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Antón Castro

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LA NOCHE DE LOS PREMIOS LABORDETA

LA NOCHE DE LOS PREMIOS LABORDETA

 

EMOCIÓN, GESTOS Y CALIDEZ EN LA NOCHE

DE LOS PREMIOS LABORDETA

 

 

La noche de los I Premios José Antonio Labordeta, en el Teatro Principal, empezó al ritmo de ‘Ya ves’ con el saxo de Chavi Nadal y el piano de Miguel Ángel Remiro. Pronto apareció la presentadora Olga Viza, que solía llamar a José Antonio Labordeta para sus tardes de RNE y que glosó su amistad con el músico, profesor y político.

 

EL POETA FERNANDO FERRERÓ

Olga Viza epasó la pequeña e intensa historia de la Fundación José Antonio Labordeta –el homenaje lírico en la sala Multiusos, la apertura de la sede-museo, el congreso de periodismo tan reciente- y no tardó en llamar al escenario a Fernando Ferreró, el primer galardonado.

El premio de Literatura se lo entregó el joven poeta, y estudioso de su obra, Julio del Pino. Fernando Ferreró recordó la amistad con los Labordeta, los días del Niké, a la sombra de Miguel, adonde también iba José Antonio, a menudo con su esposa Juana de Grandes, y luego analizó la poesía de ambos: dijo en que Labordeta había una mirada íntima, particular, y una veta social, y de sí mismo explicó que hacía una poesía más críptica, difícil, utilizó el término metafísico: subrayó que su estética se había ido suavizando con el paso del tiempo hacia lugares más comprensibles, de mayor humanidad. En la sala estaba su editor Fernando Sanmartín, que ha publicado varios de sus títulos en las PUZ, en la sección La Gruta de las Palabras. En el breve diálogo con Olga Viza, Fernando, que no perdió la compostura en ningún momento ni ese tono entre divertido y burlón que le caracteriza, contó la historia del bañador, recién comprado en Saldos Arias y deshilachado dentro del mar de Benicarló. José Antonio Labordeta se percató y acudió en su ayuda con una toalla. Así impidió un desnudo integral de varón en pleno franquismo. Cuando Juana de Grandes y José Antonio Labordeta se casaron, ella asumió que, en cierto modo, también se casaba el gran amigo Fernando Ferreró, inseparable; luego apareció Pilar, la musa y compañera de Fernando. Por cierto, a cada premiado lo retrataba, en una idea maravillosa, el ilustrador y caricaturista Luis Grañena: ese hombre que trabajó muchos años en Heraldo, que hizo muchas caricaturas y retratos de escritores en la página 8 de ‘Artes & Letras’, la página de Félix Romeo Pescador, y que ahora sigue trabajando y soñando para medio mundo desde Valderrobres, a orillas del río Matarraña.

 

PEPA FERNÁNDEZ Y SU CORO

El segundo galardón, el de Comunicación, fue para Pepa Fernández, que lleva 16 años los sábados y domingos de RNE al frente de ‘No es un día cualquiera’. Estaba hermosa y emocionada. Definió algunos de los rasgos de Labordeta: su capacidad de comunicación, su sentido del humor, su sencillez y cercanía, su personalidad acusada, y señaló que aquel no era un premio para ella exactamente, sino para un equipo, y recordó a un compañero que sufre una enfermedad parecida a la de Labordeta y que está en Pamplona. Habló de la entereza de este para afrontar su dolencia y de su humor: un médico le decía que en las posibilidades de curar el cáncer de próstata la proporción era del 70 %-30%; ‘el Abuelo’ afirmaba que también en esto se inclinaba por las minorías. Grañena captó todos los rasgos esenciales de Pepa, y matizó con sutileza su peculiar nariz, levemente ganchuda. Le dio el premio la joven estudiante Miriam Najibi.

 

AMARAL, MEMORIA DE LOS PADRES

El tercer premio de la noche recayó, el de la Música, recayó en el dúo Amaral. Lo entregó Fancho Sarrablo. Juan Aguirre calificó a Labordeta como un referente y como un ejemplo y contó que, como hijo de emigrantes aragoneses, había nacido en San Sebastián, y que sus padres adoraban a Labordeta. Les encantaba, les emocionaba, sobre todo a su madre. Por todo ello dedicó el galardón a sus padres y a los padres de Eva Amaral, ya desaparecidos. Eva no pudo acudir. Juan Aguirre, tocado de su característica gorra y su timidez de siempre, recordó que lo había visto cantar en el parque cuando aún era un niño de pantalón corto y que le había sorprendido la gente con el puño en alto. Se encontraron, ya como Amaral, en alguna ocasión, sobre todo en Madrid en el estreno de ‘La silla de Fernando’ de David Trueba y Luis Alegre, y le contaron su admiración, pero no estaba muy seguro de que él fuese consciente de lo importante que había sido para ellos. En el verano de 2010, Amaral participó en el homenaje que se le rindió a Labordeta en Veruela con una versión de ‘Banderas rotas’. Para él, para Eva, para tantos y tantos de la escena musical zaragozana. Aguirre, por cierto, recordó a sus paisanos, a sus compañeros de viaje y dedicó el galardón a la sala Arrebato.

 

LÓPEZ OTÍN, ECOS DE UN CONCIERTO

Carlos López Otín, Premio Aragón, es un hombre especial, tocado por la pasión, por la vocación y por una invencible sensación de verdad y de no darse importancia. Estaba feliz, emocionado (que es el adjetivo recurrente que mejor define el estado de ánimo de todos), y recordó que conoció a Labordeta con catorce o quince años el día que fue a dar un concierto a su instituto en Sabiñánigo. Aquel recital se convirtió en una lección de sencillez y de hondura, fue la pedagogía básica de un hombre que decía verdades como puños con palabras sencillas, con versos directos: polvo, niebla, viento y sol; López, gran lector, dijo cada vocablo como si las enumerase. López Otín dijo que podría usar las 25.000 palabras de Shakespeare en su discurso para explicar a Labordeta, pero que él había sido siempre directo, tenía un mensaje y una visión del mundo. Subrayó que en aquella España en blanco y negro, donde solo el paisaje tenía color, Labordeta fue una ráfaga de claridad que aportaba nuevos mundos. Los jóvenes que le entregaron el premio –una hermosa idea de los patronos y la Fundación: “Aragón sigue, Labordeta vive” y continúa creyendo en la semilla del futuro- dijeron que quizá estuviéramos ante un próximo Premio Nobel. López Otín posee un discurso asumido y deslumbrante cargado de matices, sensaciones, reflexiones y lucidez, es un vitalista con un paisaje de fondo; quizá por ello observó que es un hombre al que le gusta trabajar en equipo, que disfruta con su gente, con su trabajo molecular y que esa es su verdadera elección. Recordó también cómo venció su natural pudor cuando accedió a que Paula y Ángela Labordeta rodasen con él un capítulo de su serie ‘Pura vida’ para Aragón Televisión. Por cierto, ya que se estaba en un acto de evocaciones, creo recordar que deslizó que nunca nos podrán quitar el paraíso de nuestra memoria... López Otín, enamorado de los poetas, en particular de Ángel González y Paco Brines, su predilecto (como le oirían decir luego Luis Alegre, Pepe Melero, ‘Cuchi’ Gómez y Alfredo Castellón, entre otros), demostró que había leído a Fernando Ferreró y recordó que en una entrevista dijo que “la poesía también ayuda a encontrar al hombre su lugar en el mundo”. Le entregaron la escultura, que rinde homenaje a Pablo Gargallo en acero corten, los estudiantes de Biología y Química Jara Lascorz y Óscar Castejón.

 

MIGUEL RÍOS Y LA VOZ DE TRUENO

El Premio a ‘Toda una carrera’, coherente y brillante, fue para Miguel Ríos, definido por Olga Viza como “el hombre más guapo del rock”. Miguel Ríos también habló de admiración, del magisterio de Labordeta y de que, en el fondo, no llegó la sangre al río en aquella batalla entre roqueros y los cantautores que se vivió en los 70 y 80. Labordeta, como Serrat, y algunos otros dieron alguna que otra lección e invitaban a pasar de la cadera a la neurona. Ríos aludió a la capacidad de comunicación de Labordeta –por supuesto que se recordó su “A la mierda, a la mierda” en el Parlamento-, su poderosa voz, desnuda, exultante, grave, su poderosa voz de trueno. Y dijo que cuando lo vio en la televisión, conduciendo programas, tuvo la sensación de que había nacido para ese cometido. Añadió, entre otras cosas, que la inmortalidad es esto: ver cómo Labordeta seguía vivo, poblando de recuerdos e instantes nuestras vidas. Olga Viza recordó que Miguel Ríos logró en La Romareda un éxito similar a los de Led Zeppelin.

Juana de Grandes, viuda del cantautor, poeta y presentador de televisión, dio gracias a todos los colaboradores de la Fundación y de los Premios (no se llenó el patio de butacas del Principal), retrató de una pincelada a cada distinguido, tuvo un recuerdo para el escritor Félix Romeo (grandes aplausos) y se le vio más serena que tiempos atrás. Luminosa, transformada, con un barniz de melancolía. Cuando Labordeta vivía, ella cuidaba de otros jardines más personales y secretos: lecturas, cines, las hijas, las amigas, su madre, etc. Ahora, decididamente, se ha entregado a un sueño: que el magisterio plural de José Antonio Labordeta y su vehemente defensa de la libertad y la cultura se mantengan ahí, ondeando, como una bandera de sensibilidad, de tolerancia y de pluralidad.

Los acordes de ‘Somos’ arañaron la atmósfera y sonaron de despedida.

 

*La foto es de Heraldo. El sistema no me la recorta. Falta en la imagen Juana de Grandes.

EL TIMO DEL PÍCARO DE CALANDA

EL TIMO DEL PÍCARO DE CALANDA

 

"EL COJO DE CALANDA FUE EL PÍCARO DE CALANDA, UN TIMO"

 

Antonio Gascón Ricao y Ángel Briongos Martínez publican en Geoda 'El migrado del cojo de Calanda. La génesis de un mito?

 

"El milagro de Calanda no fue tal milagro, fue un timo. El timo de un pícaro que fingió una amputación en una pierna, que metió la mano en el cepillo y que finalmente aparentó haber recuperado aquella extremidad, pero no la recuperó en su estado natural sino con las señales y las heridas del accidente que sufrió en Castellón al ser pisado por un carromato o chirrión", sostienen Antonio Gascón y Ángel Briongos. “El cojo de Calanda fue, en realidad, el pícaro de Calanda”: esa sería la conclusión decisiva del libro ‘El milagro del cojo de Calanda. La génesis de un mito’ (Geoda, 2015. 738 pp.) que presentaban esta tarde el historiador Antonio Gascón, residente en Barcelona, y el periodista Ángel Briongos, en la Biblioteca de Aragón. Llevan más de una década trabajando sobre ese asunto y han constatado que en ningún sitio se dice que Pellicer pidiese en el Pilar.

José Luis Corral y Javier Sierra oficiaron de presentadores. Corral dijo que ese milagro, fingido, nacía de la existencia de dos Cabildos y de dos catedrales distintas en la ciudad, la Seo y el Pilar, que se llevaban a matar. Dijo que el libro contenía varias novelas fascinantes y que era un libro de documentos que explicaba el periodo convulso de Felipe IV y que detrás de cada documento –modificado, rescrito, perdido, manipulado- había el germen de varias novelas.

Gascón y Briongos contaron todo el proceso de investigación, tan envolvente e inverosímil como la propia historia. Todo empezó con el desenterramiento de un hombre en Calanda en 1950; tirando, tirando, tirando del hilo, logran probar la cadena de errores y de falsificaciones. Y de pérdidas y extravíos de los procesos. Se recordó que de los seis testigos, tres eran familiares de Miguel Juan Pellicer, cuatro analfabetos y los más sensatos, que no habían visto demasiado, afirmaron que “tal o cual persona había visto, había dicho...” La conclusión, matizada, es que Miguel Juan Pellicer sí estuvo cojo pero no le cortaron la pierna. Todo fue un mito puesto en marcha desde la basílica del Pilar, y parece que Miguel tampoco llegó a conocer a Felipe IV, ni lo visitó ni fue visitado por él.

Uno de los episodios más apasionantes y extensos del libro es el robo de los libros de La Seo, que se prolongó en el tiempo desde los años 20 hasta 1963 y tuvo a un gran protagonista: el italiano Ferrajoli, aunque contó con aployos desde el Cabildo y desde fuera, desde la sociedad civil. Gascón y Briongos han podido acceder al proceso completo, constatan el robo de más de 750 volúmenes, entre ellos un proceso del milagro de Calanda que sería de perfil crítico. “Las visiones críticas ya existieron desde el principio”. En esta larga investigación, un vicario les permitió acceder al material y les dijo: “Soy creyente, pero la historia del milagro no me la creo”. Y les permitió copiar y acceder a muchos documentos.

 

*En la imagen, Ramón Stolz pintó así la leyenda del cojo de Calanda.

 

 

LOS MIRANDA, LOLA, NACHO Y MIRANDA

La importancia de ser niña y Miranda

 

Itziar y Jorge Miranda, Nacho Rubio y la ilustradora Lola Castejón inauguran una colección de cuentos infantiles en Edelvives

 

Antón CASTRO. Zaragoza

Miranda es una niña muy especial de ocho años, que tiene un hermano, Tato, y un gato, Alfredo. Le gustan los cuentos y es proclive a desarrollar la fantasía. Dice: “Me gustan las pompas de jabón, el olor de las tardes de lluvia y los pájaros que me caben en la mano. (…) Me gusta subir montañas y bañarme en los lagos helados, aunque a veces se me corte un poco la respiración”. Le fascinan tanto los personajes históricos, mujeres, como la comida, sobre todo porque tiene un tío muy especial, Nacho, que es un ‘cocinitas’, que experimenta constantemente y que sabe “trucos del almendruco” y conoce muchas curiosidades. Miranda confiesa que tiene una amiga celíaca, Celia, y otro amigo, Lichi, “intolerante a los lácteos”. Miranda es la creación reciente de los hermanos Itziar, actriz zaragozana afincada en Madrid, y Jorge Miranda, escritor y trabajador de imaginarium. Ambos, desde que eran niños, jugaban con las palabras y los sueños, y desde hace un tiempo colaboran en la redacción de cuentos infantiles.

Itziar se define como romántica y Jorge como más pragmático, con inclinación al humor negro. Aunque a veces invierten los papeles: si Jorge se pone sentimental, Itziar se hace la dura. Los dos han heredado algunas características de la familia: de su abuela Nieves, que solía contar el incendio de Santander y era una lectora voraz de periódicos; de su padre ya fallecido, Javier Miranda, que fue médico en diversos lugares de Huesca, entre ellos en Estadilla; de su madre, la poeta Concha Vicente, y de sus tíos José Ramón, escritor y colaborador en prensa durante años, y Roberto, un periodista talentoso e imaginativo (de ‘El Día de Aragón’ y de ‘El Periódico de Aragón’, donde se jubiló) y un escritor que ha firmado libros de humor con Mariano Gistaín y Joaquín Carbonell.

Los dos hermanos, Itziar y Jorge han adoptado el seudónimo de Miranda y cuentan, en el sello Edelvives, con una colección propia que se ha inaugurado con tres títulos, ilustrados por Thilopía (seudónimo de la ilustradora Lola Castejón): 'Juanita', 'Marieta' y 'Frida', centrados en Juana la Loca, la hija de los Reyes Católicos, Marie Curie, dos veces Premio Nobel, y Frida Kahlo, la gran pintora mexicana, respectivamente. Y el tío Nacho no es otro que Nacho Rubio, uno de los protagonistas de la película 'Bendita calamidad', con Jorge Asín, presentador de Aragón Televisión y más que aprendiz de cocinero. Itziar, su pareja, dice: “¿A qué tiene un aire de galán a lo Cary Grant?”.

Con él, la niña Miranda firma el libro de cocina 'Las recetas de Miranda', muy original y lleno de sugerencias. Aquí se enseña casi todo: desde preparar “un salmón meloso con toque sabroso”, “la pizza que huele a pies”, un guacamole, una salsa de tomate un poco original y laboriosa o unos huevos de lagartija. Nacho Rubio dice que está en una nube: “Todas las recetas que sacamos las hemos hecho y funcionan. Todo es exacto y está basado en la práctica. Vivimos un nuevo esplendor de la gastronomía. Desde que soy padre de Daniela, le dedico mucho tiempo a la cocina”. Daniela es hija de Nacho Rubio y de Itziar Miranda. Con humor decía el pasado jueves, durante la presentación de los libros en Cálamo, que “a veces ve cómo discuten, colaboran y trabajan los dos hermanos. Y esa siempre es una experiencia tan estimulante como peligrosa”.

Itziar Miranda confesaba que a ella le interesaba mucho el mundo de las mujeres y que la apuesta de la colección también es un intento de darles más visibilidad. “Se trata de mujeres con gran personalidad, que han sufrido y que tienen una vida muy interesante y llena de conflictos. Después de esta primera entrega, en primavera saldrán nuevos títulos, entre otros Cleopatra, Billie Holiday y Coco Chanel”, dijo. Su hermano Jorge explica que se documentan mucho, que hacen un resumen y que luego, como si fueran guionistas con su escaleta, escriben sus textos con humor, con ingenio,  con salidas inesperadas. Aludieron a que tienen en la cabeza el modelo de Pixar: relatos fascinantes para niños que interesan a los adultos.

Los cuentos están llenos de gracia: la reina Isabel la Católica huele como las bolitas del ombligo y Juana parecía quedarse encinta solo de contemplar a Felipe el Hermoso; Marieta, Marie Curie, hablaba polaco en secreto y ponía muy nervioso a su futuro marido Pierre, inexperto en mujeres; Frida, que se sentía la muchacha más guapa de México, se enamoró de un pintor con cara de sapo y una barriga inmensa, que no es otro que el muralista Diego Rivera, con el que se casó dos veces...

Lola Castejón explica así su trabajo a Heraldo.es: “En la carrera, un profesor de dibujo nos decía que solo sabemos dibujarnos a nosotros mismos y que repetimos nuestras propias versiones con más o menos fortuna. Yo creo que sigo reinterpretando la línea que delimita lo que yo imagino cuando pienso en Miranda. Me paso el día garabateando y creo que, ante todo, la inspiración me tiene que encontrar en el estudio, pincel y lápiz en mano. Me encanta buscar referencias y mezclar distintos tipos de imágenes con mis dibujos. Todo empieza en el papel, con grafito y acuarela, luego en la pantalla del ordenador sigo dando vueltas hasta que surge algo, o hasta que mi editora me recuerda que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Mis referentes son muy diferentes entre sí: desde Max Ernst hasta Louise Bourgeois, recuperando algo de Rauschenberg o incluso la ilustración científica de Ramón y Cajal; no en vano empecé eligiendo ciencias y estudiando biológicas”. Lola dice que se lo pasa muy bien con los hermanos Miranda y con la niña Miranda, “¡vaya lío!”, y que es un trabajo lleno de complicidad, de fantasía y de humor.

Por otra parte, hoy, en el Festival de Cine de Fuentes, que celebra sus primeros veinte años, Itziar Miranda recibirá el Premio ‘La Dama de Fuentes’. Piensa que se emocionará tanto que ni podrá hablar. Antes, eso sí, confirmó que su personaje Manolita está a punto de vivir una nueva experiencia en ‘Amar es para siempre’. “Estoy segura de que cualquier mujer me entenderá”, subrayó entre risas.

 

LA FICHA

Juanita. Marieta. Frida. Miranda (Itziar y Jorge Miranda). Ilustraciones a todo color de Thilopía (Lola Castejón). Edelvives. Zaragoza, 2015. 3 vols.

Las recetas de Miranda. Con el tío Nacho. Miranda (Itziar y Jorge Miranda). Colaboración: Nacho Rubio. Ilustraciones: Thilopía (Lola Castejón). Edelvives. Zaragoza, 2015.

 

JOSE ANTONIO AGUILAR: QUE VEINTE AÑOS DE SCIFE NO ES NADA

ENTREVISTA. JOSÉ ANTONIO AGUILAR. Director del Festival de Cine de Fuentes (1996-2015), la SCIFE, que se celebra del 30 de octubre al 7 de noviembre. Esta entrevista aparece hoy en Heraldo.es

http://www.heraldo.es/noticias/ocio_cultura/cultura/2015/11/02/mision_del_cine_remover_conciencias_602173_308.html


 

 

 

“En Fuentes de Ebro lo queremos

 de verdad es tener ‘un pueblo de cine’”

 

“La misión del cine es remover conciencias”

 

 

ANTÓN CASTRO. ZARAGOZA

P.-Que veinte años no es nada, dice una letra de tango. ¿Qué significan veinte años de cine en Fuentes de Ebro?

-R. Buenos recuerdos, ilusión, Inocencia, timidez, sueños, rebeldía. Una mezcla de valores que, año tras año, se consolidan teniendo una marcada identidad cultural, la esperanza sobre todo de una continuidad, que afiance en alguna medida un tejido cultural.

 

P.-¿Cuál es el punto de partida de todo este festín de sueños y de imágenes: Paco Rabal, tal vez, o el entusiasmo del pueblo?

 -R. El empeño de unos pocos, seguidos de otros muchos, ‘Cinema paradiso’ (la película de Tornatore), los rostros de los niños asombrados ante el origen de sus miradas, la necesidad de defender, proteger y mimar a las propuestas cinematográficas que nacen de los cineastas aragoneses, la tozudez en proyectar únicamente Cine Español desde el inicio y reivindicar así la posibilidad de acercarlo al medio rural. Unido todo esto al éxito conseguido año tras año y ya van 20.

 

P.- ¿Cómo han vivido las gentes de Fuentes de Ebro el festival? ¿Qué le emociona, qué le sorprende aún?

 -R. Sobre todo con expectación. El festival se ha convertido en un motivo para salir e ir al cine, porque hemos recuperado esa cosa tan hermosa de sociabilizar, de que al menos una vez al año el cine sea la excusa perfecta para encontrarnos y sobre todo para compartir. Me emociona lo pronto que pasan los años, la nostalgia del comienzo, pensar en el futuro, dar un paso atrás y colaborar en vez de dirigir, me emociona el cine, emocionarme frente a películas que me rompen el alma, que me hacen pensar y sobre todo me ponen la piel de gallina, esas que de vez en cuando te hacen secarte alguna lágrima. Para mí eso es el cine, emoción. Por otro lado me han sorprendido siempre la gente que de fuera o de dentro de Fuentes se dirigen a nosotros cómo si estuviésemos haciendo un acto de heroicidad y no es así, ya que lo hacemos porque realmente lo que queremos de verdad es tener “Un pueblo de cine”.

 

-P. Hagamos calas de balance. Por ejemplo: se han inclinado siempre por el cine aragonés, sobre todo el cortometraje, y la solidaridad, ¿no?

 -R. Desde el principio tuvimos muy claro que solamente los cineastas aragoneses tendrían cabida, sobre todo en el apartado  que concierne a la participación competitiva, a pesar de que a veces, este tema nos ha supuesto malas interpretaciones por el resto de cortometrajistas a nivel nacional, pero así lo hemos mantenido y así seguirá siendo. No nos gustaría perder esta identidad. En cuanto a la solidaridad, está representada claramente por uno de los iconos más importantes de nuestro festival, ese premio Valores Humanos de cine que lleva el nombre de los dos periodistas españoles asesinados en la guerra de Irak, José Couso y Julio Anguita Parrado. En la edición de este año ha recaído en José Alejandro González Baztán por su película ‘La encrucijada de Ángel Sanz Briz’.

 

P.-¿Es el cine una disciplina que ayuda a transformar el mundo? ¿Cuál sería su experiencia desde Fuentes?

 -R. Sin ninguna duda y así debe seguir siendo. La misión del cine es remover conciencias y ser capaces de hacer pensar a las personas, es la forma más sutil de entrar en las mentes y sobre todo en los corazones, el mundo no se transforma a golpe de guerras y procesos a corruptos. El mundo se transforma desde la educación y la cultura. A mí, y sé positivamente que también a todo el equipo del festival, los cuales se mojan por y para todo, este evento en nuestro pueblo nos hacer sentirnos orgullosos, y más cuando sabemos positivamente el respeto que se nos tiene y el cariño con que se nos trata, dentro y fuera de Fuentes. Eso es seguramente lo más gratificante en nuestras vidas.

 

-P. Estamos viviendo desde años un auténtico arsenal de proyectos cinematográficos en Aragón?

 -R. Y ya era hora..., este tiene que ser el momento, no podemos desperdiciar los años vividos, los que muchas mujeres y hombres de nuestra comunidad han invertido en su formación y en la voluntad de ser cineastas. Se nos tiene que pasar la idea de seguir pensando en que los grandes del cine en Aragón fueron otros, hay que vivir el presente y sobre todo invertir en el futuro, creando la infraestructura necesaria para generar industria, esa que nos mueva y nos haga sentirnos orgullosos de ser y tener a los mejores.

 

-P. ¿Qué falta y qué sobra?

 -R. Nos falta creérnoslo de verdad, y cuesta bien poco. Nos sobra rasmia, ganas e ilusión. Tenemos ya todos los ingredientes, solamente hay que saber mezclarlos y condimentarlos bien, con una buena dosis de sentido común.

 

-P. Cuéntenos qué actividades y foros han creado en torno a todo lo que supone el cine...

-R. Al principio fuimos capaces de reunir al tejido del cine en Aragón, a aquellos cineastas de siempre y los que apuntaban buenas maneras. En Fuentes nació la ACA, Asamblea de Cineastas Aragoneses, ahora actual Academia del Cine Aragonés, algo de lo que estamos muy orgullosos de presumir y compartir. Junto con otros festivales hemos lanzado siempre foros, reuniones, propuestas de unidad, de trabajos en equipo, de colaboraciones, y para muestra la estrecha relación con el Festival de Cine de La Almunia y el de Zaragoza. Con respecto a los escolares la labor ha sido siempre la de caminar junto a los profesores y educadores y ver y estudiar las mejores maneras de llevar el cine a las aulas. Lo habremos hecho bien, ya que ahora alumnos que hace veinte años empezaron participando en algunos de los talleres son los que dirigen el festival.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  -P. ¿Se lleva con orgullo haber sido premiado con una Dama de Fuentes o no?

 -R. Orgullo es poco, hemos sido capaces de convertir un icono de Fuentes en algo maravilloso, exportable al igual que las cigüeñas que son los premios del Festival, las dos cosas son motivo de deseo para las gentes del cine, ansiados por todos los que año tras año participan en el Festival. Esa imagen de aquella noble y hermosa dama romana que paseo por ‘La corona’, hoy yacimiento arqueológico de Fuentes, está en más de veinte hogares españoles de algunos de los más famosos actores, actrices, directores o fotógrafos del cine español, todas en lugares privilegiados y desde el más absoluto orgullo y admiración por tan entrañable y significativo trofeo. Sé de varios de los galardonados con la Dama de Fuentes  que cuentan su historia tal y cómo yo se las he contado y que a veces solamente mirarla, les produce una tremenda emoción. Terele Pávez nada más ganar el Goya, nos mandó una foto de las dos figuras juntas, diciendo que la Dama ya tenía novio, algo así hará Luisa Gavasa cuando el año que viene lo gane por su papel en ‘La novia’ de Paula Ortiz, eso esperamos y deseamos todos, nos lo ha prometido.

 

-P. A ver si es usted profeta. ¿Cómo celebran los veinte años?

-R. Lo estamos celebrando. El sábado 7 se entregan los galardones y se premia a Itziar Miranda. Es un momento dulce, gratificante, es una curiosa y bonita fecha, aunque cualquier excusa es buena para compartir. Cuando pase tendremos que pensar en que dentro de poco llegarán las bodas de plata.

 

-P. ¿Cuáles son sus reivindicaciones, qué pide a la sociedad y a la Consejería de Educación y Cultura?

-R. Es difícil pedir o exigir, creo que desde uno mismo tenemos que ser capaces de tener siempre una actitud constante y comprometida con cualquier cosa que hagamos o a la que nos dediquemos, todo empieza por uno mismo, yo me exijo cada día, es la única manera de crecer y aprender. La consejería de Educación y Cultura tiene que estar al lado de todas aquellas personas y estamentos a las que dirigen, saber escuchar, coordinar y legislar todo aquello que, más que un acto cultural, es la necesidad de educar en la cultura; esto es lo que nos hace mejores personas y más libres. Es el momento, no hay que perder esta oportunidad.

 

-P. La Almunia y el Festival de Cine de Zaragoza también conmemoran sus veinte años, como ustedes... ¿Cómo han sido sus relaciones, es posible trabajar en equipo en Aragón?

 Es necesario trabajar en equipo y más con los tiempos que nos toca vivir. Nuestra experiencia es formidable, ahora mismo lo raro sería no tener proyectos entre nosotros. Celebramos juntos el décimo aniversario, el quince y ahora el veinte, siempre con respeto y admiración de unos por los otros. Eso nos hace ser muy responsables y nos permite crear esas sinergias necesarias para sobrevivir y resistir, a la vez que disfrutar de cada una de las actividades que realizamos conjuntamente.

 

*La foto la tomo de aquí: https://muestradecortosaragoneses.files.wordpress.com/2013/06/aguilar.jpg

MAÑANA, CHARLA DE ARTE EN IBERCAJA

MAÑANA, CHARLA DE ARTE EN IBERCAJA

MAÑANA MIÉRCOLES HABLARÉ DE ARTE JOVEN DEL XXI EN IBERCAJA

Mañana miércoles, en el contexto del Premio Ibercaja de Pintura Joven, en la sala aneja al Patio de la Infanta, pronunciaré una conferencia bajo el título 'Arte del siglo XXI. Nuevas generaciones', donde se analizará la formación de los artistas, sus fuentes, su trabajo en el estudio, la promoción de su obra, su presencia en la prensa y en las revistas, y también lo que suponen las nuevas tecnologías, los catálogos de papel y los catálogos en formato digital, las páginas web, los nuevos caminos del arte, sobre todo en Aragón. Aquí vemos a dos de los ganadores del premio: la obra 'Dibujos de humo', del colectivo Señor Cifrián (es decir, Esther Señor y Carmen Cifrián), un políptico sobre humos y técnicas mixtas sobre papel, y 'King', una pieza de Lalo Cruces, al acrílico con técnicas mixtas sobre lienzo. Hablaré de ellos y de muchos más: de Cristina Huarte, Gema Rupérez, Álvaro Díaz Palacios, Lina Vila, Pablo Pérez Palacio, Susana Blasco, Paco Lafarga, Loreno Domingo, Vicky Méndiz y bastantes más. Proyectaremos algunas obras y visitaremos algunas páginas web. Y luego habrá coloquio...
El acto está coordinado por Desirée Orús y por Magalena Lasala, responsable de la coordinación general de Ibercaja...

Estáis invitados...
*La obra 'Dibujos de humo'.

JORGE SANZ HABLÓ Y SEDUJO EN ARNEDO

JORGE SANZ HABLÓ Y SEDUJO EN ARNEDO

El pasado sábado, en el Festival de Cine de Arnedo, La Rioja, el actor Jorge Sanz (Madrid, 1969) recibió el premio Rafael Azcona, instituido hace unos años en homenaje al gran guionista. Rafael fue objeto de un homenaje, con presentación de un libro de Bernardo Sánchez, en 2006 y allí estuvieron muchos amigos.

Jorge Sanz, que nunca ha sido muy hablador, convocó a un grupo de amigos que le han marcado y de los que siempre ha sentido muy cerca. Fueron, fuimos, Mariano Gistaín, acompañado de su mujer María Pilar Clau, Luis Alegre (en cuya casa vivió esporádicamente a lo largo de veinte años), José María ‘Cuchi’ Gómez y yo. A última hora no pudo acudir Daniel Gascón, mi hijo mayor. Jorge recordó que faltaban algunas otras personas: David Trueba, su gran cómplice y director de ‘¿Qué fue de Jorge Sanz?’, que andaba por San Petersburgo, y Félix Romeo, que falleció en 2011 de infarto. Jorge Sanz tuvo un hermoso  recuerdo para él; padre de tres hijos, Marta y Merlín y Lope, dijo que Lope se llamaba así porque Lope de Vega se llamaba Félix de nombre y esa era una forma de recordar al amigo que ya no volverá. Y faltaban algunos más, claro. Jorge es ahora un hombre tranquilo –más tranquilo tras su infarto de miocardio- rodeado de amigos (recordó con cariño a Fernando Trueba, a Cristina Huete, a Gabino, “oye, Gabino...”) y protegido por Auri, la madre de Lope, que tiene ocho meses.

Jorge cogió el hilo y recorrió –incitado por sus amigos, por el moderador Bernardo Sánchez y por el interés y las risas del público- detalles de su vida que apenas había contado nunca: la importancia de sus padres en su dedicación al cine, su madre lo llevaba de castin en castin, su padre nunca quiso ver las películas donde había escenas subidas de tono, recordó a sus directores, a compañeros de reparto (a Victoria Abril, de quien dijo que era muy competitiva y que había aprendido mucho de ella: Victoria veía siempre las pruebas de moviola, lo que se había rodado y eso la ayudaba a mejorar; recordó a Maribel Verdú, a Penélope...), explicó qué tipo de actor era, ante todo intuitivo, y exhibió formas prácticas para llorar, imitó el acento cubano y viajó al futuro en una diálogo de ancianos con Gabino Diego. Habló de distintas películas: ‘La miel’, ‘Conan’, ‘Valentina’, donde actuó junto a Anthony Quinn en Albarracín (recordó una memorable partida de canicas), ‘El año de las luces’, ‘Belle Epoque’, ‘Si te dicen que caí’ o, entre otros títulos, la serie de seis capítulos que le dedicó David Trueba. También recordó cosas personales de los años en que su novia era María Prado y tenía una vecina italiana, enamorada de él, que le surtía de pasteles y todo eso a diario. La italiana, persistente, provocaba los celos de su hermosa novia.

En '¿Qué fue de Jorge Sanz?', que emitió el Canal Plus en seis capítulos, dijo que se hace sátira de todo, que se ríe de todo, pero de entrada de quién más se ríe es de él. “Hay que empezar riéndose de uno mismo para reírse de los demás”.  Ahora ya ha rodado un nuevo capítulo, que dura 80 minutos. Habrá muchas muchas sorpresas y tendrá, como lo ya visto, esa ternura indecible, ese patetismo de los derrotados, esa humanidad cálida que posee en la vida y en la pantalla Jorge Sanz,  que posee una particular fotogenia. En cualquier caso, en Arnedo se lo pasaron de miedo, entre risas. Hay un clima estupendo de cariño, de entusiasmo, de colaboración y de una apasionada forma de vivir y soñar el cine. Y cuentan con el apoyo de empresas y patrocinadores modestos.

La tertulia será la base de un libro que coordinarán Bernardo Sánchez y Chechu, uno de los responsables de este festival de cortos.

PICASSO: UNA HORA POR DELANTE

[Guillermo Busutil, como todos los domngos, me envía su artículo en 'La Opinión de Málaga. El de hoy es un viaje alrededor de Picasso y una veinena de artistas que dialogan con él.]

PICASSO EN EL PUENTE

"'Picasso. Registros alemanes' vuelve a demostrar que el malagueño siempre llegó una hora por delante"

Por Guillermo BUSUTIL 25.10.2015 | 12:17

´Registros alemanes´, la nueva exposición del Museo Picasso.
'Registros alemanes', la nueva exposición del Museo Picasso. Foto: ARCINIEGA

Baudelaire inventó al héroe moderno. Un tipo observador y paseante, con la conciencia de las experiencias vividas que favorecen la trasgresión de las normas. Baudelaire lo convirtió en un poeta y Picasso lo encarnó pintor. El mismo espíritu, la misma actitud de autoafirmación, de búsqueda de una nueva concepción del lenguaje y su sensibilidad. ¿Puede un tipo así pasar desapercibido entre sus contemporáneos? Si Picasso fue siempre transversal en su obra ¿podía ésta no ser transversal con el siglo cuya producción artística contribuía a construir? Nadie discutirá que la imaginación plástica del malagueño convirtió el siglo XX en un museo de posibilidades. No es extraño entonces que su rebelde poética de la pintura, cruzando constantemente el puente entre la innovación y lo clásico, fuese un eco recorriendo las corrientes de su época, despertando afinidades estéticas de otros creadores y las instancias contrapuestas de otros. Incluso que él mismo fuese un puente que otros transitaron para encontrar su discurso en sintonía o en disonancia.

La sombra del impresionismo, la ambigua seducción entre Francia y Alemania, la huella de dos guerras mundiales y el necesario aire de renovación de todo principio de siglo simbolizaron los poderosos ladrillos de un pont des arts por el que cruzó el flaneur de Baudelaire y viajaron las vanguardias. En 1905 no había móviles. Tampoco internet. La información ilustrada era impresa o se exponía en galerías y en museos. Es necesario entender esto para comprender mejor lo que el visitante encontrará en la última exposición del Museo Picasso Málaga. Un fascinante viaje en torno a 19 excelentes artistas que cruzaron sus miradas en el espejo de Picasso y hallaron algo parecido a lo que vio el malagueño y sin duda la poderosa fuerza de su reflejo. No hay máscaras en la exposición. Tampoco un diálogo. Ninguno pretende conversar plásticamente, excepto el pintor malagueño con los maestros alemanes del Renacimiento. Nadie se identifica con otro. Cada uno se aproxima, mira, se desmarca, pinta. Y sin embargo en todos los casos son evidentes, muy evidentes pero con diferentes destellos, las mismas referencias: el arte africano, Matisse, Cézanne, Gauguin, Degas, el Greco, Goya.

Todas las exposiciones requieren tiempo y mirada. Pero Picasso. Registros alemanes lo exige mucho más. La riqueza de sus piezas, la coreografía plástica que conforman cada una de las secciones, la sutileza emocional que pespunta las diferentes propuestas frente a un mismo tema, demandan atención y deleite a la vez. El inesperado ensimismamiento en el tiempo interior de cada cuadro. El recorrido comienza con un punto de partida común: la exposición de Arte Negro del museo parisino de Trocadero en 1907 y en el de Dresde en 1910. Los principios de un texto creativo deben atrapar enseguida al lector dentro del relato o del poema. Es lo que sucede al descubrir la manera tan parecida de pintar y esculpir la antropología geométrica del movimiento, el misterio de lo totémico, el primitivismo erótico del exotismo. La máscara Munkuy y el autorretrato de Paula Modersohn-Becker, su cuadro de Lee Hoetger y la Cabeza de hombre de Picasso, el Desnudo femenino de pie de Karl Schmisdt-Rottluff y Mujer de pie de espaldas de Picasso, la tallada sensualidad de Mujer tendida de Ernst Ludwig Kirchner y Mujer de pie con la mano derecha en la cadera del malagueño. Casi un reflejo en el espejo que presagia los rostros de la feminidad que, después de los maravillosos trabajos de Emil Nolde y de Max Ernst que indagan en la figura, en la piel del dibujo y en la naturaleza de lo exótico como cartografía y escritura cifrada, encontrará en el apartado de retratos. Naila, Cabeza de mujer en naranja, Mujer en oro y Olga de Max Beckam, de August Macke, de Otto Dix y de Picasso, de frente y de soslayo, expresando el poder enigmático de la mirada de una mujer poliédrica, enigmática y ensimismada en su propia belleza. El color de la identidad, la psicología del secreto son hipnóticas. No hay fugacidad, sólo nobleza: la perfecta composición de Botticelli, el carácter en Bellini. La modernidad vanguardista de lo mirado como territorio.

Nadie nos ha bañado en el bosque como Cézanne. Ninguno como Gauguin nos ha vuelto a mostrar la libertad del paraíso perdido de Milton. Pocos como Degas nos enseñaron la intimidad reposada de un instante desnudo del agua. Presentes su maestría en Paisaje con bañistas de Otto Mueller, en Las dunas de Max Pechstein, en El bosque de Karl Schmisdt-Rottluff, en El Aseo de Erich Heckel y en La fuente de Picasso. Templanza y voluptuosidad. La subjetividad y la personalidad del trazo, el influjo cromático, la lírica emotividad de la composición escénica, la vibración de lo mágico. Cada gesto buscando una salida plástica de la realidad, un contrapunto dionisíaco e insurrecto de lo clásico. Mujeres para un poema de Rilke, de Max Jacob, de Cocteau, de Baudelaire. Es la época de la poesía del arte, de las relaciones que enriquecen las palabras como color, el dibujo como poema. La escritura y la imagen son una doble identidad del lenguaje. Pintores y poetas, bohemios de un mismo viaje, nómadas siempre en los caminos del arte. Una creación y una vida en la frontera. Ese viejo romanticismo que confluye en los gitanos del álbum de Otto Mueller –africanismo en eco, de nuevo la naturaleza salvaje– y Los saltimbanquis de Picasso. Otras figuras de nuevo en un mismo espejo donde coinciden los acróbatas de Max Beckam y Kirchner, poéticos, dramáticos, el heroísmo anónimo de los desclasados. El circo bien vale siempre la ágil espontaneidad del dibujo en el aire, el perfecto equilibrio de un cubismo con curvas en blanco, la canción escénica de un programa de fiesta. Los jinetes azules de Kandinsky en la misma pista circular que la pareja sobre caballo En el circo de Picasso.

La guerra

Goya desgarró en negro su aquelarre y su drama. Su grito atraviesa los siglos posteriores heridos por su dolor. Enjauló Picasso su calavera y convirtió su Vánitas en piedra. En su misma línea los impresionantes aguafuertes de Otto Dix, y Lección para generaciones venideras de George Grosz. Silencio, respiración y rechazo. No podía terminar así la exposición. Y su mejor sabor de boca es de nuevo el flaneur que transita la Historia de la pintura, las voces plásticas de los maestros de la belleza para interpretarlos en una lúdica metamorfosis de conocimiento, técnica y divertimento. Venus y Cupido, David y Betsabé, Lucrecia, los retratos de mujeres de Lucas Cranach el viejo y el joven. Picasso frente a ellos ejerciendo su habitual juego de apropiación y transformación del modelo que le inspira; genial, transgresor, innovando desde el clasicismo al que le da una vuelta de tuerca a la francesa con su poética rebeldía de la pintura. De nuevo cruzando el puente. Una exquisita exposición que vuelve a demostrar que Picasso siempre llegó una hora por delante.

 

LOLA DURÁN, HOY, EN IBERCAJA

LOLA DURÁN, HOY, EN IBERCAJA

LOLA DURÁN HABLA HOY EN IBERCAJA DE 'COLECCIONISMO...'
Esta tarde, a las 19.30, dentro de la programación de la exposición Premio Ibercaja de Arte Joven, Dolores Durán, comisaria de exposiciones e historiadora del arte -está a punto de leer su tesis doctoral sobre Pablo Serrano y ultima la edición del 'Catálogo razonado de Pablo Serrano', que publicará la Fundación de Lalo Azcona-, disertará sobre 'Coleccionismo, Mecenazgo y el Premio de Arte joven de Ibercaja'. Pasará imágenes de obras y de proyectos. La foto es de Heraldo de Aragón