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Antón Castro

POEMAS DE JOSÉ MARÍA CUMBREÑO

José María Cumbreño es poeta y narrador, y cacereño nacido en 1972. Ha publicado diversos poemarios, libros de relatos, mantiene un activo y estupendo blog centrado en sus inquietudes, en su creación y en un amplio mundo de creadores: liliputcontrablefescu.blogspot.com. Hace poco publicaba con Javier Sánchez Menéndez una amplia antología de su obra en Isla de Siltolá, y poco después, Luces de Gálibo, de Girona, le publicaba ‘Genealogías’, donde hay de todo: poemas hondos, intensos, aforismos, creación de lenguaje, mucha ironía y una vocación incuestionable. Con toda cordialidad, José María Cumbreño, que es un activo divulgador de la lírica y de la literatura en general, me envía un puñado de poemas. Aquí están en una tarde ventosa de domingo.

 

 

El peso del aire

 

Esta mañana, en el parque, Irene me ha pedido que le compre un globo.

Un lazo alrededor de su muñeca evitaba que Bob Esponja saliese volando.

Ato el nudo con una fuerza contradictoria: suficiente como para que no se deshaga, pero no tanta como para que le duela.

Después abro mucho los ojos.

El frío. Su abrigo nuevo. Las botas con los pantalones de pana por dentro.

No se me puede olvidar esta forma de sonreírme.

Un nudo que no se deshaga.

Porque el aire pesa más que algunos gases.

Y la vida, menos que los recuerdos.

 

Identidad

 

 

                    Durante años, la ropa que me he puesto la he heredado de mi hermano mayor.

                    Mi nombre me lo pusieron por mi abuelo.

                    El primer coche que conduje era de segunda mano.

                    La primera mujer que me besó ya había besado a otros.

                    La casa en la que vivo es de alquiler.

                    Todo lo que escriba ya lo habrá escrito alguien mucho antes y mucho mejor.

                    El hermano de mi hija no es hijo mío.

                    Su padre hace como si no lo fuera y quien no es su padre se esfuerza por aprender a serlo.

                

Pensión compensatoria

 

        Mi padre y mi madre se separaron unos años antes que yo.

       Mi madre se quedó con la casa  y los  garajes.

       Mi padre debe pasarle todos los meses a mi madre una pensión compensatoria.

       Mi madre se sacó el carnet de conducir.

        Mi madre se compró un coche nuevo.

       En la puerta del frigorífico de mi madre hay un montón de imanes que se ha traído como recuerdo de sus viajes.

       Mi madre tiene el salón lleno de portarretratos con fotos suyas: en Atenas, en San Petersburgo, en Malta, en Varsovia …

        Mi madre ha estado en sitios cuyos nombres ni recuerda.

        La especialidad de mi madre son los cruceros por el Mediterráneo.

        Mi madre presume de todas las amigas que se ha echado.

        Mi madre ha conocido a un señor viudo que la trata como a una reina (dicho por ella).

        Mi madre ve a sus nietos una vez cada dos meses.

        Más o menos lo mismo que a mí.

        Mi madre escucha por las noches música clásica.

        Deutsche Grammophon.

        En la colección de discos de vinilo que hizo mi padre.

                       

 

El significado de las palabras

 

                  Una misma palabra puede significar una cosa y la contraria.

                  Igual que un mismo color unas veces representa la pureza y otras, la muerte.

                  De hecho, las palabras pueden significar cualquier cosa.

                  Cualquier cosa.

                  Excepto la verdad.

 

 

*Todas las fotos son de Brigitte Carnochan. Una fotógrafa alemana instalada en Estados Unidos. Combina el retrato, el desnudo y la atmósfera de interior con la presencia de las flores.

1 comentario

Elías Moro -

Chema Cumbreño, además de todo eso que dices, es un magnífico profesor y mejor persona.
Me precio de ser su amigo y durante este verano voy a echar mucho en falta nuestras conversaciones semanales alrededor de un café.
En cuanto a su poesía, ahí queda eso.
Me ha alegrado este domingo verle por aquí, venido de tu mano.

Abrazo.