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Antón Castro

Artistas

ANTONIO ARTERO: UNA CONVERSACIÓN

ANTONIO ARTERO: UNA CONVERSACIÓN

[Antonio Artero (Zaragoza, 1936-Madrid, 2004) es objeto de un homenaje en ProyectAragón. Conversé en su casa en 1996; esta entrevista se publicó en ’Vidas de Cine’ (Ibercaja, BArc). La rescató ahora.]

 

 

Antonio Artero fue de niño el hijo de la repartidora del pan. Su padre murió un poco antes de su nacimiento y él nunca conoció los secretos de una familia convencional. Ni siquiera estaba bautizado, lo que lo llevó a vivir con cierto disimulo. “Ella era republicana y muy antifranquista, claro”. De ahí brota su primer recuerdo: cuando tenía tres o cuatro años iba –con una familia de verduleros que lo había recogido- a visitar a su madre que estuvo presa durante seis meses en la cárcel de mujeres de la calle Manifestación y siempre le llevaban naranjas. El verdadero tesoro de su niñez, además del libro Corazón de Edmundo de Amicis que le regaló una profesora a los siete u ocho años, era aquel cine que Artero hacía con sus amigos en casa o en la calle, con tiras de los tebeos de Roberto Alcázar y Pedrín o El guerrero del antifaz.
-Cogíamos un tebeo, lo recortábamos y lo íbamos pegando en tiras, a veces incluso por atrás. Y luego lo enrollábamos en dos palos de polo de helado. Y a la caja le hacíamos un rectángulo, a modo de pantalla. Metíamos los palos por el interior de la caja y los íbamos haciendo rodar. Así le podíamos dar continuidad a la aventura. Al final, mi madre viendo mi gran afición, con diez u once años me compró un cine Nic con proyector y un buen puñado de películas más bien absurdas.
La vocación cinéfila de Antonio Artero había nacido en las tardes del Iris o del Monumental, en aquellas sesiones infantiles de cine del oeste.
-Vinieron unos amigos republicanos de mi madre de Barcelona, que habían sido represaliados y desterrados en Zaragoza, y el día de Navidad nos llevaron a mí y a mis amigos al elegante El Dorado a ver la primera película de Walt Disney, Blancanieves y los siete enanitos, a mediados de los años 40. Aquella cinta me golpeó mucho: era una película de terror absoluto que me provocó pesadillas. Por su color, por aquella madrastra tan mala. Pero en realidad, yo llegué al cine más bien por los tebeos porque el cine estaba muy lejano, luego aquel lío de las toleradas y no toleradas, y sobre todo por el juego de la caja de zapatos.
Una vez acabado el bachillerato, trabajó de botones en una oficina, luego en laboratorios Ártica de papillas y finalmente en el Banco de Bilbao. Sus inquietudes artísticas iban en aumento, de tal forma que frecuentaba una tertulia en el café Baviera con otros amigos como Ángel Azpeitia.

-Éramos víctimas de las ironías de Miguel Labordeta, que nos llamaba La Deposición. Nosotros surgimos por oposición al café Niké, del que decíamos que lo formaba un grupo de dinosaurios. Fundamos un teatro de cámara, el Cigarral. A Niké lo considerábamos lo establecido, el orden. En esa época estrené mi primer corto, La Herradura, sobre la Base Aérea Americana y lo presentó con valentía Guillermo Fatás Ojuel en el Cineclub de Zaragoza.



Artero acabaría pasándose a la tertulia DEL Niké, pero por aquellos días, en que ya se empezaba a pedir en la taberna la botella de vino con cacahuetes, veía a José Luis Borau que hacía peña vespertina en Casa Félix con José Pérez Gállego y Eduardo Fauquié, o iniciaba su amistad con José Luis Pomarón.
-Pomarón fue esencial para mí. De él aprendí técnica, aprendí a manipular una cámara. Era un técnico estupendo y un gran artesano. Yo creo que es el Hombre del cine en Zaragoza y apostó muy fuerte con Moncayo Films. ¿Víctor Monreal? Creo que son incomparables. Era un buen fotógrafo, un excelente profesional, pero no tenía el talento creador de Pomarón. Yo trabajé con éste como actor en El deseo de cristal. Algo más tarde, gané el premio de guiones Club Cinemundo. Te daban un dinero con el que podías hacer tu primera película, que fue Lunes, donde abordaba un timo de pisos que había vivido muy de cerca en la Zaragoza de los 50. En esa época ya me había pasado a Niké.

-Agregue su particular visión a la leyenda del café.
-Niké era un lugar de encuentro sin declaración alguna, sin programa. Los que andábamos por allí teníamos el estigma del marginado. Éramos sospechosos: sospechosos políticos, sospechosos poéticos, sospechosos sexuales, sospechosos pictóricos. Todos estábamos bajo sospecha. Y no es que el Niké fuera unitario, salvo en lo que concernía al rechazo al régimen. ¿Cuál fue la suerte del Niké? Pues que hasta el actual Rey, que también era un sospechoso iba allí casi todas las tardes a tomarse su té con pastas. Iba y se sentaba en la misma silla en que lo hacía Julio Antonio Gómez. Siempre nos lo contaba el camarero Ernesto, que era muy entrañable y muy alcahuete, “ha estado esta tarde con su hermana la ciega”, nos decía.

-Ha hablado de Julio Antonio Gómez...
-Sí. Qué puedo decirle. Murió de amor. Era la inmensidad, un hombre muy inefable. Todos conocemos su vida exterior; su vida íntima era infinita, era como una zambullida en el abismo.

-¿Qué relación mantuvo con Miguel Labordeta?
-Miguel Labordeta era cualquier cosa menos el poeta provinciano que algunos creen. Él nos traía esos poetas desconocidos y despreciados como Vladimir Maiakovski o César Vallejo. Sabía antes que nadie lo que estaba pasando en Europa o en el mundo en la poesía. Fue un magisterio continuo para mí, como lo fueron Manuel Rotellar, el citado Pomarón o Eduardo Faquié. Le dediqué a finales de los 80 una Biografía interior en TVE en la que intervenían su hermano José Antonio Labordeta, su hija y sobrina de Miguel Ana.

Artero ya estaba inmerso en la vorágine de la curiosidad, de las artes y del compromiso. Y eso le llevaba a frecuentar París siempre que podía. Visitaba a los exilados o la Cinemateca.
-Yo quería cambiar el mundo. Son esas cosas absurdas y maravillosas de los 18 años, aunque sigo pensando lo mismo. Empecé escribiendo una obra de teatro que envié al premio Lope de Vega, pero pensé que el cine podía llegar a más gente y ser más eficaz. Mi madre solía decirme: “Hijo mío, juegas contra los americanos y no tienes nada que hacer. Vas a perder”. Pero el cine me apasionaba cada vez más y me había propuesto estar en el mundo a través del cine.
El paso siguiente, en los primeros 60, fue dejar el Banco y trasladarse a Madrid, a la Escuela Oficial de Cine. Allí coincidió con Berlanga, Saura, Borau, Claudio Guerín, Pilar Miró. Volvió a dar muestras de su inconformismo, de su heterodoxia pertinaz.
-Realicé, entre otros trabajos, el corto Doña Rosita la soltera, que me cortó Fraga. Yo quise meter unas cuñas que situasen aquel drama, una crítica de la educación sentimental condicionada por la I Guerra Mundial, las famosas huelgas, la Semana Trágica de Barcelona. La obra es muy necrofílica. Pues bien, quise meterle unos apuntes del No-Do y de un documental de Fernández Cuesta, Vivir en Madrid, realizado por oposición al de Fredéric Rossif Morir en Madrid, pero Fraga cercenó esas cuñas.

-Borau tuvo un detalle muy hermoso con usted...
-Tengo una muy buena relación con él. Él mandaba una crítica para la última página del Heraldo de Aragón y a veces me encargaba a mí que la hiciese yo y firmaba Interino. Pero no sólo eso: cuando iba a pagar mi matrícula en la Escuela, siempre me decían: “Su matrícula ya la ha pagado el Señor Borau”. Él sabía de mis apuros económicos. Borau es una persona muy delicada y exquisita, de una bondad indescriptible. Siempre he sentido agradecimiento. Ni siquiera tienes que humillarte ni él deja que te humilles. Hay una cosa curiosa: Borau y yo fuimos los únicos que terminamos la carrera en tres años en la Escuela, que por otra parte era como una especie de espejo deformado del Niké, otro lugar de encuentro de marginados y sospechosos que solían cometer barbaridades. Y terminé la carrera porque necesitaba méritos para empezar a trabajar y ganar algún dinero. Estaba acuciado por el hambre, esa es la verdad.

Y para que no faltase la polémica que siempre acompañó su trayectoria, Artero era vigilado de cerca por el coronel Fernández Posada, del Servicio de Investigación Militar, quien descubrió que al joven cineasta le habían falsificado (y regalado) en Zaragoza el certificado de Reválida. Le hicieron un juicio en Zaragoza y fue expulsado, aunque cuando se hizo efectiva la sentencia ya había terminado los tres años de estudios en la Escuela, con espléndido aprovechamiento. Paradojas de la vida: su buen rendimiento académico le hizo acreedor de una beca para ir al festival de Cannes. Serrano de Osma, que era el decano, lo llamó al despacho y le dijo: “Con mucho dolor de corazón, no nos queda más remedio que darle la beca a usted, Artero. Pero no diga usted nada, que lo conocemos”. Y él, dulce e iconoclasta, lo decía todo.
-¿Cómo iban a amordazarme? Me preguntaban en Cannes cómo estaba el cine en España. “¿Cómo va a estar?”, les contestaba. “Está fatal, terrible. ¿Qué puede dar el franquismo en cine o en nada? La gente está luchando contra eso. Y lo que hay es el producto de la lucha a muerte contra el franquismo”. Claro, ya la había armado. Pero había muchos compañeros que me apoyaban. En la Escuela iba haciendo cosas: Trabajos de adolescente con una referencia explícita al fusilamiento de Grimau, que fue por entonces, Viaje de bodas, basado en un texto de Cesare Pavese. Yo creo que era un terrorista conceptual y sigo siéndolo todavía. Y empezaron a llamarme los productores y así pude hacer mi primera película, El tesoro del capitán Tornado, que me estropeó la censura. Era un filme infantil de gánsters y piratas. Ya no existe porque el Ministerio, con un aragonés al frente, Pascual Cebollada, lo destrozó. Cebollada ejercía el terrorismo de estado, era el censor máximo sobre todo del cine infantil. Ordenó un remontaje y yo saqué mi firma del filme. Al final hubo una pequeña traición de otro aragonés, Raúl Artigot, y él asumió la cinta como suya. Hizo mal en colocar su firma y no decirme nada, pero eso ya pasó hace años y no tiene importancia.
Unos meses más tarde, en la reunión de los Clubs de Cine que se celebró en Sitges, Artero insistió en su apuesta por un cine más radical –de allí saldría una especie de manifiesto “por un cine más independiente, al margen de las estructuras sindicales, estatales e incluso industriales, y por la absoluta libertad en la expresión cinematográfica”- que iba a cristalizar en Blanco sobre blanco (una proyección sin película en una pantalla completamente blanca) y en Del tres al once, un cortometraje hecho con las guías de proyección de dos rollos que le había regalado Pablo del Amo.
-El primero era una reflexión del cine, qué son las sombras chinescas y también sobre la destrucción del discurso representativo del cine. El segundo era una meditación sobre lo que no se ve, lo que se escamotea al espectador. Yo recuerdo que en el viejo Iris daba saltos de alegría cuando veía aquellos inicios de la película con colas, con números, con rayas. Decía: ¡Qué bonito! Esa experiencia cristalizó en el documental Monegros, cuando se decía aquello de “Atención, atención”.

-Monegros fue muy elogiado. ¿Qué pretendió hacer?
-El documental no es un documento. Siempre hay una mediación, que es la cámara. Yo cogí una realidad arquetipada y, a diferencia de lo que hizo Buñuel en Las Hurdes, quise ofrecer una negación de la realidad. Yo creo que al cineasta le es imposible dar la realidad. Con Monegros quise negar la existencia del documental.
Pero desde entonces, Artero ha seguido trabajando con pausas, con problemas de producción y con la misma osadía. Ahí están Trágala perro (1981) con Amparo Muñoz, un filme acerca de la apariencia y la superchería a través de la figura de Sor Sulpicio, y su última cinta, Cartas desde Huesca, con Fernando Fernán Gómez y Myriam Mezieres.
-Es una película que partió de Los papeles de Aspern de Henry James, en el que quise expresar el rechazo a la cultura como mercancía. El viejo anarquista se suicida antes de entregar los poemas póstumos al editor y después de haberlos quemado. Fue un homenaje a los viejos anarquistas y quise ofrecer una visión anarquista de la cultura, de la que me siento muy cerca. Odio la cultura como escaparate.



-Lo habíamos detectado. ¿Qué le queda por hacer?
-Mi gran sueño es el ‘Pedro Saputo’ de Foz, del que ya hice un fragmento en fabla en Pleito a lo sol. Es un libro que me emociona y que me descubrió Rafael Gastón, el padre de Emilio, el abogado, político y ex Justicia de Aragón. Y compañero de las noches del Niké.

--Celebramos un siglo de cine. ¿Cuál es el balance de un heterodoxo?
-Yo creo que hace cien años que se murió el cine. Cuando nació el cine hubo dos fenómenos: los Lumière, que eran el documento, la realidad. Y Méliès, que era la magia, el discurso destructivo. Ya ve quién ha ganado: los Lumière.

--¿Por qué es Aragón tierra de cineastas?
-Yo creo que Aragón es más rabelesiana que cervantina, más de imágenes que conceptual.¿Quiere decir eso que el aragonés tenga un ojo especial? Hombre, sería un ojo muy terrible.

-Sin embargo, usted parece que ha rodado poco y que se ajusta al cliché de vanguardista y maldito.
-No creo que haya rodado poco. Estoy contento en la medida de lo posible con lo que he hecho. Ahora bien, en los últimos años ha surgido la figura del director-productor, y yo intento aprovechar las pocas rendijas que me deja el sistema. No me queda más remedio que aceptar esos epítetos, muy a mi pesar. Pero yo no sé porque el cine ha tenido que desarrollar el discurso de la novela del siglo XIX: chico encuentra chica, chico pasa dificultades, chico se enamora de la chica. ¿Es que todo tiene que ser asó? El cine es específicamente un cine más temporal que narrativo. Y yo cuanto más narrativo veo el discurso, menos cine encuentro en la película.

--¿Cuál es su camino o su sueño de cine?
He tenido mis dudas acerca del cine que quiero realizar. A mí me encantaría que el cine fuese como el big bang: todo es según el lugar que ocupa el observador en el espacio y en el tiempo. Me encantaría hacer una película que fuese al revés, que empezase en la tumba y que terminase en el vientre de la madre del protagonista.

PASIONES PRIVADAS
--Háblenos de sus pasiones privadas: de películas y directores.
-Carl T. Dreyer, Tarkovski. Arthur Ripstein, de los de ahora; Bresson, Godard, que me ha enseñado mucho cine, Sträub, y Rosellini, por supuesto. ¿Mis películas? Francesco, juglar de Dios de Rosellini, La Gertrud de Dreyer, Crónica de Ana Magdalena Bach de Staüb o La zona de Tarkovski.

-¿Actores?
No he pensado nunca en ello. Quizá, por mitología, me quedaría con Michel Simon de El Atalante de Jean Vigo, el joven Marlon Brando y Louise Brooks.

--¿Cuál es su película ideal?
-La película que me hubiera gustado hacer es Crónica de Ana Magdalena Bach, de Staüb, porque es de lo más cinematográfico. Son las fugas de Bach contadas por su hija. No hay estructura narrativa, tiene una estructura temporal más cercana a la música que a la literatura.

 

*La foto grande es de José Luis Pomarón.

EL REALISMO DE ANTONIO CAZORLA

EL REALISMO DE ANTONIO CAZORLA

[Nota de José Enrique González] Galería artelibre organiza por sexto año consecutivo la Exposición de Arte Contemporáneo Realista e Hiperrealista con titulo "Algo más que realismo..." Nos conplace informarle sobre el evento, una de las Exposiciones de mayor calidad que se realiza en España y deseamos invitarle a su inauguración que será el próximo 15 de Noviembre a las 20 horas en la Sala de Exposiciones de la Agrupación Artística Aragonesa, al acto de inauguración entre otras personas, participara el director de la Fundación de las Artes y Director del Museo MEAM (Museo Europeo de arte Moderno) de Barcelona. 

 

En el mismo acto se presentara el Libro-Anuario "Arte y Libertad VII", un anuario de artistas donde participan 110 artistas de primerísimo nivel, con una calidad y encuadernación extraordinaria.

 

PROGRAMA DE PROYECTARAGÓN

PROGRAMA DE PROYECTARAGÓN

 

PROYECTARAGON

VI Muestra Audiovisual Aragonesa

6 de Noviembre a 21 Diciembre de 2012

 

Panorama de actualidad. Estrenos. Espacio Documental. Homenaje Antonio Artero. Micro piezas. Señas de identidad. Ficción. Vídeo creación. De ida y vuelta. Animación. Vídeo clips. Festivales invitados. Vídeo danza. Exposiciones. EducaProyecta. La imagen libre. Cine y poesía. Lenguajes Almargen. Talleres. Vídeo mapping. Directos. Debates. Proyecta Media.

 

www.proyectaragon.com

www.proyectaragon.es

proyectaragon@gmail.com

https://www.facebook.com/#!/Proyectaragon

 

 

ProyectAragon celebra en el 2012 su VI Edición, a lo largo de los meses de noviembre y diciembre, en sesiones semanales que van variando y ampliando sus propuestas en paralelo a la cada vez mayor calidad de las obras exhibidas y rodadas por aragoneses y a las nuevas tecnologías aplicadas al audiovisual, ámbito que año tras año cobra mayor importancia en nuestro programa.

 

En esta edición contamos en total con 19 sedes, 2 exposiciones, 4 talleres, un estreno de largometraje de la realizadora Papick Lozano, 3 sesiones de directos, 11 mesas redondas, un panel creativo, un homenaje al cineasta de culto Antonio Artero, 17 sesiones de proyección en las que se podrán ver 99 obras de 94 autores, de las que 18 son internacionales y el resto, el 81,81 %, de aragoneses.

 

Destacar también la exposición en la CAI Luzán Portrait’s Project / Retratos de cine, de los fotógrafos, de Lara Albuixech y José Luis Pomarón, una selección de retratos del mundo del cine y la cultura en Aragón en los siglos XX y XXI.

 

Desde el 2010 hemos sido invitados por los Centros Penitenciarios de Zuera y de Daroca, donde tiene lugar un movimiento constante alrededor del cine (Daroca ha celebrado este año su primer festival de cine, el Daroca&Prisión Film Fest) y adonde llevamos una muestra de Proyectaragon bajo el nombre de “La imagen libre”, así como talleres de cine, siendo este año la animación el motivo central de la creación de un nuevo trabajo.

 

Ampliando las fronteras de esta itinerancia, se inició en el 2011 una vía de gran importancia en colaboración con el Festival de Cine de Huesca y AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el desarrollo), con un programa de cine aragonés seleccionado por ProyectAragon que forma parte de una muestra itinerante por festivales iberoamericanos, como son el Festival Internacional de Cortometrajes de Cine FENACO de Cusco (Perú), el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, FICVIÑA (Chile) o la Cinemateca de La Paz (Bolivia), el Festival de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), el Centro Cultural de España en Buenos Aires, el Festival de Kugoma en Mozambique, el Festival Internacional "Piriápolis de Película" en Uruguay, además del circuito de AECID por países como Cuba, Costa Rica y muchos más.

 

Las líneas de programación se han establecido y han ido creciendo en importancia año tras año, con proyecciones de actualidad, estrenos, obras inéditas de todo tipo de géneros (ficción, vídeo experimental, vídeo danza,…), un espacio específico para el documental, dedicado a la ingente cantera de documentalistas que ha dado y sigue dando esta región, los lenguajes almargen que exploran el territorio de propuestas narrativas y tecnológicas más novedosas y arriesgadas, la animación en todos sus campos, micro piezas que incluyen desde vídeos de ficción de un minuto hasta vídeo clips musicales, educaproyecta, el espacio dedicado a las escuelas que enseñan diferentes modos de contar una historia con imágenes en movimiento, las señas de identidad, o proyecciones de autores de especial importancia o proyección en el territorio nacional e internacional, como es el caso este año de Antonio Artero, un repaso a los mejores trabajos de los festivales invitados de estas y otras latitudes, como es este año el 22xdon Luis (Calanda, Teruel), dedicado al gran Luis Buñuel, el Festival Internacional de cine de Huesca, así como el programa De ida y vuelta de intercambio de programación y actividades con Le videograph (Toulouse, Francia), en la nueva sede del Centro Musical y Artístico Las Armas.

 

Las actividades paralelas, que se han ido incorporando y sumando año tras año, son para esta edición la actuación en Eve’s Bayou del grupo MA-gyar (collage sonoro), de Lord Sassafras, todo un clásico ya de nuestras inauguraciones, este año en La Casa Magnética, el ciclo dedicado al cine y la poesía, en FNAC, la exposición proyectAdos en Spectrum (de Ángel Gonzalvo y pierre d.la), encuentros, charlas y debates en torno a la imagen y la creación y el vídeo mapping, técnica de mapeado de edificios urbanos mediante el uso de 2D y 3D, que se incorporó a la muestra 2011 y que tendrá continuidad en esta nueva edición de la mano del colectivo Arstic en las sedes de Zaragoza Activa y Zaragoza Las Armas.

 

Este año 2012 la muestra incorpora una importante novedad gracias a la colaboración de la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento. Es la inclusión en el programa de un espacio específico para el desarrollo, la formación, el debate, el conocimiento, la puesta al día y en valor de las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Imagen, el programa PROYECTA MEDIA, que abarca unas Jornadas de Arte y Tecnología, las Nuevas Fronteras Tecnológicas (con un taller de Realidad Aumentada y visita a las instalaciones del ITA en Walqa), los Formatos Urban Screens y el evento Pasarela Media Aragón Creativo.

 

Con un equipo de colaboradores sin cuya ilusión, profesionalidad y amistad, sería imposible sacar adelante esta muestra y que constituyen un pilar fundamental de la misma, como Oscar Baiges (diseño gráfico), Cine Maremagnum (vídeo), Café Continuo (web), Miguel Manteca (fotografía), Fran Muñoz (producción) y las nuevas incorporaciones de colaboradores como Alberto Bemposta, Ana Asensio, Eduardo Lahoz y Kike de Luis.

 

Desde los autores más noveles a los consagrados como Miguel Ángel Lamata, Paula Ortiz, Germán Roda, Jorge Blas, Emilio Casanova, Enrique Radigales o Javier Codesal, guionistas como Pilar Gutiérrez, Jorge Asín y Marisol Aznar, productores como Kike Mora, Gaizka Urresti, Javier Estella, José Ángel Delgado o Mirella Abrisqueta, críticos de cine y escritores como Daniel Gascón, Carlos Gurpegui, Ángel Guinda, Trinidad Ruiz Marcellán, Roberto Sánchez, Javier Hernández, Miguel Á. Ortiz Albero o Manuel Sánchez Oms, ilustres invitados de proyección nacional e internacional como Mirjam Struppek, Nuria Font, Xavier Crespo, Jordi Sánchez Navarro, David Deza, Fermín Gómez (LSLuz) o centros de creación audiovisual tan prestigiosos como Medialab Prado, Matadero Madrid y el futuro Etopia Centro de Arte y Tecnología de Milla Digital, nombres y datos que hablan por sí mismos de la creatividad y el empuje de todos estos autores y emprendedores que son, están y hacen desde Aragón.

 

Vicky Calavia

Directora de PROYECTARAGON

 

*La foto es de Robert Doisneau.

ALIZIA ROMERO, POR L. RABANAQUE

ALIZIA ROMERO, POR L. RABANAQUE

LUIS RABANAQUE RETRATA A ALIZIA ROMERO

Mi admirado Luis Rabanaque, actor, papá de Malena y fotógrafo, me escribe, me reprocha dulcemente que no fuera a la gran fiesta poética de la Universidad promovida por Gabriel Sopeña (estaba a la misma hora en la SCIFE) y me envía esta preciosa foto: “Poco a poco vuelvo a coger la cámara y haciendo caso de tus invitaciones te hago llegar una foto de uno de mis últimos trabajos. Se trata de unos retratos de Alizia Romero, fantástica cantante y estupenda profesora de canto (entre otros, de buena parte de mis compañeros de profesión teatral) Precisamente acaba de obtener el ‘Certified Master Teacher para Estill Voice International’, una titulación internacional en manos de muy poquita gente. Con este motivo, hicimos hace poquito una sesión de fotos y esta que te hago llegar es una de ellas”. Una foto así ilumina cualquier tarde, cualquiera noche apagada.

PAULA GONZALO: QUINCE AÑOS DE CINE DE MUJERES EN ZARAGOZA

PAULA GONZALO: QUINCE AÑOS DE CINE DE MUJERES EN ZARAGOZA

Paula Gonzalo Les, hija del escritor Francisco Gonzalo, fallecido demasiado pronto de un infarto tras participar en ‘Motores de Aragón’ (que fue una experiencia maravillosa para él), pertenecé al comité de la Asociación que dirige la Muestra Internacional de Cine realizado por mujeres. Aquí hace balance de estos quince años, recuerda algunas películas que se proyectaron ayer y las que se proyectan hoy. Paula es historiadora del arte y es la compañera del pintor Javier Joven. Ha escritos catálogos de arte para Lina Vila, entre otros.

 

 

¿Cuál es el balance de estos quince años de la Muestra de Cine realizado por mujeres?

La Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres de Zaragoza nació en 1997, en el seno del Seminario Interdisciplinar de Estudios de la Mujer de la Universidad de Zaragoza (SIEM), cuyas socias siempre han mostrado su apoyo a la Muestra. Después llegaría la constitución de la Asociación Cultural Odeonia, desde la que hemos podido seguir trabajando por la Muestra y por la difusión del cine dirigido por mujeres.

Han sido quince años complejos pero muy fructíferos. Complejos porque, en ocasiones, hemos tenido que lidiar con la incomprensión -siempre fundamentada y alimentada por los prejuicios que aún hoy día siguen existiendo hacia el arte firmado por mujeres- de parte del público y los medios zaragozanos, que no siempre entendían los objetivos de la Muestra. Complejos también, en especial en los últimos años, en lo que se refiere a conseguir fondos públicos con los que organizar la Muestra. Pero fructíferos, y mucho, porque sin duda hemos logrado el objetivo fundamental que ha perseguido todos estos años la Muestra: construir un panorama cultural local que sea reflejo de la sociedad plural de los siglos XX y XXI, una sociedad en la que participan, en pie de igualdad, hombres y mujeres, seres humanos que a través de diferentes prismas cuentan su visión del mundo.

La Muestra puede enorgullecerse, principalmente, de que a los reconocimientos institucionales y privados que ha recibido se suma el privilegio de contar con un público fiel que nos acompaña edición tras edición y al que continúan incorporándose nuevos públicos, algo difícil de conseguir en un panorama cultural tan reducido como es el zaragozano en el que además han proliferado, en los últimos tiempos, diversos festivales audiovisuales.

¿Sigue teniendo sentido un certamen así, qué es lo que hay que reivindicar todavía?

Las cifras siguen hablando por sí mismas. Son el mejor reflejo de que la situación no ha cambiado mucho desde los años setenta, momento en que empezó a despertar el feminismo en nuestro país.

Según datos que publica CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) en su página web -http://www.cimamujerescineastas.es-, un 8% de las películas producidas en España son dirigidas por mujeres y la participación femenina en guión y producción no alcanza el 20%.  


Estas cifras son algo más alentadoras en Europa y EE.UU., pero no mucho más. Y datos similares encontramos en el ámbito artístico español e internacional.

La reivindicación se centra, ahora y siempre, en alcanzar la igualdad real en todos los ámbitos del desarrollo humano. Todos, hombres y mujeres, tenemos la responsabilidad de construir un mundo de posibilidades y de oportunidades para poder competir con nuestras capacidades en un contexto de representación auténtica de la sociedad actual. Podemos seguir accediendo a la enseñanza reglada, pero si no rompemos el famoso “techo de cristal” las mujeres no podremos entrar a jugar, con las mismas cartas, en este juego que es la vida.

 

¿Qué tiene de especial este festival, por su atmósfera, por el público, por su clima feminista...?

No sé si puede catalogarse la Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres de “especial”, en uno o varios aspectos. En mi opinión, siendo la benjamina y una de de las últimas incorporaciones a la Muestra, creo que la clave reside en que es “única”. Aprendiendo de otras muestras hermanas como la Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona, seguimos siendo una alternativa cinematográfica de primer orden en nuestra ciudad.

La cartelera zaragozana es especialmente ingrata con el cine independiente, de autor, y no digamos con el cine filmado por mujeres, si bien es cierto que hemos empezado a observar un ligero cambio en los últimos tres o cuatro años. Aunque seguimos llorando el cierre del mítico Cine Renoir de Zaragoza…

En la Muestra siempre proyectamos películas recientes que o no han llegado a las carteleras de nuestra ciudad o, si han tenido la suerte de entrar en un circuito cinematográfico local eminentemente comercial, han podido verse durante días, a lo sumo una semana.

En un clima de aprendizaje, de encuentro de viejas conocidas, amigos y amigas, se disfruta de cine de calidad, en versión original subtitulada al español, diversas visiones de la heterogeneidad y la multiculturalidad de nuestros tiempos, y año tras año fidelizamos nuevos y nuevas acompañantes, expertos y aficionados, que con curiosidad y amor por la creación audiovisual deciden apostar por la Muestra.

Mira un momento hacia atrás, aunque eres jovencísima: cuál es el mejor recuerdo: una película, una o dos o tres directoras, actrices, un sueño...

Difícil pregunta… En un momento se agolpan en mi mente la B.S.O. de Ciudad de Dios…, películas como El séptimo sello, El Padrino, La semilla del mal, Rashomon, El ladrón de bicicletas, Muerte de un burócrata..., las actrices Bibi Andersson en Persona, Renée Falconetti en La pasión de Juana de Arco, Giulietta Masina en La Strada y Meryl Streep en Memorias de África. Si pudiera haber visto en mis veintiocho años más cine realizado por mujeres en las salas, sin duda mis referentes serían otros, más ricos.

Y en cuanto a cine realizado por mujeres, en lugar de una lista de películas mejor algunos nombres: Agnès Varda, Leni Riefenstahl, Chantal Akerman, Sofía Coppola, Julie Delpy, Susanne Bier, Naomi Kawase, Marion Hänsel, Kelly Reichardt, Icíar Bollaín, Isabel Coixet y Claudia Llosa.

Y un sueño… lo difícil es mencionar sólo uno… pero, en esta ocasión, siento que debo formular el deseo de que, si algún día tengo una hija, no pueda participar nunca en la organización de  una muestra de cine como ésta que nos ocupa, o asistir una exposición que rescate del olvido o del desconocimiento a mujeres artistas, como las que analizo en mi tesis doctoral, porque eso querrá decir que la igualdad ya es un hecho.

¿Qué ha sido lo más destacado en esta edición, qué géneros conviven?

En esta XV edición hemos intentado ofrecer un panorama variado que refleje las diversas preocupaciones del momento actual. Soberanía alimentaria, inmigración, minorías étnicas, problemas laborales, burbuja inmobiliaria, búsqueda y construcción de la identidad y supervivencia son los temas que recoge la Muestra de este año.

A los géneros habituales del documental social, la ficción y el cortometraje, se une en esta edición el western. Meek’s cutoff (EE.UU., 2010), de Kelly Reichardt, supone una renovación del género del lejano oeste, que no visitó nuestras carteleras zaragozanas. Basada en los diarios de una de las protagonistas, da testimonio de la dura conquista del territorio vista en un segundo plano, universo de la cotidianeidad habitado por mujeres que nunca antes había sido llevado a la gran pantalla.

Para la inauguración proyectamos The imperialists are still alive! (EE.UU., 2010) de Zenia Durra, en colaboración con Sundance, ácido y cómico retrato de la atmósfera cultural de la “cool people” neoyorkina tras los atentados del 11-S.

De nuevo ha visitado la Muestra Naomi Kawase, este año con Hanezu (Japón, 2010), drama actual con tintes mitológicos.

Noir Océan (Bélgica-Francia-Alemania, 2010), de Marion Hänsel, aproximándose a la amistad masculina en el contexto de unas pruebas nucleares.

Y documentales como Mercado de futuros (España, 2011) de Mercedes Álvarez, Entre nos mains (Francia, 2010) de Mariana Otero y Mutantes (Francia, 2009) de Virginie Despentes.

Por ejemplo está Mariana Otero, que era la actriz de la primera película de David Trueba, ‘La buena vida’, creo... Su madre era una pintora muy especial.

Efectivamente, Mariana Otero, la profesora de La buena vida. De padres pintores, estudió cine en París.

Su madre, Clotilde Vautier,  pintora y dibujante que conoció el éxito en Francia en los años sesenta, murió en un aborto clandestino en 1968. Esta tragedia familiar inspiró la película Histoire d’un secret de Mariana Otero.

En pocos rasgos: defíneme lo que tenemos esta tarde y mañana.

Esta tarde contamos con el “Ciclo de cortos y documentales aragoneses”, en el que proyectaremos el vídeo poema Tu alma es un paisaje escogido de Vicky Calavia, el documental sobre el montaje, ensayo y puesta en escena de una ópera de Mozart en el Auditorio de Zaragoza Así se hizo la flauta mágica, de Ana Torrents, y Bajo el mismo techo, un documental social rodado en nuestra ciudad.

A este ciclo le seguirán dos documentales: Entre nos mains de Mariana Otero, sobre el mundo de los conflictos laborales, y Mutantes de Virginie Despentes, que habla de un feminismo que reivindica la libertad sexual total.

Mañana a las 12h se ha programado la “Sesión Nuevos Públicos” en colaboración con la Escuela Un perro andaluz, en la que se proyectarán Cuando todo esto empezó y Ni víctimas ni verdugos, producciones de los alumnos y alumnas adolescentes de esta escuela en el curso 2010-2011.

En la tarde del sábado podremos ver dos documentales: Espelho meu, para el que contaremos con Irene Cardona, una de sus directoras, y Solutions locales pour un désordre global. Y para la clausura, a las 22h, hemos reservado un plato fuerte, Sur la planche.

¿Quién acude a las sesiones, de cuántas horas de cine hablamos, de cuántas películas y directoras, más o menos?

El público de la Muestra es muy variado: personas aficionadas y expertas en cine, jóvenes y veteranas, universitarias, agentes del activismo social en nuestra ciudad e incluso familiares de las organizadoras a quienes tenemos que agradecer su apoyo en esta aventura que esta edición cumple quince años.

Estamos hablando de seis tardes de cine, bien aprovechadas, en el Centro de Historias de Zaragoza, de 17.30h a 00h, aproximadamente. Y este año la mañana del sábado como novedad, intentando ampliar la Muestra al público adolescente.

En esta XV Muestra proyectaremos cinco ficciones de actualidad, nueve documentales, tres creaciones aragonesas, diez cortos en femenino, el vídeo del minuto, dos obras de “Nuevos Públicos” y la obra de teatro Mujeres, así somos, de la compañía soriana La Bo-Eme, lo que supone una lista de casi cuarenta directoras audiovisuales.

¿Cuál es la presencia aragonesa en la sesión?

La creación audiovisual aragonesa está reflejada, en esta XV edición, por los tres trabajos recogidos en el “Ciclo de cortos y documentales aragoneses”, que reúne este año Tu alma es un paisaje escogido de Vicky Calavia, Así se hizo la flauta mágica de Ana Torrents -afincada en Aragón- y Bajo el mismo techo, documental colectivo. También nos acompaña en la XV Muestra Pilar Gutiérrez con su cortometraje Camping.

 

¿Habrá novedades a partir de ahora, sobrevivirá la Muestra?

En la Muestra mantenemos unas secciones básicas: panorama de actualidad, documenta, el vídeo del minuto, los cortos en femenino y un espacio para la creación audiovisual aragonesa. Sin embargo, en cada nueva edición intentamos ofrecer un ciclo que rescate la producción de una mujer imprescindible en la Historia del Cine -como Agnès Varda o Ulrike Ottinger, entre otras-, o que dé testimonio del cine asiático o africano, exposiciones u obras de teatro que complementen nuestra programación, o la Sesión de Nuevos Públicos de este año.

La continuidad de la Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres de Zaragoza dependerá, desgraciadamente, de cuestiones económicas. El equipo organizador trabaja voluntariamente, empleando su tiempo familiar y de ocio para sacar adelante una nueva edición de la Muestra, porque nos apasiona el cine y creemos en la necesidad del activismo feminista. Pero todo sacrificio personal es insuficiente si nos encontramos con dificultades presupuestarias. A pesar de la crisis, seguimos contando con el apoyo de las instituciones y de patrocinadores privados como el Centro Alemán, el Instituto Francés o el Festival de Sundance. Esperamos seguir contando con su confianza el año que viene.

 

 

LINA VILA Y CALERO EN ESTAMPA

LINA VILA Y CALERO EN ESTAMPA

Esta litografía es de Lina Vila.

 

[Nota de Mariano Santander] Este año A del Arte participa en Estampa, la feria de arte múltiple más importante de Europa, compartiendo stand con el Consorcio Goya – Fuendetodos, con quien nos une una relación de colaboración desde hace años.

Presentamos a los artistas aragoneses:

Ricardo Calero, cuya caja-libro Los pasos…, de Fuendetodos, presentada ya en nuestra galería, se mostrará en la feria junto con monotipos de las pruebas del grabado especial, que realizó el artista el 30 de marzo de 2010 en Fuendetodos.  La caja-libro es el testimonio de esa acción: fotografías, grabados, textos e imágenes en CD sintetizan el proceso.

Antonio Saura, que da nombre al Taller de grabado de Fuendetodos, realizó para la Fundación una carpeta de cinco litografías en el año 1996, titulada Aun aprendo, además de otras colaboraciones.  De él presentamos obra diversa: desde una litografía, Crucifixión, hasta la serie de los Portraits o el libro El arte de birlibirloque y un ejemplar de la propia carpeta.

Lina Vila participa con  una serie de litografías sobre planchas de aluminio fotosensibles, realizadas en este año 2012.  El tema de la vanitas se desarrolla en dos series en las que aparecen imágenes de cráneos, mariposas, libélulas y flores, expresiones de la belleza, del dolor y de la pérdida.

Además se podrá ver en nuestro stand obra de otros importantes artistas aragoneses: Eva Armisén, Natalio Bayo, José Beulas, José Manuel Broto, Ignacio Fortún, Charo Pradas y Alicia Vela; y de artistas como: Antoni Clavé, Eduardo Chillida, Xavier Grau, Josep Guinovart, Antoni Tàpies y Manolo Valdés.

 

TRUEBA, POR ENRIQUE CIDONCHA

TRUEBA, POR ENRIQUE CIDONCHA

ENRIQUE CIDONCHA RETRATA A FERNANDO TRUEBA

Enrique Cidoncha le ha hecho este retrato a Fernando Trueba para la Academia de Cine. Tiene su poso, su precisa forma de mirar, su singularidad. Fernando es algo más que un cineasta: es escritor, estudioso del cine, apasionado del jazz y de las músicas latinas, es editor y productor, y le encanta experimentar. Desde hace años llevaba en la cabeza la historia de Maillol y Dina Vierny, que ha derivado hacia otras muchas cosas: una meditación acerca de la inspiración, de la importancia de la belleza, de la sublimación del cuerpo, de la relación especial entre la musa y el creador, de los estímulos inefables y a la vez corporales –la piel del deseo, la piel sensible- que despiertan la conciencia y un corazón adormilado.

Pongo aquí algunos retratos de Dina Vierny, casi todos de Pierre Jamet.

 

UN TRABAJO DE SUSANA VACAS Y LOS ESTUDIANTES DE INGENIERÍA

SUSANA VACAS & CÍA EN PORTADORES

Y EN EL EDIFICIO BETANCOURT

 

Susana Vacas + Estudiantes de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura (Marta Agusti, Dani Izaguerri, Adrián Guillén). Exposición en el edificio Betencourt y en los escaparates de Los Portadores de Sueños.

 

[Nota de Susana Vacas y su equipo] Esta intervención nace en 2011 como resultado de una colabo­ración entre la artista Susana Vacas y el trabajo de varios estudiantes de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura (EINA) de la Universidad de Zaragoza. La mezcla de conocimientos, de diferentes visiones y de distintas especialidades ha conseguido que las siluetas de Susana Vacas evolucionen y se unan al mundo de la electrónica, del diseño y de la in­teracción, para formar parte del llamado “arte electrónico” o “arte interactivo”.

La historia de las siluetas de Susana comienza en 2002. Es­tas intervenciones han venido formando parte durante toda esta década de diferentes edificios y espacios públicos re­partidos por toda la ciudad de Zaragoza. Nacen durante el II Festival de Arte Contemporáneo Artic, en este caso siluetas blancas nacaradas que tienen una visión privilegiada desde las ventanas del primer piso del Paraninfo. Al año siguiente otras once siluetas llamadas Vivos aparecen en uno de los pasillos de la EUITIZ, formando parte de La sombra del sol, la luz de la luna de Dies Irae. Las intervenciones conti­núan su andadura en 2005 con su participación en Paseos por el Arte en el sector de Los Sitios. Hasta 2009 no continúan estas intervenciones, y lo hacen en la bocatería Entalto, esta vez en dos siluetas en rojo anaranjado. Posteriormente y en la presentación de su libro Cuadro Natural, tres silue­tas acompañaron a la artista en la librería Los portadores de sueños. Después lo harán en el escaparate de la tienda Esenzia y en la peluquería de caballeros Domingo. Acabará el año 2009 en la cafetería Babel y empezará 2010 en el res­taurante El festín de Babel. Para el Teatro de la Estación, dentro del Festival Contemporánea de Artes Escénicas, para La Prendería y de nuevo en la librería Los portadores de sueños, con una espalda femenina que a su vez también crea en el estudio de diseño Versus.

En 2011, Susana Vacas retoma su trabajo en la Universidad de Zaragoza, esta vez en el marco de un proyecto de innova­ción docente en la EINA, en el que estudiantes de ingeniería de diversas especialidades realizan proyectos cooperativos como parte de su formación. Su trabajo ha consistido en la intervención sobre las siluetas existentes en el Edificio Betancourt, fruto de la colaboración entre la artista, la estudiante de Ingeniería Técnica en Diseño Industrial Marta Agusti con su proyecto de fin de carrera y los estudiantes Dani Izaguirre y Adrián Guillén con un trabajo de asignatura de Ingeniería Técnica Industrial Electrónica.

Durante nueve años estas siluetas habían convivido con mi­les de estudiantes y cientos de profesores, siendo testigos de nuevos proyectos, de nuevas ideas, de nuevas técnicas y es ahora cuando se mezclan con todo lo que conviven para aportar una visión nueva de ellas, una evolución hacia el arte electrónico con el uso de la tecnología: “Aparecen las siluetas y se iluminan los contornos”.

  

Todos podemos compartir esta visión y este juego como pri­micia en el edificio Betancourt de la Escuela, en el pasillo adyacente al comedor superior y la podremos disfrutar des­pués también en los escaparates de la librería Los Portado­res de Sueños, en la calle Blancas.

 

*La foto de Susana Vacas, de un proyecto anterior, es de Vicente Almazán.