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Antón Castro

SÒNIA HERNÁNDEZ: CINCO POEMAS

SÒNIA HERNÁNDEZ: CINCO POEMAS

SÒNIA HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ: CINCO POEMAS INÉDITOS
Sònia Hernández Hernández es poeta, narradora y crítico literario. La conocí en los Encuentros Literarios de Formentor del pasado septiembre. Su último libro, tan sugerente, es la novela familiar 'Los Pisimboni', que ha publicado el sello Acantilado de Sandra Ollo. Hoy tiene la cortesía de enviarme cinco poemas de su poemario, aún inédito, 'La estación estéril', que saldrá en breve. Poesía de la emoción y de la memoria, poesía de la intensidad y de la evocación, cargada de vivencias literarias y de una percepción sutil de la belleza y del tiempo.

*** 

He visto a mi abuelo con mi padre 
delante de la puerta de una casa encalada
en la que yo nunca he entrado.
No conocí a mi abuelo, que era ciego, 
y mi padre ahora apenas habla, 
pero se están mirando
y le dicen palabras a mi hijo que no existe
aunque ellos lo imaginan jugando dentro de la casa.

Esta tarde se han encontrado muchos tiempos
imposibles, sin el principio que no conocí
y sin el futuro que yo misma he negado
para este cuerpo en otro.
No puedo acercarme a la casa de las imágenes
que sólo son sombras en las horas de luz confusa
y que olvido cuando el sol me recuerda
el escozor de la piel de verdad,
que sí existe ahora, que es barro, o materia,
o luz, y en este momento respira y se agita
y vive. En este momento que se podría explicar
tan bien con las palabras de mi abuelo ciego
que mi padre guarda para un niño que no vendrá.


***

Si de verdad quieres estar sola
no tiene sentido usar la segunda persona,
aunque Beckett diga que demuestra la existencia de la voz.
Pero necesitas escribir para reflejarte y salvarte,
y lo has repetido muchas veces.

Podrías intentar hablar al hombre que tienes cerca
a pesar de que sigues jugando a estar sola,
y explicarle que sólo se trata de miedo.
Porque no sabes caminar entre la gente
y has mentido y has engañado tanto
que ya no reconoces tu propio lenguaje.

Ahora, tal vez, estás mintiendo de nuevo
y no sabes cómo explicarle que le pedías que te salvara
cuando le mostraste tu dibujo infantil con una casa
porque le gustaban los cuadros de Miquel Villà
y él también necesitaba descansar.

Puede ser que tu mentira no empezase allí
ni en ningún sitio. No eras tú quien hablaba.
Explícale que todavía no reconoces tu voz
porque no sabes hablar. Alguien debería
haberte avisado, pero no ha sido sino tu propio cuerpo,
que sigue su camino sin ti. Ahora lo sabes
y entiendes las palabras de Beckett. Nadie
ha guiado tu cuerpo todo este tiempo.
No ha aprendido a hablar, ni a comer, ni a caminar,
aunque no ha dejado de moverse y te ha traído hasta aquí.

Deberías saber que el miedo también es una mentira,
y por eso te empuja en este momento a hablar. 
Lo has intentado otras veces, muchas, 
quizá también te estás engañando
ahora y no va servir para nada el esfuerzo.

No hay en estas palabras revelación ni ejemplo,
únicamente el sosiego de encontrarse bajo un cielo gris,
denso y conocido. La gran sorpresa fue la expulsión
del Paraíso, y que se acabara el verano,
porque lo demás ya lo conocíamos,
lo habíamos heredado y sabíamos aferrarnos
a los restos del naufragio.
Que nadie nos despierte, que no se acabe la resaca
de esa tormenta que todavía no ha llegado,
aunque nos la recuerde el eco, ese murmullo
que es la voz de la verdadera compañía, suficiente
para no moverse, para no enfrentarse a la luz
que anuncia el atardecer, ni a esa neblina
descendiendo por la colina que se ve desde la ventana 
que mira el hombre que está a tu lado.

Está observando cómo caminas entre todas esas personas,
hablando de cosas que no entiendes y que te empujan
a gritar y a recordar que no sabes hablar, 
que primero hay que respirar para que salga la voz,
nítida y comprensible. Tú no sabes hablar
y no has dejado de mentir cada vez que salías a la calle
o cuando mirabas sin querer ver a ese hombre
que también has negado, como se niega
a quienes nos salvan. Sólo queríamos
continuar en la puerta que nos obligaron a franquear,
reclamar de nuevo el ingreso en el Paraíso
del que fuimos expulsados sin recordar
por qué éramos tan felices.


***


Dance me to the end of love
Leonard Cohen
Juntos hasta el final del amor
cada mañana al despertar
porque entonces se acaba todo
para volver al inicio
y pedirte de nuevo siempre
lo mismo, sempiterna carencia
idéntica al nacer.

Lloras porque no soy
tu madre aunque te repudio 
como si de verdad lo fuera.
Toda una vida hasta el final
del amor. El mismo punto de partida.
No hay niños y soy madre
de mí misma, demiurgo mutilado
sin pechos para niños hambrientos
como los de esta noche
cuando mis lamentos se fundían
en tus gemidos. Somos los niños
sin madre y sin la posibilidad del amor.

Cada día llegan al final
porque nacen cada mañana
para no crecer nunca
y seguir llamándome a gritos. 

***

Nadie ha entrado nunca en esta casa
y nosotros apenas si hemos salido,
ni siquiera a un jardín en el que las flores
necesitan que las protejan de la maleza.
En la cima de una colina, 
como ese cuento que he inventado
de los hombres que no sabían cuál era su tiempo
ni su espacio. Ha sido necesario 
hacer el camino de subida muchas veces
hasta reconocer las piedras
y el asfalto y las tapias de otras casas.

Ahora te encuentro en el pasillo
o en la escalera y ya no eres sombra
cuando mi cuerpo por fin proyecta la suya.
Y crecemos con contradicciones como esa,
con hijos que son tuyos y no míos
y hablan en otra lengua de otra vida
que entiendo sólo a medias. Y los hijos
de mis hermanas y la hija que soy yo
cuando te pido el libro que puede salvarme
en las horas de las oraciones
o de la luz engañosa porque parece un final
cuando lo es sin serlo
para recordar lo que no vamos a volver
a ser. Anochece de repente
como en las leyendas familiares
de las que hemos querido huir.


***


¿Dónde está el error o la mentira
en un paisaje de árboles de un color
que se intensifica hasta parecer otro
–el ordinario verde de la Naturaleza
que se acerca al dorado de los templos– 
con los últimos rayos
de sol, antes de que empiece a anochecer
en una de las últimas tardes del verano?

Y mientras tanto, también hay campanas
que parecen avivadas por el mismo sol
aunque suenan a muerte.

La luz que enciende las copas
de los árboles es la misma de las velas
dentro de la iglesia de las campanas.
Las enciende la misma mentira,
la belleza antes de la noche
o de que llegue el invierno,
la promesa del amor o del deseo,
tan inalcanzable como las ramas altas
que sólo se perciben de lejos,
cuando niegan lo que son.


'TURIA' GLOSA A GONZALO BORRÁS

'TURIA' GLOSA A GONZALO BORRÁS

’TURIA’ RINDE HOMENAJE A GONZALO BORRÁS

 

ES UNO DE LOS PRINCIPALES IMPULSORES

DEL ESTUDIO Y DIVULGACIÓN DEL ARTE MUDÉJAR

 

LA REVISTA TAMBIÉN REDESCUBRE

AL ARTISTA JOSÉ LAPAYESE

 

 

[Nota de Raúl Carlos Maícas] El nuevo número de la revista cultural TURIA, que se distribuirá a partir del 20 de noviembre,  brinda a los lectores que se interesan por los asuntos o protagonistas aragoneses un atractivo repertorio de temas. En primer lugar, TURIA se ocupa de rendir homenaje a uno de los más singulares nombres propios de nuestra cultura: Gonzalo Borrás, catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza y uno de los principales impulsores del estudio y divulgación del arte mudéjar.

 

A través de un excelente artículo de Juan Villalba, se analiza la extensa e intensa trayectoria de  compromiso con el arte y con su tierra. No en vano, en Gonzalo Borrás “se compagina en perfecta coherencia vital su labor docente e investigadora con el compromiso personal, intelectual y político con su tierra y con sus gentes, tanto difundiendo su patrimonio artístico, como también modernizando algunas de sus instituciones públicas más importantes vinculadas con el mundo de la cultura”. 

 

También TURIA ofrece a los lectores un artículo sobre José Lapayese Bruna, un notable artista turolense del siglo XX que merecería una mayor difusión en nuestros días. A lo largo de su trayectoria, fue Lapayese un creador que trabajó con toda clase de materiales y colaboró en diversas restauraciones y decoraciones. Su empeño por investigar y aprender nuevas formas de expresión no le abandonó nunca y fue una de sus características más interesantes. 

 

PASIÓN Y COMPROMISO CON LA CULTURA

 

TURIA rinde homenaje al profesor Gonzalo Borrás por ser un ejemplo extraordinario de esa “generación de intelectuales que vivió con pasión y compromiso los últimos años del franquismo y los primeros de la Transición. Un colectivo que entendía la cultura y la libertad como elementos indisociables, como instrumentos prácticos, como herramientas de transformación social capaces de generar proyectos de futuro para un territorio ancestralmente olvidado y de ilusionar a sus gentes, devolviéndoles la confianza perdida en sus posibilidades, al hacerles ver, en el caso concreto de nuestro protagonista, que sus recursos patrimoniales son únicos en el mundo y que podían convertirse en verdaderos motores de desarrollo generadores de riqueza”.

 

Juan Villalba describe en su artículo a Gonzalo Borrás como un bajoraragonés de los pies a la cabeza y, sobe todo, como un maestro de maestros del arte durante sus más de cuarenta años dedicados a la docencia. Una etapa prolongada y fructífera que tuvo sus comienzos en 1965 como profesor ayudante en la Universidad de Zaragoza, a la que volvió tras unos años en la Universidad Autónoma de Barcelona. No en vano, quien actualmente es catedrático emérito e imparte clases en la Universidad de la Experiencia, ejerció desde 1982  la Cátedra de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza.

 

La trayectoria profesional de Gonzalo Borrás viene marcada por la que habría de ser su principal línea de investigación: el estudio del arte mudéjar, del que en la actualidad es, sin ningún género de duda, un experto a nivel internacional. “Es evidente -escribe Juan Villalba en TURIA- que el profesor Borrás no inventó el mudéjar pero lo estudió con mimo y perseverancia, se convirtió en su máximo  defensor, en una autoridad indiscutible, pero no se conformó con eso, sino que con sus tan interesantes como decisivas publicaciones logró despertar el interés de sus indolentes paisanos y nos hizo comprender a autóctonos y foráneos que el mudéjar no era un híbrido ni un estrambote del románico y el gótico, sino que, como ya sostuviera Menéndez Pelayo, es ’el único estilo artístico del que podemos envanecernos los españoles’.

 

Ha sido también el profesor Borrás un gran activista cultural y difusor del patrimonio artístico aragonés. Entre otras muchas tareas y actividades, hay que recordar que formó parte del grupo de intelectuales que configuró el primer “Andalán” en 1972. Ha participado asimismo como responsable de la sección de arte en numerosas publicaciones y enciclopedias varias sobre Aragón. Fue el impulsor de la Biblioteca Aragonesa de Cultura y fundó la revista “Artigrama” y es miembro del comité científico de varias revistas especializadas. No hay que olvidar que durante diez años, de 1985 a 1995, se hizo cargo de la dirección del Instituto de Estudios Turolenses. Un organismo cultural que transformó de manera sustancial tanto en su funcionamiento interno como en su capacidad para fomentar la investigación y la divulgación sobre el patrimonio de la provincia de Teruel. De igual forma, fue director de la Institución Fernando el Católico de 2002 y, hasta su desaparición, máximo responsable del Instituto de Estudios Islámicos y de Oriente Próximo.

 

Asimismo, en el artículo que TURIA dedica a Gonzalo Borrás se analiza y describe su vocación de servicio público, su faceta política. Aunque fue más que un político al uso, Borrás participó activamente en la Comisión Aragonesa pro Alternativa Democrática (1972) y la Acción Socialista Aragonesa (1974) para luego militar en el Partido Socialista de Aragón y participar bajo sus siglas en las elecciones generales de 1977. Más tarde, en 1979, participaría como independiente en las listas del PCA-PCE y resultó elegido concejal del Ayuntamiento de Zaragoza. Fue una breve y amarga experiencia de la que dimitió tras el veto del partido comunista a Eloy Fernández Clemente. Retornó a la política en 1991 como candidato a la alcaldía de Zaragoza por Chunta Aragonesista.

 

Concluye el retrato que TURIA realiza de la figura y la obra de Gonzalo Borrás, calificando su personalidad como la de “un intelectual apasionado por la libertad y la difusión cultural, absolutamente convencido de que la unión hace la fuerza, máxime cuando los recursos escasean”.

 

JOSÉ LAPAYESE, ARTISTA POLIFACÉTICO

 

Revalorizar  el  interés  que  merece la obra de José Lapayese Bruna (Calamocha, 1899 - Madrid, 1982) es el principal objetivo del artículo que le dedica TURIA. Se trata de un  certero  trabajo  realizado  por  José  María  Carreras  en  que  se  traza  un   pormenorizado recorrido por la biografía de este artista polifacético y se analiza con detalle su producción creativa a partir de las múltiples técnicas que utilizó: pintura sobre tabla, murales, guadameciles y cordobanes, estucos y lacas, cerámica y esmalte, esculto-pinturas, etc. En todas ellas se aprecia como característica la convivencia entre lo tradicional y lo innovador, así como la evolución de lo figurativo hacia la abstracción. Puede decirse también que Lapayese se sirvió de técnicas de antaño para realizar obras con un lenguaje actual.  

 

Respecto de su fortuna crítica, se subraya en el artículo que “José Lapayese Bruna era una persona reservada, familiar, poco amiga de la vida social y a quien no le gustaba frecuentar el mundillo cultural madrileño. Más bien prefería ocupar su tiempo en trabajar tranquilamente en su taller. No fue un artista popular. Sus exposiciones concitaban el aplauso de la crítica, la aprobación de los entendidos y de los dirigentes de los museos, pero no el éxito popular si por ello entendemos la presencia de numeroso público en las mismas.

 

Como ha sucedido con los artistas españoles de los años 40, 50 y 60 todavía no se ha llegado a estudiarlos bien ni a valorarlos en su justa medida. Se conocen bastante bien y se valoran las aportaciones de los grandes nombres de las vanguardias históricas (Picasso, Miró, Gris, Gargallo, Dalí, Julio González…) o los de quienes destacaron en los años en la época de la Transición. La crítica de arte actual se dedica fundamentalmente a la creación última, tan rica en propuestas, o a los maestros ya consagrados. Apenas se presta atención a las manifestaciones artísticas de las décadas centrales del siglo XX.

 

En el caso de Lapayese Bruna, por ceñirse a Teruel, tanto el Museo Provincial como el Ayuntamiento de Calamocha cuentan con obra suya de gran interés, en parte debido a la generosidad de la familia. Sería de desear que la obra de este turolense, a la vez cultivador de las técnicas tradicionales e innovador en su producción, pueda ser más conocida, vista y, por tanto, apreciada”.

 

EL TIMO DEL PÍCARO DE CALANDA

EL TIMO DEL PÍCARO DE CALANDA

 

"EL COJO DE CALANDA FUE EL PÍCARO DE CALANDA, UN TIMO"

 

Antonio Gascón Ricao y Ángel Briongos Martínez publican en Geoda 'El migrado del cojo de Calanda. La génesis de un mito?

 

"El milagro de Calanda no fue tal milagro, fue un timo. El timo de un pícaro que fingió una amputación en una pierna, que metió la mano en el cepillo y que finalmente aparentó haber recuperado aquella extremidad, pero no la recuperó en su estado natural sino con las señales y las heridas del accidente que sufrió en Castellón al ser pisado por un carromato o chirrión", sostienen Antonio Gascón y Ángel Briongos. “El cojo de Calanda fue, en realidad, el pícaro de Calanda”: esa sería la conclusión decisiva del libro ‘El milagro del cojo de Calanda. La génesis de un mito’ (Geoda, 2015. 738 pp.) que presentaban esta tarde el historiador Antonio Gascón, residente en Barcelona, y el periodista Ángel Briongos, en la Biblioteca de Aragón. Llevan más de una década trabajando sobre ese asunto y han constatado que en ningún sitio se dice que Pellicer pidiese en el Pilar.

José Luis Corral y Javier Sierra oficiaron de presentadores. Corral dijo que ese milagro, fingido, nacía de la existencia de dos Cabildos y de dos catedrales distintas en la ciudad, la Seo y el Pilar, que se llevaban a matar. Dijo que el libro contenía varias novelas fascinantes y que era un libro de documentos que explicaba el periodo convulso de Felipe IV y que detrás de cada documento –modificado, rescrito, perdido, manipulado- había el germen de varias novelas.

Gascón y Briongos contaron todo el proceso de investigación, tan envolvente e inverosímil como la propia historia. Todo empezó con el desenterramiento de un hombre en Calanda en 1950; tirando, tirando, tirando del hilo, logran probar la cadena de errores y de falsificaciones. Y de pérdidas y extravíos de los procesos. Se recordó que de los seis testigos, tres eran familiares de Miguel Juan Pellicer, cuatro analfabetos y los más sensatos, que no habían visto demasiado, afirmaron que “tal o cual persona había visto, había dicho...” La conclusión, matizada, es que Miguel Juan Pellicer sí estuvo cojo pero no le cortaron la pierna. Todo fue un mito puesto en marcha desde la basílica del Pilar, y parece que Miguel tampoco llegó a conocer a Felipe IV, ni lo visitó ni fue visitado por él.

Uno de los episodios más apasionantes y extensos del libro es el robo de los libros de La Seo, que se prolongó en el tiempo desde los años 20 hasta 1963 y tuvo a un gran protagonista: el italiano Ferrajoli, aunque contó con aployos desde el Cabildo y desde fuera, desde la sociedad civil. Gascón y Briongos han podido acceder al proceso completo, constatan el robo de más de 750 volúmenes, entre ellos un proceso del milagro de Calanda que sería de perfil crítico. “Las visiones críticas ya existieron desde el principio”. En esta larga investigación, un vicario les permitió acceder al material y les dijo: “Soy creyente, pero la historia del milagro no me la creo”. Y les permitió copiar y acceder a muchos documentos.

 

*En la imagen, Ramón Stolz pintó así la leyenda del cojo de Calanda.

 

 

PEDRO BOSQUED, EL 11 EN BARCELONA

PEDRO BOSQUED, EL 11 EN BARCELONA

PEDRO BOSQUED PRESENTARÁ 'PIELES DE ITALIA' EN BARCELONA
[Este miércoles 11, a las 19.30, en la librería Central de la calle Mallorca en Barcelona, el escritor Javier Sebastián presentará el libro 'Pieles de Italia' de Pedro Bosqued. Viajero, escritor, poeta, cronista de fútbol, enamorado de las Bellas Artes y farmacéutico, Pedro Bosqued es un claro ejemplo de pasión literaria y de acusada sensibilidad. Aquí ofrezco un fragmento del cuidado volumen ilustrado por Mar Lozano Reinoso.]

LA PIEL DE GUBBIO
En los confines de Umbría, ya junto a Las Marcas, las faldas del monte Igino cobijan un racimo de palacios de cálido brillo de color ocre. Desde la llanura, la mayoría parecen una sucesión de líneas rectas. Un pentagrama para ser leído con periscopio. Una pieza a tocar con delicadez, a sabiendas de que fue querido y deseado, hoy solo un salón de té. Visitado y despedido en el mismo día. De esos a los que se entra con gusto pleno, y se sale con la idea errada de que la vida está en cualquier otro lado.

Pieles de Italia. Pedro Bosqued. Ilustraciones de Mar Lozano Reinoso. Confluencias. Almería, 2015.

La foto de Gubbio la tomo de aquí: www.retreatitaly.com

AFORISMOS DE ELÍAS MORO: 'MORERÍAS'

AFORISMOS DE ELÍAS MORO: 'MORERÍAS'

Morerías

 

(De un libro futuro de aforismos que aparecerá en el sello Ediciones Liliputienses, de Elías Moro Cuéllar. Un maestro del género, como Ramón Eder, entre sus contemporáneos, pongamos por caso. La foto es de Frank Horvat.)

 

Elías MORO CUÉLLAR

 

 

La brújula está enamorada del Norte.

 

 

 

El tábano es una mosca enfadada con el mundo.

 

 

 

Las cajas de música parecen tener dentro una diminuta orquesta de enanos.

 

 

 

Las pompas de jabón viajan por el aire llevando un efímero arcoíris a cuestas.

 

 

 

En la vida del yo-yó no hay término medio.

 

 

 

El osito de peluche es la fiereza domesticada.

 

 

 

Los jugadores del futbolín siguen la más rígida de las tácticas.

 

 

 

Los soldaditos de plomo siempre parecen muertos antes de la batalla.

 

 

 

En la pizarra del colegio, la suma y la división se miran con recelo desde las esquinas.

 

 

 

El vendedor de molinetes es el transportista del aire infantil.

 

 

 

El tentetieso es el tipo más terco de la caja de los juguetes.

La formación de bolos parece a punto de ser fusilada por la bala de cañón que viene rodando.

 

 

 

El sonido del silbato es una orden con ínfulas de música.

 

 

 

El tambor rubrica su opinión con la más estruendosa de las contundencias.

 

 

 

La luna llena es la mejor diana para el dardo de las miradas en la noche.

 

 

 

Mientras nos afeita, el barbero tiene nuestra vida en sus manos.

 

 

 

La ardilla es una ratita presumida con cola de visón.

 

 

 

El columpio es el trapecio de acróbata de los niños.

TES NEHUÉN: DE 'VERSIÓN ORIGINAL'

Por Tes NEHUÉN

Para Poemas del alma. 

 

[Lee todo en: «Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá— > Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/version-original-anton#ixzz3qr6FhApe]

Las palabras brotan de la pluma de Antón Castro como salamandras negras, y se van escurriendo en nuestras emociones, acaparando nuestra mesa de trabajo y nuestros sueños. ¿Quién no se ha vuelto seguidor de “Heraldo de Aragón” a causa de este empedernido luchador de las palabras? Y es que las notas y reseñas de Antón Castro son precisas y entusiastas y difícilmente se sale de ellas sin el deseo de leer el libro conquistado por sus columnas.

Pese a ello, al gran entusiasmo que nos cautiva cuando pensamos en Castro, intuyo que habrá más seguidores de su pluma periodística que ignoran su gran pasión por la poesía y más aún, su escritura poética. En un intento de revisar esa triste confusión escribo este texto, que se apoya en la lectura de “Versión original” (Sistolá), un libro antológico que reúne la poesía de Castro desde 1986 hasta el 2012. Con textos que han aparecido en sus dos libros de poesía “Vivir del aire” y “El paseo en bicicleta” (ambos publicados por Olifante) y otros que vieron la luz en diferentes medios escritos. Por último, nos encontramos con textos inéditos que son de una riqueza asombrosa.

La poesía como recurso de batalla

Hay en la poesía de Antón Castro una búsqueda intensa de la fantasía; como si a través de las palabras se pudiera crear un mundo donde eliminar todo aquello que sobra en el mundo de los vivos. A modo de prólogo, comenzamos la lectura de este libro con “El escritor imposible” un breve texto que nos avisa acerca del destino que podría correr un hombre apasionado de las letras si no se dejara llevar por ese impulso. Una apertura de telón que nos reconcilia con esa idea de la escritura como medio de salvación.

En la primera parte, “Álbum de travesía”, nos encontramos con una serie de textos, de prosa poética en su mayoría, que nos invitan a viajar por diferentes lugares. Al modo de Ítalo Calvino y sus “Ciudades invisibles”, Antón Castro nos invita a un viaje por lugares reales más o menos imaginarios, donde surgen criaturas maravillosas, como amores espectrales, sirenas, escaleras que transportan aromas de otro tiempo, arboledas que remueven en la memoria lo inaudito, ciudades inolvidables. Un viaje a través de las ciudades y también de la literatura, descrito con una sensibilidad arrolladora y una gran precisión.

Y cuando ya comenzamos a internarnos en el terreno ambiguo de la mente se abre ante nosotros la posibilidad de “Vivir del aire”, y comenzamos a creer que no son falsas las teorías que aseguran que otra vida es posible. Una donde la memoria sea la candidata perfecta para enlazar nuestros cuerpos con otros más lejanos, porque:

 

Una segunda parte que se puebla de música y que nos obliga a la reflexión sobre la forma en la que interactuamos con el mundo que nos rodea; la forma en la que interpretamos la belleza, la extranjería, el paso del tiempo. Y una certeza llena de inquietud que dice que vivir es un dejarse arrollar por las sensaciones y abandonarse a la ambición y al vértigo, para VIVIR.

 

La noche y la necesidad de permanecer en movimiento

En “La noche constelada” y “El paseo en bicicleta” se mantiene ese empeño de la escritura por seguir en movimiento. En el primero nos encontramos con una serie de textos que reflexionan en torno al hilo de los acontecimientos. El origen de las palabras y la simbología de cada letra, lo que esconden los adioses, lo que escribe nuestra historia. la importancia de la oscuridad para saber apreciar el día.

En el segundo, la libertad de mantenerse en viaje, siempre al acecho de las oportunidades y aparecen una serie de personajes que de un modo u otro se emparentan con estos extraños artilugios que nos permiten movernos. Y entre todos ellos, Horacio Quiroga, a quien el poeta se dirige:

 

Y con ese nudo selvático llegamos a las “Leyendas de un corazón ajeno” donde Antón nos ofrece las historias de hombres que vuelven a la tierra de la que han huído. Hombres como poetas que dejan una huella irreverente y necesaria para la construcción de la poesía. Hombres como William Blake, Paul Eluard, Alejandra Pizarnik (asombran las referencias surrealistas), Julio Antonio Gómez, Yelena Isinbáyeva. Y, por último, Juan Casamayor, a quien dedica un fabuloso cuento titulado “Un pueblo con sirenas”, ese editor atrevido y consciente de que vivimos tiempos difíciles que parece incapaz de tirar la toalla: uno de los grandes puntales de la literatura breve actual en España.

Termina este libro con “El fin de la partida” y como un juego de mesa, Castro nos despide volviendo a los orígenes, a la importancia de aferrarnos a las letras para obtener algún tipo de salvación, aunque la vida sea breve e insignificante.

“Versión original” nos propone un abrazo entre poesía y emociones, y nos invita a hablar el lenguaje de los gestos y las caricias, poniendo las palabras al servicio de la voluntad de conquistar ese terreno que divide fantasía de realidad, para dotar a la vida de una ternura y un apego por la necesidad de otras miradas.

¡Lean “Versión original” y déjense conquistar por la voz firme de este periodista que deja a un lado su seguridad para fundirse en una poesía donde las dudas afloran y se deja en evidencia lo poco que valen nuestras certezas frente al universo espeso de las palabras!

 



Lee todo en: «Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá— > Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/version-original-anton#ixzz3qr6FhApe

 

«Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá—



Lee todo en: «Versión original», de Antón Castro —Isla de Siltolá— > Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/version-original-anton#ixzz3qr53HKAi

LOS MIRANDA, LOLA, NACHO Y MIRANDA

La importancia de ser niña y Miranda

 

Itziar y Jorge Miranda, Nacho Rubio y la ilustradora Lola Castejón inauguran una colección de cuentos infantiles en Edelvives

 

Antón CASTRO. Zaragoza

Miranda es una niña muy especial de ocho años, que tiene un hermano, Tato, y un gato, Alfredo. Le gustan los cuentos y es proclive a desarrollar la fantasía. Dice: “Me gustan las pompas de jabón, el olor de las tardes de lluvia y los pájaros que me caben en la mano. (…) Me gusta subir montañas y bañarme en los lagos helados, aunque a veces se me corte un poco la respiración”. Le fascinan tanto los personajes históricos, mujeres, como la comida, sobre todo porque tiene un tío muy especial, Nacho, que es un ‘cocinitas’, que experimenta constantemente y que sabe “trucos del almendruco” y conoce muchas curiosidades. Miranda confiesa que tiene una amiga celíaca, Celia, y otro amigo, Lichi, “intolerante a los lácteos”. Miranda es la creación reciente de los hermanos Itziar, actriz zaragozana afincada en Madrid, y Jorge Miranda, escritor y trabajador de imaginarium. Ambos, desde que eran niños, jugaban con las palabras y los sueños, y desde hace un tiempo colaboran en la redacción de cuentos infantiles.

Itziar se define como romántica y Jorge como más pragmático, con inclinación al humor negro. Aunque a veces invierten los papeles: si Jorge se pone sentimental, Itziar se hace la dura. Los dos han heredado algunas características de la familia: de su abuela Nieves, que solía contar el incendio de Santander y era una lectora voraz de periódicos; de su padre ya fallecido, Javier Miranda, que fue médico en diversos lugares de Huesca, entre ellos en Estadilla; de su madre, la poeta Concha Vicente, y de sus tíos José Ramón, escritor y colaborador en prensa durante años, y Roberto, un periodista talentoso e imaginativo (de ‘El Día de Aragón’ y de ‘El Periódico de Aragón’, donde se jubiló) y un escritor que ha firmado libros de humor con Mariano Gistaín y Joaquín Carbonell.

Los dos hermanos, Itziar y Jorge han adoptado el seudónimo de Miranda y cuentan, en el sello Edelvives, con una colección propia que se ha inaugurado con tres títulos, ilustrados por Thilopía (seudónimo de la ilustradora Lola Castejón): 'Juanita', 'Marieta' y 'Frida', centrados en Juana la Loca, la hija de los Reyes Católicos, Marie Curie, dos veces Premio Nobel, y Frida Kahlo, la gran pintora mexicana, respectivamente. Y el tío Nacho no es otro que Nacho Rubio, uno de los protagonistas de la película 'Bendita calamidad', con Jorge Asín, presentador de Aragón Televisión y más que aprendiz de cocinero. Itziar, su pareja, dice: “¿A qué tiene un aire de galán a lo Cary Grant?”.

Con él, la niña Miranda firma el libro de cocina 'Las recetas de Miranda', muy original y lleno de sugerencias. Aquí se enseña casi todo: desde preparar “un salmón meloso con toque sabroso”, “la pizza que huele a pies”, un guacamole, una salsa de tomate un poco original y laboriosa o unos huevos de lagartija. Nacho Rubio dice que está en una nube: “Todas las recetas que sacamos las hemos hecho y funcionan. Todo es exacto y está basado en la práctica. Vivimos un nuevo esplendor de la gastronomía. Desde que soy padre de Daniela, le dedico mucho tiempo a la cocina”. Daniela es hija de Nacho Rubio y de Itziar Miranda. Con humor decía el pasado jueves, durante la presentación de los libros en Cálamo, que “a veces ve cómo discuten, colaboran y trabajan los dos hermanos. Y esa siempre es una experiencia tan estimulante como peligrosa”.

Itziar Miranda confesaba que a ella le interesaba mucho el mundo de las mujeres y que la apuesta de la colección también es un intento de darles más visibilidad. “Se trata de mujeres con gran personalidad, que han sufrido y que tienen una vida muy interesante y llena de conflictos. Después de esta primera entrega, en primavera saldrán nuevos títulos, entre otros Cleopatra, Billie Holiday y Coco Chanel”, dijo. Su hermano Jorge explica que se documentan mucho, que hacen un resumen y que luego, como si fueran guionistas con su escaleta, escriben sus textos con humor, con ingenio,  con salidas inesperadas. Aludieron a que tienen en la cabeza el modelo de Pixar: relatos fascinantes para niños que interesan a los adultos.

Los cuentos están llenos de gracia: la reina Isabel la Católica huele como las bolitas del ombligo y Juana parecía quedarse encinta solo de contemplar a Felipe el Hermoso; Marieta, Marie Curie, hablaba polaco en secreto y ponía muy nervioso a su futuro marido Pierre, inexperto en mujeres; Frida, que se sentía la muchacha más guapa de México, se enamoró de un pintor con cara de sapo y una barriga inmensa, que no es otro que el muralista Diego Rivera, con el que se casó dos veces...

Lola Castejón explica así su trabajo a Heraldo.es: “En la carrera, un profesor de dibujo nos decía que solo sabemos dibujarnos a nosotros mismos y que repetimos nuestras propias versiones con más o menos fortuna. Yo creo que sigo reinterpretando la línea que delimita lo que yo imagino cuando pienso en Miranda. Me paso el día garabateando y creo que, ante todo, la inspiración me tiene que encontrar en el estudio, pincel y lápiz en mano. Me encanta buscar referencias y mezclar distintos tipos de imágenes con mis dibujos. Todo empieza en el papel, con grafito y acuarela, luego en la pantalla del ordenador sigo dando vueltas hasta que surge algo, o hasta que mi editora me recuerda que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Mis referentes son muy diferentes entre sí: desde Max Ernst hasta Louise Bourgeois, recuperando algo de Rauschenberg o incluso la ilustración científica de Ramón y Cajal; no en vano empecé eligiendo ciencias y estudiando biológicas”. Lola dice que se lo pasa muy bien con los hermanos Miranda y con la niña Miranda, “¡vaya lío!”, y que es un trabajo lleno de complicidad, de fantasía y de humor.

Por otra parte, hoy, en el Festival de Cine de Fuentes, que celebra sus primeros veinte años, Itziar Miranda recibirá el Premio ‘La Dama de Fuentes’. Piensa que se emocionará tanto que ni podrá hablar. Antes, eso sí, confirmó que su personaje Manolita está a punto de vivir una nueva experiencia en ‘Amar es para siempre’. “Estoy segura de que cualquier mujer me entenderá”, subrayó entre risas.

 

LA FICHA

Juanita. Marieta. Frida. Miranda (Itziar y Jorge Miranda). Ilustraciones a todo color de Thilopía (Lola Castejón). Edelvives. Zaragoza, 2015. 3 vols.

Las recetas de Miranda. Con el tío Nacho. Miranda (Itziar y Jorge Miranda). Colaboración: Nacho Rubio. Ilustraciones: Thilopía (Lola Castejón). Edelvives. Zaragoza, 2015.

 

GEMMA PELLICER: DOS MICROCUENTOS

GEMMA PELLICER: DOS MICROCUENTOS

 

EL DÍA MENGUA

 

El sol sale y calienta el aire, mientras la madre mece la cuna, que se balancea. De improviso otro balance distinto se despeña y un gerente berrea. Al cabo siente el gestor el inexplicable impulso de despeñarse, también él, tras un leve balanceo, incapaz ya de sostener la cuna ni mucho menos a la mujer, que ahora se desespera. Un sol frío como el témpano se pone. La noche se desvela.

 

LO QUE DE VERDAD IMPORTA

 

Si un hombre nos dice tengo sed tengo hambre tengo sueño y miedo mucho miedo en realidad sabremos enseguida que ese hombre ese niño esa mujer dicen la verdad cómo iban a mentirnos ante situaciones tan extremas tan carentes de pudor tan llenas de necesidad y desasosiego. Si un hombre nos dice ven quédate hasta mañana no temas mírame escucha lo dice porque está queriendo porque te está queriendo porque quiere seguir queriendo a qué dudarlo un trecho más. Si un niño una mujer un muchacho y hasta un viejo hombre al fin y al cabo te llama por tu nombre te solicita te reclama te pide compañía o que le permitas que se quede no lo dudes lo hace por voluntad propia por pura querencia por sueño desaforado porque sí vete a saber por qué lo hace. ¿Acaso importa?

 

LA AUTORA

Gemma Pellicer (Barcelona, 1972) es licenciada en Filología Hispánica y Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. En la actualidad vive entre Barcelona y Berlín. Ha cultivado la crítica literaria en el diario Avui y en las revistas Turia, Quimera y Olivar (de la Plata, Argentina). Sus microrrelatos han aparecido en varias publicaciones, así como en revistas electrónicas y bitácoras. Algunas de sus piezas se hallan recogidas en Velas al viento. Los microrrelatos de La nave de los locos (Cuadernos del Vigía, Granada, 2010), Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español (Menoscuarto, 2012) y La música de las sirenas (Toluca, Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, 2013). También figuran sus textos en la recopilación Aforistas españoles vivos (2015), de José Luis Herrera. Ha publicado, en colaboración con Fernando Valls, la antología Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual (Menoscuarto, 2010) y tiene en su haber un libro de microrrelatos, La Danza de las horas (Eclipsados, 2012). Estas piezas forman parte de su nuevo libro, Maleza viva (Jekyll and Jill), de próxima aparición.

 

*Gemma, de niña. Y dos fotos de Jeanloup Sieff, un extraordinario artista, tomadas de internet. 

La segunda de aquí: 

http://4.bp.blogspot.com/-kqWKp3HQIZ4/UHxgP-1fpaI/AAAAAAAADAE/6oRtsPG5tM0/s640/Jeanloup+Sieff7.jpg

La de Gemma la tomo de aquí:

derpolingano.blogspot.com