sueñas viajes hacia la luz

por esos caminos que se adelgazan,

que se cuajan de tentación.

No tengo ante mis ojos ese faro

desde el que ves el mundo. (Castro, 2019: 17),

 

                Por el poemario circula el recuerdo de personas que conoció el autor en sus años de trabajo en la villa vitícola. El poema anterior “Mujer asomada al infinito” es la poetización de una mujer que amó y que se sublima en metáforas que exprimen la intensidad del momento que pudo serlo todo, sin necesidad de que nada más hubiera sido. El absoluto de ese encuentro amoroso se revive cuando el yo lírico se acerca a la tierra y, al hacerlo, le parece oír de nuevo los pasos de esa mujer que le invita a que ambos de nuevo se escondan entre los sarmientos, indicándole que vayan: “donde se oculta la noche oscura del deseo”. “Navarro” es otro texto que recuerda a un vendimiador amado por todos: bodegueros, taberneros, mujeres.  Era libre, perdido en sus laberintos en los que huía de sí mismo:

Lo querían sus compañeros de faena.

Parecían reírse de él, así como iba,

disfrazado de pordiosero, sin prisa,

triscando entre los surcos y los sarmientos.

Pero no. Nadie se burlaba de él,

lo protegían como a un moribundo

cuyo pensamiento era un secreto y un laberinto. […]

El niño sin edad que despreciaba la malicia.

Navarro a secas. El porteador de cuévanos.

El prófugo de sí mismo que se llevaba

una botella de vino oscuro a los labios

entre los residuos del Mercado central. (Castro, 2019: 19-20).

      La retrospectiva permite recordar el amor de su padre hacia el vino. El esmero como lo elaboraba, lo guardaba en barriles para su mejor fermentación. Amaba la fiesta de su sabor, lo que es, a su vez, casi una metonimia de alguien que amaba el emborracharse de vida. Su padre se fue, como se dice en la hermosa metáfora a “las regiones remotas del sueño y del olvido”. Es de gran belleza lírica este poema que casi funciona como una carta hacia quien reside en el otro lado del tiempo, para decirle que ahora ama el vino, que conoce muchas variedades, que le gustaría volver a verle.  Nos encontramos ante una apelación hermosa, intertextual, con referencias a Claudio Rodríguez: “Ahora me quedaría a tu lado, entre el asombro/y el silencio, para descubrir el don de la ebriedad” (Castro, 2019: 24).

      Especialmente erótico es el poema “Sirena de la vid”. Ella aparece y es el sabor del deseo. El yo lírico quisiera ser capaz de hacer un vino con la esencia de su piel, del fuego de su deseo en el que arde su placer. Teniendo en cuenta la idea de Jung de que los mitos son símbolos del insconsciente colectivo, de ese sustrato que puede explicar pulsiones compartidas y soterradas fuera de la consciencia, vemos como aquí de la sirena le emborracha su cuerpo, para ser su sexo el naufragio de su yo en el que muere como navegante de los placeres:

Me entregas tu gozo extremo, el grito

que se levanta por el llano y el monte

como un clamor de intenso deseo.

¿A qué sabes, sirena, a que huelen

tus cabellos y esa espalda lisa,

a qué saben tu piel y tu dulce boca?

A garnachas, a arándonos frescos,

a frutas del bosque y a suaves violetas.

El alarido de tus orgasmos escala

el mapa de las nubes en el cielo

y alza temblando un rosal de ansiedad,

la acidez salobre de un oleaje,

Si supiera haría un vino con la esencia

de tu escalofrío y el salvaje adiós

a tu espesura, arsenal de racimos,

piel, explosión, apetito de estrellas. (Castro, 2019: 28-29)

      Una de las secciones del libro es “Personajes” en las que se poetiza la presencia de figuras relevantes del arte que habitaron Cariñena y que vivieron en su entorno cercano. El yo lírico suplanta la voz de aquellos que dejaron sus huellas en los caminos del ayer, entre las eras y las viñas. En el “El manifiesto apócrifo de Martín Bosqued” se nos dice que Aguarón es la raíz de la belleza hecha luz y autorretrato, surge con la savia de aquel tiempo de la infancia en aquella tierra:

Jamás he podido olvidar sus calles,

su santuario, el fuego de sus crepúsculos,

la infinita extensión de sus colinas,

y cuando buscaba la inspiración.

toda la raíz del sentir, el núcleo

de la belleza hecha luz y autorretrato,

regresaba a la niñez y a la adolescencia

-y me quedaba ahí, absorto, varado,

en el umbral de sus fincas de viña.

Ese espacio ondulante de verdor

insaciable, el bodegón de los campos. (Castro, 2019: 36)

      “Pilar Bayona en Cosuenda” es un canto a esa tierra en la que aparece un latido de fantasía que recorre la tierra y salta con su silencio del campo a las ramas. La sinestesia “brillo seco” advierte de la imposibilidad del lenguaje lógico para retratar su pasión hacia ese paisaje, que es irracional y la lógica del pensamiento y del lenguaje no bastan para evocarlo, en el sentir hay una necesidad superior a los límites del decir:

El verano comenzaba en las eras.

Lo recuerdo muy bien. Con el trillo,

con las aves huidizas en bandadas

y ese calor pegajoso en las ropas.

 

Cosuenda tenía una luz propia, un brillo

seco que trepaba por los sarmientos,

un latido de fantasía y de silencio

que saltaba de las ramas al campo (Castro, 2019: 35-36).

 

     De Ildefonso Manuel Gil se recuerda una comida entre el autor, el poeta y su mujer. No había vino de Paniza. El camarero al reconocer que estaba allí la persona que daba nombre a la calle en la que vivía, hizo todo lo posible por traer una botella, yendo a una tienda cercana. Describiendo, desde una voz lírica que asume la perspectiva del citado poeta, que beber era el instante en el que la tierra y su sangre de vino recorrían su alma, siendo como si esta le besara por dentro con el aliento del viento:

¿A quién le importaba si era de una botillería cercana?

La abrió y nos sirvió con satisfacción. Estabas radiante.

Metiste el dedo índice en la copa y lo humedeciste.

Y dibujaste un árbol o un sendero en tu dedicatoria.

“como hace el que fue mi consuegro, Pepe Hierro”, dijiste.

“Gracias, llevo Paniza en el corazón desde niño.

Cada vez que bebo sus vinos, tengo la sensación

de que el viñedo canta su canción antigua dentro de mí

y resuena por toda mi sangre como el silbido del cierzo” (Castro, 2019: 42).

       “Alrededor del mundo” es una sección en la que la prosa poética presenta episodios a lo largo del mundo en los que el vino de Cariñena y sus tierras están presentes en algún momento. Scheheredaze es una poetización biográfica de una historia de amor, paralela en su homenaje irónico a la de la hija del sultán que con sus relatos pasó de ser concubina a reina. Hay fuerza lírica en ese instante de unión amorosa en el que se nos dice: “tus manos parecían pájaros lentos y cautivos”. (Castro, 2019: 47). “Los amores difíciles” es un cruce amoroso en el que después de haber llevado a los amantes imposibles por Venecia, Praga y Nueva York, el vino es testigo de un final sorprendente. “La maleta de los secretos” alude a un ebanista que le regala a su hija una maleta de madera para guardar sus recuerdos. Ella, pasado el tiempo, al marchar a otra ciudad se la enseña y juntos evocan el ayer. Su padre le habla de un farcino que es lo que le permite habitar el pasado, vendimiar las uvas de un tiempo anterior que siempre sabe a la fruta más embriagadora. Ambos son el símbolo de una historia pasada, y uno termina dentro del otro como en la estructura narrativa de las cajas chinas.

     “La despedida”, la última sección, contiene tres poemas, uno dedicado a Ángel Guinda. Es una etopeya que recorre los caminos más abismáticos del poeta: “hablaste de tu alma líquida y abisal, a punto de hundirse en un pozo”. Imagen potente en la que podemos visualizar la caída del yo en las profundidades de su alma, líquida y abisal en un descenso a lo más intenso del dolor y la belleza.  “Envío” es un poema metapoético que alude a cómo viaja el vino y el poeta que escribió un libro sobre este. “Soliloquio del enólogo” es un agradecimiento a todos los agentes del vino, el viento, la lluvia, las aves, los hombres que cultivan la tierra, el sol.

El vino es el zumo de la tierra en el que arde lo más atávico. Es como el hades de nuestra psique colectiva en el que navegar hacia el otro lado del recuerdo; el de nuestro origen casi inmortal, el que nace de la belleza embriagadora de la luz, el viento, el sabor de la sangre de la eternidad de quien bebe y vive mirando la belleza de la poesía. El aroma de lo que en los recuerdos queda de esta, la versión que asume lo que fue y la que cuenta lo que debería haber sido. Todo es reescritura con tinta de sangre, con tinta de vino, sueño de lo que fue y lo que tal vez sin haber sido también es, porque queda en la borrachera de los deseos. Son los ingredientes que forman parte también de lo embriagador de lo vivido.

BIBLIOGRAFÍA:

Castro, Antón (2019): Vino de mar. Olifante, Zaragoza.

04/12/2019 10:22 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

EL 'ARTE CASUAL' DE FERRER LERÍN

20191117180529-ferrer-lerin-fran-ferrer-.jpg

 

Arte Casual. Por Francisco Ferrer Lerín.

  

Manifiesto (1984):

 

 

¿Qué es Arte Casual?

 

 

1) El que se da en objetos o grupo de ellos, materiales sin vocación artística, que por su ubicación, colocación o combinación producen en el observador un placer visual sin haberlo pretendido el responsable de la situación.

 

2) Todo lo que es capaz de crear una “emoción estética” partiendo de elementos no “naturales” pero no “pensados”, en su construcción y/o en su colocación, con “mentalidad artística”.

  

Características:

 

1) Casualidad, espontaneidad, involuntariedad de la Obra.

 

2) Transitoriedad, temporalidad, fugacidad del Hecho Artístico.

 

3) Adogmático, abierto, subjetivo, infinito, impredecible, aleatorio.

 

4) Popular, libre, democrático, público, comunitario.

 

 

Reflexiones sobre el Arte Casual:

 

 

1) No es sarcástico; no se burla (del arte actual).

 

2) No es revanchista; no venga una afrenta al arte.

 

3) No es crítico.

 

4) No es iconoclasta.

 

5) Sino que es deudor del arte último porque éste nos ha enseñado a ver, a apreciar la descontextualización, las series, los nuevos agrupamientos de objetos, los acotamientos del espacio, los empaquetamientos, los apilamientos, el azar como fuente de placer estético.

 

Consideraciones (1992 y 1994)

  

A mediados de los ochenta defino el Arte Casual (A.C.) dentro de un periodo de gran efervescencia artística (sensibilidad e investigación por lo plástico) en el

que también abordo las primeras Acciones y proyecto los primeros Táctiles.

A.C. es dado a conocer a diversas personas que señalan su genialidad pero también su fragilidad conceptual y su dificultad en la materialización. Se trata de una formulación que necesita un soporte fotográfico (o vídeo) para ser mostrada o una visita urgente al escenario en el que se está produciendo. Esta urgencia obligada, dado el carácter efímero de la manifestación, convierte el soporte fotográfico en una trampa para los observadores apresurados: la foto no es el Arte Casual (foto artística, etc.) sino un medio para acercar al espectador la manifestación de A.C., convirtiendo a este nuevo espectador en Artista Casual, ya que el Hecho Artístico se produce siempre en el ojo del descubridor (aunque en este caso sea un descubridor forzado).

 

Son muchas las cuestiones que suscitan la sistematización de A.C., no siendo las de menor importancia las que atañen a la Propiedad de la Obra Artística y su Autoría. Emparentado con otra actividad de gran raigambre en los países anglosajones como es el Bird-Watching, se proponen parejos desarrollos de la idea: es decir prospecciones, no aquí a la búsqueda de nuevas especies orníticas sino de nuevas manifestaciones de Arte Casual. Centrado, en principio, en el ámbito rural, es obvia la potencialidad de otros paisajes como el fabril, el urbano y el suburbial. Repito, siempre A.C. se manifiesta en objetos, grupos de objetos, instalaciones, acotamientos, etc., en los que no haya una intencionalidad artística por parte del humano que los fabricó, manipuló y/o colocó. 

 

Comentarios (actuales):

 

 

 

“Aceptada la falsa o sincera complejidad del arte contemporáneo, a los artistas y especialistas no les gusta que alguien, y además desde otros terrenos creativos, se les diga que aquello que han labrado con tanta dificultad se encuentra ‘casualmente’ al pasear por ahí.” Jesús Martínez Clará

 

“Yo veo A.C. desde otro punto de vista. Cuando Ferrer Lerín acuña el término define muy bien - como en un poema- de qué se trata. No hay que buscarle un ismo, ni siquiera referencias en el campo del arte; decir que una obra se parece a otra es siempre incierto porque se trata de reducir lo que no es susceptible de serlo.” Elena Ruiz Sastre

 

“La belleza no es una cualidad de los objetos, sino un atributo del sujeto: es una cualidad de la persona cuando esta es capaz de reconocer la belleza donde otros no ven nada." Antoni Marí

 

“A mi también me gusta el Arte Casual (‘esa nueva visión del territorio’), y mucho. Frente a la idea duchampiana del objeto encontrado, ‘extraer’ y ‘colocar’ en la galería, y convertirlo en obra de arte sólo porque ha sido elegido por la mano del artista, el Arte Casual no se descontextualiza sino que es en su lugar donde tiene valor artístico, pero claro tiene que ser fotografiado y este hecho -de ‘reproductibilidad técnica- imprime autoría. Entonces es arte porque ha sido elegido por la mirada del artista.” Luis Ordóñez

 

“No había leído el manifiesto que, por cierto, también está presente en alguno
de tus textos, aunque en éstos se trate del encuentro entre dos
miradas en el tiempo sobre uno o más objetos (territorios).
Es la mirada que se acuñó como "gesto semántico" o lectura (función
y valor) que alguien o una comunidad hace de cualquier objeto
en un determinado momento (normativo).” José Luis Falcó

 

“Arte Casual es la configuración artística, por parte de la mirada del receptor, de un objeto o acontecimiento que no tenía esa previa finalidad.” Pedro José García Ruiz

 

“El Arte Casual certifica formas que no existen en la NATURALEZA sino en el ARTE (Contemporáneo).” F.L. (Ferrer Lerín en los medios)

 

“La aplicación de las directrices acuñadas por el Arte Casual supone obtener un nuevo valor añadido (un nuevo rendimiento) del entorno, sea este agrícola, urbano o fabril, al descubrir elementos de arte contemporáneo en espacios, a priori, sin vocación artística.” F.L.

 

“La búsqueda de manifestaciones de Arte Casual no perturba el entorno; nos hallamos ante una actividad, como el bird-watching, de condición sostenible. La caza y el grafitismo constituyen la otra cara de la moneda.” F.L.

 

“A.C. se mueve en el terreno del significante. No interesa lo que hay detrás de cada manifestación de A.C., lo que, a través de la mano del hombre, ha causado dicha manifestación: envolvimiento de la alfalfa para su fermentación, cubrimiento de la paja para evitar que se pudra por la lluvia, paralización de las obras públicas por la recesión económica, optimización del almacenamiento para reducir costes, construcción de barricadas en conflictos callejeros, etc. Digamos que el significado, la razón por la que se dan las circunstancias para que el ojo del observador avisado descubra manifestaciones de A.C., es irrelevante. Utilizando un término del pasado; en el Arte Casual no existe  ‘mensaje’. F.L.

 

“El Arte Casual supone una nueva mirada, una nueva visión de la realidad, una nueva visión del territorio.” F.L.

 ----

 

Correos electrónicos:

 

“Infructuosa inserción en el canon artístico y cultural. No carece de referencias el hombre, pero la potencia del arte casual no está precisamente en la filiación, sino en todo lo contrario. Ahora, cumplirá el texto su cometido, así que bienvenido sea.” (Comentario de Antonio Viñuales Sánchez al texto de Enrique Juncosa Cirer para el catálogo Ibiza) 23.09.16

 

“Bueno, podría considerarse que sin background no es posible definir el A.C., y tampoco convertirse en artista casual. Me refiero, claro está, a un grado de conocimiento y de entusiasmo suficientes hacia el arte contemporáneo; de hecho una dependencia (filiación) de dicho arte contemporáneo.” (Mi comentario al comentario de Viñu) 23.09.16

 

----  

 

 

 

Una nueva perspectiva desde la que abordar “lecturas personales”. Otra forma de “lectura”.

 

El grado de conocimiento y aprecio del Arte Contemporáneo (y me atrevería a decir del Arte en general) va a condicionar nuestro acercamiento al entorno (la “lectura” del entorno), quiero decir que va a resultar inevitable comparar las obras casuales que surjan en nuestro camino con la obra de los artistas plásticos aunque, y esto es algo de especial importancia, podría suceder que no contando con ese bagaje cultural pero sí con una especial sensiblidad artística también descubriéramos y disfrutáramos ante determinadas estructuras (manifestaciones), conviertiéndonos, en este caso, en precursores de algunas corrientes artísticas.

 

 

-----

 

 

 

 

 

 

 

 

Ruinas y manchas de humedad / suciedad

 

Conviene posicionarse ante las posibles preguntas sobre si las ruinas y las manchas en las paredes son A.C.

 

Las manchas de humedad no son A.C. porque no son obra de la mano del hombre aunque siempre cabría argumentar que están ahí porque fue el hombre quien levantó la pared, o la superficie en la que aparecen, e incluso, yendo más allá, cabría atribuir al hombre la responsabilidad de un escape de agua o de una mala orientación o falta de cuidado.

 

Las manchas de suciedad podrían ser consideradas A.C. si la suciedad es fruto de una acción directa del hombre como es el caso de las paredes u otras superficies utilizadas para limpiarse la grasa u otras porquerías de las manos.

 

Las ruinas son estructuras complejas resultado del abandono y/o degradación de edificios que fueron pensados funcionalmente y, a veces, estéticamente. La ruina ha sido considerada secularmente como un elemento cargado de significados que van de lo tenebroso, de lo gótico, a lo generoso, a lo romántico. La fuerza iconográfica de la ruina reside en esa carga literaria, pictórica, fruto de los efectos de los meteoros sobre un lugar abandonado en el que descansan todo tipo de elementos fantasmagóricos y que, a menudo, necesita integrarse en un marco de naturaleza desbordada. Ningún postulado del A.C. se da en ella como conjunto, como estructura compleja; otra cosa es el estudio de los detalles, donde cabe el descubrimiento de manifestaciones de A.C. como ocurre en cualquier otro tipo de estructura.     

 

---

 

Las fotos son mero soporte de las manifestaciones de A.C. ¡No existen!

 

---

 

No todo vale. Exigencia de armonía, proporcionalidad, ¿simetría?

El ser racional es un ser simétrico (¿proporcionado?, busca la proporción)

La asimetría duele

 

Amontonamientos caóticos

La basura como desconcierto

Aspecto innoble de los materiales > escayola, yeso

17/11/2019 18:05 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON FERNANDO SAVATER

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2019/11/16/fernando-savater-el-amor-es-algo-que-va-por-dentro-y-no-se-puede-describir-1344215.html

 

Entrevista en la contra de 'Heraldo de Aragón' con Fernando Savater sobre su libro 'La peor parte' (Ariel).

17/11/2019 17:11 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ÚLTIMO CAPÍTULO DEL II TEMPORADA DE 'SIN COBERTURA', CON SILVIA LAPLANA

20191117170807-silvia-laplana..jpg

http://www.aragontelevision.es/programas/sin-cobertura/

La meteoróloga Silvia Laplana viaja este domingo (21:20 horas) a la pequeña población de Rebilla, un pueblo de cuento que se encuentra en el escondido Valle de Escuaín. El último capítulo de la temporada de ‘Sin cobertura’ recorre este municipio abandonado hace décadas pero que ha vuelto a ponerse en pie gracias a la ilusión y el trabajo de familias vinculadas al pueblo. Entre estos vecinos se encuentra Juanjo Laplana, padre de Silvia. Juanjo no solo ha recuperado su casa en Rebilla, lleva años recuperando la memoria del pueblo y del valle, rescatando fotos, partidas de nacimiento y testimonios. Este trabajo, tan concienzudo como necesario, se ha convertido en una pasión que ha trasmitido a su hija. En el programa, Silvia conversa con Antón Castro sobre sus recuerdos en el pueblo, su vinculación con el valle y su profesión. Desde su visión de meteoróloga, analiza cómo el clima de esta zona fue clave para que décadas atrás se despoblara. Rebilla guarda otro tesoro. Por su ubicación privilegiada se ha convertido en un lugar idóneo para la observación de aves rapaces, especialmente el quebrantahuesos, una especie casi desaparecida en todo el mundo. La Fundación Quebrantahuesos tiene allí una de sus sedes y supone otro impulso para el renacer del pueblo. En todo el Valle de Escuaín viven apenas veinte personas de manera continua. Entre los que han apostado decididamente por este lugar está la familia Sesé. Feliciano Sesé, el padre, es hostelero, guarda forestal, alcalde de Tella y, sobre todo, un ganadero dedicado a la ganadería extensiva, clave para que los valles mantengan su equilibrio y belleza. Helena Sesé su hija es un ejemplo de que no todo está perdido. Se formó en Barcelona y Bruselas y con lo aprendido regresó al valle para, junto a su hermana Lourdea, que acaba de ser madre, y su prima, crear un sueño, La Posada de Silván, un restaurante y hostal que ha dado una nueva vida y esperanza a Tella. Agustín Camón explica cómo restauró una borda en Rebilla.

*Después se redifunde el último capítulo de la temporada anterior, dedicado al futbolista Jesús Vallejo y a Loscos.

 

17/11/2019 17:08 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

'FRONTERIZOS'. TEMA DEL FESTIVAL EÑE

SERGIO DEL MOLINO, DIRECTOR LITERARIO DE LA NUEVA EDICIÓN DEL FESTIVAL EÑE QUE CONTARÁ CON MÉXICO COMO PAÍS INVITADO
 
El festival se desarrollará entre el 11 y el 23 de noviembre en Madrid y Málaga

Fronterizos es el título de la propuesta literaria de Sergio del Molino, que profundiza en los límites entre ficción y realidad en la literatura y la relación de ésta con el resto de las artes

Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Marta Sanz, Edurne Portela, Héctor Abad Faciolince, Leila Guerriero, Juan José Millás, Manuel Vilas, Fernanda Melchor, Víctor Manuel, Elvira Sastre, Andrés Suarez, Paula Bonet, Sabina Urraca, Los Peligro o Luisgé Martín, participarán en el festival  

México será el primer país invitado de Eñe y tendrá presencia a lo largo de todo el festival en sus sedes habituales a las que se suman Casa de México y el Instituto de México con la visita de autores como Fernanda Melchor, Elda Cantú o Luis Jorge Boone, representantes de las nuevas voces literarias mexicanas

Javier Cercas, Premio Planeta 2019, recibirá el Premio Festival Eñe, que reconoce la obra y trayectoria de un escritor en español

El lunes 11 de noviembre arrancará la Semana Eñe con actividades en el Instituto Cervantes, la Real Academia Española, la Biblioteca Nacional de España, Casa de América o la Biblioteca Regional de Madrid

Por primera vez la propuesta literaria de Eñe se extenderá hasta la Navidad con el espacio Macondo en la Casa del Lector - Matadero Madrid

Varias librerías de Madrid se sumarán al festival con presentaciones, encuentros y mesas redondas

Por segundo año consecutivo el Centro Cultural Generación del 27 acogerá Festival Eñe Málaga el 22 y 23 de noviembre con un programa que contará con Héctor Abad Faciolince, Antonio Soler, Carlos Zanón, Pablo Aranda, Vicente Luis Mora, Guillermo Busutil, Teodoro León Gross, Paula Ortiz o Rodrigo Cortés

Descarga el resumen del programa.

Solicitud de acreditaciones en el correo isabel.cisneros@lafabrica.com


La ciudad de Madrid volverá a poner el foco en la literatura entre el 11 y el 21 de noviembre en una nueva edición del Festival Eñe que reunirá a 135 autores en 92 actividades que entrada libre, que se celebrarán en 22 sedes.

El escritor Sergio del Molino firma la dirección literaria de un programa que profundizará en los Fronterizos. Un concepto aplicado tanto a los límites dentro de la propia creación literaria y sus géneros, como a su relación con otras disciplinas.

Como señala el autor: “Para no convertirnos en lectores omniscientes y amargados, buscamos más allá de la ficción razones que nos recuerden por qué leemos… Los libros fronterizos, los que no proclaman una vocación clara y unívoca de ser ficciones, los que juegan a engañar, los que cuentan mentiras que parecen verdades… los que a veces son poesía y a veces no se sabe qué son…. Esa literatura, siempre un paso más allá de la ficción, aunque relacionada de algún modo con ella (mediante el amor o el odio), es la que nos recuerda el poder chamánico de la palabra y por qué seguimos contándonos historias después de tantos siglos. El Festival Eñe 2019 será una cueva donde recrearemos ese placer sobrenatural y a veces clandestino de contar historias y escucharlas… Periodistas, poetas, ensayistas, monologuistas y artistas inclasificables demostrarán que la literatura sigue siendo una fiesta viva que se resiste a la disección del filólogo y la mortaja del museo.”

Así, el festival abordará cuestiones tan literarias y a la vez, en la frontera de la literatura como la relación entre ficción y realidad; la mezcla entre los géneros o los juegos de narradores que se disfrazan de cronistas.

Y a la vez plasmará ese carácter fronterizo reuniendo la literatura con formas de expresión tan diversas como la música, la ilustración, el periodismo, la gastronomía o incluso el fútbol.

Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Javier Cercas, Edurne Portela, Marta Sanz, Héctor Abad Faciolince, Leila Guerriero, Juan José Millás, Manuel Vilas, Darío Adanti, Elvira Sastre, Andrés Suárez, Karina Sainz Borgo, Paula Bonet, Manuel Jabois, Carlos Alsina, Sabina Urraca, Víctor Manuel o Juan Carlos Ortega serán algunos de los protagonistas.

México primer país invitado de Festival Eñe

Una de las grandes novedades del Festival será la incorporación de México como país invitado de la edición. El país americano estará presente a lo largo del festival, a través de las nuevas voces de su literatura. Fernanda MelchorElda CantúLuis Jorge Boone, Jorge Valdés Díaz Vélez, Liliana Blum Carlos Velázquez son los autores mexicanos que participarán en el festival.

Liliana Blum y Fernanda Melchor conversarán con Jorge F. Hernández, en Casa de México, precisamente sobre el concepto de frontera. Una palabra de gran peso para el país no ya solo en la literatura, sino en su vida cotidiana. Frontera como realidad, como concepto, como tema literario y como obsesión nacional.

Y otro de los rasgos fundamentales de la esencia mexicana, el idioma será el hilo conductor de una mesa redonda que reunirá en el Círculo de Bellas Artes Luis Jorge BooneFernanda Melchor y Jorge Valdés Díaz- Vélez, moderados por el escritor y periodista, también mexicano Jorge F. Hernández. Con más que 500 millones de hablantes en el mundo, estos autores reflexionaran sobre el español, su riqueza recorriendo los muchos rostros de nuestro idioma.

Por su parte el Instituto de México acogerá diversos talleres exprés de literatura con estos autores mexicanos.

Javier Cercas Premio Festival Eñe

Eñe reconocerá con el Premio Festival Eñe, la trayectoria profesional de Javier Cercas, Premio Planeta 2019. La entrega del premio se celebrará el sábado 16 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes. Tras recibir el premio, el autor mantendrá una conversación con Sergio del Molino en la que analizarán las fronteras del género literario.

Un Festival organizado junto a las grandes instituciones culturales de Madrid

Eñe involucra desde hace ya tres ediciones a las principales instituciones culturales de Madrid, que abren sus puertas a la programación del festival. Así, junto al Círculo de Bellas Artes, corazón del festival, participan con programación el Instituto Cervantes, la Real Academia Española, la Biblioteca Nacional de España o Casa de América, entre otras.

En el Instituto Cervantes, Héctor Abad Faciolince y Leila Guerriero conversarán con Sergio del Molino. Estos dos grandes autores han sabido retratar como nadie las esencias de Colombia y Argentina en escritos que trascienden sus países de origen para convertirse en crónicas de un continente entero.  Los periodistas, su oficio y su capacidad de “hablar de todo sin saber de nada” será el punto de partida de la segunda propuesta que acogerá el Cervantes en la que participarán Rubén AmónRosa Belmonte y Guillermo Altares, moderados por Edu Galán.

La Real Academia Española abrirá sus puertas al público en una sesión en vivo y directo de RAE informa en la que los académicos José Manuel BlecuaPedro Álvarez de Miranda y José Antonio Pascual, moderados por la periodista Marta Flich resolverán dudas lingüísticas a los asistentes.

En la Biblioteca Nacional de España, Miguel PardezaValentín Roma y Juan Tallón, moderados por Ignacio Martínez de Pisón, hablarán de fútbol, libros y de cómo el fútbol ha dejado de ser una afición vergonzante para convertirse en un asunto de ficción literaria. Una mesa “fronteriza” en la que descubriremos como el “deporte rey” ya es una cuestión literaria.

Casa de América recogerá también el concepto de la frontera entre los géneros en dos propuestas. Santiago RoncaglioloElda Cantú Joseph Zárate, moderados por Sergio del Molino, profundizarán sobre la figura del cronista en Cuando la ficción no basta: cronistas del siglo XXI. Esta sede recibirá también a María HesseDarío Adanti y Flavita Banana que en Cuando la palabra no basta: el cómic y la realidad, moderada por Jesús Marchamalo, explorarán las interpelaciones de la realidad en un género literario como el cómic.

En la Biblioteca Regional de Madrid Víctor ManuelMikel IturriagaXabier Gutierrez y Sergio del Molino como moderador, explorarán los “sabores” de la literatura en Lo que hemos comido: escrituras deliciosas. En esta misma sede, Andres Trapiello y Pilar Álvarez conversarán sobre metaliteratura, aquella que se inspira en los propios libros o en los escritores que los engendran.

Además, en el hotel Iberostar La Letras Gran Vía, hotel oficial del festival Berna González Harbour conversará con la argentina María Moreno, tomando como referencia su última novela Black out, un desgarrado relato de memorias.

Eñe en el Círculo de Bellas Artes

El viernes 15 y el sábado 16 de noviembre la actividad del festival se concentrará en el Círculo de Bellas Artes con una amplia propuesta, de acceso libre, que reunirá a las principales voces de la literatura en español en mesas redondas, encuentros y otros formatos en los que la literatura irá de la mano de otras disciplinas.

En el acto inaugural el director literario de Festival Eñe 2019, Sergio del Molino, reunirá a una de las parejas de escritores más importantes de nuestro país: Elvira Lindo y Antonio Muñoz Molina. Una oportunidad única para “meterse en la cocina” de dos grandes de la literatura y poder acercarnos un poco a las sinergias o conflictos que surgen al reunir a dos voces literarias bajo el mismo techo.

La dura y cruda realidad sin la pátina de la ficción literaria, la violencia en estado puro y las historias más desgarradoras desde el prisma mas crudo nos han llegado de la mano de autores como Miguel Ángel Hernández Navarro, Adolfo García Ortega y Julian Hebert. Tres voces diferentes, pero con códigos compartidos que profundizarán en la no-ficción de la mano de la periodista Laura Barrachina que moderará el encuentro.  

La violencia será también el punto de partida del encuentro entre Martín CaparrósEdurne Portela y Carlos Velázquez. En Contar lo que nadie quiere saber: violencia y literatura, profundizarán en tres voces narrativas que, más allá de los géneros policiacos, combinan crónica, narrativa y ensayo para mirar de frentes a cuestiones a las que cuesta enfrentarse. La mesa redonda contará con la periodista Eva Cruz como moderadora.

La tecnología, su desarrollo y su influencia en el futuro de la Humanidad serán algunas de las cuestiones que abordarán Luisgé MartinMarta Garcia Aller y Ramón del Castillo, moderados por Daniel Arjona en la mesa redonda ¿Hacia el Apocalipsis o hacia la Arcadia? Tecnología y pohumanismo y cultura en el futuro que ya es presente. El encuentro, que cuenta con el patrocinio de Movistar, analizará como los avances en tecnología y ciencia quirúrgica hacen casi posible que nos planteemos que el homo sapiens tal y como lo conocíamos está dando paso a algo nuevo.

Testimonios en primera persona en los que la voz narrativa remite a los propios infiernos del autor; memorias familiares, reales o inventadas serán claves de Entre visillos: escrituras contra el pudor que reunirá a María MorenoMargarita Leoz Rodrigo Muñoz Avia, moderados por el periodista Luis Alemany. Por su parte Sabina Urraca ofrecerá en Escríbete algo una reflexión en clave de monólogo sobre los efectos que las historias reales tienen en las gentes que salen en ellas.

La maternidad como asunto literario será la protagonista en Las madres que nos parieron en la que Nuria LabariIguázel Elhombre y Lea Vélez, tres autoras que recientemente han publicados obras en las que la maternidad era el hilo conductor. Estas tres voces, moderadas por Silvia Nanclares presentarán tres maneras modernas de ser madres en la sociedad actual.

En La ciudad y sus alrededores tendremos la oportunidad de adentrarnos en los rituales de tres escritores: Marta SanzJacobo Armero y Jorge Luis Boone, que moderados por Valerio Rocco, descubrirán su faceta de “paseantes de ciudades”. Paseos ya sean reales o inventados pero que guían al lector por paisajes urbanos desde la mirada del narrador.

La literatura de la mano de disciplinas como la performance, la ilustración la música o la radio

Más allá de los “juegos” con los propios límites de la creación literaria y sus géneros, su esencia fronteriza se pondrá de manifiesto en varias propuestas que la reunirán con lenguajes tan diversos como la performance, la ilustración, la música o la radio.

Radio y literatura tienen un indiscutible vínculo y de este vínculo tratarán dos de las mesas redondas que acogerá el Círculo de Bellas Artes. Karina Sainz Borgo conversará con Carlos Alsina, una de las voces más destacadas de la radio en España, sobre la delgada línea que separa la conversación del arte literario. Por su parte, La tabarra como una de las bellas artes reunirá a Juan Gómez JuradoRodrigo Cortés y Arturo González Campos que con podcasts como Todopoderosos Aquí hay dragones retan las fronteras entre géneros llevando a la radio, la literatura, el cine o la televisión.    

La poesía se abordará e interpretará desde muy diversos lenguajes. Poesía, música e ilustración se darán la mano en Abrir la boca y decir lo nuestro en la que los versos de Lara Moreno serán “reescritos” en el momento en clave de ilustración de la mano de Paula Bonet y música en directo con Dani Llamas.

Poesía y performance se reunirán en la propuesta de Los Peligro, Polipoesía rabiosa y de actualidad. Un espectáculo de poesía escénica en el que se repasan en clave de humor duras realidades de la sociedad actual como la situación de los trabajadores autónomos, el paso del tiempo o el mito del emprendimiento.

Ángela Segovia y Maria Cabrera harán un recorrido, acompañado de la música de la chelista Lucía GonzálezDe Joan Brossa a la joven poesía actual (pasando por Chema Madoz) recuerda uno de los textos mas destacados del poeta catalán el Fotopoemario, un mano a mano con el fotógrafo Chema Madoz en el que uno ofrecía una imagen y el otro respondía con un poema.

Y de nuevo la poesía, pero esta vez reunida con la música y la tradición vasca de los aizkolaris llegará en Camino de retorno, un impactante espectáculo que reunirá al poeta Hasier Larretxea con sus padres Patxi Larretxea y Rosario Gortari y el musico Zuri Negrin.

El periodismo y sus géneros llegará de la mano de dos mesas redondas organizadas en colaboración con el diario El País. Luz Sánchez MelladoManuel Jabois y Leila Guerriero, moderados por Jesús Ruiz Mantilla, nos adentrarán en el género de la columna de opinión periodística. Estos tres grandes autores del género hablarán sobre cómo se enfrentan a esta cita y acerca de lo que buscan al escribir sus columnas. Además, en La familia bien, graciasJuan José Millas y Manuel Vilas – finalista del Premio Planeta 2019- moderados por Berna González Harbour discutirán sobre la familia como asunto literario poniendo de manifiesto como los conflictos, encuentros y desencuentros que se producir en el reducido universo de la familia, pueden trasladarse a los que pasa en el mundo.

La performance será es el lenguaje escogido por Nuria Figueras en la propuesta Rostros. Esta artista Ásperger es capaz de componer obras únicas a través de cientos de letras aplicadas, una a una, con sellos de tinta, correspondientes a poemas, canciones o textos literarios. El acto cuenta con el apoyo de Fundación Repsol.

El brasileño Adão Iturrusgarai conversará con la periodista María Martin sobre el poder narrativo de la viñeta un género con el que el autor ha recorrido y contado la historia reciente de su país.

Miguel Espigado mostrará en Vacaciones en Babia su fusión entre la narración oral, la música electrónica y la performance. Mientras que Fidel Moreno ofrecerá una escucha guiada de canciones en español que invitan a transgredir las fronteras.

Humor, música y poesía para despedir las jornadas en el Círculo de Bellas Artes

Las dos jornadas de Eñe en el Círculo de Bellas Artes se cerrarán con sendas propuestas que sumarán la literatura con otras disciplinas como el humor o la música.

El viernes el humorista Juan Carlos Ortega dará voz a cientos de personajes con los que nos invitará a reírnos de nosotros mismos y de nuestra existencia cotidiana.

Por su parte, el cantautor Andrés Suarez y la poeta Elvira Sastre, moderados por la periodista Arancha Moreno ofrecerán un pequeño aperitivo del espectáculo Desordenados, con el que llevarán la poesía al WiZink Center el próximo 21 de noviembre. Poesía y música se reúnen en un binomio en el que, más allá de musicar textos, Sastre y Suarez desordenan y reconectan sus voces para así dar lugar a algo nuevo y único donde demuestran la unión entre palabra, verso y música.

Eñe, punto de encuentro entre lectores y autores

Festival Eñe ofrecerá la oportunidad a los lectores de aproximarse a los autores y compartir con ellos charla y café. Con ese espíritu el festival contará con varios cafés literarios que tendrán lugar en el Iberostar Las Letras Gran Vía. Sergio del Molino, Edurne Portela o Leila Guerriero serán algunos de los autores que participen. Además, en este mismo espacio, como cierre de la primera sesión del festival en el Círculo de Bellas Artes, el público podrá compartir un encuentro informal con los autores que participan en el festival.

Las librerías de Madrid se suman al Festival Eñe

Por primera vez el sector privado del libro en Madrid ha querido sumarse al festival que contará con un recorrido por varias librerías madrileñas que abrirán sus espacios para que los lectores puedan participar en encuentros, mesas redondas, presentaciones, performances, talleres y recitales. Luis Garcia MonteroJosé OvejeroIsidoro Valcárcel MedinaLucia BaskaránMercedes CebriánRemedios Sánchez y Raquel Lanseros serán algunos de los autores que participen.

Festival Eñe en Málaga

Gracias a la Diputación de Málaga, Festival Eñe volverá a Málaga con un completo programa de actividades en torno a la literatura que se celebrarán el 22 y 23 de noviembre en el Centro Cultural Generación del 27. El espíritu fronterizo de la literatura se pondrá de nuevo de manifiesto en la propuesta de Eñe en Málaga en un programa que reúne a autores como Sergio del MolinoHéctor Abad FaciolinceAntonio SolerCarlos ZanónPablo ArandaVicente Luis MoraGuillermo BusutilTeodoro León GrossMónica Zgustova o Mohamed el Morabet con protagonistas de otras disciplinas como el cine o la ilustración con creadores como Adão IturrusgaraiPaula Ortiz o Rodrigo Cortés.

Las rutas entre imaginación y realidad en la literatura; el valor de los escritores que crean en una lengua que no es la materna; la relación entre el cine y la literatura; o la crónica como género, serán algunos de los temas que se recorrerán en Eñe Málaga. Además, el festival contará con dos cafés literarios con Sergio del Molino y Carlos Zanón y con un taller exprés impartido por el dibujante Adão Iturrusgarai.

Eñe para público familiar y también en Navidad

El público infantil y familiar tendrá también la oportunidad de acercarse a Eñe con propuestas especiales que además por primera vez se extenderán hasta la Navidad.

Gracias a Fundación Repsol Eñe renueva su compromiso de apoyar y visibilizar a colectivos en situación de vulnerabilidad con un programa de auxiliares culturales con discapacidad intelectual que servirán de personal de apoyo. También tendremos la posibilidad de descubrir el talento musical de los más pequeños con un concierto de la Camerata Tetuán de Acción Social por la Música: una agrupación que reúne a los niños de nivel más avanzado de las Orquestas de Paz para interpretar un repertorio que abarca desde el barroco hasta nuestros días. Además, el público infantil, con el taller La Aventura de Aprender Espacios. ¿Y si no lo escribimos y dibujamos no existe?, de Rebeca Barrón, podrán trabajar la creatividad, la imaginación y la expresión de las emociones, a través del cuento.

Por su parte, durante las Navidades el universo mágico de Macondo llegará a la Casa del Lector- Matadero MadridEspacio Macondo, un programa creado en colaboración con la Campaña de Navidad del Ayuntamiento de Madrid desde la empresa municipal Madrid Destino, pondrá el foco en Colombia y su literatura bajo el lema "Madrid Ciudad de Encuentro".

Se trata de un punto de encuentro en el que narradores latinoamericanos y españoles introducirán a los participantes, a través de espectáculos y talleres literarios, al mundo de la tradición oral. Durante ocho días, y a través de un programa de actividades dirigidas a todos los públicos, se trabajará en torno a la narración a través de distintos sentidos, en cuatro capítulos: escuchar Macondo, tocar Macondo, imaginar Macondo y contar Macondo. Con la coordinación literaria de Ana Griott, Espacio Macondo contará con la participación de autores como Sol Alonso, Alekos, Daniel Tornero, Lilián Pallarés, Nelson Calderón, La Parcería, Estrella Ortiz, Anaïs González, Willo, Alex Flórez, Mike T., Chambimbe, Malú Cayetano, María García Méndez, entre otros

Organizadores y patrocinadores

El Festival Eñe está organizado por La Fábrica, Fundación Contemporánea y el Círculo de Bellas Artes. Es posible gracias al Ministerio de Cultura y Deporte-Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, Madrid Destino y la Diputación de Málaga. La presencia de México como país invitado del festival es posible gracias a la Embajada de México, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Instituto Cultural de México en España y la Casa de México en España. El Festival cuenta con Fundación Repsol, Iberia, El País y Movistar, como patrocinadores principales. Fundación Banco Sabadell es colaborador principal y el hotel Iberostar Las Letras Gran Vía es el hotel oficial del festival. Festival Eñe cuenta con la colaboración de la Fundación Cultural Hispano Brasileña, el Gremio de Libreros de Madrid, rlm, Rasdio Círculo y la Librería Antonio Machado. Círculo de Bellas Artes, Instituto Cervantes, Real Academia Española, Biblioteca Nacional de España, Casa de América, Casa del Lector, Club Matador y el Centro Cultural Generación del 27, de Málaga son las sedes del festival.
 
29/10/2019 13:23 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

AGRALUZ CELEBRA 25 AÑOS HOY

20191021070651-ubierto.andalan..jpg

AGRALUZ CELEBRA SUS 25 AÑOS, HOY, EN EL PARANINFO
[La Agrupación de Antiguos Alumnos y Amigos celebra su 25 aniversario en la Universidad de Zaragoza(AGRALUZ). El rector de la Universidad de Zaragoza preside el próximo lunes, 21 de octubre a las 18.00 horas, en el Aula Magna del edificio del Paraninfo, el encuentro de AGRALUZ]
El Aula Magna del edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza acoge el 25 aniversario de la Agrupación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Zaragoza (AGRALUZ) el lunes, 21 de octubre, a las 18.00 horas. El acto contará con la presencia del rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral.

A este encuentro acudirán autoridades académicas de la Universidad de Zaragoza y se prevé la asistencia del presidente de la Federación de Asociaciones de Antiguos Alumnos y Amigos de las Universidades Españolas "Alumni España", Antonio José Redondo García.

AGRALUZ cuenta con 953 socios. A lo largo de sus 25 años de existencia, han estado vinculadas a la asociación 3.967 personas. Esta asociación ha organizado más de 250 promociones de antiguos alumnos en las que han participado más de 12.500 estudiantes y, además, más de 278 viajes turísticos de convivencia entre los inscritos, tanto por Europa, España, Aragón y Zaragoza.

Actualmente, más de cien empresas colaboradoras permiten a los socios de AGRALUZ beneficiarse de diversos descuentos. Desde 2007, se mantiene un convenio de colaboración entre la Universidad de Zaragoza y AGRALUZ.
El presidente es Agustín Ubieto y el tesorero es Pedro Pardo. AGRALUZ permite a sus asociados mantener el vínculo con la Universidad, acceder a sus instalaciones, retirar libros de sus bibliotecas, organiza un sinfín de actividades, entre ellas dos o tres viajes al mes por Zaragoza, por Aragón o por el extranjero, siempre con guías especializados. Cuando se trata de Zaragoza o Aragón, las explicaciones la da el profesor Agustín Ubieto.
-Aquí pueden verse sus actividades y comprobar que para el 26 de octubre hay convocada 'Una noche en el cementerio' de Torrero.
https://agraluz.unizar.es/

21/10/2019 07:06 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ESTA TARDE, EN EL PARANINFO, A LAS 19.30, SE PRESENTA 'VINO DEL MAR'

20191018121738-anton-pdf.-heraldo..jpg

-‘Vino del mar’ es un homenaje al vino, a los viticultores, a las bodegas, al paisaje y al campo de Cariñena. Es un libro de canto a la tierra, a la viña, al vino de las piedras y a la mudanza de las estaciones sobre el viñedo.

Es un poemario que se ha ido puliendo y creciendo con el paso del tiempo, desde 1978 cuando trabajé en la vendimia en los campos del Riojano en Alfamén, hasta ahora mismo. Mi padre hacía vino, con uvas que le traían de Zamora, cuando yo era niño.

 

‘Vino del mar’ es un diálogo con mi  padre, ya fallecido, que hacía vino, con los enólogos modernos, con los caldos y con una tradición clásica: el vino es tan antiguo como el hombre. Es una manufactura, un sueño, un excitante, una sabrosa compañía. Y el tema ha sido glosado por muchos escritores, desde Marcial a Borges, pasando Gibran Kalhil Gibran, Pablo Neruda, Rosalía de Castro, Miguel Torga, y tantos y tantos otros, hasta por Ildefonso-Manuel Gil, enamorado de los vinos de Paniza, su lugar de origen, al que nunca renunció.

 

El título del libro alude a varias cosas: esos campos verdes o pardos que, cuando se levanta el viento o el cierzo, parece el mar con un deslumbrante y rítmico oleaje. Alude también al vínculo de los vinos aragoneses con los gallegos –los mencía, los godellos, los ribeiro, los albariños- y, en cierto modo, es un libro que en buena parte se escribió a la orilla del mar. A veces, en algunas copas, el vino es como un micromar. Y es también el libro de alguien que ha crecido a la orilla de la costa y que ha visto alzarse los parrales, que alargan sus racimos hacia el caminante, con su embeleso, su belleza tranquila, sus granos que concentran el sabor, el aroma, la paleta de de colores de un pintor.

El libro está dividido en cuatro partes: la parte pura de naturaleza, los surcos, las plantas, las lomas, la sensación de raíz y de latido del tiempo. La parte de los personajes, gentes que vivieron y sintieron el campo de Cariñena como la pianista Pilar Bayona, el compositor y violinista Simón Tapia Colman, el pintor Luis Marín Bosqued, el citado Ildefonso-Manuel Gil, entre otros. La tercera parte alude a los viajes del vino, el comercio, la sorpresa de que en un lugar distante del planeta alguien celebra el amor o el sueño o la melancolía con una copa de vino de Cariñena. Y la última parte, la despedida de ese espacio de viña e historia, en el que un enólogo como Jorge Barbería explica qué le produce su labor, cómo es el vino, qué sensaciones genera; pero también se recuerda y se retrata a un personaje que siempre ha sido un enamorado del vino: como Baudelaire, Ángel Guinda defiende un estado de embriaguez, poética, creativa o etílica, para vivir y escribir.

 

‘Vino del mar’ es, sobre todo, un libro de poesía, un arsenal de lenguaje y emociones, y contiene sucesivas notas de amor: amores posibles e imposibles, distantes o cercanos, amores soñados, como el de esa sirena que parece vivir entre los pámpanos, amores que se expresan en verso, sobre todo en endecasílabos o verso libre, pero también en poemas en prosa e incluso en amagos de microcuentos.

 

‘Vino del mar’ quiere ser un documento de una tarea colectiva, que incluye la modernización del sector, y un libro que habla esencialmente de la emoción que suscita del vino, de la belleza y del deseo que despierta en cualquier instante.

 

*José Luis Solanilla, compañero de Heraldo y coordinador de 'Con mucho gusto' publica hoy una entrevista sobre el libro. Mil gracias.

18/10/2019 12:17 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

LLADOSA HABLA DE 'UN AMOR DE REDON'

20191017150209-ricardo-lladosa.-marta-olivan.jpg

Ricardo Lladosa (Zaragoza, 1972) publica en Fórcola su novela ’Un amor de Redon’, y la presenta hoy en el Museo Pablo Serrano con Pepe Melero y Ana Segura. Mañana hace lo propio en la librería Alberti de Madrid.

 

-¿Quién es Odilon Redon?

Es un pintor simbolista francés nacido en 1840 que anticipó las vanguardias de comienzos del siglo XX, en particular el surrealismo. Quizá por adelantarse a su época es un artista secreto, poco conocido pese a su relevancia en la historia del arte.



-¿Por qué te pareció que era materia de novela? ¿Qué idea se te pasó por la cabeza?

Al igual que “Madagascar”, mi primera novela, la idea de “Un amor de Redon” surge de un coleccionable de kiosco de los años ochenta. Yo tenía unos doce años y me llamó la atención un número de “Los genios de la pintura” dedicado a Odilon Redon, editado por Sarpe, cuya portada era el retrato femenino en naranja que hoy es la portada de mi novela. Le pedí a mi padre que lo comprara y él lo adquirió. Pero no volví a hacerle caso al libro hasta el verano de 2017, cuando volví a abrirlo y me di cuenta de que Redon merecía ser protagonista de mi segunda novela.



-¿Querías rendir un homenaje a los poetas malditos y a ese universo tan variado de los simbolistas y postimpresionistas?

Sí, el final del siglo XIX y los comienzos del siglo XX en el arte y en la literatura me apasionan. Son un momento de ruptura. Frente al realismo, el arte se libera e impera la creatividad absoluta.

Ya que aludes a los poetas malditos, Baudelaire, que fue el inspirador de todos ellos, es todavía hoy un autor actual. No solo por sus “Flores del mal” o sus “Paraísos artificiales”, sino por obras tan anticipatorias como “El pintor de la vida moderna”, donde inventa la figura del “flâneur”, el observador oculto que espía la vida sin participar en ella.

Redon amaba la literatura desde que su querido amigo y maestro Armand Clavaud, un sencillo botánico que gastaba su poco dinero en libros de lujo, le abrió las puertas de su biblioteca. Allí tenía ediciones encuadernadas en piel de los cuentos de Edgar Poe, de “Madame Bovary” de Flaubert; pero también del “Bagavad Ghita” o de “El origen de las especies” de Darwin. Redon quedo extasiado leyendo todos aquellos libros.



-¿Qué te atrae de esa época?

Como te contaba al comienzo, la primacía de la creatividad sobre lo académico que revolucionó el arte. Redon murió en 1916. No hay que olvidar que, por aquel entonces, Picasso vivía también en Paris y había pintado hacía ya diez años “Las señoritas de Aviñón”, el cuadro donde, por primera vez, descompuso las formas y creó el cubismo. A casi nadie le gusto el cuadro, lo consideraron de mal gusto, feo, monstruoso, inmoral. Se pasó más de quince años enrollado en una esquina de su estudio. Era demasiado novedoso como para ser entendido. Solo se comprendió su importancia décadas más tarde, cuando fue adquirido por el MOMA de Nueva York.



-¿Qué le debes a Poe, Baudelaire y a la novela ‘A contrapelo’ de Huysmans?

Mucho. Les debo los ambientes de mi novela. Mientras la escribía leía a Poe, a Baudelaire y a Huysmans y me contagiaba, a la hora de escribir, de su decadentismo y de su fuga de la realidad.

En concreto, “A contrapelo” fue una novela revolucionaria, una obra sin argumento protagonizaba por un aristócrata sibarita que vive en su castillo absolutamente solo, sin hablar con nadie, contemplando bellos objetos. La novela fue un éxito inmediato entre las clases acomodadas de la época y provocó la ira de Zola, de quien Huysmans era discípulo. Zola espetó a Huysmans que había asestado un golpe mortal al naturalismo. Éste le respondió en una carta diciendo: “Quería sacudir los prejuicios, hacer entrar en la novela al arte, la ciencia, la historia (…) Quería suprimir la intriga tradicional, incluso la pasión, y realizar a toda costa algo nuevo”.

Redon se hizo famoso precisamente porque uno de los objetos que poseía el aristócrata de Huysmans eran sus famosos grabados negros de la serie titulada “En el sueño”, entre los cuales había uno, por ejemplo, de una araña con cabeza de hombre.



-¿Aludes a los nabis? ¿Quiénes fueron?

Fue un movimiento pictórico francés que se originó durante los últimos años de la vida de Redon y que lo consideró su maestro. La característica principal del movimiento era la primacía del color sobre el dibujo y las formas. A Redon nunca le importó demasiado el dibujo, se consideraba un mal dibujante, le interesaban sobre todo las temáticas misteriosas y oníricas, los claroscuros en los grabados, y la potencia del color en los cuadros. Por eso amaba a Delacroix y detestaba a Ingres.



-¿Cómo te planteaste la novela: como la aventura de amor de un hombre tranquilo, como el relato de un proyecto tan ambicioso como voluptuoso, que dialoga con el mito y la historia del arte, o como una novela gótica?

Como una mezcla de todo ello. La novela es básicamente una historia de amor entre Redon y una mujer llamada Ainhoa Levy, esposa de un banquero judío que hace al pintor el lujurioso encargo de pintar, para el comedor de su castillo a las afueras de Burdeos, tres grandes óleos que representen a las mujeres más sensuales de la Biblia: Betsabé, Judit y Salomé.

El resto de temas: los mitos, la novela gótica fueron surgiendo conforme escribía, sin que yo lo hubiera planificado a priori. Eso es lo que más me seduce de escribir, como a Picasso, como a Redon: inventar sobre la marcha, sin un plan previo, sin preocuparme de si el conjunto queda bonito o feo y, al final, encontrarme a mí mismo en el relato.

 

-¿Qué hay de ese castillo tan decisivo en la narración?

Me inspiré en un alojamiento rural de las afueras de Burdeos donde pasé unos días de vacaciones con Marta, mi mujer y nuestros hijos. El alojamiento era un castillo del siglo XIX. El dueño era un señor normal, pero extremadamente educado que, al poco de llegar, me entregó una tarjeta de visita donde se leía: “Vizconde Thierry de…” Encima del nombre había una coronita dorada. De este modo, la novela comenzó a gestarse en mi imaginación.



-El gran personaje del libro, más allá del propio Odilon, es Ainhoa, una mujer de la Baja Navarra -como se conoce también al País Vasco francés-, casada con alguien más viejo, el banquero, al que no desea, que hace fotografía. ¿Te has basado en alguien real?

Sin duda Ainhoa es el gran personaje del libro. Fue una decisión personal. Al comienzo ella iba a ser solo la musa de Redon, la mujer bella y silenciosa que inspira al gran artista. Pronto me di cuenta de que esa visión de las mujeres estaba desfasada. La doté de voz propia, la convertí en narradora en primera persona y en artista pionera de la fotografía. De este modo transformé la novela en algo más actual.

Ainhoa admira a Redon y le pide que le deje fotografiarlo mientras él pinta los cuadros para su marido el banquero. Quiere observarlo en silencio, contemplar su rostro mientras pinta, registrar sus dudas y sus momentos de entusiasmo… Haciéndolo, esta creando al mismo tiempo obras de arte fotográficas. Entre la pareja se entabla una relación especular: el uno se mira en el otro… Y poco más puedo contar, so pena convertirme en spoiler.



-¿Por qué has introducido las dos voces narrativas, la de Odilon y la de Ainhoa? ¿Qué te dan, qué esfuerzos te han exigido?

Siguiendo mi reflexión anterior, quería dos puntos de vista distintos sobre los mismos hechos, el femenino y el masculino, la mujer mirando al hombre y el hombre mirando a la mujer en capítulos alternos. Al principio me costó un poco. Me resultaba más fácil meterme en la piel masculina de Redon. Quizá por ello el primer capítulo narrado por Ainhoa es breve, ella se va incorporando al relato tímidamente…



-¿Cómo has alternado la parte narrativa, la puramente estética, los hechos reales de la vida de Redon (el uso de su vida y de sus diarios) y la evolución de un argumento dinámico, donde siempre suceden cosas?

Me dejé llevar por la intuición. Lo mismo me daba pasarme dos páginas describiendo un cuadro o una fotografía, que dejar un relato a mitad y continuarlo tres capítulos más tarde, o no continuarlo nunca. Sentía en todo momento el placer de una libertad absoluta, y lo más curioso es que cuando terminé de escribir, pese al caos aparente, todo parecía encajar y apenas corregí nada.

Tengo un sentido dinámico del relato, me gusta que permanentemente sucedan cosas, me abruma aburrir al lector. Deseo que todo esté en permanente movimiento o cambio inesperado. Quizá se deba a que durante mi juventud vi mucho cine y televisión, aunque ahora la literatura no me deje tiempo para hacerlo. Me encantan las imágenes: la pintura, la fotografía, el cine, la televisión.



-A Odilon Redon le interesaban mucho las atmósferas mágicas, misteriosas. ¿Fue por eso que también has escrito una novela de fantasmas?

Probablemente tenga que ver. Al documentarme sobre Redon supe que fue muy aficionado al ocultismo, pero no pude obtener más datos al respecto. La novela de fantasmas surgió del propio ambiente del castillo. Me gusta reciclar los géneros de la literatura popular y transformarlos en algo distinto. Lo hice en “Madagascar” con la novela de aventuras y lo repito ahora en “Un amor de Redon” con la novela gótica, siempre me han apasionado los relatos de fantasmas.



-Da la sensación de que estás haciendo una apuesta por la novela artística… Ésta, tu serie sobre Pablo Picasso en heraldo.es. ¿Te has propuesto seguir en esta línea?

La serie de artículos sobre Picasso en Heraldo, que he titulado “El reproductor de arte”, tiene un parecido sutil con “Un amor de Redon”. En los artículos describo cómo, a lo largo de su carrera, Picasso reprodujo cuadros como “Mujeres de Argel” de Delacroix, “El almuerzo en la hierba” de Manet o “Las meninas” de Velázquez. Nunca los copiaba, sino que los reinterpretaba, los hacía suyos convirtiéndolos en cuadros de Picasso.

Cuando Redon aborda sus pinturas murales de Betsabé, Judith y Salomé, observa antes fotografías de cuadros de Rubens, de Caravaggio, de Tiziano, de Cranach… que también pintaron a las tres mujeres bíblicas; pero en modo alguno los copia, lo que hace es inspirarse en ellos e interpretarlos a su propio estilo, al igual que Picasso. Del mismo modo que hoy hablamos de metaliteratura, ellos practicaron una suerte de “metapintura”.

 

*La foto de Ricardo Lladosa es de Marta Oliván.

17/10/2019 15:02 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

NACHO ARANTEGUI EN EL VALLE DE HECHO

20191013224408-arantegui.-thumbnail-patrones-2-vii.jpg

Este fin de semana se respiraban nuevos aires culturales desde el medio rural altoaragonés que han comenzado con la convivencia entre artistas llegados desde diferentes puntos con vecinos y visitantes, cerca de 150 personas se han dado cita en el valle de Hecho. El motivo es que el Ayuntamiento y varios jóvenes del municipio se han lanzado a una nueva aventura que lleva por nombre Lo Mon Contemporáneo (La Montaña Contemporánea) y plantean un nuevo concepto basado en la residencia artística. Cuatro artistas desarrollarán hasta mediados de septiembre una obra específica que tendrá mucho que ver con la naturaleza que rodea esta zona.

  

A grandes rasgos, lo Mon Contemporáneo podría definirse como la versión renovada y actualizada del simposio de escultura realizado en los años setenta y ochenta que, como recordaban algunos vecinos, supuso todo un acontecimiento social en aquella época y todavía se nota ese germen cultural en las nuevas generaciones. Hoy en el Pallar d’Agustín, en el Museo de Arte Contemporáneo que quedó de esa experiencia, se han encontrado algunos de los que entonces participaron activamente y quienes ahora toman el relevo: dos aragoneses, Nacho Arantegui y Alberto Martínez, el músico navarro Pablo Villafranca y la artista internacional Mariam Kvirikashvili, de origen georgiano.

  

Desde hoy los cuatro artistas convivirán en un espacio municipal que ha puesto ha disposición el Ayuntamiento y trabajarán en sus propias obras que “irán surgiendo del contacto con el territorio”, apuntaban algunos de ellos, y estarán en relación con sus respectivas líneas de trabajo: el medio ambiente, la escultura, la música y lo visual. En unos meses, de cara a noviembre, se quiere continuar con un pequeño festival que ponga en común lo trabajado con otras actividades en las que plantean algún concierto, instalaciones, perfomances o mapping.

https://www.cartv.es/aragoncultura/nuestra-cultura/lo-mon-contemporaneo-una-nueva-aventura-cultural-desde-el-medio-rural-altoaragones-altoaragones

'Lo Mon Contemporáneo', una aventura cultural desde el medio rural altoaragonés Los aragoneses Nacho Arantegui y Alberto Martínez, el músico navarro Pablo Villafranca y la artista internacional Mariam Kvirikashvili inician una residencia artística en el valle de Hecho
www.cartv.es

 


Contarte que Alberto Martínez es un calígrafo y escultor zaragozano que ha realizado un banco de piedra caliza con inscripciones en bajo relieve de palabras en cheso. Pablo Villafranca es un música navarro que está componiendo un disco mezclando la jota con el reggaetón, el trap y otras músicas urbanas, están participando vecinos de Hecho, por ejemplo un compositor organista, otro toca la guitarra, cantan las jóvenes... el resultado del "jotatón" es sorprendente. Por su parte la georgiana Mariam Kvirikashvili tiene un trabajo minimalista, construye un altar con pequeños objetos encontrados, piedras y configuración con barro de Aguas Tuertas. 

Por mi parte he podido recorrer el valle de norte a sur, me he sumergido en paisajes deslumbrantes, profundos y seductores, en ocasiones inquietantes al caminar por territorio de la osa Claverina, que por cierto tiene a los ganaderos bastante cabreados. Me atrajo mucho un espacio natural de Siresa, el Barranco del Hospital, lo recorrí de abajo a arriba siguiendo el río, escuchando, oliendo, contemplando su fisonomía, en ocasiones sumergido en la frondosidad del bosque, otras admirado ante la verticalidad de las paredes de roca con su reiteración de capas, a veces rectas, otras de sugerentes sinuosidades. Las pozas azul turquesa son otro de los atractivos de este barranco, los fondos sorprenden con la pureza de  formas de las piedras de cantos rodados. He disfrutado en soledad de este atractivo e inspirador paisaje, pero la verdad nunca he estado solo, siempre los pájaros, especialmente los graznidos de los cuervos resonando con fuerza en el barranco, un día me cruzó un hermoso corzo, otro pude filmar a un jabalí, compañeras las mariposas revoloteando, libélulas de colores vivos y un sin fin de insectos. 

En el barranco del Hospital me han llamado especialmente la atención los patrones o dibujos en las rocas, las marcas de los niveles del agua por ejemplo, que en esta zona contiene mucha cal, me llevaron a crear una de las piezas (en las fotos que te mando PATRONES III, IV, V). En otra la superficie de roca presentaba hendiduras definidas en capas, me recordaba las curvas de nivel de los mapas topográficos, siguiendo estos patrones llevé a cabo otra pieza (en las fotos PATRONES 2 I,II,VI). Para ambas utilicé barro blanco y pigmentos minerales naturales.

Durante la exploración del barranco encontré un espacio que me hechizó, uno de esos lugares en los que percibes la morada de los seres feéricos. Un recoveco poco accesible, al que se llega trepando desde el lecho de río, descubre paredes con protuberancias de vibrante musgo y plantas de agua alimentadas por una constante y sonora cortina de agua. La contemplación de aquel mágico lugar pronto mostró una cara que me dejó contrariado, había todo tipo de basura esparcida, me llamó la atención el sonido del agua que al caer golpeaba en un plástico negro incrustado en la tierra, también la piernita de una muñeca de plástico color carne que emergía del musgo. Seguí mirando con detenimiento, un antiguo somier de malla metálica oxidada, cristales, botellas de plásticos, materia orgánica propia de restos de huerta... cuanto más ascendía por aquel paraje más basura y escombro encontraba, me llamó la atención un antiguo cuenco de cerámica semienterrado, lo tomé y me sorprendió por su belleza y buen estado. Investigué sobre el tema de las basuras en esa parte del barranco, hablé con una concejal de Siresa y con los gestores ambientales de la zona. Al parecer hace años se tiraban al barranco las basuras, como en otros tantos lugares era la manera de deshacerse de los desechos.  Descubrí que el agua que daba vida y configuraba la fisonomía de ese lugar escondido, se formaba por una acequia de caudal constante que desembocaba en la pared del barranco y que sus canales también regaban las huertas de Siresa. Me pareció paradójico que vecinos del pueblo, creadores al fin y al cabo de ese extraordinario y hermoso lugar, al mismo tiempo lo tuvieran en tan poca consideración. 

Decidí llevar a cabo una actividad dentro de la residencia artística para limpiar el entorno de la cortina de agua, a la convocatoria acudió gente de todas las edades, conseguimos sacar el somier, un wáter, llenamos sacas de basura de todo tipo... El proceso de reconocimiento del espacio también me llevo a conocer una de las rocas características de esta zona, la toba o tosca, una roca caliza muy porosa que se forma por la precipitación de carbonato cálcico en forma de calcita. En la Val d'Echo se utilizó mucho en la construcción, fundamentalmente en chimeneas o cadieras. Es muy ligera y fácil de trabajar, con un hacha le puedes dar forma. 

Con las experiencias vividas, las sensaciones, emociones y el conocimiento adquirido me dispuse a realizar una escultura que estableciera una comunión con el espacio. Toscagua es una pieza formada por piedra tosca que me proporcionaron de casas de derribo y que en su día extrajeron de una cueva en el mismo barranco. También pude extraer yo mismo algunos bloques sueltos, con todas las rocas fui dando forma a una peana o columna, integré una pieza que encontré en una caminata, una de esas causalidades, un fragmento de roca caliza en la que descubrí deslumbrado cuarzo en forma de gota de agua. La columna coronada por el cuenco de porcelana encontrado, presentado un tanto inclinado para recoger agua de la cascada y verterla sobre la roca de la gota de cuarzo. Un espacio oculto, una naturaleza que aporta una vivencia íntima, delicada, propicia para la contemplación, un encuentro con una naturaleza que existe gracias a los vecinos del pueblo de Siresa, allí los seres humanos y la naturaleza se abrazan para ofrecernos una experiencia bella. 

Además de las piezas que he podido llevar a cabo en el Barranco del Hospital, mi residencia se completa con una velada artística y ambiental (de formato reducido) en otro de los parajes que me ha maravillado, Selva de Oza, zona del yacimiento arqueológico La Corona de los Muertos. En la velada se van a tejer lazos, sinergias con las gentes de la Val d'Echo, participará la Coral y personas del grupo de teatro del pueblo, también otra vecina, Gema,  una geóloga que atesora conocimiento como para abrirnos las puertas al pasado de estos territorios. Para la ocasión también contaré con la cantate de lírco Pilar Marqués, el músico Alfredo Porras, la bailarina Miren Saralegui y Gonzalo Catalinas.  El evento tendrá un aforo limitado, se llevará a cabo un pase para 50 personas el 1 de noviembre y dos pases de 50 personas el 2 de noviembre. 

 

13/10/2019 22:44 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

IV EDICIÓN DEL DÍA DE LAS ESCRITORAS

 El lunes día 14 de octubre se celebra en toda España la IV Edición del Día de las Escritoras bajo el lema Mujeres, amor y libertad, una conmemoración promovida por Clásicas y Modernas (Asociación por la igualdad de Género en la Cultura) y la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, profesiones y Empresarias (Fedepe).

       Las socias de Clásicas y Modernas en la comunidad aragonesa, junto con la Facultad de Filosofía y Letras y el Vicerrectorado de Cultura y Proyección Social de la Universidad de Zaragoza han querido sumarse de nuevo a esta celebración que consistirá en la lectura pública de textos de escritoras españolas e hispanoamericanas de diversas épocas a cargo de numerosos miembros de la comunidad universitaria, de escritoras y escritores, así como de personas de otros ámbitos profesionales.

      El acto tendrá lugar en el Aula Magna del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, de 18h a 21h, a lo largo del cual se leerán textos de Teresa de Jesús, Sor Juana Inés de la Cruz, Feliciana Enríquez de Guzmán, Concepción Arenal, Carmen de Burgos, Josefina de la Torre, Gioconda Belli, Alfonsina Storni, María Teresa León, Gabriela Mistral, Almudena Guzmán, Alejandra Pizarnik, entre muchas otras autoras.

         Abrirán la sesión de lecturas Yolanda Polo (Vicerrectora de Proyección Social y Cultural), Eliseo Serrano (Decano de la Facultad de Filosofía y Letras), María Goikoextea (Directora del Instituto Aragonés de la Mujer), Antón Castro (escritor y crítico literario), junto a las socias de Clásicas y Modernas, organizadoras del acto, Carmen Peña Ardid (profesora de la Universidad de Zaragoza), Pilar Pastor Eixarch (gestora cultural), Cristina Martínez de Vega (gestora cultural e investigadora) e Irene Vallejo Moreu (escritora)

 

13/10/2019 17:57 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PREGÓN Y POEMA PARA CARIÑENA

20190924063453-3897.jpg

PREGÓN DEL DÍA DE LA VENDIMIA EN CARIÑENA

 

Hace 40 años, casi antes de saber muy poco del Cariñena y sus vinos, llegué  a esta plaza exactamente. Tenía 19 años recién cumplidos y un temor infinito a casi todo. Estuve cuatro días deambulando de aquí para allá, esperando enganchar en el viñedo. Dormí en las grutas de las afueras, me enamoré de una aspirante a vendimiadora y no fui correspondido, supe de un crimen cerca de la estación de tren y aprendí el nombre de unos cuantos bodegueros. Curiosamente, mi padre hacía vino con uvas que le traían de Zamora, pero a mí sus caldos jamás me enamoraron, cosa que ahora lamento. Vi trujales, barricas, toneles, los más exuberantes que había visto jamás. Y un universo nuevo me entró por los ojos y los sentidos, y se fijó como un mapa de sensaciones y perfumes en mi cabeza.

En Cariñena no me dieron tajo, pero sí en Alfamén. En las fincas del Riojano. Viví una experiencia iniciática: un despertar a la viña, a la vida e incluso a la amistad. Me fascinó aquel mundo con sus ritos: las plantas, los racimos, las uvas, los cuévanos, el trabajo en sí, tan artesanal, y por supuesto lo que se contaba. Eran las tertulias del viñedo (Virginia Woolf ha dicho que “el lenguaje es vino en los labios”), que se suspendían en la tradición, en la memoria, en la defensa del oficio y en el amor a las calizas, arcillas, yesos, pizarras, a estas piedras que yo aún no era consciente que resultaba auténticamente milagrosas. Milagrosas para la garnacha, la cariñeña, el macabeo, la syrah, el tempranillo. Todas esas uvas son una y muchas: un arsenal de sensaciones, de hábitos, de sueños, y, también, una industria en marcha. Una industria que no cesa con 450 puestos directos, 35 bodegas y 24 embotelladoras.

Desde entonces no me he olvidado de Cariñena jamás. He disfrutado de su viñedo, de su historia, de ese mar verde que se ofrece al pasajero que va y viene a Teruel. Esa sensación no me la quito de la cabeza: el modo en que el viento peina los tallos, como si de un trampantojo visual se tratara, me da la sensación de que la viña se mueve al ritmo de un oleaje. Cuando digo Cariñena, quiero decir el campo de Cariñena: la ciudad que visitó Felipe II, la Fuente de la Mora, el museo del Vino, pero quiero decir muchas más cosas: Pilar Bayona y Mata y Cosuenda; Marín Bosqued, Simón Tapia Colman, Eugenio Arnao y Aguarón; Ildefonso Manuel Gil, María Moliner, Julio Palacios y Paniza; Mariano Lagasca y Encinacorba. La lista sería mucho más larga.

Cuando digo campo de Cariñena quiero decir Aguarón, Aladrén, AlfaménAlpartirAlmonacid de la SierraCariñenaCosuendaEncinacorbaLongaresMezalochaMuelPanizaTosos y Villanueva de Huerva. Aunque no ha sido mi especialidad, gracias a profesionales como Juan Barbacil, José Miguel Martínez Urtasun, José Luis Solanilla o Jesús ‘El Vaso Solanas’, entre otros, he seguido la evolución de la Denominación de Origen Protegida Cariñena y he visto su crecimiento, la consolidación de una bella forma de hacer vino, elaborado con todos sus matices, elegante, de suaves y matizados sabores, de poderosas sugerencias que brotan del llano, del sotobosque o de las frutas. He visto desde cerca y desde lejos el inmenso trabajo, el anhelo de proyección, las conquistas, ese lema feliz que ha hecho fortuna: El Vino de las Piedras, que encarna los prodigios del azar. La precisión de la poesía hecha verdad y futuro. En los últimos años Cariñena ha sufrido metamorfosis que la ha situado donde tiene que estar. Bien arriba, con honores, alegrando la vida y provocando la felicidad allá donde llega, y alcanza más allá del horizonte, en la misma región de los sueños y de los imposibles.

El campo de Cariñena es un laboratorio de caldos, la conciencia de la naturaleza, una continua afirmación del vino y su artesanía. El vino es conversación y magia, placer y sorpresa, colorido y bouquet. El vino es intimidad, tertulia, confidencias de familia en la alta noche. El vino es fantasía, delirio, sensualidad. El vino es una forma de percibir los latidos de la tierra y de encomendarse a sol del verano, a las lluvias del otoño, a los fríos y las nieves del invierno, a los vientos que gimen o ululan o se vuelven brisa de la primavera.

Si hay algo que me emociona especialmente es la viña en sí misma. Hojas, pámpanos, sarmientos, tallos, pasillos de sombra, racimos, ecos de una uva cariñena de casi seis siglos. Y me emocionan los hombres y mujeres que la cuidan y nos la ofrecen, trasformada en emoción y en ese líquido tan estimulante que ha llevado a decir a Eduardo Galeano: “Todos somos mortales hasta el primer beso y la segunda copa de vino”.

 

Querría terminar el pregón con un poema inspirado en un enólogo. El azar ha hecho que sea de Alfamén. Jorge Barbería Romeo. El texto simboliza el amor al campo de Cariñena, la vino y al trabajo bien hecho.

 

SOLILOQUIO DEL ENÓLOGO

 

1

 

Esta tierra es mi tierra. Cariñena.

El centro del mundo. Casi podría

afirmar que nací en una bodega.

Mis abuelos venían de Navarra

y hallaron aquí casa y solanar,

un territorio infinito de sueños,

la lisura del futuro entre guijarros.

Mirase donde mirase, ahí estaba

el viñedo, con su ondulación verde.

Con el lenguaje de las estaciones:

nieve, añoranza, alegría y llama,

ante mis ojos galopaba el viento

y graznaban las picarazas al sol.

Me fascinaba la geometría

de los campos, la distribución

de cada arbusto, el vigor cristalino,

la sólida salud de su belleza.

Ahí me crié. Imaginé a los dioses

antiguos, como héroes del llano,

a los trabajadores desvelados

que ansiaban una bodega feliz.

¡Qué mundo en movimiento, qué temblor

de escarcha, de pulpa fresca, de mostos!

¡Qué continente de olores, qué luz

de luna y crepúsculo derramándose!

La naturaleza me atrapó en su vahído

y se hicieron familiares palabras

con su propia expresión y melodía:

garnacha, hollejo, majuelo, poda,

pero también floración, irisado,

maridar, frescor de fuente helada.

No supe resistirme. Decidió

más nuestra sangre que la primavera, 

decidió la esencia de los sabores,

el misterio del bosque hecho viña.

Apliqué mi corazón a la tierra

y oí el rumor de mis antepasados.

Me sentí traspasado. Una voz dijo:

«Esta tierra es tu tierra. Cariñena.

Quédate y oye la confesión del vino».

 

2

 

No sé si me lo reveló mi abuelo,

artesano de las viñas y enólogo,

mi padre, investigador de vendimias,

o el trasiego entre piedra y tierra:

a las cepas hay que hablarles como

se habla a un hijo o a la soledad.

Mimarlas, sentir su respiración,

observar sus sarmientos y sus pámpanos,

y probarlos como un rico postre.

A las cepas hay que verlas cada día,

acariciar esas hojas perfectas,

admirar su color verde brillante.

Ya sé que dirán que me he vuelto loco,

pero las viñas sonríen y sugieren

qué vino debemos hacer y cómo:

si uno joven, lleno de sensaciones

-fresco, alegre, de paladar suave,

impregnado de moras y frutas-,

u otro, acaso irresistible, marcado

por ese olor tan hondo que enamora.

El vino es un arte de seducción.

 

3

 

¡Hay tanta gente aquí, tantos agentes

que embellecen y matizan el oficio!

Le doy las gracias a todo: a las nieves,

al vendaval, a las lluvias de abril,

a los jabalíes que visitan la viña,

a los pájaros fugitivos que cantan,

a tantos y tantos viticultores

que hacen del viñedo su oxígeno,

su pasión, su secreto bien guardado.

Miro estos labrantíos de Alfamén

y los veo a todos ellos y soy feliz

porque saben inventar la alegría

más exultante que llena una copa.

Esta bodega es cuánto sé de mí.

 

En cada vino o añada hago un brindis

con mi madre ya desaparecida.

Un brindis, un diálogo, mi quimera.

Yo me siento, agito este terciopelo

audaz, aspiro, me concentro y digo:

«Escucha, mamá, el cuento interminable

de nuestros campos: el vino y la vida.

Savia perdurable de amor y tiempo».

 

 

*Este texto está incluido en mi libro ‘Viña del mar’, que ha publicado el sello Olifante y que se presentará en el Paraninfo el 18 de octubre de 2019.

 

24/09/2019 06:34 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PATRICIA ESTEBAN: UN DIÁLOGO DE SOMBRAS

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2019/09/18/patricia-esteban-erles-me-gusta-la-belleza-que-contiene-una-maldicion-1334390.html

 

Patricia Esteban Erlés.
Patricia Esteban Erlés, escritora de lo inquietante y de la sutilezas sombrías.Beatriz Pitarch.

Patricia Esteban Erlés (Zaragoza, 1972) presenta la reedición de su primer libro: ‘Manderley en venta y otros cuentos’, que publica el sello Páginas de Espuma, galardonado ayer con el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial de 2019. El acto será hoy miércoles 18, a las 19.30, en el Paraninfo, en compañía de la periodista Ana Segura, directora del programa ‘La torre de Babel’, de Aragón Radio. El volumen había aparecido anteriormente en Tropo Editores.

Dice que de ‘Manderley en venta’ lo primero fue el título, la carpeta que se abre… ¿Qué quería guardar ahí?

 

El día en que la abrí, en que surgió el título, casi como una revelación, solo supe que iba a contener historias, cuentos que reflejaran mi fascinación por algunos seres, reales o fantasmales, y los lugares por los que se pasean, arrastrando vidas ingratas o maldiciones. Esa querencia a los personajes abismados, a los que guardan secretos, amores y odios inconfesables, sumada a la que siento por los espacios cómplices, por esos sitios que se quedan con parte de nosotros cuando nos mudamos, que nos arrancan jirones de vida, hizo que decidiera que el núcleo temático de ese libro del que solo tenía el título fuera un homenaje a la mejor historia que, en mi opinión, se ha escrito sobre una casa y el espectro que nunca la abandonó del todo.

¿Qué escritora era entonces, o cuentista, y cuál es ahora?

Era una autora que envidiaba a muchos escritores por haber encontrado antes que yo esas historias prodigiosas que se iban quedando conmigo. Leía con una vocación predadora, quería alimentarme de novelas y relatos, filtrarlos, convertir en otra cosa, en algo mío, toda la literatura que me interesaba. Me sigue pasando, leo para crecer como autora, porque en otros y otras encuentro personajes, líneas, a veces una atmósfera, que activa algo dentro de mí que me permite contar a mi manera. Es un proceso de sugestión apasionante, en ocasiones un estímulo inmediato, exprés. Sigo admirando con pasión, que es como debe hacerse, y procuro avanzar, dar pasos hacia mí misma, hacia la que quiero ser como escritora. Entonces dudaba todavía entre la realidad tal cual y sus recovecos inusitados, las rendijas por las que se cuela lo fantástico. Me he decantado casi definitivamente por la fractura de lo mimético, prefiero desde hace tiempo ese mundo insólito que creo que se encuentra contenido en otro en apariencia prosaico, más previsible, por el que transitamos cada día, creyendo que estamos más o menos a salvo. Me siento más cómoda en las galerías y pasadizos de lo inusual, que diría la profesora Carmen Alemany.

¿Qué le debe a Hitchcock y a su película ‘Rebeca’?

La fascinación por el espacio como personaje. Cualquiera que vea o lea ‘Rebeca’ entiende eso, lo intuye. Manderley es un lugar hermoso, lleno de lujo, de objetos bellos. Rige en él un orden ilusorio, porque en realidad es la mansión que siente para siempre el dolor de una pérdida. Manderley es una casa enferma, que añora a Rebecca y contagia su mal a quien entra en ella. Eso me fascinó siempre, la habilidad con la que la autora primero y el director de cine después supieron insuflarle vida, una vida patológica, tristísima y peligrosa, a ese lugar de escalinatas, alcobas infinitas y corredores llenos de retratos.

Patricia Esteban Erlés.
Patricia Esteban Erlés vuelve a la casa hechizada y dolorosa de Manderley.Beatriz Pitarch.

En los últimos tiempos ha adoptado una inequívoca postura de defensa de las mujeres en la vida y en la literatura. ¿Cuál es su vínculo con Daphne Du Maurier, autora de la novela, y a quién coloca a su lado entre sus influjos?

Creo que hay una caterva de autoras interesantísimas que han sabido contarnos la historia de la mujer como pájaro encerrado en una jaula, la casa, a través de la ficción. Me interesan mucho esas escritoras que saben mirar el ámbito doméstico e interpretarlo no como refugio, como lugar en el que sentirse a salvo, sino presa del cuidado de una familia, del propio hogar. Cuando esto consigue expresarse utilizando un molde fantástico me fascina especialmente, porque lo que se logra es perfilar el personaje/mansión casi como ente con una personalidad (y a menudo una maldad) propia. Hay cuentos magníficos  en este sentido de Silvina Ocampo, que escribió un relato, ‘La casa de azúcar’, donde el hogar blanco y brillante como un terrón de azúcar al que se mudan unos recién casados se rebela contra ellos, ya que guarda aún la memoria de su anterior propietaria. Es una historia acerca de la mujer, sus aspiraciones, la dificultad de encontrar su propia identidad, todos ellos temas candentes ahora mismo, en la que la casa maldita y el doble aparecen como aliados fantásticos de la trama. Ni que decir tiene que Shirley Jackson, auténtica señora de las casas encantadas, borda el mismo asunto en novelas muy conocidas como ‘La maldición de Hill House’ o un texto a medio camino entre la autobiografía y el cuento fantástico, ‘Una casa vieja’, que aparece en el volumen que contiene toda su narrativa breve. Creo que la amargura de Jackson al tener que ser solo una escritora a tiempo parcial, cuando sus muchas obligaciones como esposa y madre de cuatro hijos se lo permitían, sobrevuela toda su obra, refleja un problema acuciante: seguramente nos hemos perdido muchas grandes historias porque sus autoras debían anteponer una colada o la limpieza de armarios a su escritura.

¿Resaltaría a alguna más Patricia Esteban?

Cristina Fernández Cubas también es una maestra en la creación de atmósferas y lugares fatídicos, pero recientemente he conocido también cuentos de una escritora, Cecilia Eudave, que añade al espacio doméstico simbólico el jardín, casi como remedo del bosque, de la libertad femenina, en sus relatos, muy muy singulares.

¿Tienen todas las casas un fantasma? ¿Cómo es el suyo?

Hay casas que lamentablemente no lo tienen. Son casas nuevas, con armarios precintados y que huelen a nuevo. Esas no me interesan nada. Yo prefiero las otras, esas en las que entras y percibes que guardan esqueletos, cartas que nadie puede leer, objetos malditos porque seguramente pertenecieron a alguien que ya no está. El mío eme sigue en cada mudanza, un poco más crecido que en la anterior. Está bien alimentado de recuerdos, de miedos que prefiero que no me abandonen porque son un vivero constante de historias. Podría decirse que estamos muy bien avenidos, él y yo. 

¿O una vecina borde, casi psicópata, como en el libro?

Sí, me curé de ese mal gracias a Ada Neuman, que da nombre a uno de los cuentos, donde de alguna forma relaté la historia del miedo que llegué a sentir cuando me di cuenta de que los vecinos de la vida real no son siempre los buenos samaritanos que nos guardan una llave o nos riegan las plantas. Es inquietante lo cerca que vivimos de otros, las cosas que podemos saber de ellos, lo fácil que es traspasar el espacio ajeno y provocar el terror tan solo, por ejemplo, dejando todas las luces de la casa encendidas.. 

¿Cómo nos damos cuenta de que en la rutina o en la normalidad también hay inquietud, la posibilidad de un crimen mismo?

Estando muy atentos. Muchas de las cosas que escribo no surgen de mi imaginación calenturienta, qué va. En realidad estoy siempre pendiente de lo que me cuentan personas de mi entorno, de esos casos inexplicables, de esas casualidades o enigmas que nos salen al paso cada día. Por qué desaparece alguien y no vuelve a saberse de él. Por qué entramos en un edificio y empezamos a sentirnos mal como si sus cimientos rezumaran un mal contagioso. Por qué a veces alguien nos lee el pensamiento o nos cruzamos por la calle con alguien que se nos parece mucho. Por qué nos confunden con otros. Son innumerables los motivos que nos da la realidad para ser fantásticos.

Patricia Esteban Erlés.
Patricia Esteban Erlés.Josian Pastor

En sus cuentos, en sus libros, en sus columnas dominicales en HERALDO, que ha recogido en ‘Fondo de armario’ (Contraseña), hay una explícita pasión por los hombres. Una inclinación al amor. ¿Puede suceder que imagine al hombre ideal e irrumpa en su vida?

Me atrae el ser humano en general, en todo lo que escribo suelo reparar en lo singular de algunos hombres y mujeres difíciles de olvidar. Curiosamente suelen gustarme las fragilidades, los rincones oscuros, la belleza que contiene en sí misma una maldición. Muy lejos, como ves, del idealismo, de la perfección. Nada me gusta más que una cicatriz o una sonrisa irregular. 

¿Qué le da la sombra, no temes que un día se pierda en esas oscuridades que fabrica y no sepa salir?

Corro el riesgo muy a gusto, me parece el tema más apasionante sobre el que escribir, el lado sombrío que todos tenemos y su aceptación. Creo que siempre hay una luz que nos permite encontrar el camino de vuelta. Seguramente tiene que ver con la calma que da comprender lo ambivalentes, lo luminosos y oscurísimos que somos todos, según quién y cuándo nos mira. 

¿Cómo se maneja en esa alianza entre realismo escrupuloso y fantasía, visión onírica o imaginación, y los mezclas con fragmentos de su autobiografía?

Siempre me han pasado cosas extrañas, inexplicables, a veces directamente absurdas, que me han llevado a integrar el componente de lo inesperado, de lo que no sabré comprender nunca, como elemento de mi propia vida y que desde allí pasa a lo que escribo en un proceso natural. Me gusta lo poliédrica que es la realidad, como macroestructura, los misterios que encierra, y combinarlos con los de mi propia cosecha. Es en ese mundo nada seguro pero honesto donde más a salvo me siento. 

¿Tiene la sensación de que está en estado de gracia: ‘Las madres negras’, ‘Fondo de armario’, y de que los lectores y editores ya saben quién es Patricia Esteban Erlés?

Pienso que soy alguien muy afortunado, que creyó que era posible escribir y se ha encontrado con una fantástica realidad que le da palmadas en la espalda, toquecitos de ánimo para que siga haciendo lo que le apetece al escribir. Me siento respetada y cada día doy las gracias por eso, y procuro trabajar en la misma dirección, para que la buena racha dure y pueda seguir disfrutando tanto como lo hago gracias a la literatura. 

¿Podrías darnos dos o tres definiciones del cuento, cómo lo vive, cómo lo siente, qué es para usted?

Es el género de los silencios inteligentes. Allí donde la novela es generosa, a veces excesiva, el cuento calla, te obliga a pensarlo, a escribir algunas de sus partes.  

Es un lugar en el que me siento a salvo como lectora. En el que encuentro mis propios caserones llenos de fantasmas, como autora.

¿Cómo define su idilio con la premiada Páginas de Espuma?

Como un salto al otro lado del espejo. Siempre recuerdo cuando miraba los libros de cuentos de Páginas en la mesa de novedades de la librería Cálamo, sin sospechar que un día publicaría allí. Este es mi tercer libro como autora en el mejor de los lugares, en esta casa donde se acoge a mis criaturas oscuras con auténtico entusiasmo. Páginas de Espuma es el hogar de los cuentistas porque allí nos sentimos huéspedes de primera, invitados de lujo. El trato personal, la pasión que se pone en cada obra, en cada momento del proceso de creación, son oro puro para quienes tenemos la suerte de formar parte de un catálogo deslumbrante, que apuesta por las autoras decididamente, que une orillas del mundo y nos recuerda que el cuento no es el hermano menor de nadie.

18/09/2019 06:30 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON FERRER LERÍN

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2019/09/16/ferrer-lerin-en-mis-libros-no-hay-nunca-complacencia-con-el-mal-1334243.html

 

Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es unos de los escritores más insólitos de las letras españolas. Afincado en Jaca desde hace más de 30 años, es ornitólogo, poeta, narrador, amante de la filología y de los bestiarios, y teórico del Arte Casual. Publica en Tusquets, en su colección Nuevos Textos Sagrados, un nuevo libro de poemas: 'Libro de la confusión'.

Me gustaría empezar por la cita inicial de John Ashbery. ¿Cree que ha logrado esa idea de que la preocupación principal del poeta es dar vida a la obra de arte de tal manera que resulte imposible tratar de explicarla? ¿Qué te resulta difícil o imposible contar o explicar? 

Esa es una preocupación que se le supone a algunos poetas, no sé si yo he llegado a ella, pero si así fuera todo ocurriría de modo inconsciente, ya que tengo claro que en mi proceso creador no existe esa intención. Un proceso creador que no se rige por normas, el poema surge, como decía Milosz, sin que nadie sepa de dónde, el poema viene dado, pero nadie sabe quién lo da, y la búsqueda de cripticismo no ha entrado nunca en mis planes aunque lo oscuro pueda surgir al utilizar como herramientas principales ciertos recursos automáticos apoyados en las citas de los Padres de la Iglesia.  

Dice que querías hacer un libro unitario, cerrado. ¿En torno a qué, qué Le preocupaba de partida?

El libro iba a llamarse 'Senilidad y muerte', pero al final ese fue el título de una sección del mismo, quizá porque resultaba demasiado obvio para un empeño mayor. 

Afirma que, durante la escritura, tenía la sensación de que era el fin de tu obra poética. ¿Por qué? ¿Tiene la sensación de que ha cerrado un ciclo?

Ese ejemplo de que el poeta sólo escribe un poema en su vida y luego no hace más que repetirlo podría servir para contestar en parte a tu pregunta. Es decir, la conciencia de que lo que debía escribir ya lo había escrito y de que la liturgia que continúa la escritura, las cuitas editoriales, las presentaciones en público, el aguarde de las reseñas, todo ello, también entra en la categoría de lo repetitivo. Además, el lugar común de que a cierta edad conviene retirarse actuaba como una losa durante la redacción de ‘Libro de la confusión’, hasta el punto de que me molestaba componer un nuevo poema, pensaba que debía actuar al dictado del sentido común, era hora de cerrar. Luego, al poco tiempo de finalizar, tuve unos días de intensa fiebre creadora, lo que me sorprendió, pero al analizar el fenómeno comprendí que se trataba de los estertores que anuncian la muerte, no sé si de la muerte creativa o de la muerte en sentido más amplio.         

Francisco Ferrer Lerín.
Francisco Ferrer Lerín, raro, talentoso y desconcertante.Rafael Gobantes

 Asegura que el libro quizá tenga un tono balbuciente, de búsqueda… ¿En qué cree que ha cambiado o evolucionado con respeto a ‘Fámulo’ o ‘Hiela sangre’, sus anteriores poemarios en Tusquets?

El tono balbuciente lo percibo en el bloque de textos surgidos tras la escritura de ‘Libro de la confusión’, son textos de carácter juvenil, inexpertos, necesitados de una mano correctora. ‘Hiela sangre’ y buena parte de ‘Fámulo’ son libros experimentales, proyectados en una época en que mi estro poético refulgía como los ojos del quebrantahuesos. ‘Libro de la confusión’ es el resultado de un gigantesco esfuerzo por retener el poso de una vidadedicada a la poesía, y los poemas escritos tras este último poemario me trasladan a los orígenes, a finales de los años cincuenta en que daba rienda suelta a las palabras desordenadas que brotaban como fruto de un ruido en la cabeza, de la influencia de algunos autores recién descubiertos y del inmejorable estado de salud que procuran la infancia y la  adolescencia.    

No deja de escribir nunca: ni tus microrrelatos, ni tus bestiarios, ni tus diccionarios o ensayos lingüísticos… ¿Qué ha pasado en estos seis años? ¿Cómo evoluciona un libro de poesía, cómo crece, qué recoge y qué deja fuera?

Queda claro que todo es intercambiable. Cuando escribo un texto no tiene destino definido, puede servir como poesía, como prosa e incluso como pía hoja parroquial. Una de las secciones de Libro de la confusión tiene por título "Cuatro prosas y un informe", y estamos hablando de un poemario. Quiero decir que no sólo el solapamiento de géneros es un hecho comprobado en mi obra sino que dicho solapamiento ya no es tal dada la indiferenciación entre unos y otros géneros.  

Cabría decir que el gran tema del libro, sobre todo en el epígrafe de ‘Libro de la confusión’ es la muerte. Hay varios poemas… ¿Se impuso el tema, es una preocupación que acecha, ha querido despejar sombras, abrirse paso con la palabra en esa hojarasca de incertidumbre que es el paso del tiempo?

La muerte siempre nos acecha, pero en mi caso me acechan más los prolegómenos de la misma y, en especial, las situaciones y los comparsas que enmarcan y condicionan la agonía. Es lógico que estas realidades tengan un cauce sólido y que configuren un libro con vocación terminal.  

¿De qué y de quién estaría más cerca del surrealismo o de Lautréamont?

El surrealismo, en las artes plásticas, me cautivó en la juventud. El surrealismo literario siempre me pareció un mero divertimento; pese a algunas tentativas no caló en mi manera de ver las cosas. Hoy, de las proclamas y manifiestos de la época sólo me interesa la fisicidad de sus recipientes, las primeras ediciones, los libros, algunos de ellos tontamente no adquiridos en un viaje a Bucarest, a primeros de los setenta, cuando aún era posible hacerse con prodigiosos botines a precios de saldo. Lautréamont es un castillo de fuegos artificiales; como tantos líderes de la creación de esa época, cuenta más su nombre, su biografía, que su producción literaria que, pocas veces, es leída y apreciada en su totalidad; en mi caso poseo las obras completas publicadas en París, en 1973, por José Corti, en un ejemplar intonso, y ahí sigue, en ese estado. A Lautréamont lo ingiero mediante la capilaridad, sé que hay algo ahí, de lo que los hiperbólicos hablan bien, pero temo que esté sobredimensionado, prefiero no certificarlo.       

¿Nacen sus imágenes del extrañamiento, del culturalismo, de unas claves casi herméticas o de tu intuición? Casi siempre sorprende al lector.

Vaya, “casi siempre", qué fracaso, esperaba sorprender al lector permanentemente. Bromas aparte diré que mis imágenes surgen casi siempre del poder del lenguaje, de los sintagmas escritos o pronunciados, a menudo sin intencionalidad literaria, que capturo en la calle y en los libros. Son enunciados que a mí sí me sorprenden y que tengo la obligación, si no moral al menos ética, de preservar; otra cosa es la fortuna en su nueva contextualización, por lo que opto, cada vez más, por dejarlos tal como están en su emisión original, tiendo al plagio como mecanismo seguro de éxito: si hay algo no mejorable, preservémoslo, recojámoslo y mostrémoslo combinado con alguna ligera aportación propia.    

Hay en usted una imaginación que se atreve con la crueldad, con la crudeza. ¿Por qué?

Con la crudeza, que no es más que la realidad inalterada, sí, con la crueldad no, que en mis libros no hay nunca complacencia en el mal, el sadismo es una muestra palmaria del despilfarro energético.

¿Tiene Paco Ferrer Lerín una voluntad explícita de provocar, de epatar? ¿Es para usted el mundo un lugar inhóspito?

Es obvia mi dificultad, creciente, para estar en el mundo, dificultad para permanecer dentro del sistema, ese sistema que propugna repetir hasta el desfallecimiento determinados postulados, repetir secuencias, intrincadas selvas de actitudes y lugares comunes. Procuro escapar de las tertulias, de las conversaciones de sobremesa, deseando acudir, desesperado, a ese rincón de mi estudio donde profiero singulares alaridos y ensayo nuevas contorsiones del cuerpo y el lenguaje.   

 Aparecen muchas cosas de su vida, reales y transfiguradas, y sin embargo están desdibujadas, no es fácil ver o intuir qué sucedió. ¿Por qué usa ese distanciamiento o incluso enmascaramiento?

Cuando se publicó la hagiografía ‘Familias como la mía’ ya señalé que se trataba de una recopilación de hechos alejados de la ficción, pero hasta donde lo permitían las ordenanzas, no fuera a ingresar prematuramente en presidio. Ahora, enredado en la confección de ‘Vórtex’, un viejo proyecto que espero culminar algún día, me encuentro con que el componente biográfico resulta obligatoriamente magro, desde la terminación de ‘Familias como la mía’ no me han sucedido suficientes aventuras y lo que quedó en el tintero no es susceptible, como ya he señalado antes, de utilización; tendré que tergiversar, casi fabular. 

Me ha dado la sensación de que el erotismo -presente, sin duda, pero menos vitalista, más sombrío-, ha sido aquí vencido por la muerte.

Francisco Ferrer Lerín.
Francisco Ferrer Lerín posee una imaginación muy peculiar e irreductible.Vicente Almazán.

Al llegar a Jaca, en 1968, yo era un joven impetuoso que combinaba el trabajo de campo, para una respetable institución, con la relación entusiasta con los miembros más conspicuos de la sociedad civil y militar. En uno de esos intercambios me llamó la atención el comentario de un bregado taxista local, hombre conocedor de los arcanos de la vida, que rezaba así: "ya no me interesan las titis, te las regalo, prefiero un par de huevos fritos con chistorra".      

En los agradecimientos, entre otros, recuerda a Alberto Moravia y a Henry Miller. ¿Qué leS debe, cómo lo han marcado?

Moravia y Henry Miller intervinieron directamente en la configuración de mi universo literario. Moravia con ‘Agostino’, descripción del despertar sexual de un joven burgués, ‘La romana’, que convierte a una prostituta en protagonista, y ‘El conformista’, en especial la transcripción cinematográfica a cargo de Bertolucci de la atmósfera mussoliniana; las tres novelas contribuyeron eficazmente a la construcción de mi sexualidad y, en el caso de Mussolini,  al redondeo del conjunto de referentes aportados por mi madre, que vivió en esos años en Génova. Y en cuanto a Henry Miller, traducido brillantemente en Argentina, marcó mis comienzos como prosista; sin embargo, lo más notable de mi relación con este autor fue el ejemplar de ‘Trópico de Capricornio’, algo magullado, hay que decirlo, procedente del infierno de la librería Argos del barcelonés Paseo de Gracia, que tuve permanentemente prestado, a novísimos y protonovísimos, como guía argumental masturbatoria, gracias a las oportunas anotaciones en las guardas sobre las páginas de contenidos más elocuentes.  

-Cita a Seferis. ¿Quiénes son los poetas de hoy o de ayer que aún Le siguen conmoviendo? 

Seferis es un guiño al pasado, una precisión cronológica, hoy ya casi nadie lo lee y, me atrevería a asegurar, casi nadie lo recuerda. A la lista de poetas que me conmovieron –Saint John Perse, Rimbaud, Eliot, Góngora, Pound- añadiría a Sharon Olds, Gamoneda y Claudio Rodríguez, autor cuya revisión me está resultando especialmente grata. 

Ya no es un poeta desconocido, aunque sí con aureola mítica. ¿Eso Le favorece, Le perjudica, Le inquieta, condiciona Su poesía?

“Ferrer Lerín es un conocido autor perteneciente al subgrupo de los escritores desconocidos” y “Ferrer Lerín es una celebridad subterránea” son dos aseveraciones, publicadas en los medios, que me permiten esbozar una sonrisa en estos días veraniegos de cólera. Sin embargo, esa “aureola mítica”, el peso abrumador de la biografía, no sólo distorsionan la valoración crítica de mi escritura sino que procuran excesivas dosis de tedio, no sólo a mí, sino a mis lectores. ¿Condiciona mi poesía?, en absoluto, y, ahora, llegado a este punto, tendría que preguntarme, una vez más, por qué escribo y, sobre todo, para quién escribo, y ahí, en el ejercicio de la sinceridad, responder que no lo sé, pero que no puedo dejar de intentarlo.  

Acabo con la pregunta casi escolar… ¿Qué es para usted la poesía, qué le da, qué le pide, y qué quiere darle usted todo el tiempo?

La poesía es, para mí, una reescritura. Una reescritura de lo normal, de la normalidad, ese estado carente de imaginación, de creatividad. La poesía es una reescritura de la estética imperante. La poesía es una reescritura del orden. Quizá la poesía podría definirse como eso, como una alteración del orden, o quizá, mejor, como una exaltación del ritmo, del ritmo responsable del fogonazo poético, de la transformación del significado y del comportamiento de las palabras.

POEMA

'Libro de la confusión'

Yo era así

sincero

gozaba de gran popularidad entre las chicas del barrio

comía dátiles en Cuaresma

conversaba con una paralítica anónima en la fuente de Barrancofondo

y reescribía el epitafio de Rufino

aquel que fuera

abatido por ladrones.

Ahora rezo mucho

prospero en la oración

visito en verano extensos pantanales

buscando incasable la fuente

la perla de gran precio que me ayude a concluir

Libro de la confusión

para el que ya dispongo

de dos inicios

‘Edith lo ama (luego volveremos a ello)’

y ‘Muchas aves hay allí’.

Un protagonista

pérfido vástago

hijo del rayo de la guerra

compadre de Tumbalobos, Culocontento, Moniche y Tío Momo

describe el animal llamado “Gran Bestia”

superior al perro de arbusto

pero tengo miedo

no sea que las palabras de Sócrates de Atenas

‘nada extravagante perdura’

caigan sobre mí como losa férrea.

Quizá el éxito

venga de la mano

de Susan Trombino

de sintagmas como

‘Tere, la cuñada, nunca fríe de noche’

habituales hallazgos de la vida diaria.

Qué angustia no dar con la clave

no hallar el camino

el desarrollo fácil de conceptos como “Besos humanos”

o “Razón y combate”

que me abran las puertas del cielo

que hagan buena la expresión coloquial

“Deo volente

será un gran libro”. 

 

17/09/2019 05:59 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris