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Antón Castro

JEANLOUP SIEFF: TRES INSTANTES

Estoy escribiendo sobre Joaquín Costa sin demasiada inspiración.

Jeanloup Sieff con una compañera, Lisa. 

Busco un libro sobre él, sin suerte, y encuentro otro que me gusta mucho: un catálogo de Jeanloup Sieff (Taschen, París, 2010), uno de los grandes fotógrafos del siglo XX. Abro el volumen, de Taschen, por una de mis fotos favoritas y por otra que también empieza a serlo.

 

En una dice así:

“París, 1959. Paseando por los muelles me encontré por casualidad a esta pareja, que nunca se enteró de que les había robado un instante de su pasión. Él parecía a punto de estrangularla y ella, de arrancarle la oreja. ¿Dónde estarán ahora?”

 

Y en la otra, dice:

“Michelle Girardon. París, 1956. Ella debutaba en el cine, yo, en la fotografía, y el futuro era nuestro. Desgraciadamente, falleció hace unos años”.

LAS FOTOS DE MARIANNE BRESLAUER

Un autorretrato de la fotógrafa Marianne Breslauer en los años 30.

 

En esta foto, Pamplona 1933.

 

Marianne Breslauer ha sido la gran retratista de la escritora, fotógrafa, antropóloga y viajera Annemarie Schwarzenbach, que ha publicado sus libros en Minúscula y ha sido objeto de una novela, ’Ella, tan amada’ de Melania G. Mazzucco (Anagrama).

Otra foto de de 1934.

'LA CENICIENTA' DE LA MOV

'LA CENICIENTA' DE LA MOV

Estos días, la compañía de danza La MOV, que ha firmado un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza como compañía concertada, presenta ‘La Cenicienta’ en el Teatro Principal.

 

El fotógrafo Álvaro Hernández me envío ayer algunas de las fotos del último ensayo.

EMMY ANDRIESSE Y SU MUNDO

Juliette Greco y Erskine Caldwell, 1948. Una estupenda foto de la holandesa Emmy Andriesse (1914-1953), de vida breve.

Dos niños de Walcheren, hacia 1951.

Desnudo en la playa, hacia 1941.

Emmy Andriesse, la fotógrafa holandesa, documentó los rastros de la II Guerra Mundial en su país.

Retrato de Germaine Richier.

 

MARIFÉ SANTIAGO: 'LA CANCIÓN DE RUTH'

 

Marifé Santiago es partidaria de la cultura, de la educación y la alegría, aunque un hilo de oro y de nostalgia atraviese casi todos sus libros. ‘La canción de Ruth’ empieza así: “En el Cuerno de Oro, mi nombre es Nostalgia”. Se siente afín a Gamoneda, a José Angel Valente, a María Zambrano, al “bienaventurado” Rafael Dieste, aquel que escribió un delicioso cuento casi infantil que se llamaba ‘Estreliña’, una niña con trenzas que tal vez llevase en la frente una estrella, como la criatura de Manuel Curros Enríquez, el poeta cívico de Galicia.


Marifé Santiago es poeta, narradora, pensadora y pariente consanguínea en letras y sueños de Virginia Woolf y de Marina Tsvietaieva, sobre todo. Aquella mujer “libre e indefinida” que murió en un campo de concentración y que escribió hermosos y doloridos poemas, cartas arrebatadas. Tsvietaieva es muy importante en la nueva novela de Marifé: es un referente, una sombra, un ideal de poesía y de vida, como lo es también la bailarina Isadora Duncan. Las dos, Marina e Isadora, son evocadas a lo largo del libro una y otra vez: son un modelo, viven el misterio de la creación y sucumben en cierto modo al misterio de la fatalidad.



Marina e Isadora serán recordadas por la bisabuela de Ruth, la joven arquitecta que cuenta. Esa joven arquitecta que tiene un sueño especial: construir casas bellas para que la gente sea feliz. Y acabará construyendo un cementerio en forma de estrella en León. Marifé Santiago es madrileña, con antepasados en León e hija de maragato. León y Extremadura, como Moscú y Budapest, como Madrid y Valencia son los escenarios de una novela que propone un viaje a los lugares centrales del siglo XX: la aparición del nazismo, la Guerra Civil española, la persecución judía y el Holocausto.


Ecos de la Biblia

Pero también es un libro escrito sobre otros libros, un libro escindido de La Biblia –aquí aparecen los éxodos, Herodías bailando con la cabeza cortada en una bandeja, Esther o la citada Ruth del título de la novela-, de ‘El Zohar’ hebreo y de ‘El libro del esplendor’ de Moisés de León.


‘La canción de Ruth’ funciona como un manual filosófico sobre la identidad, la memoria, la búsqueda de un lugar en el mundo; no en vano está estructurada en forma de tratados filosóficos, que tiene también su porción de libro de los arcanos o de la alquimia. Los arcanos del existir. La alquimia de las relaciones humanas.


Por ejemplo, en el segundo tratado se “comentan algunos fragmentos del origen”, el sexto está dedicado a los ángeles, y hay otros, por ejemplo, sobre “los misterios del alma”, “los destinos del alma” o las “revelaciones celestiales”. El último, de “comentarios al ‘Cantar de los cantares”, también sugiere que este también es, esencialmente, un libro de amor, de afectos, de besos, de complicidades.


Teniendo en cuenta que es un libro poliédrico, de estructura compleja, que despliega una escritura lírica amasada con fogonazos de filosofía, hemos de añadir que también es una novela basada en los cuentos orales, en la leyenda, en los cuentos de hadas, en las canciones, en los secretos de familia. Por haber hasta hay un capítulo de oraciones. Y hay un episodio cíclico de cuentos mongoles, entre ellos la vida y las aventuras de Gengis Khan.

‘La canción de Ruth’, si bosquejamos el argumento algo más, cuenta una apasionante historia de una familia judía que sufre en su carne el drama de la historia y eso desemboca en las tragedias íntimas, recurrentes y corales. Es un libro dramático y tierno a la vez, un manifiesto contra el olvido, una evocación del dolor para asumirlo para siempre y para asumir el pasado, la identidad, los enigmas de estirpe. Marifé convierte a las mujeres de esta familia en protagonistas de una narración vibrante, conmovedora, polifónica. Esta es una novela de mujeres. La historia la protagonizan la bisabuela, planchadora o modista; la abuela, la madre Catalina y la tía Basilisa, tan importante en la historia, y la joven Ruth, que oye una canción que es como una melodía de fondo durante toda la narración.

Una mirada de mujer

Y todo el libro se articula también como una vindicación de una mirada de mujer. Para ellas León es glacial y está vinculado a la nieve y a la aspereza del páramo; Valencia es la luz mediterránea y de la esperanza de la II República; Madrid es el lugar donde se viven y reviven algunos amores tan inolvidables como imposibles; Moscú es el lugar de los cuentos y el lugar donde se inicia el origen del drama. Y también están Tel Aviv o ese lugar de la esperanza que es Sefarad: en cierto modo, Marifé Santiago Bolaños ha escrito una novela sobre la idea del judío errante, de una familia judía que va dando tumbos y tumbos porque en el fondo se ha quedado exhausta y sin matria.

 

La canción de Ruth. Marifé Santiago Bolaños. Bartleby: colección Narrativa. Madrid, 2010. 254 páginas. Este libro se presentó en noviembre en la librería Cálamo de Zaragoza.

Isadora y Marina, la bailarina y la poeta.

MARCOS CALLAU: TRES POEMAS

Marcos Callau, poeta y cinéfilo, me envía tres de sus últimos poemas. Poemas de amor, poemas urbanos, poemas que desgranan sentimientos, pérdida, dolor y una constante melancolía. El poeta exalta lo que ama y canta lo que pierde.

 

 

VIEJO AMOR FRENTE A FRENTE

 

Si languidecen trenes suburbanos

de buscar tu dirección, sin ojos, sin manos

Si de sueños insanos

en vela

me mantengo y el beso se congela

Si en la ciudad crece el hielo

de edificios que se clavan al cielo

 

Solo, a merced de un bravo acantilado

cuando un viento sucio pasa por mi lado

con dolor

me devuelve el sabor

de las más turbias noches

el temor de consagrar más derroches

 

Cuando zozobra un barco en el mar

o un jirón de niebla envuelve tu mente

Cuando tiembla el asfalto bajo mis pies

y sientes tambalear tu vida, desvanecer

en un reloj de arena, al revés

Es entonces la pasión, la caricia urgente

es la rutilante estrella al palpitar

es el viejo amor, frente a frente.

 

RECUERDOS DE EXPOSICIÓN

 

Era el tiempo en que las verdades

morían en labios de la mentira

el tiempo en que volaba bajo

el pájaro negro del progreso

 

Era el tiempo en que daba tanta vida

que se secaba

el amor verdadero

Y una vez ahí,

el alacrán resucitó del veneno

para morder la manzana equivocada

 

Era junio, cierzo y polvo

Una exposición de ruina y polvo

y unos ojos donde reinventé

lo imposible

 

Después, te fuiste

Y fueron noches de alcantarillas

de taxis ocupados

Yo ansiaba la luz verde

pero me quedé

en el rojo parpadeante del neón,

tu burda imitación lumínica.

 

Es seguro que al frío de la noche

siempre recordaré

tus tibios labios mentirosos.

 

 

 

ÁNGELES DE CIUDAD

 

Te pasan, de largo

Te miran, te clavan

y no te rozan

Pero su huella es tan honda

como el suspiro

de un beso

que no cubrió el vacío

 

Se deslizan, no pisan el suelo

ni hollan más caminos

que los habituales,

conocidos por tu piel,

desbocados a tu corazón.

 

Son ángeles de ciudad

habitantes de un segundo

que llenan todo tu mundo

partiendo después a un lejano lugar

 

Son flores de un día

nacidas del asfalto

deshojadas en mi buhardilla

marchitas, bajo un sol tan alto

Son la absurda travesía

de la luna azul cobalto

por tu piel blanca y sencilla

cuando te fugas de un salto

Son un callado tranvía

que nunca se desvía

El sol en la celosía

de tus labios, mi ambrosía

Son los frutos del pecado

la Virgen de la Piedad

Adán y su bocado

Eva y su dulce maldad

Son el juego tan complicado

del amor y la verdad

el abrazo deseado

de la muchacha de al lado

la pasión etérea

de los ángeles de ciudad.

 

 

 

Todas las fotos son de Angela Bacon-Kidwell.

 

SANFORD H. ROTH (1906-1962): UN ESTUPENDO FOTÓGRAFO AMERICANO

Retrato de la escritora Elsa Morante, autora de libros como 'Araceli' o 'La isla de Arturo', entre otros. Fue esposa de Alberto Moravia.

Pierre Matisse, un gran artista fascinado por el color, los viajes y los juguetes. Y las hermosas modelos.

Jean Dubuffet, uno de los representantes del 'arte bruto'.

Otro gran artista: Georges Braque. Siempre con su bata de trabajo...

Otro foto de Giacomo Manzú.

Giuseppe Santomaso se asoma al canal de Venecia.

Renato Birolli.

El marinero Anthony Bennet besa a su mujer.

Retrato de Francoise Brion.

LAS FOTOS DE MURRAY GARRETT

LAS FOTOS DE MURRAY GARRETT

Por pura casualidad encuentro a un fotógrafo excepcional, Murray Garret, y esta foto suya de Ava Gardner, llegando a un estreno.

 

Murray ha hecho fotos sensacionales. Esta de Ava con Lana Turner también es muy sugerente.

Y esta de Marlon Brando.

Otra foto de Murray Garrett: Marilyn Monroe.

Un retrato de Eddie Fischer.