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Antón Castro

LOS CERUELO: CASI UN ÁRBOL DE ORO

LOS CERUELO: CASI UN ÁRBOL DE ORO

Antonio y Héctor Ceruelo, padre e hijo, celebran ya tres años con su nuevo estudio: Selenio. Han confeccionado un vídeo con los trabajos del último año que se cierra con este árbol de luz, este árbol de oro, este árbol que se desmigaja en las arterias de un bosque o de una selva.

 

La página web es www.selenio.es

DIÁLOGO CON FRANCISCO BARBERÁN: JAPÓN, EL JAPONÉS, MURAKAMI...

DIÁLOGO CON FRANCISCO BARBERÁN: JAPÓN, EL JAPONÉS, MURAKAMI...

FRANCISCO BARBERÁN. Este abogado y profesor zaragozano, apasionado por Japón, acaba de traducir el libro autobiográfico de Haruki Murakami: ‘De qué hablo cuando hablo de correr’ (Tusquets).

 

“Haruki Murakami es el menos japonés

de los escritores japoneses de renombre”

 

“Murakami es universal en el fondo y en la forma”

 

“Murakami transmite ideas complejas y filosóficas

con un lenguaje sencillo y un estilo directo”

 

Francisco Barberán es un enamorado de Japón y de la lengua japonesa. Ha estado más de una docena de veces en el país, y podría resumir sus características en cuatro sustantivos: atención, limpieza, quietud y belleza. Alterna la docencia con la traducción jurídica español-japonés. Es autor del primer ‘Diccionario jurídico japonés-español’ (Aranzadi, 2004 y 2007), y en 2006 publicó, también en Thomson-Aranzadi, la versión bilingüe y actualizada del Código Civil Japonés. “Actualmente acabamos de publicar en Japón, en colaboración con la Asociación de Estudios de Derecho Hispánico de dicho país, el primer libro sobre introducción al Derecho español actual en japonés, una obra colectiva, en la que coordino a la parte española, compuesta principalmente por profesores de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza”. Barberán acaba de traducir ‘De qué hablo cuando hablo de correr’ (Tusquets: Colección Andanzas) de Haruki Murakami. 

 

-¿Cómo nació tu atracción por Japón y el japonés? ¿Qué te llamó la atención de la lengua?

Mi interés por Japón surgió precisamente por su lengua. Quería saber cómo eran capaces de comunicarse con un sistema de escritura tan complicado y tan distinto del nuestro, así que me puse a estudiar japonés. Tras ello, poco a poco, fue surgiendo mi interés por muchos otros aspectos de la cultura japonesa.

 -¿Cómo fue ese aprendizaje?

Ese aprendizaje fue lento, duro y continuo. Tanto que, de hecho, todavía continúa. Y es que, lo más fascinante de un idioma tal vez esté en el hecho de que nunca lo acabas dominando del todo. Eso te obliga a estudiar y a esforzarte constantemente por intentar mantenerlo. A mi me gusta decirles a mis alumnos de primer curso del Centro de Lenguas Modernas de la Universidad, que tienen mucha suerte de empezar a estudiar japonés y de adentrarse en este fascinante mundo por primera vez, porque empezar es algo que sólo se puede hacer una vez en la vida, en tanto que continuar es algo que hay que hacer durante el resto de la vida.

Yo estudié japonés de un modo autodidacta y en una época en la que todavía no existían ni los materiales ni las herramientas didácticas que tenemos ahora. Mi aprendizaje fue, por ello, muy anárquico y estuvo lleno de tropiezos.

 -Al convivir con los estudiantes japoneses de español, ¿tienes una idea de por qué les interesa tanto España? ¿Qué les seduce?

Yo creo que en general les seduce nuestra cultura. A los japoneses no les interesan el sol, las playas, las discotecas o la sangría. Les atrae mucho más el Prado, Goya, la Sagrada Familia, el Camino de Santiago, el Real Madrid, los toros, la gastronomía o los tablaos de flamenco. He conocido japoneses que han venido a España a aprender a jugar al fútbol, a bailar, a pintar, a hacer el Camino de Santiago… Hoy por hoy, el idioma también es un aliciente. Estudiar español es una buena excusa para venir hasta aquí. De hecho ahora mismo la Universidad de Zaragoza va a acoger a 54 estudiantes de Nagoya que vienen a mejorar su español. Ellos exportan tecnología. Nosotros, lengua y cultura.

 ¿Qué es lo que te fascina de la cultura nipona?

Muchas cosas. Tantas que no las puedo resumir aquí. Pero, como abogado, tal vez una de las que más fascinan sea que Japón sigue siendo hoy el mismo territorio sin delincuencia que, ya a mediados del siglo XVI, describiera con admiración en sus cartas San Francisco Javier. La educación japonesa (no sólo la escolar, sino también la que se recibe en casa) transmite también los valores tradicionales de su cultura, y uno de ellos consiste precisamente en considerar al crimen como algo execrable. Los japoneses no delinquen por respeto a la obligación ética de carácter social que dimana de sus valores tradicionales y que es mucho más fuerte que la jurídica. Por eso Japón, un país de casi 130 millones de habitantes y que cuenta con algunas de las megalópolis más pobladas de la tierra, tiene, no obstante, los índices de delincuencia más bajos del mundo. Esto me parece admirable. Yo he visto en Japón dejar el monedero encima de la mesa de una cafetería para coger sitio mientras se va a pedir a la barra. El año pasado, yo mismo me olvidé dentro de un tren mi ordenador portátil y mi cazadora, con el pasaporte, dinero y otros objetos valiosos. Al cabo de una hora lo recuperé todo tal cual. Allí nadie toca nada ajeno ni se le ocurre apoderase de ello.

-En Zaragoza existe un gran interés por Japón: el profesor Torralba, Elena Barlés, David Almazán… ¿Por qué crees que se ha dado esto?

La verdad es que no lo sé. Tal vez se deba a que Zaragoza es una ciudad en la que se generan muchas inquietudes relacionadas con lo exótico. En el caso de los especialistas en arte japonés que citas, sin duda tuvo que ver mucho con ello la labor precursora del profesor Torralba en la universidad. Con todo, lo fundamental es que los zaragozanos interesados por Japón estamos todos muy bien avenidos. Elena Barlés y David Almazán son muy amigos míos y colaboramos juntos en un montón de actividades. Además, existe una asociación cultural muy activa (Asociación Cultural Aragón Japón), presidida por Kumiko Fujimura, que realiza una importante labor de promoción de la cultura japonesa en Zaragoza.

-Cuéntanos un poco cómo llegaste a Haruki Murakami…

Mi especialidad es la traducción jurídica, no la literaria. Por supuesto, ya conocía la obra de Murakami, pero nunca había traducido nada de él. Llegué hasta Murakami por casualidad. Recibí una propuesta de Tusquets Editores para encargarme de traducir “De qué hablo cuando hablo de correr”, ya que su traductora habitual no podía hacerse cargo. Hice una prueba, les gustó y me lo encargaron. Así comenzó todo.

-No te sientes un especialista en su obra, pero ¿cómo lo ves? ¿Por qué crees que se ha convertido en una figura universal de la literatura?

Murakami me parece el menos japonés de los escritores japoneses de renombre. Es más “americano” que el resto, tanto en sus hábitos cotidianos como en su forma de escribir. Y creo que Murakami se ha convertido en universal porque tanto el contenido como la forma de sus relatos gozan de “universalidad”, esto es, tienen potencialidad para ser comprendidos y disfrutados por un gran número de personas, con independencia de su origen, nacionalidad, creencias, etc. Están escritos de modo que, superada la barrera idiomática, pueden gustar a todo el mundo.

  ¿Cómo fue la experiencia de traducir ‘De qué hablamos cuando hablamos de correr’?

Bueno, para ser franco, no resultó una labor excesivamente compleja. No se trata de una obra muy larga y, además, el lenguaje que usa Murakami es, en general, sencillo. Creo que éste es otro de los grandes méritos de Murakami: su capacidad para transmitir ideas complejas, a veces casi filosóficas, con un lenguaje sencillo y un estilo directo, nada rebuscado. Tal vez lo más dificultoso fue hacerse con el vocabulario técnico deportivo propio del maratón y del triatlón, y, una vez terminada la traducción, pulir bien el estilo para que resultara lo más próximo al original posible.

 ¿Se ha sentido cómodo con un libro sobre atletismo, que a la vez es una confesión y un autorretrato?

Me sentí bastante cómodo. Y ello porque, desde el punto de vista del traductor (al menos en mi caso), la comodidad con el libro a traducir no depende tanto de su contenido, como de su complejidad técnica que, como he dicho, en este caso no era tanta. En la cabeza del traductor se disputa constantemente un combate entre la fidelidad al original y la naturalidad del resultado final. A menudo hay que sacrificar una en pro de la otra para intentar encontrar el equilibrio entre ambas. Pero eso no es tarea fácil. El texto, una vez traducido, hay que dejarlo “reposar” unos días antes de releerlo y retocarlo. Si no, corres el riesgo de que la fidelidad al original acabe ganándole la batalla a la naturalidad del texto final. No hay que olvidar que se trata de una obra literaria, no de una escritura de compraventa, por lo que el traductor está más autorizado a sacrificar esa fidelidad, en busca de un texto definitivo que resulte más agradable de leer en español.

 ZP ha dicho que está leyendo a Murakami y en concreto el libro que has traducido. ¿Qué te parece?

Me parece muy bien. Que el Presidente del Gobierno elija tan bien a sus autores (y por ende a quienes los traducimos) denota inteligencia, buen asesoramiento o ambas cosas, ja, ja, ja… Además, tengo entendido que el Presidente también corre a diario unos 10 kilómetros, algo que, sin duda, debe de aproximarle al autor y generar una empatía natural hacia él. Ya hemos dicho antes que Murakami es un magnífico escritor y un autor universal. Por eso tantos lo leen. Que el Presidente del Gobierno haga lo propio no me sorprende.

¿Cómo es el Japón con el que se va a encontrar ZP?

Muy avanzado, en todos los sentidos. Japón es un país serio, competitivo y, sobre todo, dinámico, que actúa, que no se queda quieto ante los movimientos que se producen en el resto del mundo, sino que reacciona e incluso se anticipa a muchos de ellos. Japón es también vanguardia en muchos aspectos.

Un país muy potente y muy desarrollado, no sólo en lo económico o lo tecnológico, sino también en campos como la cultura, las artes, la gastronomía, la arquitectura...

Socialmente es un país de redes en el que los entramados sociales son complejos, difíciles de comprender y de manejar, pero muy amigo de sus amigos cuando ello se logra.

Históricamente es un pueblo fuerte, endurecido a fuerza de catástrofes y adversidades de todo tipo, a las que está muy acostumbrado a hacer frente, y en el que la idea de la resignación está más arraigada que en cualquier otro lugar del mundo.

Tu trabajo con la lengua japonesa ha tenido una clara proyección en el derecho. ¿Puedes recordarnos qué trabajos has hecho, qué impacto han tenido, etc.?

Bueno yo es que, en esto del japonés, además de a la docencia, me he dedicado desde siempre a la traducción jurídica japonés-español. En la consultora Nichiza, especializada en relaciones económicas y jurídicas entre la Unión Europea y Japón, recibimos a menudo encargos relacionados con el Derecho japonés y, fruto de esta experiencia, en el año 2004 publiqué en la editorial Aranzadi el primer diccionario jurídico japonés-español, cuya edición revisada con más de 13.000 entradas apareció posteriormente en 2007. En 2006 publiqué, también en Thomson-Aranzadi, la versión bilingüe y actualizada del Código Civil Japonés, que contiene más de 1.500 comentarios en notas al pie. También he traducido y comentado leyes japonesas que considero relevantes desde el punto de vista del Derecho comparado, como la del Delito de Contaminación o la de Aguas Termales, etc.

Actualmente acabamos de publicar en Japón, en colaboración con la Asociación de Estudios de Derecho Hispánico de dicho país, el primer libro sobre introducción al Derecho español escrito en lengua japonesa, cuyo título es precisamente “Gendai Supeinho Nyumon” (introducción al Derecho español actual). Es una obra elaborada por muchos autores, en la que he tenido el honor de encargarme de coordinar a la parte española, compuesta principalmente por profesores de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza. Vamos a efectuar varias presentaciones de ella en Japón en el mes de septiembre: el día 9 en la sede del Instituto Cervantes en Tokio, el día 13 en la Universidad Nacional de Yokohama y el Colegio de Abogados de la misma ciudad, y el día 14 en la Universidad de Nanzan (Nagoya).

El siguiente proyecto conjunto de estas características, que ya tenemos iniciado, es elaborar y publicar el primer libro sobre Derecho japonés escrito en lengua española. De ello vamos a hablar también en Japón en nuestro viaje de septiembre.

 Por cierto, ¿cuántas veces has estado allí?

No sé exactamente cuántas veces he estado, pero superan la docena. De Japón me gustan muchas cosas. Por enumerar algunas, referiría sobre todo la magnífica atención que se presta al cliente en todos los ámbitos del sector servicios, la limpieza de los espacios públicos y lo cuidados que están, la quietud que se respira en templos y jardines, la belleza de la simplicidad que impregna todas las artes, incluida la gastronomía, la puntualidad y rapidez de los medios de transporte o la alta seguridad ciudadana a la que antes me refería.

 

*La foto de Francisco Barberán es de 'Heraldo de Aragón'. Las otras son la portada de Murakami y dos retratos suyos tomados de la promoción del libro.

 

DANIEL RABANAQUE Y SU WEB

El poeta, rapsoda, fotógrafo y librero (en Casa del Libro) Daniel Rabanaque –que integra el trío Rabanaque, Don Nadie y Zombra- me hace llegar esta carta, a su peculiar y poética manera, y esta revelación de sus nuevas actividades en la red.

 

!aloH

 

no en secreto, pero sin darlo mucho a conocer, llevo unos meses alimentando la web con poemas y otros textos, un todo bien variado.

No he querido hasta hoy invitar a visitarlo de manera abierta.

Hoy, cumplidas las 99 entradas, ya me siento respaldado (un poquillo, no mucho, eh?) para cursaros billete de entrada.

Me apetece por fin que vayáis pasando, según os venga en gana, las páginas de este cuaderno abierto.

He querido dejaros entreabierta, como recibimiento, una puerta oculta: una lista no publicada todavía en el corpus oficial con algunas recomendaciones libreras, siempre útiles a la hora de hacer un regalo, descubrir nuevas fuentes de aprovisionamiento lector o experimentar sensaciones desconocidas, pero sin exquisiteces, ni rarezas ni nada inasequible:

http://aquariablog.wordpress.com/libros-sei/

La entrada principal, para quien guste de itinerarios más frecuentados, es: http://aquariablog.wordpress.com/, aunque debo añadir que la alfombra roja le he dejado en la tintorería y no estará disponible en varios años.

El porqué del nombre elegido y otros porqués se explican en algunos rincones no demasiado recónditos. En todo caso, el balance general de esta página es que hay tantas preguntas sin respuesta como respuestas que ignoran cualquier pregunta.

Es posible que esta no sea la última vez que os hablo de este blog. Vamos, si sigo tan contento con su marcha como hasta ahora, podemos estar seguros de que volveré sobre el tema, quien sabe si dentro de otras cien entradas.

Espero que encontréis en él alguna cosilla que os guste/interese/sorprenda/seduzca/incite. De no ser así, es que algo estoy haciendo mal y estaría bien que me lo hicieses saber (además, si es así puedes pedir que te borre de esta lista). También se agradecerán, y mucho más, y con todo el colorao del corazón, los comentarios destinados a dar ánimos o a hacer saber que habéis encontrado placer en alguna de las lecturas.

Os espero y podéis pasar sin llamar.

salù!

MUERE EL CICLISTA LAURENT FIGNON

Ha muerto en París Laurent Fignon, un ciclista especial y combativo que siempre animó la carrera. Sin ser excepcional en ninguna disciplina, era un corredor estupendo, capaz de rendir muy bien en el llano, la montaña o en la contrarreloj. Irrumpió casi como un ciclón en 1983: ganó su primer Tour, cuando era uno de los jóvenes corredores del equipo de Bernard Hinault; al año siguiente volvió a repetir la hazaña, y en 1989, perdió el Tour ante un renacido Greg Lemond por ocho segundos. He leído los obituarios y los comentarios: la mayoría quería que ganase Lemond; a mí me ocurrió al revés. Yo iba con él y me dio mucha pena. Me hacía ilusión que alcanzase a grandes campeones como su paisano Louison Bobet, por ejemplo. Me gustaba su rebeldía, su pasión por la victoria, incluso esa insolencia que le hacía parecer antipático e irascible, su furia injustificable cuando escupió a una cámara de Televisión Española.

 

Fignon fue un ciclista de transición: apareció en un momento en que Hinault se acercaba a su ocaso, acosado por las lesiones, no obstante aún ganaría su último Tour en 1985, y a la vez estuvo entre Lemond, ganador de tres Tours, y la aparición de Roche, Perico Delgado e Induráin. Frente a él, deslumbraron en 1983 y 1984 dos corredores españoles, Ángel Arroyo, segundo en 1983, y Perico Delgado, que perdió el Tour de 1989, ante Lemond y Fignon, después de haber sido el corredor que menos tiempo había invertido en la carrera.

 

Fignon se peleó con sus compañeros de equipo: Hinault y Lemond, tuvo sus disputas con Cyrille Guimard, y acabó siendo un buen comentarista de France 2. Había suavizado su carácter y se había convertido en un seguidor entusiasta de Alberto Contador.

Su palmarés se completa, entre otros títulos, con el Giro de 1989. Perdió otro ante Francesco Moser. Se va, a los 50 años, un ciclista inolvidable, uno de esos que animaban las carreras, atrevido y desconcertante, ambicioso e incomodado con lo previsible.

PÉREZ MORTE & LEO TENA

PÉREZ MORTE & LEO TENA

DE PALABRAS Y NÚMEROS (Para Antón CASTRO)

Por Antonio PÉREZ MORTE. Poeta

Este año no he tenido tiempo de hacerme con la tarta de Santiago. El día ha estado lleno de números, sólo números: será el calor. No quería enviarte una escala, un logaritmo, una fracción, el diámetro de los hierros corrugados, de las molduras de escayola, la relación peso/volumen de las gravas o un jirón de calendario.  No quería y sin embargo, el día ha seguido avanzando sin palabras.  Al llegar a casa, tarde, he abierto la cajita de madera donde guardo las cosas de valor, pero sólo he encontrado palabras repetidas y he jugado con ellas dándoles vueltas.  Les he cambiado el orden para que quedase más bonito, para decir, sin nombrarlas, las cosas que tantas veces nos hemos dicho. Felicidades, amigo!   

 

El pasado día 26, Antonio Pérez Morte, poeta, apasionado del arte y del paisaje y de la música, publicó esta nota en su blog y me la envió. Era un gesto de cariño, como tantos otros de los suyos, y de felicitación por mi cumpleaños. Encuentro el texto y lo cuelgo aquí con toda mi gratitud hacia Antonio Pérez Morte, que sigue viviendo, escribiendo y soñando en Sabiñánigo. La foto es de Leo Tena y pertenece a la muestra colectiva ’Pieles de papel’ que forma parte de la muestra Punto Photo Teruel.

MELÉNDEZ ILUSTRA A MARK TWAIN

Francisco Meléndez, el gran dibujante, regresa al universo que le hizo famoso: la ilustración, la literatura infantil y juvenil, el diseño, la tipografía. Y lo hace ilustrando un volumen de 76 páginas en Los libros del zorro rojo, ’Los diarios de Adán y Eva’ de Mark Twain. Es todo un acontecimiento, sin duda.

 

Dice la editorial en su página web:

Dibujante eminente y autodidacta. En 1984 publicó su primer trabajo y dos años más tarde obtuvo el Premio Nacional de Ilustración por La oveja negra y otras fábulas, de Augusto Monterroso. A éste le seguiría una pléyade de obras con textos de autoría propia, como El verdadero inventor del buque submarino, Premio liber al libro mejor editado y Medalla de Plata en la exposición «Los libros más bellos del mundo» de Leipzig en 1990; Leopold, la conquista del aire, segundo Premio Nacional de Ilustración en 1992 y El viaje de Colonus, un friso de nueve metros plegado en fuelle, donde recreó el viaje del almirante a las Indias. Luego, Francis Meléndez (Zaragoza, 1964) optó por el silencio, renuncióa su oficio, eligió vivir en un monasterio y fundar la agrupación socioeducativa ’ãl-May’ãrî-Valmadrid, que promueve el trabajo artístico entre niños y adolescentes, al margen de los cánones académicos. Su trabajo para Los diarios de Adán y Eva supone un excepcional regreso al ejercicio de su magia. Por todo instrumento se sirvió de un lápiz, en la paz del camposanto que por la noche vigila. [Todo este material procede de la editorial.]

 

 

 

Del diario de Adán:
Esta nueva criatura de pelo largo se entromete bastante. Siempre está merodeando y me sigue a todas partes. Eso no me gusta; no estoy habituado a la compañía. Preferiría que se quedara con los otros animales. Hoy está nublado, hay viento del este; creo que tendremos lluvia… ¿Tendremos? ¿Nosotros? ¿De dónde saqué esta palabra…? Ahora lo recuerdo: la usa la nueva criatura.
 

 

 

Del diario de Eva:
Toda la semana lo seguí y traté de entablar relaciones con él. Yo soy la que tuvo que hablar, porque él es tímido, pero no me importa. Parecía complacido de tenerme alrededor, y usé el sociable «nosotros» varias veces, porque él parecía halagado de verse incluido.

UNA BICICLETA MILAGROSA

No sé si es una obra maestra o un milagro de la imaginación y la ingeniería.

ESTA MEDIANOCHE BORRADORES

[Invitados al plató: Carlos Cortes, coreógrafo y artista, y Tomás Bosque, poeta, cantante y profesor de música. Reportajes: Abdelá Taia, ‘Mi Marruecos’; Cristina Sánchez Andrade, ‘Los escarpines de Christina de Noruega’ y Antonio Rivero Taravillo, biógrafo de Cernuda y traductor de Shakespeare. Actuación musical: Horacio Aliaga, payador argentino.]

 

Tomás Bosque visto por Azagra.

El coreógrafo y pintor aragonés, afincado en Londres, Carlos Cortés y el cantautor, poeta y profesor de música Tomás Bosque son dos de los invitados al programa ‘Borradores’. Carlos Cortés inició su trayectoria en el estudio de María de Ávila y ahora trabaja en Londres, donde recientemente presentó dos espectáculos con personas de distintas edades en espacios públicos. Además de coreógrafo y profesor de danza, desarrolla una personalísima carrera de artista y mantiene una constante vinculación con diversas compañías aragonesas y actividades de ballet que se programan en Zaragoza. Tomás Bosque perteneció al movimiento de la canción aragonesa de autor (con Labordeta, Carbonell, la Bullonera o Boira, entre otros), publicó dos discos y ahora trabaja en varios proyectos: un nuevo álbum y la edición de varios libros. Entre otros, figura en la antología ‘Roda la mola. Poesia del Baix Aragó de llengua catalana dels origens als nostres dies’, preparada por Artur Quintana.

Abdela Taia, autor de 'Mi Marruecos'.

Borradores ofrece una entrevista con el joven escritor marroquí Abadelá Taia, autor de ‘Mi Marruecos’ (Cabaret Voltaire), novela autobiográfica que recibió uno de los premios Cálamo, donde el escritor afincado en Francia habla de su infancia, del Islam, de la relación especial con su madre, de la homosexualidad (el libro provocó una auténtica conmoción en su país), de su existencia en París y de su pasión por autores españoles como el cineasta Pedro Almodóvar o el dramaturgo Agustín Gómez Arcos.

Cristina Sánchez Andrade.

La escritora Cristina Sánchez Andrade explica las claves de su novela ‘Los escarpines de Cristina de Noruega’ (Roca Editorial), el relato de una princesa del norte que vino a España para casarse con un hermano de Alfonso X el Sabio.

Antonio Rivero Taravillo.

Por último, Antonio Rivero Taravillo, escritor, traductor y editor, habla de su trabajo: de sus traducciones de la poesía completa de William Shakespeare y de algunos otros autores anglosajones, aborda su biografía de Luis Cernuda, galardonada con el Premio Comillas de Tusquets, y también analiza su faceta de editor del sello Paréntesis, donde han aparecido varios autores aragoneses como Olga Bernad y Chesús Yuste.

 

Horacio Aliaga, payador argentino de antepasados turolenses.

La actuación musical corre a cargo del cantante argentino, de origen turolense, Horacio Aliaga, que encarna el espíritu del payador de la Pampa. Aliaga conoció de joven a Atahualpa Yupanqui, que frecuentaba las tertulias de su madre. Canta dos temas: ‘Chacarera de las piedras’ de Yupanqui y ‘El picazo’ de Alberto Merlo.

 

Borradores. Aragón Televisión. Producción de CHIP. De martes a miércoles, a las 0.15. Redacción: Ana Catalá Roca y Carlota Muñoz. Producción: Natalia Chicón y Alexis Gracia. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Realización: Teresa Lázaro.