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CLAUSURA DE 'III PAÍS DE MOÑACOS'

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El II Festival País de Moñacos revitaliza Abizanda con el arte de los títeres

 

Más de un millar de personas han disfrutado de las actuaciones de once compañías aragonesas y una italoargentina de teatro de títeres en una localidad de unos veinticinco habitantes

La tercera edición del certamen potenciará los cafés tertulias y contará con nuevas propuestas para consolidar el encuentro de referencia del teatro de títeres de Aragón

 

[Crónica y foto de José Luis Pano.]

Abizanda. 28.07.19._ Las calles de Abizanda, una pequeña población de una veintena de habitantes a los pies del Pirineo, han sido este fin de semana un trasiego de ir y venir de público de diversas edades y procedencias, dispuestos a disfrutar de los espectáculos que once compañías aragonesas y una italiano argentina han mostrado en el II Festival País de Moñacos que organizan los Titiriteros de Binéfar en la Casa de los Títeres.

Niños con padres y abuelos, parejas, espectadores que acudían solos a disfrutar del buen teatro de marionetas hecho en Aragón. Vecinos de Abizanda y de las localidades del entorno, pero también de más lejos: de Cataluña, Madrid, Navarra, País Vasco, Valencia, Zaragoza, de Francia, … La Casa de Los Títeres ha despedido su programación de julio con este festival pero ahora abrirá la de agosto con funciones diarias, salvo los lunes, esta vez ya con compañías del ámbito nacional.

En estos tiempos en los que la palabra despoblación está tan presente en los discursos políticos y en los medios de comunicación, cabe recordar la apertura de la Casa de los Títeres en 2004 por parte de Los Titiriteros de Binéfar, con un proyecto artístico para convertir a Abizanda en referencia nacional e internacional del teatro de marionetas. Su apuesta cristaliza cada verano y periodo vacacional, y se ha podido ver de forma contundente este fin de semana con la celebración de este festival, cuando la localidad del Sobrarbe ha recibido a más de un millar de espectadores.

El buen tiempo, con algo de fresco y leve lluvia para combatir la ola de calor, y una programación ampliada con respecto a la anterior edición han sido factores a tener en cuenta para que este II festival baje el telón con un satisfactorio balance, superando las expectativas iniciales.

Este año, además, ha habido dos nuevos espacios. Uno de ellos ha sido la sala polivalente de la Casa Maza, nuevo edificio que se suma este año a la Casa de los Títeres, donde han tenido lugar los cafés tertulias con profesionales del sector como Luis Pardos, Teatro de Medianoche, Teatro Arbolé –los tres reconocidos con el galardón ‘La Raposeta’, instaurado por primera vez en esta edición del festival-, y también actuaciones como ‘Estoy conTenta’, de Teatro Sol, llenando todo el espacio, y la charla y actuación de la compañía oscense A Contra Luz que han mostrado esta tarde cómo aplican el teatro de sombras de forma pedagógica en el aula. Además durante todo el festival se ha podido ver la exposición ’35 años en compañía’ que repasa los trabajos del grupo zaragozano Medianoche, afincado en Belchite.

El otro espacio habilitado para el Festival ha sido la era bajo la Torre de Abizanda, donde se ha instalado la Carpa del Tangram de la compañía invitada ‘A2Manos’. Los italoargentinos han llenado en todas sus funciones de mañana y tarde con la obra ‘El Cruce’, basada en el teatro de objetos con las piezas del popular juego del tangram.

Paco Paricio, codirector del festival junto a Pilar Amorós, se mostraba más que satisfecho del resultado de la II edición de País de Moñacos: “Ha sido un acierto hacer el festival porque ha crecido en público, en espectáculos, en espacios, y hemos creado nuestra liturgia. Además el tono de encuentro de los titiriteros ha subido decibelios; nos hemos encontrado y hemos recordado trayectorias juntos. Se ha percibido ambiente de festival”.

Los Titiriteros de Binéfar destacan también el impacto revitalizador que este festival tiene en Abizanda. “Que en una municipio formado por cuatro pueblos (Lamata, Escanilla, Ligüerre y Abizanda) que tienen 150 habitantes en total, y que en una localidad donde viven una veintena, pongamos siete veces la población en espectadores de pago es un feliz acontecimiento. Además se trata de público familiar, que es el mejor, más sensible y está por lo educativo y lo próximo”, explica Paricio. “Los habitantes de Abizanda han sido felices estos días viendo las calles llenas de familias que vienen a ver los títeres”, sentencia.

Por su parte, Pilar Amoros, recalca que “los espectadores se sienten integrados entre la población y comparten las funciones también con ellos”.  

Para la próxima edición se potenciarán las programaciones en esos nuevos espacios y también se ahondará en los cafés tertulias, protagonizados este año por los citados Luis Pardos, Domingo Castillo (Medianoche), Esteban Villarocha (Arbolé) y Pére Casacuberta y Milagros Palacín (A Contra Luz). “Son un encuentro de colegas de reconocimiento de trayectorias y también llegan al ámbito educativo como la actuación de hoy. Pero también buscaremos llegar al gran público”, ha señalado Paricio.

La III edición Festival de País de Moñacos mantendrá las actuales fechas, el último fin de semana de julio.

La última jornada ha contado con las actuaciones de Títeres Sin Cabeza que al mediodía ha contado los ‘Cuentos de las estrellas’ y la primera función de ‘El Cruce’, espectáculo con piezas de tangram que se ha repetido a las 17.30. La tarde, tras el café de A Contra Luz y su función en la Sala Maza, el teatro de la Casa de los Títeres se ha llenado con los espectáculos  ‘Versos desde mi ventana’, de Proyecto Caravana y Telón de cielo, de Víctor Biau, obras poéticas, de marionetas de guante y de clown.

El broche lo ha puesto ya por la noche el veterano y reconocido titiritero zaragozano Karlos Herrero con ‘Adagio’, un ejercicio de metateatro en el que un muñeco da vida a otro utilizando una técnica japonesa, el kuruma-ryngyo (muñeco de carro) que proporciona una naturaleza cálida, una suerte de humanidad de gran seducción.  

 

29/07/2019 06:25 Antón Castro Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

DESDE ABIZANDA Y SU PAÍS DE MOÑACOS

Títeres guante, clown, poesía y metateatro en la clausura del II Festival País de Moñacos

Los Titiriteros de Binéfar reconocen, además de al homenajeado ayer Luis Pardos, la trayectoria artística de ‘Teatro Arbolé’ y ‘Teatro de Medianoche’ con el galardón ‘Raposeta’

Siete propuestas escénicas para todos los públicos despiden el domingo la segunda edición de la muestra de teatro de títeres aragoneses

 

[Nota de José Luis Pano.]

Abizanda. 27.07.19._ El telón de la Casa de los Títeres de Abizanda se bajará en la noche del domingo con una propuesta escénica innovadora y dirigida al público adulto: ‘Adagio’, del prestigioso titiritero zaragozano Karlos Herrero. Pero antes habrá propuestas para público infantil como ‘Cuentos de las estrellas’ de Títeres Sin Cabeza (12.00), ‘El Cruce’ en doble sesión de mañana y tarde por A2Manos, y ya por la tarde dos montajes: ‘Versos desde mi ventana’, de Proyecto Caravana (18.00) y Telón de cielo, de Víctor Biau (20.00). En todas estas obras se fusionarán los títeres de guantes, el teatro clown y la poesía para más allá de contar historias, transmitir sentimientos. Será el broche al II Festival País de Moñacos que reúne desde el jueves en Abizanda (Comarca de Sobrabre) a doce compañías aragonesas, más una invitada italoargentina, en la muestra referente del teatro de títeres hecho en Aragón.

La actuación de Karlos Herrero, a las 22.00, es un ejercicio de metateatro en el que un muñeco da vida a otro utilizando una técnica japonesa, el kuruma-ryngyo (muñeco de carro) que proporciona una naturaleza cálida, una suerte de humanidad de gran seducción. Con la música de Mahler de fondo, se reflexionará sobre la muerte, entendida no como final sino como nuevo principio, y sobre la trayectoria vital del personaje, un limpiador de teatro.

La programación infantil correrá a cargo de Títeres Sin Cabeza que nos llevarán al mediodía hasta el firmamento para escuchar las historias de los planetas y de La Luna en ‘Cuentos de las estrellas’.

Mientras en la Carpa del Tangram, la compañía invitada a este festival aragonés, la italoargentina A2Manos pondrá en escena de nuevo ‘El Cruce’, con pases a las 13.00 y a las 17.30.

La programación doble de tarde tendrá a la poesía como hilo conductor en la primera función, ‘Versos desde mi ventana’, de Proyecto Caravana (18.00), basado en máscaras, objetos, títeres de guantes y clown. Estas dos últimas técnicas, tomarán de nuevo la escena a las 20.00 con ‘Telón de cielo’, de Víctor Biau, un montaje basado en las pantomimas para títeres del autor argentino Guaira Castilla y que ha recorrido el extranjero cosechando éxito de crítica y público.

A las 16.30 en Casa Maza, se servirá el último café tertulia, que protagonizarán la compañía oscense A Contraluz, formada por dos maestros con vinculación titiritera que han investigado sobre el teatro de sombras como recursos pedagógico en el aula.

75 años de teatro

Tras el reconocimiento brindado en la jornada del viernes al empresario de teatro de revista Luis Pardos, que se inició como artista con los títeres, Los Titiriteros de Binéfar también han reconocido esta tarde a dos de las compañías más veteranas de este popular género teatral: Teatro Arbolé y Teatro de Medianoche, con 40 y 35 años de trayectoria respectivamente. Entre las dos suman tres cuartos de siglo dignificando el oficio de titiritero por escenarios de toda España y es por ello que en el ecuador del festival Pilar Amorós y Paco Paricio les hicieron entrega del galardón ‘Raposeta’ instaurado en este edición de la muestra para reconocer el trabajo de las compañías aragonesas. Ambos grupos han protagonizado el café tertulia que continuará mañana con los oscenses A Contra Luz a las 16.30 en la Casa Maza.

Para Pilar Amorós y Paco Paricio, directores del festival, la entrega del galardón a estas compañía supone “un reconocimiento a toda una vida dedicada a este arte que puede haberse considerado menor pero que no lo es. Las dos compañías empezaron de forma artesanal hasta que se han ido profesionalizando haciendo trabajos estupendos”. Asimismo durante la charla se ha destacado la evolución de este género en las últimas décadas “que poco a poco ha recibido el apoyo institucional y el respeto que el resto de artes escénicas van teniendo al teatro de títeres”, ha señalado Amorós.

Domingo Castillo, cofundador de Teatro de Medianoche, junto a Araceli Gil y su hija Ángela, estaban “muy emocionados por recibir un premio y un reconocimiento de los compañeros. Estar en Abizanda en un sitio tan especial y tan hecho para los títeres y que te den un premio tus compañeros es muy bonito”.

Por su parte, el gerente de Teatro Arbolé, Esteban Villarocha, ha señalado que estos 40 años ha supuesto “un viaje que nos ha permitido consolidar una empresa de exhibición, formación y producción que hoy nos sitúa como referente nacional e internacional”. Asimismo ha destacado “el proceso político que supuso la Transición de la dictadura a la política para este viaje artístico y profesional, que pasa de la marginalidad a la excelencia en este periodo. Hemos pasado de la intuición a favor de la cultura y la educación a un proceso de investigación en el hecho artístico. Hemos aprendido haciendo teatro”.

La jornada del sábado estuvo marcada por la poesía tanto visual como literaria de la mano de la compañía italoargentina A2Manos con su obra ‘El Cruce’ y de Oswaldo Pai que echó mano de su ingenio y lirismo para presentarnos ‘Artilogios’, un juego de palabras en el que diversos objetos mecánicos o eléctricos evocaron los poemas de Maria Elena Walsh, Federico García Lorca, Gloria Fuertes, Gerardo Diego, Elsa Bornemann, Antonio Rubio… y del propio titiritero.

En la doble sesión de tarde, Teatro Arbolé se ha subido primero al escenario para llevarnos con ‘Leocadia y los ratones’ a una biblioteca imaginaria donde se guardan las historias con misterios por resolver, y después de nuevo la poesía, esta vez de Gloria Fuertes, ha sonado en el auditorio de la mano de Títeres Sol con la obra ‘Estoy ConTenta’.

El cierre de la jornada del sábado lo ponía La Tía Helena con ‘Formas de perder la cabeza’, en la segunda actuación para adultos, con una serie de historias breves para rendir homenajes a la ópera, la poesía y la comedia.

 

 

Más información en www.lacasadelostiteres.com . La compra de entradas se puede realizar en la propia web o en taquilla una hora antes de la función. La entrada al teatro incluye la visita al museo que se abre una hora antes de cada representación, así como a los juegos posteriores en la era con las compañías participantes.

 

Pilar Amorós: 637723388

Paco Paricio: 609701377

Oficina Titiriteros – 974 428 218

 

 

PROGRAMACIÓN

II FESTIVAL PAÍS DE MOÑACOS. TITIRITEROS DE ARAGÓN

Domingo 28
12:00 h. Cuentos de las estrellas TÍTERES SIN CABEZA
13:00 h. Carpa del Tangram 
El Cruce A2MANOS
16:30 h. Café-Tertulia con A Contraluz “El teatro de sombras en el aula”
17:30 h. Carpa del Tangram 
El Cruce A2MANOS
TARDE. PROGRAMA DOBLE
18:00 h. 
Versos desde mi ventana PROYECTO CARAVANA
20:00 h. 
Telón de cielo VÍCTOR BIAU
NOCHE. PROGRAMA ADULTOS
22:00 h. 
Adagio KARLOS HERRERO

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Precio entrada:  7 €
Grupos y web:  6 €
Programa doble tardes: 10 €
Precio carpa Tangram: 3 €
Información y reservas:  974 428 218
Compra las entradas en:  
www.lacasadelostiteres.com
Ó en taquilla una hora antes de la función.
La entrada al teatro incluye la visita al museo que se abre una hora antes de cada función y los juegos posteriores en la era.

 

 

27/07/2019 20:30 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON EL PINTOR SEVERINO DE LLANZA

Severino de Llanza: “Lo único que cambia

en la historia de la humanidad es la tecnología”

 

 

Fue una hace una década, en 2009, cuando Severino de Llanza (Borja, 1964) expuso por última vez en Zaragoza. En la galería que le lleva, A del Arte. Ahora presenta un nuevo proyecto: ‘Unidad en ella’, una colección de 62 cuadros de puntas de plata, una técnica antigua y sutil que emplearon artistas tan distintos como Leonardo Da Vinci o Durero.

-Entonces, en 2009, ‘El eco de los sueños’, era pintura. Ahora apuesta decididamente por esta técnica delicada…

-Esa sería la palabra: delicada. Y laboriosa. A del Arte es la galería que me lleva mi obra y es quien pone en el mercado mi trabajo. Hablamos con Montse Navarro de la idea de hacer una exposición solo de puntas de planta. He trabajado durante cuatro años, muy centrado.

-¿Qué le da esta técnica?

-Me siento cómodo. Feliz. Me pasa como con el grabado: me engancha, y es como si tuviera mono. La punta de plata es como si estuviera viva. En la muestra veo las piezas de hace cuatro años y las de hoy, o del año pasado, y veo una evolución. La punta en contacto con el aire se va oxidando, y la de 2016 o 2017 adquiere un tono más aterciopelado, color tabaco o sepia.

Dicen que es una técnica exigente…

Sí, claro. Pide técnica, paciencia, búsqueda de la belleza, obsesión por los detalles y las líneas. Y de todo ello surge una de sus virtudes: la delicadeza.

Todas sus obras son mujeres. ¿Hay alguna razón?

No sabría decirle. Me gusta la mujer, me interesa su mundo, su misterio, su hermosura. Me siento más cómodo pintando mujeres. El universo femenino está para mí, entre otras cosas, conectado con la búsqueda de la belleza y es una forma de conocimiento. Quizá debiera someterme al psicoanálisis para responder a la pregunta.

¿Es usted surrealista, metafísico, mira hacia el renacimiento e incluso el gótico?

El movimiento al que me siento más próximo es a los prerrafaelitas, con Rossetti a la cabeza, pero también me interesan Vermeer, al que hecho homenajes, Caravaggio, Piero della Francesca o Mantegna, entre otros.

Bueno, y le interesa el futurismo, la robótica.

-Desde luego. Varias de mis obras se llaman ‘Robótica’, y creo que tiene su sentido. Para mí lo único que cambia en la historia de la humanidad, no son las pasiones, las quimeras, las aventuras, las guerras, la creación, sino que es la tecnología. Y me gusta que todo eso se perciba de formas muy distintas en mi obra.

Había pensado que era un usted un hombre nostálgico...

Me interesan mucho los problemas sociales, la crisis económica, la injusticia, y todo eso está en mi obra. Con mis mujeres. Hay un cuadro, ‘La mujer del cambista’, que alude a una obra clásica, pero también al paisaje que yo veo desde la ventana de mi taller: se ve una grúa, un edificio interrumpido, la soledad y el abandono que sobrevino a la crisis. Un drama que os afecta a todos. Y eso pasa en otras obras.

¿Qué le da el Moncayo?

Mucho. Siempre está ahí. Me dice muchas cosas: es Bécquer, es naturaleza, me interno por el Bosque de las Hayas, camino, pienso, evoco su mundo de cuentos y de gnomos, me relajo, y luego todo ello aparece en mi obra, donde hay mujeres sí, idealizadas o reales, pero también naturaleza, arquitectura, ecos de lo invisible.

Por cierto, ¿por qué son tan impactantes los ojos de sus mujeres?

Quizá porque quiero que cuando el público entre en mis exposiciones sienta que mis criaturas le miran a los ojos y que le devuelven su mirada.

 

19/07/2019 05:35 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

EN LOS 80 AÑOS DE MARISA SANTIAGO

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El pasado día ocho de julio, en su Galicia natal, por Cedeira, San Andrés de Teixido y Figueiroa, Marisa Santiago, profesora de historia, celebró sus 80 años. Con motivo de tan significatico cumpleaños, ella y su marido Eloy Fernández se fueron de excursión a Santiago de Compostela y a A Coruña, donde vive su hija María. En Santiago, Marisa y Eloy pernoctaron en un hotel con encanto, Virxe da Cerca, y pasearon por la ciudad, por las rúas, vieron la catedral y disfrutaron de un sinfín de recuerdos y de la buena cocina santiaguesa. Compostela es el hechizo de la luz y la lluvia, de la piedra, de las campanas que rompen el aire y de la atmósfera medieval. Y en A Coruña, entre otras cosas, recorrieron el Monte de San Pedro, se asomaron a la Torre de Hércules, anduvieron por la Marina, como quien recupera el tiempo perdido y fabrica nuevos instantes felices que seguirán alimentando el porvenir.

Marisa Santiago se adaptó a las mil maravillas a la vida en Aragón, en Teruel y Zaragoza, y jamás ha renunciado a su mundo: el círculo de sus amistades, Marisol, Juana, Carmen, Pepita, y tantas otras, y jamás he perdido el entusiasmo por los buenos libros, las buenas películas de cine y el teatro. La cultura siempre ha alimentado su curiosidad y la ha mantenido en vilo, sensible, entusiasta, desde una manera suave y discreta de ser.

La foto se la tomó haceunos días en A Coruña su hija María. Felicidades. Marisa, como su familia, como su madre (que murió centenaria), es una mujer de larga vida, así que le quedan muchos años para seguir siendo hacendosa, soñadora, abuela, esposa, inquieta, refinada, y mantener la cabeza entre diversos mundos: Galicia y Aragón, y el universo ancho y ajeno...

 

13/07/2019 20:34 Antón Castro Enlace permanente. Temas gallegos No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON RAFEL NADAL

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Rafel Nadal, periodista y escritor ampliamente galardonado, pasó porZargoza para hablar de su novela 'El hijo del italiano' (Planeta), con cuya edición en catalán ganó el Premio Ramon Llull.

¿Quiénes son los Nadal y qué huella han dejado en Gerona?

-Hice un libro sobre eso, ‘Cuando éramos felices’. Los Nadal somos una familia numerosa de entrada, doce hermanos, con lo cual hay de todo y por tanto cubren muchas cosas en la ciudad durante mucho tiempo. De ahí ha surgido eso del ‘poder Nadal’ en Gerona, que creo que es leyenda. Sí es cierto que hay una persona concreta, que es Joaquim, que fue alcalde durante más más de 20,  y luego fue candidato del PSC a la Generalitat y luego consejero de Obras Públicas, pero ser alcalde en los primeros años de la transición, que estaba todo por hacer, sin duda marca la ciudad.

¿Y su hermano, el rector?

Josep Maria. Pep. Es filólogo y un entusiasta, lo mismo puede estar dinamizando la universidad, desde su nacimiento, que montando relaciones con universidades extranjeras, escribiendo libros y artículos, dando conferencias, que montando tertulias y de todo. Es un hiperactivo tierno. Todos los profesores de la Universidad de Gerona deben tener confituras y mermeladas preparadas por mi hermano, y cada verano reciben tomates y berenjenas de su huerto…

-¿Cómo es Rafel?

Yo como soy el sexto y estoy en la mitad, soy un puro observador de la familia y por ende de la posguerra tardía. Nací en 1954, no nací en la posguerra más dura, y soy observador d esta posguerra de una ciudad de provincias,  y de una clase social que es la pequeña burguesía que crece muy en contacto con las bases populares.

-Usted es un escritor conocido, consagrado, premiado. ¿Qué le caracterizaría a usted como escritor? ¿Cuál cree que sería la clave de su mirada?

-Creo que tengo una mirada muy detallista, de imágenes, cinematográfica, estoy marcado por la literatura francesa y también por la italiana, pero también el cine. Intento transmitir de una manera muy detallada las imágenes y escenas que intento describir… Y después estoy muy en contra del tópico de que lo local es lo más global.

El portugués Miguel Torga dijo aquello de que “lo universal es lo local sin paredes”.

-Sí, totalmente. Creo muy poco en esta voluntad de hacer cosmopolitismo porque no hay cosa más cosmopolita que mimar lo que tú dominas. Y transmitirlo con profundidad y con detalle. Y luego están las pasiones y emociones, que son universales. Amor, odio, abuso y rebelión contra el abuso.

¿Qué le debe el escritor Rafel Nadal al periodista, que dirigió ‘El Periódico de Cataluña’ y que es columnista de ‘La Vanguardia’?

-Yo le diría que dos cosas: una cierta capacidad para escoger buenas historias, para detectarlas, y una cierta técnica para documentar las historias, e incluso acercarme a personajes reales en los casos en ‘El hijo del italiano’. Creo que tengo la capacidad de acercarme con paciencia, de observar. He estado 40 años haciendo periodismo directo, me ha tocado cubrir desgracias, catástrofes naturales, incendios, inundaciones con muertos, atentados terroristas. Y al final aprendes que no es nada eficaz transmitir el morbo porque no cuentas nada.

-¿Entonces?

Si tú eres capaz de escribir alejado del dolor, observándolo, yendo a fuentes un poco más indirectas, que conocen bien la situación pero que no están partidas por el dolor, al final acabaras teniendo una información de contexto que es la que los periodistas tenemos que darle a la gente. El periodismo enseña a acercarte con lentitud, a tener paciencia, a saber escuchar… En ‘El hijo del italiano’ he deducido más cosas con el silencio del personaje que con sus palabras.

¿De quien hablamos de Mateu o de su padre Ciro? Parece hable reescrito ‘La odisea’ de Virgilio.

De Mateu, el protagonista, que busca su rostro, busca su identidad. En realidad, yo digo que hay dos odiseas en ‘El hijo del italiano’: la de Ulises, que son los marineros italianos que intentan regresar a casa, y pasan todo un año para poder volver, primero en Mallorca y luego en Caldas, y la odisea de Telémaco que busca a su padre…

Bueno, ya que nos lo brinda así, está Joana, la madre, Penélope…

Yo creo que Joana, que es una perdedora de la guerra, no por motivos ideológicos, sino de clase porque es una miserable, y en aquella época los miserables no dejaban atrás la miseria hasta la siguiente generación, y es una perdedora de género porque está casada con un hombre que le pega, y en 1944 no se podía ni soñar con rebelarse, no. Pero con su aventura con Ciro, que es una historia de amor, de necesidad, de compañía, y que tiene un punto de utilidad, ya descubre que hay gente distinta, que la respeta, que le cuenta historias, que le enseña otro mundo y que ella habría podido ser distinta si hubiera vivido en otras circunstancias.

¿Cómo le llegó la historia, el relato del acorazado Roma, destruido por Hitler, y ese exilio de los italianos en medio de la Guerra en Mallorca y luego en Caldas?

En un club de lectura sobre un libro anterior: ‘La maldición de los Palmisano’. Al final, se levantó un hombre, se me acercó y me dijo: “¿Te gustaría que te contase la historia de mil marineros italianos que se refugiaron en Caldas en plena Segunda Guerra Mundial? Yo no entendía nada porque conozco bien la zona y no había oído hablar de eso. Le dije que contara, a los cinco minutos me había enamorado de la historia, quedé para comer con él al día siguiente

-¿Cree que la Guerra Civil también nos dejó otra herida: la de los sentimientos, la alegría sexual inesperada…?

Primero le diría que en cada pueblo y en cada familia, hay una novela llena de hijos secretos que se taparon, y que ahora muchos nietos están recuperando, los pocos que están recuperando su memoria.  Hace unos días me llamaba una librera de Mallorca para decirme que había encontrado un hijo de un italiano de los que fueron a parar a la isla. Y hasta mi ha primera novia formal, de los 17 a los 22, ella se casó e integró la colonia italiana de Gerona, me escribió y me dijo: “Has escrito la historia de los italianos en Caldas. Y esta historia te tocó de jovencito y ni te enteraste. Esa también es mi historia”. La realidad casi siempre es más inverosímil e imaginativa que la ficción…

-Aquí hay un libro la mirada tan amarga sobre la miseria, la posguerra…

-La posguerra fue mucho más grave de lo que hemos contado, de los que nos hemos contado los unos y los otros, porque había el dolor material, la miseria, pero había también la arbitrariedad, el abuso de los vencedores.  Parte del dolor de la posguerra es que era en color. Había familias que vivían en blanco y negro, pero veían a través de la ventana que el mundo era en color. Y ellos no podían acceder a él.

-.¿Tiene la sensación de que estamos volviendo a eso a la precarización y a una actitud frívola de la política?

La izquierda no se da cuenta y está haciendo más caridad que política. Hoy en día en un parlamento como el nuestro no aprobaría ni la Seguridad Social, ni el subsidio de desempleo ni las pensiones.

 

Versión corta aparecida en Heraldo.

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2019/07/06/rafel-nadal-no-es-eficaz-transmitir-el-morbo-porque-no-cuentas-nada-1324002.html

09/07/2019 06:50 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ DANIEL ESPEJO, PREMIO JUAN REJANO

JOSÉ DANIEL ESPEJO, CON SU LIBRO LOS LAGOS DE NORTEAMÉRICA, OBTIENE EL I PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA FUNDACIÓN JUAN REJANO-PUENTE GENIL. 4 de julio 2019: Esta mañana a las 11 h, el alcalde de Puente Genil Esteban Morales Sánchez y Antonio Roa Amador han dado a conocer en rueda de prensa el nombre del ganador. Esta fecha conmemora el 43 aniversario del fallecimiento del escritor pontanés miembro de la Generación del 27 Juan Rejano. El día 10 de junio a las 22:30 h un jurado presidido por Juan de Dios García y compuesto por Manuel Borrás en representación de la editorial Pre-Textos, Concha García, Guillermo Busutil, Cecilia Quílez, y actuando en nombre de la organización, sin voto, Antonio Roa Amador, declaró ganador por unanimidad en la segunda votación el libro presentado con el título Los lagos de Norteamérica, del que resultaría ser autor José Daniel Espejo. El jurado destaca que Los lagos de Norteamérica es un libro definido por la sinceridad de una voz propia que registra la vida como literatura desde el desgarro y la belleza del realismo de lo cotidiano. Sin artificios, con coraje, el autor construye un relato poético de la supervivencia, el diálogo desnudo con las exigencias del dolor y el compromiso con un amor que se hiere, que tiembla, que resiste y se crece en un enorme ejercicio de entrega y sacrificio. Al premio se presentaron un total de novecientas tres obras –dos recibidas fuera de plazo– de las que treinta y ocho fueron descalificadas por incumplir alguna de las bases. Un comité de lectura compuesto por los poetas Inés Ramón, Lola Nieto y Alejandro Céspedes, tras leer las 865 obras admitidas al I Premio Internacional de Poesía Juan Rejano-Puente Genil, seleccionó los 13 libros sobre los que el jurado deliberó en la fase final. Tanto la comisión lectora como el jurado del premio destacaron la altísima participación y el gran nivel de calidad de los libros finalistas. Esta primera convocatoria del Premio Internacional de Poesía Juan Rejano-Puente Genil ha contado con el apoyo firme del Ayuntamiento de Puente Genil, donde su alcalde es un ferviente enamorado de la poesía, La Fundación Juan Rejano, La Delegación de Cultura de la Diputación de Córdoba y, sobre todo, del generoso esfuerzo de Antonio Roa Amador, presidente de la Asociación Cultural Poética – entidad organizadora del premio que lleva a cabo una inagotable programación durante todo el año– y que junto al poeta Alejandro Céspedes se hizo cargo de la coordinación de premio. El Premio Internacional de Poesía Juan Rejano-Puente Genil, creado con una inequívoca voluntad de limpieza, imparcialidad, transparencia, paridad de género en la composición de los miembros del jurado y enorme diversidad estética de sus componentes, ha obtenido un incontestable aceptación del mundo literario como demuestra el altísimo número de obras presentadas, convirtiéndolo desde su nacimiento en uno de los premios con más participación de los existentes en España. Hay que destacar la numerosa presencia de poetas hispanoamericanos, aspecto que contribuye muy notablemente a la visibilidad de Puente Genil y de su escritor más ilustre: Juan Rejano, poeta, periodista y destacado miembro de la Generación del 27 en el exilio al que este premio rinde homenaje. La ceremonia de entrega del premio, así como la presentación del libro editado por la prestigiosa editorial Pre-Textos, contará con la presencia del autor y tendrá lugar el día 26 de octubre de 2019 durante el VII Encuentro de poesía, música y plástica “Versos en el mapa”, un ambicioso programa de actividades diarias que la Asociación Cultural Poética llevará a cabo del 18 al 26 de octubre. José Daniel Espejo (Orihuela, 1975), ha publicado con anterioridad los poemarios Los placeres de la meteorología (Nausícäa, 2000), Quemando a los idiotas en las plazas (Editum, 2001), Música para ascensores (Tres Fronteras, 2007), Mal (Balduque, 2014) e id (Ediciones del 4 de Agosto, 2016). Mantiene un espacio semanal de periodismo social y político en el diario La Opinión de Murcia, y dirige el suplemento literario de la edición regional murciana de eldiario.es.

05/07/2019 23:19 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

SERGIO ABRAÍN EXPONE EN LEÓN, EN ÁRMAGA

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Sergio Abraín (Zaragoza, 1952) tiene la sensación de que la vida y el arte convergen en puntos concretos. En espacios del tiempo y de la memoria. Hace más de 40 años, en concreto en 1977, expuso en las salas de la Diputación de León gracias a un leonés afincado en Zaragoza: José Luis Rodríguez García, profesor y escritor que aún tiene fresco el libro de cuentos ‘La residencia’. Entonces, lo presentó el poeta Antonio Gamoneda, coronado hoy con el Premio Cervantes. Y ahora, gracias al interés de otro poeta, Miguel Escanciano, Sergio Abraín, tras su gran exposición antológica en la Lonja de Zaragoza, regresa a León con otra muestra: ‘Metalíricos’, una treintena de cuadros de varios tamaños, datada entre 2017 y 2019.

“La vida es como un círculo que vas recorriendo en diversas épocas. La poesía y los poetas han sido claves en mi vida artística. José Luis Rodríguez fue clave en mi presencia en León, donde he estado luego dos veces más por lo menos, expuse en 1978 y en 2004 de nuevo. Y fue gracias a Gabriel Albiac, el filósofo, que puede exponer en Madrid”, señala.

Ese recuerdo, en el abanico de las asociaciones libres, le lleva  a otra parte: “Gracias a él, que era el novio de su hija, pude conocer a Ángeles, la viuda de Julián Grimau, fusilado en 1963. Ella era la responsable entonces de los Multicines Buñuel, que estaban en la calle Francisco de Vitoria y que han sido básicos en la historia del cine en Zaragoza, y me compró dos cuadros. Fue una experiencia preciosa para mí. Era una mujer extraordinaria. Han pasado 40 años”, dice.

El azar de la conversación sigue y sigue por el río del tiempo que se abre a los afluentes incesantes de la memoria. “Han pasado cuatro décadas también de la presencia del artista José Pérez Ocaña, Ocaña, en la galería Patagallo, que llevábamos mi compañera Concha Orduna y yo. Fue una experiencia única: no pasó inadvertido. Trajo cuadros y realizó dos instalaciones”. Una sobre la Divina Pastora de Cantillana, pintada al huevo y envuelta en flores de papel, y la otra era un velatorio; en el ataúd había una novia muerta, “para dar susto al miedo y a la ironía”, escribió en HERALDO el crítico de arte Ángel Azpeitia, que agregaba un domingo 14 de octubre de 1979: “Más que ingenuo –y se hace, poco a poco, con la mucha actividad, sabio-, Ocaña es popularista y se nutre en lo popular. Y religioso a su manera, en la que siente los sentires del pueblo”.

Añade Sergio Abraín: “¿Por qué recordamos aquí a Ocaña? Todo está conectado. Ahora en La Harinera se le rinde un homenaje en la muestra ‘Incienso y romero’. Ocaña murió el 18 de septiembre de 1983, a consecuencia de unas quemaduras que sufrió en su pueblo, en Cantillana. Lo más curioso es que habíamos hablado y habíamos apalabrado una exposición en la galería Caligrama-Patagallo y quizá en otros dos sitios. En realidad, estaba cerrada”.

El artista se zambulle ahora en su exposición reciente, conectada con Miguel Labordeta, el autor de ‘Metalírica’. “Presento obras intimistas y con una narrativa muy personal. Propongo otros mundos a través de ventanas. Hay imágenes veladas que sugieren presencias lejanas y, en cierto modo, sigo en eso del cuadro del cuadro”.

 A Abraín, como se veía en su muestra de la Lonja, le fascina ese experimento y los dioramas. “Mis cuadros tienen hilos ocultos de historias y respuestas ocultas. Todos los cuadros son preguntas sobre el propio proceso creativo, que muchas veces surge de forman imprevisible. Los dioramas con como pequeñas historias de cine negro”, agrega.

Artista de los materiales y de la búsqueda, pintor e investigador del color en su estudio, a solas o con sus alumnos, explica aún más ‘Metalíricos’: “Las obras son proyecciones de esos ritmos y conflictos estéticos ‘in situ’, y anuncian otros caminos impredecibles e insospechados”.

Sergio Abraín aboga por algo que desde Aragón rara vez se ha sabido hacer: no ha habido convivencia ni intercambio con los artistas de otras comunidades autónomas. “Como ve mi vínculo con León y sus poetas, Antonio Gamoneda, Victoriano Crémer, el mismo Julio Llamazares y Miguel Escanciano viene de lejos, y siempre, siempre, ha supuesto una experiencia positiva para mi evolución de mi obra como para mi reflexión de artista, como para el contacto artístico y literario”, concluye.

Su muestra, ‘Metalíricos’, permanecerá abierta hasta el 14 de julio.

 

03/07/2019 07:00 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

BALANCE DEL VINO DE LAS PIEDRAS

EL FESTIVAL DE LAS PIEDRAS DE LA D.O.P. CARIÑENA CONCLUYE SU PRIMERA EDICIÓN CON UN BALANCE DE 25.000 COPAS SERVIDAS Y 2.600 PREMIOS REPARTIDOS

 

La organización considera un “éxito total” la nueva iniciativa de promoción de los Vinos de las Piedras, que tuvo un espectacular  colofón este fin de semana con dos inolvidables degustaciones, amenizadas con música en vivo, en la sala Multiusos de Zaragoza

 

En ellas se sortearon los últimos premios de la campaña: cenas para dos, un viaje a Estocolmo y otro a Liverpool

 

El premio “Tu peso en vino” ha correspondido a un participante de 102 kilos, al que le serán entregadas cerca de 140 botellas del Vino de las Piedras

 

 

(Lunes, 1 de julio de 2019).- El Festival de las Piedras, la nueva campaña promocional de la Denominación de Origen Protegida Cariñenacerró este fin de semana su primera edición tras haber hecho de junio el mes del Vino de las Piedras en Zaragoza. El broche de oro lo pusieron dos espectaculares degustaciones celebradas viernes y sábado en la sala Multiusos con la música en vivo de dos bandas tributo a Abba y The Beatles, que encandilaron a los 1.000 asistentes.

 

El balance final de copas servidas asciende a 25.000, unas 7.000 de ellas durante las dos degustaciones y el resto durante los 16 días de la campaña celebrada en restaurantes. En ella se entregaron más de 2.500 premios (botellas de vino e invitaciones para las degustaciones) que junto con los nuevos regalos sorteados este fin de semana (cenas para dos, viajes internacionales y “Tu peso en vino”) elevan la cifra final a 2.600. Por todo ello, la organización considera un “éxito total” esta nueva iniciativa de promoción.

 

El Festival de las Piedras, realizado en colaboración de la Asociación de Restaurantes Horeca Zaragoza, empezó del 1 al 16 de junio, cuando se propuso a todos los clientes de 15 reconocidos restaurantes zaragozanos maridar su comida o cena con Vino de las Piedras –la marca con que se conocen todos los vinos de Cariñena– eligiendo entre una selección de 14 marcas de siete bodegas distintas, siempre con un obsequio seguro. Participaron en total 7.000 personas que consumieron 2.500 botellas, y se entregaron otros tantos regalos.

 

Los premios repartidos en los restaurantes incluían 500 invitaciones dobles, 250 para cada una, a las dos degustaciones exclusivas en la sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza con las que se ha cerrado la campaña. En estas dos veladas, de acceso limitado a los ganadores o a quienes estos cedieran la invitación, los afortunados pudieron catar los 14 vinos de la campaña en un ambiente único, que haincluido música en directo y el sorteo de nuevos premios. Las veladas se celebraron el viernes 27, con la actuación de una banda de tributo a Abba, y el sábado 28, con un grupo tributo a The Beatles.

 

El Festival de las Piedras aún ha dado muchas más oportunidades de disfrutar del vino de la D.O.P. Cariñena, ya que los 2.000 clientes en restaurantes que no consiguieron invitación se llevaron una botella gratis para seguir probando en sus casas los vinos participantes. Por otra parte, las tarjetas de premio también incluían un cupón para optar al sorteo especial“Tu Peso en Vino”; una original posibilidad que también ha atraído a todos. En la degustación del sábado se extrajo el cupón con el nombre delganador, quien recibió la noticia en directo, a través de una llamada de teléfono durante el evento celebrado en la sala Multiusos. El ganador señaló que pesa 102 kilos, con lo que se llevará unas 140 botellas de 75 cl del Vino de las Piedras.

 

APLAUSOS A LA UNIÓN DE VINO Y MÚSICA

 

Las dos degustaciones con conciertotambién han permitido ganar otros atractivospremios a los asistentes, ya que entre los dos días se han sorteado quince cenas para dos personasen uno de los restaurantes participantes y cada día un viaje internacional, también para dos personas, sumando un nuevo aliciente al Festival de las Piedras. Así, María Dolores Esponedaconsiguió el viernes el viaje a Estocolmo y María Jesús Margalejos se llevó el sábado el viaje a Liverpool.

 

Tras ganar el viaje a Estocolmo, gracias a una amiga que le pasó su invitación por estar en la playa, María Dolores Esponeda calificaba el premio de “genial”. Pero además destacaba la iniciativa del Festival de las Piedras y la calidad de los vinos de la D.O.P. Cariñena. “Los conozco, los tomo normalmente y he estado en alguna bodega y en otros eventos de la Denominación; pero ha sido una tarde encantadora. Hemos venido cuatro amigas y como todas conocíamos algunas marcas hemos estado probando y comparando”, explicaba.

 

De la misma manera, la ganadora del viaje a Liverpool, María Jesús Margalejos, que consiguió una de las 50 entradas reservadas para los seguidores del Vino de las Piedras en las redes sociales resaltaba el gran ambiente de la degustación  y que “los Vinos de las Piedras son estupendos”.

 

No fue menor la alegría entre los ganadores de las cenas, donde un premio llegó hasta Italia, donde vive el matrimonio formado por Daniela y Jan Franco, que explicaban que han ganado el premio en unas vacaciones, en la que ya es su tercera visita a la ciudad, por lo que ya han probado varias veces los Vinos de las Piedras, “que son verdaderamente buenos, tanto los tintos, como los rosados y los blancos”. Otros de los favorecidos con una nueva cena destacaban el “ambiente tan especial”, “la organización de diez” o que “todos los vinos de Cariñena son muy ricos”.

 

AFORO COMPLETO LOS DOS DÍAS

 

Fuera de los premiados, la iniciativa del Festival de las Piedras ha sido igualmenteaplaudida por todos los participantes por la calidad de los vinos que se han servido y laoriginal experiencia de unión de los vinos de Cariñena con gastronomía y música. La ola de calor no desanimó a los ganadores de las invitaciones a acudir al Auditorio y los dos días se completó desde el primero momento el aforo.

 

“Es una magnífica idea y una forma muy original de dar a conocer los vinos de Cariñena,tenemos una Denominación de Origen excelente y que tiene que ser más conocida”; “conozco bien la Denominación, pero he podido probar aquí tres blancos muy distintos e interesantes; los vinos de Cariñena han mejorado mucho en poco tiempo”; “esta es una formaestupenda de degustar y disfrutar los Vinos de las Piedras”… eran algunos de los comentarios de los asistentes.

 

Como resumen de todas estas valoraciones, el alcalde de Cariñena, Sergio Ortiz, también presente en el Festival de las Piedras señalaba: “Es un formato diferente y acertado, el público ha disfrutado con el maridaje de vino y música, y es una buena plataforma para mostrar los vinos de la Denominaciónporque las siete bodegas que participan representan la calidad del vino que se está elaborando”.

 

OBJETIVO: MOSTRAR LA VARIEDAD Y CALIDAD DE LA D.O.P. CARIÑENA

 

Por parte de la organización, José Luis Camposdirector de Comunicación y Marketing de la D.O.P. Cariñena, ha señalado: “El objetivo del Festival de las Piedras era que el público conozca la variedad y calidad de los vinos que elaboran actualmente las bodegas de la Denominación y no podemos estar más satisfechos. Hemos llegado a miles de personas, desde turistas con poco conocimiento del Vino de las Piedras, a aficionados que son consumidores habituales pero que con la campaña y sobre todo con la degustación han podido probar nuevas marcas que no conocían”.

 

También el presidente del Consejo Regulador de la D.O.P. Cariñena, Ignacio Casamitjana, ha destacado que la campaña ha sido “un éxito total, como avalan tanto el número de personas que han visitado los restaurantes que participaban, el consumo que nos aseguran las bodegas y estos dos actos finales que unen cultura y vino”.

 

El presidente de la D.O.P. ha incidido en elobjetivo dar a conocer, a través de la muestra de 14 vinos participantes, “lo que distingue a Cariñena frente a cualquier otra zona vinícola que son las numerosas posibilidades de elaboración de nuestros vinos. Tenemos diferentes alturas, climatología, suelos y variedades y así elaboramos una extensísima gama de vinos, nos une el esfuerzo de viticultores y bodegas por el objetivo de la calidad”.

 

Las siete bodegas de la D.O.P. Cariñena que han participado en el I Festival de las Piedras sonEsteban Martín, Hermanos Torcal, Paniza, San Valero, Solar de Urbezo, Covinca y Grandes Vinos. Cada una ha estado presente con dos de sus marcas, tanto en los restaurantes como en las dos degustaciones de la sala Multiusos. Así, los participantes en la campaña han podido probarcinco vinos blancos (Esteban Martín Blanco 2018 Chardonnay Macabeo, Marqués de Fuendetodos Chardonnay-Macabeo, Particular Chardonnay Moscatel de Alejandría, Urbezo Chardonnay 2018, Clave de Sol Chardonnay 2018 y Corona de Aragón Garnacha Blanca 2017), dos vinos rosados (Fábula Garnacha Rosado 2018 y Esteban Martín Rosado 2018 Garnacha Tinta) y cinco tintos (Cachirulo Garnacha-Syrah 2016, Fábula Garnacha Joven, Particular Tinto Garnacha Joven, Los Cabos de Urbezo Garnacha 2017, Terrai Old Vine Garnacha Roble 2017 y Monasterio de las Viñas Garnacha Viñas Viejas 2016).

 

José Luis Campos, ha resaltado finalmente que tras la acogida y resultados del Festival de las Piedras se piensa ya en una nueva edición, en la que se estudian introducir algunas novedades. “Cuando la organización y el equipo de colaboradores ponen todo su esmero hasta el vino gana prestigio, pero siempre hay aspectos que uno mejoraría y algunos los tenemos ya en la cabeza para seguir promocionando nuestros vinos, siempre de la mano de la hostelería”, ha señalado.

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Gabinete de Comunicación
Agencia MAASZOOM 
Joaquín Marco 
01/07/2019 08:23 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'EL MONCAYO' DE DEL VAL & VIÑUALES

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Eduardo Viñuales Cobos y Roberto del Val publican ’El Moncayo. El paraíso de los naturalistas’ (IFC), donde incluyen textos de mucha gente, dibujos, fotos, testimonios, etc. En el apartado ’Testimonios’, pueden leerse algunos de estos textos. 

Decía Longinos Navás que el Moncayo es un auténtico paraíso para los naturalistas. Cuando los autores de esta guía decidimos trabajar para la Institución Fernando el Católico en la realización de una nueva publicación más sobre la Sierra del Moncayo, sabíamos que todavía quedaban muchas cosas de su paisaje, su fauna y flora, nuevas por contar y por mostrar.

Deseábamos hacer algo distinto a lo ya editado hasta el momento. Más allá de hablar de los sabidos pisos de vegetación o de que la silueta del Moncayo inspiró a Bécquer o Machado, pretendíamos que en esta voluminosa guía natural se hablara de muchos otros aspectos aún poco conocidos y dispersos: que el camino a la cumbre lo trazaron unos astrónomos para observar en 1860 un eclipse en lo más alto, que en estas laderas hay plantas, insectos y una seta que llevan el nombre del Moncayo, que por aquí han pasado viajeros y grandes estudiosos de las Ciencias Naturales -como el propio Navás-, que nuestra montaña pudo ser el tercer Parque Nacional de España, que se han hallado pisadas de dinosaurios y restos fósiles de leopardos que en otro tiempo habitaron sus laderas… Y más, mucho más, porque en este libro hablamos también de rocas muy antiguas, de trilobites y del brillo de los minerales, de frías aguas que hacen un trasvase subterráneo, de hielos glaciares desaparecidos, de nieves y nubes cargadas de humedad, de flores endémicas, de árboles singulares, hayas y robles, de chordones, de setas, de águilas reales, mariposas, murciélagos y lobos, de cuevas y muelas calizas, de los pueblos y su historia… o de carboneo, neveras y viñedos.

Así mismo queríamos mirar con lupa el latido silvestre de cada uno de los ecosistemas, y que este libro rebasara las fronteras impuestas por reyes o seres humanos mirando igualmente a la vertiente de Soria, no sólo a la de Zaragoza. Nuestra intención final era que el libro estuviera ilustrado con bonitas fotografías que hemos ido realizando a lo largo de los últimos años de trabajo y dedicación, contando con el apoyo gráfico de otros fotógrafos que han retratado la vida salvaje de tan maravillosa montaña.

Y, por último, pretendíamos que el libro que tienes en tus manos fuera un compendio donde la Naturaleza del Moncayo fuera la gran protagonista, pero en cuyas páginas colaboraran muchas personas, desde los expertos que mejor conocen sus secretos o la gente del Moncayo, hasta a los niños que lo miran cada mañana al despertarse.

Todos esos empeños ya están materializados en tus manos, amigo lector, y nuestro deseo final ya sólo es uno: que este libro te guste, que lo disfrutes y te ayude a amar con pasión esta montaña viva, el Moncayo.


HEMOS LEÍDO

 “Innumerables son los espectáculos sublimes y de arrobadora belleza que nos ofrece el Moncayo. Unas veces se posa la niebla a nuestras plantas, mientras nos envuelve la luz solar; se la ve subir por las escarpadas vertientes a las que se adhiere caprichosamente para disiparse, como por encanto, al acercarse a nosotros, o juguetear con nuestro cuerpo al que arrebuja o del que se desprende a intervalos; otras, mirando a lo lejos las nubes que se dilatan en el firmamento muéstranse blancas, iluminadas por los rayos del sol, semejando olas espumosas en un océano sin límites”.

 

José María Sanz, El Moncayo, 1935.“La rueda de la estaciones es más perceptible en el Moncayo. Con los chaparrones primaverales los pueblos despiertan del letargo y salen de romería, plantan mayos y comen, beben y cantan al aire libre; al tiempo que el campo, los frutales y los sotos acaparan blancos, rosas, verdes y añiles que inundan la retina. El verano es una granada cosecha de siestas en zaguanes de la infancia y jubileos en bodegas de ultratumba. La alegre vendimia reina en el otoño y el rebollón en el pinar, cuando la apoteosis del oro viejo se adueña de los sotos del Huecha para anunciar con trazos violetas la aparición del invierno al calor de la lumbre, el trasiego del oro líquido en el trujal y la exaltación del buda porcino”.

 

José Antonio Román, La Montaña marina (Monte Sólo), 2005.“Veruela es un milagro en piedra. Centro y albergue de cultura medieval, símbolo y documento esencial de uno de los más importantes movimientos del arte universal. El monasterio constituye un bello y artístico cenobio. Es un museo de arte. Veruela es la gran fundación aragonesa, albergue del romanticismo artístico y literario, de las leyendas del Moncayo que zumban sobre la vegetación y los riscos de sus aledaños y correntías: romanticismo exprimido por Bécquer en su celda monacal junto a la Cruz negra que también cantaran otros soñadores”.

 

Emilio Poyo, Moncayo de Aragón y Castilla, 1962.“Todo allí es grande. La soledad, con sus mil rumores desconocidos, vive en aquellos lugares y embriaga el espíritu de su inefable melancolía. En las plateadas hojas de los álamos, en los huecos de las peñas, en las ondas del agua, parece que nos hablan los invisibles espíritus de la Naturaleza, que reconocen un hermano en el inmortal espíritu del hombre”.

 

Gustavo Adolfo Bécquer, Los ojos verdes, Rimas y leyendas.

Cuando anochezca en mí como un día cualquiera, acércame a Trasmoz para ver el Moncayo bajo el bosque de estrellas.

Quiero sentir muy dentro los chopos vigilantes del último crepúsculo, el aire transparente, la grama en los caminos, los tormos en los surcos, el olor de la alfalfa, el trigo entre los ruejos.

Llévame de tu brazo a oír trotar el cierzo, balar a las ovejas; contemplar bajo el cielo las nubes pasear o la geometría del vuelo de las aves y de los aviones, sus gentes tan sencillas, los huertos despegados como un museo abierto, la rudeza elegante del castillo, la iglesia con sus piedras dormidas, La Casa del Poeta y el sobrio cementerio que en silencio me espera”.

 

Ángel Guinda, poesía Trasmoz.“He visitado el tan renombrado valle de Ordesa, declarado ya Parque Nacional, y también Covadonga; y sin quitar nada de los encantos de estos dos parques nacionales de primera fila, en la parte científica tengo por muy superior al Moncayo”.

 

Longinos Navás, Informe “El Moncayo, Parque Nacional”, 1926.

Hacía mucho tiempo que deseaba ascender al Moncayo; desde el día en que, en momentos de atmósfera muy clara, lo había entrevisto desde uno de los picos del Pirineo, a más de 170 kilómetros, y me quedé impresionado por la majestad de su imponente macizo. Cuando pude verlo de nuevo, en mejores condiciones climatéricas, le dirigí, con un amistoso saludo, el deseo de conocerle de cerca. Este deseo iba a realizarse ahora”.

 

Aymar d’Arlot, conde de Saint Saud, 1891



· Carta para Aitana, sobre el Moncayo soriano.

Carmelo Romero Salvador, originario de Pozalmuro y profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.

 

Habrás de saber, Aitana, que tu abuelo nació mirando al Moncayo. Y que ello, claro está, le ha marcado. Al fin y al cabo, estamos hechos de naturaleza y de paisajes y ninguno deja más huella que aquellos que vimos y asumimos como nuestros en la infancia.

Contemplada desde la orilla soriana –mi orilla de nacimiento, Aitana- la mole del Moncayo, como escribía Antonio Machado, varía y entremezcla, según los días y según las luces, el blanco y el rosa, el azul, el gris y el verde. Pero siempre, siempre –con cualquier color de su arco iris-, es tan hermosa como altiva.

Comprobarás, Aitana –porque estoy seguro de que muchas veces clavarás tu vista y pondrás tus pies en el Moncayo-, que su cumbre acostumbra a estar cubierta, incluso con cielos despejados y claros, por alguna nube. Es, como decían los ancianos de mi pueblo, la particular “boina” del Moncayo. Y comprobarás también, Aitana, si sabes mirar no solo con los ojos de la cara, sino con los ojos del alma, que el Moncayo es un hilo umbilical entre el Aragón donde naciste y la Castilla de la que proceden tus padres y todos tus abuelos.

Hay llanuras, Aitana, que separan a los pueblos y a sus gentes, y hay montañas que los unen, porque no es la geografía la que determina las relaciones entre los seres humanos, sino la voluntad de éstos. Afortunadamente el Moncayo es, desde hace mucho tiempo, una prueba de ello. Quizás, por encima de cualquier cuestión, esa sea la principal lección, Aitana, que debemos extraer, preservar y cultivar quienes nacieron mirando al Moncayo desde la linde aragonesa y quienes lo hicimos, como te decía, desde la tierra castellana.

 

 

*La fofo es de Eduardo Viñuales.

27/06/2019 14:14 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

JUAN MANUEL CALVO GASCÓN PUBLICA UN NUEVO LIBRO DE LOS DEPORTADOS

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Juan Manuel Calvo Gascón (Ejulve, Teruel, 1957) es, probablemente, el mayor estudioso de los deportados aragoneses en los campos de concentración de los nazis. Publica ahora, ‘Dentro de poco os podré abrazar. Supervivientes aragoneses de los campos nazis’ (Celan. 2019. 228 páginas), y se presenta el jueves 27 de junio, a las 19.30, en la Casa de Cultura de Andorra.

¿Cuál era el objetivo de este libro? ¿Qué querías completar? El libro es un complemento del anterior, “Itinerarios e identidades. Republicanos aragoneses deportados a los campos nazis”, publicado en el 2011. Ya en aquel momento se quedaron muchas historias por contar y otras han surgido gracias a la colaboración de los familiares. Para dar salida a todo aquel material, nació la idea de la publicación, en 2017, de la web http://aragonesesdeportados.org/ en la que se puede acceder a los datos básicos de los 1019 deportados de nuestra tierra y se complementa con notas biográficas que voy poniendo poco a poco.  En el caso actual me propuse acercarme a las historias de los supervivientes y a su incorporación a una vida cotidiana, que nunca pudo ser normal, tras la liberación de los campos en 1945.

 -¿Cuántas biografías y microbiografías llevas escritas? No las he contado, la verdad, pero fácilmente tendré redactadas alrededor de unas doscientas, la mayor parte de ellas de aragoneses –hombres y mujeres- deportados. Algunas recogiendo testimonios familiares, en otras ocasiones recopilando datos en publicaciones varias y también mediante la consulta de diversa documentación de archivo. En este sentido es muy importante el material conservado en la sede de la Amical de Mauthausen y otros campos, en Barcelona.

 -¿Cuál es la importancia de las cartas, cómo y desde dónde se remitían?

 La correspondencia conservada por las familias es de suma importancia para acercarnos tanto al conocimiento de los casos particulares como para conocer las trayectorias colectivas, como en es el caso de la deportación republicana tras haber sido derrotados por el fascismo en guerra de España y verse obligados a exiliarse. Cartas remitidas de los campos de refugiados del sur de Francia; desde las Compañías de Trabajadores Extranjeros donde fueron destinados miles de españoles refugiados; de los campos de prisioneros de guerra (stalags) donde fueron identificados por la Gestapo como luchadores antifascistas. Algunos deportados que sobrevivieron al duro invierno de 1941-1942 pudieron enviar unas pequeñas tarjetas de 25 palabras (previo paso de censura) dando señales de vida. Luego están las cartas posteriores a la liberación, cuando los supervivientes pudieron hablar ya con libertad, como es el caso de la carta de Dámaso Ibarz (Fraga), que he utilizado para dar título al libro.

-El libro está estructurado en dos partes: los prisioneros de Mauthausen y los de otros campos. ¿Qué vínculo especial tiene el campo de Mauthausen con los aragoneses, donde hubo casi mil prisioneros?

 El campo de Mauthausen, era conocido como el “campo de los españoles” y, de los aproximadamente 7000 que hubo allí, unos 850 eran aragoneses de los que 650 hallaron la muerte durante su deportación, la mayor parte de ellos en Gusen entre la segunda mitad de 1941 y la primavera de 1942. La relación entre Mauthausen y Aragón, viene de lejos y para ello basta visitar el memorial de Gusen, donde se pueden ver un buen número de placas de recuerdo de las víctimas aragonesas. Muchas familias vehicularon esta relación mediante la Amical de Mauthausen, cuando empezó su andadura en 1962, participando en los encuentros, en los viajes de homenaje al campo,…En Aragón el recuerdo de las víctimas se mantuvo gracias a las actividades de deportados como Mariano Constante (Capdesaso), Julio Casabona (Sariñena) o Feliciano Gracia (Gallur). Existen monumentos o placas de recuerdo en Huesca, Fraga, Zaragoza, Calaceite, Alcorisa, Mequinenza, Ejulve, Ejea,… .

-Llevas media vida ya, o casi, estudiando estas historias. ¿Qué te sigue conmoviendo o asombrando? Empecé en 2004, ahora hace 15 años, me sorprendió saber que había cinco deportados nacidos en mi pueblo, Ejulve, y que nadie me hubiese hablado de ellos cuando preguntaba por los efectos de la guerra. Aquel olvido me produjo una desazón personal y volví a los textos de Constante, me pude en contacto con la Amical y conocí a los primeros deportados. Sus historias personales eran asombrosas y muy pocas personas, fuera del entorno familiar, las conocían. Me puse como objetivo ayudar a difundirlas. El contacto con los familiares ha sido y es muy gratificante y en estos momentos me motiva el enorme interés de la generación de los nietos por saber qué paso con sus abuelos

 -Hablas del silencio después de haber estado allí. ¿Qué les perturba más: el recuerdo, la sensación de haber salido con vida con algo de culpa…?

Es un tópico, pero yo creo que refleja a la perfección el drama de los supervivientes: nunca abandonaron el campo. ¿Cómo superar el horror cotidiano con el que convivieron? ¿Cómo recuperar una vida normal después? Y una eterna pregunta en el aire. cuando la muerte cotidiana podía llegar en cualquier momento ¿por qué yo me salvé y mis compañeros sucumbieron? ¿Quién les iba a creer? Muchos no hablaron del tema nunca más, sólo con algunos compañeros de supervivencia volvían a revivir sus recuerdos. Y eso fue todavía más duro para los pocos que regresaron del exilio en los años 50 del pasado siglo quienes, a veces, tenían que sufrir la humillación de su experiencia, en un entorno represivo como era el de que se respiraba en aquellos años de la dictadura franquista.

-Vayamos con los personajes. Los hay muy pintorescos. Por ejemplo, ‘El loco del Matarraña’. ¿Por qué lo seguían abucheando en Zaragoza?

 El caso de Salvador Benítez, es significativo. Sobrevivió a los trabajos forzados en una base submarina y a su deportación a Mauthausen. Rehízo su vida en París y enviudó en dos ocasiones. Era un superviviente en toda regla. Volvió a casarse por tercera vez y en su madurez creó una imagen de sí mismo excéntrica y provocativa. Sus desconcertantes trajes, llenos de botones de vivos colores, su chistera, el multicolor paraguas, … le dieron a conocer en festejos y eventos populares muy diversos. Pero bajo aquel disfraz se escondía otro Salvador, aquel que acudía a los actos de homenaje en el exilio, en Mauthausen o en los organizados por la Amical en cualquier lugar del Estado y a otras manifestaciones reivindicativas como fue en una de las manifestaciones antitrasvase, celebrada en Zaragoza, donde fue increpado y apartado por lucir aquellas indumentarias, sin que nadie saliese en su defensa. ¡El atrevimiento de la ignorancia!

-Es impresionante la historia del futbolista Ramón Cuesta. Le daban hasta más ración…

 

Es una de las historias más conmovedoras…me la explicó Rosa Cuesta, su sobrina. Ramón partió de Zaragoza muy joven para participar en la Olimpiada Popular que se iba a celebrar en Barcelona en julio de 1936 y tardó veinticinco años a regresar para visitar a su familia, ¡pero con pasaporte francés! En Mauthausen, formó parte del equipo de fútbol que los españoles organizaron en el campo. Si bien es cierto que algunos obtuvieron un destino que les permitió salvarse del agotador trabajo en la cantera o de su traslado a Gusen, nada era seguro y hubo varios miembros de aquel equipo que no resistieron y no llegaron a ver el día de la liberación.

Con Dámaso Ibarz, de Fraga, también se incorpora otro factor: el enchufe… ¿Existía de verdad, eran determinante el enchufe? La obtención de un destino que les apartase de los trabajos más ingratos era cuestión de suerte y también fue el resultado de una estrategia de resistencia de los españoles para obtener determinados puestos desde donde poder ejercer favores o prácticas clandestinas de solidaridad.

 -¿Como se salvaron estos prisioneros, qué caso te parece más curioso o pintoresco o dramático?

Las situaciones que se dieron fueron muy variadas, dependía mucho de la suerte en sus destinos, del momento de su deportación, de la fortaleza física y mental,… de la solidaridad. Posiblemente, el que más me ha llamado la atención, por desconocimiento, ha sido la historia de Julio Comín (Obón) que conoció el trabajo esclavo y su deportación a las islas del Canal de la Mancha, donde vivió durante años, un verdadero un infierno cotidiano.

-Abordas la situación de las mujeres. ¿Has encontrado muchas que pasaron por el horror?  En los listados que maneja la Amical hay unas 280 deportadas españolas. Mayoritariamente lo fueron como resistentes a la ocupación Nazi. De Aragón hubo una docena aproximadamente y en el libro dedico sendos capítulos a dos de ellas: Alfonsina Bueno (Moros) y Elisa Garrido (Magallón).

-Citas de pasada a Lise London, de origen aragonés. ¿Cómo vivió su cautiverio y el de su marido Artur London? Conocí personalmente a Lise en la primavera de 2004 y mantuvimos varios encuentros más. Su historia es la del siglo XX. Ella y su marido fueron primero Brigadistas Internacionales, luego resistentes y por ello, deportados. Lo más duro para Lise fue la separación de su hijo el día anterior a su deportación y ver morir en Ravensbrück a tantas compañeras de lucha. Arthur London, su esposo, coincidió en Mauthausen con sus camaradas republicanos y mantuvo siempre una gran amistad con muchos de ellos. Es significativa su intervención en la inauguración del monumento de los republicanos en Mauthausen en el año 1962. 

-¿Quedan muchas cosas por saber?

 Por desgracia sí. Todavía hay familias que desconocen qué ocurrió con muchas de las víctimas de la barbarie. En España, en numerosas ocasiones, la memoria familiar se ocultó por miedo y, como decía antes, son muchos nietos los que están descubriendo su propia historia familiar silenciada durante décadas. Por otro lado la información que se dispone por parte de los investigadores es limitada y a veces confusa. Aún falta mucho hasta conocer el alcance real de los miles de víctimas españolas del nazismo, más allá de quienes figuran como deportados. Me estoy refiriendo a los asesinados por represalias o aquellos que fueron destinados a realizar trabajos forzados en Alemania o en los territorios ocupados.

-¿Sueñas con estas vidas al límite por la noche?

 Pues a veces, cuando estoy con alguna historia personal no descanso hasta que puedo averiguar algún aspecto concreto que me aclare su trayectoria. Y es cierto que varias entrevistas me han mantenido en vilo durante varias horas. De forma muy especial recuerdo cómo me afectó el testimonio de Pascual Castejón, en Calanda en el verano de 2004, donde ambos nos emocionamos cuando rememoraba aspectos muy dolorosos vividos durante su deportación.

-¿Cómo podemos dignificar a estos personajes de una vez para siempre?

Yo creo que el Estado tiene una gran deuda con las víctimas del fascismo patrio y del nazismo internacional. Hasta ahora se han llevado a cabo loables intentos de carácter sentimental o simbólico, pero no es suficiente. Falta un reconocimiento jurídico a su condición de víctimas. Por poner un ejemplo que puede ser clarificador: muchos de los nuestros deportados supervivientes continuaron en el exilio y fallecieron en Francia y allí se les ha reconocido sus derechos, han recibido las máximas condecoraciones, y se les entierra con honores, … mientras que aquí hemos ignorado su existencia y desconocemos cuál fue el verdadero sentido de su lucha.

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2019/06/25/juan-manuel-calvo-gascon-los-deportados-nunca-abandonan-el-campo-de-exterminio-1322145.html

26/06/2019 05:15 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

'TURIA' DEDICA UN MONOGRÁFICO A JAVIER TOMEO

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 JAVIER TOMEO, EL KAFKA ARAGONÉS, PROTAGONIZA “TURIA”

 

TAMBIÉN PUBLICA TEXTOS INÉDITOS DE JUDITH HERZBERG, LUIS MATEO DÍEZ, MANUEL VILAS, MARTA SANZ, BERTA VIAS MAHOU Y CARLOS CASTÁN

                                                                                           

CARME RIERA PRESENTA HOY “TURIA” EN HUESCA

 

 

El escritor Javier Tomeo, considerado por muchos como una suerte de Kafka aragonés, es el principal protagonista del nuevo número de la revista cultural TURIA. Cuando apenas han transcurrido seis años de su muerte, Tomeo es objeto de análisis y reivindicación por haber sido capaz de elaborar una obra sin duda asombrosa y diferente y que gozó también de éxito notable no sólo en España sino, especialmente, en  Francia y Alemania. Un homenaje colectivo que, a través de textos inéditos, le rinden un total de 20 autores y estudiosos de distintos países y que permite conocer a fondo a un autor original, valioso e inclasificable dentro de las letras españolas.

 

El nuevo número de TURIA será presentado hoy en Huesca, a las 20 horas y en el salón de actos de la Diputación de Huesca. La tarea corresponderá a Carme Riera, escritora, académica de la RAE y actual presidenta de CEDRO. Conviene destacar que la Diputación de Huesca ha apoyado económicamente esta iniciativa cultural y la ha hecho viable.

 

TURIA pretende descubrir a los lectores el interés del universo literario de Javier Tomeo.  Y es que, según declara su editor Jorge Herralde en la revista; “Sólo un alien como él pudo escribir inolvidables obras maestras”. Fue Tomeo autor de una obra narrativa atractiva y extensa, construida al margen de las modas. Una labor creativa rendida siempre a la extrañeza y al absurdo, a lo disparatado y deslumbrante, a lo monstruoso y anormal. No en vano, uno de sus más celebrados títulos fue Amado monstruo, que obtuvo una clara repercusión internacional. 

 

El monografico de TURIA sobre Javier Tomeo (Quicena, Huesca, 1932 – Barcelona, 2013) ha sido coordinado por el escritor y crítico Ramón Acín, autor de una tesis doctoral sobre su obra y uno de los estudiosos que mejor la conocen. En su artículo introductorio subraya la condición de Tomeo como corredor de fondo de la literatura española contemporánea y subraya que su mundo literario es el de un autor  “outsider, marginal, extraño, raro, insólito o inclasificable”.

 

Las casi 150 páginas que TURIA dedica a Javier Tomeo puede decirse que constituyen una completa aproximación a una obra y a una trayectoria vital que sigue mereciendo la pena. Buena prueba de ello es que, entre los autores que participan en este monográfico de la revista, hay varios especialistas procedentes de otros países así como tres autores de sendas tesis doctorales sobre Tomeo.  

 

UN ESPECTACULAR SUMARIO REPLETO DE TEXTOS INÉDITOS

 

Además del cuidado monográfico dedicado a Javier Tomeo, el nuevo número de TURIA brinda un espectacular sumario repleto de lecturas y autores de interés. Así, las páginas páginas de la revista se enriquecen con textos originales protagonizados por importantes autores internacionales. Entre ellos destaca la presencia, por primera vez en español, de Judith Herzberg, la mejor poeta holandesa actual y uno de los más relevantes nombres propios de la literatura occidental de nuestros días.

 

También TURIA ofrece a los lectores amplios e interesantes artículos inéditos sobre dos destacadas escritoras contemporáneas: la británica Doris Lessing, premio Nobel de Literatura en 2007, de la que se cumple este año el centenario de su nacimiento, y la francesa Fred Vargas, indiscutible reina europea de la novela negra y galardonada el pasado año con el Premio Princesa de Asturias.

 

La mejor narrativa española también está presente en las páginas de TURIA con nuevos textos de Luis Mateo Díez, Manuel Vilas, Marta Sanz, Berta Vias Mahou y Carlos Castán.

 

No hay que olvidar que TURIA ofrece a los lectores poemas inéditos de Juan Cobos Wilkins, Nuria Barrios, Rosa Lentini, Ada Salas, Marta López Vilar, Juan Marqués, David Mayor y Begoña Ugalde Pascual, entre otros.

 

Especialmente recomendables son las amplias entrevistas exclusivas que TURIA publica con dos de los autores más valiosos y singulares del panorama literario europeo: Gonçalo M. Tavares y Francisco Ferrer Lerín. Con Tavares, que es el autor portugués más internacional con 39 libros traducidos en 50 países, conversamos sobre la importancia que damos al presente o  nuestra relación con la tecnología, o sobre la incomunicación cultural existente entre España y Portugal. Exploramos también su interés por Europa y su fascinación por Japón.  Además, en la entrevista se analiza la evolución de la sociedad actual, la lucha por la igualdad de las mujeres, la emergencia del nacionalpopulismo o las consecuencias de la crisis económica.

 

Francisco Ferrer Lerín combina la literatura con la ornitología, que ha ejercido durante décadas en el Pirineo aragonés. En la entrevista se repasan distintos episodios insólitos de su  vida y es que, por ejemplo, durante treinta y tres años no escribió nada pero desarrolló actividades que le suministrarían abundante material cuando retornó al mundo literario. También se conversa en torno a cuestiones como la vanidad, la supervivencia o el oficio de escribir y, en todos los casos, Ferrer Lerín siempre brinda las opiniones contundentes de quien ha conseguido hacer de su vida una obra de arte.

 

Las ilustraciones de este nuevo número de TURIA han sido realizadas por el Estudio Brosmind, integrado por los hermanos Juan y Alejandro Mingarro. Dos oscenses radicados en Barcelona que, en pocos años, han convertido su estudio creativo en uno de los más solicitados y premiados a nivel internacional, sobre todo en el ámbito de la publicidad.

 

TURIA ha conseguido convertirse, tras 36 años de trayectoria, en una de las revistas culturales de referencia en español. Tiene difusión nacional e internacional por suscripción y una edición en papel y otra  digital (web y Facebook). Está publicada por el Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación de Teruel, el Ayuntamiento de Teruel y el Gobierno de Aragón. Este nuevo número ha contado con el apoyo económico de la Diputación de Huesca.

 

CONOCER A FONDO A JAVIER TOMEO Y SU OBRA 

 

Una aproximación plural, rigurosa y necesaria a Javier Tomeo es la propuesta central que realiza la revista cultural TURIA a sus lectores. Las 150 páginas que TURIA dedica a Tomeo puede decirse que constituyen uno de los más completos análisis que sobre su trayectoria y su obra literaria se han publicado nunca.

 

Ramón Acín, uno de sus principales estudiosos y que ha coordinado el monográfico de TURIA, escribe que Tomeo fue “un autor que siempre resulta gustoso y denso, sugerente  e  intranquilizador,  divertido  y  trágico...  La  extrañeza,  lo raro, la anormalidad, la diferencia, lo marginal y demás aspectos practicados por él, en cohabitación con varios elementos más, permiten sobrepasar las tranquilas aguas de una lectura de superficie, apacible e, incluso, hasta risueña. Sin duda, por todo ello, el monstruo Tomeo ha saltado latitudes, idiomas y culturas. Y sus novelitas, cuentos y estampas breves se tornaron universales, además de servir a la vez como textos teatrales”.

 

Antón Castro, en su artículo “El lugar de un escritor distinto y solitario”, traza una certera mirada sobre su personalidad y su trayectoria y concluye: Tomeo “ha dejado su poso: su originalidad, su extravagancia, su lucidez, su percepción caricaturesca del mundo, su conocimiento del alma humana y sus paradojas, y ha puesto su prosa depurada al servicio de la ficción y de sus fábulas morales”.

Además de los ya citados, en el monográfico que la revista dedica a Tomeo, escriben  textos inéditos especialistas internacionales como la hispanista radicada en Suiza Irene Andres-Suarez (“Teatricuentos y microrrelatos de Javier Tomeo”) o la profesora francesa Sylvie Fournié-Chaboche,  autora  de  una  tesis  doctoral  sobre  el  autor  aragonés.  También  ha dedicado una tesis al libro “Amado monstruo” de Tomeo otro de los colaboradores de esta entrega de TURIA: Francisco González García, que estudia ahora su relación con el teatro.

 

Otros artículos sobre la obra de Tomeo corren a cargo de: Ismael Grasa (“Los contornos del monstruo”), Agustín Faro Forteza (“Tomeo y el cine: un encuentro puntual”), Antonio Pérez Lasheras y María Pérez Heredia (“Aragón en Tomeo, Tomeo y Aragón”), Fernando Valls (“Monstruos y prodigios: imágenes de Javier Tomeo”), Daniel Gascón (“Javier Tomeo: una grieta en la realidad”), Mariano Gistaín (“La Cobertera de Quicena”) y Ángel Rodríguez Abad (“Lúdico, lateral, lírico: Tomeo”).

 

Uno de los testimonios más relevantes que aporta TURIA es el de su editor de referencia, Jorge Herralde, que publicó en Anagrama buena parte de los títulos elaborados por Tomeo y que asegura que el impacto de las dos primeras novelas (El castillo de la carta cifrada y Amado monstruo)  fue muy fuerte, quizá, aparte de su gran calidad,  por la sorpresa de un tipo de literatura que no tenía nada que ver con lo que se hacía en España ni en ningún otro lugar.  Ya tenía entonces un club de fans que, aunque no muy numeroso, matarían por Javier Tomeo”.

 

No faltan artículos de quienes fueron otros de sus editores, como Enrique Murillo (“Tomeo, raro entre los raros”) y Juan Casamayor (“Editar a un clásico”). Y en el capítulo de testimonios destacan los de amigos de Tomeo como Javier Gurruchaga (“Tomeo y yo fuimos napoleónicos por derecho propio”), Luis Alegre (“Planeta Tomeo”) o Joan de Sagarra. 

 

Por último, TURIA reproduce un texto poco conocido de Tomeo, publicado en 1972 en la revista “Camp de l’Arpa” (“El  prelado acuático y otras pequeñas historias”).  Cierra el monográfico una pormenorizada y útil biocronología elaborada por Pablo Pérez Rubio.

 

DORIS LESSING, FRED VARGAS Y VICENTE GAOS 

 

La escritora Carme Riera, académica de la RAE y actual presidenta de CEDRO, es la autora del artículo inédito sobre Doris Lessing que abre el sumario del nuevo número de la revista TURIA. Lessing, que obtuvo en 2007 el Premio Nobel de Literatura y en 2001 el Premio Príncipe de Asturias, fue una escritora muy prolífica, cultivó todos los géneros literarios y su producción la integran más de setenta títulos. Según Carme Riera, en Lessing “cada nueva obra es un reto. Una apuesta con ella misma de la que quiere salir vencedora”. 

 

Carlos Zanón, cultivador también del género, es el autor del artículo inédito que la revista TURIA dedica a analizar la trayectoria creativa de la Fred Vargas, considerada como la actual reina de la novela negra europea. Buena prueba de ello es el éxito espectacular que tienen sus libros, así como el reconocimiento crítico que avalan su trabajo con premios como el Princesa de Asturias de las Letras 2018, un galardón que de acuerdo a su legendaria timidez no acudió a recoger.

 

Un merecido rescate y resdescubrimiento es lo que consigue el artículo que TURIA publica sobre el poeta, ensayista y profesor Vicente Gaos. Cuando este año se cumple el centenario de su nacimiento, sobre Gaos escribe Manuel Rico un texto que lo reivindica como una de las figuras de la poesía y la cultura española de la segunda mitad del siglo XX. Un poeta que, en opinión de Dámaso Alonso, fue “agudo, apasionado, pero sobrio, como si supiera que su fuerza está en la lucidez”.

 

La sección que TURIA dedica a los estudios literarios incluye también un artículo de Anna María Iglesia en el que analiza las claves del éxito arrollador de Manuel Vilas con su novela “Ordesa”, que ha conseguido algo tan poco frecuente como la perfecta sintonía entre crítica y público.

 

JUDITH HERZBERG, LUIS MATEO DÍEZ, MANUEL VILAS Y MARTA SANZ

 

Entre  el  buen  surtido  de  lecturas  inéditas  que  ofrece  TURIA  sobresale  una antología de Judith Herzberg, la mejor poeta holandesa actual y uno de los más relevantes nombres propios de la literatura occidental de nuestros días. Esta selección de poemas  forma parte de un próximo libro que, editado por Pre-Textos, se titulará “Todo lo que es pensable”. Al fin, el lector español podrá descubrir a una escritora que según su traductor Ronald Brouwer, “posee una voz al margen de cualquier movimiento o corriente literaria, y solamente se la suele comparar, por expresarse en un registro cercano, con Wisława Szymborska”.

 

Además, TURIA da a conocer una selección de textos inéditos de algunos de los mejores autores de momento. Así, la revista narraciones originales de Luis Mateo Díez, Manuel Vilas, Marta Sanz, Berta Vias Mahou y Carlos Castán. También publican relatos Oscar Sipán y Marta Armingol.

Y además se ofrecen poemas de, entre otros, Juan Cobos Wilkins, Nuria Barrios, Rosa Lentini, Ada Salas, Marta López Vilar, Begoña Ugalde Pascual, Joaquín Sánchez Vallés, Juan Marqués, David Mayor, Angélica Morales, Luz Rodríguez, Francisco Grasa, José Gabarre, Bibiana Collado y Javier Fajarnés Durán.

 

En el apartado que TURIA dedica al ensayo, merece una atenta lectura la tercera entrega de la serie de artículos de Jesús Briones sobre el futuro que nos aguarda: “Humanización de la era digital. III. Una ética de las cosas”. 

 

ENTREVISTAS A GONÇALO M. TAVARES Y FRANCISCO FERRER LERÍN 

 

El nuevo número de TURIA ofrece también dos conversaciones exclusivas y de lectura muy provechosa. Las protagonizan dos destacados nombres propios de nuestra actualidad cultural: Gonçalo M. Tavares, el autor portugués más internacional y Francisco Ferrer Lerín, escritor, ornitólogo y uno de los creadores más originales de las letras españolas

La entrevista con Tavares, realizada por Luis Sáez Delgado, va mucho más allá de hablar de sus libros o su trayectoria. El escritor portugués tiene siempre otras preocupaciones sobre las que quiere tratar: del papel de la máquina al mundo de los creyentes,  de la lucha por la igualdad al Holocausto, de la fascinación por Japón o el interés por Europa.

 

Preguntado por un asunto tan central como la lucha por la igualdad de las mujeres y su presencia en su obra, Tavares lo tiene claro: “Es importante que el arte y la ficción no entren en una especie de cuotas de personajes masculinos, femeninos, negros, blancos. (…) Encuentro un asunto esencial cómo otorgar un espacio literario o artístico a las minorías, y ahí aparece la pobreza. La gran discriminación es la pobreza"

 

Francisco Ferrer Lerín muestra, en la conversación que mantiene con Fernando del Val, todo un repertorio de opiniones contundentes. Por ejemplo, preguntado por su método al escribir, declara: “Puedo escribir sobre algo con un argumento inexistente. Donde no pasa nada. O sobre una nimiedad. Ahí está el embrujo. Escribir con argumento no tiene mérito. Además, es aburrido de leer y pesado de escribir”. Tambiénasegura Ferrer Lerín que “es mentira aquello de que hay poetas magníficos desconocidos. El bueno, sale. Vivo o muerto”.

 

RECUERDO DE SERGIO ALGORA, MIGUEL DE MOLINOS Y THOMAS MANN 

Entre los contenidos que habitualmente TURIA dedica a los temas y autores vinculados a Aragón, destaca la publicación de un amplio artículo en el que se  rinde homenaje al escritor y músico zaragozano Sergio Algora, fallecido en 2008 y del que este año se el cumple el 50 aniversario de su nacimiento. Además de analizar su trayectoria creativa, TURIA brinda una grata sorpresa a los interesados en la obra de Algora: publica un capítulo de una novela inédita cuya finalización quedó truncada por su repentina muerte

 

Por otro lado, TURIA estudia también la relación entre Miguel de Molinos y Thomas Mann. Y es que la influencia de gran pensador aragonés, muy notable en aquellos países afectados por la reforma luterana, puede detectarse nada menos que en una de las principales obras del autor alemán: “La montaña mágica”, todo un clásico de la literatura universal.

 

Asimismo, TURIA contiene la sección habitual denominada “La isla”, con fragmentos del diario de Raúl Carlos Maícas enriquecidos gráficamente por Isidro Ferrer. Cierra el sumario de la revista una amplia sección de crítica de libros, “La Torre de Babel”, donde se analizan las novedades editoriales de mayor interés.

 

 

*La Foto de Javier Tomeo es de la agencia EFE.

18/06/2019 07:19 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PREGÓN DE IRENE VALLEJO: FERIA DEL LIBRO DE ZARAGOZA

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La escritora Irene Vallejo fue la pregonera de la Feria del Libro de Zaragoza. Este es su texto.

 

 

Buenas tardes. Bienvenidos todos y cada una.

Feliz feria, autoridades.

Feliz feria, autores, autoras, autónomos, autoeditores, autodidactas, autoestopistas (un poco de todo eso somos las gentes del libro).

Felices quienes estáis aquí porque los libros os llaman con sus voces silenciosas, con su invitación muda, con su bullicio inaudible.

A los libreros, editores, escritores e instituciones que han confiado en mí, quiero expresarles mi asombrada gratitud. Me hace inmensamente feliz pregonar la alegría de esta Fiesta en mi ciudad natal, junto al río Ebro y el río de libros que en estas casetas fluye y corre y serpentea.

El viejo nombre de Cesaraugusta incluye la palabra “gustar”. Zaragoza, la palabra “gozar”. No hace falta decir más: somos la ciudad de los placeres. Y eso incluye el gusto de leer y hacer libros.

Si, como dice el refrán, las palabras se las lleva el viento, aquí tenemos cierzo para todos los relatos del mundo.

Nuestra ciudad ha estado desde siempre en el atlas de las letras viajeras, de los encuentros aventureros, de los mestizajes literarios, de las posibilidades infinitas.

Abrid un antiguo libro y podréis beber vino añejo en la mesa del poeta Marcial, que hace un par de milenios inventó el epigrama junto al Moncayo, y se convirtió sin saberlo en el padre de todos los tuiteros de hoy.

Acompañaréis al viajero egipcio Al-Qalqasandí que describió Zaragoza (o, para ser exactos, Saraqusta) con palabras rebosantes de poesía: “La ciudad parece una motita blanca en el centro de una gran esmeralda –sus jardines– sobre la que se desliza el agua de cuatro ríos transformándola en un mosaico de piedras preciosas”.

Escucharéis por un momento los versos del rey poeta al-Muqtadir, el Poderoso, constructor de la Aljafería, a la que llamó “Palacio de la Alegría”.

Sentiréis que el suelo zaragozano vibra bajo el galope de los caballeros de la Chanson de Roland y el caballo del Cid. Podréis espiar al Marqués de Santillana, cuando se fijó en una moza atractiva cerca de Trasmoz y quiso camelarla con versos. El poema nos cuenta cómo ella, chica recia, muchos siglos antes del Me Too, le amenazó con una pedrada si se propasaba.

Voces de otros tiempos os hablarán de esta tierra sedienta, tierra de río grande, de frontera, de puentes y pasarelas, de mestizos y traductores. La frontera es el lugar donde se escuchan las voces procedentes del otro lado, donde se forja el entendimiento, donde convive lo extranjero junto a lo propio. Somos el eco del musulmán Avempace; del judío Ibn Paquda –que tituló su libro Los deberes de los corazones–; de los traductores de Zaragoza y Tarazona: Hermán el Dálmata, Hugo de Santalla; de los artistas mudéjares, que crearon belleza en el umbral de dos civilizaciones.

Acariciad libros y os transportarán a aquella Zaragoza donde aterrizó la imprenta, una de las primeras capitales europeas en conocer el invento que cambiaría el mundo. Desembarcaron en la ciudad artesanos flamencos y alemanes, como Mateo Flandro y Jorge Cocci, que editó aquí algunos de los libros más bellos del siglo xvi. La fiebre de la letra impresa invadió el territorio. En el siglo xvii hubo 20 libreros y 63 impresores en Aragón, cifra asombrosa en España. Algunas maravillas de la literatura, como La Celestina de Rojas o el corrosivo Buscón de Quevedo, vinieron a nacer entre nosotros. Las imprentas zaragozanas publicaban libros prohibidos en Castilla, libros perseguidos, libros deslenguados, libros que ardían fácilmente. Los rebeldes, los inconformistas, lo tenían un poco más fácil aquí.

Quizá por eso Don Quijote puso rumbo a Zaragoza, y se miró en el Ebro, y soñó una ínsula, y soñó Sansueña. En Pedrola, el caballero y su escudero volaron hasta las estrellas a lomos de un caballo de madera con una clavija en la cabeza, y todo para auxiliar a unas doncellas barbudas. Es una de las aventuras más surrealistas del libro y, si no, que baje Buñuel y lo vea. Cervantes comprendió que la nuestra es una ciudad imaginaria, una ciudad que cabalga entre constelaciones, una ciudad soñada.

A estas tierras vino Quevedo para casarse a la tierna edad de 53 años. Poco duró el matrimonio pero no se puede decir que el escritor no conociese aquí una gran pasión. Se enamoró para siempre de las salchichas de Cetina; de ellas dijo que eran ‘celestiales’.

María de Zayas, la primera mujer que firmó una novela en nuestra lengua, vivió en Zaragoza y por sus calles imaginó un frenesí de pasiones terribles y oscuras. Aquí situó alguna de sus ficciones, como El jardín engañoso, que es un enloquecido menàge à quatre con posesiones diabólicas incluidas.

Nuestra montaña mágica podría ser el Moncayo, que acunó a Gracián, como a Marcial, y sedujo a Machado.

Hubo una vez un ilustrado polaco que imaginó el Manuscrito encontrado en Zaragoza, con sus sueños de la razón y sus monstruos. Y hubo también un seductor llamado Giacomo Casanova, que se decía descendiente de un tal Jacobo Casanova, zaragozano aventurero que ya apuntaba maneras, pues de él se cuenta que raptó a una monja de un convento y huyó con ella a Italia.

Y Goya, Bécquer, Verdi, Victor Hugo, Galdós, Baroja.

Galdós nos dedicó varios episodios: el nacional patriótico y otro más erótico en la novela Fortunata y Jacinta, cuando imaginó a Jacinta y Juanito persiguiéndose para besarse en la boca por los rincones solitarios de una traviesa Zaragoza durante su viaje de novios.

También en su luna de miel, algún oculto magnetismo trajo a Virginia Woolf a una pensión zaragozana. Desde esa habitación (que no era propia) escribió una larga carta a una lejana amiga inglesa. Dijo que estaba leyendo con ferocidad. Más adelante diría a su biógrafo que la desnudez y la belleza del paisaje la dejaron atónita.

Cuántas veces pasearía por esta ribera la inolvidable María Moliner, bibliotecaria asombrosa, jardinera de palabras, discreta hortelana del idioma, que cultivó a solas un diccionario entero. Y en el párrafo final de su enorme obra, se despidió diciendo: “La autora siente la necesidad de declarar que ha trabajado honradamente”.

Cuántas veces se detendría aquí el cronista del alba, Sender, que nos contó la historia de la Quinta Julieta y de su primer amor, Valentina. Y así cartografió para la literatura Torrero y Tauste.

Y cuántas veces miraría esta perspectiva de cielo abierto Miguel Labordeta, que desde el Café Niké fundo la “Oficina poética internacional”, donde hizo famosas sus pipas y el carnet de ciudadano del mundo. Leemos en sus versos que quería agarrar la luna con las manos, que dudaba a menudo, que solo estaba seguro de llamarse Miguel y de no haber aprobado ninguna oposición honorable al Estado. Cincuenta años después de su muerte lo seguimos añorando, como él mismo dijo: con sus pelos difíciles, con su ternura polvorienta, con su piojoso corazón.

Todos ellos, también ellas, han tejido nuestros sueños. Y los escritores vivos, demasiados para nombrarlos uno a una, aún siguen imaginando historias que se adhieren a la ciudad como rocío, como los espejismos del sol o como la hierba esmeralda entre las grietas del cemento. Estad tranquilos, aquí siempre hay algún juntapalabras de guardia, para inventar mares y lejanías que ensanchen nuestros horizontes.

La risa de Marcial, Jorge imprimiendo belleza, Baltasar en su Moncayo mágico, María en su jardín de palabras, el poeta Miguel intentando abrazar la luna, y otros tantísimos, han demostrado que aquí los libros nos importan. Que se puede viajar al País de las Maravillas y al Fin de la Noche desde cualquier sitio, también desde la Plaza de los Sitios. Que las historias flotan a nuestro alrededor, son un cierzo que nos acaricia, nos revuelve el pelo y nos arrastra con su fuerza invisible.

Gracias a las palabras sobrevivimos al caos de vendavales que es el mundo. Aquí nos bebemos el viento, lo hacemos vibrar en las cuerdas vocales, lo acariciamos con la lengua, el paladar, los dientes o los labios: y de esa operación tan sensual nacen nuestras palabras. Los libros son nuestra manera de cabalgar huracanes.

En esta ciudad yo recibí el regalo del lenguaje y de los cuentos. No recuerdo la vida antes de que alguien me contase el primer cuento. Antes de que me enseñasen a bucear bajo la superficie del mundo, en las aguas de la fantasía. Durante esos años olvidados tuvo que ser duro –supongo– seguir una dieta tan estricta, solo realidad. El caso es que, cuando descubrí los libros, por fin pude tener doble, triple, séptuple personalidad. Y ahí empecé a ser yo misma.

Fui una niña a la que contaban cuentos antes de dormir. Mi madre o mi padre me leían todas las noches, sentado el uno o la otra en la orilla de mi cama. El lugar, la hora, los gestos y los silencios eran siempre los mismos: nuestra íntima liturgia. Aquel tiempo de lectura me parecía un paraíso pequeño y provisional –después he aprendido que todos los paraísos son así, humildes y transitorios.

Y yo me preguntaba ¿cómo caben tantas aventuras, tantos países, tantos amores, miedos y misterios en un fajo de páginas claras manchadas con rayas negras, con patas de araña, con hileras de hormigas? Leer era un hechizo, sí, hacer hablar a esos extraños insectos negros de los libros, que entonces me parecían enormes hormigueros de papel.

Después aprendí yo misma la magia de leer patas de araña. Qué maravilla entonces acompañar a mis padres a las librerías y elegir mis propios libros: flores de papel, cordilleras plegables, letras minúsculas, mares mayúsculos, planetas portátiles.

No había ya vuelta atrás. Desde entonces tengo que zambullirme a diario en el océano de las palabras, vagar por los anchos campos de la mente, escalar las montañas de la imaginación.

Como escribió Ana María Matute: “El mundo hay que fabricárselo uno mismo. Hay que crear peldaños que te saquen del pozo. Hay que inventar la vida porque acaba siendo de verdad”.

Los gatos, con sus famosas siete vidas, son solo principiantes, meros aprendices. Quien lee, tiene a su disposición cientos, miles de vidas. Varias en cada libro.

Esta feria del libro que hoy empieza quiere acogernos a todos (incluidas nuestras vidas paralelas en otras dimensiones). Acoger a la gran comunidad que formamos los viajeros y las exploradoras del universo mágico de las ficciones.

Acoger a las librerías, claro: las que resisten, las nuevas -también cobijar el recuerdo de las que han cerrado-.

Acoger por supuesto a la gente lectora. La que curiosea, la que colecciona marcapáginas, la que pregunta, la que pide una dedicatoria. La que se tiene que rascar el bolsillo y por eso compra libros de bolsillo. La gente menuda y grande que, además de bocadillos de jamón, merienda bocadillos de tebeo.

Sin olvidar a los hombres y mujeres (cada vez son más las mujeres) que vuelcan su talento en todos los oficios del libro: novelistas, poetas, ensayistas, editoras, traductoras, ilustradoras, maquetadoras, distribuidoras, libreras, críticas literarias, bibliotecarias, bibliófilas, cuentacuentos y narradoras orales, amigas de los clubs de lectura.

Acoger a los niños de todas las edades. A los zaragozanos de todo el mundo. A los que aquí nacen o pacen. A los viajeros que recalan en esta tierra de paisajes inhóspitos y gente hospitalaria. A las personas de palabra. A los ciudadanos de varios universos.

Disfrutad, cesaragustaos, zaragozad. Aquí encontraréis páginas donde bullen historias, versos, conocimiento, anécdotas, esperanzas, laberintos, desengaños, misterios, sueños. Es decir, placeres a nuestro alcance. Como escribió un poeta argentino, los libros se pulen como diamantes y se venden a precio de salchichón. O, como diría Quevedo, al precio de las celestiales salchichas de Cetina.

Y acabo ya, con unas últimas palabras y una memoria emocionada.

Es maravilloso encontrar los libros en la calle, los lunes y los martes y los viernes al sol. Durante muchos siglos permanecieron guardados en los palacios de los ricos, en los grandes conventos, en las mansiones más suntuosas, en los pisos principales de las casas nobles. Eran emblema de lujo y privilegio. Las bibliotecas solían ser estancias en mansiones con techos pintados y escudos heráldicos. Exigían un conjunto de accesorios básicos: muebles de madera con volutas y puertas acristaladas, escaleras de mano, atriles giratorios, enormes mapamundis, mayordomos con plumero.

Hoy hemos quitado los cerrojos a los libros y les hemos calzado zapatos cómodos. Los hemos traído a la plaza, donde nadie tiene negado el acceso.

Esto no ha sucedido por arte de magia. Es la cosecha de años de educación y transformaciones sociales. En escuelas. En institutos. En universidades. En bibliotecas ciudadanas y rurales. Desde las Misiones Pedagógicas a los clubs de lectura. Desde las instituciones públicas a los dormitorios donde los niños cierran los ojos acunados por un cuento de buenas noches. Ha sido un gran esfuerzo colectivo.

Tres de mis abuelos fueron maestros rurales. Conocieron una época en la que no todos aprendían a leer, y mucho menos podían tener libros.

Ellos, mis dos abuelos y mi abuela, se ganaron la vida humildemente enseñando las letras, las cuatro cuentas y muchos cuentos.

Quiero recordar a la gente de esa generación, que vivió los años duros de guerra y posguerra, y tuvo que trasplantar sus esperanzas a la vida de sus hijos y nietos.

Nos quisieron más listos, más libres, más sabios, más lectores, más viajeros, con más estudios que ellos.

Nos enseñaron que la cultura no es adorno sino ancla.

Se vieron obligados a podar sus ilusiones, pero regaron las nuestras. Nos animaron a crecer, a leer y a levantar el vuelo.

Somos su sueño.

Por eso, por ellos, por nosotros, por el futuro, bienvenidos todos, bienllegadas todas, a la feria de las dobles y las triples vidas.

A la feria de los libros y de los libres.

Gracias.

*Irene Vallejo en un retrato de Santiago Basallo.

16/06/2019 09:15 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

RICARDO DÍEZ PELLEJERO HABLA DE 'PORNAI EN EL HOSTAL ROMA'

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¿Qué es ‘Pornai en el Hostal Roma’ (Los Libros del Gato Negro,) el poemario que acaba de publicar? ¿Qué quería hacer?

 

La intención con la que nace el poemario es la de generar un instrumento para el cambio, esa sería la poética. En la primera parte, que es la que da título a la obra ‘Pornai en el Hostal Roma’, el cambio que se pretende tiene carácter social, mientras que en la segunda ‘Once poemas para un decálogo’ el cambio al que se invita es un cambio personal. Creo que la poesía -el arte, la cultura en general- debe reaccionar frente al estado de las cosas, frente al marco referencial que asumimos como “normal” y desafiar (aunque sea tan tímidamente como con un verso) al mundo que tendemos a asumir sin cuestionamiento.  

 

¿Quiénes lo protagonizan, quiénes son los sujetos literarios? Como si fuera una novela o un relato ha creado un sujeto protagonista…

 

El ‘Pornai’ lo protagoniza Ilinca, un personaje heterónimo con el que he tratado de acercar al lector el drama de la trata, invitarle a empatizar conmigo, con Ilinca, llevar el dolor y la belleza de un alma culta y resistente que, a pesar de su desgracia, no se abandona y mantiene en pie un universo complejo frente a la brutalidad. A modo de contrapeso, de luz y sombra que proporcione contraste y profundidad a la lectura, en la segunda parte, la voz cambia y desde los textos nos habla un yo más clásico, algo más etéreo, una voz de narrador que nos interpela para que el protagonista sea el propio lector.

-Es decir, una como dos voces: una, íntima, del yo; otra, más coral, casi social o la del nosotros.

- La primera parte ha sido la más complicada para mí: templar una voz distinta a la mía, pero una voz real, lejos de la banalización y los estándares admitidos en los que encuadrar estas historias y sus voces, me ha supuesto una constante reformulación, un continuo ajuste y pulido, que ha llevado a alargar el proceso creativo de estos pocos textos más allá de dos años. El tiempo y la distancia frente a lo escrito ha favorecido, sin lugar a dudas, poder confrontar los poemas con una mirada más limpia y una intencionalidad irreductible, para dar a Ilinca una oportunidad de hablarnos, de hacernos ver el dolor que arrastran algunos placeres poco inocentes que nuestra sociedad oculta y silencia para ocultar sus monstruos.

 

¿Cómo se ha planteado literariamente el libro y en cuanto a estructura?

 

La estructura es de contrapunto, de luz y de sombra, de voz y silencio. Con ello he pretendido dar dimensión y volumen a la propuesta que se hace desde el texto: ver, sentir, interiorizar para poder afrontar un cambio, un paso adelante en el eterno desarrollo personal, que debería ser la vida, o al menos una vida con aspiración de crecimiento y progreso. Pero, y volviendo a la respuesta anterior, el protagonista último de este poemario es el lector: él y solo él, su emoción y capacidad de sumergirse en los versos, de interpretarlos, son los motores que hacen latir sus páginas. 

 

-No me ha respondido a dónde se sitúa literariamente…

 

Me resultaría complicado enmarcar esta obra dentro del espectro literario y sus tendencias. Me considero independiente (asumiendo la utopía), alguien que arrastra su ignorancia como Sísifo su roca, sabiendo que cuanto más se desgaste menor será el esfuerzo para volver a ascender, para contemplar con mayor placer los horizontes lejanos que ofrece la cima. El momento poético actual, esa poesía inmediata y cotidiana, me recuerda al panorama que observé en Florida hace veinte años. Yo considero que la poesía se emparenta, por nacimiento, con la música y la danza, pero por evolución con el pensamiento y la filosofía. Me gusta penar que, con mi trabajo, soy capaz de respetar esa opción, esa tradición de la poiesis que transmuta el no-ser en ser y, por tanto, es el mayor de los cambios posibles.

 

 

¿Por qué este libro vinculado con el amor, el sexo, la historia?

 

Pornaitrata de personificar y dar voz a una de las 30 o 40.000 mujeres que, según los imprecisos datos oficiales, viven la trata y la esclavitud sexual en España. He rescatado este término usado en la Grecia de Pericles porque era el vocablo con el que designaban a las esclavas bárbaras -es decir, extranjeras- sometidas a la prostitución. El ver que esta misma realidad se repite siglo tras siglo hasta la era de los viajes espaciales, la nanotecnología y la revolución de la inteligencia artificial y la conectividad, me causó sonrojo. Pensar que Teruel tiene menos habitantes que la esclavitud en nuestro país me puso los pelos de punta: no es este el futuro que soñaba cuando era niño y pensaba en el siglo XXI. En aquellos días la esclavitud era algo del pasado y que ya solo tenía lugar en nuestra flamante televisión con dos canales, en la que el pobre Kunta Kinte trataba de desafiar a un destino sobre el que quería tener la última palabra.

 

Esta primera parte del libro, de algún modo, casi funciona como un guión, como una serie de escenas a través de las cuales vamos filmando con nuestra lectura un thriller. Recuerdo que hace por lo menos treinta años, mi hermano Oskar me pasó un libro de Benjamín que estaba leyendo, ahora no recuerdo cual. En él afirmaba que, frente a la novela, prefería al relato pero antes que al relato prefería la poesía, por ser capaz de condensar y traer más emoción esta que las otras, lo que -como lector- le parecía una gran ventaja. De alguna forma, esa visión me ha acompañado en el proceso creativo. 

Los versos de Once poemas para un decálogo  están vinculados al cuestionamiento del, por así decirlo, “episteme personal”, del marco referencial en el que nos situamos, desde el que divisamos, actuamos, nos identificamos y llevamos a todas partes de nuestro pensamiento, como un caracol surcando el mundo de las ideas. 

 

¿Dónde sucede, cómo te has planteado ese viaje en el tiempo?

 

Pornai  tiene lugar en el Hostal Roma. Este es un guiño a Pavese. Cesare Pavese abandonó su vida en Turín, en un hostal homónimo. Esas últimas horas de encierro, de desesperación, me parecieron semejantes -de algún modo-  y pude ver a Ilinca mirando a los hombres traspasar el umbral de la puerta con su verso más celebre en los labios: “vendrá la muerte y tendrá tus ojos”. Simbólicamente me pareció muy potente. Luego los versos ocurren en otras partes: en la Rumanía natal de Ilinca, en la que no he estado -y que me ha obligado a documentarme y buscar ubicaciones y referentes- pero también la acción se traslada y se comunica en otros textos con los que, abierta o más ocultamente, dialogan los poemas.

 

¿En qué región de la poesía te sitúan: lírica, narrativa, etc.?

 

El poemario es poesía sin concesiones. Sin concesiones porque no se renuncia a la belleza, a la musicalidad, al ritmo, a la emoción, a la estética, al compromiso, a reflejar el tiempo en el que vivimos..., porque el arte también la literatura-, no pueden ser sino reflejo del momento social, cultural, muestra de las luces y sombras de la civilización en la que y desde la que se crea. Pero la poesía, además, tiene la función de ser memoria sensible de un periodo y de las vidas que en él pueden o pudieron desarrollarse.

 

¿Cuál ha sido tu evolución poética, qué lugar ocupa este libro en tu lírica?

 

Mi anterior obra, El cielo del sol mecido -Olifante. 2007-, es un poema (todo el libro puede leerse, si se me permite la licencia, como un mantra) de carácter iniciático, es un viaje odiséico a través de uno mismo, con la intención de resurgir transformado de su lectura (como ves el cambio, el viaje, el movimiento, son -hasta la fecha- no sé si obsesión o única poética...). Supuso para mí un reto tremendo. Lo ideé durante meses sin levantar el bolígrafo y luego lo escribí siguiendo un mismo ritual durante algo menos de cuarenta días. Creo que fueron treinta y siete. Tras extraer esa enorme roca estuve años, literalmente, esculpiendo en el texto, descartando y reformulando los versos para que, al sonar, emitieran las notas de la melodía que había sentido antes de sentarme a escribir el primer día. 

Con este trabajo el proceso ha sido completamente distinto porque la intención y la idea lo eran también. Ha sido más semejante a pintar miniaturas, a tallar retablos: un trabajo con visión global pero en el que se avanza pieza a pieza, y en cada cuadro o en cada talla -de igual modo- detalle a detalle, a veces con lupa y dejando algún tesoro oculto para los más observadores.

 

 

08/06/2019 14:39 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ALEJANDRO PALOMAS HABLA DE 'EL SECRETO'

Alejandro Palomas: “La infancia debería ser un territorio libre de agresión”


El Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de 2016 y Premio Nadal de 2018 publica ‘Un secreto’ (Destino), una nueva aventura del joven Guille.


-¿Recuérdenos quién y cómo es Guille?
Guille es un niño de 9 años cuyo mayor anhelo es convertirse en Mary Poppins cuando sea mayor. Es además el mejor amigo de Nazia, una compañera pakistaní que ejerce de cómplice necesaria en sus aventuras y que, como él, encarna por encima de todo la resistencia, la magia, la inocencia y la pureza necesarias para que los adultos sigamos manteniendo la fe en nosotros mismos. 
¿Qué te da este personaje y qué hay de ti en él, si pudiera decirse eso?
 Guille es un personaje profundamente generoso, y a mí como autor me da una fuerza que ningún otro personaje me ha dado hasta ahora. Guille me da fe en la condición humana. Y sobre todo me devuelve al Alejandro que sigue estando y que afortunadamente no parece que vaya a perder ya. Hay mucho de mí en Guille, mucho de mi mirada sobre la realidad, mucha de mi fe en lo que podemos llegar hacer.
-¿Por qué ha regresado a una novela en apariencia juvenil…? ¿Cómo conviven en ti los ambientes para adultos y para jóvenes?
 Este es un registro -el de esta trilogía- que me resulta imprescindible para trabajar voces, escenarios y personajes que de otro modo me serían absolutamente inaccesibles. Tanto ‘Un hijo’ como ‘Un secreto’ son novelas destinadas por igual a un público juvenil y adulto. En realidad, confluyen en una franja de ficción que calificaría de “familiar”. La convivencia del público en estas dos novelas es muy inusual y se produce cuando las novelas comparten miembros de generaciones distintas. Cuesta que ocurra, es cierto, pero cuando lo hace es prácticamente un milagro.
.-¿Qué le dan las familias, por qué hurgas tanto y tanto en su interior?
 Las familias son el principio de todo. Siempre he tenido la sensación de que si viera mi carrera como una columna vertebral, cada vértebra desvelaría una mirada distinta de lo que es el universo familiar. Me interesa especialmente el entorno de la familia porque en ella se trabaja una intimidad muy específica: la de las relaciones no elegidas y por tanto reactivas. La familia es un microcosmos demasiado rico en matices, emociones y músicas particulares como para desperdiciarla. Es una fuente de inspiración única y sobre todo infinita.
-¿Qué te preocupaba, de partida, para armar ‘El secreto’: la inmigracion, la injusticia, las medias verdades, el horror que no se muestra?
 Me preocupaba sobre todo la orfandad de una niña que prefiere vivir en el silencio y acorazarse en él para no sufrir ni hacer sufrir a quienes la rodean. Me preocupaba la incapacidad de los adultos a la hora de escuchar los silencios de los niños y sobre todo me interesaba Dar protagonismo al colectivo de los docentes: maestros, maestras, orientadoras, orientadores y profesores cuya labor e implicación pasa muchas veces desapercibido.
-Aváncenos quién es Nazia… ¿Qué puede decir de ella sin ‘spoiler’?
 Nazia es una niña pakistaní de 9 años que ha tenido la fortuna de evitar ser víctima de un matrimonio por conveniencia. Se ha salvado de un futuro terrible y ahora, mientras sus padres están en manos de la justicia, ella vive en régimen de acogida en casa de Guille. Nazia es una superviviente, pero es también una niña que vive una doble realidad: la que muestra a los adultos que la rodean, y la que esconde en la oscuridad de su miedo más atroz.
-¿Ha sido fácil manejar las cuatro voces que usa en ‘Un secreto’?
 Ha sido muy fácil, sí. Y, como ya lo fuera en un hijo, muy enriquecedor. Contar una historia desde las voces de su protagonista proporciona las ventajas de una perspectiva múltiple y de un ritmo y una riqueza narrativa que raramente se consigue con otras fórmulas. Es casi como si el lector/lectora estuviera dentro de la acción y fuera una voz más: la que escucha.
-¿Qué es más perturbador: la ausencia de la madre de Guille o el mundo inaccesible, herido, a primera vista, de Nazia?
 Creo que son dos paisajes igual de perturbadores. Ambos reflejan la orfandad de dos niños con una sensibilidad extraordinaria, y reflejan asimismo el valor de la diferencia. Las dos novelas y sus dos protagonistas son, en suma, un canto a esa diferencia, A esa capacidad de convertir la oscuridad en luz gracias al poder de la imaginación y de la ficción.
-¿Qué le debe este libro a los cuentos de hadas y en particular a ‘La Cenicienta’?
 Yo diría que ‘Un secreto’ es, en parte, una revisión de el cuento de ‘La Cenicienta en la medida en que nos presenta un nuevo modelo de niña invisible que brilla a pesar de toda la oscuridad que parece rodearla ya no hay necesidad de un príncipe que de sentido al sufrimiento de la niña. La niña es capaz de salvarse sola, siempre con la ayuda de una mujer -la maestra y/o orientadora- que sabe verla y sacarla de su silencio a tiempo.
-¿Qué ansía cuándo miras hacia la infancia, qué tienen los niños que no tengan los mayores o qué revelaciones salen a la luz?
 Cuando miro hacia la infancia ansío poder evitar con mi obra aquellas cosas que yo sufrí en carne propia y que, desafortunadamente, moldearon parte de lo que ahora soy: ese Alejandro que nunca consiguió encajar con su entorno y que se sintió castigado por su diferencia. Cuando miro hacia la infancia ansío poder proteger a quienes lo necesitan de un entorno que no siempre sabe mirar bien.
-¿Consideras que la infancia es un territorio de sombras, más que de luz?
 No debería serlo. La infancia debería ser un territorio libre de agresión, un refugio en el que el prejuicio quedará fuera, y con él también las voces de los adultos que siguen siendo niños no sanados. Los niños que consiguen evitar la intervención de los temores de sus adultos tienen su propia luz, derrochan luz. La oscuridad no les pertence, no nace en ellos.
-¿De qué le sirve a un escritor andar de aquí para allá, de feria en feria, qué aprendes, cómo revierte todo ello en tu trabajo, en tus libros?
 Sirve de mucho más de lo que parece: compartes experiencias con colegas de otros países, con otras miradas, conoces a editores de sellos con los que de otra manera jamás tendría relación y aprendo a paladear el panorama literario global. Sin embargo, mentiría si dijera que eso influye en mi trabajo como tal. Afortunadamente mi escritura está blindada del exterior. Si eso no fuera así, estaría perdido
-Da la sensación de que cada vez se lee menos y la literatura importa menos. Los políticos en su campaña apenas han citado a un escritor. ¿Cómo lo lleva, cómo lo ha vivido?
Desafortunadamente, estamos cada vez más acostumbrados a que los políticos no se acuerden de nosotros salvo en contadas excepciones. No es tanto que no nos mencionen ni nos citen, sino que muchas veces tenemos la triste impresión de que la mayoría viven de espaldas a la cultura. No soy muy optimista en ese sentido. Pero  yo sigo escribiendo por el mismo motivo que me llevo a escribir desde el primer día: escribo para que me quieran.

 

 

 

06/06/2019 17:56 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

MERCEDES PUEYO: LA AVENTURA DEL DANCE

En este tiempo donde se rescatan y reivindican las mujeres pioneras, la figura de Mercedes Pueyo Roy (Zaragoza, 1934) adquiere un singular protagonismo: ella es una de las primeras estudiosas del dance aragonés, pasión y obsesión que cristalizó en una tesis doctoral y en varias publicaciones; la principal apareció en 1973 bajo el título ‘Origen y problemas estructurales del Dance en Aragón’, en una edición de 200 ejemplares que pagó la autora y editó en la imprenta de HERALDO.

Ahora aparece ‘El dance en Aragón’, que acaba de publicar la Diputación de Zaragoza. Mercedes Pueyo, zaragozana que ha residido en su ciudad hasta 1962, en París, en Lund y desde hace unos años en el Puerto de la Cruz, Tenerife, fue la primera doctora en Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza. Puede leerse en https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/37/54/_ebook.pdf.

De casta la viene al galgo, podría decir. Yo siempre he vivido en Zaragoza, pero mi padre, Francisco Pueyo Samper había nacido en Pallaruelo de Monegros y era maestro y trabaja en los seguros. ¡Cuántos hizo contra el pedrisco! Nunca perdió el contacto con su pueblo, era un hombre inteligente y sensible, y fue él quien me introdujo en la pasión por el dance desde los 7 años y otros aspectos del folclore. He pasado allí muchos veranos de mi niñez”, dice Mercedes Pueyo.

Antes que ella, algunos estudiosos de la antropología y las fiestas populares de Aragón, como Ricardo del Arco y Arcadio Larrea, se habían interesado por este “espectáculo popular que el pueblo entiende muy bien y que tiene un incuestionable categoría. Recuerdo que por entonces el folclore parecía reducido a la jota: con la estudio del dance ampliamos el campo hacia una representacion compleja: el dance es una composición poética, que incluye lirismo, dichos y sátira, tiene movimientos y contiene una música, que ejerce la función de dirección o coordinación del conjunto, ya sea con la gaita de boto, el salterio, el pífano, etc.”, tal como lo defien la propia Mercedes.

Mercedes Pueyo decidió investigar el dance y le dedicó al menos 5 años de su vida, entre 1956 y 1961. Antes, participó en la creación del Museo de Etnología y Cencias Naturales de Aragón, que abrió sus puertas en marzo de 1956 en el actual Parque José Antonio Labordeta. En un artículo de 1957, Mercedes escribiría: “Con el Museo y en el Museo hemos iniciado y proseguido nuestros trabajos de investigación con esta faceta del folclore aragonés que es el dance”. Según ha recordado el estudioso Joaquín Gaspar Ruiz, Mercedes Pueyo “ejerció de secretaria del Museo y trabajó como becaria, catalogando y realizando estrudios, cobrando 500 pesetas [tres euros de hoy] al mes”, y dice que la investigadora donó el chaleco de

La especialista emprende un viaje en el tiempo: “Durante la investigación me sucedió un poco de todo. He ido en bus, en bicicleta, en burro, a caballo, lo aprendí a montar en el pueblo de mi padre, a la par que tambíen aprendí a trillar. Me recuerdo saliendo de la Estación del Norte, en Zaragoza e iba a los pueblos. Llevaba un magnetófono, que me dejó el profesor Antonio Beltrán Martínez. Pesaba alrededor de 14 kilos. Escuchaba, registraba sonidos, transcribía textos. A veces, iba solo con mi bloc y un lápiz, y una infinita paciencia”.

Mercedes había estudiado piano y tenía facilidad para cantar piezas de distintas épocas. Dice que sus mejores informantes era el cura, el maestro y el médico. “Ellos, instruidos, eran mis mejores informantes, y en ocasiones guardaban el texto original, pero también podías encontrarte con gentes como el mayoral Juan Barrieras Pueo, el tío Juaner, que había escrito y recogido textos. Entiéndamee: entonces, apenas había teléfono, no había móvil, he recorrido kilómetros y kilómetros, y yo intentaba ser rigurosa y a la vez disfrutar”.

Parece que lo hizo. Su trabajo recogió más de 70 dances. “El dance es un espectáculo teatral y poético, con música y danza. Podría definirse, también, como un teatrillo crítico de la sociedad: las gentes del pueblo no tenía el ‘Hola’, pero podían pasar muchas cosas susceptibles de ser encerradas en el dance. Consta de varias partes: hay textos móvibles y otros fijos, por decirlo así. Se cuenta la historia del pueblo, y luego hay una parte de crítica o sátira, que apunta a las mujeres, a las que se les puede llamar de todo: puercas, zorras, o algo semejante, lamineras…”. Mercedes dicen que los dances los escribían y los bailaban los hombres, y que procederían de las danzas agrícolas de la Edad Media, sobre todo, a los que se han ido incorporando los palos y las espadas, “que aluden también a las danzas guerreras, a las rivalidades entre moros y cristianos”.

Mercedes distingue varios tipos de dance: en las pastoradas en el norte, esos diálogos entre el pastor y su rabadán, despojados de influjo árabe; si se baja hacia la depresión del Ebro, se ven luchas simbólicas entre el bien y el mal, de tono más suave, con raíces en la Edad Media y ecos de los reinos de taifas. Mercedes apunta otro detalle: “El dance es la música, que entra por los sentidos y le da coherencia a la función. En cierto modo, es el gaitero el director del espectáculo”. Mercedes Pueyo no era muy partidario de la presencia de las mujeres en el dance, pero claudica ante la realidad: “Bueno. Los dances eran masculinos, pero ahora son las mujeres quienes los mantienen y participan en ellos. Los tiempos cambian”, dice y sonríe.

Recuerda que el azar ha estado de su parte. Casi se había olvidado de su trabajo, pero un día, ante un mudanza de casa, descubrió todos los materiales de su tesis. “Más de 20 kilos. Folios, carpetas, archivos, carpetas, libretas, y la tesis doctoral completa. Me había olvidado de todo aquello. Decidimos mandarlo al Instituto Aragonés de Antropología. Y allí lo encontraron Joaquín Ruiz y Mario Gros, músico y etnógrafo. Gracias a ellos, mi trabajo ha tenido una nueva vida. Miro a Mario Gros, que ha hecho el precioso prólogo del libro, y pienso: ‘Para ser músico hay que ser sabio’. Y pienso también que, aunque he estado muchos años fuera de Aragón, jamás me he olvidado de esta tierra” dice, y revela: “Ya no querría escribir más de todo eso. Antes de morir, y ya no soy una niña, querría escribir una novela”.

 

06/06/2019 17:54 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

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