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Antón Castro

JUAN VERÓN GORMAZ: UN DIÁLOGO

JUAN VERÓN GORMAZ: UN DIÁLOGO

Juan Verón Gormaz (Calatayud, 1960) es compositor e intérprete. Acaba de publicar su quinto álbum, ‘Signos en el tiempo’, que cierra una trilogía, con poemas de José Verón, Mariano Castro y Ángel Guinda.

 

 

“‘Signos en el tiempo’ es más fácil de oír”

 

“Hago una música muy personal

comprometida con la poesía”

 

Antón CASTRO. Zaragoza

¿Cuáles son las claves ‘Signos en el tiempo’, cómo ha hecho la elección de poemas y canciones?

En 2009, cuando publiqué ‘Itinerario’, ya tenía muy definido el contenido de ‘Signos en el tiempo’, digamos que por exceso: a falta de eliminar canciones sobrantes pues había nada menos que veintidós canciones, unos 75 minutos, con poemas de José Verón y Mariano Castro, además de algunos textos míos e instrumentales. Conforme fuimos perfilando la idea de ‘Signos en el tiempo’ fueron cayendo canciones, unas por no encajar y otras por contar con menos calidad que el resto. Al final dejamos el álbum en 54 minutos.

También ha incorporado a Ángel Guinda, premio de las Letras Aragonesas de 2010.

 Sí. Entre tanto seguía componiendo canciones para futuros trabajos; una de ellas, con poema de Ángel Guinda, se la dediqué a Jorge Sánchez Estarelles, un amigo que falleció en 2011, momento en el que decidí insertarla en este disco. El poema es ‘Escribir’, que renombré ‘Escribiré’ para la canción, y que abre precisamente este trabajo, con dieciséis poemas, catorce canciones cantadas y dos instrumentales (una de ellas con recitado de un breve poema).

Si tuviera que explicar la línea, el espíritu o el mensaje de los textos, las letras, ¿qué diría?

En principio no busco una línea específica en la elección de poemas. Busco la calidad y que me inspiren de alguna manera. En el fondo, ha sido como en anteriores trabajos, con la salvedad de que por primera vez he incluido obra no escrita por mi hermano Pepe Verón Gormaz. En 2007 hice una prueba con poemas de Mariano Castro. Recuerdo que el poeta quedó encantado y eso hizo que me plantease la posibilidad de ampliar la procedencia de mis letras, en principio con la poesía del citado Mariano Castro y de Ángel Guinda.

 

¿Cuál es espíritu de la música: rock, pop, sonidos experimentales?

En general me parece una música muy personal, concretamente en mis últimos trabajos ha sido música comprometida con la poesía a la que se realza. No resulta comercial, ni lo pretendo. Creo que podríamos definirla como ‘Música Veroniana’ o ‘Veronidades’, a veces te lleva al pop, al rock sinfónico, al rock más convencional e incluso recuerda en bastantes ocasiones a la música instrumental de mis primeros trabajos, cercana a la ‘new age’. ‘Signos en el tiempo’ resulta más fácil de oír, más cercano que los discos anteriores.

Voy a insistir un poco más: ¿cómo suena el disco?

Desde mi punto de vista (tal vez subjetivo, aunque espero no serlo), suena intenso, lleno, completo, transmite energía; creo que hasta en las partes más suaves, más lentas, en sus baladas, tiene fuerza, empuje y resulta más coherente, más nítido y más fresco que mis anteriores trabajos, en parte por las composiciones en sí, pero sin olvidar las colaboraciones externas -voces, guitarras y saxos- que creo que están impecables. Yo intento disfrutar con lo que hago, con la composición, con los arreglos, con la adaptación de los poemas. Hay que divertirse, pasarlo bien y también buscar que guste al público, que puedan sentir lo mismo que tú, transmitir mis sentimientos y, sin duda, los que nos cuentan las letras de las canciones.

Por cierto, su familia de creadores ha estado muy presente en todos los discos...

Es cierto. En los dos primeros había fotografías de mi hermano José y en los dos últimos con diseño de su hija Aurora Verón; ella, a su vez, ha contado con mi hija, Clara Verón Mérida, para las ilustraciones de ‘Signos en el tiempo’. Aquí hemos cambiado la fotografía por la ilustración, pero siempre dando importancia a la imagen y prestando mucha atención a la presencia de la carpeta, tanto como a la música y a la poesía.

¿Qué novedades serían las más objetivas del proyecto?

Tanto las colaboraciones, arreglos, trabajo de estudio, como la música en sí, han ido mejorando en cada trabajo, han sido más sutiles, más cuidados, y se nota como la experiencia hace que cada nuevo disco sea más “redondo”, más certero. También destacaría la colaboración de Rodrigo García Melero que hasta ahora no había cantado en los trabajos anteriores y me ha parecido estupendo.


Es un disco repleto de colaboraciones. ¿Cómo ha sido el proceso de gestación y esa labor de equipo?

Las colaboraciones han sido fantásticas. Una labor de mucho trabajo, mucho tiempo, de idas y venidas, de cambios, de decisiones, pero creo que acertadas finalmente. Destacaría las fabulosas guitarras de Javier Morte que interviene en la mayoría de las canciones, además de los saxos de Alejandro Doñágueda y las guitarras de Jesús Larriba. Las voces, en orden alfabético, han sido de Ángel Petisme, Conchi Mérida, José Manuel Bueno, Juan Manuel Lassa, Paco García Domingo, Pedro Elías Domínguez Coll y Rodrigo García Melero. Mano a mano, con Víctor Martín Martínez hemos hecho la producción artística, sonido y mezclas de todas las canciones, además de algunos arreglos. Paco Muñoz (de Estudios 2000) realizó la masterización y también colaboró en la presentación en directo en Calatayud.

 

También ha pedido ayuda a los amigos mediante el ‘crowdfounding’, ¿no?

Ha sido muy importante la colaboración de un buen puñado de amigos y simpatizantes que lo hicieron a través de ‘crowdfounding’, así como una pequeña subvención del Gobierno de Aragón y de la Diputación de Zaragoza.

GONZALO CANEDO HA MUERTO

GONZALO CANEDO HA MUERTO

 

ADIÓS A GONZALO CANEDO, EDITOR DE LIBROS DEL SILENCIO

[Tanto mi hija Aloma como la librera Eva Cosculluela, de Los Portadores de Sueños, me escriben y me dicen que ha fallecido el editor coruñés, instalado en Barcelona, Gonzalo Canedo. Editor de libro importantes: Lois Pereiro, Carlos Casares, muchos, muchos otros autores de aquí y de allí... Ha sido una muerte fulminante. Copio aquí una entrevista que le hizo Isabel Bugallal de 'La opinión de La Coruna'.]

 

Gonzalo Canedo (Cerceda, A Coruña, 1955): ´Mi vocación es publicar literatura, no 'catedrales del mar´ ni ´códigos da vinci´

 

"El escándalo L´ Oreal y de Lilian Bettencourt convirtió a Banier en un fenómeno mediático pero yo compré su libro hace quince meses, cuando era un desconocido en España"

 

Isabel BUGALLAL / LA OPINIÓN DE LA CORUÑA

 

http://www.laopinioncoruna.es/contraportada/2010/10/06/gonzalo-canedo-vocacion-publicar-literatura-catedrales-mar-codigos-da-vinci/426351.html

 

En sólo un año de existencia, Libros del silencio ha publicado ya 17 títulos, el último, ´Pasado compuesto´, el primero que se publica en España del polémico François-Marie Banier, el personaje relacionado con Lilian Bettencourt, la riquísima dueña de L´ Oreal, cuyo escándalo ha hecho tambalear al Gobierno francés de Nicolas Sarkozy. El editor es Gonzalo Canedo (Cerceda, A Coruña, 1955), que, en plena crisis de los 50, se aventuró a fundar en Barcelona, donde vive desde hace años, su propia editorial. Libros del silencio publicará, en bilingüe, la obra del poeta Lois Pereiro

ISABEL BUGALLAL | A CORUÑA –Libros del silencio o para romper el silencio, porque el último que ha publicado es uno del polémico François-Marie Banier.

 

Compré Pasado compuesto hace quince meses, al principio de la editorial. Un amigo lo había leído a finales de los años setenta y se había quedado muy impresionado y lo compré sin conocer al personaje.

 

¡Vaya ojo!

 

Lo tenía para la programación de este año y, a los tres meses de comprarlo, empezó a salir en la prensa todo lo relacionado con el escándalo L´ Oreal y Liliane Bettencourt. Fue muy agradable: compras un libro de un autor desconocido en España y, de pronto, se convierte en un fenómeno mediático.

 

Lo escribió con 23 años, cuando Banier se creía Rimbaud.

 

Se creía Rimbaud y en una entrevista que le acaba de hacer El País dice que a esa edad era igual que Rimbaud. Es un libro muy poético sobre una relación incestuosa entre dos hermanos, en la que Olivier, el protagonista masculino, a la semana de iniciar la relación, no puede soportar el sentimiento de culpa y se suicida.

 

¿Autobiográfico?

 

Algunos ven en este libro el inicio de su relación con Liliane Bettencourt. Él lo niega pero reconoce que Olivier es él.

 

Promete ser un filón, ¿va a publicar más obras suyas?

 

Sí. Tenemos dos en lectura, una de ellas, Balthazar, fils de famille, también es bastante autobiográfica porque cuenta su relación con la mecenas Marie-Laure de Noailles, que financió las primeras películas de Buñuel. Y Les Femmes du métro Pompe, una historia sobre las españolas inmigrantes en París, con las que parece que Banier se relacionaba mucho y aprendió a chapurrear el español.

 

Pasado compuesto está prologado por el poeta Louis Aragon, ya fallecido, y tiene otros ilustres prologuistas: Francisco Rico, Alberto Manguel, Manuel Rivas...

 

Sí, y tendremos a Rodrigo Fresán, que prologa otra de las novedades, una novela fantástica, Dog soldiers, de Robert Stone. Queremos que personas de mucho prestigio avalen la calidad del libro, y lo vamos consiguiendo.

 

¿Su mayor éxito editorial?

 

Elisa y Marcela [las lesbianas casadas en A Coruña en 1901], de Narciso de Miguel, y la Poesía inédita de Quevedo.

 

¿Isabel Coixet llevará al cine la historia de Elisa y Marcela?

 

Debió de ser de las primeras en comprar el libro porque a los cuatro días de aparecer en castellano hizo un artículo y habló en un programa de radio. Estuvo hace poco en A Costa da Morte buscando localizaciones para la película y empezará a rodar en verano.

 

La editorial salió en noviembre de 2009, ¿cuántos títulos ya?

 

Salimos, a modo de tarjeta de presentación, con Hidropesia y otras adiciones, un canto al mundo de los libros, y con Oficio de tinieblas, de una gran escritora mexicana incomprensiblemente desconocida en España, y en un año habremos publicado 17 títulos.

 

¿Qué es lo que le interesa?

 

Pretendemos publicar literatura de calidad de todos los tiempos, sin fijarnos en otras etiquetas. Nuestra política es recuperar a autores olvidados que nunca se han publicado en España y descubrir nuevos valores.

 

¿Huye de los best sellers?

 

No los persigo, pero si me viene por añadidura, bienvenido sea porque la única manera de sobrevivir es que entre dinero en caja, pero no nacemos con vocación de editar best sellers. Nacemos con vocación de literatura que llegue a todos los sectores posibles, pero no queremos ni catedrales del mar ni códigos da vinci.

 

Banier puede ser best seller.

 

Puede llegar a serlo, como Dog soldiers, pero no hablo de best seller de cientos de miles de ejemplares. Dog soldiers es un clásico, en EEUU se sigue vendiendo muchísimo, está traducido a todas las lenguas y, por fortuna para nosotros, se le había pasado a todos los editores españoles.

 

¿Qué ha publicado que, inexplicablemente, estuviera inédito?

 

Por ejemplo, Dog soldiers, que saldrá el 18 de octubre, y está considerada por la revista Time una de las cien novelas norteamericanas más importantes del siglo XX. Tuvo el National Book Award en 1975, figura en el canon de Bloom y ha sido elogiada por escritores tan prestigiosos como Don DeLillo, Tobias Wolff o James Ellroy.

 

¿Teme al ebook que viene?

 

No, el ebook puede ser una oportunidad, porque ahorra la impresión, que es el mayor gasto de una editorial. Tiene la ventaja de la inmediatez y es mucho más barato pero para que arranque en España faltan aún veinte años. Se irá vendiendo pero el libro en papel nunca será sustituido hasta dentro de al menos una generación, la de los niños que empiezan a leer ahora.

 

¿Cómo llegó hasta aquí?

 

Empecé en el mundo editorial, a los 18 años, en el Círculo de lectores y dirigía redes comerciales desde hace más de 25. A los 50 , ya saturado, el cuerpo me pedía algo diferente y decidí embarcarme en esta aventura editorial.

 

¿Editor por una crisis?

 

Sí, a los 50 años necesité hacer algo más satisfactorio. Siempre fui un apasionado de los libros, me aficioné a la lectura a los siete, gracias a una gripe con Las aventuras de Guillermo el travieso y, a partir de ahí, fui un lector compulsivo, y dicidí que había llegado el momento de convertir esta pasión amateur en algo profesional.

 

Nació en una aldea gallega, en un ambiente, en principio, poco propicio a los libros.

 

Sí, en una aldea de 300 personas y 600 vacas, en el campo de la feria de Cerceda. Era el menor de doce hermanos y cuando tenía cinco años mi padre se jubiló, nos fuimos a vivir a A Coruña y ahí empezó mi pasión lectora, al ver a mi padre, enfermo y en la cama, leer.

 

¿Por qué Libros del silencio?

 

Por unas reflexiones de San Agustín, que, en el siglo IV, vio cómo San Ambrosio, el más sabio de la época, leía un libro en silencio; hasta entonces se leían en alta voz.

 

¿Con qué lecturas se queda?

 

Los gallegos en lengua castellana: Valle-Inclán, Torrente Ballester, Pardo Bazán o Cela. Y, en poesía, Rosalía de Castro, la cual considero mi madre espiritual literaria. Me apasionan los autores del boom latinoamericanos y la literatura francesa e inglesa del XIX.

 

Las pequeñas editoriales brotan como setas pese a la crisis.

 

Lo dijo también Carmen Balcells. Brotamos como setas porque estamos ocupando un hueco que las grandes editoriales que sólo buscan los grandes beneficios económicos han dejado vacío. El lector que no se deja influir por las grandes campañas de los grandes grupos editoriales necesita un tipo de literatura que las grandes han abandonado, y ahí estamos las pequeñas.

 

¿Hay mucha competencia?

 

Entre los pequeños editores hay, sobre todo, camaradería. Si nos juntásemos todos, posiblemente no llegásemos a facturar ni el 30 o el 40% de lo que factura Planeta o Randon House. Hay una amistad razonable entre todos nosotros, sabemos que hay sitio para todos y que tenemos que estar unidos ante la voracidad de los grandes grupos.

 

Tuvo de madrina a Maruja Torres, que le dedicó un artículo.

 

Me dedicó una columna preciosa. Y otros, como Félix de Azúa, que hizo crítica de dos de los libros. Nos sirven de gran ayuda.

 

¿Su próxima apuesta?

 

Una edición bilingüe castellano-gallego de la obra completa de Lois Pereiro [al que la Academia Galega dedicará el Día das Letras Galegas de 2011]. No hay nada de él publicado y estoy hablando con su hermano Xosé Manuel para editar no sólo su poesía sino también una novela inacabada que tiene y un ensayo.

 

*La foto es de Inga Pellisa de 'La Opinión' de La Coruña.

UN 'AMOR' INOLVIDABLE DE M. HANEKE

UN 'AMOR' INOLVIDABLE DE M. HANEKE

CINE

 

Un ‘Amor’ inolvidable

 

[Michael Haneke explora, con precisión, desgarro y belleza, la relación de una pareja de octogenarios que une a dos leyendas del cine, Emmanuelle Riva y Jean-Louis Trintignant]

 

Michael Haneke es alemán, de Munich, donde nació en 1942, pero se considera un cineasta austriaco. Sus padres –Fritz, actor y director; Beatrix, actriz austriaca- se separaron pronto y se él se formó en Viena. Antes de ser cineasta, fue crítico de cine. En los años de su infancia y adolescencia tuvo una tía que puso fin a su vida y que inspiraría, muchos años después, su película ‘Amor’: una de esas piezas donde habla el silencio, el dolor, la enfermedad y el amor. Ese amor que da título a una película especial: dolorosa, casi insoportable en su minuciosidad, conmovedora en su ternura. Haneke tiene fama de director duro, incluso violento, capaz de abordar cualquier conflicto emocional de modo descarnado y a la vez con una lentitud estudiada. Intenta ser fiel a sí mismo, ser coherente, y su violencia tiene algo de violencia íntima que emerge de la conciencia. Entre otras películas firmó ‘Funny games’, ‘La pianista’ (con Isabelle Huppert, que trabaja en ‘Amor’) o ‘La cinta blanca’, con guión de Jean-Claude Carriére

‘Amor’ es un formidable poema visual. Todo está medido: el encuadre, que a veces parece registrar el friso de época de un apacible matrimonio parisino más o menos burgués, dedicado a la música; los objetos, los libros, los lienzos de paisajes que presentan el barrido del cielo, una amenaza de tormenta; la cocina, los sillones, las composiciones de Schubert (tocadas aquí por Alexandre Tharaut, que da vida a sí mismo), el juego de puertas, que tienen algo de escenografía vinculada a la día del  tránsito: ‘Amor’ es, en el fondo y en la superficie, la preparación del camino del adiós. Es el abismo que llega de súbito, la irrupción del sufrimiento. Y hay también una ventana abierta: a ella se asoma el esposo, por ella entra una enigmática y suavísima paloma que, según los títulos de crédito, ha contado con un adiestrador.

‘Amor’ es una película sobre la relación de dos octogenarios, vinculados a la música. Ambos asisten a un concierto de un alumno de ella, Anne, que es Alexandre Tharaut. Y poco después, al volver a casa, sufre un infarto, que le dejará inmovilizada la parte derecha de su cuerpo, aunque, de entrada, no su buen humor. La situación se agrava paulatinamente, y Haneke, con sosiego pero con intensidad, con esa mirada escrutadora y precisa, va contando qué ocurre. Cuenta una compleja historia sobre la pérdida de autonomía, sobre la memoria que se vuelve borrosa; narra cómo ella, una espléndida Emmanuelle Riva, va perdiendo los asideros con la vida y no se adapta a la silla de ruedas ni a las lagunas del olvido y de la inmovilidad. Y, a la vez, ‘Amor’ desarrolla como él, Georges, Jean Louis Trintignant, se vuelve cómplice, se entrega hasta el límite, hasta la desesperación y quiere ser fiel a una promesa que marca la evolución de la película. Le cuenta historias, es bonito pensar que dos personas no acaban de conocerse y nunca lo saben todo del otro; le da de comer, la limpia, la mira con los acuosos ojos del enamorado que se da cuenta de que aún no se lo ha dicho todo a su amada. El dolor, la piedad y el amor se alían de una manera casi inefable, hermosa y brutal a la vez.

Haneke se ha enfrentado al adiós a la vida y a la abrupta vecindad de la muerte con lucidez, con un enorme talento, con su manejo habitual del tiempo, que a veces parece el tiempo de un sueño, y con un respeto increíble que va más allá de la verosimilitud. Suele definirse como un realista que indaga en el lado oscuro del ser humano. ‘Amor’ es una película inolvidable que explica otro de los problemas acuciantes de nuestro tiempo: la dependencia. La película es candidata, con absoluto merecimiento, a cinco Oscars. Si pueden verla en versión original, en los Aragonia, mejor. Suena el francés suave y preciso de un guión muy trabajado.

 

JAVIER REBOLLO Y SU CINE

JAVIER REBOLLO Y SU CINE

A noche fui a ver, con Carmen y Daniel, la película ‘El muerto y ser feliz’ de Javier Rebollo. Una película insólita, que transcurre en un extraño clima de misterio constante y de alucinación. Cuenta la historia del español Santos que reside en Buenos Aires y tiene tres tumores, uno de los primeros detalles de humor negro. Es un asesino a sueldo que nunca ha matado a nadie y al que le encomiendan un crimen. Con un buen cargamento de morfina (para medicarse) huye en su coche Camborio, en compañía de una mujer de 40 años, de Salta. Recorren, desde Buenos Aires, distintos lugares: Tucumán, desiertos inacabables, o lugares que evocan ciudades sumergidas, y llegan a Salta. La película es insólita, de una estremecedora poesía, existencialista y desgarradora, y a la vez tiene una ternura nada sentimental, emoción, tránsito, perros al acecho. Está llena de bromas y de guiños, posee un color muy especial (que hace pensar en Gus Van Sant, en Wim Wenders, tal vez), y es, ante todo, un nuevo ejercicio de riesgo creador de Javier Rebollo, uno de los cineastas españoles más desconcertantes y subyugantes. A veces, me hace pensar en el mundo de Enrique Vila-Matas y, muy especialmente, en el Juan Carlos Onetti.

Todo parece discurrir en una atmósfera de espejismo y de mitología como si los personajes fueron extranjeros en el mundo que recorren. El cartel de esta película, realmente precioso, es de Riki Blanco. Los actores están estupendos: todos (me ha encantado volver a ver a Valeria Alonso, una de las chicas de ‘Todas las canciones hablan de mí’), pero Santos-José Sacristán se sale. Tiene más dignidad en pijama este ser marginal que muchos caballeros vestidos de Armani..., o algo así dice Javier Rebollo, que maneja una curiosa voz en off, como también lo hace su coguionista Lola Mayo; también ha trabajado en el guión Salvador Roselli.

Javier Rebollo es raro, original, insobornable, y posee un talento conmovedor, hecho de vivencias, de búsquedas, de conocimiento y quizá de locura. Nada fácil de definir. Es una película muy distinta que estrangula las leyes de la verosimilitud con toda la intención del mundo y apela, sin duda, a la pasión por el cine del espectador. Hay muchas maneras de hacer películas, y esta, tan telúrica, es una de ellas.

ISABEL BISCARRI: TODO ESTÁ EN LOS LIBROS PLEGADOS EN ARBOLÉ

ISABEL BISCARRI: TODO ESTÁ EN LOS LIBROS PLEGADOS EN ARBOLÉ

La artista y diseñadora expone una original instalación escultórica y fotográfica en la sala Arbolé

 

Isabel Biscarri (Zaragoza, 1960) ha desarrollado, durante tres años, una tarea titánica o una auténtica labor de chinos: plegar y plegar un montón de libros, más de 150, para construir una exposición tan sugerente como ‘Esto es libro’, que se expuso en la Biblioteca de Aragón, hace algún tiempo y ahora, desde el pasado nueve de enero, en la sala Arbolé. Lo ha hecho con tanto ahínco que casi ni salía a la calle para ver el sol. Se trata de una exposición que es y no es lo que parece: es una instalación, una ‘performance’ de páginas y páginas, un conjunto de columnas y de fotografías que revelan la pasión por el libro, por el diseño y por la creación artística. Y por el arte oriental, especialmente por las casas de papel de Japón. Afirma: “Yo creo que podríamos ‘Esto es libro’, frase que evoca a Cervantes, como una instalación escultórica y fotográfica que nace de toda una vida como lectora y constructora de libros raros y de diseñadora editorial. Lo que hago es cambiar de función el libro y lo convierto en escultura”.

“La mayor parte de los libros son míos, aunque también ha habido bibliotecarios que han colaborado con algunas donaciones para este proyecto. Los libros no están rotos ni pegados. Se pueden volver a leer. La mayor parte de los volúmenes corresponden a las cajas de un último traslado”, explica Biscarri.

Con esta muestra, Isabel Biscarri toma como elemento simbólico la columna, muchas columnas hechas de libros, de prismas de papel, de ejemplares ilustrados, columnas elaboradas a tamaño natural mediante montajes fotográficos. Señala: “Mis temas son siempre los mismos: el paso del tiempo y lo que tienes dentro y nadie conoce. Aquí hay muchos libros de mi infancia, y he comprobado qué mal se imprimía entonces. Hay libros que leía mi hermana, libros que me acompañaron en los viajes, hay muchos libros de arte y de diseño, de mi especialidad, hay libros de los 70 y 80 que ya están en internet y que son de deficiente calidad, sobre todo las reproducciones fotográficas –agrega-. Todos tenemos un mundo íntimo que no se conoce: lo que somos está en los libros. Somos los libros que hemos leído. Y empleo la columna como cimiento invisible de la personalidad, como una metáfora”. Le gusta contar que ha empleado el libro ‘Los rostros de Cristo en el arte español’: al plegarlo el texto desaparece y dialogan dos medios rostros, inquietantes y siempre distintos, de Cristo “que me gustan mucho”.

Isabel Biscarri ha recibido algunos reproches de amigos lectores y de bibliófilos. “Alguno ha dejado de hablarme. Me dicen que cómo me atrevo a hacer eso con los libros”, recuerda con una sonrisa. “Ahora ya no quiero comprar libros. No quiero más. Quiero guardar cosas que me conmuevan como ‘Moby Dick’ y sobre todo ese montón de libros estrambóticos de artista, amigos o no, que tanto me gustan, y que sigo coleccionando y buscando”. Profesora durante años en Escuela de Artes y en la Escuela Superior de Diseño de Aragón, le gustaba hacer proyectos específicos con sus alumnos con cuentos o con libros de autores aragoneses, sobre todo.

 

*Recupero este articulo que le dediqué a Isabel cuando presentó la muestra en la Biblioteca de Aragón. La foto es por cortesía suya.

90 AÑOS DE LA RSFZ: PROGRAMA

[Recibo esta nota de Julio Sánchez Millán]

La Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, con motivo de la celebración en Zaragoza de su XC aniversario, os propone unas Jornadas de Foto-grafía.

En esta ocasión se centrarán en la exposición antológica de José Luis Gota en la Sala 4º Espacio Cultural que amablemente nos cede la DPZ, y una charla-coloquio que se celebrará en la Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza.

Como continuación terminaremos con el taller que impartirá Bosco Merca-dal sobre bodegones.

Conjuntamente tendremos varios espacios expositivos en nuestra ciudad que acercarán la Sociedad a los Zaragozanos, las exposiciones ya inau-guradas como el

"88 Salón Internacional de Otoño de Fotografía" y dentro de la exposición La Zaragoza desaparecida, "Las chicas del Oasis", que se complementarán con otras nuevas como "El viaje de Kristina y el Rey", la exposición "Fotografía de prensa en la transición, "ANDALÁN 1976-78 y otras publicaciones" y la exposición central "José Luis Gota Pellegero. Exposición Antológica".

Las jornadas así como las exposiciones se realizaran en varios lugares que a continuación os indicamos.

Os invitamos a disfrutar de la fotografía durante este mes de enero, en Zaragoza.

 

Julio Sánchez Millán

Presidente de la RSFZ

 

Calendario

Inauguración “El viaje de Kristina y el Rey” de Fran Javier Verdeguer y Olga H. Burzaco

Sala Gil Marraco. Luis del Valle, 2-4-6 Zaragoza

Del 8 al 18 de enero.

8 de enero

19,30 horas

 

Inauguración Fotografía de prensa en la transición, ANDALÁN 1976-78 y otras publicaciones”

Centro Joaquín Roncal. San Braulio,5 Zaragoza

Del 10 al 23 de febrero.

10 de enero

19,30 horas

 

Inauguración Fotoliteratura Teruel”.

Sala Biblioteca de Aragón. Doctor Cerrada,22 Zaragoza

Del 11 al 30 de enero.

11 de enero

19,30 horas

 

Inauguración Jose Luis Gota. Exposición antológica”.

Sala 4ª Espacio Cultural de la DPZ. Plaza España, 2 Zaragoza

 

Del 14 al 25 de enero.

14 de enero

19,30 horas

Mesa Redonda “90 años de la RSFZ, pasado y futuro”.

Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés. Paseo Independencia, 11 Zaragoza

15 de enero

19,00 horas

Taller “Como compongo los bodegones” por Bosco Mercadal.

Sede RSFZ. Luis del Valle, 2-4-6 Zaragoza

 *La foto corresponde a la Universidad de San Jorge, cuando se expuso allí la muestra sobre la Transición de los hermanos Sánchez Millán.

MIGUEL MENA: NUEVA NOVELA SOBRE EL MUNDIAL 1982, LA COLZA Y ETA

MIGUEL MENA: NUEVA NOVELA SOBRE EL MUNDIAL 1982, LA COLZA Y ETA

[Mercedes Ventura, de Ideas a Mares, me hace llegar la nota de promoción de la nueva novela de Miguel Mena: ‘Todas las miradas del mundo’ (Suma de Letras), una narración de su inspector Luis Mainar, madrileño, separado y con una hija enferma, al que llaman porque se ha producido una desaparición en la delegación neozelandesa de la selección de fútbol en Málaga. Se celebra en Mundial de España de 1982, el Mundial de Naranjito. A la vez que esta historia hay otras: unos muchachos fascistas dispuestos a quemar vehículos, un disidente soviético, tres terroristas que están dispuestos a hacer saltar por los aires lo que haga falta mientras por las noches leen las frases de Che Guevara. Y al fondo, también está la contaminación del aceite de colza, que afecta a la hija del comisario Navas. Esas historias se van engarzando: Miguel Mena escribe una novela muy sólida, de atmósfera negra, llena de complejidad y de matices, donde adquiere una especial importancia Julia o Julie, una mujer de Salamanca que se casó en Nueva Zelanda y que hace de traductora de la delegación. Como todos los libros de Miguel Mena es fluido, está muy trenzado y posee una trama realista, realista y verosímil, muy meditada y muy deudora de lo que pudo haber sucedido. Posee buenos personajes y huele a verdad. Mainar, como siempre, arrastra ese tormento interior que lleva a decir a los demás que va por ahí dando lecciones de ética. ‘Todas las miradas del mundo’ está dedicada a Félix Romeo, a quien Miguel llama “hermano, amigo y maestro”, algo que suscribimos muchos. Félix, además, antes de partir para un nuevo lugar de palabras inaudibles, había leído esta novela.]

 

*La foto es una de las de Vicente Almazán, ese fotógrafo tan necesario como generoso y lleno de talento tranquilo.

 

Aquí está la nota promocional que envía Mercedes Ventura y Suma de Letras.

 

 

Nuevo libro de Miguel Mena

La nueva novela de Miguel Mena “Todas las miradas del mundo” (Suma de letras) llega a las librerías el 16 de enero, y se presenta en Zaragoza el 22

 

A LA VENTA el 16 de enero en librerías

PRESENTACIÓN en Zaragoza
Día: Martes 22 de enero
Hora: 19.30 hs
Lugar: Teatro Principal

Organiza: Librería Los Portadores de Sueños

Presenta: Gaizka Urresti, cineasta


La próxima semana llegará a las librerías "Todas las miradas del mundo", la nueva novela de Miguel Mena. Protagonizada por el inspector Mainar (“Días sin tregua”) nos hace viajar a los años ochenta, en pleno mundial de España 82, con una trama que nos introduce en la búsqueda de un miembro de la delegación neozelandesa de fútbol, desparecido el día de su llegada a España.


«Con pinceladas de novela negra, de crónica de la Transición y de relato emocional, Todas las miradas del mundo es una historia vibrante y con­movedora en la que confluyen el fútbol y la política internacional con terroristas iluminados, aficionados entusiastas, delincuentes de poca monta, jóvenes fascistas o enfermos de colza. Un caleidoscopio de una época y un país que compaginaba la sonrisa de Naranjito con la rutina de los funerales.»


La novela sale a la venta el próximo miércoles, 16 de enero, y se presentará en Zaragoza el martes 22 de enero a las 19.30h en el Teatro Principal.

 

TODAS LAS MIRADAS DEL MUNDO (Suma de letras) 

En el año 1982 todas las miradas del mundo están puestas en España. Un gran evento deportivo como es el Campeonato Mundial de Fútbol, se celebra en un país que, tras cuarenta años de dictadura franquista, está intentando consolidar los primeros pasos de su andadura democrática. Tras la fallida intentona golpista y la descomposición del partido gobernante, el proceso no está siendo nada fácil, y además viene lastrado por los sangrientos atentados terroristas de ETA y por los altercados que esporádicamente provocan grupos radicales de la extrema derecha.

 

La inesperada desaparición de un miembro de la delegación neozelandesa es la razón que obliga al inspector Luis Mainar a viajar hasta Málaga. Todos esperan que el incidente, más que un secuestro, sea el resultado de una larga noche de fiesta. Pero inesperadamente las cosas se complican, y lo que parecía ser un hecho aislado tiene ramificaciones políticas internacionales bastante complejas. En esta ocasión, Miguel Mena vuelve a valerse del inspector Mainar, que ya protagonizó su anterior novela, Días sin tregua, para presentarnos un retrato fiel y emotivo de la sociedad del momento. La tragedia de los enfermos por el aceite de colza adulterado, los jóvenes fascistas que no quieren asumir la nueva evolución democrática, los delincuentes callejeros que carcomen las grandes ciudades, o los terroristas vascos que van sembrando el país de cadáveres, convergen de manera caleidoscópica en esta apasionante historia.

 

Todas las miradas del mundo es una vibrante novela de acción, donde lo mejor del género negro comparte espacio con el costumbrismo social, y el thriller político. La trama de espionaje y el retrato emocional de los personajes, terminan configurando un relato híbrido que se convierte en honesta crónica de una época, la de aquella Transición española que pretendía abrirse a Europa y mostrarse al mundo.

 

Se nota que Miguel Mena es un escritor documentado, que sabe presentar de manera precisa el escenario donde se desenvuelve la historia hasta conseguir hacerla verosímil, cercana. Con un ritmo ágil, y casi cinematográfico, el autor hace que el ovillo de la trama se vaya desenredando al compás de las averiguaciones del protagonista, un inspector de policía que desde el primer momento consigue empatizar con el lector. Y es que Mainar no se presenta como un héroe, no destaca por su frialdad investigadora, sino más bien por su perfil humano. Como él, todos los demás protagonistas arrastran unas vivencias particulares que les hacen ser personas de carne y hueso, y no meros integrantes del artefacto narrativo que es la novela. Todas las miradas del mundo sortea los clásicos parámetros del género policial para profundizar en esos dramas humanos y presentarlos tal como son, descarnados.

 

Con un estilo sobrio y vigoroso, Mena nos presenta una historia perspicaz en la que trama policial y tensión narrativa van de la mano. Ambiciosa y de estudiada arquitectura, la novela inicia una comunicación directa con el lector, quien consigue trasladarse a un contexto social e histórico que hoy ya parece lejano, pero que en el fondo, aún sigue estando próximo.

 

Miguel Mena:

Miguel Mena, periodista y escritor, trabaja como locutor en Radio Zaragoza (Cadena SER). Ha publicado novelas, libros de viaje y relatos, de entre los que cabe destacar títulos como Paisaje del ciclista (1993), Bendita calamidad (1994), Por las ramas (1995), El escondite inglés (1997), Onda media (1999), Cambio de marcha (2000), Una nube de periodistas (2001), 1863 pasos (2005), Días sin tregua (Premio Málaga de Novela 2005), Piedad (2008), o Alerta Bécquer (2011).

En 2006 fue nombrado “Hijo Adoptivo” de la ciudad de Zaragoza. Todas las miradas del mundo es su última novela.

 

 

 

JEFFREY HUNTER, POR R. CASTILLEJO

 

[El pasado mes de diciembre, Rafael Castillejo, ese hombre que casi todo lo sabe de Zaragoza, de las artes populares, de las variedades y de la amistad, y del cine, claro, escribía esta nota sobre un actor al que yo conocí, antes que nada, por sus películas del Oeste: Jeffrey Hunter. Guapo, rubio, ojiazulado. Era uno de mis ídolos del cine Real de Arteixo, aunque sus mejores películas fueron ‘Centauros del desierto’ y ‘Rey de Reyes’. Su historia es conmovedora. Así la cuenta Rafael Castillejo:]

 

JEFFREY HUNTER

 

Por Rafael CASTILLEJO

 

UNO DE LOS FINALES MÁS TRISTES que conozco es el del actor Jeffrey Hunter. Lo recordarían algunos ayer en la película "El Sargento Negro". Comenzaba la década prodigiosa de los 60 y él ya había rodado antes a las órdenes de John Ford una de las mejores películas de la historia del Cine: "Centauros del Desierto", cuyo título original es "The Searchers" (Los buscadores). En 1961 se puso en la piel del mismísimo Jesucristo en "Rey de Reyes", cinta que no reparó en gastos pero que no alcanzó ni de lejos el éxito de películas históricas como "Quo Vadis", "Los Diez Mandamientos" o "Ben-Hur". El guión tuvo la culpa. Después, llegaron vacas flacas y hasta tuvo que disparar en algún "spaguetti western" que ni de lejos se parecían a los grandes clásicos del oeste que años antes había rodado con el viejo maestro del parche negro en el ojo. Pero lo peor estaba por llegar e iba a hacerlo en forma de desgracias encadenadas que le ocurrieron en el año 1969. Se encontraba haciendo una película en España cuando, en el mismo set de rodaje, se produjo una fortuita explosión que le produjo diversas heridas y quemaduras. A las pocas semanas, jugando en broma con un compañero que le amagó con un golpe de kárate, Jeffrey echó bruscamente la cabeza hacia atrás golpeándose con una puerta. Regresando a los Estados Unidos junto a su esposa, sufrió una semiparalización en un brazo y perdió el habla. Al aterrizar en Los Ángeles, en un hospital se le diagnosticó que había padecido una hemorragia cerebral. En dos semanas se recuperó y le dieron el alta, pero en casa siguió padeciendo de dolores de cabeza y mareos. Volvió a sufrir otra hemorragia cerebral, justo cuando estaba subiendo un pequeño tramo de escaleras fracturándose el cráneo al caer. Cuando le encontraron no sabían cuánto tiempo llevaba inconsciente. Murió en el quirófano. Ese día el calendario marcaba el 27 de mayo de 1969 y Jeffrey Hunter tenía 42 años de edad. Rafael Castillejo, a 7 de diciembre de 2012.