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Antón Castro

EL TIMO DEL PÍCARO DE CALANDA

EL TIMO DEL PÍCARO DE CALANDA

 

"EL COJO DE CALANDA FUE EL PÍCARO DE CALANDA, UN TIMO"

 

Antonio Gascón Ricao y Ángel Briongos Martínez publican en Geoda 'El migrado del cojo de Calanda. La génesis de un mito?

 

"El milagro de Calanda no fue tal milagro, fue un timo. El timo de un pícaro que fingió una amputación en una pierna, que metió la mano en el cepillo y que finalmente aparentó haber recuperado aquella extremidad, pero no la recuperó en su estado natural sino con las señales y las heridas del accidente que sufrió en Castellón al ser pisado por un carromato o chirrión", sostienen Antonio Gascón y Ángel Briongos. “El cojo de Calanda fue, en realidad, el pícaro de Calanda”: esa sería la conclusión decisiva del libro ‘El milagro del cojo de Calanda. La génesis de un mito’ (Geoda, 2015. 738 pp.) que presentaban esta tarde el historiador Antonio Gascón, residente en Barcelona, y el periodista Ángel Briongos, en la Biblioteca de Aragón. Llevan más de una década trabajando sobre ese asunto y han constatado que en ningún sitio se dice que Pellicer pidiese en el Pilar.

José Luis Corral y Javier Sierra oficiaron de presentadores. Corral dijo que ese milagro, fingido, nacía de la existencia de dos Cabildos y de dos catedrales distintas en la ciudad, la Seo y el Pilar, que se llevaban a matar. Dijo que el libro contenía varias novelas fascinantes y que era un libro de documentos que explicaba el periodo convulso de Felipe IV y que detrás de cada documento –modificado, rescrito, perdido, manipulado- había el germen de varias novelas.

Gascón y Briongos contaron todo el proceso de investigación, tan envolvente e inverosímil como la propia historia. Todo empezó con el desenterramiento de un hombre en Calanda en 1950; tirando, tirando, tirando del hilo, logran probar la cadena de errores y de falsificaciones. Y de pérdidas y extravíos de los procesos. Se recordó que de los seis testigos, tres eran familiares de Miguel Juan Pellicer, cuatro analfabetos y los más sensatos, que no habían visto demasiado, afirmaron que “tal o cual persona había visto, había dicho...” La conclusión, matizada, es que Miguel Juan Pellicer sí estuvo cojo pero no le cortaron la pierna. Todo fue un mito puesto en marcha desde la basílica del Pilar, y parece que Miguel tampoco llegó a conocer a Felipe IV, ni lo visitó ni fue visitado por él.

Uno de los episodios más apasionantes y extensos del libro es el robo de los libros de La Seo, que se prolongó en el tiempo desde los años 20 hasta 1963 y tuvo a un gran protagonista: el italiano Ferrajoli, aunque contó con aployos desde el Cabildo y desde fuera, desde la sociedad civil. Gascón y Briongos han podido acceder al proceso completo, constatan el robo de más de 750 volúmenes, entre ellos un proceso del milagro de Calanda que sería de perfil crítico. “Las visiones críticas ya existieron desde el principio”. En esta larga investigación, un vicario les permitió acceder al material y les dijo: “Soy creyente, pero la historia del milagro no me la creo”. Y les permitió copiar y acceder a muchos documentos.

 

*En la imagen, Ramón Stolz pintó así la leyenda del cojo de Calanda.

 

 

PEDRO BOSQUED, EL 11 EN BARCELONA

PEDRO BOSQUED, EL 11 EN BARCELONA

PEDRO BOSQUED PRESENTARÁ 'PIELES DE ITALIA' EN BARCELONA
[Este miércoles 11, a las 19.30, en la librería Central de la calle Mallorca en Barcelona, el escritor Javier Sebastián presentará el libro 'Pieles de Italia' de Pedro Bosqued. Viajero, escritor, poeta, cronista de fútbol, enamorado de las Bellas Artes y farmacéutico, Pedro Bosqued es un claro ejemplo de pasión literaria y de acusada sensibilidad. Aquí ofrezco un fragmento del cuidado volumen ilustrado por Mar Lozano Reinoso.]

LA PIEL DE GUBBIO
En los confines de Umbría, ya junto a Las Marcas, las faldas del monte Igino cobijan un racimo de palacios de cálido brillo de color ocre. Desde la llanura, la mayoría parecen una sucesión de líneas rectas. Un pentagrama para ser leído con periscopio. Una pieza a tocar con delicadez, a sabiendas de que fue querido y deseado, hoy solo un salón de té. Visitado y despedido en el mismo día. De esos a los que se entra con gusto pleno, y se sale con la idea errada de que la vida está en cualquier otro lado.

Pieles de Italia. Pedro Bosqued. Ilustraciones de Mar Lozano Reinoso. Confluencias. Almería, 2015.

La foto de Gubbio la tomo de aquí: www.retreatitaly.com

AFORISMOS DE ELÍAS MORO: 'MORERÍAS'

AFORISMOS DE ELÍAS MORO: 'MORERÍAS'

Morerías

 

(De un libro futuro de aforismos que aparecerá en el sello Ediciones Liliputienses, de Elías Moro Cuéllar. Un maestro del género, como Ramón Eder, entre sus contemporáneos, pongamos por caso. La foto es de Frank Horvat.)

 

Elías MORO CUÉLLAR

 

 

La brújula está enamorada del Norte.

 

 

 

El tábano es una mosca enfadada con el mundo.

 

 

 

Las cajas de música parecen tener dentro una diminuta orquesta de enanos.

 

 

 

Las pompas de jabón viajan por el aire llevando un efímero arcoíris a cuestas.

 

 

 

En la vida del yo-yó no hay término medio.

 

 

 

El osito de peluche es la fiereza domesticada.

 

 

 

Los jugadores del futbolín siguen la más rígida de las tácticas.

 

 

 

Los soldaditos de plomo siempre parecen muertos antes de la batalla.

 

 

 

En la pizarra del colegio, la suma y la división se miran con recelo desde las esquinas.

 

 

 

El vendedor de molinetes es el transportista del aire infantil.

 

 

 

El tentetieso es el tipo más terco de la caja de los juguetes.

La formación de bolos parece a punto de ser fusilada por la bala de cañón que viene rodando.

 

 

 

El sonido del silbato es una orden con ínfulas de música.

 

 

 

El tambor rubrica su opinión con la más estruendosa de las contundencias.

 

 

 

La luna llena es la mejor diana para el dardo de las miradas en la noche.

 

 

 

Mientras nos afeita, el barbero tiene nuestra vida en sus manos.

 

 

 

La ardilla es una ratita presumida con cola de visón.

 

 

 

El columpio es el trapecio de acróbata de los niños.

TES NEHUÉN: DE 'VERSIÓN ORIGINAL'

Por Tes NEHUÉN

Para Poemas del alma. 

 

[Lee todo en: «Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá— > Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/version-original-anton#ixzz3qr6FhApe]

Las palabras brotan de la pluma de Antón Castro como salamandras negras, y se van escurriendo en nuestras emociones, acaparando nuestra mesa de trabajo y nuestros sueños. ¿Quién no se ha vuelto seguidor de “Heraldo de Aragón” a causa de este empedernido luchador de las palabras? Y es que las notas y reseñas de Antón Castro son precisas y entusiastas y difícilmente se sale de ellas sin el deseo de leer el libro conquistado por sus columnas.

Pese a ello, al gran entusiasmo que nos cautiva cuando pensamos en Castro, intuyo que habrá más seguidores de su pluma periodística que ignoran su gran pasión por la poesía y más aún, su escritura poética. En un intento de revisar esa triste confusión escribo este texto, que se apoya en la lectura de “Versión original” (Sistolá), un libro antológico que reúne la poesía de Castro desde 1986 hasta el 2012. Con textos que han aparecido en sus dos libros de poesía “Vivir del aire” y “El paseo en bicicleta” (ambos publicados por Olifante) y otros que vieron la luz en diferentes medios escritos. Por último, nos encontramos con textos inéditos que son de una riqueza asombrosa.

La poesía como recurso de batalla

Hay en la poesía de Antón Castro una búsqueda intensa de la fantasía; como si a través de las palabras se pudiera crear un mundo donde eliminar todo aquello que sobra en el mundo de los vivos. A modo de prólogo, comenzamos la lectura de este libro con “El escritor imposible” un breve texto que nos avisa acerca del destino que podría correr un hombre apasionado de las letras si no se dejara llevar por ese impulso. Una apertura de telón que nos reconcilia con esa idea de la escritura como medio de salvación.

En la primera parte, “Álbum de travesía”, nos encontramos con una serie de textos, de prosa poética en su mayoría, que nos invitan a viajar por diferentes lugares. Al modo de Ítalo Calvino y sus “Ciudades invisibles”, Antón Castro nos invita a un viaje por lugares reales más o menos imaginarios, donde surgen criaturas maravillosas, como amores espectrales, sirenas, escaleras que transportan aromas de otro tiempo, arboledas que remueven en la memoria lo inaudito, ciudades inolvidables. Un viaje a través de las ciudades y también de la literatura, descrito con una sensibilidad arrolladora y una gran precisión.

Y cuando ya comenzamos a internarnos en el terreno ambiguo de la mente se abre ante nosotros la posibilidad de “Vivir del aire”, y comenzamos a creer que no son falsas las teorías que aseguran que otra vida es posible. Una donde la memoria sea la candidata perfecta para enlazar nuestros cuerpos con otros más lejanos, porque:

 

Una segunda parte que se puebla de música y que nos obliga a la reflexión sobre la forma en la que interactuamos con el mundo que nos rodea; la forma en la que interpretamos la belleza, la extranjería, el paso del tiempo. Y una certeza llena de inquietud que dice que vivir es un dejarse arrollar por las sensaciones y abandonarse a la ambición y al vértigo, para VIVIR.

 

La noche y la necesidad de permanecer en movimiento

En “La noche constelada” y “El paseo en bicicleta” se mantiene ese empeño de la escritura por seguir en movimiento. En el primero nos encontramos con una serie de textos que reflexionan en torno al hilo de los acontecimientos. El origen de las palabras y la simbología de cada letra, lo que esconden los adioses, lo que escribe nuestra historia. la importancia de la oscuridad para saber apreciar el día.

En el segundo, la libertad de mantenerse en viaje, siempre al acecho de las oportunidades y aparecen una serie de personajes que de un modo u otro se emparentan con estos extraños artilugios que nos permiten movernos. Y entre todos ellos, Horacio Quiroga, a quien el poeta se dirige:

 

Y con ese nudo selvático llegamos a las “Leyendas de un corazón ajeno” donde Antón nos ofrece las historias de hombres que vuelven a la tierra de la que han huído. Hombres como poetas que dejan una huella irreverente y necesaria para la construcción de la poesía. Hombres como William Blake, Paul Eluard, Alejandra Pizarnik (asombran las referencias surrealistas), Julio Antonio Gómez, Yelena Isinbáyeva. Y, por último, Juan Casamayor, a quien dedica un fabuloso cuento titulado “Un pueblo con sirenas”, ese editor atrevido y consciente de que vivimos tiempos difíciles que parece incapaz de tirar la toalla: uno de los grandes puntales de la literatura breve actual en España.

Termina este libro con “El fin de la partida” y como un juego de mesa, Castro nos despide volviendo a los orígenes, a la importancia de aferrarnos a las letras para obtener algún tipo de salvación, aunque la vida sea breve e insignificante.

“Versión original” nos propone un abrazo entre poesía y emociones, y nos invita a hablar el lenguaje de los gestos y las caricias, poniendo las palabras al servicio de la voluntad de conquistar ese terreno que divide fantasía de realidad, para dotar a la vida de una ternura y un apego por la necesidad de otras miradas.

¡Lean “Versión original” y déjense conquistar por la voz firme de este periodista que deja a un lado su seguridad para fundirse en una poesía donde las dudas afloran y se deja en evidencia lo poco que valen nuestras certezas frente al universo espeso de las palabras!

 



Lee todo en: «Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá— > Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/version-original-anton#ixzz3qr6FhApe

 

«Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá—



Lee todo en: «Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá— > Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/version-original-anton#ixzz3qr53HKAi

LOS MIRANDA, LOLA, NACHO Y MIRANDA

La importancia de ser niña y Miranda

 

Itziar y Jorge Miranda, Nacho Rubio y la ilustradora Lola Castejón inauguran una colección de cuentos infantiles en Edelvives

 

Antón CASTRO. Zaragoza

Miranda es una niña muy especial de ocho años, que tiene un hermano, Tato, y un gato, Alfredo. Le gustan los cuentos y es proclive a desarrollar la fantasía. Dice: “Me gustan las pompas de jabón, el olor de las tardes de lluvia y los pájaros que me caben en la mano. (…) Me gusta subir montañas y bañarme en los lagos helados, aunque a veces se me corte un poco la respiración”. Le fascinan tanto los personajes históricos, mujeres, como la comida, sobre todo porque tiene un tío muy especial, Nacho, que es un ‘cocinitas’, que experimenta constantemente y que sabe “trucos del almendruco” y conoce muchas curiosidades. Miranda confiesa que tiene una amiga celíaca, Celia, y otro amigo, Lichi, “intolerante a los lácteos”. Miranda es la creación reciente de los hermanos Itziar, actriz zaragozana afincada en Madrid, y Jorge Miranda, escritor y trabajador de imaginarium. Ambos, desde que eran niños, jugaban con las palabras y los sueños, y desde hace un tiempo colaboran en la redacción de cuentos infantiles.

Itziar se define como romántica y Jorge como más pragmático, con inclinación al humor negro. Aunque a veces invierten los papeles: si Jorge se pone sentimental, Itziar se hace la dura. Los dos han heredado algunas características de la familia: de su abuela Nieves, que solía contar el incendio de Santander y era una lectora voraz de periódicos; de su padre ya fallecido, Javier Miranda, que fue médico en diversos lugares de Huesca, entre ellos en Estadilla; de su madre, la poeta Concha Vicente, y de sus tíos José Ramón, escritor y colaborador en prensa durante años, y Roberto, un periodista talentoso e imaginativo (de ‘El Día de Aragón’ y de ‘El Periódico de Aragón’, donde se jubiló) y un escritor que ha firmado libros de humor con Mariano Gistaín y Joaquín Carbonell.

Los dos hermanos, Itziar y Jorge han adoptado el seudónimo de Miranda y cuentan, en el sello Edelvives, con una colección propia que se ha inaugurado con tres títulos, ilustrados por Thilopía (seudónimo de la ilustradora Lola Castejón): 'Juanita', 'Marieta' y 'Frida', centrados en Juana la Loca, la hija de los Reyes Católicos, Marie Curie, dos veces Premio Nobel, y Frida Kahlo, la gran pintora mexicana, respectivamente. Y el tío Nacho no es otro que Nacho Rubio, uno de los protagonistas de la película 'Bendita calamidad', con Jorge Asín, presentador de Aragón Televisión y más que aprendiz de cocinero. Itziar, su pareja, dice: “¿A qué tiene un aire de galán a lo Cary Grant?”.

Con él, la niña Miranda firma el libro de cocina 'Las recetas de Miranda', muy original y lleno de sugerencias. Aquí se enseña casi todo: desde preparar “un salmón meloso con toque sabroso”, “la pizza que huele a pies”, un guacamole, una salsa de tomate un poco original y laboriosa o unos huevos de lagartija. Nacho Rubio dice que está en una nube: “Todas las recetas que sacamos las hemos hecho y funcionan. Todo es exacto y está basado en la práctica. Vivimos un nuevo esplendor de la gastronomía. Desde que soy padre de Daniela, le dedico mucho tiempo a la cocina”. Daniela es hija de Nacho Rubio y de Itziar Miranda. Con humor decía el pasado jueves, durante la presentación de los libros en Cálamo, que “a veces ve cómo discuten, colaboran y trabajan los dos hermanos. Y esa siempre es una experiencia tan estimulante como peligrosa”.

Itziar Miranda confesaba que a ella le interesaba mucho el mundo de las mujeres y que la apuesta de la colección también es un intento de darles más visibilidad. “Se trata de mujeres con gran personalidad, que han sufrido y que tienen una vida muy interesante y llena de conflictos. Después de esta primera entrega, en primavera saldrán nuevos títulos, entre otros Cleopatra, Billie Holiday y Coco Chanel”, dijo. Su hermano Jorge explica que se documentan mucho, que hacen un resumen y que luego, como si fueran guionistas con su escaleta, escriben sus textos con humor, con ingenio,  con salidas inesperadas. Aludieron a que tienen en la cabeza el modelo de Pixar: relatos fascinantes para niños que interesan a los adultos.

Los cuentos están llenos de gracia: la reina Isabel la Católica huele como las bolitas del ombligo y Juana parecía quedarse encinta solo de contemplar a Felipe el Hermoso; Marieta, Marie Curie, hablaba polaco en secreto y ponía muy nervioso a su futuro marido Pierre, inexperto en mujeres; Frida, que se sentía la muchacha más guapa de México, se enamoró de un pintor con cara de sapo y una barriga inmensa, que no es otro que el muralista Diego Rivera, con el que se casó dos veces...

Lola Castejón explica así su trabajo a Heraldo.es: “En la carrera, un profesor de dibujo nos decía que solo sabemos dibujarnos a nosotros mismos y que repetimos nuestras propias versiones con más o menos fortuna. Yo creo que sigo reinterpretando la línea que delimita lo que yo imagino cuando pienso en Miranda. Me paso el día garabateando y creo que, ante todo, la inspiración me tiene que encontrar en el estudio, pincel y lápiz en mano. Me encanta buscar referencias y mezclar distintos tipos de imágenes con mis dibujos. Todo empieza en el papel, con grafito y acuarela, luego en la pantalla del ordenador sigo dando vueltas hasta que surge algo, o hasta que mi editora me recuerda que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Mis referentes son muy diferentes entre sí: desde Max Ernst hasta Louise Bourgeois, recuperando algo de Rauschenberg o incluso la ilustración científica de Ramón y Cajal; no en vano empecé eligiendo ciencias y estudiando biológicas”. Lola dice que se lo pasa muy bien con los hermanos Miranda y con la niña Miranda, “¡vaya lío!”, y que es un trabajo lleno de complicidad, de fantasía y de humor.

Por otra parte, hoy, en el Festival de Cine de Fuentes, que celebra sus primeros veinte años, Itziar Miranda recibirá el Premio ‘La Dama de Fuentes’. Piensa que se emocionará tanto que ni podrá hablar. Antes, eso sí, confirmó que su personaje Manolita está a punto de vivir una nueva experiencia en ‘Amar es para siempre’. “Estoy segura de que cualquier mujer me entenderá”, subrayó entre risas.

 

LA FICHA

Juanita. Marieta. Frida. Miranda (Itziar y Jorge Miranda). Ilustraciones a todo color de Thilopía (Lola Castejón). Edelvives. Zaragoza, 2015. 3 vols.

Las recetas de Miranda. Con el tío Nacho. Miranda (Itziar y Jorge Miranda). Colaboración: Nacho Rubio. Ilustraciones: Thilopía (Lola Castejón). Edelvives. Zaragoza, 2015.

 

GEMMA PELLICER: DOS MICROCUENTOS

GEMMA PELLICER: DOS MICROCUENTOS

 

EL DÍA MENGUA

 

El sol sale y calienta el aire, mientras la madre mece la cuna, que se balancea. De improviso otro balance distinto se despeña y un gerente berrea. Al cabo siente el gestor el inexplicable impulso de despeñarse, también él, tras un leve balanceo, incapaz ya de sostener la cuna ni mucho menos a la mujer, que ahora se desespera. Un sol frío como el témpano se pone. La noche se desvela.

 

LO QUE DE VERDAD IMPORTA

 

Si un hombre nos dice tengo sed tengo hambre tengo sueño y miedo mucho miedo en realidad sabremos enseguida que ese hombre ese niño esa mujer dicen la verdad cómo iban a mentirnos ante situaciones tan extremas tan carentes de pudor tan llenas de necesidad y desasosiego. Si un hombre nos dice ven quédate hasta mañana no temas mírame escucha lo dice porque está queriendo porque te está queriendo porque quiere seguir queriendo a qué dudarlo un trecho más. Si un niño una mujer un muchacho y hasta un viejo hombre al fin y al cabo te llama por tu nombre te solicita te reclama te pide compañía o que le permitas que se quede no lo dudes lo hace por voluntad propia por pura querencia por sueño desaforado porque sí vete a saber por qué lo hace. ¿Acaso importa?

 

LA AUTORA

Gemma Pellicer (Barcelona, 1972) es licenciada en Filología Hispánica y Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. En la actualidad vive entre Barcelona y Berlín. Ha cultivado la crítica literaria en el diario Avui y en las revistas Turia, Quimera y Olivar (de la Plata, Argentina). Sus microrrelatos han aparecido en varias publicaciones, así como en revistas electrónicas y bitácoras. Algunas de sus piezas se hallan recogidas en Velas al viento. Los microrrelatos de La nave de los locos (Cuadernos del Vigía, Granada, 2010), Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español (Menoscuarto, 2012) y La música de las sirenas (Toluca, Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, 2013). También figuran sus textos en la recopilación Aforistas españoles vivos (2015), de José Luis Herrera. Ha publicado, en colaboración con Fernando Valls, la antología Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual (Menoscuarto, 2010) y tiene en su haber un libro de microrrelatos, La Danza de las horas (Eclipsados, 2012). Estas piezas forman parte de su nuevo libro, Maleza viva (Jekyll and Jill), de próxima aparición.

 

*Gemma, de niña. Y dos fotos de Jeanloup Sieff, un extraordinario artista, tomadas de internet. 

La segunda de aquí: 

http://4.bp.blogspot.com/-kqWKp3HQIZ4/UHxgP-1fpaI/AAAAAAAADAE/6oRtsPG5tM0/s640/Jeanloup+Sieff7.jpg

La de Gemma la tomo de aquí:

derpolingano.blogspot.com

LARA SISCAR: UNA ENTREVISTA

LARA SISCAR: UNA ENTREVISTA

Lara Siscar (Grao de Gandía, 1977), presentadora y locutora de TVE, acaba de presentar en Cálamo su primera novela: ‘La vigilante del Louvre’ (Plaza & Janés)

 

“Las redes sociales prometían más

de lo que realmente nos ofrecen”

 

“Las redes sociales movilizan a las

masas con auténticas olas de odio”

 

“Como periodista, quiero que el lector

distinga entre realidad y ficción” 

 

“Subrayo el potencial de la mujer que

busca su voz y su lugar en el mundo”

 

“He descubierto la parte  más

siniestra de las nuevas tecnologías”

 

 

 

¿Desde cuándo escribe Lara Siscar?

-Desde hace muchos años, más o menos en secreto. Podría decirle que desde niña. Cuentos, sobre todo, que se han quedado por ahí en los cajones y que son mis primeros borradores. Y he sido, y soy, ante todo muy lectora.

-¿Qué le impulsó a redactar su primera novela?

Cuando eres periodista y presentadora, cuando estás habituada a contar la vida de los otros, a menudo sientes la necesidad de tener tu propia voz, de contar tus propias historias y de dar vida a los personajes.

-¿Qué hay de la periodista en ‘La vigilante del Louvre’, un texto de ficción que está muy vinculado a un cuadro tan célebre como escandaloso? Hablamos, claro, de ‘El origen del mundo’ de Gustave Courbet, ese sexo femenino, nítido, que se ofrece a la altura de los ojos, pintado en 1866.

Se me ocurre que la expresión del “yo, periodista” está en la vocación irrenunciable de veracidad a la hora de hablar del cuadro, el único elemento enteramente no ficticio de la novela. La documentación previa y la necesidad de plasmar su historia, la del cuadro, como haría en un reportaje sobre arte. Y las notas al final de la novela, donde aprovecho para aclarar la existencia de Joanna Hiffernan (la mujer que habría inspirado la obra) pero desvincularla de su diario, puro fruto de mi imaginación. Como periodista, quiero que el lector distinga claramente entre realidad y ficción.

-Ya hemos avanzado un protagonista esencial del libro: el cuadro de Courbet. Vayamos con los personajes...

-Es la historia de tres mujeres, vinculadas entre sí, pero eso es algo que solo se puede descubrir leyendo el libro. Por ejemplo, Isabelle, es una mujer que quiere ser arte, y que para ello tiene que hacer muchas cosas: es criada, modelo de artistas y también se prostituirá. Y quizá sea quien más se parezca, en el fondo, a Joanna Hiferrman.

-La protagonista, quien da título al libro, es Diana. Y además es la detonante.  ¿No?

Es una mujer clave, sin duda. Trabajaba de vigilante en el Louvre, la van cambiando de sala, está enamorada de la ‘Victoria alada de Samotracia’, que es como un amuleto para mí, pero también disfruta con otras piezas de Delacroix o Gericault. No es una mujer muy instruida, está casada y tiene un hijo, y no es la esposa abnegada dedicada solo a la familia. Quiere crecer, sueña, y un día descubre el cuadro ‘El origen del mundo’ de Courbet y la impresiona, la seduce...

Esa revelación se produce durante una exposición temporal porque ese lienzo está en el Museo d’Orsay.

Sí, ese dato era importante para explicar ese deslumbramiento.  Diana tiene cierta zozobra y a mí me parece que eso es más habitual de lo que se piensa. Diana es una mujer, como individuo, que también necesite ocuparse de sí misma y por eso, para llenar ciertos vacíos, establece esa relación tan particular con las obras de arte.

-Hay una tercera mujer que es Claudette... Un día aparece por el Louvre, bellísima, con el violonchelo a la espalda...

- Claudette, de las tres mujeres, es la más diferenciada. Es artista, tiene mayor nivel cultural, es autónoma en su fuero interno, aunque en su vida diaria depende mucho de su marido, en las cuestiones materiales. Es instruida, y ella tiene una imagen, o al menos así la idealiza Diana (que es muy sensible y tiene una vida mediocre), muy parecida a una obra de arte. Diana no puede evitar sentirse atraída por ella, hasta la obsesión misma.

-¿Cómo se le ocurrió crear tres voces narrativas tan distintas? ¿Qué dificultades le ha entrañado?

- Ya que metí en este proyecto, con verdadera y consciente vocación de empezar una novela y terminarla, decidí trabajar las tres voces porque me permitían jugar y diferenciarlas entre ellas, para poder expresarme yo, como escudo humano, de un modo libre...  Que Diana diga una cosa, que la niegue Claudette, el defender una postura y la contraria, eso me parece muy interesante. He tratado de que los personajes sean creíbles...

¿En qué medida ‘La vigilante del Louvre’ es una novela de la intimidad y de la liberación de la mujer y también una novela de amor?

No he querido hace una novela de amor sino de la expresión de una emoción que  todos sentimos y a veces nos lo negamos... Y tampoco es que haya querido hacer una novela feminista, aunque en ella se aluda a los diarios de Anaïs Nin, pero sí es cierto que aún no hemos superado la situación de adversidad que hizo que el cuadro de Courbet tuviese una vida secreta y que no se expusiese hasta 1995. Ese cuadro ahora   despierta cierta sensación de reivindicación del sexo femenino en la historia del arte y a partir de ahí lo puedes extrapolar: he querido subrayar la fuerza, el potencial de la mujer que busca su voz y su lugar en el mundo.

Usted sufrió acoso a través de las redes. En una de las historias parece hacer alusión a esa experiencia, ¿es así?

--Sí que hay un poco de eso en el episodio de Claudette. Como era mi primera novela y me preocupaba mucho de que resultase verosímil, que no se quedase en un quiero y no puedo, hay ahí algo más de lo que me hubiese gustado. Ha sido una experiencia terrible que duró casi tres años de acoso. Mi relación con las redes sociales es más cauta. He descubierto la parte siniestra de las nuevas tecnologías. Y la otra es la capacidad que tiene de movilizar a la masa para la negatividad, esas olas de odio. No lo entiendo. Me da mucho miedo y me asomo con cautela. Las redes sociales prometían mucho más de lo que realmente nos ofrecen...

 

*La foto de Lara Siscar es de Antonio Lucas, poeta y periodista cultural que acaba de publicar un magnífico libro: 'Vidas de santos' en Círculo de tiza.

ECOS DE CHICK COREA Y DE THE VIGIL

ECOS DE CHICK COREA Y DE THE VIGIL

EL JAZZ DE LA FELICIDAD DE CHICK COREA Y THE VIGIL
Qué espectáculo: una pura fiesta de jazz, con un sonido limpio, envidiable, rico en matices, en ecos, en sugerencias. Todo ese diálogo apasionado de los instrumentos, bajo la dirección al piano, sobre todo al piano, a veces al órgano, de Chick Corea, que rindió homenaje a sus familiares, a su padre y a su madre. Sonó ese jazz variado, con ecos latinos, con fulgores brasileños y argentinos (ese ‘Tango’ dibujado nota a nota, de melodía en melodía) y con una despedida espléndida, toda una bella sorpresa, del ‘Concierto de Aranjuez’ del maestro Rodrigo.

El jazz es arte mestizo, universal, en el que los instrumentos entran y salen, se suman a la fiesta, y callan. Reposan en estado de alerta. Y las percusiones trazan una atmósfera particular, señalan el camino, casi tanto como el piano o la grave energía de ese contrabajo, tan sensual, de Carlitos del Puerto. El jazz es la fiesta participativa de los instrumentistas: cada uno de ellos, y en bloque, por supuesto, tiene su instante de protagonismo y de armonía, esos lapsos de intensidad y belleza. Se encadenan con fluidez y plasticidad sonora.

Chick Corea y The Vigil estuvieron inmensos. Incluso, a modo de anécdota, el concierto burló los ruidos indiscretos de la botillería. Corea es simpático, disfruta con sus músicos, conoce la ciencia secreta y solidaria de su oficio y de su pasión. Vivir para oír. Tocar para ser destello de los dedos: mano que llega y toca. El jazz tiene vocación de felicidad. La noche se volvió mágica durante dos horas; casi se volvió corta. Hay conciertos que podrían duran todo el día o varios días. A partir de leves patrones, de gestos y subrayados, los músicos improvisan y gozan. Y con ellos el público. La Sala de Multiusos, llena de apasionados, vibró.

[Jaime Oriz, del equipo de Jaime Borobia y Miguel Ángel Tapia Jr. y de Siamm, ha hecho estas estupendas fotografías. Instantes, secuencias, ritmos. El concierto fue en la sala Multiusos dentro de la programación del 32 Festival de Jazz de Zaragoza.]