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Antón Castro

'FOTOGRAFÍA VELADAS': CRÓNICA DE MYRIAM MARTÍNEZ

'FOTOGRAFÍA VELADAS': CRÓNICA DE MYRIAM MARTÍNEZ

[El pasado viernes en el Diario del Altoaragón, Myriam Martínez se ocupaba ampliamente de la presentación de Fotografías veladas (Xordica) en Huesca, en la librería Anónima de Chema y Tere. Encuentro el texto en Internet y lo traigo aquí por si alguien quisiera saber algo más del acto y del libro. He expresado en varias ocasiones mi profunda y sincera gratitud hacia Myriam Martínez y todo mi respeto y afecto hacia Antonio Angulo, director del diario, que siempre es un hombre elegante, cordial y cariñoso, alejado de banderías. Lo repito con renovado agradecimiento. La fotografía que aparece aquí es de Miguel García.]

 

MYRIAM MARTÍNEZ / Diario del Altoaragón

El periodista y escritor Antón Castro acaba de publicar "Fotografías veladas", un libro que recoge todos los temas que forman el cosmos del autor, que reflejan parte de su esencia, que expresan su pasión por el paisaje y el paisanaje aragonés, que constituyen un homenaje a su tierra de adopción y que están narrados con una amplia variedad de registros para proporcionar una lectura ágil y amena.

 

HUESCA.- El libro "Fotografías veladas", de la Editorial Xordica, para la que Antón Castro no escatima elogios, fue presentado a la sociedad oscense en un acto celebrado el pasado martes en la Librería Anónima de Huesca. Acompañando al autor, se encontraban los profesores de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación Rosa Tabernero y José Domingo Dueñas.

"Fotografías veladas" reúne una serie de cuentos que el autor ha ido publicando desde hace 18 años. El primero de ellos fue el titulado "Pabostría" y cuenta la historia de un arquitecto gallego, que llegó a Zaragoza a realizar un trabajo y, extrañamente, se convirtió en un delincuente, en un francotirador que acabó matando a la gente desde el Paseo Independencia. Años después, el hijo vuelve a reconstruir la historia de su padre y el cuento de Antón Castro finaliza con la primera frase que va a utilizar en su relato: "Mi padre eligió para morir una calle con gatos en los balcones y un tañido de campanas...". Antón Castro ha vivido en diferentes lugares y siente una gran vinculación a las tres provincias aragonesas. En este título, su amor a Huesca queda especialmente subrayado como se aprecia, por ejemplo, en el primer relato, que sucede en Loarre y constituye un homenaje explícito a Antonio Durán Gudiol. Fue Antón Castro, en su calidad de periodista, quien le hizo posiblemente la última entrevista antes de fallecer, acompañado de José Luis Cano. En la presentación realizada el pasado martes en la Librería Anónima, Antón Castro afirmó que nunca se había reído tanto, recordó las carcajadas contagiosas de sus dos contertulios y la manera tan hilarante que tenía el historiador de contar las historias más dramáticas que le habían tocado vivir durante la Guerra Civil.

El segundo cuento de "Fotografías veladas", el que más le gusta a su autor, es un homenaje al fotógrafo Ricardo Vila, pero, sobre todo, al mundo de los viñedos.

"Un perro entre reyes" es, para muchos, el relato más perturbador. El fotógrafo Manuel Martín Mormeneo cuenta su relación con un perro, en una historia que tiene muchos tintes autobiográficos. Curiosamente, Antón Castro, aunque respetuoso con ellos, no profesa demasiado amor a los perros, aunque en este libro son parte esencial de dos de los cuentos. El texto cuenta que el fotógrafo llevó a enterrar a su perro a San Juan de la Peña, entre reyes, y la bonita relación que se establece entre el dueño y su animal.

Y también hay un cuento de maquis, que comienza en el Bajo Aragón y culmina en Boltaña: "El cañaveral y el columpio".

"Fotografías veladas" reúne todos los temas que inquietan y fascinan a su autor: la atracción por la fotografía, por los fantasmas, por el misterio, por el paisaje y por algunos personajes que, de vez en cuando, aparecen en las fantasías y en los relatos de Antón Castro, como el fotógrafo Patricio Julve. Es un libro sobre la historia de gallegos en Aragón y también de aragoneses en Galicia y, tratándose de Antón Castro, es una obra sobre el arte de contar, en el que priman los relatos de amor.

"Creo que es un libro muy familiar, en el que salen muchos personajes que me han ido dando vueltas -explicó a este periódico el autor-. Un cuento que me gusta mucho es ‘El enamorado de Zaragoza’. Tengo un compañero de La Coruña, algo mayor que yo, que vino a hacer la mili a Zaragoza y se quedó completamente enamorado de la ciudad. Desde entonces, todos los años viene al Pilar y se toma diez días. El relato cuenta la historia de un hombre que experimenta una gran fascinación por Pablo Gargallo y vive una historia de amor".

El libro está dividido en tres partes: una primera, muy poderosa; una segunda, donde prácticamente todos los relatos suceden en Galicia y constituyen las historias más galaicas; y una tercera, que recoge los cuentos más zaragozanos, entre otros, el que narra la historia que inspiró a Antón Castro para crear el personaje de Patricio Julve.

"Patricio Julve nació como un personaje misterioso y lo sigue siendo, pero ahora va acompañado por un gallego [Ventura Amar, conductor de protocolo del Ayuntamiento de Zaragoza], que lo lleva de viaje en un 1.500 negro, acharolado, por Loarre y Barbastro".

Recientemente, Patricio Julve ha protagonizado un cortometraje, en el que viaja a Nueva York para fotografiar a la mafia. El personaje ficticio creado por Antón Castro está cobrando vida también en la pluma de otros escritores como Miguel Mena, que en una de sus narraciones lo ha introducido como corresponsal de la agencia Efe.

Para Antón Castro, que hace dos años estuvo en Huesca presentando "Golpes de mar" (Destino), escribir es un ejercicio muy natural, que responde a una necesidad y con el que disfruta al mismo nivel que los mayores placeres que le pueda proporcionar la vida. "No tiene mistificaciones. Soy de esos escritores que tiene una idea vaga en la cabeza y empieza a buscar, y a buscar, y le sale. A mí me encanta escribir tan rápido como pienso. Luego, le doy vueltas y corrijo".

Asegura el autor que lo que más le gusta del mundo es la realidad, al tiempo que confiesa que, en ocasiones, tiene algún problema para distinguirla de la imaginación. "Si digo que soy un escritor realista, Pepe Melero se sube por las paredes -admite-. Pero yo, en el fondo, sí me siento un autor realista, lo que pasa es que, inmediatamente, mis textos toman un sesgo que les hace parecer fantásticos".

"Fotografías veladas" escribe de la verdad de las mentiras para rendir un gran homenaje de cariño a Aragón.

 

ROSA TABERNERO DIJO…

- "Siempre presento libricos para chavalicos y creo que es Antón la única excepción que he hecho en todo este tiempo"

- "Dice la contracubierta, reza la contracubierta que acaso Zaragoza sea la gran protagonista de esta veintena de cuentos y no lo creo, la verdad que no. Es Antón Castro, su mundo".

- "Ya desde el título, Fotografías veladas, la fotografía aparece en la obra como metáfora del conocimiento, de la posibilidad y de la imposibilidad de conocer cabalmente la realidad"

- "El cuento como defiende Cortázar tan cercano a la fotografía, la necesidad de fijar y componer y de sugerir, inventar historias"

- "Y conste que para cuando aparece un nombre normal o casi normal, Julia Margarita, es una perra..."

- "Esa Zaragoza teñida de sirenas... Es la Zaragoza de un gallego, que sabe mirar y que cuenta después lo que ve"

JOSÉ DOMINGO DUEÑAS DIJO…

- "Al leer sus relatos nos asalta la convicción de que ese aserto, que a menudo suena a mero tópico, la idea de que las historias se cuelgan del escritor hasta asfixiarlo ni no las cuentas, es pura y cabalmente cierto en el caso de Antón Castro".

- "Antón Castro salió de Galicia marcado para siempre con el hierro de la literatura".

- "La prosa de Antón Castro aparece siempre llena de matices, cargada de riqueza insólita, capacitada para acomodarse a cualquier rincón de lo real, para construir sentido y belleza donde sólo hay formas, volúmenes, hechos".

- "En Antón Castro, el preciosismo de la escritura no va en detrimento de la precisión".

- "Lo decisivo para un escritor es tener algo interesante que decir y eso Antón Castro lo sabe muy bien"

- "Antón Castro es un expendedor de sueños".

 

 

MICHELLE PFEIFFER: UNA CANCIÓN DE DOMINGO

MICHELLE PFEIFFER: UNA CANCIÓN DE DOMINGO

Esta mañana, mientras la lluvia cae lentamente como las babas del diablo, abro el correo y me encuentro con un envío de Fernando Sarría, el poeta incesante. Me recomienda uno de sus blogs estupendos, La música de mi vida, y en concreto una canción de Michelle Pfeiffer de Los fabulosos Baker Boys.

 

http://fsarria.blogspot.com/2008/12/michelle-pfeiffer-makin-whoopee.html

 

Como no sé hacer links, os dejo aquí la página: la de Fernando y la foto, tan hermosa, de Michelle Pfeiffer, a la que le dediqué un retrato en Retratos imaginarios (Mira editores), con ilustración cubista de José Luis Cano.

LA MOV: BELLEZA, ELEGANCIA Y VARIEDAD EN EL PRINCIPAL

LA MOV: BELLEZA, ELEGANCIA Y VARIEDAD EN EL PRINCIPAL

Hubo un tiempo en que frecuentaba casi todos los espectáculos de danza que había en Zaragoza. Fue, especialmente, en los años de El Día de Aragón, que era una magnífica escuela de aprendizaje del periodismo; allí tenías la sensación de que debías aprenderlo todo y se daban las condiciones para ello. Asistí a muchos espectáculos de danza: Mats Eks y Ana Laguna, Maya Plitseskaya, Matilde Monnier, hasta vi un inolvidable espectáculo de danza-teatro de la inolvidable Cipe Lincovsky, Danat Dansa, Gelabert & Azzopardi, y por supuesto las producciones de bailarines y coreógrafos aragoneses: desde María de Ávila hasta Víctor Ullate, para acabar en el malogrado Mauro Galindo, director del Ballet de Zaragoza durante algunos años.

 

La siempre amable Elena Parra me insistió en que viese el espectáculo de la nueva compañía La Mov, que dirige Víctor Jiménez, una formación zaragozana llena de entusiasmo y de profesionalidad que ha ido depurando su primer espectáculo: El Trovador. Anoche, La Mov ponía en escena tres piezas muy distintas: ‘Ostinato’, ‘Nosotros, y ‘Lo que el cuerpo recuerda’. La primera es una obra de Antonio Ruz, responsable de la coreografía, con música de John Corigliano y con un pianista en directo: José Luis Franco. La escenografía, totalmente despojada, hasta el punto de que muestra las vísceras del propio Teatro Principal y algunas manchas y escorchones, ha sido elaborada por Daniela Presta. La obra está inspirada en la VII Sinfonía de Beethoven, y consta de dos partes o periodos. Se trata de una obra difícil e intensa, minimalista en algunos instantes, que tiende a la abstracción, y que propone un universo lleno de paradojas: la lentitud y el vértigo, el sosiego y el desorden, formas de oleaje, manos como pájaros, la tensión de los cuerpos, que arrancan convulsos o agarrotados. Hay una pureza esencial en la primera pieza: todo es contenido, sobrio, de una interpretación hacia dentro, y está resuelta con duetos y con movimientos de masa. El resultado final es una pieza de una extraña elegancia, inquietante por la danza misma y por esa música abrupta, como desgajada de una sinfonía., de ahí que resulte espasmódica.

 

La segunda pieza, ‘Nosotros’, es una creación de Davy Brun, tanto en coreografía como en escenografía. Se trata de una obra, subrayada por una efectiva música del Renacimiento francés, con ecos irlandeses o célticos en algún momento, en la que su autor realiza un ejercicio complejo que va de lo individual, o del paso a dos, a lo coral. Aquí el escenario es como una gran caja negra, que lo mismo evoca a Caravaggio que a Ribera, en la que se mueven los bailarines. Es éste un proyecto igualmente medido, más dinámico que el anterior, más ameno si puede decirse así. Los bailarines exhiben una gran variedad de recursos y parecen explorar un enigma de identidad o de relación entre ellos. ‘Nosotros’ es una coreografía dinámica y variada, llena de sutilidad y energía. Podríamos decir de ellas que es una apuesta por la plasticidad y por la comunicación inmediata con el espectador, y por tanto se caracteriza por su vena más clásica.

 

Víctor Jiménez es el director de La Mov y un excelente bailarín que ha trabajado con Víctor Ullate y con Maurice Bejart. Su repertorio es extraordinario: aún recordamos su diálogo corporal en El Trovador con la sílfide Rut Miró. Víctor Jiménez es el responsable total del tercer baile, coreógrafo luminoso y escenógrafo. ‘Lo que el cuerpo no recuerda’ es una pieza de carácter onírico que explora diversos sentimientos y relaciones entre los personajes. Habla de la soledad, de la pasión, del abandono, de la incomprensión, del dolor, efectúa todo un cántico de los límites imprecisos del cuerpo con elementos de misterio y de desgarro. Hay duetos espléndidos, lo más justo sería decir que todos lo son, quizá los dos últimos resulten los más rotundos: el penúltimo es delicioso, incluye un desnudo muy artístico, y el último tiene algo de torbellino. Jiménez ha creado una pieza brillante, muy variada estilísticamente, donde los  bailarines dan la medida de su estupenda formación y de su ambición. La música de Bach y Palestrina es lo suficientemente expresiva para matizar este universo de sentimientos, de delirios, de sueños y de heridas.

 

En este espectáculo, cuidado y exquisito en muchos momentos, La Mov se revela como una gran compañía: seria, imaginativa, trabajadora, capaz de llevar a cabo importantes empeños. La Mov, por lo que hemos visto y por lo que vemos, no parece que vaya a ser flor de un día ni un capricho pasajero: hay cuerpo de baile, hay ambición y reflexión, hay sentido de la belleza y se percibe una apuesta por la investigación, por la calidad y por el compromiso con la danza. Queda función hasta el lunes, y un proyecto así merece espectadores, muchos más espectadores.

 

[La Mov está formada por: Víctor Jiménez (director); Silvia Aured (ayudante de dirección). Cuerpo de baile: Emma Garau, Cristina García Fonseca, Elena Gil Mas, Gabriela Gómez Abaitua, Ana Belén Sanz, Sergi Amorós, Samuel Déniz, Julián Juárez, Kenji Matsuyama Ribeiro. Coreógrafos invitados: Dani Brun y Antonio Ruz. Pianista invitado: José Luis Franco. El pintor Jorge Gay ha colaborado en el diseño de luces de la última pieza. El equipo es más extenso… Esta foto fue realizada por Oliver Duch para Heraldo de Aragón.]

UNA FOTO CON CHEMA ANIÉS EN HUESCA

UNA FOTO CON CHEMA ANIÉS EN HUESCA

 

 

El pasado martes, en la librería Anónima de Chema Aniés y Tere, presentábamos Fotografías veladas, el libro de 19 relatos que he publicado en mi regreso a Xordica, catorce años después. Fue una velada estupenda: José Domingo Dueñas estableció puentes con la literatura gallega, habló de algunas de mis fuentes y glosó el espíritu del libro y, sobre todo, el de Patricio Julve, ese fotógrafo ambulante que anda dando vueltas por el mundo. Rosa Tabernero habló de la magia, desmontó que Zaragoza fuese protagonista del libro, como se dice en la contraportada, y probó que está en consonancia con otros libros míos, por los temas, el uso de la imaginación y cierta vocación de contar, especialmente con Golpes de mar (Destino, 2006). Myriam Martínez, la cálida y estupenda profesional del Diario del Altoaragón, lo contó todo en las páginas de su periódico.

 

Ana Mora tomó muchas fotos, igual que hizo mi hija Aloma. Hubo muchos amigos y se creó un clima muy bonito de cariño, complicidad, pasteles y un poco de tabaco. Ana me ha mandado varias instantáneas y elijo esta foto con Chema Aniés.

EDUARDO BERTI: SELECCIÓN DE CUENTOS BREVES

EDUARDO BERTI: SELECCIÓN DE CUENTOS BREVES

Hace algunos años leí la novela Agua (Tusquets) de un joven escritor, Eduardo Berti, que me conmovió. Desde entonces, he seguido los pasos y los libros de este narrador argentino nacido en 1964. Autor de varios libros de relatos, es especialista en cuentos: ha publicado una antología del cuento francés nuevo y ahora, en Páginas de Espuma, la editorial de Juan Casamayor, zaragozano, compila un libro realmente delicioso, ordenado cronológicamente, Los cuentos más breves del mundo. De Esopo a Kafka, donde incluye al judío converso aragonés Pedro Alfonso. Quizá el título no sea del todo exacto, pero la selección es estupenda, llena de ingenio, de humor, de fascinación, de asombro.

 

Copio algunos textos:

 

LA PEREZA DE MARCUS

Cayo Lucilio

 

Marcos era tan vago que, cuando una vez fue a parar a la prisión, sintió pereza de salir libre y voluntariamente confesó un crimen.

 

APRENDIZAJE

Claudio Eliano

 

Un joven de Eretria frecuentó la compañía de Zenón durante mucho tiempo. Cuando regresó a casa, su padre le preguntó cuánta sabiduría había adquirido. El muchacho repuso que se la mostraría a su debido tiempo. El padre se irritó con esta respuesta y le pegó. Entonces, el hijo, con tranquilidad, dijo que eso era lo que había aprendido: a soportar la ira paterna.

 

DOS SUEÑOS

Liu Jingshu

 

En el año 326, el primero del periodo Xianhe de la dinastía Jin, un hombre llamado Xu partió a un viaje muy largo, durante el cual soñó que se acostaba con su mujer. Su mujer quedó encinta y, cuando él regresó al cabo de un año, ya había parido. Ella le dijo que había soñado lo mismo que él decía haber soñado.

 

EL AMANTE ENLOQUECIDO

Paulo Silenciario

 

Un hombre mordido por un perro rabioso ve, según dicen, la imagen del animal reflejada en el agua. Con certeza, un loco amor ha clavado sus dientes en mí, puesto que el mar, los ríos y hasta el vino que hay en las copas me muestran tu imagen, amada.

 

ADÁN Y EVA

Samuel Butler

 

Un niño y una niña estaban mirando un cuadro en el que aparecía Adán y Eva.

         -¿Cuál es Adán y cuál es Eva? –preguntó uno de ellos.

         -No lo sé –repuso el otro-, pero te lo podría decir si tuvieran la ropa puesta.

 

LOS CALCETINES

Antón Chéjov

 

La criada, siempre que arregla el cuarto de su patrón, arroja los calcetines de la cama, bien al fondo, contra la pared. Su patrón, un señor muy gordo, no lo soporta más y un día quiere echar a la muchacha. De este modo se entera de que fue el médico quien, por razones de salud, le ordenó a ella que tirase lo más lejos posible los calcetines, así él hacía ejercicio.

 

*La ilustración es de Zoe Leonard, una fotógrafa de Nueva York, nacida en el año 1961, que expone estos días en el Centro de Arte Reina Sofía y en la galería Pepe Cobo. Declara: “La fotografía es intrínseca a la observación. Es estar en el presente y tener una inequívoca perspectiva sobre él, sobre el mundo que me rodea”.

ALGUNOS CUENTOS INFANTILES Y JUVENILES

ALGUNOS CUENTOS INFANTILES Y JUVENILES

En los últimos años, ante la belleza, la imaginación y la variedad de la literatura infantil y juvenil, más de una vez hemos oído: “¡Quien fuera niño!”. En realidad, todos, a cualquier edad, llevamos un niño dentro y nos podemos acercar a los libros de Laura Gallego, Agustín Fernández Paz, J. K. Rowling, Cornelia Funke, David Lozano, Fernando Lalana, Tonke Dragt, Jordi Sierra i Fabra, Daniel Nesquens o Henning Mankell, por citar algunos de esos autores inscritos en un movimiento que vive desde hace una década al menos un periodo de continuas y gozosas convulsiones con más de 10.000 títulos al año.

 

Guerras, enigmas y animales

Los escritores aragoneses ocupan un lugar importante. Fernando Lalana presentaba ‘1808. Los cañones de Zaragoza’, redactado al alimón con José María Almárcegui, que narra una sorprendente historia que empieza en Venecia y que mezcla cañones, retablos, amoríos e incluso a una artillera que se parece a Agustina de Aragón. Esta novela tiene un divertido complemento en ‘Las sitiadas’ (Xordica) de José Luis Cano, los daguerrotipos ilustrados de las heroínas de Zaragoza; la mayoría se murieron “pobres de solemnidad”. Ignacio Martínez de Pisón ha reeditado en RBA ‘Una guerra africana’, que sigue la estela de Barea, Sender o José Díaz Fernández: narra la aventura auroral de José Carril que se alista en el ejército para combatir en Annual. Pisón relata experiencias inolvidables sobre el amor, la guerra, la traición o el miedo.

Ramón Acín insiste en el suspense y la aventura en ‘Misterio en El Collado’ (Anaya), en la que una indómita muchacha, desafiando a su propio novio, se atreve a explorar una cueva maldita de alta montaña. Con su humor cotidiano y disparatado, Daniel Nesquens inicia la serie de ‘Marcos Mostaza’. El zagal participa en episodios un tanto delirantes en los que pueden intervenir la NASA, un hámster o una criatura lunática. El libro tiene todos los ingredientes de Nesquens: vinculaciones con Zaragoza y el Real Zaragoza, guiños a Jardiel Poncela y al absurdo, y el uso de una imaginación desbordante, educada en la observación y en las técnicas de Gianni Rodari. Para lectores juveniles también están ‘Breve inventario de seres mitológicos, fantásticos, misteriosos de Aragón’ (Prames) de Chema Lera, reeditado por tercera vez, y otro trabajo que sale estos días: ‘Bestiario ilustrado de Aragón’ (Prames), dividido en 22 temas, o familias de criaturas prodigiosas como las sirenas.

Hay dos libros que encajarían muy bien junto a éstos: ‘25 Cuentos populares de miedo’ (Siruela / Aura), compilado por Ana Cristina Herreros y Ramón Besora, e ilustrado por Jesús Gabán. Herreros también es la compiladora de ‘Cuentos de monstruos españoles’, donde se ha seleccionado el del gigante ‘Silván’. Estos ’25 cuentos…’ se abren con la versión del relato español ‘El hombre del saco’. Aparecen figuras inquietantes como el amigo de la muerte, la orca, el niño sin ojos… ‘Los niños de agua’ (Rey Lear) de Charles Kingsley es la narración de un pobre deshollinador, que anticipa a Dickens, que se convierte en un niño de agua y se criará con las hadas y las bestias marinas. Cerramos este apartado con ‘Cuaderno de animalista’ (OQO), con textos de Antón Fortes e ilustraciones de Maurizio C. Quarello, que recrea grandes cuadros de Degas, Matisse, Dali, Hopper, Magritte o Toulouse Lautrec con bichos. ‘La maja vestida’ y ‘La maja desnuda’ son una oveja. ‘Las vidas de los grandes artistas’ de Charlie Ayres (Siruela) propone un suntuoso y “original paseo por la Historia del Arte” a través de 20 artistas, cuyas obras están magníficamente reproducidas

 

Sueños y álbumes

Clara Járboles debuta en la literatura infantil con ‘Simón, el parsimonioso’, la historia de un territorio, Parsimonia, y de un niño minúsculo, algo más rápido que sus compañeros, que huye entre gigantes, duendes, trastolillos, y que se encuentra con el desarrollo urbanístico y tus contradicciones. Uno de los escritores-ilustradores aragoneses más personales es Javier Sáez Castán. Publica ‘Soñario o Diccionario de sueños del Dr. Maravillas’ (Urano), un libro extraordinario en ilustración y concepto, y, en una línea interactiva, ‘Libro caracol’ (Fondo de Cultura Económica), donde cuenta la vida de un caracol y de un bebé a través de una caminata por el jardín.

Para los más jóvenes hay que sugerir dos deliciosos libros navideños: ‘El niño perdido’ de Josep Antoni Tàssies, el ilustrador y escritor de Barbastro, que propone un viaje onírico y navideño a través de una especie de laberinto futurista de paisajes, construcciones y sueños más o menos metálicos. Y ‘El gran libro de los regalos mágicos’ de Natalie Choux, Mandana Sadat y Rémi Saillard; uno de los regalos es “Un robot programado para ordenar tu cuarto”. De cuartos y de niños desordenados habla ‘Chocolate con guisantes’ (Marboré) de Coral Cruz e ilustraciones de Eva Garcés: un cuento delicioso y hábil en su estructura que compagina la brillantez del argumento, con una broma final, y unas excelentes ilustraciones de la artista oscense Eva Garcés, residente desde hace algún tiempo en Valencia.

También son álbumes ‘El gran viaje de Sir William Dog’ y ‘Willi en las ferias’, de Edu Flores, ‘Una princesa en motocicleta’ de Raquel Garrido y Carlos Velázquez, que sigue las pautas de trabajo de Rodari y que plantea un bello juego en torno a la metaficción, y ‘El escondite de Mocasín’ de Ramón Aguirre y Yolanda Nuño, todos ellos en la zaragozana APILA. Dos recomendaciones más: ‘ABCD’ (Kókinos) de Marion Bataille, que es un libro imaginativo que aúna el alfabeto, la tipografía y la escultura en papel, por decirlo así, y la novela en imágenes: ‘Robinson Crusoe’ (Media Vaca) de Daniel Defoe, ilustrada por el cubano Ajubel. Es una maravilla: un libro de arte, un manual de compañía, un deslumbrante ejercicio de narración pictórica.

[*La noche del jueves, hacia las dos de la mañana, estuve viendo Next, una película de ciencia ficción en la que participan Nicolás Cage, Julianne Moore y la bella Jessica Biel. En honor a ella, coloco aquí esta foto de Annie Leibovitz inspirada, creo, en Bambi.]

 

 

JUAN GELMAN: DOS POEMAS DE FOTOGRAFÍA

JUAN GELMAN: DOS POEMAS DE FOTOGRAFÍA

 

Hace tres o cuatro semanas conocí a Juan Gelman en Madrid, y hace unos días me llegó Gotán y otras cuestiones. Poesía I (1956-1962), que ha publicado Jesús Visor en el año en que su editorial cumple 40 años. Hay muchos poemas que me han gustado mucho. Gelman mezcla como pocos la realidad más cotidiana con técnicas vanguardistas y un lenguaje muy personal, pero me quedo con dos especialmente, debido a que estos días ando dándole vueltas a las fotografías a raíz de mi libro Fotografías veladas. Javier  Vázquez que invitó a su programa, e intervine después de que Gonzalo de la Figuera recomendase a Josele Santiago, Albert Pla y Corcobado. Ambas piezas pertenecen al libro Velorio del solo, fechado en 1961.

 

FOTO

 

En la fotografía que tus ojos vuelven dulce

hay tu rostro de perfil, tu boca, tus cabellos,

pero cuando vibrábamos de amor

bajo el oleaje de la noche y el clamor de la ciudad

tu rostro es una tierra siempre desconocida

y esa fotografía el olvido, otra cosa.

 

FOTOGRAFÍAS

 

Mirando en viejas fotos mi rostro en que no estás,

la mejilla en que no estás como dolor, olvido,

pienso que harán en China ahora

con tanta tristeza como se me caía,

o crecerá como otro otoño humano

lleno de oros, de dulzura,

con un fuego en el medio como tu nombre, o sea

como cuando encontré la justicia en el mundo

y era como tu rostro,

mejor dicho, te amo.

 

[El motivo de la ilustración es del fotógrafo, ilustrador y pintor Raoul Hausmann, que nació en Viena en 1886 y murió en Limoges en 1971, y perteneció al círculo dadaísta, fue uno de los fundadores del movimiento en Berlín. Vivió durante siete con Hannah Höch, con quien realizó sus primeros montajes fotográficos, y a mediados de los años 30 se estableció en Ibiza. Posteriormente, residiría en Zurich, Praga, París, y en 1944 fijó su residencia definitiva en Limoges. Fue un creador muy completo: pintor y tipógrafo, fotomontador, creador de moda y bailarín, fotógrafo, escritor… El Palacio de Sástago ofrece una vasta selección de su obra, y entre ellas, en una sala interior, se expone esta pieza.]

GEMMA PELLICER: UN MICRORRELATO NAVIDEÑO

GEMMA PELLICER: UN MICRORRELATO NAVIDEÑO

 

[Uno de las grandes apariciones de la red, en la modalidad de microrrelatos, ha sido Gemma Pellicer, que vive entre Barcelona y Berlín y realiza diversos trabajos para editoriales. Sus textos han sido elogiagos y comentados en abundancia. Copio aquí uno de los últimos, este ‘Microrrelato de Navidad’. En la página de Fernando Valls se revela, de nuevo, como una laboriosa y curiosa fotógrafa.]

 

-No sale el sol, mamá.

Se trataba de su primer paseo por el mercadillo navideño. Al girar aquella esquina, el niño, que apenas si levantaba medio metro del suelo, tiró tímidamente del abrigo de la madre para preguntar.
-Mamá-, dijo -¿por qué hay tantos ángeles distintos?

-Porque cada uno de ellos pertenece a un niño diferente, respondió la madre distraída ante la enorme variedad de estímulos visuales, sonoros y olfativos que salían a su encuentro.

-Y el mío, mamá, ¿cuál es?- inquirió de inmediato el niño.

-Cuando lo reconozcas, lo sabrás.

Y aunque pasearon un buen rato por entre ángeles de tamaños, hechuras y colores de toda clase, el pequeño no daba con el suyo.

-¿Y si se ha perdido, mamá?

-Los ángeles no se pierden, vida.

Era el último domingo de adviento cuando lo encontró. Lucía en una esquina de un puestecillo discreto, al final del paseo. De alas cortas y algodonosas, el ángel de aquella tarjeta postal vestía de azul celeste, y le miraba con una carita sonrosada como la suya propia. Los rizos de oro le parecieron verdaderos rayos de sol.