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Antón Castro

AQUELLAS CARTAS DE AMOR DE MI PADRE

AQUELLAS CARTAS DE AMOR DE MI PADRE

LAS CARTAS DE MI PADRE

Hubo un tiempo de luna llena junto al mar.
Había delfines que se acercaban a la orilla,
Justo cuando acariciaba las cartas de mi padre
Desde Berna o Basilea o Zurich: todas me parecían
Ciudades inventadas con jardín y una autopista.
Las llevaba en mi bolsillo como un tesoro:
Qué bonitas, qué íntimas, con la letra de aquel analfabeto
Que me llamaba, en la última línea, el rey de la casa.
El rey de su casa, el niño que lo reemplazaba
En el corazón y junto al fuego, al lado de mi madre.
Me acuerdo de mi padre y no lo llamo: está casi sordo
Y hablar por teléfono le pone nervioso. Parece que siempre
Tenga prisa o que haya dejado un surco abierto en el campo
Y parece que se le escapase la luz del día entre las sílabas.
La noche de hoy, con luna llena entre los árboles,
Me lleva en volandas a Galicia, junto al niño que espera a su padre,
Junto al niño que fui, presa del pánico, que miraba los barcos.
Hay una brisa deliciosa de alta noche. Y hay luna llena,
Y hay un cielo perfecto navegado de estrellas.
Pienso en mi padre y en aquellas madrugadas en la playa
Cuando me bañaba entre las olas y esperaba su vuelta.
Me he vuelto mayor de golpe. Y me he vuelto
Niño errante y solo que quiso ser un día escritor
Y viajero y explorador o púgil fugaz como él. Y ahora estoy aquí,
Tan lejos, pensando en mi padre y en el agua.
Y en las cartas de amor que mi madre me leía.
Cartas de amor donde nunca se decía “te quiero”.
Hubo un tiempo de luna llena, junto al mar, que no se olvida.
 

*Encuentro este texto y recuerdo que nació tras una de las últimas conversaciones con mi padre, al que siempre le incomodaba hablar por teléfono. Decía siempre: “Berra máis, ho… Berra máis”. Grita más, hombre. Grita más.

*La fotografía es de Virxilio Vieitez, una especie de August Sander de aldea, nacido en Galicia.  

 

DIÁLOGO CON JOSÉ MARÍA MERINO, NUEVO ACADÉMICO

DIÁLOGO CON JOSÉ MARÍA MERINO, NUEVO ACADÉMICO

[José María Merino acaba de ser elegido, como José Luis Borau, académico de la RAE. El periodista andaluz Jesús Bigorra habló esta mañana mucho de él. Recupero esta entrevista reciente, y la cuelgo aquí. Está centrada, sobre todo, en su último libro. Teresa Lázaro, realizadora de Borradores, sostiene que es un escritor muy fotogénico: que la cámara lo quiere casi tanto como a Sean Connery.] 

Entrevista / JOSÉ MARÍA MERINO  

“La literatura debe buscar la sombra de la realidad” 

José María Merino (La Coruña, 1942) recoge su minificción completa en el volumen “La glorieta de los fugitivos”, un volumen que ha publicado el editor aragonés Juan Casamayor, instalado en Madrid, en su sello Páginas de Espuma.  

Defínanos cuento y minicuento.
El cuento es la menor unidad narrativa dotada de la máxima intensidad. El microcuento es lo mismo que un cuento pero llevado a los extremos de brevedad. No debe perder jamás su condición narrativa. 

Usted insiste mucho en que debe tener movimiento.
Debe tener movimiento, claro. Muchas veces se piensa que por el hecho de ser breve ya es un minicuento, y la gracia es que haya un movimiento dramático, una historia. Que suceda algo. 

¿Como ha llegado aquí?
El minicuento, microrrelato o minificción es un poco territorio de llegada, tras la novela, el relato o la poesía. No quiere decir que me vaya a quedar en él porque estoy escribiendo cuentos y novelas canónicos, pero para mí es el descubrimiento de una fórmula flexible e interesantísima para experimentar. Para probar nuevas cosas narrativas. 

Ahora parece como una epidemia, pero ya tenía tradición ¿no?
Es una de las piezas originarias de la oralidad. La fábula, el apólogo, el cuento breve estaban ahí, en la oralidad, que es el laboratorio incesante de la narrativa. Tiene miles de años, incluso cuando empieza el cuento, el cuento brevísimo es típico de las culturas antiguas como la hindú, la china, el mundo rural. Lo que pasa es que hemos depositado una nueva mirada sobre él.  

¿Cómo es la suya?
Yo tengo un libro que se titula “Cuentos de los días raros”. El elemento de la extrañeza es uno de los elementos que más me interesan. La literatura no debe quedarse con lo rutinario, con lo banal, debe buscar la sombra de la realidad, y en ese sentido a mí me ha interesado mucho, tanto en la novela como en el cuento, trabajar con ese mundo de lo extraño: lo lírico, lo fantástico, lo imprevisible, el territorio de la muerte, lindante con la vida.  

Insisto levemente con la tradición. Hay una serie de figuras claves en la difusión del género, Borges, entre ellos.
Dicen los expertos que el que dio la nueva mirada al cuento cortísimo fue Baudelaire, con “Spleen de París” y con sus “Pequeños poemas en prosa”. De ahí se alimentó Rubén Darío, y dio un cambio en la literatura y en la lengua castellanas. Juan Ramón Jiménez escribió unas historias preciosas, más modernas que las de Rubén, y luego hay ahí una serie de autores donde están Borges, Cortázar, Arreola, Monterroso, Ana María Shúa... En España mi generación ha frecuentado el género. Antes, Gonzalo Suárez escribió minicuentos. Y Cunqueiro redactó semblanzas extraordinarias...  

Ha dicho que le encantaría leer minicuentos en el móvil.
Sería estupendo hacer con cinco palabras un minirrelato. Qué divertido. Si hay talento en el que lo escribe y hay sensibilidad en el que lo lee, puede haber un cuento. De una línea, tan solo. El soporte es lo de menos, lo importante es el talento creador y el talento receptor. 

¿Hasta dónde se puede llegar con el género?
El minicuento es adaptable a cualquier cosa. Podemos pensar en Romeo y Julieta y cambiar la historia por completo. 

Ese cuento ya está en “La glorieta de los fugitivos”: las familias se aman y los jóvenes se aborrecen...
Hay que darle una vuelta de tuerca a las cosas. Podemos pensar en la receta culinaria de los calamares en su tinta y con ella escribir un minicuento. La gracia que tiene este género es su condición proteica: puede adaptarse a cualquier cosa. 

¿En que está trabajando?
Ahora tengo en el telar una novela y un libro de cuentos canónicos. Me voy a dar un curso a una universidad norteamericana. Como voy a estar allí dos meses, en una especie de bosque lleno de osos, pienso escribir algún minicuento. Seguro. Ya esto pensando en ver desde la perspectiva de lo experimental: contar cosas en muy pocas palabras y que tengan mucha intensidad dramática.  

¿Usted ha venido constantemente a los ciclos de “Invitación a la lectura”. ¿Cuál ha sido su experiencia?

 En Aragón me he llevado la sorpresa de que en algún instituto estaban trabajando con alguna novela mía, “El heredero” por ejemplo, con un nivel que a veces no he visto en la universidad. A veces he llegado a asustarme de la brillantez, del rigor y de la complejidad de preguntas comprometedoras. Hay un nivel de capacidad lectora y análisis lector en profesores y alumnos que yo no he visto en otras partes de España. Lo digo convencido y con conocimiento de causa. He recorrido toda la península...

*La foto de José María Merino es de "El País".       

BRIGITTE REIMANN: UNA FOTO EVOCADORA

BRIGITTE REIMANN: UNA FOTO EVOCADORA

[El editor Pepo Paz, que trabaja en la edición de la Poesía Completa de Sylvia Plath, que traducirá al castellano Xoán Abeleira, me envía esta foto de Brigitte Reimann. Dice que se parece mucho a algunas que yo publico en el blog. Pepo así mata dos pájaros de un tiro: cultiva mi mitomanía e intenta disculparse porque ha rehusado una y otra vez acudir a Borradores (CARTV). Esta es la nota de su sello Bartleby sobre esta escritora que falleció demasiado pronto.] 

Brigitte Reimann (1933-1973) fue un prodigio en la literatura de la extinta RDA y uno de los mayores talentos narrativos de la posguerra alemana. Vivió apasionadamente y apenas llegó a encauzar su búsqueda: falleció a los 39 años triturada por el cáncer. Sus novelas causaban furor entre una juventud que no reconocía sus problemas en la línea oficial del realismo socialista; ella los afrontaba con una honestidad y un compromiso que desarmaba a las autoridades.

Los hermanos, aparecida en 1963 (poco después de la construcción del muro de Berlín), es la respuesta de Reimann a su propia historia familiar y al que fuera el problema capital de la RDA en sus cuarenta años de existencia forzosa: la huida masiva de sus ciudadanos a Occidente..A caballo entre el exorcismo personal y el drama colectivo, rebosante de energía y de piedad, la novela recorre la vida cotidiana de un país en construcción que ya no existe, y sin embargo sigue conmoviendo por la integridad y el fervor con que despliega temas universales: la lealtad y la independencia, el amor y la familia, el hartazgo y la ambición, la libertad y el sacrificio.

La traducción y el prólogo, y buena parte del espíritu de la edición de esta primera obra de Brigitte Reimann en España, corre por cuenta de Ibon Zubiaur, autor de las traducciones de Yeats, Wieland y Stifter publicadas en la colección Bartleby Poesía. 

RELATO TRAS UNA MAÑANA DE TERTULIA CON JULIÁN

RELATO TRAS UNA MAÑANA DE TERTULIA CON JULIÁN

JULIÁN, EL RUMANO

 Julián nació en un pueblo entre montañas de Rumania.
No escribo el nombre porque me resulta casi imposible.
Dice, ante un café con pastas, que allí ha sido feliz,
que allí se sabía seguro, al calor de la conversación
de sus padres, de los buhoneros y de los campesinos.
Estudió psicología. Se alegraba con las hazañas
de Nastase, de Nadia Comaneci y de Doina Melinte.
Amó a algunas mujeres, las amó ciegamente
porque creyó que el amor no se gastaba nunca
y, sin embargo, se acababa demasiado pronto.
Se especializó en psicología y en narración oral,
Y descubrió que le gustaba trabajar con niños.
Les contaba cuentos, oía sus invenciones,
Se acostumbró a sus sueños con tigres y bosques.
Un día, decidió partir. Como otros. Como otros
Que ahora desean volver a sus calles del recuerdo.
Una mañana, tras segar la hierba del jardín
donde se empleó, tras plantar un naranjo
y una higuera, agradeció el café de las once. Y dijo:
“Si usted quisiera, la higuera se llamaría Nadia,
como nuestra gimnasta, y él Mircea,
como mi escritor favorito. El poeta del misterio”.
Escribió dos pequeños papeles,
los protegió con un plástico
y los cosió al delgadísimo tronco.
Luego, levantó los ojos hacia el Moncayo nevado,
Que se veía allá lejos, casi lamiendo las nubes,
Con la transparencia de un plenilunio de luz,
Y sonrió: “Allá, en mi ciudad impronunciable,

Casi siempre me despertaba rodeado de nieve”.

*Esta fotografía de August Sander está realizada en 1926.

ADOLFO AYUSO: PUNTO FINAL A UN INNMENSO TRABAJO

ADOLFO AYUSO: PUNTO FINAL A UN INNMENSO TRABAJO

[El poeta, narrador e investigador teatral Adolfo Ayuso Roy hace llegar a sus amigos esta carta colectiva, con una espléndida noticia: ya se publica su libro sobre teatro infantil en el Aragón.] 

El próximo miércoles, 2 de abril de 2008, presento el libro sobre teatro infantil en el que he estado sumergido casi tres años y en el que recorro 55 años de historia teatral en Aragón. 

Será en el Instituto Miguel Catalán, Avenida de Isabel la Católica, 3 (junto a la Casa Grande), a las 6 de la tarde. 

En la mesa me acompañarán
D. Ramón Miranda    Director General de Cultura
D. Javier Brun   Director del Centro Dramático de Aragón 

Me gustaría compartir con vosotros ese momento 

 Adolfo Ayuso

*En la foto, Adolfo Ayuso posa en Buenos Aires con la estatua del gran campeón Luis Firpo.  

JOSÉ LUIS BORAU, ACADÉMICO

JOSÉ LUIS BORAU, ACADÉMICO

José Luis Borau fue elegido anoche miembro de la Real Academia de la Lengua. Uno de sus mejores amigos, Joaquín Aranda, me contó una vez la siguiente anécdota:

“José Luis Borau era un genio. Increíble. No toleraré que nadie ponga en cuestión su infinita bondad. Tenías que verlo pasear por el bulevar del Paseo, alto, delgadísimo, con sus libros bajo el brazo. Fue un tiempo crítico de cine en el periódico. Entonces, no había correo electrónico ni todas esas zarandajas, y yo creo que venía aquí a redactar sus textos. Era un sabio lleno de bondad. No toleraré que nadie ponga en cuestión su infinita bondad. Un día me enseñó una foto vestido de soldado. Y otro día, recién llegado de Cannes, nos dijo: ‘Acabo de ver allí a una mujer maravillosa y rubia que deslumbraba a todo el mundo. Era fantástica y joven, pura belleza’. Se trataba de Brigitte Bardot”.
 

*Conociendo al gran Joaquín Aranda, le habría encantado esta foto.

CRISTINA GRANDE, EN LOS PORTADORES DE SUEÑOS HOY

CRISTINA GRANDE, EN LOS PORTADORES DE SUEÑOS  HOY

Esta tarde, a las 19.30, en el salón de la librería Central, la escritora Mercedes Castro (nacida en Ferrol, A Coruña) presenta su novela “Y punto”, interpretada por Clara Deza, una mujer policía de armas tomar. El libro ha sido publicado por Alfaguara.  

Y a las 20.30, en la librería Los Portadores de Sueños, se presentará la nueva novela de Cristina Grande: “Naturaleza infiel” (RBA), una historia de familia protagonizada por dos hermanas, Renata y María, que transcurre entre Zaragoza y Épila. En el acto, además de la autora, participarán el editor de RBA Malcolm Otero Barral, la diseñadora y fotógrafa Ana Bendicho y yo mismo.

GIAN PAOLO TOMASI: RETRATO DE MÓNICA BELLUCCI

GIAN PAOLO TOMASI: RETRATO DE MÓNICA BELLUCCI

Hace algunos meses, bastantes, colgué aquí una foto de Monica Bellucci. Ha sido la página más vista: más de 30.000 visitas, y cuadruplica a la segunda más vista, el relato "El enamorado de Zaragoza". Como homenaje a los paseantes de este dominio, he aquí una composición pictórica, que evoca el mito y el cuadro de San Sebastián, que realizó el fotógrafo Gian Paolo Tomasi, un fotógrafo que funde muy bien la sensualidad, el barroco, la tradición pictórica, la puesta en escena y la estética del bodegón. Ella es, de nuevo, Monica Bellucci.