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Antón Castro

HA FALLECIDO CARLOS 'LOBO' DIARTE

HA FALLECIDO CARLOS 'LOBO' DIARTE

[Acabo de enterarme de la muerte de Carlos ‘Lobo’ Diarte a consecuencia de un cáncer. Hace muy pocos días, uno de mis periodistas más admirados de deportes, Cayetano Ros, publicaba esta entrevista con él. Carlos Diarte se hizo famoso en El Real Zaragoza, en el equipo que formaba con Nieves o Irazusta; Rico, González, Royo o Blanco; Planas, Violeta; Rubial, García Castany, Diarte, Arrúa y Soto (o Juanjo o Simarro). Luego pasó al Valencia y también jugó en el Betis, entre otros equipos. Era un formidable jugador de área. Como digo, la entrevista pertenece a Cayetano Ros y a las páginas de ‘El País’, que celebra mañana sus primeros 35 años. ]

Diarte, retratado por Tania Castro para ’El País’.

Por Cayetano ROS. El país

Poderoso delantero de la Liga en los años setenta -jugó en el Zaragoza, el Valencia, el Salamanca y el Betis-, Carlos Lobo Diarte (Asunción, Paraguay, 1954) se refugia ahora en la escritura mientras trata de combatir un cáncer.

Pregunta. ¿Qué tipo de poesía le sale ahora?

Respuesta. Más melancólica. Tengo más tiempo para pensar. Es una pasión que estoy desarrollando.

P. ¿Se ha vuelto introvertido?

R. Sí, soy muy introvertido. Si no me riegas, no me sacas de la raíz. La soledad puede ser tan buena como perversa. Al final, aunque tu familia te acompañe, estás solo. Lo sensible te exprime. Cuanto más solitario, más esparces tus sentimientos.

P. ¿Qué expresa?

R. Lo más bonito es escribir a la belleza, que está en todas partes. Tengo 187 obras registradas en la propiedad intelectual de Valencia: poemas cortos y narraciones. Me gusta mucho la Generación del 27: Cernuda, Aleixandre... Leo a Ángel González, Josefina Pla y los microrrelatos de Augusto Roa Bastos. La inspiración te silba. Cada día escucho mejor.

P. ¿El fútbol tuvo mala fama?

R. Es un lápiz corto intelectual, pero siempre hubo jugadores preparados como Valdano, Pirri... Deberían coger esa estela porque ayuda mucho. Los clubes de Europa exigen formación.

P. ¿Pudo estudiar?

R. Para estudiar uno siempre encuentra tiempo. Terminé el Bachillerato. Fui uno de los mejores estudiantes. Mi madre era severa en eso y se lo agradezco. Una hermana es matemática, otra psicóloga, otro...

P. ¿Cuántos hermanos tiene?

R. Soy el menor de ocho. Mis padres se separaron cuando yo tenía dos años. Nos crió mi madre. La vida era muy dura. Todos trabajábamos en cualquier cosa: albañiles, panaderos... Paraguay venía de la guerra de la Triple Alianza, contra Brasil, Argentina y Uruguay, y de otra contra Bolivia. De un millón de habitantes nos quedamos en 300.000. El 70% eran mujeres: las residentas.

P. ¿Por qué le llaman Lobo?

R. Por la zancada rápida y larga. Me lo puso Mario Ribarola, del Olimpia. "Este parece un lobo", dijo. A los 16 años debuté en el Olimpia, el club más laureado de Paraguay, cuatro veces campeón de América. Fue una pequeña hazaña porque yo era un crío. Tenía velocidad, regate, iba bien por arriba... A los 17 años jugué con Paraguay en Maracaná contra el Brasil de Pelé, Jairzinho, Gerson, Tostao, Rivelino... Conservo la camiseta. Siempre llevé el 9. Me gusta el fútbol en bloque y vertical, como ese Brasil del 70 o el del 82.

P. ¿Cómo era el fútbol de los setenta en España?

R. Había jugadores muy agresivos; en el Granada, Fernández, Aguirre Suárez y Montero Castillo. Fernández me decía: "Tranquilo, paisano, no te haremos daño", pero no me fiaba. Yo a los 11 años ya jugaba con mayores y allí te daban bofetones y patadas. El fútbol paraguayo y el uruguayo son los más duros. Solo me lesioné una vez aquí, en España, y dos en Paraguay. En mi mejor momento en el Valencia, Jaén, del Sevilla, me rompió los ligamentos de una rodilla con una plancha. Llevaba 11 goles en siete partidos. Tarzán Migueli también imponía mucho.

Gol de Diarte al Sevilla con el Real Zaragoza.

 

P. ¿Cómo llegó al Zaragoza?

R. Avelino Chaves me vio jugar en la selección y me eligió como sucesor de Felipe Santiago Campos; anteriormente vino Arrúa. También estaban Soto y Ocampo. Nos llamaban los Zaraguayos. El 9 de enero de 1974 llegué a Zaragoza, que pagó siete millones de pesetas. Sufrí el frío del Moncayo y la dureza de los entrenamientos. Pero pude salir adelante. Cobraba 35.000 pesetas al mes y una ficha de 750.000, que ya era dinero. Luis Cid Carriega, el entrenador, me ayudó mucho.

P. ¿Fue muy juerguista?

R. Mi norma era salir el lunes y descansar el resto: así tuve 18 años a gran nivel. Hay tres factores que debe dosificar un futbolista: salida, sueño y sexo. Tenía muchas fans, pero si te das a los placeres... Me casé pronto, me separé, me volví a casar y tengo cuatro hijos de los que estoy orgulloso.

P. ¿Probó las drogas?

R. Jamás. Un entrenador nos ofrecía pastillas, pero nunca acepté ni un agua antes del partido. Mi debilidad fue una buena comida y un buen vino con unos amigos. Una buena carne, aunque para mí sea ahora prohibitivo.

P. ¿Qué pintaba en la Nochevieja de 1976 en TVE?

R. Me gusta cantar y componer. Valerio Lazarov y Augusto Algueró nos invitaron a Becerra, en paz descanse, y a mí a cantar. Aprendí solo a tocar la guitarra.

P. En el Valencia formó una delantera fabulosa.

R. Nos faltó un director, un Claramunt. En casa ganábamos 5 a 0. Fuera, bajábamos porque el localismo imponía. Rep, Kempes y yo, Valdez de reserva. Rep desbordaba con regate largo; Kempes era potencia de tiro y conducción; yo podía jugar en el área, si el rival se cerraba, o a la contra. Me fui al Salamanca y coincidí con Juanito, Corominas, D’Alessandro y fuimos séptimos. Después, dos años en el Betis con Biosca, Cardeñosa, Morán... Jugamos la UEFA y la gente disfrutó.

P. ¿Su mejor gol?

R. Uno con el Betis al Athletic: arranqué en el medio del campo, le tiré un sombrero a un jugador, avancé en zig zag, llegué al central Goiko y la metí por la escuadra. Y el otro, de cabeza, desde fuera del área, con el Olimpia al River. Ya no hay cabeceadores. El último maestro fue Ayala. Antes estaban Santillana, Zamorano... Yo llegué a saltar dos metros. El cabeceo se ha perdido, se juega a ras de suelo.

P. ¿Su etapa de entrenador?

R. Entrenaba a la selección de Guinea cuando me llegó este mal: dolores en la espalda, se me hinchó un ojo. Me detectaron un tumor ilíaco y en la vértebra. Lo más duro son las sesiones de quimioterapia y el después. Cuando mejor estás, te golpea. Es duro luchar contra esta enfermedad.  

P. ¿Ve mucho fútbol?

R. Sí, lo tengo pegado a los talones y de ahí me sube al corazón. Tengo debilidad por Iniesta.

P. Si ve un balón rodando...

R. Voy a entrenar con mis hijos, de 19 y 21 años, a las canchitas de al lado de casa.

 

RUBÉN LORENZO, VALERIA LUISELLI, ARGULLOL, EUGENIA ENGUITA, EN BORRADORES HOY

El pianista Rubén Lorenzo, el escritor Rafael Argullol y la narradora Valeria Luiselli acuden esta semana al plató de Borradores. Rubén Lorenzo presentará a dos jovencísimos pianistas, alumnos suyos, José María Inglés, que tocará una danza de Alberto Ginastera, y a Yasmina Qio, que interpreta ‘Lo que vio el viento del oeste’ de Debussy. Lorenzo, además, analiza la programación del Festival del Foro Romano, que se celebra entre junio y agosto en Zaragoza.

Rafael Argullol, premio Cálamo 2011 por su voluminoso libro ‘Visión desde el fondo del mar’ (Acantilado), repasa las claves de este proyecto que es un libro de libros: contiene 19 partes, o libros, en las que reflexiona sobre el viaje, el amor, los diarios, la historia, la filosofía, la religión. Se trata de un volumen que es casi una enciclopedia de los grandes temas del mundo, contados con una prosa narrativa y a la vez poética. Valeria Luiselli es una joven escritora mexicana que ha tenido una gran resonancia con su primer libro: ‘Papeles falsos’ (Sexto Piso), donde mezcla el ensayo y la narración; ahora publica ‘Los ingrávidos’ (Sexto Piso), que presenta en el programa. ‘Los ingrávidos’ es una novela donde una mujer, que fue editora y que ahora escribe, recuerda la figura perturbadora de un poeta a la vez que percibe como se desmorona su matrimonio con un guionista de cine.

Borradores ofrecerá un amplio reportaje sobre la pasada Feria del Libro de Zaragoza: escritores, libreros, distribuidores, paseantes y lectores, etc., analizan el eco del mundo del libro en Zaragoza y también en Huesca en esa fiesta en la calle que duró diez días con firmas, presentaciones, recitales, conciertos... La soprano zaragozana Eugenia Enguita ofrecía hace muy pocas semanas un recital de arias de ópera y de lied en compañía del pianista Jorge Robaina: ambos analizan sus trayectorias, y Robaina, intérprete y maestro, ensalza los agudos y el talento de la cantante.

Borradores se completa con una entrevista-reportaje con Ana Bendicho, que explica las claves de una exposición muy original: ‘La naturaleza del diseño’, que se exhibe estos días en la Casa de los Morlanes, y define la convivencia entre el diseño y el paisaje en la historia más reciente, a través de mesas, sillas, jaulas, cortinas, y la variedad de los materiales.

*En las fotos, Eugenia Enguita, Valeria Luiselli y Rafael Argullol.

GARCÍA MARTÍN: 'LECTURAS Y LUGARES'

GARCÍA MARTÍN: 'LECTURAS Y LUGARES'

 

José Antonio López, del sello Vagamundos, tan cuidado, tan sutil en su intensa brevedad, tan variado, me envía un fragmento de uno de sus últimos títulos: ‘Lecturas y lugares’ de José Luis García Martín, a quien conocí en Oviedo y volví a ver en Albarracín.

  

 

 

Lecturas y lugares

Vagamundos

Textos y fotografías de José Luis García Martín

 

Para José Luis García Martín, darse una vuelta por el ancho mundo o pasearse sin prisa entre los estantes de una biblioteca no resultan actividades muy diferentes. Los libros son ventanas de papel que nos permiten asomarnos a la gozosa variedad del universo y las ciudades volúmenes ilustrados de una inagotable biblioteca hecha de calles, piedras y nostalgia.

Nápoles, Lisboa, Ginebra, Roma, Nueva York o Venecia se hermanan así con Leopardi, Pessoa, Borges, Byron o Nietzsche. Un rincón revisitado o unas líneas recordadas le sirven al autor para contarnos una historia, recrear una emoción. Las imágenes, que pretenden ser algo más que un prescindible adorno, sirven de punto de partida al viaje de la memoria.

 

José Luis García Martín es poeta, crítico literario, profesor de la Universidad de Oviedo y director de Clarín. Revista de nueva literatura.

Su poesía ha sido antologada recientemente en el volumen La aventura (Renacimiento). Versiones y recreaciones de diversos poetas se reúnen en La biblioteca de Alejandría (1990) y Jardines de bolsillo (2006).

Es autor de numerosos volúmenes en los que entremezcla ficción, autobiografía y literatura viajera. Destacan entre ellos Media vida (2001), Café Arcadia (2003), Sueño, fantasmagoría (2005), el homenaje a la ciudad de Venecia titulado Arco del Paraíso y un primer tomo de sus memorias eróticas, Alrededores del Paraíso (2008).

 

FRAGMENTO DE ‘LECTURAS Y LUGARES’

 

Por José Luis GARCÍA MARTÍN

 

Chemin Frederic Nietzsche

Hasta el derrumbe final en Turín, Nietzsche recorrió muchos caminos de la vieja Europa. Los veranos los pasaba en Sils-Maria; el resto del año buscaba un clima propicio por las costas de Italia o el sur de Francia. En Venecia (Sombra de Venecia pensaba titular el libro que finalmente se llamó Aurora) escuchó una música que le conmovió hasta las lágrimas mientras contemplaba las aguas del Gran Canal desde el puente de Rialto.

Pero el lugar donde yo le he sentido más cerca ha sido en Èze, una villa medieval de la costa Azul que se encaramó sobre una alta roca para huir de los piratas. Al camino que desciende hasta la playa le han dado precisamente su nombre. Lo recorrió muchas veces mientras recitaba los párrafos finales de Zaratustra, que allí le iba dictando una secreta voz.

Hoy Èze, con sus restaurantes y sus tiendas de anticuario, ha perdido parte de su misterio. En la parte que da al mar, colgado sobre el abismo, hay un hotel con nombre de cuento de hadas, el Castillo de la Cabra de Oro. Se asoma uno a la terraza y ve, a la izquierda, la prodigiosa bahía de Villefrance y, más a lo lejos, Niza y Saint-Tropez; al otro lado, de noche, brillan las luces de Montecarlo. Hay que subir a pie hasta el castillo; no hay otra manera; unos mulos acarrean el equipaje.

El Castillo de la Cabra de Oro es un buen lugar para leer a Nietzsche, si uno puede permitirse pagar el precio de sus habitaciones, que cuestan lo que valen. En el pueblo hay un jardín exótico y el castillo tiene un empinado parque, no menos exótico, con su gigantesco tablero de ajedrez y su zoológico de mármol. Pero el mejor paseo es el que lleva hasta la playa, por la boscosa ladera, y luego, tras dejarse acariciar por el sol y el cabrilleante oleaje, iniciar el ascenso. Era entonces cuando Nietzsche escuchaba la exaltada voz que le iba dictando su libro, toda su filosofía lírica se escribió mientras caminaba. “Una hora escalando un monte –nos dice en El viajero y su sombra—convierten a un ruin y a un santo en dos criaturas muy similares. El cansancio es el camino más corto hacia la igualdad y la fraternidad, y durante el sueño termina añadiéndose a ambas la libertad”.

Franz Overbeck, el amigo que fue a recoger a Nietzsche al albergo de Turín cuando éste enloqueció, dijo que el más extraordinario de sus talentos era el don del análisis psicológico, pero que, ejercido sobre todo contra sí mismo, “se convirtió para él en un peligro mortal y le dejó exánime mucho antes de morir”.

La villa de Èze se encaramó a una alta roca para escapar a los saqueos; Nietzsche se alejó del mundo para verlo mejor, para poder amarlo.

Asciendo fatigosamente el camino pedregoso que lleva desde la playa hasta el castillo y lo siento respirar a mi lado, susurrarme su secreto: “Un corazón alegre es la mayor sabiduría”.

 

*La foto inicial es del propio José Luis García Martín.

 

 

MIGUEL MENA HABLA DE 'ALERTA BÉCQUER'

LITERATURA. MIGUEL MENA, Escritor y locutor, Madrid, 1959 / El autor de ‘Piedad’ o ‘Bendita calamidad’ regresa al Moncayo en una novela de aventuras y carretera: ‘Alerta Bécquer’ (Alba), que presentaba en el Teatro Romano

 

 

 

“Espero que Bécquer me perdone

haberle hecho perder la cabeza”

 

 

“Bécquer es eterno: es el escritor español

más leído después de Cervantes”

 

 

 

¿Qué le ha llevado de vuelta al Moncayo? Hace 17 años publicaba ‘Bendita calamidad’.

Está claro que el Moncayo ejerce una poderosa influencia sobre mí. Siempre acabo volviendo a él. La diferencia está en que en ‘Bendita calamidad’ era el protagonista absoluto, siempre presente, como el gran observador, y en ‘Alerta Bécquer’ solo es un paisaje más de los muchos que recorre la novela, y ni siquiera el más importante.

 

¿Por qué Gustavo Adolfo Bécquer?

Bécquer está ahí desde siempre, desde un ejemplar desgastado de ‘Rimas y leyendas’ que había en mi casa cuando era niño a los últimos años en que he vuelto sobre él, en especial sobre las cartas ‘Desde mi celda’ que son las auténticas inspiradoras de la novela, en particular la Carta III, en la que Bécquer visita el cementerio de Trasmoz. Bécquer es el escritor español más leído después de Cervantes. Es eterno. Espero que me perdone por haberle hecho perder la cabeza.

 

Retorna a la novela juvenil…

 

No es una novela específicamente juvenil, la entiendo más bien como una novela de aventuras y humor para todas las edades, aunque protagonizada por jóvenes y desde luego con muchos guiños geográficos y literarios que pueden hacerla útil como lectura para estudiantes.

 

Siendo Bécquer, parecía lógico que la trama tuviese que ver con el amor, ¿no?

Eduardo, un joven estudiante de Educación Física, se enamora locamente de Dafne, estudiante de Bellas Artes de tendencias góticas, apasionada y romántica. Cuando le oye decir que Bécquer pidió que le enterraran en un sitio como el cementerio de Trasmoz, y jamás en una cripta como la que ocupa, decide hacer un acto heroico por su chica: robará los restos de Bécquer y los trasladará desde Sevilla a Trasmoz. El problema surge cuando extravía el cráneo del poeta y se ve obligado a perseguirlo por media España con la ayuda de su mejor amigo, Óscar.

 

¿Cómo surgió la idea de la ‘road movie’?

De forma natural: los protagonistas tienen que llevar a Bécquer desde Sevilla al Moncayo, así que eso propiciaba recorrer unos cuantos sitios de la España interior, en particular unos cuantos a los que quería rendir homenaje por diferentes circunstancias: Tomelloso, Cuenca, Teruel o Calamocha

 

¿Pensó en algún momento en la cabeza desaparecida de Goya o fue casual?

Creo que fue casual, pero ya empiezo a dudarlo. También debía de flotar en algún lugar de mi  memoria el robo del cráneo del Papa Luna.

 

Háblenos de los personajes principales, del enamorado Eduardo y de su amigo Oscar: son como dos delincuentes un poco chapuceros, y a la vez son como Don Quijote y Sancho…

Ni siquiera son delincuentes. Eduardo piensa que realiza un acto de justicia poética, y sobre todo un acto por el que su novia le querrá aún más, y Óscar piensa que está trastornado, pero es su amigo y no está dispuesto a abandonarlo a su suerte. Sin duda tienen algo de Quijote y Sancho, el loco de amor y el hombre con los pies en suelo, con la diferencia de que ambos están en un plano de igualdad y que el vínculo entre ellos es esa amistad de colegas hasta la muerte que se tiene en torno a los veinte años. 

 

El libro está lleno de homenajes: las fiestas españolas, algunos chistes, las sectas de becquerianos de Sevilla, el guardia municipal y detective Plinio y Tomelloso, Dinópolis…

Hay referencias a Cervantes, García Pavón o Shakespeare, pero también a Christo Javachef o el jamón de Teruel. He recreado fiestas que ya existen, como las Bodas de Isabel, pero también me he inventado otras como un Festival Abstracto en Cuenca. Aparecen monumentos preciosos, como Veruela, y otros chocantes, como el monumento al Ajo en Las Pedroñeras. Yo hice el mismo recorrido que los protagonistas y podría haber incluido cien referencias más de lugares con interés o personajes dignos de recordar. Tuve que contenerme para no abusar.

 

¿Qué función le otorga al programa de Leo Rivas, que es un trasunto de Iker Jiménez? ¿Es una crítica a la televisión?

Como no soy trasnochador, no he visto jamás el programa de Iker Jiménez. Yo me quedé en los programas Jiménez del Oso y otros de mi juventud. No es una parodia de un personaje concreto, es una recreación de un tipo de programas de misterio que han existido y existirán siempre. Me hace gracia la facilidad con que montan las conjeturas más escalofriantes a partir de pequeños detalles. Sin duda no les falta imaginación. Ahí está el ejemplo de las psicofonías: ponen un micrófono en un lugar donde han pasado cosas durante mil años y la grabación recoge justo el momento en el que alguien es asesinado. Eso es puntería, porque lo normal habría sido grabar cualquier nimiedad cotidiana, como alguien lavándose los dientes o haciendo gárgaras.

 

¿Ha querido escribir una novela con atmósfera de sainete, de comedia neorromántica y con muchos equívocos?

Sí, una comedia de este tipo requiere un cierto grado de enredo, de persecuciones, de personajes que se mueven siempre dentro de lo improbable, pero nunca de lo imposible. Aquí nadie vuela ni se reencarna. Todo es perfectamente realizable, aunque resulte extravagante y grotesco.

 

Hacía tiempo que no practicaba este género. ¿Cómo se ha sentido?

Me he sentido muy cómodo y me he divertido de principio a fin. Disfruto mucho escribiendo este tipo de historias, como disfruto en la radio con las bromas y los juegos de palabras.

 

*Las dos fotos son de Vicente Almazán. Este entrevista, en su mayor parte, apareció ayer en Heraldo de Aragón.

 

CARMELO PUEYO: PASIÓN POR LA DANZA

CARMELO PUEYO: PASIÓN POR LA DANZA

 

 

“Esperamos la vuelta del Ballet de Zaragoza”

 

[Carmelo Pueyo publica el libro ‘Música en danza’ (Prames), un manual novedoso que incorpora la historia del ballet, sus protagonistas, partituras, pasos y unos espectaculares dibujos de Álvaro Ortiz. El autor dice que la desaparición de la compañía zaragozana fue “un desastre”]


¿Qué es, qué quiere ser ‘Música en danza’ (Prames)?

Una aportación al conocimiento del mundo conjunto de la música y de la danza desde una perspectiva personal. Los necesarios aspectos teórico-prácticos, en principio más áridos, son solo el medio para encontrar la esencia de las artes, que, para mí, son la expresión, la emoción, la sensibilidad, lo bello, lo ético... Por esto he querido elaborar el libro de forma amena que pueda llegar a un amplio sector de personas.

¿Qué contenidos había pensado que tuviera el libro?

En un principio, los más directamente relacionados con la aplicación musical a la danza, aquellos que afectan a la medida del tiempo y a la correcta armonización métrica entre ambas disciplinas, imprescindibles para los profesionales de la danza, alumnos y músicos. Posteriormente vi necesario incluir aspectos del ámbito histórico y cultural.

Ya que dice esto, ¿cuál es la frase, la cita o el aforismo que le parece que mejor define la danza?

Seguramente utilizaría una expresión dirigida originalmente a la música, para hacer hincapié en su origen y naturaleza común, como la que cita Boecio: “La música está ligada a nosotros de forma tan natural que no podemos liberarnos de ella, aunque lo deseemos”. O aquella de Jean Paul Sartre: “La misma música se disolverá en el movimiento; el cuerpo se convertirá en palabra, canto y música, como si Kochno y Lichine nos hubieran querido llevar gradualmente hacia ese silencio preñado de música”.

 
¿Cuál sería el gran personaje de la ópera, con qué obra se quedaría, quién es su  bailarín preferido, a quién no conocemos mucho y deberíamos conocer?

Nombraría a Monteverdi, como personaje histórico de enorme trascendencia en el devenir de la música y de la ópera en particular. Si tuviera que elegir una obra buscaría entre la producción de Bach, de algún impresionista o expresionista; quizás algún sencillo madrigal o una canción de Leonard Cohen. Entre los bailarines, por sus intensas vivencias y contexto histórico, a Nijinsky. Dentro del mundo de la danza, Diaghilev me parece un personaje muy interesante.


¿Cuál es la relación de la danza con las demás artes?

En lo esencial, es una forma de expresión artística más, quizás con menor bagaje bibliográfico y especulativo que otras artes, particularmente en su modalidad de Ballet. Las producciones coreográficas en el contexto del París de Luis XIV o del patrocinio  de Diaghilev me parecen modelos a seguir en cuanto a la interdisciplinariedad.


 ¿De dónde le viene el amor por la danza?

Sin duda de las personas maravillosas que he conocido personalmente en este campo, de aquellos a los que encuentro en mi misma sintonía: Antonio Almenara, Blanca Álvarez, Elia Lozano, Silvia Auré, Sergio Simón, Amador Castilla, Cristina Miñana…, gente de aquí, cercana y sensible, con los que he sentido el vértigo de la creación, que para mí está ligada al amplio concepto de “humanismo”. Cuando un músico conoce el placer de crear, y además lo experimenta en comunión con otros que danzan, las sensaciones se multiplican.

Háblenos un poco de los dibujantes: Álvaro Ortiz, Ramón Taulé…

Taulé, compañero en el Conservatorio de Danza con aficiones pictóricas, me pareció la persona idónea para acometer los dibujos de danza académica de los musicoreogramas, en los que la precisión de las líneas y posiciones de las bailarinas dibujadas era imprescindible. Álvaro Ortiz fue una recomendación de mi amigo Jesús Pescador, actor y director de teatro, al que pedí consejo. Envié a Ortiz mis veintiún referentes zaragozanos, con las imágenes que había concebido para ilustrar el libro; en poco tiempo me mandó sus creaciones. Son una maravilla y un ejercicio de talento y generosidad por su parte.

¿Cuál ha sido la colaboración del diseñador Víctor Montalbán?

Se involucró de manera a veces heroica, ya que el proceso de elaboración de los contenidos trastocó sus bocetos de diseño previos. Al igual que Álvaro, dio forma a mi idea de manual clásico. Un tratado de Noverre, cuya tapa vi en internet, fue el detonante de lo que quería.

 ¿Qué ha sido lo más laborioso, lo más conmovedor de esta publicación? ¿El trabajo en equipo, la paciencia, que se haya gestado en las aulas?

Dos aspectos, seguramente, me han tocado de manera más profunda. Por un lado todo el proceso de elaboración del libro, en sus aspectos de documentación, de redacción, de selección, tanto de contenidos como de profesionales y colaboradores, de edición, de gestión humana. Realmente ha sido una Universidad. Y por otro lado, humanamente, ha sido una de las más interesantes experiencias de mi vida. Frente a la desidia que he encontrado en muchos sitios, la esperanzadora respuesta de tanta gente generosa e inteligente, de tanta buena gente. Nunca he visto más claro que ambos calificativos fueran unidos de la mano de forma tan precisa.



¿De dónde proceden las partituras?

He querido que la música elegida representara una amplia gama de estilos y géneros. Muchas de las composiciones son obras clásicas, más o menos adaptadas a las necesidades rítmicas de una clase de danza; otras son variaciones de partituras; y, en mayor medida, creaciones mías, la mayoría procedentes de improvisaciones pianísticas que hice en las clases, y que han quedado finalmente plasmadas en pentagrama. Fue un estudiante de sonido, Marc Pascual, quien realizó gran parte de la edición de partituras; otro de los interesantes personajes que conocí, un “manitas”.

Hablemos del Ballet de Zaragoza: en la presentación de ‘Música en danza’, en concreto el pianista Jaime López Coscolla y luego otros compañeros de mesa, se dijo que era un instrumento imprescindible para el futuro de los jóvenes bailarines, y que su desaparición había sido “un desastre”.

Fue un desastre, previsible. Cuando no existe una verdadera conciencia cultural en las instituciones ni entre gran parte de los representantes políticos, y la ciudadanía lo permite, el desastre está a la vuelta de la esquina. Los profesionales y aficionados a la danza en Zaragoza esperan la vuelta del Ballet de Zaragoza. El Ballet de la Ópera de la ciudad francesa de Limoges, población de menos de 200.000 habitantes -de donde es director artístico otro zaragozano, Sergio Simón- organiza anualmente su temporada de ballet, al igual que de ópera.


¿Qué hay, entonces, de mito y de realidad en la frase “Zaragoza es una ciudad de danza”?

Una gran bailarina y maestra de Barcelona, heredera de la alta tradición europea de la danza, María de Ávila, llega a Zaragoza por la casualidad de que su marido es de esta ciudad. Creadas las condiciones más óptimas, María de Ávila forma a bailarines, futuros maestros, que heredan lo mejor del ballet europeo. Es una realidad, personalizada en Víctor Ullate, Ana Laguna, Carmen Roche, Antonio Almenara, Trinidad Sevillano, Arantxa Argüelles, Lola de Ávila; o en los más jóvenes Amaya Iglesias, Gonzalo García, Tapia, Simón y tantos otros, hoy dispersos por todo el mundo, que mantienen viva la escuela de Zaragoza. Desgraciadamente, la ciudad no lo está rentabilizando.

¿Para quién es el libro?

Para maestros, coreógrafos, bailarines, alumnos de danza, pianistas acompañantes, profesores de música en Conservatorios de danza, aficionados a la danza, la música y las artes. Pero también es asequible, técnicamente, como libro de referencia para colegios y público en general.


¿De dónde se lo están pidiendo?

Además de las librerías generales, lo solicitan las especializadas en música, danza y arte. Muchos directores de Conservatorios de todo el país, asociaciones, escuelas y academias de danza me lo han pedido personalmente; también alumnos que van a pasar alguna prueba; revistas y portales on-line de danza, bibliotecas, etc. Pero también está  resultando atractivo para gente no relacionada con la danza.

 

*Carmelo Pueyo, retratado por Alberto Rodrigálvarez.

DEL VIEJO ARTE DE LA PROSTITUCIÓN

[Elías Moro Cuéllar, poeta, narrador y ensayista de extravíos y emociones, tiene muchos amigos en Zaragoza. Tres de los mejores, entre otros, son Fernando Sanmartín, Pepe Melero y Ángel Artal. Acaba de dedicar una entrada a la ‘Guía nocturna’ de Zaragoza]

 

Para José Luis Melero y Ángel Artal Burriel,
artífices en gran medida de esta entrada.

 

Por Elías MORO CUÉLLAR. Escritora y cronista de extravíos


Hace unos días, de la mano generosa de José Luis Melero, escritor y bibliófilo zaragozano, llegaron hasta mi buzón algunos libros de su biblioteca particular que no tienen desperdicio.

Entre ellos, una curiosa y apetecible edición facsímil en formato A-6 (sólo se editaron de ella 100 ejemplares) con el título de

 

Guía Nocturna

Zaragoza de Noche, 1934



Con algunos curiosos añadidos comerciales entre los que destacan las churrerías, es, para entendernos, una especie de “guía del ocio”, pero en plan erótico y sicalíptico: un cumplido catálogo de anuncios impresos (45 establecimientos), casi jocoso, de las mejores casas de citas, meublés, cabarets, bares de ambiente… en la Zaragoza del período republicano.



Dos ejemplos:

Tome nota y no se olvide que tiene que hacer una visita a la

Pepita La Guapa

pues es de lo más simpática que Vd. ha visto
y dispone de un gran número de mujeres tan guapas,
que no hay quien se resista.
El palacio de las emociones.

Peromarta, 8
Teléfono 29-90 Precio: 5 ptas.






Para pasar un rato agradable y olvidar penas,
nada mejor que hacer una visita a casa

LA ROSITA

La más discreta y mejor instalada.
Habitaciones a todo confort.

San Pablo, 112 2º dch.
Teléfono 42-52 Precio: 10 pts.

 



En el espléndido estudio introductorio, firmado por Ángel Artal Burriel, se hace un extenso recorrido del tema en sus vertientes históricas, jurídicas, urbanísticas, sociales…

De él extraigo esta extensa nómina de términos para denominar a las señoritas dedicadas a tan antiguo negocio.

“En España se han podido registrar muchos nombres para denominar a estas trabajadoras del amor. Sin la pretensión de ser exhaustivos, ahí van algunos de estos títulos:
Lobas, zorras, prostitutas, trabajadoras del placer, apartadas, chicas de mala nota, horizontales, perdidas, tapadas, rameras, concubinas, barraganas, mercenarias, cantoneras, busconas, izas, rabizas, colipoterras, meretrices, hurgamanderas, entretenidas, mundarias, putas de natura, putas usadas, puetas de puertea herrada, de celosía, d´empanada, putas carcaveras, putas de cabo de ronda, ursinas, güelfas, gibelinas, injuinas, rapainas, putas de simiente, putas de botón grimiñón, nocturnas, diurnas, de cintura, de marca mayor, orilladas, bigarradas, combativas, arrepentidas, putas viejas, putas calladas, meridianas, putas con virgo y sin él, putas de sábado y de domingo, putas feriales, putas de candela, putas cucas, putas culipardas, chumarcafitas, manflas, tusonas, busconas, troteras y danzaderas, damas del barranco, venusianas, churrianas, vulpejas y un largo etcétera al que se han añadido las denominadas putas fosforescentes”

*Todo esto está tomado del blog de Elías Moro,

http://eljuegodelataba.blogspot.com/2011/06/del-viejo-arte-de-la-prostitucion.html

 

LA MÚSICA DE TRIVIUM KLEZMER

La leyenda musical del judío errante

 

Trivium Klezmer, el trío aragonés de música hebrea y centroeuropea que actuará en Pirineos Sur, publica su segundo disco, ‘Klezmorim’, con piezas de la tradición popular al que incorporan aires balcánicos, gitanos y mediterráneos y sonidos de jazz y tango

 

Dentro de tres semanas comenzará Pirineos que alcanza su XX edición. Este festival ha abierto puertas al mundo, colabora con certámenes semejantes en Dakkar o Casablanca y proyecta la creación aragonesa en un viaje de ida y vuelta. Pensemos, por ejemplo, en Biella Nuei y Azawan. Este año Pirineos Sur -creado en 1992 por iniciativa de Eva Almunia y de Luis Calvo, que sigue ejerciendo de director entusiasta e incansables- está dedicado a las ‘Tribus ibéricas’, con algunos añadidos como Rubén Blades y Andrés Calamaro, que pertenece a ese orbe de las músicas populares del mundo que es la música latina.

Entre los grupos aragoneses, destaca la presencia el día 21 en el pantano de Lanuza de Trivium Klezmer, un trío afincado en Huesca y compuesto por Juan Luis Royo, un turolense que toca el clarinete soprano y el requinto; Manuel Franco, un oscense que es un virtuoso del acordeón y Jorge Ramón Salinas, otro altoaragonés que toca el clarinete bajo. Los tres han actuado en muchas formaciones: los dos últimos, por ejemplo, han participado en grupos como Eraje o han acompañado al cantautor Ricardo Constante. Y a Royo, lo hemos visto colaborar con el Grupo Enigma, con Miguel Ángel Remiro o con Miguel Ángel Berna, por citar algunos ejemplos, a menudo en compañía de otro talentoso músico como Joaquín Pardinilla.

Juan Luis, Jorge y Manuel aman la música de una manera especial, con una energía indesmayable. Suben al escenario y la contagian: poseen calidad de sonido, entusiasmo, pasión y disfrutan tocando. Disfrutan tanto que llevan unas gotas de humor al escenario y también a sus discos. Trivium Klezmer, como sugiere su nombre, ha apostado por la música hebrea, por la música popular judía enriquecida con otras músicas centroeuropeas, como la música balcánica, la música gitana, pero también incorporan otros sonidos: el jazz, los aire latinos, el tango y algunos ecos de música judía procedente de Latinoamérica y de África. Con todo eso, y su gusto por la investigación y la experimentación, Trivium Klezmer acaba de publicar su segundo álbum: ‘Klezmorim’ (Luna Nueva, 2011), que quiere decir músico ambulante, músico que va de aquí para allá con sus instrumentos para encender una orgía de baile y felicidad en cualquier plaza, para entonar un son de añoranzas o una elegía.

‘Klezmorim’ consta de doce temas y por lo general son temas luminosos, festivos, optimistas. Danzas (o ‘freilachs’) dedicadas a familias, temas populares y de compositores de lo que tampoco se sabe demasiado entre nosotros (Burstyn, Pansera, Katz…), alguna pieza más conocida como ‘If I were a Richman’ (Si yo fuera rico) e incluso un tema que han elaborado Pedro Navarrete y Eduardo Paz, como ‘Secretos’, que canta el vocalista y compositor de Alcorisa. Paz es otro enamorado de la música judía, y la ha abordado en sus dos direcciones más nítidas: el universo sefardí y el ashkenazí. La presencia del tango se percibe en ‘Clarinetango’ y el jazz se escurre en muchos temas, pero especialmente en ‘Freyjazz’.

‘Klezmorim’ es un disco vibrante, lleno de creatividad y de talento, uno de esos discos impregnados de belleza y de hondura, en los que se percibe el diálogo de los instrumentos entre sí: son actores con réplica y contrarréplica sonora. Es un disco para disfrutar. Resume una música que ignora las fronteras, que mezcla la luz mediterránea con los fríos rusos y los bosques exuberantes de Europa, una música que contiene centelleo, energía, libertad de vuelo, ritmos frenéticos, remansos de melancolía, una música que posee latido y memoria de la tierra y “secretos de mi vida”, como canta Paz. Secretos de nuestras vidas y de las de nuestros antepasados.

 

‘Klezmorim’. Trivium Klezmer. Diseño e ilustración: David Ramón. Sello: Luna Nueva, 2011. Intérpretes: Juan Luis Royo, Jorge Ramón Salinas y Manuel Salinas. Actuará en Pirineos Sur con Kroke & La Musgaña en el Pantano de Lanuza, el 21 de julio.

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