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Antón Castro

Artistas

CALVOMOÑACO / 3. AL MODO DE KLIMT

CALVOMOÑACO / 3. AL MODO DE KLIMT

¿Qué ha pintado el artista?

 

¿Dónde está Klimt? ¿Cuáles de entre todos son sus ojos, dónde está su lujuria fermentada en escarcha de oro?

Dice el artista que aquí está una de sus mujeres.

Hay como colas de pez, ensimismadas en su propia espiral y en un tamiz de sombras.

Y hay, sobre todo, un poderoso ejército de ojos

y un vencejo y un ruiseñor que invaden con su canto.

 

A Klim le gustaban los jardines.

Y el olor agreste de las mujeres.

Y el crepúsculo dorado. Y la luna herida de sangre.

 

Aquí hay un enigma de suicidas.

O de flores insomnes que desordenan la líbido.

Y un charco de luz que copia el pensamiento de los monstruos.

 

*Alberto Calvo se ha detenido ahora en el mundo de Gustav Klimt, uno de los pintores que ha adquirido más pujanza en los últimos años. Se ha convertido en un referente, en un modelo. Su pintura, elaboradísima de color y de sensualidad, anda por aquí como un laberinto y acaso como un espejo.

 

 

 

CALVOMOÑACO / 2. AL MODO DE KIRCHNER

CALVOMOÑACO / 2. AL MODO DE KIRCHNER

Alberto Calvo se ha fijado ahora en Emil Ludwig Kirchner (1880-1938). Se suicidó. Fue uno de los grandes expresionistas, al que los nazis consideraban autor de un “arte degenerado”. Nada más y nada menos, ellos que encarnaban una de las formas más terribles de degeneración del género humano.

He aquí pues otro homenaje, otro moñaco de Calvo. Un Calvomoñaco al modo de Kirchner.

ALBERTO CALVO: NUEVOS PROYECTOS

ALBERTO CALVO: NUEVOS PROYECTOS

Alberto Calvo, ‘Supermaño’, es un investigador del arte. O un loco de atar. Un poeta que persigue palabras, o que lanza palabras al viento como puñales de música y escarcha.

No se acomoda. Persigue sombras. Va de aquí para allá como un sonámbulo con un puñado de obsesiones bajo la lengua. Parece distraído o, sencillamente, un extranjero que camina sin paraísos al alcance de la mano. Va y viene. Se trastabilla. Se enreda en el cierzo y fuma un cigarrillo. En os últimos años ha hecho proyectos preciosos: bosquejos y bosques, líneas de sombra, contraluces, fogonazos de asombroso color, rayujos de nieve y noche.

 

Hizo sus cuadernos de damas. Pintó sus tauromaquias, concibió la tarde boca arriba y ensangrentada sobre el albero. Vio el toro y el torero en una pugna antigua, y extrajo el incendio del sol, la morbidez de las formas, la paleta de las tintas.

 

Ahora, Alberto Calvo ‘Supermaño’ ha iniciado una nueva serie: un diálogo muy libre con distintos artistas. Tiene en mente, por supuesto, a Kandinsky. Tiene en mente a Klee, a Leger, a muchos, pero ha empezado con Constantin Guys, nada menos. Y he aquí uno de sus primeros acercamientos.

LA GAVASA Y LA GRAN NOCHE DE FUENTES

LA GAVASA Y LA GRAN NOCHE DE FUENTES

Ayer por la tarde, poco después de escribir un pequeño artículo, ‘Goya en Dublín’ (apenas un fragmento de mis impresiones en la ciudad de Joyce), fui con mi hija Aloma a la clausura de la Semana del Cine y de la Imagen de Fuentes de Ebro que dirige, desde hace catorce años, José Antonio Aguilar. Iban a entregarse los premios y a realizarse un homenaje a Luisa Gavasa, que estuvo el pasado domingo en ‘Borradores’. Hay algo que me gusta mucho de Luisa: su sincera gratitud a quienes le han enseñado (desde Mariano Cariñena a Ricardo Salvat, por ejemplo), su vocación de felicidad, su identificación con Zaragoza y con Aragón sin dejar de ser ciudadana del mundo, su infinito amor al medio y a los compañeros, y su exaltación de la vida, de la pasión, de la amistad, de los vínculos familiares (con su hermano, con la gente que elige como parientes del alma, con sus padres), de los pequeños gestos del vivir.

Me alegró ese premio: Luisa es una mujer con carisma, con un gran sentido teatral de la vida y a  la vez entusiasta, directa, conmovedora, como un volcán hecho mujer que reclama ternura, confidencia, lucidez (la pone ella) y sexo. Como todos, al margen de cualquier cifra del carné de identidad. Y lo dice alguien que aún es joven: nació a principios de los años 50

Luisa Gavasa, y empiezo por el final, o ‘La Gavasa’, como le llaman algunos, estuvo sensacional. Dominó la escena y los afectos como si fuera Irene Papas, Anna Magnani o Anne Brancroft: exhibió humor y melodrama, ternura y autenticidad, y pronunció un discurso inolvidable. Le dio sentido, hondura y emoción al hecho de ser ‘La Dama de Fuentes’, y emplazó a su hijo Pablo a recordar una noche como ésa dentro de unos cuantos años, cuando ella ya no esté, tal vez, y además le declaró su amor a su marido, que se levantó y saludó con timidez y orgullo al personal.  Cerca de ella estaban muchas amigas: María Luisa Sanjosé, Pilar Bardem, Itziar Miranda o, entre otras, Paca Gabaldón (aquella que señora que desordenó la lujuria nacional con el nombre de Mary Francis…)

Fue una noche estupenda que arrancó maravillosamente con un homenaje al cine, al montaje, a la fotografía seriada, al movimiento y también a los gestos corporales: al desnudo, al boxeo, al amor. (Por cierto, el premio al mejor montaje sería para Adriano Castoro). Y a partir de ahí, bajo la conducción contenida pero elegante de Aitana Muñoz, discurrió una ceremonia cargada de emotividad que recordó a Alberto Sánchez Millán y a José Luis López Vázquez. Fuentes –como La Almunia, como Zaragoza, como Tarazona, Uncastillo y Huesca, entre otros lugares…- es una cita, un estado de la cuestión y una ratificación del cine. Aragón posee un amplio plantel de profesionales, de proyectos constantes, de sueños, y intenta elaborar, año a año, la quimera de una industria de cine o un laboratorio de aprendizaje y de logros.

 

Eso se fue viendo todo el rato: hubo ganadores por partida doble como el talentoso e iconoclasta Ciro Altabás, el joven y brillante Pablo Aragüés, Pilar Gutiérrez (que estuvo muy bien, recordó que había vivido amores tan convulsos y desgarradores como los de su película; alguien recordó que había ganado cinco premios a lo largo de la SCIFE), Javier Estella y José Manuel Fandos, que ya forman un dúo de lujo del cine desde una vertiente personal del compromiso y de la curiosidad por las injusticias en distintas regiones del mundo. Me encantó que fuesen premiados David Terrer (a quien conoce desde los años de ‘El Paseo’ de ZTVm donde montó con mucho cariño muchas piezas) y Carlos Naya, que subió al escenario con su jovencísima y primorosa actriz, un ángel de rubia luz, tras recibir el premio ‘Mejor ópera prima’; su tía Yolanda Liesa la miraba con arrobo, la niña ha heredado el talento audiovisual de esta joven cineasta que es, con Teresa Lázaro, los ojos de Borradores. Tuve la suerte de besar en los prolegómenos a los actores que serían galardonados luego, María José Moreno (que prepara una ‘María Estuardo’ para el Principal) y a Jorge Asín, y me alegró que Juanjo Javierre ganase el premio a la mejor música. Otro momento especial fue el premio de Valores Humanos Julio A. Parrado y José Couso que recibieron Santiago Zanou y ‘El Langui’.

La noche me reservó una pequeña sorpresa. No fui a la gran fiesta pero vine hacia Zaragoza con Mariano Cariñena y su mujer Marisol. Hablamos de cine y de teatro, y él recordó su último rodaje con Graciela de Torres Olson y sus felices años con Luisa Gavasa en el Teatro Estable.

 

Fuentes de Ebro es un ejemplo. Ha integrado perfectamente a la población de todas las edades, la ha vinculado con el cine, y cuida todos los detalles y las corrientes de cariño con los demás festivales. La SCIFE es una factoría para todos los públicos: niños, adultos, ancianos. Ahí, durante una larga semana la población se envenena de sueños de cine. Y lo hace con ilusión, gozosa perplejidad y auténtica alegría. José Antonio Aguilar es uno de esos tipos entrañables que mueve montañas con su equipo.

 

Dentro de muy poco, llega el Festival de Jóvenes Realizadores de Zaragoza. Entre otros asuntos, José Luis Anchelergues me dijo ayer que se iba a presentar un libro de imágenes y de testimonios de afecto que ha coordinado Luis Alegre. (Esta foto de Luisa Gavasa fue realizada por el gran fotógrafo de HERALDO, José Miguel Marco).

JOSE HERRERA: RETRATOS

JOSE HERRERA: RETRATOS

Jose Herrera se sienta ante la tele y se pone a dibujar. Lo hace sistemáticamente, como si respirase. Ha retratado a un sinfín de escritores, artistas, fotógrafos, bailarines, historiadores: hombres y mujeres. Le da lo mismo. Si se identifica con alguien, bien; si no se identifica del topo pero encuentra un rostro o una personalidad interesante, también se atreve. Lo hace con pasión, y sus obras tienen algo de caricatura y de retrato a la vez. Al principio desconciertan por su expresionismo, por el arrebato gestual, pero luego se percibe que Jose Herrera ha hecho un retrato de síntesis, una interpretación, una forma de mirar, y que su imagen se parece al retratado en muchos gestos, en pequeños detalles. Así le salieron los retratos que expone en el Pequeño Teatro de los Libros de las Fuentes, que dirigen Carolina y Cira. Retratos a vuelapluma con lápiz, con rotulador, tocados aquí y allá de una mancha de color, retratos vertiginosos, intuitivos, que explican un modo de entender el oficio, una pulsión de retratista.

 

Este es el retrato de José Luis Rodríguez, que publicaba en Akal su novela ‘Porque de atracciones’, una ficción psicológica y policíaca que giraba en torno al montaje del ‘Rey Lear’ de Shakespeare. La foto del retrato pertenece a David Barreiros. Este jueves en ‘Artes & Letras’ Alejandro Ratia habla de su exposición, y este domingo en ‘Borradores’ se verán una amplia colección de imágenes.

CANO: RETRATO COMO PAYASO DE PRIMO

CANO: RETRATO COMO PAYASO DE PRIMO

Dice Primo:

 En este blog –Primo blog fotográfico: http://primo.com.es/- no suelo escribir de nadie, pero en esta ocasión excepcional lo hago de JOSE LUIS CANO. Cano es el hombre que tiene el valor de decir lo que piensa en todos los sitios, hasta cuando le dieron el premio de hijo predilecto de Zaragoza. Solo puedo decir: CHAPÓ.

 

*He ajustado algo el texto de Primo en cuanto a puntuación y poco más.

DISCURSO DE JORGE GAY, EL SÁBADO

DISCURSO DE JORGE GAY, EL SÁBADO

Excmo. Sr. Alcalde, autoridades, señoras y señores, amigos todos, buenas tardes. Y enhorabuena  a mis compañeros galardonados.

Quiero ante todo expresar  mi más sincero  y profundo agradecimiento a todos cuantos han pensado que pudiera ser yo merecedor de esta distinción. Es para mí un gran honor y motivo de alegría recibirla.

También agradezco a Carlos Pérez Anadón sus palabras, que, haciendo un recorrido por mi biografía, ha agrandado los méritos y ocultado los defectos. Gracias también muy sinceramente por recordar a Nieves sin la que poco soy y a la que en verdad adorna un hermoso olor a trigo.

También gracias a los que ya se fueron y a los que un día como hoy los hace eternamente presentes. Gracias a mis hermanos Pilar, Carmen y Luis, Ramiro, Agustín y Concha, y gracias a tantos amigos, cercanos o lejanos cuya sonrisa me afirmó su lealtad y cuya presencia ha sido y es siempre mi ánimo.

Y finalmente gracias a Zaragoza, mi ciudad, la que me hizo pintor. De la que me alejé para saber amarla.

Una vez se dijo, y es cierto, que la distancia es el alma de la bondad. Cuando me fui de Zaragoza, aunque entonces no lo supiera, fue para ir a buscarla. Uno se va para encontrarse, para en la distancia empezar a definir quién eres, a dibujar la luz que descubrieron y amaron tus primeros ojos y saber distinguirla de falsas luminarias.

 

Me hice pintor para preservar esa primera luz y ser memoria de ella. El pintor es sólo un vehículo de esa primera memoria, para reconocerla, para hacerla viva y siempre nueva. Para ordenarla y hacerla crecer.

 

 Soy pintor de Zaragoza, de la Zaragoza creativa, solidaria, la del viento que limpia y que renueva. Soy pintor de la ciudad que une, que suma y aglutina, la que no desfallece, la que tiene el arrojo de vestirse de futuro sabiendo quien era en el pasado. Soy pintor de la Zaragoza generosa, la justa, la que procura justicia, la que educa en la igualdad, la libertad, la razón y la bondad. La que mantiene encendida siempre la lámpara de la sabiduría y de la inteligencia.

 Hay otras Zaragozas pero esta es  la que amo. La de la luz inmensa y cegadora, la que se enorgullece de sí para ofrecerse, la sabia, la que supo sumar las tres culturas, la que no se aletarga ni  adormece y a la que cae la noche sólo para ser cobijo de amantes y no refugio artero de la imbecilidad, la intolerancia y la incultura. Esa es la Zaragoza que amo y a la que reclamo una vez más sagacidad, audacia, inteligencia y perseverancia.

De esa Zaragoza soy y de ella me siento simple y orgullosamente  hijo.

Muchas gracias.

*Este es uno de los murales de Jorge Gay para el Centro Aragonés de Barcelona, que acaban de inaugurarse.

LA SIRENA DE LINA VILA

LA SIRENA DE LINA VILA

El pasado día 24 de septiembre Lina Vila inauguraba una exposición de su obra en Lisboa, en la galería Camara dos azuis. Una muestra con mucha obra de los últimos años, centrada en la identidad, el cuerpo, los animales y las sombras del tiempo. Lina Vila vive un espléndido momento de creatividad y de entusiasmo por las pequeñas y las grandes cosas de la vida: los viajes, la amistad, el estudio o la pasión.

 

Hoy, Lina Vila cumple años: 39 años. Me he encontrado en mi archivo de fotos con esta obra de José Antonio Melendo: el mural de la sirena que pintó Lina en el verano de 2008 en mi casa. Fue un hermoso regalo de cumpleaños que realizó por sorpresa. La foto de José Antonio Melendo está realizada el 25 de agosto de 2009.