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BERNARD PLOSSU: ACTA DE UN DIÁLOGO A MEDIANOCHE

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Quien se acerque por aquí de vez en cuando, habrá reparado alguna vez en mi profunda y sincera admiración hacia el fotógrafo francés Bernard Plossu, nacido en Vietnam, residente en México, en Estados Unidos, en Níjar y desde hace algún tiempo en los alrededores de Marsella. Bernard Plossu, un hombre alto y delgado, asombrado a cada instante por los gestos de la vida, ha hecho de todo: retratos de escritores, paisajes abiertos, instantáneas de lo cotidiano, siempre con un gran sutileza: con peculiares encuadres, con difusores y sombras, fotos aparentemente movidas, fotos siempre con una mirada peculiar y poética, llena de sutilidad y de extrañamiento. Anoche me llamó el pintor cubano Rafael Torres y me dijo que un puñado de amigos –vinculados con el arte, con la creación, con el teatro, etc.- me esperaban en la calle Manifestación 13, donde había vivido José Martí, el hombre que amó a la aragonesa Blanca Montalvo. Para convencerme del todo, me dijo: “Berrnard Plossu ha venido y quiere conocerte. Te ha traído algo”. Llegué a las once y media de la noche; desde Garrapinillos a Zaragoza escuché el disco “Incubando” de Carmen París, y puse dos o tres veces el corte seis, dedicado a José Martí y su estancia en Aragón, con homenajes a Ludmila Mercerón y Pablo Milanés.

 

Llegué y había alegría, tertulia, un poco de baile y los dos o tres rincones para las confidencias. Una joven y bellísima actriz, a la que no llegué a saludar, enseñaba pasos de baile mientras sonaba Juan Luis Guerra. Era tan elegante que parecía no moverse, pero sí se percibía el danzón de sus caderas, la elocuencia de sus piernas sobre los vaqueros. El anfitrión de la casa es Agustín, un poeta, rapsoda, cuentacuentos y actor cubano. Hubo un instante en que, tras los saludos, se puso a cantar y a recitar, y contó preciosas historias, entre ellas la del compositor “Quiéreme mucho”, inspirada en un amor imposible. Bernard Plossu, tocado ahora el cabello de plata y nieve, se rió a su antojo, con verdadero placer. Estábamos sentados al lado, encuadrados en el interior del marco de una puerta, y yo sentí una gran emoción: es un hombre cotidiano, sencillo, afable, pero me emocionaba estar ahí, a su lado; él llevaba su cámara Nikkormart al cuello y de vez en cuando tiraba alguna foto, sin flash, por supuesto. Una cámara, me dijo, que lo acompaña desde hace 30 años. Bernard Plossu no ha sucumbido a la cámara digital.

 

Las fotos de Bernard Plossu tiene una atmósfera de intemporalidad. Concentran una mirada peculiar, un detalle, un laberinto de matices, un fogonazo desdibujado de contrastes. Me ocurrió algo precioso: me hizo varias fotos, cinco o seis, casi como fotos robadas, yo hablaba y hablaba, y él buscaba. A veces, la velocidad era relativamente rápida, otras oías el clic y pensaba que esa foto saldría o movida o borrosa, como si emergiese en el papel desde una cabeza borradora. Hablamos de todo un poco: de su libro de Albarracín, realmente deslumbrante, de fotógrafos a los que admira como Nacho López y Héctor García, de su colega Luis Baylón, y hablamos, sobre todo, de la gran exposición que se le va a hacer en el CDAN para abril con un libro-catálogo espectador.

 

Había hablado por teléfono con Bernard Plossu. Había escrito varias veces de sus fotos. Vi su muestra del palacio de Montemuzo y de la galería Finestra, estuve en las tres últimas que hizo en Spectrum. Y me ha encantado conocerlo al calor de los versos de José Martí y pasear por la calle, con él y con otros amigos (Rafael Torres, Carolina y Daniel…) por las calles de Zaragoza mientras la gente iba y venía y tomaba las calles hospitalarias.

 

Bernard Plossu, maravillado, preguntó: “¿Y cuál es el plan de toda esta gente?”

*Esta foto de Bernard Plossu, una de las más famosas, está realizada en 1979.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: Lamia

La vida regala pocos momentos asi, Antón. Es un lujo poder haber disfrutado de la magia de ese momento. He de confesar que me ha dado mucha envidia lo del baile, a mi, que no paso de ser una mera aficionada principiante.

Fecha: 26/10/2008 19:27.


gravatar.comAutor: Emilio

¡Que envidia Antón.! Estar tan cerca de uno de los grandes.

Fecha: 31/10/2008 00:58.


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