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Antón Castro

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VICKY CALAVIA: 'ARAGÓN RODADO'

VICKY CALAVIA: 'ARAGÓN RODADO'

CINE. VICKY CALAVIA. Realizadora, guionista y productora. Presentaba anoche, en los cines Aragonia, su documental ‘Aragón rodado’, que tiene a Luis Alegre como conductor. Hablaron Jesús López Cabeza, director-gerente de CARTV, Humberto Vadillo, director general de Cultura, y los propios Vicky Calavia y Luis Alegre.

 

“A lo largo del siglo XX se ha confirmado

que Aragón es tierra y paisaje de cine”

 

  

¿Cómo definiría el proyecto ‘Aragón rodado’?

 ‘Aragón rodado’ supone una mirada al paisaje aragonés protagonista de la pantalla cinematográfica, de la mano de los diferentes oficios del cine: dirección, guión, montaje, efectos especiales y maquillaje, dirección de arte, diseño de vestuario, interpretación, fotografía, etc. Hemos ‘dibujado’ Aragón a modo de enorme plató fílmico y es también una ‘road movie’ por el paisaje aragonés protagonista de la pantalla cinematográfica. Un recorrido a través de diversos puntos de la geografía de la comunidad donde se han llevado a cabo rodajes de cine de resonancia nacional e internacional, de la mano del periodista y escritor Luis Alegre y de sus encuentros y conversaciones con personajes significativos del cine español. El cine proporciona una mirada nueva a la realidad: viajemos por ella.

 

¿Quién está detrás?

Es una producción de CalaDoc Producciones y Aragón Televisión. A modo de síntesis, diría que es un documental que investiga en la larga relación de amor de Aragón con los rodajes de cine.

 

¿Qué películas han seguido con minuciosidad?

Las películas elegidas, entre las más de 130 que se han hecho en estos paisajes, son doce: ‘De tu ventana a la mía’, ‘Miguel & William’, ‘Una de zombies’, ‘Lumiere y compañía’, ‘Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza’, ‘Réquiem por un campesino español’, ‘Jamón jamón’, ‘La vaquilla’, ‘La noche oscura’, ‘Carreteras secundarias’, ‘Valentina’ y ‘Los fantasmas de Goya’.

 

¿Hay un método concreto para contar el documental?

Luis Alegre es el hilo conductor que lleva a los entrevistados a los diferentes paisajes de rodajes de esos films en Aragón, en las tres provincias. Los lugares elegidos han sido: Albarracín, Teruel, antigua cárcel y cementerio de Torrero, Zaragoza, Base Aérea de Zaragoza, Castillo de Loarre, Huesca, Peñalba, Chodes, Monasterio de Veruela, Monegrillo, Sos del Rey Católico...

 

¿Quiénes participan y cómo ha sido la puesta en escena?

Los entrevistados han sido: Mark Albela, José Luis Alcaine, Francisco Betriu, Yvonne Blake, Tirso Calero, Sol Carnicero, Manuel de Blas, Juan Diego, José Luis Escolar, Ana Gracia, Julia Juániz, Miguel Ángel Lamata, Ignacio Machín, Ignacio Martínez de Pisón, Jordi Mollá, Willy Montesinos, Félix Murcia, Paula Ortiz, Antonio Resines, Pedro Rodríguez, Jorge Sanz, Antonio Saura, Carlos Saura, Fernando Trueba y Maribel Verdú. Todos ellos cuentan sus experiencias durante el rodaje, anécdotas, cosas curiosas, el off en definitiva que transcurre en la trastienda de todo rodaje. Algunos se han sentido emocionados o impactados de volver a esos lugares tantos años después; fue el caso de Jorge Sanz en Albarracín. La gente de los lugares no sale retratada en este documental, eso será uno de los temas fundamentales de la serie que estoy preparando, puesto que queda mucho por contar aún.

 

¿Qué fue lo más estimulante?

Para mí el poder compartir con estos grandes profesionales del cine lo que supone su oficio para ellos, ver cómo se siguen emocionando al recordarlo y contarlo. Quiero resaltar la generosidad de todos ellos, cómo han contribuido y se han implicado directamente en el proceso del documental. Fue un placer estar con todos y cada uno de ellos.

 

¿Resaltaría algo o a alguien, de modo más específico?

A mí me impresionó en concreto conocer a Yvonne Blake, porque fue ella quien diseño los hombres-libro de ‘Farenheit 451’ de Truffaut, película mítica para mí, que nunca me canso de ver.

 

¿Qué películas han dejado más eco en Aragón?

Muchas, pero quizás ‘Jamón jamón’ por su repercusión mediática, ‘La vaquilla’, del maestro Berlanga, ‘Carreteras secundarias’, basada en la novela de Pisón homónima... También otras de ámbito internacional como ‘Los fantasmas de Goya’ o ‘El reino de los cielos’.

 

¿Qué tipo de obras se han rodado en Aragón, qué géneros han dominado?

En este trabajo hemos centrado la mirada en filmes de ficción de formato largometraje, con la excepción de Salida de misa y Lumiere y compañía, que son "vistas naturales", como se les llamaba a comienzos de siglo en el nacimiento del cinematógrafo. Hay más de 130 en este ámbito, pero también existen más de 4.500 películas cortas de ficción, documental, vídeo clip, animación, etc., que se han rodado en Aragón, muchas veces con unos medios insuficientes, y desde cineastas poco o nada reconocidos, que sin embargo han seguido indomables a las crisis éticas, estéticas y económicas, creando contra viento y marea. De estos trataré en la serie de capítulos que estoy desarrollando.

 

¿Podría concluirse que Aragón es “tierra de cine”?

Que Aragón es una “tierra de cine” es algo sabido ya desde el año 1896, cuando Eduardo Jimeno –padre e hijo- rodaron ‘Salida de misa de doce del Pilar’. Esa denominación se ha confirmado a lo largo del siglo XX con figuras de la talla de Segundo de Chomón, Florián Rey, Luis Buñuel, José Luis Borau, José María Forqué o Carlos Saura, también.

 

Hay, y hubo, muchos más profesionales aquí, claro...

Desde luego, a esta nómina de ilustres realizadores se suman otros nombres no menos brillantes de actores y actrices (Raquel Meller, Fernando Sancho, Mayrata O`Visiedo, Joaquín Dicenta, Antonio Garisa, Fernando Esteso o Paco Martínez Soria), de fotógrafos (José María Beltrán y Víctor Monreal), de productores (Eduardo Ducay, Fernando Moreno o Ramón Acín), de músicos (Antón García Abril, Rafael Martínez del Castillo o Daniel Montorio) y de grandes guionistas (Alfredo Mañas, Emilio Alfaro, Santiago Lorén o Julio Alejandro, imprescindible también en la historia de Buñuel).

 

Recuérdenos a su equipo.

El citado Luis Alegre; Nanuk, cámara, fotografía y edición; Chicho Malo, sonido; Gonzalo Alonso, música; Emilio Casanova y Sergio Duce, cabecera y efectos visuales; Miguel Manteca, foto fija y, entre otros, Óscar Baiges, diseño gráfico.  

 

 

*Vicky Calavia, retratada por Eva Puyó.

 

 

MÁS ALLÁ DEL DESIERTO / 2

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Diario cultural

 

El destino de los héroes

 

 

Antón CASTRO

SÁBADO 17

Se adelanta el Día Internacional de los Museos, que se celebra durante el fin de semana. Hay un museo, en Zaragoza, que es mi favorito: el Museo Pablo Gargallo.  Pierrette Gargallo, casi nonagenaria ya, siempre lo tiene en su cabeza: de cuando en cuando regala nuevas piezas de su padre, nacido en Maella en 1881. Este año se cumplen 80 años de la muerte del artista en 1934, en Reus, demasiado joven, poco después de haber concebido ese proyecto magnífico que es ‘El profeta’, una de las piezas más importantes del arte aragonés del siglo XX.

Es la escultura que recibe al visitante en el patio del palacio de los Argillo: una pieza admirable que resume la grandeza de Gargallo. Su sentido de ligereza, la conquista del vacío, la admirable expresividad, el enigma, la elocuencia y el misterio de ese personaje que se enfrenta al llano en llamas, al cierzo y a la memoria. ‘El profeta’ está siempre ahí como un gran interrogante: ¿qué será de nuestro futuro? ¿Qué le espera a Aragón, en el arte, en su relación con Francia, que fue durante años la morada del escultor y dibujante, o ahora mismo, cuando Europa está al alcance de nuestro voto?

 

DOMINGO, 18

Es el domingo de los héroes. El Atlético de Madrid ha ejecutado primorosamente el cuento de Cenicienta. El cuento del humilde y esforzado al que le perseguía el infortunio. O la maldición del gafe. Como tan bien cantó Sabina. Es el año de la justicia poética: con su triunfo en la liga rinde homenaje al ‘zapatones’ Luis Aragonés, uno de esos personajes contradictorios que tenían tanta seguridad en sí mismos que podían ser geniales, astutos, laboriosos, racistas y carpetovetónicos (¿habría leído Luis a Camilo José Cela?) al mismo tiempo. El Atleti tenía un líder (o un novelista omnisciente, que eso a veces parecen ser algunos entrenadores) que le dio sentido: Diego Pablo Simeone. Un hombre que se construyó a sí mismo y a los suyos, palabra a palabra, con inteligencia y buenos modales, con una convicción infinita en las posibilidades del grupo.

Simeone, ya puesto, bordó el desenlace: acudió a la rueda de prensa el día de la gloria en Barcelona, ayer sábado, con todo su equipo y reveló que su padre le había dicho que iría al campo en uno de los dos últimos partidos, donde se jugaría todo. Quizá, como la criatura de Gargallo, “su viejo” también es profeta. Ya se sabe: los argentinos aman la literatura casi tanto como el fútbol. Y hablando de argentinos y de deporte: este año se celebra el centenario de un gran escritor argentino, Adolfo Bioy Casares, que fue un gran seductor (se casó con Silvina Ocampo y fue “el loco amor” de Elena Garro, la primera esposa de Octavio Paz, nacido también en 1914), un enamorado de los coches y un buen tenista.

 

LUNES, 19

José Enrique González es un zaragozano que tiene un viejo empeño desde hace algunos años: la pintura figurativa. Él es pintor y agitador cultural. Está detrás de numerosos proyectos que ha presentado sobre todo en la Agrupación Artística Aragonesa, pero también en Barcelona, especialmente en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM), que dirige un barcelonés, hijo de padres zaragozanos: el arquitecto, escritor y viajero José Manuel Infiesta; fue colaborador durante un tiempo de ‘El Noticiero’.

Ahora José Enrique González coordina la exposición de 32 retratos que han nacido de un concurso que Artelibre promueve con carácter internacional. Se han presentado artistas de 20 países con 192 piezas y se han seleccionado 32. El ganador es el mexicano Edgar Noé Mendoza, y entre los seleccionados, con mención honorífica, está Paco Lafarga, con un desnudo de mujer madura sobre fondo azul. También figuran cuatro aragoneses más: Juan Monzón Gasca, con uno de sus característicos dibujos, Pedro Antonio Perales, Carlos Carnicer, que procede de saga de pintores, y la jacetana Conchita Bardají Lardiés, autora de un espléndido y matizado escorzo. El cuadro ganador puede llamar a engaño: parece una fotografía perfecta.

 

MARTES, 20

Christian Peribáñez, periodista de HERALDO y joven poeta, presenta en el Teatro Principal su último poemario: ‘Atlas, primera vértebra’ (Olifante. La Casa del Poeta). Lo acompañan en la mesa Juan Luis Saldaña, que elogia su sensibilidad (“posee una sensibilidad extrema. No conozco a nadie igual”, dice) y la elección de un vocabulario muy personal, y Liz Otero, que recita algunos de sus versos. Se habla de identidad, de la enfermedad, del amor y del reproche. Christian dice que este es un libro más maduro, un libro hacia la luz en medio de algunas sombras. Y, entre otras cosas, recuerda al editor y crítico Joaquín Aranda: especialista en cine, teatro y música clásica. Él solía llamarlo Giacometti, aunque ese nombre, en realidad, se lo puso otro padrino afectuoso como el escritor y periodista Juan Domínguez Lasierra. Agradecido y cálido, Christian Peribáñez tiene palabras de cariño y de gratitud hacia la escritora Ana María Navales, que fue su maestra.

 

MIÉRCOLES, 21

El profesor, cinéfilo y escritor Luis Alegre es el conductor de un documental sobre ‘Los Magníficos’, que dirige Juan Mateo, ahora que se cumple medio siglo de su irrupción con un equipo para la leyenda. La alineación, de 1964, es casi como un poema de nombres y de sugerencias. Yarza; Cortizo, Santamaría, Reija; Isasi, Pepín; Canario, Duca (que dejaría su sitio a Eleuterio Santos), Marcelino, Villa y Lapetra. Durante la grabación, el periodista y biógrafo del Real Zaragoza Pedro Luis Ferrer recuerda que, por lo regular, el Real Zaragoza no supo despedir con dignidad a sus héroes.

Canario, invitado también a participar en el documental, es un libro abierto: este domingo cumplirá 80 años, aunque en todas partes dice que nació en 1936. Fue un error burocrático, que le hurtó dos años y que también le cambió el apellido de uno de sus hijos. Los Magníficos colocaron al Real Zaragoza en el mapa del balompié europeo: practicaban un fútbol de autor antes de que naciera este concepto. Rafael Rojas les acaba de dedicar un libro minucioso y lleno de detalles en el sello Doce Robles. Un éxito de ventas. Rafael Rojas suele decir en la intimidad: “Verme entre José Luis Corral y José-Carlos Mainer en la lista de los libros más vendidos impresiona mucho”.

Impresiona mucho también el cariño que le tienen al escritor Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968-Madrid, 2011) en el Instituto Grande Covián. Allí estudió y publicó sus primeros textos. Con la directora Isabel Delgado Echevarría a la cabeza, se ha creado un premio de cuentos en su honor verdaderamente excepcional: los alumnos, entre 12 y 18 años, acuden al instituto y en dos o tres horas, con diccionarios y todo lo que quieran, escriben un cuento de tres folios como máximo a partir de una frase de los libros de Félix. Se hace en castellano y en cualquier lengua del mundo. Félix, tan dado a los juegos de las letras, estaría feliz.

 

JUEVES, 22

Por la noche, en el Teatro de las Esquinas, diversos escritores -Carmen Posadas, Vanessa Monfort, Fernando Marías, Guillermo Busutil, Ana Merino y Adolfo García Ortega- y en dos sesiones, hablaron del cuerpo. El cuerpo y la mirada, el cuerpo de la madre anciana, el cuerpo del deseo, el cuerpo de los taxidermistas, el cuerpo y la violencia, el cuerpo que inventa la mirada. En Cálamo, Francisco Ferrer Lerín estrena su nuevo libro: ‘Mansa chatarra’ (Jekyll & Jill. Edición de José Luis Falcó). Dice, con su habitual ironía: “Me siento cómodo escribiendo poemas paleográficos de señalado aspecto experimental y, desde que comencé a utilizar mi blog como mesa de operaciones (2009), me siento cómodo redactando informes y sentidas historias, oníricas o no, de breve extensión y bonita sintaxis”.

 

VIERNES, 23

Julio José Ordovás presenta en Antígona su primera novela, brillante y turbadora: ‘El Anticuerpo’ (Anagrama), un texto de formación que narra la vida de un joven nihilista que posee una sensibilidad rebelde, una familia particular y una obsesión por los olores. Guillermo Busutil, en Los Portadores de Sueños, explica cómo ha escrito, desde las páginas de un periódico, ‘La Opinión de Málaga’, su libro ‘Noticias del frente’ (Tropo), que constituye una denuncia de la crisis y una defensa apasionada de la cultura, del periodismo y de la palabra.

Por desgracia, jóvenes y laboriosos, se han quedado sin palabras dos personajes muy queridos: el DJ, locutor y agitador musical Alberto Genzor, entregó uno de los premios de la Música Aragonesa este mismo año, y la actriz Pilar Molinero. La vi por primera vez, creo recordar, en una función del Teatro Estable de Zaragoza. Ha sido una actriz versátil, apasionada y temperamental, que trabajó en diversas compañías, Teatro del Alba, el Estable, Teatro de la Ribera, Tranvía Teatro o con su compañero Santiago Meléndez. Pilar Laveaga, otra mujer de teatro, elogió varias veces su fuerza, su intensidad y su entrega en escena.

 

*Este es el cuadro de Paco Lafarga que ha sido mención de honor.

MÁS ALLÁ DEL DESIERTO. CRÓNICA CULTURAL DE LA SEMANA / 1

 

MÁS ALLÁ DEL DESIERTO. DIARIO CULTURAL / 1

Antón CASTRO

 

 

SÁBADO, 11 de mayo

En Tarazona, en la I Feria del Libro, que se celebró en la misma ribera del Queiles, hubo momentos magníficos: la lectura de poesía de Joaquín Sánchez Vallés y Luis Alberto de Cuenca, el desparpajo y la sinceridad de Carmen Amoraga, algunos debates. Me llamó la atención especialmente el diálogo de José Luis Corral, el padrino del evento, y de Luz Gabás, a quien la sacudió un golpe de suerte que le ha transformado la vida. Luz Gabás, luminosa y sincera, dijo que le debía la trama de su novela ‘Palmeras en la nieve’ a su padre: él le había contado una y mil veces la historia, hasta tal punto que el éxodo a Guinea ecuatorial, que es común a mucha gente del valle de Benasque y que es casi una conseja oral adornada de leyenda, era una historia íntima, llena de complicidad con su familia. Redactó el texto, las casi 700 páginas, y empezó a buscar editoriales: desde Planeta hasta la autoedición. Todo el mundo le dijo que no. Que no interesaba. Por fin ocurrió lo que ocurrió: se publicó el libro, ha tenido y tiene un éxito constante, se está adaptando para una emisión en televisión con Mario Casas en el papel principal, y le llegan cartas de todo el país. Por ejemplo: un señor le escribe y le dice: “Yo soy el Kilian asturiano”, y le cuenta una narración casi idéntica a la de sus personajes. Ahora Luz publica ‘Regreso a tu piel’ (Planeta, 2014), un libro sobre el mundo de la brujería y la crueldad de los pueblos contra sus mujeres. De los pueblos, no de la inquisición. En un lugar de 200 personas, fueron asesinadas 24 mujeres en 1592. Luz Gabás, que ha leído a Ángel Gari y a María Tausiet, enlaza esa trama con otra contemporánea en un libro que querría ser reivindicativo, pero también neorromántico, casi el ‘Cumbres borrascosas’ oscense.

 

DOMINGO, 11

Yuja Wang (Pekín, 1987) tiene el aire de una estrella de rock y la osadía de una actriz de Hollywood. Apareció en el Auditorio de Zaragoza con un vestido negro, que le dejaba ver el ombligo, bajo cuyo velo parecía ocultarse una minifalda. Llamaba la atención su pelo, pespunteado aquí y allá, moderno, y sobre todo sus altísimos tacones. Más de quince centímetros. Entraría y saldría sobre ellos al escenario más de quince veces, lo cual resultaba casi una exhibición de heroísmo. Al final del concierto, una mujer entendida en modas y complementos y conocedora de los secretos de la intérprete, dijo que costaban 3.000 euros.

Yuja Wang saluda de una manera especial: como una gimnasta olímpica. Se sentó al piano y atacó un tema tras otro: primero Prokofiev, que posee una enorme variedad de graves y agudos, de cambios de ánimo, de sonoridades bellas y oscilantes. Y luego tocó a Chopin, hasta en tres ocasiones, un tema de aromas de jazz de Kasputin y, finalmente, con primor y energía, con un vértigo imparable de manos y de tensión plástica, ejecutó los tres movimientos de ‘Pretrushka’ de Igor Stravinski. Seguro que el creador de ‘El pájaro de fuego’ o de ‘La consagración de la primavera’ se estremeció en su tumba y en el reino del silencio. Qué maravilla: Yuja parecía la música misma y sus diabólicas variaciones, su dramatismo, y encarnó a una orquesta completa. Qué virtuosismo matizado, qué forma de atrapar la suprema hermosura y desleírla a toda velocidad, incontenible, en veinte minutos inolvidables. Seguidora como es de Vladimir Horowitz, y quizá de Arcadi Volodos (que sostiene que el silencio es la esencia de la música), a quien homenajeó con sutileza en dos de los cinco bises, dejó temblando el Auditorio y al público.

Fue generosa, entusiasta, simpática. Posee magnetismo, recogimiento, y se maneja a la perfección en las suavidades de la partitura, en esos sonidos que envuelven el alma y el corazón, y en las agitaciones que sacuden la inteligencia. En la segunda parte cambió de vestido: se puso otro, negro y con abertura, que hizo pensar en Sharon Stone. Sin perder la melodía, sin desasirse del pentagrama, y los memorizó todos, fue sensual, con la picardía justa: ella demuestra, sin concesiones, que la música clásica siempre es moderna y puede ser muy ‘cool’.

 

LUNES 12

Juan María Marín formaba parte del paisaje de la ciudad. Cultivaba cierta forma de exotismo: leía, sobre todo, en inglés, le apasionaba el cómic, había sido un crítico cultivado en las páginas de ‘El País’ y adoraba tanto la música clásica como el cine. El pasado sábado Fernando Aínsa, presentador de su libro ‘Querido caos’ en Cálamo este lunes, junto a Fernando Villacampa y a Enrique Murillo, recordaba ante el río Queiles que poseía un finísimo humor ‘british’ y que le volvía loco el cine. Y las actrices hermosas. Oía siempre los diálogos en versión original.

Juan Marín murió hace pocos días, casi antes de saber que estaba enfermo. Pero es uno de esos ciudadanos que dejaban huella: por su ironía, por su conocimiento del mundo, por su tendencia a la soledad (así lo retrataba el fotógrafo Vicente Almazán, otro solitario que pasea y “que pasaba por aquí”) y por su ingeniosa escritura. El libro –que mimó Murillo, editor de Los libros del Lince y amigo suyo de los años 60, en aquellos días de vendaval de ideas e imágenes de Antonio Maenza- que recoge muchas de sus columnas en HERALDO lo delata y lo retrata: la Visi, su personaje más conocido, era como un ‘álter ego’ que le permitía reírse de la ciudad, mirarla con ternura y compasión, y reírse de sí mismo. En el fondo, Juan Marín tenía veta de humorista. Y así lo han entendido muchos: Guillermo Fatás, amigo y lector incondicional, Encarna Samitier, cómplice y editora y “jefa”, o Isidro Gil, su ilustrador.

Mariano Esquillor (Zaragoza, 1919-2014) decía que el humor había sido consustancial a su vida. Quien lo conozca solo por sus versos o por sus textos, textos radicales de poeta que se adentra en la alucinación, pensará que ese no es un rasgo de su personalidad. Pero sí tenía humor, cultivaba la fantasía, se adentraba como pocos en una veta existencialista, simbólica y a la vez casi mística. Escribió mucho: de sí mismo, de sus sueños inquietantes, de sus amigos, de su amada Fuensanta Lardiés, de las muchachas jóvenes a las que oía cuando paseaba o se tomaba un café en algunos de los bares del entorno de la Casa de Amparo. Publicó una treintena de libros y deja inéditos bastantes más. Solía decir que en Zaragoza había sido feliz. Su libro favorito lo publicó hace 33 años: ‘Desde la torre de un condenado’.

 

MARTES, 13

El bibliófilo y escritor José Luis Melero recordó que el equipo de Rolde de Estudios Aragoneses se mueve con la idea de ser útil a la sociedad. Agregó que el asociacionismo no está de moda pero que ellos trabajan con entusiasmo absoluto por la cultura aragonesa. De ahí, de nuevo, que hayan publicado otro libro: ‘¿En qué país vives’. Breve historia de Aragón para chavalas y chavales curiosos’, firmado por el historiador Carlos Serrano, el titiritero Paco Paricio y la ilustradora Blanca BK.

Melero dijo que la idea había nacido de una sugerencia de Eva Cosculluela, librera de Los Portadores de Sueños: “se echa en falta una historia de Aragón para los más menudos”, le dijo. Bizén Fuster, diputado provincial de Chunta Aragonesista y animador de escritores y lecturas en Zaragoza y alrededores, dijo que las instituciones tenían que expiar sus culpas por no haber acometido antes el proyecto. Carlos Serrano subrayó que Aragón, y el libro, era un escenario en la historia marcado por un río; añadió que se había hecho con voluntad de que sea un caramelo, que se saboree hasta el final, un caramelo y no un chicle, que se expulsa, y recordó que “solo se ama lo que de verdad se conoce”. Y ya inclinado hacia la metáfora, precisó que ‘¿En qué país vives?’ tiene un tono acuoso.

Blanca BK apenas habló: dijo que era un privilegio muy grande para ella haber hecho ilustraciones históricas y que se habían entendido los tres a las mil maravillas por on line. Paco Paricio trajo su maleta de titiritero y reconstruyó la historia a través de los dibujos, a los que acompañó con diversas músicas con los más pintorescos instrumentos. Por cierto, en el Principal se oyeron caballos al galope que desembocaron en el llano gris.

 

MIÉRCOLES, 14

Salvador Victoria (Rubielos de Mora, 1928-Madrid, 1994) fue un pintor de la luz y de la geometría lírica, tras el paso por un informalismo sombrío. Al informalismo le dedicó su tesis doctoral, con la que inauguró Eloy Fernández Clemente la Biblioteca Aragonesa de Cultura (BArC). Su viuda Marie-Claire Ducay donó una importante colección de sus obras al IAACC Pablo Serrano, que acaba de inaugurar una muestra. Victoria ha sido uno de los grandes artistas de la posguerra en Aragón: le apasionaba la circunferencia y la calidez de los colores. Era un gran conversador: le gustaba recordar la atmósfera onírica de la carpintería de su pueblo, sus años de aprendizaje y exorcismo en París; le gustaba explicar su estética y su veneración por las constelaciones, la simetría. Hablaba de la espiritualidad y la poesía de su pintura que él deseaba que fuera anónima, pero que llegase a “la máxima emoción”. Este domingo es el Día Internacional de los Museos: es un buen pretexto para ver sus obras. La melodía del equilibrio.

 

JUEVES, 15

Ejea. Teatro Municipal de la Villa. Los profesores Alfonso Cortés y Patxi Abadía ejercen de anfitriones: se presenta el número doce la revista ‘Ágora’, que coordina el segundo, historiador, y se entregan los premios literarios de un concurso de poesía y relato para escolares, a cuyos galardonados publica la revista. El teatro, como en ‘Cinema paradiso’ de Giuseppe Tornatore, está a reventar: se percibe la siembra creativa del futuro, una felicidad inefable.

Un niño, Josué, asegura que él tiene una certeza de mago: el sábado, el Barcelona ganará la liga de fútbol. Está seguro. El escritor y profesor de francés de Ejea José Ramos Sánchez firma algunos microcuentos inquietantes como este: “Los habitantes de Carroña están condenados cada cuatro años a pasar por las urnas. Su opción es simple: entregar el país a los buitres leonados o a los negros”. El cuento se llama ‘Carroña’.

 

VIERNES, 16

Leopoldo María Panero moría hace algunas semanas. Antes de partir entregó a su editor, Huerga & Fierro, un libro: ‘Rosa enferma’, que saldrá el 22 de mayo. Onírico, abismal, doliente, de grandes intuiciones. El poeta, de nuevo, anticipaba su muerte: “Ya los pájaros comen de mi boca / como si estuviera por fin solo / colgado del último verso”. En el reverso de la muerte está la vida; cuando cerraba esta nota me llegaba una buena noticia: la escritora Aloma Rodríguez (Zaragoza, 1983), colaboradora de HERALDO, daba luz a una niña, Greta.

 

-La foto de Luz Gabás la tomo de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-b192968f87c79021163a028a6fe29cfb.jpg

-Félix Broede retrató así a Yuja Wang.

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-13e19920015f745f4713781ca1df8f24.jpg

PALMARÉS DE LOS III PREMIOS SIMÓN

PALMARÉS DE LOS III PREMIOS SIMÓN

Anoche, en la III edición de los Premios Simón del Cine Aragonés,  con el Teatro Principal prácticamente lleno, el cortometraje ‘Por qué escribo’ de Gaizka Urresti y Vicky Calavia, basado en el texto homónimo de Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968-Madrid, 2011) recibió tres premios: el de los Efectos Especiales, para Sergio Duce, el de la Banda Sonora Original, para Miguel Ángel Remiro (lo recogió Gaizka Urresti y recordó que el músico, uno de sus asiduos colaboradores, estaba dando clase en Pamploa) y el de Mejor actor, que recayó en Jorge Usón, que tuvo una de las mejores intervenciones de la noche: les pidió a los actores, incluso a los que están en paro, que actúen, que trabajen aunque sea para su móvil, y entonó un sincero ‘Viva el cine, viva Félix Romeo y viva Aragón’. El largometraje ‘Juego de espías’, de Germán Roda y Ramón J. Campo, que hoy se presenta en Bilbao, recibió dos distinciones: la de Mejor Montaje, para Roda, y el de Mejor Largometraje. Santi Gracia recibió el de Mejor Videoclip por su trabajo para Tako y Jorge Blas, con su cuento fantástico, con horror incluido, ‘Te escucho’, recibió el premio al Mejor Cortometraje.

La noche la cerró un sabio Eduardo Ducay, Premio Especial, que habló de sus recuerdos de cine, de salas como Farrusini o el Cine Doré, de las memorias de Buñuel, de compañeros de viaje como Castellón, Páramo, Adolfo Aznar, etc. Presentaron Emilio Larruga y Ludmila Mercerón, y actuaron, entre otros, Toño L’hotellerie (que hizo vivir una pasión de cine, a la manera de ‘Lo que el viento se llevó’, a Luisa Fernanda Rudi y José Ángel Biel), Teatro Indigesto, que contaron en cinco minutos un corto en gesto y coreano-aragonés, Silvia Solans, que estuvo magnífica y frágil, como Edity Piaff, y David Sancho, sin olvidar del paso de baile de José Ángel Delgado y Antonio Tausiet, los chicos de la Academia de Cine Aragonés. Enhorabuena a todos los profesionales. Se habían contemplado 70 obras en las deliberaciones previas del jurado.

AMADO LARA: EXPOSICIÓN HOMENAJE EN EL TORREÓN FORTEA

AMADO LARA: EXPOSICIÓN HOMENAJE EN EL TORREÓN FORTEA

El día 8, en el Torreón Fortea, se inaugura una exposición en homenaje al ceramista Amado Lara Tena (Zaragoza, 1961-2013), de vida intensa y breve, que falleció de un infarto. Nunca pudo remontar la desaparición de su hija y la muerte de su hermano. Iré colgando aquí algunos materiales que me ha mandado Alberto Andrés, director de CERCO, pero Fernando Malo, un ceramista excepcional y laborioso, le ha dedicado este texto, que he linkado en otra ocasión. Este retrato, lleno de claves profesionales, sentimentales y de amistad. La foto es de Antonio Ceruelo, el fotógrafo de los artesanos.

 

AMADO LARA. Por Fernando MALO

Amado Lara, 1961 – 2013.

Amado joven, casi adolescente, recién salido de la Escuela de Arte y Diseño, comenzó su andadura profesional en el estudio de Isiegas Decoración, sin imaginarse que aquel espacio de Zaragoza sería uno de los gérmenes para el futuro de la cerámica en la ciudad, en Aragón y por extensión en todo el país.

En aquel estudio, ampliado a galería-tienda de cerámica, Amado fue la pieza clave, en conocer a los ceramistas, sus técnicas y mimar sus obras para luego poderlo transmitir con toda su pasión a los clientes y amantes del  barro que por allí pasaban.

Su espíritu de ceramista comenzó a descubrir un mundo nuevo de creación plástica y un lenguaje para disfrutar y a la vez comunicarse.

Todos los ceramistas recordamos cómo nos recibía Amado, siempre sonriente…¡A ver que me traes!!!!??

Acariciando nuestras piezas, nos iba sonsacando el proceso de creación y descubriendo lo más íntimo de cada una hasta transformarlas en casi suyas…

Los años 80 fueron propicios para la cerámica…propicios para que Amado Lara comenzara a llenarse las manos de arcilla, en la Universidad Popular, en cursos y cursillos, y en los talleres de ceramistas amigos. Jugando, creando y aprendiendo (porque él aprendía muy deprisa).

Además Amado tenía la cualidad de ser trabajador, un trabajador incasable, minucioso, y delicado,…

Surgió Amado artista, con su estilo propio, siempre creativo, investigador, paciente y refinado.

Se unió al grupo de ceramistas de la Plaza San Felipe y al proyecto de la tienda-galería Cerámica y Ceramistas, participando siempre con ilusión y esfuerzo (él era el más joven de todos).

Participó en Ferias nacionales e internacionales, en  muchas exposiciones de cerámica contemporánea, diseñador de logos, carteles y  catálogos, consiguió varios premios de prestigio en el mundo de la cerámica y siempre estaba aprendiendo.

Amado Lara se situó en lo más puntero de la cerámica contemporánea de nuestro país y consiguió disfrutar y transmitir sus sentimientos a través del minucioso trabajo que sus manos iban modelando.

Aunque los tiempos fueron cambiando para todos, Amado amigo ha perdurado, siempre abrazando a la profesión, siempre apoyando a los colegas, siempre preparado para mancharse de barro.

Amado barro y tierra, creo jardines, aprendió y quiso expresarse con lo más natural, semillas, esquejes y raíces que querían disputar la magia y la alquimia de la cerámica.

Creación, siempre creación, con sus manos, con su intuición, paciente, esperando a recoger sus frutos.

Amado amigo, siempre sonriente, positivo, dando y con los brazos abiertos.

Amado amante de la vida, de sus raíces, de sus tallos, frutos y flores, Amado seguirás siempre presente con lo que tus manos y tu espíritu han modelado para nosotros.

Descansa en paz.

RAYMOND CAUCHETIER Y ANOUK

Durante una década, Raymond Cauchtier fue el fotografo de 'La nouvelle vague', de 1958 a 1968, a menudo asistido por su esposa Kaoru. He aquí esta hoja de contactos de Anouk Aimee en la película 'Lola'. Esta mujer era la musa de Alfonso Sánchez. Siempre bella y elegante.

 

La foto la tomo de aquí.

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-a3dfcae7174f83b14a164df8b7e0faad.jpg

AKIRA YOSHIZAWA: PAPIROFLEXIA EN EL CENTRO DE HISTORIAS

AKIRA YOSHIZAWA: PAPIROFLEXIA EN EL CENTRO DE HISTORIAS

 

AKIRA YOSHIZAWA

 

INTRODUCCION

 

Akira Yoshizawa es reconocido por todos los artistas de la papiroflexia como el gran maestro que revolucionó el origami y lo transformó en una actividad creativa y artística.

Él mismo y su propia biografía responden bien a la idea de un artista entregado toda su vida a una “misión”.

Yoshizawa no sólo es un creador de nuevos modelos, que ya sería de admirar, sino que dota al origami de un entramado contextual complejo y poliédrico. Filosofía, trascendencia, respeto a la tradición artística, amor al papel, biología, ciencia, educación, arte y creación se amalgaman en sus modelos. Su procedencia, Japón, no es un factor de menor importancia en esta combinación.

 

 

Grupo Zaragozano de papiroflexia y Yoshizawa

 

Los orígenes del grupo zaragozano de papiroflexia (GZP) se remontan a mediados de los años cuarenta del siglo pasado. Comenzó como una tertulia o peña de café donde un grupo de intelectuales se reunían periódicamente y plegaban figuras de papel. Reuniones que se han mantenido casi ininterrumpidamente hasta la actualidad con un considerable aumento de aficionados.

En 1968 el GZP recibió un envío con modelos del maestro japonés del origami Akira Yoshizawa para una exposición en el Colegio Mayor Universitario Pedro Cerbuna. Veinticuatro años después, en 1992, Yoshizawa vino personalmente a Zaragoza y se reencontró con aquellos modelos en un expositor de ese mismo Colegio Mayor. Para un artista que consideraba a sus modelos como hijos y que nunca había vendido ninguno de sus originales, este respeto y cuidado para con su obra fue emocionante, manifestando su agradecimiento y expresando su deuda “de honor” con el grupo.

En 1981 también envió modelos para otra exposición del GZP.

Yoshizawa vino personalmente a Zaragoza en los años 1992 y 1997 donde disfrutaron de sus enseñanzas y compañía.

El 14 de marzo (día en que también había nacido) de 2005 Yoshizawa falleció y el proyecto del GZP largamente deseado de una exposición monográfica del maestro pareció truncado.

El 14 de marzo de 2014 EMOZ (Escuela Museo Origami Zaragoza), dentro de la celebración del 2013-2014 Año Dual España-Japón, es el día de inauguración d ela gran exposición de Akira Yoshizawa.

 

CREATIVE ORIGAMI

 

El origami es como la poesía, un arte formativo que permite crear infinidad de figuras con las superficies de una hoja de papel y diversos pliegues.

Mi origami representa objetos de la naturaleza en forma realística y concreta y expresa asimismo imágenes mentales en forma abstracta. Abarca desde trabajos de plegado sencillos, que podrían ser considerados como un simple pasatiempo, a delicadas obras de arte.

Por su gran riqueza de emociones, el origami también es fuente de pensamientos innovativos. Por consiguiente las técnicas desarrolladas en origami también podrían aplicarse a la ciencia y tecnología en el futuro.

 

Akira Yoshizawa para la Exposición Universal de Sevilla de 1992

 

 

Escucho al papel y converso con él

 

Mi maestra es la Naturaleza, los animales, los pájaros, las flores,… Cuando hago origami, escucho a la Naturaleza, no con estos los oídos sino con los oídos de mi corazón

 

Mis creaciones de origami, de acuerdo con las leyes de la naturaleza, requieren el uso de la geometría, la ciencia y la física. También abarcan la religión, la filosofía y la bioquímica

 

Espero que mis obras perduren, llevando un mensaje de Amor y Amistad por todo el mundo

 

Akira Yoshizawa

 

 

Una vida con el origami

 

Yoshizawa nació no lejos de Tokio en 1911. Durante dos años se preparó para monje budista. Decidió finalmente a la edad de veintiséis años, dedicarse por entero al origami.

Vivió pobremente durante casi quince años vendiendo tsukudani (pescaditos cocinados en salsa de soja) de puerta en puerta.

Su vida cambió en 1952 cuando la revista Asahi Graph le propuso reproducir en origami los doce animales del zodíaco oriental.

En 1953 por mediación de Legman, un profesor de Harvard, expuso su obra en el Museo Stedjelik de la ciudad de Amsterdam.

En 1953 publicó Adarasi Origami Geijutsu (Origami Art), el primero de los dieciocho libros que irán apareciendo a lo largo de su vida.

Sus modelos se expusieron en el Coopers Union Museum de Nueva York en 1959. En aquella exposición también se mostraron modelos de Miguel de Unamuno

El Ministerio de Asuntos Exteriores japonés, impresionado por la repercusión en occidente de la obra de Yoshizawa, vio en esta vía una manera de contribuir a mejorar la imagen del Japón en el mundo. Yoshizawa a través de la Japan Foundation, visitó con su origami más de 50 países.

Su libro Tanoshii Origami (Joyful Origami) ganó el premio cultural Mainnichi Shuppan en 1963.

El emperador japonés Hiroito le otorgó la Orden del Sol Naciente en 1983, uno de los mayores honores que puede recibir un ciudadano japonés.

 

Escuchar la naturaleza a través del origami

 

“Mis creaciones de origami, de acuerdo con las leyes de la naturaleza, requieren el uso de la geometría, la ciencia y la física. También abarcan la religión, la filosofía y la bioquímica”.

“Cuando hago origami, escucho a la Naturaleza, no con estos los oídos sino con los oídos de mi corazón”.

Yoshizawa buscaba la sencillez en el plegado y en el modelo como el sumi-e (pintura japonesa monocromática con tinta y a pincel) o la poesía haiku (poemas breves)

El maestro consideraba este origami creativo como “Arte, en el más alto sentido de la palabra”

“Por supuesto, es fácil hacer la forma de un sacerdote meditando, pero eso es solamente la superficie. Quiero hacer un modelo en el que la gente no solo vea un sacerdote meditando, sino que también pueda sentirlo meditando, sentir sus emociones a la vez que él”.

 

 

La creación como búsqueda

 

Para muchos plegadores actuales, y probablemente también para el mismo Yoshizawa, su aportación más importante es llevar al origamista al convencimiento de que él también puede y debe crear sus propios modelos.

El maestro promovió desde sus comienzos que el plegador buscará libremente variaciones y creaciones. En sus libros se diagrama la obtención del modelo básico y las fotos e ilustraciones muestran variaciones animando al plegador a buscar por su cuenta.

Al preguntarle cuál había sido el tema que más trabajo le había costado en origami, Yoshizawa replicó sin vacilar “La cigarra. Necesité veintitrés años para hacerla” Según refiere, para hacerla tuvo que analizar la anatomía y el sistema nervioso del insecto, proyectar una y otra vez, hacer pliegues y más pliegues. “Yo tenía en la cabeza la imagen perfecta. Con los años llegué a hacer centenares de modelos. Pero ninguno era el que yo quería” Un día en 1959 el maestro consiguió finalmente hacer la cigarra de sus sueños. Cuando la tuvo en la palma de la mano parecía tan perfecta que su creador sintió que “contemplaba el misterio mismo de la vida”.

 

 

El plegado

 

El formato preferido por Yoshizawa era el cuadrado inicial, pero no desdeñó otros formatos iniciales, excepto las formas estrelladas.

En la revista The Origamian en 1963 “No corto el papel; nunca pego piezas juntas y no uso pintura porque me gusta el papel ‘como es’ ”.

En la revista Japan Times en 1969 decía “Si usara tijera, mi origami sería un recortable. Si usara pegamento sería un mosaico. Si pintara sería una pintura”.

En Selecciones del Reader´s Digest en 1970 afirmaba “…únicamente por medio de dobleces, sin recurrir jamás a cortar el papel”.

Para el maestro los diagramas sólo eran la partitura que luego el ejecutante tenía que interpretar con su propia implicación. “Siguiendo las instrucciones se puede plegar fácilmente un modelo complejo pero el resultado será simplemente un papel plegado que no expresa nada”.

 

 

Las partituras

 

Frente a las antiguas instrucciones de plegado, farragosas y la mayor parte de las veces incomprensibles, Yoshizawa creó una simbología, un código sencillo e intuitivo que ha permitido la realización de diagramas comprensibles y sin fronteras idiomáticas. Esta aportación ha contribuido a la interconexión de artistas y aficionados de todo el mundo con la consiguiente expansión y progreso de la papiroflexia.

Diagramaba como un todo y adaptándose al formato en el que se va a publicar aunque esto exigiera una nueva distribución de los pasos de plegado. Era meticuloso y siempre debe dibujaba él sus propias instrucciones, no podía dejarlo en otras manos.

Los diagramas eran para el maestro la partitura básica sobre la que el plegador debería aportar su propia sensibilidad y creatividad.

Creaba nuevos modelos a más velocidad de lo que podía dibujar.

 

 

Los modelos

 

Yoshizawa afirmaba en 1989 que había creado más de 50.000 modelos. Consideraba a sus modelos como hijos y al parecer nunca vendió ninguno. Insistía en la importancia de que cada modelo fuera único e irrepetible. Sabemos por sus libros que frecuentemente realizaba seis, siete y hasta diez variaciones de un mismo modelo perfeccionándolo o adaptándolo. También sabemos que en sus dieciocho libros tan solo se muestran unos cientos de modelos.

La exhibición de los modelos también fue estudiada por Yoshizawa. “Para mis exhibiciones de origami siempre presto mucha atención a la luz” “Para ver exhibiciones de arte o para charlas siempre usamos luz tenue”. Él mismo explicaba que en Japón hay dos maneras de ver: el hare que es brillante y hacia afuera como las cosas iluminadas por el Sol y el ke que sería la luz tenue como la natural en el interior de una casa, en un ambiente tranquilo y confortable. Este mismo sentimiento subyace en su poco gusto por el uso del papel metalizado que dice brilla como el metal y refleja como un espejo. “Cuando la gente ve un animal hecho de papel de plata, siente el metal y no la estructura natural del animal. No se siente cerca del animal porque ve hare cuando debería estar viendo ke”.

 

 

Los sueños

 

Yoshizawa siempre albergó la ilusión de poder escaparse a las montañas, aprender a hacer papel a la antigua usanza y así participar en todo el proceso creativo del origami.

Otro sueño de Yoshizawa era fundar un museo y centro de investigaciones a fin de hacer llegar a todos los pueblos del mundo los beneficios del origami. Aunque su taller en Tokio ha sido y es un lugar de peregrinaje para los amantes del origami de todo el mundo, no llegó a cumplir su deseo.

 

La Escuela Museo de Origami de Zaragoza (EMOZ) se declara heredera de sus enseñanzas, se siente vinculada emocional y sentimentalmente al que considera el gran maestro, comparte su modo de ver la papiroflexia (origami para él) como una actividad artística, creativa, educativa y de unión de culturas.

 

BIOGRAFIA

1911

Nace el 14 de marzo en Kaminokawa, no lejos de Tokio Japón, en una familia de granjeros.

1924

 

Entra de aprendiz en una fundición y acaba enseñando a los nuevos empleados la geometría básica requerida para el trabajo utilizando el origami.

1935

Estudia dos años preparándose para monje budista.

1937

Deja los estudios para monje y decide dedicarse al origami.

1937

Vive pobremente durante casi quince años vendiendo tsukudani (pescaditos cocinados en salsa de soja) de puerta en puerta.

1952

La revista Asahi Graph le propone reproducir en origami los doce animales del zodíaco oriental. Aparecen en el número de enero de 1952.

1953

G. Legman, que realizó el primer listado de bibliografía internacional de papiroflexia Bibliography of Paperfolding, contacta con Yoshizawa.

Legman encuentra la copia llamada Kan-no-mado en la Library of Congress

1954

Funda el Kokusai Origami Kenkyu-kai (The International Origami Centre) y publica su primer libro Adarasi Origami Geijutsu (Origami Art). Es el primer libro en el que se usa el sistema de diagramas y simbología.

1955

 

Yoshizawa envía a Legman modelos que se exponen en el Museo Stedjelik de la ciudad de Amsterdam (Holanda).

1959

Legman manda modelos de Yoshizawa para la exposición del Coopers Union Museum de Nueva York. En esa exposición se muestran también modelos de Miguel de Unamuno.

1959

Consigue la cigarra tras veintitrés años de intentos.

1963

Su libro Tanoshii Origami (Joyful Origami) gana el premio cultural Mainnichi Shuppan.

1965

A partir de este año el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón a través de la Japan Foundation mandará a Yoshizawa a más de cincuenta países.

1968

Modelos de Yoshizawa se muestran en una exposición en el Colegio Mayor Universitario Pedro Cerbuna de Zaragoza.

1970

Selecciones del Reader´s Digest extracta un artículo de L. Stowe y aparece en 13 ediciones en todo el mundo.

1981

Manda modelos para la exposición “Homenaje al grupo zaragozano 40-70” que se realiza en Zaragoza.

1983

El emperador japonés Hiroito le otorga la Orden del Sol Naciente uno de los mayores honores que puede recibir un ciudadano japonés

1992

En el pabellón del Japón de la Expo de Sevilla presenta la exposición Cuatro estaciones en Japón.

Visita Madrid en junio y Zaragoza en julio.

1997

Visita Zaragoza.

1998

Expone en el Carrousel du Louvre de París, junto con otros artistas, en la mayor exposición jamás vista de papiroflexia

1999

Invita a Carlos Pomarón, destacado miembro del GZP, a la Exposición Homenaje que se realiza en Japón con motivo de su 88 cumpleaños.

2005

Fallece el 14 de marzo.

2012

El 14 de marzo la compañía Google le homenajea con un doodle conmemorativo creado por Robert Lang.

2014

14 de marzo, Inauguración exposición en EMOZ

 *La información es del Centro de Historias y del Ayuntamiento.

ALAIN RESNAIS SE HA IDO

ALAIN RESNAIS SE HA IDO

Europa pierde a Alain Resnais

 

Moría ayer en París, a los 91 años, el director de ‘Hiroshima mon amour’, ‘Mi tío de América’ o ‘Noche y niebla’

 

Alain Resnais (Vannes, 1922-París, 2014) ha sido uno de los grandes personajes del cine durante más de medio siglo: uno de esos creadores inagotables y curiosos que pelean a diario contra los tópicos y la pereza y que entienden que la creación avanza en muchas direcciones. Él hizo películas de culto, conmovedoras y revolucionarias, como ‘Hiroshima mon  amour’ (fue saludada en Cannes con ambivalencia: para unos era “una mierda”, para otros “la obra de un auténtico genio”) o ‘El último verano en Marienbad’; renovó el documental hasta el fin de sus días, aunque su obra maestra del género siga siendo ‘Noche y niebla’, y se acercó al cómic en varias ocasiones, a Lovecraft, a la pintura, a la ciencia (en  concreto a la biología y a los estudios de Henri Laborit), al teatro, a la canción popular francesa y al musical (hizo un documental sobre Gershwin) entre otros asuntos, con pasión, con creatividad, con un instinto invencible de búsqueda.

No quiso ser un director convencional o popular. Hizo películas para mucha gente, para sí mismo y para ensanchar el cine, y colaboró con grandes profesionales: de la interpretación, del guión (Marguerite Duras, Jorge Semprún, al menos en dos ocasiones, Alain Robbe-Grillet o Jean Cayrol, entre muchos), de la realización (fue montador de varios cineastas y trabajó con Chris Marker, de quien Jekyll and Jill ha publicado una estupenda monografía). En cierto modo, en bastantes de sus obras invitaba a ver el cine de nuevo, como cuando era mudo y lo que importaba, más que los argumentos o los personajes, eran las imágenes y su poderío hipnótico. Y él las montaba, en cascada, con un sentido particular del juego, del puzle y tal vez del enigma zigzagueante de la memoria.

Alain Resnais filmó su primera película, con una modesta cámara Kodak, a los catorce años. Estudió montaje cinematográfico en París y prestó sus habilidades a Agnès Varda. En sus inicios, abrazó el cine documental, con una obsesión: la pintura. Le interesó mucho Vincent van Gogh y le dedicó un corto que recibió el Oscar de Hollywood, su único Oscar, en 1950. Ese trabajo integraba una trilogía pictórica, en la también entraron Gauguin y el ‘Guernica’ de Pablo Ruiz Picasso.

Alain Resnais perteneció más que a la ‘Nouvelle Vague’, el grupo de Godard y Truffaut, a la ‘Rive Gauche’: siempre fue un cineasta de izquierdas, comprometido, obsesionado por la historia y, de un modo especial, por el nazismo. Aludimos específicamente a su película ‘Noche y niebla’, una obra maestra sobre los campos de concentración que anticipó otro trabajo capital sobre el Holocausto como ‘Shoah’ de Claude Lanzmann. Incomprendida y cuestionada en su época, ahora es una referencia. Se oía, en la realidad y en la voz en off, “el grito que no calla”.

En 1959, con un guión de Marguerite Duras, estrenó ‘Hiroshima mon amour’, con una misteriosa y bella Emmanuelle Riva (a la que veíamos hace poco en ‘Amor’ de Hanneke): una historia de amor con un trasfondo de guerra concebida como un poema visual y como un relato fragmentado donde eran tan importantes las bombas de Hiroshima como las voces y el estudiado flashback. En cierto modo, ‘El último verano en Marienbad’ (1961) insistía, de otro modo, en el hechizo de la imágenes, lentas y subyugantes, como una película japonesa donde lo que importaba era el paso del tiempo, la fuerza de los rostros, los espacios y lo que se sugería. Aquí, Robbe-Grillet, una figura de la ‘Nouvelle Vague’, adaptó a su modo ‘La invención de Morel’ de Adolfo Bioy Casares.

Dirigió películas como ‘Muriel’ (1963), un relato de amor donde el presente convive abruptamente con el pasado que retorna, ‘La guerre est fini’ (1965), con guion de Jorge Semprún y con una atmósfera que resumía la incertidumbre del militante político, ‘Stavisky’ (1974), la historia de un estafador real cuyo libreto redactó de nuevo Semprún, ‘Providence’ (1977), otra película basada en la fragmentación: aquí usaba cuentos de Lovecraft para abordar el amor, la muerte, la memoria y los mismos géneros cinematográficos. Más tarde, rodaría ‘Mi tío de América’ (1980), donde intentaba probar que la vida cotidiana de los seres humanos puede entenderse mejor a través de las teorías del biólogo Laborit.

No ha dejado de trabajar nunca. Ahí están otros títulos, por citar algunos más, ‘Muerte al amor’ (1984), ‘On connait la chanson’ (1997), un ejercicio casi humorístico en torno a la canción popular francesa, ‘Las malas hierbas’ (2012) o la última, que aún no ha llegado al cine comercial, pero sí se presentó en Berlín: ‘Amar, beber, cantar’ (2014)- Al parecer exalta la alegría de existir en oposición al fantasma de la muerte que llega.

Alain Resnais, casado con su ayudante Florette Malraux, hija del autor de ‘La esperanza’, amó la vida por encima de todo. La vida en su arrolladora complejidad. Y eso se percibe en su mundo, en su forma de mirar, en su infinita curiosidad. Quizá por ello no temió ser un incomprendido o un ‘outsider’. Se retrataba con una frase inolvidable: “Ninguna de mis películas se parece a la anterior. Hago cine contra mí mismo”. Ayer, en París, moría a los 91 años uno de los grandes realizadores europeos. Todo un patrimonio cultural.

 

*Este artículo se ha publicado hoy en Heraldo.es.