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Antón Castro

Escritores

UN POEMA DE AMOR Y DE CINE

 

VERSIÓN ORIGINAL

A Félix Romeo

 

Tengo un sueño: quiero montar un cine de versión original. Un cine donde se escuchen todos los idiomas del planeta. Un cine para soñar con todos los soñadores de la tierra. Lo imagino: tapizado de rojo, íntimo como la oscuridad, con una indeleble mancha de luz al fondo. Quiero montar un cine en versión original. Me imagino los carteles, las películas, los programas de mano con su vocabulario de letras y espectros. Imagino el público que llega a las tres o cuatro sesiones. La pantalla será como un oratorio pagano, o un río de vida, o un torbellino incesante de besos y de imágenes. Lo estoy viendo: cómo se besa en chino, en polaco, en francés, cómo se cuentan los cuentos y las pesadillas. ¿Quién huye por el bosque tras un crimen inesperado y sale a la playa de los últimos naufragios? Estoy oyendo las voces, las palabras con su extraña música universal, todas las melodías del alma. Cuando llegue el fin de la noche, allí estaremos tú y yo, a solas en la sala. Tendidos sobre las butacas, sobre el rojo oscuro de la satisfacción y la soledad más deseada, volveremos a poner la película. En ese momento, vueltos desenfreno y ternura, entretejidos en un plenilunio de sombras, seremos los protagonistas principales. Antes de volverme loco de amor o de irme de esta ciudad para siempre, quiero regalarte un cine de versión original. Será la mejor forma de decirte “te quiero” todos los días en cualquier lengua de la tierra.

 

*Este texto, que integrará uno de los libros en los que estoy trabajando, apareció el pasado sábado en 'Abc Cultural' en la sección Uni-Versos que coordina la poeta Amalia Iglesias, a la que agradezco su generosidad.

ANA LACARTA, DOS POEMAS

El pasado jueves se presentaba en el Teatro Principal el libro ‘La noche del armadillo’ de la poeta e historiadora Ana Lacarta, en el sello  Cartonerita Niñabonita, que dirige y alimenta el infatigable David Giménez, que tiene su sede y su plantío de sueños en Remolinos. David y Ana me dejaron un libro de esta singular colección. Es un libro de amor y casi un bestiario, casi un bestiario de amor a la moderna, podría decirse.

 

Copio aquí el poema que da título al conjunto:

 

LA NOCHE DEL ARMADILLO

 

Resulta inquietante

pasar otra noche en blanco

calculando la subida del Euribor

la amortización de la amistad

los elevados costes del amor

hasta caer rendida por el sueño.

Y a la mañana siguiente

descubrir perpleja

la perturbadora presencia

de un armadillo bajo la almohada.

 

 

ALASKA II

 

El problema no fue

quién hacía la compra

quién planchaba

o se dejaba las puertas de los armarios siempre abiertas.

El problema, querido,

el problema fue,

que entre tú y yo

Siempre hubo un caribú soñando Alaskas.

 

*Ana Lacarta (Ateca, 1976) es historiadora, organiza encuentros literarios, ‘Literatura en construcción’ y es la responsable de artes plásticas del festival ‘Lanochesintecho’.

TRES POEMAS DE FERNANDO SARRIÁ

TODAS  LAS  MENTIRAS  QUE TE DEBO

Tres poemas de Fernando Sarriá

 

 

 

 

 

Sube al Corvette negro del 64

y crucemos bajo la noche la larga avenida del verano,

tenemos el poder de hacer de este día

a través del desierto un nuevo milagro.

Ven y deja que el tiempo sea secundario,

abrazados sobre el suelo veremos el cielo demoledor,

la caída intrascendente de otros mundos pequeños

iluminándonos desde tan lejos

como luciérnagas del Universo.

Bésame despacio, sí,

hazlo como saben tus labios demorarse en mí

y rebuscar entre lo oscuro,

en lo denso, allí donde se acumulan los murmullos

y son derribados todos los silencios.

Bésame ahora, cuando todavía me duele.

Cada vez va ser más difícil olvidarte.

 

 

 

 

 

Me asalta una duda razonable cuando cierro la puerta

y bajo los cuatro pisos que me separan de la calle.

Cada peldaño es un posible adiós,

una nueva esquina donde no existes

y tu silencio es un remolino lejano de tiempo.

Te amo pero es igual que sea verdad o no.

Todo lo que esconde la calle trae las mentiras,

las tuyas, las mías, las nuestras,

envueltas en papel de celofán azulado

como el regalo perfecto que te debo por tu cumpleaños

- un viaje, un vestido, un perfume,

tal vez una opera de Verdi en el Real...-

Aunque ahora que lo pienso y aunque me duela,

lo mejor es que deje de llevarte en mi cabeza,

dando tumbos y entregada a mis flaquezas,

cuando nunca sé si mi vuelta está cercana.

 

 

 

 

 

Después llegaron las lluvias:

lo interminable.

Nada trae este viento, salvo el recurso a la lejanía,

un silencio rebosado, recóndito,

o entre mis manos sólo la austera sabiduría de perderte.

Suzanne lo llena de enredaderas moradas.

Su voz se lleva todo,

crece en el muro donde todavía se conserva el calor,

algo debe tener el amor cuando lo buscan,

algo debe sujetar esta bendita lluvia y su torrente.

Despiertas en medio de la oscuridad y te olvidas del verano,

todas las sensaciones son dúctiles por naturaleza,

el armiño es gris y en las nubes crecen frondas de espera.

Suena la llamada para el Orient Express,

evoca viajes de Venecia a Praga,

ese rail de sueños que será como el mapa de Europa

mientras nada separe nuestros labios.

Crece un fuego de astros silenciosos,

Suzanne, Suzanne,

¿dónde hemos perdido el anhelo de querernos?

Tomemos un barco desde ese muelle sin futuro,

partamos a Istambul, sin mirar atrás,

¡que lejos queda esa noche de S.Juan,

esa fuga ardiente junto al mar!...

No me importa el dolor de tus ausencias,

sé que tu amor vale dinero,

toma de mi cartera los últimos billetes,

he emprendido este viaje sólo para amarte.

 

 

*Todas las fotos para ilustrar estos poemas de Fernando Sarriá corresponden a Mona Kuhn.

 

 

 

LAS PROTESTAS DE FRANCIA. ARTÍCULO DE DANIEL GASCÓN

[El escritor Daniel Gascón, danielgascon.blogia.com, figura entre los ocho aragoneses (en una nota anterior dejé fuera al turolense Víctor García Antón, afincado en Madrid) de la antología ‘Pequeñas resistencias 5’ de Páginas de Espuma, que se presenta esta tarde, a las 20.00, con fiesta incluida en la librería El Pequeño Teatro de los Libros, C. Silvestre Pérez 21. Ayer eludió la cita con el programa ‘Borradores’ –sí pudieron estar Andrés Neuman, el editor Juan Casamayor, los escritores Ismael Grasa y Cristina Grande- porque tenía que redactar este artículo para el blog de la revista ‘Letras Libres’, de la que es asiduo colaborador. Daniel publicará en breve en Alfabia un libro de relatos, ‘La vida cotidiana’, y será Nuevo Talento FNAC. Acaba de traducir, entre otros, a William Faulkner, Sherman Alexie, David Vann y a Rudyard Kipling.]

 

 

Las protestas en Francia

Las medidas de austeridad que ha adoptado la Unión Europea para salir de la crisis han provocado protestas en muchos países. Pero, con excepción de Grecia, las más importantes se han producido por la reforma a la ley de pensiones en Francia, que subirá la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años y de 65 a 67 la edad para recibir la pensión íntegra. En un solo día, entre 1.2 y 3.5 millones de personas salieron a la calle a manifestarse contra la reforma. Las protestas se han prolongado durante varias semanas: aunque la mayoría de las manifestaciones tuvieron un aire festivo, el movimiento se fue de las manos de los sindicatos nacionales y algunos grupos adoptaron tácticas de guerrilla, bloqueando carreteras y refinerías y provocando problemas de abastecimiento. La industria petrolera francesa ha perdido 230 millones de euros. Hubo episodios de violencia callejera en Nanterre, Le Mans y Lyon, donde los vándalos provocaron disturbios en el centro histórico, y destruyeron tiendas y quemaron coches. El Gobierno aguantó el pulso y la Asamblea Nacional aprobó la ley.

La intensidad de las protestas, en las que han participado muchos jóvenes y alumnos de instituto, resulta sorprendente. En parte, tiene que ver con la tradición francesa de huelgas y protestas sociales. Pero también con una sensación de hartazgo frente a las medidas de austeridad para combatir una crisis que fue menos grave en Francia que en otros países de su entorno, pero de la que el país tarda en salir. Y también de desconfianza: ante un presidente impopular que ha recurrido a un discurso xenófobo para mejorar su popularidad y ha desmontado campamentos de inmigrantes gitanos rumanos (en un episodio de corporativismo vergonzoso, otros líderes europeos lo apoyaron); ante varios escándalos de corrupción y de cercanía maloliente entre miembros de su gabinete y grandes fortunas; ante un Partido Socialista desnortado y anacrónico; ante el capitalismo, los “especuladores” y la política. Bernard-Henri Lévy ha declarado que se trataba de la reacción a “una depresión colectiva” y Mark Lilla ha comparado en un artículo brillante las inquietudes de los manifestantes con las del Tea Party: “Ambos se sienten excluidos, desconfían de sus líderes, quieren que cambien las cosas y no quieren que las cosas cambien”.

El malestar debe articularse y expresarse democráticamente, y es más fácil saber a qué se oponían los manifestantes que lo que defendían. En las declaraciones y eslóganes de los participantes había un elemento nostálgico y utópico: “Somos más que en 1789”, “No queremos vivir peor que nuestros padres”. Recordaban algunos de los lemas más tontos de mayo del 68, o la frase que justificaba el episodio de gangsterismo en las banlieus en 2005: “Si te llamas Mohammed nadie mira tu currículo”. En algunos sentidos, parecía una protesta contra la realidad. Hay razones demográficas y económicas para retrasar la edad de la jubilación, como hacen o van a hacer otros países. Cuando Otto Von Bismarck estableció el retiro a los 70 años, la esperanza de vida en Prusia era de 45 años. Francia tiene que revisar sus cuentas si quiere mantener un modelo que ofrece una gran protección social y posee una poderosa administración (5,2 millones de funcionarios). Tampoco está claro que convenga prescindir de la experiencia y el talento de gente puede estar en su mejor momento profesional.

A diferencia de lo que ocurrió en 1995, cuando una huelga nacional logró frustrar el plan de Alain Juppé, los acontecimientos de octubre no han detenido la ley de reforma de las pensiones. Los sindicatos tienen un gran poder de convocatoria, pero las huelgas ya no tienen los efectos de otras épocas. El vandalismo, los cortes de carreteras y el bloqueo de las refinerías hicieron que las protestas perdieran apoyo popular. La sensación de firmeza que ha dado el gobierno ha favorecido a Sarkozy; los sindicatos y buena parte de la sociedad francesa han gastado mucha energía para poca cosa. Les queda el consuelo ilusorio de que pocos saben montar una revuelta como ellos, aunque las razones sean equivocadas y las consecuencias negativas.

DANIEL GASCÓN

MONTANEJOS Y RUBIELOS: HERMANADOS

MONTANEJOS Y RUBIELOS: HERMANADOS

III  PREMIO LITERARIO Y DE INVESTIGACION

“RÍO MIJARES”

 

El 6 de noviembre, de 2010, se celebra en Montanejos, en La Casa de la Cultura, a las 19 h., el III Encuentro entre las villas de Montanejos y Rubielos de Mora. Esta iniciativa nació para vincular más estrechamente a dos villas próximas, que comparten naturaleza, población, fauna e historia, pero que pertenecen a dos comunidades autónomas diferentes.

El acto consistirá en una mesa redonda, coordinada por la periodista de Onda Cero Sandra Sandalinas, sobre “Diagnóstico y objetivos del turismo en las comarcas de Gúdar-Javalambre y Alto Mijares”, en la que intervendrán los alcaldes de las dos villas, Ángel Gracia y Laureano Sandalinas, la periodista Lola Mascarell  y el Catedrático de la Universitat de València Ricardo Morant Marco. A continuación se entregarán los galardones del III Premio literario y de investigación Río Mijares, convocado por las dos villas. Para finalizar el encuentro actuará la Escuela de jota aragonesa “Alegría del Mijares”.

 

*Teresa Garbí es la coordinadora de estos encuentros.

CINCO AÑOS DE ATALANTA O 'EL MUNDO BAJO LOS PÁRPADOS'

CINCO AÑOS DE ATALANTA O 'EL MUNDO BAJO LOS PÁRPADOS'

Jacobo Siruela publica, en su sello Atalanta,

‘El mundo bajo los párpados’.

 

La editorial que dirigen él y su compañera Inka Martí cumple cinco años

 

CONTRAPORTADA DEL LIBRO

El encuentro entre el racionalismo moderno y la otredad es el tema central de la literatura fantástica: en el mundo común y cotidiano, un fenómeno súbito y extraordinario pulveriza en pocos segundos «el orden natural de las cosas». Caillois definió a esta súbita rasgadura  de lo real: «irrupción de lo inadmisible». Así, la primera condición de lo fantástico es, como dice Todorov, «la duda del lector».  Pues bien, lo curioso del caso es que cada una de estas características del cuento fantástico pueden muy bien aplicarse a buena parte de los «relatos» de este libro, al plantear también en la realidad un radical desplazamiento de sentido, si bien con una notable diferencia: aquí «lo fantástico» no se da en el escenario de las ficciones literarias, sino en el ámbito histórico, en el mundo real, tal como atestiguan las fuentes documentales, que pueden consultarse al final del volumen. Sólo el lector podrá juzgar si todo lo que refieren estas páginas es sólo un relato más o menos literario, o el leve rumor de una realidad ignorada; en definitiva, el viejo dilema de la literatura fantástica.

Este libro no trata sobre la interpretación de los sueños, explora los diferentes significados que tiene el verbo soñar en relación con la historia, lo sagrado, las dimensiones interiores de la conciencia, las paradojas y complejidades del tiempo y el punzante enigma de la muerte. En el primer capítulo, ciertos sueños (de Aníbal, Von Bismarck, Lincoln, Perpetua o Descartes, entre otros) demandan una nueva categoría histórica: la onírica. El segundo capítulo trata de explicar en qué consistía la incubación de sueños en los antiguos templos de sanación. El tercero es una breve historia del sueño lúcido. El cuarto se adentra en los laberintos del tiempo onírico, dando especial énfasis a los sueños paradójicos que hacen presente el porvenir. El último es una indagación en la metáfora del sueño y su correspondencia con la muerte, en el onirismo de los moribundos y en las visiones científicas y místicas de la otredad.

TROPO: CUATRO AÑOS, 50 TÍTULOS

La editorial Tropo de Óscar Sipán y Mario de los Santos está de aniversario. Hasta la fecha han editado cincuenta títulos y hay cuatro más preparados


 

APOSTARON por una serie de objetivos y se dieron de plazo un lustro para conseguirlos. Sin embargo, recién cumplidos los cuatro años, Tropo Editores, la fábrica que convierte los sueños literarios en realidades, presume de haber alcanzado sus primeras metas. Les han sobrado 365 días. O no, porque Óscar Sipán y Mario de los Santos no son de los que se conforman con lo que tienen y los cincuenta títulos que han publicado sólo son un aperitivo.



 

MYRIAM MARTÍNEZ
02/11/2010

 
Ahora albergan nuevas aspiraciones, con nombres y apellidos, y son conscientes de que, con ese lema al que sacan brillo todos los días, "el descaro de provincias", se puede llegar muy lejos.
En el reconocimiento que se han ganado a pulso en estos primeros cuatro años, tiene mucho que ver, sin duda, la honestidad con la que han afrontado este proyecto. "Cada libro te cuesta tanto, que es como un hijo", afirma Óscar Sipán, que para celebrar el cuarto aniversario de Tropo anuncia cuatro nuevos títulos: "Fall River", del maestro de la narrativa estadounidense del siglo XX John Cheever; "Cerrado por melancolía", de Isidoro Blaisten; "El Trepanador de cerebros", la primera novela de Sara Mesa; y "Opio en las nubes", de Rafael Chaparro.
"Algo tan inocente como sacar los libros que nos apetecían lo hemos convertido casi en una forma de vida -explica Óscar Sipán-. Hace cuatro años empezábamos a planear estos libros y ayer estábamos presentando una oferta a los abogados de John Lennon para editar un libro, aunque al final no ha sido posible . Le llamamos descaro de provincias, no cortarte nada y probar. El no ya lo tienes. Pero, ¿y si sale que sí ".
Y ha salido cara, por ejemplo, en el caso del libro de John Cheever, ­un escritor mundialmente conocido, pero inédito en castellano. "Fall River" ha salido recientemente de la imprenta, pero el proceso previo ha sido largo y complicado. Se da la circunstancia de que recientemente se ha publicado una biografía muy importante del escritor y que la moda de este año se basa en la serie "Mad Men", inspirada en su obra.
Ese "descaro de provincias" ha hecho posible que la Universidad Pompeu Fabra llamara a Óscar Sipán y Mario de los Santos para impartir una conferencia en un máster junto a los editores de Stephen King en EEUU y Harry Potter en Inglaterra, entre otros. Además, han recibido el premio al Libro Mejor Editado en Aragón en 2007 ("Leyendario") y fue finalista al Libro Mejor Editado en España (edición de lujo de "La Cocina Caníbal"). Además, ha sido dos veces finalista del Mejor Libro de Relatos publicado en España y destaca otros hitos como la venta de los derechos de "El Museo de la Soledad", de Carlos Castán, a una editorial de Pau.
Además, en estos primeros cuatro años, los libros de Tropo han sido dos veces finalistas del premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en España, con "Teoría de todo", de Paula Lapido, y "La soledad de los ventrílocuos", de Matías Candeira.
Entre sus "medallas", presumen de haber descubierto buenos autores que han editado su primer libro con ellos y que ahora han sido "fichados" por grandes estructuras como Alfaguara o Tusquets, y entre sus líneas de acción han abierto una dirigida a la producción audiovisual, que estrenaron con "Il mondo mio".
"Impresiona que puedas hacer todo esto desde aquí, desde una editorial pequeña sin una gran estructura", señala Óscar Sipán, pero subraya que parte del éxito se debe a una serie de colaboradores que realizan una importante labor, como es el caso de Ida Ferrero, que se ocupa de la lectura previa de centenares de manuscritos. "Nos llega una media de dos al día y tenemos tres huecos al año -suspira el editor-. El otro día llegó una trilogía de 1.200 páginas cada novela. Hay una afición grande por la escritura y a veces, atrevimiento".


"Descubrir y rescatar"

Desde el primer momento, Tropo ha creído mucho en el catálogo. Sus principales líneas de trabajo han sido: descubrir y rescatar. Por eso, el ojito derecho de Óscar Sipán es la colección "Segundo asalto", por el desafío y el gesto reivindicativo que supone apostar por un libro que merece la pena, aunque el mercado diga lo contrario. "Nos propusimos crear una marca que sonara, que tuviera calidad y que contara con la gente en la que creemos", señala, y en este espacio se han dado cita autores como Carlos Castán o Cristina Peri Rossi. "Ella colaboraba con un festival de Barcelona y consiguió que el concierto de Sinéad O"Connor lo patrocinara un hotel de cinco estrellas y Tropo Editores -recuerda Sipán-. Son cosas que se agradecen. Son escritores con un nombre, que se dan cuenta de que tú no eres nada, pero que apuestas por ellos y que les das lo poco que tienes: entusiasmo, ganas de hacerlo bien y un poquito de dignidad".
Tropo Editores ha publicado libros de autores norteamericanos, franceses, alemanes, argentinos, colombianos, chilenos, uruguayos y mexicanos. La nónima es ya importante. "Empezamos a visionar que no estábamos locos al reeditar. Nos decían que era algo contracorriente, que los libros ya no tenían ventas, que estaban muertos", recuerda Óscar Sipán. El año que viene, Tropo tiene previsto editar un libro de François Truffaut.

 

"Cerrado por melancolía"

 

Entre los libros que ahora saca Tropo a la luz, "Cerrado por melancolía", de Isidoro Blaisten, fue para Óscar Sipán todo un hallazgo. "Lo descubrí en una necrológica de El País. No conocía al autor, porque hay autores que, misteriosamente, no llegan, aunque él es un Premio Nacional de Argentina y éste es un libro de culto en ese país". Ésa es otra característica que se ajusta a los propósitos de Tropo. "Tratamos de publicar, no lo que tienen todas las editoriales, sino lo que sólo tienes tú. Los libros de culto nos encajan mucho", afirma.
Isidoro Blaisten era un librero que en una crisis de Argentina sufrió la quiebra de su negocio y puso el cartel: "Cerrado por melancolía". Le gustó tanto el epígrafe, que decidió escribir una obra en defensa de los libreros, a la que puso este título. Óscar Sipán lo consiguió a través de la mujer de un argentino que participaba en un club de literatura de Huesca, que pudo adquirirlo cuando viajó a aquel país. El editor había intentado en vano comprarlo por internet.

"Opio en las nubes", de Rafael Chaparro, está considerada como una de las mejores novelas colombianas. Fue Premio Nacional en el país latinoamericano. Chaparro falleció de lupus a los 32 años y fue su única obra, un libro de culto sobre el que se está preparando una película. Además, hay contabilizados más de cuarenta blogs activos sobre los personajes de "Opio en las Nubes".

"Son libros de culto que nunca han estado en grandes editoriales y no han cruzado el charco -explica Óscar Sipán-. Me hace mucha ilusión tenerlo, pero es un riesgo. Me gustaría saber dónde estarán muchas de las novedades que salen ahora dentro de quince años".
Al final, muchos de los éxitos que está cosechando Tropo parten de pequeñas intuiciones, de ese afán por la diferencia y de una buena cabeza para cuadrar las cuentas. Después, llegan los grandes propósitos: "Hay que tener el catálogo de una editorial grande, pero actuar como una pequeña".
 
http://www.diariodelaltoaragon.com/NoticiasDetalle.aspx?Id=656531

Recibo un poco antes de las ocho de la mañana, de Óscar Sipán, de la periodista Myriam Martínez, jefa de cultura del Diario del Altoaragón. Las fotos son de John Cheever y de Roland Topor.

DANIEL GASCÓN EN 'PEQUEÑAS RESISTENCIAS 5'



PEQUEÑO CUESTIONARIO SOBRE EL CUENTO

Entrevista de Páginas de Espuma y Andrés Neuman a Daniel GASCÓN para el libro colectivo ‘Pequeñas resistencias 5’ (Páginas de Espuma, 2010)




1- Menciona a algunos de tus cuentistas de referencia, sin restricción cronológica, lingüística ni nacional.
Antón Chéjov. James Joyce. John Cheever. Isaac Bashevis Singer. Saul Bellow. Alice Munro. Tobias Wolff. Marcelo Birmajer.

2- Menciona algunos libros de cuentos españoles que, entre los publicados durante las últimas dos décadas, te parezcan especialmente significativos.
Hijos sin hijos de Enrique Vila-Matas. Aeropuerto de Funchal de Ignacio Martínez de Pisón. La novia parapente de Cristina Grande. 86 cuentos de Quim Monzó. Animales tristes de Jordi Puntí. Cuentos completos de Cristina Fernández Cubas. Autos de choque de Rodolfo Notivol. Trescientos días de sol de Ismael Grasa. Ropa tendida de Eva Puyó.

3- A tu modo de ver, ¿qué ha cambiado en la escritura del cuento actual, si es que algo esencial ha cambiado?
No sé si es un cambio, pero creo que hay una gran variedad y eclecticismo. Hay varias tradiciones funcionando al mismo tiempo, algunas más rupturistas y otras más asentadas, pero actualizadas con el imaginario y las innovaciones actuales. Las traducciones y la desaparición de las distancias también nos han permitido leer –o leer mejor- a muchos autores. En los últimos años se ha notado la importancia de los talleres literarios.

4- Para escribir tus cuentos, ¿hay recursos que antes solías emplear y ya no empleas?, ¿qué tipo de cosas no harías jamás en tus cuentos?, ¿qué te gustaría hacer en ellos que, hasta ahora, no hayas hecho?
No he hecho ninguna renuncia consciente, pero creo que antes tenía algunos momentos más líricos, y que usaba más el diálogo y el punto y aparte. Creo que no contaría una historia para adultos desde el punto de vista de un ser inerte, una planta o un animal. Pero Chéjov y Orwell son dos de mis escritores favoritos y uno tiene un hermoso cuento de un perro y otro escribió Rebelión en la granja, así que nunca se sabe. Me gustaría hacer cuentos más largos y complejos, como los de Alice Munro; me gustaría conseguir el humor y el ritmo de “Redimiré lo que empeñaste” de Sherman Alexie.

5- ¿Cómo elaboras, estructuras y ordenas tus libros de cuentos?, ¿tiendes a concebirlos de manera unitaria?, ¿prefieres que cada pieza realice su propia búsqueda?
Estructuro los libros de cuentos como se estructuran los discos, o como se estructuraban los discos cuando existían. Me gusta que un libro cuente una historia o una idea, desde un punto de vista general, y luego cuente otras cosas más concretas. Normalmente veo que uno o varios de los cuentos que he escrito tienen un tono determinado y podrían formar parte de un libro. Descarto otros textos que tienen una temática o una estética distinta, y escribo otros nuevos que creo que pueden encajar. Lo ideal sería que los cuentos fueran autónomos, pero que resultaran mejores dentro del libro y en el orden en que los he colocado.

6- Menciona algunos estudios, ensayos o textos teóricos acerca del cuento que en tu opinión resulten fundamentales, sin restricción cronológica, lingüística ni nacional.
Muchos textos teóricos sobre el cuento me parecen más cercanos a una especie de teología ingeniosa y light que a la reflexión sobre la literatura. Forman un género literario con ejemplos brillantes. Pero a veces sólo ayudan a explicar o justificar al propio autor. A menudo tengo en cuenta la recomendación sobre la extensión del relato de Poe, la idea de la epifanía de Joyce y -quizá más en otros momentos que ahora- las “Tesis sobre el cuento” de Piglia. Me gusta cuando un escritor analiza la obra de otro, como hacen con brillantez Naipaul, Vargas Llosa o Coetzee. Me interesan las reflexiones sobre la escritura de Stendhal, Chéjov, Flaubert, Orwell, Pla, Nabokov, Calvino, Kundera, Oz, Natalia Ginzburg y muchos otros. Pero mis ideas sobre el cuento no son muy distintas a mis ideas sobre la escritura en general, y no comparto la superstición de las teorías específicas sobre el cuento. Prefiero la práctica.