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Antón Castro

LARA SISCAR: UNA ENTREVISTA

LARA SISCAR: UNA ENTREVISTA

Lara Siscar (Grao de Gandía, 1977), presentadora y locutora de TVE, acaba de presentar en Cálamo su primera novela: ‘La vigilante del Louvre’ (Plaza & Janés)

 

“Las redes sociales prometían más

de lo que realmente nos ofrecen”

 

“Las redes sociales movilizan a las

masas con auténticas olas de odio”

 

“Como periodista, quiero que el lector

distinga entre realidad y ficción” 

 

“Subrayo el potencial de la mujer que

busca su voz y su lugar en el mundo”

 

“He descubierto la parte  más

siniestra de las nuevas tecnologías”

 

 

 

¿Desde cuándo escribe Lara Siscar?

-Desde hace muchos años, más o menos en secreto. Podría decirle que desde niña. Cuentos, sobre todo, que se han quedado por ahí en los cajones y que son mis primeros borradores. Y he sido, y soy, ante todo muy lectora.

-¿Qué le impulsó a redactar su primera novela?

Cuando eres periodista y presentadora, cuando estás habituada a contar la vida de los otros, a menudo sientes la necesidad de tener tu propia voz, de contar tus propias historias y de dar vida a los personajes.

-¿Qué hay de la periodista en ‘La vigilante del Louvre’, un texto de ficción que está muy vinculado a un cuadro tan célebre como escandaloso? Hablamos, claro, de ‘El origen del mundo’ de Gustave Courbet, ese sexo femenino, nítido, que se ofrece a la altura de los ojos, pintado en 1866.

Se me ocurre que la expresión del “yo, periodista” está en la vocación irrenunciable de veracidad a la hora de hablar del cuadro, el único elemento enteramente no ficticio de la novela. La documentación previa y la necesidad de plasmar su historia, la del cuadro, como haría en un reportaje sobre arte. Y las notas al final de la novela, donde aprovecho para aclarar la existencia de Joanna Hiffernan (la mujer que habría inspirado la obra) pero desvincularla de su diario, puro fruto de mi imaginación. Como periodista, quiero que el lector distinga claramente entre realidad y ficción.

-Ya hemos avanzado un protagonista esencial del libro: el cuadro de Courbet. Vayamos con los personajes...

-Es la historia de tres mujeres, vinculadas entre sí, pero eso es algo que solo se puede descubrir leyendo el libro. Por ejemplo, Isabelle, es una mujer que quiere ser arte, y que para ello tiene que hacer muchas cosas: es criada, modelo de artistas y también se prostituirá. Y quizá sea quien más se parezca, en el fondo, a Joanna Hiferrman.

-La protagonista, quien da título al libro, es Diana. Y además es la detonante.  ¿No?

Es una mujer clave, sin duda. Trabajaba de vigilante en el Louvre, la van cambiando de sala, está enamorada de la ‘Victoria alada de Samotracia’, que es como un amuleto para mí, pero también disfruta con otras piezas de Delacroix o Gericault. No es una mujer muy instruida, está casada y tiene un hijo, y no es la esposa abnegada dedicada solo a la familia. Quiere crecer, sueña, y un día descubre el cuadro ‘El origen del mundo’ de Courbet y la impresiona, la seduce...

Esa revelación se produce durante una exposición temporal porque ese lienzo está en el Museo d’Orsay.

Sí, ese dato era importante para explicar ese deslumbramiento.  Diana tiene cierta zozobra y a mí me parece que eso es más habitual de lo que se piensa. Diana es una mujer, como individuo, que también necesite ocuparse de sí misma y por eso, para llenar ciertos vacíos, establece esa relación tan particular con las obras de arte.

-Hay una tercera mujer que es Claudette... Un día aparece por el Louvre, bellísima, con el violonchelo a la espalda...

- Claudette, de las tres mujeres, es la más diferenciada. Es artista, tiene mayor nivel cultural, es autónoma en su fuero interno, aunque en su vida diaria depende mucho de su marido, en las cuestiones materiales. Es instruida, y ella tiene una imagen, o al menos así la idealiza Diana (que es muy sensible y tiene una vida mediocre), muy parecida a una obra de arte. Diana no puede evitar sentirse atraída por ella, hasta la obsesión misma.

-¿Cómo se le ocurrió crear tres voces narrativas tan distintas? ¿Qué dificultades le ha entrañado?

- Ya que metí en este proyecto, con verdadera y consciente vocación de empezar una novela y terminarla, decidí trabajar las tres voces porque me permitían jugar y diferenciarlas entre ellas, para poder expresarme yo, como escudo humano, de un modo libre...  Que Diana diga una cosa, que la niegue Claudette, el defender una postura y la contraria, eso me parece muy interesante. He tratado de que los personajes sean creíbles...

¿En qué medida ‘La vigilante del Louvre’ es una novela de la intimidad y de la liberación de la mujer y también una novela de amor?

No he querido hace una novela de amor sino de la expresión de una emoción que  todos sentimos y a veces nos lo negamos... Y tampoco es que haya querido hacer una novela feminista, aunque en ella se aluda a los diarios de Anaïs Nin, pero sí es cierto que aún no hemos superado la situación de adversidad que hizo que el cuadro de Courbet tuviese una vida secreta y que no se expusiese hasta 1995. Ese cuadro ahora   despierta cierta sensación de reivindicación del sexo femenino en la historia del arte y a partir de ahí lo puedes extrapolar: he querido subrayar la fuerza, el potencial de la mujer que busca su voz y su lugar en el mundo.

Usted sufrió acoso a través de las redes. En una de las historias parece hacer alusión a esa experiencia, ¿es así?

--Sí que hay un poco de eso en el episodio de Claudette. Como era mi primera novela y me preocupaba mucho de que resultase verosímil, que no se quedase en un quiero y no puedo, hay ahí algo más de lo que me hubiese gustado. Ha sido una experiencia terrible que duró casi tres años de acoso. Mi relación con las redes sociales es más cauta. He descubierto la parte siniestra de las nuevas tecnologías. Y la otra es la capacidad que tiene de movilizar a la masa para la negatividad, esas olas de odio. No lo entiendo. Me da mucho miedo y me asomo con cautela. Las redes sociales prometían mucho más de lo que realmente nos ofrecen...

 

*La foto de Lara Siscar es de Antonio Lucas, poeta y periodista cultural que acaba de publicar un magnífico libro: 'Vidas de santos' en Círculo de tiza.

ECOS DE CHICK COREA Y DE THE VIGIL

ECOS DE CHICK COREA Y DE THE VIGIL

EL JAZZ DE LA FELICIDAD DE CHICK COREA Y THE VIGIL
Qué espectáculo: una pura fiesta de jazz, con un sonido limpio, envidiable, rico en matices, en ecos, en sugerencias. Todo ese diálogo apasionado de los instrumentos, bajo la dirección al piano, sobre todo al piano, a veces al órgano, de Chick Corea, que rindió homenaje a sus familiares, a su padre y a su madre. Sonó ese jazz variado, con ecos latinos, con fulgores brasileños y argentinos (ese ‘Tango’ dibujado nota a nota, de melodía en melodía) y con una despedida espléndida, toda una bella sorpresa, del ‘Concierto de Aranjuez’ del maestro Rodrigo.

El jazz es arte mestizo, universal, en el que los instrumentos entran y salen, se suman a la fiesta, y callan. Reposan en estado de alerta. Y las percusiones trazan una atmósfera particular, señalan el camino, casi tanto como el piano o la grave energía de ese contrabajo, tan sensual, de Carlitos del Puerto. El jazz es la fiesta participativa de los instrumentistas: cada uno de ellos, y en bloque, por supuesto, tiene su instante de protagonismo y de armonía, esos lapsos de intensidad y belleza. Se encadenan con fluidez y plasticidad sonora.

Chick Corea y The Vigil estuvieron inmensos. Incluso, a modo de anécdota, el concierto burló los ruidos indiscretos de la botillería. Corea es simpático, disfruta con sus músicos, conoce la ciencia secreta y solidaria de su oficio y de su pasión. Vivir para oír. Tocar para ser destello de los dedos: mano que llega y toca. El jazz tiene vocación de felicidad. La noche se volvió mágica durante dos horas; casi se volvió corta. Hay conciertos que podrían duran todo el día o varios días. A partir de leves patrones, de gestos y subrayados, los músicos improvisan y gozan. Y con ellos el público. La Sala de Multiusos, llena de apasionados, vibró.

[Jaime Oriz, del equipo de Jaime Borobia y Miguel Ángel Tapia Jr. y de Siamm, ha hecho estas estupendas fotografías. Instantes, secuencias, ritmos. El concierto fue en la sala Multiusos dentro de la programación del 32 Festival de Jazz de Zaragoza.]

LOS CUENTOS DE MIRANDA, EN CÁLAMO

LOS CUENTOS DE MIRANDA, EN CÁLAMO

ITZIAR MIRANDA & CÍA EN CÁLAMO:

CUENTOS DE COCINA, MAGIA Y VIDA


Itziar Miranda, la gran actriz aragonesa de ‘Amar es para siempre’ (Manolita), su hermano Jorge Miranda, el actor y presentador Nacho Rubio, uno de los protagonistas de ‘Bendita Calamidad’, y la ilustradora Lola Castejón presentan hoy, Jueves, a partir de las 19.30, en la librería Cálamo, cuatro libros ilustrados: ‘Las recetas de Miranda’, y tres biografías para jóvenes: ’Frida’, sobre la pintora mexicana Frida Kahlo, ‘Juanita’, sobre Juana la Loca, la hija de los Reyes Católicos, pintada por Francisco Pradilla, y ‘Marieta’, sobre Marie Curie, la mujer que logró dos Premios Nobel de Física.

Los libros los ha publicado el sello Edelvives y tienen de todo: pasión por la cocina, historias familiares, fantasía, vidas trabajadas y a veces desesperadas y mucho amor por la vida, por las pequeñas cosas y por la rebeldía de las mujeres. Y hay, todo el rato, una pátina de humor y de ternura que se ve desde el recetario hasta las historias; por ejemplo, la niña Miranda, de ocho años, compara a Diego Rivera con un sapo... Y además tiene un tío, Nacho, que es un cocinitas y tiene recetas para hacer desde un humus hasta salsa de tomate, guacamole o diversas recetas de pato.

 

Las ilustraciones de los cuatro volúmenes es de Thilopía, Lola Castejón.


Les acompañará en la presentación, Antón Castro.

 

JOSÉ MARÍA PÉREZ COLLADOS LEE Y COMENTA A JORDI CANAL

[Jordi Canal tiene una doble actuación hoy en Zaragoza. A las 17.00 da una conferencia sobre Cataluña en la Facultad de Letras y a las 19.30, en la librería Cálamo, presenta su nuevo libro: 'Historia mínima de Cataluña' (Turner) en compañía de José-Carlos Mainer, Pedro Rújula y Antón Castro. La pasada semana 'Artes & Letras' publicaba esta reseña del profesor, editor y escritor José María Pérez Collados.]

 

CATALUÑA: CONTAR SU HISTORIA CON NORMALIDAD

 

Por José María PÉREZ COLLADOS

 

Jordi Canal, Historia Mínima de Cataluña, Turner, Madrid, 2015.



Podría parecer fácil contar lo que pasó, pero no lo es. Quizás porque la Historia se parece mucho más a la literatura de lo que habitualmente se piensa.

En demasiadas ocasiones, la Historia que leemos tiene mucho que ver con la nostalgia. Y eso no es bueno porque, aunque duela reconocerlo, en el fondo todos sabemos que aquello que recordamos con nostalgia no se parece mucho a lo que verdaderamente sucedió. Eso que perdimos con dolor termina por sublimarse en nuestro recuerdo, acaba convirtiéndose en un mito, en una leyenda de nosotros mismos. En algo que hubiéramos debido ser, que nos hubiera gustado ser, que no aceptamos no haber sido. Por eso la Historia nostálgica consuela, porque nos devuelve nuestras frustraciones cumplidas.

De alguna manera, estas consideraciones podrían describir a la historiografía sobre Cataluña de los últimos tiempos. Ello es así hasta el punto de que un conocido historiador (García Cárcel) ha llegado a afirmar, certeramente, que este país está, literalmente, enfermo de pasado.

La Historia mínima de Cataluña del profesor Jordi Canal rompe con esta tendencia. Excelentemente bien escrito, su libro pretende y consigue narrar la historia de Cataluña con rigor y en no más de trescientas páginas: comenzando por una Cataluña que aún no era (un territorio paleolítico) y hasta el año 2014. El texto no elude ningún asunto relevante para los catalanes de hoy, la senyera (bandera de Cataluña), els segadors (el himno), la lengua catalana, la relación política de Cataluña con el reino de Aragón o con la Monarquía Hispánica, la Diada (fiesta nacional de Cataluña), el significado político de la Guerra de Sucesión, el nacionalismo catalán durante el siglo XIX, la figura del President Companys, la Cataluña de la Guerra Civil y del Franquismo, o la Cataluña de la Transición y la creación de su régimen autonómico.

Si un historiador se presentase con la intención de desvelar la verdad lo consideraríamos un ingenuo (o algo mucho peor). No lo es el profesor Canal. Lo que él pretende (y consigue de largo), son dos cosas: la primera, escribir un libro que se lea con interés, con curiosidad creciente, con satisfacción por lo que aporta. Lamentablemente, todavía hay hoy en día historiadores que parten de la base de que sus textos, para ser científicos, deben ser difíciles, poco menos que inexpugnables (de ahí que suelan estar tan mal escritos).

Lo segundo que pretende el profesor Canal no tiene que ver tanto con lo que se dice (los hechos históricos que analiza), sino desde dónde se dice. Y me explico. Canal se sitúa al margen de proyectos políticos, comprometido con el oficio de historiar, consciente de que esta profesión tiene sus límites, pero también de que contiene unas enormes posibilidades para generar consensos sociales. Y en ese momento, cuando le toca decidir la posición desde la que narrar Cataluña se fija, sobre todo, en un maestro, Agustí Calvet (Gaziel), un hombre que supo aunar el oficio de historiador, de periodista y de escritor, un intelectual que resultaría incómodo tanto para el nacionalismo catalán como para el franquismo de su tiempo, un liberal que dejaría inédita en vida su consideración histórica sobre Cataluña, Quina mena de gent som. Quatre assaigs sobre Catalunya i els catalans (Qué clase de gente somos. Un ensayo sobre Cataluña y los catalanes), un escritor complejo, inclasificable, honesto.

Son otros tantos los autores a los que Canal acude a lo largo de su andadura, Vicens Vives, Chaves Nogales, Jacques Le Goff. Acude a estos y otros maestros buscando un lugar desde el que mirar, porque la perspectiva es un condicionante, la objetividad no existe. Pero el mirador de Canal es siempre inteligente y humanamente complejo, nunca patriótico ni sometido a uno u otro interés político.

Especialmente arriesgados son los epígrafes finales del libro porque son páginas de evaluación de unos tiempos que nos alcanzan, que nos atañen, y el autor no huye del riesgo, no se esconde, y expone su opinión.

A mí me han resultado muy interesantes las páginas en las que describe las líneas maestras de la cultura catalana de los últimos cincuenta o sesenta años: la nova canço, la rumba catalana, la poesía, los novelistas, los articulistas…, y ello sin eludir, en ningún caso, detalladas listas de nombres que llevan aparejadas (no puede ser de otra manera), listas de excluidos de la cita… .

De entre este cúmulo de nombres y obras fundamentales que apunta Jordi Canal, yo destacaría tres: la memorable novela de Joan Sales que narra la crisis de la República y la Guerra Civil, Incerta Glòria; el inolvidable maestro de la rumba catalana: Gato Pérez. Y un poeta, Martí i Pol, del que no me resisto a copiar un verso que, por lo que sea, prefiero no traducir:

Distant com ets, i ja irrecuperable, no deixaràs d'acompanyar-me sempre





José María Pérez Collados

JOSE ANTONIO AGUILAR: QUE VEINTE AÑOS DE SCIFE NO ES NADA

ENTREVISTA. JOSÉ ANTONIO AGUILAR. Director del Festival de Cine de Fuentes (1996-2015), la SCIFE, que se celebra del 30 de octubre al 7 de noviembre. Esta entrevista aparece hoy en Heraldo.es

http://www.heraldo.es/noticias/ocio_cultura/cultura/2015/11/02/mision_del_cine_remover_conciencias_602173_308.html


 

 

 

“En Fuentes de Ebro lo queremos

 de verdad es tener ‘un pueblo de cine’”

 

“La misión del cine es remover conciencias”

 

 

ANTÓN CASTRO. ZARAGOZA

P.-Que veinte años no es nada, dice una letra de tango. ¿Qué significan veinte años de cine en Fuentes de Ebro?

-R. Buenos recuerdos, ilusión, Inocencia, timidez, sueños, rebeldía. Una mezcla de valores que, año tras año, se consolidan teniendo una marcada identidad cultural, la esperanza sobre todo de una continuidad, que afiance en alguna medida un tejido cultural.

 

P.-¿Cuál es el punto de partida de todo este festín de sueños y de imágenes: Paco Rabal, tal vez, o el entusiasmo del pueblo?

 -R. El empeño de unos pocos, seguidos de otros muchos, ‘Cinema paradiso’ (la película de Tornatore), los rostros de los niños asombrados ante el origen de sus miradas, la necesidad de defender, proteger y mimar a las propuestas cinematográficas que nacen de los cineastas aragoneses, la tozudez en proyectar únicamente Cine Español desde el inicio y reivindicar así la posibilidad de acercarlo al medio rural. Unido todo esto al éxito conseguido año tras año y ya van 20.

 

P.- ¿Cómo han vivido las gentes de Fuentes de Ebro el festival? ¿Qué le emociona, qué le sorprende aún?

 -R. Sobre todo con expectación. El festival se ha convertido en un motivo para salir e ir al cine, porque hemos recuperado esa cosa tan hermosa de sociabilizar, de que al menos una vez al año el cine sea la excusa perfecta para encontrarnos y sobre todo para compartir. Me emociona lo pronto que pasan los años, la nostalgia del comienzo, pensar en el futuro, dar un paso atrás y colaborar en vez de dirigir, me emociona el cine, emocionarme frente a películas que me rompen el alma, que me hacen pensar y sobre todo me ponen la piel de gallina, esas que de vez en cuando te hacen secarte alguna lágrima. Para mí eso es el cine, emoción. Por otro lado me han sorprendido siempre la gente que de fuera o de dentro de Fuentes se dirigen a nosotros cómo si estuviésemos haciendo un acto de heroicidad y no es así, ya que lo hacemos porque realmente lo que queremos de verdad es tener “Un pueblo de cine”.

 

-P. Hagamos calas de balance. Por ejemplo: se han inclinado siempre por el cine aragonés, sobre todo el cortometraje, y la solidaridad, ¿no?

 -R. Desde el principio tuvimos muy claro que solamente los cineastas aragoneses tendrían cabida, sobre todo en el apartado  que concierne a la participación competitiva, a pesar de que a veces, este tema nos ha supuesto malas interpretaciones por el resto de cortometrajistas a nivel nacional, pero así lo hemos mantenido y así seguirá siendo. No nos gustaría perder esta identidad. En cuanto a la solidaridad, está representada claramente por uno de los iconos más importantes de nuestro festival, ese premio Valores Humanos de cine que lleva el nombre de los dos periodistas españoles asesinados en la guerra de Irak, José Couso y Julio Anguita Parrado. En la edición de este año ha recaído en José Alejandro González Baztán por su película ‘La encrucijada de Ángel Sanz Briz’.

 

P.-¿Es el cine una disciplina que ayuda a transformar el mundo? ¿Cuál sería su experiencia desde Fuentes?

 -R. Sin ninguna duda y así debe seguir siendo. La misión del cine es remover conciencias y ser capaces de hacer pensar a las personas, es la forma más sutil de entrar en las mentes y sobre todo en los corazones, el mundo no se transforma a golpe de guerras y procesos a corruptos. El mundo se transforma desde la educación y la cultura. A mí, y sé positivamente que también a todo el equipo del festival, los cuales se mojan por y para todo, este evento en nuestro pueblo nos hacer sentirnos orgullosos, y más cuando sabemos positivamente el respeto que se nos tiene y el cariño con que se nos trata, dentro y fuera de Fuentes. Eso es seguramente lo más gratificante en nuestras vidas.

 

-P. Estamos viviendo desde años un auténtico arsenal de proyectos cinematográficos en Aragón?

 -R. Y ya era hora..., este tiene que ser el momento, no podemos desperdiciar los años vividos, los que muchas mujeres y hombres de nuestra comunidad han invertido en su formación y en la voluntad de ser cineastas. Se nos tiene que pasar la idea de seguir pensando en que los grandes del cine en Aragón fueron otros, hay que vivir el presente y sobre todo invertir en el futuro, creando la infraestructura necesaria para generar industria, esa que nos mueva y nos haga sentirnos orgullosos de ser y tener a los mejores.

 

-P. ¿Qué falta y qué sobra?

 -R. Nos falta creérnoslo de verdad, y cuesta bien poco. Nos sobra rasmia, ganas e ilusión. Tenemos ya todos los ingredientes, solamente hay que saber mezclarlos y condimentarlos bien, con una buena dosis de sentido común.

 

-P. Cuéntenos qué actividades y foros han creado en torno a todo lo que supone el cine...

-R. Al principio fuimos capaces de reunir al tejido del cine en Aragón, a aquellos cineastas de siempre y los que apuntaban buenas maneras. En Fuentes nació la ACA, Asamblea de Cineastas Aragoneses, ahora actual Academia del Cine Aragonés, algo de lo que estamos muy orgullosos de presumir y compartir. Junto con otros festivales hemos lanzado siempre foros, reuniones, propuestas de unidad, de trabajos en equipo, de colaboraciones, y para muestra la estrecha relación con el Festival de Cine de La Almunia y el de Zaragoza. Con respecto a los escolares la labor ha sido siempre la de caminar junto a los profesores y educadores y ver y estudiar las mejores maneras de llevar el cine a las aulas. Lo habremos hecho bien, ya que ahora alumnos que hace veinte años empezaron participando en algunos de los talleres son los que dirigen el festival.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  -P. ¿Se lleva con orgullo haber sido premiado con una Dama de Fuentes o no?

 -R. Orgullo es poco, hemos sido capaces de convertir un icono de Fuentes en algo maravilloso, exportable al igual que las cigüeñas que son los premios del Festival, las dos cosas son motivo de deseo para las gentes del cine, ansiados por todos los que año tras año participan en el Festival. Esa imagen de aquella noble y hermosa dama romana que paseo por ‘La corona’, hoy yacimiento arqueológico de Fuentes, está en más de veinte hogares españoles de algunos de los más famosos actores, actrices, directores o fotógrafos del cine español, todas en lugares privilegiados y desde el más absoluto orgullo y admiración por tan entrañable y significativo trofeo. Sé de varios de los galardonados con la Dama de Fuentes  que cuentan su historia tal y cómo yo se las he contado y que a veces solamente mirarla, les produce una tremenda emoción. Terele Pávez nada más ganar el Goya, nos mandó una foto de las dos figuras juntas, diciendo que la Dama ya tenía novio, algo así hará Luisa Gavasa cuando el año que viene lo gane por su papel en ‘La novia’ de Paula Ortiz, eso esperamos y deseamos todos, nos lo ha prometido.

 

-P. A ver si es usted profeta. ¿Cómo celebran los veinte años?

-R. Lo estamos celebrando. El sábado 7 se entregan los galardones y se premia a Itziar Miranda. Es un momento dulce, gratificante, es una curiosa y bonita fecha, aunque cualquier excusa es buena para compartir. Cuando pase tendremos que pensar en que dentro de poco llegarán las bodas de plata.

 

-P. ¿Cuáles son sus reivindicaciones, qué pide a la sociedad y a la Consejería de Educación y Cultura?

-R. Es difícil pedir o exigir, creo que desde uno mismo tenemos que ser capaces de tener siempre una actitud constante y comprometida con cualquier cosa que hagamos o a la que nos dediquemos, todo empieza por uno mismo, yo me exijo cada día, es la única manera de crecer y aprender. La consejería de Educación y Cultura tiene que estar al lado de todas aquellas personas y estamentos a las que dirigen, saber escuchar, coordinar y legislar todo aquello que, más que un acto cultural, es la necesidad de educar en la cultura; esto es lo que nos hace mejores personas y más libres. Es el momento, no hay que perder esta oportunidad.

 

-P. La Almunia y el Festival de Cine de Zaragoza también conmemoran sus veinte años, como ustedes... ¿Cómo han sido sus relaciones, es posible trabajar en equipo en Aragón?

 Es necesario trabajar en equipo y más con los tiempos que nos toca vivir. Nuestra experiencia es formidable, ahora mismo lo raro sería no tener proyectos entre nosotros. Celebramos juntos el décimo aniversario, el quince y ahora el veinte, siempre con respeto y admiración de unos por los otros. Eso nos hace ser muy responsables y nos permite crear esas sinergias necesarias para sobrevivir y resistir, a la vez que disfrutar de cada una de las actividades que realizamos conjuntamente.

 

*La foto la tomo de aquí: https://muestradecortosaragoneses.files.wordpress.com/2013/06/aguilar.jpg

ANTONIO DAGANZO: CUATRO POEMAS

ANTONIO DAGANZO: CUATRO POEMAS

JUVENTUD TODAVÍA: POEMAS DE ANTONIO DAGANZO.
Antonio Daganzo (Madrid, 1976) es poeta y experto en música clásica, como demostró en su libro ’Clásicos a contratiempo’. Aahora, en el sello Vitruvio, aparece ’Juventud todavía’, su quinto libro de poemas en realidad, del que dice que con él “he querido explorar los territorios fronterizos entre la edad y la memoria, propiciando que las nostalgias fecundas interpreten el presente. La juventud se soñaría como símbolo del compromiso de la vida”.
La foto es de Izis.

 



De ’Juventud todavía’. Antonio Daganzo. Vitrubio. 2015.

LOS HIJOS CERCADOS

Ocurrió con el sol.

Ni siquiera hizo falta
un insomnio de sábanas retóricas
y almenas;
ni la aurora indecisa,
nostálgica de verdes y domingos.

Un día despertamos
tan vacíos de horas que ya es tarde,
tan exhaustos de sangre inesperada
como un ciego teléfono,
una agenda sin fechas
o el aire que nos falta en los jardines.

Con el sol en lo alto,
radiante, ajeno y cómplice.

Desde entonces fingimos
por evitarle escarnio
a nuestra candidez.

Desde entonces supimos
que la ley de la vida nos alcanza
y habrá de hacérsenos historia:
los hijos serán padres.

RAIGAMBRE

Soy de la rebeldía oscura,
soledad indomable,
pero no de las sombras.

Yo me siento vosotros
en la fiebre serena del nosotros,
en los nudos del agua
que llegan a soltarse al viento claro
y dan frescura.

Pues venimos del día
en que el dolor nos dijo su leyenda.

Sean nuestras raíces,
por la tierra valiente trabajando;
sea la juventud amada
el único consuelo del destino.

EL PRIMER VERSO

Nunca se escribe el primer verso.

Se nos calla muy hondo,
como la niña esbelta
que en los días de azul desvalimiento
nos mirase,
bellísima.

Después buscamos aguas,
crecemos con más barro que cristales,
nos sentimos adultos de soslayo,
amamos, escribimos.

Y cuando al fin creemos
que el poema ya avanza entre las voces,
descubrimos su inicio silencioso,
su verdad sin palabras.

Nunca se escribe el primer verso
a tiempo de las pieles,
fundido con su música;
siempre adivina tarde,
con toda la pasión de la nostalgia.

Pálido y ruboroso,
hoy nos entrega
su misterio de beso trascendido.

Su asombroso y desnudo parentesco
con el primer amor.

HOPLITAS BAJO EL SOL

Tantas veces los años,
ni siquiera ambiciosos,
llevándonos a Persias imposibles.

Qué duro ser consciente
de huesos y extravíos
después de haber luchado con el honor apenas
y la obediencia toda.

Hoplitas bajo el sol
armados hasta el hambre;
pesada infantería
en la más dolorosa retirada,
soñamos con volver vivos a Grecia
sólo por comprobar que la pasión
aún defiende su música.

 

*La foto de Antonio Daganzo la tomo de aquí: 

http://3.bp.blogspot.com/-numxPaWX090/U70eGUxuBDI/AAAAAAAABPs/tqcMK9bxKWQ/s1600/FOTO+ANTONIO+DAGANZO+2.JPG

CEMENTERIOS

CEMENTERIOS

CUENTOS DE DOMINGO: HOY, 'CEMENTERIOS' / FOTOS: J. M. LARRAZ


Los cementerios conectan el aquí, la memoria inmediata de los que se han ido, con el más allá o el vacío del tiempo. Los cementerios son casas de reposo perenne, lugares de paz, hospitales del tiempo insondable, recintos contra el olvido llenos de detalles, de recuerdos, de cosas inesperadas e incluso de humor. Hay cementerios famosos por sus moradores casi incontables como Père Lachaise (70.000 tumbas) o Montparnasse (35.000), poblados de grandes personajes: Wilde, Proust, Balzac, Jim Morrison, Maria Callas, en el primero; Cortázar, Sartre o Duras, en el segundo. Hay cementerios sonados por un único habitante, como Paul Valéry en Séte, Machado en Collioure, por su orografía increíble como San Michele, Murano o Niembro (Asturias), por su extraño contenido como el de Morille (Salamanca), de objetos de arte o de epitafios ocurrentes como el de Arrabal: “Fernando Arrabal estuvo aquí y pasó lo que tenía que pasar”. Hay cementerios imponentes e íntimos como el de Comillas, con su poderoso ángel que extiende los brazos, y cementerios que, en realidad, son los nuestros: los de Santa Eufemia de Arteixo y Santa Mariña de Lañas (los de mi antepasados en La Coruña), el de Cantavieja, donde Basilio, el sepulturero, parecía un personaje de Shakespeare con su plano de bancales de cada difunto. O el de Torrero, el más visitado porque aquí reposan amigos, familiares, mitos de la ciudad. La literatura de cementerios es muy vasta: Edgar Lee Masters es el autor de un libro excepcional, ‘Antología de Spoon River’, el relato poético de cuando los muertos hablan, y nuestro Luis Ram de Viu firmó sus olvidadas ‘Flores de muerto’. Uno de los poetas que tuvo siempre en la cabeza estos espacios, puertas de acceso a la eternidad, fue Luis Cernuda. Le decía a un niño muerto: “Yo quiero estar contigo; no estás solo”, que en el fondo es lo que les decimos todo el tiempo a los amigos o allegados que se han ido. Félix Romeo Pescador, que reposa en Torrero, soñó hace algunos años un cementerio para poetas en el Moncayo. No deja de ser una idea original, en consonancia con la tradición del lugar –brujería, ecos del Medievo, aquelarres, los desafueros de la tía Casca, el fervor por el misterio de Manuel Jalón, el romanticismo de luna grande y paseos de los hermanos Bécquer- al que ahora se suma un cómic y una parodia desternillante: la película ‘Bendita calamidad’.

*Este artículo puede leerse en las páginas de opinión de Heraldo de Aragón, en mi sección semanal, 'Cuentos de domingo'. Las fotos son de José Miguel Larraz, que ha hecho una serie muy trabajada y personal sobre el cementerio de Torrero.

DOS POEMAS DE ALEJANDRO ALAGÓN

 

 
'La Campana de Huesca' de José Casado del Alisal.
Recibo esta nota, con dos poemas, de Alejandro Alagón desde Huesca, que acaba de ser premiado por sus poemas en Valencia; hace algún tiemplo también lo fue en Denia; allí le publicaron 'Himnos de la amnesia'. Dice: "Ahora he vuelto a tener suerte en la comunidad valenciana, concretamente en la localidad de Enguera (Valencia). Acabo también de concluir un estudio de investigación sobre un manuscrito inédito que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid y que lleva por título La gran comedia de la Campana de Aragón. Es una refundición de la obra de Lope de Vega llevado a cabo por Antonio Martínez de Meneses y Luis de Belmonte Bermúdez. Los autores reinterpretaron el reinado de Ramiro II el Monje desde el presente del siglo XVII. De ese modo en la Corte de Ramiro se menciona el consumo de tabaco, se alude a los indios araucanos, aparece la metáfora de que la Campana de Huesca llegará a escucharse en Chile y se alude a las estrategias militares propias de los Tercios de Flandes. Éstos son dos de los poemas premiados en la XLII edición de las Justas poéticas de Enguera (Valencia) con el primer premio "Miguel Hernández".
DOS POEMAS DE ALEJANDRO ALAGÓN
I
La empleada doméstica elige una bayeta,
repasa cada frase en una estantería
de diplomas y títulos, oraciones escritas
con el brillo metálico de las placas solemnes.

También la lluvia limpia los nombres de las lápidas,
se arrodilla en la tierra y refleja insegura
la bandada de acentos. Hoy se encoge volátil
como una abreviatura, que luego se evapora.

El arquitecto, a veces, desafía a los cielos,
cuando muere sus casas se estiran solitarias,
envejecen sin pausa y dejan tras su ocaso
las visceras vacías de cualquier edificio.

En un día de niebla ya crecen los tizones,
las llamas del demonio en cada vertedero,
el grito de las ratas que abandonan su gruta
y reinan arrogantes en las alcantarillas.

Infarto de bombillas, la oscuridad despierta
en la vida prohibida de una ciudad tan dócil
que olvida en sus aceras un sudario de polvo,
el oro del semáforo que derrama su bruma.

II

Se estiran las vocales como si fueran células
bajo la lente limpia del mejor microscopio,
su polen atraviesa la colina del folio,
se dilata en esporas que el aire disemina.

Hay mendigos que viven ocultos en las páginas
ruinosas de algún libro, encienden sus hogueras,
recorren los capítulos seguidos de sus perros
que olfatean el índice, las aceras estériles.

Maduran las espigas en los campos semánticos
y el aire desordena la arena del crepúsculo.
La llanura amarilla se llena de peligros.
Hay mil rimas que asedian cosechas de mazorcas.

Se inicia la vendimia cotidiana del léxico,
los sujetos varean las promesas baldías
y las tildes rebeldes y errores de gramática
y adjetivos inútiles que, sin compasión, caen.

El revisor comprueba los yogures caducos,
la fecha que corrompe, el día que amenaza,
el misterio del virus que olfatea la fruta,
el reloj que decide productos en oferta.
-La foto de Robert Doisneau la tomo de aquí.

http://www.iphotocentral.com/Photos/VintageWorks_Images/Full/12813Doisneau.jpg