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Antón Castro

Escritores

UN DIÁLOGO CON FERRER LERÍN

FRANCISCO FERRER LERÍN. ENTREVISTA

 

 

“Pocos perdonan que machaques

 la convención y el orden”

 

“Si sobreviví al marchamo de raro ahora

también lo haré al de autor revelación”

 

 

Antón CASTRO

Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es poeta, narrador, inventor de palabras y de climas literarios. Es observador de animales y creador de un Bestiario (Círculo de Lectores / Galaxia Gutenberg, 2007). Es autor de un libro misceláneo como Papur (Eclipsados, 2008). Su prosa más o menos autobiográfica se recoge en una novela como Níquel (Mira, 2005), ampliada más tarde con Familias como la mía (Tusquets, 2012), que resume su universo literario, su formación, la habilidad con el póquer y la atracción por las aves carroñeras. Su poesía completa se recogió en  Ciudad propia (Artemisa, 2006), pero posteriormente ha publicado dos poemarios más: Fámulo (Tusquets, 2010) y ahora Hiela sangre (Tusquets, 2013). A la erudición y al sarcasmo, a su facilidad y audacia, une su curiosidad y su inmensa ironía. Publicó las entradas de su blog en el libro Gingival del sello Menoscuarto (2012).

 

-En primer lugar, ¿cómo has llevado pasar del anonimato y del silencio a la revelación, al rescate, por decirlo así?

-En mi adolescencia, casi en mi niñez, cuando comencé a escribir no necesitaba ser leído, escribía para mí o, quizá, para nadie, aquello era un ejercicio físico de fácil ejecución, que me producía placer y al que no le daba la más mínima importancia. Luego, cuando volví a la escritura tras más de treinta años de silencio, las cosas cambiaron; de una forma no meditada pero rigurosa reclamé la presencia del lector, sin lector no existía la literatura. Ahora, sumido en la estupefacción ante la avalancha de minoritarios seguidores, reacciono como puedo; en palabras de mi editor y poeta Antoni Marí corro el riesgo de desaparecer, aunque pienso que si sobreviví al marchamo de raro ahora también lo haré al de autor revelación.    

 

-¿En qué medida Níquel te ha devuelto a la escritura, te ha rescatado, por decirlo así?

-Níquel fue sin duda el pistoletazo visible de salida de esta segunda etapa. Invitado a pronunciar una conferencia en Barcelona en el año 2000 asistí, asustado en un principio, al vitoreo y tocamiento de un sector del público que solicitaba de manera urgente mi vuelta al ruedo; eran hooligans durmientes que habían aguardado todos aquellos años para poder comprobar si yo existía. Animado, escribí un guión cinematográfico, Die Rabe, y de él, de modo natural y apenas evolutivo, surgió la novela Níquel. A partir de su publicación en 2005, en Mira editores, no he parado, y aún habrá más.

 

-Por una parte pareces contrario al mito, a la mitificación de tu figura, y a la vez das pequeños datos para crear una suerte de aureola de Bartleby (a la manera de Vila-Matas): evocas ese mundo del póquer, una España de secretos, evocas tu formación literaria que parece casi de película... ¿Quieres hacer tú, de ti mismo, un personaje literario nítido y a la vez difuso, que se acerca y se aleja, que se muestra y que desaparece?

-En la novela Níquel, o mejor en la novela Familias como la mía que la recoge y la acompaña de una segunda parte, los elementos autobiográficos son utilizados de manera descarada, exhibicionista a veces, dándose además la circunstancia de que, en mi caso, esa biografía puede tener matices y circunstancias que se apartan de la del común de los mortales. Ningún narrador, en su sano juicio, despreciaría ese filón, y yo no lo hago. Otra cosa es que me atenga a la realidad más rigurosa; precisamente ese sano juicio me impide desarrollar en profundidad determinados sucesos. Ahí en ese estado pendular de realidad y realidad amputada, de realidad y realidad sustituida por ficción, radica, quizá, la sensación pantanosa del relato, algo que no gusta a muchos lectores que prefieren saber con quién se juegan los cuartos.     

 

-¿Cómo se explica tu fascinación por las aves carroñeras? ¿Qué encuentras en ese mundo?

-A mediados de los sesenta, mientras España empieza a salir del subdesarrollo, descubro la existencia de unas estructuras de 2,7 metros de envergadura que sobrevuelan a gran altura nuestras cabezas a la búsqueda de carroña. Este hecho que no es que sea propio de los cuarenta y cincuenta sino del medioevo, me produce una especial fascinación. Está claro que pertenezco a una estirpe ciudadana y que la vida natural, salvaje, que puede encontrarse en el ámbito rural, la veo con ojos sofisticados, curiosos y por lo tanto científicos. Tengo ocasión de ir a trabajar al Pirineo y es allí donde doy rienda suelta al estudio y fomento de la necrofagia... en la fauna carroñera. 

 

-A veces da la sensación de que estás muy próximo a Ambroise Paré, a Cunqueiro, a Borges, a Perucho... ¿Les debes algo, son maestros tuyos de alguna forma?

-De los autores que citas identifico como inspirador de mis primeros y brumosos versos a Álvaro Cunqueiro, y de mi siguiente obra, a partir de los relatos poéticos de La hora oval, a Jorge Luis Borges. Conocí personalmente a Juan Perucho pero era hombre de cofradía gastronómica y tertulia pueblerina; se ha dicho que mi bestiario es deudor de sus Historias naturales, pero no lo veo así.

 

-Me llama la atención tu sentido del humor: es delirante en ocasiones y a la vez seco; es corrosivo y contenido... Alguien me dijo una vez leyendo una entrevista tuya: qué antipático me resulta... ¿Cómo defines tu humor, tu ironía, tu sarcasmo?

-Debe de ser fruto de mi aversión por el tópico, por cualquier forma de lugar común verbal o en el campo de la acción. De modo ¿inconsciente? me aparto de lo previsible, evito aburrir a mi interlocutor, procuro no repetir; soy un tipo sintético, y lo exijo en los demás. Y en cuanto a la antipatía recuerdo las palabras, del que fue durante tres años mi director en determinado Centro de Estudios, a raíz de la preparación de un curso en el que yo iba a participar como profesor y, en general, acerca de la disciplina en la que trabajábamos: “la ciencia, la investigación, la inteligencia, no deben someterse al imperio de la simpatía, de la condescendencia, del populismo, deja las complacencias para los que carecen de argumentos”. 

 

-Son algunos escritores los que dicen que escriben para que los amen más... ¿Es tu caso?

-Nunca había oído eso. Desde luego es pretencioso porque al decir que los amen más presuponen que ya los aman. El amor es materia reservada, venal, trabajosa, incómoda; no hablo, por supuesto, del amor hacia los hijos; eso es un asunto serio.

 

-Acabas de publicar ‘Hiela sangre’ ¡Vaya título para un poemario! ¿Adónde querías ir a parar?

-Este sintagma procede de la depuración de otros en los que la sangre está presente y que son paráfrasis de un rótulo de mi admirado Antonio Gamoneda.

 

-Uno de los temas capitales, o más constantes del libro, es el de las mujeres. ¿Qué lugar han ocupado en tu vida?

-Un lugar central, que supone comodidad, placer, comunicación verbal, mercantilismo. 

 

-En el libro hay muchas: historias sugeridas, pasiones convulsas, amores carnales, mujeres que quisiste a tu manera... ¿Por qué regresan en este libro?

-Como es sabido a medida que se aproxima la hora final van acudiendo los recuerdos de las personas que conformaron nuestra vida útil. Muchas ya han fallecido, otras agonizan y las que aún pueden moverse han de hacerlo en condiciones de precariedad; ante un panorama de nichos, camas de hospital y sillas de ruedas prefiero recuperarlas mediante el verso que, al menos, resulta más higiénico.  

 

-El sexo anda siempre por aquí como un lugar al que llegar, como un friso de picardías... ¿Qué hay del seductor Francisco Ferrer Lerín? ¿Cómo es la presencia del sexo en tus ficciones?

-El sexo explícito, quizá el único sexo posible, es un material que apenas he utilizado en mi escritura. Quizá en el díptico Familias como la mía, concretamente en su primera parte, Níquel, se cuelen algunas secuencias eróticas que, como ya he dicho en otras ocasiones, no formaban parte del plan inicial de la obra; fue mi mujer Concha Jiménez, ávida lectora experta en márquetin, quien me obligó a incluirlas.

 

-Hablemos de algunas mujeres: empecemos por Leonor...

-Leonor es Leonor Fini, pintora surrealista argentina que, en mi época francesa, disfrutaba del favor de editores como Jean-Jacques Pauvert lo que propició mi conocimiento, no personal, y su influencia en mi entonces incipiente carrera literaria; su obsesión por la forma huevo se refleja en el poema que le dedico en Hiela sangre y pudo ser el germen del título de mi segundo libro de poemas, La hora oval, aunque este aserto, surgido ahora al responder este cuestionario debería verificarse.

 

-Sigamos con Marta Loverdos (“hallo en el arcón esta foto de boda”)...

-Marta Loverdos de Altimira es un monstruo de Frankenstein que vengo arrastrando desde los tiempos en que, gracias a Antonio Fernández Molina, colaboraba en la revista Papeles de Son Armadans, dirigida por Camilo José Cela. Entonces creé a la heroína a partir del apellido griego Loverdos que ostentaba el cónsul de ese país en Barcelona, amigo de mi familia, y de Altimira, leve variación del apellido de una compañera de colegio con la que jugueteaba. Que luego la reutilizara en el blog y en varios libros demuestra la consistencia interna del personaje o, mejor, la necesidad de materializar ciertos impulsos no cumplidos. De hecho le doy imagen en Familias como la mía a través de una fotografía en la que se me ve, en la boda de un familiar, acompañado por una muchacha que se muerde una comisura de la boca, lo que luego me permitió construir una historia de autoingesta facial.

 

 -¿Quién fue, si existió, Mulata o Culata? Pareces sugerir que fue alguien a quien conociste en tu época del póquer...

-Fue una mujer espléndida, de carnes planetarias, experta en artes marciales y filatélicas.

 

-Llama la atención la ironía o el descaro. Dices: “He soñado con la más hermosa de mis cuñadas...” ¿Cuánto hay de provocación, de sinceridad o de revelación en un texto así?

-El profesor de la universidad de Valencia José Luis Falcó está preparando un libro que será una antología de mis textos de carácter onírico. Con los años se duerme menos y, sobre todo, se duerme fragmentariamente, lo que permite, por una simple ley estadística, tener mayor número de posibilidades de recordar lo último que se ha soñado. El texto a que haces referencia tiene ese origen.

 

- Incluso hay un poema dedicado a tu madre. Creo que te he oído decir que parecía una actriz de cine. “A veces pienso que mi madre era una sombra...” ¿Cómo te ha marcado y qué espacio ocupa en tu imaginario y en este libro?

-La frase exacta es “A veces pienso que madre era una sombra”, pertenece al poema ‘Madre estaba allí’ de la sección ‘Prosas’ del libro de poemas Hiela sangre. Se trata de otro sueño, recurrente, en este caso, y, curiosamente, ‘Madre’ no es mi madre sino la de mujer. La mía, María Luisa Lerín, fue actriz de teatro, amateur.

 

-¿Qué diferencias hay entre este nuevo poemario y Fámulo? ¿Qué novedades? Lo digo porque sigues jugando con tus temas: el pasado, la Edad Media o Antigua (aquí aludes a los celtas), creación de lenguaje, pájaros, libros reales y apócrifos...

-Alguien (de mi confianza) ha dicho que Hiela sangre es Fámulo concentrado, y yo añadiría que sus poemas son un repaso a las diversas técnicas que he empleado en mi escritura, de hecho las secciones del libro van de un ‘Postfámulo’ a un ‘Experimenta’.

 

-Dices: “Regresé a los treinta años de mi muerte”. No sé si hablas de un regreso post-mortem o de tu propia experiencia de escritor mudo durante casi treinta años...

-Hablo de un regreso físico post-mortem. La verdad es que no había reparado en la coincidencia con los treinta y tres años de mutismo.

 

- ¿Podrías escribir sin que tus poemas estuvieran llenos de referencias, de citas enmascaradas, de emboscadas al lector?

-Pues sí, y de hecho lo hago. Los dos textos que acabas de aludir ‘Madre estaba allí’ y ‘La casa’ carecen de referencias culturales evidentes. Aunque esto nos llevaría a una ardua disquisición sobre si las referencias no perceptibles deben considerarse. 

 

-¿Podrías explicarnos una parte como ‘Experimenta’ y un poema como ‘Lorra’, por ejemplo?

-El título lo explica; ‘Experimenta’ es una parte de Hiela sangre, la parte final, en la que trato de tensar la cuerda de la experimentación. En una de las solapas se dice que el libro lleva al límite la exploración formal. ‘Lorra’ es un hápax, un vocablo único en determinado contexto, en este caso la obra del Padre Sarmiento Sobre el animal cebra que se criaba en España, y esta condición única promueve la escritura de un poema, su discusión con una persona real y el acompañamiento léxico correspondiente. En todo caso el texto más experimental es ‘El botocudos’, homenaje al concepto próximo a Jorge Luis Borges de la “productividad de la mala traducción”, aquí centrado en la proyección versicular de la traducción, efectuada por un robot, de un artículo sobre los indios botocudos. Pero la experimentación tiene un precio; soy consciente del castigo a que se somete al pionero, pocos perdonan que machaques la convención, el orden.

 

- ¿Qué buscas en tu poesía? ¿Para quién escribes?

-La poesía y cualquiera de los géneros que abordo intento que sirvan como laboratorio del lenguaje; espero que las diversas formas que pueden conseguirse en ese empeño proporcionen placer a mis lectores. Se ha dicho que la poesía sólo es leída por poetas, y esto es una excelente noticia al tratarse de una especie, que como la tórtola turca, está en fase de expansión.

 

-¿Has superado tu condición de raro, crees que la sociedad literaria ha asimilado ya una voz como la tuya?

-Lo de raro es un latiguillo que conviene a los teóricos poco laboriosos. Una simple consulta a los manuales deja ver que un grueso sector de músicos, artistas plásticos y escritores tuvieron una difícil o nula recepción crítica porque se apartaban del canon imperante; otra cuestión, está claro, es la calidad intrínseca de su obra.

 

-Dinos, con la modestia o arrogancia que consideres necesarias, ¿qué te deben de verdad Félix de Azúa o Pere Gimferrer? Ellos siempre te consideran su maestro o un cómplice... ¿Cómo has vivido esa experiencia?

-Félix de Azúa y Pere Gimferrer no me deben nada. Hubo unos años, los que me mantuve alejado de la escritura, que convino considerarme como mentor de esos dos excelentes escritores; yo estaba lejos, dedicado a menesteres no editoriales y parececía que no iba a regresar, por lo que era una referencia no competitiva. Cuando regresé se apagaron esas proclamas. En el fondo la cosa se reduce a probar quién fue el primero.

 

-Tus libros de poesía a veces proponen viajes: viajes en el tiempo, expediciones a la naturaleza. ¿Cómo son tus viajes reales, qué te gusta?

En mi libro Gingival  aparece un texto, ‘Fue feliz’, que dice lo siguiente: “Nunca necesitó viajar. Nunca necesitó expresarse en una lengua que no fuera la suya”.

 

-Es casi una autobiografía. ¿En qué andas ahora, qué prepara el narrador, qué prepara el poeta?

-Ando dándole vueltas a un viejo proyecto: un libro, el breviario ahora llamado Vórtice, que cierre los capítulos que aún mantengo abiertos en los campos de la poesía, la novela y el relato. Y, en el ínterin, estoy metido en la colaboración con quienes preparan tres antologías de mis textos, una de ellas sobre textos inéditos y casi perdidos.

 

 -¿Cuál de todos es el poema que mejor te retrata, el que podría ser tu autorretrato y tu epitafio?

-Mi libro Gingival se cierra con un poema en prosa, si es que existe este género literario, llamado ‘La vida’, que aquí reproduzco:

‘La piel ya quebradiza (ni gota de sol le dijo el médico). Las rodillas machacadas por kilos y kilos de carroña en sacos cargados a la espalda por duras pendientes. Sentado. En la silla de ruedas. Ante el gran ventanal. Que da a la sierra de Onete donde los milanos reales planean al sol. Y ahora, un grupo de estólidas vacas llevan días pastando en el claro del bosque. Pide ayuda al enfermero. Cazador. Corrupto. Que le facilita el arma. El viejo ornitólogo ajusta los pernos. Apoya lento el brazo de trapo. El frío rifle pegado a la cara. Y dispara. Al amanecer una nube de buitres cae del cielo sobre la carne vacuna. Vísceras. Huesos. Ferrer Lerín cree que sueña. Felicidad olvidada. En esta agonía”.

 

-Cualquiera de tus libros está lleno de referencias y autores, pero querría saber quiénes son tus poetas de referencia.

Saint John Perse, Rimbaud, Góngora, Gamoneda, Claudio Rodríguez, Sharon Olds y T. S. Eliot.

 

-Sigo con las preguntas incómodas. ¿Cuáles son esos dos o tres libros de poemas que recomiendas siempre o que más veces relees?

-Citaría los siguientes: Alianza y condena de Claudio Rodríguez. Prólogo de Luis García Jambrina. Ediciones Cálamo. Palencia, 2009. Antología Poética de Saint-John Perse. Selección, traducción y prólogo de Jorge Zalamea, Los Poetas. Compañía General Fabril Editora, Buenos Aires. 1960. Y Los muertos y los vivos, Sharon Olds. Traducción de Juan José Almagro Iglesias y Carlos Jiménez Arribas. Edición bilingüe. Bartleby Editores, Madrid, 2006.

LOS CAMBIOS EN LA FUNDACIÓN SANTILLANA

COMUNICADO 
 
Los Cambios
en la Fundación Santillana

Diciembre 26, 2019

 

 

 

Basilio Baltasar
Director
Fundación Santillana
Cultura
 
 
Estimados amigos:
 
La Fundación Santillana reorganiza su estructura operativa para dedicarse en exclusiva al ámbito que le fue propio desde sus comienzos en 1979: la educación.

Concluye así la programación cultural desarrollada por la Fundación durante los diez últimos años. Una intensa década en la que hemos podido desplegar un amplio abanico de iniciativas y colaborar con la extensa nómina de profesores, editores, pensadores, escritores, críticos, periodistas, juristas y profesionales que han prestado a los programas de la Fundación su talento y generosidad. A todos ellos debo dar las gracias por el entusiasmo con que se han sumado a nuestras propuestas.

A lo largo de esta prolífica década hemos tenido la buena fortuna de dedicar tiempo y energía a las ideas rectoras de nuestra programación: la cultura como calidad, estilo y personalidad de una sociedad abierta; y el pensamiento crítico como ejercicio de una mentalidad exigente y pacífica.

La red de complicidades tejida por la Fundación ha sido tupida y nos ha permitido convocar encuentros que han generado interés en una ciudadanía distinguida por la curiosidad de sus inquietudes culturales.

De ahí que nos parezca excelente el poder anunciar ahora la continuidad de las iniciativas puestas en marcha por la Fundación Santillana.


El Foro de Industrias Culturales, El Festival de Filosofía, el Congreso de Periodismo Cultural, las Conversaciones Literarias de Formentor, El Máster de Gobernanza y Derechos Humanos, El Boomeran(g), y la Red de Industrias Creativas, estarán a partir de ahora bajo la custodia de los responsables encargados de su desarrollo.

Con los acuerdos de cesión se mantendrá activo el patrimonio intelectual acumulado en estos años y no se desperdiciarán los esfuerzos invertidos en sostener proyectos de tan gratos resultados.

El Máster de Gobernanza y Derechos Humanos, cuyo décimo aniversario tendrá lugar el próximo mes de abril de 2020 -una de las principales actividades de la Cátedra de Estudios Iberoamericanos Jesús de Polanco- se mantendrá obviamente como actividad de la Fundación Santillana y en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid.

El Foro de Industrias Culturales será tutelado por la Fundación Alternativas.

El Festival de Filosofía lo organizará el Departamento de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

El Congreso de Periodismo Cultural lo llevará a cabo la revista Jot Down.

La Red de Industrias Creativas desarrollará sus cursos y seminarios siguiendo el formato habitual durante estos últimos cinco años.

Las Conversaciones Literarias de Formentor convocarán en breve la cita del otoño 2020, la 13 edición de unos encuentros dedicados a celebrar la admiración por las buenas letras.

Una despedida como ésta debe concluir con el capítulo de los agradecimientos.  Hemos subrayado la gratitud a los colaboradores que han formado parte de nuestras convocatorias. Nos corresponde también mencionar a los que desde la propia Fundación han hecho posible un programa tan ambicioso. Ignacio Polanco y Emiliano Martínez, Presidente y Vicepresidente de la Fundación Santillana, han alentado y amparado con su compromiso personal la consecución de nuestros propósitos. El equipo humano de la fundación (Giselle Etcheverry, Adriana Jaramillo y el personal del Grupo Timón) ha auspiciado con su buen hacer el camino que nos trazamos hace diez años.

Diez años. Una frase de dos palabras que se pronuncia en un segundo, pero que contiene el recuerdo de los inolvidables momentos conseguidos.

Un cordial abrazo y hasta pronto.
  

***

Para los interesados en contactar con los programas puestos en marcha en su día por la Fundación, adjuntamos los siguientes correos electrónicos:
 
Foro de Industrias Culturales,
Fundación Alternativas
Inmaculada Ballesteros
inmaballesteros@falternativas.org
 
Festival de Filosofía
Departamento de Filosofía.
Universidad Complutense de Madrid
José Luis Villacañas Berlanga
josluisvillacaasberlanga@gmail.com
  
Congreso de Periodismo Cultural
Ángel Fernández, editor de Jot Down
angel.fernandez@jotdown.es
 
Conversaciones Literarias de Formentor
El Boomeran(g)
 Adriana Jaramillo       
secretaria@formentorlitterae.com
 
Red de Industrias Creativas
Juan Pastor Bustamante
juanpasbus@gmail.com
Camila Cela
camilacmarty@gmail.com
 
Máster de Gobernanza y Derechos Humanos
 secretaria@fundacionsantillana.com
masterderechoshumanos@uam.es 
        

'PASARON POR AQUÍ' EL 10 EN EL PRINCIPAL

'PASARON POR AQUÍ' EL 10 EN EL PRINCIPAL

’PASARON POR AQUÍ’, EL MARTES 10 EN EL TEATRO PRINCIPAL
El próximo martes, 10, en el ambigú del Teatro Principal de Zaragoza se presenta el libro ’Pasaron por aquí’, que lleva por subtítulo ’Famosos que cruzaron las tierra de Aragón’. Es un libro de perfiles, crónicas, reportajes que se publicaron sábado tras sábado en el suplemento de Heraldo de Aragón que coordinó Ana Usieto hasta su desaparición.

El libro lo publica Pregunta (Reyes Guillén y David Francisco), lo presentarán Elena de la Riva y Pilar Rodríguez, de documentación, y José Luis Melero. Cantará tres o cuatro temas María José Hernández. Y es un libro, también, lleno de amigos que han colaborado con sus recuerdos y testimonios: Ramón Acín, Mariano Anós, Miguel Ángel Tapia, Trinidad Ruiz-Marcellán, Miguel Mena, Luis Sol, Paco Giménez, José Miguel Tafalla, Santiago Paniagua, Matías Uribe, Manuel García Guatas, Félix Zapatero, Carmen Puyó, Pedro Pablo Fernández, Chema Rodríguez Morais, Juanjo Blasco Panamá, Gabriel Sopeña, Chema Fernández, Leo Tena, Pablo Ferrer, Plácido Serrano, José María ’Cuchi’ Gómez, Luis Alegre, Enrique Vázquez, Luis Felipe Alegre, José Luis Melero, Yolanda Polo, Xabier Maceiras Rodríguez, Vicente Merino, Santiago Gascón, Ángel Giner, Ana Bendicho, José María Enguita, Canario, José Luis Rico, Violeta, Pablo Rico, Luis Rabanaque, Cristina Yáñez, Rafael Campos, etc.

*Estáis invitados...

GUILLERMO BUSUTIL ESCRIBE DE 'VINO DEL MAR'

https://www.laopiniondemalaga.es/libros/2019/11/29/vida-piedras/1129985.html

Marcapáginas

La vida entre las piedras

"No es fácil abordar el vino sin salpicarse de tópicos ni embriagarse con el tanino que deja en el fondo de cada palabra e imagen el viaje sensorial por este cuya uva crece entre las piedras"

Guillermo Busutil  29.11.2019 | 17:36 

Vinos del mar

  • Antón Castro
  • Olifante
  • Ediciones de poesía 
  • 14,25 €

El lenguaje es vino en los labios. Lo dijo Virginia Woolf como si recordase los rubaiyats de Omar Khayyan al que tanto bebimos de jóvenes, soñándonos poetas entre versos de seda roja para seducir la copa de los labios femeninos. De esa estirpe cuyo mundo de palabras en torno a los placeres de los sentidos se va derrumbado despacio y en barbarie, pertenece el escritor y periodista Antón Castro. Un buen tipo mestizo de la Galicia cunqueironiana del Merlín que fabula historias con gajos de naranja navegando en aguas de infancia, y de una Zaragoza de la que es su generoso corazón cultural, antes y después de que otro amigo de su misma grandeza sencilla nos dejase huérfanos de risas, debates y recomendaciones de lectura, Félix Romeo. Valgan estos antecedentes del autor de "Los seres imposibles" y el maravilloso libro "El testamento de amor de Patricio Julve", publicados en Destino, y Premio Nacional de Periodismo Cultural, para adentrarse en su último libro "Vino del mar" Un cuaderno de viaje a través del elixir de Cariñena, oscuro y desnudo que carraspea y deja huella en el sabor de su abrazo. La raíz y el caldo de un tema con el que Antón Castro decanta no sólo el paisaje y las excelencias del Aylés, del Niño Mimado o de La Virgen del Águila, sino que trenza un dietario de personajes y escenarios que se van alternando con piel de poema y con trama de relato. Géneros de los que es un reconocido maestro de sobremesas en las que se desenvuelve con la voz calma del antiguo narrador de historias, humanas en su magia. Una de las mejores cualidades del escritor que siempre regala a sus lectores hermosos libros encuadernados, con títulos que siempre invitan a enrolarse en su lectura y un contenido donde su estilo rezuma sensibilidad exquisita, profundo conocimiento, las dotes de seducción del buen poeta y mejor narrador, y la esencia que cada trama le exige. Igual que en este caso es el vino el lenguaje con el que lo celebra y nos lo sirve feliz en su misterio y su bouquet.

 

No es fácil abordar el vino sin salpicarse de tópicos ni embriagarse con el tanino que deja en el fondo de cada palabra e imagen el viaje sensorial por este cuya uva crece entre las piedras. Y menos aún si en el homenaje a Cariñena, surco, mar y oleaje, el autor opta igualmente por elaborar un cuaderno de protagonistas secundarios de la labor de recoger la uva y alquimiarla. Nos cuenta Antón Castro de bodegueros, de viticultores, del portador der cuévanos, del ladrón goloso de racimos, de los distribuidores zamoranos del Nieve en las Eras, del vino de sirenas y del cierzo en los riñones. Cunqueiro, ya lo dije, en evocar las texturas y el alma del brindis sobre el que poetiza y nos cuenta, jugando entremedias a encantarnos con relatos de fantasmas como el de la motorista que se baña sílfide de noche en los pantanos, contempla horizontes desangrándose, que visita cementerios y fotografía el cada día distinto de los campos. Lo mismo hace, abrazo siempre de encuentro y ánimo de amigos, de personajes de literatura como Marín Bosqued, amigo de Octavio paz y de Buñuel; de Pilar Bayona para la que el vino es la melodía de los sentidos; de Simón Tapia violinista de la belleza primitiva de las hojas; sobe Idelfonso-Manuel Gil, consuegro de Pepe Hierro con el que el gusta conversar acerca de la poesía y los recuerdos que silba el buen vino. Hay también fotógrafos como Thomas Ryder y poetas de nombre Oceania, referencias a Whitman y una mujer que de su mano y entre ellos se convertía siempre en Scheherezad

 

No faltan en estas páginas con textura de palabras ovaladas en tacto como la uva, suaves igual que su paladar en este caso en el oído, la evocación de los amores difíciles, una maleta de los secretos, espejismos, de andariego, diálogos que se agitan audaces y terciopelo, relatos alisos que se explican avanzándolos entre la gestualidad de los dedos, sueños de mundos y mujeres cuyos besos supieron a mora y oxígeno.

 

Vino del mar la embriaguez gustosa con la que Antón Castro nos llena la copa de su lectura.

 

JESÚS SORIA LEE 'VINO DEL MAR'

http://www.elpollourbano.es/letras/2019/12/vino-de-mar-en-la-sangre-de-la-tierra/?fbclid=IwAR2pK6hUnHqhBw7PiHClefn19OtOCXpceJhHMIcC7yGVckqIfXfpED1StUw

 

Vino de mar en la sangre de la tierra.


Por Jesús Soria Caro

     En Cariñena, entre las viñas, cada sorbo de vino sabe a cada gota de instante en una vida madurada en el barril del alma. 

    El aroma del ahora y su química del deseo, la tierra casi desértica del silencio regada por la lluvia del ayer, las uvas sin la ira, el viento de sus sueños. Todo es parte del zumo de lo eterno que emborracha a quien se bebe la existencia con la pasión de buscar en ella toda su embriaguez. Antón Castro ofrece un homenaje a Cariñena, por su vendimia de recuerdos pasan todos los instantes reales e imaginados que componen lo afrutado del amor a esta tierra.

    “Una mujer se asoma al infinito” poetiza el paisaje de la viña como un mar, que es el de la tierra de la que brota el vino, casi a modo de caballo de Troya en el que la sangre de esta surge como mar interno que solo quien la bebe puede hacer suyo. Las cepas son como un vientre oculto de las de uvas en la tierra. Sus ondulaciones son animalizadas como víboras, hay algo atávico que conecta al vino con lo bíblico, con la serpiente de los deseos; es la religión del placer que nos hace paladear el sabor de la intensidad:

 No tengo ante mis ojos el mar infinito del viñedo,

la ovalada longitud de los racimos,

el primer oro del moscatel.

No tengo ante mis ojos esa claridad

del horizonte que se agiganta

y luego desaparece en la niebla

o se vuelve víbora y sendero.

Imagino por un instante cómo miras,

cómo acodas tu alma y tus ojos claros en el alféizar,

cómo sueñas viajes hacia la luz

por esos caminos que se adelgazan,

que se cuajan de tentación.

No tengo ante mis ojos ese faro

desde el que ves el mundo. (Castro, 2019: 17),

 

                Por el poemario circula el recuerdo de personas que conoció el autor en sus años de trabajo en la villa vitícola. El poema anterior “Mujer asomada al infinito” es la poetización de una mujer que amó y que se sublima en metáforas que exprimen la intensidad del momento que pudo serlo todo, sin necesidad de que nada más hubiera sido. El absoluto de ese encuentro amoroso se revive cuando el yo lírico se acerca a la tierra y, al hacerlo, le parece oír de nuevo los pasos de esa mujer que le invita a que ambos de nuevo se escondan entre los sarmientos, indicándole que vayan: “donde se oculta la noche oscura del deseo”. “Navarro” es otro texto que recuerda a un vendimiador amado por todos: bodegueros, taberneros, mujeres.  Era libre, perdido en sus laberintos en los que huía de sí mismo:

Lo querían sus compañeros de faena.

Parecían reírse de él, así como iba,

disfrazado de pordiosero, sin prisa,

triscando entre los surcos y los sarmientos.

Pero no. Nadie se burlaba de él,

lo protegían como a un moribundo

cuyo pensamiento era un secreto y un laberinto. […]

El niño sin edad que despreciaba la malicia.

Navarro a secas. El porteador de cuévanos.

El prófugo de sí mismo que se llevaba

una botella de vino oscuro a los labios

entre los residuos del Mercado central. (Castro, 2019: 19-20).

      La retrospectiva permite recordar el amor de su padre hacia el vino. El esmero como lo elaboraba, lo guardaba en barriles para su mejor fermentación. Amaba la fiesta de su sabor, lo que es, a su vez, casi una metonimia de alguien que amaba el emborracharse de vida. Su padre se fue, como se dice en la hermosa metáfora a “las regiones remotas del sueño y del olvido”. Es de gran belleza lírica este poema que casi funciona como una carta hacia quien reside en el otro lado del tiempo, para decirle que ahora ama el vino, que conoce muchas variedades, que le gustaría volver a verle.  Nos encontramos ante una apelación hermosa, intertextual, con referencias a Claudio Rodríguez: “Ahora me quedaría a tu lado, entre el asombro/y el silencio, para descubrir el don de la ebriedad” (Castro, 2019: 24).

      Especialmente erótico es el poema “Sirena de la vid”. Ella aparece y es el sabor del deseo. El yo lírico quisiera ser capaz de hacer un vino con la esencia de su piel, del fuego de su deseo en el que arde su placer. Teniendo en cuenta la idea de Jung de que los mitos son símbolos del insconsciente colectivo, de ese sustrato que puede explicar pulsiones compartidas y soterradas fuera de la consciencia, vemos como aquí de la sirena le emborracha su cuerpo, para ser su sexo el naufragio de su yo en el que muere como navegante de los placeres:

Me entregas tu gozo extremo, el grito

que se levanta por el llano y el monte

como un clamor de intenso deseo.

¿A qué sabes, sirena, a que huelen

tus cabellos y esa espalda lisa,

a qué saben tu piel y tu dulce boca?

A garnachas, a arándonos frescos,

a frutas del bosque y a suaves violetas.

El alarido de tus orgasmos escala

el mapa de las nubes en el cielo

y alza temblando un rosal de ansiedad,

la acidez salobre de un oleaje,

Si supiera haría un vino con la esencia

de tu escalofrío y el salvaje adiós

a tu espesura, arsenal de racimos,

piel, explosión, apetito de estrellas. (Castro, 2019: 28-29)

      Una de las secciones del libro es “Personajes” en las que se poetiza la presencia de figuras relevantes del arte que habitaron Cariñena y que vivieron en su entorno cercano. El yo lírico suplanta la voz de aquellos que dejaron sus huellas en los caminos del ayer, entre las eras y las viñas. En el “El manifiesto apócrifo de Martín Bosqued” se nos dice que Aguarón es la raíz de la belleza hecha luz y autorretrato, surge con la savia de aquel tiempo de la infancia en aquella tierra:

Jamás he podido olvidar sus calles,

su santuario, el fuego de sus crepúsculos,

la infinita extensión de sus colinas,

y cuando buscaba la inspiración.

toda la raíz del sentir, el núcleo

de la belleza hecha luz y autorretrato,

regresaba a la niñez y a la adolescencia

-y me quedaba ahí, absorto, varado,

en el umbral de sus fincas de viña.

Ese espacio ondulante de verdor

insaciable, el bodegón de los campos. (Castro, 2019: 36)

      “Pilar Bayona en Cosuenda” es un canto a esa tierra en la que aparece un latido de fantasía que recorre la tierra y salta con su silencio del campo a las ramas. La sinestesia “brillo seco” advierte de la imposibilidad del lenguaje lógico para retratar su pasión hacia ese paisaje, que es irracional y la lógica del pensamiento y del lenguaje no bastan para evocarlo, en el sentir hay una necesidad superior a los límites del decir:

El verano comenzaba en las eras.

Lo recuerdo muy bien. Con el trillo,

con las aves huidizas en bandadas

y ese calor pegajoso en las ropas.

 

Cosuenda tenía una luz propia, un brillo

seco que trepaba por los sarmientos,

un latido de fantasía y de silencio

que saltaba de las ramas al campo (Castro, 2019: 35-36).

 

     De Ildefonso Manuel Gil se recuerda una comida entre el autor, el poeta y su mujer. No había vino de Paniza. El camarero al reconocer que estaba allí la persona que daba nombre a la calle en la que vivía, hizo todo lo posible por traer una botella, yendo a una tienda cercana. Describiendo, desde una voz lírica que asume la perspectiva del citado poeta, que beber era el instante en el que la tierra y su sangre de vino recorrían su alma, siendo como si esta le besara por dentro con el aliento del viento:

¿A quién le importaba si era de una botillería cercana?

La abrió y nos sirvió con satisfacción. Estabas radiante.

Metiste el dedo índice en la copa y lo humedeciste.

Y dibujaste un árbol o un sendero en tu dedicatoria.

“como hace el que fue mi consuegro, Pepe Hierro”, dijiste.

“Gracias, llevo Paniza en el corazón desde niño.

Cada vez que bebo sus vinos, tengo la sensación

de que el viñedo canta su canción antigua dentro de mí

y resuena por toda mi sangre como el silbido del cierzo” (Castro, 2019: 42).

       “Alrededor del mundo” es una sección en la que la prosa poética presenta episodios a lo largo del mundo en los que el vino de Cariñena y sus tierras están presentes en algún momento. Scheheredaze es una poetización biográfica de una historia de amor, paralela en su homenaje irónico a la de la hija del sultán que con sus relatos pasó de ser concubina a reina. Hay fuerza lírica en ese instante de unión amorosa en el que se nos dice: “tus manos parecían pájaros lentos y cautivos”. (Castro, 2019: 47). “Los amores difíciles” es un cruce amoroso en el que después de haber llevado a los amantes imposibles por Venecia, Praga y Nueva York, el vino es testigo de un final sorprendente. “La maleta de los secretos” alude a un ebanista que le regala a su hija una maleta de madera para guardar sus recuerdos. Ella, pasado el tiempo, al marchar a otra ciudad se la enseña y juntos evocan el ayer. Su padre le habla de un farcino que es lo que le permite habitar el pasado, vendimiar las uvas de un tiempo anterior que siempre sabe a la fruta más embriagadora. Ambos son el símbolo de una historia pasada, y uno termina dentro del otro como en la estructura narrativa de las cajas chinas.

     “La despedida”, la última sección, contiene tres poemas, uno dedicado a Ángel Guinda. Es una etopeya que recorre los caminos más abismáticos del poeta: “hablaste de tu alma líquida y abisal, a punto de hundirse en un pozo”. Imagen potente en la que podemos visualizar la caída del yo en las profundidades de su alma, líquida y abisal en un descenso a lo más intenso del dolor y la belleza.  “Envío” es un poema metapoético que alude a cómo viaja el vino y el poeta que escribió un libro sobre este. “Soliloquio del enólogo” es un agradecimiento a todos los agentes del vino, el viento, la lluvia, las aves, los hombres que cultivan la tierra, el sol.

El vino es el zumo de la tierra en el que arde lo más atávico. Es como el hades de nuestra psique colectiva en el que navegar hacia el otro lado del recuerdo; el de nuestro origen casi inmortal, el que nace de la belleza embriagadora de la luz, el viento, el sabor de la sangre de la eternidad de quien bebe y vive mirando la belleza de la poesía. El aroma de lo que en los recuerdos queda de esta, la versión que asume lo que fue y la que cuenta lo que debería haber sido. Todo es reescritura con tinta de sangre, con tinta de vino, sueño de lo que fue y lo que tal vez sin haber sido también es, porque queda en la borrachera de los deseos. Son los ingredientes que forman parte también de lo embriagador de lo vivido.

BIBLIOGRAFÍA:

Castro, Antón (2019): Vino de mar. Olifante, Zaragoza.

EL 'ARTE CASUAL' DE FERRER LERÍN

EL 'ARTE CASUAL' DE FERRER LERÍN

 

Arte Casual. Por Francisco Ferrer Lerín.

  

Manifiesto (1984):

 

 

¿Qué es Arte Casual?

 

 

1) El que se da en objetos o grupo de ellos, materiales sin vocación artística, que por su ubicación, colocación o combinación producen en el observador un placer visual sin haberlo pretendido el responsable de la situación.

 

2) Todo lo que es capaz de crear una “emoción estética” partiendo de elementos no “naturales” pero no “pensados”, en su construcción y/o en su colocación, con “mentalidad artística”.

  

Características:

 

1) Casualidad, espontaneidad, involuntariedad de la Obra.

 

2) Transitoriedad, temporalidad, fugacidad del Hecho Artístico.

 

3) Adogmático, abierto, subjetivo, infinito, impredecible, aleatorio.

 

4) Popular, libre, democrático, público, comunitario.

 

 

Reflexiones sobre el Arte Casual:

 

 

1) No es sarcástico; no se burla (del arte actual).

 

2) No es revanchista; no venga una afrenta al arte.

 

3) No es crítico.

 

4) No es iconoclasta.

 

5) Sino que es deudor del arte último porque éste nos ha enseñado a ver, a apreciar la descontextualización, las series, los nuevos agrupamientos de objetos, los acotamientos del espacio, los empaquetamientos, los apilamientos, el azar como fuente de placer estético.

 

Consideraciones (1992 y 1994)

  

A mediados de los ochenta defino el Arte Casual (A.C.) dentro de un periodo de gran efervescencia artística (sensibilidad e investigación por lo plástico) en el

que también abordo las primeras Acciones y proyecto los primeros Táctiles.

A.C. es dado a conocer a diversas personas que señalan su genialidad pero también su fragilidad conceptual y su dificultad en la materialización. Se trata de una formulación que necesita un soporte fotográfico (o vídeo) para ser mostrada o una visita urgente al escenario en el que se está produciendo. Esta urgencia obligada, dado el carácter efímero de la manifestación, convierte el soporte fotográfico en una trampa para los observadores apresurados: la foto no es el Arte Casual (foto artística, etc.) sino un medio para acercar al espectador la manifestación de A.C., convirtiendo a este nuevo espectador en Artista Casual, ya que el Hecho Artístico se produce siempre en el ojo del descubridor (aunque en este caso sea un descubridor forzado).

 

Son muchas las cuestiones que suscitan la sistematización de A.C., no siendo las de menor importancia las que atañen a la Propiedad de la Obra Artística y su Autoría. Emparentado con otra actividad de gran raigambre en los países anglosajones como es el Bird-Watching, se proponen parejos desarrollos de la idea: es decir prospecciones, no aquí a la búsqueda de nuevas especies orníticas sino de nuevas manifestaciones de Arte Casual. Centrado, en principio, en el ámbito rural, es obvia la potencialidad de otros paisajes como el fabril, el urbano y el suburbial. Repito, siempre A.C. se manifiesta en objetos, grupos de objetos, instalaciones, acotamientos, etc., en los que no haya una intencionalidad artística por parte del humano que los fabricó, manipuló y/o colocó. 

 

Comentarios (actuales):

 

 

 

“Aceptada la falsa o sincera complejidad del arte contemporáneo, a los artistas y especialistas no les gusta que alguien, y además desde otros terrenos creativos, se les diga que aquello que han labrado con tanta dificultad se encuentra ‘casualmente’ al pasear por ahí.” Jesús Martínez Clará

 

“Yo veo A.C. desde otro punto de vista. Cuando Ferrer Lerín acuña el término define muy bien - como en un poema- de qué se trata. No hay que buscarle un ismo, ni siquiera referencias en el campo del arte; decir que una obra se parece a otra es siempre incierto porque se trata de reducir lo que no es susceptible de serlo.” Elena Ruiz Sastre

 

“La belleza no es una cualidad de los objetos, sino un atributo del sujeto: es una cualidad de la persona cuando esta es capaz de reconocer la belleza donde otros no ven nada." Antoni Marí

 

“A mi también me gusta el Arte Casual (‘esa nueva visión del territorio’), y mucho. Frente a la idea duchampiana del objeto encontrado, ‘extraer’ y ‘colocar’ en la galería, y convertirlo en obra de arte sólo porque ha sido elegido por la mano del artista, el Arte Casual no se descontextualiza sino que es en su lugar donde tiene valor artístico, pero claro tiene que ser fotografiado y este hecho -de ‘reproductibilidad técnica- imprime autoría. Entonces es arte porque ha sido elegido por la mirada del artista.” Luis Ordóñez

 

“No había leído el manifiesto que, por cierto, también está presente en alguno
de tus textos, aunque en éstos se trate del encuentro entre dos
miradas en el tiempo sobre uno o más objetos (territorios).
Es la mirada que se acuñó como "gesto semántico" o lectura (función
y valor) que alguien o una comunidad hace de cualquier objeto
en un determinado momento (normativo).” José Luis Falcó

 

“Arte Casual es la configuración artística, por parte de la mirada del receptor, de un objeto o acontecimiento que no tenía esa previa finalidad.” Pedro José García Ruiz

 

“El Arte Casual certifica formas que no existen en la NATURALEZA sino en el ARTE (Contemporáneo).” F.L. (Ferrer Lerín en los medios)

 

“La aplicación de las directrices acuñadas por el Arte Casual supone obtener un nuevo valor añadido (un nuevo rendimiento) del entorno, sea este agrícola, urbano o fabril, al descubrir elementos de arte contemporáneo en espacios, a priori, sin vocación artística.” F.L.

 

“La búsqueda de manifestaciones de Arte Casual no perturba el entorno; nos hallamos ante una actividad, como el bird-watching, de condición sostenible. La caza y el grafitismo constituyen la otra cara de la moneda.” F.L.

 

“A.C. se mueve en el terreno del significante. No interesa lo que hay detrás de cada manifestación de A.C., lo que, a través de la mano del hombre, ha causado dicha manifestación: envolvimiento de la alfalfa para su fermentación, cubrimiento de la paja para evitar que se pudra por la lluvia, paralización de las obras públicas por la recesión económica, optimización del almacenamiento para reducir costes, construcción de barricadas en conflictos callejeros, etc. Digamos que el significado, la razón por la que se dan las circunstancias para que el ojo del observador avisado descubra manifestaciones de A.C., es irrelevante. Utilizando un término del pasado; en el Arte Casual no existe  ‘mensaje’. F.L.

 

“El Arte Casual supone una nueva mirada, una nueva visión de la realidad, una nueva visión del territorio.” F.L.

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Correos electrónicos:

 

“Infructuosa inserción en el canon artístico y cultural. No carece de referencias el hombre, pero la potencia del arte casual no está precisamente en la filiación, sino en todo lo contrario. Ahora, cumplirá el texto su cometido, así que bienvenido sea.” (Comentario de Antonio Viñuales Sánchez al texto de Enrique Juncosa Cirer para el catálogo Ibiza) 23.09.16

 

“Bueno, podría considerarse que sin background no es posible definir el A.C., y tampoco convertirse en artista casual. Me refiero, claro está, a un grado de conocimiento y de entusiasmo suficientes hacia el arte contemporáneo; de hecho una dependencia (filiación) de dicho arte contemporáneo.” (Mi comentario al comentario de Viñu) 23.09.16

 

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Una nueva perspectiva desde la que abordar “lecturas personales”. Otra forma de “lectura”.

 

El grado de conocimiento y aprecio del Arte Contemporáneo (y me atrevería a decir del Arte en general) va a condicionar nuestro acercamiento al entorno (la “lectura” del entorno), quiero decir que va a resultar inevitable comparar las obras casuales que surjan en nuestro camino con la obra de los artistas plásticos aunque, y esto es algo de especial importancia, podría suceder que no contando con ese bagaje cultural pero sí con una especial sensiblidad artística también descubriéramos y disfrutáramos ante determinadas estructuras (manifestaciones), conviertiéndonos, en este caso, en precursores de algunas corrientes artísticas.

 

 

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Ruinas y manchas de humedad / suciedad

 

Conviene posicionarse ante las posibles preguntas sobre si las ruinas y las manchas en las paredes son A.C.

 

Las manchas de humedad no son A.C. porque no son obra de la mano del hombre aunque siempre cabría argumentar que están ahí porque fue el hombre quien levantó la pared, o la superficie en la que aparecen, e incluso, yendo más allá, cabría atribuir al hombre la responsabilidad de un escape de agua o de una mala orientación o falta de cuidado.

 

Las manchas de suciedad podrían ser consideradas A.C. si la suciedad es fruto de una acción directa del hombre como es el caso de las paredes u otras superficies utilizadas para limpiarse la grasa u otras porquerías de las manos.

 

Las ruinas son estructuras complejas resultado del abandono y/o degradación de edificios que fueron pensados funcionalmente y, a veces, estéticamente. La ruina ha sido considerada secularmente como un elemento cargado de significados que van de lo tenebroso, de lo gótico, a lo generoso, a lo romántico. La fuerza iconográfica de la ruina reside en esa carga literaria, pictórica, fruto de los efectos de los meteoros sobre un lugar abandonado en el que descansan todo tipo de elementos fantasmagóricos y que, a menudo, necesita integrarse en un marco de naturaleza desbordada. Ningún postulado del A.C. se da en ella como conjunto, como estructura compleja; otra cosa es el estudio de los detalles, donde cabe el descubrimiento de manifestaciones de A.C. como ocurre en cualquier otro tipo de estructura.     

 

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Las fotos son mero soporte de las manifestaciones de A.C. ¡No existen!

 

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No todo vale. Exigencia de armonía, proporcionalidad, ¿simetría?

El ser racional es un ser simétrico (¿proporcionado?, busca la proporción)

La asimetría duele

 

Amontonamientos caóticos

La basura como desconcierto

Aspecto innoble de los materiales > escayola, yeso

DIÁLOGO CON FERNANDO SAVATER

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2019/11/16/fernando-savater-el-amor-es-algo-que-va-por-dentro-y-no-se-puede-describir-1344215.html

 

Entrevista en la contra de 'Heraldo de Aragón' con Fernando Savater sobre su libro 'La peor parte' (Ariel).

'FRONTERIZOS'. TEMA DEL FESTIVAL EÑE

SERGIO DEL MOLINO, DIRECTOR LITERARIO DE LA NUEVA EDICIÓN DEL FESTIVAL EÑE QUE CONTARÁ CON MÉXICO COMO PAÍS INVITADO
 
El festival se desarrollará entre el 11 y el 23 de noviembre en Madrid y Málaga

Fronterizos es el título de la propuesta literaria de Sergio del Molino, que profundiza en los límites entre ficción y realidad en la literatura y la relación de ésta con el resto de las artes

Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Marta Sanz, Edurne Portela, Héctor Abad Faciolince, Leila Guerriero, Juan José Millás, Manuel Vilas, Fernanda Melchor, Víctor Manuel, Elvira Sastre, Andrés Suarez, Paula Bonet, Sabina Urraca, Los Peligro o Luisgé Martín, participarán en el festival  

México será el primer país invitado de Eñe y tendrá presencia a lo largo de todo el festival en sus sedes habituales a las que se suman Casa de México y el Instituto de México con la visita de autores como Fernanda Melchor, Elda Cantú o Luis Jorge Boone, representantes de las nuevas voces literarias mexicanas

Javier Cercas, Premio Planeta 2019, recibirá el Premio Festival Eñe, que reconoce la obra y trayectoria de un escritor en español

El lunes 11 de noviembre arrancará la Semana Eñe con actividades en el Instituto Cervantes, la Real Academia Española, la Biblioteca Nacional de España, Casa de América o la Biblioteca Regional de Madrid

Por primera vez la propuesta literaria de Eñe se extenderá hasta la Navidad con el espacio Macondo en la Casa del Lector - Matadero Madrid

Varias librerías de Madrid se sumarán al festival con presentaciones, encuentros y mesas redondas

Por segundo año consecutivo el Centro Cultural Generación del 27 acogerá Festival Eñe Málaga el 22 y 23 de noviembre con un programa que contará con Héctor Abad Faciolince, Antonio Soler, Carlos Zanón, Pablo Aranda, Vicente Luis Mora, Guillermo Busutil, Teodoro León Gross, Paula Ortiz o Rodrigo Cortés

Descarga el resumen del programa.

Solicitud de acreditaciones en el correo isabel.cisneros@lafabrica.com


La ciudad de Madrid volverá a poner el foco en la literatura entre el 11 y el 21 de noviembre en una nueva edición del Festival Eñe que reunirá a 135 autores en 92 actividades que entrada libre, que se celebrarán en 22 sedes.

El escritor Sergio del Molino firma la dirección literaria de un programa que profundizará en los Fronterizos. Un concepto aplicado tanto a los límites dentro de la propia creación literaria y sus géneros, como a su relación con otras disciplinas.

Como señala el autor: “Para no convertirnos en lectores omniscientes y amargados, buscamos más allá de la ficción razones que nos recuerden por qué leemos… Los libros fronterizos, los que no proclaman una vocación clara y unívoca de ser ficciones, los que juegan a engañar, los que cuentan mentiras que parecen verdades… los que a veces son poesía y a veces no se sabe qué son…. Esa literatura, siempre un paso más allá de la ficción, aunque relacionada de algún modo con ella (mediante el amor o el odio), es la que nos recuerda el poder chamánico de la palabra y por qué seguimos contándonos historias después de tantos siglos. El Festival Eñe 2019 será una cueva donde recrearemos ese placer sobrenatural y a veces clandestino de contar historias y escucharlas… Periodistas, poetas, ensayistas, monologuistas y artistas inclasificables demostrarán que la literatura sigue siendo una fiesta viva que se resiste a la disección del filólogo y la mortaja del museo.”

Así, el festival abordará cuestiones tan literarias y a la vez, en la frontera de la literatura como la relación entre ficción y realidad; la mezcla entre los géneros o los juegos de narradores que se disfrazan de cronistas.

Y a la vez plasmará ese carácter fronterizo reuniendo la literatura con formas de expresión tan diversas como la música, la ilustración, el periodismo, la gastronomía o incluso el fútbol.

Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Javier Cercas, Edurne Portela, Marta Sanz, Héctor Abad Faciolince, Leila Guerriero, Juan José Millás, Manuel Vilas, Darío Adanti, Elvira Sastre, Andrés Suárez, Karina Sainz Borgo, Paula Bonet, Manuel Jabois, Carlos Alsina, Sabina Urraca, Víctor Manuel o Juan Carlos Ortega serán algunos de los protagonistas.

México primer país invitado de Festival Eñe

Una de las grandes novedades del Festival será la incorporación de México como país invitado de la edición. El país americano estará presente a lo largo del festival, a través de las nuevas voces de su literatura. Fernanda Melchor, Elda Cantú, Luis Jorge Boone, Jorge Valdés Díaz Vélez, Liliana Blum y Carlos Velázquez son los autores mexicanos que participarán en el festival.

Liliana Blum y Fernanda Melchor conversarán con Jorge F. Hernández, en Casa de México, precisamente sobre el concepto de frontera. Una palabra de gran peso para el país no ya solo en la literatura, sino en su vida cotidiana. Frontera como realidad, como concepto, como tema literario y como obsesión nacional.

Y otro de los rasgos fundamentales de la esencia mexicana, el idioma será el hilo conductor de una mesa redonda que reunirá en el Círculo de Bellas Artes a Luis Jorge Boone, Fernanda Melchor y Jorge Valdés Díaz- Vélez, moderados por el escritor y periodista, también mexicano Jorge F. Hernández. Con más que 500 millones de hablantes en el mundo, estos autores reflexionaran sobre el español, su riqueza recorriendo los muchos rostros de nuestro idioma.

Por su parte el Instituto de México acogerá diversos talleres exprés de literatura con estos autores mexicanos.

Javier Cercas Premio Festival Eñe

Eñe reconocerá con el Premio Festival Eñe, la trayectoria profesional de Javier Cercas, Premio Planeta 2019. La entrega del premio se celebrará el sábado 16 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes. Tras recibir el premio, el autor mantendrá una conversación con Sergio del Molino en la que analizarán las fronteras del género literario.

Un Festival organizado junto a las grandes instituciones culturales de Madrid

Eñe involucra desde hace ya tres ediciones a las principales instituciones culturales de Madrid, que abren sus puertas a la programación del festival. Así, junto al Círculo de Bellas Artes, corazón del festival, participan con programación el Instituto Cervantes, la Real Academia Española, la Biblioteca Nacional de España o Casa de América, entre otras.

En el Instituto Cervantes, Héctor Abad Faciolince y Leila Guerriero conversarán con Sergio del Molino. Estos dos grandes autores han sabido retratar como nadie las esencias de Colombia y Argentina en escritos que trascienden sus países de origen para convertirse en crónicas de un continente entero.  Los periodistas, su oficio y su capacidad de “hablar de todo sin saber de nada” será el punto de partida de la segunda propuesta que acogerá el Cervantes en la que participarán Rubén Amón, Rosa Belmonte y Guillermo Altares, moderados por Edu Galán.

La Real Academia Española abrirá sus puertas al público en una sesión en vivo y directo de RAE informa en la que los académicos José Manuel Blecua, Pedro Álvarez de Miranda y José Antonio Pascual, moderados por la periodista Marta Flich resolverán dudas lingüísticas a los asistentes.

En la Biblioteca Nacional de España, Miguel Pardeza, Valentín Roma y Juan Tallón, moderados por Ignacio Martínez de Pisón, hablarán de fútbol, libros y de cómo el fútbol ha dejado de ser una afición vergonzante para convertirse en un asunto de ficción literaria. Una mesa “fronteriza” en la que descubriremos como el “deporte rey” ya es una cuestión literaria.

Casa de América recogerá también el concepto de la frontera entre los géneros en dos propuestas. Santiago Roncagliolo, Elda Cantú y Joseph Zárate, moderados por Sergio del Molino, profundizarán sobre la figura del cronista en Cuando la ficción no basta: cronistas del siglo XXI. Esta sede recibirá también a María Hesse, Darío Adanti y Flavita Banana que en Cuando la palabra no basta: el cómic y la realidad, moderada por Jesús Marchamalo, explorarán las interpelaciones de la realidad en un género literario como el cómic.

En la Biblioteca Regional de Madrid Víctor Manuel, Mikel Iturriaga, Xabier Gutierrez y Sergio del Molino como moderador, explorarán los “sabores” de la literatura en Lo que hemos comido: escrituras deliciosas. En esta misma sede, Andres Trapiello y Pilar Álvarez conversarán sobre metaliteratura, aquella que se inspira en los propios libros o en los escritores que los engendran.

Además, en el hotel Iberostar La Letras Gran Vía, hotel oficial del festival Berna González Harbour conversará con la argentina María Moreno, tomando como referencia su última novela Black out, un desgarrado relato de memorias.

Eñe en el Círculo de Bellas Artes

El viernes 15 y el sábado 16 de noviembre la actividad del festival se concentrará en el Círculo de Bellas Artes con una amplia propuesta, de acceso libre, que reunirá a las principales voces de la literatura en español en mesas redondas, encuentros y otros formatos en los que la literatura irá de la mano de otras disciplinas.

En el acto inaugural el director literario de Festival Eñe 2019, Sergio del Molino, reunirá a una de las parejas de escritores más importantes de nuestro país: Elvira Lindo y Antonio Muñoz Molina. Una oportunidad única para “meterse en la cocina” de dos grandes de la literatura y poder acercarnos un poco a las sinergias o conflictos que surgen al reunir a dos voces literarias bajo el mismo techo.

La dura y cruda realidad sin la pátina de la ficción literaria, la violencia en estado puro y las historias más desgarradoras desde el prisma mas crudo nos han llegado de la mano de autores como Miguel Ángel Hernández Navarro, Adolfo García Ortega y Julian Hebert. Tres voces diferentes, pero con códigos compartidos que profundizarán en la no-ficción de la mano de la periodista Laura Barrachina que moderará el encuentro.  

La violencia será también el punto de partida del encuentro entre Martín Caparrós, Edurne Portela y Carlos Velázquez. En Contar lo que nadie quiere saber: violencia y literatura, profundizarán en tres voces narrativas que, más allá de los géneros policiacos, combinan crónica, narrativa y ensayo para mirar de frentes a cuestiones a las que cuesta enfrentarse. La mesa redonda contará con la periodista Eva Cruz como moderadora.

La tecnología, su desarrollo y su influencia en el futuro de la Humanidad serán algunas de las cuestiones que abordarán Luisgé Martin, Marta Garcia Aller y Ramón del Castillo, moderados por Daniel Arjona en la mesa redonda ¿Hacia el Apocalipsis o hacia la Arcadia? Tecnología y pohumanismo y cultura en el futuro que ya es presente. El encuentro, que cuenta con el patrocinio de Movistar, analizará como los avances en tecnología y ciencia quirúrgica hacen casi posible que nos planteemos que el homo sapiens tal y como lo conocíamos está dando paso a algo nuevo.

Testimonios en primera persona en los que la voz narrativa remite a los propios infiernos del autor; memorias familiares, reales o inventadas serán claves de Entre visillos: escrituras contra el pudor que reunirá a María Moreno, Margarita Leoz y Rodrigo Muñoz Avia, moderados por el periodista Luis Alemany. Por su parte Sabina Urraca ofrecerá en Escríbete algo una reflexión en clave de monólogo sobre los efectos que las historias reales tienen en las gentes que salen en ellas.

La maternidad como asunto literario será la protagonista en Las madres que nos parieron en la que Nuria Labari, Iguázel Elhombre y Lea Vélez, tres autoras que recientemente han publicados obras en las que la maternidad era el hilo conductor. Estas tres voces, moderadas por Silvia Nanclares presentarán tres maneras modernas de ser madres en la sociedad actual.

En La ciudad y sus alrededores tendremos la oportunidad de adentrarnos en los rituales de tres escritores: Marta Sanz, Jacobo Armero y Jorge Luis Boone, que moderados por Valerio Rocco, descubrirán su faceta de “paseantes de ciudades”. Paseos ya sean reales o inventados pero que guían al lector por paisajes urbanos desde la mirada del narrador.

La literatura de la mano de disciplinas como la performance, la ilustración la música o la radio

Más allá de los “juegos” con los propios límites de la creación literaria y sus géneros, su esencia fronteriza se pondrá de manifiesto en varias propuestas que la reunirán con lenguajes tan diversos como la performance, la ilustración, la música o la radio.

Radio y literatura tienen un indiscutible vínculo y de este vínculo tratarán dos de las mesas redondas que acogerá el Círculo de Bellas Artes. Karina Sainz Borgo conversará con Carlos Alsina, una de las voces más destacadas de la radio en España, sobre la delgada línea que separa la conversación del arte literario. Por su parte, La tabarra como una de las bellas artes reunirá a Juan Gómez Jurado, Rodrigo Cortés y Arturo González Campos que con podcasts como Todopoderosos o Aquí hay dragones retan las fronteras entre géneros llevando a la radio, la literatura, el cine o la televisión.    

La poesía se abordará e interpretará desde muy diversos lenguajes. Poesía, música e ilustración se darán la mano en Abrir la boca y decir lo nuestro en la que los versos de Lara Moreno serán “reescritos” en el momento en clave de ilustración de la mano de Paula Bonet y música en directo con Dani Llamas.

Poesía y performance se reunirán en la propuesta de Los Peligro, Polipoesía rabiosa y de actualidad. Un espectáculo de poesía escénica en el que se repasan en clave de humor duras realidades de la sociedad actual como la situación de los trabajadores autónomos, el paso del tiempo o el mito del emprendimiento.

Ángela Segovia y Maria Cabrera harán un recorrido, acompañado de la música de la chelista Lucía González. De Joan Brossa a la joven poesía actual (pasando por Chema Madoz) recuerda uno de los textos mas destacados del poeta catalán el Fotopoemario, un mano a mano con el fotógrafo Chema Madoz en el que uno ofrecía una imagen y el otro respondía con un poema.

Y de nuevo la poesía, pero esta vez reunida con la música y la tradición vasca de los aizkolaris llegará en Camino de retorno, un impactante espectáculo que reunirá al poeta Hasier Larretxea con sus padres Patxi Larretxea y Rosario Gortari y el musico Zuri Negrin.

El periodismo y sus géneros llegará de la mano de dos mesas redondas organizadas en colaboración con el diario El País. Luz Sánchez Mellado, Manuel Jabois y Leila Guerriero, moderados por Jesús Ruiz Mantilla, nos adentrarán en el género de la columna de opinión periodística. Estos tres grandes autores del género hablarán sobre cómo se enfrentan a esta cita y acerca de lo que buscan al escribir sus columnas. Además, en La familia bien, gracias, Juan José Millas y Manuel Vilas – finalista del Premio Planeta 2019- moderados por Berna González Harbour discutirán sobre la familia como asunto literario poniendo de manifiesto como los conflictos, encuentros y desencuentros que se producir en el reducido universo de la familia, pueden trasladarse a los que pasa en el mundo.

La performance será es el lenguaje escogido por Nuria Figueras en la propuesta Rostros. Esta artista Ásperger es capaz de componer obras únicas a través de cientos de letras aplicadas, una a una, con sellos de tinta, correspondientes a poemas, canciones o textos literarios. El acto cuenta con el apoyo de Fundación Repsol.

El brasileño Adão Iturrusgarai conversará con la periodista María Martin sobre el poder narrativo de la viñeta un género con el que el autor ha recorrido y contado la historia reciente de su país.

Miguel Espigado mostrará en Vacaciones en Babia su fusión entre la narración oral, la música electrónica y la performance. Mientras que Fidel Moreno ofrecerá una escucha guiada de canciones en español que invitan a transgredir las fronteras.

Humor, música y poesía para despedir las jornadas en el Círculo de Bellas Artes

Las dos jornadas de Eñe en el Círculo de Bellas Artes se cerrarán con sendas propuestas que sumarán la literatura con otras disciplinas como el humor o la música.

El viernes el humorista Juan Carlos Ortega dará voz a cientos de personajes con los que nos invitará a reírnos de nosotros mismos y de nuestra existencia cotidiana.

Por su parte, el cantautor Andrés Suarez y la poeta Elvira Sastre, moderados por la periodista Arancha Moreno ofrecerán un pequeño aperitivo del espectáculo Desordenados, con el que llevarán la poesía al WiZink Center el próximo 21 de noviembre. Poesía y música se reúnen en un binomio en el que, más allá de musicar textos, Sastre y Suarez desordenan y reconectan sus voces para así dar lugar a algo nuevo y único donde demuestran la unión entre palabra, verso y música.

Eñe, punto de encuentro entre lectores y autores

Festival Eñe ofrecerá la oportunidad a los lectores de aproximarse a los autores y compartir con ellos charla y café. Con ese espíritu el festival contará con varios cafés literarios que tendrán lugar en el Iberostar Las Letras Gran Vía. Sergio del Molino, Edurne Portela o Leila Guerriero serán algunos de los autores que participen. Además, en este mismo espacio, como cierre de la primera sesión del festival en el Círculo de Bellas Artes, el público podrá compartir un encuentro informal con los autores que participan en el festival.

Las librerías de Madrid se suman al Festival Eñe

Por primera vez el sector privado del libro en Madrid ha querido sumarse al festival que contará con un recorrido por varias librerías madrileñas que abrirán sus espacios para que los lectores puedan participar en encuentros, mesas redondas, presentaciones, performances, talleres y recitales. Luis Garcia Montero, José Ovejero, Isidoro Valcárcel Medina, Lucia Baskarán, Mercedes Cebrián, Remedios Sánchez y Raquel Lanseros serán algunos de los autores que participen.

Festival Eñe en Málaga

Gracias a la Diputación de Málaga, Festival Eñe volverá a Málaga con un completo programa de actividades en torno a la literatura que se celebrarán el 22 y 23 de noviembre en el Centro Cultural Generación del 27. El espíritu fronterizo de la literatura se pondrá de nuevo de manifiesto en la propuesta de Eñe en Málaga en un programa que reúne a autores como Sergio del Molino, Héctor Abad Faciolince, Antonio Soler, Carlos Zanón, Pablo Aranda, Vicente Luis Mora, Guillermo Busutil, Teodoro León Gross, Mónica Zgustova o Mohamed el Morabet con protagonistas de otras disciplinas como el cine o la ilustración con creadores como Adão Iturrusgarai, Paula Ortiz o Rodrigo Cortés.

Las rutas entre imaginación y realidad en la literatura; el valor de los escritores que crean en una lengua que no es la materna; la relación entre el cine y la literatura; o la crónica como género, serán algunos de los temas que se recorrerán en Eñe Málaga. Además, el festival contará con dos cafés literarios con Sergio del Molino y Carlos Zanón y con un taller exprés impartido por el dibujante Adão Iturrusgarai.

Eñe para público familiar y también en Navidad

El público infantil y familiar tendrá también la oportunidad de acercarse a Eñe con propuestas especiales que además por primera vez se extenderán hasta la Navidad.

Gracias a Fundación Repsol Eñe renueva su compromiso de apoyar y visibilizar a colectivos en situación de vulnerabilidad con un programa de auxiliares culturales con discapacidad intelectual que servirán de personal de apoyo. También tendremos la posibilidad de descubrir el talento musical de los más pequeños con un concierto de la Camerata Tetuán de Acción Social por la Música: una agrupación que reúne a los niños de nivel más avanzado de las Orquestas de Paz para interpretar un repertorio que abarca desde el barroco hasta nuestros días. Además, el público infantil, con el taller La Aventura de Aprender Espacios. ¿Y si no lo escribimos y dibujamos no existe?, de Rebeca Barrón, podrán trabajar la creatividad, la imaginación y la expresión de las emociones, a través del cuento.

Por su parte, durante las Navidades el universo mágico de Macondo llegará a la Casa del Lector- Matadero Madrid. Espacio Macondo, un programa creado en colaboración con la Campaña de Navidad del Ayuntamiento de Madrid desde la empresa municipal Madrid Destino, pondrá el foco en Colombia y su literatura bajo el lema "Madrid Ciudad de Encuentro".

Se trata de un punto de encuentro en el que narradores latinoamericanos y españoles introducirán a los participantes, a través de espectáculos y talleres literarios, al mundo de la tradición oral. Durante ocho días, y a través de un programa de actividades dirigidas a todos los públicos, se trabajará en torno a la narración a través de distintos sentidos, en cuatro capítulos: escuchar Macondo, tocar Macondo, imaginar Macondo y contar Macondo. Con la coordinación literaria de Ana Griott, Espacio Macondo contará con la participación de autores como Sol Alonso, Alekos, Daniel Tornero, Lilián Pallarés, Nelson Calderón, La Parcería, Estrella Ortiz, Anaïs González, Willo, Alex Flórez, Mike T., Chambimbe, Malú Cayetano, María García Méndez, entre otros

Organizadores y patrocinadores

El Festival Eñe está organizado por La Fábrica, Fundación Contemporánea y el Círculo de Bellas Artes. Es posible gracias al Ministerio de Cultura y Deporte-Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, Madrid Destino y la Diputación de Málaga. La presencia de México como país invitado del festival es posible gracias a la Embajada de México, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Instituto Cultural de México en España y la Casa de México en España. El Festival cuenta con Fundación Repsol, Iberia, El País y Movistar, como patrocinadores principales. Fundación Banco Sabadell es colaborador principal y el hotel Iberostar Las Letras Gran Vía es el hotel oficial del festival. Festival Eñe cuenta con la colaboración de la Fundación Cultural Hispano Brasileña, el Gremio de Libreros de Madrid, rlm, Rasdio Círculo y la Librería Antonio Machado. Círculo de Bellas Artes, Instituto Cervantes, Real Academia Española, Biblioteca Nacional de España, Casa de América, Casa del Lector, Club Matador y el Centro Cultural Generación del 27, de Málaga son las sedes del festival.