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Antón Castro

Artistas

ADIÓS A LUIS MARSANS

ADIÓS A LUIS MARSANS

ANOCHE FALLECÍA EL PINTOR LUIS MARSANS,A LOS 84 AÑOS

 

Sergio Vila-Sanjuán, escritor, periodista cultural, me acaba de comunicar la muerte del pintor Luis Marsans, a los 84 años. Marsans expuso hace una veintena de años en Ibercaja; Sergio era autor de los textos del catálogo. Sergio lo retrata así: "Marsans era conocido internacionalmente sobre todo por sus bellísimos cuadros de bibliotecas, de los que pintó más de un centenar. Plasmaban estantes repletos de libros antiguos, encuadernados en piel, con títulos estampados en tonos dorados que no podían leerse. A veces, un objeto dejado al azar entre los volúmenes (unas gafas de lectura, un sobre azul, un dado, una cajita), le servía al pintor para dar riqueza a la obra, rompiendo la trama de líneas horizontales y verticales".

Pintor sutil, de bibliotecas, paisajes e interiores, estaba en la órbita de artistas como Morandi o Ramon Gaya. A veces hacía bodegones que recuerdan su labor, su concentración, su poesía, su rigor en la composición, su concentración absoluta ante el lienzo. He aquí una de sus obras, fechada en 1980...

 

*Miguel Dalmau publica aquí un artículo extenso sobre su trayectoria: http://www.lavanguardia.com/.../543799.../marsans-magia.html

PEPA, POR JAN VAN EDEN

In Memoriam Pepa

 

Pepa van Eden - Santolaria Garcia (Melilla, Spain 17-03-1945 - Amsterdam, Netherlands 09-01-2015)


Habiendo vivido venturosamente 70 años, Pepa ha muerto después de una corta enfermedad.

Inesperadamente, después de Navidad, le diagnosticaron un tumor cerebral muy agresivo quesólo hubiese podido ser objeto de un tratamiento paliativo.

El pronóstico médico fue un duro mazazo, teniendo en cuenta que Pepa era tan activa en sugalería, el B&B, la promoción de nuevas iniciativas y la Fundación en Sabayés.

Ha mantenido la mente clara hasta el último aliento, la enfermedad no le afectó la partecognitiva del cerebro. Pepa y yo nos conocíamos desde hace 50 años y vivíamos en perfectasimbiosis. Buscaba sin descanso elevar su vida y la de los demás al nivel más alto posiblepor medio del arte.

Su corazón estaba en el continente africano y tenía lazos emocionales muy fuertes con AméricaLatina y Oriente Medio, donde vivimos y trabajamos durante muchos años. Con su radical sentidode la justicia rompía continuamente el consenso que la sociedad sostiene rigurosamente.

Pepa no quiso tener hijos pero muchas personas encontraron en ella una madre. Su vitalidad y su inspiración siempre viva fueron la base de amistades muy duraderas.La despedida ocurrió en silencio para casi todos vosotros pero seguro que tendremos ocasiónde recordarla un día todos juntos. Pepa era mi central de comunicaciones pero me gustaría mucho que continuásemos nuestra relación de amistad. Os agradecería recibir vuestras reacciones por correo electrónico, mejor que por teléfono.

He publicado algunas reacciones vuestras como recordatorio en la webhttp://www.fundacionvanes.org.es/Pepa-ES.htm

Hicimos todo juntos

 

*Así retrata Jan Van Eden a su esposa. Así la despide. La foto la tomo de aquí. https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-cb088c0c343550ccee82a38b834c4590.jpg

PEPA SANTOLARIA: RÉQUIEM

PEPA SANTOLARIA: RÉQUIEM

[Estos días, a los 69 años, fallecía Pepa Santolaria, galerista de arte en Ámsterdam y compañera del pintor Jan Van Eden. La entrevisté en su casa de Sabayés en el verano de 2007; me acompañó mi hija Aloma. Creo que Jan van Eden preparaba una exposición para la Fundación Alcort de Miguel Ángel Córdoba. Recupero esta entrevista. Conservaba un magnífico recuerdo de ella. Aquí se ve su fascinante vida, su entusiasmo, su pasión por la creación artística, su voracidad de conocimientos. Me escribió un poco antes de Navidad para recordarme un viaje aplazado a su casa en Ámsterdam.]

 

 

PEPA SANTOLARIA

"La cultura y los artistas son la esencia de la vida, sin ellos no podríamos sobrevivir"

"Mi boda fue de película, imagínese que despierto en África, con los colores, sonidos y olores de este continente"

"Hemos trabajado todos intensamente en esta casa de Sabayés: las vacaciones eran campos de trabajo"

"Jan Van Eden es un pintor de mensaje, se involucra y muestra lo que siente y piensa, y lo hace sin tapujos"

 

Textos: Antón Castro Fotos: Aloma Simpé

 

 

Pepa Santolaria es la dueña de la galería ART Singel 1000 de Amsterdam. Esta oscense es una apasionada de su oficio, y esposa y cómplice del pintor Jan Van Eden, que ha expuesto en la UNED y en septiembre presentará su obra en la Fundación Alcort de Binéfar. Ambos alternan su residencia entre Sabayés y la capital holandesa.

¿Cómo se vive en Sabayés?

Yo siempre digo que tengo lo mejor de los dos mundos: la combinación de vivir en Amsterdam y en Sabayes es perfecta.

¿Cuál es la vinculación de su familia y la suya con Sabayés (Huesca)?

Por parte de la familia de mi padre, los Santolarias han vivido desde tiempos inmemoriales en esta área de Belsue y Sabayés. Aunque mi padre salió del pueblo bien pequeño, él siempre sintió y nos inculcó, a mi hermano y a mí, un gran amor por Sabayés y un gran respeto por la naturaleza. Nosotros pasábamos unas vacaciones inolvidables aquí, en la casa de mi abuelo, luego de mis tíos.

¿Qué las hacía inolvidables?

Es inolvidable para mí que me dejaran ir a la fuente montada en un burro pequeño cargado de cántaros, yo me agarraba al cuello y bajaba la cuesta mirando aquellas orejas adornadas con una guirnalda de moscas. De vez en cuando el burro las sacudía, las moscas se quedaban suspendidas en el aire para volver, un segundo más tarde, al mismo sitio. Recuerdo el calor, el olor de las higueras, el lavadero donde lavaban las mujeres. Debía de ser una vida dura pero a mí me parecía un paraíso, además las mujeres estaban o al menos parecía que llevaban sus tareas felices y contentas. Mi tía guardaba las tortas en una armario enorme, allí había dobladas a la perfección sábanas de lino, manteles, servilletas, toallas y las tortas. Eran unas tortas suaves con gusto a huevo: las recuerdo como las mejores que he comido nunca.

Creo que estudió Contabilidad.

Después de unos estudios básicos hice Contabilidad, empecé a trabajar en la Habilitación del Magisterio de Huesca, debía tener unos 17 años y fue toda una experiencia hacer nóminas y pagos a los maestros de la provincia. Entretanto seguía aprendiendo, primero francés, luego taquigrafía y más tarde inglés. Sentía curiosidad por todo, leía muchísimo y , no sé cómo ocurrió, pero de pronto pasé de ser una persona alegre que adoraba bailar y ponerse guapa a sentirme parte del movimiento existencial francés de los 60. Leía las obras de Violette Leduc, Francois Sagan, Simone de Beauvoir y hasta Sartre. Hubo unos años en los que vestía medias negras y llevaba la melena lacia y un jersey de mangas larguísimas. Nuestra música en casa era también francesa: Charles Aznavour, Adamo y Edith Piaf. Profesionalmente se puede decir que me he hecho a mí misma.

Hacia 1964, apareció por Huesca el joven geólogo y futuro pintor Jan van Eden... ¿Cómo entraron en contacto?

Jan y yo nos conocimos en mi casa de Huesca. Jan conoció a un amigo de mi hermano en Puente Montañana, donde hacía sus prácticas de geología, y , cómo no, lo invitaron a que viniera a pasar las fiestas en nuestra casa. Yo oía hablar "del holandés" que les había caído muy bien a mis padres y a mi hermano…Al año siguiente volvía de un viaje de San Sebastián, llegué tarde y encontré unos pies que sobresalían de mi cursi cama de madera blanca labrada. Eran los pies de Jan.

La escena es muy prometedora. ¿Cómo maduró la pasión?

Al principio Jan no me hizo ni caso. Luego empezamos a hablar y, a pesar de la diferencia entre una mentalidad liberal holandesa y la de una oscense de los años 60, nos hicimos buenos amigos. Siguió viniendo cada verano y entretanto también nos escribíamos. Jan se fue a Zambia con un contrato de tres años pero solo había pasado uno y medio cuando empezó a "echarme de menos" y me pidió que me casara con él. Olvidé inmediatamente mis planes de continuar en Londres (donde perfeccionaba mi inglés), escribí a mis padres contándoles mis proyectos y llegamos a un acuerdo: pasaría en Huesca unos meses con ellos y después me iría a Zambia.

¿Qué la atraía: él, el deseo de aventura, el embrujo de África?

Tenía la sensación de que vivía como en un sueño que duró muchos, muchos años. Adoro a mis padres, a mi hermano, a mi familia, pero me fui y no sentí añoranza. Eso sí, les escribía todas las semanas aquellos aerogramas azules (uno para mis padres y otro a los padres de Jan) contándoles mis experiencias y aventuras. Mi madre los guardó todos, así que un día de éstos, si estoy en la cama con una gripe o algo así, sacaré el paquetón y los leeré.

Recuérdenos cómo vivían en África…

Jan trabajaba en un centro de investigación geológica. El grupo era pequeño y cada uno de una nacionalidad diferente, teníamos nuestras casas tipo colonial con jardines grandes y había mucha vida social. Me recibieron con los brazos abiertos y organizaron cantidad de cenas, "tea parties" y fiestas de bienvenida. Me sentí muy bien acogida. Mi sentido de adaptación debe ser alto, porque allí donde he vivido, en una ciudad grande con una vida social intensa o en un campamento en medio de la selva, siempre me he sentido bien.

¿Cómo fue su boda en África?

De película, pero no de las de ahora, imagínese que despierto en África, con los colores, sonidos, olores de África, y unas horas después estábamos casados. Fue la primera boda no tribal que se celebró en Kalulushi. Al día siguiente salimos de viaje de novios hacia el lago Kariba en Rhodesia (ahora Zimbawe) y fue entonces cuando ocurrieron ese tipo de experiencias inolvidables: los ciervos corrían alrededor de nuestro coche, de pronto había que parar porque cruzaba la carretera de tierra roja un grupo de elefantes. En el bungalow donde dormíamos se oían los animales cerca y en el lago había rocas, que tiempos después descubrí que no eran sino hipopótamos.

Usted se encontró viviendo con un holandés que tenía un inequívoco afán: quería ser sólo pintor.

Jan era geólogo y también pintor, pero la pintura era algo que solo podía hacer los fines de semana que no estaba en los campamentos. En esos días nosotros nunca íbamos a las comidas de domingo que organizaban, ni a jugar al golf, ni a navegar, solo salíamos de noche. Durante el día Jan pintaba en su estudio y yo no le veía. Le dejaba su zumo de naranja en la puerta del estudio y me iba hacer mis cosas. Incluso hoy solo entro en el estudio cuando Jan me invita a hacerlo para enseñarme alguna obra. En algunas cenas oficiales que se celebraban en nuestra casa, hubo gente que asumió que era yo la que pintaba. Y nosotros dejábamos que lo pensaran.

Hubo un instante en que, tras perderlo casi todo, decidieron adquirir una casa en Europa... Y se acordaron de Sabayés.

Lo perdimos casi todo, salvo la pintura porque la enrollábamos. Hemos trabajado todos intensamente en esta casa, las vacaciones eran campos de trabajo y , aparte de mi familia, nuestros amigos también venían aquí a trabajar, por eso quizás esta casa tiene algo especial. Es una casa que te "abraza". Estamos rodeados de arte, donde vivimos siempre nos rodeamos de arte.

En 1985, más o menos, Jan van Eden dice adiós a la Geología y se trasladan a Amsterdam. ¿Cómo surgió la idea de crear una galería de arte?

Cuando me fui a Londres con la idea de perfeccionar mi inglés, lo que hice en realidad fue descubrir el arte, los de mi generación vivíamos en un vacío cultural intenso. Éramos como esponjas absorbiendo conocimiento y cultura. Aún hoy siento lo mismo: no me canso de aprender y nunca tengo bastante. Tanto es así que tengo que controlar el desasosiego, esa realidad tremenda de sentir que, cuanto más sabes, más consciente eres de lo poco que sabes. Londres fue un descubrimiento para mí. En 1968, realicé mi primera visita a la Tate Gallery, la primera gran exposición que vi fue de Willem de Koning. Ese año también visité una exposición de Pablo Picasso. Tenía varias amigas, una de Huesca, con las que hice una amistad que aún perdura, e íbamos a espectáculos de música, danza, teatro. Ése fue el principio de una inquietud, de un amor y un gran respeto por el arte y por el artista creador. La cultura y nuestros artistas son la esencia de la vida y sin ellos nuestra sociedad no podría sobrevivir. Naturalmente, ésa es una faceta que me une intensamente a Jan Van Eden. Y en 1987 fundamos la galería ART Singel 100, especializada en el expresionismo figurativo.

Ha expuesto a algunos artistas aragoneses como Carrera Blecua, Jorge Gay, está a punto de exponer a Mapi Rivera...

En varias ocasiones vi la obra de Carrera Blecua en Huesca y me impresionó. Sus obras eran pura poesía, pero al mismo tiempo tenían fuerza. Empezamos a trabajar juntos con éxito. Los holandeses entienden el lenguaje de Carrera Blecua, que inspira y atrae por su sensibilidad. La gente me entiende cuando les digo que su pintura tiene alma. La obra de Jorge Gay se "sale" bastante de nuestra línea, nuestro público se sorprendió cuando llenó el espacio con su mundo del "Silencio de los pájaros". Fue una experiencia muy bonita y me quedé con ganas de más. Y este año, Mapi Rivera y yo vamos a atrevernos a presentar su obra. Con un poco de suerte, serviremos de plataforma para introducirla en el mundo de la fotografía contemporánea en Ámsterdam.

¿Cuál es la repercusión de su galería?

La galería ART Singel 100 es reconocida en Holanda, pertenece a la Asociación de Galerías NGA y hasta ahora, seguimos consiguiendo el subsidio para nuestros clientes del Mondriaan Stichting, un sistema por el cual nuestros clientes pueden adquirir obras en nuestra galería y pagarlas con la ayuda de prestamos especiales para arte, de los cuales el gobierno holandés cubre el interés. Un sistema fabuloso que, aparte de otras muchas ventajas, facilita la compra. Gente muy joven también se beneficia de este sistema, que ha sido la base de muchas colecciones.

¿Cómo definiría al artista Jan Van Eden, heredero del expresionismo figurativo?

La técnica en la pintura de mi marido Jan se va adaptando a lo que él desea representar, pero el dibujo siempre es la base, por eso aparece cada pocos años una nueva línea en su trabajo, empezando por el expresionismo puro de los años 60 y llegando a la cuasi fotográfica imagen de sus obras de hoy. Jan es un pintor de mensaje, se involucra y muestra lo que siente y piensa, y lo hace de una manera contundente y sin tapujos. Sigo admirándolo como pintor y como persona.

 

 

[Pepa Santolaria ha vivido en tres continentes desde mediados de los años 60. Aquí está en Zambia, donde se casó y donde vivió escenas de película. Pepa conserva muchos álbumes de aquellos días, y algunos tan pintorescos, que capta la sesión de baño.]

*Pepa Santolaria y Jan Van Eden, en la casa que "abraza" de Sabayés: un refugio de arte abierto a la Hoya y a las montañas altivas.

DOLORES DEL RÍO: RETRATO

DOLORES DEL RÍO: RETRATO

La actriz mexicana Dolores del Río, que vivió una gran historia de amor con Orson Welles, en un hermoso retrato que pertenece a la colección Getty Images.

ADIÓS A ANITA EKBERG

ADIÓS A ANITA EKBERG

A treinta kilómetros de Roma, donde en realidad se hizo más famosa, falleció la actriz sueca Anita Ekberg (1931). Tenía 83 años. Había sido, en 1950, Miss Suecia y compitió por el título de Miss Universo con otras cinco mujeres. Modelo y actriz, fue descubierta para el cine y participó en varias películas como ‘Callejón sangriento’ (1955), con la que ganó el Globo de Oro, ‘Regreso a la eternidad’ (1956), intervino en ‘Guerra y Paz’ de King Vidor; en 1958 rodó en España ‘Los tres etcéteras del coronel’, centrada en la Guerra de la Independencia. Su película más famosa es ‘La dolce vita’ (1960) de Fellini, donde conmocionó al planeta con su baño en la Fontana de Trevi con el grito de ‘Marcello, come here’ dirigido a Marcello Mastroianni. Alternó el cine con la moda, realizó muchas más películas, como ‘Bocaccio 70’ (1962). ‘Cuatro tíos de Texas’ (1963) o ‘Siete veces mujer’ (1967). Uno de sus últimos trabajos fue con Bigas Luna, en ‘Bámbola’ (1967). Estuvo casada con los actores Anthony Steel y con Rik van Nutter. Se le han atribuido numerosos romances: con Frank Sinatra, Gary Cooper, Tyrone Power, Giuseppe Agnelli (el magnate de la FIAT) o el propio Mastroianni... Fue una mujer bellísima, fotogénica, que posaba como nadie.

*La foto es de Phil Stern.

EL 'DRÁCULA' DE FERNANDO VICENTE

EL 'DRÁCULA' DE FERNANDO VICENTE

QUÉ BELLO ES VIVIR*. ‘Drácula’, el vampiro seductor que no se refleja en los espejos y se alimenta de sangre, narra una historia invernal y legendaria que produce escalofríos. Reina de Cordelia la edita de nuevo

 

El monstruo fantástico e inmortal

 

Reino de Cordelia publica una impresionante edición de ‘Drácula’ de Stoker, ilustrada por Fernando Vicente y traducida por Juan Antonio Molina Foix

 

 

Abraham Stoker (Dublín, 1847-Londres, 1912) debía ser un tipo con un gran sentido del humor. Le dijo a su hijo Irving que su novela, ‘Drácula’, se la debía a una indigestión tras cenar un centollo. La realidad, como recuerda Luis Alberto de Cuenca en el prólogo a la edición de Reino de Cordelia, ilustrada por Fernando Vicente, con impecable traducción de Juan Antonio Molina Foix, resulta algo diferente: la idea del vampiro ya estaba en el ambiente. Se habían acercado a ella autores tan diferentes como Polidori, Nodier, Poe, Hoffman, Le Fanu o Gautier, por citar algunos. Y además, el sabio húngaro Arminius Vámbéry le habló de la existencia de Vlad Drácula, conocido también como ‘El empalador’, e incluso parece más que probable que también conociese la espeluznante historia de Erzsébet Bathory, ‘la condesa sangrienta’ de la que escribieron Valentine Penrose o Alejandra Pizarnik, que se alimentaba y se bañaba en sangre, casi siempre de doncellas, porque así, pensaba, mantenía su eterna juventud. 

Con todo este bagaje detrás, Bram Stoker anotó en 1890, en un hotel de Filadelfia, algunos detalles iniciales de la que sería su obra maestra: ‘Drácula’, novela de diarios, cartas y fragmentos de prensa que aparecería el 26 de mayo en 1897. Y consta que durante su redacción llevó un dietario minucioso de todos los detalles: escenarios, memoria de los personajes, vestuarios, avances científicos... Tardaría casi siglo hasta incorporarse a los clásicos Oxford: lo hizo en 1983 y para entonces ya había recibido elogios por doquier. Cuenca recuerda que Fidel Castro dijo en alguna ocasión que había sentido “un miedo espantoso, paralizante, leyendo ‘Drácula’”.

¿Es ‘Drácula’ una novela navideña? Es una novela invernal y a la vez intemporal que produce escalofrío y pánico. Un libro mestizo que participa del romanticismo gótico con sus mitos clásicos –enumera Cuenca: “ese castillo onírico del monstruo colgado entre riscos inaccesibles, el aullido de los lobos, el horror atávico de los lugares ante su diabólico señor feudal”- y que los mezcla con otros elementos en boga: la lucha de la mujer por la igualdad, la sexualidad y la belleza, los avances científicos del momento como la transfusión de sangre, los viajes y navegaciones, la inmortalidad y la muerte o la impronta del folclore. Bram Stoker fue todo un personaje: leyó, defendió y conoció al poeta Walt Whitman y fue un buen amigo de Mark Twain, “con quien intercambió ideas y bromas”.

La novela tuvo al principio otro título: ‘Un no-muerto’ (The Un-Dead). La narración es sobradamente conocida: retrata a un personaje espectral que se alimenta de sangre, la necesita para existir, y reside en una mansión impresionante con tres vampiresas. Arranca con un viaje del joven Jonathan Harker, prometido con la bella y dulce Mina, que se traslada al castillo de Drácula para cerrar unos negocios. Lo hace en calesa en una noche de nieve y de lobos. La patrona de la habitación donde pernocta, al saber su destino, le dice: “¿Tiene usted que ir allí realmente? (...) Es la víspera de San Jorge. ¿No sabe usted que esta noche, cuando den las doce, todos los seres malignos de este mundo se harán visibles y ejercerán todo su poder? ¿Sabe usted a dónde va, y a lo que va?”. Una veintena de páginas más adelante, Jonathan cena y mira a su anfitrión. Lo retrata así: “La boca, a jugar por lo que se podía ver bajo el grueso bigote, era firme y más bien cruel, y sus dientes, particularmente blancos y afilados, sobresalían de los labios, cuya notable rubicundez denotaba una vitalidad asombrosa para un hombre de su edad”. Luego, viene una acción trepidante y compleja donde se narra la vida de un monstruo del mal, homicida y seductor.

Este ‘Drácula’ es un soberbio regalo para estos días. Fernando Vicente (Madrid, 1963), dibujante habitual de ‘Babelia’ y pintor, ha hecho un trabajo extraordinario: evocador, preciso (prescinde de las estacas) e imaginativo, como sucede con ese lobo en movimiento a doble página, construido con la calesa y el tren. Es una edición primorosa de “la novela fantástica más importante de la literatura”, según Oscar Wilde. Una novela que sigue alimentando el cine.

 

*Este texto apareció en Heraldo de Aragón en los días de Navidad.

 

MARIANO ANÓS: UN POEMA

MARIANO ANÓS: UN POEMA

[Mariano Anós es actor, poeta, director de escena, dramaturgo. Acaba de aparecer un nuevo poemario suyo en los Libros del señor James. Con su gentileza habitual me envía un fragmento de un poema que nació de la visita al Museo Chillida Leku.]

CELEBRACIÓN: CHILLIDA-LEKU
(fragmento)

Invierno. Qué esplendores.
Se da un aire estrellado en pleno día.
Ramas mondas proclaman la alegría.
Entrevistos verdores, 
murmullos de inquietud bajo la nieve,
esponjan la pradera.
Aterido y feliz, desde el pie breve
a la mirada entera,
el viajero respira
un quieto vendaval espeso y leve
que aun antes de llegar ya se retira
para anunciar el reino del vacío.
Acogedor, el frío
afila y pulimenta la mirada, 
esmerada discípula del fuego,
volando de escultura en escultura. 
Hierro, ya de la fragua sombra helada,
candencia ya en sosiego,
dibuja el aire, retador, y apura, 
ciego guía de ciego, 
los nombres olvidados de la nada.
Óxidos memoriosos de sudores
comparten su secreto
con cualquiera que escuche los rumores 
del límite que burla su alfabeto.
Materia fieramente acariciada,
cada pliegue metálico da cuenta 
del fuego que alimenta
el flujo del deseo
ávido de temblores
bajo la adusta faz de Prometeo.
Se dirían benévolos colosos:
hay hombros, hay rodillas, hay axilas,
hay miembros suavemente musculosos.
Piezas de un cuerpo hurtado al tiempo, sueño 
de un ojo sin pupilas 
velando trizas de un perdido empeño: 
inventarse completo 
sin músculo, sin piel, sin esqueleto. 
Pero no hay cuerpo. No hay naturaleza. 
Fantasma de quietud muda y serena,
el hierro, atrincherado en su pobreza,
manifiesta su clave:
cuanto más se vacía, más se llena. 
Cuanto más acumula, menos sabe. 
Quien más quiere ser él, más se enajena.
Lo grande es lo pequeño.
El peso deja oír la ligereza.
La gravedad no es grave.
Lo profundo es el aire. Nada empieza.
El hierro no está aquí. Sólo señala 
una curva del cielo, 
una equivocación del horizonte 
sorprendido en su vuelo, 
un ave o una nube que resbala, 
una cima olvidada de su monte,
un aire bien peinado 
pastoreando el sol, la luz, el prado.

 

*La foto pertenece al Museo Chillida-Leku.

 

DINO VALLS: UN DIÁLOGO

DINO VALLS: UN DIÁLOGO

PINTURA. DINO VALLS. Quizá sea uno de los artistas aragoneses de mayor proyección internacional. Acaba de ser objeto de una espectacular publicación en Alemania: ’Dino Valls. Works from 2002-2014’, con textos de John Wood y Steven Brown.

 

La belleza es la dimensión

que compensa la angustia”

 

A mí me toca representar

el vértigo existencial”

 

 

Tras tantos años de trabajo, de tensión y placer, de soledad, ¿ya sabe Dino Valls por qué pinta?

Sigo cartografiando el laberinto...

Un pintor como usted, ¿quiere contar algo, transmitir emociones, sugerir un mundo o se busca a sí mismo en cada lienzo?

Todo ello. Pero primordialmente es la búsqueda interior. Uno mismo es a la vez Teseo y el laberinto, el hilo y Ariadna, y, por supuesto, también Asterión el minotauro.

¿Qué le debe a los clásicos, a la historia misma de la pintura?

La consciencia y certeza de que, sea cual sea el lenguaje que se utilice, el verdadero arte siempre ha tratado sobre los temas eternos y universales.

¿Ha sido capaz de zafarse de la medicina? Lo digo porque parece presente en su trabajo.

Es parte de mí, así que también lo es de mi pintura. En mi obra representa el plano racional y científico que plantea una paradoja inerme frente a lo irracional.

¿Hay que conocer la mitología o un tratado de símbolos para disfrutar de su pintura?

Tanto la mitología como la simbología trabajan con los mismos temas que mi pintura, es decir, nuestro más profundo inconsciente colectivo, así que lo único que hay que hacer es considerarla un espejo de nuestro interior, asomarse y contemplar. Paradójicamente, la ambigüedad en la interpretación de una obra de arte, lo que la define como una “obra abierta”, es lo que superficialmente suele considerarse como una obra críptica, cerrada. Y viceversa, con las que tienen un discurso cerrado.

Se dice que pinta mucho y con lentitud, que es perfeccionista, que se entrega con una parsimonia infinita. ¿Cuál es su relación con el tiempo?

Quizás una relación ansiógena, esa intensa dedicación que considero necesaria para mi trabajo, consume un enorme caudal de tiempo y disposición mental, que luego echo en falta para otras actividades.

Fabrica las pinturas, los pigmentos, es muy minucioso. ¿Qué se siente más un artista o un artesano?

Aunque en ciertas épocas he trabajado con temples, ’gessos’ y óleos elaborados por mí, actualmente he adaptado ciertos procedimientos tradicionales a mi forma personal de trabajar sin tener que fabricarlos artesanalmente. Y aunque soy muy exigente con las técnicas y procedimientos, que considero un deber de honradez profesional, son para mí siempre algo secundario e instrumental respecto al concepto global de la obra. En eso me alejo de gran parte de la pintura figurativa contemporánea, frecuentemente volcada en el aspecto formal y ajena a otros contenidos conceptuales.

¿Por qué le cuesta tanto hacer un cuadro, qué le exige tantas horas y paciencia?

Son cuadros muy elaborados, realizados con una laboriosa técnica de sucesivas capas y veladuras, con muchos elementos y detalles que además voy pintando sin tener modelos ante mí, únicamente la imaginación, la intuición plástica, y la memoria visual. Aún así, una parte importante del tiempo dedicado a cada obra, se desarrolla antes de empezar siquiera la preparación de la tabla. Habitualmente, son semanas y decenas de bocetos durante los que se va desarrollando y configurando la composición del cuadro, a partir de ciertas ideas germinales que necesito profundizar mediante un incierto y obsesivo proceso interior de imaginación activa como el descrito por Jung y von Franz, que va generando la proyección psíquica de formas visuales interrelacionadas que van componiendo el boceto definitivo. Cada elemento, cada color y textura que aparece en mis obras, ha sido decidido previamente, nada es casual o exteriormente predeterminado, porque mi estudio está vacío. Aunque también tengo que aclarar que eso no implica que comprenda racionalmente todo lo que aparece en mis pinturas.

Es figurativo, pero poco complaciente. ¿Pretende también que su pintura produzca escalofríos o pesadillas?

Pretendo el equilibrio estático (y extático) entre la atracción de la belleza y la inquietud ante lo irracional. En esa inmovilidad que las fuerzas antagónicas provocan, se crea el escenario ideal para la introspección y la reflexión del espectador. La belleza es la dimensión que compensa la angustia.

Su pintura es de una belleza inquietante, parece levantar el miedo como con escalpelo. ¿Le duele de modo especial la vida? ¿Qué es lo que más le perturba?

El sentido de nuestra existencia, la eterna pregunta.

¿Y lo que le hace más feliz? ¿Qué es lo que más le hace reír?

Mi pintura no, desde luego. Hay muchos artistas que han elegido representar únicamente la belleza, la celebración de la vida. A mí me ha tocado representar el vértigo existencial.

¿Cómo se lleva con Aragón y con Zaragoza?

Aparte del ámbito personal y familiar, es una relación afectiva, y percibo la reciprocidad de ese sentimiento.

Su último libro, publicado en Alemania y en inglés, recoge casi tres lustros de su pintura. ¿En qué ha cambiado y qué le sigue obsesionando?

Esta publicación reproduce mis obras realizadas desde la anterior monografía editada aquí (con Cajalón y el Palacio de Sástago) en el 2001, por lo que complementa e ilustra una trayectoria muy amplia de mi pintura hasta la actualidad. Junto con la evolución y los cambios que pueden percibirse según periodos, viene manteniendo desde las primeras épocas su focalización en el ser humano, una constante indagación de la psique, un deambular por los sótanos de la mente.

¿De qué pintores disfruta?

De muchos y de muchas épocas y estilos, y eso que la deformación profesional impide disfrutar plenamente como espectador...

Se ha anunciado varias veces la muerte de la pintura. ¿Practica una disciplina abocada a la desaparición o piensa que puede extinguirse de veras?

No anunciaron su muerte, sólo la condenaron a muerte. Pero como a cualquier condenado a muerte al que finalmente se le conmuta la pena, retoma la vida con una intensidad y profundidad renovadas. Quizás le fue necesaria la condena...

 

*La foto está tomada de aquí:

elencantoocultodelavida.blogspot.com