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Antón Castro

LA ESPAÑA QUE TE CUENTO: NOTAS DE MADRID

LA ESPAÑA QUE TE CUENTO: NOTAS DE MADRID

El pasado lunes, en el hotel Kafka de Madrid (que dirige Eduardo Vilas), se presentó el libro colectivo La España que te cuento (El Funambulista), un libro colectivo que ha coordinado José Ovejero. Estuvieron presentes Mercedes Cebrián, de la que había leído dos libros de Caballo de Troya, Luis G. Martín, al que conocí como lector con un libro que me fascinó y que aún me fascina: Los oscuros (Alfaguara, 1990. Luego su carrera no ha hecho más que agigantarse con títulos como El alma del erizo o Los amores confiados) y el propio Ovejero, viajero, ex intérprete, narrador y acaso poeta secreto. Le tengo un cariño especial a Ovejero por una razón un tanto egocéntrica o de gratitud (casi todos los escritores tenemos la sensación de ser invisibles): hace algunos años le preguntaron por los libros de relatos que más le habían interesado en los últimos veinte años, creo recordar, y dijo que le había gustado mucho El testamento de amor de Patricio Julve (Destino, 1995, y 2000), mi primer libro en el sello catalán, que quizá sea mi libro favorito con Golpes de mar y con Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados. Desde hace algún tiempo, El testamento es un libro prácticamente inencontrable.

Cuando pensó en este proyecto, Ovejero había leído Golpes de mar y seleccionó de inmediato para hablar de la ausencia, de formas de vida marinera, de la dureza del mar (en la línea de Aldecoa, dice), “Cartas de domingo al más allá”, la historia de la familia de un percebeiro que decide no olvidarlo y recordarlo de formas muy distintas. Ovejero habló de lo que había pretendido con el libro, glosó distintos relatos, recordó cómo le había sorprendido el de Cristina Grande, vinculado con los paisajes monegrinos de la Guerra Civil, o subrayó que no estaba seguro que su concepto de identidad coincidiese con el de Vila-Matas, pero que le entusiasmaban esos textos. Y contó, por ejemplo, acerca de la historia de amor homosexual que narra Luisgé Martín que hace algunos años esa narración hubiera estado empapada por un sentimiento de culpa o por una suerte de ostentación, si viniéramos más hacia aquí, pero que ahora era simplemente una historia de amor sin más, contada con naturalidad y sin complejos.

 

Luisgé Martín me contó que durante muchos años había venido a Zaragoza: sus padres tenían unos amigos aquí y pasaban siempre varios días, por eso Zaragoza era una ciudad especial para él. Y además, recordó, en Zaragoza, en la librería bar Cinemascopas, de Marta Sanuy y Carmen París, presentó su primer libro: Los oscuros, que suscitó muy buenas reseñas y una excelente acogida crítica.

 

Mercedes Cebrián hizo muy buenas migas de inmediato con el joven poeta y residente (en la Residencia de Estudiantes) que es Juan Marqués, un maravilloso anfitrión en Madrid. Siempre hacemos un amplio y jugoso recorrido de exposiciones, bares y librerías. Mercedes, que asistió a los cursos de Daroca como clavecinista durante varios años, está conmovida por el libro Ropa tendida (Xordica, 2007) de Eva Puyo. Dijo que le había gustado muchísimo. Fue la primera en irse.

 

José Ovejero congregó a su numeroso club de fans y el acto estuvo bien. Se pusieron fragmentos de los textos que leemos los autores. Estuvo en el acto el narrador Emilio Gavilanes, autor de libros como La primera aventura y El bosque perdido, aparecidos en Seis Barral en 1991 y 2000 respectivamente. Llegué a la presentación con una sensación de gozo absoluto: acababa de ver, con Juan Marqués, la extraordinaria exposición de Alphonse Mucha en CaixaForum, un artista impresionante del Art Noveau que poseía mano para los carteles, los cuadros, la fotografía, el diseño gráfico, y propuestas escenográficas de un increíble nivel. Por la noche, dormí en la habitación 335 de la Residencia: por la ventana, recortada por un arco, entraba una luna casi llena y se mecía blandamente la fronda de un abeto…

*Esta es la foto mía que aparece en el libro y que tomó en su estudio de grabación de Navacerrada el fotógrafo Guillermo Shelley.

DOS CONCIERTOS CON PACO CESTER Y LOS JETS

DOS CONCIERTOS CON PACO CESTER Y LOS JETS

[Escribe el activista incansable Rafael Castillejo desde su desván de secretos y maravillas:]

 

 VIERNES, 18 DE JULIO

 Hola a todos:


Mi amigo Chema González, me comunica que este viernes, 18 de julio, toca con su grupo THE RANGERS, en el SHAN ROCK SQUARE, que es un pub precioso que está en la C/ Porcell, entrando por San Miguel, frente a Discos Linacero.  La entrada es gratis y, como siempre, llevarán un repertorio extraordinario de magníficas versiones de grandes temas del mejor pop-rock-blues de siempre, con Paquito Cester a la cabeza. [Paco Cester es productor de ZTV y un clásico de la música pop-rock de Aragón. Ha pasado por duros períodos de salud, pero felizmente ya está recuperado. En esta foto de los Rangers, Paco Cester es el primero por la derecha.]

 

 

SÁBADO, 19 DE JULIO

 

Noche muy especial la que se prepara este sábado, 19 de julio, en THE CAVERN PRIOR (C/Santa Cruz s/n- Zaragoza), a partir de las 12 de la noche:

 

Nada más y nada menos que el extraordinario grupo 'LOS JETS' que en su gira mundial '50 Aniversario' han elegido Zaragoza y esta sala para dar un único concierto en el que podremos verles acompañados de una leyenda viva de la música moderna del siglo XX, como es BRIAN 'LICORICE' LOCKING, bajista de los míticos THE SHADOWS, que hicieron famosos temas instrumentales como: APACHE, DAKOTA, JÓVENES (éste, junto a Cliff Richard) etc.

 

Sinceramente, es una ocasión única que nadie debería perderse.

 

WWW.rafaelcastillejo.com

 

VIRXILIO VIEITEZ: HA MUERTO EL OJO DE LA TRIBU RURAL

VIRXILIO VIEITEZ: HA MUERTO EL OJO DE LA TRIBU RURAL

Ha muerto Virxilio Vieitez, el gran fotógrafo universal de Soutelo de Montes, donde nació en 1930. Se destacó, especialmente desde mediados de los 50 hasta principios de los 70, como fotógrafo de una comarca, de la tribu del campo, con una técnica sin artificio: un retrato frontal y estático, apoyado a veces en el fondo de una sábana blanca, en un fondo de flores o de impresiones coches de los indianos o de los emigrantes de su zona que volvían. Nació en el seno de una humilde familia. Con 16 años, ya se metió albañil y se apuntó a las obras del aeropuerto de Santiago, que empezaba a levantarse; poco después inició ese destino inevitable del gallego: emigró a Cataluña, aunque antes residió en algunos lugares del Pirineo aragonés, donde trabajó como mecánico, y fue entonces, a los 18 años, cuando adquirió su primera cámara en una de las localidades aragonesas: una Kodak de cajón de 6 x 9.

Más tarde, se trasladó a Palamós y colaboró de ayudante de Julio Pallí. Es fácil suponer que con él aprendió mejor la técnica: realizaba paisajes y retratos a paisanos, algo que ya había hecho antes con los compañeros del taller. En 1955 decidió volver a casa y creó su propio estudio de fotografía. Poco a poco iría mejorando sus equipos: Compró una Retina y finalmente una Rolleiflex. Su trabajo estaba claro: se centró en la comarca, en los paisanos, en los humildes oficios de la vida rural, y le interesaba todo: la llegada de los actores y titiriteros, el fútbol, las fiestas y los bailes, las romerías, el regreso de los emigrantes, las bodas, bautizos, comuniones y velatorios. Detrás de cada una de sus fotos hay una historia conmovedora: por ejemplo, la de esa señora que posa ante la radio. Esa instantánea tenía un fin: un hijo emigrante le mandó a su madre un giro para que se comprase una radio y ella llamó al fotógrafo Virxilio Vieitez para que diese fe de la compra.

A nada le hacía ascos. Iba de aquí para allá con su Lambretta y con su 1500 en pos de fotos. Cuando hubo que incorporar el retrato al carné de identidad, él realizó cientos, miles, de una gran sobriedad, con su famoso “pano branco” o tela blanca al fondo y con un impacto seco, sin puesta en escena. Era un retratista objetivo, casi frío, de encuadre y disparo inmediato, creo que a quien se parece es a August Sander, o a Walker Evans, y también tuvo la audacia o la intuición de crear un fondo muy peculiar para sus fotos: la ornamentación floral, incluida la berza, el parral, el árbol frondoso o esos coches tan característicos y opulentos de los indianos.

Vieitez no debía ser la alegría de la huerta, pero sí un extraordinario y preciso fotógrafo directo, que no efectuaba muchos disparos. Acumuló a lo largo de su vida más de 80.000 negativos que metió en cajas de metal. A finales de los 70 se acercó al color y a mediados de los años 90 su hija Keta Vieitez lo sacó del anonimato. Manuel Sendón y Suárez Canal editarían su obra, y a partir de entonces daría la vuelta al mundo y llegaría a ser comparado, por su austeridad, por su mirada intensa y sin artificios, por el componente metafísico que hay en su paleta social y documental, con Cartier-Bresson. Virgilio Vieitez aceptó todo el eco en España, Europa e incluso Nueva York con estupor y con gratitud. Recuerdo cuando una espléndida exposición de su obra en el Canal de Isabel II: la vi planta por planta, tomé notas, pensé en todos mis familiares, y cuando ya me había ido -más identificado con Galicia que nunca, y con sus fotógrafos Pacheco, Ksado, Manuel Ferrol, Manolo Banco, etc.- volví a hacer todo el recorrido. Era una exposición que hablaba de mis antepasados, de mi padre, de mi madre, de mis hermanos, era una exposición que hablaba del retrato como revelación esencial del ser humano, como una forma de desnudo, como un mirada sobre el hombre inscrito en el paisaje, en un territorio, en una forma de entender el mundo y las pequeñas cosas de cada día.

Desde entonces, Virxilio Vieitez ha asomado numerosas vez a este blog. Ha sido elogiado y reconocido por doquier: desde Publio López Mondéjar hasta Cristina García Rodero Le he testimoniado una y otra vez mi admiración, mi afecto y mi pasión por sus fotos, esas que son el retrato de un pueblo, de un tiempo, de una época eminentemente rural.

 

ESTE TEXTO LO PUBLIQUÉ EL 29.04.2006

 

La anécdota era estrictamente real.

[Mi fotografía favorita de Virxilio Vieitez es la que aquí se ve: se titula “San Marcos” y está datada en 1958, y presenta a un mujer de aldea con su niño rubio, ante un coche de indiano y junto a un perro. Curiosamente, Manuel Seara de Castro nos hizo a mi madre y a mí una foto parecida ante un autobús, en medio del jardín de la romería. Mi madre, que acababa de entregarme una armónica recién llegada de Montevideo, donde vivía y trabajaba mi madrina Mercedes, me envío aquella foto minúscula a Zaragoza en un sobre, no me percaté y acabó en la papelera. Cada vez que miro esta foto me veo a mí, veo a mi madre, pienso en el  fotógrafo y veo el pazo de Armentón (Arteixo, A Coruña), aquel donde la lluvia arañaba con sus babas las hojas del limonero, la lija de las higueras, la escalada abrupta de las enredaderas. ]

 

 

HOY, CONCIERTO DEL GUITARRISTA ALBERTO ROYO

HOY, CONCIERTO DEL GUITARRISTA ALBERTO ROYO

Ciclo Música Clásica y Lírica

Hoy 16 de julio 19:30
Lugar: Palenque del pabellón de Aragón
Espectáculos: Música clásica

Alberto Royo ha preparado para el Pabellón de Aragón un concierto dedicado a dos compositores aragoneses separados por más de tres de siglos: el calandino Gaspar Sanz (1640-1710) y el zaragozano Víctor Rebullida (nacido en 1963).  Gaspar Sanz, autor de “Instrucción de Música sobre la Guitarra Española”, es un nombre ilustre en la historia de este instrumento. Su música refleja una variada muestra de las danzas y canciones populares en la España del siglo XVII. Por otro lado, Víctor Rebullida es uno de los compositores aragoneses de mayor prestigio y reconocimiento, recibió el Premio Reina Sofía de Composición y alterna la composición con la crítica musical en la páginas de Heraldo de Aragón. Homenajeó a Gaspar Sanz en el tercer movimiento (“Scherzando”) de su obra “Gioco” a través de una cita distorsionada de su “Españoleta”. “Gioco” representa un juego continuo de sonoridades de ricos matices tímbricos, contrastes y abundantes recursos contemporáneos, como las cercanías microtonales de los pasajes desafinados o los golpes sobre la caja en un intercambio entre modernas y antiguas sonoridades. La obra fue grabado por Alberto Royo en el cede “Mistúra, cuatro autores contemporáneos aragoneses” (Delicias discográficas. 2001).

 

BIOGRAFÍA DE ALBERTO EN SU PÁGINA

www.albertoroyo.com

Nacido en Zaragoza, Alberto Royo inicia sus estudios musicales a los nueve años en el Conservatorio Superior de Música de su ciudad natal, con la Profesora Ana Valet. Obtiene el Título Superior con el Catedrático Santiago Rebenaque, con la Calificación de Sobresaliente y Mención de Honor Fin de Carrera. Además, tiene en su haber el Premio Extraordinario tanto en Grado Elemental como en Grado Profesional.

Becado por la Diputación General de Aragón y por la Diputación de Zaragoza, realiza Estudios de Perfeccionamiento en la Escola Luthier de Barcelona, donde estudió durante un año con Fernando Rodríguez y dos con Alex Garrobé. También ha recibido clases de: José Tomás, Carles Trepat, Marco Socías, David Russell, José Miguel Moreno, Ignacio Rodes, Demetrio Ballesteros, Manuel Estévez, Gerardo Arriaga, Alberto Ponce, Leo Brouwer, Hugo Géller, Roberto Aussel, etc.

Ha sido premiado en diferentes Concursos Nacionales e Internacionales, como el Certamen Internacional de Guitarra de Cantabria (2º Premio), el Concurso Internacional de Guitarra de Zarautz (2º Premio), el Concurso de Jóvenes Intérpretes de Juventudes Musicales (Finalista), el Festival de Jóvenes Músicos de Barcelona (Finalista) o el Torneo Internazionale di Musica (2º Premio), organizado por las Juventudes Musicales Italianas y cuya fase final se celebró en Roma, siendo el primer español galardonado en este Concurso.

Alberto Royo ha ofrecido conciertos tanto en España como en Italia (Iglesia Anglicana All Saints de Roma, Sala Conferenze della Biblioteca Comunale de Tuscania). Fuera de Europa, ha sido seleccionado por el Ministerio de Asuntos Exteriores para ofrecer dos conciertos de Música Española en la Embajada de España en Abidján (Costa de Marfil) con motivo de la Presidencia Española de la Unión Europea 2002, donde realizó además una Masterclass en el Institute Supérieur de l’Action Culturelle (INSAAC).

Ha colaborado con diferentes ONG, realizando conciertos en: Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Zaragoza, (interpretando música de autores sudamericanos), en favor de "Añuá"-Grupo de Economía para la Cooperación y el Desarrollo y en el Moll de la Fusta de Barcelona para SOS Racismo.

En el ámbito de la composición, ha escrito la banda sonora para los cortometrajes “Intuición?” y “Amne” de la realizadora Elena Cid, así como la música original para el 1er Congreso Internacional “España en la Nueva Europa”, celebrado en el Palacio de Congresos de Madrid en Enero de 2003. Asimismo, es autor de “Yamaguchi-Dantza”, Música para el Festival de Carnaval 2003 del Colegio Público “Atakondoa” de Irurtzun (Navarra).


Colabora con la Revista Interactiva Musical “Acordes”, publicada por RDM Editorial (Madrid) , siendo autor de las secciones “Escuela de Guitarra” y “La pieza Clásica”, consistente en la grabación mensual de una pieza del repertorio.

*La foto de Alberto Royo corresponde a su página web. Víctor Rebullida también tiene un página web y un excelente blog: victorrebullida.blogspot.com

 

MÁS CLARO AGUA, POEMA DE ÁNGEL PETISME

MÁS CLARO AGUA, POEMA DE ÁNGEL PETISME

[Ángel Petisme me advierte que este poema, incorporado a su último álbum aguaCero, no se lee bien en el blog y lo vuelvo a poner. A ver si ahora no tenemos problemas con los duendes de la edición. Mil gracias, Ángel. Te ganas una nueva foto.  ]

 

MÁS CLARO AGUA

 

Estoy leyendo la prensa

en un bar de Copenhague: 

La Sirenita se muere,   

se derriten los glaciares.

Está nevando en La Habana 

y ya no llueve en Santiago,  

el mercurio se dispara

en Viena a 50 grados…

Manhattan la cubre el hielo,    

tsunami en las Islas Griegas          

y en el metro de Madrid 

encuentran una ballena.

El futuro es ahora  

tras el último ciclón

y el desierto de Sonora

se nos metió en el colchón.

 

¡Agua, agua!, las ranas piden también

¡Agua, agua!, Fluvi se muere de sed…

¡Agua , agua!, báilame el agua, róbamela,

trasvásame, que te folle un pez,

rompe las aguas, déjalas correr…

Más claro agua.

 

Cicatrices de hormigón,

Elvis vive en los Monegros,

casinos, campos de golf,

y burdeles, ¡hagan juego!

Estoy construyendo un arca

en lo alto del Vesubio,

soy el amor, un patriarca   

que está esperando el diluvio.

El futuro es ahora…

 

¡Agua, agua! Dame agua y que les den.

¡Agua, agua! Que soy de mucho beber…

¡Agua, agua! Bukowski pide  también 

¡Agua, agua! Fluvi se muere de sed…

 

 

 

 

MONÓLOGO DE ARANA ANTE SU CASA DEMOLIDA

MONÓLOGO DE ARANA ANTE SU CASA DEMOLIDA

 Aquí nací, aquí vivieron mis padres, aquí jugaba en las eras, cerca del Canal y entre las huertas. No tardé mucho en irme, pero jamás pude olvidar las casas desperdigadas, las alamedas y los canales de riego con sus tajaderas. Los ponientes de fragua se extendían sobre los prados y los jardines agrestes. Algunas tardes, venía con la bicicleta de paseo. Apenas era un adolescente que empezaba a escribir sus primeros versos y cuentos. Luego la vida me llevó por mil y un sitios: me casé, me descasé, me volví a casar, partí al exilio, tuve una librería que era un espacio de libertad en México D. F., un refugio de desterrados, ese lugar donde las palabras son fuego y memoria, y convocan toda la luz de la patria perdida. Redacté una breve novela y muchos relatos. De vez en cuando, preso de la nostalgia, abría el álbum de recuerdos. Y en él, siempre me detenía en una instantánea: la casa de la escuela, la casa donde me nacieron, la casa de todos que estaba en la plaza de atmósfera francesa, ante el torreón de la iglesia, el primer edificio que realizó el joven arquitecto Ricardo Magdalena. Aquella foto era la huella de una felicidad antigua. Después de muerto, convertido ya en fantasma, he vuelto a merodear y a contemplar las ventanas y el balcón de la escuela. He entrado en la nueva biblioteca que lleva mi nombre: José Ramón Arana. Hace unas semanas, han derribado el edificio. Y siento que Garrapinillos ha perdido algo que nos pertenecía a todos y siento que yo he perdido el paraíso de mi niñez. Menos mal que, transformado en polvo y silencio para siempre, de vez en cuando miro aquella fotografía… 

*El escritor José Ramón Arana, cuyo nombre verdadero era José Ruiz Borau (Garrapinillos, Zaragoza, 1905-Monegrillo, Huesca, 1973) nació en Garrapinillos en la escuela de los maestros. Coloco la portada de sus Poesías, publicadas por Rolde y editadas por Javier Barreiro. Es autor, entre otros textos, de ¡Viva Cristo Ray!, Can Girona, un buen puñado de cuentos y su novela magistral y breve El cura de Almuniaced. Otálora publicó un libro sobre su huella en México: La librería de Arana (Ediciones del Imán), el sello de José Luis Borau.

RÍO ABAJO / FANTASMAS Y NINFAS. 3

RÍO ABAJO / FANTASMAS Y NINFAS. 3

 Martín Mormeneo siente una especial debilidad por sus compañeros fotógrafos. Antes que la envidia o los celos, cultiva la admiración hacia sus colegas. Ha pasado varios días en la Expo con el empeño de aumentar su álbum particular: un día acompañó al catalán Enric Duch, el autor de las fotos de la revista “Z arquitectura”; otro día siguió el cambio de luces de la jornada y los ritmos de Salif Keita y Enrique Morente con Oliver Duch, con José A. Duce y con José Miguel Marco. Se olvida de su cámara para fijarse en la de su compañero: qué le interesa, qué posición elige, cómo se mueve entre la multitud, cómo encuadra… Decidió llamar a José Antonio Melendo, uno de los grandes reporteros de la Expo, como puede verse en su blog joseanmelendo.blogia.com. Melendo es un estudioso constante, un reportero insaciable: jamás se cansa de mirar. Parece un investigador del color, de la piel de los materiales, de la composición. Camina con sus más de cien kilos de humanidad y sus dos cámaras sin prisa, con la codicia de aquel a quien todo le parece importante y único. Dieron vueltas y más vueltas por dentro y fuera de los pabellones, por las escaleras mecánicas, por los altillos, por esos edificios que siempre ofrecen una toma insólita, un retrato robado de alguien que mira, casi inadvertidamente, el río, el mástil de la “paserola” o el fulgor de oro y tiniebla que envuelve el Pilar. En ésas andaban, cuando Martín Mormeneo dijo: “La Expo es muy bella de noche. Parece el sueño de un pintor que malgasta todos los colores”. Melendo, que no es precisamente un charlatán, seguía afanándose en esculpir en su objetivo la Torre del Agua, se acercaba y se alejaba. Al final, descargó sus tomas en un portátil que revela la abundancia y la calidad de su trabajo. Melendo, con esa timidez abrupta que le caracteriza, confesó: “He descubierto que en cada edificio hay fantasma o un habitante secreto. El bosque de Mangado tiene su propia ninfa y la Torre del Agua una sombra blanca que va y viene como quien se siente segura e invisible. Las fotos no mienten”. Martín Mormeneo anotó la frase y pensó: “Si fuera escritor, empezaría así una novela: ‘Las fotos no mienten. Los esencial es invisible a los ojos, pero no a la cámara”.

*Este texto apareció ayer en Heraldo de Aragón, en mi sección de la Expo Río abajo, y es un homenaje a los fotógrafos y especialmente a José Antonio Melendo. Manuel Martín Mormeneo, a la luz de esta foto, no se equivocaba muchísimo: aquí estás las fotos de Torre del Agua de Melendo tras la gran tormenta del viernes.

 

 

BELCHITE: IMÁGENES, LEYENDAS Y VERDADES A MEDIAS

BELCHITE: IMÁGENES, LEYENDAS Y VERDADES A MEDIAS

Mañana miércoles, a las 19.30, en la sala Belia de la plaza del Ayuntamiento de Belchite (Zaragoza), se presenta el libro El viejo Belchite. La agonía de un pueblo, de tres autores: Jaime Cinca, Guillermo Allanegui y Angel P. Archilla. El volumen ha sido publicado dentro del programa del Gobierno de Aragón, Amarga Memoria. Esa infatigable revista y librería electrónica que es Cazarabet / El sueño Igualitario desmenuza así los contenidos del volumen.

  • 1 plano del casco urbano (24 x 22 cm).
  • 1 plano independiente y desplegable del casco urbano (42 x 36 cm), ambos con los nombres de las calles y con las variaciones que estos sufrieron por motivos políticos.
  • 1 mapa de los alrededores de Belchite, para poder situar: "El Pueyo, Rusia, el Seminario..." (21 x 11 cm).
  • 471 fotografías, en su mayoría de la posguerra inmediata (1940-1942), aunque también hay algunas de finales del siglo XIX y principios del XX (unas 250 en blanco y negro, más de 50 montajes mezclando fotografías en blanco y negro y las nuevas en color, y el resto sus equivalentes actuales realizadas en 2007).
  • 110 planos de localización de fotografías (10 x 10 cm) y la correspondiente ampliación (en un recuadro de 6 x 6 cm) en el que se señala el ángulo fotográfico.

 

Como el título indica, trata sobre el viejo Belchite y en él se aclaran algunos falsos mitos sobre el cómo y porqué de su actual estado, que no es fruto exclusivo de la destrucción que sufrió durante la Batalla de Belchite (verano 1937), pues en él vivieron casi 3.000 belchitanos hasta 1954, fecha en la que entregan las primeras casas del nuevo pueblo (otros muchos siguieron viviendo una década más hasta que asaron al nuevo Belchite). También aporta otros muchos datos inéditos, por ejemplo el intento fallido de que se le rebautizase con el nombre de "Belchite de Franco"... Además puede considerarse como un catálogo monumental de lo que fuera el viejo Belchite, ya que contiene fotografías de una gran parte de su casco urbano, ordenadas adecuadamente para poder visitar esas míticas ruinas con el libro en la mano. Es de fotografía comparada de cómo estaba tras la guerra y su estado actual.

*Esta foto no es de los autores sino de la galería Flickr.