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Antón Castro

Deportistas

ADRIÁN SERNA: LANCE CON UN JUGADOR DEL SALVADOR

ADRIÁN SERNA: LANCE CON UN JUGADOR DEL SALVADOR

Adrián Serna no ha hecho el mejor partido de la campaña, pero rindió bien. Pugnó por su banda; especialmente en la segunda parte estuvo inspirado. La buena noticia para nosotros es que intenta serenarse, acoplarse al equipo y que se siente importante. Así lo vio, durante la primera parte, el fotógrafo José Antonio Melendo. Adrián Serna penetró por la banda izquierda, aunque de vez en cuando permuta su posición por Jorge. Le cuesta aguantar 60 minutos, y de eso también se resiente el Garrapinillos.

EL GARRAPINILLO PERDIÓ CON EL SALVADOR: 1-3

EL GARRAPINILLO PERDIÓ CON EL SALVADOR: 1-3

El Garrapinillos juvenil ha perdido hoy, tras acumular ocho victorias consecutivas (y una más, en el amistoso ante el Montecarlo de Carlos Arnal), ante el Salvador B. Se jugó en su amplio campo, de césped artificial, y el equipo local venció por 3-1, tras remontar el gol de Jorge Rodríguez, que remató una espléndida jugada de su hermano Diego. Dos fallos defensivos y un penalti, que pareció innecesario, fueron el premio acaso excesivo para el conjunto jesuita.

 

El partido tuvo cuatro fases: la primera parte del primer tiempo, el Salvador fue superior: dominó el centro del campo, jugó un fútbol aseado y con buenas transiciones, aunque no generó demasiado peligro. A partir del minuto 30, el Garrapinillos recuperó el pulso, llegó arriba con nitidez y Pirri malogró un gol cantado. En la segunda parte, hasta el minuto 20 o 25, Garrapinillos se adueñó del partido: generó el gol, generó varias jugadas de mérito, Diego volvió a hacer una impresionante jugada, dejó atrás a todos y en el duelo contra el portero, ganó éste: rechazó y abortó una espléndida jugada e impidió el 0-2. Poco más tarde, Pirri lanzó al larguero y marró, y Jorge realizó un desborde por la izquierda que mereció ser gol: el pase hacia Pirri se paseó a puerta vacía y acabó cerca del poste y fuera.

 

De golpe, un poco más allá del ecuador de la segunda mitad, se produjo la reacción del Salvador: se aliaron su buen juego y dos despistes defensivos del Garrapinillos, para ponerse por delante; más tarde, una falta de entendimiento entre Alfredo y Miguel Ángel Gayoso derivó en un penalti, que el delantero del Salvador lanzó con maestría.

 

No hubo mucho más. El Salvador tomó el pulso al choque, provocó más ocasiones, y el Garrapinillos dependía básicamente de las jugadas de Diego, de algún que otro avance de Jorge y de Pirri, que no tuvo ayer su mejor día.

 

El Garrapinillos jugó a ráfagas, con intensidad y desvalimineto, pero pecó de falta de efectividad en los momentos determinantes y adoleció de condición física. Esta semana no se entrenó y eso, al final, se pagó caro. El resultado pudo haber sido otro perfectamente, pero tampoco hay que restar mérito alguno al triunfo del Salvador. Estuvieron mucho mejor en el arreón final. El Garrapinillos formó así: Gayoso; Alex Velilla, Alfredo, Marcos, Aitor; Diego, Mario Calvera; Miguel, Jorge, Adrián Serna; y Pirri. Entraron en la segunda parte Jaime, Alex Navarro y Juan.

 

José Antonio Melendo acudió a hacernos fotos con su nueva cámara. Y entre los espectadores estaba el gran Jorge Melero, que bajó un instante a saludar. Poco después, un gol de Braulio (otra vez) le daría la victoria al Real Zaragoza y el liderato de la Segunda División.

*El gran José Antonio Melendo apareció por el campo con su cámara nueva, que adquirió en La Casa del Fotógrafo de Jacinto, padre de nuestro delantero Juan (de lo que me he enterado hoy), y captó así el momento en que Jorge marcaba nuestro único tanto.

NUEVA VICTORIA DEL GARRAPINILLOS JUVENIL

NUEVA VICTORIA DEL GARRAPINILLOS JUVENIL

El Garrapinillos juvenil jugaba ayer un partido importante ante uno de los equipos más serios de su categoría. El Juventud, que venció 3-4 al que dicen que es el gallito de la serie: el Marianistas. Es un conjunto clásico, con larga trayectoria en todas las categorías. El choque era a las doce de la mañana, en casa, en el campo de hierba natural de San Lorenzo. Hacía una espléndida mañana de sol que despedía así, con un bello fulgor de primavera, el otoño. Al principio, solo contábamos con doce jugadores. Nos extrañó la ausencia de Adrián Serna: le llamamos varias veces y no respondió al móvil. Debía seguir de parranda o inmerso en las pantanosas zonas del sueño o de alguna resaca.

En el vestuario todos teníamos clara una cosa: era un partido crucial para seguir arriba, iba a ser difícil, iba a ser intenso, apasionante, y lleno de tensión. Y así fue: ellos, de naranja, venían con un montón de jugadores y con un montón de padres, que animaron lo que pudieron. Nosotros, como casi siempre, con lo justo. Y además, nuestro arquero tenía averiado el dedo meñique. Lo probamos en el calentamiento, y pareció no resentirse. Gayoso es titular indiscutible, porque es el único que tenemos, porque está muy metido en la campaña y porque es único también. Su campaña es sobresaliente y tiene una clara influencia sobre sus compañeros.

Formamos así: Gayoso; Alex Velilla, Alfredo, Marcos, Aitor; Mario, Diego Rodríguez; Diego Cali, Jorge Rodríguez, Alex Fernández; Eduardo Pirri. En el banquillo solo contábamos con Juan, y luego se sumó Adrián Serna. Ambos jugarían y colaborarían en la victoria.

El Juventud dio la impresión de que era un equipo sólido, bien asentado, peligroso, aunque fue sorprendido muy pronto por los nuestros: pared entre Jorge y Diego, éste cedió a Pirri, que remató con elegancia y precisión. El Garrapinillos mandó y dominó, generó alguna ocasión más, aunque en un leve encadenamiento de errores, se produjo el empate. Poco después, en un remate de pícaro que no da una por pérdida, Pirri adelantó al Garrapinillos de nuevo. Ya en la segunda parte, Jorge lanzó un córner, se generó un pequeño lío en el área rival, y Pirri marcaba el tercero de la mañana tensa y su gol número doce de la temporada. Algunos minutos después, en una falta cerca de la medialuna, un delantero del Juventud acortó distancias. Y entonces, ya con Serna en el campo y Alex Fernández (de nuevo una expulsión rigurosa y confusa, excesiva para la categoría), el Garrapinillos consolidó su juego y el triunfo con diez jugadores: Adrián Serna lanzó dos pases en profundidad de a Jorge, que éste solventó del mismo modo: con dos precisas y plásticas vaselinas. Las dos muy similares y realmente bonitas.

El Juventud acusó el golpe, y aún recortó distancias con un nuevo gol, pero ya no había tiempo para la reacción. El triunfo del Garrapinillos fue justo y brillante, porque el partido se jugó de poder a poder, con pasión, con concentración, sin descanso. Éste es el octavo triunfo consecutivo de los rojillos. El equipo estuvo muy bien en todas las líneas: excelente Gayoso, sobrios y asentados sus defensas quqe ayer volvieron a demostrar que el equipo está donde está porque la defensa está dando un gran rendimiento; Mario ejerció de bastión, Diego corrió sin cesar, robó constantes y generó ocasiones y abrió espacios con desborde y potencia; Pirri realizó un partido de una gran efectividad y entrega; Diego Cali probó una nueva demarcación con seriedad y pareció sentirse a gusto; Alex estuvo bien y Jorge realizó un partido muy completo, de continuo trabajo, de lanzamientos a sus puntas, y se mostró como un buen ejecutor en los metros finales.

Los chicos estaban realmente contentos al final. Y con razón. Salvo el partido de Pina, en la tercera jornada, no hay nada que reprocharles. Eso sí, creo que el de ayer ha sido su mejor partido.

*Así captó Aloma Rodríguez el momento en que Jorge, el 10 del Garrapinillos, marcaba el quinto gol con su segunda vaselina.

VILA-MATAS Y EL 'FÚTBOL HABLADO' DE GUARDIOLA

[Enrique Vila-Matas ha escrito hoy, en El País, un espléndido artículo sobre el partido del fútbol del sábado. Ha reparado en uno de los hombres más brillantes del choque: Pep Guardiola, que pronuncia frases para la historia: "El balón es quien ordena a los equipos". ]

 

EL FÚTBOL HABLADO

Por Enrique VILA-MATAS

Seguramente no se comentó nunca tanto un Barça-Madrid. La explosión mediática, los comentarios en torno al partido, fueron de una intensidad feroz desde el lunes mismo de la semana pasada. Para quien no le haya interesado nunca ese deporte, o simplemente no le atrajera el partido del siglo de este año -que prometía, como así fue, un Madrid cosiendo a patadas los tobillos de Messi- tiene que haber sido una tortura todo el fútbol hablado que se ha vivido en la calle y en los medios.

La primera vez que supe de la existencia del fútbol hablado fue allá por los tiempos de Helenio Herrera, días de 1958, cuando se dio por televisión un Madrid-Barça y por primera vez se habló del partido del siglo, sobre todo por ser la primera vez que se televisaba en el país un encuentro futbolístico. Por aquellos días, la gente en Barcelona iba a Canaletas -el famoso entorno que existió muchísimo antes de que Cruyff lo descubriera- para participar en las animadas y para mí algo extrañas tertulias que tenían lugar junto a la fuente. Ignoro si perduran todavía esas reuniones -intuyo que sí-, pero recuerdo que entonces eran reuniones excepcionales y que aquella semana de hace medio siglo, antes precisamente del primer partido del siglo, fue el delirio. Pero no el delirio descomunal y desorbitado de estos últimos días, sino una locura contenida, rara, de una serenidad violenta que nunca he podido olvidar. En Canaletas eran todo un espectáculo los extraordinarios egocéntricos, sabios parlantes siempre en busca de discrepar del último que hubiera hablado. De ahí creo que nació la peor pero también, al mismo tiempo, y en una dirección bien distinta, la mejor literatura de fútbol de todos los tiempos y de la que el periodista Martín Girard, entre otros, fue un pionero.

Del bombardeo mediático de la última semana, con tanto culé enloquecido ante la expectativa de la goleada estratosférica -en un bar llegué a oír hablar de un once a cero-, aprecié especialmente algunas opiniones breves y sensatas. La de Valdano, por ejemplo: "Espero que el Real Madrid acepte su debilidad y que salga con una actitud más conservadora. La dificultad del Barça radica en cumplir con todas las expectativas creadas". Certeras palabras, porque eso fue lo que sucedió el sábado bajo la lluvia, aunque en el tiqui taca de la retransmisión de la Sexta en la que participó Valdano parecían creer que a Messi se le podía lapidar y que la gran jugada del partido la había hecho el velocista Drenthe.

De todo el despliegue abrumador de la semana pasada me quedo con las palabras siempre medidas y comedidas de Guardiola, que si hace quince días se descolgó con una escueta frase que seguramente quedará -"El balón es quien ordena a los equipos"-, días antes del partido con el eterno rival se quejó precisamente de las expectativas creadas: "Muy bien, ya hemos ganado cinco a cero, ahora vamos a jugar el partido".

Suenan siempre nobles las palabras de Guardiola en medio de un entorno de tergiversaciones chulescas (Michel Salgado diciendo que en el Barça celebran ya la Liga), lenguaje cañí, culto al insulto, amenizado por las chorradas sempiternas de los presidentes. Aunque no fuera bueno en su oficio, nadie podría ya quitarle a Guardiola haber conseguido en poco tiempo haber mejorado el fútbol hablado. Pero es que, además, resulta que está dando señales de querer mejorar también al fútbol y de ser un entrenador extraordinario.

 

EL BARCELONA GANÓ SIN BRILLO: 2-0

EL BARCELONA GANÓ SIN BRILLO: 2-0

Ganó el Barcelona con algo de suerte en los minutos finales. El Real Madrid realizó un espléndido partido defensivo y le faltó algo de mordiente al contragolpe. El conjunto blanco salió al campo con la idea inicial de atemorizar a Messi, y lo logró a base de faltas y caricias en los tobillos. El argentino apenas realizó su fútbol: en la primera parte estuvo muy bien marcado, y en la segunda él mismo se extravió entre la muralla blanca por el centro. Ahí el Barcelona volvió a verle las orejas al lobo: el choque tenía toda la pinta de inclinarse hacia el Madrid. Sergio Busquets le devolvió el buen trazado al conjunto culé y el Barcelona marcó cuando nadie se lo esperaba. Al menos así: de córner, de rebote y con la rodilla de Eto’o, que había fallado un penalti. Luego Messi dio otro ejemplo de clase al picarle el balón a Casillas, que ayer estuvo bien, magnífico, claro, pero también un poco desquiciado e insultador.

 

Luis Alegre mandó a medianoche un mensaje al ‘exégeta de Messi’ y una frase lapidaria. ‘Mucha suerte’. Eso sí, desde el otro lado, confirmó: “Yo pensaba ya que la victoria iba a ser para el Madrid”. Me ha prometido que hoy o mañana, entre risas, comentará el partido con Guardiola.

 

 

 

MESSI. EL FANTASISTA INAGOTABLE

MESSI. EL FANTASISTA INAGOTABLE

Hemos comido, con un puñado de amigos, en Calamocha, en la casa de José Luis Campos y Mari Carmen. Ellos son unos estupendos anfitriones: preparan ternasco al horno, ensaladas, buenos vinos, champán y licores, magníficos postres, y se pasa una velada espléndida. José Luis Campos ha instaurado esta comida desde hace varios años: es una bella manera de conversar y de hacer risas. Su casa es un refugio de confidencias y de cariño. Una casa abierta a la amistad donde no se pretende arreglar el mundo, ni la crisis, ni nada semejante. Se come y se bebe, se charla y, sobre todo, se ríe al calor del Cariñena…

 

Hace unos días, en Casa Emilio, tras la presentación de Fotografías veladas, Luis Alegre –enamorado del Barcelona de Guardiola, como casi todo el mundo- me preguntó qué pensaba de Leo Messi. Como si hablara totalmente en serio, y no sé aún si lo hacía, le contesté: “Ése no es un jugador de fútbol”. Vaya desafío, qué metedura de pata, pensó él con bastante razón. Esta misma mañana llamó a Pep Guardiola para desearle suerte, y le dijo lo que yo había dicho. Pep le preguntó: “¿Lo decía en serio?”. Luis replicó: “Totalmente en serio”. Pep sentenció con bastante sensatez: “Dile que se dedique solo a escribir, que lo hace mejor”.

 

Pep Guardiola tenía razón, claro. Y Luis detesta a los cenizos. Lo recuerda casi siempre en sus estupendos artículos del ‘As’, aunque hay que decir que Luis Alegre es un hombre lisonjero que nunca ha escrito ni ha hablado mal de nadie. Si tiene que hablar mal del Zaragoza lo hace sin herir, sin rencor, con dolor; y volverá a hablar con una herida oculta tras la derrota en Vigo. Eso sí, su inclinación a la lisonja no le arrebata ni un fragmento de lucidez. Sé que es un gran lector y mil y una cosas más: está en el mundo dispuesto a ser seducido por él y a encontrar la fuerza del matiz, el turbión de la paradoja, el deslumbramiento del talento.

 

Leo Messi es un jugador grandioso. Un mago. Quizá el futbolista que más se acerque a Maradona. Es un prodigioso individualista que desarbola rivales y estrategias. No es Sabih, el artífice de la combinación y del juego colectivo: es un gambeteador inagotable, un fantasista imparable, un futbolista sin límite aún. Sé que el Barcelona es mejor, y que Messi es el mejor. Sin duda. Pero viniendo hacia casa, con Daniel, hemos incurrido en la estética ceniza de la que tanto abomina Luis: esta es una noche con trampa para el Barcelona. O podría serlo. A lo mejor no se produce la tan esperada goleada. Eso, sí, siempre anda por ahí Messi. Un jugador, por cierto, que hizo temblar un par de veces a Guardiola: una vez porque desoía su ruego de que se abriese a la banda, de que ensanchase el campo por las alas y de que fuese algo menos egoísta y pensase en el destello del bloque, en el acabado final del conjunto, y otra porque Messi había recuperado lo mejor de sí mismo y era imprescindible en la Liga española y en la Champions. Cuando el Barcelona acusa dependencia de Messi, y abotargamiento, aparece él y lo esclarece todo.

 

El jugador que más feliz me hizo sobre un campo de juego fue Diego Armando Maradona. Me hacía llorar de felicidad. Con Messi aún no siento ese afecto, sí el asombro, pero todo llegará…

GARRAPINILLOS 4 - OLIVAR 3. AHÍ SEGUIMOS

GARRAPINILLOS 4 - OLIVAR 3. AHÍ SEGUIMOS

No pude estar ayer en el partido Garrapinillos-Olivar de juveniles. Estaba con algunos amigos –Teresa Garbí, Ramón Acín, Rosendo Tello, Emilio Garrido, Ángel Gracia, Vicente Ibáñez y otros…- en el bello pueblo de la serranía: Montanejos, que se hermanaba culturalmente con Rubielos de Mora. Ejerció de entrenador Manolo, el míster del pasado año y en éste segundo, delegado y mil cosas más como siempre. Este cántabro de larga barba y madrugador lleva el fútbol inyectado en vena.  

La crónica del encuentro, según mi hijo Diego, podría aproximarse a esto. El Garrapinillos salió un tanto confiado porque el Olivar iba por abajo, en penúltima posición. Al poco tiempo, tras dos fallos defensivos, el rival se adelantó en dos ocasiones. Nubes negras, cuajadas de agua, se cernían sobre el campo de San Lorenzo y sobre el cementerio. En los últimos 20 minutos de la primera parte, el Garrapinillos se adueñó del partido y marcaron, no sé si por este orden, Serna, Diego Cali y Pirri. La segunda parte fue de dominio casi total del equipo local, pero hacia el minuto treinta o algo más, en uno de los escasos acercamientos a puerta, igualó el Olivar. Poco después, cuando moría el partido y se encendían los faros, Jorge sacó un córner que acarició, en medio de una gran confusión, Mario Calvera. Resultado final. Garrapinillos 4-Olivar 3.

Diego dice que se les apareció la Virgen, o alguno de sus mensajeros, y que habían fallado mucho, mucho. Con este resultado apurado, el Garrapinillos sigue mirando hacia arriba. Ahora ya suma 19 puntos. Y este es el quinto partido consecutivo que gana: Movera, Picasso, La Jota, Delicias y Olivar.

EL GARRAPINILLOS JUVENIL VENCIÓ AL SAN MATEO 4-2

EL GARRAPINILLOS JUVENIL VENCIÓ AL SAN MATEO 4-2

El Garrapinillos juvenil jugó ayer en Ontinar de Salz, ante el San Mateo de Gállego, su segundo partido. Formó de salida con Gayoso; Alex Velilla, Alfredo, Marcos, Aitor;  Mario Calvera, Diego; D. Uruguayo, Jorge, Adrián Serna; y Pirri. Estuvieron en el banquillo Jaime, Alex Fernández, Juan y Alex Navarro.

Desde el inicio prácticamente, comenzó dominando y generando ocasiones el Garrapinillos. Pronto marcaría en dos ocasiones Diego Uruguayo, en una vaselina y en un disparo con la izquierda; a punto de finalizar la primera parte, marcó el tercer tanto Pirri, que antes jugaba de lateral izquierdo y arriba demuestra que posee olfato, velocidad y una gran capacidad para combinar. Aprovechó un buen pase de Mario. En la segunda parte, Jorge le sirvió en bandeja un excelente pase que acabó en gol. Luego, el Garrapinillos siguió controlando el juego unos minutos, hasta que se embarulló el juego: Pirri se hizo con un balón, pugnó con uno, con dos, con tres contrarios, y tras varios empujones y faltas, perdió el control y soltó una mano a un rival. El árbitro, un joven dialogante, lo mandó a la caseta. El San Mateo redujo diferencias. Un poco más tarde, Marcos, en otro lance confuso, creyendo que era falta, cogió el balón con las manos en el área. Penalti y expulsión, y gol del San Mateo. El partido ganó en emoción, los últimos minutos fueron de ataques continuos, de constantes alternativas. No peligró el resultado, entre otras cosas porque tanto Jorge como Diego generaron ocasiones, y el equipo se concentró al máximo. Al final, con nervios y con esa tensión habitual provocada por la ardorosa sangre de los juveniles, el Garrapinillos venció 2-4, porque ejercía de visitante.

No fue un partido tan brillante como el del pasado sábado. El equipo dominó más, tuvo ocasiones y las materializó, pero faltó algo de brillantez y de combinación. Eso sí, mostró una característica perceptible: trabajó a destajo, quiso el balón, buscó el área rival e intentó acabar las jugadas. Se notó que estamos en fiestas y que algunos no habían dormido, como Alex Velilla o como el propio Diego, que trabajó a destajo pero no tuvo la claridad de otros días. Pirri será el gran goleador del equipo, y Diego Uruguayo volvió a ser determinante, como lo fue ante el Monzalbarba. Parece lento, parece despistado, parece descentrado en los apoyos y en la tarea defensiva, pero profundizó, se zafó en varias ocasiones de su marcador y marcó por partida doble. El primero tras un rechace del palo, a remate de Pirri; el segundo, fue un zurdazo inesperado desde fuera del área. Adrián Serna realizó un gran partido y estuvo a punto de marcar: el balón se le fue al poste y salió fuera. Jorge hizo otra gran jugada personal y se le escapó levemente una estupenda vaselina.

Debutaron dos nuevos jugadores: Juan, que jugó de interior derecha, en lugar de Diego Uruguayo, y Alex Navarro, que reemplazó a Mario, algo lesionado.

Ahora llega una semana de vacaciones. El equipo, en esta ocasión, jugó de rojo.

*A partir de ahora las crónicas y novedades del Garrapinillos juvenil tendrán su propio blog: garrajuvenil.blogia.com. Esta foto tan sugestiva es de uno de mis fotógrafos favoritos: Martin Munkacsi, del que se acaba de realizar una impresionante exposición en Berlín.