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Antón Castro

Deportistas

BELLAS OLÍMPICAS

La revista ’Mujer hoy’ anticipa alguna de las deportistas más bellas de las Olimpiadas. Por ejemplo:

 

-Hope Solo, portera del equipo de fútbol de Estados Unidos.

 

-La saltadora de longitud, Darya Klishina.

 

PRECIADO O LOS DIOSES MENORES

PRECIADO O LOS DIOSES MENORES

SEGUROLA / PRECIADO: DE LOS DIOSES MENORES

 

No sé a qué categoría de héroe pertenecía Manuel  Preciado, ese entrenador que era capaz de arrostrar la pérdida sin perder la sonrisa: decía que solo existe la vida y que tras la noche, incluso la del dolor más insoportable, viene el sol. Lo decía un hombre que había crecido con la lluvia y las tempestades, y que se haría fuerte, incomparable y humanísimo en ciudades con mar: su Santander natal, y luego en Gijón: en los chigres, en los lagares, en la casa de sus jugadores o en El Molinón. Era uno de esos seres admirables que contagian entusiasmo, creían en la fuerza de los humildes y no bajaban nunca la cabeza. Para él la victoria empezaba en la dignidad. Santiago Segurola publica ‘Héroes de nuestro tiempo. 25 años de periodismo deportivo’ (Debate. Edición de Pablo Cifuentes y Pablo Martínez-Arroyo), donde hay héroes de todos los tipos y dimensiones: desde Jesse Owens, Carl Lewis o  Merlene Ottey a El Guerruj y Usain Bolt; desde Nadal a Federer; y nadadores como Thorpe o Phelps. Contiene un sinfín de anécdotas, de instantes, de sueños rotos, de decepciones y de gestas. El Zaragoza pugna con el Español en una de las noches más brillantes e inútiles de Cani. El libro, un espléndido manual de periodismo deportivo, es una confirmación, real y metafórica, de que el hombre puede volar. Preciado voló con el afecto de esa marea roja de Mareo y del Cantábrico, a la que devolvió a Primera División. El día que se fue lloraron todos: el presidente, los aficionados, los jugadores y los vientos irritados. El deporte es un escaparate de los dioses mayores, pero ¿qué sería de él si no existiesen los dioses menores, tan mortales que pueden morirse porque se les quiebra el corazón de madrugada?

PEP GUARDIOLA, POR LUIS ALEGRE

PEP GUARDIOLA, POR LUIS ALEGRE

[Ayer, en su sección de ‘Heraldo Domingo’, Lusi Alegre publicaba un retrato de Pep Guardiola, con el cual mantiene una larga amistad. Cuelgo aquí este daguerrotipo lleno de anécdotas, de conocimiento, de cariño y de algún que otro destello de ironía.]

 

PEP

 

Por Luis ALEGRE

 

[Pep Guardiola también ha pasado a la historia por deslizar un estilo personal arrebatador y una manera de entender el fútbol que ha encandilado al mundo]

  

El otro día, en Barcelona, seis amigos le dedicamos una cena de despedida a Pep Guardiola y a su mujer Cristina Serra. Al día siguiente, se marchaban de vacaciones. Luego, tienen planes: vivir una temporada con sus tres hijos en Nueva York, una ciudad perfecta para cambiar radicalmente de aires, aprender inglés y tratar de pasar inadvertido.

 

Dentro de, pongamos, cien años, la figura de Pep Guardiola continuará ocupando un lugar único en la historia del fútbol. Como futbolista ya fue un símbolo y una leyenda. Pero como entrenador ha rebasado todos los límites hasta ahora conocidos. La cosa se resume en unos datos realmente impactantes- 14 títulos en cuatro años- pero su calado es aún mucho más hondo. Pep también ha pasado a la historia por deslizar un estilo personal arrebatador y una manera de entender el fútbol que ha encandilado al mundo.

 

El lunes 3 de marzo de 2008 Pep Guardiola vino a la librería Los portadores de sueños de Zaragoza a presentar conmigo y con Daniel Gascón “Saber perder”, la novela de David Trueba. La librería registró esa tarde una buena entrada, pero sin agobios. Si hoy Pep viniera a presentar un libro a Zaragoza solo cabríamos, sin agobios, en la Romareda.

 

El día que vino a la librería de Eva Cosculluela y Félix González, Pep era el técnico del Barça B. Su aspiración era entonces entrenar a un Primera, un paso que él creía necesario para llegar al primer equipo del Barça. Después de comer en Casa Hermógenes fuimos a Radio Zaragoza, al programa de Miguel Mena. Allí Juan Carlos Yubero, el jefe de deportes, nos contó lo que acababa de suceder: Irureta, el entrenador del Zaragoza, había arrojado la toalla. Entonces, Pep, totalmente en serio, dijo: “Ojalá me llamaran a mí”. Un par de meses después se anunció que Pep Guardiola iba a ser el entrenador del Barça.

 

La ilusión de entrenar al Barça había acompañado a Pep desde el día en que, muy jovencito, decidió que, cuando se retirara, él iba a ser entrenador. Pep, a los 19 años, al debutar en el Barça, ya había sentido el cosquilleo de cumplir un sueño de infancia. Pero nunca calculó que el sueño de ser el entrenador del equipo de su vida lo iba a lograr a esa velocidad. Lo asombroso es que dentro de ese sueño cumplido había otro que encerraba otro, que encerraba otro, que encerraba otro y así casi hasta el infinito. Pep es uno de esos superelegidos que logran quedar por encima de sus mejores sueños.

 

En 1997 Pep coincidió con Ariadna Gil en un acto homenaje al poeta catalán Marti i Pol. Ariadna se lo presentó a David Trueba. Un día David me llamó y me dijo: “He conocido a Pep Guardiola. Es uno de los nuestros”. Nos hicimos amigos de inmediato. Pep tenía 26 años. Sufría entonces una misteriosa lesión que le llevó a tratarse en los sitios más insólitos del mundo. En aquellos meses infames tuvo mucho tiempo para pensar. Hablábamos todas las noches durante horas. Cuando se corrió la voz de nuestra amistad con Pep, los amigos se pusieron en la cola para conocerle. Pep disfrutaba mucho en las cenas con escritores, cómicos o directores de cine. A quienes les hizo especial gracia cenar con Pep fue a Juan Marsé y Manuel Vázquez Montalbán, dos culé fetén, para quienes Pep representaba la quintaesencia del fútbol y el barcelonismo. Fue muy emocionante ver cómo los dos escritores miraban a Pep con los ojos de un niño.

 

Uno de los escritores a los que Pep más ha tratado es Ignacio Martínez de Pisón. El otro día, en la cena, le dijo: “El día que en la Romareda, después de que ganáramos 1-4, vi a la gente de Zaragoza gritar `Sí se puede´, pensé que os ibais a salvar”. Otro escritor al que conoció fue Félix Romeo. Pep fue uno de los primeros que me llamó cuando se nos fue Félix. Y ahora me ha prometido donar a la Biblioteca Félix Romeo que inauguraremos en Lechago algunos de los cientos de libros que le han enviado en estos años.

 

En su majestuosa carrera Pep se ha encontrado con algunas piedras en el camino. A mediados de los 90 la propia directiva del Barça se encargó de difundir el rumor de que era gay cuando Pep, al sentirse maltratado, amagó con fichar por el Parma. Luego, cuando jugaba en Italia, tuvo que lidiar con una acusación de dopaje. El paso del tiempo y el peso de la verdad desactivaron las dos infamias, que ahora parecen fruslerías. Pero el buen gusto de Pep ha aflorado en los momentos más delicados. En su última etapa de entrenador también ha esquivado algunas maledicencias, ironías y desprecios con elegancia y humor: a veces me llamaba y me decía: “Hola, soy el que mea colonia”. Le han buscado las cosquillas pero, francamente, esas pullitas y desaires me han parecido unas chiquilladas al lado de lo que se podía esperar. Pep es el gran tótem de un equipo al que detesta media España y que ha llegado a humillar a su máximo rival, el Real Madrid, al que adora otra media España. Lo más normal es que Pep hubiera sido acribillado. El haber concitado la admiración más o menos secreta de buena parte de los que le tienen manía a su equipo –y, de paso, a Cataluña entera- retrata con precisión su grandeza.

 

En octubre de 2008 Pep llevaba tres meses como técnico del Barça. Ya entonces, me lo dejó caer: “No creo que esto lo pueda aguantar más de un año”. Él no era un entrenador cualquiera del Barça. A la presión propia de una responsabilidad como esa, se añadía otra más sutil pero más asfixiante, la pegada a su mito y a su simbolismo. Un día, al preguntarle cómo estaba, me respondió: “La alegría de las victorias me dura cinco minutos; el disgusto de las derrotas, cinco días”. Su obsesiva autoexigencia en estos cuatro años vertiginosos no ha cesado ni un solo instante y, al final, le ha consumido demasiadas energías. “Hasta que no lo deje no podré saborear de verdad las cosas que hemos conseguido”, me dijo otro día. Y eso es lo que, desde ahora, podrá hacer Pep, sin agobios, en la ciudad de Woody Allen.

 

LA LEYENDA DEL 'CHAVA' JIMÉNEZ

LA LEYENDA DEL 'CHAVA' JIMÉNEZ

[Javier Castañer, en su blog ‘Pedaladas contra el cierzo’, dedica una extensa entrada al ciclista José María Jiménez, el ‘Chava’ Jiménez. Y narra su apasionada y su paradójica existencia. El texto exigiría una edición algo más meticulosa, pero no tengo tiempo: copio aquí el texto tal como lo ha redactado Javier. Mil gracias. Este es el link:

p://pedaladascontraelcierzo.wordpress.com/2012/05/30/chava-jimenez-no-te-caigas-pero-no-dejes-que-te-cojan/]

 

‘CHAVA’ JIMENEZ

No te caigas, pero no dejes que te cojan

 

Por Javier CASTAÑER. Pedaladas contra el cierzo

 

DETRAS DEL LLANTO QUEDA EL SILENCIO, DETRAS DEL SILENCIO QUEDA EL RECUERDO Y DETRAS DEL RECUERDO QUEDÓ EL MOMENTO, SOMOS COMO AVES Y POR NATURALEZA DEBEMOS EMIGRAR ASI COMO LAS PIEDRAS RODAR, Y CUANDO EXISTA UNA DESPEDIDA, AL FINAL SIEMPRE LA VIDA CONTINUA...

 [En mi vida siempre seguiremos, cerca, lejos, dondequiera que estés.... creo que tu corazón aún sigue (estrofas de una canción que les gustaba, Celine Dion en ‘Titanic’)]

Cuando inicié el proceso de creación de este blog, se me venían muchas ideas a  la mente, y una de ellas era sin lugar a dudas, intentar en la medida de lo posible y de una manera diferente, tener un especial recuerdo por aquellos compañeros que ya no están entre nosotros, que de una u otra forma desaparecieron del panorama publico. Es más duro si cabe hablar de los que nos han dejado para siempre...

Entre esos personajes, tiene un lugar privilegiado una persona que va camino de los diez años de su ausencia...

Es un orgullo enorme poder tener la posibilidad de tener entre estas líneas,  la peculiar historia de un grande de nuestro deporte que en plenitud de su vida y con apenas 32 años nos dejó...

                                                                        

“CHAVA  JIMENEZ"

No te caigas, pero no dejes que te cojan



Hola Jose María, es un verdadero placer poder charlar contigo... (pedaladascontraelcierzo)

Que pasa macho¡¡ nada hombre, eso está hecho (Chava Jimenez)

 

Esto sería el inicio de la conversación perfecta que siempre hubiera querido personalmente hacer, pero desgraciadamente, esto no será posible nunca. Aun así, aquí pretendemos mostrar una parte de la Historia de Jose María Jimenez, que no todo el mundo conoce...o al menos, tienen un concepto erróneo de la misma.

Una de las razones de peso,  por la que me he decidido a escribir sobre Jose María Jimenez, es sin lugar a dudas, el que siempre he sentido esa misma pasión que vivimos miles de aficionados durante su trayectoria profesional.  Al Chava o lo amabas, o simplemente no entraba dentro de tus preferencias, pero cierto es, que no dejaba indiferente a nadie.

En apenas unas semanas se celebra la segunda edición de la Marcha Cicloturista que lleva su nombre, y una serie de personas llevan un trabajo impresionante por sacar esto adelante. Entre esas personas, está Azucena, la persona que compartió gran parte de su vida con él y quedó viuda aquel 6 de diciembre del año 2003. Luchadora, amante de este nuestro deporte y la persona que conoció bien de cerca a Jose, porque aquí queremos hablar de Jose y vamos a dejar en segundo plano al Chava Jimenez que todos creemos conocer.

El final de esta entrada, deberíamos poder traducirlo como una serie de reflexiones. Una historia de superación, sacrificio, entrega, rigor, recompensa, y un final triste…pero no queremos trasmitir pena, al revés Azucena, queremos hacer llegar a ese Jose, que tu conociste y durante tantos años estuvisteis uno al lado del otro. Que la injusta vida, te lo apartó de tus brazos. Al mismo tiempo, a los que amamos el mundo de la bicicleta y el ciclismo épico, nos lo esfumó físicamente de un plumazo, pero a día de hoy aun está dentro de la mente de muchos practicantes y defensores de nuestro deporte. Es eso lo que debe fortalecer esa ilusión por cuanto hagas (y hagamos) por mantener vivo ese espíritu.

"Siempre digo que esto es una herida que a base de tiempo (no es tan fácil y el que haya pasado por algo así me comprenderá perfectamente) se cura, pero la cicatriz quedará de por vida… Orgullosa?  no te puedes imaginar hasta que punto, como persona (que no entrare en ese terreno pues seguramente no seré objetiva) y como ciclista, haber compartido parte de la vida con una persona así es maravilloso todo lo que se ahora de “ciclismo” fue gracias a el y por el esta lucha constante por su recuerdo, pues no olvidemos que de eso trata la vida de LUCHA. Orgullosa de como se le sigue queriendo, eso me fascina y que realmente José era una persona desconocida…

Tenía 21 años, acababa de pasar a profesionales, después de ganar el Circuito Montañés 92’, prueba clave para el paso a dicha categoría, es entonces cuando sus vidas se cruzan "Era un chico muy travieso, inquieto, alegre, bromista (eso nunca cambio en él) ya por entonces le apasionaban los coches - de que manera- y su inseparable bici" Como hemos comentado anteriormente, su paso le vino tras ganar el Circuito Montañés " imagínate! El recibimiento que le hicieron en El Barraco fue descomunal.. Era el paso a lo que tanto le había costado llegar (como a todos, menudo calvario se pasa hasta llegar a ello) y por lo que había luchado tanto, su mayor preocupación era poder responder a las expectativas creadas cuando José Miguel y Eusebio Unzue, lo ficharon de cara a ser el lugarteniente del gran Miguel Induráin en la montaña.

Debuto en La Subida Al Naranco 92’ y que debut como decía el con los grandes del pelotón (no lo disfruto mucho pues salió a la carrera con 42 grados de fiebre). Pero según me contaba él fue algo que no olvidaría jamás…

Pero antes de esto, y es lo que pretendo, hemos de contar algunas de los cientos de historias que han acaecido en torno a Jose. Uno de sus mejores amigos, Chano, nos cuenta algo que sucedió tres años atrás, es decir en el 89, y prestando atención podemos comprobar la capacidad de progresión de este portento físico. 

En una tarde fría del invierno abulense, salimos como todas las tardes, hasta lo que nos permitía la luz del día, ese día coincidimos con un chaval joven, alto y fuerte, que decidió  acompañarnos en nuestra ruta diaria por el Valle Ambles, con sus llanos  y el repecho de Robledillo, que allí es donde sucedió la anécdota de esta historia.

 

Hasta Solosancho, la etapa era totalmente llana, a fuertes relevos  hacíamos el recorrido, hasta llegar a un repecho, no muy duro, pero en esa época de temporada, se nos hacia más que pestoso, dábamos todo hasta el mismo alto, osea unos dos kilómetros, ese día conseguí coronar el primero, fui soltando uno a uno en cada metro de esta pequeña subida, el jovencito Jose, parecía que quería resistir el envite, pero al final también cedió en su intento. De regreso,  Jose me comentó con un Gran desparpajo “volveré otro día para dejarte en este repecho" a lo que yo contesté:  Eres joven y tendrás mucho tiempo de dejarme aquí y en muchos sitios más. Y claro que volvió, con muchísima más fuerza, que se lo digan a los amigos y grandísimos corredores, Heras, Escartin y el mismísimo Miguel Induráin.  Por aquel entonces  Jose María Jimenez "CHAVA", que luego con el paso del tiempo supimos quien era, tenia 17 añitos en  1989. En alguna ocasión le volví a recordar, y siempre eran risas y risas, ya que tuve el honor de poder disfrutar de rodar algunos kilómetros al lado de este Grandísimo Campeón.

 

Con el paso de los años se convertiría en un especialista, en "repechos" y como nos cuenta Azucena "le hacia mucha ilusión ganar la Subida a Urkiola -tenia algo muy especial con ese puerto- se encontraba muy cómodo en el, decía que se olvidaba de todo…. El no daba “importancia” cuando ganaba "pero si esto es mi trabajo, no hay más merito... decía,  el pueblo se volcaba cuando ganaba, era impresionante como le querían y le siguen queriendo"

Me gustaría contaros una anécdota que viví en directo en campeonato de España en Jerez del año 1998. Íbamos a cola de grupo, un tal Escartin y Jose, más alguno más, corría el km 120 más o menos, yo marchaba allí, pues justo me venía, ellos por ir más tranquilos, acostumbraban a ir en cola de pelotón. En un momento dado y antes del único repecho considerable del circuito, se enfiló mucho. Chava, le dice a Fernando, "maño, arrea que se tensa demasiado esto"

Imagina ver a estos, por el lado izdo, con todo metido (53x12) por aquel falso llano antes del repecho, increíble, fui a rueda de ambos hasta que boooommmmm explosioné. Se acabo mi rodar con ellos y con todos.  Aun a pesar de la "explosión" me quedó un bonito recuerdo, y vivido in situ. 

 Recuerdo unas imágenes de una Vuelta a España, en las cuales, le hacían unas breves pregunticas al abuelo de Jose, fueron enternecedoras sus palabras, es más, el subtitulo de esta entrada se completa con una frase de D Severiano "Por supuesto, quería muchísimo a los “abuelillos” Seve y Emi. Cada vez que marchaba a una carrera no Vivian los pobres, con sus preocupaciones por las caídas “hijo, sobre todo no te caigas eh, pero no dejes que te cojan...” Abuelo no te preocupes que estos ciclistas no me pillan (contestaba José). Cuando los iba a ver a su casa siempre le sacaban dulces y José les pegaba la regañina cariñosa. "abuelos que yo no puedo comer de eso, no me pongan los dientes largos" Parece que lo estoy viendo cuando se despedía de ellos al abuelo Seve, siempre, siempre se le caían esas lagrimillas…… Una anécdota muy graciosa de la abuela Emi sobre los corredores de la once, le decía a José; pero hijo estos muchachos algo verán no? porque como van por esas carreteras.

 

Su inseparable amigo Juanjo más conocido por todos como Pincho, nos cuenta una divertida historia, que define una vez más ese carácter risueño y bromista que le caracterizaba.

Recuerdo una vez que fui a verle a un critérium y del equipo Banesto solo corrían Miguel Induráin y José, daban varias vueltas por el mismo circuito urbano, y decidí ponerme en una curva de herradura para verle pasar más despacio y animarle. El no sabía en que parte del circuito estaba, pasó la primera vuelta y empecé a buscarle en el pelotón pero no le vi, pasa la segunda y lo mismo pasa la tercera..de repente, sale una mano del pelotón y me dio en la cara, era el y me dijo, "Me ves o no me ves atontao" 

Allí todo el mundo se reía, El Chava a dado un cogotazo a un espectador, decían entre risas, todos menos yo claro está. La verdad es que se le echa mucho de menos era único siempre haciendo reír, todo lo que hacia lo hacia sin malicia y me decía "si es para reírnos macho" lo hacia con tanta gracia que al final te tenias que reír. Qué grande era siempre estará en mi recuerdo.

 Siempre me ha parecido un corredor con una clase excepcional, con una arrancada en subida que contadicos he visto, pero… cuando no ganaba y estaba cerca, o por fallo no cuajaba en éxito, era un tío que intentaba corregir errores para poder demostrar nuevamente su poder? Esa arrancada tan especial que tenía, explosivo, imprevisible, siempre por sensaciones, se te ponía el corazón en un puño que no dejaba moverte de la silla… Era matemático el día con sensaciones buenas, a falta de 6-7 km intentaba el primer arranque, paraba, vuelta a arrancar y piernas para que te quiero puntilla final.

 

Esa facilidad para la escalada, también tenía su punto flaco, como bien me cuenta su amigo Paco Mancebo "Creo que tenía un puerto cruzado, y ese era el Mont Ventoux, un día puso a tirar allí a todo el equipo, quería ganar y al llegar allí, bueno como era el Chava, o ganaba o....ya no recuerdo si llegó a subir o hizo de los últimos"

 

Le preocupaban las limitaciones que tenía como ciclista completo e intento cambiar su rendimiento en las cronos "de que manera, prueba túnel del viento incluida, métodos de entrenos, pero el sabía que si mejoraba algo las cronos perdería en montaña, él era escalador puro y lo mejor que tenia es que disfrutaba con ello. Eso que sus condiciones físicas, no eran las de un escalador, por eso más contradictorio aún"

 

Como era en sus semanas previas a una grande, imagino que un monje y una locura de sentimientos...para llegar 100% a esa cita. Era muy estricto con sus entrenamientos, alimentación sobre todo con esta ultima pues por su genética le era muy fácil coger peso y era una constante lucha.. Cuando llegaba una grande, aunque seguía los entrenamientos del preparador, siempre se exprimía más y daba todo por llegar con buen nivel y aguante a las mismas, recuerdo la preparación del tour del 98´ menudas palizas de entreno, la mayoría de los días no bajaba de 160km, días enteros de hacer trascoche hasta 210 km Uno de los días por la Peña de Francia, Batuecas (Etapa de la Vuelta a España) le sirvió como preparación al tour y de cara a supervisar los distintos finales de etapa de alta montaña en V. España de los cuales muchos de ellos marcaba con una cruz y donde me decía Azu aquí voy a ganar yo y bien es cierto que no solía fallar.

 

Nos fuimos a supervisar en coche la etapa del Alto del Morredero Ponferrada, me hacia anotar  en que km caía cada curva, desniveles, los hitos kilométricos de más dureza etc.. Pero lo más gracioso de todo fue que cuando estábamos cruzando uno de los últimos pueblos de camino al alto del Morredero me dijo: Azu apúntate esta casa en curva porque o tiran un cacho de la casa o la vuelta no llegará aquí (porque no pasarían los camiones) y así fue…….

 Desconozco el nivel académico de Jose, tenía subliminalmente esa presión, de llegar a poder dedicarse a este deporte profesionalmente, en un breve espacio temporal o tomar  una decisión para con su vida laboral?

Como el declive profesional llego tan inesperadamente, no tuvo ni tiempo de preocuparse a que se quería dedicar, solo quería volver a subirse a su inseparable montura de acero y lograr buscar y sentir esas sensaciones que había perdido 

 

Me resulta gracioso y al mismo tiempo bastante relevante, la preocupación que Jose tenía por agradar a todo el mundo y no defraudar, este tipo de caracteres, a veces tiene nefastas consecuencias, pero él era así "se defendía bastante bien con los medios de comunicación, al principio como a todos le costaba y siempre me preguntaba "¿como ha estado la entrevista, como me has visto, hablé bien?" 

El poder escribir esta entrada, también me permite poder conocer mucho más a la persona e intento poder trasmitirlo a todos los lectores. Pero una  cosa si que tengo mucho más claro, Jose María Jimenez, era un fuera de serie, se pusiera en lo que se pusiera "una vez quedamos, con los hermanos Induráin, y teníamos organizada una especie de capea con unos chotillos (pequeñas reses) y si vieras el arte que tenía con el capote. Le decíamos el Curro Jimenez del toreo. Era una grandísima persona, con unas cualidades físicas enormes y con una progresión muy rápida, pero..." otro abulense ilustre, que ya fué parte de este blog, el gran Julio Jimenez, se deshacía en halagos hablando de Jose, con voz entrecortada se le amontonaban las cualidades como persona que quería contarme, gratificante conversación con D Julio.

 Después de duras temporadas, de que disfrutaba en los periodos de descanso invernal, además de tu compañía evidentemente, que lo verías casi en fotos solo? Imagínate, fotos, televisión, es lo que te quedaba. No era de ir de viajes pero algún viajecillo hacíamos, estaba hartito de estar todo el año fuera de casa y lo que más le gustaba era su pueblo. Le encantaba irse a andar por la Cebrera con nuestros perros y buscar níscalos era su hobbie preferido, la caza también pero no por el hecho de cazar, pues no traía nunca nada a casa, sino por que le daba la opción de caminar y eso era imprescindible en invierno. Le encantaba la cocina aunque era mejor que no entrara,  para que te hagas una idea por lo general para realizar un postre necesitamos dos instrumentos, el usaba una orquesta entera. Por cierto el arroz con leche lo hacia de fabula aunque los cuatro primeros intentos hubo que tirarlos a la basura. 

 

Recuerdas alguna experiencia en la que mi comunidad estuviera presente, alguna anécdota, carrera, el típico y temido Cierzo? Corrió varias vueltas a Aragón, y recuerdo al terminar un critérium en Zaragoza, que la fama de brutos de los aragoneses se le había contagiado hasta el temido cierzo. Tuve la oportunidad de compartir aquella tarde en Zaragoza, también fuí de la partida en aquel Critérium. En realidad era un tío majo, muy cachondo y perdona... más bruto que nosotros, el ya venía así de serie... 

 Era consciente de que su imagen y colaboración en ciertas causas, facilitaba conseguir dichos fines, se implicaba? Seguro, siempre estaba disponible para las buenas causas, si le llamaban para ir algún sitio nunca ponía pegas.

 Y antes de dar fin a esta entrada, y con la objetividad que ha día de hoy puedo trasmitir, debo y es justo, dejar claro que algunos deportistas de Elite, viven eufóricos con sus éxitos, pero también está el caso de los que no pueden digerir, que el éxito y los buenos resultados no acaben de llegar, lo que en la mayoría de los casos, poco a poco va difuminando su trayectoria deportiva. Pero tenemos también la peculiaridad de los que aún cosechando éxitos y muy buenas actuaciones e incluso gozando del clamor popular, se ven inmersos en una depresión por no dar a su público y seguidores, lo que ellos creerían justo. Y en cierta manera este es el caso de nuestro personaje, Jose entró en una profunda depresión, que derivó en su aislamiento del mundo. No es normal que durante estos casi diez años, hayamos tenido que leer u oír cosas muy complicadas de asimilar, sobretodo para sus seres queridos.

 

La agorafobia es miedo al miedo. Los agorafóbicos temen las situaciones que puedan generarles sensaciones de ansiedad, miedo a la propia activación fisiológica y a los pensamientos sobre las consecuencias de experimentarlas, como la idea de morir.

 Pues si amigos, Jose, es lo que padeció, y esta enfermedad le llevó a tomar en ocasiones cantidades no recomendables de ansiolíticos y antidepresivos, lo que hacía que se refugiara en exceso en su hogar. Creo que debemos de ser justos y comprender la situación de Azucena al defenderse de todo ello.

 Con esto nos debe de quedar una cosa bien clara, y es que a nuestros deportistas deberíamos darles más apoyo psicológico y no solo para rendir más, tal vez ayudando a su estabilidad emocional, aumentaríamos paralelamente su rendimiento. Y es una asignatura pendiente que tenemos para con nuestros nuevos deportistas y desde edades tempranas el poder trabajar el rendimiento deportivo con una progresión física lógica, antes que pensar en engordar el propio palmarés.  Y dicho esto, ahora quizás estemos obligados a ver la imagen de Jose de una manera diferente, que por otra parte es el deseo de muchos.

 

Porque le vino ese mal moral, que fue lo que desencadenó esa dejadez o falta de motivación?

Es una pregunta complicada de responder, pues creo que como todo en esta vida tiene un “porqué”, las cosas no vienen solas, lo único que puedo decirte es que se le vinieron encima un cumulo de circunstancias y situaciones muy adversas…. En el año 2001 cuando ya no puede más con la adversidad de la carretera y con la que había sido su vida “la bici”, empieza su peor carrera, no quiero ser pesada pero me reitero y lo haré siempre “LO INTENTO CON TODAS SUS FUERZAS Y ESO LO PUEDO ASEGURAR, DIO TODO POR VOLVER y encontrar una razón para subirse a su querida montura de acero, lo peor de todo es que esta carrera con unas cronos que no acababan nunca y unos puertos de montaña que no tenían fin, no pudo llegar a su tan esperada meta…. 

¿Qué le faltó a Jose María Jimenez, para ser un grande reconocido, quizás demasiados gallos en un mismo corral, pudieron truncar otro tipo de trayectoria?  No creo que fuera problema de gallos, fue un corredor que vivía del espectáculo y su única ilusión era hacer vibrar a todos los aficionados del ciclismo y a sus incondicionales en los días de etapas en alta montaña. Y debido a ello nunca mostro ninguna preocupación por llegar a ganar una grande.

 Aquella fatídica fecha la tienes marcada a fuego en el corazón, pero… eres una esposa que se queda viuda, pero además la esposa de un gran ídolo que se nos fue, ese sentimiento generalizado, te ha servido de sustento emocional y de orgullo interno por haber estado al lado de Jose. Esa misma fuerza que demuestras en tus respuestas, la trasladas en lograr consolidar la Ciclomarcha que lleva su nombre? En el año 2009 decidimos (Salvador de la P.C. José Mª Jiménez “El Chava” Riosa –Asturias) y yo crear un club deportivo que llevaría su nombre, para poder organizar eventos deportivos, y llevamos a cabo el I Memorial a José de juveniles. ¿Por qué? Porque me parece la mejor manera de recordarle  con lo que fue su vida “La Bici” y que mejor que un memorial y apoyar al ciclismo de base ese es nuestro objetivo “RECUERDO Y APOYO AL CICLISMO BASE.

El pasado año, se celebraba la primera edición de su I Ciclomarcha, "La verdad que la gente de El Barraco se vuelca por colaborar con nosotros para que  a su paisano se le siga haciendo el memorial, me gustaría resaltar que gracias a Hormigones El Barraco (Cenci y Marivi primos de José) pude comenzar este gran sueño, ellos son patrocinadores incondicionales.

 El 17 de Junio se celebra esta segunda edición, y ya es un referente en el calendario nacional pero deseamos la autofinanciación y de esta manera poder hacer que sea incluso de dos días. También el año pasado conté con el apoyo de sus compañeros de equipo Paco Mancebo, Pablo Lastras y Txente, los cuales tuvieron su maillot en la prueba de Juveniles y este año volvemos a contar con Pablo Lastras quien defiende a capa y espada el ciclismo de base.

 

Quiero aprovechar la oportunidad que me brindas a través de esta entrevista, para de alguna manera animar a que nuevas entidades se impliquen con este bonito deporte y el ciclismo de base no decaiga.  

 

 http://www.josemariajimenezelchava.com/finalidad.htm

 

En este enlace tenéis recogida toda la información de la misma. 

Espero que esta entrada y  sincera historia contada por parte de su entorno más cercano, nos haga seguir disfrutando de la persona que fué Jose María Jiménez "Chava" y ser justos seguidores de un gran personaje de nuestro deporte.

Agradezco la inestimable colaboración de Azucena, Chano, Pincho, Mancebo, Julio Jiménez... y alguno más que me dejo en el tintero, que espero disculpen. Ha sido un placer conocer mucho más a esta entrañable persona. 

EL DEPOR VUELVE A PRIMERA

EL DEPOR VUELVE A PRIMERA

 

EL DEPORTIVO REGRESA A PRIMERA DIVISIÓN

‘La voz de Galicia’, uno de los periódicos de mi vida en el que siempre me habría gustado escribir, publicaba anoche esta foto en su edición digital: el Deportivo de la Coruña retorna a Primera División. Y suma así un título a los seis grandes que tiene: una Liga, dos Copas del Rey y tres supercopas. Juan Carlos Valerón es uno de sus líderes, uno de sus referentes y este año ha sido determinante para el ascenso con su juego inteligente, de clase y tiralíneas, impregnado de magia y de veteranía. El Celta subirá la semana que viene. Y yo, deportivista, también soy celtiña. Desde niño. No pertenezco al grupo de deportivistas que odian al Celta. El comportamiento de la afición ha sido exquisito y apasionado, y Oltra ha hecho un magnífico trabajo. Enhorabuena a todos. Jugué una vez en el campo de Riazor con el Ural de A Coruña, juraría que fue en la temporada 1974-1975 y en 2007 creo que fue paseé por el campo antes de un choque Depor-Real Zaragoza, mis dos equipos. El campo parecía una alfombra de verdín y de paraíso, un auténtico escenario de sueños. Como el de ayer.

 

*La foto es de César Quian.

GARRAPINILLOS: HASTA SIEMPRE

GARRAPINILLOS: HASTA SIEMPRE

EL GARRAPINILLOS VENCE EN SU ÚLTIMO PARTIDO

[La Unión la Jota 0-Garrapinillos 1 (Jesús Ángel).]  

Al Garrapinillos se le había hecho un poco larga la temporada. La segunda vuelta fue difícil, compleja, estuvo llena de incidencias ingratas y el equipo perdió el rumbo durante diez jornadas. Tras las dos últimas victorias, especialmente la última en casa, ante el Montañana, el equipo había recobrado la ilusión. Y esta mañana, en un día terrible de sol, despedía la temporada ante La Unión la Jota, el equipo que se salvó la pasada jornada.

El Garrapinillos, como ha sucedido en las últimas semanas, estaba corto, cortísimo de efectivos. Entre lesionados, algunos que se han borrado, expulsados (Eloy Mateo, nuestro máximo goleador con catorce tantos, en este caso) algunos que se duermen e indispuestos del último instante (pienso en el juvenil Ángel Sanz, que ha sido muy importante en el último tramo y tuvo un fuerte dolor de oído que le envió a urgencias), el equipo se presentó en el estupendo campo de La Jota con solo trece jugadores. Formó así: Luis; Alberto Sancho, Javier Lacabe, Enrique Romero, Dani Pequerul (que volvía tras su amago de microinfartos, según un informe médico, que era una falsa alarma); Jesús Ángel, Diego Rodríguez, Jorge Blasco, Alberto Luna; Alberto Rubio y Jorge Rodríguez; esperaron en el banquillo Jorge Buil y Óscar Ortiz, que jugó ayer con los juveniles.

El campo estaba estupendo. Los dos equipos hicieron el pasillo a un conjunto de categorías inferiores de La Jota, que se había proclamado campeón. El primer tiempo fue claramente del Garrapinillos: mandó, combinó con gusto, generó ocasiones de gol, especialmente una de Jorge Rodríguez, lanzó varias faltas y dio una imagen de buen equipo, trabajado en todas sus líneas. Jugador por jugador, el comportamiento fue correcto; Dani Pequerul se resintió de su inactividad, pero poco a poco se vino a arriba como suele hacerlo: con pundonor, con pasión, con ganas. A veces hace pensar en Gordillo: parece que se vaya a descuajeringar, contrae el gesto en un rictus de amargura y de dolor, de sobreesfuerzo, pero es capaz de llegar a la línea de fondo e incluso de disparar. Jorge Rodríguez, muy tocado, jugó a su gusto, igual que los centrales Lacabe y Romero, Alberto Luna encontró carril por la izquierda y Rubio, que solo resistió diez minutos ante el Silos, completó su mejor primera parte de la temporada, y su mejor partido conmigo probablemente. Alberto Sancho, admirador de Cristiano Ronaldo, probó una falta desde lejos.

En la segunda parte, el Garrapinillos volvió a mandar durante los primeros minutos, aunque el calor era intenso y hacía mella en los rojillos. Jesús Ángel, que jugó por el ala derecha, marcó un golazo con la izquierda: un auténtico obús ante el que nada pudo hacer el activo portero rival. Jorge Rodríguez tuvo que dejar el partido, y poco después haría lo mismo Alberto Rubio. Jorge Blasco, otro de los capitanes del equipo, estaba fundido, aún así resistió hasta el final como un valladar que quería lanzarse al ataque: él y Diego hicieron un intenso trabajo en el medio, pero acusaban el cansancio, y costaba mucho componer la media. A Diego le hicieron un clamoroso penalti que el árbitro y el linier no consideraron aunque estaban encima de la jugada. Como tampoco consideró una salida de Luis Romero con la mano en esa zona peligrosa del área grande.

El Garrapinillos se descosía por instantes y la Jota, que tenía cinco reservas y los empleó a todos, atacaba y atacaba con mucho peligro. Ahí, Luis (con la colaboración de su defensa: otro buen partido de Enrique Romero y de Lacabe por el centro) estuvo inmenso. A él le debe el Garrapinillos una importantísima porción de esta victoria, que pudo ser más holgada durante muchos minutos y acabó siendo una victoria con fortuna. La suerte que nos había faltado en otras tardes –contra el Salvador, contra el A Mesa Puesta, contra el Picasso, el Villanueva o el San Juan, pongamos por caso- nos asistía esta mañana. Y así, con 52 puntos, el Garrapinillos de Primera Regional cierra su temporada donde ha tenido de todo: ha sido líder muchas jornadas, se desfondó, se recuperó un poco y al final acabó en la octava posición. Ninguno de los resultados de los adversarios próximos nos favoreció hoy. Ascienden A Mesa Puesta y El Salvador. [Además de los citados jugadores, el equipo del Garrapinillos contó con Sergio Calvo, portero; David Mateo, Jorge Beltrán, Eduardo García ‘Pirri’, Jaime, defensas; Kike Alcubierre, Fran, Néstor, medios; Óscar Cambra, Eloy Mateo, José Antonio Mochales ‘Pitu’, Ángel Sanz y los juveniles Jorge de Miguel y Víctor Calle]. Y este ha sido mi último partido como entrenador tras casi una temporada y media del Garrapinillos. Ha sido un placer, amigos. Hemos contado con un extraordinario plantel humano, de verdad (no ha habido ningún conflicto, ningún malentendido, no ha habido malos rollos), al que hay que sumarle a Félix Cambra, Manolo Romero, Manolo Calvo y José Antonio Velilla, entre otros. Hasta siempre, amigos. ¡Un, dos, tres, Garrapinillos! Las fotos son de Jorge Buil.

GARRAPINILLOS, 2-MONTAÑANA, 0

GARRAPINILLOS, 2-MONTAÑANA, 0

EL GARRAPINILLOS VUELVE A VENCER

Esta tarde el Garrapinillos de Primera Regional ha jugado su último partido de la Liga en San Lorenzo en esta campaña. Se enfrentaba al Montañana y venció por 2-0, con tantos de Óscar Ortiz y Enrique Romero, que marca su segundo tanto, a pesar de haber jugado de libre. Tras una mala segunda vuelta, el Garrapinillos había ganado en casa del colista el Silos la pasada semana, 1-2, con goles de Romero y Eloy y con nueve jugadores, y hoy contábamos con trece jugadores, uno de ellos el portero suplente. Decidimos que Luis Romero, que hizo una espléndida primera vuelta en la portería, iba a disfrutar de minutos en el ataque. Salió de titular. Formamos con otro conjunto inédito: Sergio Calvo; Jesús Ángel, Lacabe, Romero, Ángel; Pitu, Diego, Jorge Blasco, Alberto Luna; Eloy Mateo y Romero. En el banquillo se quedaron Oscar y Jorge Rodríguez, muy tocado.

Era el último partido. Y queríamos ganar. Hemos tenido un año extraño. Extrañísimo. Con todo, recordamos a los jugadores que teníamos un buen plantel y que debíamos ir a por la victoria. Mandamos desde el primer instante: Pitu gozó de varias oportunidades en entradas por la banda derecha, también Luis y el propio Jorge Blasco, que se vació. En la segunda parte, parecía que habíamos perdido el sitio, el Montañana atacaba y generó alguna ocasión. A Diego le hicieron un penalti, que dejó al adversario con diez. Poco después nosotros también quedaríamos con diez: Eloy sería expulsado y no podrá jugar el último partido ante la Unión La Jota. Ni podrá alcanzar la cifra de tantos que se había propuesto: veinte. Con el de hoy, se ha quedado en catorce. Jorge Blasco falló el penalti; lo lanzó como acostumbra, pero el portero le adivinó por dónde iba y lo detuvo. Poco después marcaría Óscar y sentenciaría, tras una intensa, trabada y al final lúcida jugada de Blasco, Enrique Romero, que jugó un espléndido partido.

El Garrapinillos jugó bien. En todas las líneas. Incluso muy bien en algunos instantes, y ha dejado un buen sabor de boca. Hay futuro, y el equipo debe seguir contando con jugadores veteranos que le dan empaque: Lacabe, Jorge Blasco, Óscar Cambra, Eloy... La afición de San Lorenzo se merecía este resultado: había visto demasiadas derrotas en las últimas semanas, algunas inmerecidas como ante El Salvador, que ascenderá a Regional Preferente con A Mesa Puesta, dos buenos conjuntos. Es mi último partido en el equipo, en casa, como entrenador. Ha sido una experiencia intensa y llena de grandes momentos, de bastantes adversidades y de algunas decepciones. Hemos contado con un equipo humano magnífico. Nuestro deseo es lograr al menos la cifra de los 50 puntos. Tenemos 49 y hemos recuperado algún puesto: ahora estamos en la octava plaza, que no se ajusta del todo a nuestros méritos, sobre todo a lo que hicimos en la primera vuelta. La semana que viene jugamos con La Unión, que hoy ha mantenido la categoría. Enhorabuena. El año pasado la conservamos nosotros en el penúltimo partido también.

            Como decía Robert Graves, es el momento de entonar “un adiós a todo eso”. He aprendido algo: de fútbol nunca se sabe lo suficiente, casi nunca se sabe nada, en realidad, y hay muchos factores que cuidar. Muchísimos: desde la preparación física a la preparación psicológica, desde el golpe de suerte a la mentalidad, desde el clima de amistad y cariño a la ambición y a la intensidad. Otro vendrá y lo hará mucho mejor. No me cabe duda. Me quedo con muchas cosas estupendas, con el buen clima de camaradería: apenas ha habido malos rollos ni disidencias. Y eso, a la larga, es impagable. Mil gracias a todos.

 

*En la foto de archivo de Jorge Buil, Pitu, cabellos al viento a lo Simpson, y JOrge Rodríguez, ante un rival del Movera.

MANOLO JIMÉNEZ: UN DIÁLOGO

 

[El domingo, antes de la victoria en Getafe, Mercedes ’Picos’ Laguna, responsable de Heraldo Domingo publicada una humana y entrañable entrevista con Manolo Jiménez. La traigo aquí.]

 

«PASE LO QUE PASE, EL ZARAGOZA

SIEMPRE ESTARÁ EN MI CORAZÓN»



Es el hombre del momento, la persona que ha sido capaz de volver a dar sentido al zaragocismo. Porque, pase lo que pase hoy, se ha ganado el respeto y la admiración de la afición

«Mi padre era mi ídolo, mi amigo, me enseñó todos los valores»

«Siento haberme perdido momentos importantes de mis hijos por mi trabajo»

«Soy costalero desde los 15 años y saldré la ’madrugá’ de Arahal esté donde esté»



PICOS LAGUNA. Heraldo de Aragón. Doingo 13. 05.2012

Tiene a Sevilla metida en el alma y en el corazón, una Sevilla que le ha dado todo, la gloria deportiva, la esencia de sus raíces; una Sevilla que llegó a ahogarle y que le impuso el reto de buscarse fuera a sí mismo, ver si también lejos de ella podía encontrarse con ese Manolo Jiménez (Arahal, Sevilla, 1964) capaz de triunfar. Y lo ha hecho. Hoy, este andaluz sensato, reflexivo y metódico, marcado por un padre que le enseñó todos los valores importantes para un hombre, lleva también en el alma prendida a esa Grecia que dejó en medio del caos y la pobreza, y a una Zaragoza, a un Zaragoza que le adora y que se ha rendido a sus pies.

Impresionaba su rostro en el autobús que le llevó a la Romareda, antes del encuentro frente al Racing.

¡Uf! Es que se acumula mucha tensión. Dese cuenta que no es solo cumplir con tu trabajo, sino la responsabilidad de los sentimientos que hay detrás de ti, de tanta gente. Si eres una persona responsable, todo se te refleja.

Era emocionante ver cómo le animaban tantos seguidores, más que a los jugadores.

Bueno, me he erigido un poco como el buque insignia, pero, y lo digo de corazón, me contrataron para intentar salvar al Zaragoza y lo que hago es cumplir con mi deber y llegar a mi objetivo. Todos valoran las dificultades que había, pero los protagonistas son quienes hacen el gran esfuerzo físico de ganar, los futbolistas; y el gran esfuerzo de desgaste sentimental y emocional de la afición. Por supuesto, algo que tengo que ver, porque soy quien diseña el trabajo.

¿Cómo aguanta la presión?

Sufro, sufro, pero intento disimular ante los jugadores y la afición, aunque mi cara la refleja muchas veces, refleja el miedo de fallarle a la gente a la que te debes y creo que ese miedo se llama responsabilidad. Desde pequeñito siempre me ha dicho mi madre que he sido muy responsable en todo.

Además de reflexivo y metódico, y esto se ve en su trabajo.

Hay que saber diferenciar los momentos que tiene el ritmo de la competición. A veces que hay que ser un poco vehemente, y lo soy; ser un poco padre o hermano mayor para los más jóvenes, y lo intento; o tirar de autoridad. Me ayuda mucho haber sido futbolista tantos años, haber sido capitán de un equipo histórico, el Sevilla, como es el Zaragoza. También, y en el plano personal, ser el segundo de cinco hermanos, porque por mi carácter siempre he intentado ser un poco líder, también en el colegio, lo que me ha servido para involucrarme mucho en los problemas de los demás. Me gusta ayudar, por eso me hice entrenador, en principio para ser formador, para ayudar a los niños, porque yo cumplí mi sueño y sé lo mucho que me costó. Empecé en el Sevilla más que de entrenador de formador deportivo, hasta que me llegó el reto de entrenar al primer equipo.

Usted es canterano, ha estado años en el mismo equipo y eso genera un gran sentimiento hacia una camiseta.

Soy canterano cien por cien. Por eso tengo aquí chavales de la cantera, aunque los utilizo poco, pero quiero que ganen confianza y experiencia que puedan aportar al Real Zaragoza. Soy un canterano porque creo en los sentimientos y está claro que un chico que viene desde la base, aparte de ser tan profesional por condiciones como cualquiera, tiene un plus, que es saber cómo se vive y se respira el fútbol en Zaragoza, qué siente el zaragocismo.

Un sentimiento no muy habitual.

Es que la sociedad ha cambiado. Recuerdo que cuando comencé todos éramos canteranos, 2-3 de otra región y como máximo tres extranjeros. Ahora la libre circulación de ciudadanos en la Unión Europea, y que pueden venir tres extracomunitarios, ha abierto un abanico de posibilidades que es bueno, aunque tiene su lado negativo. No se tiene que perder al jugador de las ’vacas flacas’, de cuando todo mal, cuando todo son problemas y se tira de la cantera. Quienes estamos encargados de dirigir los equipos deberíamos tener mucho tacto con ella; de hecho, grandes equipos como el Barcelona o el Bilbao lo hacen y es algo muy grato para mí.

Jugó en 15 ocasiones con la selección absoluta.

En total fueron 21, con la olímpica y la B.

Y era lateral izquierdo, una posición no muy habitual.

Tuve que sustituir a jugadores como Camacho o Gordillo; después estábamos Sánchez Flores, López Recarte, luego llegó Sergi... Ha habido grandes laterales izquierdos y tuve el honor de representar a mi país en un Mundial, en una Eurocopa Sub-21, en un preolímpico. Al salir de un pueblo, pasar por todas las categorías y llegar a lo más alto que es un Mundial, fue un premio al trabajo que quise compartir con mis compañeros, porque en el fútbol todos dependemos de todos y si llegué fue también por lo bien que lo hicieron para que yo destacase.

¿Por qué se hizo entrenador?

Me retiré por una lesión y me hice porque me gusta mucho la formación del jugador. Empecé porque casualmente en la barriada Sevilla Este de Sevilla jugaba mi hijo y se quedaron sin entrenador; coincidió que ya no era jugador y decidí coger a ese equipo. Yo disfrutaba más que los niños con su ilusión; ellos me respetaban mucho, claro, un ex futbolista del Sevilla... Ahí empezó esa vocación y fui sacando todos los títulos de entrenador. También empecé desde abajo: Preferente, Tercera, Segunda B, Segunda A y Primera División. Me ha gustado seguir los pasos y no utilizar mi nombre, empezar desde abajo porque es como más se aprende.

Y le fue muy bien.

Sí, sí, cogí al filial del Sevilla que estaba en Tercera División y lo ascendimos a Segunda B y Segunda, algo histórico porque se tenía un equipo en Primera y otro en Segunda; me necesitaron en el primer equipo y di el salto: dos competiciones en Champions, semifinal de Copa, final de Copa, tercer clasificado con 71 puntos... Todo muy bonito, pero me tuve que ir al extranjero porque necesitaba salir de todo lo que había sido siempre el Sevilla; el Sevilla era todo lo que yo veía y me fui al AEK de Atenas.

Precisamente cuando se produjeron graves revueltas, en 2010-11.

Me acogieron fenomenal, guardo un gran recuerdo y cariño por todo y por todos. El equipo ganó la Copa, después de nueve años de sequía de títulos y para un grande como el AEK era algo imperdonable. Me exigían ganar un título en un corto periodo y en apenas cuatro-cinco meses lo conseguimos.

¡Es usted un apafuegos!

Bueno, ¡parece que me estoy definiendo por eso! Al poco tiempo surgieron las revueltas, la crisis azotó fuerte y la vida se hizo muy difícil. Grecia fue dura, un idioma que no puedes ni leer, que no sabes si estás comprando leche o aceite porque no entiendes nada. La gente es muy pasional, muy fanática de su equipo, pero le cogí un cariño muy especial porque son muy de verdad.

Se mueve solo, sin su familia.

Voy con mi equipo, pero no con mi familia porque los dos últimos años me he movido cuando ya estaba todo comenzado y llegaba de una forma improvisada.

¿Sus hijos?

Tengo tres, dos mayores de 23 y 21 años, y uno muy pequeño de 2 y medio; y claro, uno trabajaba, otra estudiaba, el pequeñito en la guardería. Llegar con el curso empezado es una locura, se hace muy difícil pero lo sobrellevas. No cambio ninguna de las tres paternidades porque todas han sido muy especiales y lo que siento es haberme perdido momentos importantes de su vida por mi trabajo, pero es lo que tiene esta profesión.

¿Cómo lleva la separación en momentos de presión, como ahora?

Echas de menos a la familia, porque tus hijos te cambian el chip, y a los amigos. Cuando llegué aquí estaba todo el mundo abatido, no solo jugadores, sino la gente por la calle que no creía en nada. Al no tenerles cerca te encariñas más con los jugadores, con la gente del club y te vas involucrando en su vida; al llegar más fresco que ellos -llevaban unas vueltas para olvidar, de sacrificio y penalidad-, crees que tienes que ayudarles y para eso creo que estoy preparado, porque me gusta y vengo de abajo en todos los aspectos.

Veo que lleva una pulsera de nazareno.

Es de mi hermandad, Jesús Nazareno de Arahal y Santísima Virgen de los Dolores. Soy costalero desde los 15 años y tuve que mentir porque solo puedes ser con 18. Es algo que me trasmitió mi padre y que he trasmitido a mi hijos. Yo creo mucho en Dios, pero también en la unión que en torno a una hermandad se crea; me gusta esa forma de vida y me gusta que la sociedad se lleve bien.

Exigió por contrato tener libre Viernes Santo para procesionar.

Es cierto, yo les dije que tenía que tener libre la madrugada del Jueves Santo al Viernes Santo. Lo hice en Atenas, lo hice aquí y lo haré allí donde vaya, es una condición, porque perdí a mi padre en 1994, que era el que me llevaba de la mano a ver mi cofradía, el que me acompañaba cuando era nazareno y el que me llevaba un dulce, un bocadillo, un batido debajo del paso. Siempre he tenido a mi padre muy cerca. Porque las cosas no se hacen por dinero, sino por sentimiento, aunque, por supuesto, quiero el bienestar de mi familia y eso lo da el dinero.

Su padre le ha marcado mucho.

Era mi amigo y me enseñó todos los valores que hay que tener en la vida. Mire, él era bético, muy bético y se interesó por mí el Sevilla, el Betis y me seguía el Real Madrid. El primero que le llamó fue el Betis y lo que le propusieron fue un dinero para Arahal y un dinerito para mí, para que pudiera ir a entrenar con ellos varios días a la semana. Pepe Alfaro, que era el coordinador de la cantera del Sevilla, se reunió con mi padre y le dijo que él iba a cuidar de que viviese junto a otros chavales de la cantera para que no estuviera continuamente viajando, que se encargaría de que estudiara, me matriculaba en la Universidad Laboral y me iba hacer un seguimiento como si de un padre se tratase. Y eso le llegó, y mi padre, bético, le dio la mano y dijo: «Mi hijo va a firmar por el Sevilla». Gracias a él yo estudié Maestría Industrial, no una carrera como hubiese querido, porque decidí dedicarme más al fútbol.

Era difícil entonces compaginar ambas cosas.

Muy, muy complicado, ahora no. Empecé a destacar muy pronto, con 17 años firmé por el Sevilla, con 18-19 debuté en el primer equipo y con 19 entré en la plantilla. Mi padre ha sido la única persona allegada a mí que nunca me ha pedido una entrada, nunca supe que iba a verme, eran los porteros del Sánchez Pizjuan quienes me lo decían. Nunca me dijo si había jugado bien o mal, simplemente al comienzo, cuando firmé con el Sevilla, me dijo que no quería que fuera el mejor, sino que intentara ser el mejor en todo lo que me propusiera. Era mi amigo, mi ídolo. Era mi padre.

¿Por qué le llamaban Macario?

¡Ja, ja, ja! Hubo una época en el Sevilla donde coincidimos casi todos de la cantera y todos teníamos motes. Yo era ’el cateto’ por ser de pueblo y como José Luis Moreno sacaba un muñeco que se llamaba Macario, que iba vestido de bruto, pasaron a llamarme así. Todos teníamos motes y ahí estaba ’Trabuque’, ’el cara cabra’, ’el reverendo’... le puedo dar un recital de ellos..

¿Con qué se evade? Porque no estará todo el día viendo fútbol.

Desgraciadamente, y lo digo por quienes me quieren, estoy enganchado al fútbol. No soy un fanático, porque me gusta el cine quizá más que un partido, pero le tengo tanto respeto a la profesión que entiendo que tengo que ver partidos para mejorar. El día que me canse o que vea que ya no me motiva lo dejaré y disfrutaré de lo que me gusta, de mi campo, mi caballo. Tengo pensado comprarme una parcela, un cortijito cuando me retire en Arahal.

No le pregunto sobre su futuro, ya lo harán esta noche o mañana.

Mi futuro es que en mis sentimientos, que son determinantes en mi vida, el Zaragoza siempre va a estar en mi corazón, esté dentro o fuera de él. Como tengo un trocito del AEK, el Arahal y el Sevilla Este.

Sevilla, Sevilla. Estuvo vinculado al Sevilla durante 32 años, primero como jugador y después como entrenador en sus distintas categorías, «pero tenía un desgaste tremendo, era una persona demasiado vista y tuve que irme».

«La afición me pedía que no arrastrara la camiseta»

Es un idealista al que le gusta la gente sencilla. Dice que como jugador tuvo muchos fallos, aunque uno de ellos «fue una virtud, porque era muy temperamental, muy ansioso, aunque me trasformaba. Soy nervioso, pero cuando salto al terreno de juego tengo una gran lucidez, tengo claro lo que quiero. Mire, en toda mi vida como jugador solo me expulsaron del campo una vez». Ojito derecho del seleccionador Luis Suárez, recuerda que le hizo debutar en un amistoso, «donde me rompí el glúteo mayor. Quiso cambiarme pero le pedí que no lo hiciera, que era la ilusión de mi vida y me dejó terminar el partido. Me fue bien y siempre fui titular con él».

Nadie ha hecho tanto en tan poco tiempo en el Zaragoza: «Lo hemos hecho entre muchos y sobre todo hubiera sido imposible sin la afición. Porque salir a un campo sin sentir que creen en ti es muy difícil, trabajar sin reconocimiento es imposible y la afición, a la mínima que le hemos dado, nos ha llevado en volandas, por eso creo que en Getafe solo podemos ganar con ellos. Va a ser un partido con muchos miedos y ansiedad». Por eso, ahora, reconoce sus dudas de si iba a poder ser capaz de levantar a un equipo hundido, con una afición hundida que le pedía en sus cartas que no arrastrara la camiseta: por eso estalló cuando dijo, allá por febrero, sentir vergüenza por sus jugadores. E insiste una y otra vez que la clave está en la cantera, en cuidar a esos chavales que dan sentido a un sentimiento llamado zaragocismo.