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Antón Castro

NOBEL PARA MARIO VARGAS LLOSA

 

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010

Por Daniel GASCÓN

El Premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa es tan merecido que casi resulta inesperado: parafraseando a Borges, daba la sensación de que no concederle el galardón era una vieja tradición escandinava. Muy pocos novelistas han construido un universo narrativo tan poderoso y rico como él, y la cantidad de libros admirables que ha escrito produce algo parecido al vértigo.

Ha sabido conjugar una concepción atrevida y experimental de la novela, que bebe de Faulkner y Joyce (y Flaubert, a quien dedicó el ensayo La orgía perpetua), con una pulsión narrativa apabullante -en la que son esenciales los maestros de la novela del XIX, pero también la tradición del folletín- y una confianza en la capacidad de la ficción para construir un mundo y retratar la complejidad del ser humano. La cita de Balzac que encabeza una de sus grandes novelas, Conversación en la Catedral –“la novela es la historia privada de las naciones”- podría ser el epígrafe de muchas de sus obras. Además, ha combinado la defensa de la imaginación –escribiendo sobre la novela de caballerías o comprendiendo como pocos a Emma Bovary- con la práctica de una estética realista que también es una postura moral: no hay explicaciones mágicas, líricas o relativistas para la violencia o el crimen.

Vargas Llosa partió de una idea de la literatura comprometida heredada de Sartre y, aunque con los años se ha alejado de él y se ha aproximado más a los postulados de Camus, siempre ha creído en el poder subversivo de la literatura, en su capacidad para revelar las hipocresías y las injusticias: es un hombre que escribe contra el mal. Muchas de sus obras retratan un mundo primitivo y nos alertan de los peligros de la violencia, del fanatismo y del machismo: es el mundo del Leoncio Prado en La ciudad y los perros; el ambiente que provoca la doble amputación de Cuéllar en Los cachorros; el clima desasosegante e hipócrita de Conversación en la Catedral; la sociedad asfixiada de la República Dominicana en la magistral La fiesta del Chivo; o la brutalidad de Lituma en los Andes. Es un escritor ambicioso y vehemente: después de crear personajes memorables y conquistar territorios literarios -donde se instalarían otros autores y que se convertirían en un lugar inolvidable para miles de lectores- en Perú, ha sabido contar historias de otros países y de otras épocas, desde Francia a Brasil o África, desde Gauguin a Casement. En más de 50 años de carrera, nunca ha dejado de ponerse retos como creador y de asumir compromisos como intelectual, y por eso siempre es emocionante saber que Vargas Llosa prepara una nueva novela. No sólo ha conquistado espacios físicos y ha abordado temas como la libertad, el terrorismo o la dictadura, sino que en su obra también encontramos tonos distintos: el humor es un elemento fundamental de Pantaleón en las visitadoras, ha publicado unas memorias y piezas teatrales, ha revisado a los clásicos, y ha escrito novelas eróticas y policíacas, y un hermoso y ligero relato de amor que recrea un episodio de su propia vida y es al mismo tiempo un homenaje a la pasión por contar historias: La tía Julia y el escribidor.

Otro factor esencial de Vargas Llosa es su labor como crítico. Sus textos sobre Flaubert, Victor Hugo, los ensayos de La verdad de las mentiras o Cartas a un joven novelista nos ayudan a entender mejor su idea de la escritura, son una ventana que nos muestra a otros autores y están llenos de sabias observaciones (por ejemplo, que el narrador es el personaje principal de todas las novelas). Ha sabido reconocer a sus maestros y admirar a sus contemporáneos y a autores más jóvenes que él: José María Arguedas, Juan Carlos Onetti, Jorge Luis Borges o Gabriel García Márquez –sobre el que escribió Historia de un deicidio- son sólo algunos de los que se han beneficiado de la generosa admiración y la inteligencia crítica del mejor novelista de nuestra lengua.

*Mi hijo Daniel Gascón publica hoy este texto en el blog de la revista 'Letras Libres' de la que es asiduo colaborador. Daniel es un gran conocedor de la obra de Mario Vargas Llosa y un constante admirador de sus múltiples facetas: el periodismo, la crítica, la narrativa.

 

LOS CASTILLOS DE ARAGÓN

 

Jorge Gastón, creador audiovisual y de dibujos animados con su empresa Brichus, nos anima a ver este enlace sobre los castillos de Aragón. El gran locutor David Marqueta, todo un showman incluso vocal, explica la historia de las fortalezas.

http://www.youtube.com/watch?v=gG4eRV24vVQ

 

Foto de la Torre de los Nublos de la Iglesuela del Cid. Ese fue mi paisaje durante cinco años: desde 1995 hasta el año 2000, vivía allí, a poco más de cien metros. Y abajo, una visión a la acuarela del castillo de Loarre del dibujante e ilustrador Teodoro Pérez Bordetas.

DE NORMA JEAN A MARILYN MONROE. 2

DE NORMA JEAN A MARILYN MONROE. 2

La niña Norma Jean. Una belleza sencilla.

GONZALO CANEDO: UN DIÁLOGO CON EL EDITOR DE LIBROS DEL SILENCIO

GONZALO CANEDO: UN DIÁLOGO CON EL EDITOR DE LIBROS DEL SILENCIO

[La periodista de La Opinión de A Coruña Isabel Bugallal, cariñosa y atenta, acaba de publicar en su contraportada esta entrevista con el editor gallego, afincado en Barcelona, Gonzalo Canedo. Últimamente he hablado varias veces con Gonzalo, simpático, afable y enamorado de la literatura. La fotografía de Gonzalo es de Inga Pellinsa.]

 

 

Gonzalo Canedo: ´Mi vocación es publicar literatura, no 'catedrales del mar' ni ´códigos da vinci´

"El escándalo L´ Oreal y de Lilian Bettencourt convirtió a Banier en un fenómeno mediático pero yo compré su libro hace quince meses, cuando era un desconocido en España"

      

 

En sólo un año de existencia, Libros del silencio ha publicado ya 17 títulos, el último, ´Pasado compuesto´, el primero que se publica en España del polémico François-Marie Banier, el personaje relacionado con Lilian Bettencourt, la riquísima dueña de L´ Oreal, cuyo escándalo ha hecho tambalear al Gobierno francés de Nicolas Sarkozy. El editor es Gonzalo Canedo (Cerceda, A Coruña, 1955), que, en plena crisis de los 50, se aventuró a fundar en Barcelona, donde vive desde hace años, su propia editorial. Libros del silencio publicará, en bilingüe, la obra del poeta Lois Pereiro´

 

ISABEL BUGALLAL | A CORUÑA –Libros del silencio o para romper el silencio, porque el último que ha publicado es uno del polémico François-Marie Banier.

–Compré Pasado compuesto hace quince meses, al principio de la editorial. Un amigo lo había leído a finales de los años setenta y se había quedado muy impresionado y lo compré sin conocer al personaje.

–¡Vaya ojo!

–Lo tenía para la programación de este año y, a los tres meses de comprarlo, empezó a salir en la prensa todo lo relacionado con el escándalo L´ Oreal y Liliane Bettencourt. Fue muy agradable: compras un libro de un autor desconocido en España y, de pronto, se convierte en un fenómeno mediático.

–Lo escribió con 23 años, cuando Banier se creía Rimbaud.

–Se creía Rimbaud y en una entrevista que le acaba de hacer El País dice que a esa edad era igual que Rimbaud. Es un libro muy poético sobre una relación incestuosa entre dos hermanos, en la que Olivier, el protagonista masculino, a la semana de iniciar la relación, no puede soportar el sentimiento de culpa y se suicida.

–¿Autobiográfico?

–Algunos ven en este libro el inicio de su relación con Liliane Bettencourt. Él lo niega pero reconoce que Olivier es él.

–Promete ser un filón, ¿va a publicar más obras suyas?

–Sí. Tenemos dos en lectura, una de ellas, Balthazar, fils de famille, también es bastante autobiográfica porque cuenta su relación con la mecenas Marie-Laure de Noailles, que financió las primeras películas de Buñuel. Y Les Femmes du métro Pompe, una historia sobre las españolas inmigrantes en París, con las que parece que Banier se relacionaba mucho y aprendió a chapurrear el español.

–Pasado compuesto está prologado por el poeta Louis Aragon, ya fallecido, y tiene otros ilustres prologuistas: Francisco Rico, Alberto Manguel, Manuel Rivas...

–Sí, y tendremos a Rodrigo Fresán, que prologa otra de las novedades, una novela fantástica, Dog soldiers, de Robert Stone. Queremos que personas de mucho prestigio avalen la calidad del libro, y lo vamos consiguiendo.

–¿Su mayor éxito editorial?

–Elisa y Marcela [las lesbianas casadas en A Coruña en 1901], de Narciso de Miguel, y la Poesía inédita de Quevedo.

–¿Isabel Coixet llevará al cine la historia de Elisa y Marcela?

–Debió de ser de las primeras en comprar el libro porque a los cuatro días de aparecer en castellano hizo un artículo y habló en un programa de radio. Estuvo hace poco en A Costa da Morte buscando localizaciones para la película y empezará a rodar en verano.

–La editorial salió en noviembre de 2009, ¿cuántos títulos ya?

–Salimos, a modo de tarjeta de presentación, con Hidropesia y otras adiciones, un canto al mundo de los libros, y con Oficio de tinieblas, de una gran escritora mexicana incomprensiblemente desconocida en España, y en un año habremos publicado 17 títulos.

–¿Qué es lo que le interesa?

–Pretendemos publicar literatura de calidad de todos los tiempos, sin fijarnos en otras etiquetas. Nuestra política es recuperar a autores olvidados que nunca se han publicado en España y descubrir nuevos valores.

–¿Huye de los best sellers?

–No los persigo, pero si me viene por añadidura, bienvenido sea porque la única manera de sobrevivir es que entre dinero en caja, pero no nacemos con vocación de editar best sellers. Nacemos con vocación de literatura que llegue a todos los sectores posibles, pero no queremos ni catedrales del mar ni códigos da vinci.

–Banier puede ser best seller.

–Puede llegar a serlo, como Dog soldiers, pero no hablo de best seller de cientos de miles de ejemplares. Dog soldiers es un clásico, en EEUU se sigue vendiendo muchísimo, está traducido a todas las lenguas y, por fortuna para nosotros, se le había pasado a todos los editores españoles.

–¿Qué ha publicado que, inexplicablemente, estuviera inédito?

–Por ejemplo, Dog soldiers, que saldrá el 18 de octubre, y está considerada por la revista Time una de las cien novelas norteamericanas más importantes del siglo XX. Tuvo el National Book Award en 1975, figura en el canon de Bloom y ha sido elogiada por escritores tan prestigiosos como Don DeLillo, Tobias Wolff o James Ellroy.

–¿Teme al ebook que viene?

–No, el ebook puede ser una oportunidad, porque ahorra la impresión, que es el mayor gasto de una editorial. Tiene la ventaja de la inmediatez y es mucho más barato pero para que arranque en España faltan aún veinte años. Se irá vendiendo pero el libro en papel nunca será sustituido hasta dentro de al menos una generación, la de los niños que empiezan a leer ahora.

–¿Cómo llegó hasta aquí?

–Empecé en el mundo editorial, a los 18 años, en el Círculo de lectores y dirigía redes comerciales desde hace más de 25. A los 50 , ya saturado, el cuerpo me pedía algo diferente y decidí embarcarme en esta aventura editorial.

–¿Editor por una crisis?

–Sí, a los 50 años necesité hacer algo más satisfactorio. Siempre fui un apasionado de los libros, me aficioné a la lectura a los siete, gracias a una gripe con Las aventuras de Guillermo el travieso y, a partir de ahí, fui un lector compulsivo, y dicidí que había llegado el momento de convertir esta pasión amateur en algo profesional.

–Nació en una aldea gallega, en un ambiente, en principio, poco propicio a los libros.

–Sí, en una aldea de 300 personas y 600 vacas, en el campo de la feria de Cerceda. Era el menor de doce hermanos y cuando tenía cinco años mi padre se jubiló, nos fuimos a vivir a A Coruña y ahí empezó mi pasión lectora, al ver a mi padre, enfermo y en la cama, leer.

–¿Por qué Libros del silencio?

–Por unas reflexiones de San Agustín, que, en el siglo IV, vio cómo San Ambrosio, el más sabio de la época, leía un libro en silencio; hasta entonces se leían en alta voz.

–¿Con qué lecturas se queda?

–Los gallegos en lengua castellana: Valle-Inclán, Torrente Ballester, Pardo Bazán o Cela. Y, en poesía, Rosalía de Castro, la cual considero mi madre espiritual literaria. Me apasionan los autores del boom latinoamericanos y la literatura francesa e inglesa del XIX.

–Las pequeñas editoriales brotan como setas pese a la crisis.

–Lo dijo también Carmen Balcells. Brotamos como setas porque estamos ocupando un hueco que las grandes editoriales que sólo buscan los grandes beneficios económicos han dejado vacío. El lector que no se deja influir por las grandes campañas de los grandes grupos editoriales necesita un tipo de literatura que las grandes han abandonado, y ahí estamos las pequeñas.

–¿Hay mucha competencia?

–Entre los pequeños editores hay, sobre todo, camaradería. Si nos juntásemos todos, posiblemente no llegásemos a facturar ni el 30 o el 40% de lo que factura Planeta o Randon House. Hay una amistad razonable entre todos nosotros, sabemos que hay sitio para todos y que tenemos que estar unidos ante la voracidad de los grandes grupos.

–Tuvo de madrina a Maruja Torres, que le dedicó un artículo.

–Me dedicó una columna preciosa. Y otros, como Félix de Azúa, que hizo crítica de dos de los libros. Nos sirven de gran ayuda.

–¿Su próxima apuesta?

–Una edición bilingüe castellano-gallego de la obra completa de Lois Pereiro [al que la Academia Galega dedicará el Día das Letras Galegas de 2011]. No hay nada de él publicado y estoy hablando con su hermano Xosé Manuel para editar no sólo su poesía sino también una novela inacabada que tiene y un ensayo.

 

DE NORMA JEAN A MARILYN MONROE

DE NORMA JEAN A MARILYN MONROE

Marilyn Monroe está muy de moda de nuevo con la publicación de su libro de poemas y otros textos. En Valladolid exponen retratos de la joven Norma Jean. Uno de ellos es éste: Norma Jean, luego Marilyn Monroe, esa mujer compleja y fascinante, capaz de leer a Joyce, o de intentarlo al menos, de escribir poemas, casi todos dramáticos, y de enfrentarse al genio de Goya.

 

Ella era así.

GUÍA DE LA NOVELA NEGRA

Detectives, criminales y malas calles:

Errata Naturae toma el pulso al género policial

 

Héctor Malverde publica una ‘Guía de la novela negra’ que recoge 150 autores y otros tantos libros de todo el mundo

“Es necesario volver a la novela negra para decir las cosas de siempre, pero sin titubeos: la violencia, la traición, la muerte, la ciudad, la corrupción, la noche, la seducción, la jaqueca, el desamparo, la soledad, el sexo, la infamia, el misterio, la literatura… Nomenclaturas todas para un mismo desconcierto, que decía Julio Cortázar”, escribe el enigmático Héctor Malverde, seudónimo de un profesor apasionado, en su introducción al libro ‘Guía de la novela negra’ (Errata Naturae). La editora Irene Antón decía, el pasado sábado en Ejea, a HERALDO: “A mi socio Rubén Hernández y a mí nos pareció que era el momento de tomarle el pulso al género, a los autores y a las novedades, ver de dónde procede tanta inquietud y analizar fenómenos como el de la novela negra nórdica”. Y ahí aparece Héctor Malverde, un profesor universitario e investigador de autores “más formales o canónicos como Kafka, Proust, Bernhard o Mann”, que ha confeccionado una guía o “una mapa del género con muchas sorpresas”.

El libro no tiene voluntad de exhaustividad, es más bien “una apuesta personal en mitad de la jungla”. El antólogo elige un único título de cada autor (solo con Ellroy escoge dos): lo cuenta, lo recrea o lo interpreta a su modo, con humor, y confecciona una pequeña biografía de los escritores; aquí los hay de todos los países: anglosajones, latinoamericanos, africanos, españoles, neozelandeses, norteamericanos, chinos, etc.

La lista arranca con ‘Los primeros en llegar a la escena del crimen’, y bajo este enunciado se agrupa a los primeros creadores de novela negra: desde Edgar Allan Poe y su Auguste Dupin, pionero de los investigadores, a Wilkie Collins y su novela ‘La piedra lunar’ o a Charles Dickens, autores que sitúa al lado de Arthur Conan Doyle y Sherlock Holmes, “el detective de ficción más famoso de todos los tiempos”. Entre ‘Los sabuesos más clásicos’ cita a Nicholas Blake (se llamaba Cecil Day Lewis y era el padre del gran actor), G. K. Chesterton y ‘El padre Brown’, Agatha Christie y sus criaturas, el extraño Geoffrey Household o Ngaio Mars, aquella neozelandesa que compaginó el teatro con la novela negra. Raymond  Chandler y Dashiell Hammett han sido dos de los grandes artífices de los ‘Hardboiled’, los tipos duros, chulos y solitarios, malquistados con ellos mismos, con sus damas rubias y con el mundo. Con ellos están nombres célebres como James McCain –autor de una novela que llevaron al cine Luchino Visconti, Bob Rafelson y Gay Tarnett: ‘El cartero siempre llama dos veces’-, Ross McDonald u Horace McCoy, sin olvidar a Joe Gores, creador de numerosos productos televisivos, entre ellos, ‘Kojak’, ‘Magnum’ o ‘Remington Steele’; aquí el autor confiesa su pasión por la actriz Stephanie Zimbalist, y también por Jessica Lange y Rita Hayworth.

Los autores españoles se suman en el capítulo de ‘Detectives privados y malas calles’: ahí “el detective soso de Eugenio Fuentes” convive con el Charlie Parker de John Connolly, con el Isidro Parodi de Borges & Bioy o con la Kinsey Milhone de los abecedarios del crimen de Sue Grafton, por citar algunos ejemplos de esos seres que “visten gabardina gris ajada o tal vez trajes hechos a medida. Los hay melancólicos y los hay excesivos. ‘Private eyes’ para todos los gustos”.

El apartado de ‘Los agentes de la ley’ abarca a comisarios, inspectores, policías e “incluso guardias civiles de toda la vida”, como Bevilacqua y Chamorro de Lorenzo Silva. Por ahí corretean los personajes de Andrea Camilleri, la pareja Bleichert & Blanchard  de James Ellroy (de quien se dice: “es un cabrón despiadado y un hijo de la grandísima puta y el tercer escritor más perverso de la historia”), el inspector Mattei de Dürrenmatt, el inspector Sejer de Karin Fossum, la gran escritora noruega. En esta parte figuran grandes narradores como P. D. James, Donna Leon, Henning Mankell, Ian Rankin, Georges Simenon, Leonardo Padura y Petros Márkaris, entre otros, pero también muchos españoles como García Pavón, González Ledesma, Giménez Bartlett, Guelbenzu, el ya citado Silva o Domingo Villar.

El volumen contempla tres capítulos más: ‘Médicos, forenses y otros admirables intrusos’, donde destacan títulos de John F. Bardin o el ‘Santuario’ de William Faulkner, donde el abogado Horace Benbow investiga la violación de Popeye a la joven Temple en la que, consideraba André Malraux, “es la irrupción de la tragedia griega en la novela policíaca”. Y aquí figura Stiegg Larsson que ha redactado con ‘Millenium’ una “buena ficción policial, entretenida y ágil, con personajes sólidos e historias bien construidas”. Otro epígrafe es ‘Cuando el crimen se cruza en tu camino: los amateurs’, al que asoman Eduardo Mendoza, Norman Mailer, Andrés Trapiello o Elmore Leonard. Esta guía de temas, atmósferas, ciudades, libros y autores se completa con un puñado de asesinos de Graham Greene, Patricia Highsmith, Manuel Vázquez Montalbán y su ‘Tatuaje’, o una novela de título inolvidable: ‘El asesino dentro de Jim Thompson. Dice el autor: “Murió en 1977. Una errata en el anuncio de su funeral propició que no asistieran al sepelio más que un par de gatos y algunos familiares y amigos”.  

 

 

PLINIO Y SUS AHIJADOS 

La lista de autores españoles es amplia en el libro. El primer citado es Eugenio Fuentes y su novela ‘El interior del bosque’, protagonizada por el detective Ricardo Cupido. García Pavón creó al guardia municipal Plinio, que habría inspirado a Carvalho, de MVM, a Bevilacqua de Silva y también a Toni Romano de Juan Madrid. Dice Malverde: “Todo en Pavón es un acierto: Tomelloso como telón de fondo, el paisaje rural de la España de los 50 y 60, la complejidad del investigador sagaz y delicado que es Plinio y su perfecta combinación con el veterinario don Lotario”. Petra Delicada es la abogada de Alicia Giménez Bartlett, Mariana de Marco es la heroína de Guelbenzu, y González Ledesma es el creador de Méndez, “un hombre con métodos algo heterodoxos que podría ser un perro o un rastreador callejero”. De Domingo Villar destacan ‘La playa de los ahogados’, la segunda aventura de Leo Caldas y de su ayudante aragonés Rafael Estévez.

EL MISTERIOSO VAL DEL OMAR. POR ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS

 

El genial naufragio de Val del Omar

El Reina Sofía reúne la obra de este inclasificable cineasta e inventor.

El museo quiere incluir en su colección su laboratorio de trabajo

 

ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS (EL PAÍS)

Inventor, cineasta, artista, poeta, visionario... ninguna etiqueta basta para definir a José Val del Omar (Granada, 1904-Madrid, 1982), figura única de la historia del cine y de las vanguardias españolas que murió en el olvido rodeado de sus inventos, sus cámaras, sus máquinas y sus latas llenas del cine más audaz, raro y misterioso que pueda imaginarse. Aquel cine, aquel feroz intento de modernidad en una España demasiado alejada de cualquier avanzadilla estética, se puede descubrir ahora en la exposición que le dedica el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía: desbordamiento de Val del Omar, viaje único a lomos de un náufrago, un recorrido por la obra y la vida (esta vez, como tantas, inseparable) de un hombre con algo de genio loco, de chamán místico o de Dr. Frankenstein.

En la muestra que ahora abre sus puertas, y que permanecerá hasta el 28 de febrero del próximo año, emerge no solo el cine de Val del Omar sino la construcción de ese cine, el proceso creativo ("Soy una criatura enamorada de la creación, que vibra entre la teoría y la práctica") y el lugar de ese rito creativo: el laboratorio.

Con la fuerza de un barco fantasma emerge el espacio físico donde Val del Omar se encerró durante años para dar luz y movimiento a sus ideas. Trasladado pieza a pieza desde su casa del norte de Madrid (lentes, filtros, polarizadores, láseres, pantallas, grabadoras, hasta la caja de un infantil cine Exin...), el laboratorio PLAT (tientos en Picto Lumínica Audio Táctil) es, como explica el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, una pieza de arte en sí misma. "Y por eso queremos quedárnosla. Es una maravilla", dice señalando los dispositivos ópticos y mecánicos de un lugar desde el que es fácil imaginar porqué la historia de Val del Omar es la de un genial naufragio. "Tenía poca relación con el resto del mundo porque sencillamente quería hacer lo que le daba la gana. Era un tipo antisocial, un guerrillero de sí mismo, un hombre sin profesión porque su profesión era él", recordaba ayer Gonzalo Sáenz de Buruaga, su yerno y uno de los especialistas en su obra. "Era un individualista y eso se paga. Hay que estar en una tribu para que se hable de uno, y él era un naufrago que solo creía en sí mismo. Eligió vivir así".

Ahondando en la imagen del inevitable fracaso escribe Víctor Erice en uno de los textos que acompañan a esta exposición: "Se naufraga siempre, dice una voz razonable...": así se expresó Val del Omar en Aguaespejo granadino, dejando entrever una idea de destino que se relaciona no solo con el sentimiento de pérdida que le acompañó en tantas etapas de su actividad profesional sino también con algunos de los términos más íntimos de su propia poética, aquellos que brotan de su visión del cine como un fenómeno espiritual único, siempre sometido a la dura prueba de la realidad. De ahí el carácter extraordinario, ejemplar, de su experiencia; de ahí, igualmente, su drama como artista. ¿Contradicción eterna entre materia y espíritu? Su aventura más bien, de la que el cine -arte e industria- constituye uno de sus más precisos ejemplos.

Los tres cortometrajes del Tríptico Elemental de España, la obra más conocida de Val del Omar, rodados entre 1953 y mediados de los sesenta, clausuran una exposición que arranca en el anonimato de Las misiones Pedagógicas para cerrarse con el "Sin Fin" -y no el "Fin"- del fundido en negro de sus películas. Val del Omar llama a la puerta de los sentidos con su poética para mostrar un país que latía a ritmo de flamenco seco, imágenes religiosas de agua y fuego. El cine al servicio del delirio artístico de un hombre que escribió: "Yo soy un río cuya alegría es derramarse" o, tocado por un instinto más trágico, "Vinimos por el agua -nos hicieron barro. El fuego de la vida nos va secando".

'IL MONDO MIO' EN MONTEVIDEO

'IL MONDO MIO' EN MONTEVIDEO

'IL MONDO MÍO', EN LA SECCIÓN OFICIAL DEL 5º FESTIVAL INTERNACIONAL MONTEVIDEO FANTÁSTICO

 

Desde el martes 12 y hasta el domingo 17 de octubre inclusive tendrá lugar en las dos salas de Cine Universitario (Canelones 1280) la quinta edición de Montevideo Fantástico, el Festival Internacional cinematográfico de terror, fantasía y ciencia ficción en Uruguay.


Para este año el evento contará una vez más con numerosos trabajos de casi 20 países, donde se podrán ver materiales en competencia, novedades, muestras informativas, y homenajes a destacados maestros y cineastas del género, como Lon Chaney, el uruguayo Román Viñoly Barreto, Wolf Rilla, Freddie Francis y Dan Curtis.


Dentro de los largometrajes que compiten se exhibirán films provenientes de Argentina, Australia, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, España, Estados Unidos, Hungría, Inglaterra, Italia, México y Serbia.

 

Il mondo mío, protagonizado por Marta Larralde y Toni Álamo y escrito y producido por la editorial aragonesa Tropo (Óscar Sipán y Mario de los Santos), alcanza la treintena de selecciones en festivales de seis países.