UN POEMA DE AMOR A GENE TIERNEY
El poeta y cinéfilo Marcos Vicente Callau rinde homenaje, con este bello y sugerente poema, a una de las diosas del cine: Gene Tierney, cuyo rostro frecuenta a menudo este blog. Él, además, coloca un buen puñado de hermosas fotos de esta mujer fotogénido, de hermosa e intensa mirada. Copio aquí el poema.
GENE TIERNEY
Por Marcos CALLAU
He querido mirarla a los ojos tan sólo un instante
y he creído ver en ellos el rastro de cien cines cerrados
La brevedad de los buenos tiempos, de un sueño inacabado
Un bulevar de faroles apagados con un final por escribir
Sabía mirar como el último sol del atardecer
al precipitar sus párpados como el telón de una noche oscura
En su mirada guardaba millones de besos regalados
En su piel, la suavidad de su voz
y en sus labios mi locura
He querido mirarla a los ojos y he visto en ellos
la primera dama de mis sueños
Guardaba en sus pupilas la luna llena
y sólo amanecía cuando ella quería
Guardaba en su nombre una melodía eterna
y en su cabello nocturno la eterna primavera
Guardaba el rumor de un parque abandonado, olvidado y nunca paseado
Es curioso que en blanco y negro
pudiera exhibir tantos colores
pues, al mirarla a los ojos, no he sabido
si ella despertaba o un nuevo sol amanecía
4 comentarios
Fran -
pudiera exhibir tantos colores
pues, al mirarla a los ojos, no he sabido
si ella despertaba o un nuevo sol amanecía
Cuanta verdad. Totalmente hermosa
Raúl -
Marcos Callau -
Fernando -
abrazos a los dos