Blogia
Antón Castro

Artistas

LOLA DURÁN: DIÁLOGO TRAS LA TESIS

LOLA DURÁN: DIÁLOGO TRAS LA TESIS



PABLO SERRANO, CREACION Y PENSAMIENTO

[Diálogo con Dolores Durán, comisaria de exposiciones e historiadora, que acaba de leer su tesis doctoral sobre Pablo Serrano (Crivillén, Terue, 1908-Madrid, 1985). Pronto, además, presentará el 'Catálogo razonado' de la Fundación Azcona.]

“Después de estudiar durante años a Pablo Serrano uno llega a la conclusión de que se conoce  poco su dimensión filosófica. Creo que mi tesis nos acerca un poco más al Serrano pensador. Ya no sólo al Serrano que juega con el caos y el orden, sino al hombre que quiere saber qué hacemos en el mundo. Se descubre que hay un hilo continuo, a lo largo de su trayectoria, que es su búsqueda del sentido del hombre, de la esencia de la existencia. Serrano es arte y pensamiento, reflexión y forma, preguntas y respuestas desde el fondo de la conciencia humana. Esta senda del Serrano pensador aún tiene mucho recorrido, exige nuevas indagaciones. Yo abro nuevas vías a explorar”, dice Dolores Durán, que acaba de leer su tesis doctoral en la Universidad Complutense de Madrid.

¿Por qué habías elegido a Serrano para tu tesis doctoral?

Cuando vuelvo la vista atrás, creo que el punto de partida tuvo lugar en el otoño de 1986, cuando siendo todavía estudiante tuve oportunidad de contemplar por vez primera una gran exposición de esculturas de Pablo Serrano. Fue en La Lonja, un año después de la muerte del artista, en una muestra que como homenaje organizó el Ayuntamiento de Zaragoza.

¿Qué sucedió?

Recuerdo la honda impresión que me causó, nunca antes había tenido ocasión de ver tanta obra de Serrano, y de esa importancia. Eran obras muy diversas,  al mismo tiempo que muy coherentes como conjunto. Poco a poco fui descubriendo que bajo esas formas tan distintas, latía un mismo concepto, formado por sus preocupaciones más profundas: por un lado su  visión de la realidad como enfrentamiento, como conflicto, como una oposición de fuerzas;  y por otro lado su preocupación por la esencia de la naturaleza y la  condición humana. A partir de ese momento me interesó el autor y su obra; eso me llevó a una preocupación por conocer sus esculturas, y a la búsqueda de cualquier material que hiciese referencia a él. Los primeros pasos los  dí animada por el profesor Ángel Azpeitia Burgos; también fue muy importante la confianza que recibí de José Luis Lasala, uno de sus grandes amigos. Más tarde, cuando en  1994, se inaugura la Fundación Museo Pablo Serrano,  inicié una colaboración con esta Institución que me llevó a ser comisaria de una exposición que viajaría por diferentes lugares de España en primer lugar, y más tarde por América, donde tuve ocasión de investigar la huella que había dejado el escultor en Argentina, Chile, Brasil o Uruguay. Recuerdo con especial cariño la realizada, con mucho entusiasmo y pocos medios, en el Museo Torres García de Montevideo; Serrano había partido de este país en 1955, y casi cincuenta años después, el escultor  regresaba al país en el que se formó y donde vivió sus inicios abstractos. A partir de ahí fue como seguir una senda marcada, primero con el estudio de su obra en la esfera pública, trabajo que presente como Diploma de Estudios Avanzados en la Universidad de Zaragoza, y que dirigió el profesor Jesús Pedro Lorente, y más tarde con esta tesis, que no es un final, sino una continuación en la investigación sobre este artista y sobre la escultura española de la segunda mitad del pasado siglo veinte.

 

¿No sé si llegaste a conocerlo?

No llegué a conocerlo personalmente.

 ¿Hasta dónde te ha llevado tu tesis: en espacio, en estética o en concepción del arte?

Esta investigación me ha permitido llegar a un conocimiento profundo de los aspectos formales  y conceptuales de la obra de Pablo Serrano. También me he aproximado al conocimiento de  la persona y del creador, tanto a través del acercamiento físico a sus obras,  como a través  del estudio de sus numerosos escritos. Ha sido de vital importancia la revisión de los archivos personales del artista, los escritos del escultor sobre su vida, sobre su obra, sobre otros artistas…,  su correspondencia, la prensa, cientos de fotografías, agendas, notas, catálogos, folletos, entrevistas … y mucha  otra documentación que se conserva en el IAACC Pablo Serrano o en manos de su familia. También he investigado en los archivos de algunos de los principales Museos con los que el escultor mantuvo estrecha relación. Para su etapa de formación americana, ha sido fundamental la consulta en el Centro de Documentación de la Biblioteca del Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo, y del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, en los que he rastreado gran parte de las obras de formación, y he localizado numerosa documentación sobre los Salones Nacionales en los que participa entre los años 1939 y 1955. Ha sido básica la revisión de los fondos del Centro de Documentación  del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, o el Archivo del Ateneo de Madrid, donde tiene lugar en 1957 su primera exposición individual  tras el  regreso de América, en la que  el entonces Ministerio de Educación Nacional, al que pertenecía la Dirección General de Bellas Artes, le compra su escultura “Hierro y piedra” para el Museo Nacional de Arte Contemporáneo, con lo que este hecho significa como apoyo en su carrera.

En  los archivos del Museo de Arte Moderno de Nueva York obtuve interesantes datos sobre la muestra “New Spanish painting and sculpture”, que le abre las puertas de Estados Unidos en 1960; también he revisado el abundante material que conserva el   Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, con el que Serrano mantiene relación durante prácticamente  toda su carrera, desde 1960 cuando su director, James Johnson Sweeney visita el estudio de Serrano en Madrid y reserva una obra para la Colección del Museo, hasta 1985, fecha en la que fallece el escultor semanas  después de inaugurar la exposición  “Pablo Serrano. La Guitarra y el Cubismo” en ese museo. Cito estas Instituciones pero son muchísimos más, así como Galerías con las que trabajó, Fundiciones…

Otro de los aspectos más interesantes de la investigación han sido las entrevistas con otros artistas que le conocieron, desde sus compañeros del Grupo  El Paso, hasta Erwin Bechtold  y también los coleccionistas que tuvieron ocasión de tratarle, o sus amigos,  destacando entre ellos a José Luis Aranguren, Rodrigo Uría, el profesor Amor y Vázquez de la Universidad de Brown, Somer de Ribeiro, Pedro Serra Bauzá entre otros. La búsqueda ha sido casi infinita, en muchas ocasiones una labor de detective, siguiendo pistas, recorriendo un camino que me ha permitido conocer lugares y personas muy interesantes. No sabría describir la sensación cuando he descubierto alguna escultura inédita, o he  localizado obras importantes que estaba en paradero desconocido… Ha resultado un trabajo muy laborioso y al mismo tiempo emocionante.

 

¿Cuáles serían tus aportaciones fundamentales?

La investigación sobre su periodo americano y  la importancia que tuvo su aproximación a la abstracción a través de Joaquín Torres García; o como le marcó su pertenencia al Grupo Paul Cezanne. También el estudio sobre cómo coincide el regreso de Serrano, que abandonaba en Uruguay una fama ya consolidada, con un momento de crucial movimiento y avance del arte español, en el que participa a través de la formación del “Grupo El Paso”. O el hito que suponen sus exposiciones en la Sala Santa Catalina del Ateneo de Madrid, el Palacio Provincial de la Diputación de  Zaragoza o la galería Syra de Barcelona en 1957. Estas exposiciones tienen un amplio eco en la prensa nacional, lo que nos da medida para entender la proyección que Serrano tiene ya en ese momento; y los comentarios reflejan la polémica entre la abstracción y la figuración que se palpaba en la época. Destacaría también la importancia que tiene su temprana presentación en Estados Unidos, no solo en los principales museos sino también en Galerías, como Berta Schaefer de Nueva York. La investigación sobre su participación en la XXXI Bienal de Venecia, en  1962 y lo que supone en su carrera … en general los nuevos datos que se aporta esta investigación sobre vida y la obra de Pablo Serrano desde el punto de vista histórico, social y artístico.

 

Serrano ha sido bautizado como escultor del hombre ¿es precisa esa definición o quizá demasiado genérica?

El compromiso con el hombre, con su existencia y sus circunstancias es uno de los pilares fundamentales de la obra de Pablo Serrano.

 

Por otra parte estás a punto de publicar el Catálogo Razonado Pablo Serrano ¿cómo defines la publicación, cual es el criterio general de un catálogo razonado?

El Catálogo Razonado tiene como objeto localizar y realizar un estudio pormenorizado y riguroso, de todas las  esculturas realizadas  por Pablo Serrano. En él,  aparecen  documentadas cada una de las obras de su autoría, mediante una ficha que consta de una imagen, datos técnicos, detalle de las exposiciones en las que ha participado, bibliografía y  un comentario. En este caso la investigación ha permitido contrastar la información facilitada por las distintas fuentes, depurar errores, algunos mantenidos a lo largo de los años, y catalogar con certeza la mayoría de las esculturas. Al mismo tiempo, en  el Catálogo hay una introducción en la que se   estudia el proceso creativo de Serrano, las distintas etapas de su creación artística, las “Series” en las que organizó su obra y el hilo conductor que las une.

 

-¿Para qué sirve un Catálogo razonado?

Era un documento necesario, y su ejecución  se ha podido llevar a cabo gracias al mecenazgo de la Fundación Azcona y la colaboración del Gobierno de Aragón. Por otro lado, no hubiera sido posible sacar adelante el proyecto sin la colaboración de la familia del escultor, Susana Spadoni y Valeria Serrano, entregadas incondicionalmente a este trabajo y cómplices a lo largo de todo el  proceso.  

¿De cuántas obras estaríamos hablando y en que disciplinas?

Debido a que se trata de un artista muy prolífico, el trabajo se ha centrado en sus esculturas, y no incluye los dibujos, grabados, cerámicas, mobiliario, joyas u objetos decorativos, aunque algunos pueden aparecer en algunas de las fichas en virtud de su relación con la escultura concreta objeto de estudio.  El trabajo reúne tanto las esculturas existentes o localizadas en el momento actual, como aquellas desaparecidas o no localizadas pero de las que contamos con material documental. En total 1159 fichas, aunque hay que tener en cuenta que de la mayor parte de los bronces hay más de un original, con lo que se recogen muchas más piezas.

 

¿Cuáles serían para ti las dos o tres o cuatro o cinco piezas que se pueden calificar maestras de Serrano?

No podría escoger solamente tres cuatro o cinco piezas; son muchas más. Cualquiera de las esculturas de su Serie “Bóvedas para el Hombre” resulta sobrecogedora. Entre sus “Hierros”,  “Las horas del cautivo” una pieza que permanecía en paradero desconocido desde hace cincuenta años y es una obra fundamental, o “Espacio”, o el “Homenaje a un ingeniero”, que pertenece la Colección del Museo  Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa. Hay una pieza que para mi es básica, una obra minúscula y delicada, titulada “Primera experiencia. Extensión del cubo” en la que sitúa el origen de su preocupación por la ocupación y desocupación del espacio, tal como declaró el propio Serrano en una entrevista publicada en 1960 en este mismo periódico. … cualquiera de sus “Rítmos en el espacio”, o de sus “Quemas”, la simplicidad de las “Guitarras “que realiza al final de su vida… Las “Unidades Yunta” por su significado de comunicación… Como ves, no podría escoger.

 

Existe un Museo Pablo Serrano, el IAACC Pablo Serrano ¿está haciendo todo lo que puede y debe por Serrano?

Cuando se crea la Fundación- Museo Pablo Serrano, el escultor expresa  los objetivos que debe  perseguir. El Museo debe ser un espacio de comunicación con la ciudad y con el mundo, no un simple  contenedor de  obras, quiere un museo vivo. Su voluntad es que se  promueva la investigación, y tal como tal como refleja en sus estatutos fundacionales  “la creación y concesión de premios, becas, pensiones y recompensas con objeto de contribuir a despertar vocaciones escultóricas y a la formación de jóvenes artistas, así como ayudarles en su trabajo, divulgación y valorización de su obra”. Pablo Serrano, fue un gran soñador, aunque muchos de sus sueños todavía están por cumplir…

 

*La foto de Lola Durán es de Heraldo. la tomó Aránzazu Navarro.

 

TERESA RAMÓN: UN DIÁLOGO

TERESA RAMÓN: UN DIÁLOGO

TERESA RAMÓN EN SU ESTUDIO. RETRATO DE RAFAEL GOBANTES
[Hace algunas semanas estuve con Teresa Ramón, Premio Aragón Goya 2105, en su estudio oscense. Está trabajando en un nuevo prpoyecto inspirado en el 'Don Carlo' de Verdi. Ha pintado a Felipe IV, a la Princesa de Éboli (que se ve al fondo)... Rafael Gobantes, fotógrado de Heraldo, le tomó muchas fotos. Una de ellas es esta.]

Reproduzco aquí una entrevista que publiqué en Heraldo de Aragón, tras pasar unas horas con ella.

[La pintora y escultora oscense acaba de ser galardonada con el Premio Aragón-Goya 2015. Mezcla la abstracción y la figura y le apasionan las religiones y los bestiarios]


Teresa Ramón «En el arte siempre he intentado dar un paso hacia adelante» 

«Mi camino ha ido por las cosas del corazón», dice Teresa Ramón en su estudio de la avenida de los Pirineos, en Huesca. Ya ha empezado una nueva serie, inspirada en el ‘Don Carlo’ de Giuseppe Verdi. Ese proyecto nació mientras escuchaba Radio Clásica, de RNE, que es su mejor compañía mientras piensa, sueña, se encastilla y aplica sus colores al lienzo. Ya ha pintado un cuadro grande, con Don Carlo, Felipe II y un caballo, picassiano y exasperado, en el centro. Siguió el rastro de la historia y también le condujo a la Princesa de Éboli: su retrato, con el ojo cubierto por un parche, campa en el centro del estudio. 

Teresa Ramón Jarne (Lupiñén, 1945) acaba de ganar el Premio Aragón-Goya 2015. «Aún no he tenido tiempo de celebrarlo. Me han llamado a todas horas: la gente se ha alegrado muy sinceramente». Sus esculturas, vinculadas al origen, a la maternidad y a los ritos ancestrales, la miran con intensos ojos desde todas sus máscaras tribales. 

-Usted sintió la llamada del arte desde muy pronto... 

Absolutamente. Recuerdo que pasaba los veranos en Ara, al pie de la Peña Oroel, en un tiempo en que quería ser una chicazo entre chicos y que íbamos a robar cerezas y manzanas. Ya entonces llevaba un cuaderno donde dibujaba rebaños de ovejas, casas, paisajes. Del dibujo pasé a la acuarela, y pronto Ángel Sanmartín, que acabaría fundando la galería S’Art, me compró algunas. 

-¿Le enseñaba alguien? 

Fui autodidacta. Estudié Magisterio y luego hice tres cursos completos y alguna asignatura de cuarto de Filología Hispánica, pero no acabé. Me casé joven, a los 21 años, con un hombre, mi marido, que me enamoró con los poemas de Pablo Neruda. He dado clases muchos años: en la Escuela Normal, en Juan XXIII y en el Instituto Ramón y Cajal. La enseñanza ha sido esencial en mi vida: he disfrutado mucho. 

-¿Cómo se formó? 

Leyendo, viendo, pintando, visitando el Museo del Prado. Allí vi a Goya, un pintor que admiro hasta las cachas. Creo que es el pintor más fundamental de la pintura española, más que Velázquez. Una vez me pusieron con los ojos cerrados ante ‘Las Meninas’, recién restaurado: tuve la sensación de que la luz y la belleza brotaban del lienzo. Sentí ganas de llorar, pero... 

-... Goya es especial. ¿No? 

Es el primer pintor impresionista, anticipa a su modo el expresionismo abstracto, es un increíble retratista de las mujeres y un maestro fantástico del grabado. Para mí Goya es el genio total, y mi maestro, que se anticipó a su tiempo. Posee una pincelada suelta cuando quiere, honda, conoce el secreto de la psicología de un retrato. ‘Las pinturas negras’ son lo más de lo más. Y me impresionan los frescos de San Antonio de la Florida. Me interesa mucho la pintura mural y la he realizado con entrega y placer. Y el otro genio es Pablo Picasso... 

-¿Por qué? 

Porque es un rompedor. No se conforma nunca. Consigue obras maestras en todos sus períodos y no se queda ahí. Sigue caminando, a veces hasta las estrellas. 

-A usted también se le vincula con Wifredo Lam, con Matta... 

Están ahí, sin duda, también me interesan Joaquín Torres García y Jean Dubuffet. Y entre las mujeres, Louise Bourgeois, Nancy Spero y nuestra Pilar Urbano. Si pienso en lo que he hecho veo que he intentado cambiar, evolucionar, crecer en cada serie... Empecé con los dibujos, hice acuarelas y me cansé, luego pinté óleos y me cansé. Y pasé a las lacas, luego a las lacas descompuestas, a las que agregué acrílico, para hacer mis pinturas cosmogónicas y de desiertos. Ese trabajo le interesó mucho al galerista y crítico Mario Antolín Paz y me invitó a exponer a Alfama. Toda mi vida en el arte se ha basado en la experimentación, en intentar dar un paso más hacia adelante. 

-Y de ahí, a finales de los 80, que pasó al ‘Bestiario’. 

Sí. Cuando la acabé, Mario Antolín me dijo que ese no era ya un proyecto para él, que era más ambicioso. Y me dijo que fuese a ver a las galeristas Soledad Lorenzo o a Juana de Aizpuru, pero nunca he tenido mucho valor para alardear de mis cosas. No me atreví. Ese mismo pudor me llevó un día a darle plantón a Julián Gállego, que quería entrevistarme para un diario madrileño. 

-¿Qué ha querido mostrar con el ‘Bestiario’? 

Hubo un momento en que me interesaron muchos los libros medievales, los libros de viajes en los que aparecían animales que parecían fantásticos, y el ‘Bestiario’ responde a ese hechizo. Quería ajustar mi mundo plástico, si quiere algo más narrativo, pero siempre pictórico. Un mundo de color, de sombra, de soledad, de desgarros, que son elementos inherentes a mi obra, con un poso cultural evidente. El ‘Bestiario’ se presentó en la Diputación de Huesca. 

-Ese mundo mágico y turbulento ya no desaparecerá de su producción. 

Creo que no. Luego pinté otra serie, ‘Bellas y bestias y horas azules’, que se expuso en el monasterio de Veruela y en el palacio de Sástago. Si tiempo atrás, siendo ya madre, había estado tres meses inolvidables de estudio y aprendizaje en Italia, en esta época, ya en los 90, estuve en Santo Domingo, en Chavón, que es para mí uno de los paraísos en la tierra. También estuve en Perú: en Lima, en Cuzco, en Trujillo. Aquello no era realismo mágico, tal como escribían García Márquez o Vargas Llosa: era realismo puro y duro. Esas salidas representaron un periodo de felicidad y de colorido. Toda mi obra intenta esclarecer la relación entre las distintas religiones. Mi pintura quiere ser espiritual: se preocupa de la trascendencia. 

-¿Nos serviría lo que dice para explicar la exposición ‘Desiertos y cardenales’, en la Lonja en 2010, o murales como ‘Catarsis’ en el túnel del Somport o ‘La ciudad dorada’ del Pabellón de Huesca? 

‘Catarsis’, el mural de Somport, de 90 x 2 metros, tiene mucho que ver con ‘La ciudad dorada’. Resumen preocupaciones y símbolos semejantes. ‘La ciudad dorada’ es un mural de amor a Huesca y a Aragón, un tránsito en el tiempo, una memoria cultural y artística y un inventario de los símbolos de las tres religiones. 

-¿Qué le da el arte? 

Lo necesito para seguir viviendo. Aunque haya un trasfondo dramático, hay vivacidad, emoción y alegría en mi obra. Quiero vivir, me dolería no vivir, y he estado cerca del más allá. El color es una pulsión de belleza, algo que viene de otro planeta y que tú, como si fueras alquimista, elaboras y le das sentido en el lienzo. 

-¿Qué le dice la palabra Aragón? 

Una tierra dura y a la vez singular con historia. Puede salir gente como Goya y ofrece paisajes de una hermosura extraordinaria. 

*********************

GOYA 

«Es el genio total que se anticipó a su tiempo. ‘Las pinturas negras’ son lo más de lo más»

PICASSO 

«Picasso es otro genio porque es un rompedor. No se conforma nunca. Sigue caminando siempre» 

EL COLOR Y EL DRAMA 

«Aunque haya un trasfondo dramático en mi obra, también hay vivacidad, emoción y alegría. El color es una pulsión de belleza»

CLAVES 

«Toda mi obra intenta esclarecer la relación entre las distintas religiones. Mi pintura quiere ser espiritual, de la trascendencia» 

ARAGÓN 

«Aragón es una tierra dura y a la vez singular, con historia. Puede ofrecer paisajes de una hermosura extraordinaria»


VICENTE GARCÍA-PLANA, UN DIÁLOGO

VICENTE GARCÍA-PLANA, UN DIÁLOGO

Vicente García Plana presenta en el CDAN de Huesca la exposición más compleja y ambiciosa de su vida. En ella, a través de más de 10.000 objetos y piezas, reflexiona sobre su condición de artista. El artista explica aquí sus intenciones, sus logros.

¿Si tuvieras que definirte, pensando en el lector, cómo te defines como artista, qué eres exactamente?

Yo siempre me he visto como un obrero de la plástica. Veo mi oficio como un trabajo, una opción personal del máximo interés, pero no me gusta la idea del artista mitificado y ajeno a los demás.

 

Sigo en la línea de las preguntas fáciles, ¿qué es el arte para ti, cómo lo vives?

SOLO SOMOS LO QUE NO PODEMOS DEJAR DE SER, SOLO AMAMOS A QUIEN NO PODEMOS DEJAR DE AMAR

En estas dos frase se podría resumir mi relación con mi oficio. Una vez que has estado sumergido en el proceso creativo ya no puedes (suponiendo que quisieras) alejarte de él. Hay un conjunto de inteligencias que nos hacen entender el mundo cotidiano, nos enseñan física, matemáticas, economía, historia... pero la inteligencia artística nos plantea interrogantes y nos ofrece respuestas que anidan en lo más sutil, en lo intangible, en lo que desconocemos de nuestro interior. Investigar y avanzar dentro de esos campos interiores no visitados es un privilegio para nosotros y debe entenderse como una obligación con la vida. Algunos de los momentos más plenos de mi vida se derivan del proceso creativo por lo que no me resulta nunca un esfuerzo dedicarle toda mi atención.

 

¿Desde cuándo lo guardas todo o casi todo?

Desde niño. Recuerdo a mi padre divertido llamándome para que vaciara mis bolsillos delante de sus amigos y ver la cara de sorpresa de los adultos al enumerar las variopintas colecciones de objetos que llevaba encima. Siempre he recogido cosas y siempre le he dado mucha importancia a dónde las guardaba. Me refiero a que algunas cosas tenían sentido por el contenedor que las acogía. Escondía un papel en una grieta, un caballito en una caja o una navaja tras un armario y tenía un enorme placer al volver tras un tiempo y encontrar los objetos en sus sitios. También he asociado siempre las cosas a las personas que las tuvieron con un carácter entre místico y fetichista.

 

¿Hay algo que tú arrojes a la basura o un contenedor?

Con la excepción de la propaganda electoral lo guardo casi todo. Tengo mucho sitio, mi taller es enorme y procuro ser ordenado, eso me hace muy capaz de almacenar. Mi sistema de trabajo funciona por la acumulación.

 

Viendo tu monumental exposición y tu estudio, se me ocurre preguntarte, ¿cómo es tu casa o cómo son tus almacenes?

Mi taller tiene 1.600 m2 y está lleno de suelo a techo de estanterías, cajones, archivadores... Decenas de miles de objetos se acumulan ordenadamente con el fin de convertirse antes o después en parte de una composición artistica. En realidad el taller está concebido y desarrollado como una obra de arte en só mismo. Es un contenedor que compite con su contenido. Crea una atmósfera única en la que me encuentro muy cómodo y capaz. En los últimos tres años hemos estado construyendo una casa que une los talleres y la vivienda en un solo edificio lo que me permite vivir y trabajar en el mismo sitio. Intentamos que la casa no sea tan densa como lo son los talleres pero no sé si lo vamos a conseguir...



¿Cuánta gente trabaja para ti en Huesca, a quiénes les dices que te den tal o cual cosa?

Tengo dos colaboradores a tiempo completo y medio centenar de proveedores externos que desarrollan trabajos esporádicos según la naturaleza de cada encargo. En lo referente al origen de los objetos es infrecuente que yo los pida. Normalmente la gente que conoce mi criterio me ofrece la oportunidad de rescatar elementos entre los restos de una herencia, los desvanes que serán desalojados, los almacenes que se cerraron hace tiempo... Lo que a mí me interesa no suele ser lo que la gente más valora, a mí me ayuda un trozo de madera desgastado que se usó como tope de una puerta durante años mucho más que cualquier pieza de mobiliario o de ornamento. La mayor parte de las piezas que atesoro tienen poco o nulo valor real.

 

Según la RAE, el término Taxonomía es “Ciencia que trata de los principios, métodos y fines de la clasificación”. ¿Por qué has elegido un título tan técnico para tu exposición?

Yo quería hacer una exposición que no empezara ya por los cuadros y las obras finales. Quería enseñar el proceso previo también. De esta forma hay tres capítulos en la visita: qué recojo, cómo lo clasifico y qué hago con eso. El uso del término Taxonomías (en plural) alude al segundo bloque, (cómo lo clasifico). La Taxonomía es, como bien apuntas, un término técnico y no se asocia con el mundo del arte. Me gustaba la idea de establecer un paralelismo entre el criterio estricto de un naturalista clasificando plantas o insectos y los diversos criterios tan peregrinos que sigo para ordenar mis objetos (por materiales, por tamaños, por origen, por destino, por formas, usos...) El hecho de usar más de un criterio de clasificación explica el porqué de poner en plural Taxonomías. Por otro lado veía bien establecer un vínculo con el mundo de la Naturaleza al presentar este trabajo en el Centro de Arte y Naturaleza.


¿En qué medida la exposición es el arca de Noé o la memoria del siglo XIX y XX?

La vocación de la exposición no es la de inventariar nuestra época o las inmediatas a través de los objetos. Los objetos que la componen son los que han ido apareciendo en mi vida y por alguna razón he salvado del olvido, pero carece de ese criterio exhaustivo del coleccionista o del investigador. Lo cierto es que recojo para transformar y crear posteriormente y por esto no hay un hilo conductor único. Ahora bien, sin excepción alguna, no hay ni una sola persona a quien no haya visto sorprenderse con algún objeto familiar y en algunos casos he visto saltar lágrimas al encontrarse con algo que en sus vidas llegó a tener importancia. Lo curioso de esto es que nunca son las mismas cosas. Los objetos de los que nos desprendimos hace tiempo sin otorgarles valor resurgen ante nosotros para recordarnos quienes fuimos y eso les otorga un poder enorme. No los echamos de menos a ellos, nos echamos de menos a nosotros mismos.

De manera sencilla, haznos una pequeña enumeración de objetos que hay ahí dentro... 

Hay más de 10.000 objetos de todo tipo, ramas de árbol, muñecos, cabezas de piedra, latas chafadas, trozos de máquinas, pastillas de jabón, herramientas, botellas, juguetes diminutos, lupas, casi cualquier cosa imaginable puede estar allí.

Taxonomías rinde homenaje a treinta años de trabajo, pero también a la poética del objeto encontrado. ¿A quiénes sigues aquí: a Duchamp, a Antonio Pérez de Cuenca, a Brossa? 

Creo que hay un vínculo mucho más potente con Antonio Pérez porque viviendo los dos en España los objetos con los que más fácilmente nos encontramos pertenecen al mismo entorno. Antonio recoge y reinterpreta en base a su vasta base cultural y artística. Brossa andaba más centrado en el desarrollo de la obra final y aún cuando se apoyaba en el objeto encontrado normalmente no le permitía existir sin su intervención. Si algo le debo a Antonio Pérez a quien tengo la suerte de haber conocido, es la confirmación de que ésta era una línea de trabajo entendible y posible, algo que también afirmó Antonio Saura. Antonio Pérez, hace ya tiempo, me ayudó a sentirme fuerte en la búsqueda e interpretación del objeto. En cualquier caso, el artista que más ha influido en mi trabajo es Joseph Cornell.

 

¿Qué tiene de excitante el objeto encontrado? ¿Qué significa el azar para un artista como tú? 

El azar es un tremendo aliado. Hay cosas que tú no sabes que sabes y el azar te da la oportunidad de desvelarlas. Tantas veces ha sido providencial el azar, ha sido tan oportuno y tan vital que dudo de que en realidad sea solo consecuencia de la casualidad y quizá haya algo más. El objeto encontrado tiene su fuerza en la oportunidad, en la originalidad, muchas veces en la unicidad. Llega a tus manos y con un grito o un susurro te dice por dónde buscar. Vas caminando por la vida y los objetos van pasando por tus manos y en unos instantes debes decidir lo que se guarda y lo que no. Hay que estar muy atento, hay que observar continuamente, ser consciente y eso te ayuda a vivir.

¿Cuál es tu objeto (u objetos) favoritos y por qué? 

Si me tuviera que llevar a una isla desierta un único objeto sería una navaja suiza que me regaló mi padre cuando era niño. Tiene para mí un enorme y obvio valor sentimental y además es una herramienta. Cuando un padre le regala una herramienta así a un hijo le está dando varios mensajes que puede tardar en entender. Los objetos son mensajeros de quienes los crearon o los eligieron y al igual que esa navaja pueden tener muchos usos. Por otro lado, con esa navaja y algo de tiempo yo puedo convertir la isla desierta en una urbanización de lujo...

 

Hay una pieza espléndida, entre otras: esa ciudad en miniatura. ¿Qué has querido hacer ahí? 

La Ciudad Gris es un proyecto de hace casi quince años. Hasta esta exposición no había tenido oportunidad clara de desarrollo. Es una instalación hecha con antiguos moldes de fundición de madera. Cada molde se ha interpretado como un edificio de una ciudad imaginaria con una arquitectura irreal. Todo el conjunto está pintado en una gama de grises y sus edificios y avenidas están poblados por cientos de muñecos de color blanco. Los muñecos están siempre aislados, no interactúan entre ellos. Todo el conjunto transmite cierta sensación de soledad y tristeza. Pero en una plaza una pareja de muñecos se abraza y estos aparecen en color. Lo que me gusta de esta pieza es que, con un mensaje casi pueril, tiene un tremendo impacto en todo el mundo. Creo que le ayuda el ángulo de ataque visual (la pieza está en el suelo) y el hecho de trabajar con elementos que claramente eran otra cosa antes y ahora parecen tan idóneos en su nueva misión.

 

Rindes homenajes a muchos amigos a través de instalaciones y objetos muy elaborados. Cuéntanos cómo están y dónde... 

Además de mi trabajo artístico siempre he desarrollado una fértil trayectoria en nuestro estudio de interiorismo. Esta actividad me ha dado cierta independencia económica que me permite hacer el tipo de obra artística que me interesa y no el que me conviene. A menudo me planteo proyectos que no tienen como destino la venta sino el crecimiento personal. En esta línea hice el proyecto de 100 muestras para analítica. Me ha llevado siete años terminarlo. Entregué 100 botes de cristal a las 100 personas que más protagonismo habían tenido en mi vida con la pauta de que introdujeran en el bote un objeto que se refiriera a la relación que mantenían conmigo. Yo tenía otros 100 botes preparados y había hecho el mismo ejercicio con cada uno de ellos. Hay 100 cuadros, en cada uno están los dos botes que definen mi relación con cada persona. El resultado es un inventario a través de los objetos de la gente con la que he convivido. Lo que me gusta de este proyecto es que avanza en lo personal, en lo social y en lo artístico. A nivel afectivo ha supuesto mucho, algunos participantes han fallecido mientras se desarrollaba, otros han cambiado radicalmente de vida y con la mayoría he tenido una profunda reflexión en torno a la relación que nos une.

 

Tú mismo estás dirigiendo las visitas guiadas... ¿Qué está pasando, qué oyes, qué te preguntan? 

Me está gustando mucho explicar la exposición, veo que la gente que llega hasta el CDAN viene con interés real. Yo había hecho antes exposiciones en el centro de las ciudades batiendo records de asistencia, que frecuentemente son visitadas por gente que pasa caminando por la puerta y tiene cierta curiosidad pero no un interés suficiente por tu trabajo. El hecho de desplazarse fuera de la ciudad y pagar una entrada (aunque solo sean 3 €) dentro de un horario más bien reducido supone que el público esté siendo muy puro, muy receptivo. Lo cierto es que llevamos casi mil visitas en cuatro semanas y me dicen que son muy buenas cifras. Hacer las visitas guiadas personalmente me parece un gesto obligado para con quien se toma este interés y lo disfruto mucho. Observo que mantienen la atención por igual niños y mayores y que los puntos fuertes son muy diferentes para cada persona. Al principio no preguntan mucho pero enseguida surgen preguntas y comentarios, algunas personas se emocionan visiblemente, otras me ofrecen algún trasto. La mayoría agradece y valora el rato que han pasado allí y a muchos los veo repetir visita.

 

¿Cuáles son las reacciones de los niños’ 

Es muy divertido ver a los niños allí. El objeto encontrado y por lógica la mayor parte de mi trabajo es muy cercano, tiene un mensaje limpio y rápido que muchas veces está cargado de sentido del humor. Los niños captan esto con gran facilidad. Incluso con piezas que no están pensadas para un público así, como la Ciudad Gris, muchos pequeños cuando les preguntan a la salida la nombran como su favorita. Hemos planteado a todos los centros educativos la posibilidad de hacer visitas guiadas fuera del horario del exposición y la respuesta ha sido muy positiva, la mayor parte de los centros va a visitar la exposición y algunos atenderán los talleres que se han organizado.

 

Última cuestión. ¿Hay alguna relación entre tu exposición y la Navidad? 

Pues lo cierto es que no. Salvo por la coincidencia de fechas y que nadie me ha regalado nada...

JOSÉ ZANETTI, PIONERO DE LA FOTO

JOSÉ ZANETTI, PIONERO DE LA FOTO

Cuentos de domingo / Antón Castro

 

El enigma

Zanetti

 

 

José Antonio Hernández Latas (Zaragoza, 1967) es uno de los grandes investigadores de la fotografía y la pintura en España. Lo ha demostrado con sus trabajos sobre Ramón y Cajal, Bernardino Montañés, Lucas Cepero, al que mató a la salida del Teatro Principal un marido despechado “por rencores mutuos”, y lo ratifica con José Zanetti, un pintor, litógrafo y dibujante del que se sabía poco. Zaragoza ha sido una de las cunas del cine, y durante años se pensó que la primera película se había rodado aquí, por los Jimeno, padre e hijo, a la salida de misa del Pilar de 1896. Como contó Agustín Sánchez Vidal, se grabó en 1899 y tiene el honor de ser la primera que se conserva del siglo XIX en España. En las historias de fotografía de Lee Fontanella, Marie-Loup Sougez, José María Sánchez Vigil, o de los aragoneses Alfredo Romero y José Antonio Duce, se dice que un pintor zaragozano, José Ramos Zapetti, descubrió la fotografía en 1837, algunos dicen incluso que fue en la misma Zaragoza, pero no siguió por ese camino y no patentó su invento. Dos años después, de modo oficial en París, lo explicó Louis Daguerre. Hernández Latas leyó eso y abrió una carpeta con el título ‘El enigma de Ramos Zapetti’. Indagando, como un detective, ha accedido a casi toda la verdad. José Ramos Zapetti sería, en realidad, el pintor José María Zanetti Paret, nacido en Lérida en 1797, que se trasladó a Zaragoza en 1814-1815. Estudió en la Academia de Bellas Artes de San Luis, luego en Roma y se afincó en Piazza Navona, 101. Tenía un perrillo, Maestrino, y era conocido como “el nigromántico”. Allí, en 1837, les mostró a sus amigos Federico de Madrazo y Carlos Luis de Ribera su invento fotográfico, que le había permitido captar su habitación y su estudio; realizó un autorretrato, que se reprodujo en 1902 y 1903 en dos revistas y que se conserva. En el Museo del Prado puede verse la exposición ‘Effigies Amicorum. Retratos de artistas (1815-1894)’ del citado Madrazo. El cartel de la muestra, espectacular, es un rostro al óleo de Ribera, amigo también de José Zanetti, y hay un precioso y elegante retrato de lápiz al papel del propio Zanetti, fechado en 1842, con capa, pañuelo al cuello y un aire de bandolero melancólico de ojos claros. Sabiendo lo que sabemos, gracias a Hernández Latas, lo miro con inmenso afecto: es un artista, un enigma y un pionero inadvertido que amaba Zaragoza.

 

'AMIGO LABORDETA', EN MADRID

'AMIGO LABORDETA', EN MADRID

El auditorio Marcelino Camacho acogió el pasado jueves 19 la presentación del libro “Amigo Labordeta”, que congregó a más de 500 personas. En el libro se recogen más de 80 firmas de amigos y compañeros del “Abuelo”, amigos anónimos o con nombre, que no habían tenido oportunidad de escribir sobre él todavía, y que sentían la necesidad de hacerlo.

El acto fue conducido por la periodista Pepa Bueno, que es coautora del libro, y en él intervinieron otros coautores como Alfredo Pérez Rubalcaba, Miguel Ríos, Pilar Bardem y Elena Gusano, que habló en aragonés. También quisieron estar presentes Ana Labordeta y Juana de Grandes, hija y mujer del polifacético aragonés. La presentación fue acompañada por la elegante y contundente voz de Mª José Hernández y el violoncelista Daniel Escolano, que interpretaron  “Caminaremos”, “Quién te cerrará los ojos” y “Somos”. Fue un acto muy emocionante, donde el toque emotivo lo pusieron Juana y Pilar, y todos recordaron diversas anécdotas con el cantautor, destacando su integridad, compromiso, y su bonhomía.

El broche final lo pusieron la Orquesta y Coro “Solfónica”, la banda que surgió durante el 15M y que acompaña las marchas por la dignidad, interpretando el “Himno a la Libertad”, que hizo que todo el público, emocionado y entregado, se pusiera en pie y acabase acompañando al coro con sus voces.  (Nota de Lorenzo Lascorz y su equipo).

 

VICENTE GARCÍA PLANA LLEGA AL CDAN

VICENTE GARCÍA PLANA LLEGA AL CDAN

El escultor y fotógrafo Vicente García Plana va a ser objeto de la exposición más ambiciosa de su vida en el CDAN. Este proyecto en el que ha trabajado mucho tiempo se titulará ‘Taxonomías’ y gira en torno a una de sus antiguas y constantes pasiones: el objeto encontrado, que tanto estimuló a los surrealistas y, en particular, a un personaje como Marcel Duchamp.

 

Con su amabilidad habitual, me escribe Vicente García Plana y me explica las claves su trabajo y de este montaje, complejo y fascinante. Divido sus intenciones en cuatro apartados para que el lector entienda mejor la obra. Dice Vicente:

 

-1. Para mí, la exposición plantea un punto de inflexión en mi trabajo de forma tremenda. Es una exposición que se aleja del patrón habitual (tradicionalmente destinado a la venta de la obra) y se adentra en un terreno más cercano a la instalación. Es fruto de una reflexión profunda en torno al elemento que mejor define mi trabajo, El Objeto Encontrado.

Desde muy niño acumulo objetos, puede entenderse como un síndrome de Diógenes controlado. Siempre he tenido sitio para guardar lo que iba encontrando. Algunos objetos llevan decenas de años conmigo y todavía no han sido transformados, probablemente nunca lo sean. En teoría acumulo para nutrir mi obra pero no tengo muy claro si en la propia acumulación no es dónde reside la obra. Con este debate interno acometo esta exposición. En ella se muestran más de 10.000 objetos encontrados, ordenados de forma metódica y acompañados de las obras que acaban conformando.

 

-2. La exposición se divide en tres partes:

- Una primera parte, que recibe al visitante, es un muro de 52 m2 forrado en su totalidad, sin dejar ni un resquicio, con diferentes estanterías antiguas que apiladas constituyen un singular puzzle. En estas estanterías se disponen de forma anárquica centenares de objetos desordenados de la más diversa naturaleza: botes de cristal, libros, trozos de madera y de hierro, latas, herramientas, cajas... Esta parte reproduce mi taller.

- La segunda parte ocupa varias salas y en ella se muestran los objetos según los diversos criterios de clasificación, de aquí viene el nombre de la exposición: ‘Taxonomías’. Miles de objetos se muestran en soportes atípicos, cajones de imprenta, cajas panaderas, casilleros de herramienta, armarios industriales... cada uno de ellos reúne objetos agrupados por criterio de procedencia, material, forma, destino... Cada colección tiene una razón de ser distinta de la anterior.

- Y la tercera parte muestra los muy diversos usos a los que se destina cada objeto para hacer las obras de arte. Mas de 240 piezas de nueva factura que comparten estar realizadas con objetos encontrados. La mayor parte son piezas inéditas.

La exposición permanecerá abierta al público desde noviembre hasta marzo. El tedioso montaje y desmontaje de las piezas lleva casi un mes.

 

-3. David Asensio Lafuente ha hecho un corto sobre el taller que será presentado en la inauguración y proyectado de forma continua mientras dure la exposición. También habrá una pieza de gran formato, una escultura de hierro compuesta por tres vigas de hierro retorcidas por el fuego en un incendio que colocaré en el hall de entrada del museo. Esta pieza es hermana del Bosque de Hierro que se expone permanentemente en las bodegas de Enate y una vez acabada la exposición pasará a formar parte de la colección permanente del CDAN.

-4. Además de esto, habrá varias conferencias, seminarios y talleres y las visitas concertadas por la mayor parte de los centros educativos de la ciudad y la Universidad de Zaragoza, en la parte de Arquitectura. Se edita un catálogo patrocinado por ENATE.

Casi de manera anecdótica, coloco una máquina expendedora de obras de arte de formato reducido que funciona con monedas, tiene cientos de piezas en su interior y la recaudación íntegra de las ventas se destinará a Atades Huesca, con quien habitualmente colaboro.

 

'CASA DE LUZ': LOS FAROS DE M. CASTILLO

'CASA DE LUZ': LOS FAROS DE M. CASTILLO

’CASA DE LUZ’. LOS FAROS DE GALICIA

SEGÚN MARIANO CASTILLO


Mariano Castillo expone, desde el próximo viernes, su proyecto ’Casa de luz’ en el Casino de Zaragoza: su peculiar viaje por los faros de Galicia. Así lo explica el autor. "Todo empezó con una hoguera. Con un punto de luz aislado en un accidente geográfico de la costa; un punto de luz que, pese a su insignificancia, orientaba a los marinos de la antigüedad en sus exploraciones por los mares que entonces comenzaban a conocerse.
Se trata de un recorrido que el autor ha llevado a cabo por los faros gallegos. Están realizados al aguafuerte y barniz blando tras un extenso trabajo de campo (verano del 2015) y que supuso un lento recorrido a lo largo de la costa gallega, realizando bocetos y fotografías, al tiempo que permitía entablar conversaciones y poseer conocimiento de la labor realizada por los fareros que aún quedan en la actualidad.
Al igual que la música creció desde unas pocas melodías, los antiguos faros acabaron insertados en una exuberante combinación de ritmos, colores y luces. El resultado es una muestra de emblemáticos faros, desde la Torre de Hércules o Fisterra a los impresionantes de Estaca de Bares y Cabo Vilan, esbeltos y sugerentes, pasando por los de Laxe y Roncadoira o, los bellos de las Islas Cíes y Salvora. Este proyecto ampliado, recorrerá de forma itinerante poblaciones del litoral gallego desde la Mariña lucense a la ría de Vigo". [Nota del propio Mariano Castillo.]

 

MARIANO CASTILLO
Grisen (Zaragoza), 1963.
Dedicación exclusiva al grabado desde 1990.

Ha realizado exposiciones tanto individuales como colectivas en ciudades de España (Zaragoza, Huesca, Barcelona, Madrid, Bilbao, Sevilla, Pontevedra, Lleida, Valencia) y de otros países, como Suiza, Portugal, Japón, Finlandia, Cuba o México.

Colaborador en publicaciones literarias, entre las que destacan Rolde, Alambique, Art Teatral y Malvís. Ha realizado ediciones originales con escritores tan destacados como José Antonio Labordeta, Luis García Montero, Ángel Guinda, Rosa Regas, Félix Teira ,Benjamín Prado, Julio Llamazares, Manuel Vilas, Clara Uson, José María Merino, Gerardo Alquezar, Ramón Acin, Miguel Carcasona o Alfredo Castellón.

Su obra está representada en diversos museos y colecciones; Museo del Grabado de Fuendetodos, Biblioteca Nacional, Biblioteca de Aragón, Cortes de Aragón, Colección Arte y Rolde, Museo de Panamá, Ayuntamiento de Zaragoza, Diputación Provincial de Zaragoza, Colección Ganaderos de Aragón, Caixa Pontevedra, Arquivo Distrital de Leiria (Portugal)

En esta muestra presenta obra reciente realizada durante el presente año 2015.

LA NOCHE DE LOS PREMIOS LABORDETA

LA NOCHE DE LOS PREMIOS LABORDETA

 

EMOCIÓN, GESTOS Y CALIDEZ EN LA NOCHE

DE LOS PREMIOS LABORDETA

 

 

La noche de los I Premios José Antonio Labordeta, en el Teatro Principal, empezó al ritmo de ‘Ya ves’ con el saxo de Chavi Nadal y el piano de Miguel Ángel Remiro. Pronto apareció la presentadora Olga Viza, que solía llamar a José Antonio Labordeta para sus tardes de RNE y que glosó su amistad con el músico, profesor y político.

 

EL POETA FERNANDO FERRERÓ

Olga Viza epasó la pequeña e intensa historia de la Fundación José Antonio Labordeta –el homenaje lírico en la sala Multiusos, la apertura de la sede-museo, el congreso de periodismo tan reciente- y no tardó en llamar al escenario a Fernando Ferreró, el primer galardonado.

El premio de Literatura se lo entregó el joven poeta, y estudioso de su obra, Julio del Pino. Fernando Ferreró recordó la amistad con los Labordeta, los días del Niké, a la sombra de Miguel, adonde también iba José Antonio, a menudo con su esposa Juana de Grandes, y luego analizó la poesía de ambos: dijo en que Labordeta había una mirada íntima, particular, y una veta social, y de sí mismo explicó que hacía una poesía más críptica, difícil, utilizó el término metafísico: subrayó que su estética se había ido suavizando con el paso del tiempo hacia lugares más comprensibles, de mayor humanidad. En la sala estaba su editor Fernando Sanmartín, que ha publicado varios de sus títulos en las PUZ, en la sección La Gruta de las Palabras. En el breve diálogo con Olga Viza, Fernando, que no perdió la compostura en ningún momento ni ese tono entre divertido y burlón que le caracteriza, contó la historia del bañador, recién comprado en Saldos Arias y deshilachado dentro del mar de Benicarló. José Antonio Labordeta se percató y acudió en su ayuda con una toalla. Así impidió un desnudo integral de varón en pleno franquismo. Cuando Juana de Grandes y José Antonio Labordeta se casaron, ella asumió que, en cierto modo, también se casaba el gran amigo Fernando Ferreró, inseparable; luego apareció Pilar, la musa y compañera de Fernando. Por cierto, a cada premiado lo retrataba, en una idea maravillosa, el ilustrador y caricaturista Luis Grañena: ese hombre que trabajó muchos años en Heraldo, que hizo muchas caricaturas y retratos de escritores en la página 8 de ‘Artes & Letras’, la página de Félix Romeo Pescador, y que ahora sigue trabajando y soñando para medio mundo desde Valderrobres, a orillas del río Matarraña.

 

PEPA FERNÁNDEZ Y SU CORO

El segundo galardón, el de Comunicación, fue para Pepa Fernández, que lleva 16 años los sábados y domingos de RNE al frente de ‘No es un día cualquiera’. Estaba hermosa y emocionada. Definió algunos de los rasgos de Labordeta: su capacidad de comunicación, su sentido del humor, su sencillez y cercanía, su personalidad acusada, y señaló que aquel no era un premio para ella exactamente, sino para un equipo, y recordó a un compañero que sufre una enfermedad parecida a la de Labordeta y que está en Pamplona. Habló de la entereza de este para afrontar su dolencia y de su humor: un médico le decía que en las posibilidades de curar el cáncer de próstata la proporción era del 70 %-30%; ‘el Abuelo’ afirmaba que también en esto se inclinaba por las minorías. Grañena captó todos los rasgos esenciales de Pepa, y matizó con sutileza su peculiar nariz, levemente ganchuda. Le dio el premio la joven estudiante Miriam Najibi.

 

AMARAL, MEMORIA DE LOS PADRES

El tercer premio de la noche recayó, el de la Música, recayó en el dúo Amaral. Lo entregó Fancho Sarrablo. Juan Aguirre calificó a Labordeta como un referente y como un ejemplo y contó que, como hijo de emigrantes aragoneses, había nacido en San Sebastián, y que sus padres adoraban a Labordeta. Les encantaba, les emocionaba, sobre todo a su madre. Por todo ello dedicó el galardón a sus padres y a los padres de Eva Amaral, ya desaparecidos. Eva no pudo acudir. Juan Aguirre, tocado de su característica gorra y su timidez de siempre, recordó que lo había visto cantar en el parque cuando aún era un niño de pantalón corto y que le había sorprendido la gente con el puño en alto. Se encontraron, ya como Amaral, en alguna ocasión, sobre todo en Madrid en el estreno de ‘La silla de Fernando’ de David Trueba y Luis Alegre, y le contaron su admiración, pero no estaba muy seguro de que él fuese consciente de lo importante que había sido para ellos. En el verano de 2010, Amaral participó en el homenaje que se le rindió a Labordeta en Veruela con una versión de ‘Banderas rotas’. Para él, para Eva, para tantos y tantos de la escena musical zaragozana. Aguirre, por cierto, recordó a sus paisanos, a sus compañeros de viaje y dedicó el galardón a la sala Arrebato.

 

LÓPEZ OTÍN, ECOS DE UN CONCIERTO

Carlos López Otín, Premio Aragón, es un hombre especial, tocado por la pasión, por la vocación y por una invencible sensación de verdad y de no darse importancia. Estaba feliz, emocionado (que es el adjetivo recurrente que mejor define el estado de ánimo de todos), y recordó que conoció a Labordeta con catorce o quince años el día que fue a dar un concierto a su instituto en Sabiñánigo. Aquel recital se convirtió en una lección de sencillez y de hondura, fue la pedagogía básica de un hombre que decía verdades como puños con palabras sencillas, con versos directos: polvo, niebla, viento y sol; López, gran lector, dijo cada vocablo como si las enumerase. López Otín dijo que podría usar las 25.000 palabras de Shakespeare en su discurso para explicar a Labordeta, pero que él había sido siempre directo, tenía un mensaje y una visión del mundo. Subrayó que en aquella España en blanco y negro, donde solo el paisaje tenía color, Labordeta fue una ráfaga de claridad que aportaba nuevos mundos. Los jóvenes que le entregaron el premio –una hermosa idea de los patronos y la Fundación: “Aragón sigue, Labordeta vive” y continúa creyendo en la semilla del futuro- dijeron que quizá estuviéramos ante un próximo Premio Nobel. López Otín posee un discurso asumido y deslumbrante cargado de matices, sensaciones, reflexiones y lucidez, es un vitalista con un paisaje de fondo; quizá por ello observó que es un hombre al que le gusta trabajar en equipo, que disfruta con su gente, con su trabajo molecular y que esa es su verdadera elección. Recordó también cómo venció su natural pudor cuando accedió a que Paula y Ángela Labordeta rodasen con él un capítulo de su serie ‘Pura vida’ para Aragón Televisión. Por cierto, ya que se estaba en un acto de evocaciones, creo recordar que deslizó que nunca nos podrán quitar el paraíso de nuestra memoria... López Otín, enamorado de los poetas, en particular de Ángel González y Paco Brines, su predilecto (como le oirían decir luego Luis Alegre, Pepe Melero, ‘Cuchi’ Gómez y Alfredo Castellón, entre otros), demostró que había leído a Fernando Ferreró y recordó que en una entrevista dijo que “la poesía también ayuda a encontrar al hombre su lugar en el mundo”. Le entregaron la escultura, que rinde homenaje a Pablo Gargallo en acero corten, los estudiantes de Biología y Química Jara Lascorz y Óscar Castejón.

 

MIGUEL RÍOS Y LA VOZ DE TRUENO

El Premio a ‘Toda una carrera’, coherente y brillante, fue para Miguel Ríos, definido por Olga Viza como “el hombre más guapo del rock”. Miguel Ríos también habló de admiración, del magisterio de Labordeta y de que, en el fondo, no llegó la sangre al río en aquella batalla entre roqueros y los cantautores que se vivió en los 70 y 80. Labordeta, como Serrat, y algunos otros dieron alguna que otra lección e invitaban a pasar de la cadera a la neurona. Ríos aludió a la capacidad de comunicación de Labordeta –por supuesto que se recordó su “A la mierda, a la mierda” en el Parlamento-, su poderosa voz, desnuda, exultante, grave, su poderosa voz de trueno. Y dijo que cuando lo vio en la televisión, conduciendo programas, tuvo la sensación de que había nacido para ese cometido. Añadió, entre otras cosas, que la inmortalidad es esto: ver cómo Labordeta seguía vivo, poblando de recuerdos e instantes nuestras vidas. Olga Viza recordó que Miguel Ríos logró en La Romareda un éxito similar a los de Led Zeppelin.

Juana de Grandes, viuda del cantautor, poeta y presentador de televisión, dio gracias a todos los colaboradores de la Fundación y de los Premios (no se llenó el patio de butacas del Principal), retrató de una pincelada a cada distinguido, tuvo un recuerdo para el escritor Félix Romeo (grandes aplausos) y se le vio más serena que tiempos atrás. Luminosa, transformada, con un barniz de melancolía. Cuando Labordeta vivía, ella cuidaba de otros jardines más personales y secretos: lecturas, cines, las hijas, las amigas, su madre, etc. Ahora, decididamente, se ha entregado a un sueño: que el magisterio plural de José Antonio Labordeta y su vehemente defensa de la libertad y la cultura se mantengan ahí, ondeando, como una bandera de sensibilidad, de tolerancia y de pluralidad.

Los acordes de ‘Somos’ arañaron la atmósfera y sonaron de despedida.

 

*La foto es de Heraldo. El sistema no me la recorta. Falta en la imagen Juana de Grandes.