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Antón Castro

Escritores

XAVI AYÉN Y LOS AÑOS DEL BOOM

Xavi Ayén (Barcelona, 1969), autor de ‘Rebeldía de Nobel’ con el fotógrafo Kim Manresa y brillante periodista de ‘La Vanguardia’, ha publicado en RBA un libro extraordinario, lleno de historias, de datos, de personajes, de voces, de pasión por la literatura: ‘Aquellos años del boom. García Márquez, Vargas Llosa y el grupo de amigos que lo cambiaron todo’ (RBA), Premio Gaziel, que arranca en 1967, cuando García Márquez, tras el gran éxito de ‘Cien años de soledad’, llega a Barcelona, en un modesto Seat con su familia. Cito tres pasajes que definen algunos aspectos del libro y de los personajes (hay muchos: por ejemplo, Rómulo Gallegos vivió en Barcelona e intrigaba para obtener el Nobel, era tan desaforadamente generoso en sus regalos que hizo desconfiar a la Academia Sueca):

-1. Dice Xavi Ayén en las primeras páginas,  tras contar el puñetazo de Vargas Llosa a Gabriel García Márquez: “El boom, aunque algunos nieguen su existencia, no es cualquier cosa, sino muchas. Una amalgama apasionada y vital en la que todo se mezcla: es un estallido de buena literatura, un círculo cerrado de profundas amistades, un fenómeno internacional de multiplicación de lectores, una comunidad de intereses e ideales, un fecundo debate político y literario, salpicado de dramas personales y de destellos de alegría y felicidad. Como toda historia humana sostenida en el tiempo, estuvo salpicada de rencores, enfermedades físicas y psíquicas, amores y muertes, resacas y llantos. Fue lo más importante que le sucedió a la literatura en español del siglo XX y transformó nuestra sensibilidad en algo más rico y profundo”.

            A mí me gusta verlo, sencillamente, como una bonita historia que sucedió en mi ciudad y que acabó, aquel 12 de febrero de 1976, de un modo tan novelesco: con un filete ensangrentando en el ojo de Gabo”.

-2. Félix de Azúa cuenta: “[...] la primera vez que lo vi [a García Márquez] fue en su casa de República Argentina. Fui a llevarle unas galeradas, creo. Llamé el timbre y me abrió con su mono de trabajo, fue muy amable, vi que tenía puesto el ‘Concierto para orquesta’ de Bartók, se lo comenté, me dijo: ‘Es mi compositor favorito’. ‘También el mío’, respondí, y en aquel momento nos hicimos íntimos amigos musicales”.

-3... Esther Tusquets rememora: “Pasábamos fines de semana enteros en Perpiñán, y no dormíamos, preferíamos hablar y hablar todo el rato. Con Jorge Herralde vimos todo el cine de arte y ensayo de la época. También volvíamos con las maletas llenas de vajillas Duralex y ejemplares de ‘Play boy’ y ‘Ruedo ibérico’. Yo iba con el doctor Javier Lentini: sus padres eran amigos de los míos, del club de bridge. Salíamos a las cinco de la mañana en un 600. Y nos veíamos cuatro o seis películas al día. En París también íbamos locos viendo películas japonesas sin subtítulos”.

 

Aquí puede leerse la información de EFE sobre el libro.

http://www.lavanguardia.com/cultura/20140602/54408604262/ayen-el-boom-se-acabo-porque-sus-dos-protagonistas-dejaron-de-hablarse.html

 

-La foto de Xavi Ayén es de Lisbeth Salas de 'La Vanguardia'. La de Gabo es de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-b378846a68f2355d4d6a75158a166a1f.jpg

 

PILAR HERNANDIS: UN POEMA

Un poema de PILAR HERNANDIS premiado en el concurso literario del Picarral.

 

 

GOTA A GOTA

 

Escucho su fluir gota a gota

y siento el teclear dilatado

 de un  piano que llora.

 

La vasija se llena de vida

y el agua clara se desparrama.

 

A borbotones hierve, se espuma,

riza sus rizos, baila entre riscos…

 

Como espectador omnisciente

 vigilo el cauce, bajo la sombra

 de un sediento roble.

 

Pilar Hernandis

 

*Tomo la foto de Romy Schneider de aquí: 

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ALFREDO CASTELLÓN: RECUERDOS...

CUENTOS DE DOMINGO 

 

Todos a la cárcel

 

Cada cierto tiempo, Alfredo Castellón –el aragonés que llevó al cine ‘Platero y yo’, ese libro olvidado y maravilloso que cumple un siglo- regresa a su ciudad. Trae llenas las alfombras de la memoria. Recuerda sus viajes a México; en uno de ellos lo acogió en su casa Julio Alejandro de Castro, guionista de cinco películas de Luis Buñuel; Octavio Paz, de cuyo nacimiento también se celebra el centenario, lo recibió en su biblioteca para hablarle de su amistad con María Zambrano, a quien Castellón dedicó varias películas: ‘Pensamiento y exilio’, ‘Testimonios’ y ‘El lugar de la palabra: Segovia’. Alfredo igual habla de la pintura de Rosa Mascarell, colaboradora y mecanógrafa de Zambrano, que de Gregorio del Campo, el militar e ingeniero de Ambel que fue su primer amor, o de Gustavo Pittaluga, que le decía en una carta: “... hablas de dinero y de piedras, pero no del corazón del hombre que te quiere”. También cuenta otra historia muy zaragozana. En los años 60, el alcalde Luis Gómez Laguna quiso sacar a las prostitutas de la ciudad; por ello, como solía contar, recibió anónimos en su casa que lo acusaban de “intentar acabar con el macho ibérico”. Castellón, que trabajaba en TVE, decidió realizar un programa que contara la historia de la prostitución en Zaragoza. La policía le dio una lista de garitos, burdeles y ‘meublés’ (lugares con cuartos para sexo). Llegó a contactar con dos madamas. Una le contó que ya no ejercía: que se había ido a vivir con su hija y que era una señora corriente de inconfesable pasado, dedicada a sus nietos. Y otra, cuyo nombre no recuerda, le recibió en su casa de la calle Peromarta y le contó su vida y sus nuevas ocupaciones. Ya no tenía un prostíbulo, pero sí una casa de citas con clientes secretos y principales de la ciudad: banqueros, catedráticos, empresarios, prelados... La llamaban y ella les concertaba encuentros con mujeres que, en teoría, habían dejado el oficio del placer y trabajaban de cocineras, de modistas o cuidaban niños y ancianos. Cuando vieron las imágenes en TVE en Madrid, la respuesta fue inequívoca: “¿No querrá usted que nos lleven a todos a la cárcel?”.

 

*La imagen la tomo de todocolección en internet.

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-41d447ef8e4237797f75e84e99a2e59b.jpg

 

La famosa foto de Collioure 1959, con Alfredo Castellón, amputado algunas veces.

La famosa foto de Collioure: Blas de Otero, José Agustín Goytisolo, Ángel González, José Ángel Valente y Alfredo Castellón; abajo: Gil de Biedma, Alfonso Costafreda, Carlos Barral y José Manuel Caballero Bonald. Nueve magníficos.

 

BEGOÑA ORO, PREMIO EUROSTARS

[Nota de prensa de RBA Y Eurostars]La escritora aragonesa Begoña Oro es la ganadora de la décima edición del Premio Eurostars Hotels de Narrativa de Viajes, cuyo fallo se hizo público ayer por la mañana. Begoña Oro, una de las plumas más representativas de la literatura infantil y juvenil en español, ha dado el salto en este caso a la literatura de adultos con la obra ¡Buenas noches, Miami!. En palabras de la autora, la historia ambientada en la ciudad norteamericana le sirve para hablar “de la vida, el miedo, las ilusiones, la lengua, de crecer, de envejecer y de querer ser feliz”.

 

El galardón del Premio Eurostars Hotels de Narrativa de Viajes consiste en una dotación económica de 18.000 euros, además de su distribución gratuita en las más de 8.000 habitaciones de los 73 establecimientos que Eurostars Hotels dispone en 40 destinos de España, Europa, América Latina y Estados Unidos. Asimismo, RBA Libros editará la obra para su comercialización en librerías de todo el país.

 

¡Buenas noches, Miami! es una autoficción con rasgos de novela de viajes, con mucho humor y pinceladas de amor y toques de poesía. Su autora ofrece al lector una trama entretenida no sin reflexión: Miami es el sitio ideal para no sentirse como en casa, sobre todo porque no es la casa de la mayoría de quienes lo habitan.

 

En su visita a la última Feria del Libro de Miami, Begoña Oro vivió de cerca el desfile de personalidades diversas que acompaña este tipo de eventos. Los entonces Príncipes de Asturias paseaban entre escritores, famosos y desconocidos. Una mezcla de gentes nada extraña para una ciudad como Miami, tan glamurosa como diversa. La experiencia del viaje dio pie a Begoña Oro para escribir sobre la vida, el miedo, las ilusiones, la lengua, la madurez, la felicidad… Para ello se ha servido de la autoficción. Eso sí, como ella misma asegura, tiene “certificado de autenticidad histórica”.

 

Organizado por el Grupo Hotusa, RBA Libros y la Universitat de Barcelona, en colaboración con la Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, México) el concurso ha registrado este año el mayor número de participantes desde su creación en 2005. Se han presentado 152 manuscritos, en su mayoría procedentes de países de habla hispana, lo que supone un incremento del 11% respecto a la edición anterior. De este modo, el Premio Eurostars Hotels de Narrativa de Viajes llega a su décima edición consolidado como un referente de los certámenes de literatura de viajes no sólo en España sino también a nivel internacional.

 

En esta ocasión el jurado ha estado compuesto por los escritores Carme Riera, miembro de la Real Academia Española, y Alfredo Conde, Premio Nadal y Premio Nacional de Narrativa; así como por la directora de Hotusa Hotels, Ana Sanjurjo; el decano de la Facultad de Filología de la Universitat de Barcelona, el Dr. Adolfo Sotelo; y el director de RBA Libros, Joaquin Palau.

 

 

Fuerte crecimiento de la participación en Premio Eurostars de Narrativa de Viajes

 

El X Premio Eurostars de Narrativa de Viajes ha roto límites de participación con 152 manuscritos presentados a concurso. Esta cifra que supone un inctremento del 11% respecto al pasado año y del 400% respecto a las cifras que venían registrándose anteriormente. Se trata de un éxito alcanzado en gran medida gracias a la presentación online.

 

El galardón cumple diez años consolidado como un referente en la narrativa de viajes y los certámenes literarios de este género, no sólo a nivel nacional sino también internacional, de donde cada año proceden más originales. En concreto, un 30% de los textos recibidos proceden de América Latina. Un 65% de los textos son españoles y un 5% de otros destinos.

 

El Premio Eurostars Hotels de Narrativa de Viajes se enmarca en una decidida apuesta del Grupo Hotusa por ofrecer todos sus canales como medio de apoyo, conocimiento y difusión de la cultura mediante la organización de diversos premios y certámenes. El otro certamen literario que Eurostars Hotels celebra anualmente es el Premio Eurostars de Relatos Breves, dotado con 3.000 euros al ganador y cuya quinta edición está en marcha.

 

*Esta foto de la web de Begoña Oro es de Jorge Cuesta.

'TURIA' RECUERDA A JARNÉS

15 ESCRITORES Y ESTUDIOSOS LE REIVINDICAN Y RINDEN HOMENAJE

JULIO CORTÁZAR, OCTAVIO PAZ, DAVID FOSTER WALLACE, JOSÉ MARÍA MERINO, JAIME SILES, ANDRES NEUMAN, PETER SLOTERDIJK Y CHRISTOPHER HITCHENS SON OTROS AUTORES DESTACADOS DEL NÚMERO

 

AMPLIAS ENTREVISTAS EXCLUSIVAS A AURORA EGIDO

Y LUIS ALBERTO DE CUENCA

 

[Nota de prensa de Raúl Carlos Maícas] La escritora y académica Soledad Puértolas será la encargada de presentar hoy en el palacio de la Aljafería de Zaragoza el nuevo número de la revista cultural TURIA. Un sumario de casi 500 páginas que tiene como gran protagonista a Benjamín Jarnés. Será un ejercicio de reivindicación y homenaje a un gran autor del siglo XX español que merece, de una vez por todas, ocupar un lugar destacado dentro de la historia de nuestra literatura y conseguir que nuevas generaciones de lectores disfruten de una obra que sigue teniendo interés y vigencia.

 

TURIA ofrece una atractiva y plural aproximación a la vida y la obra de Benjamín Jarnés (Codo, Zaragoza, 1888 – Madrid, 1949) a través de textos inéditos elaborados por 15 autores. Un total de 120 páginas permiten desentrañar las claves vitales y creativas de un escritor en el que “se armonizaban la inteligencia, la sensibilidad y la moral”, según subraya Domingo Ródenas de Moya en el texto introductorio del monográfico que ha coordinado en TURIA. José-Carlos Mainer, Jordi Gracia, Juan Domínguez Lasierra, Juan Herrero Senés, Víctor Fuentes, José Luis Calvo Carilla, Elvira Luengo, Azucena López Cobo, Macarena Jiménez Naranjo y Juan Marqués son algunos de los estudiosos que colaboran en un homenaje que permite conocer a un Benjamín Jarnés sin máscaras y más allá de los tópicos sobre la dificultad o vanguardismo su obra. Se trata así e contribuir a que Jarnés deje de ser el eterno resucitado de las letras españolas.

 

TURIA reivindica hoy a Jarnés no solo por el talante vitalista que respira su obra, por su estilo renovador que abrió una nueva etapa en la literatura española del siglo XX. También valora la actualidad de Jarnés por la defensa que siempre hizo de la armonía y la ponderación. “Esa querencia por los espacios intelectuales de convergencia y concierto -escribe en TURIA Domingo Ródenas de Moya- formó parte de su personalidad siempre, tanto en el terreno de la literatura como en el de las ideas políticas y sociales. Desconfió y denunció el crecimiento de los ’muchachos de uniforme’ cuando en Europa el fascismo y el comunismo empezaron a envenenar de utopismos suicidas las cabezas de millones de jóvenes. Y del mismo modo se mostró receloso con los escritores que parecían confiar en el poder protector y consagrador del rebaño o la horda. ’¡Más equilibrados y menos equilibristas!’, escribía en uno de sus cuadernos íntimos de los años treinta. La sensatez, el fiel de la balanza, el diálogo fueron sus bastiones frente al arrebato, la extremosidad o el autoritarismo”.

 

Además  del  protagonismo  esencial  de Benjamín Jarnés, el nuevo número de TURIA brinda un   

variado e  interesante  catálogo  de  lecturas.   No  en  vano,  además  de  las colaboraciones  de los  autores  ya  citados,  las páginas de la revista se enriquecen con textos inéditos de grandes autores internacionales. Así, TURIA da a conocer un avance del libro por el que Tom Reiss ganó, en 2013, el Premio Pulitzer de biografía: “El conde negro. Gloria, revolución, traición y el verdadero conde de Montecristo”. También ofrece a los lectores el primer capítulo de “Las luminarias”, la novela que ha coronado a Eleanor Catton como la gran revelación de las letras británicas al obtener con sólo 28 años el codiciado premio Man Booker. Por último, TURIA brinda la posibilidad de descubrir la poesía de la austríaca Friederike Mayröcker, una de las grandes personalidades de la literatura contemporánea en lengua alemana y cuya obra es prácticamente desconocida en español.

 Otros protagonistas del sumario del nuevo número de TURIA son autores como Julio Cortázar, Octavio Paz, David Foster Wallace, José María Merino, Jaime Siles, Andrés Neuman, Peter Sloterdijk o Christopher Hitchens. Sin olvidar la publicación de narraciones inéditas de Ismael Grasa, Patricia Esteban Erlés, Miguel Serrano Larraz o Sergio del Molino. En poesía cabría citar los textos, también inéditos, de escritores como Julio Martínez Mesanza, Jordi Doce, Jesús Aguado, José Manuel Benítez Ariza, Abraham Gragera, Juan Lamillar, Ben Clark o Karmelo Iribarren.

 

Especialmente recomendables son las dos amplias entrevistas exclusivas que TURIA publica: con la profesora Aurora Egido, reciente académica de la RAE (“La desmemoria, la amnesia, es lo peor que puede acontecer en un pueblo”) y con el poeta y filólogo Luis Alberto de Cuenca (“La cultura no es de izquierdas ni de derechas”).

 

TURIA ha conseguido convertirse, tras más de 30 años de trayectoria,  en una de las revistas culturales de referencia en español. Tiene difusión nacional e internacional y por sus páginas han pasado más de mil autores de diversas procedencias estéticas e ideológicas, lo que da idea de la riqueza y pluralidad de sus contenidos. En reconocimiento a su labor, la revista obtuvo el Premio Nacional al Fomento de la Lectura.

 

TURIA es una revista de periodicidad cuatrimestral que tiene una edición en papel y otra  digital (web y Facebook). Está publicada por el Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación de Teruel, el Ayuntamiento de Teruel y el Gobierno de Aragón. Este número cuenta también con el patrocinio las Cortes de Aragón y la Obra Social de IberCaja.

 

UN JARNÉS INÉDITO: “EL GOCE MÁS INTENSO NOS LO OFRECE LA CIENCIA DE LAS COSAS HUMILDES”

 

A destacar, entre otras interesantes aportaciones que realiza TURIA, la publicación por primera vez de una conferencia inédita pronunciada por Benjamín Jarnés en 1930 sobre uno de sus libros más queridos: “Viviana y Merlín”. En este texto, se nos anima a lograr una armonía entre el mundo ideal y el mundo real y construir así el mundo de los símbolos, un mundo que él retrata en su novela y que permite entre los hombres aumentar su potencial de vida. Una vida colmada en la que seremos capaces de “olvidar nuestra capacidad de dictar leyes porque encontraremos que es más hermoso formular dudas”. Un mundo en el que “el soberbio, que antes prefería la ciencia  de  los  fríos  números  exactos,  comprenderá  que  el goce más intenso nos lo ofrece la

ciencia de las cosas humildes, movedizas, transitorias, febriles”. 

El monográfico Jarnés de TURIA contiene igualmente una valiosa y necesaria conversación con el profesor y crítico literario José-Carlos Mainer, que ha liderado durante décadas las sucesivas operaciones rescate de la figura y la obra del escritor zaragozano. Preguntado Mainer por la perdurabilidad de Jarnés, nos dirá: “la parte viva de Jarnés puede ser muy abundante en motivos de disfrute: la prosa precisa y a veces conceptuosa; el acierto sutil en el adjetivo; su toma de partido por el goce de los sentidos; la construcción de yoes masculinos dispersos y de damas enigmáticas; la permeabilidad de los géneros… Hay donde aprender”.

 

El equipo de estudiosos jarnesianos que ofrece TURIA es muy completo, integra a distintas generaciones y procedencias y sus artículos resultan clarividentes para conocer mejor aspectos de su trabajo literario: Domingo Ródenas de Moya (“Benjamín Jarnés sin embozos”), Juan Herrero Senés (“Jarnés o el aprendizaje de la sensibilidad”), Jordi Gracia (“Mi fantasma más antiguo”), Azucena López Cobo (“Benjamín Jarnés. Brújula de los tiempos”), Macarena Jiménez Naranjo (“Conocer(se) para vivir(se)”), Elvira Luengo Gascon (“Benjamín Jarnés: fragmentariedad, totalidad”),  José Luis Calvo Carilla (“’Fauna contemporánea’ y el Jarnés rehumanizado”), Víctor Fuentes (“’San Alejo’: la deconstrucción novelesca del género de las vidas de santos”) y Juan Marqués (“Entre bastidores. Una lectura de ‘Tántalo (Farsa)’”).

 

LOS ESCRITORES DE HOY Y BENJAMÍN JARNÉS

 

TURIA da a conocer también la opinión sobre Benjamín Jarnés de varios de los escritores aragoneses de mayor proyección en la actualidad: José María Conget, Antón Castro, Javier Sebastián, Daniel Gascón y Cristina Grande.  A través de estos artículos, sus autores brindan una mirada contemporánea sobre la literatura jarnesiana y permiten conocer el nivel de influencia que obtienen hoy sus libros entre los nuevos creadores. Así descubriremos, por ejemplo, cómo José María Conget reconoce que llegó tardíamente a la obra de Jarnés y que sus novelas “El convidado de papel” y “Lo rojo y lo azul” son las que más huella le dejaron. Aprecia también Conget en Jarnés el haber sido “uno de los primeros narradores españoles en mencionar la inserción de las salas de cine en el paisaje urbano, la novedad de las bandas de jazz y el derecho de la mujer a una sexualidad libre y satisfactoria”.

Antón Castro reconoce que en su descubrimiento de Jarnés fue clave Ildefonso-Manuel Gil: “Ildefonso nos hablaba de muchas cosas de Jarnés: de sus viajes por Aragón, de sus citas en Daroca y Albarracín, de su pasión por el balneario de Alhama y por aquella novelista peruana que se llamaba Rosa Arciniega, con quien tanto le gustaba bailar. Y nos habló, incluso, de su secreta pasión por escribir novelas eróticas”. Hoy, Antón Castro considera a Jarnés un “escritor primoroso, hondo, lírico, un esteta que contempla el mundo y lo recrea con delectación”.

 

Javier Sebastián utiliza un juego de palabras para decirnos que, para él, Jarnés es Mainer. Y es que fue el profesor José-Carlos Mainer quien, en las aulas de la Universidad, le descubrió a Jarnés: “Mainer levantó a Jarnés de su tumba y desde entonces quedaron unidos en mi memoria. Atados los dos. Me interesó Jarnés porque le interesaba a Mainer. Juventud filológica. Alegre y de vanguardia”. 

 

Completa el monográfico de TURIA una útil y pormenorizada biocronología de Benjamín Jarnés elaborada por uno de sus mejores conocedores: el periodista y escritor Juan Domínguez Lasierra.

 

JULIO CORTÁZAR, OCTAVIO PAZ Y DAVID FORSTER WALLACE

 

El sumario de TURIA se abre, en esta ocasión, con un artículo de Teodosio Fernández titulado “Un siglo con Julio Cortázar”. Transcurridos cien años del nacimiento del autor de “Rayuela”, Cortázar sigue ocupando un lugar indiscutido en la literatura hispanoamericana: “se alejó de la Argentina que desdeñaba para descubrir América desde París, dibujó su mandala y lo recorrió mientras procuraba hacer de la escritura el espacio no tanto de una revelación como de un alumbramiento tan imprecisable como decisivo para el porvenir de la condición humana”.

 

Otro gran autor del que este año también celebramos el centenario, Octavio Paz, es objeto de un original análisis de su compatriota Pedro Serrano. En su artículo reivindica la presencia viva del que fuera Premio Nobel en 1990 y también uno de los escritores más influyentes del siglo XX: “en sus propias palabras y en su propia vida están las estrategias para impedir que lo momifiquen, que lo santifiquen o que lo monumentalicen”.

 

La actualidad en torno al escritor David Foster Wallace ocupa también el protagonismo de otro artículo de  TURIA. Y es que la obra de D.F,W, considerado el mejor cronista del malestar de la sociedad norteamericana en la época a caballo entre los siglos XX y XXI, sigue suscitando interés y controversias.

 

TEXTOS DE GRANDES AUTORES INTERNACIONALES: TOM REISS, ELEANOR CATTON Y FRIEDERIKE MAYRÖCKER

 

Entre el buen surtido de lecturas inéditas que ofrece TURIA sobresale un amplio anticipo de “El conde negro. Gloria, revolución, traición y el verdadero conde de Montecristo”, del periodista y escritor estadounidense Tom Reiss, la historia del general Alejandro Dumas. Un personaje que, nacido en Haití, mulato y bien parecido, fue diestro con la espada y padre del autor de novelas como “El Conde de Montecristo” o “Los Tres Mosqueteros”. Su biografía es digna de las fascinantes aventuras literarias que creó su hijo. “El conde negro” obtuvo el Premio Pulitzer en 2013 y este próximo otoño será editada en España por Anagrama.

 

Eleanor Catton, es una escritora que con sólo 28 años ha conseguido uno de los premios literarios más codiciados de la lengua inglesa: el Man Booker, dotado con 50.000 libras (59.200 euros). Se convierte así en la autora más joven que lo obtiene con la que es la segunda novela de su carrera. Además, con su novela “Las luminarias” la escritora neozelandesa nacida en Canadá obtiene otro récord: las 832 páginas de su obra la convierten en la obra más voluminosa en ganarlo.

 

Está previsto que la novela “Las luminarias” sea editada en España por Siruela en enero de 2015. Mientras llega esta esperada novedad narrativa, la revista TURIA brinda a los lectores el primer capítulo de esta extensa y alabada obra literaria de Eleanor Catton. 

 

En  el apartado que TURIA dedica a la poesía, este nuevo número descubre al lector en español a una gran autora prácticamente desconocida en nuestro idioma: la austríaca Friederike Mayröcker. Sin embargo, tal y como nos recuerda su traductor José Luis Reina Palazón, Mayröcker es “la más prestigiosa poeta actual de lengua alemana, tres veces candidata al Nobel y con todos los premios imaginables desde el Büchner al Gran Premio del Estado Austríaco”.

 

Friederike Mayröcker “sigue escribiendo cada día a sus 89 años en un amplio piso de la calle Zenta de Viena”. Ahora, la revista TURIA ofrece una antología poética de una autora que ha practicado todos los géneros: poesía, ensayo, novela, teatro radiofónico, libros infantiles...

 

Por otra parte, las páginas de esta publicación cuatrimestral contienen las secciones habituales dedicadas a la creación literaria. Así, además de los tres autores citados, en esta entrega se publican textos inéditos de José María Merino, José María Conget, Ismael Grasa, Patricia Esteban Erlés, Miguel Serrano Larraz y Sergio del Molino.

 La sección de “Poesía” la integran una nómina plural de creadores que comienza por Friederike Mayröcker y en la que ofrecen al lector sus versos originales otros 24 autores. Entre ellos, habría que citar a Jaime Siles, Andrés Neuman, Julio Martínez Mesanza, Jordi Doce, Jesús Aguado, José Manuel Benítez Ariñza, Abraham Gragera, Juan Lamillar, Ben Clark y Karmelo Iribarren. No faltan los poetas aragoneses o radicados en Aragón como: Fernando Aínsa, Ignacio Escuín Borao, David Mayor, Teresa Agustín, Francisco López Serrano, Julio Espinosa Guerra, Fernando Sanmartín, Olga Bernad, Sandra Santana, Miguel Ángel Ortiz Albero, Carmen Ruiz Fleta, José Gabarre y José Luis Martínez Mallada.  

En el apartado que TURIA dedica al ensayo, se incluyen junto al avance del libro de Tom Reiss, otros texto que merecen una lectura atenta: “Última salida: indignación. Sobre la eliminación de los ciudadanos en las democracias”, de Peter Sloterdijk y “Las pasiones de Chistopher Hitchens”, de Daniel Gascón.  

 

ENTREVISTAS A AURORA EGIDO Y LUIS ALBERTO DE CUENCA

 

Dos conversaciones a fondo y de lectura recomendable ofrece TURIA. Sus protagonistas son  dos  personajes  de gran interés y muy presentes en la actualidad cultural española: la profesora y académica de la RAE Aurora Egido y el filólogo y poeta  Luis  Alberto  de Cuenca. Ambos son entrevistados por la periodista Emma Rodríguez.

 

Quien se aproxime a Aurora Egido a través de la entrevista que TURIA ofrece, podrá leer entre otras afirmaciones: “La desmemoria, la amnesia, es lo peor que puede acontecer en un pueblo”. Y también conocerá que, en su opinión, “San Juan de la Cruz es el poeta mayor de la literatura Española”. Respecto a Gracián, de la que es una acreditada especialista, nos confiesa: “Gracián me ha enseñado que la verdadera discreción consiste en saber elegir”. Sobre cuestiones educativas, Aurora Egido lo tiene claro: “los profesores de enseñanza media y los maestros son los verdaderos héroes de nuestro tiempo”.

 

Luis Alberto de Cuenca es filólogo y profesor de investigación en el CSIC pero, en su extensa y valiosa trayectoria intelectual, lo más importante es su condición de poeta: “mis poemas son teselas de un mosaico que, si se unen, configuran mi rostro y más allá, mi espíritu”. Quien ha sido también director de la Biblioteca Nacional y Secretario de Estado de Cultura, asegura que “la cultura no es de izquierdas ni derechas” y que “el dinero se ha convertido en una especie de paraíso al que acceder sin escrúpulos”.  

 

VÍCTOR MIRA Y GONZALO TENA

 

Once ilustraciones de ese artista total y cosmopolita que fue Víctor Mira (1949-2003) ocupan el protagonismo gráfico de TURIA. Además de esa destacada presencia visual, la revista publica un amplio y sugerente artículo de análisis sobre su trayectoria artística elaborado por Chus Tudelilla bajo el título “Genios fuera”.

 La ilustraciones interiores de Víctor Mira que TURIA publica pertenecen a dos series diferentes: “Musas del Paralelo”, de 1979 y “Montjuich”, de 1990. Todas ellas son xilografías. Mientras que la ilustración de portada es la obra “Caminantes”, fechada en 1984 y elaborada con la técnica de aguafuerte y xilografía. Todas las obras pertenecen a la colección del galerista zaragozano Pepe Navarro Casaus, actual administrador del Legado Víctor Mira junto con la que fuera su compañera, Esther Romero.

 Según escribe Chus Tudelilla, Víctor Mira “se quiso continuador de lo espíritus reveladores e inquisitivos de Gracián, Goya, Buñuel y Saura, y a ellos encomendó su pensamiento plástico que le conduciría a desnudar la imagen en medio de un vacío desolador”. Fue, por tanto, Mira un creador solitario que “decidió zambullirse en el territorio convulso de las emociones y de los impulsos furiosos que se agitan en el interior de la condición humana”.

 

TURIA contiene también la sección habitual denominada “La isla”, con fragmentos del diario de Raúl Carlos Maícas enriquecidos gráficamente por Isidro Ferrer. Cierra el sumario de la revista una amplia sección de crítica de libros, “La Torre de Babel”, donde se analizan los títulos de mayor interés de la actualidad editorial.

 

*La foto de Aurora Egido es de la RAE.

UN ARTICULO DE ROSA Mª PEREDA

[Leo este artículo de Rosa María Pereda, tan emocionante y sentido.]

http://www.diariocritico.com/ocio/libros/lagrimas-de-cocodrilo/rosa-pereda/maruja-torres/457913?fb_action_ids=10204363743040565&fb_action_types=og.recommends&fb_source=other_multiline&action_object_map=%5B671648439572436%5D&action_type_map=%5B%22og.recommends%22%5D&action_ref_map=%5B%5D

 

Leo de un tirón Diez veces siete, el libro de Maruja Torres. De un tirón, porque es un libro de despedidas, como todas las autobiografías. Y porque tengo, les confesaré, el corazón en un puño.

 

Rosa PEREDA  

Lo acaba de publicar Planeta, y lleva como subtítulo -mejor, como sumario, que se dice en prensa- Una chica de barrio nunca se rindeDiez veces siete son, dice Maruja Torres, las veces que se ha tenido que reinventar, más o menos cada siete años, desde una tenaz voluntad de contar. Es un libro sobre el periodismo, sobre la periodista, sobre la libertad, sobre la vida, en fin. Me he identificado con ella, con lo que hemos compartido -el diario El País, que imprime carácter, y que nos ha dado gustos y disgustos bastante paralelos; algunos amigos comunes y perdidos: Terenci, sobre todo Terenci Moix, pero también otros, como Manu Leguineche- y con lo que nos diferencia, que a lo mejor no es más que una cosa: la madre. Con la suya hace Maruja Torres el gran ajuste de cuentas. Con la mía estoy, justo ahora, empezando una despedida, un duelo que sé que no terminará nunca. Así que más que leer, lo que he hecho es dialogar con el libro, y por él, con el dolor. Que en mi caso es (todavía) algo físico, indescriptible.

Maruja arranca y termina su libro en el sofá del despacho del director de El País, el día en que intenta silenciarla y ella da el portazo. Que no era el primero: ella, como yo, ha sido una chica-guadiana en Miguel Yuste 40. Yo le he envidiado a Maruja Torres esos reportajes viajeros, por ejemplo, fíjate, aquella vez que se fue con los gitanos nómadas, vestida como una de ellas y compartiendo sus quehaceres. Su descripción de los pies de esas mujeres se me ha quedado grabada, porque me decía mucho de la mirada y la sensibilidad de la periodista, y de ese sufrimiento y ese trabajo de la pobreza. Esos pies deformes. Esos pies hablaban más fuerte que cualquier discurso.

Pero desde El PaísTorres va y vuelve a su infancia, y a toda su vida profesional, y a toda la energía que ha tenido que desplegar para ser quien es. Canta al periodismo, esta profesión hermosa y ahora tan puteada, y siempre tan exclusivista, tan de ser el amor único de la vida de una. De ella. Tan de exigirlo todo, ser la única familia, ser el único mundo. Cuando leía a Maruja, esta noche de insomnio mañanero, he tenido la sensación de haber puesto los cuernos al periodismo. Porque no, yo confieso que mi verdadera vida discurre en otra parte, aunque no podría vivir sin escribir, sin leer, sin contar. Y que es verdad: hay veces que han sido incompatibles.

Y canta Maruja -porque es un canto lo suyo, un libro hermoso, tal vez el mejor escrito, el más bello de los suyos- los lugares que ama, que son más que lugares, que son como almas: Beirut. Beirut, pero también Cairo, y también Grecia, islas y Atenas. Y también una Barcelona más marítima de lo común. Ese Mediterráneo fundamental y fundacional. Yo creo que el Mediterráneo también imprime carácter, y Maruja lo lleva impreso. Y por fin, canta también el paso del tiempo. El paso de la edad. Ay.

No es un libro triste -aunque tal vez lo sea: con Maruja, la risa, la sonrisa y el sarcasmo están asegurados. Y cuenta muchas y sabrosas historias. Lo que es triste es la vida, en este momento rabioso de despedidas, en el que todo lo que hemos hecho parece terminarse. Como en un cambio de ciclo, el ERE de El País -a mí, esta vez, no me echaron: simplemente dejé de mandar artículos, porque es que ya no me apetecía, ya no me sentía yo en mi periódico- fue un toque de clarín,  entre lo funeral y lo premonitorio. Se acabó El País. Como se están acabando tantas cosas.

El domingo pasado, unos pocos amigos, ocho en total, despedíamos en el Cementerio Civil de Madrid a un gran poeta, un grandísimo poeta: Manuel Alvarez Ortega. Era Manuel un personaje singular, al que veo paseando juntos por Londres, hace ya tantos años; conduciendo su viejísimo Mercedes, traído de Marruecos, por la calle Princesa, o en su mesa disidente del Café Gijón. Discutiendo de poesía: se calentaba hasta la furia, con un gusto espléndido y ferozmente crítico que dejó de afilada herencia a algunos.  Cosmopolita en lo literario -había traducido al castellano la gran poesía francesa de la modernidad, de los simbolistas a los surrealistas- iba y venía su corazón a la Córdoba natal.  Hay una fundación en marcha que era su último proyecto, en la que una palabra tienen las autoridades cordobesas, y otra sus albaceas, su mujer, Marga, y sus editores Juan y Encarna Pastor, que hacen la colección Devenir. En fin. Tenía 91 años, pero todos los hombres, y todas las mujeres, mueren jóvenes. Y dejan un desgarro.

Maruja Torres lo sabe muy bien, esto de los desgarrones. Y yo, lamentablemente, también.

 

ATXAGA, UZCUDUN, PERICO, ROCA...

Cuentos de domingo 

 

Atxaga y Uzcudun

 

El boxeo formó parte del imaginario popular e inspiró a escritores, cineastas, pintores o músicos. Algunos como Nabokov, Hemingway o Conan Doyle lo practicaron; otros, desde de Ring Lardner, Jack London, Norman Mailer o Ignacio Aldecoa, lo contaron como nadie. Dylan, Simon & Garfunkel, Bunbury o Quique González le han dedicado canciones. Quizá quien mejor haya intentado explicar su complejidad y su brutalidad haya sido una mujer, en ‘Del boxeo’ (Tusqutes): la frágil Joyce Carol Oates, a quien su padre llevaba a los combates de niña. ‘La edad de oro del boxeo. 15 asaltos de leyenda’ (Libros del KO) es una antología de Manuel Alcántara, el mejor cronista del pugilismo de España. Dice de Perico Fernández, cuando se proclamó campeón del mundo de los superligeros ante Furuyama en Roma: “Ha sido un combate entre un poeta y una computadora (...) Ya tiene el boxeo español su ‘Niño de las Monjas’, su ‘Currito de la Cruz’, su hombre con leyenda, su campeón juvenil y peculiarísimo”. Julià Guillamón publica ‘Jamás me verá nadie en un ring.’ (Comanegra), la historia de un púgil modesto, Pedro Roca, que tuvo una fugaz carrera y redactó ‘De boxeador a literato (1932), que muestra la grandeza y miseria de este deporte y “el surrealismo involuntario” y fascinante de este autor que recibió paliza tras paliza y fue objeto de la risa cruel de sus seguidores. Bernardo Atxaga estuvo en Zaragoza, en Los Portadores, con ‘Días de Nevada’ (Alfaguara), un libro de campus, un diario, un cuaderno de viaje, una novela abierta. Hay situaciones inquietantes: el extravío en el desierto, la aparición de una serpiente de cascabel, la amenaza de un violador que acecha, el recuerdo de Marilyn. Atxaga, que es un actor-púgil que se faja contra su infinita timidez, le dedica algunas páginas a Paulino Uzcudun. La figura del campeón vasco de los pesados le había perseguido de la infancia. Recuerda sus mejores peleas –con Max Baer, Primo Carnera o Max Schmelling - y cuenta una historia en la que el héroe inicia su caída hacia la nada. Lo vapulearon Joe Louis y la gente, que “descubrió” que se había entrenado con presos del franquismo. 

 

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MÁS ALLÁ DEL DESIERTO. 5

MÁS ALLÁ DEL DESIERTO. 5

MÁS ALLÁ DEL DESIERTO / 5. Diario cultural

 

La vida de los otros: de Ángel Fuentes al ‘boom’

 

DOMINGO. 8 de junio

Aurora Egido se convierte en la séptima mujer de la Real Academia de la Lengua y la novena en toda su historia. Accede de la mano de dos aragoneses: José Luis Borau, que ocupó el sillón B, y de Baltasar Gracián. Egido, “muy elegante, con un vestido largo azul marino”, según las crónicas, recordó que vivió varios años en la misma calle del director de ‘Furtivos’ y que luego, en Los Ángeles, conoció a mucha gente que había participado en el rodaje de ‘Río abajo’, la película que supuso la ruina de “un hombre inasequible al desaliento”. Luego habló de la inmortalidad en la obra de Baltasar Gracián, a quien le ha dedicado numerosas páginas, y deslizó una hermosa conclusión: “Nadie desaparece del todo mientras haya alguien que le recuerde”. Mientras ella disertaba y Pere Gimferrer le respondía, Rafael Nadal ganaba su noveno título en Roland Garros. ¿Qué diría el autor de ‘El Criticón’ del héroe insaciable del tenis?

 

LUNES, 9 de junio

Elena Blanco, jefa de prensa de Seix Barral y fotógrafa, salió de casa con un carrito lleno de fotografías: una veintena de piezas que componen ‘La mirada del escritor’. Las coloca en el escaparate y las estanterías de Los Portadores de Sueños. Hay retratos de Elvira Lindo, Antonio Muñoz Molina, Juan José Millás, Fernando León de Aranoa, Eduardo Mendoza, Guillermo Saccomanno, Asa Larsson, Ignacio Martínez de Pisón, etc.

Elena Blanco explica cómo hace las fotos en los descansos de la ruedas de prensa y que busca la naturalidad y la complicidad con sus fotografiados. Admira a Daniel Mordzinski, Lisbeth Salas y Vasco Szinetar, a quien parece haber seguido en una de las mejores fotos de la muestra, la que le hace a la premio Cervantes de 2013: Elena Poniatowska. Ambas miran el mundo en una estancia barroca, como un cuadro de Frida Kahlo, desde el fondo del espejo.

 

MARTES, 10

Acudo a la exposición de Roberto Botija en la galería Spectrum Sotos: ‘Tiempo suspendido’. Arquitecto y diseñador de interiores bilbaíno, ofrece una propuesta llena de delicadeza y de poesía, donde intervienen diversos elementos: vegetales, el espejo, la corrección de la perspectiva, la lentitud y la perfección, la capacidad simbólica de los objetos y el tiempo. Ha dicho el artista: “De lo fotográfico, ante todo, me interesa ese tiempo que está presente pero que ha dejado de transcurrir”.

En Spectrum Sotos me entero de una mala noticia por Julio Álvarez: el pasado fin de semana fallecía en Zaragoza Ángel Fuentes, uno de los grandes restauradores del patrimonio fotográfico, que se formó en Rochester a principios de los 90. Nacido en Pamplona en 1955, se trasladó a Zaragoza a estudiar Filología Hispánica, y entró en contacto con Gonzalo Bullón, que fue su maestro de fotografía y el de Ángel Carrera en el curso 1975-1976. Más tarde participó en varios proyectos con la galería Spectrum (donde daría clases), con Julio Álvarez y Enrique Carbó, en torno a la obra de Ramón y Cajal, los Coyne o Jalón Ángel, que se expuso en el Palacio de Sástago.

Ángel Carrera define así la tarea de Ángel Fuentes:  “Los grandes maestros relacionados con la conservación y restauración fotográfica los tuvo en Rochester cuando fue becado por la Diputación de Zaragoza para ampliar estudios, especialmente Grant Romer, conservador de la Eastman House, que fue también quien le introdujo en la masonería. Ángel Fuentes ha sido el mejor restaurador fotográfico en España y me atrevería a decir que uno de los mejores de Europa. Ha formado prácticamente a todos los conservadores y restauradores que actualmente hay en activo en España e Hispanoamérica. En su entierro en Pamplona había profesionales llegados de todos los puntos del país”. Se le puede conocer mejor en http://www.angelfuentes.es.

 

MIÉRCOLES, 11 de junio

En la calle Argumosa 37, en la sede de la revista ‘Leer’, que se parece un poco a los decorados de la serie ‘Galerías Velvet’, se falla el premio de periodismo cultural José Luis Gutiérrez. El ganador es Peio H. Riaño (Madrid, 1975) por ‘Académicos insumisos’. El jurado valora la “forma renovadora y crítica de entender el periodismo cultural, basado siempre en la indagación y el trabajo de fuentes y obstinado en resaltar las contradicciones y paradojas de nuestro tiempo”. Peio H. Riaño ha sido director de la sección de Cultura de ‘El Público’ y ahora lo es de ‘Elconfidencial.com’. Es autor de la novela ‘Todo lleva carne’ y del ensayo ‘La otra Gioconda’ (Debate, 2013).

En la Fundación Telefónica veo una exposición fantástica de PhotoEspaña: la de Antoni Arissa (1900-1980), toda una revelación. Poco más de 160 fotos de un artista que trabajó apenas entre 1922 y 1936 y tocó diversos registros desde la órbita del pictorialismo, la nueva objetividad y la vanguardia: el retrato, los interiores, el reportaje, el universo familiar, los objetos. Poco a poco, se fue haciendo más abstracto y más vanguardista. Poseía un increíble sentido artístico y una gran sensibilidad.

 

JUEVES, 12 de junio

Bernardo Atxaga, acompañado de uno de sus mejores amigos, Ignacio Martínez de Pisón, presenta ‘Días de Nevada’ (Alfaguara) en Los Portadores. Pisón explica que toda la obra de Atxaga tiene una gran coherencia y un puñado de temas y obsesiones que se repiten. Vincula este libro híbrido con ‘Obabakoak’, que acaba de cumplir 25 años. Luego, como si fuera un Homero suave y sentimental, de cabello crespo y sensibilidad a flor de labio, Atxaga cuenta las claves del libro: recuerda anécdotas, crímenes, miedos, un viaje terrible por el desierto, habla de la serpiente de cascabel que se movía cerca del coche y de sus hijas, y luego decide evocar al púgil Paulino Uzcudun, que peleó con los grandes campeones de su época: Max Baer, Max Schmelling, Joe Louis o Primo Carnera, entre otros.

Atxaga recuerda que no fue campeón del mundo porque no quiso nacionalizarse norteamericano; dice que ha sido una figura que siempre le ha perseguido y que lo reencontró en Reno, en un libro que se titulaba ‘Dempsey en Nevada’, que giraba en torno a la figura del campeón de los pesos pesados, Jack Dempsey, ‘el martillo de Manassa’, que hizo llorar a Julio Cortázar y a su madre, en 1923, cuando venció a Luis Ángel Firpo, ‘el toro salvaje de la Pampa’. La historia de Uzcudun es conmovedora: mezcla la veneración, el odio y el olvido.

 

VIERNES, 13 de junio

Patricia Roda está terminando su largometraje documental ‘El viaje de las reinas’, inspirado en el proyecto teatral ‘Doce reinas’, que dirigió Blanca Resano con doce actrices aragonesas. Parte de una frase de Peter Brook: “El viaje es el destino”. Constituye una defensa de la creación de la mujer, “un intento de darle visibilidad y a la vez quiero contar el trayecto vital de la lucha de estas mujeres”, dice. Me enseña un tráiler que destaca por la fuerza, la plasticidad y la ambición del proyecto, en el que introduce muchas voces de diversas artes y de creadores del mundo. A la vez, la joven realizadora prepara un nuevo documental con su hermano Germán Roda en torno a la figura del Papá Luna. El periodista de HERALDO Ramón J. Campo, tras la experiencia de ‘Juego de espías’, volverá a colaborar con ellos en el guion y en la investigación en torno al supuesto cráneo de Benedicto XIII.

 

SÁBADO, 14 de junio

Comienzo la lectura de ‘Aquellos años del boom. García Márquez, Vargas Llosa y el grupo de amigos que lo cambiaron todo’ (RBA) de Xavi Ayén, “el mejor ejercicio de periodismo cultural que se ha hecho nunca en España”, según afirma Sergio Vila-Sanjuán, escritor y periodista. Busco y busco, y me encuentro con este eco de Calaceite, que fue centro de reunión de los escritores del grupo: “Mauricio Wacquez fue gran amigo de Donoso y la otra figura literaria de Calaceite. Sus próximos lo recuerdan, además de como gran cocinero, como un maestro de la esgrima verbal, un actor que dominaba la mímica, la entonación, los gestos y los recursos de la imitación”.

 

*En la foto, Elena Blanco y Elena Poniatowska.