Blogia

Antón Castro

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

Juan Manuel Calvo Gascón, de Ejulve (Teruel) y residente en Barcelona desde hace años, uno de los grandes expertos de los aragoneses que estuvieron, murieron o sobrevivieron en Mahtausen, me envía esta convocatoria. Es profesor e historiador e investigador, que ha estado en varias ocasiones con sus alumnos en el campo de exterminio.

 

El día 27 de enero (hoy jueves), día en que conmemoramos la liberación del campo  de exterminio de Auschwitz-Birkenau, las Naciones Unidas lo declararon en 2005 como día de Conmemoración de las víctimas del Holocausto y Prevención de crímenes contra la Humanidad.  

Como en años anteriores, desde 2010, la Amical de Mauthausen y otros campos junto con Rolde de Estudios aragoneses, celebraremos un acto conmemorando esta fecha de memoria de las víctimas y de reflexión para el presente y el futuro.

Este año el acto central de conmemoración en Aragón se celebrará en Zaragoza el día 25 de enero, jueves, a las 19:30h en el palacio de la Aljafería.

Os adjuntamos la invitación al mismo.

 

RAFAEL LOBARTE FONTECHA VUELVE A TRADUCIR A PERCY B. SHELLEY

RAFAEL LOBARTE FONTECHA VUELVE A TRADUCIR A PERCY B. SHELLEY

[El sello Renacimiento de Abelardo Linares publica ’Carta a Maria Gisborne y otros’ poemas del gran poeta romántico inglés Percy B. Shelley, en traducción de un verdadero especialista Rafael Lobarte Fontecha, que también es un estupendo poeta que trabaja y vive en Zaragoza, donde nació en 1959.]

 

La nota editorial dice: [Percy B. Shelley es un poeta fascinante. En él se conjugan una serie de elementos que, en principio, pudieran parecer paradójicos y que, por el contrario, lo hacen absolutamente singular y, al mismo tiempo, un paradigma del Romanticismo. De origen aristocrático, pero con un pensamiento político radical; místico en su concepción teórica del amor y, sin embargo, sensual y promiscuo; ateo o más bien, agnóstico confeso y, a la vez, un reconocido panteísta que creía fervientemente en el poder de la palabra; un hombre que murió en plena juventud y, no obstante, dotado de un pensamiento ­filosófico profundo­ desde los inicios, Shelley fue, sobre todo, un rebelde e ­iconoclasta, que buscó, y alcanzó, una absoluta perfección formal en su trabajo, un espíritu vigoroso y apasionado, aunque siempre propenso a la melancolía.]

Rafael, tan amable y cariñoso siempre, me envía unos poemas: el original en inglés y su versión, siempre muy trabajada.

A SUMMER EVNING CHURCHYARD

LECHLADE, GLOUCESTERSHIRE



The wind has swept from the wide atmosphere

Each vapour that obscured the sunset’s ray;

And pallid Evening twines its beaming hair

In duskier braids around the languid eyes of Day:

Silence and Twilight, unbeloved of men,

Creep hand in hand from yon obscurest glen.

 

They breathe their spells towards the departing day,

Encompassing the earth, air, stars, and sea;

Light, sound, and motion own the potent sway,

Responding to the charm with its own mystery.

The winds are still, or the dry church-tower grass

Knows not their gentle motions as they pass.

 

Thou too, aëreal Pile! whose pinnacles

Point from one shrine like pyramids of fire,

Obeyest in silence their sweet solemn spells,

Clothing in hues of heaven thy dim and distant spire,

Around whose lessening and invisible height

Gather among the stars the clouds of night.

 

The dead are sleeping in their sepulchres:

And, mouldering as they sleep, a thrilling sound,

Half sense, half thought, among the darkness stirs,

Breathed from their wormy beds all living things around,

And mingling with the still night and mute sky

Its awful hush is felt inaudibly.

 

Thus solemnized and softened, death is mild

And terrorless as this serenest night:

Here could I hope, like some inquiring child

Sporting on graves, that death did hide from human sight

Sweet secrets, or beside its breathless sleep

That loveliest dreams perpetual watch did keep.

 

 

 

 

CEMENTERIO EN UN ATARCECER ESTIVAL

 

LECHLADE, GLOUCESTERSHIRE

 

El viento ha barrido de la inmensa atmósfera

el vapor que apagaba el rayo del poniente

y el pálido Crepúsculo ciñe las negras trenzas

de su brillante pelo al día que desmaya.

El Silencio, el Ocaso, que los hombres no estiman,

de la mano se vienen desde el calvero umbrío.

 

Exhalan sus hechizos al día que se aleja,

envolviendo la tierra, el aire, el mar, los astros.

Luz, son y movimiento el fuerte efluvio captan

y al encanto responden con su propio misterio.

Los vientos están calmos o el césped de la torre

su gentil movimiento ignora cuando pasan.

 

Tú también, edificio sutil, cuyos pináculos,

pirámides de fuego, desde un altar se elevan,

en silencio obedeces su dulce y grave hechizo

dando un matiz celeste a tu lejana aguja,

en torno a cuya cúspide, borrosa e indistinta,

las nubes de la noche entre los astros se unen.

 

Los muertos duermen ya dentro de sus sepulcros

y al dormir convirtiéndose en polvo, un son vibrante

entre oído y pensado, allí en lo oscuro tiembla

que, desde lechos pútridos, cerca las cosas vivas

y, con la quieta noche, con el cielo mezclándose,

su horroroso silencio inaudible se siente.

 

Así solemne y suave, la muerte es apacible

y no espanta, al igual que esta noche serena.

Aquí esperar podría, como un niño curioso

que juega entre las tumbas, que unos dulces secretos

ocultara la muerte o a su quietud exánime

los más preciosos sueños perpetua guardia hicieran.

 

 

 

 

SONNET

 

Ye hasten to the grave! What seek ye there,

Ye restless thoughts and busy purposes

Of the idle brain, which the world’s livery wear?

O thou quick heart, which pantest to possess

All that pale Expectation feigneth fair!         

Thou vainly curious mind which wouldest guess

Whence thou didst come, and whither thou must go,

And all that never yet was known would know—

Oh, whither hasten ye, that thus ye press,

With such swift feet life’s green and pleasant path,         

Seeking, alike from happiness and woe,

A refuge in the cavern of gray death?

O heart, and mind, and thoughts! what thing do you

Hope to inherit in the grave below?

 

 

SONETO

 

¡Corréis hacia la tumba! ¿Qué buscáis allí, inquietos

pensamientos y múltiples designios del ocioso

cerebro, que vestís la librea del mundo?

¡Corazón agitado, que poseer anhelas

cuanto imagina hermoso la Esperanza;

curiosa mente en vano, que adivinar querrías

de qué lugar provienes y adónde te diriges

y saber todo aquello que nunca se ha sabido!;

oh, ¿hacia dónde corréis que con pie tan ligero

pisáis el verde y grato camino de la vida,

de la felicidad buscando, y de la pena,

un refugio en la gruta de la apagada muerte?

¡Oh, corazón y mente y pensamientos!,

¿qué esperáis recibir debajo de la tumba?

MANUEL MARSOL, EN ANTÍGONA

MANUEL MARSOL, EN ANTÍGONA

[Julia Millán.] El viernes, para redondear esta intensa semana, recibiremos en la librería a Manuel Marsol y a Carmen Chica para que nos cuenten el proceso creativo del precioso álbum ilustrado Yokai, publicado por el gran Fulgencio Pimentel, último premio Internacional de Bolonia. Será a las 19,30 en la librería, el viernes, 26 de enero. Merecerá mucho la pena. Marsol ha realizado un puñado de álbumes y libros en los últimos años que demuestran una trayectoria increíble como Ahab y la balle...na blanca (premio Edelvives), El tiempo del gigante, La metamorfosis de Kafka, La venus de las pieles de Sacher- Masoch, El gato de Brasil de C. Doyle o el desplegable sobre Madrid de la portuguesa Pato logico.
Marsol, es el artista invitado en la exposición 'Paseando la mirada. Historias ilustradas desde Zaragoza' que comienza su andadura el 25 de enero, hasta el 23 de abril y que muestra el trabajo de 33 ilustradores/as en la realización de proyectos editoriales muy variados. Será en el Palacio de la Lonja.

NOVELA DE GONZÁLEZ DEZA

NOVELA DE GONZÁLEZ DEZA

 


José Luis González Deza presenta hoy su libro 'Las lágrimas de la verdad', publicado por Mira editores. Será en la librería Los Portadores de sueños.
[Nota editorial]Durante la Guerra Civil hubo personas capaces de dar lo mejor, y también lo peor, de sí mismos. La novela pone de manifiesto estas dos realidades y se aleja de la visión interesada y parcial de malos contra buenos creando historias que se unen para después separarse. En Las lágrimas de la verdad descubrimos personajes que, para alcanzar el poder, no sienten ningún escrúpulo en fomentar el odio o recurrir a la traición. Por el contrario, hay quienes se esfuerzan en buscar espacios de convivencia a través del corazón y no de la razón, a pesar de que sus creencias sean antagónicas.

José Luis González Deza con la precisión y buen hacer de un maestro de ceremonias hace desfilar por estas páginas a sus protagonistas, verdaderos arquetipos de carne y hueso (la magia de la palabra insufla vida), compartiendo un tiempo y un espacio: los años convulsos de la Guerra Civil a lo largo del territorio aragonés. Mientras unos se dejan arrastrar por sentimientos tan viles como el rencor o la envidia, otros, sin embargo, nos enseñan que la bondad que anida en el ser humano puede llegar a ser infinita, siempre y cuando se valore más a las personas en función de cómo son y no de quiénes son. Estos últimos se convierten en los verdaderos héroes del relato, y, entre este grupo de elegidos, destaca Luis, un hombre que por amor se dejará seducir, atrapar y abrazar por las lágrimas de la verdad.

 

EL AUTOR

Jose Luis Gonzalez DezaJosé Luis González Deza nació en Huesca en 1982. Tras licenciarse en Historia y graduarse en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Zaragoza, estuvo trabajando durante más de siete años en el sector financiero hasta que en 2013 decidió dar un cambio radical a su vida. Abandonó su trabajo y la anodina comodidad en la que se hallaba inmerso para intentar dedicarse a una de sus grandes pasiones, la enseñanza, profesión que desempeña actualmente. Fue entonces cuando comenzó un viaje introspectivo para encontrarse a sí mismo y, después de recorrer el Camino de Santiago, se refugió en Liri, un pequeño pueblo del Pirineo aragonés, donde dio forma a su primer proyecto literario, convirtiendo en realidad un sueño que durante muchos años estuvo persiguiendo.

 

TRES FOTOS DE EMILIO GASTÓN

-1. https://static01.heraldo.es/uploads/imagenes/8col/2015/01/15/_jh_cf8873f1.jpg?a79f6c86604d60f064472ee510d3730a

-2. http://www.andalan.es/wp-content/uploads/emilio-gaston-517x700.jpg.Obra de Pedro Sagasta.

-3.http://3.bp.blogspot.com/-UZV1ALi0qJg/TZOK4xsOdoI/AAAAAAAAAEM/gN_A3u3PWR4/s1600/gastonyotros.inde-1.jpg 

EMILIO GASTÓN EN SUS POEMORIAS

EMILIO GASTÓN EN SUS POEMORIAS

[En 2014 escribí este texto sobre sus memorias poéticas: 'Poemorias'.
Emilio Gastón (Zaragoza, 1935) es un ciudadano comprometido e irreductible que se alimenta de tres ríos: el río de la poesía, caudalosa y surrealista (solo él, probablemente, es capaz de decir: “Y un día empezamos a llover”), el río del Derecho que mimó desde su despacho de abogado y el río de la política. Con todo ello ha llenado su vida y también un original avance de su autobiografía que ha titulado ‘Poemorias’ (Rolde / Delicias Discográficas y Ayto. de Zaragoza), que en realidad son dos discos de una hora cada uno donde el poeta habla, recuerda y recita; al recitar, el personalísimo rapsoda que es Emilio, explica en qué contexto nacieron sus poemas y qué significan muchas de sus imágenes o sus pintorescos títulos: ‘Carta de embarque verde’, ‘La nube comprometida’, ‘El relámpago niño’... Por ejemplo, recita ‘Pintada’ y dice que es una composición dedicada a la gente que operaba en la clandestinidad.

Arranca, hacia el año 1958 con un ‘Diálogo violento con la Selva de Oza’ y con ‘Canto primero personal’, y se arroja al ‘Hombre amigo mundo’, poemario con el que quedó finalista del Premio Boscán. Emilio Gastón, hombre de la Peña Niké (se recuerdan los días de la OPI de Miguel Labordeta y sus trovadores), hermano de casa ajena y aventura existencial de José Antonio Labordeta, dice que ya ahí están sus asuntos y sus símbolos: el compromiso con el pueblo, con las montañas, con Aragón, con la gente, la idea del pastor, y están sus nubes, sus relámpagos, sus bosques o esas criaturas huidizas que parecen de cierzo y que están cargadas de compromiso y de rebeldía.

Emilio Gastón habla de su formación, de su pasión por la lírica y de la resistencia a “una dictadura funesta que no dejaba pensar, ni publicar ni hacer el amor”. En su poética, entre naïf y ajustada a su práctica de un concepto particular de revolución, defiende la “amnistía, la libertad, los parques públicos, el amor”. Cuenta que un día aparecieron por su casa dos amigos como Labordeta y Eloy Fernández Clemente con un proyecto en la cabeza: la fundación de la revista ‘Andalán’, título que ya Eloy tenía muy claro. Y así se sumó en la aventura ‘andalanesca’, con otros muchos peregrinos de travesía y de batalla.

También confiesa que él eludió la persecución policial y logró que jamás le detuvieran; en cambio, en muchos casos del TOP (Tribunal de Orden Público), defendió a bastante gente, “nunca me metieron en la cárcel y pude dedicarme a los demás”, con nubes y truenos dialécticos en los labios. Entonces, mientras su poesía avanzaba y seguía mirando las colinas, en una especie de tiempo de transición entre la agonía del franquismo, o periodo de resistencia, y los inicios de la democracia, con otros compañeros –“los predispuestos, los comprometidos...”- fundó la Alianza y luego Partido Socialista de Aragón, que será una de las materias centrales del segundo disco. Cuenta eso y le dedica un poema a Labordeta: ‘No lo sé. Ya ves’.

Los recuerdos, minuciosos, se mezclan una y otra vez con la lírica. Con la corriente torrencial de una poesía vigorosa e inclasificable, que alcanza la plenitud en sus labios. “Espiga compañera de los vientos”, dice. Y se declara partidario de la "revolución universal del esperanto".

Se pregunta Francisco J. Uriz, en sus ‘Palabras preliminares sobre un abeto por dentro’, si “¿sabrá el lector quién es Emilio Gastón? Topo disidente nube comprometida abeto cheso lanzado al mundo con sus raíces sus palabras sus poemas su tierra su agua?”. ‘Poemorias’ (1935-1985) se cierra en 1985, antes da cuenta de algunas traiciones, y poco después Emilio Gastón –que se define “como el aglutinador del socialismo aragonés” en algún instante- sería nombrado Justicia de Aragón, un viejo sueño que tenía entre sus objetivos la autonomía de Aragón. La designación le llegaría después de una época ácrata, algo que él llama también su “tiempo de la ciudad civil”. Esa es otra historia, sin duda. Roberto Rodés le grabó y le invitó a hablar y a decir casi una treintena de poemas; Daniel Ríos puso la selección musical. Emilio Gastón se entrega al verso, a la amistad, a la denuncia y a la memoria. Y sentencia: “Y como mejor proceda digo”.

 

*Emilio por Primo.

EMILIO GASTÓN: UN DIÁLOGO RECIENTE

EMILIO GASTÓN: UN DIÁLOGO RECIENTE

[Hace no demasiadas semanas entrevisté en la contraportada de ’Heraldo’ a Emilio Gastón con motivo de la publicación del poemario ’La sonrisa de la nada’. Moría ayer a las 19.00, tras varias semanas en el hospital. Recupero aquí el texto.]

 

Nacido en Zaragoza en 1935, Emilio Gastón es uno de los últimos miembros de la Peña Niké. Con el espíritu de D. W. Thoreau, publica ‘La sonrisa de La Nada’. Fue Justicia de Aragón entre 1987 y 1993.

 

"De joven, quería irme de España en un camión y recorrer mundo»

 

La casa de Emilio Gastón (que comparte con su esposa, la poeta Mari Carmen Gascón Baquero) lo tiene todo: su despacho de abogado y los libros de leyes, una inmensa biblioteca distribuida en varios cuartos, su pinacoteca (que incluye cuadros suyos y muchos ajenos) y el taller de escultura. Sigue leyendo libros de poesía como siempre -«los leo, los anoto, aplaudo y critico los versos, deshago los libros», dice- y escribe todos los días.

¿Por qué la escultura?

Me gusta todo el arte: la pintura, el dibujo, la escultura, pero con ella, pura materia, siento que el arte es ilimitado. Y además elijo el hierro porque tengo un amigo herrero y en Hecho hay una estupenda herrería. El hierro es más dúctil que la piedra, que me exige una fuerza que no tengo.

¿Más dúctil?

A mí me encantan el corte y la fundición, trabajar como si fuera un collage. Soy un recortapega de los fierros, aunque también puedo trabajar con otros materiales.

Está claro que cada vez se vuelca más hacia el paisaje.

Soy zaragozano hasta la médula: ejerciente, viviente, juergueante y cafeteante, como mucha de la gente de mi generación. En Zaragoza me formé, pero lejos, en mis paraísos, tenemos ríos y riberas, sotos y montes maravillosos, o selvas excepcionales, como la Selva de Oza, espacios que se destrozan, y yo intento defenderlos.

Bueno, usted siempre ha sido ecologista y deportista.

Es verdad. He sido nadador y campeón de Aragón. A mis 82 años hago tres días a las semana 1.000 metros en la piscina. Intento que la vejez no sea condena, sino afirmación: me propongo retos, excursiones, aventuras.

¿Qué lugar ocupa la poesía en su vida?

Es insustituible. No la dejo por nada. Siempre he escrito. Incluso cuando mis padres me dejaban castigado, escribía. Escribo en voz alta. Es como si la voz y la música de los versos me ayudasen a componer, a redactar.

Publica ‘La sonrisa de La Nada’ (Comuniter) y lo subtitula ‘Poema cinético teatralizable’. Es un libro alegórico y simbólico…

Las dos cosas. Me gustan los símbolos y las alegorías, y en mis libros hay muchos. Ambos están ahí y también una idea de movimiento y un homenaje al cine. El cine me volvía loco de niño y aún me vuelve hoy. Soy feliz de haber nacido en los tiempos del cine.

¿Qué quería decir?

Tengo que cambiar siempre. Buscar nuevos caminos y expresiones. Es una especie de pieza teatral en tres actos con algunos personajes que bien podrían ser mis yoes. Y esos yoes dialogan con La Nada, que aquí no es exactamente el vacío o el desamparo sino la esperanza de empezar de nuevo, de crear, de mejorar el mundo. Es la ausencia de limitaciones.

¿Es un poemario surrealista?

Sí, claro, cómo no. El surrealismo fue una necesidad, una vía de escape de la época de normativas exageradas: las de la opresión y la represión. No vivimos en el mejor de los mundos, pero ya no es así. Le digo una cosa: jamás he publicado un poema del que me hayan censurado algo. Y ahora me gusta escribir en libertad.

¿Por qué ha elegido como protagonista a un Humanoide Camionero, al que luego llama «camionero introspectivo»?

Cuando era joven tenía un sueño: quería ser camionero e irme de España. Me quitaron hasta el pasaporte. No es que quisiera ser conductor: quería irme de España en un camión, recorrer mundo y hallar otra profesión.

Hay otras criaturas: Diosa Greco-Romana, la Musa Científica, el Explorador Incansable…

En el fondo, como le digo, son personajes que se parecen a mí, que evocan a mi padre, que nacen de mis sueños, o que me interpelan en el libro. Me llaman por mi nombre: Emilio . Ellos representan algunos de mis intereses humanos e intelectuales. Creo que cultivo la utopía. Este también es un libro en el que están amigos que se han ido -Sopeña, Labordeta, de mi edad, García-Badell- y también los que están. ¿Sabe usted que ahora mi gran cómplice es el poeta Fernando Ferreró, que ya tiene 90 años y sigue escribiendo? Nos divertimos mucho.

 

*La foto es de Heraldo, de Guillermo Mestre.

 

HA MUERTO EMILIO GASTÓN. ECOS DE ROLDE

HA MUERTO EMILIO GASTÓN. ECOS DE ROLDE

Rolde de Estudios Aragoneses se suma al duelo

por el fallecimiento de Emilio Gastón.


Zaragoza, 22 de enero de 2018
La asociación cultural Rolde de Estudios Aragoneses llora la pérdida de Emilio Gastón. Emilio (socio desde 1978) fue uno de sus miembros más veteranos y entrañables, volcado sin fisuras en multitud de proyectos relacionados con la promoción de la cultura aragonesa y con la mejora de la autoestima en este país.
Entre otras colaboraciones, REA editó en 2007 el poemario de Emilio "La Subordania. Epopeya chesa sin d'acabanza" (un poemario heterodoxo en busca de sus raíces), y en 2014 se sumó a un proyecto apoyado por el Ayuntamiento de Zaragoza: "Poemorias" (un documento sonoro en el que Emilio recorre los paisajes de su infancia y juventud, los ambientes de creaticvidad y lucha por las libertades, con la poesía y la música como referentes).
El compromiso de Emilio (y por extensión, del núcleo de Andalán), que representaba generacionalmente a los "hermanos mayores" de los fundadores de REA en 1977, va mucho más allá de su singular trayectoria política e institucional (antifranquista, fundador del Partido Socialista de Aragón, diputado de ese partido federalista y autogestionario en las Cortes constituyentes, primer Justicia de Aragón de la época contemporánea), e incluso de  su labor profesional como abogado de causas justas. Emilio fue un poeta, un artista, un espíritu inconformista, rebelde, utópico. Una persona esencialmente buena, a la que se va a echar de menos.
Rolde de Estudios Aragoneses traslada su más sentido pésame a la familia de Emilio Gastón, en especial, con el mayor de sus cariños hacia Mari Carmen Gascón, compañera inseparable del poeta y, como Emilio, queridísima amiga.

*Nota de 'Rolde'. 

Foto de Lara Albuixech.