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Antón Castro

HOY VISITO LA UNED CALATAYUD PARA HABLAR DE 'CASABLANCA'

HOY VISITO LA UNED CALATAYUD PARA HABLAR DE 'CASABLANCA'

Yo sí soy mitómano. Y mujerista. Como dice Fernando Trueba, he ido muchas veces a enamorarme al cine. He ido al cine y me he enamorado. Me he asomado a la pantalla del televisor y me he enamorado. Ingrid Bergman es una de las mujeres imposibles de mi vida. Una de tantas. Me gusta casi siempre: en ‘Luz de gas’, en ‘Encadenados’, en ‘Casablanca’, en ‘’¿Por quién doblan las campanas?’, en tantas y tantas películas... Qué ojos, qué belleza tranquila, qué delicadeza, qué sensual desorden del rostro de súbito, qué capacidad de atrapar todos los gestos y todos los arrebatos. Esta tarde, en la UNED de Calatayud, tengo que hablar unos instantes de la película ‘Casablanca’ (1943) de Michael Curtiz, en un ciclo que organiza en la UNED José Verón, el fotógrafo poeta. Una película de amor y de intriga, de libertad y de opresión, de grandes personajes principales y de inolvidables secundarios, una película sobre la lealtad, el deber y la amistad. Siempre me ha gustado, y me sigue gustando, aunque sean tantos, tantos, entre ellos el gran Umberto Eco, los que la ponen a morir: la califican de aleatoria, inverosímil y sentimental. Me gusta Bogart, muchísimo, su cinismo estudiado, me gusta Ingrid Bergman: la mujer por excelencia. La actriz. El volcán de dulzura, la brasa dormida. La serena pasión de vivir, de soñar y de entregarse. Me gusta ‘Casablanca’, que también me hace pensar en Jorge Semprún, el atractivo caballero del cabello de plata eterna.

 

Miro esta imagen y me parece realmente conmovedora. El arte de la interpretación llevado a su máxima expresión. El artificio sublime de la verdad.

SEMPRÚN: NOTAS PARA UN RECUERDO

SEMPRÚN: NOTAS PARA UN RECUERDO

Ayer fallecía Jorge Semprún en París, a los 87 años.

Era un hombre cordial y elegante,

distante y ensimismado,

un hombre de muchas vidas públicas,

alguien que siempre se sintió un deportado,

un combatiente clandestino y un luchador.

Un europeísta por actitud vital.

Un europeísta por optimismo.

Un europeísta contra las sucesivas formas del odio.

Paradójico, rebelde, vivió muchas existencias y episodios

 que se han prestado al equívoco:

sobrevivió al nazismo, al comunismo

(su lugar de resistencia y de residencia durante años),

fue ministro de Cultura con Felipe González,

guionista de cine, compañero accidental de Sartre y Camus,

colaborador de ‘Ruedo Ibérico’,

amigo de Marguerite Duras y de Montand,

y fue, ante todo, un buen novelista, en francés y en español,

y un estremecedor memorialista en libros

como ‘El largo viaje’ o ‘La escritura o la vida’.

Fue un hombre de perfil atractivo, con misterio y encanto,

que amó a sus anchas y nunca hizo ostentación de ello.

Creó un ‘alter ego’: Federico Sánchez, el otro y el mismo,

el disidente íntimo y de los otros, el desvelado

que iba de aquí para allá en la clandestinidad

para decir, al viento o a los últimos camaradas:

“Aquí estoy. Aquí me quedo. Semprún ha vuelto”.

Jorge Semprún se queda para siempre en la memoria,

En los libros, en el temblor de la lucidez.

 

*Esta foto es de Daniel Mordzinski, el fotógrafo de los escritores.

EL ZARAGOZA: UNA HISTORIA DEL SIGLO XXI

Chema González, periodista y apasionado al fútbol y al cine (y a un firmamento de mujeres que empieza en Paula...) acaba de abrir un blog y, entre otros textos, firma este homenaje al Real Zaragoza.

 

Un equipo de fábula y buen juego: Cáceres, Poyet, Cedrún, Solana, Nayim y Xavi Aguado. Abajo: Esnáider, Higuera, Belsué, Aragón y Pardeza. Vencieron en París el 10 de mayo de 1995 al Arsenal.

 

 

Breve homenaje escrito a un Real Zaragoza, que no siempre caminó en el alambre. Estos días se cumplen 14 años de mi llegada a la ciudad del viento. Desde el principio me encantó la afabilidad de sus gentes y dejé un hueco en mi corazón futbolero para el color blanquiazul.

Nayim, 'el elegido', alza la Recopa. El suyo es uno de los goles del siglo XX: un trallazo al cielo en el último segundo casi que batió a Seaman. El hombre del mar.



Por Chema GONZÁLEZ

Una historia del siglo XXI

-Llorar por culpa del fútbol. Es lo último que me esperaba de ti. No es para tanto.

-¡Claro! Tú eres del Madrid y no sabes lo que es perder, perder de verdad. Y lo de hoy ha sido lo peor. Ni siquiera puedo imaginar a mi Zaragoza en Eibar o en El Ejido.

-Ya, pero sigo sin entender la llorera.

-Es igual, es inútil que te lo explique otra vez. Llegaré de madrugada con el autobús de la peña. Adiós.

Cuando Laura colgó el teléfono, supo que su novio nunca comprendería sus lágrimas. Ella no pudo estar en París y el único alegrón se lo había dado en La Cartuja un año antes. Sus padres le habían aconsejado que no fuera a Sevilla, que no merecía la pena porque el Celta iba a ganar de calle, pero no les hizo caso y acertó. Desde entonces, de derrota en derrota, pero no hasta la victoria final, sino hasta el desastre más grande, hasta aquella tarde de Villarreal. La vuelta fue una pesadilla. Los nombres de los campos de Segunda División, el examen que llevaba mal preparado por culpa del viaje, su novio y sus no sé cuántas Copas de Europa. Su cabeza no paraba de dar vueltas, pero al final siempre había un lugar confortable en el que pensar, París. Allí había estado su hermano mayor, que a la vuelta le contó con detalle lo ocurrido. Ella era una niña, le escuchaba con los ojos abiertos como platos, y le obligaba a contárselo una y otra vez. El ilusionante viaje de ida; el paseo por las calles y el encuentro en cada esquina con pequeños grupos de personas que portaban las mismas bufandas, las mismas banderas; el bocadillo bajo la Torre Eiffel; la llegada al estadio; el inmenso gol de Esnaider; el empate de los ingleses; la prórroga; y, claro, el gol de Nayim. Bueno, el gol, lo que se dice el gol, no pudo contárselo bien. Quedaba tan poco para el final que bajó al baño para ver los penaltis con más tranquilidad. Él siempre dice que nunca ha habido ni habrá un momento más placentero en un servicio que aquél en el que coincidieron el alivio físico y el sonido del gol en las gradas. Sin embargo, Laura sabe que eso es un recuerdo exagerado de su hermano y que, en realidad, se abrochó como pudo los pantalones y subió las escaleras hacia la grada con la enorme duda de qué equipo había marcado. Miles de gargantas habían gritado gol o goal y ni él ni nadie podía reconocer el origen. Por eso, su relato de aquel miércoles de mayo del año 1995 sufría un inexplicable corte. Él recordaba cada detalle desde que se subió al autobús cerca de la Chimenea hasta su apurado ascenso al graderío mientras miles de personas abrazaban y amaban a Nayim. Pero a partir de ahí, aparecía la niebla. No sabe si fue por el cansancio acumulado, por el estado de calma que sigue a un momento de gran excitación o por la tristeza de haberse perdido el gran instante de la noche y, quizás, de su vida. Sus recuerdos se apagaban con Seaman tumbado en aquella extraña pose de probador de colchones. París.

Laura desoyó, otra vez, los consejos y acompañó al equipo a Soria, Terrassa,  Leganés. El resto, por la radio. Y los de casa, en su localidad de siempre y más aburrida que otros años. Los rivales, cuyos nombres le eran desconocidos, se metían atrás y a verlas venir. Era una competición a escondidas, sin focos, ni luces. Por eso, tampoco celebró demasiado el ascenso, le daba apuro. La vuelta a Primera no había sido fácil y el retorno estaba lleno de dificultades. Había momentos en los que el precipicio andaba  muy cerca, pero algo sucedió que cambió las cosas. Hoy lo recuerda con cariño, pero aquel miércoles se sintió mal por ser tan pesimista, por creer que los galácticos les iban a golear. Montjuic estaba precioso, cada afición ocupaba una mitad del imponente estadio, pero ella recuerda que se oían mucho más los gritos de los zaragocistas. Nunca se había arrepentido de dejar a aquel novio que tuvo, nunca hasta el gol de Galletti. Hubiera estado bien reírse de él, después de sus intentos para que adoptara al Madrid como segundo equipo. Y no, ella no le tenía manía a los merengues ni a los culés, pero en su corazón sólo cabían el blanco y el azul. Aquella noche de marzo, como le había ocurrido dos años antes, muchas ideas se agolparon en su cabeza. Cómo sería el recibimiento en la ciudad, quiénes serían los rivales en Europa y, en el último momento, siempre París.

Laura ya ha terminadola carrera. Ya no lleva la carpeta decorada con las fotos de Higuera o de Poyet. Ha aprendido que los futbolistas no se mueven por los colores, sino por el dinero. Y lo entiende, que para eso ha estudiado las leyes del mercado. Las derrotas le duelen, pero ahora es distinto porque las reviste de un barniz racional, que en el fondo le fastidia. En ocasiones, recuerda con nostalgia alguna lágrima furtiva, que le dejó sin postre en la cena. Esto no significa que no sufra y si no, había que verla después de la final de Copa con el Espanyol o tras los dos últimos fracasos europeos. Simplemente, lleva puesta una coraza, que le permite no mostrarse del todo, no enseñar más de lo que ella quiere enseñar. 

Ya no es la niña que no pudo ir al Parque de los Príncipes, ni la chica que lloró con amargura en Villarreal, pero cuando está sola en su recién alquilado apartamento suele abrir su álbum de fotos. Ahí está su abuelo, que le contaba historias del viejo Torrero y del mejor jugador que vistió la camiseta blanquilla, Lapetra. Su padre, que la llevó siempre a La Romareda y que un día consiguió que Juan Señor posara con ella en brazos. En el fondo, él hubiera querido estar en el lugar de ella y, si no en brazos, por lo menos al lado. Las de su año de Erasmus en Edimburgo, donde se llevó la camiseta avispa. Recuerda que algunos escoceses cuando se enteraban de que era de Zaragoza, le decían: “¡Nayim!, ¡París!”. Y eso que ya habían pasado algunos años. ¿Cuándo viviría ella su París? Sí, Montjuic fue mágico, pero Laura soñaba con una noche europea, con su noche europea. Había oído contar que el equipo de Los Magníficos tuvo que volver al campo y saludar a la afición del Leeds, que no se fue hasta que eso ocurrió; que Señor le marcó varios goles de penalti a la Roma en una eliminatoria gloriosa; que nunca hubo tantos aragoneses juntos fuera de España como en la final de la Recopa. Historias de su abuelo, de su padre, de su hermano. Ella quiere la suya, una que empiece así: “Érase una vez…”.

 

HOY, A LAS 0.45, BORRADORES

Invitados al plató: ALBERTO SERRANO DOLADER Y MARISA LANCA

Reportajes: JAVIER VÁZQUEZ, autor de teatro; SANTIAGO CAPUZ, cineasta, y DIEGO MORENO, NATALIO BAYO Y PACO URIZ hablan de ‘La leyenda de Fatumeh’

Actuación musical: Cihi Goyenetche, líder de EL BRINDADOR.

 

Javier Vázquez, locutor y autor teatral.

El periodista y escritor Alberto Serrano Dolader acude esta medianoche, a las 0.45, a Borradores para hablar de su libro ‘Moncayo, el laberinto legendario’ (IFC), que resume casi dos décadas de estudios e investigación alrededor de ese espacio mítico y mágico: Serrano habla de bandidos, de leyendas, de brujería, de símbolos, de gigantes como Pablo Pasamar y de la fascinación de ese espacio que cautivó a los hermanos Bécquer, entre otros muchos. La poeta Marisa Lanca comenta su libro de poesía y arte ‘Acerca de mis amantes’, publicado por Cartonerita Niñabonita, el sello de Remolinos.

Además, el actor, escritor y locutor de Aragón Radio Javier Vázquez habla de la pieza teatral ‘Un señor de traje gris’ (Bubok), que acaba de publicar y que está a punto de estrenarse: cuenta la historia de un hombre más o menos anodino al que ha dejado su novia. El joven cineasta Santiago Capuz habla de los éxitos de su corto ‘Lupus’, presentado en varios festivales; Capuz había rodado también el cuento ‘Cuánta tierra necesita un hombre’ con Jorge Roig. Y Diego Moreno (editor), Paco Uriz (poeta y traductor) y Natalio Bayo (pintor e ilustrador) abordan, desde la librería Cálamo, un libro muy especial: ‘La leyenda de Fatumeh’ del poeta sueco Günnar Ekeloff, publicado por Nórdica. Se trata de un poemario ilustrado, una historia de la luz y de la sombra, de la plenitud del amor y de su desmoronamiento, que transcurre en un ámbito oriental.

 

La actuación musical corre a cargo de Eric Cihigoyenetche, un músico francés que se ha instalado en Zaragoza y que hace una música muy versátil que igual evoca el blues, el country, el pop de los sesenta que a Neil Young o Jeff Buckley. Eric es el líder de la banda El Brindador. [Este programa ya lo anuncié aquí hace un par de semanas. Salió otro, dedicado a Los Beatles, Julián Casanova, etc. Y ahora se emite este.]

POEMAS DE EDUARDO MARTÍNEZ CARNICER DE 'HOJAS DE NIEBLA'

El pasado sábado, en la Feria del Libro de Huesca, se presentaba una nueva entrega de los pliegos de poesía que edita el Instituto de Estudios Altoaragoneses y la Diputación de Huesca en colaboración con Aveletra: ‘Hojas de niebla’ de Eduardo Martínez Carnicer; el pliego está ilustrado por su hermana Pilar Martínez Carnicer, que lleva algún tiempo trabajando sobre un proyecto denominado ‘Domus’, donde se mezcla la casa, la silla, el paisaje, la intimidad, y que ahora expone en Barbastro. Eduardo me envía estos dos poemas:

 

                                                                                 

DOS POEMAS

 

Por Eduardo MARTÍNEZ CARNICER

 

 

Escribo en fuera de juego

Porque leer es un oficio extraño

Escribo cuando oigo desafinar a la orquesta

Lejos del mar, de las modas, en tiempos prosaicos

Escribo los días de insomnio, las noches lúcidas

Escribo de lluvia, de pájaros, de tristeza

Escribo los sábados cuando cierran los estancos

Escribo si veo a la estanquera exhalar humo

Escribo bajo los puentes los días nublados

Miro en los contenedores la luz de la basura

Robo versos a las cajeras que me ofrecen comida

Escribo convencido de la fugacidad de las palabras

Escribo inerte y me oigo palpitar

Escribo cuando el mundo se disfraza de amarillo.

 

  

 

SU DINERO, GRACIAS

Les sienta mal el cajero

A los pobres

A las prisas

¿A los poetas?

Cuando tecleas el pin

La cámara te vigila

Flotas como un astronauta

Desconfías del pestillo

Los segundos se alargan

Espere, por favor

No olvide su tarjeta

No olvide su dinero

Vuelva cuando quiera

Deseas arrugar los billetes

Te apetece contestarle al cajero

Dejar tu voz donde duermen los mendigos.

 

 

*Las fotos son de Julia Klem.

DAVID GUIRAO: UN ILUSTRADOR EN ALZA

 

Aragón vive un momento especialmente fértil en el campo de la ilustración. Eso es indiscutible: si hubiese un campeonato mundial como ocurre con el fútbol y en tantos otros deportes podríamos presentar 25 artistas de elevado nivel y quizá hubiese alguna que otra discusión a propósito de los descartados. ¿Quién debe estar antes: Eva Garcés, Silvia Bautista Ayats, Ana Lóbez, Jose Herrera, Víctor Gomollón, Anuska Allepuz, Juan Bauty, Blanca BK, Verónica Casas, Diego Fermín, David Laguens o deberían estar todos a la vez? ¿El ‘diez’ de los elegidos le correspondería a Cano, a Isidro Ferrer, a Sáez Castán, a Tàssies, a Jesús Cisneros, a Grañena, a Luis Royo o a Elisa Arguilé?

¿Serían compatibles en ese elenco Alberto Gamón, Beatriz Gimeno y Antonio Santos, Ana González Lartitegui, Alberto Aragón y Miguel Ángel Pérez Arteaga, David Maynar y David Vela? ¿Qué lugar debiera ocupar la leyenda Meléndez? En cualquier caso entre el combinado estaría, sin duda, David Guirao (Zaragoza, 1973) que lleva más de una década centrado en la ilustración y el diseño gráfico. Ya posee una bibliografía muy amplia, y es uno de los protagonistas de la Feria del Libro de Zaragoza por varias razones.

Una de ellas es que es el diseñador del cartel, para el que ha utilizado algunos personajes clásicos y otros que pertenecen a sus ilustraciones. De un libro abierto, la gruta de los tesoros, salen las criaturas de ficción (Don Quijote, Alicia, una princesa de Pedro Alfonso…), y afuera, en otro contexto, se perciben los personajes de cada día, la gente que lee, la gente que pasea.


Otra razón importante es que David Guirao ha hecho su mejor obra ilustrada, con formatos panorámicos y un sentido épico que incorpora el fuego, la sombra y la sangre, con ‘San Jorge y el dragón’ (APILA), el libro cuyo texto firma Daniel Nesquens. Esta es una historia una y mil veces contada y recreada, pero tanto Nesquens como Guirao han apostado por el gran formato, por la grandeza, por los detalles. Guirao dialoga con Ribera, con Rembrandt, con Caravaggio y con el cine de aventuras (abraza desde la tradición del cinemascope a ‘El señor de los anillos’), y logra uno de sus proyectos más atractivos.

En esa línea, David Guirao aborda el universo de Gustavo Adolfo Bécquer en ‘Leyendas’ (Anaya. Clásicos a medida), donde dibuja el rostro puntiagudo del poeta y periodista sevillano, aquel señor que sentía una gran debilidades por las señoritas de burdel y por las mujeres elegantes que se asomaban a la ventana y dejaban escapar un suspiro y una nota de piano. Y dibuja siete cuentos, entre ellos ‘Maese Pérez, el organista’, que formó parte de la educación sentimental de este país hace más de tres décadas, ‘El rayo de luna’, quizá la pieza más onírica y poética, o ‘El beso’. A Guirao le gusta la ambientación histórica, el lujo de los ropajes y sus pliegues, la fuerza de las miradas (pienso en los ojos azules, de agua marina, de Beatriz: la prima del galán Alonso en ‘El monte de las Ánimas’) y los ambientes exuberantes, y así logra una propuesta muy sugerente. Da gusto releer a Bécquer, dará mucho placer descubrirlo, en compañía de las ilustraciones de Guirao, interesado también por la historieta gráfica.


Quizá el libro más divertido de todos en los que interviene Guirao, en este 2011, sea ‘La perdición fucsia’ El Imperio del Tecnopreboste I’ (Nalvay) de Fermín Moreno, que inicia una serie y transcurre en el planeta Gonadín en un tiempo futuro. Desarrolla algunos de los vicios y de los disparates de la sociedad actual, eso sí, con mucha ironía, mucho humor y despiporre. En realidad, Fermín Moreno cuenta la historia de tres señores, Clomch, Liver y Viriato, que son tres supervivientes y, quizá, tres nuevos modelos de pícaros, empeñados en salvar al planeta de una extraña amenaza. Guirao hace convivir el realismo mágico, los paisajes y los héroes con el mundo de los extraterrestres y sus pistolas.

David Guirao también es un protagonista de la Feria del Libro por su libro ‘El increíble niño invisible’, que publica en el sello aragonés Edelvives, cuyo texto redacta Ana Requena Maza. Se trata de la historia de un niño que sueña con vivir aventuras con Los 4 Fantásticos. Se encuentra con unas botas que tienen la facultad de volverlo invisible. Son unas botas especiales: rojas, brillantes, capaces de desternillarse de risa, capaces de «hacerle guiños burlones con sus ojos saltones». Las ilustraciones de David son aquí más cotidianas, e iguales que las de ‘La perdición fucsia’ son en blanco y negro. No se olviden de este nombre: David Guirao. Un trabajador, un soñador de luces y sombras, un creador de atmósferas, uno de los escogidos para la selección aragonesa de grandes ilustradores.

POESÍA Y PRESENTACIÓN EN HUESCA

Día de la Poesía en la Feria del Libro de Huesca

-Hoy, sábado, 4, a partir de las siete de la tarde

19 horas  Presentación de Hojas de niebla, de Eduardo Martínez Carnicer (imagen de Pilar Martínez Carnicer). Colección "Pliegos Literarios Altoaragoneses", n.º 45.con Antón Castro.  I.E.A y Aveletra.

19.30   Presentación de ‘El paseo en bicicleta’ (Olifante)  de Antón Castro con José Domingo Dueñas y Elba Mairal

20 horas Recital presentación:--Lengua de mapa, de Almudena Vidorreta--Que caiga el favorito, de Ramiro Gairín. También interviene Fernando Sanmartín,  poeta y director de la colección “La Gruta de las palabras” de Prensas Universitarias.

 

Firman

    Jesús Castiella

    Óscar Senar

    Francisco Ferrer Lerín

    Antón Castro

    Ana Alcolea

    Begoña Oro

    Eduardo Martínez Carnicer

    Almudena Vidorreta

    Ramiro Gairín

    Fernando Sanmartín

    Joaquín Sánchez Vallés

 

*Esta foto se llama 'La bicicleta muerta' y la firma Max. Está realizada en Fagernes, Nord Aurdal, Norway. Y la he tomado del blog La Elipa de wordpress.

 

BORRADORES, A LAS DOCE, DESDE EL IAACC PABLO SERRANO

Esta mañana, a las doce en Aragón Televisión, se redifunde el programa 'Borradores' grabado en el IAACC Pablo Serrano. Participan: su directora Marisa Cancela, el arquitecto José Manuel Pérez Latorre, y se ven las exposiciones de Pablo Serrano y el proyecto ‘Noreste’. También se ofrece un pequeño reportaje de ‘La noche en blanco’ con Mariano Anós, Nico Cassinelli, Fernando Burbano, Nacho Escuín y Manuel Forega, entre otros. Ana Alcolea habla de su nueva novela, ‘La noche más oscura’, que sucede en Noruega, en un faro, y Patricia Almarcegui explica las claves de su novela ‘El pintor y la viajera’, sobre Ingres y Lady Montagu. El programa se completa con un reportaje sobre ‘Visión emocional de una ciudad’, que se exhibe en la Lonja y en el Museo Camón Aznar, y con una visita a la exposición sobre el Ebro y sus riberas, ‘Diario de un río’. Creo que visualmente es uno de los programas más bonitos que hemos hecho, y llevamos casi 250, cinco años ininterrumpidos.

 

*Una pieza de Serrano de la serie 'El drama del objeto'.