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Antón Castro

MAGDA DÍAZ MORALES EVOCA A MARTÍN CHIRINO

MAGDA DÍAZ MORALES EVOCA A MARTÍN CHIRINO

[Recibo, cuando se desmaya el último sol de la tarde en la piscina, una preciosa carta de nuestra embajadora en México, la profesora y escritora Magda Díaz Morales, a propósito de su relación con el escultor canario Martín Chirino, que sí salía en una de las fotos anteriores. Cuelgo aquí esta bella historia.]

 

Querido Antón, me ha dado enorme alegría ver ahí a Martín Chirino. Y vaya que si, hasta la fecha sigue siendo elegante, apuesto y altísimo, aunque ya es mayor. Te voy a contar cómo es que lo conocí, no lo conté en tu blog porque es algo muy personal:

 

Cuando la Universidad de Las Palmas en Gran Canaria me invitó a dar un curso semestral, se lo comenté a García Ponce, en ese tiempo aun vivía, fue justamente a inicios del año en el que Juan falleció. Y me dijo: "ve a ver a Martín Chirino, él está de director del Museo de arte allá".

 

Y así lo hice. A los pocos días que llegué a Las Palmas fui a verlo al Museo, un museo precioso. No estaba, estaba en Madrid. Le dejé a su secretaria una tarjeta con mi nombre y el teléfono de la casa donde estaba yo viviendo, y le dejé dicho que García Ponce le enviaba saludos y un abrazo.

 

No acababa yo de llegar de regreso a casa, cuando ya estaba sonando mi teléfono, era la secretaria de Martín Chirino que me decía que el señor Martín Chirino me decía que llegaba a las Palmas en dos días, que por favor fuera a visitarlo a tal hora. 

 

Fui a visitarlo y hemos pasado una tarde  fascinante, el tiempo se fue volando y las horas sin sentir.  Hablamos de arte, de Las Palmas, de México, de él, de su obra, de mi, y por supuesto de García Ponce. Me contó una anécdota que me hace reír hasta la actualidad: me contó que cuando García Ponce estuvo viviendo en España, se hicieron desde entonces muy amigos. Que iban a la playa y se ponían a cantar y que Juan cantaba una canción mexicana que a él le hacía mucha gracia, encontré el video, es ésta: http://mx.youtube.com/watch?v=rKuUZGobHt4  se llama "El aventurero". Y me contó que se la aprendió y la cantaban juntos, al lado de otros amigos.

 

En Las Palmas hay obras de él en las avenidas, se ven espectaculares. Bueno, pues gracias a él conocí muchas cosas. Fue muy generoso y sumamente amable conmigo. Por cierto, un catálago de su obra, que me regaló, se titula "Catálogo razonado", igual que una obra de Teatro de García Ponce, de las primeras cosas que realizó Juan.

 

Al ver la fotografía en tu blog pensé que el mundo es un pañuelo...

 

*Tomo esta estupenda foto de la página web dedicada a un extraordinario poeta: Manuel Padorno. Con él están Martín Chirino, de nuevo con gafas negras, y Manolo Millares. No sé quién es la mujer ni el amigo joven, cuyo rostro me resulta muy familiar…

POSDATA:

FERNANDO VALLS ME DICE:

“Ella es Elvireta Escobio, la esposa de Manolo Millares, y el joven, el pintor Alejandro Reino. La foto se tomó en 1955, en la cubierta del paquebote Alcántara. Quizá sea símbolo del deseo de abandonar las islas y afincarse en Madrid, como así acabó ocurriendo muy pronto”.

 

 

SOPHIE CALLE: AUTORRETRATO DE 2003

SOPHIE CALLE: AUTORRETRATO DE 2003

La fotógrafa francesa Sophie Calle, igual que en Exploradores del abismo (Anagrama, 2007), ocupa varios fragmentos de Dietario voluble de Enrique Vila-Matas. Encuentro esta foto de ella, que tanto me gusta, y la pongo aquí antes de irme a la piscina. Sophie Calle, una narradora en imágenes, está en la torre Eiffel.

 

Por cierto, en ABCD Cultural Juancho Armas Marcelo le dedica un artículo a Daniel Mordzinski y dice que no se es nadie en las letras ni en la literatura hasta que él lo fotografía. El post anterior tiene mucho que ver con el artículo del autor de Calima y biógrafo de Mario Vargas Llosa. Felizmente, ya son varios los aragoneses que ha retratado Mordzinski.

DANIEL MORDZINSKI: RETRATO DE GRUPO DE ESCRITORES

DANIEL MORDZINSKI: RETRATO DE GRUPO DE ESCRITORES

Porque la vida es así y Enrique Vila-Matas también, me escribió ayer y me anunció que esta misma mañana, a las siete, partía con su adorada Paula de Parma hacia México D. F. Como obsequio hasta la vuelta, me ha enviado esta foto de distintos autores en la exposición del gran Daniel Mordzinski, que es el autor de este retrato de grupo: escritores con cámara amarilla.

CURSO SOBRE LUIS BUÑUEL EN EL ESCORIAL

CURSO SOBRE LUIS BUÑUEL EN EL ESCORIAL

[Javier Espada, realizador de cine, guionista y director del Centro Buñuel de Calanda, me envía esta nota. Él y la profesora Amparo Martínez Herranz –secretaria de la revista Artigrama, y autora de importantes libros sobre los cines y teatros de Zaragoza, así como de una monografía sobre el Teatro Principal- participarán en este curso del Escorial en homenaje al realizador calandino. Javier Espada es codirector del proyecto Mi último guión, con Gaizka Urresti, y Amparo Martínez, trabajo con Agustín Sánchez Vidal, en un gran proyecto sobre los guiones de rodaje del cineasta aragonés.]

Estimados amigos:


Os informo de que cuando se cumplen 25 años del fallecimiento de Luis Buñuel en México DF, la Universidad Complutense ha organizado en El Escorial el curso:

 

LUIS BUÑUEL (1900-1983): SUSPIROS Y PELÍCULAS

 

que se desarrollará del 28 de julio al 1 de agosto.



Este curso monográfico está dirigido por Federico García Serrano, profesor de Comunicación Audiovisual, Universidad Complutense, y plantea una revisión exhaustiva de la vida y la obra del cineasta aragonés desde la perspectiva de hoy, con estudios, análisis, crítica, debate y visionado de los títulos más significativos de su filmografía, con el objetivo de acercarnos al conocimiento de la personalidad, las referencias y las ausencias, el método y el perfil humano de un hombre de cine. Singularmente, a través de un libro, Mi último suspiro, autobiografía del cineasta y de la revisión de una parte importante de su filmografía.




Programa:



- Lunes 28:
 
     En la mañana: Presentación.
                         Conferencia de Federico García Serrano: ’La obra cinematográfica de Luis Buñuel: claves y enigmas’.
                         Visionado de
El perro andaluz.
                         Visionado de
La edad de oro.
                         Conferencia de Eduardo Rodríguez Merchán: ’En busca de una jirafa perdida: surrealismos y obsesiones’.
 
     En la tarde: Conferencia de Javier Espada: ’La edad de oro: deseo y provocación’
                       Visionado de
Las Hurdes. Tierra sin pan.
                        
 
 
- Martes 29:
 
     En la mañana: Secuencias, comentarios y pautas para el análisis de la etapa mexicana.
                         Visionado de
Los olvidados.
                         Análisis de la estructura dramática de
Él
                        
 
     En la tarde: Conferencia de Jesús González Requena: ’Amor loco en el jardín. La diosa que habita en el cine de Luís Buñuel’.
                       Visionado de
Viridiana.
 
 
 
- Miércoles 30:
  
     En la mañana: Proyección del documental
Buñuel en Hollywood y posterior debate.
                         Con asistencia de su director Félix Cábez.
                         Visionado de
Belle de jour.
 
     En la tarde: Visionado de
Tristana.
                       Conferencia de Arantxa Aguirre Caballeira: ’Buñuel, lector de Galdós’
 
 
 
- Jueves 31:
     En la mañana: Secuencias, comentarios y pautas para el análisis del cine de Buñuel en década de los sesenta.
                         Visionado de
El angel extermindador.
                         Visionado de
El discreto encanto de la burguesía.
 
     En la tarde: Conferencia de Carlos F. Heredero: ’La larga sombra de Buñuel. Su herencia en el cine contemporáneo’ .
                      Visionado
El fantasma de la libertad.  

 

- Viernes 1:  
       
  En la mañana: Conferencia de Amparo Martínez Herranz: ’Actualizando a Buñuel: inéditos’.
                      Visionado de
Ese oscuro objeto del deseo.
                      Clausura del curso. 

 

*He colocado aquí una foto del director de fotografía Gabriel Figueroa: se trata de una escena de la película Los olvidados, rodada en 1950, y elogiada, ante la intransigencia de algunos mexicanos, por Octavio Paz y Julio Cortázar y Carlos Fuentes. La película ha sido elegida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, en el apartado Memoria del Mundo, donde figura la "V Sinfonía" de Beethoven y solo otra película: "Metrópolis" de Fritz Lang.

 

 

ANTONIO SAURA: EL HOMBRE QUE PINTÓ MONSTRUOS

ANTONIO SAURA: EL HOMBRE QUE PINTÓ MONSTRUOS

 

Antonio Saura escribía tan bien como pintaba. Antonio Saura teorizaba tan bien como pintaba y escribía. Con un rotulador en sus manos era como un torbellino de ideas, de rayujos, de monstruos. Desde niño, sintió la llamada del arte. En realidad, nacido en Huesca en 1930, pertenecía a una familia itinerante que fue de aquí para allí hasta que, concluido el conflicto, se asentó en Madrid. Antonio había vivido aquí historias extraordinarias: aquella abuela nórdica que se sobrepuso a la traición de su marido, que cortejó a una joven criada; aquella tía más o menos exuberante o sensual que poseía unas bellas y tentadoras piernas. Durante la Guerra Civil, Carlos y Antonio vivieron la muerte muy cerca: vieron cómo una bomba descuartizaba a un hombre, y esa imagen ya no se les borró de la cabeza.

Luego, una tuberculosis le postró en la cama, y él, lejos de amilanarse, empezó a leer revistas surrealistas y a realizar bosquejos. Hablaba de aquella convalecencia casi como quien habla de un lugar mítico: de aquella enfermedad nacería el artista. Un artista, sí, que inicialmente destacaba por su colorido, por su fantasía cromática, por sus delirios surrealistas, próximos a los mundos de Hans Arp, Joan Miró, Yves Tanguy, Max Ernst, Víctor Brauner, y tantos otros que habían acaudillado la vigorosa revuelta de las vanguardias. Mientras su hermano Carlos se afanaba con la fotografía, Antonio se afirmaba en la pintura. No tardaría en fundar, con otros, el grupo El Paso, en 1957, en cuyo origen estuvieron sus paisanos Pablo Serrano y su compañera Juana Francés, y el pintor Manuel Viola, aquel Manuel de Montparnasse que había glosado César González-Ruano.

Pronto empezaría a organizar su pintura por series: las damas, los desnudos, los autorretratos, las multitudes, las crucifixiones, y ya más adelante los retratos imaginarios, el “Retrato imaginario de Goya” y una de sus series más rotundas y obsesivas: “El perro de Goya”, una pintura de atmósfera casi oriental que a él le evocaba al propio artista levantando la cabeza sobre un montículo de arena. La producción de Antonio Saura, informalista y rotunda, es ante todo un diálogo con la historia misma de la pintura, y en particular con artistas claves como Velázquez, Goya y Picasso, a los que les dirigió unas conmovedoras cartas. Antonio Saura, como sus hermanos Carlos y María Ángeles, es un espléndido prosista. Él decía que, a pesar de la apariencia, como pintor nunca se repetía: cada obra era un estadio más, una variación sobre un tema, una evolución de las estructuras, del desgarro y del dolor de vivir. Antonio Saura también era un defensor del monstruo que todo llevamos dentro: hurgaba en su interior y hallaba las formas inefables de lo turbio, lo violento, lo erótico, una pulsión primaria y visceral casi incontenible.

Un artista como él ofrece muchos perfiles. Hay otros dos que no se pueden olvidar: su condición de ilustrador, le puso formas, gestos y puñales a distintos libros Ramón Gómez de la Serna, Baltasar Gracián, Camilo José Cela, San Juan de la Cruz o “El Quijote”, entre otros, y en toda esa labor hay una estética convulsa, un acento sombrío; y su pasión por el arte mural. Saura trabajó mucho en ese campo, pero quizá no realizó nada tan impresionante como “Elegía”, ese centenar de ojos al acecho, de animales y monstruos entrevistos, ese remolino de destellos cromáticos, que concibió para el techo de la Diputación de Huesca. En “Elegía” se resume la artesanía de la pintura, la caligrafía minuciosa de un creador infatigable que fallecía en Cuenca hace diez años. Ahora podemos ver en el Matadero una exposición que tiene una importante porción de lienzos y obra gráfica: esa rabia en negro y gris, ese temblor en blanco y granate, que eran los colores que le servían para explicarse y para compendiar el mundo.

 *Retrato de los integrantes del grupo El Paso: José Ayllón, Antonio Saura, Manuel Rivera, Martín Chirino, Manuel Millares, Rafael Canogar, Manuel Viola y Luis Feito.

 

ENRIQUE VILA-MATAS: NOTAS DE UN "DIETARIO VOLUBLE"

ENRIQUE VILA-MATAS: NOTAS DE UN "DIETARIO VOLUBLE"

El nuevo libro de Enrique Vila-Matas es probablemente uno de los mejores dietarios que he leído nunca: Dietario voluble (Anagrama, 2008. 278 páginas. Sale a la calle en septiembre). Que he leído, que releo estos días, en la cama, en el bus, en el café mientras espero.  O por lo menos es uno de los que más me satisface: todo el rato me sugiere cosas que me gustan, cosas que sueño, cosas que querría saber hacer. Todo el rato me invita a escribir. Está lleno de ideas, de momentos felices e inquietantes, de incitaciones en cada página. Es un libro lleno de relámpagos sobre la enfermedad de la escritura, sobre la adicción a la lectura. Es un libro sobre los libros y los escritores, de nuevo, con una maestría ya clásica en Vila-Matas y a la vez nueva, como más libre e irónica. Y es un libro sobre cómo alguien, aquí o allá, en un hotel de Sofía, en un paseo o en su propia habitación, se transforma en un animal literario. O un animal a secas, soñado más o menos por Kafka.

 

Leo, por ejemplo:

-Si estoy a solas en casa y entra una solitaria y banal mosca, me acuerdo inmediatamente de Kafka cuando en un relato decía que su quinto hijo era tan insignificante que uno se sentía literalmente en su compañía.

 

Leo algo más atrás, sobre ese personaje fascinante llamado Sophie Calle, la fotógrafa:

-¿Y Sophie Calle? He aceptado su propuesta de escribirle una historia que ella luego tratará de vivir. Se lo he prometido en el Café de Flore. Y unas horas más tarde he vuelto a prometérselo, esta vez mentalmente, en medio de esa maravillosa oficina de Correos que hay en la rua Littré, esquina rue de Rennes: oficina de relajada atmósfera, potente calefacción, cordialidad, y hoy, encima, con Billie Holliday de portentosa música ambiental. Digan lo que digan Francia es fantástica.

[Creo que esta es la anécdota real o fictica que da lugar a uno de los mejores cuentos de Exploradores del abismo de Enrique, publicado en Anagrama el pasado año.]

 

Por cierto, algunas páginas más adelante, Enrique escribe:

-Ayer Sophie Calle me envió su libro Prenez soin de vous (Cuídate). Cuando vi que también podía traducirse por Que Dios te ampare, sentí cierto escalofrío. ¿Se estaría sutilmente despidiendo de mí?

 

[Durante algunos años, Enrique y yo hablábamos una vez al mes y nos escribíamos mucho. Siempre le despedía igual: Cuídate. Cuídate mucho.]

 

Y leo más adelante esto que ya he leído en otra parte, porque muchos de estos textos han aparecido en prensa:

-Tengo una táctica ante cualquier enemigo que pueda surgirme: cuando ataca, no me doy por enterado, practico la indiferencia, y pueden pasar años; no complazco al adversario respondiéndole y haciéndole propaganda, dejo que siga roído por la envidia, que siga en su ciénaga aspirando a ocupar mi lugar, ese estrado inalcanzable.

Cuando el enemigo se retira, le persigo. Cuando está fatigado o veo que el imbécil ya olvidó sus pullas, ataco. Despiadadamente.

 

Y cierro esta nota, porque tengo que escribir para el periódico, con esta nota curiosa, que tiene algo de juego de espejos. Algunas cosas que dice sobre Gracq y su libro también podría ser una buena definición de ese escritor que tiende a volverse infinito, o por lo menos muy frondoso, que es Enrique Vila-Matas:

-Leyendo escribiendo, de Julián Gracq, es sin duda uno de mis libros favoritos. La escritura se origina en la lectura, se escribe porque otros antes que nosotros han escrito y se lee porque otros antes que nosotros han leído.

Leyendo escribiendo es el libro de un lector que escribe. Gracq es, por este orden, lector, escritor y crítico: “Lo que muy a menudo es ajeno a un crítico, pero está casi siempre muy presente en el autor: la noción de gasto vital implícito en una obra, y su evaluación”.

 

Y unos centímetros más arriba, encuentro esta declaración:

-Busco el recogimiento, porque suele ser más interesante la literatura que la vida. No sé si es paradójico, pero me gusta muchísimo la vida porque, digan lo que digan, se parece a una gran novela.

 

Hace algún tiempo publiqué aquí un par de fotos de Enrique Vila-Matas firmadas por el inquietante Olivier Roller; mi hijo Jorge, como si fuera un futbolista, añadiría: “Tiene mucha calidad”. La foto en la que Enrique sale de espaldas, hundiendo la mano en el pantalón es la que se ha utilizado de portada. Sin embargo, Daniel Mordzinski firma el retrato de solapa, donde Enrique, con abrigo, gafas oscuras y el pelo perlado, parece uno de esos elegantes espías de café que tanto abundan en esas páginas.

 

 

LAS OLIMPIADAS / 2. WILMA RUDOLPH II

LAS OLIMPIADAS / 2. WILMA RUDOLPH II

Wilma Rudolph fue un dechado de simpatía, de solidaridad y de compromiso.

 

Dentro y fuera de las pistas. En su carril fue un prodigio de agilidad y tersura.

 

Hace algún tiempo vi un documental sobre ella y rebosaba humanidad.

LAS OLIMPIADAS / 2. WILMA RUDOLPH

LAS OLIMPIADAS / 2. WILMA RUDOLPH

 Wilma Rudolph nació en 1940 y murió en 1994. Era la hija número 20 de una familia con 22 vástagos. De pequeña sufrió poliomielitis y estuvo coja de una pierna. Posteriormente practicó baloncesto y se inclinó hacia el atletismo. Participó en las Olimpiadas de 1956 en Melbourne, donde logró una medalla de bronce en relevos. En 1958 fue madre, y dos años después se convertiría en “la gacela negra” de la Olimpiada de Roma. Venció en 100 y 200 metros libros, y en el relevo de 4x100. Nadie había corrido hasta entonces con esa sensación de ligereza y de gracilidad, con tanta elegancia. Daba la sensación de que ni pisaba el suelo: era como si la arrastrase el aire. Alta y hermosa, avanzaba con sus larguísimas piernas  con una sonrisa en la boca. Su final era explosivo y de una incomparable belleza. Poseyó el récord del mundo de 100, y lo fijó 11.20, y también fijó el de 200 en 22.90. Se retiró a los 22 años, e hizo un poco de todo: se dedicó a sus labores domésticas, ejerció de entrenadora y fue una luchadora por la igualdad entre razas y por la igualdad de la mujer. Murió en 1994 a consecuencia de un tumor cerebral.