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Antón Castro

JULIO ESCARTÍN Y LA MÚSICA

JULIO ESCARTÍN Y LA MÚSICA

Julio Escartín, desde 'Pasapalabra', le ha hecho esta sugerencia al presidente de Aragón Javier Lambán:

 

"He lanzado mi reto a nuestro presidente Javier Lambán. Lo he hecho con una expresión que entenderá muy bien, porque se usa mucho en Ejea.

 

Lo tenéis en el minuto 17 del rosco:

 

http://www.telecinco.es/pasapalabra/revancha-Pablo-Julio-Pasapalabra-culmina_2_2497455183.html

 

Habrá bastantes aragoneses que se pregunten:

 

¿Dónde está la Sala de la Corona de Aragón?

 

Y yo me pregunto:

 

¿Por qué se habla tanto de Cataluña y tan poco de Aragón?

 

Mi sueño es convertir la Sala de la Corona en un espacio abierto a la música y a los músicos aragoneses.

 

Un lugar donde puedan actuar los que están estudiando en nuestros conservatorios, los que ya han terminado y están luchando por poder darse a conocer al público, y los que ya son estrellas consagradas.

 

Un lugar donde puedan venir la Coral Oscense, la Polifónica Turolense, y tantos otros coros y bandas aragoneses que casi nunca tienen la oportunidad de actuar en Zaragoza.

 

Un lugar donde hacer intercambios con jóvenes músicos de Londres, Milán y otras ciudades que están a un tiro de piedra de Ryanair.

 

Un lugar donde puedan vivir la música los alumnos de nuestros colegios e institutos.

 

Un lugar donde hacer un homenaje a José Peris, Antón García AbrilJosé Luis González Uriol... y tantos otros que han hecho grande la música aragonesa.

 

Un lugar... donde sentirnos orgullosos de ser aragoneses.

 

Yo ofrezco mi piano durante un año, dos años... el tiempo que haga falta hasta que el Gobierno de Aragón vea que merece la pena y compre un piano de gran cola".

 

*La foto de Julio Escartín es de Heraldo de Aragón.

 

 

 

MARCHAMALO, VIRGINIA Y SOLEDAD

Cuentos de domingo* 

 

Virginia y Soledad

 

Jesús Marchamalo (Madrid, 1960) ofrece cada fin de año un delicioso librito ilustrado por el oscense Antonio Santos. En ‘Virginia Woolf, las olas’ (Nórdica) narra la vida de esta escritora enferma, hipersensible, que anduvo de luna miel en Zaragoza. Su muerte fue terrible: se ahogó en el río Ouse y su cadáver tardó varios días en aparecer. Marchamalo y Santos retratan a una mujer llena de fantasmas, marcada por el desamparo existencial y por la enfermedad que buscó un cuarto propio en su intimidad y en el mundo, y rara vez lo logró. Si Marchamalo es el capitán de los bellos adjetivos, Santos con sus grabados crea un universo preciso que retrata el genio y la locura.

Marchamalo es, con Nando López, el coordinador de un proyecto que quizá llegue a Aragón: ‘Pasando página’ en la Biblioteca Nacional, una invitación a la lectura que incorpora un fondo con doce libros de 45 editoriales españolas. Se explican todos los secretos de un libro, con un montaje novedoso de nuevas tecnologías. Diez autores recuerdan un título muy especial en su vida: entre ellos, Care Santos habla de ‘Crónica del alba’ de Ramón J. Sender, Lorenzo Silva recuerda ‘Imán’, del propio Sender, y Ana Alcolea, la única aragonesa, dice que el libro de su vida es ‘Cumbres borrascosas’ de Emily Brönte.

Por la tarde me cito en la RAE con Soledad Puértolas. Publica ‘Lúcida melancolía’ en la colección Baroja (& yo) de Ipso. Conversamos en la biblioteca de Rodríguez Moñino y María Rey. Soledad cuenta cuánto le marcó Baroja, al que leyó de adolescente en Pamplona, cuando iba a pasar tres meses de verano a casa de la tía Sole, que le regaló algunos títulos y, “con un poco de dinero que no sé de dónde me salía”, logró adquirir sus ‘Obras completas’ de Biblioteca Nueva. Soledad se identificaba con el estilo, con los personajes barojianos, con su pasión por la aventura. Soledad, como Virginia Woolf, también es una mujer enfermiza desde que tuvo tifus de niña. “Me tengo que rebelar siempre contra la enfermedad para venir aquí, para salir de mi casa. Soy escritora y soy una solitaria”.

Voy al Museo del Prado a ver la muestra de Mariano Fortuny. Fue un artista excepcional que murió a los 36 años y que poseía el don de la luz. Cuadros como ‘En la vicaría’ o ‘La elección de la modelo’ definen una formar de pintar y de entender la lentitud de la belleza.

 

*Este texto ha aparecido hoy en mi secció ’Cuentos de domingo’ de Heraldo.

'LA LIBRERÍA' Y 'EL AUTOR' COMPARTEN EL PREMIO FORQUÉ

El autor y La librería comparten el galardón al Mejor Largometraje

de Ficción en los 23 Premios Forqué

 

 

 

  • Javier Gutiérrez (El autor) y Nathalie Poza (No sé decir adiós) se alzan con los premios a la Mejor Interpretación Masculina y Femenina respectivamente

 

  • El Mejor Largometraje Documental recae en Muchos hijos, un mono y un castillo de Gustavo Salmerón, mientras que Una mujer fantástica es reconocida como Mejor Película Latinoamericana

 

  • El cineasta aragonés Carlos Saura, Medalla de Oro de EGEDA, destacaba que a lo largo de su carrera “he podido hacer las películas que siempre he querido hacer”

 

Zaragoza, 14 de enero de 2018 Las producciones El autor, de Manuel Martín Cuenca y La librería, de Isabel Coixet han dado la sorpresa en los Premios Forqué al ser elegidas ex aequo como Mejor Largometraje. Un hecho nunca antes acontecido en las 23 ediciones celebradas de estos galardones, pero contemplado en sus bases: “En caso de empate, compartirán el premio las ganadoras”. Ambos títulos obtuvieron el mismo número de votos tras la segunda ronda de votaciones. Cayetana Guillén Cuervo y Julio Medem, encargados de anunciar el resultado, hacían entrega a ambos equipos del trofeo que representaba una doble satisfacción. Coixet agradecía su discurso el apoyo recibido a lo largo de este camino contra “los palos en las ruedas” que muchos han intentado colocar para sacar delante de la historia de esta mujer viuda que decide montar una librería en un pequeño pueblo de Inglaterra. Jose Nolla, productor de El autor, lanzaba un deseo vestido de petición, “ojalá que este cine tan potente, tan bello, tan rico, se mantenga en los próximos años” declaraba sobre esta historia donde su protagonista persigue su sueño: escribir una gran novela.

 

En el apartado interpretativo, la película de Manuel Martín Cuenca se hacía con su segundo Premio Forqué. Javier Gutiérrez se alzaba como mejor actor, un reconocimiento que se suma al ya obtenido en 2015 por La isla mínima. Por su parte y dotado por AISGE al igual que el anterior, la mejor interpretación femenina era para Nathalie Poza por su papel en No sé decir adiós. Este galardón la reafirma en cabeza de las quinielas para el resto de la temporada de premios en España.

El palmarés de estos premios organizados por EGEDA, Entidad de Gestión de Derechos de los productores Audiovisuales, lo completan Muchos hijos, un mono y un castillo, la ópera prima de Gustavo Salmerón, con el Forqué al Mejor Largometraje Documental; Madre, de Rodrigo Sorogoyen que obtiene el Forqué al Mejor Cortometraje; Lo que de verdad importa, de Paco Arango, Premio Forqué al Cine y la Educación en Valores, galardón otorgado en colaboración con la FAD – Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, y la producción chilena nominada a los Globos de Oro y candidata a estar entre las finalistas al Oscar a la Mejor Película Extranjera: Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio, Forqué a la Mejor Película Latinoamericana.  

Durante la ceremonia el presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, se encargaba de lanzar un mensaje claro y directo. “La cultura es un activo estratégico. Nuestro cine tiene buena salud y debe tratar bien a su público y a las instituciones que lo apoyan” aseguraba Cerezo ante un repleto patio de butacas donde se encontraban grandes nombres de la cinematografía nacional e iberoamericana como Isabel Coixet, Maribel Verdú, Juan Diego, Verónica Forqué, Miguel Ángel Muñoz, Juana Acosta, Aitor Luna, Julio Medem o Goya Toledo entre otros.

La gala, retransmitida por La 1 de RTVE, estuvo conducida de forma ágil y cercana por Boris Izaguirre y Elena S. Sánchez, contando además con un toque de humor de la mano del carismático actor y comediante, Edu Soto quien no dudaba en recordar al carismático y recientemente fallecido, Chiquito de la Calzada.

 

Esta era la segunda vez que los Forqué se celebraban fuera de la capital de España, en el Palacio de Congresos de Zaragoza. Un icónico emplazamiento situado en una tierra con marcado sabor cinematográfico, con ilustres aragoneses como Luis Buñuel, Jose Luis Borau, el propio José María Forqué o Carlos Saura, Medalla de Oro de EGEDA en esta edición. El realizador oscense, uno de los mayores embajadores de nuestro séptimo arte y autor de obras como La caza, Cría Cuervos o Carmen, destacaba que a lo largo de su carrera “he podido hacer las películas que siempre que he querido hacer” y ponía la vista en el futuro para “seguir viviendo con este entusiasmo por el trabajo y por la vida”.

 

El cóctel fue completo con grandes actuaciones musicales sobre el escenario. Importantes voces de la música en español como Sergio Dalma y Pastora Soler o la alegría y el ritmo del grupo canario Efecto Pasillo encandilaron al público presente, al igual que uno de los fenómenos sociales del momento: Operación Triunfo 2017. Los 9 que se encuentran ya fuera de la Academia (Nerea, Cepeda, Raoul, Mireya, Ricky, Marina, Thalía, Juan Antonio y Mimi) entonaron “Camina”, todo un himno que ya se ha encaramado a lo más alto de las listas de reproducción en España.

 

El Premio Cinematográfico José María Forqué 2018 que organiza EGEDA, no sería posible sin el esfuerzo y la colaboración especial del Gobierno de Aragón (Aragón, tierra de cine) y su Aragón Film Commission; la implicación del Palacio de Congresos de Zaragoza (un edificio emblemático construido con motivo la Expo 2008); además del inestimable apoyo de la entidad Safe Creative (Primer Registro online de la propiedad intelectual, con sede en Zaragoza) y de la Fundación Aisge, que dota los premios a mejor interpretación.

 

Después de veintitrés ediciones, los Forqué se han consolidado como uno de los premios cinematográficos más prestigiosos de la industria del cine español y es actualmente cita obligada de todos los profesionales del sector: actores, directores y productores.

 

EGEDA es la entidad sin ánimo de lucro para la gestión de derechos de los productores audiovisuales. Creó estos galardones en 1996 con el objetivo de difundir la importancia de la industria audiovisual, impulsar la figura del productor cinematográfico y premiar cada año a las mejores producciones cinematográficas españolas por sus valores técnicos y artísticos.

 

 

Para más información sobre los premios puedes consultar la web www.premiojosemariaforque.com y nuestras redes sociales:

Facebook.com/PremioJoseMariaForque

Twitter.com/premioforque

Youtube.com/user/premiosforque

Instagram.com/premioforque

 

Zenit Comunicación

 

*La foto de Nathalie Poza la tomo de aquí: 

http://www.elsiglodeuropa.es/siglo/historico/2017/1203/fotos/0%20Fotos%201203%20retocadas/poza2%20sf.jpeg

RETRATO DE MAX Y SU ABUELO ANTÓN

RETRATO DE MAX Y SU ABUELO ANTÓN

Mi hijo Daniel tomó esta foto ayer en su casa de Madrid: su hijo Max, nacido el 25 de agostode 2017 y yo, nacido el 25 de agosto de 1959. Como se ve 2017 ha sido un año especial para mí. Publiqué tres libros ('El tango de Doroteo', con Javier Hernánez; 'Golpes de mar', en Ediciones del viento, y 'Aragón. Excursiones a lugares mágicos', con Eduardo Viñuales, en Sua. tuvimos una noche muy especial de ’Artes & Letras’, con estupendos galardonasos, rindieron homenaje a mi obra poética en Fraga, fui elegido académico correspondiente de Bones Lletres por Zaragoza y nació Max.

 

El sistema, con buen criterio, solo registra el rostro del niño.

ALEJANDRO PALOMAS, PREMIO NADAL

ALEJANDRO PALOMAS, PREMIO NADAL

[Alejandro Palomas acaba de ganar el premio Nadal con 'Un amor'. Hablamos hace ahora casi dos años de su último libro: 'Un perro', cuya atmósfera no es ajena a este libro, que saldrá el 6 de febrero. Hablamos hoy un instante, por Facebook, y Alejandro ofreció esta definición de su libro: "Un amor' es una inyección de vida directa al plexo, 24 horas de familia al desnudo con retrato de madre irreverente al fondo".] 

 

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) publica en castellano y catalán ‘Un perro’ (Destino). Acaba de presentar esta novela familiar en Cálamo

 

 

Alejandro Palomas «Un perro es el espejo donde se miran todos»

 

 En apenas tres años ha publicado ‘La madre’, ‘Un hijo’ y ahora ‘Un perro’. Y siempre la familia de fondo. ¿Por qué?

Llevo muchos años escribiendo de la familia. Me gustan mucho las relaciones no elegidas, porque son muy reactivas. Surge un conflicto que todo el mundo reconoce y que no exige explicación. Como novelista, voy muy directo a lo que quiero y necesito que los pilares estén puestos para destacar aspectos que me interesan mucho. Necesito creer y hacer creer que hablar mejora las cosas.

¿Qué más quiere destacar?

El valor de lo pequeño. Me emociona lo que tenemos al lado y no valoramos nada porque está. Para mí es como un misterio. Vivo muy concentrado en eso: en lo que es, en lo que está, en lo que perdura, en lo que no perdura, en las filias y en las fobias.

¿Cuáles son sus filias y sus fobias?

El inglés, por ejemplo. Sueño en inglés y he tenido una experiencia reciente en la que he descubierto que lo más profundo de lo que yo siento lo siento en inglés. Otra de mis filias es el silencio. Me apasiona, y eso es algo que resume la novela. Digo en ‘Un perro’ que cuando callan los de afuera empiezan a hablar los de dentro.

¿Podría explicarse?

Me siento muy habitado por voces, por muchas voces, las oigo literariamente y las incorporo con facilidad. Y eso me aleja de la locura. Me gusta actuar, me gusta encarnar a un personaje. Estoy escribiendo y actúo, como si fuera un actor. Como si radiase los diálogos; necesito sentirlos en la lengua. Tiene que haber una música. Esta novela la he escrito oyendo a diario un disco de Erik Satie. El lenguaje debe sonar con cierta delicadeza.

¿Fobias?

El ruido. Me crispa porque todas las voces que tengo aquí dentro necesitan mucha concentración. Cada vez hay más ruidos. No tenemos cultura de respeto al silencio. También tengo fobia a los cazadores. No entiendo el maltrato animal convertido en entretenimiento. Este binomio me crea agresividad.

¿Es verdad que tiene un perro que se llama Rulfo?

Desde hace once años, seis meses y 18 días exactamente. Aquí es R, el protagonista. Es el espejo donde se miran todos. Es el único por el que lo dejan todo: Fer, el protagonista, sus hermanas o la madre, que es cándida y borde a la vez. R es el tipo de amor en el que todos se encuentran aliviados. Es el amor que todos quieren conservar porque no juzga.

Vive en la convulsa Cataluña y en un país que no logra elegir presidente. ¿Cómo le marca la realidad?

Nunca hago referencias a la actualidad. Soy muy atemporal. Me da miedo que mis novelas envejezcan mal. Huyo de las referencias concretas y también de los lugares. Manejo espacios cerrados, teatrales, como Javier Tomeo. No querría que la realidad fuera otro personaje. Necesito carne, intensidad, que se toquen mis criaturas, las tengo que ver sudar…

¿Qué anhela con sus libros?

Crear en el lector un chorro de emoción. A veces me cuesta dosificarme. Yo escribo al plexo, al estómago, no escribo a la cabeza, y quiero que desde ahí se irrigue la fuerza. Soy un escritor estremecido que busca conmover al lector. ‘Un perro’ no ha acabado aquí. Yo soy incapaz de pasar el duelo que supondría despedirme de estos personajes.

 

*La foto de Alejandro Palomas es Efe, de Marta Pérez. 

DIÁLOGO CON LA ARTISTA JUDITH PRAT

DIÁLOGO CON LA ARTISTA JUDITH PRAT


[Judith Prat expone en la Ciudadela su muestra 'Expolio', dividida en tres partes. La fotógrafa de Altorricón, afincada en Zaragoza, explica las claves de su obra y de su forma de entender la fotografía.]

¿Que es 'Expolio'?

EXPOLIO es mi última exposición que acaba de inaugurarse en Pamplona y pude verse en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela hasta el 11 de febrero. Después itinerará por diferentes ciudades de España. Recoge una parte importante de mi trabajo en RD del Congo y Nigeria y transita entre las causas y las consecuencias de dos de los conflictos más cruentos de África. En este caso el saqueo de las riquezas naturales y el mal reparto de los beneficios que nunca llegan a la población se señalan como causa importante en el surgimiento y perpetuación de estos conflictos. La exposición también tiene una parte dedicada a las mujeres en los conflictos.



¿Qué significa hacer una muestra así?

Ha supuesto tener que enfrentarme de nuevo a mi trabajo de los últimos años y mirarlo desde una perspectiva diferente para conseguir que en 65 imágenes se entiendan dos conflictos muy complejos. El hilo argumental de la exposición tiene mucho que ver con mi manera de trabajar que es indagar en las causas para poder contar los conflictos. En este sentido aunque hay mucho trabajo detrás desde el principio tenía claro cómo quería que se mostraran las imágenes.

Algunas de las fotografías de la muestra han estado muy presentes durante todo este tiempo en los medios o han tenido mucha repercusión por diferentes motivos. Pero he incluido también fotografías inéditas que yo misma no había vuelto a ver en mucho tiempo y ha sido muy especial, a veces también difícil, reencontrarme con las historias que hay detrás de ellas.



Descríbeme la exposición. Está dividida en tres partes...

La exposición se estructura en tres grandes bloques: las riquezas, los conflictos y ellas. En la primera parte nos adentramos en una mina de coltan situada en el este de la RD del Congo, una zona donde se encuentra el 80% de las reservas mundiales de este preciado mineral necesario para la producción de gran parte de la tecnología que usamos a diario. Y también viajamos al Delta del Níger la primera región productora de petróleo en África y uno de los diez lugares más contaminados del mundo debido a los vertidos de las petroleras.

 En la segunda parte entramos de lleno en el largo conflicto que asola la RD del Congo donde operan más de 70 grupos armados muchos de ellos financiados a través del control de las minas y el expolio del coltan, con la connivencia de países vecinos y multinacionales destinatarias últimas del mineral. En este bloque también viajamos al noreste de Nigeria donde el grupo yihadista Boko Haram ha conseguido sembrar el terror en los últimos años. Veremos los efectos de los ataques y atentados suicidas perpetrados por el grupo y las consecuencias de la violencia para la población.

Por último la muestra tiene un parte dedicada a las mujeres sobrevivientes de los conflictos, mujeres que sufren la violencia general que afecta a toda la población y además un violencia específica diseñada para atacarlas. Hablo de la violencia sexual contra la mujer como arma de guerra, de la utilización del cuerpo de la mujer como campo de batalla como lugar donde escenificar el dominio y el poder. Y a pesar de eso son mujeres que no se resignan al papel de víctimas que sus verdugos les habían reservado y consiguen salir adelante y ser motor de cambio en la sociedad. Desde el principio pensé que merecían un lugar destacado en la exposición.



¿Por qué la has titulado así?

Por esa obsesión mia de indagar y señalar las causas. El expolio de las riquezas está detrás de muchos de los conflictos, así que me parecía una manera muy clara y muy directa de resumir de qué estamos hablando.



¿Cómo entiendes la fotografía?

He contado muchas veces que yo llegué a la fotografía porque me parecía una herramienta muy útil que podía ayudarme a contar aquello que yo empezaba a ver en mis primeros viajes. Pero muy rápidamente me atrapó de tal forma que se convirtió en una pasión y en mi lenguaje más natural. No obstante sigo entendiendo la fotografía al servicio de la historia que yo quiero contar. Es mi manera de contar como veo y entiendo el mundo.



¿Piensas que puede mejorar el mundo documentar la injusticia?

No soy ingenua, se que una fotografía no cambia el mundo. Pero si creo que es necesario contar, documentar, señalar las injusticias y sobre todo a sus responsables. Sin duda no hacerlo convertiría nuestro mundo en un lugar peor.



¿Qué has aprendido de la guerra?

La guerra la hacen los poderosos y la sufre la población. Es la máxima expresión de la hipocresía, es la muerte y la destrucción al servicio y para el beneficio de unos pocos.


¿Llega a inmunizarse alguna vez el fotógrafo ante ella?

En mi caso puedo decir que el día que sienta que lo que estoy fotografiando no me importa o no me afecta habrá llegado el momento de dejarlo.



¿Qué significa para ti la figura de Gerda Taro?

Sin duda era una gran fotógrafa que de no haber muerto tan pronto nos hubiera dejado un legado fotográfico muy importante. Además creo que estuvo injustamente eclipsada por el carismático Robert Capa, a quien parece que incluso se llegaron a adjudicar fotografías que en realidad había hecho ella. Creo que Gerda Taro creía que sus fotografías podrían cambiar el mundo y esa era su mayor motivación. Uno de sus reportajes más aclamados fue el de la batalla de Brunete, durante la guerra civil española.



¿Cuál es el lugar de la mujer en la fotografía?

Hay excelentes fotógrafas en la actualidad y las ha habido siempre pero al igual que ocurre en muchas otras profesiones a las mujeres en la fotografía nos falta visibilidad. En el fotoperiodismo creo que además nos toca derribar el estereotipo de que determinadas coberturas o temas solo pueden hacerlas los compañeros hombres. La realidad es que las fotógrafas estamos documentando todo tipo de temas en cualquier parte del mundo y lo estamos haciendo bien.

 

¿Aún hay que recordar que las mujeres son la mitad de la sociedad? Lo digo porque lo has hecho con emoción e intensidad en la entrega de los Premios 'Artes & Letras', donde tú ganaste el de Fotografía.

Si claro que si, porque no existe igualdad todavía. Queda muchísimo por hacer. Muchas veces se resalta de mi trabajo que fotografío mujeres. Y es cierto, sea cual sea la cobertura o el tema que esté documentando yo cuento qué les ocurre también a ellas. Pero eso no debería sorprender a nadie y si es motivo de sorpresa o merece ser resaltado es porque durante demasiado tiempo nos hemos olvidado de las mujeres. Además no se trata solo de contar qué les pasa a ellas, sino de recabar su opinión. Este era el sentido de mis palabras el día que recogí el premio Arte&Letras, si no recabamos la opinión de las mujeres, si ellas no están presentes, nuestras coberturas no están completas y nuestras historias tampoco.  

 

*La foto es de la artista oscense Tamara Margán.

 

HISTORIA DEL HOMBRE CHOTO

EL HOMBRE CHOTO DE PEÑA CANCIÁS

 

El hombre-choto es una de las figuras más especiales de los Pirineos. Encarna la fatalidad y la vida al aire libre en libertad. En la Peña Canciás a veces se oye el alarido del cabrero salvaje.

 

Algunos han situado el relato en los Mallos de Riglos, en Monte Perdido, en Jaca, pero son más aquellos naturalistas, etnógrafos, mitólogos o autores de literatura popular que lo sitúan en la Peña Canciás, en las proximidades de La Guarguera y de Fiscal -en el valle del Ara-. Allí nació y vivió un niño al que llamaban Mamés. Su origen es impreciso: se sabe que era hijo de pastora y quizá de un andariego, de otro pastor o del macho cabrío. Sí, eso se conjeturó porque, desde muy pronto, el zagal empezó a tener el cuerpo cubierto de vello. Tenía algo de niño monstruoso, humanizado por unos ojos claros. Apuró la infancia y la adolescencia en descarnado contacto con las estaciones.

 

No tardó en ir a guardar sus ovejas y cabras: partía lo más lejos posible, donde no intimidase a nadie ni llamase la atención. Su madre lo intentó mandar al colegio y lo hizo, pero sufrió tal acoso que hubo de retirarlo. Una tarde mientras paseaba por las rocas de la orilla, miró el espejo del agua y vio a una mujer, con abrigo o un chal sobre los hombros. Era hermosa, de mirar suave, tranquila. Se acercó y enlazó, con más nervios que otra cosa, un par de frases. La doncella sonrió, contestó con igual porción de suavidad y temor, y empezaron a soltarse. Se vieron al día siguiente, y al otro, y al otro. Ella le contó que estaba con sus tíos y que padecía una molesta enfermedad pulmonar. Mamés se sentía transportado a una pradera de incitaciones para el cuerpo y el alma, estaba poseído por su hermosura. Atisbó el amor y se enamoró. Ella abrió una espita a la ternura y a la compasión, y lo escuchaba con placer y sin temor: Mamés le habló del rebaño, del día y la noche, de la sierra y sus aves, de la flora, de las gasas de niebla que cabalgan sobre los montes. De repente, otro día cuando se desvanecía la tarde, ella le besó en la mejilla y le dijo: «Gracias por todo. Algún día volveré».

 

Mamés, el hombre-choto, quedó desolado. Se cansó de esperar. Tomó una brusca decisión: subió a lo alto del precipicio de la cara norte de Peña Canciás y, sin encomendarse a nadie, lanzó un alarido incontenible y se echó a volar al vacío de aquel abismo. Algunos, con especial sensibilidad auditiva, han oído y oyen aún su lamento en el viento y en la música de las tormentas que pasan de la comarca del Serrablo a la del Sobrabe.

 

*Aragón. Excursiones a lugares mágicos. Ediciones Sua. Textos: Antón Castro y Eduardo Viñuales. Fotos: Eduardo Viñuales. 

 

 

LIBROS QUE IMPORTAN, OTRA VEZ

Zaragoza vuelve a acoger el gran intercambio multitudinario de libros en un espacio público.

[Nota de Jorge Gonzalvo de Atrapavientos.] Del 26 al 30 de diciembre se celebra la segunda edición de “Libros que importan”, una iniciativa que se puso en marcha el pasado año y que contó con la participación de más de 8.000 personas para intercambiar más de 1.800 libros.

Organizado por Atrapavientos, con el apoyo del Ayuntamiento de la ciudad, la actividad pretende consolidar en Zaragoza el mayor intercambio de libros en un espacio público.

Zaragoza, martes, 26 de diciembre de 2017.- La Plaza del Pilar acoge, por segunda vez, y desde el martes 26 hasta el sábado 30 de diciembre, la actividad navideña “Libros que Importan”, una iniciativa organizada por Atrapavientos con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, con la que se pretende consolidar en la ciudad el mayor intercambio de libros en un espacio público.

Esta campaña se desarrolló con gran éxito durante las pasadas navidades, y por la Plaza del Pilar se acercaron más de 8.000 personas, quienes pudieron intercambiarse  más de 1.800 libros. Como el pasado año, en esta segunda edición la actividad se iniciará con una aportación inicial de 100 libros, entregados por 100 personajes que vivan intensamente la cultura y que quieran contar y expresar lo importante que es la literatura para ellos. Entre ellos habrá escritores, deportistas, artistas, periodistas, libreros, bibliotecarios, queriendo repetir la experiencia del año pasado algunos de ellos.

El consejero de Economía y Cultura, Fernando Rivarés participa también este año, aportando el libro Puro fuego, de Joyce Carol Oates. También han confirmado su participación autores como Soledad Puértolas, Javier Sierra (reciente Premio Planeta), Patricia Esteban Erlés, Ana Alcolea, Fernando Lalana, Ana Juan (portadista del New Yorker); músicos como Ara Malikian, Carmen París, Shariff Fernández; representantes del mundo del cine como Gaizka Urresti, Paula Ortíz, Luisa Gavasa, Álvaro de Luna o Nata Moreno; los directores generales de cultura del ayuntamiento de Zaragoza y del Gobierno de Aragón: Saúl Esclarín y Nacho Escuín respectivamente; el Rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, el ilusionista Pedro Tercero, así como educadores, bibliotecarios, artistas plásticos, libreros, científicos y otras figuras relevantes del mundo de la danza, el teatro o el deporte; y organizaciones como Aldeas Infantiles o la fundación Federico Ozanam.

Igualmente, los zaragozanos y zaragozanas están invitados a participar en la actividad, si acuden del 26 al 30 de diciembre a la Plaza del Pilar y regalan un libro, pero no un libro cualquiera, sino un libro que sea importante para esa persona. El ejemplar estará envuelto en papel de regalo e irá acompañado de una dedicatoria en su interior, en la que se explique por qué es importante ese libro. Cada persona que entregue un libro, inmediatamente recibirá otro, al azar, que habrá llevado antes otro amigo invisible literario.

Todos y todas pueden participar en esta original y divertida actividad, ya que los libros que se regalen pueden ser nuevos, de segunda mano o el ejemplar que se tenga en casa.

El proyecto “Libros que Importan” ha despertado el interés en otras ciudades y se está llevando a cabo, a menor escala, en bibliotecas de otras poblaciones, en centros de mayores, y ha demostrado el interés del Ministerio de Cultura o de la Biblioteca Nacional, lo que supone que Zaragoza es una ciudad pionera en campañas de fomento y animación a la lectura, ya que a esta actividad se suman las de Cuentos y Versos al Viento o la de Plantadores de Historias.

Qué: Presentación de Libros que Importan con la asistencia de algunos de los 100 zaragozanos que han participado en la iniciativa. 

Cuándo: martes 26 de diciembre a las 11:00 horas.

Dónde: Plaza del Pilar, Zaragoza.