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Antón Castro

RAFAEL SOLER: CINCO POEMAS

RAFAEL SOLER: CINCO POEMAS

RAFAEL SOLER

 

 

Para que nadie olvide el tamaño de su miedo

 

En un sueño caben todas las palabras

que nunca pronunciaste

y el decoro de haberlas olvidado

cuando se hizo la luz

 

niño crucial

mujer al son de todas

joven almado con estatura suficiente

hombre que nace en su coyunda fértil

dispuestos  a vestir la carne que les llama

 

                   pues todo empieza ahora

 

en la axila un trueno

en la boca cien semillas precintadas

en la espalda liviano el peso de su nombre

 

y abajo

zurcido el pantalón

junto a la pelvis anhelante

alzado en su escote el pregón de las discordias

 

un fruto escondido

una espina crucial enarbolada

un testimonio accidental definitivo

 

tú a la espera

atónito de hombros

todavía inguinal superlativo

en el caldo nutricio que te acoge

 

 

                    pues todo empieza ahora

 

y siempre será el silencio la única respuesta

cuando proclames exigente

que el aire que respiras

las manos con que amas y el cielo que te cubre

son tu manera de estar alzado entre las cosas

 

que sólo para ti

futuro perdedor de cuanto tienes

fue trazada la dimensión del agua

y el espanto azul de la estrellas

 

                          pues todo empieza ahora

 

aunque lejos resuene indiferente una carcajada

al comprender que apenas fuiste

un liviano envase desechable

burbuja que por brillar estalla

 

una costura

en la arpillera universal del frío.

 

                                                                        (En Ácido almíbar)

 

  

Metabolismo basal de un edificio adolescente

 

Nacerás cuando ames

y por amado tomarás posesión de cuanto venga

con esa solvencia del que ignora

que habla por él un ignorante

 

pero ahora

que tiene tu latido

el peso de un discurso

 

ahora que no has pedido nunca prórroga

y no eres todavía un asunto general

un pie de página en cursiva

 

ahora que de glándulas opíparas colmado

te basta con salir al mundo

para salir del mundo

 

y la verdad de un colibrí no es suficiente

 

lánzate escúchate atrévete

cuando enciendan la luz

y justo a tiempo empiece el infinito.

 

                                                                       (En Ácido almíbar)

 

 Prohibido correr por el pasillo

Abuelo bebía a sorbos lentos

aguachirle de coñac y manzanilla

un caldo raro para un pueblo sin ventanas

 

y recién amanecido amanecía

de moscatel vestido con una chispa encima

 

cordial y entrometido

jugaba como un dandy al dominó

blasfemaba cuando el viento fumaba su tabaco

 

sabía de putas y de erizos

y jamás se dejaba acompañar en los domingos

 

un verano se clavó un anzuelo

en otro le clavaron un desplante

y el tercero lo pasó desprovisto tiritando

 

en legítima defensa  de padre no me acuerdo

 

pero tenía boca y dedos

sopló los noventa con sus velas

y dicen que amaba en la distancia a su manera

 

un verano me clavó un anzuelo

otro le clavé un desplante

 

y el resto lo pasamos dicho queda

solitarios enfrentados tiritando.

 

 

                                                                  (En Ácido almíbar)

 

Desprendimiento indoloro de un cercano tóxico

                                    

El amarillo es algo más que un indicio hepático

o el jubiloso corazón de un girasol en llamas

o la camisa de agosto para el trigo

 

hay tipos amarillos

como hay bancos cargados de intención

y naves vacías de interés

y préstamos a ciento veinte vidas

que no se cobran nunca

 

tipos de tersa faz sin una greña

hidratados solventes decididos

y amarillos

 

tipos en suma a su manera dialogantes

uncidos a un reproche como otros a la nieve

tramitadores de afectos calculados

hereditario el beso

parca la saliva

 

tipos solidariamente amargos

decretando la expulsión de los ausentes

en la boca ortogonal una sintaxis

que nunca dice toma 

 

faltos de lumbre

fingirán el entusiasmo con que nace la sed

aunque luego se desfonden al conocer el agua

 

y severamente tóxicos

recibirán un día tu saludo en navidad

su lengua de membrillo desconchada

y sus hombros con espalda a tus espaldas.

 

                                                                       (En Ácido almíbar)

 

Receta para una biopsia consentida

Tomad la víscera completa

desprovista de piel y de esperanza

digamos por ejemplo el tiempo incompleto

de una vida

 

que corra el agua

limpiando con esmero su pasado

la válvula espinal de los reproches

cualquier rastro de besos y de hambre

 

cortad después en láminas severas

el lado más oscuro del rencor

los entresijos solemnes del orgullo

la huella que dejaron los errores

 

pronunciando en voz baja la palabra corazón

entero vuestro ajado corazón

perdido corazón

 

hasta doscientas veces.

 

                                                                (En Las cartas que debía)

 

Nacido en Valencia, Rafael Soler reside en Madrid, donde ha trabajado como profesor titular en la Universidad Politécnica. Poeta y novelista, en los años ochenta tuvo una intensa producción literaria, que fue recibida como una de las más interesantes de la nueva literatura española, y que inició con la publicación en 1979 de su novela “El grito”, y el libro de poemas “Los sitios interiores” en 1980, a los que siguieron títulos como “El corazón del lobo”, “El sueño de Torba” o “Barranco”, última de sus publicaciones en Cátedra en 1985, así como dos libros de relatos. Vino luego un largo silencio editorial, que decidió romper en 2009 con la publicación del libro de poemas “Maneras de volver”, al que siguió en 2011 “Las cartas que debía” y en 2012 “La vida en un puño”, antología publicada en Paraguay, y “Pie de página”, publicada también en 2012 por la Institución Alfons El Magnànim. En enero de 2.014 publicó el libro de poemas "Ácido almíbar". (nota de wikipedia)

 

*La foto la tomo de allí. Es de Quiquecomba.

 

 

ALGUNOS TÍTULOS ARAGONESES 2016

 

Sergio Algora en un retrato de Óscar Sanmartín Vargas.

 

ALGUNOS LIBROS Y AUTORES ARAGONESES PARA EL 2016

omienza el nuevo año y con él empezarán a llegar las novedades literarias. Cuando se despedía 2015, prácticamente en vísperas de Navidad, llegaba un libro que dará que ver, hablar y leer: ‘La leyenda de las mareas mansas’ (Comuniter), de Irene Vallejo, con ilustraciones, ambiciosas y enérgicas de color y atmósfera, de Lina Vila. José Luis Corral, tras el éxito de ‘La Corona de Aragón’ (Doce Robles), inicia una tetralogía sobre ese período, el siglo XVI más específicamente, cuyo primer título saldrá este mismo año en Planeta. Sergio del Molino publicará ‘La España vacía’ en Turner, para la primavera. Dice el autor: " Es un ensayo literario sobre la España de interior despoblada y cómo el grandísimo desequilibrio entre la España desierta y la urbana ha afectado a la imagen que el país tiene de sí mismo, cómo se refleja en una historia de crueldad, odio contra el propio paisaje y un imaginario que remite a lugares que no existen".


Xordica presentará varios títulos: Ismael Grasa, tras la buena acogida de los cuentos ‘El jardín’, ofrecerá un texto autobiográfico, ‘Una ilusión’; Aloma Rodríguez dedicará un libro fragmentario al cantante y poeta Sergio Algora (1968-2008), ‘Los idiotas prefieren la montaña’, título de un verso del líder de El Niño Gusano, y Rodolfo Notivol, tras más de una década de silencio, publicará una novela, de título provisional ’Vaciar los armarios’. Explica Notivol: "Se trata de una novela familiar, que recorre desde los años treinta del s. XX hasta los primeros años del XXI, llena de mujeres complejas, de relaciones humanas intensas y muy muy zaragozana"También ultima un libro de artículos del asturiano Xuan Bello. Además, en la colección Envistas de reciente creación, Xordica ofrecerá varios títulos: ‘Los zelmenianos’ deMoyshe Kulbak, ‘Supervivientes’, cuentos de Java Rosenfarb, o ‘El elefante del visir’ del Premio Nobel Ivo Andric, entre otros. 

El sello Jekyll & Jill, entre otros títulos, publicará ‘Maleza viva’, microcuentos de Gemma Pellicer, una auténtica especialista en este género que ya había publicado en Aragón, en Eclipsados. Libros del Innombrable, de Raúl Herrero, se volcará con Cervantes, Arrabal y Antonio Fernández Molina. Dice su editor: "De Fernando Arrabal publicaremos la pieza teatral ‘Pingüinas’ y su ensayo ‘Un esclavo llamado Cervantes’. También saldrá un libro que recopila artículos, críticas y reseñas sobreAntonio Fernández Molina. Preparamos un libro de poemas de Andrés Ortiz-Osés, otro del músico Josep Soler (que incluirá un Cd con música del autor) y un volumen con el teatro del poeta y traductor Francisco J. Uriz.Entre las previsiones está la edición de la última pieza de Arrabal que se estrena en abril: ‘El extravagante triunfo de Shakespeare y Cervantes’". Herrero comenta que habrá alguna sorpresa relacionada con el aniversario doble de la muerte de Cervantes y Shakespeare. 

En Mira editores José de Uña publica ‘El duende de Zaragoza’ inspirado en un hecho real que estremeció la Zaragoza de los años 30. A modo de presentación se dice: "El pueblo, siempre ingenuo, soñaba con traspasar la puerta de los sueños, sin querer reconocer que, tras ella, aguardan las pesadillas. Del Duende se dijo que “el cierzo se hizo verbo y habitó en Zaragoza”. Y la mañana del 15 de noviembre de 1934, su voz se dejó oír en el 2.º dcha. del número 2 de la zaragozana calle de Gascón de Gotor".  


Pedro Rújula, editor de Prensas Universitarias de Zaragoza, avanza así los próximos títulos: “En 2016 publicaremos ’Jefes escoceses’, de Jane Porter.Traducción de Virginia Tabuenca de una novela pionera del género histórico del siglo XIX inédita en español. Ya está en la imprenta (Clásicos); ’El Bosquejillo’, de Mor de Fuentes, con una edición crítica cuidadísima a cargo de Fernando Baras para Larumbe. ’Belchite’ de Stéphane Michonneau, una revisión brillante de este pueblo zaragozano reinventado como símbolo tras la guerra civil. (Ciencias Sociales). ’Soldados caídos’ de John L. Mosse, un clásico sobre la memoria de la II Guerra Mundial, inédito en castellano (Ciencias Sociales) y los dos últimos volúmenes (V y VI) de la Historia de las ideas políticas en España y América Latina, correspondientes a los países americanos”.  

Alfonso Castán anuncia dos nuevos volúmenes de Contraseña: “Publicaremos ‘Amistad’, una novela de un autor japonés inédito hasta ahora en España, Saneatsu Mushanokōji (1885-1976); la traducción es de Elena Gallego Andrada, una burgalesa que lleva unos cuantos años viviendo en Japón, y la ilustración de la cubierta, de Sara Morante. A continuación publicaremos un libro que ya habíamos anunciado con anterioridad: ‘Contraataque, de Ramón J. Sender. Contará con un prólogo de Alberto Sabio, y la ilustración de la cubierta se la hemos encargado a Alberto Gamón”. Javier Lafuente, responsable de Doce Robles, anuncia: “En febrero vamos a presentar ‘La Historia de Aragón en novela’. Se trata de una colección de relatos (dos por año) de escritores e historiadores aragoneses que abordarán episodios muy concretos de la historia de Aragón. Inauguramos la colección con ‘La amante del general’ de Javier Fernández, trata sobre el 23-F en Zaragoza, sus intrigas, antecedentes y desenlace. Probablemente, la siguiente novela, muy prometedora y rigurosa, viajará hasta la batalla de Torrero y el final de la Corona de Aragón, a comienzos del siglo XVIII. Su autor es el historiador Miguel Martínez Tomey”. Además, Doce Robles publicará ‘Los tesoros ocultos de la Valdonsella’ y ‘Educar de cine’. Dice el editor: “Se trata de un exhaustivo ensayo sobre cómo el cine de ficción ha tratado a los maestros, profesores, catedráticos, decanos, directores y, en general, a los docentes. El autor seré yo mismo. También publicaremos ‘Aragón en el teatro español’, un libro muy sugerente, escrito por Enrique Gallud Jardiel.

También tienen libro este año, entre otros, María Frisa, Juan Bolea y Carmen Santos, que cambia de registro y mira hacia las sierras de Algairén. Los libros del Gato Negro publican ‘De la levedad’ de Ana Martínez Mongay; uno de sus poemas dice: "Las estatuas del cuento / contemplan la quietud / Columpios sin columpios / tras la tapia del jardín".

En literatura infantil habrá muchas novedades: Blanca BK, por ejemplo, prepara para Montena ‘El libro del Pilar’, con textos de Roberto Malo, un autor hiperactivo que publicará un volumen de cuentos, ‘Los soñadores’ en Pregunta, y ultima un tebeo con el darocense Moratha. Blanca Bk, además, prepara ‘La noche en que Tronnia descubrió su mundo’ de Mai Castro con Nalvay, aunque este título es provisional. Y para sinPretensiones, la cooperativa de autores, libreros, ilustradores y bibliotecarios, publicará un libro en el que se ha venido trabajando mucho tiempo: ‘Tirando del hilo’ de Chus Juste, bibliotecaria de Zuera, con ilustraciones de Elisa Arguilé. La editora Julia Millán dice: "es un libro de figuras retóricas, unas 50, para uso y disfrute infantil y juvenil". El ilustrador Alberto Gamón revela un ambicioso proyecto: "Publicaré un clásico ilustrado en Nórdica, ‘Almas muertas’ de Gógol. He estado con este libro los últimos meses".

Esto no es todo. Es solo un aperitivo de urgencia, que se irá incrementando en los próximos días.

 

*Aquí puede verse el texto: el título de Gemma Pellicer es ’Maleza viva’; no ’maleza vida’. El artículo puede verse en heraldo.es

http://www.heraldo.es/noticias/ocio-cultura/2015/12/31/algunos-libros-aragoneses-para-2016-696074-1361024.html

MIGUEL MENA RETRATA A MELERO: EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO

El bibliófilo y escritor zaragozano, José Luis Melero, posee una de las mejores bibliotecas privadas de España, pero ese es un tesoro que su propietario siempre está dispuesto a compartir. Lo hace a menudo con investigadores y escritores de renombre, que han encontrado en sus fondos jugoso material para sus novelas, y lo hace también a través de sus artículos y sus libros. El último de estos es “El tenedor de libros”, un título que hace alusión a quienes manejaban los viejos libros de contabilidad, aunque aquí la labor contable tiene más de cuentos que de cuentas.

Los libros de Melero están llenos de otros libros y por tanto están repletos de historias diversas, de vidas no siempre ejemplares, de grandezas, de miserias, de anécdotas y de un sutil toque de humor marca de la casa. Además, muchas de esas historias tienen que ver con Aragón. Así en “El tenedor de libros” conocemos curiosidades como los intentos en la posguerra por dotar a Aragón de una salida al mar en compensación por su participación en la Cruzada Nacional; episodios de un cinismo atroz como el uso del viejo campo de Torrero para albergar a las prostitutas que acompañaban a las tropas franquistas desplazadas desde África; testimonios estremecedores como el fusilamiento de los hermanos José María y Augusto Muniesa, el segundo de ellos brevísimo alcalde de Zaragoza, que mueren abrazados en Valdespartera; curiosidades pintorescas como que el tenido por muy baturro cuento de “A Zaragoza…o al charco” existe idéntico en la tradición de la ciudad italiana de Biella, en el Piamonte; o revelaciones tan paradójicas como que en la biblioteca de Hitler figuraba una ejemplar del Oráculo Manual y Arte de la Prudencia de Baltasar Gracián que, como dice el autor, “a la vista está, leyó sin ningún aprovechamiento”.

La portada de “El tenedor de libros” es obra del pintor Jorge Gay.

La portada de “El tenedor de libros” es obra del pintor Jorge Gay. / Miguel Mena

No pueden faltar en un libro de Melero los detalles relacionados con la jota o con el Real Zaragoza, dos de sus grandes pasiones, y por supuesto hay muchas historias de libreros, de bibliófilos y de escritores. Sobre estos últimos, el autor prefiere recrearse en los menos conocidos, en los olvidados, en los que quedaron fuera de las tesis y las antologías, a los que rescata a veces con una mezcla de ternura y melancolía porque la vida de muchos de ellos no fue precisamente fácil. De otro lado, tampoco olvida señalar a aquellos autores cuya carácter era mucho menos humanista que sus obras, casos de Unamuno, Juan Ramón Jiménez o el filósofo Ortega y Gasset. En el lado contrario, el de los triunfadores y además admirados por el autor, merece la pena copiar una anécdota en la que José Luis Melero, en su papel de bibliófilo y admirador en busca de una dedicatoria, narra su encuentro con Mario Vargas Llosa: “Le llevé la primera edición de su primer libro: Los jefes, que firmó como Mario Vargas y que le publicó Editorial Rocas en 1959. Vargas Llosa se emocionó al verlo y me confesó que no había visto ningún ejemplar del libro desde que salió de Arequipa. Me lo pidió abiertamente y yo le respondí con franqueza aragonesa, que es como aquí llamamos a la descortesía: Ni hablar. No me conoce usted. Yo no me desprendo de este libro por nada del mundo”.

A la vista está que se puede ser un erudito y a la vez muy ameno y muy divertido. Ese autor existe. Se llama José Luis Melero.

 

 

*Aquí se puede leer: http://cadenaser.com/emisora/2015/12/29/radio_zaragoza/1451412548_030780.html

LA ÓPERA DE VIENA, POR ALEJANDRO MARTÍNEZ

 
 http://www.plateamagazine.com/articulos/196-la-opera-de-viena-60-anos-despues-de-su-reconstruccionhttp://www.plateamagazine.com/articulos/196-la-opera-de-viena-60-anos-despues-de-su-reconstruccion
 
 
 
 
 
 
  • © Wiener Staatsoper
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La Ópera de Viena, 60 años después de su reconstrucción

Bien conocidos son los estragos que los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial causaron en la ciudad de Dresde, verdaderamente devastada. Menos familiares nos son sin embargo las destrucciones sufridas por otras urbes emblemáticas durante el mismo periodo, como fue el caso de Viena. La capital austriaca, una de las ciudades más fecundas y más cosmopolitas durante el primer tercio del siglo XX, así como una de la más bellas y monumentales, asistió horrorizada a la destrucción, más que severa, de uno de sus emblemas más señalados, la Ópera de Viena, punta de lanza de su incomparable vida musical. El pasado mes de noviembre la institución inauguraba una exposición y editaba un libro para conmemorar el sesenta aniversario de la reapertura del teatro tras su reconstrucción, que tuvo lugar el 5 de noviembre de 1955.

Desde 1938 el nacionalsocialismo se adueño también de la Staatsoper de Viena, cuya actual dirección artística no duda en calificar el período que va desde 1938 a 1945 como el más negro de toda su historia. La liberación de Austria se abrió paso a comienzos de 1945, pero eso no impidió que la Staatsoper fuera bombardeada el día 12 de marzo, con el consiguiente incendió de su interior. El resultado fue la casi total destrucción del edificio: tanto su sala principal como su caja escénica, sus camerinos y sus talleres fueron seriamente dañados. No en vano los trabajos de restauración para hacer posible su reapertura se dilataron durante una década. Durante este tiempo las representaciones continuaron mayoritariamente en el Theater an der Wien, una sala histórica de la capital austríaca, mucho más pequeña que la Staatsoper, donde por ejemplo Beethoven estrenó su Fidelio en 1805, y que hoy sigue abierta completando la oferta lírica y teatral de la ciudad. También la Volksoper albergó algunas de las representaciones que hubiera correspondido escenificar en la Staatsoper. De hecho, la primera representación fuera de la Staatsoper fue Le nozze di Figaro en la Volksoper el 1 de mayo de 1945. La primera ópera representada en el Theater an der Wien fue por supuesto Fidelio, el 6 de octubre de ese mismo año.

El plan de reconstrucción se articuló inmediatamente después de la guerra, sin perder un instante, y planteó mantener la arquitectura exterior del edificio pero renovando la sala interior y dotando al teatro de las más recientes innovaciones técnicas. De las diversas propuestas que concursaron para hacerse con el encargo fue la de Erich Boltenstern la que se hizo con el contrato, por mantener el estilo tradicional del edificio en su decoración interior al tiempo que ofrecía un plan ambicioso de renovación del teatro. Los arquitectos Otto Prossinger, Felix Cewela y Ceno Kosak fueron los responsables de la decoración interior de los diversos espacios y salas del teatro. La nueva sala contaría con 2.284 plazas en lugar de las 2.881 que tenía en origen.

Tras los diez años de trabajos de restauración el teatro estaba listo para su reapertura y la Staatsoper preparó un colosal festival que incluía ocho nuevas producciones en el plazo de tan sólo cuatro semanas. Antes del Fidelio de apertura tuvo lugar una ceremonia inauguaral, con todas las instituciones políticas correspondientes y en la que se interpretó el himno nacional de Austria, la fanfarría de la óperaFredingundis de Franz Schmidt y el aria de la Suite para orquesta no. 3 de Bach. El intendente del teatro,Ernst Marboe, agradeció la contribución de todos los trabajadores y técnicos que habían hecho posible la reconstrucción del teatro. Karl Böhm recibió simbólicamente la llave del teatro, agradeciendo el esfuerzo realizado por todos citando las palabras que Leonora pronuncia en Fidelio: “Gott, welch ein Augenblick” (“Dios mío, que momento”). Acto seguido empuñó la batuta y dio inicio al preludio de Los maestros cantores de Nuremberg, que presentó como una suerte de “himno nacional no oficial” y al que siguió una interpretación de El Danubio azul. Karl Böhm había sido designado nuevo director musical titular de la Staatsoper de Viena, pero en este acto no se quiso olvidar a la figura de Hans Knappertsbusch, también presente y quien había dirigido la última representación oficial del teatro antes de su cierre, decretado por Joseph Goebbels el 1 de septiembre de 1944. Esa última representación dirigida por Knappertsbusch fue, estremecedora y premonitoria coincidencia, precisamente un Götterdämmerung.

El Festival inaugural contó con la siguiente y apabullante programación:

  • Fidelio (Beethoven). 5 de noviembre. Karl Böhm (dir. musical), Heiz Tietjen (dir. escena). Anton Dermota (Florestan), Martha Mödl (Leonore), Ludwig Weber (Rocco), Paul Schöffler (Don Pizarro), Karl Kamann (Don Fernando), Waldemar Kmentt (Jacquino), Irmgard Seefried (Marzelline).
  • Don Giovanni (Mozart). 6 de noviembre. Karl Böhm (dir. musical), Oscar Fritz Schuh (dir. escena). George London (Don Giovanni), Lisa Della Casa (Donna Anna), Sena Jurinac (Donna Elvira), Erich Kunz (leporello), Anton Dermota (Don Ottavio), Irmgard Seefried (Zerlina), Walter Berry (Masetto).
  • Die Frau ohne Schatten (Strauss). 9 de noviembre. Karl Böhm (dir. musical), Rudolf Hartmann (dir. escena). Hans Hopf (Der Kaiser), Leonie Rysanek (Die Kaiserin), Ludwig Weber (Barak), Christl Goltz (Sein Weib), Elisabeth Höngen (Die Amme), Kurt Böhme (Geisterbote), HIlde Rössel-Majdan (Eine Stimme von oben).
  • Aida (Verdi). 11 de noviembre. Rafael Kubelik (dir. de escena), Adolf Rott (dir. musical). Leonie Rysanek (Aida), Hans Hopf (Radames), Jean Madeira (Amneris), George London (Amonasro), Gottlob Frick (Ramfis), Oscar Czerwenka (Il Re).
  • Te Deum (Anton Bruckner), Sinfonía no. 9 (L. van Beethoven). 13 de noviembre. Bruno Walter, Wiener Philharmoniker, Wiener Staatsopernchor. Hilde Zadek, Elisabeth Höngen, Erich Majkut, Gottlieb Frick
  • Die Meistersinger von Nürnberg (Wagner). 14 de noviembre. Fritz Reiner (dir. musical), Herbert Graf (dir. de escena). Paul Schöffler (Hans Sachs), Hans Beirer (Walther), Irmgard Seefried (Eva), Gottlob Frick (Pogner), Erich Kunz (Beckmesser), Murray Dickie (David).
  • Der Rosenkavalier (Strauss). 16 de noviembre. Hans Knappertsbusch (dir. musical), Josef Gielen (dir. escena). Maria Reining (Die Feldmarschallin), Kurt Böhme (Baron Ochs), Sena Jurinac (Octavian), Hilde Güden (Sophie), Alfred Poell (Faninal), Hilde Rössel-Majdan (Annina), László Szemere (Valzacchi)
  • Wozzeck (Berg). 25 de noviembre. Karl Böhm (dir. musical), Oscar Fritz Schuh (dir. de escena). Walter Berry (Wozzeck), Christl Goltz (Marie), Max Lorenz (Tambourmajor), Karl Dönch (Doktor), Peter Klein (Hauptmann), Murray Dickie (Andres)
  • Programa doble de danza - 29 de noviembre. Giselle (Adolphe Adam). Heinrich Hollreiser (dir. musical) Georges Wakhewitsch (dir. de escena). Margaret Bauer (Giselle), Willy Dirtl (Albrecht). Der Mohr von Venedig (Boris Blacher). Heinrich Hollreiser (dir. musical), Erika Hanka (dir. de escena). Willy Dirtl (Othello), Christl Zimmerl (Desdemona), Richard Adama (Jago), Lucia Bräuer (Emilia), Yann Borall (Cassio).

VICENTE GARCÍA-PLANA, UN DIÁLOGO

VICENTE GARCÍA-PLANA, UN DIÁLOGO

Vicente García Plana presenta en el CDAN de Huesca la exposición más compleja y ambiciosa de su vida. En ella, a través de más de 10.000 objetos y piezas, reflexiona sobre su condición de artista. El artista explica aquí sus intenciones, sus logros.

¿Si tuvieras que definirte, pensando en el lector, cómo te defines como artista, qué eres exactamente?

Yo siempre me he visto como un obrero de la plástica. Veo mi oficio como un trabajo, una opción personal del máximo interés, pero no me gusta la idea del artista mitificado y ajeno a los demás.

 

Sigo en la línea de las preguntas fáciles, ¿qué es el arte para ti, cómo lo vives?

SOLO SOMOS LO QUE NO PODEMOS DEJAR DE SER, SOLO AMAMOS A QUIEN NO PODEMOS DEJAR DE AMAR

En estas dos frase se podría resumir mi relación con mi oficio. Una vez que has estado sumergido en el proceso creativo ya no puedes (suponiendo que quisieras) alejarte de él. Hay un conjunto de inteligencias que nos hacen entender el mundo cotidiano, nos enseñan física, matemáticas, economía, historia... pero la inteligencia artística nos plantea interrogantes y nos ofrece respuestas que anidan en lo más sutil, en lo intangible, en lo que desconocemos de nuestro interior. Investigar y avanzar dentro de esos campos interiores no visitados es un privilegio para nosotros y debe entenderse como una obligación con la vida. Algunos de los momentos más plenos de mi vida se derivan del proceso creativo por lo que no me resulta nunca un esfuerzo dedicarle toda mi atención.

 

¿Desde cuándo lo guardas todo o casi todo?

Desde niño. Recuerdo a mi padre divertido llamándome para que vaciara mis bolsillos delante de sus amigos y ver la cara de sorpresa de los adultos al enumerar las variopintas colecciones de objetos que llevaba encima. Siempre he recogido cosas y siempre le he dado mucha importancia a dónde las guardaba. Me refiero a que algunas cosas tenían sentido por el contenedor que las acogía. Escondía un papel en una grieta, un caballito en una caja o una navaja tras un armario y tenía un enorme placer al volver tras un tiempo y encontrar los objetos en sus sitios. También he asociado siempre las cosas a las personas que las tuvieron con un carácter entre místico y fetichista.

 

¿Hay algo que tú arrojes a la basura o un contenedor?

Con la excepción de la propaganda electoral lo guardo casi todo. Tengo mucho sitio, mi taller es enorme y procuro ser ordenado, eso me hace muy capaz de almacenar. Mi sistema de trabajo funciona por la acumulación.

 

Viendo tu monumental exposición y tu estudio, se me ocurre preguntarte, ¿cómo es tu casa o cómo son tus almacenes?

Mi taller tiene 1.600 m2 y está lleno de suelo a techo de estanterías, cajones, archivadores... Decenas de miles de objetos se acumulan ordenadamente con el fin de convertirse antes o después en parte de una composición artistica. En realidad el taller está concebido y desarrollado como una obra de arte en só mismo. Es un contenedor que compite con su contenido. Crea una atmósfera única en la que me encuentro muy cómodo y capaz. En los últimos tres años hemos estado construyendo una casa que une los talleres y la vivienda en un solo edificio lo que me permite vivir y trabajar en el mismo sitio. Intentamos que la casa no sea tan densa como lo son los talleres pero no sé si lo vamos a conseguir...



¿Cuánta gente trabaja para ti en Huesca, a quiénes les dices que te den tal o cual cosa?

Tengo dos colaboradores a tiempo completo y medio centenar de proveedores externos que desarrollan trabajos esporádicos según la naturaleza de cada encargo. En lo referente al origen de los objetos es infrecuente que yo los pida. Normalmente la gente que conoce mi criterio me ofrece la oportunidad de rescatar elementos entre los restos de una herencia, los desvanes que serán desalojados, los almacenes que se cerraron hace tiempo... Lo que a mí me interesa no suele ser lo que la gente más valora, a mí me ayuda un trozo de madera desgastado que se usó como tope de una puerta durante años mucho más que cualquier pieza de mobiliario o de ornamento. La mayor parte de las piezas que atesoro tienen poco o nulo valor real.

 

Según la RAE, el término Taxonomía es “Ciencia que trata de los principios, métodos y fines de la clasificación”. ¿Por qué has elegido un título tan técnico para tu exposición?

Yo quería hacer una exposición que no empezara ya por los cuadros y las obras finales. Quería enseñar el proceso previo también. De esta forma hay tres capítulos en la visita: qué recojo, cómo lo clasifico y qué hago con eso. El uso del término Taxonomías (en plural) alude al segundo bloque, (cómo lo clasifico). La Taxonomía es, como bien apuntas, un término técnico y no se asocia con el mundo del arte. Me gustaba la idea de establecer un paralelismo entre el criterio estricto de un naturalista clasificando plantas o insectos y los diversos criterios tan peregrinos que sigo para ordenar mis objetos (por materiales, por tamaños, por origen, por destino, por formas, usos...) El hecho de usar más de un criterio de clasificación explica el porqué de poner en plural Taxonomías. Por otro lado veía bien establecer un vínculo con el mundo de la Naturaleza al presentar este trabajo en el Centro de Arte y Naturaleza.


¿En qué medida la exposición es el arca de Noé o la memoria del siglo XIX y XX?

La vocación de la exposición no es la de inventariar nuestra época o las inmediatas a través de los objetos. Los objetos que la componen son los que han ido apareciendo en mi vida y por alguna razón he salvado del olvido, pero carece de ese criterio exhaustivo del coleccionista o del investigador. Lo cierto es que recojo para transformar y crear posteriormente y por esto no hay un hilo conductor único. Ahora bien, sin excepción alguna, no hay ni una sola persona a quien no haya visto sorprenderse con algún objeto familiar y en algunos casos he visto saltar lágrimas al encontrarse con algo que en sus vidas llegó a tener importancia. Lo curioso de esto es que nunca son las mismas cosas. Los objetos de los que nos desprendimos hace tiempo sin otorgarles valor resurgen ante nosotros para recordarnos quienes fuimos y eso les otorga un poder enorme. No los echamos de menos a ellos, nos echamos de menos a nosotros mismos.

De manera sencilla, haznos una pequeña enumeración de objetos que hay ahí dentro... 

Hay más de 10.000 objetos de todo tipo, ramas de árbol, muñecos, cabezas de piedra, latas chafadas, trozos de máquinas, pastillas de jabón, herramientas, botellas, juguetes diminutos, lupas, casi cualquier cosa imaginable puede estar allí.

Taxonomías rinde homenaje a treinta años de trabajo, pero también a la poética del objeto encontrado. ¿A quiénes sigues aquí: a Duchamp, a Antonio Pérez de Cuenca, a Brossa? 

Creo que hay un vínculo mucho más potente con Antonio Pérez porque viviendo los dos en España los objetos con los que más fácilmente nos encontramos pertenecen al mismo entorno. Antonio recoge y reinterpreta en base a su vasta base cultural y artística. Brossa andaba más centrado en el desarrollo de la obra final y aún cuando se apoyaba en el objeto encontrado normalmente no le permitía existir sin su intervención. Si algo le debo a Antonio Pérez a quien tengo la suerte de haber conocido, es la confirmación de que ésta era una línea de trabajo entendible y posible, algo que también afirmó Antonio Saura. Antonio Pérez, hace ya tiempo, me ayudó a sentirme fuerte en la búsqueda e interpretación del objeto. En cualquier caso, el artista que más ha influido en mi trabajo es Joseph Cornell.

 

¿Qué tiene de excitante el objeto encontrado? ¿Qué significa el azar para un artista como tú? 

El azar es un tremendo aliado. Hay cosas que tú no sabes que sabes y el azar te da la oportunidad de desvelarlas. Tantas veces ha sido providencial el azar, ha sido tan oportuno y tan vital que dudo de que en realidad sea solo consecuencia de la casualidad y quizá haya algo más. El objeto encontrado tiene su fuerza en la oportunidad, en la originalidad, muchas veces en la unicidad. Llega a tus manos y con un grito o un susurro te dice por dónde buscar. Vas caminando por la vida y los objetos van pasando por tus manos y en unos instantes debes decidir lo que se guarda y lo que no. Hay que estar muy atento, hay que observar continuamente, ser consciente y eso te ayuda a vivir.

¿Cuál es tu objeto (u objetos) favoritos y por qué? 

Si me tuviera que llevar a una isla desierta un único objeto sería una navaja suiza que me regaló mi padre cuando era niño. Tiene para mí un enorme y obvio valor sentimental y además es una herramienta. Cuando un padre le regala una herramienta así a un hijo le está dando varios mensajes que puede tardar en entender. Los objetos son mensajeros de quienes los crearon o los eligieron y al igual que esa navaja pueden tener muchos usos. Por otro lado, con esa navaja y algo de tiempo yo puedo convertir la isla desierta en una urbanización de lujo...

 

Hay una pieza espléndida, entre otras: esa ciudad en miniatura. ¿Qué has querido hacer ahí? 

La Ciudad Gris es un proyecto de hace casi quince años. Hasta esta exposición no había tenido oportunidad clara de desarrollo. Es una instalación hecha con antiguos moldes de fundición de madera. Cada molde se ha interpretado como un edificio de una ciudad imaginaria con una arquitectura irreal. Todo el conjunto está pintado en una gama de grises y sus edificios y avenidas están poblados por cientos de muñecos de color blanco. Los muñecos están siempre aislados, no interactúan entre ellos. Todo el conjunto transmite cierta sensación de soledad y tristeza. Pero en una plaza una pareja de muñecos se abraza y estos aparecen en color. Lo que me gusta de esta pieza es que, con un mensaje casi pueril, tiene un tremendo impacto en todo el mundo. Creo que le ayuda el ángulo de ataque visual (la pieza está en el suelo) y el hecho de trabajar con elementos que claramente eran otra cosa antes y ahora parecen tan idóneos en su nueva misión.

 

Rindes homenajes a muchos amigos a través de instalaciones y objetos muy elaborados. Cuéntanos cómo están y dónde... 

Además de mi trabajo artístico siempre he desarrollado una fértil trayectoria en nuestro estudio de interiorismo. Esta actividad me ha dado cierta independencia económica que me permite hacer el tipo de obra artística que me interesa y no el que me conviene. A menudo me planteo proyectos que no tienen como destino la venta sino el crecimiento personal. En esta línea hice el proyecto de 100 muestras para analítica. Me ha llevado siete años terminarlo. Entregué 100 botes de cristal a las 100 personas que más protagonismo habían tenido en mi vida con la pauta de que introdujeran en el bote un objeto que se refiriera a la relación que mantenían conmigo. Yo tenía otros 100 botes preparados y había hecho el mismo ejercicio con cada uno de ellos. Hay 100 cuadros, en cada uno están los dos botes que definen mi relación con cada persona. El resultado es un inventario a través de los objetos de la gente con la que he convivido. Lo que me gusta de este proyecto es que avanza en lo personal, en lo social y en lo artístico. A nivel afectivo ha supuesto mucho, algunos participantes han fallecido mientras se desarrollaba, otros han cambiado radicalmente de vida y con la mayoría he tenido una profunda reflexión en torno a la relación que nos une.

 

Tú mismo estás dirigiendo las visitas guiadas... ¿Qué está pasando, qué oyes, qué te preguntan? 

Me está gustando mucho explicar la exposición, veo que la gente que llega hasta el CDAN viene con interés real. Yo había hecho antes exposiciones en el centro de las ciudades batiendo records de asistencia, que frecuentemente son visitadas por gente que pasa caminando por la puerta y tiene cierta curiosidad pero no un interés suficiente por tu trabajo. El hecho de desplazarse fuera de la ciudad y pagar una entrada (aunque solo sean 3 €) dentro de un horario más bien reducido supone que el público esté siendo muy puro, muy receptivo. Lo cierto es que llevamos casi mil visitas en cuatro semanas y me dicen que son muy buenas cifras. Hacer las visitas guiadas personalmente me parece un gesto obligado para con quien se toma este interés y lo disfruto mucho. Observo que mantienen la atención por igual niños y mayores y que los puntos fuertes son muy diferentes para cada persona. Al principio no preguntan mucho pero enseguida surgen preguntas y comentarios, algunas personas se emocionan visiblemente, otras me ofrecen algún trasto. La mayoría agradece y valora el rato que han pasado allí y a muchos los veo repetir visita.

 

¿Cuáles son las reacciones de los niños’ 

Es muy divertido ver a los niños allí. El objeto encontrado y por lógica la mayor parte de mi trabajo es muy cercano, tiene un mensaje limpio y rápido que muchas veces está cargado de sentido del humor. Los niños captan esto con gran facilidad. Incluso con piezas que no están pensadas para un público así, como la Ciudad Gris, muchos pequeños cuando les preguntan a la salida la nombran como su favorita. Hemos planteado a todos los centros educativos la posibilidad de hacer visitas guiadas fuera del horario del exposición y la respuesta ha sido muy positiva, la mayor parte de los centros va a visitar la exposición y algunos atenderán los talleres que se han organizado.

 

Última cuestión. ¿Hay alguna relación entre tu exposición y la Navidad? 

Pues lo cierto es que no. Salvo por la coincidencia de fechas y que nadie me ha regalado nada...

'MORTE': DE JOEL NETO. DESDE LISBOA

'MORTE': DE JOEL NETO. DESDE LISBOA

Eloy Fernández  Clemente, que ha completado este año la trilogía de sus memorias, es un gran enamorado de Portugal y un constante lector y rastreador de publicaciones lusas o brasileiras en la red. Esta mañana, ojeando prensa, ha encontrado este texto del 'Diario de Lisboa' y me lo manda con esta nota: "Te mando esta cosilla que sale hoy en la prensa lisboeta, un primor de los que tanto gustas y escribes".

 

Diario de Noticias. Lisboa, 29-12-15

MORTE

por Joel Neto

Combinámos de véspera, ao telefone. Ela investigou toda a vida numa área sobre que eu talvez queira escrever um romance. Tem livros e opúsculos para me mostrar. Eu tenho perguntas para lhe fazer.

- Credo, se eu o deixava vir a Odivelas - diz. - Isto é um ermo. Diga-me onde está, que vou ter consigo.

Protesto, pensando nos seus 85 anos. Eu vou a Odivelas. Mas ela não quer: apanha um autocarro para aqui, um eléctrico para acolá. E, ademais, gosta de vir à Baixa.

Combinamos na Padaria Portuguesa. Lembro-me das suas palavras: "Sou uma velhinha muito enrugadinha e curvadinha." Mas a primeira coisa que eu vejo são os seus olhos azuis metálicos.

Falamos durante três horas. Da investigação dela, do seu percurso de vida - fascinante, inesgotável. Mostra-me os livros.

- Nunca tive marido. Nunca quis. Se tivesse tido, a minha vida não teria sido tão interessante.

Sorrio. Pergunto-me se poderia convidá-la para o Natal. Sei que vai passar o Natal sozinha. Mas, quando afloro o tema, diz:

- Vou fazer o meu bacalhau e ficar no quentinho. Antigamente ainda punha músicas de Natal, agora já não tenho paciência.

Percebo que, se a convidar, não apenas a ofendo, mas ponho-a perante um dilema que a fará passar o Natal como não quer, ou então sentir-se mal passando-o como quer.

Vive bem sozinha. Sempre viveu. A única coisa é que, no prédio de oito andares onde vive, nenhum vizinho aceitou ficar com a chave do seu apartamento, para ir procurá-la quando deixar de aparecer. Chegou a afixar um cartaz no átrio - nada, acham uma responsabilidade.

Ela sabe que morrerá sozinha, mas a ideia de ficar a cheirar mal aos vizinhos inquieta-a.

Já foi na semana passada, o nosso encontro. Ainda não parei de pensar nele. No dia em que restar uma só diferença entre o campo e a cidade, será essa: no campo, haverá sempre alguém para ficar com a chave de um vizinho que vai morrer só.

 

*La foto es Eduardo Gageiro y está fechada en Lisboa en 1950.

 

ADIÓS AL FUTBOLISTA JOSÉ BAILA

ADIÓS AL FUTBOLISTA JOSÉ BAILA

FALLECIÓ EL ZARAGOCISTA JOSÉ BAILA, EL REY DEL REGATE

 
El pasado día 24, día de Nochebuena, fallecía en Zaragoza José Baila, un interior izquierda del Real Zaragoza, fino y regateador (“el rey del dribling”, lo llamó Ángel Aznar), que integró el equipo durante cinco temporadas. Estuvo tres en Segunda y dos en Primera; luego se fue a la Cultural Leonesa. El equipo ascendió en Mendizorroza el 29 de junio de 1956 y Baila aún estuvo dos años más. Aquí la foto del equipo que logró el triunfo. Perico Lasheras; Villarrubia, Mundo (entrenador) Alustiza, Torres, Bernad y Yarza; abajo: Baila (que ha muerto a los 83 años; en algunos sitios dicen que había nacido en 1934), Camolo (el jugador de Utebo), Chaves, Villegas, Estiragués (al que apodaban ‘El sordo) y Parés, que solía formar de ala por la izquierda con José Baila. Agradecido siempre al club decía: “Del Real Zaragoza solo puedo hablar maravillas”.

 

En el año 1956 nació uno de los zaragocistas más conocidos del siglo XXI: José Luis Melero Rivas.

'DESTELLOS' DE MARISA LÓPEZ MOSQUERA

'DESTELLOS' DE MARISA LÓPEZ MOSQUERA

MARISA LÓPEZ MOSQUERA: UN CUENTO DE AMOR, 'DESTELLOS'
Marisa López Mosquera es una escritora coruñesa. En Facebook su dominio eshttps://www.facebook.com/marialuisa.lopezmosquera. Es escritora: cuentista y novelista, y una excepcional lectora. Me envía este texto tan delicado, lleno de misterio, emoción y embeleso.

DESTELLOS

Por Marisa López Mosquera

El día de la boda le sintió lejano, partícipe y solícito, como rodeado de esa luz que vuelve extraños a los más próximos en momentos trascendentales. Fue su sonrisa relajada y queda, la mirada arrobada con la que parecía querer inmortalizar ese instante, fue la inmediatez, la actitud deferente, el gesto próvido y rumboso. La felicidad se aparece a ráfagas hasta diluirse como el humo de una bocanada suave y entonces no fue distinto aunque fue diferente, porque esas imágenes persistieron como parte de un recuerdo tenaz. En ella, al menos. Todo parecía formar parte de un juego de efectos especiales, la sombra claroscura que cruzaba su rostro; el bello reflejo (franco e imborrable) de la plata que le colgaba al cuello como por descuido, un tímido trisquel que le asomaba al vello del pecho sobre los cuellos de la camisa, como un atisbo de curiosidad repentina, cualquier día no hay una boda. Y ésta termina pronto porque los novios están ansiosos por rodar sobre la cama mientras se muerden la sonrisa, la boca y parte de la temeridad.
La de haber llegado hasta ese punto que no es más que un reconocimiento público de algo íntimo y mágico, más fuerte ese atado de sentimientos cuando no es un alarde. Lástima que ahora se desate lentamente mientras él la sujeta con delicadeza desde la espalda y huele su nuca con fervor. Caerá rendido ante ese olor como más tarde, en el futuro, podría hacerlo ante la cruda y llana soledad de quien pierde la fe en sí mismo y de paso, en todo el resto. Pero ella le observa en la fotografía reciente de la boda, la sonrisa cercana, invitadora y capaz. Acaso todo lo que queda por venir sea de cara, de cruz, para reír o llorar de rabia, pero qué poco cuesta imaginar que tal vez ellos se salven de ese porvenir incierto que envuelve a tanta gente. Y una noche de calor pegajoso busquen sus manos viejas y temblonas en la oscuridad de las sábanas, que habrán sido testigos mudos de una vida de altos y bajos, con unos medios para hacer morir de envidia al destino más caprichoso. Y se aferren a ellas con fuerza, sabiéndose a salvo.

*Este texto podría leerse mientras se oye Artic Lake:
https://www.youtube.com/watch?v=swz3ok6cNKc

*La foto es de Pedro Etura, un excepcional fotógrafo especializado en bodas.

www.vintageandchiclove.com