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Antón Castro

HOY, BORRADORES: Mª J. HERNÁNDEZ, M. SUÑÉN, DUCE, ARREBATO, LA CAMPANA, A. IGLESIAS, F. J. PALMA...

HOY, BORRADORES: Mª J. HERNÁNDEZ, M. SUÑÉN, DUCE, ARREBATO, LA CAMPANA, A. IGLESIAS, F. J. PALMA...

[Actuación: María José Hernández. Entrevistas en plató: Míchel Suñén, autor de la novela ‘Diva o muerta’ (Onagro) y José Antonio Duce, autor del libro ‘La Aljafería’. Reportajes: Asocación Arrebato (Centro de Historia) y La Campana de los Perdidos; y los escritores Amalia Iglesias y Félix J. Palma]

 

La cantante María José Hernández, que inauguró las actuaciones musicales hace cuatro años en Borradores, presenta esta noche el nuevo álbum en el que está trabajando: ‘Gota a gota’. Interpreta ese tema y ‘Señales de humo’, y habla de sus proyectos y de un álbum sencillo, directo y, como todos los suyos, apasionado, que gira en torno al amor, el tiempo y la belleza.

Visitan el plató el narrador Míchel Suñén, que acaba de publicar ‘Diva o muerta’ (Onagro), donde narra dos historias más o menos paralelas con un trasfondo de secuestros, de  música punk y de terror, y el fotógrafo y cineasta José Antonio Duce, que presenta un amplio trabajo que ha hecho sobre La Aljafería, que sale a la venta en septiembre. Duce, después de haber hecho libros sobre La Seo y el Pilar, realiza una nueva mirada sobre la sede actual de las Cortes de Aragón.

Borradores ofrece, además, un amplio reportaje sobre la programación de todos estos años y la línea de actuaciones de la Campana de los Perdidos, de la mano de su propietario José Ángel Rodicio y del rapsoda Luis Felipe Alegre, entre otros. La poeta Amalia Iglesias, redactora jefe de ‘Revista de libros’ analiza su trayectoria, su pasión por la poesía y su relación con la pensadora María Zambrano. El narrador Félix J. Palma habla de su libro ‘El menor espectáculo del mundo’, una colección de cuentos que ha publicado en el sello Páginas de Espuma, del zaragozano Juan Casamayor, donde rinde homenaje al mundo del circo o al narrador Franz Kafka, entre otros asuntos. Borradores también visita, en el Centro de Historia, la exposición de la asociación cultural y de la sala Arrebato, que celebra sus quince años de música y de compromiso y un sinfín de actividades en el Casco Viejo de Zaragoza.

Borradores. Aragón Televisión. Esta noche a las 0.15. [Emisión única: durante el mes de agosto, Borradores no se redifunde las mañanas de los sábados. Ahora se ha suprimido la emisión en canal satélite, pero se puede sintonizar por internet.] Las fotos son de José Antonio Duce, cuelgo aquí un retrato suyo a Javier Cebollada, María José Hernández, Míchel Suñén, la portada del libro de Félix J. Palma, y Amalia Iglesias. 

RUBÉN LORENZO EN EL FORO

MÚSICA PARA PIANO EN ZARAGOZA

 

RUBÉN LORENZO EN EL FORO ROMANO

 

Por Beatriz GIMENO ARLANZÓN

 

 

Con el título “Música para piano en Zaragoza”, el pianista zaragozano Rubén Lorenzo nos reúne en torno a esta cita con el pianismo aragonés: ‘en Zaragoza’ porque de los autores –músicos y músicas– de las obras unos son locales y otros no, unos se formaron aquí, otros se instalaron en la ciudad y algo les ‘atrapó’, otros enseñaron en ella, y otros viven hoy en ella y de vez en cuando se marchan. De cualquier manera, se trata de música que o bien se escuchó en los teatros y escenarios locales, o vio la luz en la prensa musical zaragozana, o bien va a ser éste el momento de conocer la obra de algunos compositores de la actualidad aragonesa.

Una intención clara de presentar parte de nuestro patrimonio musical desconocido está presente en este programa y ha sido el motor, además, que puso en marcha la selección de las obras a interpretar: esta inquietud por lo desconocido caracteriza desde hace algún tiempo el trabajo interpretativo de Rubén Lorenzo –a quien agradezco la información recibida–, trabajo al que acompaña siempre su interés por la investigación de todo lo que rodea a los autores que interpreta y sus obras, y más recientemente por lo que concierne al piano y su enseñanza en la Zaragoza de finales del siglo XIX, o por lo que aconteció en el pasado musical de su ciudad natal.

Por un lado, las obras de Domingo Olleta, Ramón Roig, Ruperto Ruiz de Velasco y Vicente Zurrón proceden de la investigación realizada para mi tesis doctoral, en la que se recupera una porción considerable de la producción musical que vio la luz en la prensa especializada zaragozana durante la Restauración, llegando a reunir más de setenta obras. Y, en esto, Rubén Lorenzo es el artífice de su difusión.

Pero también es el intérprete de un programa tan sorprendente como el de hoy, que nos brinda la oportunidad de conocer más música de Joaquín Broto –a quien el pianista le debía el estreno de sus Arrullos–; música dedicada por sus creadores a la gran Pilar Bayona: una obra de su maestra Ángeles Sirvent como ejemplo de piano de Salón –género que ocupa gran parte de investigaciones musicológicas recientes en el ámbito nacional–, otra de Ángel Mingote, del arquitecto y músico Manuel Martínez Chumillas y un Nocturno de estética impresionista de Carmen Ledesma, discípula de Ángeles Sirvent. Las obras recogidas bajo el epígrafe ‘El entorno de Pilar Bayona’ y dedicadas a ella proceden del Archivo que lleva su nombre, y que con tanto celo siguen construyendo su sobrino, Antonio Bayona, y Julián Gómez.

También la compleja composición de Víctor Rebullida supone una primicia, junto con la de Fernando Félix Pérez Ferrer –a quien muchos conocemos desde nuestros años de formación musical–, y nos podremos adentrar en el piano flamenco con la jota del joven pero ya prolífico Miguel Ángel Remiro.

Todo este material compositivo –y el de próximos conciertos de este tipo– podría constituir parte de los fondos del tan deseado Archivo de Música para nuestra ciudad –indepe ndientemente del de las Catedrales–, un centro cuya creación se hace cada vez más necesaria, una institución que acogiera Archivos personales y familiares y con un Centro de Documentación integrado en el que poder no sólo reunir y conservar ese patrimonio cultural, sino los legados presentes hoy dispersos y las futuras donaciones: un espacio como punto de encuentro de compositores, intérpretes, investigadores y oyentes.

Sin duda, el programa que se presenta en el Foro romano es de lo más atractivo, inusual e interesante para el público zaragozano y para quien quiera acudir a la cita: además de los tres estrenos absolutos, la gran mayoría de las obras

seleccionadas suponen primeras audiciones, en la ciudad y, cuando menos, en muchas décadas. Un concierto para disfrutar.

 

Rubén Lorenzo. Música para piano en Zaragoza. Del siglo XX a nuestros días. Foro Romano. Próximo 20 de agosto de 2010. A las 21 horas.

GONZALO VILLAR: POEMA DE AMOR

GONZALO VILLAR: POEMA DE AMOR

Gonzalo Villar es un poeta chileno, con residencia en Valparaíso, que frecuenta los blogs aragoneses. También el mío. Lleva más de 230 días escribiendo un poema diario, y es un apasionado del arte, de la literatura, de la obra de Pablo Neruda. Tiene un estupendo blog personal, ‘Crecer sin Dios’, dedicado esencialmente a la poesía, a la que le añade pintura o fotografía. http://crecersindios.blogspot.com/. En su última entrega publica este poema, ‘Mujer del sombrero rojo’, dedicado a su esposa. Dice en uno de sus blogs, tiene varios: “Estoy escribiendo un poema cada día, de navidad a navidad, para combatir la desesperanza y los hilos oscuros del fascismo que van ahorcando nuestras almas”.

 

MUJER DEL SOMBRERO ROJO

 

Amada, dame el árbol y el martillo,
el agua pétrea de tus fuentes,
el limpio palpitar de mis sentidos,
la música feroz de tu sombrero rojo.

Sube del fuego hasta mi alma,
honra el tronar de los ríos,
gira con el furor de una novia,
danza en mis selvas y mis playas,
alza las armas del estío,
dame tu Luna y tu pan.


Reina en tu constante victoria,
domina con tu sola mirada,
hazte lenta como el infierno,
grave y plácida en la tierra,
límite azul del domingo,
nombre primero del sur.


Crece como lluvia en la noche,
canta para mí en los jardines,
funda en tu risa las mañanas,
nace conmigo en el mar.


* Poema dedicado a mi esposa. Gonzalo Villar. Este óleo pertenece a Marco Ortolan, y está cogido del archivo de artelista.com. El primero es un retrato que encontré en internet. No sé a quién pertenece.

TERUEL PUNTO PHOTO 2010

TERUEL PUNTO PHOTO 2010

SURREALISMO E IMAGINACIÓN

 

Foto de Rodney Smith.

Teruel y el surrealismo son como el pan y el vino, si incorporas la Fotografía le añades el queso de oveja ojinegra que le faltaba…

Este año lleno de incertidumbres y repleto de carencias, lo hemos llenado con imaginación y la fuerza que nos dan los sueños, y francamente, si no tuviéramos ese punto surrealista y loco, no habríamos conseguido lo que los números nos negaban.

Una vez que nos negamos a acatar la dictadura del dinero y a luchar por nuestro Festival, llegaron, un año más, las alegrías en forma de apoyos personales, de otras asociaciones y de la empresa privada turolense. Y ahí nos volvimos locos del todo.

Hemos tenido que reducir el número de salas pero hemos mantenido la calidad. Japón, China, Estados Unidos y Teruel, ahí queda eso.

Por el contrario hemos ampliado actividades, Concursos de Fotografía, sesiones de foto en la ciudad, rally infantil, proyecciones y música.

Todo para enseñar y aprender cómo es la Fotografía, para ver cosas y gente diferentes, para intentar acercaros ese sueño de cualquier turolense, tener una foto junto al Torico.

Aquí lo tenéis de nuevo, los locos de las fotos lo han vuelto a hacer.

La Fotografía está en la calle.

 

Sociedad Fotográfica Turolense

www.sfturolense.es

 

PROGRAMA  DE EXPOSICIONES

Hasta el 31 de agosto

 

1.- “The End” Rodney Smith

(Museo de Teruel)

2.- “Old Future” Ubé

(Logia, Museo Provincial)

 

Obra de Koichi Okuwaki.

3.- “Hana” KoichiOkuwaki

(Torreón de Ambeles)

4.- “Pieles de Papel” Curso de fotografía de desnudos 2009

(Sala de la Muralla DGA)

 

Pieza de Maleonn.

5.- “Retrospectiva” Maleonn

(Escuela de Artes y Oficios)

 

Pieza de Maleonn.

6.- “Estereoscópicas de Leonardo Buñuel”

Centro Buñuel de Calanda

(Sala de Exposiciones de la Cámara de Comercio de Teruel)

7.- “Realismo Mágico” Noelia Cabello

(Biblioteca Pública)

8.- “Espacios” Pepe Aznar

(Torre de El Salvador)

9.- “Retratos a Fonda” Miembros y amigos de la SFT

(Claustro de San Pedro)

 

Pieza de Maleonn.

10.- “La Luna acuchillada” José Sánchez

(Caja Rural de Teruel)

11.- Luis Sánchez Martín

(Pub La Torre)

12.- “Dentro” María Félez

(Fonda del Tozal)

“Surrealismo e imaginación” Sociedad Fotográfica Turolense.

'ODA A LA BICICLETA' DE PABLO NERUDA

 

ODA A LA BICLETA

De Pablo NERUDA

Iba
por el camino
crepitante:
el sol se desgranaba
como maíz ardiendo
y era
la tierra
calurosa
un infinito círculo
con cielo arriba
azul, deshabitado.

Pasaron
junto a mí
las bicicletas,
los únicos
insectos
de aquel
minuto
seco del verano,
sigilosas,
veloces,
transparentes:
me parecieron
sólo
movimientos del aire.

Obreros y muchachas
a las fábricas
iban
entregando
los ojos
al verano,
las cabezas al cielo,
sentados
en los
élitros
de las vertiginosas
bicicletas
que silbaban
cruzando
puentes, rosales, zarza
y mediodía.

Pensé en la tarde cuando los muchachos
se laven,
canten, coman, levanten
una copa
de vino
en honor
del amor
y de la vida,
y a la puerta
esperando
la bicicleta
inmóvil
porque
sólo
de movimiento fue su alma
y allí caída
no es
insecto transparente
que recorre
el verano,
sino
esqueleto
frío
que sólo
recupera
un cuerpo errante
con la urgencia
y la luz,
es decir,
con
la
resurrección
de cada día.

 

*Este poema es de los libros de las ‘Odas’ de Pablo Neruda. La foto corresponde a Ania Gastol, una magnífica profesional que ha colaborado en ocasiones con Miss Aniela.

'LA BICICLETA', POR MIGUEL ARTECHE

 

LA BICICLETA

 

Por Miguel ARTECHE

 

En rueda está el silencio detenido,
y en freno congelado la distancia.
Qué lejano está el pie, cómo se ha ido
la infancia del pedal sobre la infancia.

El reino del volante sometido
se borra con la sed que hay en la llanta.
La mano que no está tiene un sonido
de tanta ausencia y cercanía tanta.

Cuán remota la edad que en ti palpita
con las velocidades de tu cita,
y qué rápida estás con ser tan quieta,

tan inmóvil pedal dormido ahora
por la lluvia de ayer que te evapora
tu perdida niñez de bicicleta. 

Las dos fotos son de Nina Leen. Siempre que puedo salgo a montar en bicicleta. Es una forma de avanzar, de pasear y de contemplar el paisaje, y de dialogar con el viento y con el sol. Nina Leen es una fotógrafa maravillosa, de la que no sé demasiado: nació en Rusia, vivió en Suiza y Alemania, siempre quiso ser fotógrafa, usó una Rolleiflex y fue una de las grandes reporteras de 'Life'. Era una artista sencillamente maravillosa. Conmovedora y elegante.

TRES CUENTOS DE RAÚL ARIZA

Publico aquí, gracias a la cortesía del escritor, tres textos estupendos de Raúl Ariza, autor de 'Elefantiasis' (Editores Policarbonados, Madrid, 2010), un libro de relatos -con prólogo de Francisco Machuca- que presentó en Zaragoza el pasado mes de mayo, en El pequeño Teatro de los Libros, y que ha recibido merecidos elogios. Son tres historias de amor y desamor, muy diferentes, marcadas por la contundencia, el misterio y el secreto, elaboradas con una prosa precisa y elegante que domina el arte de la elipsis y de la contención. Raúl Ariza posee un excelente blog: El alma difusa. http://elalmadifusa.blogspot.com. Las dos primeras fotos son de Frank Boots; la última es del holandés Henri Senders.

 

Hermanas

 

 

Partido en oblicuo por un claroscuro, el crucifijo que preside la estancia es hoy una pura metáfora. Apenas se adivina el día por la escasa luz que entra por las troneras de la capilla. Postrada frente a la talla de la Virgen, Lucía, cuya rotunda feminidad se amaga baja la tosca y blanca saya que la viste, reza llorosa esperando que el eco de unos pasos precipitados no llegue hasta ella para anunciarle la fatal noticia de que el cáncer se ha llevado ya a la hermana Gloria.

 

Hasta no hace más de un mes, la vida que de normal explota extramuros en un sinfín de colores y en una catarsis de matices, se colaba también juguetona a través de las rendijas de los postigos, las grietas de las maderas, e incluso los poros de las paredes de mampostería de este edificio. Lo hacía para alumbrar y bendecir los besos y los roces del pecado. Para guiar en un haz inequívoco el camino que debían de seguir los dedos de Lucía sobre el contorno de su amada, y el trecho de piel que cada noche su lengua adolescente tenía que acabar humedeciendo en su descenso a los infiernos del amor.

 

El cuerpo de Gloria yace ahora sobre el improvisado altar que se ha erigido en el centro de la sala capitular. Una incesante letanía borda la penumbra, cerrando en negro sus ya de por sí pequeñas costuras. Toda la congregación reza a la difunta. Como marca la regla, primero las hermanas y luego las novicias, hacen cola para acercarse al cadáver de la que se ha ido y besar en actitud sumisa sus pies. Lucía aguarda obediente su turno. Todas las demás saben de la fraternal relación que le unía a Gloria, de las horas de estudio que la abnegada veterana, mujer de ánimo tímido y trato delicado, compartió con la inquieta novicia. De ahí que intuyan el esfuerzo que está haciendo la joven para no romper en llanto.

 

Cuando Lucía llega frente al cuerpo que tantas veces amó a escondidas, se detiene unos segundos. Todas aquellas almas esperan emocionadas el respetuoso beso, pero ella, entornando en éxtasis los ojos y esbozando una gozosa sonrisa, lame con fruición y descaro los dedos de su amada. Te amo, parece susurrar mientras tres monjas la apartan a empellones del cadáver.

 

 

De lo fugaz

 

 

Un segundo. Un instante es suficiente para que la vida de un giro inesperado. Algo así, algo tan socorrido como esto, ha debido de pensar Suárez en el momento mismo en el que esta mañana ha percibido que se le precipitaban los acontecimientos. Porque eso a veces se percibe.

 

Al escaparse hoy un par de horas del trabajo, como solía hacer cada primera semana de mes, para disfrutar de esa necesaria debilidad que convertía su anodina existencia en algo más o menos soportable, se ha visto envuelto en una riña familiar y ha acabado, sin comerlo ni beberlo, tirado por el suelo y desangrándose como un marrano. Suárez no era un tipo deleznable, de esos a los que uno espera que la providencia acabe por hacerle llegar su San Martín. Ni tampoco hoy es un día especialmente señalado para la tragedia por la extraña conjunción de ningún astro.

 

Pero el caso es que la habitación, parca y mísera, ha quedado hecha un sin dios. Puro desorden. La bella Helena, vestida de negro brillante, yace sobre la cama con los ojos abiertos, y todavía boquea el estertor de los últimos instantes de una vida que poco se parece con la que en algún momento pudo soñar que tendría. Suárez ha caído de rodillas, amordazado, con las manos atadas a la espalda y con el consolador introducido en su culo. En una de las sillas, justo en la que Helena disponía el cilicio y un par de dildos más, se ve su maletín y su ropa colgada. Todo salpicado de sangre.

 

Pasan unos minutos del mediodía. Junto a la puerta, todavía nervioso y palpitante, Constantin, marido y chulo de la chica, sujeta sudoroso un pequeño revolver del treinta y ocho. El pobre parece arrepentido.

 

  

La palabra redundante

 

 

La casa ya no le da miedo. Ha tardado un tiempo en conseguirlo, pero ya se ha hecho a sus enormes dimensiones, a su espeso silencio, y a su vida ausente. Va para tres meses desde aquella primera cita pactada por teléfono. Dos veces por semana apeándose en una parada de metro, en pleno corazón de la ciudad. Martes y viernes.

 

El dueño de la casa es un hombre de una envergadura abusiva. De una corpulencia casi mórbida. Es débil y flojo, y sus movimientos son apacibles y sin gracia. Vive solo, cubierto de un oropel rancio y tristón que dice muchas cosas de esa soledad suya.

 

La joven suele llegar a media tarde. Nadie sale a recibirla. Desde la segunda visita dispone de llave propia. Apenas llega, se guarda el dinero que encuentra sobre la cómoda y se desnuda. Es bella sin subrayados. Tiene los cabellos de un rubio lejano, sus piernas son atléticas y sus nalgas estrechas y firmes. Descalza y en cueros, de puntillas sobre el frío gres, se dirige a preparar el baño. Enciende el calefactor para caldear la estancia, deja al alcance las toallas y el albornoz y calienta el agua. Suele esperar al hombre arrodillada en el suelo, jugando a sumergir los dedos en la enorme bañera, y musitando una canción, que se diría infantil, en lengua extraña. Mientras, todo se va llenando de un vapor cómplice.

El hombre, hasta entonces invisible, entra en el baño. Sin dejar de mirarla ni un instante, se deja desnudar por la chica. Es parte del precio. La observa como siempre, con una mezcla de admiración y perplejidad. Al principio, a la joven le incomodaba aquella extraña insistencia en el mirar. Hoy se ha acostumbrado a ella, como también se ha acostumbrado a la decimonónica y desabrida arquitectura de la casa.

 

Sin mediar más que alguna leve sonrisa, la chica extranjera baña al hombre con el tacto de quien no quiere hacer daño. Lo baña con un mimo similar al que recuerda haber recibido de su madre, siendo ella una niña menuda y algo delicada. Le acaricia sus carnes magras, le amasa con suavidad su sexo mísero y, con una enorme paciencia, deja que el hombre alcance el orgasmo por el que ha pagado.

 

No hablan. Ni hay lengua en común, ni tampoco mucha necesidad de esforzarse en decir palabras que quizá resulten redundantes.

 

UN TEXTO DE PACO FERRER LERÍN

Agüilla

Por Paco FERRER LERÍN

Los encuentros en los estancos deparan a menudo grandes satisfacciones. Hoy he ido a franquear una carta para mi hijo que vive en Cercedilla y allí estaba ella haciendo cola para comprar dos paquetes de Marlboro con un body negro resaltando ese busto que adoran los futbolistas y una sonrisa exultante que he rubricado con dos besos en las comisuras. Alguien ha entrado y al socaire del tumulto he rozado mis enfundados genitales con su muslo izquierdo caliente como piedra foguera a lo que ha respondido que me vio en no sé qué periódico y que se me veían aún buenas piernas (parece ser que esa parte la pone loca). Tenía yo prisa por llegar a casa. En efecto había manchado los bráslipes; un licor no sé si prostático o de Cowper. Primavera.

 

*El pasado viernes pasé una noche estupenda en Jaca, con Paco Ferrer Lerín, su mujer Concha y la bibliotecaria Raquel. Paco está en un momento espléndido: ha redactado la segunda parte de su libro ‘Níquel’, y publicará el texto que apareció en Mira y el inédito en un único volumen en Tusquets, baraja un título provisional como ‘Razón y combate’, y a la vez, pronto, muy pronto, se rescatarán sus primeros poemas, escritos a partir de los 16 años y recogidos ahora con un bello título ‘Edad del insecto’. Encuentro este texto de Ferrer Lerín en su blog y lo traigo aquí. Ese viernes leí un poema suyo de ‘Fámulo’, y el sábado, él y Toni Marí presentaron el deslumbrante volumen que ha publicado Tusquets en la colección Nuevos Textos Sagrados. Traigo aquí estas fotos de The Raw Files que seguro que le gustarán al gran aficionado a la belleza femenina, al secreto de los bosques y al misterio sexual que es Paco: poeta, narrador, ornitólogo, filólogo a su modo y un gran inventor de libros y personajes apócrifos y de monólogos dramáticos.