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ONCE ESCRITORES HABLAN DE MARADONA

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https://www.heraldo.es/noticias/deportes/2020/11/29/once-escritores-aragoneses-retratan-a-maradona-ese-dios-que-se-autodestruyo-1407655.html

30/11/2020 07:49 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

PREMIOS LABORDETA. 2020

Marianico el Corto, Irene Vallejo, Julia
Dorado, Antón Castro, Casa Pascualillo
y las UCIS de los hospitales aragoneses:

VI Premios José Antonio Labordeta
La gala se cerrará con un homenaje a Joaquín Carbonell

El acto de entrega de la sexta edición de estos galardones se celebrará el lunes,
30 de noviembre, en el Teatro Principal de Zaragoza (19 horas). Entrada con invitación.

La gala se retransmitirá en directo por streaming en la página web de la Fundación, en sus redes sociales: facebook y Youtube, y en el siguiente enlace:https://www.mkstreaming.com/ https://www.mkstreaming.com/

El actor Miguel Ángel Tirado (Marianico el Corto), la filóloga y escritora Irene Vallejo, la pintora Julia Dorado, el periodista y escritor Antón Castro, Casa Pascualillo y las UCIS de los hospitales aragoneses han sido galardonados con los VI Premios José Antonio Labordeta. El acto de entrega de estos reconocimientos se celebrará el lunes 30 de noviembre, a las 19 horas, en el Teatro Principal de Zaragoza. La gala se cerrará con un homenaje a Joaquín Carbonell, reconocido cantautor aragonés íntimamente ligado a la vida y a la música de José Antonio Labordeta, que falleció el pasado mes de septiembre a consecuencia de la COVID-19. Aforo reducido al 25% y entrada al acto con invitación. La gala se retransmitirá en directo por streaming en la página web de la Fundación, en sus redes sociales: facebook y Youtube, y en el siguiente enlace: https://www.mkstreaming.com/ https://www.mkstreaming.com/

Este no ha sido un buen año para la sociedad española, como no lo ha sido para la mundial. Hay mucho sufrimiento detrás de una pandemia que no esperábamos y que ha dejado miles de muertos en nuestro país, vidas truncadas y proyectos interrumpidos. Por ello esta gala va a ser muy especial, porque lo que no ha matado este virus son las ganas de la Fundación José Antonio Labordeta de premiar y reconocer a las personas que han enriquecido nuestras vidas y las han hecho más llevaderas con sus creaciones, no solo en estos duros meses sino durante toda su trayectoria; personas e instituciones comprometidas con su tiempo a través del arte y de su trabajo.

Por ello, estos premios de ámbito nacional que organiza y otorga la Fundación José Antonio Labordeta llegan con más fuerza e ilusión que nunca para quedarse este año en Aragón, y reconocer y distinguir a personas, organizaciones e instituciones que han destacado por su labor profesional, esfuerzo y perseverancia en cada uno de sus ámbitos; pero también por su humanidad y su compromiso social. Este año los VI Premios José Antonio Labordeta han recaído en:

El actor Miguel Ángel Tirado (Marianico el Corto), que recibirá el premio a Toda una Carrera, por la calidad humana y el compromiso que ha mantenido desde hace 40 años con el oficio de cómico para hacer reír a varias generaciones. Como su personaje y alter ego en la exitosa serie “El último show”, este hombre de apariencia afable, testarudo, socarrón e inteligente, no ha dejado de perseguir sus sueños ni un solo día de su vida.









El Premio Aragón José Antonio Labordeta se entregará a Casa Pascualillo, un restaurante que durante ocho décadas ha sido un referente en El Tubo zaragozano. Ha sido un lugar de reunión, al calor de su cocina, de trabajadores, artistas, políticos, deportistas y gentes de todas las profesiones. Este mismo mes ha cerrado sus puertas por la pandemia. Sirva este premio como reconocimiento a él y a todos los negocios de hostelería y restauración que se han arruinado y han tenido que cerrar por esta misma causa.

La filóloga y escritora Irene Vallejo, que acaba de ser galardonada con el Premio Nacional de Ensayo, entre otros reconocimientos, por su obra “El infinito en un junco” (Siruela), recogerá el Premio de Literatura José Antonio Labordeta. Este libro genial y universal, que ya ha alcanzado una veintena de ediciones y se ha traducido a varios idiomas, ofrece un viaje personal, erudito e instructivo por la historia del libro y de la cultura en el mundo antiguo. Pero transmite mucho más: un sentimiento de colectividad en el que tanto la propia autora como quien la lee se reconocen. Es el amor al libro y el placer de la lectura contado como una hermosa fábula.

El Premio de las Artes se entregará a Julia Dorado y simboliza la lucha y la decidida entrega de esta mujer al arte. Premio Aragón-Goya por su trayectoria. Esta artista fue miembro del Grupo Zaragoza, vivió en Francia, Italia y Bélgica, y siempre ha estado en continúa investigación y búsqueda en las disciplinas de las artes plásticas que ha trabajado (pintura y grabado), apostando por la abstracción informalista, pero sin renegar de la figuración. Ha realizado más de cincuenta exposiciones individuales. Desde 2012 reside en Zaragoza.

El premio de Comunicación lo recibirá el periodista y escritor Antón Castro, por fomentar y difundir las actividades culturales, por dar voz a todas las artes, contribuyendo con ello al enriquecimiento del patrimonio cultural, bien desde la prensa, con su obra literaria o a través de su participación activa en diversos ámbitos de la creación artística y literaria. Por ello también se le concedió el Premio Nacional de Periodismo Cultural en 2013, entre otros galardones. Nacido en Galicia pero residente desde finales de los años 70 en Aragón ha ejercido su profesión de periodista en diversos medios de comunicación (hoy en Heraldo de Aragón y Aragón TV).

El premio a los Valores Humanos es para las UCIS (Unidades de Cuidados Intensivos) de los hospitales aragoneses. Sirva este galardón como reconocimiento a la gran labor de todo el personal sanitario que ha luchado y lucha contra esta pandemia con la medicina, pero también con su humanidad, cercanía y compañía a los enfermos.

Los premios se entregarán en una ceremonia presentada el actor y humorista Jorge Asín. Como ya es habitual, Luis Grañena realizará un dibujo-caricatura para la presentación de cada uno de los galardonados. A los premiados se les entregará un busto de José Antonio Labordeta, realizado en acero corten e inspirado en las esculturas de Pablo Gargallo.

El acto contará con música en directo a cargo de la cantante turolense Isabel Marco, junto a Alfredo González al piano y coros, quienes que acompañará la gala con la interpretación de temas de José Antonio Labordeta y el hermoso tema de Joaquín Carbonell “Quisiera darte el mar”, en la parte de su homenaje.

Estos premios cuentan con la colaboración de: Ayuntamiento de Zaragoza, Gobierno de Aragón e Ibercaja.

SEMBLANZA DE LOS PREMIADOS

Miguel Ángel Tirado (Marianico El Corto) nació en el barrio de Torrero de Zaragoza en 1949. En 1982 comienza su carrera artística como actor cómico participando en programas de Radio Zaragoza y en locales de su ciudad. Desde 1986 hasta 1989 actúa en el teatro Lido y ese mismo año participa en programas de TVE como "Directo en la Noche" o "Si lo sé no vengo”. En 1990 se hace muy popular por su participación en el concurso de humor "No te rías que es peor" en el que estaría hasta 1993.











Desde entonces hasta el 2000, participa en los elencos de diversos programas y cadenas, desde "Sonría, por favor" a "Gran prix del verano" y "¿Qué apostamos?". También compagina estas intervenciones con revistas musicales, muchas de ellas con el grupo baluarte Aragonés. En 2013 llega un nuevo éxito al copresentar el programa de Aragón TV “Me gusta Aragón” junto a Adriana Abenia. El programa arrasa en audiencia y se convierte en historia del canal autonómico. Para esta misma cadena, en 2020 produce y estrena la serie “El último show”, una comedia dramática en la que Tirado interpreta una versión ficticia de sí mismo.

El personaje de "Marianico El corto" le ha dado a Miguel Ángel Tirado una vida de actor, de reconocimiento y el cariño del público. Nace de la identificación de Tirado con el hombre de campo de su tierra. El nombre de "Marianico” tiene su origen en el nombre de su abuelo y en la escasa estatura del actor, 160 centímetros. Ataviado a la típica usanza de campo: camisa blanca, chaleco, faja roja y boina. La forma de hablar, con acento de Aragón, complementa el personaje humorístico arraigado en el sentir del pueblo aragonés y su forma de percibir el mundo.

Casa Pascualillo. Desde don Pascual a Guillermo Vela Álvarez han pasado tres generaciones de restauradores (81 años en manos de la misma familia), que hicieron de Casa Pascualillo en la popular zona zaragozana de El Tubo un lugar de encuentro entre la cultura y el buen comer, un lugar de reunión de trabajadores, artistas, políticos, deportistas y gentes de todas profesiones en torno a la mesa. Premio a la mejor cocina familiar 2008 de Aragón, otorgado por la Academia Aragonesa de Gastronomía, El Tubo se ha quedado este martes sin uno de sus bares más antiguos, porque ha tenido que echar el cierre debido a la crisis económica que ha provocado la actual pandemia.

No es la primera vez que Casa Pascualillo tenía problemas económicos, a mediados de los años 80 también pasaron algún bache, sin embargo, supieron sobrellevarlo, pero esta crisis ha sido aún mayor y no han podido hacerle frente. Se pone fin así a un santo y seña de la zona de bares más famosa de Zaragoza, un bar en el que triunfaron sus menús asequibles, sus cocidos de los jueves y, sobre todo, las ’cigalas de la huerta’, esos ajicos tiernos fritos con sal gorda, que se convirtieron en su tarjeta de presentación.

Irene Vallejo (Zaragoza, 1979). Doctora en Filología Clásica por las universidades de Zaragoza y Florencia, su labor se centra en la investigación y divulgación de los autores clásicos. Compagina esa labor con su actividad literaria. Fruto de ella es el libro “El infinito en un junco” (Siruela), todo un best seller con el que ha obtenido el Premio Nacional de Ensayo de 2020, entre otros galardones, y en el que narra la historia del libro y de la cultura en el mundo antiguo “desde una magnífica capacidad narrativa, la autora conjuga rigor y sentido histórico en el contenido con un extraordinario gusto por la escritura, y proyecta una mirada fresca que va más allá del ensayo e incorpora elementos de otros géneros, sumando nuevos lectores a un tipo de literatura cuyo público crece día a día”.

En 2011 publicó su primera novela, “La luz sepultada”, una historia de suspense. Su segunda novela fue “El silbido del arquero” (Contraseña), en la que plantea una historia de aventuras y amor, ambientada en tiempos legendarios, recordando a los conflictos contemporáneos. También ha cultivado la literatura infantil y juvenil con las obras “El inventor de viajes”, ilustrada por José Luis Cano, y “La leyenda de las mareas mansas”, en colaboración con la pintora Lina Vila. Colabora en los periódicos Heraldo de Aragón y El País, con artículos en los que mezcla temas de actualidad con enseñanzas del mundo antiguo.

Julia Dorado (Zaragoza, 1941). Pintora y grabadora. En 1955 comienza sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza y en 1965 se titula por la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona, obteniendo el título de profesora de Dibujo. Antes, en 1963, se integra al Grupo Zaragoza. Tras disolverse el grupo, en 1966, marcha a París para trabajar en nuevas experiencias pictóricas. Vive en Barcelona t cursa estudios de litografía y grabado en metal en sus diferentes técnicas. Ilustra diversas publicaciones, viaja por diferentes países y en 1981 abandona la docencia para dedicarse a pintar. Vive en Italia desde 1982 a 1985. En 1988 fija su residencia en Bruselas. Regresa definitivamente a su ciudad en 2012, año en el que recibe el Premio Aragón-Goya.











Ha realizado más de 50 exposiciones individuales, entre ellas las muestras protagonizadas en el Palacio de Sástago y en La Lonja de Zaragoza. Julia Dorado ha procurado no encasillarse nunca y siempre ha estado en continúa investigación y búsqueda. Es una pintora que se mueve en la abstracción informalista, pero sin renunciar a la figuración, especialmente en su obra gráfica, También ha practicado el collage y el texto como fondo de las pinturas.

Hay que destacar que donó al Museo del Grabado de Fuendetodos una parte de su obra gráfica en la que se destacan dos periodos: el de 1965 a 1969 realizada entre Zaragoza y Barcelona, y el que se desarrolla en Bruselas entre 1993 y 1998.

Antón Castro. Antón Castro es escritor y periodista. Nació en Lañas-Arteixo y reside en Zaragoza desde 1978. En el verano de 1987 ingresó en ‘El día de Aragón’, y ahí empezó su carrera en la sección de cultura, y dirigió la segunda época del suplemento literario ‘Imán’. Pasó a ‘El Periódico de Aragón’, y coordinó la sección y los suplementos ‘Rayuela’ y ‘La Cultura’. En 2001 ingresó en ‘Heraldo’, donde asume el suplemento ‘Artes & Letras’ desde entonces, casi 700 números. Ha trabajado en radio y televisión. En Aragón Televisión dirigió 280 emisiones de ‘Borradores’, colaboró cuatro temporadas en ‘Por amor al arte’ y ha conducido tres temporadas de ‘Sin cobertura’, el programa de Javier Calvo Torrecilla sobre la despoblación y la memoria del mundo rural. En 2013 fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Cultural por su difusión de la cultura en la prensa y la televisión, así como en su blog y en sus perfiles de redes sociales.

Ha firmado más de una treintena de libros: poesía, relato, novela, historia, periodismo, cine, fotografía, deporte y arte. Se considera, ante todo, un contador de historias. Y reconoce a José Antonio Labordeta como un amigo, un modelo de ser humano y un maestro necesario.

HOMENAJE

Joaquín Carbonell. El músico turolense, periodista y escritor Joaquín Carbonell (Alloza, Teruel, 1947) es, sobre todo, una figura clave en la música popular aragonesa. Falleció este mes de septiembre, víctima de la COVID-19, a los 73 años de edad. El año pasado, el 2 de diciembre de 2019, celebró en el Teatro Principal de Zaragoza sus 50 años en la música, en un emocionante acto que dio lugar a un libro-cedé con sus canciones y sus evocadores textos Recibió la Medalla al Mérito Cultural de Aragón en 2019, entre otros galardones. El cantautor había comenzado antes del confinamiento una gira de actuaciones para celebrar sus 50 años sobre los escenarios.

Como cantante es un referente de la música de autor en Aragón y en España junto con otros artistas como José Antonio Labordeta, que le influyó notablemente desde su adolescencia y con el que mantuvo una gran amistad y fue compañero de escenario. “Pero Joaquín, no solo llegó a la canción popular empujado por el autor del Canto a la libertad sino que creció a su lado, formando parte del trío de oro de la canción popular aragonesa de los setenta, junto a La Bullonera, removiendo conciencias y lucha social junto a él y siendo parte de su club de amigos selectos.

Carbonelll se consideraba un "intruso en este oficio tan disparatado" del arte, pero recorrió todas las capitales de España y llegó a grabar más de 150 canciones en 15 discos, entre ellas la extraordinaria ”Me gustaría darte el mar” con la que siempre se emocionaba, además de publicar varias novelas, poemas, tres biografías y algún ensayo.

Entre sus obras literarias destacan títulos como “Un tango para Federico”, “El artista” o “Querido Labordeta”’, en la que retrata a José Antonio Labordeta, quien fuera su profesor y compañero de escenario en los últimos años junto a Eduardo Paz, del grupo La Bullonera, con los que grabó el disco “Vayatrés”. Asimismo, en los últimos años también formó parte del grupo Los Tres Norteamericanos, con Gran Bob y David Giménez. La muerte interrumpió varios proyectos como la redacción de sus memorias y la realización de un documental sobre el colegio San Pablo de Teruel, en el que conoció a José Antonio Labordeta.

La Fundación José Antonio Labordeta es una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo principal recordar, estudiar, preservar y difundir la obra, el pensamiento y la memoria del escritor, músico y político aragonés. Horario para visitar su sede (C/ Mariano Barbasán, 5, entrada por C/ Latassa): de lunes a viernes de 10.30 a 13.30 horas. Entrada: 1€.

27/11/2020 15:53 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

MANUEL VILAS HABLA DE SU POEMARIO 'R0MA'

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https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/11/25/manuel-vilas-en-roma-te-interrogas-por-tu-identidad-y-el-significado-de-la-vida-1406970.html

 

*La foto es de Toni Galán. Fotógrafo de Heraldo.

25/11/2020 06:47 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

DANI ROVIRA RECIBIRÁ UN AUGUSTO EN ZARAGOZA

EL FESTIVAL DE CINE DE ZARAGOZA LLEGA AL ECUADOR DE SU PROGRAMACIÓN CON UNA GRAN ACOGIDA INTERNACIONAL

 

 

Este año, el FCZ cuenta con siete Certámenes Internacionales que agrupan a más de cien producciones y a ocho candidatos al Premio aragonés

 

Este viernes, 27 de noviembre, tiene lugar la última proyección “presencial” en el Auditorio de Zaragoza donde habrá un estreno especial gracias a la colaboración entre el Festival Cine Málaga y ANCINE - Asociación Andaluza de Productoras de Cine y del FCZ

 

El sábado durante la clausura del FCZ se concluirá la entrega de los Premios Augusto, en el que se realizará un reconocimiento especial al actor Dani Rovira con un Augusto Ciudad de Zaragoza

 

 

Zaragoza, 24 de noviembre de 2020.- El Festival de Cine de Zaragoza continúa con su programación, alcanzando el ecuador de su 25ª edición. El pasado viernes levantó el telón un acto presencial en el que se estrenó “Vampus Horror Tales”. Tras un año atípico en el que el mundo se ha tenido que adaptar a una nueva forma de vida marcada por la aparición de la Covid-19, el FCZ también ha sabido reinventarse para ofrecer toda su programación de forma online a través de su página de YouTube y de la web de FESTHOME en las que ha tenido una gran acogida por parte del público internacional.

 

Este año las sesiones online se han dividido en siete certámenes internacionales que agrupan a más de cien producciones: el Certamen Internacional “Otras Miradas”, “Visiones de la Historia, largometrajes, documentales, cortometrajes y centros de formación profesional. En esta edición, el Festival de Cine de Zaragoza ha buscado fomentar el pensamiento crítico de los espectadores en un momento en el que las desigualdades sociales se han magnificado. Por ello, en la sección “Otras Miradas” se les ha ofrecido filmes con temáticas sociales como el acoso escolar, la discapacidad, las enfermedades mentales, la inmigración, la indigencia, la violencia de género, el suicidio, etc. Y en “Visiones de la Historia” se presentará contenido sobre la Guerra Civil española, la Dictadura argentina o la carrera espacial.

 

A lo largo de esta semana, la agenda de festival contará con la reproducción de ocho candidatos a Premio aragonés que se encontrarán repartidos en la programación. El primero de ellos se estrenó ayer lunes en la plataforma FESTHOME, se trata de “Gusi. Pídele Perdón” una idea original de Jesús Salvo Rodríguez. Por otro lado, a partir de este martes, estará disponible un cortometraje de animación grabado en stop-motion, producido por Cristina Vilches y Paloma Canónica, titulado “Souvenir”. A este le seguirá otro cortometraje de 17 minutos de género dramático titulado “En Racha”, y producido por Ignacio Estaregui. El jueves será el broche de oro con el que sonarán la campadas de “Sí Quiero”, un corto de María Isabel Lahuerta Bellido que transcurre en aquellos años 60 en los que las mujeres debían guardar las apariencias; seguido de “Solo” una proye

24/11/2020 13:14 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON AGUSTÍN SÁNCHEZ VIDAL SOBRE 'GENEALOGÍAS DE LA MIRADA'

¿Qué quiere ser, cómo surgió ‘Genealogías de la mirada’ (Catedra)?

--Son ensayos sobre la construcción de la mirada moderna desde la perspectiva renacentista hasta la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica y las imágenes digitales. A lo que se añaden consideraciones sobre las peculiaridades del caso español. Su núcleo original procede de los encargos que me ha venido haciendo el Museo del Prado desde 1999, ampliados con otros del Reina Sofía y el Thyssen o distintas Universidades, desde la de Zaragoza hasta la de Oxford. Casi siempre han sido conferencias divulgativas para el gran público. Y el impulso para convertirlas en libro me vino de dos amigos muy queridos, Francisco Calvo Serraller (a cuya memoria está dedicado) y mi colega Amparo Martínez Herranz, en uno de cuyos ciclos de ‘Vida en Ficciones’ utilizamos ya el título de ‘Genealogías de la mirada’

 

Me ha parecido que hay en el libro algo parecido a una síntesis de la visión del detective de imágenes que tú eres…

--Seguramente hay mucho de mi fascinación por las imágenes como un ecosistema complejo, que termina generando una jungla enmarañada en la que hay que abrirse paso. Pero no a machetazos, sino con respeto, tanteando cada huella pacientemente.

 

¿De cuántas formas se puede ver la realidad o el mundo?

--La mirada está tan diversificada como las lenguas, hay una babel de imágenes. Sólo que con las palabras somos conscientes de ello por la barrera del idioma, mientras que las imágenes parecen transparentes, cuando en realidad están igual de codificadas.

 

¿Por qué han obsesionado tanto al hombre las máquinas del tiempo?

--Supongo que porque estamos hechos de esa sustancia temporal. Nuestra verdadera máquina del tiempo es el reloj mecánico, el eje en torno al cual pivota toda la cultura occidental, como lo demostró aquel famoso “Efecto 2000” de los ordenadores que nos tuvo en suspenso en el cambio de milenio. La medición precisa del tiempo fue tan importante para su ordenación como la perspectiva renacentista para la del espacio.

 

¿Cómo mira, interpreta y qué le debemos a la perspectiva renacentista?

--A ella le debemos no sólo otra forma de pintar o edificar, sino también todos los derivados de la cámara oscura, desde la fotografía al cine. A lo que hay que añadir la cartografía moderna y una nueva concepción del espacio.

 

Uno de los capítulos más complejos y atractivos es el de la anamorfosis. ¿Por qué es tan importante esa idea de la deformación óptica o matemática?

--Porque nos pone ante una evidencia que de otro modo pasaría más desapercibida: no vemos lo que hay, sino aquello que estamos entrenados para percibir. Y eso sucede incluso hoy, cuando un artista callejero recurre a las anamorfosis en sus grafitis o dibujos con tiza sobre las aceras.

 

O sea que la deformación es anterior al expresionismo…

--Claro. Otra cuestión es que el expresionismo “a la alemana” le añada una subjetividad en tensión o un cuestionamiento del realismo entendido como conformismo con lo aceptado socialmente.

 

Me ha gustado mucho esa lectura de Góngora y Quevedo, maestros de la compleja mirada. ¿Cómo se puede resumir su percepción de las cosas y del lenguaje?

--Los dos manipulan el lenguaje para hacerle perder transparencia y obligarle a reconsiderar el mundo a través de la metáfora o de retruécanos que vienen a ser una suerte de anamorfosis verbal. El idioma se desestabiliza, irisa en direcciones no previstas, las palabras se enlazan de modos inéditos y ya no puedes volver a ver las cosas de la misma manera ni a nombrarlas con impunidad.

 

Siempre te han fascinado los instrumentos precinematográficos: el mondo nuovo, el cajón, la linterna mágica. ¿Por qué fueron tan importantes?

--Porque no sólo fueron los Bautistas del cine, preparando el camino y allanándoselo, sino se incrustaron en los dispositivos fílmicos cuando fueron fagocitados por él, y determinaron su ADN.

 

La pintura es capital en el libro, desde las primeras páginas. Hablas mucho de Arcimboldo, Tiépolo, Goya, pero no menos de los ‘cuadros animados’. ¿Serían también un antecedente del cine?

--Las primeras películas se llamaban, literalmente, “cuadros animados” (o tableaux vivants en francés y moving pictures en inglés). Y eso es lo que eran. El modo de encuadrar, angular, componer e iluminar de los pintores sigue siendo una fuente inagotable de inspiración para el cine.

 

¿Por qué al cine le ha interesado tanto la pintura de retratos?

--Por sus dificultades. A la fotografía le costó mucho “decir” el rostro y al cine conquistar el primer plano. Y luego está el misterio de la fotogenia, por qué personas de aspecto anodino dan tan bien a través de una cámara, o viceversa.

 

¿Qué es la ‘España negra’ y por qué ha generado tantos siglos de tradición y de mitología?

--Es una modulación de la imagen de nuestro país que procede de pintores como Regoyos o Gutiérrez Solana y termina engranando con la famosa Leyenda Negra. Además, se opone a una “España blanca”, la españolada de charanga y pandereta. Y esos estereotipos generan algo así como un Síndrome de Estocolmo cultural, en el que nos debatimos en rehenes debido a una cierta incapacidad para gestionar nuestra propia imagen y la propaganda antiespañola.

 

Asombra una frase de Costa, en ‘Oligarquía y caciquismo’: “En el día de las elecciones en todos los pueblos de España hay una atmósfera de matonismo”. ¿Ha desaparecido ese clima tremendista y sombrío, por adjetivar como adjetivas a Gutiérrez Solana?

--Hombre, ahora ya no es así de crudo, se supone que las manipulaciones han de hacerse de forma más sutil. No es como en la época de Costa, cuando los sicarios del cacique iban con la escopeta a hacer votar a la gente por su jefe o cogían el puchero que se utilizaba como urna para dar el pucherazo y cambiar los votos.

 

¿Cómo se puede definir ahora, más de medio siglo después de sus primeras teorizaciones, la cultura de masas, por qué aspiramos a ella y a la vez suscita un cierto recelo siempre?

--La cultura de masas es muy compleja y hasta el Arte Pop la intelectualidad de ceja alta la despreciaba, fuera de excepciones tan notables como Walter Benjamin. Ahora se está produciendo una mutación a través de dispositivos en apariencia personalizados, aunque no sean sino una variante de la vigilancia orwelliana. Las masas ya no tienen que coincidir en el mismo espacio físico, pueden estar confinadas individualmente en un redil virtual que pastorean los grandes monopolios de Internet.

 

¿Hablar de cultura digital y vértigo constante es lo mismo

--Sí, lo que sucede es que nuestra civilización no se ha “digitalizado” de golpe y porrazo con las computadoras. Detrás hay todo un largo proceso de cuantificación de la realidad que empezó con el reloj mecánico, se asentó con la perspectiva renacentista o los mapas portulanos y continuó con el dinero en papel moneda. Me temo que la actual cultura digital será como una arcadia feliz cuando empiecen a ser realmente operativos los ordenadores cuánticos.

 

Si te pidiera un aforismo, un frase de pensador o un verso de poeta, ¿en qué consiste mirar?

--Mirar no es sólo ver, ni un simple proceso óptico, sino algo cultural, una lectura del mundo.

 

 

 

19/11/2020 19:49 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

XESÚS FRAGA: UNA ENTREVISTA SOBRE 'VIRTUDES (Y MISTERIOS)'

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/11/15/xesus-fraga-de-las-historias-de-los-mayores-me-fascinaba-la-desaparicion-de-mi-abuelo-materno-1405298.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=socialshare&utm_campaign=desktop&fbclid=IwAR1K_kNerKUYDhviMmJ9P4DZPbwTZ5Q63RBGDMMegdHlFuYo5x5w6OKF560

15/11/2020 16:58 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

UN DIÁLOGO DE PEPE MELERO E IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN

IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN: “AL LECTOR TIENES QUE ENTREGARLE LO MEJOR DE LO QUE ERES CAPAZ”

 

  • El escritor Ignacio Martínez de Pisón ofreció ayer la videoconferencia del ciclo Martes de librosorganizado y emitido por Fundación Ibercaja en su canal YouTube

 

  • El encuentro fue presentado por la jefe del Area de Cultura de Fundación Ibercaja, Mayte Ciriza

 

  • Ignacio Martínez de Pisón dialogó con el escritor y bibliófilo José Luis Melero

 

ZARAGOZA.- Ignacio Martínez de Pisón ofreció ayer la videoconferencia del ciclo “Martes de libros” que presentó la jefe del Área de Cultura de Fundación Ibercaja, Mayte Ciriza, quien describió al escritor como “una de las referencias de nuestra literatura en español”. Martínez de Pisón conversó con el también escritor y bibliófilo José Luis Melero. La conferencia puede verse en el canal YouTube de Fundación Ibercaja en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=Qirb29Us4p0&feature=youtu.be .

 

Martínez de Pisón habló de la responsabilidad de un escritor ante el lector. “Al lector tienes que entregarle lo mejor de lo que eres capaz”, dijo, “y tienes que hacer cada libro mejor que el anterior”, añadió. Su trabajo como escritor le exige ser metódico y disciplinado, “pensar mucho, escribir mucho, descartarlo… Aunque sea por ir descartando párrafos, ponerte a escribir vale la pena. Las ideas buenas o malas que tengas van a valer para algo. Si no te impones unos horarios y una disciplina es imposible ser un escritor”.

 

Cuando tenía 12 años, más que la literatura le interesaba el cine, “de niño jugaba a ser guionista de escenas surrealistas”, contó, y afirmó que “si en aquella época hubiera sido fácil rodar, lo habría intentado; sin embargo, vi que con una Olivetti podía escribir como los escritores de verdad y decidí contar las historias con palabras y no con imágenes”.

 

Sus primeros escritos no compartían el realismo de sus novelas más recientes. “Al realismo llegué por el realismo sucio americano, que los años 80 tuvo un gran prestigio y los jóvenes caímos rendidos a ese tipo de literatura”. Fue con su novela “Carreteras secundarias” (1996) con la que se introdujo en esta corriente literaria. “En ‘Carreteras secundarias’ me di cuenta de que podía contar cosas que ocurren en una época y en un lugar, y que me sentía muy cómodo contando historias en las que, además de hablar de los personajes, hablas de lo de alrededor de los personajes, que es justo lo que había querido esquivar, la literatura realista”, dijo.

 

 

 

Además de ficción, Ignacio Martínez de Pisón ha escrito libros que han sido el resultado de un trabajo de investigación, como “Filek: El estafador que engañó a Franco (2017), y expresó la satisfacción que le proporciona escribir este tipo de obras: “En las novelas, creas personajes, les das vida; en los libros de investigación sigues unos hilos que están en la realidad y eso da satisfacciones constantes y es casi como una adicción”.

 

El escritor nació en Zaragoza en 1960, es autor de más de 20 novelas como “Carreteras Secundarias”, “Foto de Familia”, “El día de mañana, “La buena reputación” o “Derecho Natural”, también ha escrito colecciones de cuentos. Ignacio Martínez de Pisón obtuvo en 2012 el Premio de la Crítica por su novela El día de mañana” y en 2015, el Premio Nacional de Narrativa por "La buena reputación".

 

El objetivo de “Martes de libros” es fomentar la lectura, la reflexión y el espíritu crítico a partir de escritores de referencia. Rosa Montero y Javier Sierra participarán en las próximas videoconferencias del ciclo.

 

 

ACCESO A VIDEOCONFERENCIAS EL CICLO:

 

  • Martes de libros con Irene Vallejo, Nuccio Ordine y Emilio del Río”:

https://www.youtube.com/watch?v=lO6WHqI053A&feature=youtu.be

 

  • Martes de libros con Manuel Vilas”:

https://www.youtube.com/watch?v=sBrekvm9UXk&feature=youtu.be

 

  • Martes de libros con Javier Cercas”:

https://www.youtube.com/watch?v=nRsdKhVYNpU&feature=youtu.be

 

  • Martes de libros con Julia Navarro”:

https://www.youtube.com/watch?v=K0W6ykXUHaQ&feature=youtu.be

 

  • Martes de libros con Daniel Gascón”:

https://www.youtube.com/watch?v=7zd1lc70wDg&feature=youtu.be

  • Martes de libros con Ignacio Martínez de Pisón”:

https://www.youtube.com/watch?v=Qirb29Us4p0&feature=youtu.be

 

 

11/11/2020 08:16 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ENTREVISTA CON EL MÚSICO DOMINGO BELLED

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Domingo Belled acepta el reto que le propone el fotógrafo: se subió al piano de la Agrupación Artística Aragonesa, que frecuenta.

«EN LOS 50, EUROPA ERA OTRO MUNDO, MÁS ALEGRE, LIBRE Y SENSUAL»

«Conocí a Carmen Sevilla y le toqué unas sevillanas. ¡Qué garbo tenía!»

«Gregorio Arciniega me dejó el órgano del Pilar. Ni siquiera llegaba a las teclas»

Nací en Pina de Ebro en 1933 y viví allí hasta que estalló la Guerra Civil. Un día a mi padre le dijeron: "Que vienen a por ti". Me cogió a mí, a corderetas, y a mi madre y nos vinimos hacia Zaragoza. Mi padre se llamaba Leoncio y mi madre Eugenia. Eran muy distintos: él era sastre y ella era una auténtica Agustina de Aragón, que trabajó muy duro, fregando desde las cinco de la mañana, para sacarnos adelante», confiesa Domingo Belled, el pianista y compositor que alterna su residencia entre Holanda y Zaragoza.

¿Qué pasaba con su padre?

Que apenas le daban trabajo. Algún remiendo que otro, pero poco más. Creo que fue Cáritas quien nos cedió un cobijo, que estaba entre el Paseo de la Mina y 'La Caridad', cerca del puente del Huerva. Allí me asomaba a la corriente, y durante la guerra me guarecía de las bombas en un refugio al que se accedía tras bajar más de 50 escaleras.

¿Cuándo se dio cuenta de que tenía buen oído?

Mi padre era sacristán de la parroquia de San Braulio y el cura le dijo: «El chico tiene oído y aptitudes musicales. ¿Por qué no lo llevas a los Infanticos del Pilar? Si lo cogen, al menos él comerá». Además, ya había nacido mi hermana María Pilar.

¿Lo admitieron?

Sí. En los Infanticos se ingresaba con siete u ocho años, y yo ya tenía diez. Me hicieron algunas pruebas y me aceptaron. Conservo un magnífico recuerdo del músico, maestro de capilla e intérprete de órgano Gregorio Arciniega.

¿Qué pasó allí dentro?

Aprendí mucho. Se comían muchas farinetas, judías y 'ollas podridas'. No podías decir nada, ni quejarte, se vivía en un silencio absoluto. Te despertaban a las cinco de la mañana e ibas a cantar, en ayunas, la misa de infantes. Todos los días tenías que confesarte y comulgar. Allí aprendí una disciplina más férrea que en la mili, puntualidad, tenacidad, respeto... El miedo estaba a la orden del día.

Imagino que también aprendería música...

Estuve cinco años y por supuesto que aprendí solfeo. Y un día, después de la muerte del organista Pedro Goldáraz, Gregorio Arciniega me dijo que subiera a tocar al órgano del Pilar. No lo había hecho nunca, ni siquiera llegaba a todas las teclas.

¿Cómo evolucionó hacia la música popular?

A los quince años salí de allí. Entré de botones en El Coto; más tarde me contrataron en 'El Noticiero' y amigos periodistas me enseñaron a escribir a máquina. Luego entré a trabajar en una fábrica de betún para calzado: Lux. Iba con un carromato repartiendo las cajas por la ciudad. Tuve un golpe de suerte...

¿Cuál?

A mí me apasionaba la música. Empecé a estudiar piano y clarinete, armonía y dirección de orquesta. Y conté con un profesor como José Borobia, que era el director de la banda del Hogar Pignatelli. Nunca me cobró nada. Me quería como a un hijo, y logró que en la Diputación de Zaragoza me dieran una beca, modesta, para libros. Aún así aquello era un sinvivir. Reñía con todo el mundo.

¿Por qué?

Trabajaba y estudiaba a la vez. Un día le dije a mi padre si no sería mejor que me dedicase solo a la música, al piano. Aceptó. En dos años y medio obtuve el título y el carné del sindicato para trabajar. Al poco tiempo formé el grupo Walkiria con Celestino Lasheras (al bajo), Manuel Oriol 'el Calero' (al saxo), Antonio (a la batería, no recuerdo su apellido), y yo al piano. Y empezamos a tocar en el Alaska, tres sesiones de hora y pico al día. Con el primer sueldo, compré un reloj a mis padres, y otro para mí y unos zapatos nuevos.

¿Qué tocaban?

De todo: zarzuela, mambos, música latina. Compuse un pasodoble, 'Mi amor español', al que le puso música el letrista José Lou. A veces venía una vocalista de Madrid, que cantaba muy bien y era muy guapa: María Teresa. Morena y estilosa. Me gustaba mucho, muchísimo, pero yo era muy joven y vergonzoso. También tocamos en El Coto, en Cosmos o en Capri. Después de Walkiria fundamos Los Diplomáticos, que fue un sexteto.

No tardó en irse a Madrid...

Nos fuimos, con otro grupo, Casino de Madrid, y empezamos a tocar en Parque Moroso, en cuyo restaurante conocí a Carmen Sevilla y le toqué unas sevillanas al piano. ¡Qué garbo tenía esa mujer! Actuamos en la sala Teyma, y en TVE en 1956, y también en el palacio de Liria ante Carmen Franco. Hicimos giras por Marruecos, Portugal, Suiza, Alemania, Austria, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Holanda.

¿Cómo veía Europa en comparación con España?

Era otro mundo. Más alegre, más libre, más sensual. Yo llegué a hablar ocho idiomas. En algunos sitios nos renovaban los conciertos hasta los seis meses, que era lo máximo permitido. Era la época del resurgimiento, de la búsqueda de la felicidad; nada que ver con la cerrazón y la represión que se vivía en España. Tuvimos mucho éxito. En el balneario de Baden Baden estábamos nosotros y una big band. La gente quería que tocásemos sin parar. Decía el dueño: «No sé qué diablos tienen estos españoles».

¿Y, su marcha definitiva a Holanda?

Hacia 1965 nos oyó tocar en Madrid un holandés y nos invitó a La Haya. Antes, durante una gira por Basilea, una chica con muletas pidió que le tocase algo clásico. Toqué a Chopin. Acabamos casándonos. Ella, María Rosa Ros, era suiza, de Lucerna, una mujer muy brillante que trabajaba en el ferrocarril. En La Haya estuvimos con varios grupos: Los Cinco de Sacromonte, Los Ibéricos. Pero aquello se acabó porque yo tenía dieciocho úlceras y caí enfermo. En 1969 me afinqué definitivamente en Holanda. Y allí volví a empezar.

¿Cómo fue eso?

Hice una prueba ante el jurado del Conservatorio Superior de La Haya. Toqué una samba. Rapidísima. Tras deliberar, me dijeron: "Hemos visto que es usted músico, pero es un diamante en bruto. Eso sí, de tocar el piano, nada de nada". Y tenían razón. Me enseñaron a sentarme y la posición del cuerpo, a colocar las manos, a usar el pedal, a saber escuchar. A los dos años y medio me llamaron de Alphen Aan den Rijn para dirigir el Coro y poco después la Banda Municipal. Y a eso me he dedicado, desde 1973 hasta hace muy poco; también he dado clases de música. Nunca he abandonado la interpretación ni la composición.

¿Cuáles han sido sus gustos?

Entre los compositores Chopin, Liszt, Schumann, Schubert. Mis pianistas favoritos son Vladimir Horowitz, por su sensibilidad e inteligencia; José Iturbi, al que vi en el Teatro Principal de joven, y Nikita Magaloff. La música ha sido mi vocación y mi manera de expresar mis anhelos y mis sentimientos. La música es un idioma universal que me ha puesto en contacto con el mundo.



 

08/11/2020 19:16 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

PEDRO CIRIA: LA NOVELA DE JOSÉ MARÍA GAYARRE Y LA ZARAGOZA DE 1923

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Pedro Ciria cuenta el año 1923 a través de Einstein,

el Iberia, el cardenal Soldevila y los anarquistas

Publica ‘La inocencia del cruasán’, una novela de amor protagonizada por Gayarre, primer presidente del Zaragoza v

 

 

ZARAGOZA. «Cuando hice mi tesis sobre el origen del fútbol en Zaragoza me encontré con un personaje que había sido capital en la ciudad, que fue el creador de la Federación Aragonesa de Fútbol, presidente del Iberia y el primer presidente del Real Zaragoza, tras la fusión del Iberia y el Stadium, los ‘avispas y los tomates’, y que se había quedado en el olvido. Y pensé que merecía una novela. Daría no para una, sino para una trilogía», dice Pedro Ciria (Zaragoza, 1979), que acaba de publicar ‘La inocencia del cruasán’ (Doce Robles).

El escritor e historiador decidió centrarse solo en el año 1923. «Fue capital para la historia de Aragón y de España por varias cosas: en ese año fue asesinado el cardenal Juan Soldevila, vino Einstein a la ciudad, se vivió una época agitada del movimiento anarquista, Los Solidarios, con figuras como Francisco Ascaso y Torres Escartín. Pero eso no fue todo: se produjo el golpe de Estado de Primo de Rivera y, además, se fundó el campo de Torrero».

Una pasión prohibida

Aún va más allá: «Me pareció que se escribe mucho de la II República y por supuesto de la Guerra Civil, pero este período es apasionante y vi que ahí había materia novelesca». Pedro Ciria, que relata como Zaragoza pugna por convertirse en una gran metrópoli, mezcla los datos reales (elabora un auténtico plano de la ciudad) con otros de ficción.

«La historia de amor que vive José María Gayarre es inventada, pero pudo ser posible. Él era un hombre destacado, que empezaba a aparecer mucho en las tertulias, tenía una gran proyección social y económica, y se afilió el Partido Social Popular. Saldría diputado por unos meses hasta que Primo de Rivera trajo un nuevo orden». José María Gayarre era homosexual y en el inicio de la novela está viviendo una historia de amor con otro personaje importante de la ciudad, este ya imaginario: Enrique Alquézar, representante de coches, que ya menudeaban por la ciudad.

Alquézar tenía fama de picaflor, de don Juan, experimentado con las mujeres, pero sucumbió al encanto de Gayarre, alto, apuesto, atrevido y con una formidable oratoria. «Gayarre vive esa relación prohibida, intensa y apasionada, y cuando rompen establece otra con otro joven de carácter, Juan Téllez, que había estado de legionario en la guerra de África. Esta parte del libro enlaza con mi novela anterior, ‘Legionarios. El maño’», añade Ciria.

El crimen, el golpe, la fusión

En medio de todo ello, la acción se va expandiendo en diversas direcciones. En ‘La inocencia del cruasán’, título que alude al despertar y al desayuno de los dos amantes, algunos personajes dicen que Gayarre era el recambio civil del cardenal Soldevila. «Esa es una licencia literaria. Si uno piensa en Joaquín Costa y en su libro ‘Oligarquía y caciquismo’, te das cuenta que Juan Soldevila, un personaje importante en España, era un perfecto oligarca, un cacique urbano de la nueva Zaragoza. Era el poder divino por su condición de cardenal; encarnaba el poder político porque era senador del reino, con carácter vitalicio, y además tenía un gran poder económico; dicen que incluso controlaba las casas de juego».

El movimiento anarquista estaba en su apogeo. Muchos anarquistas de Barcelona se trasladaron a Zaragoza. «Mataron al cardenal en la calle Terminillo, enfrente del actual Hospital Clínico. Reconstruyo el asesinato a balazos, tal como fue, y también su impresionante entierro: el féretro salió de La Seo y pasó por la plaza de España y luego lo llevaron al Pilar. Por aquí anduvo Durruti también. Se vivían enormes tensiones políticas y rivalidades épicas y muy bonitas entre el Sport Club Iberia, que presidía Gayarre, y el Stadium. Uno de los grandes logros fue la construcción del campo de Torrero, donde jugaría el gran portero Ricardo Zamora», dice Pedro Ciria.

Y jugó el ‘avispa’ Juan Téllez, un futbolista tan combativo sobre el césped y el lecho como lo había sido en África. En 1932, se fusionarían los dos conjuntos, nacería el actual Real Zaragoza y José María Gayarre sería su primer presidente. Pero ésa es otra historia y ya no se cuenta aquí.

 

 

LA FICHA

La inocencia del cruasán’. Pedro Ciria. Doce Robles. Zaragoza, 2020. 429 páginas.

 

Personajes. Los hay reales e imaginados. De los primeros son Gayarre, Einstein y su esposa Elsa, el médico José María Muniesa, Juan Soldevila, el general Sanjurjo, Durruti... De ficción es «el malo malísimo», el barón de Torres.

 

*La foto es de José Miguel Marco. Fotógrafo de 'HERALDO'.

 

 

08/11/2020 19:08 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ENTREVISTA CON CARLOS CASTÁN

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https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/11/07/carlos-castan-me-interesa-lo-que-le-sucede-a-la-gente-su-manera-de-sonar-resistir-o-romperse-1404015.html

 

*La foto es de Asís G. Ayerbe, suministrada por Juan Casamayor de Páginas de Espuma.

07/11/2020 09:13 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

AVANCE DE 'TURIA': GUINDA Y GARCÍA MONTERO

TURIA” ENTREVISTA A FONDO A LUIS GARCÍA MONTERO

Y ÁNGEL GUINDA

 

 

  • El director del Instituto Cervantes lo tiene claro: “Nada hay más tonto que un poeta sin conciencia crítica”.

 

  • Guinda, por su parte, afirma: “Confesar los propios miedos es honrar la poesía”

 

  • También publica un inédito de Catherine Millet sobre D.H. Lawrence

 

 

 

Teruel, 3 Noviembre 2020



Los lectores del nuevo número de la revista TURIA, que se distribuye este mes de noviembre, podrán disfrutar de dos entrevistas a fondo con los escritores Luis García Montero y Ángel Guinda. Se trata de dos conversaciones exclusivas, que permiten no sólo conocerlos mejor, sino también descubrir sus opiniones sobre un amplio repertorio de temas de interés. Ambos son, por encima de todo, poetas y su obra se encuentra entre lo más interesante de la literatura española actual.



Además de escritor, profesor y director del Instituto Cervantes, el granadino Luis García Montero tiene una indudable proyección social. En él se percibe la herencia de Machado, de Lorca, de los autores de la Generación del 50, alejados de las torres de marfil y tan propensos al compromiso, al despertar de las conciencias. Es un hombre de la cultura que nunca ha rehuido implicarse en los debates del día a día, en la política. De ahí que, en esta entrevista en TURIA no dude en afirmar que “nada hay más tonto que un poeta sin conciencia crítica”.



Por su parte, Ángel Guinda es una leyenda viva de las letras aragonesas que, pese a llevar publicando desde más de cinco décadas, sólo considera fiable lo escrito desde hace 13 años. Ese nivel de autoexigencia, esa capacidad de reinvención, de reconstruirse, sólo está al alcance de los que, como él, creen que la palabra es un ser vivo. No en vano, como declara en TURIA, “confesar los propios miedos es honrar la poesía”.



Luis García Montero y Ángel Guinda son, sin duda, dos personalidades muy atractivas y su opinión nos enriquece a la hora de interpretar este tiempo tan difícil y complejo que vivimos. En TURIA nos hablan, con absoluta libertad y franqueza, de sus respectivas obras y trayectorias. Y, sobre todo, con sus respuestas se ocupan también de abordar diversas cuestiones que nos afectan o interpelan.



Además, entre otros contenidos relevantes, el nuevo número de TURIA publica un texto inédito de la autora francesa Catherine Millet sobre el escritor inglés D.H. Lawrence. Se trata de un anticipo del libro “Amar a Lawrence”, que será próximamente publicado en España por Anagrama. Tras impactar internacionalmente hace unos años con su libro “La vida sexual de Catherine M”, en el que hablaba abiertamente de su adicción al sexo, se vuelca ahora sobre la vida y la obra de otro escritor que en su tiempo también causó escándalo por su franqueza a la hora de tratar la sexualidad femenina en su ya clásica novela “El amante de Lady Chatterley”.

 

LUIS GARCÍA MONTERO: “LA LITERATURA ES UN AJUSTE DE CUENTAS CON LA REALIDAD”



En la entrevista que TURIA publica con Luis García Montero (Granada, 1958) conversamos ampliamente sobre ese compromiso social que define su vida y obra. Y es que, si hay una búsqueda, una línea que atraviesa toda su trayectoria, vital y creativa, esa línea tiene que ver con su anhelo por “conseguir una alianza ética entre el yo biográfico y el literario”.



También asegura a la periodista Emma Rodríguez que su ética “va unida al poeta que pretende ser”. Confiesa que el mundo en el que vivimos cada vez es menos suyo (“la manera de ser, de vivir, de comportarse en la sociedad, tiene cada vez menos que ver con mi forma de ser. Siento vergüenza ajena ante muchos espectáculos televisivos, culturales o políticos”, señala) y asegura que, pese a todo, no cabe la rendición ni la equidistancia ante las injusticias.

 

En estos tiempos en los que las mentiras ganan cada vez más terreno, él no deja de ejercer la crítica a través de sus columnas periodísticas, espacios para la reflexión sobre lo que acontece, sobre lo que le causa perplejidad. Y sigue creyendo en el reto de la poesía de hallar la dignidad en medio de la confusión, del ruido, de la basura. En medio de las ruinas del pensamiento, pese a todo, “mientras haya alguien que esté escribiendo poesía en su lugar, por discreto que sea, tendremos motivos para la esperanza”, declara.



Cree también García Montero que “la literatura es un ajuste de cuentas con la realidad, una manera de comprometerse con el mundo”. Y reconoce, adentrándose en su biografía, que la comprensión familiar le vacunó contra el sectarismo. Sobre sus grandes maestros no hay duda: “Machado y Lorca están ahí, en mi mitología personal, que va de sus poemas a sus biografías”. Preguntado por la poesía más actual, nos dirá: “a cierta edad, tan importante es conservar la lección de los mayores como reconocer a los maestros jóvenes. Siempre digo que tan peligrosos son los viejos cascarrabias como los jóvenes adánicos”.



Sobre este 2020 tan extraño y cruel, Luis García Montero asegura que la pandemia “ha extremado muchas cosas que se veían venir y que ha situado una normalidad cada vez más notoria en el mundo raro de las mascarillas. La sociedad consumista ha generado tal narcisismo que ahora asusta la fragilidad, la presencia de la enfermedad y la muerte en una realidad cada vez más solitaria. Degradar los espacios públicos tiene sus consecuencias. Creo que es el momento de reivindicar la cultura como un valor esencial, algo que por desgracia no se ha hecho en España. Estamos en una situación que debe hacer compatible el fortalecimiento de los espacios públicos, la autoridad del Estado, y el respeto a la libertad individual y los derechos democráticos. Y eso sólo se puede conseguir invirtiendo en educación y en cultura”.



ÁNGEL GUINDA: “EL ARTE SIEMPRE AYUDA A SOBREVIVIR”



El escritor Ángel Guinda (Zaragoza, 1948) es, por derecho propio, uno de los nombres más destacados de las letras aragonesas y su dilatada e interesante obra poética lo sitúa entre lo mejor de la poesía española de las últimas décadas. Este año ha publicado dos poemarios que se integran en un único libro: “Los deslumbramientos”, seguido de “Recapitulaciones”. En la conversación sin desperdicio que mantiene con el también poeta Fernando del Val nos dirá “desde hace años padezco la obsesión juanramoniana por el afán de perfección”. Esa postura radical de reinventarse, de refundarse, ha provocado que sólo considere fiable lo escrito desde hace 13 años y desdeñe los múltiples poemarios anteriores.



Guinda no sólo ha venido ejerciendo como poeta que cree que la palabra es un ser vivo, también ha traducido a autores con los que siente afinidad como Teixeira de Pascoaes, Alex Susanna o Antonio Sagredo. Asimismo, ha publicado libros de aforismos, manifiestos poéticos y un ensayo sobre Leopoldo María Panero. En reconocimiento a su dilatada y valiosa trayectoria creativa, recibió el Premio de las Letras Aragonesas 2010. El galardón le supuso, a un autor y profesor de literatura que lleva más de tres décadas residiendo en Madrid, “una reconciliación con mi tierra” y confirmaba, una vez más y por fortuna, que la cultura no conoce fronteras.



Preguntado por la actual pandemia, Guinda cree que “el arte siempre ayuda a sobrevivir, nos estimula, nos enriquece, nos redime”. Quien sabe bien lo que es luchar contra el cáncer, declara en TURIA que “la vida es una sana enfermedad que no se cura sino con la muerte”. Además, reconoce que “desde niño, el miedo y la muerte me acompañan obsesivamente”.



En sus libros, confiesa Ángel Guinda que aspira “a conseguir una simbiosis entre tradición y originalidad; a recoger verdad, belleza e intensidad”. En definitiva, y como se nos asegura en TURIA: “Ángel Guinda es lo contrario a la indiferencia. Por eso está tan vivo. Tan despierto que lo normal es que se desvele por la noche. Quiere vivir, lo dijo en un poema de Claro interior -todo lo ha dicho en sus poemas- pero, sobre todo, lo demuestra con sus actos. Vive como lee. La vida sí le va a echar de menos”



TURIA” PUBLICA UN TEXTO INÉDITO DE CATHERINE MILLET

Una de las principales autoras de las letras francesas de las últimas décadas, Catherine Millet, abre la sección que TURIA dedica al ensayo con un atractivo texto inédito. Se trata de un fragmento de “Amar a Lawrence”, que será próximamente editada en España por Anagrama. En esta nueva obra, la controvertida escritora y crítica de arte prosigue su indagación sobre los misterios del deseo femenino, en esta ocasión a partir de la vida y la obra del inglés D.H. Lawrence.



¿Por qué Lawrence? Porque el británico exploró como pocos el tema del deseo desde el punto de vista de la mujer y cuestionó la moral de su época. Pero, al indagar en la vida de este, Millet acaba hablando también de sí misma, y el libro se convierte en una estimulante mezcla de ensayo y autobiografía en la que confluyen dos autores –la estudiosa y el estudiado– separados por el tiempo, pero unidos por el interés en indagar en los misterios de las pasiones femeninas.  



El amante de Lady Chatterley”, la novela más célebre de D.H. Lawrence, es uno de los grandes clásicos del siglo XX. Estuvo prohibida en su tiempo por la forma explícita y nada habitual entonces con que se refería a las relaciones sexuales. El libro se publicó por primera vez en Florencia en 1928 pero en Inglaterra hubo que esperar a 1960.



Según Catherine Millet, Lawrence “reveló las dificultades para mujeres muy brillantes de entregarse al amor. El amor es un sometimiento, y una mujer que se encuentra en una situación social, si no de poder o de dominio, al menos de afirmación de su personalidad, puede vivir de una manera muy contradictoria su sentimiento amoroso, ya que puede hacerle sentir temor por perder una autonomía que piensa haber ganado a un alto precio”. Y, según sostiene Millet, “esta contradicción revelada por Lawrence sigue siendo válida hoy en día”.



TURIA es, con 37 años de trayectoria y periodicidad cuatrimestral, una de las publicaciones culturales españolas más consolidadas y reconocidas, por cuya labor obtuvo el Premio Nacional al Fomento de la Lectura. Desde hace un más de lustro, además de su edición en papel, la revista TURIA tiene una versión digital a través de una atractiva web y de una página en Facebook que está obteniendo una muy favorable acogida.



UN FRAGMENTO DE LA ENTREVISTA EXCLUSIVA CON LUIS GARCÍA MONTERO



El nuevo número de la revista TURIA publica una amplia y reveladora conversación exclusiva con el escritor, profesor y director del Instituto Cervantes Luis García Montero, uno de los nombres más sobresalientes de la poesía española contemporánea. La entrevista, realizada por la periodista cultural Emma Rodríguez, permite conocer a fondo su personalidad y su trayectoria, así como sus opiniones sobre un amplio abanico de cuestiones de interés. De ese material inédito, adelantamos hoy el siguiente fragmento:



LUIS GARCÍA MONTERO: ”NO PODEMOS SEGUIR AVANZANDO EN EL SIGLO XXI SIGUIENDO LAS IMPOSICIONES NEOLIBERALES”



- ¿Debe ser la poesía un espacio para la verdad en una época marcada por las mentiras, donde la falta de reflexión y de análisis, es tan llamativa? ¿Cómo hacer frente al ruido, a la velocidad que imponen las redes sociales?

 

- Ese es un reto. Fíjate que la poesía ha vivido siempre en una situación fronteriza entre la intimidad, lo privado y lo público. Es la situación que ahora se ha impuesto con las redes sociales. Buscar ahí la dignidad humana es una tarea bien significativa en medio de tanta basura. El poeta representa a esa persona que busca su propia verdad y que quiere ser dueña de sus palabras. Por eso su escritura tiene que ver con la lentitud. El tiempo de la poesía no es un tiempo de usar y tirar, no es una mercancía. A veces decimos lo primero que se nos ocurre y repetimos lo que flota en el ambiente. Otras veces decimos lo que nos conviene para quedar bien y vendernos como mercancías. La palabra poética nos enseña a decir aquello que tiene que ver con nuestra conciencia, más allá de cualquier convención o consigna.

 

- ¿Eres de los que creen que algo tendrá que cambiar tras la pandemia, que ya estamos pisando las ruinas de un sistema que se cae, o formas parte del grupo de los escépticos? ¿Qué futuro imaginas?

 

- Ángel González distinguía entre porvenir y futuro. A corto plazo, soy poco optimista, no creo que el poder económico vaya a cambiar generosamente, se buscarán mil formas de hacer negocio con la situación. De hecho ya se ha empobrecido la mayoría social y se están enriqueciendo las grandes fortunas. La brecha mundial de la pobreza va a profundizarse mucho. A largo plazo, espero que el agua encuentre sus caminos para seguir avanzando. Si queremos que el planeta sobreviva, deberemos esperar a que los gobiernos se tomen en serio la realidad ecológica y la decencia humana. No podemos seguir avanzando en el siglo XXI siguiendo las imposiciones neoliberales de las últimas décadas.

 

03/11/2020 09:04 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

IRENE VALLEJO: LECTURAS, AUTORES, CITAS

  • ¿Cuál es el primer libro, o los primeros libros, que te cambiaron la vida?

Cuando mi padre empezó a contarme la Odisea, tal vez sin saberlo, me cambió la vida. Aquella noche en la que me hipnotizó con las aventuras de Ulises a la orilla de mi cama infantil, no podía imaginar que aquel barco griego decidiría el rumbo de mi imaginación.

-¿Y el que te reveló los poderes de la literatura?

Al leer Antígona intuí, quizás por primera vez, que la literatura no es solo la crónica de las aventuras de lejanos personajes, sino que habla de nosotros: la rebeldía, el amor a los muertos, los cuidados, las leyes.

-¿Quiénes son los autores de tu vida?

Serían infinitos, y no siempre los mismos: los libros de mi vida cambian constantemente. Pero si ahora mismo tengo que improvisar una lista, en ella estarían sin duda Safo, Heródoto, Montaigne, Conrad, Carson McCullers, Natalia Ginzburg.

-¿Qué libros te acompañan siempre, o casi siempre?

Trilce, de César Vallejo, que no es pariente mío, pero sus versos enamoraron a mis padres, así que le debo haber nacido.

-¿Qué buscas en la literatura, en la que escribes y en la que lees?

Inquietud, misterio, imágenes envolventes, ideas inesperadas y, sobre todo, un lenguaje poderoso que me descubra otros mundos posibles.

-¿El inicio que más te conmovió o te conmueve?

Un poema de Safo, que empieza: “Otra vez me sacude Eros, el que hace languidecer los cuerpos/ agridulce, indomable, animal oscuro”.

¿Y el final?

Siempre me ha impactado la famosa frase final de El gran Gatsby: “Y así avanzamos, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado”. Describe esa extraña máquina del tiempo que son los libros, capaces de trasladarnos al pasado y al futuro, a los paisajes de la memoria y los sueños.

-¿Tienes un personaje favorito de ficción? ¿O varios?

Me fascinan los personajes inadaptados, extranjeros, fronterizos, como la protagonista de las Memorias de una enana, de Walter de la Mare. O las sirenas, desde Homero hasta el mascarón de proa que aparece en El tambor de hojalata, de Günter Grass.

-¿Y uno real convertido en ficción?

Cleopatra en Shakespeare. Virgilio en Dante o en Broch. Ovidio en Una vida imaginaria, de David Malouf. En estos días, me está impresionando la visión de Agustín Sánchez Vidal sobre Orson Welles en su Quijote Welles.

-¿Por qué te has volcado con los clásicos?

Me interesan los mitos porque son relatos supervivientes, que han sido capaces de cautivarnos generación tras generación, durante miles de años. Los relatos más andariegos, la condensación de nuestras emociones, las historias infinitas.

-¿Quiénes son los poetas que más te emocionan?

Safo, Ovidio, Vallejo, Lorca, Szymborska, Tranströmer.

-¿Qué poemarios o novelas o ensayos rescatarías del olvido?

A medio camino entre el ensayo y la poesía: El collar de la paloma, del andalusí Ibn Hazm. Y la Anatomía de la melancolía, de Richard Burton, que él mismo presentaba así: “Concededme cierto margen de tiempo y pondré ante vuestros ojos un océano prodigioso, vasto e infinito de insensatez y locura increíbles; un mar lleno de rocas y acantilados, de bancos de arena y golfos, estrechos y mareas contrarias, cuajado de monstruos terribles, formas salvajes, olas rugientes, tempestades y sosegadoras sirenas”.

-¿Los tres últimos libros, más o menos recientes que te hayan conmovido?

Lluvia fina, de Luis Landero, una emocionante y honda reflexión sobre el poder de la palabra y las historias en la memoria familiar. Arenas movedizas, de Nella Larsen, una novela en torno al desarraigo y el deseo, editada con mimo por Contraseña. El silencio de las mujeres, de Pat Barker, una impactante reescritura de la Ilíada desde el punto de vista de los personajes femeninos.

-¿Coleccionas algún autor, eres fetichista?

No soy fetichista: presto, pierdo y regalo mis libros. Guardo con cariño los cuentos y tebeos infantiles, que solía colocar bajo la almohada para soñar con ellos.

-¿Cuál es el libro de tu biblioteca que tiene para ti una historia especial, singular o emotiva?

Un ejemplar de Las aventuras de Huckleberry Finn que encontré en la carretera, abierto, atropellado por varios coches, atravesado por las cicatrices de los neumáticos. Lo llevé a casa, lo reparé y todavía lo guardo.

-¿Has hecho más locuras por amor o por la literatura?

Mis mayores locuras no han sido por amor ni por literatura, sino por deseo de aprender, experimentar y descubrir. Intuyo que esa curiosidad insensata e infinita es lo que comparten el amor, el saber y los libros.

-¿Hay una cita o un fragmento de un libro que te defina o que te guste especialmente?

¿Puedo decir que nos han traicionado? No./ ¿Qué todos fueron buenos? Tampoco. Pero/ allí está una buena voluntad, sin duda,/ y sobre todo, el ser así”, de César Vallejo. Me fascina su empeño por defender la bondad, contra todos los cinismos y los pesimismos –por otro lado, sobradamente justificados–. Esos versos encarnan para mí esta confianza ciega y conmovedora.

¿Dónde lees, en qué soporte, en qué momentos al día, cuánto tiempo?

Desde que soy madre, leo en cualquier sitio, cazando al vuelo los instantes, robando horas al sueño y luciendo al día siguiente ojeras como condecoraciones lectoras.

¿En qué consiste leer?

Leer es habitar otras pieles, explorar otras mentes, mirar con otros ojos.

¿Cómo llevas el éxito de ‘El infinito en un junco’? ¿Se han cumplido tus sueños o aquí la realidad ha superado a la ficción?

En este caso, la realidad ha dejado atrás mis sueños más locos. Soy consciente de que esta inimaginable acogida hubiera sido imposible sin la hospitalidad de tantas personas –lectores, escritores, libreros, críticos–, que han recibido y amado a este pequeño junco con inmensa generosidad. Me despierto atónita cada día, conmovida por la bondad de tantos queridos desconocidos. Hacia todas ellas, hacia cada uno, mi gratitud infinita.

 

31/10/2020 23:41 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

UNA ENTREVISTA QUE ME HACE IÑIGO LINAJE PARA TURIA

http://www.ieturolenses.org/revista_turia/index.php/actualidad_turia/anton-castro-espana-se-ha-empobrecido-y-retrocede-en-ambitos-de-libertad-y-tolerancia?fbclid=IwAR1wx9QE2-mo-y2VdzZ_4LTOhU337TClpT60iJjRGKSM-cI2LgbAb6E7r-Y

29/10/2020 23:38 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

SOBRE CRISTÓBAL BALENCIAGA

LOS HILOS SECRETOS QUE LLEVAN A BALENCIAGA

 

Antón CASTRO

 

La vida está llena de meandros ocultos, de hilos secretos que trazan historias que, a menudo, esperan una mano o una voz que las revele. O ellas mismas, de golpe, se rebelan: son historias con corazón, con sorpresa, con protagonistas inesperados, con paisajes, con un arsenal de documentos. Algo así le ha sucedido a Pedro Usabiaga, fotógrafo, enamorado del arte y la moda, y admirador y estudioso de ese creador de moda y de belleza que fue Cristóbal Balenciaga Eizaguirre (Guetaria, Guipúzcoa, 1895-Jávea, Alicante, 1972), la perfección hecha sutileza, armonía de líneas y de color, torbellino de telas, hilvanado con refinamiento y sensualidad.

En uno de los regates del azar, Pedro Usabiaga descubrió que su tío José Luis Usabiaga, pintor y decorador, diseñador gráfico y escaparatista, poseía en sus archivos numerosos documentos, folletos, fotos y recortes de prensa sobre el modisto, centrados especialmente en actos sociales en San Sebastián , así como algunas piezas de tela y botones de su taller Eisa en la ciudad. De él y de uno de sus más cercanos colaboradores y compañeros, como Ramón Esparza .Así , entre recuerdos y descubrimientos familiares se gestó el núcleo o el arranque de una espiral que sigue expandiéndose. Balenciaga falleció el 23 de marzo de 1972, y cinco meses después , el 26 de agosto se le organizó una cena y desfile homenaje en la ciudad donostiarra cuya invitación diseñó el propio Usabiaga . Esa pieza, sofisticada y etérea, y unas fotos inéditas del acto están presentes en esta muestra, El siglo de Balenciaga, que se fundamenta en algunos otros polos: la presentación pública de la colección privada de Pedro Usabiaga, comisario como recordarán de una muestra anterior en el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos ‘Pablo Serrano’ (IAACC) sobre Balenciaga y el cine. Y el hecho de que, en este gozoso laberinto de coincidencias, su propia abuela, Cristina Azarlosa (madre, por cierto, de José Luis Usabiaga), trabajase de modista en Les Grands Magasins du Louvre, en San Sebastián, donde también se empleó un joven y ya talentoso Balenciaga en 1911, encargado al poco tiempo de adquirir modelos parisinos para la tienda. Se dice que Cristina adquirió allí la habilidad de coser botones de un modo muy peculiar , el mismo que el joven Cristóbal transmitiría posteriormente en sus talleres.

Hay algunas cosas más que decir y subrayar de este proyecto, que se ampara en algunos otros nombres propios: los dos grandes colaboradores y amigos del modisto, Ladislas “Wladzio” Jaworowski d’Attainville ( Paris 1899 , Madrid 1948 ) , cuya relación abarca el período de 1927 a 1948, y el ya citado Ramón Esparza Viela (Lesaca, Navarra, 1923-1997), su compañero desde 1949/50 hasta su muerte. Wladzio era un joven de sangre franco-polaca , hijo de una gran dama con linaje de los duques de Rivoli y príncipes d´Essling , y sería capital en su éxito y en su estabilidad emocional como tantas veces han contado los biógrafos y especialistas del modista de Guetaria. Con Wladzio, Balenciaga viajó a menudo por Biarritz y Bayona. En Biarritz, Balenciaga conoció a una de las grandes figuras de la Alta Costura : Gabrielle ‘Coco’ Chanel; allí visitaba su tienda y el Hôtel du Palais , otrora residencia de verano de la Emperatriz Eugenia donde le acompañaba Anne Debelle ,su Grande-Maîtresse y tatarabuela de Wladzio. En Bayona, les gustaba ir a los grandes almacenes Aux Dames de France y al Musée Bonnat, donde se deleitaban ante las obras de Jean-Auguste-Dominique Ingres y de Hippolyte Flandrin, especialmente. Quizá por todo ello, la muestra de El siglo de Balenciaga también viajará a Bayona, al Musée Didam, que participará en la producción con el Gobierno de Aragón y el IAACC ‘Pablo Serrano’.

Dentro de ese río de relatos ocultos, de casualidades que no lo son tanto, otro investigador de la moda y creador él mismo como Enrique Lafuente ha descubierto que Balenciaga tuvo bastantes conexiones con Aragón. Ramón Esparza, que era navarro, hizo algunos cursos de Derecho como alumno libre en la Universidad de Zaragoza, y él le presentó a una de las modelos de su vida: la zaragozana María Nieves ‘Meyes’ Hernández Ortiz (Zaragoza, 1924-París, 1962), que trabajó en la  célebre Maison Balenciaga del 10 Avenue George V de Paris, como maniquí de cabina, entre 1950 y 1956. Meyes está muy presente en la muestra: hay fotos extraordinarias de ella con varios modelos, y una curiosa primicia: un retrato suyo ejecutado por el pintor Mariano Gaspar Gracián, datado en 1950, que pertenece a la colección personal de Marta Navarro, nieta del arquitecto Félix Navarro, creador del Mercado Central de Zaragoza.

Balenciaga fue siempre un hombre sensible y muy conectado con las artes plásticas. Goya era uno de sus dioses y una de sus influencias, si puede decirse eso de un pintor sobre un modisto. En la muestra podrá verse la obra Dama con Mantilla, del pintor de Fuendetodos, que pertenece al Gobierno de Aragón ya que fundamenta maravillosamente esta recurrente fuente de inspiración, en particular para los modelos con encaje. Un vestido con esos matices y esos velos lo hizo para Adela Quijano, la esposa del  embajador zaragozano Ángel Sanz Briz, “el ángel de Budapest” reconocido como “ Justo entre las Naciones “ por salvar la vida a miles de judíos.

Amigo de los paralelismos y de los guiños, Pedro Usabiaga, que ya había participado en un homenaje al maestro en Niza en 1996, recuerda que justo 45 años antes, un 20 de febrero de 1974, se inauguró en Madrid la gran exposición “El mundo de Balenciaga”, de cuya muestra quedó un excepcional catálogo con portada de Miró y donde había  piezas cedidas también por Adela Quijano Sra de Sanz Briz y por Pilar Mompeón y de Nó  Sra de Yarza , como su vestido de novia en moiré de octubre de 1939 que estará presente en Zaragoza y en Bayona. Como detalle curioso, en esta muestra se exhibe un vestido negro de encaje  de S.A.R la princesa María de la Esperanza de Borbón, hermana del monarca emérito Juan Carlos I. En la serie Lo que escondían sus ojos, lo lució la actriz Blanca Suárez en el papel de la marquesa de Llanzol , Sonsoles de Icaza, musa del modisto y enamorada secreta de Ramón Serrano Suñer, el poderoso ministro y cuñado de Franco que estuvo destinado como abogado del Estado en Zaragoza entre 1924 y 1936.

Por otra parte, las pesquisas de Enrique Lafuente confirman un hecho muy novedoso: Balenciaga y Esparza eran buenos amigos del industrial vasco Jesús Azcárate Larrañaga, quien adquirió en 1971 Textil Tarazona S.A tras la muerte en accidente de José Gutiérrez Tapia , uno de sus antiguos propietarios. Unieron sus empeños e intentaron crear una línea de ‘prêt à porter’ que no cuajó, entre otras cosas porque Balenciaga murió pronto, intentando a la vez otro proyecto de estampación en tejido de seda en la fábrica Subijana & cia de Villabona (Guipúzcoa) para producir pañuelos con la rúbrica del modisto. Al parecer, Balenciaga, que tenía severos dolores en los huesos , fue aconsejado por los médicos que buscase el clima seco del entorno del Moncayo , pasando jornadas de reposo en los baños de Fitero  , visitando Cascante y viviendo algunas semanas en Tarazona aprovechando la supervisión junto a Esparza y Azcárate de esa última aventura empresarial en nuestra tierra aragonesa .

En la muestra El siglo de Balenciaga, claro está, hay muchas cosas: Iniciando con un depurado vestido largo en crêpe de Chine y escote en corazón , creado en 1933 en el recién abierto taller Eisa de la calle Caballero de Gracia 42  de Madrid, en plena Segunda República Española y que fue enviado a Londres seguramente a la esposa de un diplomático. Hay complementos, fotos, reconstrucción de su taller con un busto de costura original proveniente de la colección Iribarren, obras de arte; además de los cuadros y dibujos citados, estará el retrato de María Elena de Arizmendi, pintada por Enrique Albisu; el de la artista Annabel Schwob, de 1959, pintada por su marido Bernard Buffet y que Balenciaga tenía en el despacho de su domicilio parisino del 28 Avenue Marceau, el de Herminia Laborde, realizado por Nelly Ellen Harvey  , varios grabados de Jan Mara o dos cuadros del pintor tolosarra Miguel Ángel Alvarez

No podían faltar las conexiones de Balenciaga con otros creadores. Colaboró con muchos modistos y por eso hay obras de Pedro Rodríguez, de Hubert de Givenchy, que lo sentía como un padre aunque no llegasen a trabajar juntos, de Emanuel Ungaro, de André Courrèges, de Elio Berhanyer, de Asunción Bastida, de Carmen Mir, del turolense Manuel Pertegaz y del zaragozano Pedro Esteban, que reconoció al creador vasco como uno de sus maestros al trabajar durante años en sus talleres de Barcelona y Paris.

Diana de Vreeland, directora de Vogue, definió así a Cristóbal Balenciaga: “Siempre me dicen que la moda nace en la calle, pero siempre la veo primero en Balenciaga”. El creador de Guetaria fue un visionario, un artista del volumen , un apasionado del equilibrio de Palladio o de la “ komata “ de las geishas , un modista único que destiló toda su vida la dosis precisa de elegancia, sugerencia y hermosura en cada uno de sus actos, en cada una de sus prendas.

 

25/10/2020 19:23 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

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