CLAUDIA PIÑEIRO, UN DIÁLOGO
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CLAUDIA PIÑEIRO PUBLICA EN ALFAGUARA
LA NOVELA POLICÍACA 'BETIBÚ'

Claudia Piñeiro (Burzaco, Argentina, 1960) ha llegado al género policial un poco por casualidad. En sus novelas, algunas tan conocidas como ‘Las viudas de los jueves’, que llevó al cine Marcelo Piñeyro, siempre aparecía un enigma, un crimen, una atmósfera de asfixia que le confería carácter a su escritura y que era como una segunda trama. Con ‘Betibú’ (Alfaguara. 2012), que presenta estos días en España, fue directamente al grano: quería escribir una novela de género sobre algo que le obsesiona: una situación límite como la muerte. “Hay otras situaciones límites, pero me preocupa mucho eso –dice a HERALDO-: esa tensión máxima en que a veces nos pone la vida y a continuación esa búsqueda, esa necesidad de decidir. A mí me gusta escribir desde el lugar en que vivo sobre el tiempo en que vivo. No pretendo ser crítica ni cáustica: intento contar lo que ocurre”, señala la escritora, que alterna la narrativa con el teatro y los guiones de cine. Añade: “Escribo sobre el mundo actual. Siempre digo que no hago libros de denuncia, sino que me gusta levantar las alfombras: ver lo que está oculto, lo que se nos niega, quiero saber qué pasa, y de golpe ya me veo en el lío. Y me gusta otra cosa: analizar la conciencia de la gente. Hablar de la condición humana. Mirar adentro”.
A veces, las novelas de Claudia Piñeiro, ensalzada por lectores como José Saramago o Rosa Montero, parecen reflejar el permanente estado de convulsión de Argentina. “De Argentina y de otros muchos países. Hay libros míos que están basados en crisis concretas de mi país, pero también hablo del caos y de las crisis de otros países. Hace poco me sucedía en Francia con ‘Las viudas de los jueves’: me decían que en el fondo esa novela era premonitoria, que el estado de cosas que cuento ahí se parece mucho a todo lo que está sucediendo en Europa ahora, en Francia propiamente”.
‘Betibú’ es una novela que refleja un panorama social corrupto a través de la investigación de un crimen: el potentado Pedro Chazarreta aparece muerto en su sillón, ensangrentado, con un cuchillo muy cerca y su botella de whisky. No se sabe muy si ha sido un suicidio o un asesinato: hace tres años apareció muerta su mujer en extrañas circunstancias y podría ser que alguien, tres años después, hubiese decidido vengarse. Chazarreta era un prestamista despiadado y opulento.
A partir de aquí entran en danzan varios personajes: el director del diario ‘El tribuno’, que decide convocar a la escritora Nurit Iscar, a la que él llamaba ‘Betibú’ porque se parecía a Betty Boop, y de la que estuvo enamorado; un periodista veterano que antaño era especialista en crímenes y otros delitos, y que ahora está orillado, y otro joven periodista que solo vive a través de Internet y de Google, hasta el punto de interrumpir su trabajo para ver una serie. “La novela es una reflexión del periodismo y su relación con el poder. Y es también la historia de dos métodos distintos: el periodista veterano, que trabaja en la calle y que tiene contactos en la policía, en los jueces y en los propios hampones. Y por otra parte está el joven periodista que piensa que todo está en internet. Se produce un choque y a la vez un aprendizaje recíproco: el mayor enseña mucho al joven y a la vez recibe mucho de él, en este historia donde hay otros aspectos sentimentales también”, dice Piñeiro. Al fin y al cabo, el director de ‘El tribuno’ rescata a una escritora que lleva dos años sin publicar. “No es que esté retirada de la circulación, ni mucho menos. Lleva dos años en silencio, escribiendo y pensando. Y hubo algo entre ellos. A mí me han pasado cosas como le pasan a ella: cuando se produce un crimen, me llama a menudo de la prensa para que imagine que puede estar pensando por la mente del criminal, cómo pudo haber pasado. Y yo jamás escribo: me parecería un poco frívolo. Además no tengo nada que decir”.
Claudia Piñeiro se confiesa “bulímica y caótica como lectora”. Dice que es errática en sus lecturas: sigue los consejos de amigos, de escritores o de libreros. Confiesa dos veneraciones: David Logde, “porque posee una ironía que me encanta”, y el Nobel Coetzee, “que siempre me pone en tensión, con sus situaciones difíciles y dramáticas”. A modo de cierre de su estética y de su novela, Piñeiro declara que el humor, incluso el humor negro, es muy importante en su obra. “Una cosa es un chiste, que lo oyes, te sonríes y lo olvidas. Y otra es el humor: te cuentan algo y te das cuenta que te ríes, luego te pones triste porque sabes que detrás hay un drama, y en el peor de los casos te quedas pensando. El humor me permite darle una vuelta a la situación más dramática, verla de otro modo”.

CUENTOS DE EUGENIA RICO

‘El fin de la raza blanca’ es el primero de los libros de cuentos que la escritora asturiana publicará en Páginas de Espuma. Eugenia Rico ha cultivado el género breve a lo largo de toda su dedicación a la literatura, encontrándose muchos de sus textos en antologías y publicaciones periódicas, así como en traducciones, que van desde el este de Europa a Estados Unidos. Dividido en tres significativas partes -Cielo, Purgatorio e Infierno-, el libro arranca con un estremecedor cuento que se mueve en el fino y desbocado equilibrio de una línea gris y se interna en un viaje interior asediado por el estupor, lo absurdo, la crítica y una única dirección hacia un destino que nunca llega.
La relación de pareja, de la piel y de la basura que unen a un hombre y una mujer, protagoniza la parte central de un libro como sala de espera al Infierno, en la que lo fantástico y cierta dosis de humor deja paso a la crueldad ejercida por el poder, aunque sea en nombre de la caridad y el amor: escenarios que van de la Primera Guerra Mundial a la Guerra Civil española escenifican la miseria colectiva e individual que se esconden detrás de cada conflicto. El libro llega a su recta final con dos deliciosas reflexiones de lecturas y universos literarios que gravitan en Eugenia Rico: Edgar Allan Poe y la literatura popular. Un libro que bucea en la tensión, la supervivencia, la presencia de la maldad, el amor corrompido; una mirada desnuda y sin treguas acompañada de la mejor escritura de Eugenia Rico, con su riqueza de registros que derivan en lo fantástico y el humor de tintes surrealistas, la sátira social o la crítica política. Y siempre la literatura sólida como meta última. Una gran escritora. [Nota de Juan Casamayor y su equipo de prensa de Páginas de Espuma.]
PEDRO BERICAT Y SU MUNDO

Pedro F. Bericat y STI ediciones
presentan
Respiración
(Condena a la felicidad)
Cuatro actos
72 páginas a color. Edición numerada de 100 ejemplares.
Libreto que reúne dos textos antiguos (Actos primero y tercero) y dos nuevos, Respiración es un panfleto contra todo y contra todos expresado en la prosa borborígmica y desorbitada característica del autor, que insiste en las claves ‑míticas, artísticas, personales‑ que conforman su universo personal.
El artefolleto incluye cinco páginas de obra gráfica y una Bibliografía esencial.
La presentación tendrá lugar tras la acción-performance que Bericat realizará en el marco de la exposición conjunta con Ricardo Calero y Luis Marco, Las flechas del amor.
Día de 23 de febrero, a las 20,00 horas. Galería A del Arte (C/ Fita, 19)
II SEMANA DE LA MÚSICA ARAGONESA

En la foto Gran Bob.
[Comienza, comenzaba en realidad el pasado viernes, 17, la II Semana de la Música Aragonesa con un conjunto de actuaciones y talleres. He aquí el menú, elaborado por los promotores de Aragón Musical]
La II Semana de la Música Aragonesa pretende desarrollar una serie de actividades con los objetivos de impulsar la escena musical aragonesa y a quienes la forman. Con unas actividades donde aparezca el sello Premios de la Música Aragonesa es más sencillo despertar cualquier tipo de interés hacia la escena y hacia el lugar en el que se produce cada actividad. Más atención mediática y popular hacia la propia gala de los Premios de la Música Aragonesa. Aunque el punto fuerte de los premios son los apoyos, tanto desde prácticamente todos los medios de comunicación aragoneses como del público, este es un punto que siempre hay que impulsar.
AGENDA DE LA II SEMANA DE LA MUSICA ARAGONESA
Proyección ininterrumpida de videos musicales en una pantalla gigante (Planta baja) El hilo musical del centro será una selección de grupos aragoneses.
Descripción de actividades
Javier Segarra
Javier Segarra, humorista y presentador del programa de Aragón Televisión ‘La Pera Limonera’, pre-estrena en el Centro Comercial Plaza Imperial su nuevo espectáculo siguiendo su estilo tan personal de fusionar humor y música en directo.
El artista, con más de 25 años de trayectoria profesional, volverá al Teatro Principal de Zaragoza durante los días 2 al 5 de marzo, para estrenar este nuevo espectáculo y como punto de partida de la gira que le llevará por todo el territorio aragonés así como la zona norte de España.
Javier Segarra consigue con el espectáculo “Pigmalión y Yo” tener una reflexión consigo mismo sacando a la palestra el Pigmalión interior que todos debemos llevar dentro, dejando claro que solamente hace falta desear con fuerza lo que alguien quiera conseguir, para acabar alcanzándolo. “El efecto Pigmalión”.
Un espectáculo de música en directo, con una banda compuesta por 7 músicos de 1er. nivel y dos voces femeninas, que apoyan en todo momento a Javier Segarra, con un repertorio de canciones conocidas por el gran público, apoyado con uno de los más innovadores sistema de iluminación en la actualidad, el video mapping.
Jorge Nebra. Taller: El mundo de los vídeos musicales. jorgenebra.com
“La Produccion audiovisual independiente aplicada en formatos musicales.” Como ha cambiado la industria del videoclip en los últimos tiempos y como poder desarrollar proyectos dignos con pequeños presupuestos.
Se lleva la categoría a mejor producción audiovisual en los XI Premios de la Música Aragonesa por su documental Tierra de Cierzo, sobre el panorama musical aragonés desde los 80. Director y productor cinematográfico. Inicia su andadura en el mundo artístico desde muy joven. Con 7 años comienza a realizar sus primeras fotografías. Tras postgraduarse en la Universidad de Zaragoza en técnicas de vídeo y TV, comienza a realizar sus primeros trabajos comerciales y cortos. En Madrid estudia en el Instituto Oficial de RTVE mientras continúa trabajando con diversas productoras estatales. En 1998 viaja a Cuba a la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños y se especializa en Dirección de Fotografía. A finales del año 2001 rueda Habanece, su primer largometraje de ficción. Posteriormente continúa desarrollando su labor como productor/director de cine y publicidad. Tras realizar varias series documentales nacionales como “El Camino más Largo” y “No pierdas el tren” para diversas plataformas digitales y numerosos video clips y spots televisivos, estrena a nivel nacional en IN EDIT 2010, “Tierra de Cierzo / Al Este del Moncayo”, esta vez un documental musical que a través de más de 30 entrevistas nos habla de la influencia y la historia de los músicos aragoneses a nivel internacional desde los años 80.
Charly Taylor. Monólogo musical. Charlytaylor.com
Sus monólogos valiéndose de un violín fueron de los momentos más destacados por público y prensa en los XI Premios de la Música Aragonesa. Este inglés, afincado desde hace 17 años en Zaragoza, forma parte del colectivo Monólogos para la Beneficiencia y realiza multitud de shows distintos, personalizados y, a veces, con fórmulas de improvisación en interacción con el público, por Aragón y por el resto de España.
Chechu Martínez de Estudios Séptimo Cielo.
Clinic sobre en qué consiste exactamente grabar un disco. septimocielo.es
Regenta Estudios Séptimo Cielo desde hace prácticamente una década en la que ha grabado a parte de los mejores grupos de Zaragoza. Además, da clases en el Conservatorio de Zaragoza e imparte talleres y clinics en diferentes puntos de España.
Carlos Hollers, DJ. carloshollers.com
El DJ aragonés, desvelará los secretos de su profesión. Charla de cómo ser un DJ. Taller en el que se muestra como ser un DJ con sesión en directo y formativa.
Gran Bob.
Concierto. Canción de autor actual.
Líder de The Seaphones y parte del grupo Vinos Chueca, Roberto Artigas ha sorprendido a propios y extraños con este proyecto en el que conjuga canción de autor con pop y rock. Acompañado por un elenco de excelentes músicos ha editado varios discos y unos vídeos que no pasan desapercibidos.
Maríaconfussion. Concierto. Música de raíz para todos los públicos.
myspace.com/mariaconfussion
Compañera de Carmen París, junto a Ludmila Mercerón, en su grupo Entre Nos y Otras, tras muchos años de camino musical, María Pérez Collados se una al pianista Faustino Cortés dando lugar a Maríaconfussion. Durante estos años de viaje han recorrido diversas músicas y han compartido con distintos intérpretes.
De todo lo experimentado surge esta fussion-confusión con la que juegan en su nombre. Levantan edificios pequeñitos que son sus canciones, en las que siempre esperan que haya una ventana para que la gente se asome, para que la gente se ría, o se emocione y también para que se ponga a bailar. Llevan detrás todo lo vivido, lo estudiado, lo interpretado, lo escuchado…
Esparatrapo. Concierto con una guitarra acústica y dos voces. Versiones de clásicos de la música aragonesa. facebook.com/esparatrapo.stnc
Serán los que den la bienvenida con su música, desde la entrada del Teatro Principal de Zaragoza, a los asistentes a la gala de los XIII Premios de la Música Aragonesa. De Héroes a Amaral pasando por Más Birras. Todos los clásicos más conocidos del panorama musical aragonés están en el repertorio único de Esparatrapo. Las canciones que nos han acompañado en nuestras vidas, llegan ahora de la mano de los hermanos Emperador revisitadas en un formato acústico e interpretadas a guitarra y voz, apostando por la música en estado puro. Sin Trampa ni Cartón.
Una Noche con la Reina. Versiones de Queen a voz, guitarra y piano.
Cristian Baquero es un joven pianista, guitarrista y cantante Zaragozano, en el espectáculo le acompaña un guitarrista Jorge Bermejo, que también realiza coros… Un repaso de manera acústica, íntima y personal de lo mejor del repertorio de unos de los mejores artistas de la última década, en el 20 aniversario de su muerte, víctima del sida. Freddie Mercury líder de Queen, fue sin duda el espejo donde se han mirado miles de músicos de todo mundo.
Pepín Banzo. Música y humor. pepinbanzo.com
Su actuación humorística correspondiente a los XII Premios de la Música Aragonesa fue la sorpresa de la noche. Conocido por sus intervenciones habituales en After Sun y Dándolo Todo, ambos programas de Aragón Tv. Realiza más de cien actuaciones al año en todo tipo de escenarios y toca en multitud de propuestas musicales.
Juako Malavirgen. Monólogo musical. malavirgen.com
Tiene un Premio de la Música Aragonesa en sus haberes y ha actuado en dos ocasiones en sus galas con mucho éxito. Monologuista, cantautor, actor cómico, guionista para televisión y lo que se tercie. Lleva desde finales de 2004 haciendo reír a media España con sus sátiras musicales. Durante su show mezcla monólogos y canciones para dar forma a un espectáculo de humor plagado de situaciones absurdas, guiños al público y, sobre todo, mala virgen. Ha realizado unas 600 actuaciones entre Cataluña, Madrid, La Rioja, Navarra, Castilla y Euskadi, con la capital maña como centro de operaciones, le avalan. Durante estos años ha sido finalista del prestigioso Concurso de Cantautores Horta- Guinardó de Barcelona (2008) y del certamen de monólogos Cerbuna Comedia de Zaragoza (2006). Ha grabado dos discos: Lengua luenga (elegido “mejor disco autoeditado” por el público en los Premios de la Música Aragonesa, entre 20.000 votos) y Nuevas Pendencias, de reciente publicación.
SAN JUAN, 2- GARRAPINILLOS, 1 (Jesús)

EL GARRAPINILLOS PIERDE
Y PIENSA EN MARIVÍ GARCÍA CALVERA
San Juan de Mozarrigar, 2 – Garrapinillos, 1 (Jesús Ángel)
El Garrapinillos ha jugado hoy en San Juan de Mozarrifar ante un equipo que se ha colocado, poco a poco, en la parte alta de la tabla. Posee un buen campo; hoy, como el domingo pasado, soplaba un viento infernal. Teníamos un deseo: a Mariví García Calvera acaban de hacerle una operación de páncreas en Barcelona y queríamos dedicarle la victoria. Mariví es la mujer de uno de nuestros capitanes: Jorge Blasco. La operaron el sábado de urgencia y ahora está en reposo; Jorge, por ello, era una de nuestras bajas. Y a esa se sumaron otras: entre ellas, la más inesperada y dolorosa ha sido la de Enrique Romero. Hemos tenido que recurrir a otro juvenil: Jorge de Miguel, que ha jugado de central con un comportamiento ejemplar.
Durante la charla táctica hablamos de muchas cosas: de mentalidad, de trabajar mejor el robo de balón, de combinar más en el centro de campo, de la tensión defensiva, etc., y glosamos el fútbol y el talento de Cristiano Ronaldo: un deportista impresionante, ambicioso, con carisma, con voluntad ganadora y con una ciega confianza en sí mismo. Formamos así, con otra alineación absolutamente inédita: Sergio Calvo; David Mateo, Jorge de Miguel, Jorge Beltrán, Dani Pekerul; Jesús Ángel, Diego Rodríguez, Kike Alcubierre, Alberto Luna; Jorge Rodríguez y Eloy Mateo. En el banco se sentaron Luis Romero, que hoy tendría que maniobrar de delantero centro, y así lo ha hecho, y tres jugadores lesionados o con molestias: José Antonio Mochales ‘Pitu’, Javier Lacabe y Alberto Sancho; ninguno de los tres ha jugado.
El partido empezó estupendamente. El Garrapinillos, impelido por la sobriedad y por el viento, se adueñó del partido. Al menos con mucha nitidez en la primera media hora: a lo largo de la primera parte remataron a gol Eloy, Diego, Alberto, Beltrán y Kike. El equipo dio la cara y jugó con mucha seriedad en todas las líneas: con seriedad, con entrega y con tensión. El San Juan, hoy ellos han sido los rojillos, intentaban irse hacia arriba, y profundizó con peligro por la banda derecha, en dos o tres ocasiones. Aún así, el Garrapinillos seguía buscando el gol de todos los modos: al contragolpe, de falta, de jugada elaborada, desde el córner. Y serían los locales quienes abrirían en marcador: en un despiste defensivo de marcaje, tras el saque de una falta, un adversario recibió solo en el punto de penalti, remató con la izquierda y otro compañero aprovechó el remate. La suerte se había puesto de parte de los locales.

No hemos hecho cambios. No estaba la fiesta para ello. Y en la segunda parte, a pesar del vendaval en contra, el Garrapinillos se adueñó del partido, trianguló, generó llegadas y en una de ellas, tras otro despeje fallido de la defensa local, llega el balón a Jesús, escorado hoy hacia la derecha: soltó un trallazo nítido. Era el empate.
A partir de ahí los elementos –naturales y humanos- se conjuraron contra el Garrapinillos. En una escaramuza, Eloy (el jugador que antes pierde los nervios: los rivales lo saben y él cae casi siempre, a pesar de que hoy llevaba el brazalete de capitán) es expulsado. Y en medio del intento de agresión, Jorge Rodríguez acude a poner paz. Nunca mejor dicho: paz, intentaba evitar agresiones. Y el árbitro le saca la tarjeta roja. De golpe, antes del minuto veinte el Garrapinillos se queda con nueve. No ha habido agresión alguna ni razón para la expulsión.
El San Juan se lanzó a por la victoria. Ahí el partido, disparejo, se volvió vibrante. De una hermosa intensidad. Se jugó de poder a poder todo el rato. Unos querían y no podían; otros se defendían e intentaban estirarse, y a veces se lograba con una internada de Diego o de Jesús, con un desborde de Luna... Y en esas andábamos, con más de media hora cumplida cuando David Mateo saca un balón del área pequeña en disputa con un rival: el toque de balón fue claro y limpio, un ejemplo de anticipación. El colegiado señala penalti, y uno de los jugadores del San Juan marca el 2-1.
El partido no acabó ahí. Ellos tenían superioridad numérica y la fortuna de cara. Pero el Garrapinillos trabajó hasta el final, con sus nueve jugadores; David Mateo dejó su sitio a Luis Romero, que se colocó en la vanguardia del ataque. Hubo alguna ocasión, no todo la clara que habíamos soñado. El resultado no fue excesivamente justo y las circunstancias del choque más bien escabrosas. Además, hemos perdido a Eloy para varios partidos (era nuestro máximo goleador con diez; hemos perdido para toda la temporada ya a Óscar Cambra por rotura de ligamento cruzado), a Jorge Rodríguez, al menos por uno, y a Dani Pekerul por acumulación de tarjetas. Y quizá a alguno más, que ha decidido borrarse...
Nuestro partido, más allá del resultado y de las circunstancias del choque, ha sido extraordinario. Lo digo en serio: espléndido. Sólido, intenso, muy serio en todas las líneas. Utilizo otro adjetivo: ha sido un partido emotivo y emocionante. No hemos podido dedicarle la victoria a Mariví, pero seguro que hoy estaría muy feliz y orgullosa de sus chicos, de sus futbolistas del barrio.
Las cosas no pintan bien para nosotros. Fuimos los líderes de la primera vuelta, y en los últimos cuatro partidos solo hemos obtenido un empate: ni es normal ni se ajusta a nuestros méritos, pero las cosas vienen así. Ahora miramos, con estupor y con la sensación de que nos persigue un maleficio, a dos equipos que nos han tomado la delantera: el Anento A Mesa Puesta, más líder, y el Salvador. A ambos les ganamos a domicilio en la primera vuelta. No voy a destacar a ningún jugador especialmente: el rendimiento ha sido unánimemente bueno.
La Liga sigue y, de nuevo, la semana que viene volveremos a ensayar otra formación. [En la foto, Mariví García Calvera: la mujer que ha sido operada de páncreas en Barcelona el sábado.]
EL VIAJE AMERICANO DE MARÍA Y SERGIO

La escritora y periodista Paula Figols publica esta crónica en su estupendo blog: ‘Cuadernos de todo’: la narración del viaje americano, en bicicleta, de su hermana María y de su compañero. Tomo de su blog esta foto: la foto de la felicidad en bicicleta tras el retorno. Dice Paula: “Su vuelta después de un año pedaleando por América está siendo muy emocionante y con muchas historias que contar.
Hoy escribo de ellos en mi blog:
http://cuadernosdetodo.wordpress.com/2012/02/19/8-317-kilometros-y-un-ano-despues/
Y te mando el suyo:
8.317 kilómetros y un año después
Por Paula FIGOLS
Los ciclistas ya han vuelto a casa. María y Sergio acaban de volver, tras recorrer pedaleando 8.317 kilómetros en América (y unos cuantos más en España desde que aterrizaron en Bilbao). Empezaron en marzo de 2011 en Argentina, y siguieron por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica. En su blog de slowcicle (muy interesante y con fotos muy bonitas, para los que no lo conozcan) hemos ido siguiendo su pista: desde sus primeras pedaladas por las sierras de Córdoba, los Andes, el desierto, sus pinchazos, su mate, sus jugos, sus compañeros de viaje, el Titicaca, el Machu Picchu, nadando con tortugas en las Galápagos, la guerra del agua en Cajamarca (Perú), la Navidad en Colombia, la aventura en el Independence, el barco ‘pirata’ que les llevó de Colombia a Panamá…
El reencuentro en Zaragoza ha sido muy emocionante. Primero vino un día María a la puerta del Heraldo. “Abajo hay una chica que se parece mucho a ti, más alta y más morena”, me dijo un compañero. Bajé de tres en tres o de cuatro en cuatro los escalones y nos dimos un abrazo que llevaba guardado un año. Después, María y Sergio quisieron dar una ‘pequeña’ sorpresa a la familia. Y aparecieron ayer en la comida familiar del cumple de las mellis. Aún se oyen en nuestra plaza los gritos de emoción de madres y tías y demás familia. “¿Pero no estabais en Costa Rica?”, preguntaban las chicas un poco alucinadas por el alboroto. Han vuelto más altos, más guapos, más morenos, más delgados. Y con muchas historias que contar.
Seguro que su proyecto de slowcicle continuará. Me gusta el lema que encabeza su blog:
“La vida es como andar en bicicleta. Para mantener el equilibrio tienes que seguir moviéndote” (Albert Einsten).
JESSIE MANN: MODELO Y PINTORA
LEN PRINCE: LA NUEVA JESSIE MANN, LA PINTORA Y MODELO

Hace algunos años, Jessie Mann fue retratada por su madre Sally Mann, una extraordinaria fotógrafa, que hizo un álbum familiar con sus tres hijos desnudos. Fue acusada de pornografía infantil: eran retratos de una delicadeza extraordinaria, en los que se rendía homenaje a la pintura y meditaba sobre la fuerza de los rostros y la ambigüedad de la inocencia. Ahora, Jessie Mann se ha convertido en modelo y una estupenda pintora. Como modelo fotográfico ha posado mucho para el fotógrafo Len Prince, que también ha retratado a Penélope Cruz o Drew Barrymore, por poner ejemplos concretos. Sus trabajos sobre Jessie Mann son muy curiosos: ahí está el desnudo, la fuerza del cuerpo, la insinuación erótica, la provocación, el talento de actriz. He aquí una de las fotos de Jessie Mann, realizada por Len Prince.


Len Prince, a la manera de Man Ray.



Jessie Mann como pintora matérica.

JORGE GAY EXPONE EN BILBAO

LA NIEBLA DE LOS SUEÑOS. JORGE GAY EN BILBAO
El pintor Jorge Gay expone en Bilbao, en la galería de Juan Manuel Lumbreras desde el miércoles 23 al 30 de marzo. Jorge me envía tres textos escritos por él sobre la muestra.
1
La exposición consta de 18 pinturas y 17 dibujos al carbón y técnica mixta, con medidas que oscilan entre 255 x 300 cm y 33 x 41.cm
Estas obras son continuación de la exposición realizada en Madrid titulada 'Los ojos del corazón' y dedicada a todos cuantos a lo largo de la historia, emprendieron un largo viaje para ir al encuentro de algo. Una metáfora que expresa la búsqueda que a lo largo del tiempo hicieron los músicos, los pintores o los poetas…Un recuerdo a todos los que llevaban su interior cargado de pasado y soñaban con hacerlo futuro. A cuantos pensaron que la belleza reside en los ojos que la contemplan y se sentían capaces de encontrarla y definirla de nuevo. El fruto recogido en ese viaje eran los peces: si en esa travesía nuestros ojos quedaron agotados, cansados o ciegos, hagamos como Tobías, frotémoslos con la hiel de esos peces para poder volver a ver, recuperar la ilusión y seguir la búsqueda.
'La niebla de los siglos', exposición que se inaugura en Bilbao, muestra la continuación de ese camino, con el deseo de afirmar que más allá del cansancio, más allá de los ojos agotados del corazón, la pintura sigue viva y sirve todavía como gesto expresivo; una actitud con la que siempre podremos explicarnos el mundo.
El pintor se acerca a la realidad entresacando los hilos que la tejen. Con ellos levanta el andamio donde sujetar el anhelo que sueñan sus ojos. La pintura no es una manera de mirar, la pintura construye. Igual que el músico detiene el tiempo, lo ordena y da forma al sonido, el pintor con esa trama de hilos elegidos, armoniza la nueva mirada y vuelve a construir el mundo.
Pintar es andar hacia la luz. La luz que me envolvía y me cegaba el verano de 1959 cuando por primera vez se me descubría la pintura.
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1959
Nada hay más deslumbrante que el verano ni más fascinante que sus horas y sus días largos. Nada que embelese más que la caída lenta de sus soles.
De entre las brasas de ese incendio salisteis. Veníais de tiempos remotos, con el balanceo musical del pasado, cruzando la niebla de los siglos. Erais cuerpos ganados a la nada y usurpados al caos.
Os construyó Angélico, Cimabué o el Giotto. Crecisteis en Venecia, en París, en la Sevilla ambigua o en el Berlín helado. Sois la pasión, la impávida belleza turbadora, el fruto del origen que vive en la inocencia, la verdad innombrable de la emoción.
Sois seres cincelados en oro. No vivís el momento: os hicieron para la eternidad.
Llegasteis a mí el verano de 1959, cuando se achicharraban los campos y las cigarras cantaban al fuego.
Como fuego de verano invade la pintura.
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LA NIEBLA DE LOS SIGLOS
Te veo en las ventanas de la luz,
en los párpados negros de los días,
entre la niebla densa de los siglos,
en la ardiente tiniebla
y la sombra del fuego.
Te veo cuando asoman
tus ojos y me llaman
desde el rincón humilde de tu vuelo.
Sigo viva, me dices,
en Lascaux, en Fayun
y en los muros de Arezzo.
Sigo viva también,
como un sueño colgada,
en los museos oxidados del mundo.
Vamos juntos, te digo,
del destello de tus huesos me alimento.
Aún te escucho cuando vienes a mí
y me invade tu brisa inalterada.
Sigue viva, os digo.
Jorge Gay
Zaragoza, enero 2012
JUAN ANTONIO TELLO: 3 POEMAS

Juan Antonio Tello y traductor de poesía, de autores franceses, especialmente de Boris Vian, de quien está a punto de publicar su 'Poesía completa' en el sello Renacimiento. Dueño de una lírica personal, de indagación, me envía tres poemas inéditos de su nuevo libro: 'Umbrales de Rimbaud'.

1
Ô sorcières, ô misère, ô haine,
c’est à vous que mon trésor a été confié!
Soy el monstruo de mí mismo
y no sé cuál es la verdad,
en el parto de los abismos
robo la magia de la vida a puñados,
danzo en el vértigo
como sin alma la ceremonia
de la identidad
que crepita en el umbral
de cada palabra,
camino pájaros y ladro perros
como aquel paseante,
ya sin sus ojos,
que persiguió visiones,
nuevos rumores,
sin duda he muerto
y no hay paisaje que contemplar.
2
Quant au monde, quand tu sortiras, que sera-t-il devenu?
En tout cas, rien des apparences actuelles.
Yo es otro,
cuervos rojos
se dispersan y reúnen
en los versos de Rimbaud
y se abaten sobre mí
con sus picos de hueso.
Flores árticas
(no existieron)
en esta fiesta de invierno
donde crecen,
en la danza de mis ojos,
en el baile y el cortejo,
en la obra que devora
de umbrales los vientos fríos.

3
Qu’il vienne qu’il vienne
Le temps dont on s’éprenne.
El tiempo fluye en nosotros.
Inútil resguardarnos de tanto olvido.
Vuela y lentamente anida en nuestro interior.

*Las fotos son de Marcel Bovis.
'LAURA NO DESERTO' DE ANTÓN RIVEIRO COELLO: UN FRAGMENTO

Antón Riveiro Coello, por Simón Balvís.
Antón Riveiro Coello es, desde hai anos, un dos narradores galegos que mais admiro. Non quixo o azar que nos atópasemos nunca. A petición miña, acaba de enviarme un fragmento da súa novela novela, ‘Laura no deserto’ (Galaxia), quizáis a mais longas das letras galegas. Riveiro é un narrador poderoso, de alento, criador de personaxes, de situacións, de atmósferas e dunha mirada de novelista.

A SEDE
Extracto de 'Laura no deserto'. Galaxia. 2011.
Por Antón RIVEIRO COELLO
Os ollos de Ivonne foron o primeiro aviso da túa cesión. Apenas un escintileo e deuche arrepío sabéreste carne. A súa inocencia espiu o teu pensamento e puxo ás claras esa fortaleza que crías ter endurecido nos cárceres e na crueldade dos interrogatorios.
Si, o teu máis grande orgullo —e a túa maior sorpresa—, seguía a ser a túa capacidade de resistencia en Saint Michel, o non teres delatado os compañeiros, sobre todo a Lucien, que te quería e che dera todo, mesmo un novo sentido á túa vida. Alguén te avisara de que a tortura da Gestapo era tan atroz que todos, mesmo os guerrilleiros máis afoutos, acababan por cantar; como moito, podían aguantar un chisco máis para que os camaradas tivesen tempo de fuxir antes de pronunciar os seus nomes. Se cadra foi esa confidencia a que te preparou para non defraudares a Lucien e seres quen de pagar co corpo o silencio. Velaí unha dolorosa proba de amor. O teu propio corpo nacendo dentro de ti, facéndose consciente na dor, alí, na escuridade fría daquelas paredes que te esmagaban, cos ouvidos encetados despois de che afundiren a cabeza na auga noxenta da bañeira, sen saberes o que acontecera co grupo. Si, coidabas que pagara a pena. A túa resistencia limpárache a conciencia e axudaba a aturares non só a dor brutal das xunturas escordándose, abandonando as súas cavidades, senón tamén a cobiza untuosa dos dous alemáns que uliscaron o teu nu, coma cans en celo, antes de te violaren sen te soltar do gancho do que te tiñan pendurada pola esposas. Lembras ben os momentos posteriores á tortura, cando te deixaron na cela e sentiches o alivio da cabeza saíndo dese corpo magoado no que os ósos semellaban ferros candentes a te queimaren por dentro.
Ficou gravado no teu cerebro o rastro pracenteiro de perderes o si, fuxindo de ti mesma coa vitoria nos beizos. Mais agora xa non era o mesmo e o vagón acababa de ser un ensaio anticipado do que che agardaría despois. Nas estreituras desa improvisada cela andante, fuches consciente da túa debilidade. E o peor non foi o pudor nin a sucia promiscuidade, nin a fame, nin a pestilencia, nin a descomposición dos corpos dos mortos que non aturaron as condicións da viaxe; foi a sede, esa sede furiosa pola que neses intres desesperados serías quen de matar, a que axiña te reduciu e te converteu en cousa, en animal case espontáneo.
Si, Ivonne, a moza que tanto te admiraba, que era coma unha irmá pequena e aínda non sospeitaba nada do que lle ía acontecer á criatura que levaba dentro, viuno nos teus ollos, eses mesmos que ti viches reflectidos nos seus. Aí estaba o teu desexo violento, un obxectivo que che fixo esquecer a agonía de Isabelle Dupont, a mestra parisiense que che contou a súa vida cunha paixón agonizante e á que lle apañaches as pertenzas: a pulseira de ouro, a sortella que lle regalara o seu noivo e ese par de zapatos cos que despois soñarías cando os pés, envoltos en farrapos, se enchoupaban de pus e do sangue das feridas abertas e podres.

Ivonne procuraba en ti unha explicación, mais de ti xa desertaran todos os afectos e só te guiaba a vontade de beberes. A lingua soldábase ao ceo da boca e un anel candente esganábache a gorxa. Só o deserto, no que nunca estiveras, debuxábase na túa dor: un deserto de fantasía, doméstico e inexplorado, coma o das dunas de Corrubedo, ao que algunha tarde de verán adoitabas ir en bicicleta con Máximo. A morte coma compañeira e ti querendo esquecer a sede, rebozándote na area, tan libre coma as gaivotas que espertaban a túa alegría e che lembraban que detrás desas dunas abandonadas estaba o mar, si, o mar, ruxindo na túa cabeza coma un axóuxere.
Que triste ver así a Ivonne, coma unha cadeliña fiel, resistíndose a crer que xa non eras ti a que tremelicaba de cobiza e rabuñaba as táboas coma un mico acurralado. Querías ser a primeira e non facías caso ás palabras tristes desta amiga que che falaba cun ton que era unha mestura de reproche e desconcerto. Ivonne, coitada, que non era consciente da súa condena e levaba unha faixa ben apertada para agachar o seu estado, que estaba alí máis por un azar amoroso que pola súa participación efectiva na Resistencia, foi quen de te ver por dentro, e colleu un medo insuperable coma se unhas gadoupas xurdisen das cuncas dos teus ollos. E si, cando o tren parou e se abriu a porta, fuches na cabeceira porque a sede seguía a arder en ti dun xeito tan físico que nin sequera pensaches nos mortos amoreados no recanto do vagón, xusto no lugar onde faciades as vosas necesidades, nin colliches a man de Ivonne para non perderes unha referencia. O que che importaba agora era saciar a túa maldita sede.
A mala noticia foi que, ao baixardes do tren, non era precisamente auga o que vos esperaba senón a rabia común de cans policía e soldados alemáns das S.S. que vos fixeron formar e aliñaron os vosos medos nunha selección de xénero que realizaba un home louro e alto coma un fungueiro. Coa fusta na man, a xeito de batuta, mandou os homes a un lado e as mulleres a outro. Endexamais te abandonaron as queixas adoecidas desas familias que se separaban coa sospeita da perda: mans entretecidas, bágoas coma lámpadas, laios, amores rotos... Nese altura mesmo te alegraches de estar soa e non ter que apandares coa carga dolorosa dunha despedida. Todo o que eras ía contigo.
Os homes foron diante e as mulleres tivestes que agardar na estación durante media hora, que se fixo eterna, sobre todo, cando vistes como aqueles presos de raias amoreaban nas carretas non só os mortos que ficaran nos vagóns senón tamén todos os enfermos e moribundos que non tiñan forzas para baixar. Despois, en ringleiras de a cinco, metéronvos por un bosque de piñeiros e foi daquela cando te decataches de que Ivonne, que acababa de encetar os dezaoito anos, quedara un nada atrás, arrepiada máis polo teu rexeitamento que pola impresión violenta de ver aqueles alemáns armados que vos empurraban con voces guturais que semellaban metralla. E a pobre deu en chorar mentres ti ías diante porque crías que iso che daría dereito a beberes a primeira. Ollabas cara a atrás e alegrábaste cando vías como as máis vellas e as máis febles caían escadriladas pola dureza da viaxe e porque se resistían a abandonar as pesadas equipaxes nas que traían a agonía das súas pertenzas, unha última e desesperada decisión. Mais ti, que viñas do cárcere, non tiñas nada e non puideches caer no lazo dos alemáns, que, dun xeito renarte e sibilino, animaron a todos a levaren os obxectos de valor porque iso non contraviña as ordenanzas.
Esa sede escrava foi a túa derrota moral e axudou a esqueceres a Ivonne, que, como estaba un chisco grosa, era un lastre que che impedía o avance. Mais o camiño foi longo mesmo para os cans, e a sede apenas che permitiu reparar nesa aldea que, coma unha aparición ostentosa, xurdía nunha calva do bosque, coas súas casiñas axardinadas, as cortinas nas fiestras, a praza e a agulla dun campanario que se empoleiraba por riba dos tellados coma un xoguete de cartón pedra. Aínda tiveches tempo de ver algunhas persoas que ollaban para vós con indiferenza, vestidas con mudas de domingo e gozando dunha vida tan normal... Pero ti esquecíchelas nun ai porque querías chegar canto antes ao destino no que con certeza vos estarían a esperar con baldes derramados de auga fresca. E, de súpeto, a non máis de douscentos metros, diante dos vosos ollos perfilouse aquel lago no que dúas barcas estaban amarradas a un peirao de madeira, si, ese lago en que, moito tempo despois, nunha luminosa mañá de primavera, te bañarías núa, sen che importar a ollada dos soldados americanos que, dende a beira, buscaban no teu corpo a saudade dos seus amores afastados e incertos. Ese lago foi para ti coma a visión inequívoca dun oasis. Case sen seres consciente do pulo do teu desexo brutal, desprendeuse a lingua do ceo da boca e rompiches a fila na procura das súas augas. E foi un golpe enteiro nas costas o que deseguida te debruzou no chan e che fixo crer que xa nunca serías quen de te erguer. Ivonne e mais esa vella miúda tan elegante, que ficaran lixeiramente atrás, foron as que te axudaron a te incorporar e a pores a carne a recado dos cairos asexantes dos cans. Precisamente elas as dúas tendéronche a mesma man que a túa sede lles negara. Si, a pobre Ivonne, que confiara en ti todo o seu futuro e descoñecía o alcance da súa desgraza, e madame Fontaine, unha aristócrata refinada que era das poucas que se desfixera sen trauma da súa equipaxe e das súas alfaias porque sospeitaba que esa opulencia, á parte de inmoral, de nada lle serviría diante da furia dos alemáns.
O lago, pois, ficou atrás coma unha frustración e a dor das costas fixo que esqueceses por un intre a sede adoecida.
Cando por fin chegastes á muralla custodiada por sentinelas, unha porta inmensa abriuse diante de vós e puidestes ver as entrañas do mundo que vos agardaba. Unha pequena orquestra de corda, formada na súa meirande parte por mulleres, estaba a interpretar unha composición de Bach que recoñeciches decontado porque ti tamén a sabías tocar no piano. A música amorteceu a impresión de veres todos aqueles barracóns e aquela outra praza pola que varias mulleres, vestidas con farrapos raiados, empurraban carretas ateigadas de area. E facíano, alleas á vosa presenza, coma se algo lles impedise ollar para outro sitio que non fose o chan e o débil avance dos seus pasos. Mais ti non te facías preguntas por esa extrema delgadeza nin pola órbita desmesurada dos seus ollos nin a vellez prematura; o único que che preocupaba era beber, saciares a sede noxenta que estaba a che secar a alma e a te converter nunha animalia. E non, non vías a Ivonne, que buscaba nos teus ollos a resposta e só achaba neles o fulgor salvaxe de algo descoñecido. E volviches ser das primeiras en te enfrontares á selección que facía un oficial e alegrácheste de que non te puxesen coas vellas nin coas nenas porque ti preferías traballar no que fose con tal de que a sede desaparecese. E, malia os berros esgazados das familias, viches médicos con material cirúrxico e ambulancias. Iso deuche esperanza e deixácheste levar polos empurróns de varios soldados que vos meteron nunha especie de almacén no que había unhas duchas. Si, aí abríuseche o mundo, e a lingua volveu desapegarse do forno da boca. Mais o primeiro que ouviches foi a orde de vos espirdes, algo que provocou un murmurio unánime de protesta que axiña se esvaeceu porque un dos soldados botou man da culata para lle escachar o cranio a unha presa polaca que se arrepuña contra el.
A ti non che importou tanto ficar en porrancho porque precisabas beber e fuches das primeiras. Mesmo che amolaba o xeito teimudo co que moitas se amarraban ás últimas pertenzas xa que iso demoraba o intre de te meteres debaixo das duchas. Un soldado non deixaba de indicar en diferentes idiomas que ese número que vos daban valería para recuperardes todos eses bolsos, xoias, reloxos, roupas e demais obxectos que varias presas amoreaban en carretas. E non, non o memorizaches porque ti xa non tiñas nada. Agora estabas tan concentrada no desexo da auga que case non recoñeces a curva núa e perigosa do ventre de Ivonne nin a pelica enrugada de madame Fontaine. O teu corpo estremecía, non de medo nin de vergoña, senón de cobiza. Mais a espera aínda ía durar un pouco máis.
Primeiro entrastes nun cuarto onde vos deitaron nunha mesa de madeira, e alí, mentres os soldados facían comentarios obscenos, cacheáronvos intimamente nun exame oral, rectal e vaxinal. E si, doeuche un mundo a inxección que che puxo unha rusa na vaxina, e ficaches un bo anaco dobrada no chan sen te poderes pór de pé. Cando o fixeches apareceu un oficial alto, e realizou unha nova escolla entre as que tiñades o pelo louro. Sen saberes aínda por que, deuche no corpo que acababas de ter sorte cando te puxo nun aparte con outras louras que, coma ti, libraban de ser tosquiadas. Nesa altura, mentres varias mulleres enchían co pelo grandes sacas, ti estabas tan fóra de ti que mesmo agoiraches que ese privilexio de non seres rapada estaba relacionado co feito de entrar das primeiras na ducha. Mais non foi así porque os soldados amosaron as ferraduras e deron en meter aos golpes unha primeira remesa de corpos espavorecidos. Iso si, cando che tocou, algo moi semellante ao pracer agromou no fondo de ti. E abriches a boca tanto que mesmo esgazaches os beizos secos, pero fuches das primeiras en probar a auga insalubre que escorregaba por dentro e fóra do teu corpo. O desexo levárache o sentido e nese intre gozoso non te decatabas de que estabas a rabuñar e empurrar compañeiras que che querían disputar a auga e o espazo. Allea aos insultos, aos golpes que te mallaban, ao tremor dos corpos, á angustia da pobre Ivonne, que, grazas á súa gordura, conseguira agachar o seu embarazo, só che importaba ese líquido que entraba en ti coma un aloumiño e anulaba a dor antiga e insoportable da sede. Foi un pouco despois, naquel cuarto no que vos daban zapatos desaparellados e pezas de roupa recia e miserable, cando a ollada inculpadora de Ivonne te volveu carne de novo e che fixo ser consciente de todo o que acontecera. Desta volta tomou conta de ti unha vergoña tan física e dolorosa que nun alustre soubeches que algo dentro de ti morrera para sempre.
ILUSTRAR EN LA ERA DIGITAL

MAX, ARNAL BALLESTER Y ISIDRO FERRER
DEBATEN EN EL JOAQUÍN RONCAL
Tertulias Gráficas y FADIP lanzan una nueva convocatoria para hoy
jueves, 16 de febrero, en el Centro Joaquín Roncal, Sala 1 a las 19:30.
Os proponemos una mesa de debate a la que no podéis faltar. (Este espléndido retrato del Diseñador Isidro Ferrer es de A Photo Agency y Colectivo Anguila).
FADIP organiza, esta vez en Zaragoza, y con la colaboración de Tertulias Gráficas, la mesa redonda “LOS RETOS DE LA ILUSTRACIÓN EN LA ERA DIGITAL”, mesa de debate centrada en las nuevas perspectivas que se abren ante los ilustradores, con el fin de aclarar, de arrojar un poco de luz sobre el desconocimiento, la incertidumbre, los nuevos problemas que traen consigo los medios y los soportes digitales. Para ello reúne a tres grandes profesionales del sector. Max, Arnal Ballester e Isidro Ferrer nos transmitirán las conclusiones que se redactaron en el último informe del Observatorio de la Ilustración, informe que se editó con el fin de “crear una herramienta para situarnos profesionalmente en el siglo XXI, una base para la reflexión sobre los problemas que tenemos que resolver ante los nuevos retos”.
Max, Arnal Ballester e Isidro Ferrer son tres de los ilustradores más significativos del panorama nacional e internacional. Referencia indiscutible para ilustradores de generaciones posteriores no sólo por la calidad de sus obras sino también por su compromiso con la profesión. Moderará la mesa Carlos Velázquez, profesor de Diseño e Ilustración de la Escuela de Artes de Zaragoza.
PEPO PAZ: HECHIZO DE INFANCIA

AMELIE GALUP: RECUERDOS DE UNA
INFANCIA EN CARRETILLA
La infancia es el reino de las maravillas. Cualquier pequeño gesto puede convertirse en una aventura inolvidable. De niño me fascinaban los carretillos, las carretillas. A veces teníamos uno en casa, a veces los traían los albañiles. Y uno de aquellos juegos tan elementales como el viento era cuando un mayor te daba una vuelta. He visto esta foto de Amelie Galup (1856-1943), una fotógrafa francesa clásica, esta estampa enmarcada en la atmósfera de la casa, y me he acordado de la infancia en Santa Mariña de Lañas, en Arteixo, de las obras a las que íbamos a fumar y, muy especialmente, de aquellos viajes en carretilla que tenía el sabor y la leyenda de la primera aventura.
Publico este pequeño texto en mi facebook, y Pepo Paz, el editor de Bartleby, viajero incansable y experto en gastronomía, cuenta esta bonita historia.
LAS CÁRCAVAS
Por Pepo PAZ
Una amiga me ha pedido, con insistencia, que cuelgue una foto mía en el perfil del blog. Acepto el reto: la de la izquierda es una foto que he rescatado esta mañana entre un montón de ajadas y amarillentas imágenes. Esas fotos reconstruyen la memoria de lo que soy y fui. En ella puede verse a mi abuelo paterno transportando en su carretilla a seis niños. El primero por la izquierda soy yo. La niña de la derecha, mi hermana. No reconozco a nadie más. Está tomada en Las Cárcavas, un poblado de chabolas y viviendas inverosímiles que se levantaba hace mucho tiempo más allá del pueblo de Hortaleza (cuando Hortaleza todavía era pueblo y en Madrid tenían cabida los descampados y, por febrero, florecían prematuramente los árboles). Para llegar hasta la casa de mi abuelo, que era carpintero como lo había sido su padre y que, como su padre, también perdió la guerra y la fortuna y nunca quiso que le hicieramos un funeral, se cruzaban las vías del tren por un puente de piedra que había junto a la fábrica de vinos Savin y luego se recorría un camino de tierra que, con las lluvias, se volvía impracticable. Ir desde nuestra casa en Pueblo Nuevo hasta Las Cárcavas era toda una aventura para un pequeño de apenas dos o tres años.
Hoy todavía lo sigue siendo, aunque por razones muy distintas: hay que atravesar la M-40, las vías del tren y adentrarse en un entramado de calles pespunteadas de chalecitos y casas bajas (algunas de la época en que se tomó esta foto). El tiempo transcurrido me impide situar con exactitud dónde se alzaba la casa de mi abuelo, esa casa de hojalata y su terreno vallado que malvendió para comprarse un piso con dos habitaciones en Fuenlabrada a finales de los años setenta y de cuya venta sólo consiguió hacer efectiva una mísera letra. Ignoro a quién pertenecerá ahora el chalet construido sobre el terreno impagado a mi abuelo y a su mujer. Robado en silencio. Primitiva ingeniería financiera.
ABELEIRA PUBLICA 'PAN DE ÁNIMAS'

Onte chamoume o poeta e traductor Xoán Abeleira. Ven de publicar en Xerais o libro ‘Pan de ánimas’
[Leo a presentación en clave poética, claro, do volumen en Xerais: “Pan de ánimas é unha ofrenda a todos os mortos: aos mortos que seguen vivos e aos vivos que existen mortos. Pan de ánimas é o son da moega que deita o sol da moenda. Pan de ánimas é a fariña do ollo que arela ver o seu ser. Pan de ánimas é o canto da roda que une o gran e a cinza. Pan de ánimas é un cántico á moa que ten a nada por centro. Pan de ánimas é estoutra maquía desa materia escura que chamamos poesía”.]
Xoán ten una columna en ‘La Opinión de A Coruña’: é un dos poucos columnistas que coñezo que publica aí os seus propios textos de criación, os seus poemas. Hai algún tempo daba este avance de ‘Pan de ánimas’. Xoán ven de publicar en Bartleby unha nova traducción de Apollinaire: ‘Zona’. Emocionoume especialmente o seu libro anterior: ‘As nosas sombras no xardín de Serralves’, un dos poemarios de amor máis sólidos –desgarrados, emotivos, de fíos secretos- da lírica galega dos últimos trinta anos.

XOÁN ABELEIRA
I. Fitos, periferia
No canto do banal, a perspicacia ó ventimperio. No canto da exuberancia, o fondo abastecemento.
En min ábrese paso unha alegría disidente. Horror a tanto benestar conxénito. Horror a esa caterva de seres amestrados que devastan ó seu paso todo o que fecunda.
Soidade, morada do insubmiso: as túas paredes evitan o cortexo da mao ambigua e o seu frío. A quen non busca hospedaxe confías todas as portas.
Cheo de mascaradas, cheo de sucedáneos insípidos, brutais, tan só desexo sentir ises beizos lañados pola súa sede de Infinito.
Canteiro das miñas doelas, artífice do fulgor que mañá experimentará a bóveda! Saudando o cascallo, nivelando as arestas, emprendamos a tarefa do círculo.

II. El Berrueco
Durante toda a noitada o vento
Estivo a bourar istes tambores,
Durante toda a noitada o vento
A remexer iste osario.
Cánta quietude xena
Arestora nas fraguizas,
Cánta bonanza regada
Polas vetas das rochas.
O ceo é un inmenso can manso,
Unha branca vaca sagrada:
A súa lingua sanda as feridas
Diste espazo diluvial.
Recoñézome nos ídolos,
Recoñézome nistes Prometeos
Cegados polos voitres.
Séculos e séculos de renuncia
Moldearon a súa espera.
Por qué súpeto milagre
Chegaron a convivir
O verdor e maila dureza?
Cómo xurdiu esta tenrura
Flagrante que enfía os canchos?
Eiquí é imposible acubillármonos,
Aparentarmos que somos outros
Distintos ós que petrifica o espello.
Eiquí reina o ventimperio, eiquí
Unha simple lufada íspenos ata os ósos.

NOTA DE XOÁN ABELEIRA: Istes poemas pertencen a un libro, titulado ‘Pan de Ánimas’. “El Berrueco” é un “lugar de poder”, “xamánico”, que domina a vila de La Cabrera, na Serra Norte de Madrid, célebre polas formas oníricas, fantásticas que teñen os seus canchos. ‘Pan de Ánimas’ acaba de saír en Xerais. As fotos, de carácter urbano, son de Shane Pérez.
'NOCHE DE LOS ENAMORADOS' A LA VENTA
LA NOVELA PÓSTUMA DE UN CRIMEN

Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968-Madrid, 2011) siempre quiso ser un escritor con estilo: alguien que, conociendo como él conocía todos los poros de la literatura, construía las novelas a su antojo, con una escritura clásica y vanguardista a la vez, innovadora, osada, obsesiva, y a la par límpida. Le gustaba la vida y la transparencia en la ficción. Esa intención se ve en todos sus libros: en la escritura sincopada de ‘Dibujos animados’ (Mira, 1995; luego Plaza & Janés y Anagrama), en la voluntad de experimentación y de incursión en la noche, el mito y la sordidez de ‘Discothèque’ (Anagrama, 2001), ambas novelas serán reeditadas por Anagrama en bolsillo en marzo, y en ese libro casi inclasificable que fue ‘Amarillo’ (Plot, 2008): una novela-crónica, un recuento, un reportaje y también un exorcismo de la memoria en homenaje a su amigo el joven escritor Chusé Izuel.
Tras la publicación de ese libro, Félix redactó una guión cinematográfico sobre una historia de amor, o al menos lo bosquejó ampliamente; al final, el proyecto no cuajó y se obsesionó con otra historia: con la figura de Santiago Dulong, bisnieto del primer alcalde republicano de Zaragoza, en 1873, del mismo nombre, que fue objeto de un homenaje popular y de una tentativa para erigirle una escultura.

Félix Romeo, ese hombre torrencial, vitalista e ilustrado en mil saberes que se despidió del mundo por sorpresa y demasiado joven tras un infarto, se declaró insumiso en 1994 y estuvo un año y medio en la cárcel de Torrero. En la celda coincidió con Dulong, que acababa de matar a su mujer, María Isabel Montesinos Torroba, nacida en Larache en 1948: en realidad, tal como contaron aquí en HERALDO Marta Garú y Ramón J. Campo y otros compañeros en otros medios, la mató el 11 de diciembre de 1994. Dulong y Félix Romeo compartieron celda y en su primera noche, mientras Dulong marcaba su territorio y después de decidir en qué litera quería dormir, le dijo que la había estrangulado.
Félix no pudo quitarse ese relato de la cabeza, y hacia principios de 2009 se convirtió en su obsesión. En realidad, la confesión de Dulong aparecía ya en ‘Discothèque’. Y eso le llevó a indagar y a seguir la pista de sus personajes, a exhumar el proceso, a leerlo y analizarlo de cabo a rabo, y a escrutar casi filológicamente la sentencia, a visitar las hemerotecas, las cofradías, a consultar con la policía y con los periodistas. Y eso, esencialmente, es ‘Noche de los enamorados’, la novela que acaba de publicar Mondadori y que sale mañana mismo a la calle en toda España, aunque ya hay librerías en Zaragoza que la distribuyen.
Félix Romeo cuenta cómo Dulong asesinó a María Isabel; cuenta la historia de él, falangista, más de 120 kilos de peso, enigmático, con un gran dolor de próstata, que le llevaba a analizar y contabilizar sus heces y otros secretos fisiológicos. Dulong había estado casado con María Pilar E. P., que falleció de “peritonitis aguda”; el escritor sospechaba que ella probablemente habría muerto a golpes, porque los análisis médicos dejaron un poco que desear. En 1990 conoció a María Isabel Montesinos, de Larache, que había vivido en Ceuta, en Huelva, en Jerez de la Frontera y que en 1988, más o menos, se había instalado en Zaragoza. Aquí se dedicaba a la prostitución en el entorno de la plaza de Huesca y tenía inclinación hacia los excesos etílicos. Félix Romeo la imagina como una Sherezade nocturna que contaba historias a los hombres de paso, a sus amores ocasionales; uno de ellos, fue Dulong. Se casaron en 1990 y vivieron juntos hasta ese “crimen pasional” de 1994.
‘Noche de los enamorados’ narra una búsqueda, es el intento de entender qué pasó, es un viaje al mundo de la cárcel, y sus acres olores, y de la violencia de género y del desamor, y es también un libro sobre el arte de escribir novelas en el que el escritor asoma una y otra vez: indaga, reflexiona, supone, sospecha, se va a la calle Barcelona o al cementerio, viaja a través del corazón de las palabras. En un determinado momento, Félix dice que ‘Noche de los enamorados’ ni es “la defensa apasionada de una víctima, porque no se pueden reparar las ofensas a los muertos. Ni es un ensayo sobre la justicia. Solo escribo sobre las palabras (...) y sobre los recuerdos de las palabras que guardo de Santiago Dulong, nublados por el tiempo y el mal olor”. Evidentemente, es todo eso en el fondo; hay una crítica también a un sistema judicial que pecó, probablemente, de ligereza: Dulong fue condenado a un año de prisión por su homicidio.
Junto a este libro tan feroz como conmovedor, la novela-reportaje de un hijo de policía, Mondadori entrega un libro de artículos, ‘¡Viva Félix Romeo!’ en el que participan 19 autores de todo el país con textos de recuerdo y glosa de este “insumiso ilustrado”, tal como lo definió Nicolás Casariego, que ya forma parte de esa galería de imprescindibles de la cultura española y aragonesa del siglo XXI.

Noche de los enamorados. Félix Romeo. Mondadori. Barcelona, 2012. 140 páginas. [Este artículo se publicó ayer en ‘Heraldo.es’. Hoy sale a la venta en toda España la novela y, además, un libro de textos sobre Félix: ‘¡Viva Félix Romeo!’. Arriba, la caricatura de Félix de Luis Grañena; la portada del libro realizada por Lina Vila, y una foto de la agencia EFE.]
JAMES JOYCE PADECÍA HIPERMETROPÍA

-Una investigación de la Universidad de Zaragoza revela que el famoso escritor James Joyce no padecía miopía sino hipermetropía
-La revista científica British Medical Journal recoge los estudios de Javier Ascaso, profesor de Oftalmología y especialista del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza
-El análisis de las gafas que usaba Joyce a través de un centenar de fotografías junto al hallazgo de una prescripción de lentes de 1932 tira por tierra el mito creado por los biógrafos
-El déficit de visión del autor podría explicar los errores ortográficos, neologismos y ausencia de signos de puntuación de sus últimas obras

Una investigación realizada por Javier Ascaso, profesor de Oftalmología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza, tira por tierra el mito de que el escritor irlandés James Joyce, uno de los más destacados novelistas del siglo XX, padeciera miopía. Los resultados de su investigación, publicados por la revista científica, British Medical Journal, revelan que en realidad sufrió hipermetropía, tal como se desprende del análisis de las gafas del escritor en más de un centenar de fotografías, así como del hallazgo de una prescripción de lentes emitida en 1932 por el profesor suizo Alfredt Vogt, uno de los más célebres oftalmólogos de la época.
Mientras que la miopía es un defecto que origina que la visión lejana sea borrosa, la hipermetropía se caracteriza por reducir la visión próxima. El autor de Ulises, su principal novela, usaba lupas para magnificar las palabras que, en ocasiones apuntaba en trozos de papel durante sus paseos y que después incorporaba a sus obras, un hecho que podría estar ligado a los neologismos, errores orográficos, y ausencia de signos de puntuación que caracterizan el difícil y criticado lenguaje, especialmente en sus últimas obras.
A partir de una errónea interpretación de su primer biógrafo, números críticos literarios y todos sus posteriores biógrafos (Lyons, Davies o Gorman) perpetuaron el supuesto error refractivo miópico del escritor, e incluso, originó que se hablara metafóricamente de una cierta miopía social en la obra del novelista.

*Todas las fotos de James Joyce son de Gisele Freund. Este artículo me lo ha remitido Guillermo Fatás, que está recuperándose de un leve achuchón, y pertenece al servicio de prensa de la Universidad de Zaragoza. Con leves variaciones, también ha salido por la agencia EFE



