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EL VIAJE DE 2014 DE NICK CAVE

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El viaje espiritual y sonoro por Estados Unidos

del poeta, narrador y cantante Nick Cave

 

El viaje espiritual y sonoro

del músico Nick Cave

 

Sexto Piso publica ‘La canción de la bolsa para el mareo’, la crónica en verso y prosa de una gira de 2014 por 22 ciudades

 

El músico australiano, nacido en 1957, Nick Cave es un creador aficionado a las máscaras, a las bromas, al cultivo de la ironía. Tiene un gran sentido del humor y no huye de la profundidad. Es compositor, cantante, se forjó en solitario y con un grupo como The Bad Sees, entre otros, y no escatima elogios a los demás: llámense Bob Dylan, Leonard Cohen, Brian Ferry o Johnny Cash.

Es, además, actor y un buen escritor. Lo ha demostrado en algunas novelas, en español se tradujo ‘Y el asno vio al ángel’ (Pre-textos, 1989), y lo demuestra con este libro, ‘La canción de la bolsa para el mareo’ (Sexto Piso. Traducción del poeta Mariano Peyrou), que es un libro de ruta, un viaje espiritual y sonoro, una indagación en el origen de las canciones y también una crónica, personal y sorprendente, de lo que puede suceder en una gira musical. En la furgoneta, en los conciertos propiamente o en los aviones. ¿Qué se piensa, qué se lee, de qué se habla? ¿Qué fantasmas azotan a los músicos, cómo llegan a las canciones esos fogonazos de surrealismo, que subyugan y desconciertan?

‘La canción de la bolsa de mareo’ se centra en una gira del contante con el grupo The Bad Seeds por Estados Unidos en 2014. Cada capítulo se titula como las 22 ciudades que visitan; Nick Cave escribe en el papel de la bolsa de mareo y lo hace con absoluta conciencia: escribe y corrige, anota frases y las acompaña de otras, a modo de apostillas o de intuiciones, de diversos colores, que subraya, etc. Utiliza el  verso narrativo y la prosa poética, reconoce ecos del vate John Berryman o de ‘La Biblia’, y casi nunca elude la confidencia o el autorretrato.

Por ejemplo, en Kansas City, Missouri, dice: “Soy un sistema nervioso que se alimenta de rimas y fantasmas. / Los fantasmas aúllan a través de las palabras haciéndolas armonizar”. Es consciente del carácter onírico de su texto y de su viaje. Anota: “Mis nueves musas duermen tranquilas, sobre mi pecho, pues han concluido su trabajo de hoy (...) En mi sueño, me transportan a través de un paisaje onírico norteamericano, delicado y violeta, una panorámica de solución y resolución, donde lo mejor que podemos hacer se revela sin ningún esfuerzo”.

Nick Cave arranca el volumen con la metáfora de un niño de catorce años que quizá soñase la vida que él ha llevado hasta ahora mismo, hasta estos días amargos en los que acaba de perder a un hijo. Cave apura la lectura de ‘Tejiendo sueños’ de Patti Smith, evoca a la poeta Sharon Olds, dialoga con el espectro de Elvis y compone canciones o las repasa, como ‘La mujer del colmenero’ o ‘El oficial de reclutamiento’. En Minneapolis analiza la relación con el público. Y casi todas las noches, por teléfono o en su atribulada cabeza, habla con su mujer (“coge el teléfono”, le suplica a veces), quizá porque “el corazón siempre está en otra parte”. Otra noche, en medio de la alucinación, ella le dice: “Me están comiendo desde dentro”. Tiene sentido: al fin y al cabo, Nick Cave sospecha que habita una pesadilla y que está a punto de vomitar.

 

 

LA ANÉCDOTA

Cuando lleva a Toronto, Ontario, Nick Cave decide hacer inventario de cuánto ha viajado, de lo que ha visto, de los conciertos, etc. Escribe de su peculiar odisea y explica la imagen inicial: “El hombre que sale al escenario en el Sony Centre de Toronto no se da cuenta de que no es un hombre en absoluto. Es el sueño de un niño que está de pie, con lágrimas en los ojos, paralizado en una trepidante vía de tren. El hombre y el niño se sueñan el uno al otro”.

 

*De la serie 'Lecturas de Verano' de Heraldo.

 

31/07/2015 08:35 Antón Castro Enlace permanente. Músicos No hay comentarios. Comentar.

PASOLINI, PASIÓN POR EL DEPORTE

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Pier Paolo Pasolini: la pasión radical por el fútbol,

el boxeo y el ciclismo de un maestro del cine

 

La editorial Contra publica ‘Sobre el deporte’ del autor italiano, que fue cronista de las Olimpiadas de 1960

 

Antón CASTRO

Pier Paolo Pasolini (1922-1975) es uno de los grandes creadores del siglo XX. Escribió poesía, narrativa, ensayo, fue actor, un polemista y un magnífico director de cine. Y a la vez un gran deportista amateur. Una vez le preguntaron qué habría querido ser y contestó: futbolista. Jugó al balompié desde los catorce años, de extremo izquierdo, y se declaraba seguidor, ‘tifo’ o ‘tifoso’, del Bolonia. Uno de sus actores fetiche, Ninetto Davoli, dijo: “Lo llamábamos ‘Stukas’ por su típica manera de lanzarse por el lateral y su ardiente carrera. En los partidos que jugábamos, era siempre él quien estaba en mejor forma. Tenía un físico perfecto, vigoroso, nunca con un kilo de más. Cuando jugaba la pelota, era como un niño, como uno de nosotros”. La editorial Contra publica el libro ‘Sobre el deporte’ de Pier Paolo Pasolini, con traducción, prólogo y postfacio de Javier Basas.

Pasolini dice que “todas las tarde que pasé jugando al balón en los prados de Caprara (...) fueron indudablemente las tardes más bellas de mi vida”. Solía practicar entre seis y siete horas diarias. Dado al análisis y a discutir los tópicos, dice que unas declaraciones del entrenador Helenio Herrera (“el fútbol sirve para distare a los jóvenes de actitudes contestatarias”, dijo) desenmascaran “el fútbol y el deporte en general: su función reaccionaria, su sometimiento al poder”. Se mantendrá siempre en esos trece y disfrutaba del juego, de los cuerpos; se sabía los nombres de todos los jugadores. Afirmó: “El verdadero lenguaje del deporte es el lenguaje atlético, físico, muscular, técnico, estilístico de los mismos jugadores”. Aún va más allá: “El fútbol es la última representación sagrada de nuestra época. En el fondo es un rito, aunque también es evasión”.

Tres días después de su asesinato, el 2 de noviembre de 1975 (hace 40 años), se publicó otra entrevista, donde afirmaba: “El secreto del juego moderno, en el plano individual, es la precisión máxima a la máxima velocidad: correr como un loco y ser, al mismo tiempo, estiloso”. Eso sí, se equivocó en algunas profecías: “Que las mujeres jueguen al fútbol es un desagradable mimetismo un tanto simiesco”.

A Pasolini le apasionaba el boxeo: fue cronista de las Olimpiadas de Roma-1960 y elogió a dos grandes púgiles como Musso y “el desbordante Cassius Clay”; aborrecía al campeón italiano Nino Benvenutti y dijo que deseaba su derrota ante Emile Griffith. Le caía antipático y no sabía por qué hasta que supo de su vinculación con grupos neofascistas. Recibió varias respuestas: una de una joven que le explicaba cuánto significa el boxeador para Italia y para los jóvenes y otra del escritor Giovanni Arpino. A éste le replicó: “Arpino me dice que el deporte es espejo de una sociedad: como tal, refleja una sociedad que se acepta (...) No acepto una realidad como esa, y tanto menos dentro del espejo”.

Confiesa su afición al ciclismo y su admiración por Eddy Merckx. Escribió: “El cuerpo de Merck es más fuerte que el consumo que se hace de él. Las victorias de Merckx son escándalos”.

 

LA ANÉCDOTA

Pier Paolo Pasolini, al que Martín López-Vega le traduce su poesía en el volumen ‘La religión de mi tiempo’ (Nórdica), no tenía pereza para vestirse de corto y jugar con la camiseta del Bolonia o del Génova En ‘Sobre el deporte’ se cuenta una historia maravillosa: un partido de fútbol, lleno de tensión, entre el equipo de rodaje de ‘Saló’ de Pasolini y ‘Novecento’ de Bertolucci. Ganaron los “hippies desmelenados” del segundo.

*Este texto apareció ayer en mi sección 'Lecturas de verano' en Heraldo de Aragón.

30/07/2015 11:44 Antón Castro Enlace permanente. Deportistas No hay comentarios. Comentar.

DOCUMENTAL DE BÉCQUER EN VERUELA

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Un documental recupera el lado menos conocido

de Bécquer durante su estancia en Veruela


La directora y guionista aragonesa Elena Cid comienza el rodaje de ‘Bécquer y las Brujas’, que explora la obra del escritor sevillano ‘Cartas desde mi celda’


Las leyendas de Trasmoz son el hilo conductor de un proyecto que reflexiona sobre la figura de la bruja desde un prisma histórico y social y sobre el papel de Aragón en la Inquisición

 

El escritor sevillano Gustavo Adolfo Bécquer es uno de los autores más leídos en lengua española. La directora y guionista zaragozana Elena Cid se ha propuesto recuperar el lado menos conocido del poeta y su obra Cartas desde mi celda, escrita durante su estancia en el Monasterio de Veruela. Ese es el eje central de Bécquer y las Brujas, el documental que, con equipo aragonés, ha empezado a grabar la directora y en el que también hace una reflexión sobre la figura de la bruja y el papel de Aragón en la historia de la Inquisición.


Bécquer y las Brujas, que se ha ideado como un documental novelado (a caballo entre los documentales clásicos y una producción de ficción), narra la historia de una joven poeta que, tras encontrar las Cartas desde mi celda, decide seguir la ruta del escritor y descubrir las mágicas historias que siguen ocultas. La encargada de dar vida a esta poeta es la actriz Alba García, una de las jóvenes promesas del cine español. Alba García -que estuvo nominada a Mejor actriz revelación por su papel protagonista en la película Verbo, de Eduardo Chapero-Jackson- ha participado en las películas Faraday, de Norberto Ramos Val; Una breve historia de amor, de Alan Nadal Pantiani, o en la serie Isabel, de TVE.

 

Y es que, durante su estancia en Veruela en 1864, Bécquer se sumergió en el paisaje del mítico Moncayo, el monte más misterioso de la geografía española, descubriendo un mundo lleno de leyendas, muchas de las cuales convergían en el pequeño pueblo zaragozano de Trasmoz, el pueblo de las brujas.

 

El Monasterio de Veruela, Tarazona, Trasmoz o el Palacio de la Aljafería han sido los escenarios elegidos para la grabación de las entrevistas a diferentes expertos, que conforman la primera parte del rodaje. A modo de viaje de descubrimiento, los testimonios de estos especialistas en literatura, historia, tradiciones o cultura, entre otros ámbitos, van a permitir la recuperación de la figura Bécquer, al tiempo que sirve para profundizar en la figura de las brujas desde un prisma histórico y social, así como en el papel que jugó Aragón en la historia de la Inquisición.

 

El rodaje del documental se retomará en otoño y se trasladará a Sevilla y Madrid. Posteriormente, regresará a Zaragoza y a la comarca de Tarazona y el Moncayo, con el objetivo de captar y aprovechar las diferentes luces y tonalidades que ofrece el mágico monte en las diferentes épocas del año.

 

La grabación del documental se está realizando con tecnología 4K (el doble de la resolución que se utiliza en cine de manera habitual). La calidad que aporta esta tecnología sirve, además, para favorecer la vocación internacional con la que nace el proyecto, ya que el objetivo es dar a conocer esta historia fuera de las fronteras españolas.  [Nota de la productora. Foto de Ana Bona.]

 

30/07/2015 11:17 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PREMIOS IBERCAJA 2015

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EL COLECTIVO SEÑOR CIFRIÁN, GANADOR

DEL PREMIO IBERCAJA DE PINTURA JOVEN 2015

  • Esther Señor y Carmen Cifrián, integrantes del colectivo Señor Cifrián, han obtenido el primer premio con la obra “Dibujos de Humo” y Lalo Cruces el segundo premio con su pintura “King”

 

  • Se han seleccionado 35 obras más, de entre las 377 presentadas, que se expondrán en Ibercaja Patio de la Infanta a partir del 10 de septiembre

 

  • Además el jurado ha concedido menciones de honor a otros seis trabajos presentados por David Agustín Bes, Borja Cortés Soria, Juan de La Rica Olaso, Adrían Gómez Martín, Armando Gutiérrez Rabadán y Oscar Nafría Giraldo

 

  • La incorporación de una primera fase de recepción de obras en formato digital, novedad de esta edición, ha posibilitado que una mayor número de artistas hayan podido presentar sus trabajos en esta edición

El pasado veinte de julio se fallaba la séptima edición del “Premio Ibercaja de Pintura Joven”, una convocatoria nacional que tiene como objetivo promocionar el arte emergente y apoyar a los jóvenes en el inicio de sus carreras, en la que han participado 377 artistas. En esta ocasión, el colectivo Señor Cifrián, formado por Esther Señor y Carmen Cifrían, ha obtenido el primer premio por su obra titulada “Dibujos de humo”, un políptico realizado en técnica mixta. El segundo premio se ha concedido a Lalo Cruces por su cuadro “King”, también realizado en técnica mixta.

La obra ganadora ha conseguido la consideración máxima del jurado por el proceso novedoso de investigación que da un paso adelante sobre el tratamiento tradicional de la pintura, ofreciendo un resultado conceptual muy original y de gran belleza estética.

Del segundo premio han destacado la conjunción de distintas técnicas en las que se aúna el concepto del realismo mágico con la búsqueda de soportes, logrando un resultado de gran sugerencia visual.

 Esther Señor (Zaragoza, 1982) y Carmen Cifrián (Valencia, 1981) constituyen el colectivo Señor Cifrián. Las dos artistas son licenciadas en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, durante su ciclo formativo han completado sus estudios en la “Kymenlaakso Ammattikorkeakoulu- University of Applied Science”, Finlandia y en el “Alberta College of Art and Design”, Canadá; durante los cuales no sólo se han formado simultáneamente sino que han seguido realizando sus proyectos artísticos de manera conjunta.

 En 2008 obtuvieron la “Beca DKV Grand Tour” de estancia en Nueva York y actualmente se encuentran residiendo en Madrid gracias a la obtención de la beca “Casa Velázquez”.

 A lo largo de su trayectoria artística han obtenido diferentes premios, sus proyectos se han expuesto en diferente certámenes y ferias de arte, museos y galerías y algunas de sus obras forman parte de la colección DKV, colección Perspectivses, Ars Citerior, Fundación Mainel, Fundación Guasch Coranty y diversas colecciones privadas.

 Además, en esta edición, el jurado ha decidido conceder por unanimidad una mención de honor a otros seis artistas como reconocimiento especial por la calidad demostrada en su trabajo y la magnífica resolución de la obra presentada. En concreto los distinguidos son: David Agustín Bes, de Zaragoza, por su obra “La mascota perfecta”; Borja Cortés Soria, de Zaragoza, por su obra “Viaje de invierno”; Juan de La Rica Olaso, de Vizcaya, por su obra “Las inquietudes de España”; Adrían Gómez Martín, de Madrid, por su obra “Cómo moscas en la pared”; Armando Gutiérrez Rabadán, de Sevilla, por su obra “Jardín secreto”, y Oscar Nafría Giraldo, de Madrid, por su obra “Líquido”.

 El jurado encargado de la selección ha estado formado por Ricardo García Prats, especialista de arte y crítico de 'Artes & Letras' de Heraldo de Aragón; Desirée Orús, licenciada en Historia del Arte, vicepresidenta de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte y crítica de arte de 'Artes & Letras' de Heraldo de Aragón; Ricardo Marco, decano del Colegio de Arquitectos de Aragón y especialista en arte y crítico de arquitectura de 'Artes & Letras' de Heraldo de Aragón; Fernando Alvira, pintor, crítico de arte y vicepresidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza, y Magdalena Lasala, responsable del Programa de Educación y Cultura de la Obra Social de Ibercaja.

 

377 obras en la séptima edición del Premio Ibercaja Pintura Jóven

 

En esta ocasión se han presentado 377 obras, un número muy elevado respecto a las ediciones anteriores, fruto de la incorporación de una primera fase de recepción de obras en formato digital, novedad de esta edición. De ellas se han seleccionado 27 piezas, además de las 2 ganadoras y las 6 menciones de honor, que formarán parte de la exposición que se inaugurará el próximo 10 de septiembre, en Ibercaja Patio de la Infanta, podrá visitarse hasta el 3 de enero de 2015 y se complementará con un variado programa de actividades.

 

El conjunto de las 37 obras elegidas para la exposición destaca por presentar una gran variedad de registros artísticos dentro de las tendencias contemporáneas, que van desde el realismo y la figuración, introduciendo la denuncia social, a la abstracción y el conceptualismo.  [Nota de Ibercaja.]

 

El certamen está dotado con dos premio, un primero de 6.000 euros y un segundo de 2.500 euros, que suponen la adquisición de las obras ganadoras que pasan a formar parte de la Colección Ibercaja.

 

Con este concurso la Obra Social de la Fundación Ibercaja reafirma su vocación de ser un referente nacional para el arte joven, un arte plural y en constante transformación, con las más diversas técnicas y tendencias, reflejo de la sociedad en la que vivimos.

29/07/2015 13:31 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

JESÚS JIMÉNEZ: UN DIÁLOGO

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El poeta Jesús Jiménez Domínguez, una de las voces más personales y originales de la lírica española, ha participado en "Poezia e la Bistrița", Festival Internacional de Poesía y Música de Cámara, de Rumanía, el pasado 17 de julio. Jesús Jiménez, autor de peomarios como ‘Frecuencias’ (Visor,2012) o ‘Anemia / Fermentaciones’ (Olifante, 2000) y 'Fundido a negro' (DVD,2007), ha sido traducido a varias lenguas: portugués, griego, armenio, rumano, búlgaro, croata e inglés. En esta edición fueron invitados dos poetas españoles al Festival: el cordobés Pablo García Casado, autor de ‘García’ (Visor, 2015) y el propio Jesús.

 

¿Cuál ha sido tu misión, qué tenías que hacer?

Los poetas extranjeros, entre los que me incluyo, participamos en una lectura. Obviamente, lo hacemos en nuestra lengua materna y, por lo visto, en una pantalla irán apareciendo simultáneamente las versiones en lengua rumana. Creo que también se iban a hacer traducciones al inglés de los poemas que tenemos previstos leer. El festival tiene muy buena pinta, la verdad. Es su séptima edición y cada año el número de invitados nacionales y extranjeros va en aumento. Y también el alcance que tiene en el país el evento. Es ya uno de los nuevos festivales de poesía más consolidados en Rumanía. Uno de los organizadores del festival, el escritor Marin Mălaicu-Hondrari, me tradujo hace un tiempo media decena de poemas para la revista rumana ‘Poesis internațional’ y, por su parte, él acaba de ver publicada en España su novela Cercanías (Ed. Traspiés, traducción de Elena Borrás).

 

¿Conocías a los que poetas que participaron?

De los poetas invitados conozco a los rumanos Ioan Es. Pop (que tiene un par de libros publicados en España, en la canaria editorial Baile del Sol) y a Ion Mureșan. Son dos poetas magníficos, muy explosivos. Ambos aparecen en la antología Miniaturas de tiempos venideros. Poesía rumana contemporánea, que publicó Vaso Roto en el 2013. De los poetas polacos he leído alguna cosa de Marcin Baran y de Wojciech Bonowicz, gracias a las traducciones que Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré realizaron para la antología de poesía polaca contemporánea que editó Prensas Universitarias en 2012 con el título Poesía a contragolpe.

 

¿En qué momento creativo andas, en qué estás trabajando?

En cuanto a mí: terminando nuevo libro de poemas. Lo que ocurre es que el gerundio anda dilatándose mucho en el tiempo: corrijo y corrijo y parece que nunca voy a terminar de hacerlo. En el nuevo libro habrá una progresión en los temas y en los tonos del libro anterior, pero he probado algún recurso nuevo en mi poesía, como introducir la ironía (la forma más elegante del humor) en alguno de los poemas. Creo que era un paso importante y necesario, incluso algo arriesgado: algunos temas sombríos necesitaban un poco de distancia, para desdramatizar un tanto.

 

¿Cómo fue la experiencia del ciclo con Petisme y Vilas, que llevasteis por diversos sitios?

Aquellas lecturas conjuntas con Manuel Vilas y Ángel Petisme que, con el nombre de ‘Tres en Raya’, dimos por distintas partes de España, Argentina y Uruguay resultaron muy satisfactorias. En Sudamérica tuvimos ocasión de comprobar la excelente salud y el buen grado de aceptación que tiene el género poético allí. Nos sorprendimos muy gratamente: recuerdo que al final de una lectura en Rosario (Argentina), muchos asistentes vinieron a abrazarnos, emocionados. Los tres hicimos varias fechas más en España, pero tuvimos que aparcar el asunto (yo creo que ya definitivamente), vistos los compromisos individuales de cada uno: Petisme grababa nuevo disco y Vilas se embarcaba en la gira de presentación de su nueva novela con Alfaguara. Y lo que queda es eso: buenos recuerdos, alegría y respeto mutuo a tres formas diferentes (pero tampoco tanto en lo esencial) de entender la poesía.

 

*La foto de Jesús Jiménez Domínguez es de Lucía Bailón.

29/07/2015 09:20 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

MOHSEN EMADI: ELEGÍA A MARCELO

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Una elegía sentida para Marcelo Reyes de Mohsen Emadi.

 

MARCELO. UNA ELEGÍA

 

[Para Marcelo Reyes, 1960-2015]

 

 

 

1


¿Cómo se puede escribir sin fingir
como un actor que se reúne con su acto, 
como un cuerpo que se reúne con su muerte?

¿Cómo se puede regresar a la misma bodega
en el sótano de tu casa,
entre las botellas de vino y los instrumentos rotos
y hombro a hombro, con otros fantasmas,
sentarnos en el sillón 
y fijar la blanca cortina 
de tus sueños?

¿Cómo se puede escuchar la música de tu rechazo, 
tu rechazo a Buenos Aires, 
cuando, al respirar,
bailas tango con la muerte?

¿Sobre ese hilo de viento
cuando hablas con la ausencia de tu madre
en el otro lado del océano, 
cómo se puede, hombro a hombro, 
con tu miedo 
aliviar mi miedo?

 

2

 

Pero las lágrimas han de secarse, 
las flores de la tumba se marchitarán; 
tu bodega se encontrará abandonada 
y tu cortina vacía.

Los perros de la casa 
reconocen siempre tu olor,
pero ya no te esperan
detrás de la puerta.

En este lado del océano está lloviendo 
y Buenos Aires no te recuerda, 
pero yo no puedo 
salir del recuerdo de tus brazos. 
La lluvia aún me moja
pero a ti ya no te mojará.

Te quedas ardiendo 
y tu calor 
es toda la intensidad del exilio 
-el doble tartamudeo de la existencia- 
que tú vives sin cuerpo y sin lenguaje. 
Y aún sin cuerpo y sin lenguaje 
abrázame.

 

3

El corazón de tu destierro 
late en mi cuerpo.
Tu rechazo es mi rechazo. 
Nadie muere dos veces 
y en todas las fotografías 
un solo pronombre nos mira
-hombro a hombro,
borrachos y riendo.-
Un solo pronombre que recuerda 
el calor de nuestras madres,
un pronombre que canta la nana 
y nosotros, perdidos en la música, 
intercambiamos nuestros corazones. 
Tú eras mi lenguaje, Marcelo,
en las noches largas de alcohol y de recuerdos
cuando la palabra no circulaba en mi boca. 
Traducías los sonetos de las distancias 
con la amargura del mate, hasta la mirada y la sonrisa. 
Mi corazón ya no palpita en tu cuerpo 
y tu corazón me hace volar 
por las alturas del abismo.

  

4

 

La roca que quebró tus huesos 
era tu infancia. 
Remontabas cada vez más alto 
para caer más duro. 
En la calles de San Juan
el viento sopla como siempre. 
En los campos de Borja 
ningún vino cambia su sabor. 
El tiempo, en cada uno, 
añade algo a la densidad de la ausencia
y la tierra entonces ya no pesa.

Desde la lejanía del lenguaje 
miro tu bodega. 
Los perros vienen y van, 
tu olor está en todo el espacio, 
en la nariz de la poesía 
que mueve su cola, ladra, 
se levanta a dos pies 
y no te encuentra.

 

5

 

Toma tu guitarra en la uña del alcohol,
el alcohol en la copa de la pérdida, 
la pérdida en los pasos de la infancia
y los pasos en la antigüedad del lenguaje. 
Toma tu guitarra, 
con cada melodía tu corazón 
bombea sangre a mis órganos.

Remonto el viento 
para caer con más fuerza 
en tus brazos.

 

(Traducción de Mohsen Emadi y Arturo Loera. Revisión de Ángel Guinda)

 

29/07/2015 05:19 Antón Castro Enlace permanente. Editoriales No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS AL EDITOR MARCELO REYES

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El lunes por la noche, en la Clínica Quirón de Zaragoza, fallecía Marcelo Reyes García, coeditor de la editorial Olifante y profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza; se incorporó a las aulas en Zaragoza en 1993. Marcelo Reyes nació en San Juan, Argentina, en 1960, residía en Litago, con su compañera Trinidad Ruiz-Marcellán, desde 1993. Murió de una parada cardiaca, tras sufrir un accidente el pasado jueves en el valle de Benasque, cuando practicaba parapente. Fue trasladado, con varias vértebras rotas, al hospital de Barbastro y luego a Zaragoza. Hubo de ser rescatado en helicóptero. Parecía fuera de peligro y antes de entrar en el quirófano hacía bromas, chistes.

“Marcelo ha puesto un alma, un esfuerzo y un entusiasmo increíbles en Olifante. Estaba en todo. Se encargaba de las imágenes y el sonido del Festival de Poesía de Veruela, del diseño, de la cartelería, de la producción... Él ha estado siempre en proyectos como la Casa del Poeta. Fue un hombre auténtico, sincero, que amaba la vida: la vida, el amor, la amistad, la tertulia y la música. Le encantaba descubrir grupos de música argentina, de rock, recibir a grupos en casa. y solía oírlos en su bodega”, dice Trinidad. Era seguidor del Boca Juniors y del Real Zaragoza. Sus cenizas serán depositadas el viernes al pie de una encina que él había plantado en la casa de Litago. “La plantó él y la mimaba como si le fuera la vida en ello”.

Trinidad Ruiz-Marcellán dice que el Festival Internacional de Poesía del Moncayo se realizará. “El tema es la poesía mística. Él lo cuidó todo al máximo, pero yo creo que será sobre todo un gran homenaje a Marcelo Reyes. Todo Litago está consternado; los niños decía como solía decir él: ‘che boludo’”. Marcelo deja amigos en la poesía, en la música, en la Universidad, en el Moncayo. ¿Quién le iba a decir que se quedaría allí para siempre, tan pronto, mirando la cúspide y la nieve?

 

*Marcelo Reyes con el poeta Mohsen Emadi.

PACO CUENCA: ALGUNOS VERANOS

AVENTURAS DE VERANO

  

“No he veraneado dos veces

en el mismo lugar”

 

Paco Cuenca  (Tarbes, Francia, 1961) es cantante, empresario y se está revelando como fotógrafo en el proyecto Sinestepolis. Acaba de rendir tributo a Jacques Brel, con Coco Balasch y Pedro Gan, y es autor de varios discos, entre ellos uno dedicado a la canción francesa.

 

-1. ¿Qué hace un cantante en verano?

Por regla general, cantar, si se puede. Es, para la mayoría de los artistas, temporada alta. De modo que el verano es tiempo de final de trayecto, de recapitulación y de planificación. Pero también es tiempo de calma, diversión, lecturas, viajes y aventura. Todo esto agitado, no batido.

 

-2. ¿Ser músico significa ser un poco canalla, noctámbulo, bohemio? ¿Cuál sería la canción de su vida? 

No me gustan los canallas y pretendo no serlo. Los artistas que más admiro son personas responsables, respetables y de moral ordenada. Los prefiero revolucionarios, sin duda, es decir gentes responsables, respetables y de moral ordenada. Los bohemios no van a las barricadas, los noctámbulos no llegan a tiempo y los canallas están del otro lado. La canción de mi vida es ‘Ámsterdam’, de Jacques Brel. Tengo la suerte de cantarla y vivirla desde adentro.

 

-3. ¿Dónde suele veranear?

No recuerdo haber veraneado dos veces en el mismo lugar. No tengo pueblo, ni gran casa familiar, ni paraje que me reclame. Es la parte dolorosa y ciega del desarraigo, pero también tiene su parte dulce y luminosa. El apátrida va donde quiere. Y yo siempre he querido ir lejos, lo más lejos posible. Me recuerdo, niño y no tanto, mirando al horizonte, deseoso de emprender viaje, de partir. Aunque en Francia tuve una infancia de bosques, ovejas, montaña, aire puro y bicicleta soy urbanita.

 

-4. ¿Qué hace en esta época diferente al resto del año? 

Tomarme el tiempo de perderlo. La rutina tiene mala prensa pero a mí, la mía, me gusta y me sienta bien. Aún así aprovecho el verano para invertir los términos dejando que lo extraordinario sea lo ordinario y viceversa.

 

-5. ¿Cuáles son el viaje y la ciudad de su vida?

-No hay ciudad o hay muchas, demasiadas para ser preciso. Hice la ruta 66 conduciendo de Chicago hasta la playa de Santa Mónica y planeo recorrer la panamericana, los 25.000 km que tratan de unir Alaska con Tierra de fuego y vuelta a Buenos Aires. Aventura y emociones aseguradas. Soy feliz yendo siempre un poco más allá.

 

-6. El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. ¿Cómo ha sido esa época?

Feliz, modesta y siempre combativa. Yo me encargaba sobre todo de la felicidad. Al combate se entregaban con generosidad mis padres, sucediendo a mis abuelos. Recuerdo haber venido cuatro veces de vacaciones a España. Era toda una aventura, un mundo nuevo, embriagador: los olores, el calor multicolor, las voces, el negro veneno, el bullicio, los pueblos sin agua corriente, los vendedores de barras de hielo... Pero quizá mi mejor verano fue el del año del traslado de mi familia desde el sur de Francia a París. Dos meses muy vividos, intensos, desbordantes de risas y exuberantes de descubrimientos que pasé con mi hermano Alain y mi primo (mi otro hermano) Patrick.

 

-7. ¿Qué le ha dado Francia, qué le debes en realidad?

 El azar y el destierro, las guerras y sus desastres me han hecho nacer en un lugar que es, al tiempo, mi patria chica y el exilio. No es poca cosa. A esa circunstancia accidental debo, en primer lugar, el idioma, mi lengua materna, esa que edifica, traza, esculpe. Y el idioma trae consigo las costumbres, la manera de relacionarse, los estudios o, en su defecto, los aprendizajes y la cultura, ese todo inacabable que, a esa edad, va desde Napoleón triunfal, la desconfianza hacia el teutón, la envidia al británico, Poulidor, Ocaña y el tour de Francia, Molière gimiendo moribundo, Fernandel, Boris Vian, la República, Asterix, el rugby, Dumas, Hugo, Zola... Todo eso me ata, además de que mis abuelos y mi bisabuela estén enterrados allí.

 

-8. ¿Cuál sería el menú ideal de un día perfecto?

Despertar, muy de madrugada, junto a mi maravillosa compañera María, el olor temprano a pan tostado, ver amanecer, disfrutar de mi familia, de mi hijo Léo, ser útil en cualquier actividad, aprender, hacer fotos, cantar, escribir, crear, invitar a comer, dejarme aconsejar, homenajear a mis amigos, trasnochar hasta verme forzado a dormir, exhausto. Todos mis días son perfectos. Hago lo que quiero, estoy con quien quiero. Soy el hombre más feliz del mundo.

 

-9. ¿Cómo recuerda la primera vez?

La primera vez que canté delante de alguien fue en Bruselas. Suena algo exótico pero fue sin gloria, ante cinco o quizá seis adolescentes y nadie, ni siquiera mi hermano que estaba cerca, lo recuerda. Pero así fue. Tenía catorce años.

 

-10. ¿Cuál ha sido el gran personaje de sus veranos?

 Puesto a elegir sólo uno, escojo a mi abuela, dulce, encorvada, analfabeta, valiente y generosa preparando para sus tres nietos, en aquella cocina minúscula con olor a ganado del sur de Francia, aquellas «gachillas» inolvidables que, para evocar aquellos años felices, preparo ahora yo para los mismos comensales. Su historia de derrota y viles padecimientos no es la de mi abuela, es universal y merecería un libro. Quién sabe, quizá un día...

 

11. ¿Por qué lleva una especie de diario fotográfico?

La fotografía es una pasión, una necesidad. Fotografío las gentes que me rodean, que me cruzo, con las que convivo sin conocerlas. Para satisfacer mi otra necesidad, la de escribir, pensé un día que complementar una cosa con la otra tenía sentido. Así fundé Sinestepolis, una ciudad imaginaria que voy poblando con los ciudadanos de mis fotos y cuyos nombres e historias son pura fábula. El proyecto constará de unos 5000 personajes, con sus micro-historias-guiones.

 

-12. Si tuviera que resumir el espíritu del verano en un ‘tuit’ de 140 caracteres, ¿qué diría?

El frufrú de las faldas/el cricrí de los grillos/el runrún de las olas/el cliclín de las copas/el muamuá de los besos/el sabor del verano.

 

-13. ¿Cuál es su mejor anécdota veraniega?

Por mi apego al pasado y a las tradiciones decidí buscar y juntar toda mi familia, los descendientes de mi abuelo Francisco Cuenca y de sus seis hermanos en ocasión de la «fiesta del emigrante », en pleno agosto, en Piñar, Granada, el pueblo de nuestros antepasados. Con la ayuda necesaria e insustituible de mi padre logramos encontrar y reunir 150 familiares que la diáspora de la pobreza y las guerras habían separado. Aquella convivencia y reencuentro es el acontecimiento más memorable y extraordinario de todos mis veranos. Aunque no está relacionado con mis actividades. O quizá sí.

 

*Estuve ayer, con Ricardo Calero, Ismael Grasa y Eva Puyó, y con muchos amigos más, con el cantautor Paco Cuenca. Recupero por ello esta entrevista de hace dos veranos.

 

27/07/2015 01:51 Antón Castro Enlace permanente. Músicos No hay comentarios. Comentar.

LA MUERTE DE OTTAVIO BOTTECHIA

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LECTURAS DE VERANO / 9

 

LAS UVAS DE LA IRA

 

La extraña y jamás esclarecida muerte de un doble

campeón del Tour, el italiano Ottavio Bottecchia

 

El ciclista, ganador en 1924 y 1925 y enemigo de Mussolini, apareció con el cráneo roto en un viñedo en junio de 1927

 

 

Antón CASTRO

El Tour de Francia ha forjado un sinfín de héroes. Uno de ellos, el considerado padre del ciclismo italiano que anticipó a Bartali y Coppi, fue Ottavio Bottecchia, que nació en San Martino di Colle Umberto, en el Friuli, en 1894. Pertenecía a una clase muy modesta. Solo acudió dos años a la escuela y cuando se hizo albañil, un albañil niño, apenas sabía leer. El extraño azar jugó a su favor: durante la I Guerra Mundial se incorporó al ejército y peleó con los Bersaglieri, una unidad de infantería que realizaba sus servicios en bicicleta. Esa ocupación le sirvió para convertirse en ciclista y recibir alguna que otra distinción. Tenía un gran amigo en las carreras, Alfonso Piccin, que le enseñaba a leer la ‘Gazzetta dello Sport’ y algunos folletos antifascistas.

Bottecchia era reservado, tímido, humilde, educado y aborrecía las doctrinas de Betino Mussolini. En 1923 corrió el Giro, destacó pero solo fue quinto; al parecer lo vio correr Henri Péllisier, una de las grandes figuras del momento, ganador del Tour, y lo invitó a incorporarse a su equipo, el Automoto-Hutchinson. Con él participó en el Tour y dio una lección de pundonor, de versatilidad y de ambición: lució el maillot amarillo en dos ocasiones, pero al final le venció su jefe de filas, que vaticinó su futuro: “Ottavio ganará el próximo año”.

No se equivocó. Venció en 1924 y en 1925. En 1924 se hizo con el liderato en la primera etapa y ya no lo cedió; es cierto que dos de sus rivales, los hermanos Henri y Francis Péllisier, abandonaron y Lucien Buysse no le pudo aguantar el ritmo. Al año siguiente, repitió el título. No por ello se volvía engreído; su frase más famosa era: “Solo soy un obrero de la bicicleta”. Era una figura nacional: conmovieron tanto sus triunfos que el diario ‘La Gazzetta dello Sport’ recogió dinero para él a modo de gratificación. Era el primer ciclista italiano que conquistaba Francia. Los especialistas decían que era buen rodador y velocista, un espléndido escalador y que tenía un gran amor propio como demostró en el Tour de 1926. Allí, enfermo, bajo un infernal aguacero, hubo de retirarse. Lo hizo con lágrimas en los ojos.

La vida empezaba a torcérsele. Ese mismo año, su hermano menor Umberto fue arrollado por un coche. Y al año siguiente, un 3 de junio de 1927, un campesino lo halló en una calzada de San Martino con el cráneo roto y varios golpes en los brazos. Estaba solo y a unos metros de su bicicleta, en un viñedo. Lo llevaron a un bar y luego al hospital. Resistió doce días. Se dijo que se había muerto de accidente, tras una insolación. Y su familia fue indemnizada. Caso cerrado. Pero pocos, muy pocos quedaron satisfechos. El misterio ni se cerraría ni se ha cerrado: algún tiempo después, un hombre fue detenido en Nueva York y confesó que, por encargo de los camisas negras de Mussolini, había matado al ciclista y a su hermano. 90 años después de su segunda victoria en ‘La Gran Boucle’, que hoy finaliza en París, el enigma continúa...

 

 

LA ANÉCDOTA

A lo largo del tiempo se han sucedido las conjeturas acerca de su muerte: pudo haber sido una venganza de Mussolini o un crimen pasional, no esclarecido. Algunos años más tarde, ya en su lecho de muerte, el campesino que lo había encontrado dijo que él lo había matado con una gran piedra porque lo había sorprendido robando sus uvas. Lo paradójico es que, a mediados de junio, no era ni es tiempo de uvas...

'DUBLÍN': DE 'VIVIR DEL AIRE'

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DUBLÍN

.

Muchas veces había soñado con Irlanda.

Había repasado las páginas de James Joyce: hubo un tiempo de incertidumbre

en que soñaba con sus poemas manzanas, con su obsceno amor

hacia Nora Barnacle, con aquella mujer de palpitante seda

que evocaba a un novio muerto mientras caía la nieve.

.
Cuando estaba a punto de irme de casa, me sentí como el caudillo Brigo:

habría querido tener navíos o caballos para adentrarme en la niebla del mar

y cantar las viejas canciones como un bardo insomne.

.
Cuando llegué a Dublín tuve la sensación de que había llegado a una patria

de los sueños, a un solar antiguo, a un bosque de lloviznas.

Vacié la maleta y colgué el sombrero marrón de mi padre.

¡Cuántas veces, me dije, he viajado con las páginas de Wilde, con Yeats,

con el indolente Beckett, tan solitario como un monstruo en su silencio!

¡Cuántas veces he trazado en mi cabeza la estela de los recuerdos

inventados, el camino al más allá de todos los naufragios!

.
Salí a caminar por Dublín. Bajo la lluvia, con el frío de todas las estaciones

en el fondo del alma. Avancé de aquí para allá, en busca de las viejas sombras,

en pos de las palabras encendidas de mis pesadillas.

Al doblar una esquina, una joven me paró, me arrebató el sombrero

y me dijo: “Míreme. No busque más. Ya ha encontrado lo que buscaba:

mi antepasada Lady Gregory me dijo que un día vendría a buscarme”.

 

*De ‘Vivir del aire’. Antón Castro. Olifante. Zaragoza, 2010.

 

27/07/2015 01:39 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

EL GRECO Y LA LITERATURA

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LECTURAS DE VERANO / 8

 

El Greco, el pintor enigmático que sedujo

a los poetas y a la Generación del 98

 

El profesor zaragozano Rafael Alarcón Sierra explica en un libro que la imaginación de los escritores reveló la modernidad del artista

 

Antón CASTRO

Doménicos Theotocópoulos, (Candía, Creta, 1541 -Toledo, 1614) ha pasado a la historia como el Greco y como uno de los pintores más fascinantes y enigmáticos de todos los tiempos. Fue considerado extravagante, anómalo, raro, loco. Vivió hasta los 26 años en Creta y durante una década en Italia: en Venecia estudió a Tintoretto y a Tiziano, y en Roma, a Miguel Ángel. Luego se trasladó a Toledo y allí vivió, trabajó y amó hasta su muerte. Fue más incomprendido que admirado durante años.

El zaragozano Rafael Alarcón Sierra, profesor de Filología Hispánica de la Universidad de Jaén, le ha dedicado un completo estudio: ‘Vértice de la llama. El Greco en la literatura hispánica. Estudio y antología poética’, que han publicado las Ediciones de la Universidad de Valladolid. El volumen ofrece dos partes muy claras: el rastreo literario –pero también pictórico, musical y cinematográfico- de este creador que fue comparado con Luis de Góngora y que fue señalado como el maestro y antecedente, en la escuela pictórica española, de Diego Velázquez. Y una copiosa antología, “nunca antes realizada”, tal como dice el autor.

Rafael Alarcón tomó el título de un poema de Rafael Alberti, ‘A la pintura’ (1948), dedicado al Greco que arranca así: “Aquí, el barro ascendiendo a vértice de llama”. La elección del profesor aragonés no parece casual: muchos autores de las vanguardias vindicaron el talento y la insólita personalidad del cretense. Un hecho clave fue la visita que hicieron a Toledo, en 1900, Baroja y Azorín, invitados por el periodista y gobernador civil Julio Burrell. Más tarde, en distintos contextos y fases, lo ensalzarían Unamuno, Valle-Inclán, Ortega y Gasset. Los autores de la Generación del 98 atisbaron de inmediato su compleja contemporaneidad. A ellos se sumaron importantes pintores como Darío de Regoyos, Santiago Rusiñol (también dramaturgo) o Ignacio Zuloaga, tan vinculado con Aragón a través de sus viajes por Alquézar, Barbastro o Fuendetodos. El Greco empezó a ser visto como “un anacronismo moderno” que desarrolló su labor en una ciudad de poderosa evocación e iconografía como Toledo, que también asume un protagonismo capital en este volumen repleto de datos, de anécdotas y de pies de página que son breves lecciones de cultura hispánica.

La otra gran aportación de Rafael Alarcón Sierra es la minuciosa antología de poemas que ofrece: desde contemporáneos suyos como Fray Hortensio Félix Paravicino (al que pintó), que le dedicó cinco sonetos, y Luis de Góngora hasta grandes poetas del siglo XIX y XX: Antonio Machado (al que ha editado el profesor zaragozano), Luis Cernuda, Jorge Guillén, Rafael Alberti, José García Nieto, Pablo García Baena... Hasta Rainer María Rilke, William Carlos Williams o Charles Bukowski, pongamos por caso, aluden a este artista contradictorio y misterioso que tiene un fogonazo permanente de modernidad. La imaginación de los escritores, sostiene el autor, “ha sido la que ha construido un Greco moderno”.

Rafael Alarcón Sierra resume para HERALDO: “De la suma de composiciones líricas que estudio podemos concluir que la observación, lectura e interpretación de las imágenes pictóricas tienen también su temporalidad y su memoria, que siempre son complejas y polirrítmicas, hechas de la suma de muy diversos factores, tanto históricos, estéticos y literarios como personales, conscientes o inconscientes”.

 

 

LA ANÉCDOTA

 

Camón Aznar. No hay muchos autores aragoneses en la antología, pero no podía faltar el historiador, profesor y escritor José Camón Aznar, que tuvo varios cuadros atribuidos en su museo zaragozano, hoy Museo Goya. Colección Ibercaja. Le dedica un soneto y lo cierra así: “Fuego, el color. Los ángeles son lumbre. / El mismo Dios pintado como cumbre. / ¿Y la Gloria? Un éxtasis de luz”.


27/07/2015 01:34 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PABLO PICASSO EN ITALIA

PABLO PICASSO EN ITALIA

[Lola Durán cocomisaria en Italia una exposición de Picasso con sus principales disciplinas: pintura, grabado, cerámica, dibujo, etc. Dice: "Antes estuvo en Castello Ursino de Catania; ahora se encuentra repartida entre el Palazzo Corvaja, Taormina y Palazzo d’amico en Milazzo. Permancerá abierta hasta el 6 de septiembre.]

 

Por DOLORES DURÁN ÚCAR. Comisaria

Con la exposición Picasso e le sue passioni, se sugiere un repaso global, esto es, una visión que nos acerque a las diferentes disciplinas en las que se desarrolló el genio que revolucionó el arte del Siglo XX, el genio de Picasso. Esta aproximación, detenida sobre cada una de las facetas o metodologías en las que la creatividad del malagueño se tradujo, ayudará a tejer la urdimbre de su lenguaje.

 

En el recorrido que plantea esta exposición, se realiza una parada en cada una de las principales estaciones en las que Picasso mostró su propio universo, deteniéndonos en las particularidades que le marcaban cada nueva técnica. Enunciado a enunciado, con el recorrido por todos aquellos disfraces de su arte, conseguiremos dibujar el mapa de la esencia de su lenguaje universal; descubriremos por qué a través de estilos, de técnicas, de épocas diferentes, la luz de Picasso recorrió casi un siglo sin apagarse.

 

Ese mismo itinerario nos permitirá también detenernos en cada parada con la atención puesta en las particularidades del discurso picassiano pasado por el tamiz de los pinceles, las gubias, la prensa litográfica o el torno de alfarero. Podremos extraer conclusiones globales si pasamos primero por los detalles particulares de todos aquellos modismos técnicos y gráficos utilizados por el artista. 

 La pintura

No, la pintura no fue inventada para decorar las casas. La pintura es un arma de guerra para atacar y defenderse del enemigo.

Pablo Picasso

 

Picasso utiliza un marcado e inconfundible lenguaje pictórico, desde sus escasos once años hasta convertirse en octogenario, que le permite adentrarse en un buceo por las profundidades de la pintura, hasta entender que con la pérdida de lo accesorio se recupera lo esencial, y que es solamente entonces cuando un artista está capacitado para pintar lo accesorio desde lo más profundo de su esencia.

 

Picasso hizo un viaje de ida y vuelta en su lenguaje entre las fases anterior y posterior a su pintura cubista propiamente dicha. Pero en el viaje de vuelta, lógicamente, quedaron los rastros de la aventura analítica en la que el artista se sumergió al iniciar los estudios para la gran tela Les Demoiselles d’Avignon en junio de 1907. Con la decisión rotunda de cristalizar la realidad en una pintura caleidoscópica, Picasso decidía implícita y explícitamente sacrificar elementos como la importancia descriptiva del cuadro, encriptando el tema hasta su casi imposible reconocimiento, o la riqueza del color, que en las pinturas creadas a partir de 1909 va reduciéndose hasta niveles que rozan lo monocromático. El viaje de ida fue tomado, por tanto, como aventura casi heroica en la que a los sacrificios mencionados se añadía el de la comprensión por parte de muchos de los que entonces habían comenzado a alabar de forma incondicional cualquiera de las manifestaciones del artista malagueño.

 

Ese color y esa temática de la escena fueron depurándose  hasta dotar las pinturas y dibujos de una personal simplicidad que acompañaría la obra de Picasso para siempre. De esa purificación de lo accesorio, en lo que acabó convirtiéndose, entre otras cosas, el cubismo, son ejemplo los óleos traídos ahora a colación con motivo de esta revisión de los lenguajes del artista. Tanto en Busto de mujer II, creada en 1954, como en Marinero, nada cercana en el tiempo, datada en 1968, esto es, catorce años más tarde, podemos comprobar cómo, alejado ya del cubismo propiamente dicho, Picasso ha quedado marcado de forma irrevocable por la huella de la esencialidad formal.

 

Cada uno con sus propios matices, ambos cuadros dan fe de la significación simbólica de la que el artista hizo gala durante su etapa de madurez, época en la que fueron pintados. Tanto en uno como en otro la geometría es subrayada por la importancia de la línea, que en ciertos momentos se vuelve signo, tal es el caso de la equis que sustenta en dos semicírculos los ojos de la mujer en el cuadro de 1954, o del ancla mediante la cual se identifica al modelo-marinero del cuadro de 1968.

 

Picasso recurrió con notable y característica frecuencia a la utilización de estos símbolos o metáforas formales, de manera que en una vista general de su obra podemos identificar en repetidas ocasiones lazos de parentesco entre obras tan distantes como este Busto de mujer II y el papier collé de 1913 titulado Cabeza de arlequín, en el que igualmente reconocemos el rostro del modelo gracias en este caso a una flecha-aspa que acentúa la simetría y dos puntos sobre ella representando los ojos. Es en este tipo de rastros donde podemos adivinar ese viaje de retorno del cubismo en el que el artista pone de nuevo un pie en la figuración al permitir un reconocimiento más directo del objeto, modelo o escena pintada y, sin embargo, se mantiene fiel a esa purificación o esencialidad antes mencionada. Del mismo modo que una década más tarde retoma claramente el color, pese a que mantiene la esencia de lo simbólico y los colores son igualmente esquemáticos.

 

Obra sobre papel,  dibujo y grabado

En la pintura tienes que hablar de problemas. Las pinturas no son otra cosa que búsqueda y experimentación. Nunca realizo un cuadro como una obra de arte. Todo es búsqueda. Yo continúo buscando y en ese constante cuestionamiento hay una evolución lógica. Es por eso que numero y pongo fecha a todos mis trabajos. (Pablo Picasso).                        

 

La actividad de Picasso como dibujante es una de las más importantes de su carrera, quizá porque representa la columna vertebradora de todas las otras facetas y de todas sus etapas o porque representa como ninguna el talante inquieto y arriesgado, tenaz y apasionado, que le caracterizó hasta su muerte. Su mano, a modo de extensión de su mente, era incapaz de mantenerse quieta. Para él los dibujos representaron en muchos casos meditaciones en sí mismas, pero también pasos previos a pinturas o grabados. En las hojas de un libro, sobre periódico, servilletas o llenando las páginas de cuadernos, los numerosos dibujos surgieron de lápices de colores, de los abismos de la tinta, los pinceles o la pluma. Cualquier soporte, cualquier instrumento estuvo a la altura de sus expectativas gráficas a la hora de realizar sus esquemas y arabescos.

 

Se ha fijado en ocasiones la cantidad de 175 cuadernos como la producción del Picasso dibujante desde su adolescencia hasta su muerte. Cada uno de esos cuadernos, cada recorte de periódico o servilleta garabateados fueron testigos excepcionales de etapas y vivencias, de retos y empresas más o menos ambiciosas. Desde sus ejercicios académicos de la adolescencia o los apuntes y retratos de reacción al academicismo, cercano el siglo XX, durante su etapa de Els Quatre Gats, hasta sus incursiones protocubistas de principios de siglo, pasando por un naturalismo y un siguiente retorno al clasicismo en una figuración cada vez más caprichosa y febril, el artista recorrió todo un siglo y fue testigo ya no sólo de sí mismo, sino también de circunstancias y personajes que habían de aparecer también como señales en su extensa producción.

 

Antes de la la preparación de la tela Les Demoiselles d’Avignon, a partir de 1907, y después de haber viajado a las profundidades de la abstracción más geométrica de la mano del cubismo sintético, en cuyos collages el dibujo nuevamente tendría una importancia capital, ya finalizada la Primera Guerra Mundial, Picasso se adentra de lleno en una etapa marcada por el clasicismo. Con líneas pensadas y seguras, comienza un tipo de dibujo que marcará su grafía en lo sucesivo, evolucionando, claro está, por diferentes territorios y sufriendo constantemente experimentaciones. Es el caso de Las tres Gracias, dibujo a tinta, datado en 1923, en el que podemos apreciar cómo el interés del artista se detiene más en el contorno, evitando los posibles detalles lumínicos o volumétricos. Bañistas, mitologías o retratos son algunos de los temas escogidos principalmente por el artista para ejercitar este nuevo lenguaje.

 

Tras importantes incursiones en la temática grecolatina, viajes a la mitología y también recursos a la tauromaquia, siempre tratados con linealidad esquemática, durante la década de los años cincuenta Picasso retoma el trabajo de pintores como Delacroix, Velázquez, David, Rembrandt o Manet para reinterpretar obras claves de su producción. Su dibujo se ha convertido en un amasijo de líneas ondulantes y volúmenes sensuales de cuyo caos surge, milagrosamente, una escena perfectamente delimitada e identificada. Sólo a veces una mancha más extensa, como la que define el pelo de la modelo en el estudio de El almuerzo campestre (según Manet), datado el nueve de julio de 1961, se suma al laberinto de líneas en que se apoya el artista para narrar la escena.

 

En cuanto a los grabados, la historia de Picasso y los grabados, corre paralela a la historia de sus grabadores.

 

Eugène Delâtre, pintor y grabador francés,   es uno de los primeros impresores con los que Picasso trabaja,  su colaboración se prolonga desde 1904 hasta 1922. 

Es con él con quien realiza obras tan destacadas como la Comida frugal en septiembre de 1904, uno de los últimos trabajos del periodo azul del artista. Es una época en la que Picasso, instalado en Montmartre, representa escenas de pobreza, de enfermedad  que se iluminan en azul, color que acentúa la melancolía.

Ambroise Vollard  compra esta plancha en 1913  junto con otras 14, prácticamente todos los grabados realizados por el artista entre 1904 y 1906, y con ellas forma la primera carpeta de obra gráfica  de Picasso,   “La suite de los saltimbanquis”, realizando una tirada de 250 ejemplares.

A partir de 1905, el azul se torna en rosa en la pintura de Picasso, y junto al cambio cromático se introduce el temático, dejando a un lado de un modo gradual los temas marginales o dulcificándolos, en las escenas de circo y las representaciones de la mujer.  El tema de los acróbatas, surge del impacto que provoca en el artista la visión de los espectáculos de las troupes ambulantes a las que ve actuar en la “Esplanade des Invalides” en 1904, o a las actuaciones que contempla en el Circo Médrano, instalado al pie de la colina de  Montmartre. En los grabados de esta Serie se incorporan además  las escenas familiares, destacando en ellas la presencia del arlequín, elemento tomado de la Commedia dell Arte.

 

Será en 1919 cuando Picasso, que ya había trabajado anteriormente con el director de los Ballets Rusos, Sergei Diaghilev en “Parade”, recibe de éste  la propuesta de colaborar en el nuevo montaje que iba a realizar,  “El sombrero de tres picos” o “le Tricorne”, con música de  Manuel de Falla, y  libreto basado en Pedro Antonio de Alarcón.  El encargo incluía el telón de boca, con una escena de corrida de toros;  el telón de fondo, con el motivo de un pueblo de Andalucía,  y los figurines del vestuario.

 

“El sombrero de tres picos”, ballet en un acto, se estrena en La Alhambra Theater de Londres el 22 de julio de 1919; los elementos realizados por Picasso para este estreno, hoy en el Museo Picasso de Paris, quedaron en su inicio en manos de Diaghilev, que los utilizó en sucesivas presentaciones.  Además del telón, decorados y vestidos, existía una serie de dibujos y pinturas sobre papel que servían como bocetos definitivos para la escenografía y vestuarios. De ellos, Picasso selecciona 32 obras con los que paul Rosemberg, marchante del pintor desde 1918, edita en 1920 la carpeta “le Tricorne” en una edición de 250 ejemplares numerados.

 

En la portada impresa en el interior aparece la leyenda “Trentedeux reproductions des maquettes en couleurs d’après  les originaux des costumes & décor par Picasso pour le ballet “Le Tricorne”. La primera lámina de la Serie muestra el modelo de la escena central del telón de boca, en el que se aprecia al fondo del ruedo de la plaza de toros, y en primer plano un palco de la plaza en la que “majos” y “manolas” charlan mientras esperan que el toro sea retirado de la arena.  La segunda lámina es el boceto definitivo para el telón de fondo, en la que aparece una escena nocturna de un pueblo andaluz, bajo un fondo de estrellas. A continuación aparecen los figurines, modelos de trajes y vestidos de los personajes del ballet, inspirados por la España “goyesca” del siglo XVIII.

 

Un nuevo tema “muy español” encontramos en Carmen …

 

La Tauromaquía

 

La celestina

 

(Barcelona Suite veinte poemas de Góngora)1

 

 

La tauromaquia

 

Litografías Donosti

Linograbado too

Sueño y mentira de franco ibcaja

Carmen

 

 

La cerámica

En la alfarería  se entra un poco como se entra en las órdenes religiosas: se necesita fe, vocación, disponibilidad de espíritu, sencillez de condición e intención,  y perseverancia del corazón. Y, según parece, con el transcurso de los años, todo esto sabe llevar a los espíritus generosos a la incomparable beatitud.

Georges Ramié[1] 

 

 

Y la beatitud fue concedida a Picasso en forma de plato de barro decorado con engobes. Un estadio superior al que sólo accedían, según su amigo Ramié, aquellos que se exponían, con la valentía que otorga la sencillez, a un vasto paisaje de modos y maneras desconocidas. La generosidad, en su caso, radicaba en la renuncia a la soberbia con la que podían haberle tentado más de cuarenta años de investigación exitosa en campos como la pintura, el grabado o la escultura. Picasso fue capaz una vez más de reinventarse, de reinterpretar el espíritu que en otro momento moviera sus pinceles, sus buriles o las ceras de colores en sus manos. El vuelo detenido ahora sobre las piezas de cerámica aquí reunidas lo constatan.

 

Un  repaso a la trayectoria del Picasso alfarero subraya la clave del éxito que acompañaría cualquiera de sus diferentes incursiones técnicas. Pese a poder aparecer a simple vista como giro en su actividad conceptual, el artista no hacía otra cosa que vehicular su particular y poblado universo de personajes, así como el diálogo entre éstos, a través de un cambio de herramienta y de medio. La sustitución del pincel, del buril o de la cera por la alaria, no fue más que un reto, el reto del que decide olvidar la escritura para encontrar en el nuevo aprendizaje nuevas nuevos hallazgos expresivos. Los nuevos instrumentos, el nuevo soporte y también los nuevos condicionamientos técnicos enseñarían al artista a re-escribir sus mitologías personales aportándole implícitos que no harían sino enriquecer su obra.

 

El encuentro con el matrimonio Ramié durante aquel verano de 1946 en Vallauris revolucionó sin duda la ya de por sí convulsa y prolija creatividad de Picasso. De manera casi accidental, el artista tuvo acceso (¿o deberíamos decir que se permitió su propio acceso?) al desconocido territorio de la pasta blanca de la cerámica, a las sugerencias novedosas del barro y su cocción, y a un conjunto de formas y funciones hasta entonces ignoradas o descartadas. En plena madurez, las narraciones abordadas por el artista hasta entonces parecían asumir de pronto una potente carga de frescura, de cierta ingenuidad, al relatarse grabadas o impresas ahora sobre un nuevo material. Escribir, relatar, dibujar arañando la pasta fresca resultó casi un juego. Un nutrido número de piezas originales, como no podía ser de otro modo producto de una mente inquieta y apasionada como la suya, abrieron paso a la investigación en métodos de reproducción múltiple o estampaciones que permitirían al artista jugar a convertir la cerámica en una técnica multidisciplinar. En ella encontraría la perfecta conjunción de la expresividad y la rapidez de la pintura, la metodología del grabado, o el control de la tercera dimensión de la escultura. Habida cuenta, sin embargo, de los problemas también implícitos en el propio procedimiento del nuevo material que, pese a adaptarse a la heterodoxia del genio, mantenía sin duda la baza y el reto de ciertos condicionamientos o limitaciones a los que Picasso supo sacar partido, tal fue el caso de la difícil respuesta de las mezclas de pigmentos o las reacciones químicas y térmicas de éstos al pasar por el horno.

 

Los primeros ejercicios sobre platos dieron paso a lo que el propio George Ramié bautizó como forma función, esto es, la elaboración de cacharros tradicionales en los que entraba en juego la volumetría, tal fue el caso de las jarras, las vasijas o las botellas. Si en los primeros empezó trasladando la temática y el procedimiento gráfico de su pintura, en los siguientes introdujo la creatividad en la morfología, dando forma a jarras y  botellas zoomórficas o antropomórficas. Lo cual fomentaría así mismo y en un tercer estadio la proliferación  de pequeñas esculturas o piezas sin la funcionalidad que pudieran tener los anteriores y que de algún modo se convertían en una representación tridimensional de personajes sacados directamente de sus cuadros. Tanto en las vasijas o las jarras como en los platos, los azulejos y las fuentes, de los cuales en esta exposición se presenta un interesante grupo, Picasso marcó, con su poco ortodoxa forma de acercarse a la técnica descubierta, signo del peso del artista sobre el alfarero, un nuevo modo de comprender la cerámica que le otorgaría a ésta el rango de arte y la separaría para muchos de la acostumbrada artesanía.

 

Tal y como sugeríamos arriba, Picasso aplicó a la nueva disciplina no sólo el mismo lenguaje disfrazado de bajorrelieve o de pasta torneada, sino también  la misma temática que sobre el bastidor o el papel le ocupara en ese momento. Así las tauromaquias, la mitología, las palomas y los búhos, las caras de faunos, la morfología femenina o los peces, fueron todos ellos un censo que parecía no tener fin para el artista.

 

Carteles, Juguetes y Orfebrería

Es mi desgracia – y probablemente mi deleite -  usar las cosas como me dictan mis pasiones. (Pablo Picasso)

                                                       

La constante investigación de Picasso en nuevos lenguajes expresivos capaces de plantearle retos, pero también de augurarle éxitos, pobló de encuentros y hallazgos su prolongada carrera, una carrera que por su característica, frenética y hasta el final militante entrega podríamos perfectamente identificar con su vida. De esos encuentros y hallazgos surgieron experimentos que en manos del artista habían de acabar convirtiéndose en verdaderas obras de arte. Incluso actividades como la ilustración y elaboración de carteles, que a priori podría ser considerada una actividad menor, cobró de la mano del malagueño una importancia capaz de grabar en la retina de las generaciones venideras imágenes como las de la paloma para el cartel del Congreso mundial de la paz celebrado en París en 1949, o la corona de laureles con que recordó a Machado en el cartel de la exposición que la Sorbona dedicó al escritor en 1959.

 

La iniciación de Picasso como cartelista se inicia tras su encuentro con el impresor francés Fernand Mourlot, con quien le pondría en contacto su amigo Braque en 1945. Mourlot puso a disposición del artista su taller de la Rue Chabrol, donde Picasso inició una actividad frenética, con una producción durante los tres primeros años de más de doscientas litografías. Nuevamente la apasionada entrega del artista a su trabajo dio como fruto una extensa y más que interesante producción. Y nuevamente superó las dificultades y los retos del medio para convertirlas en herramientas de sus particulares propósitos e investigaciones estéticas.

 

Y si el encuentro con Mourlot fue importante para él, no menos importante fue el inicio de la relación con el impresor Arnéra, conocido durante sus estancias en Vallauris. Este último fue el responsable de sugerir a Picasso la técnica del linóleo y del trabajo en su taller surgieron muchos de los más bellos carteles realizados por el artista, tal fue el caso de los relacionados con las corridas de toros.

 

Dicha síntesis fue sin duda lo que caracterizó la obra del Picasso cartelista, su personal manera de equipara la imagen y la tipografía, otorgándoles la misma importancia a ambas, hasta conseguir un todo contundente capaz de conseguir con éxito el fin de la comunicación y la instalación en la memoria del observador.

 

Sin embargo, tal y como se da fe en esta exposición a través de los diferentes carteles presentados, éstos no siempre respondieron, en el caso del artista malagueño a una misma manera sintética y compacta de expresión. Si por un lado Picasso investigó en la equiparación de texto e imagen en carteles como el que conmemoraba el homenaje de los artistas españoles en París a Machado en 1955, también realizó carteles en los que la imagen era acompañada por un texto en este caso de imprenta, separando claramente ambos terrenos, como lo hiciera en el otro cartel de 1959 que conmemora el vigésimo aniversario de la muerte de Machado.

 

No existieron barreras, sin duda, para Picasso a la hora de trasladar su arte a cualquier faceta de la vida o a cualquier disciplina creativa. El grabado, la cerámica, la escultura, la ilustración y, ¿por qué no? los juguetes infantiles no fueron para él otra cosa que espacios en blanco, cada con sus respectivas herramientas, a los que dotar de color, de forma, de ritmo y, sobre todo, a los que transmitir la inquietud por la propia realidad, por la manera en la que la realidad fue capaz de apasionarle. Así, de la misma forma que la visita al taller de Madoura despertó en el artista un huracán de pasiones y retos estéticos, del mismo modo su propia y tardía paternidad le ofreció un nuevo territorio al que extender su particular lenguaje. Picasso no fue ajeno jamás a ninguno de los acontecimientos que rodearon su existencia, ni a los hallazgos técnicos, como pudo ser para él la cerámica, ni a los encuentros cotidianos y biográficos, como en este caso fue su estrenada relación con el mundo de los niños.

 

Desde el punto de vista de su vivencia personal, el nacimiento de su hija Paloma en abril de 1949, para la que el artista realizaría el recortable testigo en esta exposición de un nuevo prisma expresivo, se filtró conscientemente  también en otro tipo de disciplinas, de lo cual sería buen ejemplo el bronce de 1950 titulado Mujer con carro infantil.

 

Conceptualmente, al ocuparse en la producción de objetos infantiles, Picasso entroncaba con una tendencia extendida en Europa ya desde mediados del siglo XIX, cuando el movimiento literario y artístico centroeuropeo Biedermeier, con su revisión idealista de las relaciones entre padres e hijos y su orientación hacia la vida familiar, se encargó de abonar el terreno para que el mundo de los niños cobrara una renovada importancia y fuera visto desde un punto de vista diferente a como lo había sido hasta ese momento. El estrenado respeto por el mundo infantil como algo más que una quimera alejada del universo adulto dejaría secuelas y herencias lo suficientemente potentes como para interesar a generaciones de artistas que, desde la Bauhaus o el movimiento De Stijl hasta la Neoobjetualidad de finales del siglo Veinte, dedicarían su atención a la producción de juguetes en algún momento de sus carreras. Fueron muchos los ejemplos de esa incursión en un territorio plagado de pronto de posibilidades descartadas. Proliferaron las compañías dedicadas a la fabricación de juguetes que demandaban de artistas consagrados la realización de prototipos, y entre ellos encontramos nombres como los de Bruno Munari, Joaquín Torres García o Enzo Mari; pero a la vez artistas como Otto Dix o Paul Klee encontraban en sus propios hijos la necesidad de crear piezas y juegos infantiles.

 

Picasso no fue ajeno a esa nueva faceta sugerida por sus propios hijos y del mismo modo no dudó en traducir y trasladar su universo al lenguaje de los niños, experiencia de la que surgieron piezas como esta Gallina creada para su hija Paloma. Podríamos decir que las palomas de su producción de la década de los años cincuenta, con su grafía y colorido inconfundibles volaron también al universo infantil recobrando una nueva entidad de recortable pero sin perder por ello contundencia, como lo hicieran en la cerámica o los carteles. Las mismas palomas, sin duda, a las que se refiriera su amigo Jean Cocteau al afirmar: Les retuerces el pescuezo y parece que cobren vida.

  

Pablo Picasso, a lo largo de cerca de ochenta años de actividad creativa, ya fuera mediante el dibujo, la escultura, el grabado o la ilustración, ya en la pintura o la cerámica, demostró ser poseedor de una especial virtud: la espontaneidad. Con esa virtud rompió cualquier barrera formal o técnica de las muchas que se interpusieron en su camino de expresión total, ambiciosa y a la vez humilde, a través de las múltiples disciplinas visitadas, que es cercano a decir de todas las disciplinas artísticas de su época.

 



[1] RAMIE, Georges, Cerámica de Picasso, La Polígrafa, Barcelona, 1974, pág. 55

24/07/2015 11:42 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

IV CURSO DE CANTO ELVIRA DE HIDALGO 2015 EN VALDERROBRES. BALANCE

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[Acaba de celebrarse el IV Curso de Canto Elvira de Hidalgo con sede en Valderrobres. La soprano Anna Feu y la periodista, cantante y animadora cultural Elisabeth Martí explican cómo fue, quién era Elvira de Hidalgo y el desarrollo de casi una semana de música.]

 

CURSO DE CANTO ELVIRA DE HIDALGO. VALDERROBRES. JULIO 2015

 

Buenos tiempos para la Lírica

 

- Presentadnos a Elvira de Hidalgo. ¿Quié fué?, ¿Cuál es su importancia como intérprete y como maestra de Maria Callas en el mundo de la ópera?

ELISABETH. Elvira Juana Rodríguez Roglán, conocida artísticamente como Elvira de Hidalgo, nació en Valderrobres en 1891, localidad natal de su madre, Miguela Roglán Bel. El nombre artístico por el que será conocida, Elvira de Hidalgo, es el de su abuela paterna. De niña se trasladó a Barcelona, donde comenzó sus estudios de canto con Conchita Bordalba y María Barrientos. Los culminó en Milán con el maestro Melchor Vidal. En 1908, con 16 años, debutó en el Teatro di San Carlo de Nápoles, interpretando a Rosina de “El barbero de Sevilla”. Inició una brillante carrera que le llevó por los principales teatros de Italia, Europa y las dos Américas. Su personalidad de intérprete fue reconocida no sólo por su preparación como soprano coloratura, sino como alguien que dotaba a sus personajes de una gran verosimilitud. Su voz cálida y cristalina poseía, además, una tesitura amplia y de gran fortaleza, inusual en una soprano ligera. Reconocida como una de las mejores soprani d’agilitá de su época, dio vida a las protagonistas de reconocidas óperas como “Linda de Chamonix”, “Rigoletto”, “I Puritani” ó “Lucía de Lammermoor”. El Teatro Real de Madrid también fue testigo de sus éxitos; en él actuó por última vez en 1923. Siguió actuando de forma habitual hasta 1930 y, esporádicamente, hasta 1936. Es entonces cuando la soprano se retira de la escena y se dedica a la enseñanza.

Hidalgo reside en Grecia y trabaja en el Conservatorio de Atenas como profesora de canto, allí tiene muchos alumnos y entre ellos destaca el nombre de María Kalogeropoulos, quien se convertiría en la genial Maria Callas. Elvira de Hidalgo fue algo más que la profesora de la soprano. Hidalgo descubrió a la Callas en el verano de 1939, siendo sólo una niña; la modeló, trabajó en la técnica, la interpretación y la apariencia de la soprano hasta convertirla en la gran diva de la ópera. En primera instancia fue su maestra durante cinco años, si bien nunca dejó de instruirla, llegando a darle clases incluso por teléfono. Le enseñó a vestirse, a moverse, a descubrir las partituras y compositores olvidados del Bel-canto, además de mostrarle la técnica del Pasaje de la voz, que Pavarotti, por ejemplo, tardó 6 años en dominar. Y, lo más importante, a lograr seguridad en sí misma, cuestión ciertamente complicada, no sólo por la personalidad de su alumna, sino también por su físico: se trataba de una niña con tendencia a engordar (cuando se conocieron, María media 1 m. 64 cm.y pesaba 82 kg.), tenía el rostro marcado por el acné y una miopía tan profunda que era incapaz de ver la batuta del director, por lo que debía memorizar las partituras. Elvira transformó a aquel patito feo aspirante a cantante en un hermoso cisne lírico que dominó los escenarios de todo el mundo durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX.

 

-¿Qué vínculos tuvo con Valderrobres?

ELISABETH. Elvira de Hidalgo nació en Valderrobres dos días después de la navidad de 1891. Siendo Elvira muy pequeñita sus padres se mudaron a Barcelona, donde ella inició una meteórica carrera como cantante. La casa señorial del siglo XIV donde nació Elvira es hoy uno de los centros de reunión más conocidos de la villa: “El Casino”. Junto a la puerta de la casa puede leerse la placa que la identifica. Aunque no consta su regreso a Valderrobres es seguro que el mismo espíritu que la impulsó a cantar sigue vivo en las calles de esta villa medieval, en la que pueden escucharse agudos imposibles desde las gargantas de geniales joteros. Seguro que Hidalgo, si hoy pudiese escuchar las estupendas voces del Curso de Canto Elvira de Hidalgo, en su honor, se sentiría orgullosa de ver cómo la tierra en la que nació es cuna de artistas e inspiración para la música.

 

-¿En qué consiste el Curso de Canto?, Qué se quiere lograr y quién puede participar?

ANNA FEU. El curso de canto son 5 días completos e intensos. Trabajamos mañana, tarde e incluso llegamos hasta la noche, ya que nos dejamos llevar por la pasión por la música y los ensayos se alargan hasta que prácticamente nos cierran los bares para cenar. Esta masterclass sobre la voz la dirige la soprano y pedagoga Anna Feu, junto a la pianista repertorista Akiko Nomoto, y contando en la organización con Elisabeth Martí, nacida también en Valderrobres y alumna de Feu y de quién partió la idea de retomar el curso de canto, después de que se detuviese su actividad tras la segunda edición. Nuestra masterclass trata de trabajar sobre la voz cantada de cada alumno, y pueden participar desde alumnos que quieran descubrir su voz, hasta profesores de canto o profesionales del canto dispuestos a perfeccionar su voz.

 

-¿Qué se hace? ¿Quién puede participar? ¿Dónde se imparten clases y dónde se actúa?

ELISABETH. El curso está basado en la técnica ideada por Feu, -Canta en movimiento-, que consiste en encontrar la voz más bella, flexible y auténtica de cada alumno, trabajando en el movimiento natural de su cuerpo y la relación de todas sus articulaciones mientras canta. Así, a partir del uso natural de la voz y utilizando mecanismos similares al canto y cotidianos, vamos llegando con facilidad a aprender a utilizarlos correctamente y de modo ágil en el canto. La clases han tenido lugar en el Castillo de Valderrobres por las mañanas y en la Casa de la Cultura por las tardes.

 

-¿Cuál fue el eco social de la primera convocatoria?¿Cuál fue el eco del del pasado año? ¿Qué novedades hay?

ANNA FEU. Si el 2014 fue un éxito, esta reciente edición del 2015 ha sido tremenda! La verdad es que no nos esperábamos una acogida tan buena. Las salas de los conciertos se llenaron, tanto la noche del martes 14, con el estupendo concierto de las profesoras en la Escuela de Música, como la noche en la que los alumnos del curso se subieron a las tablas de la Sala de Chimeneas del Castillo de Valderrobres. Vimos al público entregado y emocionado. No importaba que no entendiesen italiano, francés o alemán. La música estaba naciendo en estado puro frente a ellos, y eso es siempre un privilegio. Los auditorios se llenaron de gente sencilla y normal que aprecia un buen dulce cuando lo tienen delante. Y esa es nuestra gran recompensa, además de un incentivo aún mayor para planear ya mismo la siguiente edición del curso, siempre pensando en mejorar la edición siguiente.

En el curso de 2015, que se ha realizado del 14 al 19 de julio, hemos tenido la gran fortuna de estar apadrinados por el periodista Antón Castro, premio nacional de cultura de 2013. Antón nos acompañó durante el concierto de los alumnos del curso del domingo 19 de julio en el Castillo de Valderrobres, donde ensalzó la labor realizada por la organización y dirección del curso en un discurso intenso y repleto de geniales referencias a la figura de Elvira de Hidalgo, de cuya biografía es ampliamente conocedor.

Este año hemos contado con un día más de masterclass con respecto a 2014, con más horas y días de ensayo, y sobretodo con más alumnos, llegando al completo de los 16 que nos propusimos, contando incluso con 2 oyentes extra. Ha sido fantástico y la entrega de los alumnos total, porque nos mueve la pasión por la música; eso se nota a la hora de transmitirlo a los alumnos, y entre ellos después se contagian de esta magia tan especial.

 

- ¿Quién es el profesorado?

ELISABETH. La soprano y pedagóga Anna Feu dirige el Curso de Canto Elvira de Hidalgo. Feu cuenta con una amplia experiencia pedagógica en el canto. Como solista, Anna ha cantado en lugares tan emblemáticos como Carnegie Hall en New York; Contcertgebow en Holanda, o El Liceu de Barcelona entre otras. Además de ser la jefa del Departamento de Canto Lírico de Eolia (Escola Superior d’Art dramàtic, del Tricicle y Dagoll d’Agom), tiene alumnos de todo el mundo, impartiendo masterclass tanto en Europa como en Sudamerica. Junto a Feu, la excelente pianista japonesa Akiko Nomoto realiza la difícil misión de acompañar a los cantantes en el Curso de Canto Elvira de Hidalgo desde el 2014. Nomoto cuenta con un curriculum impresionante, con estudios de piano en la Escuela Yamaha de Tokio, es Master de Música Española con Alicia de Larrocha. Akiko ha realizado diversas grabaciones para TV3, Canal 33 de Catalunya, Catalunya Música, RNE, Sapporo TV SCAT y Hakodate FM Iruka. Ha actuado en Alemania, España, Japón, México, Suiza y Holanda. En Valderrobres Akiko nos confesó ser una “enamorada de España” mientras nos mostraba su bonita sonrisa tras intensas horas de emocionante trabajo con los alumnos, ya que con cada uno de ellos hemos descubierto algo nuevo en su voz, y eso es lo más parecido a un milagro que podamos soñar.

 

- Por cierto, ¿quién es Elisabeth Martí, que vive en Barcelona y Londres, qué lazos tienes con Valderrobres?

ELISABETH. Pues Elisabeth Martí es una mente inquieta, periodista y amante del arte, de la cultura, de la fotografía, del teatro pero sobretodo de la música. Mi pasión por ella me llevó a conocer a Anna en 2011 en la escuela de arte dramático a la que acudía, compaginando mi trabajo con lo que siempre he deseado hacer; sacar de mi el arte para la interpretación y la música. Anna cambió mi vida. Me enseñó una manera diferente de cantar, con la que hay que trabajar día a día, pero matando mitos y desmontando teorías que no hacían otra cosa que dañar mi garganta. Elísabeth vive ahora mismo en Barcelona y viaja a Londres a menudo por motivos profesionales; aunque siempre vuelve a Valderrobres, su cuna, el lugar que la ha visto crecer, y donde está su familia y amigos; el lugar curiosamente donde ha encontrado la mejor forma de dar a conocer a otras personas que es posible “parir” una buena voz con la técnica adecuada y la maestra perfecta.

 

-¿Cuál es para ti el encanto de esta comarca?¿Qué lugar ocupa la música en el Matarraña? ¿Tenéis la sensación de que a la gente le interesa lo que estáis haciendo?

ELISABETH. La música está en todas partes, y aún más en los rinconcitos donde hay una magia especial; donde encuentras eso tan único que te hace soñar y que te inspira. Tal vez esté latente en las piedras que desde hace siglos se aposentan en el pueblo en el que nací (Elisabeth) y al que siempre regreso, el mismo que Anna y Akiko han adoptado como propio y que ya sienten como suyo.

ANNA FEU. Si, creemos que se aprecia muchísimo la dedicación y el trabajo que hacemos desde el Curso de Canto Elvira de Hidalgo. Lo ves en la reacción del público que viene a los dos conciertos y su entrega. Lo percibimos en los ojos de aquellos que te encuentran por la calle y te dicen…”el año pasado me encantó; ¡este año no me lo pierdo!”. Y ellos lo cuentan a amigos, vecinos, y les crean la ilusión de que algo exclusivo ha sucedido y que se repetirá de nuevo el verano siguiente.

ANNA Y ELISABETH. El Matarraña está lleno de música, por todas partes. El mejor sonido llega desde la naturaleza, que lo inunda todo y que es vida. Así que no es de extrañar que la Escuela de Música no dé abasto con toda la programación que tienen. Desde luego que José Miguel Roig, el director de la Escuela, promueve una intensa actividad musical, animando a que las iniciativas musicales nazcan, crezcan y se difundan por todas partes.  En los conciertos de final de curso de la Escuela despuntan ya jóvenes promesas que seguro que si siguen trabajando del mismo modo con que lo hacen ahora serán músicos de prestigio en el futuro. La misma semana en la que tiene lugar el Curso de Canto Elvira de Hidalgo también se realiza un Curso de Trompa,organizado por la Mentoring Music Matters, que puja con fuerza para el impulso de los músicos.

La semana anterior al Curso de Canto Elvira de Hidalgo tuvo lugar el curso de clarinete, y la semana previa un concurso del mismo instrumento, que congregó a más de 40 musicos. Además, el día 24 actuará en Valderrobres la Joven Orquesta Sinfónica de Castellón, con más de 70 participantes que llenarán las calles de este lindo pueblo de harmonía.

 

-¿Qué momento vivimos en la ópera y qué es la ópera para ti, qué te da, cómo te estimula o enamora?

ANNA. Creo que vivimos un buen momento en el mundo de la ópera, que està llegando a todos los públicos, pues no solo se hace en el teatro, sino también en los cines a un precio más económico. Eso ha permitido dar un salto gigante tanto en la calidad teatral como en la veracidad de las óperas, haciéndolas tan reales como una película o una obra de teatro. La opera es, ademas, el arte completo, pues tiene argumento teatral y musical al mismo tiempo. Por tanto toca todos los sentimientos y sensaciones. Y con programas de divulgación como el de Ramon Gener, “This is Opera”, en TVE-2, o fenómenos como el de los tres tenores, convertidos ya en clásicos, nuestra estupenda música va llegando a todas partes. 

 

*En la foto la periodista, cantante y animadora cultura Elisabeth Martí.

24/07/2015 08:41 Antón Castro Enlace permanente. Músicos No hay comentarios. Comentar.

MOLINO DE DAMANIU: UN PROYECTO DE RESIDENCIA DE ESCRITORES

 

RESIDENCIA DE ESCRITORES
molino de damaniu (la) cabaña
[Toda la información aquí:
http://cierzo-vientosdeleste.blogspot.com.es/?m=0]
 
1er. STAGE (INTERNACIONAL)
(25 Julio al 17 de AGOSTO 2015)

El molino de damaniu (la) cabaña es un proyecto dedicado al pensamiento y a la reflexión en un ámbito rural con apertura hacia las diferentes prácticas artísticas (danza, literatura, artes plásticas, música, teatro).
Como gota de agua, el molino de damaniu (la) cabaña, quiere participar, modestamente, en vivificar esos campos de secano de la desertización cultural del Teruel interior.

Ahora que los campos están a punto de la siega para después separar el grano de la paja, el molino de damaniu (la) cabaña, que antaño molía trigo o cebada para producir harina, ahora va a moler palabras, escritura. Así como con el cereal, la escritura descascarillará el grano en imágenes, metáforas, metonímias, hipérboles, simils, paralelismos, anáforas...
La experiencia de la escritura tiene sus efectos, es un germen necesario para poder cernir aquello que siempre se nos escapa o aquello imposible de decir/nombrar porque el lenguaje siempre es finito en sí mismo. La escritura, a modo de un papel secante, nos centra y fija ante cualquier exceso.

Ante la despoblación humana y la desertización cultural de este territorio, la escritura ocupa un hueco, adquiere una dimensión más sonora desprovista de ruidos innecesarios y más viva por el silencio que la envuelve. El aislamiento rural produce la calma y la neutralidad necesaria para tejer, como Penélope, la metamorfosis de un tapiz mallado de significados y significantes. Como aquellos autores que, alejados del mundo, un día se encerraron en una humilde cabaña en plena naturaleza para encontrarse frente al espejo de ellos mismos, y alimentándose de esta experiencia singular se volcaron en la creación de una obra a través de la escritura. Para ellos lo único importante en este mísero mundo era el de crear belleza.

(Gus Cierzo)
Información/inscripciones:
652961921
vientodeleste9@gmail.com


RESIDENTES INSCRITOS:

 
*Maria de los Angeles Esteves (Cuca Esteves). Holanda

1. Biografía: 44 años, profesora de música, compositora, escritora cuando es posible. Residencia actual en los Países Bajos.
2. Objetivo de la Residencia en el Molino de Damaniu: Terminar la novela Las Desterradas, que ya lleva demasiadas paginas que necesitan edición y un final. También terminar y pulir el cuento infantil en castellano e inglés Square Hours, o El laberinto del Tiempo, que va a ser publicado por la editorial Meninas Cartoneras.
3. Sinopsis de Las Desterradas: Mujeres que se van, huyendo de un hombre o persiguiendo a un hombre. Mujeres que se pierden en la inmensidad del universo, en su propio laberinto. ¿Y qué pasa cuando ese hombre, el motor, el origen de todos sus impulsos, desaparece de sus vidas? ¿Qué pasa cuando esa fuerza original deja de ejercer su magnetismo? La brújula deja de marcar el norte y empieza a girar desorbitada. Todo se descuajeringa, se abren las heridas que nunca dejaron de sangrar. No se curan. Mujeres a la deriva, desterradas de si mismas, derrocadas de su centro. La búsqueda, el intento de retorno que dura toda la vida. ¿Y qué pasa si nunca deja de ejercer su magnetismo, si ese hombre esta siempre dirigiendo desde lejos, decidiendo, marcando el camino como el ovillo de Ariadna? ¿Cuándo y cómo decir basta? ¿Es posible?
4. Breve currículum: Nací en Villa Ballester, Buenos Aires, Argentina, el 30 de julio de 1970, estudié música en el conservatorio desde los diez años, y desde hace veinte años llevo una vida un poco nómada, de Buenos Aires a París, a La Haya (Países Bajos), a California, y de vuelta a La Haya donde vivo ahora. Tengo varios diplomas de música de distintos lugares, y en los Estados Unidos hice un Master en Escritura Creativa con especialización en escritura para el escenario y narrativa. Mi tesis fue una obra multimedia llamada Identidad, la cual representé yo misma en el escenario, y un libro de textos cortos llamado "Spoken Music" que también "performé" en distintos lugares a lo largo de los años. Escribo desde los 8 años y con mis hermanas creamos en ese entonces, la Editorial Casa. Publiqué cuentos en antologías y revistas en papel y on-line, doy clases de piano y composición en distintos lugares, escribo canciones y compongo música para teatro, danza, instalaciones, y estoy trabajando en una novela a la que yo califico de bilingüe y experimental.
5. Tipo de intercambio elegido para la estancia:
-Colaboración de mantenimiento del Molino (1 hora/día).
-Escribir un relato con el Molino de Damaniu como tema central (mínimo tres folios)
Algunos trabajos de Cuca Esteves:
*Elizabeth Stoltz. EEUU

I was born in 1963. Currently, I work with horses early in the morning and edit or assist other writers in the afternoon. I live in Los Angeles, California.

During my stay at Molino de Damaniu, I plan to complete the final draft of a novel I’ve been working on for several years. It’s the story of a female ship captain who has left the sea to live on land after a lifetime of sailing around the world and stealing valuable objects. While acquiring her most treasured possession, a vase of undetermined value, two of her crew lost their lives. The ship captain hires a young woman to assess her collection. The young woman finds the captain’s log books and becomes intrigued with the story of the ship and the crew. For me, this novel is an opportunity to examine value systems. The novel is about how we value our objects, our relationships and the stories that we tell.

Throughout my life, while working various jobs, mostly in social services, I’ve sought time and places to write. When my son was young, we lived on a Sufi commune, where I was able to write and work on the organic farm. Several years later, I went back to school to get a Master’s degree in writing. Then, I lived in the desert for a year and wrote the first draft of the novel. Whenever I have had the opportunity, I have made time to write. The result is a body of work that I’ll be publishing on the internet this spring. I’ve written poetry and short stories. This is my first novel.

In exchange for the time and space, I’ll contribute to the wild and domestic life at Molino by helping to maintain the garden. I’ll also document my stay in brief sketches and photos.

Tipo de intercambio elegido para la estancia:
-Colaboración de mantenimiento del molino (1 hora/día).
-Escribir un relato con el Molino de Damaniu como tema central (mínimo tres folios)
Algunos trabajos de Elizabeth Stoltz:
http://www.ekstoltz.com/

 

24/07/2015 08:07 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

XOSÉ IGLESIAS: POEMA AL MAR

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UN POEMA DEL POETA Y MARINO XOSÉ IGLESIAS
Xosé Iglesias Lamela (Cee, A Coruña, 1974) es poeta y patrón de pesca de altura. Alterna su oficio con la poesía; había participado en varios libros colectivos y ‘Transfusión oceánica’ es su primer libro. Lleva un prólogo del narrador y cantante Xurxo Souto, que dice que “Xosé navega por un agua nueva. Estos versos son presencia, no travesía. Estancia, no viaje. Xosé no describe el mar. Al revés. Es el propio océano quien lo conforma, quien define con espumas la silueta de su ser”. Traduzco aquí un poema, cuyo original reproduzco abajo.

Por Xosé IGLESIAS

[A mi bisabuelo Paco o garelo.]

Mi abuelo lobo de mar
tatuó en mi piel
los meridianos y paralelos 
de una cartografía salvaje.
Una rosa de los vientos
en la que uno a uno
proa al miedo
firmaron su paseo
el viento del norte
oeste vendaval.
El me enseñó
el olor del crepúsculo
en el descenso de las mareas.
El peso del ancla
que fija nuestros destinos
Fue la azuela firme
que moldeaba la cuaderna magistral
de mi vida.
Nací como un barco
clavo tras clavo
madera sobre madera
Asentando en la quilla
el lastre eterno de su aullido
Construyéndome
con el aspecto inmortal
de sus palabras
Una lágrima discurre
por los carriles del tiempo
en el desembarco en el océano
de mi cuerpo

*La ilustración es ‘Mar de Sargazos’, 1946, de Urbano Lugrís. La traducción es mía, de Antón Castro.

ORIGINAL EN GALLEGO

Por Xosé IGLESIAS

[Ao meu bisavó Paco o garelo]

O meu avó lobo de mar
tatuou na miña pel
os meridianos e paralelos
dunha cartografía salvaxe
Unha rosa dos ventos
na que un a un
proa ao medo
asinaron o seu paso
o norte nordés
oeste vendaval. 
El ensinoume
o cheiro do crepúsculo
na baixamar das mareas.
O peso da poutada
que ancora os nosos destinos.
Foi a eixola firme
a moldear a caderna maxistral
da miña vida
Nacín coma un barco
cravo tras cravo
madeira sobre madeira
Asentando na quilla
o lastre eterno do seu ouveo
Construíndome
coa fasquía inmortal
das súas palabras
Unha bágoa discorre
polos carrís do tempo
na botadura no océano
do meu corpo

-De ‘Transfusión oceánica’. Xosé Iglesias. A Coruña, 2014.

23/07/2015 19:07 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

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