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Antón Castro

BOUSOÑO, POR PEDRO GARCÍA CUETO

BOUSOÑO, POR PEDRO GARCÍA CUETO

BOUSOÑO A TRAVÉS DE UN POEMA DE INVASIÓN DE LA REALIDAD

POR PEDRO GARCÍA CUETO

  Pocos libros tan entusiastas como este, pocos espacios de luz tan diáfanos como el que nos dejó el recientemente fallecido Bousoño, el gran poeta, gran amigo de Aleixandre, Premio Nacional de Poesía, Premio Príncipe de Asturias, Académico de la Lengua, tantas cosas que se acumulan en una biografía impresionante, la del pensador asturiano nacido en 1923 y muerte el 24 de octubre del 2015.

    Hay un poema del libro Invasión de la realidad (1962) que refleja lo que Bousoño ha sido, un hombre creyente, de gran calado emocional, un hombre cuya fe ha permanecido durante el tiempo, donde su poesía ha quedado como un legado de un hombre unido a Dios y a su concepto.

    El poema se llama “Cuando vaya a morir”, en él escuchamos el latido de Bousoño, su voz, la respiración del hombre que ha creído en el idioma, que ha dado su vida por él, sentimos el crepitar de las puertas que nos invitan a existir, a leer los versos como una vidriera que deja pasar, pese a la oscuridad interior, la luz de la vida.

   Dice asÍ: “Esa piel, esa flor, ese zafiro / de unos ojos, después, en qué se para…/ Yo te quisiera luna que rodara / en la frescura de un eterno giro”.

   La declaración de amor hacia ese ser queda expresado en estos versos, ser piel, ser flor, ser zafiro, la importancia de serlo todo para que el amor se colme en unos brazos amantes y amados.

   “Quisiera eternizarte cuando miro / ligeros surcos en tu dulce cara: / soplar, y tu entereza perdurara / cuando oyeses la muerte en mi suspiro”.

    El poeta late en ese momento eterno y mágico del amor, donde los surcos son el paso del tiempo, algo hay que permanece en el deseo amoroso, pese a que el tiempo todo lo horada.

    No existe posibilidad de ser sin tocar al amado, amada, sin que su presencia se nos haga corpórea, necesitamos ver que el tacto logra crear el paisaje del sentimiento, todo en un fugaz momento, que nos invita a pensar que el amor es efímero en el tacto, pero eterno cuando lo pensamos y lo evocamos, el amor es una lluvia que nos cala, pero luego al secarnos, guardamos el recuerdo de esa lluvia y pese a estar secos, seguimos mojados por dentro, nos dice Bousoó, como la fe en Dios, que nos sigue en cada momento, que se nos revela en cada instante.

   En los tercetos, vive el poeta que sabe que el soneto debe encontrar su segundo parte, la que muestra el deseo, lo que el poeta quiere para ser feliz:

“Tenerte cerca entonces yo quisiera, / tocarte solo en un instante breve: / saber que estás segura, erguida, entera”.

      Los atributos del ser amado son segura, erguida, entera, porque son los que refuerzan su amor, el adjetivo “entera” ya hace alusión del  amor total, con el cuerpo y con el alma, como si nada pudiese parar esa pasión existencial.

    Termina el poema con los versos que unen el amor del poeta con la Naturaleza, porque toda invocación debe ser resuelta entre árboles, vientos, rosas, espacios donde la vida cobra toda su belleza. La alusión a la primavera tiene que ver con ese concepto de primavera como aparición de la vida y su belleza, pero también acecho de la muerte, para aquellos que ya les queda poco tiempo o para los desafortunados que ya han decidido unirse a las sombras:

“Como robles a quien viento no se atreve, / Como de primavera, la bandera. / Como la tarde y su vestido leve”.

    Ser roble para soportar el tiempo, ser primavera, para llevar en la mirada el sueño de la vida, su resplandor. El vestido leve es la metáfora de la vida que nos abriga, pero levemente, luego nos desabriga ante la muerte, simplemente nos quita el frío un tiempo, pero todo ha de llegar, en el invierno de nuestro tiempo.

    En este bello poema podemos sentir el magisterio de Bousoño, su luz interior, que le hace ver la vida como una sucesión de tacto, Naturaleza, todo ello orientado a que nos preguntemos qué hacemos en el mundo y por qué es necesaria la fe para soportar mejor la frialdad de la vida.

    Muere Bousoño y con él el espíritu de una época, su amor por las Humanidades, sus clases magistrales, su búsqueda de una razón para existir, puede que para él lo fuera todo ese mundo de libros, de letras que han ido jalonando su vida, hasta llegar al punto final, esa muerte que, para él, es solo un punto y aparte.

PICASSO: UNA HORA POR DELANTE

[Guillermo Busutil, como todos los domngos, me envía su artículo en 'La Opinión de Málaga. El de hoy es un viaje alrededor de Picasso y una veinena de artistas que dialogan con él.]

PICASSO EN EL PUENTE

"'Picasso. Registros alemanes' vuelve a demostrar que el malagueño siempre llegó una hora por delante"

Por Guillermo BUSUTIL 25.10.2015 | 12:17

´Registros alemanes´, la nueva exposición del Museo Picasso.
'Registros alemanes', la nueva exposición del Museo Picasso. Foto: ARCINIEGA

Baudelaire inventó al héroe moderno. Un tipo observador y paseante, con la conciencia de las experiencias vividas que favorecen la trasgresión de las normas. Baudelaire lo convirtió en un poeta y Picasso lo encarnó pintor. El mismo espíritu, la misma actitud de autoafirmación, de búsqueda de una nueva concepción del lenguaje y su sensibilidad. ¿Puede un tipo así pasar desapercibido entre sus contemporáneos? Si Picasso fue siempre transversal en su obra ¿podía ésta no ser transversal con el siglo cuya producción artística contribuía a construir? Nadie discutirá que la imaginación plástica del malagueño convirtió el siglo XX en un museo de posibilidades. No es extraño entonces que su rebelde poética de la pintura, cruzando constantemente el puente entre la innovación y lo clásico, fuese un eco recorriendo las corrientes de su época, despertando afinidades estéticas de otros creadores y las instancias contrapuestas de otros. Incluso que él mismo fuese un puente que otros transitaron para encontrar su discurso en sintonía o en disonancia.

La sombra del impresionismo, la ambigua seducción entre Francia y Alemania, la huella de dos guerras mundiales y el necesario aire de renovación de todo principio de siglo simbolizaron los poderosos ladrillos de un pont des arts por el que cruzó el flaneur de Baudelaire y viajaron las vanguardias. En 1905 no había móviles. Tampoco internet. La información ilustrada era impresa o se exponía en galerías y en museos. Es necesario entender esto para comprender mejor lo que el visitante encontrará en la última exposición del Museo Picasso Málaga. Un fascinante viaje en torno a 19 excelentes artistas que cruzaron sus miradas en el espejo de Picasso y hallaron algo parecido a lo que vio el malagueño y sin duda la poderosa fuerza de su reflejo. No hay máscaras en la exposición. Tampoco un diálogo. Ninguno pretende conversar plásticamente, excepto el pintor malagueño con los maestros alemanes del Renacimiento. Nadie se identifica con otro. Cada uno se aproxima, mira, se desmarca, pinta. Y sin embargo en todos los casos son evidentes, muy evidentes pero con diferentes destellos, las mismas referencias: el arte africano, Matisse, Cézanne, Gauguin, Degas, el Greco, Goya.

Todas las exposiciones requieren tiempo y mirada. Pero Picasso. Registros alemanes lo exige mucho más. La riqueza de sus piezas, la coreografía plástica que conforman cada una de las secciones, la sutileza emocional que pespunta las diferentes propuestas frente a un mismo tema, demandan atención y deleite a la vez. El inesperado ensimismamiento en el tiempo interior de cada cuadro. El recorrido comienza con un punto de partida común: la exposición de Arte Negro del museo parisino de Trocadero en 1907 y en el de Dresde en 1910. Los principios de un texto creativo deben atrapar enseguida al lector dentro del relato o del poema. Es lo que sucede al descubrir la manera tan parecida de pintar y esculpir la antropología geométrica del movimiento, el misterio de lo totémico, el primitivismo erótico del exotismo. La máscara Munkuy y el autorretrato de Paula Modersohn-Becker, su cuadro de Lee Hoetger y la Cabeza de hombre de Picasso, el Desnudo femenino de pie de Karl Schmisdt-Rottluff y Mujer de pie de espaldas de Picasso, la tallada sensualidad de Mujer tendida de Ernst Ludwig Kirchner y Mujer de pie con la mano derecha en la cadera del malagueño. Casi un reflejo en el espejo que presagia los rostros de la feminidad que, después de los maravillosos trabajos de Emil Nolde y de Max Ernst que indagan en la figura, en la piel del dibujo y en la naturaleza de lo exótico como cartografía y escritura cifrada, encontrará en el apartado de retratos. Naila, Cabeza de mujer en naranja, Mujer en oro y Olga de Max Beckam, de August Macke, de Otto Dix y de Picasso, de frente y de soslayo, expresando el poder enigmático de la mirada de una mujer poliédrica, enigmática y ensimismada en su propia belleza. El color de la identidad, la psicología del secreto son hipnóticas. No hay fugacidad, sólo nobleza: la perfecta composición de Botticelli, el carácter en Bellini. La modernidad vanguardista de lo mirado como territorio.

Nadie nos ha bañado en el bosque como Cézanne. Ninguno como Gauguin nos ha vuelto a mostrar la libertad del paraíso perdido de Milton. Pocos como Degas nos enseñaron la intimidad reposada de un instante desnudo del agua. Presentes su maestría en Paisaje con bañistas de Otto Mueller, en Las dunas de Max Pechstein, en El bosque de Karl Schmisdt-Rottluff, en El Aseo de Erich Heckel y en La fuente de Picasso. Templanza y voluptuosidad. La subjetividad y la personalidad del trazo, el influjo cromático, la lírica emotividad de la composición escénica, la vibración de lo mágico. Cada gesto buscando una salida plástica de la realidad, un contrapunto dionisíaco e insurrecto de lo clásico. Mujeres para un poema de Rilke, de Max Jacob, de Cocteau, de Baudelaire. Es la época de la poesía del arte, de las relaciones que enriquecen las palabras como color, el dibujo como poema. La escritura y la imagen son una doble identidad del lenguaje. Pintores y poetas, bohemios de un mismo viaje, nómadas siempre en los caminos del arte. Una creación y una vida en la frontera. Ese viejo romanticismo que confluye en los gitanos del álbum de Otto Mueller –africanismo en eco, de nuevo la naturaleza salvaje– y Los saltimbanquis de Picasso. Otras figuras de nuevo en un mismo espejo donde coinciden los acróbatas de Max Beckam y Kirchner, poéticos, dramáticos, el heroísmo anónimo de los desclasados. El circo bien vale siempre la ágil espontaneidad del dibujo en el aire, el perfecto equilibrio de un cubismo con curvas en blanco, la canción escénica de un programa de fiesta. Los jinetes azules de Kandinsky en la misma pista circular que la pareja sobre caballo En el circo de Picasso.

La guerra

Goya desgarró en negro su aquelarre y su drama. Su grito atraviesa los siglos posteriores heridos por su dolor. Enjauló Picasso su calavera y convirtió su Vánitas en piedra. En su misma línea los impresionantes aguafuertes de Otto Dix, y Lección para generaciones venideras de George Grosz. Silencio, respiración y rechazo. No podía terminar así la exposición. Y su mejor sabor de boca es de nuevo el flaneur que transita la Historia de la pintura, las voces plásticas de los maestros de la belleza para interpretarlos en una lúdica metamorfosis de conocimiento, técnica y divertimento. Venus y Cupido, David y Betsabé, Lucrecia, los retratos de mujeres de Lucas Cranach el viejo y el joven. Picasso frente a ellos ejerciendo su habitual juego de apropiación y transformación del modelo que le inspira; genial, transgresor, innovando desde el clasicismo al que le da una vuelta de tuerca a la francesa con su poética rebeldía de la pintura. De nuevo cruzando el puente. Una exquisita exposición que vuelve a demostrar que Picasso siempre llegó una hora por delante.

 

DÍA INTERNACIONAL DE LA BIBLIOTECA

DÍA INTERNACIONAL DE LA BIBLIOTECA

En Heraldo.es puede leerse este conjunto de visiones de la biblioteca

http://www.heraldo.es/noticias/ocio_cultura/cultura/2015/10/24/cada_biblioteca_unica_eso_excepcional_585783_308.html

 

“Cada biblioteca es única y eso es lo excepcional”

 

Cinco profesionales explican su trabajo y su relación con los usuarios en el Día Internacional de las Bibliotecas

 

Antón CASTRO / Zaragoza

Hoy se celebra Día Internacional de las Bibliotecas: ese santuario de papel, de conocimiento, de viaje en el tiempo y en la memoria mediante la palabra y la luz de la sabiduría. La biblioteca, además, tiene algo de espacio cotidiano, democrático y, a la vez, de recinto sagrado en una época en que la cultura sucumbe a la tiranía de los mercados y la banalización. La biblioteca es un paraíso constante abierto a cualquier sensibilidad. Cinco profesionales explican aquí qué es una biblioteca, en qué consiste ser bibliotecario y cómo viven, íntimamente, su oficio y su relación con los usuarios.

 

RAMÓN ABAD HIRALDO

Director de la Biblioteca Universitaria

El espacio y el mundo. «La biblioteca es mi mundo, lleno de caminos, donde no hay barreras y siempre encuentras refugio y ayuda cuando necesitas. Pero siempre eliges tú. Es un lugar en el que siempre hay algo por descubrir. Un espacio donde el individuo se enriquece tanto como comparte», explica.

La Biblioteca Universitaria. «Imagino la docencia y la investigación universitarias como una red de autopistas, en la que las bibliotecas serían sus áreas de servicio: abiertas a todos y a (casi) todas horas, suministran la gasolina que grandes y pequeños vehículos necesitan para llegar a su destino; tienen áreas de descanso, tiendas y restaurantes, taller de reparaciones, mapas y guías, servicios... y desde allí se atienden las llamadas de ayuda de los teléfonos de emergencia situados a lo largo del camino».

 

MILAGROS GARCÍA

Bibliotecaria del Instituto Cervantes.

Una convicción. «Para mí ser bibliotecaria –dice- es algo mucho más que un desempeño profesional, lo siento como una especie de activismo, una convicción o una creencia absoluta en el papel de la bibliotecas en la sociedad. No sé si soy bibliotecaria porque en cuanto pude fui usuaria de bibliotecas, o si soy una entusiasta usuaria porque soy bibliotecaria».

La usuaria, la lectora. «En cualquier caso, lo cierto es que no podría imaginar mi vida sin las bibliotecas. A las bibliotecas les debo, entre otras cosas, el haber podido disfrutar (y seguir haciéndolo) casi sin límites, de una de las cosas que más me gusta en esta vida: la lectura. Casi todo lo que he leído lo he tomado prestado de una biblioteca, prefiero, incluso, tomar un libro prestado de una biblioteca antes de que me lo deje una persona».

Servicio público. «Tengo siempre muy presente que las bibliotecas son un servicio público, un bien para la sociedad y que mantenerlas y desarrollarlas es una tarea ineludible de las autoridades y que como usuarios y usuarias nos atañe, también, apoyarlas para poder disfrutar de más y mejores servicios y aprovechar todos sus recursos. Como bibliotecaria, tengo la suerte de tener un trabajo un trabajo precioso, creativo y enriquecedor. Me gusta saber que siempre hay algo por hacer, por descubrir o por disfrutar en una biblioteca», resume Milagros.

 

CRUZ BARRIO

Bibliotecaria del Centro Aragonés de Barcelona

Aragón. «El mundo del libro es apasionante. Trabajar en la biblioteca del Centro Aragonés me ha dado la oportunidad de conocer mejor Aragón, pero sobre todo creer en un Aragón donde algunos paisajes y personas son imprescindibles. Cada vez creo menos en eso de que todo somos prescindibles. En el Aragón que yo creo y que he conocido en los libros hay personas que sois imprescindibles».

 

Desde 1909. «Estar en esta biblioteca que se creó en 1909, que se ha ido formando sobre todo con donaciones de socios y personas vinculadas a Aragón, y que perdura en el tiempo hasta hoy mismo, es una responsabilidad que asumo con pasión. Y también con gratitud y recuerdo a los anteriores y magníficos bibliotecarios que han cuidado con esmero el fondo que hoy podemos consultar. Que la biblioteca del Centro Aragonés de Barcelona sea la biblioteca pública sobre autor o tema aragonés más importante que hay fuera de Aragón es un orgullo para todos los socios del Centro. Todos los interesados por Aragón que la consultan valoran el esfuerzo que realiza el Centro», resume Cruz Barrio, desde Barcelona.

 

MATILDE CANTÍN

Directora de la Biblioteca Universitaria ‘María Moliner’

 

¿Qué es la biblioteca? «La biblioteca es una parte esencial en mi vida, y no solo porque mi carrera profesional esté ligada a las bibliotecas. En mis primeros años de Bachillerato supuso un descubrimiento, un paraíso, un lugar mágico donde encontrar aventuras y conocimiento y eso tuvo lugar en la entonces muy bien nutrida biblioteca de la Universidad Laboral de Zaragoza. Durante mis estudios de Filología Hispánica en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, tuve la oportunidad de utilizar la Biblioteca de la Facultad y la todavía mejor dotada biblioteca especializada del Departamento».

Pasión y profesión. «En el verano de1980, tras licenciarme, no dudé en matricularme en las primeras oposiciones para Auxiliares de Bibliotecas, Archivos y Museos de la Universidad de Zaragoza. Y aquí sigo con entusiasmo, tras 34 años de servicio, en la dirección de la centenaria Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras (desde 2013 denominada Biblioteca María Moliner), la mayor biblioteca universitaria aragonesa, que es un centro de recursos para el aprendizaje, la docencia, la investigación y la formación continua. Un lugar privilegiado, donde cada día aprendo con los compañeros y con los usuarios, un lugar de encuentro abierto a la sociedad y al mundo».

Ecos de Borges y María Moliner. «Mi definición preferida de biblioteca es muy literaria, siempre recuerdo la concepción que de la misma tiene Borges en  el cuento ‘La Biblioteca de Babel’, descrita como un universo y como un laberinto. Sin embargo, no puedo olvidar las palabras de nuestra María Moliner en ‘Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas’ respecto al papel del bibliotecario: “el bibliotecario, para poner entusiasmo en su tarea, necesita creer en estas dos cosas: en la capacidad de mejoramiento espiritual de la gente a quien va a servir, y en la eficacia de su propia misión para contribuir a este mejoramiento”».

 

CHUS JUSTE PALA. Bibliotecaria de Zuera

El sueño, el hilo, un flechazo. «La Biblioteca es un día de sol, tranquilo, sin viento, en otoño. Un día tranquilo, permanente, de los que siempre vienen después de días de cierzo, fríos y poco apetecibles. Es la posibilidad de una hora más de sueño en un cambio de ciclo. Es la lluvia amarilla. Es esa melodía de fondo que te acompaña cuando caminas. Es la posibilidad de lo inesperado. Es el camino previo a un flechazo. O una siesta al sol en un banco de un parque después de un buen vino. Es el sabor que deja una buena conversación. Aquí se esconden o duermen o esperan todas las cajas de Pandora. Aquí esperan todos los hilos. Los horizontes se estiran, los atardeceres son largos y cálidos», afirma con sentido poético Chus Juste.

 

El espacio excepcional. «Cada biblioteca es única. Eso es lo excepcional. Cada una se construye con los sueños de sus bibliotecarias y usuarios. Cambian, se adaptan, crecen, se transforman  Son emocionantes en sí mismas. Cada libro es una puerta que te lleva a lugares diferentes. Templos de las mil y una puertas. Los vecinos saben de la existencia de esa vecina amable, posible, cercana ... y proyectan en ella sus sueños», concluye.

 

CLARA USÓN, HOY, EN PORTADORES

CLARA USÓN, HOY, EN PORTADORES

CLARA USÓN, HOY, A LAS 19.3O, EN LOS PORTADORES DE SUEÑOS

Clara Usón (Barcelona, 1961, con antepasados aragoneses), tras haber participado en un ciclo de 'Conversaciones con el Autor' que patrocina la DPZ y coordina Ramón Acín, en San Mateo de Gállego y en Parque Goya, en la 'Biblioteca Félix Romeo', presenta hoy su nueva novela: 'Valor' (Seix Barral) en los Portadores de Sueños. Es una novela en tres tiempos donde habla de Fermín Galán y la insurrección de Jaca, de una familia cuya madre, Mati, dirige una sucursal bancaria y gestiona preferentes, y un sacerdote que se enfrenta a una terrible experiencia en Croacia en plena segunda guerra mundial. Esta parte está muy vinculada a su vigorosa novela anterior: 'La chica del Este', la historia de la hija del genera Mladic.

El libro mezcla las tres historias casi con un constante fundido cinematográfico con momentos muy emocionantes y, en más de un caso, terribles. Esta tarde, a partir de las 19.30, conversaré con la autora...

 

La foto de Clara Usón está tomada de aquí:

http://images.teinteresa.es/noticias/Clara-Uson-Balcanes-general-Mladic_TINIMA20120224_0477_5.jpg

EVOLÉ: UNA MIRADA A LABORDETA

EVOLÉ: UNA MIRADA A LABORDETA

Segunda jornada del I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo – Edificio Paraninfo (Aula Magna), Zaragoza 


Jordi Évole: “Labordeta supuso un antes y
un después en el programa Salvados”


[Nota de Ana Rioja y la Fundación Labordeta.]EI I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo que se celebra en Zaragoza, organizado por su Fundación, ha llevado esta mañana hasta el Aula Magna del Edificio Paraninfo al célebre periodista Jordi Évole a quien José Antonio Labordeta le cambió un poco la vida, no sólo porque puso un punto de poesía a su juventud, cuando lo descubrió en un concierto en Barcelona, “esa poesía que Labordeta le ponía a todo”; sino porque también supuso un antes y un después en el programa “Salvados” (La Sexta), espacio que presenta y dirige, y que tanta audiencia y premios ha recibido.

“En 2009 era un programa pequeño, con poca audiencia. Labordeta fue el primero que nos dijo que sí a pasar todo un día con él y grabarlo -ha relatado Évole-. Nos llevó a Belchite y fue un día y un programa genial que marcó un poco los ‘mandamientos’ de Salvados. Nosotros no éramos nada y él ya lo era todo. Nos enseñó su humildad, su generosidad extrema. Y me di cuenta de que estaba ante alguien diferente, que como nosotros huía de lo políticamente correcto, y fue un ejemplo para conquistar las cotas más altas de libertad, para hacer lo que tú crees que tienes que hacer”.

Ha confesa que su relación con Labordeta fue corta pero intensa, pero lo recuerda con mucho cariño porque “fue una especie de padrino para nuestro programa, que nos legitimó ante otros. Salvados ha tenido dos grandes influencias: Labordeta y José Luis Sampedro. Ambos nos dieron pistas de por dónde teníamos que seguir”.

UN PROGRAMA SOBRE JÁNOVAS

Jordi Évole ha hablado con evidente emoción sobre el programa que está preparando para el domingo de la semana que viene sobre Jánovas, “un programa en el que se explica una injusticia histórica en un lugar pequeño, y al que queremos darle el valor universal que tiene esa injusticia. La historia es insólita, kafkiana. Un pequeño municipio del Huesca es desalojado masivamente en los años 60 para hacer un pantano, pero hay un grupo de vecinos que decide resistir hasta que años después tienen que abandonarlo a la fuerza. Pero en el 2000, un estudio de impacto medioambiental dice que ahí no se puede hacer ningún pantano”.

“Es una historia –ha confesado- que nos ha enamorado y el programa empieza con unas imágenes de José Antonio Labordeta tomadas de un programa de los años 80 en el que reivindicaba la memoria de esas gentes que aguantaron en Jánovas frente a todas las presiones”.

Jordi Évole ha asegurado que “yo no tengo la pretensión de cambiar el mundo, pero sí la obligación y honestidad de decir lo que pienso y publicarlo, porque nuestro silencio siempre será su victoria”. Este programa se preestrenará en Jánovas pasado mañana, no en una alfombra roja, sino en la escuela rehabilitada de un pueblo deshabitado que quiere recuperar su pasado.

En el coloquio posterior a su intervención, Évole ha afirmado respecto al tema catalán, que “si viviera, Labordeta reconciliaría a Cataluña y a España, porque era un hombre de acuerdos, que tendía puentes”. Sobre el personaje que escogería para un cara a cara hoy con Labordeta, ha señalado: “sin duda, elegiría a Aznar, y no me cabe ninguna duda con quién acabaría la audiencia”.

 

 

Sobre el paso de Labordeta por el Congreso y su célebre “A la mierda”, ha opinado que “en aquel momento, Labordeta era el enviado especial de los ciudadanos. Y tenía que decir algo que nosotros hubiéramos dicho en aquel momento. Nos reconcilió con el Congreso y fue el embrión de esa indignación general del momento”.

Respecto al éxito de su programa, a sus grandes índices de audiencia, ha asegurado que “Salvados no tiene espectadores sino militantes, y eso nos da mucha fuerza. La televisión sirve para muchas cosas: ganar dinero, ser famoso, pero sobre todo te permite ver dónde están los límites de la libertad de expresión y nosotros los exploramos”.

Y Jordi Évole ha contado muchas cosas más, como esos programas claves que también marcaron el rumbo de Salvados y reconciliaron a muchos espectadores con la televisión y el periodismo, como los espacios sobre ETA (“Borrando a ETA” y “Reiniciando Euskadi”, o los dedicados a El Ejido y a Barrionuevo. Y ha adelantado algo del que podremos ver este domingo y que trata sobre el Colegio del Pilar de Madrid, “algo inédito, porque retrata a la élite de este país. Nos adentramos en el colegio que ha sido cantera de los futuros dirigentes de España para que este país no cambiara demasiado”.

Columnas y tribunas. Labordeta  en la prensa aragonesa 1968-2007

Pero ha sido la ponencia de Concha Monserrat la que ha abierto esta segunda jornada del congreso y en ella se ha adentrado en el Labordeta columnista y colaborador de prensa desde sus inicios, en el Diario de Teruel, en Lucha, Aragón Express, El Día de Aragón, Diario 16 (en su edición aragonesa), Siete de Aragón, Heraldo de Aragón, Diario de Bolsillo, hasta su última casa, El Periódico de Aragón. Escribió en otros medios diarios, semanales, prestó su firma a boletines, especiales, a medios nacionales con edición en Aragón, como el diario Pueblo.

 

Más de dos mil artículos en la prensa aragonesa, incluido naturalmente el Andalán de sus pasiones. En esos textos  se dibuja su mundo personalísimo, al tiempo que describe el momento que le tocó vivir. Un mundo personalísimo, el universo que Labordeta construyó en sus columnas  tribunas, las que publicó en la prensa aragonesa de 1968 a 2007, opiniones firmadas en los medios que construyen una crónica social y política del momento”.

 

Son preocupaciones constantes en él, ha señalado Concha Monserrat, “la frialdad de los poderosos, que le espantaba; su camaleónica actitud; su capacidad de corromperse; la defensa de los débiles; la lucha por la libertad; la preocupación por las desigualdades; la paz; la condena de toda violencia; y Aragón, ese Aragón soñado que él traduce en la nostalgia de lo que pudo haber sido y no fue. Le preocupaba mucho la emigración, cómo se vaciaban los pueblos (vamos camino de nada, escribe). También escribió mucho sobre ETA.

 

“Es también su eterno lamento  la desaparición del que él creía que debía ser el partido destinado a levantarlo: el Partido Socialista de Aragón. Lo repite en sus escritos. Llegaría Chunta, al final de sus días,  pero jamás ha dejado de penar por lo que él consideraba que fue tiempo y oportunidad perdida. Otro de sus duelos es el socialismo. Siempre sostuvo que se habían perdido sus esencias. Encontró algo de consuelo en un líder contemporáneo  en el que creyó y que hoy aún parece el causante de todos los males que nos acechan, José Luis Rodríguez Zapatero”.

 

“No es nuevo que Labordeta era un personaje molesto para mucho, un eterno refunfuñón que no lograba espantar los temas que le dolían y le preocupaban. Un renegón cargado de ternura, implacable con todo aquello que no le gustaba”, ha asegurado.

 

Concha Monserrat ha cerrado su ponencia citando dos de los últimos artículos que Labordeta escribió en El Periódico de Aragón, uno en marzo del 2007, “un artículo de despedida de título elocuente «La próstata y otras protestades» – y contenido cáustico. Él moduló en este artículo el mensaje, para que fuera recibido por propios y extraños. «En esta tierra todos, al final nos exiliamos. Unos hacia el exilio brutal de otros países en circunstancias brutales y otros, los que pueden, se exilian, a lugares agradables. Los que no podemos lo último y por ahora no nos obligan a lo primero, avanzamos hacia el exilio interior, hacia el silencio, porque los grados de cabreo alteran la paz de los últimos vestigios de madurez que me quedan».

 Y otro titulado «Buenos días y adiós», publicado en mayo del mismo año tras la debacle de CHA en las elecciones autonómicas y municipales. Un documento en el que un Labordeta de retirada expresaba el colapso moral de su partido ante los 30.000 votantes que se quedaron en casa sin reconocer las iniciativas que llevó a cabo en el Congreso: ‘Que el futuro nos sea leve a todos y que en la lectura de mis poetas chinos preferidos, como decía mi hermano Miguel, la luz de la esperanza se renueve y que la libertad siga refundando días y años’”

 

Labordeta. Un ciudadano en el Congreso. Un estilo personal

 

El sociólogo y asesor de Comunicación, Luis Arroyo, ha cerrado las intervenciones de esta mañana con la ponencia “Labordeta. Un ciudadano en el Congreso. Un estilo personal”. O lo que es lo mismo “Cómo José Antonio Labordeta incumplió todos y cada uno de los principios de la comunicación política”, llegando a ser un gran y querido parlamentario.

 

Luis Arroyo ha comenzado su exposición asegurando que “Labordeta eta la representación de la antipolítica de la comunicación: inmanejable, espontáneo, pero nítido y contundente. Fue precursor del ciudadano en el Congreso, porque es un ciudadano y lo fue todo el rato, por eso afirma que se sentía como un beduino en el Congreso.

 

Asimismo, Labordeta tenía el don de lograr el aplauso de toda la izquierda, cuando en el Congreso cada partido aplaude única y exclusivamente a los de su partido. Porque “fue capaz de construir un personaje nítido. En su comunicación había una naturalidad tan desbordante, ajena a los trucos del lenguaje, que lograba conquistar a sus adversarios”.

 

“La naturalidad, ha confesado Luis Arroyo, no casa con la política. Los líderes necesitan ser actores”, excepto en el caso de Labordeta que se tomaba esta máxima con cinismo, e incluso iba más allá y aprendió que no iba mal aquello de hacer pensar al otro que eres más ignorante que él.

 

Y ha aludido al gran trabajo y esfuerzo de Labordeta en el Congreso de los Diputados. “José Antonio estaba solo con lo cual el esfuerzo que tenía que hacer era enorme, además en unos años (2000 al 2008) en el que el ambiente político estaba muy cargado, y por ello su esfuerzo se veía mucho más. Fue precursor del esfuerzo real, del político trabajador en la calle, de patearse el territorio, del país en la mochila”.

 

Organizado por la Fundación José Antonio Labordeta, el I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo se celebrará hasta el sábado en el Aula Magna del Edificio Paraninfo de Zaragoza, con el objetivo de estudiar de forma académica al autor desde la perspectiva de la comunicación política y su obra periodística, así como su relación con los medios.

 

Esta tarde, a partir de las 17 horas,  se celebrará la mesa redonda “El día a día con los periodistas”, moderada por Olivier Vilain y con la intervención de los periodistas Ana Sánchez Borroy, Raquel Lozano, José Luis Valero, María Rey y  Pepa Fernández. Ya el sábado, a las 10.30 horas tendrá lugar la ponencia “El fenómeno televisivo de Labordeta” a cargo del periodista  Samuel Barraguer. Y se clausurará el congreso. 

'TIERRA', MAÑANA EN LA CAI LUZÁN

'TIERRA', MAÑANA EN LA CAI LUZÁN

[Breve nota de Miguel Ángel Fraile. El proyecto "TIERRA poemas y música de las esferas" se presenta en la sala Cai Luzán de Zaragoza el día 23, viernes, a las 20,30 con la participación de muchos de los colaboradores del disco.Después de sus presentaciones por distintos puntos de la geografía aragonesa y más recientemente en Teruel y Monreal del Campo , lo hacemos en Zaragoza y proximamente en Huesca con la 2º edición del disco-libro

El día 24 sábado, estaremos a las 19,30 junto con divulgadores científicos de el parque de las ciencias de Granada en las III jornadas de divulgación innovadora (espacio ETOPIA). Te mando la info -interesantísimo-. Tendremos la ocasión de interpretar nuestra "geomúsica" mientras un tubo de Rubens a nuestra espalda, hace ondas con fuego a ritmo de nuestra música.Un espectáculo que se ha llamado "LA DANZA DEL FUEGO"

Música experimental para la danza del fuego: las D+i se despedirán a lo grande | III Jornadas de Divulgación Innovadora D+I | Zaragoza, octubre 2015]

 

 

Aparece ‘Tierra’, un disco coral

que reivindica la geomúsica

 

El grupo O’Carolan y los geólogos José Luis Simón y Lope Ezquerra coordinan un álbum pionero en que el intervienen Serrat, Labordeta, Monte Solo o Amankay

 

 

Antón CASTRO

Para algunos, la música es el arte más abstracto que produce las emociones más concretas. Puede estar en muchas partes: en los instrumentos, en la voz humana, en los objetos y en la propia naturaleza: en la estratificación de las piedras, en el silbo del viento o en la melodía de los bosques, etc. Quizá por todo ello acaba de aparecer un disco como ‘Tierra. Poemas y música de las esferas’, que patrocinan tanto Miguel Ángel Fraile y Pilar Gonzalo, del grupo O’Carolan, como  los geólogos José Luis Simón y Lope Ezquerro, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, desde donde se gestó y se difundió el documento ‘Geología para una Nueva Cultura de la Tierra’, que han suscrito diversas asociaciones españolas. Tiene por objeto que “nuestra sociedad del conocimiento comience a ver la Tierra con una mirada distinta: no una simple fuente de recursos materiales, sino un recurso cultural en sí misma, depositaria de una sabiduría que hemos de asimilar si queremos subsistir como especie”.

Miguel Ángel Fraile, líder del grupo O’Carolan, de música tradicional aragonesa e irlandesa, explica: “Este es un disco diferente, coral, el trabajo generoso de mucha gente, vinculado al concepto de geomúsica. En el fondo, se trata de devolver a la tierra lo que la tierra, como planeta, nos ha dado. Es un homenaje a nuestra casa común, a la par que un gesto de cariño hacia la pequeña tierra que cada uno pisa, recuerda, evoca o guarda en el corazón”.

‘Tierra’ consta de varias partes: en primer lugar la palabra; se ofrece una selección de poemas vinculados con el paisaje y la geología firmados por Ana Fuertes, José Antonio Rey del Corral, Emilio Gastón, Víctor Guiu, Rolando Mix Toro, Juan Porcar, Santiago Román o el propio José Luis Simón; algunos de ellos son recitados por sus autores pero también por otros rapsodas como Eduardo González, Víctor Jerez, Juana López, etc. “Hay una segunda parte en la que tocan otros instrumentistas y grupos que han cedido sus canciones: Joaquín Pardinilla, María José Hernández, que canta ‘El vals del mono loco’ y ‘Quién te cerrará los ojos’, el tema de Labordeta, Ricardo Constante, Amankay, el grupo vasco Oreka TX o Joan Manuel Serrat, que nos ha cedido una grabación reciente de ‘Pare’. Y por supuesto sumamos algunas piezas de O’Carolan como ‘El valle de las estrellas’”. Fraile y Pilar Gonzalvo recuerdan que ‘Tierra’ también recoge “la herencia y el espíritu de Monte Solo, el grupo que fundó el finado Pepe Gastón. Aquí Marisé Aguilar y Araceli Cereceda cantan, precisamente, ‘Monte Solo’, el poema de Rey del Corral”.

Otra orientación estética capital en ‘Tierra’ es la geomúsica creada a partir de las sucesiones de estratos geológicos. “Esa es la parte más experimental de un álbum múltiple que también incorpora a diseñadores, dibujantes e ilustradores y a fotógrafos, son tantos que no nos caben aquí –señala Fraile-. Las piezas musicales que nacen de este experimento acompañan a los poemas en perfecta armonía”. Recuerda que ya en la antigua Grecia, Pitágoras formuló la teoría de que “la música es la expresión de la armonía del universo. Los astros se mueven en esferas concéntricas produciendo sonidos armónicos en virtud de las proporciones aritméticas de sus órbitas alrededor de la tierra. Y a eso se le llama música de las esferas”. El término y la idea aparecen en la poesía española, tanto en Fray Luis de León como en Antonio Machado.

Tal como han escrito José Luis Simón y Lope Ezquerra, “la ciencia ha descrito y ha explicado la existencia de ciclos en la variación del movimiento orbital de la tierra, que afectan a la atmósfera y al clima terrestre y, a través de este, se traducen en patrones cíclicos de algunas secuencias sedimentarias”. Esos ciclos se transforman en partitura musical mediante un código que convierte los distintos tipos de roca en notas de una escala y los espesores de las capas en duración de los sonidos. “Así nace lo que nosotros llamamos ‘música de la tierra’ o geomúsica: es como si elaborásemos un ‘máster’ o ‘midi’, lo tocamos y luego lo desarrollamos con algunas variaciones”.

Estos sonidos de las rocas se han recogido en distintos lugares: Cascante del Río, Camarena de la Sierra, El Prado (Villastar), Munilla, Zumaia, Ilargilore, Echo, Pobla Tornesa. El carácter telúrico, o incluso sagrado, es indiscutible. Por ejemplo, Ana Fuertes dice: “Hermana grande, / amada Tierra, / tú que abrigas el aire, / las cenizas de los amigos muertos...”. José Antonio Rey del Corral escribió: “Fósiles del ser, sílices o sales, / momentos que se apilan o mementos / que lamentan los sueños y los hechos”. José Luis Simón anota en su ‘Paisaje interior’: “Cuando entre las sabinas sople la ventolera / no dejaré que pueda conmigo la tristeza”. El álbum de 18 temas se grabó entre abril y mayo de 2015 en el Laboratorio Audiovisual de Zaragoza. Se han editado 1200 copias que están siendo muy demandadas por sociedades geológicas, parques geológicos y asociaciones ecologistas de España y Aragón. Este proyecto coral, que solo tiene “un vago precedente en Italia”, se presentará por todo lo alto en septiembre en Zaragoza.

 

FICHA

Tierra. Poemas y música de las esferas. Varios autores: poetas, rapsodas, cantantes e instrumentistas. 18 temas. Poesía, canción y geomúsica. Coordinación: O’Carolan, José Luis Simón y Lope Ezquerra, desde el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza. Delicias Discográficas, 2015.

 

Tomo la foto de aquí: 

http://www.gozazaragoza.com/pix/200804/ocarolan-0430192254.jpg

 

 

LOLA DURÁN, HOY, EN IBERCAJA

LOLA DURÁN, HOY, EN IBERCAJA

LOLA DURÁN HABLA HOY EN IBERCAJA DE 'COLECCIONISMO...'
Esta tarde, a las 19.30, dentro de la programación de la exposición Premio Ibercaja de Arte Joven, Dolores Durán, comisaria de exposiciones e historiadora del arte -está a punto de leer su tesis doctoral sobre Pablo Serrano y ultima la edición del 'Catálogo razonado de Pablo Serrano', que publicará la Fundación de Lalo Azcona-, disertará sobre 'Coleccionismo, Mecenazgo y el Premio de Arte joven de Ibercaja'. Pasará imágenes de obras y de proyectos. La foto es de Heraldo de Aragón

SERAFINA, LA CIGARRERA: UN RECUERDO DE SANTIAGO SANCHO VALLESTÍN

SERAFINA, LA CIGARRERA: UN RECUERDO DE SANTIAGO SANCHO VALLESTÍN

Serafina la cigarrera

Santiago Sancho Vallestín

             Ya han pasado las fiestas del Pilar y todavía sigue  la polémica sufrida con el cabezudo dedicado a la popular cigarrera del Tubo de Zaragoza a la que le han robado el cigarro que elegantemente lucía en su boca. Ayer, desde mi balcón contemplé el paso de los gigantes y cabezudos; y aunque a la Cigarrera sólo pude contemplarle su cabeza, sí pude ver que eran muchos los niños que se le acercaban. Su visión me ha hecho recordar los años cincuenta y sesenta del siglo pasado cuando otras cigarreras, y luego  la Serafina, nos surtían de cigarrillos comprados por unidades.

            Fumar para los jóvenes en aquella época era entrar en el mundo adulto: terminar el bachillerato superior con 16 años, además de decirte que tenías "don", te autorizaba poder sacar huno delante del profesorado y de tu familia. En aquellos tiempos desconocíamos los peligros que el fumar entrañaba; lo hacían nuestros padres, el profesor en clase y hasta el sacerdote en la sacristía cuando concluía la misa; se fumaba en todos los lugares públicos y hasta en los tranvías y autobuses. Y aunque para fumar económicamente, existía la cartilla de racionamiento del tabaco que cada unidad familiar podía solicitar, el joven ya lo practicaba a escondidas mucho antes, y hasta vendían unos cigarrillos de manzanilla para los más jovencitos que al fumarlos se consumían aceleradamente dejando un raro sabor.

            Pero en el popular Tubo que comenzaba en la calle Cuatro de agosto y concluía en la de Cinegia, existían los billares Marfil,  un local junto a El Plata, en donde se jugaba al billar y al futbolín. Allí se podía fumar y a veces el ambiente se ponía demasiado cargado. Como la economía del estudiante era generalmente muy escasa, comprábamos los cigarros por unidades a la famosa Serafina que, sentada en una silla detrás de una pequeña mesa repleta de cajetillas de cigarros, farias y puros, expendía con mirada sospechosa a todos los compradores. Ella vendía de estraperlo los primeros cigarros rubios de marca extranjera, muy solicitados, ya que no se expendían en las tabacaleras. En los días en que el Zaragoza jugaba al fútbol en el campo de Torrero, y luego en la Romareda, único deporte al que asistían grandes aficionados, las calles del Tubo se llenaban de hinchas del equipo contrario que acudían al mítico lugar a saborear los famosos bocadillos de calamares que en sus diferentes bares servían, o a comer en las famosas Casa Teófilo o Tobajas cuyos escaparates siempre exponían productos apetitosos. Eran esos días cuando la Serafina hacía su verdadero negocio al igual que la ortopedia en el rincón de la calle, único lugar de Zaragoza en donde a escondidas se vendían los preservativos que en las farmacias estaban prohibido.

Con el tiempo la cigarrera dejó su puesto delante de El Plata de la calle Cuatro de agosto y se instaló en la perpendicular de Los Mártires que estaba entonces en permanentes obras. El año 2000 pasé por allí y no resistí la tentación de fotografiarla sin que ella se diera cuenta. Hacía  mucho tiempo que yo ya no fumaba, pero al verla tan envejecida apenas la reconocí y me recordó aquellos años de pocas luces y muchas sombras.  Hoy está prohibido fumar en todos los lugares públicos, y aplaudo la medida, pero  quitarle el cigarro al cabezudo es jugarle una mala pasada. Muchas han sido las protestas. Aquí va la mía.

 

*La foto de Serafina es de Carlos Moncín. Santiago Sancho ha sido durante muchos años profesor y ha sido un gran amigo de Ildefonso-Manuel Gil.