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Antón Castro

MANUEL RIVAS: 'LAS VOCES BAJAS'

MANUEL RIVAS: 'LAS VOCES BAJAS'

MANUEL RIVAS O LA SALSA DE LOS POBRES

[Foto de Antanas Sutkus] Estoy leyendo la nueva novela de Manuel Rivas, escrita en homenaje a su hermana María, que fallecía hace poco. Se titula ‘Las voces bajas’ (Alfaguara) y está llena de detalles de humor y poesía, de sutileza y de magia, de ingenio, de ternura y de humanidad. Es la novela autobiográfica del escritor, y la novela de la hermana mayor, la de sus padres, lechera ella y albañil y saxofonista él, la de un increíble coro de personajes, entre los que hay un abuelo, carpintero, que se llamaba Manuel Rivas. Otro de los personajes curiosos es el barbero, en concreto el tío Francisco, dado al monólogo. Dice el escritor:

“...Pero, por encima de todo, él era un narrador, y aquella situación le daba pie a renovar personajes y tramas. Al revés del corte de cabello, de pauta inmutable, el contador de historias cambiaba con los tiempos. La ironía era la marca de la casa. Lo que lo mantenía en primera línea.

-El humor, señores, es la segunda salsa de los pobres.

-¿Y la primera?

-El hambre. Es la mejor salsa para comer.”

RITA GARDELLINI Y SUS FICCIONES

Rita Gardellini, la escritora argentina que ha publicado ‘Después de comer perdices o por qué las mujeres son boludas’, me envía esta lectura de su libro de relatos. Dice que le haría ilusión verse aquí, en este blog.

 

 

 La inusitada sensación de haberlo vivido

 

 

Por Xabier Fole

 

Existen momentos en Después de comer perdices o por qué las mujeres son boludas que nos hacen replantear nuestros deseos mas ocultos. Despiertan en el lector pasiones dormidas, aparentemente inexistentes, pero que detectamos cuando nos las muestran, como en este libro, desnudas, claras, y ofensivamente descriptivas. En estos cuentos se puede contemplar la presencia latente de Borges y Cortázar, que acompaña y observa a la escritora a través de los relatos, pero que no molesta ni contamina, dejando a la autora con una voz propia, libre y salvaje, que penetra en la mente del lector con una fuerza literaria implacable. Y es que Rita Gardellini rebosa literatura. Tiene una capacidad extraordinaria (más bien un don) para jugar con el lenguaje. Hay momentos en los que se disfruta leyendo el cuento por el simple placer del texto. También, algunas historias contienen un grado conmovedoramente amargo, y poseen la virtud de la cercanía, a pesar de que sus personajes hablan con el estilo propio del lugar de donde viven. Podemos reírnos por la reacción alocada de sus protagonistas, o sentir angustia por la desesperación que genera un rechazo, o imaginar el hastío y frustración de una mente marginal, solidarizándonos, no sin cierta complicidad, ante el profundo desasosiego que provoca la incomprensión. El tema de la soledad —un tema ya de por sí fascinante e inquietante— se plasma de una manera brillante y en ocasiones puede resultar muy tortuosa. Aunque habla de mujeres, el amor, el sexo, y las relaciones de pareja, en realidad transmite, por momentos, las inquietudes de los seres humanos ante la dictadura de la cotidianeidad: las inseguridades, los deseos, las envidias… Los sentimientos más primitivos y auténticos, los más desgarradores. Entre los cuentos hay unas historias que llegan más que otras. Quizás porque la complejidad de algunos personajes llama mucho la atención, y otros pueden interesar menos. Pero en todos los relatos se mantiene algo especial, que pervive en esa prosa asilvestrada que la autora tanto domina.

De este modo, encontramos el pudor y la incomodidad de los defectos físicos resaltados en algunas de las escenas más tragicómicas del libro, y somos capaces de entender los

sueños rotos de una noche de verano inducidos —con crueldad— por la respuesta de un amor no correspondido. Todo esto, claro, con un estilo literario jocoso y entretenido. Nunca pedimos que se acabe el tiempo compartido con los personajes, sino que deseamos más horas para pasar con ellos. En la difícil tarea de divertir de una manera inteligente, Después de comer perdices asombra por su efectividad y calidad, y demuestra a todos aquellos que reniegan de la literatura pura por ser excesivamente elitista que se puede ser sublime literariamente sin olvidarse del atractivo poder del contenido.

Los relatos de Paula y Fiona, por ejemplo, contienen ciertas dosis de humor que generan algunas escenas cómicas, pero es un humor despiadado. Todo lo provoca la honestidad con la que se conversa, porque en el fondo, las pasiones humanas son así, contradictorias, efímeras y absurdas. Y la sinceridad nos asusta porque nos asusta la verdad sobre nosotros mismos. Esa es una de las cosas que más atraen de sus relatos. Pueden parecer juegos. Sin embargo, sorprende “la verdad” que reside en ellos. Lo fácil que se identifican esas emociones en las largas noches de invierno.

 

Xabier Fole, Nueva York. Octubre de 2012.

 

 

Periodista y redactor de televisión. Graduado en Historia por el City College de Nueva York, especializado en historia intelectual de los Estados Unidos, fue becado por The New York Times como fact-checker en la sección Syndicate. [La foto de la calle Corrientes de Horacio Coppola.]

GIRA EUROPEA DE ESTHER CIUDAD

GIRA EUROPEA DE ESTHER CIUDAD

 

Organista

 

 

25 de Octubre

Catedral de Estocolmo

(Suecia)

31 de Octubre

Peterkirche

Viena (Austria), 2 conciertos

4 de Noviembre

Sank Pantaleon

Colonia (Alemania)

9 de Noviembre

Chiesa di San Michele e Santa Rita

Milán (Italia)

16 de Noviembre

Santa María della Pace

Roma (Italia)

23 de Noviembre

Eglise Saint-Pierre-le-Jeune

Estrasburgo (Francia)

 

Mª Esther Ciudad Caudevilla

 

Natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), realiza estudios en el Conservatorio Superior de Aragón en donde obtiene las titulaciones superiores en las  especialidades de Solfeo y Teoría de la Música, Pedagogía, Órgano y Clavicémbalo.

En 1998 y 2001 asiste a los cursos de interpretación organizados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (C.S.I.C.) donde obtiene el Post- Graduado y especialización en “Música Antigua para Tecla”.

Amplía su formación musical con Montserrat Torrent (Barcelona) que marcará profundamente su carrera musical.

Así mismo ha tenido la ocasión de recibir formación especializada de los maestros: Emilio Molina, Jan Willen Cansen, Andrea Marcon, Cristine Wiffen, Jesús Martín Moro, Cartenz Lorenz y J. Van Oortmersen.

De 2002 a 2005 continuó sus estudios de especialización en Órgano y Clavicordio con Heinrich Walther en Freiburg (Alemania). Posteriormente con M. Bouvard (Toulouse) e Ignace Michiels (Brujas).

Ha desempeñado su labor como organista litúrgico en la Basílica de Ntra. Sra. De la Oliva (Ejea de los Caballeros), Iglesia Parroquial de San Gil, Real Seminario de San Carlos y en la Catedral de La Seo de Zaragoza y es organista de la Iglesia de S. Felipe y Santiago el menor en Zaragoza.

Como intérprete solista y de cámara ha participado en ciclos como el Festival Internacional del Camino de Santiago, Ciclo de Música Sacra de Palencia, Ciclo de Clavicordio “Aguilera de Heredia”, Ciclo Internacional de Santa Isabel de Portugal, Festival de Música de Palencia, Ciclo de la Comunidad de Navarra, Quincena musical de San Sebastián, Ciclo de Música Sacra de Torreciudad, Cicle d’orgue de la Catedral de Barcelona, Brujas, etc.

Como acompañante forma parte de distintos grupos vocales y ha colaborado entre otros con el grupo Enigma del Auditorio de Zaragoza y con la Capilla de la Catedral de Bilbao y otros. Como pedagoga ha participado en diferentes cursos y ponencias, teniendo como uno de sus principales objetivos, la conservación y difusión del patrimonio musical de Aragón.

Es coordinadora de los “Ciclos Pedagógicos de Iniciación al Órgano”, proyecto educativo para la difusión de los órganos en la provincia de Zaragoza que patrocina la Diputación Provincial de Zaragoza, y directora de los conciertos de Música Sacra del Pabellón de la Santa Sede en la Expo 2008, directora del proyecto “Divulgación de la música de las Artes” organizado por la Fundación Fernando el Católico para el Fomento de las Artes de la que es patrono fundador, directora del Festival de música de Las Cinco Villas.

Actualmente acompaña a LaMov en sus producciones en directo con órgano, clave

 

PROGRAMA

1. In Dulci Jubilo Bux WV197

Dietrich Buxtehude (1637-1707)

2. Preludio y Fuga en Mi m. BWV548

Johann Sebastián Bach (1685-1750)

3. Schmücke dich, o liebe Seele BWV654

Johann Sebastián Bach (1685-1750)

4. 5ª. Sinfonía en Fa m. Op.42 nº1

Charles-Marie Widor (1844-1937)

Allegro vivace

Allegro cantabile

Andantino quasi allegretto

Adagio

Toccata

TRUEBA, POR ENRIQUE CIDONCHA

TRUEBA, POR ENRIQUE CIDONCHA

ENRIQUE CIDONCHA RETRATA A FERNANDO TRUEBA

Enrique Cidoncha le ha hecho este retrato a Fernando Trueba para la Academia de Cine. Tiene su poso, su precisa forma de mirar, su singularidad. Fernando es algo más que un cineasta: es escritor, estudioso del cine, apasionado del jazz y de las músicas latinas, es editor y productor, y le encanta experimentar. Desde hace años llevaba en la cabeza la historia de Maillol y Dina Vierny, que ha derivado hacia otras muchas cosas: una meditación acerca de la inspiración, de la importancia de la belleza, de la sublimación del cuerpo, de la relación especial entre la musa y el creador, de los estímulos inefables y a la vez corporales –la piel del deseo, la piel sensible- que despiertan la conciencia y un corazón adormilado.

Pongo aquí algunos retratos de Dina Vierny, casi todos de Pierre Jamet.

 

PABLO GUERRERO POR E. CIDONCHA

PABLO GUERRERO POR E. CIDONCHA

ENRIQUE CIDONCHA RETRATA A PABLO GUERRERO

Enrique Cidoncha, fotógrafo extremeño afincado en Madrid y colaborador de muchos medios, entre ellos Heraldo, captó así a Pablo Guerrero, de extremeño a extremeño. Pablo Guerrero forma parte de la banda musical de nuestras vidas, de los talluditos ya. Empecé a oírlo en Galicia entre los catorce y dieciocho años, y luego seguí oyéndolo en Zaragoza, a partir de 1978. En los días de lluvia cantaba muchas de sus canciones como ‘A cántaros’, ‘Pepe Rodríguez, el de la Barba en Flor’, ‘Hoy que te amo’ o ‘Buscándonos’ (“Qué de temblor de peces hay en tus ojos cuando penetro en ti, buscándote, buscándote, granizada de luz en mi noche de agosto”, dice algo así), que era una de mis canciones predilectas. La acabo de poner en el spotify.

Lo conocí con José Antonio Labordeta y le hice una entrevista larga de dos páginas para ‘El día de Aragón’ en 1988 en el hotel Zaragoza Royal. Pensé entonces que no había conocido jamás a alguien tan frágil, tan azotado por los vaivenes de la vida, por las heridas del tiempo y de la lluvia. Volví a reencontrármelo en el verano de 2010 en Veruela: participó en el homenaje a José Antonio Labordeta. Lo llamé al móvil, convaleciente en su casa, y los puse en contacto. Fue un momento especial: se le iluminó todo. Los ojos, el alma, la memoria, el corazón del canto. Se le llenaron los ojos de lágrimas. Y luego, con un hilillo de voz, Pablo cantó para no morirse y para sobrevivirse. Cantó para Labordeta con una hondura estremecedora.

ENRIC GONZÁLEZ Y 'EL PAÍS'

 

 

En mi casa somos fans de Enric González. Lo admira mi hijo mayor, Daniel; lo lee Jorge, que es un fan de su libro ’Historias del Calcio’ y yo siempre lo he visto como una gran referencia. El pasado miércoles, gracias a esas fiestas de mezcla y de amistad de Luis Alegre, lo conocí en Casa Emilio. Leo este artículo en Jot Down y me pasa como a muchos otros: me conmueve. Enric es un hombre lúcido, una referencia. Solo he escrito una vez en ’El País’ (gracias a un regalo de un amigo maravilloso: otro periodista al que adoro), pero ha sido y sigue siendo -con los míos: ’El Día de Aragón’, ’El Periódico de Aragón’, ’Heraldo’, en los que he trabajado con mayor intensidad- el periódico de mi vida. Más que otros que amo muchísimo como ’La Vanguardia’, ’ABC’ (donde trabajé dos años inolvidables gracias a la generosidad de Marisa Blanco) y ’La voz de Galicia’, el periódico en el que soñé escribir a lo largo de veinte años.

 

http://www.jotdown.es/2012/10/enric-gonzalez-con-todos-mis-respetos/

 

Aquí este este texto conmovedor, solidario, de un tipo admirable. De un periodista de periodistas, de un compañero.

 

CON TODOS MIS RESPETOS

 

Enric GONZÁLEZ

 

El nacimiento de mi hija fue complicado. Clara y Lola, su madre, tuvieron que permanecer un cierto tiempo en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Dexeus. Resultó que la Seguridad Social sólo cubría el parto y el resto me correspondía a mí. La factura ascendió a 12 millones de pesetas, lo que entonces costaba un piso. Me era imposible pagar. El diario El País, que entonces dirigía Juan Luis Cebrián, se hizo cargo del asunto. El mismo diario, con el mismo director, me pagó cursos en Esade y me procuró una beca en Estados Unidos.

No quiero olvidar esas cosas.

Incluso teniéndolas presentes, ahora comparto la opinión universal sobre Cebrián. A mí también me causa horror y una cierta repulsión. Pero prefiero pensar que está enfermo y que la cura a su enfermedad no puede pagarse con dinero. No debe ser, como pensé hace unos años, un simple caso de ludopatía bursátil. Si fuera así, habría recuperado ya la lucidez. Dudo que lo suyo tenga remedio. Es una lástima.

Después de 27 años en El País, creo que debo irme. La decisión de despedir a un tercio de la redacción me permite acogerme, sin negociaciones particulares, a la indemnización que se establezca para el colectivo. El País ha hecho por mí mucho más que yo por él y hasta no hace mucho confiaba en que pese a la crisis, la general y la del sector, lograría superar sus disfunciones. Ya no confío. Conviene, sin embargo, subrayar algo: en 1976 trabajaba en la Hoja del Lunes de Barcelona y cuando llegó a mis manos el primer ejemplar de El País pronuncié una frase lapidaria: “Esto no dura seis meses”. Como se ve, carezco de dotes proféticas.

Desconozco quién figura conmigo en la lista de los que se van. Solo sé que son compañeros y amigos. Igual que casi todos los que se quedan. Por eso quiero suponer que me equivoco de nuevo y que El País, que seguirá contando tras los despidos con bastantes de los mejores periodistas de España (e, inevitablemente, con unos cuantos personajes lamentables), aún valdrá la pena.

He escrito estas líneas con vergüenza. Que yo deje un empleo carece de interés. Que más de diez docenas de periodistas sean despedidos de un periódico que baña en oro a sus directivos y derrocha el dinero en estupideces es bastante grave. Que en España haya millones de personas sin trabajo y con muchísimas dificultades para llevar una vida digna, mientras algunos se enriquecen a costa de la miseria ajena, es una tragedia.

Perdonen el desahogo. No volverá a ocurrir.

UN TRABAJO DE SUSANA VACAS Y LOS ESTUDIANTES DE INGENIERÍA

SUSANA VACAS & CÍA EN PORTADORES

Y EN EL EDIFICIO BETANCOURT

 

Susana Vacas + Estudiantes de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura (Marta Agusti, Dani Izaguerri, Adrián Guillén). Exposición en el edificio Betencourt y en los escaparates de Los Portadores de Sueños.

 

[Nota de Susana Vacas y su equipo] Esta intervención nace en 2011 como resultado de una colabo­ración entre la artista Susana Vacas y el trabajo de varios estudiantes de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura (EINA) de la Universidad de Zaragoza. La mezcla de conocimientos, de diferentes visiones y de distintas especialidades ha conseguido que las siluetas de Susana Vacas evolucionen y se unan al mundo de la electrónica, del diseño y de la in­teracción, para formar parte del llamado “arte electrónico” o “arte interactivo”.

La historia de las siluetas de Susana comienza en 2002. Es­tas intervenciones han venido formando parte durante toda esta década de diferentes edificios y espacios públicos re­partidos por toda la ciudad de Zaragoza. Nacen durante el II Festival de Arte Contemporáneo Artic, en este caso siluetas blancas nacaradas que tienen una visión privilegiada desde las ventanas del primer piso del Paraninfo. Al año siguiente otras once siluetas llamadas Vivos aparecen en uno de los pasillos de la EUITIZ, formando parte de La sombra del sol, la luz de la luna de Dies Irae. Las intervenciones conti­núan su andadura en 2005 con su participación en Paseos por el Arte en el sector de Los Sitios. Hasta 2009 no continúan estas intervenciones, y lo hacen en la bocatería Entalto, esta vez en dos siluetas en rojo anaranjado. Posteriormente y en la presentación de su libro Cuadro Natural, tres silue­tas acompañaron a la artista en la librería Los portadores de sueños. Después lo harán en el escaparate de la tienda Esenzia y en la peluquería de caballeros Domingo. Acabará el año 2009 en la cafetería Babel y empezará 2010 en el res­taurante El festín de Babel. Para el Teatro de la Estación, dentro del Festival Contemporánea de Artes Escénicas, para La Prendería y de nuevo en la librería Los portadores de sueños, con una espalda femenina que a su vez también crea en el estudio de diseño Versus.

En 2011, Susana Vacas retoma su trabajo en la Universidad de Zaragoza, esta vez en el marco de un proyecto de innova­ción docente en la EINA, en el que estudiantes de ingeniería de diversas especialidades realizan proyectos cooperativos como parte de su formación. Su trabajo ha consistido en la intervención sobre las siluetas existentes en el Edificio Betancourt, fruto de la colaboración entre la artista, la estudiante de Ingeniería Técnica en Diseño Industrial Marta Agusti con su proyecto de fin de carrera y los estudiantes Dani Izaguirre y Adrián Guillén con un trabajo de asignatura de Ingeniería Técnica Industrial Electrónica.

Durante nueve años estas siluetas habían convivido con mi­les de estudiantes y cientos de profesores, siendo testigos de nuevos proyectos, de nuevas ideas, de nuevas técnicas y es ahora cuando se mezclan con todo lo que conviven para aportar una visión nueva de ellas, una evolución hacia el arte electrónico con el uso de la tecnología: “Aparecen las siluetas y se iluminan los contornos”.

  

Todos podemos compartir esta visión y este juego como pri­micia en el edificio Betancourt de la Escuela, en el pasillo adyacente al comedor superior y la podremos disfrutar des­pués también en los escaparates de la librería Los Portado­res de Sueños, en la calle Blancas.

 

*La foto de Susana Vacas, de un proyecto anterior, es de Vicente Almazán.

NACE EL SELLO SINPRETENSIONES

NACE EL SELLO SINPRETENSIONES

Tres ilustradores para Nesquens

 

[Alberto Gamón, Ana Lóbez y Elisa Arguilé ilustran tres álbumes del escritor en una nueva editorial infantil: sinPretensiones]

 

Un equipo de gente ha creado una editorial, dedicada al álbum. Y a la literatura infantil, ilustrada, por extensión. Son, entre otros, la bibliotecaria Chus Juste, el escritor Daniel Nesquens, los ilustradores Alberto Gamón, Elisa Arguilé y Ana Lóbez, la librera Julia Millán de Antígona, etc. La editorial arranca con tres títulos, que han ido apareciendo desde principios de verano hasta ahora: ‘Un perro’, ilustrado por Alberto Gamón; ‘Un agujero’, ilustrado por Ana Lóbez, y ‘El sombrero volador’, con dibujos de Elisa Arguilé, galardonada por el Premio Nacional de Ilustración. Todos los textos son de Daniel Nesquens, un escritor –y también delineante: es decir alguien que traza líneas, concibe espacios, levanta alzados, alguien que hace castillos...- que se ha ido consolidando en España, pero que también conoce traducciones a varias lenguas europeas.

¿Cuáles son los talentos de Daniel Nesquens? He aquí algunos: ha asimilado muy bien el mundo de Gianni Rodari e incluso el de Dino Buzzati, cierto humor español en la línea de Tono, Fernández Flórez, Casona o Jardiel Poncela; con el paso del tiempo ha encontrado una forma especial de narrar que mezcla el hálito poético, la sutileza, con la extravagancia en lo cotidiano, el sentido del humor y la presencia de la paradoja y el absurdo. Cada vez es más minimalista: sugiere lo máximo con lo mínimo.

En los tres cuentos están presentes algunas de estas características: ‘Un perro’ es un homenaje a Francia, especialmente a París, del escritor y también del ilustrador Gamón a través de la lluvia y un perro, con una iconografía que conocemos bien: París, Mr. Hulot, Amelie, Simenon, Tintín, Marguerite Duras, etc. El niño no necesita saberlo todo: Alberto Gamón, con sus curiosos dibujos de tono azul-verdoso, domina muy bien el espacio, la sugerencia y la evocación. Su estética es una reinvención personal del cubismo y el constructivismo por la vía de la armonía y una plasticidad más amable.

‘Un agujero’ cuenta cómo se abre un boquete en una avenida. Y se empiezan a quedar allí como prisioneros algunos seres. Entre ellos, un padre y un niño. Ana Lóbez, que ya había colaborado antes con Daniel Nesquens, logra admirables dibujos: de la ciudad, una ciudad que parece un bosque rojo y negro, de los animales, de los personajes, y traza atractivos fondos en un tono rojizo o del color del papel. Ana Lóbez, que hasta ahora parecía moverse muy bien en el uso del amarillo y del negro, da aquí un gran paso: logra un álbum especial, turbador en algunos rostros, que acaso se mimetice en algunas páginas y trazos con la propia Elisa Arguilé; logra uno de esos cuentos que apetece ver y fijarse en todos sus detalles.

‘El sombrero volador’ es otra historia con encanto y con sorpresa. Hace algunos años Nesquens y Arguilé lo habían publicado en otra colección. Elisa Arguilé, que se reinventa en cada uno de sus libros, ha hecho algunos cambios: mantiene la fuerza de las ciudades, la leve deformación de los seres humanos, esos personajes secundarios, que parecía que andaban por ahí como a la deriva... Y ha hecho un libro realmente bonito, muy personal, lleno de matices. Y de ironía. No podía ser tratándose de una ilustradora libre, divertida y muy minuciosa. Es tan consecuente consigo misma que solo parece esforzarse para agradarse a sí misma antes que a nadie. Es así de exigente e inconformista.