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Antón Castro

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GONZALO TENA EN A DEL ARTE

GONZALO TENA EN A DEL ARTE

MAGNÈS

« Le Cosmopolite s’est servi de ce terme pour signifier la matière du mercure philosophique. Il dit qu’elle a une vertu aimantive qui attire des rayons du Soleil & de la Lune le mercure des Sages ».

 Del Dictionnaire Mytho-Hermétique  de Dom Pernety

 

 Por Alejandro J. RATIA

 

Mucho del trabajo último de Gonzalo Tena ha sido un idilio con las palabras. Ha utilizado como cantera verbal extrañas e impresionantes construcciones literarias, de dimensiones y dificultades disuasorias para el lector perezoso. Gertrude Stein fue su filón durante muchos años. Lo fueron luego los Diarios de Léon Bloy. En esta nueva exposición, el material que se explota procede de tres orígenes, y de un tiempo muy especial, el de los confines dieciochescos del Barroco, que es el momento en que la maquinaria que inventara Guttenberg produjo, en su larga digestión de boa constrictor, un inaudito maremágnum de papel impreso.

Dos personajes se cruzan en el Londres del siglo XVIII. El primero es el visionario sueco Emanuel Swedenborg, que muere en la capital inglesa en marzo de 1772. Es el segundo Edward Gibbon que publica los seis volúmenes de su Historia de la decadencia y ruina del Imperio Romano entre los años 1776 y 1788. A ellos asociamos los nombres de dos traductores, el de Antoine Joseph Pernety,  a quien seducen los libros del sueco y traduce al francés Del cielo y del Infierno, del “árido latín” (Borges dixit) con el que Swedenborg registraba la geografía del mundo espiritual, y el del escritor aragonés José Mor de Fuentes, contemporáneo de Goya, quien acomete la traducción al castellano de la Historia de Gibbon.

Con la traducción de Mor de Fuentes, Gonzalo Tena realiza un sutil collage plástico‑literario.  El punto de partida es una prosa latinizante, castiza y retórica, por cuyos meandros tenderemos a perdernos, maravillados, hasta que la ironía nos coja de la mano y nos devuelva al buen camino. Se trata de un corta y pega de ese laberinto impreso, que consigue enredarlo mucho más. En el texto que va mecanografiando el artista a lo largo de treintaitantas páginas, sólo se conservan dos comas, que enmarcan una apostilla inicial, y un solo punto, que es el final. Este hecho de mecanografiar, como el de dibujar, al que debe asimilarse, es un ejercicio artístico en tanto que obsoleto y fuera de su tiempo. Creo que esta es la obra donde la pasión verbal de Tena queda al descubierto totalmente. Ya no una obra subtitulada, como otras muchas suyas, o donde las palabras se oculten, sino una obra plástica donde las palabras (o el estilo literario, ojo) son la materia prima. Una pieza que puede pasar desapercibida, creo que se recordará si el tiempo hace justicia.

El otro traductor, el abad Pernety nos lleva de la mano al mundo de la Alquimia. Suyo es el fascinante Dictionnaire Mytho-Hermétique, esotérico y voluminoso libro que me pude bajar cómodamente desde internet, por recomendación de Gonzalo Tena, escaneo de la primera edición que fue del año 1758, impresa en París. Gloriosas son las observaciones que el autor coloca en su prefacio. Porque su diccionario busca lo que las palabras y los mitos nunca dicen en primera instancia, lo que ocultan, más que lo que muestran. Nos advierte sobre los padres de la Filosofía Hermética, porque sus obras son (dice) un tejido de enigmas, de metáforas, de alegorías, que se presentan bajo el velo de términos ambiguos: “Son autores que de todo hacen un misterio, que semejan escribir con el único propósito de no ser entendidos”.

El de Pernety es un diccionario de autoridades. Están entre ellas Raimundo Lulio y Philalèthe. Está el propio Hermes que hace hablar así a los colores: “yo soy el blanco del negro, soy el amarillo del blanco y el rojo del amarillo”. Y Alberto el Grande, quien dice que el continente engendra el contenido. Dos buenas advertencias para el gremio de los pintores.

De algún modo, la serie alquímica de Gonzalo Tena ilustra un diccionario de este tipo. En estas fascinantes y laberínticas pinturas, de pequeño formato pero densa trama, cada pieza ilustra y oculta un término. Parte del juego es descubrirlo. La vasija es uno de ellos. La vasija secreta de los filósofos es su agua, o mercurio, nos aclara, confundiéndonos, Pernety, y no el vaso de vidrio que contiene la materia. Si se ignora la cantidad y calidad del vaso, nunca se llegará al final de la Obra. Ese recipiente es también un vientre. El vaso real no es un continente primario, como los de cristal, aunque tampoco es el simple contenido (metonímico) sino el contenido continente del contenido oculto. Claro que todo es posible, y a la realidad espiritual (como a la verbal) se le puede dar la vuelta como a un guante. Nuestra agua, dice Philalèthe, es nuestro fuego. Esta posibilidad de transfiguración de las palabras, la traduce Tena al terreno plástico, jugando con unos códigos que recuerdan al de la pintura de los locos, a cierto Art Brut, al arte de los surrealistas. La Alquimia fue un asunto grato a Breton. La Piedra Filosofal fue un tema que trataron los pintores del grupo. Otro aragonés, González Bernal, también se obsesionó con este asunto.

Creo, no obstante, que frente a la alternativa fe esotérica de los surrealistas, Gonzalo Tena encuentra en la Alquimia una deslumbrante construcción verbal. De modo que volvemos al principio. A la Palabra. Estos términos que significan lo que ocultan, que conservan dentro de sí una cierta animalidad que es hasta cierto punto peligrosa, son objeto de experimentación. Palabras sucesivas, que son lo que no son, y que van a  ir desfilando: gallina, hembra, grasa, fénix, espíritu, elemento... Un padre de la ciencia moderna como Isaac Newton se quemó las pestañas con el mercurio alquímico y sufrió el hechizo del léxico hermético. Estas palabras que se suceden en los textos del Newton esotérico van escribiéndose y tachándose en una serie de cartulinas que Gonzalo Tena ha ido produciendo y amontonando con su proverbial tozudez. Una palabra en el centro, el borrón que la oculta y dos círculos de color custodiándola. Claro que, para un pintor como Tena, Newton será siempre, y sobre todo, el autor de la Óptica. A eso aluden los dos círculos. La palabra tachada habla tal vez del contenido mítico que la pintura esconde. La pintura, de nuevo, como enfermedad psiquiátrica consentida. El doctor Jekyll y míster Hyde, Delaunay y Max Ernst. Max Bill y Pollock.

Sus investigaciones alquímicas han conducido a Gonzalo Tena a producir varias esculturas. Pueden parecer unos objetos extraños y aun extravagantes, pero para quienes conocemos la obra de su autor, nos resultan familiares. Reiteran unas formas alargadas y horizontales que aparecen en Gonzalo Tena desde hace años, con especial protagonismo en su época ósea y accitana (gentilicio de Guadix). Esta forma abastonada reposa sobre dos platos, en sus extremos está imantada y de esos recipientes donde se apoya sustrae algunas bolitas de acero. El incierto equilibrio en que quedan las bolitas crea, en realidad, un dibujo, que es la disciplina a la que corresponden estos artefactos magnéticos. Esto es lo más lógico: una escultura que no es una escultura sino un dibujo. Si atendemos a lo que escribieron los alquimistas, tampoco es el imán común a lo que llaman Imán, sino su mercurio logrado, la parte fija de la materia que es capaz de fijar aquella otra que es volátil.

También son horizontales y alargadas y dúplices las pinturas sobre vinilo negro de la serie Swedenborg. Son obras donde se materializa una dualidad. En el mundo espiritual del sueco no hay lugar para el aburrimiento. En un divertido texto suyo se condena a ciertas personas a lo que ellas se imaginaban como deleites celestiales, que se demuestran al poco tiempo como un tedioso suplicio. El mundo espiritual no es tan diferente del material. El infierno no es un castigo, sino una elección. Como en Blake, la Inocencia es la llave de la sabiduría y del entendimiento acertado del amor. Esa inocencia debería ser también el arma desarmante del artista. El amor propio y la arrogancia son amores desacertados, descarriados, pero amores, en cualquier caso, que conducen a vivir, por propio gusto, en el infierno. Recordemos que también existe el inferno del estilo.

Estas obras de Gonzalo Tena, de fuerte gestualidad, están pintadas con las manos. Con la mano derecha una mitad, con la mano izquierda, la otra. Dos movimientos que se encuentran en el centro, en una bisectriz. Mano derecha y mano izquierda. Cielo o Infierno. Aquí hay filosofía y juego (un juego infantil).  Sumémosle un eje de equilibrio. Y una extraña música, también. Esta relación tan inmediata con el pigmento resucita, en cierto modo, aquella forma de pintar que practicaba Tena en los setenta, por ejemplo, en ese tríptico que analizó Broto en el número 1-2 de la mítica revista Trama. Aunque no estuvieran hechos con la mano, aquellos trazos de óleo eran de tipo confuso y sucio, y llegaban desde la periferia hasta el centro, donde se concentraban en un eje difuso. La materia pictórica, confusa, con algo de barro y de indefinición, encuentra su paralelo en la cosa vil, la “CHOSE VIL” de los alquimistas.

 

 

Alejandro J. Ratia

Agosto de 2012

 

 

TRECE AL SOL: MARIANO ANÓS, 10

TRECE AL SOL: MARIANO ANÓS, 10

Mariano Anós (Zaragoza, 1945) es actor, poeta, dramaturgo y pintor. Dirige la compañía Embocadura; durante años fue codirector del Teatro de la Ribera.

 

“Yo fui un niño de piso, estudioso y formalito”

-1. ¿Qué hace un actor político y un dramaturgo en verano?

 

Político no soy más que en la medida en que cualquier ciudadano lo es. Como ciudadano hago lo que puedo para participar en la lucha contra la brutal regresión a la que nos lleva este gobierno, o aquellos a quienes obedece. En cuanto a mis diversos intereses y ocupaciones, depende de muchas cosas cómo los dosifico. Ha habido veranos de largas giras teatrales, otros de ensayar, como actor o como director, otros de pintar, otros de escribir… Siempre de leer. También me gusta mucho no hacer nada, divagando, y el verano se presta. En general hay alguna actividad (o pasividad) que predomina pero no excluye otras. En este verano en particular, aparte de algunos breves viajes, poca cosa excepto leer, pasear y enredar en internet. La pintura la tengo aparcada de momento (como me suele pasar cuando está reciente una exposición). En cuanto al teatro, el PP está haciendo todo lo que puede para cargárselo, así que lo que principalmente hago es soñar con proyectos inviables y luego bajar a tierra y pensar en pequeños proyectos para no darme por vencido. Por lo demás, algunos ensayos para una sustitución como actor.

 

-2. ¿Dónde suele veranear?

 

En los últimos años suelo pasar una semana en el Pirineo y alguna otra de viaje a otro país. El resto en Zaragoza.

-3. ¿Es de playa, de montaña, de ciudad o de pueblo?

Tengo cierta envidia a los que “tienen pueblo”. Yo soy de ciudad de toda la vida. Tanto la playa como la montaña son para estancias breves, que siempre disfruto pero no prolongaría mucho.


-4. ¿Qué hace diferente al resto del año?

Este verano, por ejemplo, he hecho un curso intensivo de clown con el maestro Antón Valén, en el que he disfrutado y aprendido mucho. Cada verano tiene algo distinto. Tener más tiempo libre (cuando lo tengo) me permite, además de cultivar el derecho a la pereza y tomar unas cañas en una terraza, sobre todo leer o releer libros más extensos, cuya elección no responde a una lógica previsible. En todo caso tengo mis alergias: los best-sellers, la novela histórica (con muy raras excepciones), no hablemos de los libros de autoayuda o de Paulo Coelho… Casi siempre he cultivado más la poesía y el ensayo, pero en los últimos años he dedicado más tiempo a la novela. Algunos viajes de vacaciones me inspiran para escribir poesía. Mis rarezas son decepcionantes, sin duda.


-5. ¿Cuáles son el viaje y la ciudad, de verano, de su vida?

Hay ciudades a las que volvería siempre, y de hecho he vuelto varias veces: en especial París y Venecia. París, para mi generación, era la libertad y la cultura. Venecia… es Venecia. Otras a las que volvería: Londres, Berlín, Amsterdam, Lisboa, Estocolmo, Estambul, Nueva York, México DF, Buenos Aires… Este año he redescubierto con entusiasmo Lisboa, a la que no había vuelto desde hace demasiados años. No sabría elegir un único viaje de verano de mi vida: hay muchos candidatos que es difícil comparar. No sé si he disfrutado más de la holganza en una isla del Egeo que de una gira en furgoneta por Galicia, pongamos por caso.

 

6. El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. ¿Cómo ha sido esa época?

 

Me parece que Marsé distinguía entre niños de calle y niños de piso. Yo fui un niño de piso, estudioso y formalito. Me gustaba estudiar, leer, dibujar y pintar. También empecé a estudiar piano, pero no era lo mío y lo dejé. En la adolescencia empecé a “sacar los pies del tiesto”, que decían los curas, y a meterme en líos. Los primeros veraneos infantiles que puedo recordar son de playa: Salou (que entonces era un pueblecito tranquilo) y Fuenterrabía (ahora Hondarribia). Mediterráneo y Cantábrico. Entre infancia y adolescencia, un par de campamentos, en Isaba y en Gredos. Y en familia en la montaña, en Torla, con estupendas excursiones por el valle de Ordesa.


-7. ¿Cuál es su mejor recuerdo de entonces, el que más le persigue?

 

De la infancia, momentos gozosos tontos. Un ejemplo: en Salou mis padres habían alquilado la planta baja de una casa. Hubo una tormenta muy fuerte y se inundó, y era una fiesta estar chapoteando dentro de casa. En Fuenterrabía, saltar las olas. Una vez vinieron a rescatarme porque decían que se me llevaba la resaca. Goces acuáticos. En excursiones de montaña, a veces largas, el gusto de vencer el cansancio y respirar en la cumbre.


-8. ¿Qué tipo de lecturas realiza en estos días? ¿Cuál sería el menú ideal de un día perfecto?

 

Ahora mismo estoy con ‘Blonde’, de Joyce Carol Oates, sobre Marilyn Monroe. Suelo alternar alguna novela extensa con algunas lecturas o relecturas de poesía o ensayo. En otro orden de cosas, la perfección y los ideales no van conmigo. Prefiero, como Picasso, encontrar que buscar. El baile no se me da bien. Una terraza junto al río o el canal (con repelente de mosquitos), una charla con amigos, pasear, comer buena fruta, hacer el amor, lo normal.


-9. ¿Un fetiche de un verano inolvidable?

El ‘Mahabarata’ de Peter Brook, en una cantera abandonada a las afueras de Aviñón, a la que se llegaba en barca y después caminando por un sendero. Un espectáculo deslumbrante, con la difícil sencillez de un maestro.


-10. ¿Cuál ha sido el gran personaje de tus veranos?

 

Personajes literarios, ahora mismo Marilyn (por la novela de Oates). Más o menos clásicos de otros veranos, Don Quijote, Madame Bovary, Segismundo, Lear, Leopold Bloom, Josef K., Ahab, muchos más.


11. ¿En qué han cambiado los veranos con internet? ¿Y con la crisis?

 

Con internet, dedico más tiempo a mirar una pantalla, con toda la ambigüedad de enriquecimiento y empobrecimiento de experiencia que supone. Un poco más sedentario, aunque procuro compensarlo sin demasiado esfuerzo. Con la crisis, o estafa, menos gastos, más cabreo, más tensión política y más ganas de participar en movilizaciones para defender al menos la dignidad.


-12. Si tuviera que resumir el espíritu del verano en un ‘tuit’, ¿qué diría?

 

Tiempo ganado para perder el tiempo, merodear, descentrarse, goces sencillos, imaginar mundos, afueras, detener relojes, descreer, estar ahí.

 

13. ¿Cuál es la mejor, la más extraña o sorprendente anécdota veraniega vinculada a su profesión?

 

Actuando en un pabellón de un pueblo de Cuenca en fiestas, de repente irrumpió en el local una vaquilla azuzada por un grupo de mozos. Naturalmente hubo que parar la actuación y reanudarla después de una arenga (ligeramente etílica) del alcalde.

 

CONCHI DEL RÍO: '¿QUÉ VES?'

CONCHI DEL RÍO: '¿QUÉ VES?'

[Hace algunos años conocí a una joven estudiante, Conchi del Río, con muchas inquietudes y un claro talento literario y artístico. Ahora Concepción, Concha o Conchi se ha inclinado por el cine y se dispone a rodar el cortometraje ‘¿Qué ves?’. Esta nota me le envía Eva Magaña. En la foto, la actriz colombiana, afincada en Aragón, Carolina Mejía, otra mujer muy especial que intervendrá en la pieza, y ya van aquí tres.]

 

CONCHI DEL RÍO RUEDA ‘¿QUÉ VES?’

Este trabajo sobre tres historias de soledad marcadas por el tiempo de la espera recibió el VI Premio de Guiones de la Delegación del Gobierno de Aragón 2011

La primera semana de septiembre Zaragoza acogerá el rodaje del primer cortometraje de Concepción del Río Merino, escrito y realizado por esta joven catalana de 30 años afincada en Zaragoza, ganadora por unanimidad de la sexta edición del Premio de Guión para Cortometrajes instituido por la Delegación del Gobierno de Aragón. El Parque de Valdefierro, el Hospital San Jorge de la Calle Padre Manjón, Vía Hispanidad y Avenida San José son algunas de las localizaciones en las que se grabará este esperado trabajo. Los actores Emilio Gastón y Néstor Arnas, y las actrices Aurora Moratinos y Carolina Mejía componen el reparto principal de “¿Qué ves?”.

 ‘¿QUÉ VES?’

Habitación de un hospital vacío, casi deshabitado, dos camas paralelas a la única ventana. En este habitáculo confluyen dos vidas, dos historias diferentes, pero, al mismo tiempo, semejantes y con un mismo nexo de unión: la soledad. En la cama más cercana a la ventana habita un hombre de unos setenta años con una visión subjetiva de la realidad; en la otra, boca-abajo siempre, encontramos a un chico joven. La relación entre ambos comienza con alguna tensión, sin embargo, ante la insistencia del abuelo a contar lo que ve por la ventana, el joven le describe a su pareja ante la espera de su llegada. El tema de la soledad y de la espera nos adentra en los sentimientos de ambos: un abuelo irónico ante el paso inexorable del tiempo y la impaciencia del joven enfermo ante la tardanza de su pareja…

LA DIRECTORA

VI Premio de Guiones de la Delegación del Gobierno de Aragón 2011, Concepción del Río Merino acaba de cursar Postgrado en Dirección Cinematográfica por la Universidad San Jorge y cuenta con un extenso currículo, entre los que destacan los cursos de guiones de la Universidad de Zaragoza y del Centro de Tecnologías Avanzadas de Aragón. Así mismo, es actriz del grupo multidisciplinar 'Picos Pardos', compuesto por bailarines, actores, músicos y artistas visuales.

 

*La foto la tomo de la Caja de los hilos. Pertenece a José Manjón.

JUAN ECHANOVE Y CARIÑENA

JUAN ECHANOVE Y CARIÑENA

JUAN ECHANOVE:

“LAS CARACTERÍSTICAS DEL TERRENO HACEN QUE EL VINO

DE CARIÑENA SEA UNA DE LAS MEJORES REFERENCIAS DEL MUNDO”

 

El protagonista de “Un país para comérselo”, que será el invitado de honor este sábado en la Fiesta de la Vendimia de la D.O.P. Cariñena, destaca que “encender la Fuente del Vino es participar en las vidas de esta gente maravillosa que hacen del vino una razón de existir”  

 

“A mí de Aragón me tira todo, hay algo de austeridad en el paisaje, de sencillez y de corazón que es lo que se aplica a los productos y hacen que la gastronomía aragonesa sea muy interesante”

 

(Equipo de Maaszoom. Jueves, 30 de agosto de 2012).- Juan Echanove, con más de una veintena de premios a sus espaldas, se ha convertido por méritos propios en uno de los mejores actores de la escena española. Desde hace unos años compagina la interpretación con su afición por la gastronomía, que ha demostrado en el programa de TVE “Un país para comérselo” en el que comparte mesa y mantel con su gran amigo Imanol Arias. Además, Echanove ha conseguido “su sueño”, llevar a cabo un proyecto de agricultura ecológica: Granja Rosendo. Por esta relación tan estrecha con la gastronomía española la D.O.P. Cariñena lo ha nombrado invitado de honor de la XLVI Fiesta de la Vendimia y será el encargado de hacer el encendido de la Fuente de la Mora el próximo sábado 1 de septiembre.

Pregunta.- Este año es usted el invitado de honor de la Fiesta de la Vendimia de la Denominación de Origen Protegida Cariñena, un papel que han ejercido en años anteriores los Reyes de España, el seleccionador nacional Vicente del Bosque o la ex ministra Carme Chacón, ¿qué se siente al ser el protagonista de esta celebración?

Respuesta.- Es un gran honor que la Denominación te invite a presenciar una fiesta tan importante para la vendimia y para la comarca. Encender la fuente del vino es participar en las vidas de esta gente maravillosa que hacen del vino una razón de existir.

 

P.- Como buen conocedor de la gastronomía española, ¿qué opinión le merecen los caldos de la Denominación de Cariñena?

R.- Me parece que es uno de los rasgos emergentes de la gastronomía más importantes de los últimos años. Qué decir del Vino de las Piedras... esa identificación que tiene el vino de la Denominación Cariñena con un sabor mineral y con las características propias del terreno lo hacen ser una de las mejores referencias del mundo. Yo creo que las variedades del vino sobre todo, y muy especialmente, la garnacha, es tan peculiar y tan especial que hace del Cariñena un vino de presente y de futuro.

 

P.- Ha divulgado el buen comer y beber a través del programa de televisión “Un país para comérselo”, con el que recorrió España acompañado por Imanol Arias, y de otras iniciativas como su libro “Curso de cocina para novatos”. ¿Cuándo comenzó este interés por la gastronomía?

R.-  Mi interés por la gastronomía empezó el mismo día que comencé mi gira de teatro, con 17 o 18 años. Me di cuenta que gracias al teatro tenía la oportunidad de conocer la diversidad de paisajes y de gentes de mi país y, cómo no, de su comida, ahí fue cuando empezó a engancharme.

 

P.- Imanol Arias es dueño de la Bodega Cepa 21, ¿a usted no le ha picado el gusanillo de invertir en un negocio bodeguero?

R.- Yo participo junto con un grupo muy amplio de gente en una bodega de la Ribera del Duero que se llama Cinema, pero mi participación es muy limitada, casi casi presencial, pero es un proyecto de un vino económico, asequible a todo el mundo y por eso me metí en él. Es un vino muy rico, tempranillo cien por cien y ahí estamos haciéndolo poco a poco.

 

P.- En los programas de Un país para comérselo que le dedicaron a Aragón usted comentó que esta tierra le “tira”, ¿cuál es el motivo?

R.- A mí de Aragón me tira todo, me encanta Zaragoza, el correcalles del Tubo... pero me gusta también la referencia de sus productos del Maestrazgo, Fuentes, toda la ribera del Ebro, Calanda, Calatayud… En fin, hay toda una serie de zonas que se asocian con productos que me parece que tienen una gran riqueza. En Aragón también hay algo de austeridad en el paisaje, de sencillez y de corazón que es lo que se aplica a los propios productos y que hacen que realmente la gastronomía aragonesa sea muy interesante. No creo que en este momento se pueda decir que la gastronomía aragonesa sea de Estrellas Michelín, yo creo que es una gastronomía real, con los pies en el suelo y que tiene mucho futuro que recorrer.

 

P.- ¿Qué destacaría de la gastronomía aragonesa?

R.- Hay muchísimas cosas... Pero si tuviera que elegir tres productos aparte del vino de Cariñena que por supuesto lo pondría muy alto me quedaría con el ternasco que es inigualable, los melocotones de Calanda, los tomates morados de Aragón y las cebollas de Fuentes de Ebro que son algo espectacular y por supuesto, la trufa de Sarrión que es la joya de la corona. Aunque no me querría olvidar de los platos de legumbres y en especial los garbanzos con congrio, creo que es un plato de la gastronomía aragonesa ancestral.

 

P.- Además, tiene en marcha el proyecto La Granja Rosendo basado en la agricultura ecológica. Háblenos de él.

R.- Yo cultivo junto a un amigo en la temporada estival hortalizas de calidad a límite de crecimiento, es decir, a más de 1.000 metros de altitud. Un trabajo ímprobo pero se consiguen unos productos que difícilmente se encuentran en otros sitios. Elegí la horticultura porque de todas las familias de productos me quedo sin duda con la huerta, no quiero decir con ello que sea vegetariano ni que desprecie el resto de productos, ni mucho menos,  pero creo que los productos de la huerta cuando son bueno se encuentran sabores realmente sugerentes.

 

P.- ¿Y qué hacen exactamente con los productos de la huerta?

R.- Pues suministro de productos al restaurante de mi amigo que está en el mismo pueblo de Madriguera (Segovia) que es donde tenemos la granja. Además, también damos un servicio de venta online pero sobre todo para lo que me sirve es para dar rienda suelta a mi afición por la horticultura.

 

P.- Entonces, ¿se podría decir que sus dos pasiones son su profesión de actor y la gastronomía?

R.- Sin duda (dice riéndose)

 

P.- ¿Cuál es su plato favorito?

R.- Depende de la estación... Para el tiempo en el que estamos el cuerpo ya me pide unas pochas, creo que ya cuando bajen un poquito las temperaturas a todo el mundo empieza a apetecerle un buen plato de pochas o simplemente un buen hervido de judías y patatas acompañado con un poquito de cebolleta fresca de Fuentes, eso sí sería un plato ideal.

 

P.- El sector agroalimentario es uno de los que más están resistiendo la crisis. ¿Debería tener más apoyo por parte de las administraciones?

R.- Pues sí, yo creo que el sector agroalimentario es el que nutre al sector turístico. Una de las relaciones más importantes de las que goza nuestro país es la de vincular al turismo a través de la gastronomía, y si perdemos ese vínculo perdemos una entrada de capital muy importante. Hay que ayudar a los productores, no puede ser que un kilo de tomates cueste lo que cuesta en una tienda y que en el campo se pague al precio que se paga… ¡Es una injusticia! y es algo que se debería arreglar. Lo que pasa es que, a lo mejor, el tiempo en el que vivimos es el peor para arreglarlo todo pero no se puede dejar morir ese sector que alimenta a muchísima gente en nuestro país.

 

“ES MUY DIFÍCIL QUE TVE RENUNCIE A UNA SERIE

TAN ARRAIGADA COMO CUÉNTAME”

 

P.- A sus 51 años ha intervenido en casi un centenar de películas, obras de teatro, series de televisión; ha recibido una veintena de premios, entre ellos dos Goyas, y el reconocimiento del público y de la crítica. ¿Qué valora más de su intensa carrera? ¿tiene algún reto o asignatura pendiente?

R.- Cuando uno tiene un currículum tan grande lo único que demuestra es que tiene muchos años (dice riéndose). Pero yo soy una persona que vive el día a día, creo siempre que lo mejor está por llegar y entonces lo que espero es hacer mi trabajo bien y el de mañana hacerlo mejor. Lo importante es que el mañana me siga ilusionando la vida con la misma intensidad con la que me ilusiona hoy.

 

P.- ¿Cuáles son sus próximos proyectos profesionales?

R.- Seguir grabando la próxima temporada de “Cuéntame” y pensar qué obra de teatro ponemos en pie después de la última que ha sido “Desaparecer” cuya gira hemos terminado hace muy poco. Aunque sí que me gustaría estar un año sin hacer teatro y empezar ya en la temporada 2013-2014.

 

P: Uno de sus papeles más conocidos es el de Miguel Alcántara en la serie “Cuéntame como pasó”, ¿qué nos puede adelantar de la nueva temporada? ¿habrá algún cambio importante en la vida de Miguel?

R: Va a haber muchos cambios, no puedo desvelar las tramas pero es una temporada en la que a Miguel le ocurrirán cosas muy importantes en su vida.

 

P: Entonces, ¿la serie no peligra de la parrilla de TVE?

R: No, la serie no peligra, estamos grabando su décimo cuarta temporada y su salud es muy buena, estamos en unos tiempos muy complicados pero creo que es muy difícil que TVE renuncie a un producto como “Cuéntame” que tiene tanto arraigo, porque es una serie que recompone el pasado para las personas que lo han vivido. Qué mejor manera de explicarle a un nieto lo que eran los años setenta y ochenta en España que viendo “Cuéntame”.

 

BIOGRAFÍA DE JUAN ECHANOVE

 

Juan Echanove nació el 1 de abril de 1961 en Madrid. Estudió con los Menesianos donde comenzó a representar obras de teatro como "Una tal Dulcinea", de Alfonso Paso o "El príncipe y la corista", de Sir Terence Rattigan. Finalizados sus estudios decidió cursar la carrera de Derecho debido a la insistencia de su familia y porque todos sus amigos la estudiaban. Sin embargo, el actor ya andaba metido en proyectos teatrales como la creación de la Compañía Vocacional del Coliseo Carlos III de San Lorenzo de El Escorial por lo que finalmente acabó dedicándose a la interpretación. Echanove ha participado en 35 películas como “Tiempo de Silencio” de Vicente Aranda, “Bajarse al Moro” de Fernando Colomo, “Madregilda” de Francisco Regueiro o “La Flor de mi secreto” de Pedro Almodóvar. 

Pero no solo ha trabajado en el cine, también tiene un amplio currículum en el mundo del teatro como actor y director de la obra “Personas”. Otras obras muy conocidas en las que ha actuado son “El verdugo”, “Don Quijote”, o “Concierto para clave y poesía” de Pedro María Sánchez.

 

En los últimos años también lo hemos podido ver en varias series de televisión como “Turno de Oficio”, “Las chicas de hoy en día”, “Hermanos de leche” o “Cuéntame como pasó” en la que participa actualmente.

 

Más de treinta premios le abalan, entre ellos un Max al mejor actor protagonista por “El verdugo” (2001), dos premios Goya por su interpretación en las películas “Madregilda” (1994) y “Divinas Palabras” (1988), así como la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián en 1993.

 

RETRATO DE FÉLIX ZAPATERO

RETRATO DE FÉLIX ZAPATERO

FÉLIX ZAPATERO

 

Hay vidas que no son fáciles de resumir y que conviene hacerlo de vez en cuando. Pienso en Félix Zapatero, que mira el mundo por encima de su perlado bigote con lentitud, como si estuviera de paso o transido de displicencia. Las apariencias engañan: Félix es un aventurero. Un soñador. Un emprendedor. Lo fue desde su tienda de antigüedades, desde sus años en El Grifo, aquella pandilla de transgresores que mezclaban la rebeldía con un humor gamberro. Lo fue más tarde, abrazado a una dulzaina. Olisqueó la fuerza que iba a tener el vídeo y empezó a hacer cosas. Una de ellas, tan historiada ya, fue su condición de ayudante de dirección de Terry Gillian en ‘Las aventuras del Barón de Münchaussen’: un día tuvo que acompañar a una joven y deslumbrante actriz, Uma Thurman, a comprar unas botas de cuero español. E incluso entrevió que Aragón era un magnífico plató de cine y lo probó en un manual al que no hemos sabido sacarle partido. Más tarde, Félix Zapatero apostó por la televisión e hizo muchas cosas: una suerte de teleñecos, y programas como ‘Que viene el lobo’, ‘Vaya Comunidad’, dos magazines con música en directo, y, entre otros, ‘Oregón Televisión’, el mayor éxito popular de la cadena autonómica. En los últimos tiempos, ‘Oregón’ -que era una factoría de casi todo: operadores de cámara y sonido, profesionales de vestuario y maquillaje, guionistas y actores, músicos...- ha estado, y está, en la cuerda floja por esos raros caprichos de la gestión y del reparto obsceno del pastel. Félix sigue ahí: lucha, sueña y pugna contra la sinrazón de una enfermedad inesperada, que remonta poco a poco, y contra el temor de la clase política que no entiende que una comunidad que no sabe reírse de sí misma es una baratija.

 

*Este artículo aparecía ayer en mi sección de 'Cuentos de domingo' de HERALDO. Félix Zapatero es un personaje clave, renovador, de la televisión en España y en Aragón. En esta foto lo vemos con varios de sus actores... Laura Gómez-Lacueva, Marisol Aznar, Yolanda Blanco, Jorge Asín y Luis Rabanaque...

TRES ESCULTORES EN CRIVILLÉN

TRES ESCULTORES EN CRIVILLÉN

TRES ESCULTORES EN CRIVILLÉN

 

Fernando Navarro, Arturo Gómez y Esperanza Velásquez

 

En el Museo Pablo Serrano de Crivillén se celebra ‘Encuentro de escultores’, en el que participan tres artistas: Fernando Navarro, Arturo Gómez y Esperanza Velásquez; estos dos suelen presentar su trabajo a dúo desde hace una década.

Fernando Navarro, nacido en Andorra, es ante todo escultor, de volúmenes puros, de formas esenciales, de sólido bagaje, de incuestionable profesionalidad. Pero tal y como muestra en esta exposición, y en otras que ha realizado a lo largo de la Comunidad de Aragón, también ha trabajado en otros registros: la fotografía, los fotocollages y los collages surrealistas, que conviven con su pasión por la escultura.


El tándem Velásquez–Gómez lleva una década de recorrido artístico, y forman una pareja creativa que posee coherencia y un gran sentido plástico. La abstracción y los volúmenes de pequeño y gran formato son dos de sus características. Arturo Gómez posee una dilatada y exitosa carrera como escultor cuyas obras forman parte de colecciones de  distintos lugares; una de sus exposiciones más importantes fue en la CAI Luzán. Esperanza es técnico superior de Artes Aplicadas y Diseño de la Escultura y presenta una carrera intensa y muy activa. 


La muestra, que permanecerá en el Museo hasta el próximo domingo día dos de septiembre, permite contemplar el trabajo de los tres artistas, que residen en Zaragoza, en el Museo Pablo Serrano de Crivillén, un espacio abierto a la creatividad y al diálogo entre artistas y público. Sin lugar a dudas, todo un homenaje a Pablo Serrano. 

 

Encuentro en Crivillén. Tres escultores: Fernando Navarro, Arturo Gómez y Esperanza Velásquez. Museo Centro de Arte Contemporáneo Pablo Serrano de Crivillén. Hasta el dos de septiembre. [La foto es el activo blog 'descongelarte']

GREGORIO VILLARIG: ARTE DE PINTAR

GREGORIO VILLARIG: ARTE DE PINTAR

GREGORIO VILLARIG: COLOR, FULGOR Y BODEGÓN

Gregorio Villarig es un inspirado pintor, apasionado por el color y sus fulgores. Sus brillos. Sus matices. Su capacidad de atracción. Ha pintado abstracción, se ha acercado al bestiario fabulosos, a los reflejos del agua, al mundo del Canal. Y por supuesto dos de sus predilecciones son el bodegón, en el arte, y la montaña, vinculada al alpinismo y a la escalada. He aquí un cuadro donde mezcla el bodegón, los colores, la sutileza absoluta y la fuerza majestuosa de la montaña.

LÁZARO VELA EN ALCALÁ DEL MONCAYO

LÁZARO VELA EN ALCALÁ DEL MONCAYO

 

Lázaro Vela Cardiel se pone su gorro pajizo o de tela y entra en el jardín. Contempla los olivos centenarios, los manzanos, los arbustos, las flores, y empieza a andar. Mira una rama y otra, contempla un nido y, de vez en cuando, como si estuviera solo en el universo con su perro parlotea con las flores o con los árboles. Todo le atrae, todo le divierte: es un jardinero, un soñador, un botánico y un hombre de acción. Le estimulan las zonas ajardinadas, los vergeles, los lagos, la espesura. Le atraen árboles muy particulares: el árbol del amor, que es uno de sus preferidos, el membrillo, la higuera, con sus olores tan densos, los melocotoneros, los cerezos. Es un artesano de lo necesario capaz de andar, con su amigo Ramón, entre doce o catorce kilómetros en el entorno del Ebro. De vez en cuando se dicen uno al otro: "Qué buena cosecha tiene este año esa higuera".

El sábado 25 de agosto, en Alcalá de Moncayo, en la IX Feria de Plantas Aromáticas y Medicinales, en la sala de exposiciones de la Ludoteca Municipal, a las 10.30 de la mañana, Lázaro presentará su exposición de hierbas y plantas, ‘Huellas del paisaje’, que hemos visto en Ibercaja Zentrum y en otros espacios: una colección de cuadros que ha ido elaborando con restos de aquí y de allá, auténticos cuadros pintados de la naturaleza. Habrá muchas más cosas: paseos en burro, otra exposición del herbario de plantas del Moncayo, visitas turísticas, charlas, cenas y queimadas populares. Lázaro Vela colgará la obra, con la ayuda del pintor Antonio Asensio, el mismo sábado.

Lázaro prepara un nuevo proyecto sobre las estaciones y las plantas.