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Antón Castro

Escritores

ALOMA RODRÍGUEZ, HOY EN LA BUENA VIDA DE MADRID CON 'JÓVENES Y GUAPOS'

ALOMA RODRÍGUEZ, HOY EN LA BUENA VIDA DE MADRID CON 'JÓVENES Y GUAPOS'

Esta tarde, a las 20 horas, en la librería La Buena Vida de Madrid, se presenta el libro de relatos de Aloma Rodríguez ‘Jóvenes y guapos’, una colección de narraciones sobre el teatro y la vida, sobre el aprendizaje sentimental, sobre la amistad y las pasiones cotidianas, resuelto con humor, proximidad y un estilo despojado y directo.

 

La poeta Elena Medel y la propia autora hablarán del libro. Aloma Rodríguez estará acompañada de su editor de Xordica Chusé Raúl Usón.

 

*El fotógrafo Vicente Almazán le tomó esta foto a Aloma el día de la presentación del libro en Zaragoza, en Los Portadores de Sueños, donde estuvo acompañada de su amiga Maribel y del realizador Miguel Ángel Lamata.

XOÁN ABELEIRA: DEL LOCO AMOR

Los poemarios a veces son obras en marcha. Obras que siguen creciendo después de haber sido publicadas. Le acaba de suceder a uno de los libros más intensos y hermosos que he leído nunca en gallego: ‘As nosas sombras no Xardín de Serralves’ (Franouren, 2010) del poeta, artista, músico y traductor Xoán Abeleira. Ayer me envío uno de los nuevos apéndices de ese libro de amor y dolor, de exaltación, recuerdo y pérdida. Y aquí está.  

 

UNHA MANCHEA DE SANGUE

 

Hoxe dous meses

Antes do divorcio

Volvina ver

                           Eiquí

 

Ó levantar o colchón

2 x 2 do noso leito

Pra limpar o po

 

O microaverno de insectos de pesadelo

Que medrou alimentándose

Dende e coa túa ausencia

 

Esa mancha carmesí

Ennegrecida polo dó

 

A túa pegada

Fluvial

A túa xilografía…

 

O sangue foi o noso

Símbolo astral

Dende o principio dos tempos

Da nosa orixe

 

O primeiro día

Da nosa Creación

Cando eu desaferrollei

A túa boeta

 

A primeira noite

Que nos fixemos e reinventamos

O Amor ti deitabas

Sangue

 

Pero non nos importou

 

O desexo era mor ca todo

 

Quixémonos enlevados

En tódalas camas de tódolos cuartos

Voando dunha curuxeira a outra

 

Unha parella de Chagall

Propalando esa eau-de-vie

Exquisita pola casa…

 

Logo

A primeira semana

Que convivimos

Amecidos

Amencendo

 

Onda a mar onda a illa

Tamén esbombaba

Tamén esbonchaba L’Eau Rouge

No teu val mercurial

Ferruxinoso

 

Eu

Humedecín varias veces o mostreiro

Nil

 

Furei varias veces o teu bolo do lar e

 

Certísimo de que nunca endexamais

Sentira algo tan real tan tan

Verdadeiro escribín sobre os teus peitos

Moi de vagariño

 

                                    ÁMOTE

 

 

(Versión castellana)

UNA MA(R)CA DE SANGRE 

 

Hoy dos meses

Antes del divorcio

La volví a ver

                             Aquí

 

Al levantar el colchón

2 x 2 de nuestro lecho

Para limpiar el polvo

 

El microaverno de insectos de pesadilla

Que creció alimentándose

Desde y con tu ausencia

 

Esa mancha carmesí

Ennegrecida por el luto

 

Tu huella

Fluvial

Tu xilografía…

 

La sangre fue nuestro

Símbolo astral

Desde el principio de los tiempos

De nuestro origen

 

El primer día

De nuestra Creación

Cuando yo descerrajé

Tu cepo

 

La primera noche

Que nos hicimos y reinventamos

El Amor tú rebosabas

Sangre

 

Pero no nos importó

 

El deseo era mayor que todo

 

Nos quisimos arrobados

En todas las camas de todos los cuartos

Volando de una muda a otra

 

Una pareja de Chagall

Propagando esa eau-de-vie

Exquisita por la casa…

 

Luego

La primera semana

Que convivimos

Anudados

Adunados

 

Clareando ante la isla

También borbollaba

También borboritaba L’Eau Rouge

En tu valle mercurial

Ferruginoso

 

Yo

Humedecí varias veces el índice

En él

 

Perforé varias veces ese pan regañado y

 

Seguro de que nunca había sentido

Algo tan real tan tan

Verdadero escribí sobre tus pechos

Muy lentamente

                                   TE ADAMO

Notas de Xoán Abeleira: poema inédito pertencente a As nosas sombras no Xardín de Serralves (Franouren, 2010), escrito despois de publicar o libro.  O poema orixinal entraña varios xogos de palabras, dobres e triples sensos de versos, que só reproducín en parte na versión castelá. "Boeta" significa "cepillo o cepo de iglesia". A "muda", en español, é tamén "el nido de un ave rapaz". L’Eau Rouge (El Agua Roja) é un río belga que flúe por unha zona chea de fontes medicinais. L’eau-de-vie (lit. "auga de vida") é o augardente, en francés. Consonte Juan de Yepes Álvarez (San Juan de la Cruz) "adamar" es "amar doblemente"; consonte o DRAE, "amar con vehemencia". 

 

*Todas las fotos son de Edward Steichen.

AMOR AL 'VESTIDO BLANCO'

Ramón Zaragozano –poeta, fotógrafo, motorista y otras muchas cosas- me mandó este poema de amor. Lo ilustro con fotos de Jacques Henri Lartigue y con su dama de blanco: Renee Perle. Todas las fotos son de 1930 más o menos.

 

 VESTIDO BLANCO

 

Por Ramón ZARAGOZANO

 

quitándose el vestido blanco

 

blanca tanta tela
tanto tapar inútil

tanta vela
saliendo por la cabeza


humo espeso
por la chimenea
de un barco invisible

 

hacia el aire

hacia arriba
hacia el cielo

sus pequeñas manazas

lo cogen cruzando los brazos

(los codos doblados)

de la cintura

quizá un poco más abajo

 

y la parte que rozaba el suelo

acaricia todo su cuerpo

de abajo a arriba

su espalda

a milisegundos a micras

como caricias filiformes

sin duración

durante una eternidad

 

tanto blanco
a medianoche

y el cuerpo queda

desnudo
con dos o tres brochazos

como de seda blanca


y se queda

con toda la noche  enfrente,

mirándole

a los ojos

 

LÓPEZ SERRANO, PREMIO SETENIL

Francisco Miguel López Serrano (Épila, Zaragoza, 1960) se alzó ayer con el premio Setenil al mejor libro de cuentos de 2010 por ‘Los hábitos del azar’, que publicó Renacimiento. El jurado dice que "el libro ganador, Los hábitos del azar, recopila diez relatos de impecable factura y notable originalidad que conjugan el lirismo con el humor".

Francisco M. López Serrano es poeta, traductor, narrador en corto y en largo. Acaba de publicar en Devenir su poemario ‘El último hombre sobre la tierra’, que ganó el Premio Blas de Otero de Poesía en 2009. Enhorabuena, Francisco.

 

FALLECE CARLOS EDMUNDO DE ORY

Acaba de fallecer el poeta gaditano Carlos Edmundo de Ory (1923-2010), fundador del Postismo como Eduardo Chicharro y Silvano Sarnesi, gran amigo de autores aragoneses como Antonio Fernández Molina, Raúl Herrero, Alfredo Saldaña o Antonio Pérez Lasheras. Alfredo y Antonio le publicaron en Mira su libro ‘Las patitas de la sombra’, un libro fundacional del Postismo. Ory fue fundamental también en la trayectoria de Miguel Labordeta y en su viraje hacia el postismo y, posteriormente, hacia el expresionismo. Su lírica, personal, radical y dotada de un gran sentido del humor, es capaz de mezclar el postismo, el juego de palabras, un cierto primitivismo y el surrealismo con una fórmula muy personal llena de chispazos. Copio aquí cuatro textos de su libro ‘Los sonetos’. Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores reunió su poesía en 'Música de Lobo. Antología poética, 1941-2001', que preparó su gran conocedor Jaume Pont.

 

 

 

UN VERSO MÁS

Un verso más Dios mío y otro día 

y un paso más y un llanto más si cabe

Pues que al verme vivir tan poco grave

digáis que es porque vivo todavía

Pensar qué es esa cosa la alegría

que se me va del alma como un ave

que me deja una pluma y no lo sabe

y alimenta de alpiste mi agonía

Solo en mi cuarto me voy viendo viejo

en la mentida risa ante el espejo

o en el beber o en el dejar el vaso

Pero cada mañana como todos

vuelvo del sueño donde estoy de codos

y un verso más y un día más y un paso

 

 

EROS TREMENDUM

 

En la noche del sexo busco luz

y encuentro más y más oscuridad

mi cuerpo es sacro y sacrifica edad

sin tiempo sobre el tuyo cruz con cruz

Subo y bajo y gravito mi testuz

cae sobre el muro de tu atroz ciudad

sin puertas donde al fin me da mitad

de entrada a la tiniebla un tragaluz

Mantel mi espalda cubre los manjares

mis brazos y mis piernas son a pares

con los tuyos en forma de escorpión

Las dos manzanas mi contacto deja

y duerme como un vaso en la bandeja

de tu vientre mi en

 

(París, 10 noviembre 1961)

 

 

Con Ángel Petisme en Zaragoza.

DENISE

 

Cuando pongo mis manos de metal

mis manos primitivas sin destreza

en tu pelo abundante donde empieza

tu cuerpo que respira amor mortal

Cuando tocan mis dedos tu total

altura de los pies a la cabeza

sin que me tiemble el pulso amo la pieza

maravillosa de tu ser carnal

Y entonces de quietud y roce puro

tu mirada me vence llena de aguas

y tu silencio femenino me arde

De repente de acción me transfiguro

desciendo mi contacto a tus enaguas

y te desnudo y te amo y se hace tarde

 

 

 

MÁQUINA DE DOLOR

 

Máquina de dolor es ya mi ser

y mucho tiempo hace que funciona

tengo un motor moderno en mi persona

que nadie puede oír ni puede ver

Hago un ruido enorme al despertar

y echo un humo espantoso todo el día

igual que un tren sin freno en una vía

oculta en largo túnel bajo el mar

Humanamente cumplo una condena

y una locomotora es mi destino

que no agota su carga de carbón

Sólo de noche soy una ballena

en un grandioso sueño submarino

donde nada feliz mi corazón

 

 

SALVADOR ELIZONDO EN ATALANTA

Anoche, cuando llegué a casa, había recibido el libro ‘El mar de iguanas’ (Atalanta) de Salvador Elizondo, un escritor personalísimo, que impartió talleres de ensayo, que era un fumador compulsivo de cigarrillos sin filtro, Delicados, y que era un buen lector de Borges y un admirador incesante de Paul Valery. He repasado esta mañana fragmentos de este libro dividido en cuatro tramos o partes, fascinante su infancia inscrita en ‘Autobiografía atroz’, y fascinantes también sus notas nocturnas para un diario. Hace un instante, me llegué esta nota sobre Salvador Elizondo, del cual hay otras entradas en el blog. ‘Letras Libres’ inició el rescate y edición de muchos de sus textos. Atalanta, el sello de Jacobo Siruela e Inka Martí, remite este dossier.

 

EL MAR DE IGUANAS

Salvador Elizondo (1932-2006) ha sido uno de los escritores más importantes e influyentes de México, no sólo por la calidad y originalidad de su obra, tan amplia en procedimientos, sino por haber sido modelo literario para las nuevas generaciones de escritores de su país. Este libro, que reúne parte de sus mejores páginas, se desarrolla a través de diferentes episodios de su vida. Arranca con las poderosas estampas literarias de su Autobiografía precoz, escrita a los 33 años y que abarca desde sus recuerdos de infancia hasta sus «amores descompuestos» con Silvia y el caótico final de su relación con ella, que constituyen (según dicen) las veinte páginas más malditas de toda la literatura mexicana.

Sigue un cuento magistral sobre las oscuras consecuencias que puede tener la guerra en los niños, fruto de su experiencia en el Colegio Alemán de México. Después, la novela corta Elsinore: retrato nostálgico, irónico y cruel sobre un colegio militar de Estados Unidos en los meses posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial. Octavio Paz dijo de esta obra que es «un libro precioso» en el que se «alían la ligereza y la inteligencia, la gracia y la melancolía».

Cierra el volumen el primer cuaderno inédito de los Noctuarios, que Elizondo designó así por haber sido escritos de noche. Suma de pensamientos, cuentos y vivas descripciones del paso de la vida, en los que hace en un momento mención a un futuro libro de carácter misceláneo que deseaba llamar El mar de iguanas. Este volumen se titula de la misma manera en homenaje a su libro imaginario que, finalmente, ha cumplido su destino al haberse hecho realidad.

Paul Valery era muy admirador por Salvador Elizondo.

Octavio Paz y Jorge Luis Borges, maestros y amigos de Salvador Elizondo, vistos por su esposa Paulina Lavista.

Paulina y Salvador.

 EL AUTOR

    Salvador Elizondo (Ciudad de México, 1932-2006) fue uno de los escritores mexicanos más sorprendentes de la segunda mitad del siglo XX. Su primera novela, Farabeuf o la crónica de un instante (Joaquín Mortiz, 1965) supuso una innovación en la literatura al crear un lenguaje verbal inusual con el principio del montaje cinematográfico y mezclar sus conocimientos del chino y el francés. En ella daba vida al personaje del Dr. Farabeuf, famoso médico francés del siglo XIX, autor de varios tratados de cirugía. Muy bien acogida por la crítica y el público de entonces, la novela le granjeó el premio Xavier Villaurrutia de 1965 y fue traducida a numerosos idiomas. A Farabeuf le siguieron: Narda o el verano (1966), El hipogeo secreto (1968), Cuaderno de escritura (1969), El retrato de Zoe y otras mentiras (1969), El grafógrafo (1972), Miscast (1981), Camera lucida (1983), Elsinore, un cuaderno (1988), Estanquillo (1992), Teoría del infierno (1993), Neocosmos (1999) y Pasado anterior (2007).

Además de articulista, ensayista y traductor de Paul Valéry, Malcolm Lowry y Edgar Allan Poe, entre otros, Elizondo impartió durante veinticinco años diversas cátedras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y fue asesor del Centro Mexicano de Escritores, miembro de la Academia Mexicana de Lengua, profesor emérito en el Colegio Nacional de México y Premio Nacional de Literatura en 1992. Junto con Octavio Paz fundó las revistas Plural y Vuelta.

Murió en Ciudad de México el 29 de marzo de 2006, dejando una obra inédita  de ochenta y tres cuadernos de sus diarios, que abarcan desde su infancia hasta tres días antes de su muerte y que dan la asombrosa suma de treinta y dos mil páginas de escritura ilustrada con dibujos. 

 

LLUCH, M. HERRERO Y LAS FOTOS

Le tengo mucho cariño al Paraninfo, ese gran proyecto de Ricardo Magdalena de cuya muerte se cumple ahora un siglo. Me encanta grabar ahí, y más tras las restauración de Luis Franco y Mariano Pemán. Ayer grabamos allí una entrevista con dos cámaras, para Borradores, a Miguel Herrero, en la biblioteca. Miguel Herrero vino a presentar, diez años después, el libro ‘Aragonesismo austracista’ del conde Juan Amor de Soria, que contiene tres libros y que está prologado por Ernest Lluch. El libro iba a presentarse un 21 de noviembre de 2000 con los mismos protagonistas, pero ese día Lluch –el ex ministro de Sanidad, el economista, el librepensador, el hombre que tenía casa en el País Vasco, un catalán de la estirpe de Pla o Dalí, en cierto modo…- fue asesinado por ETA. Ayer se inauguraba en la Universidad de Zaragoza una cátedra dedicada a Lluch, que era un catalán con conexiones sinceras en Valencia, San Sebastián y Aragón; aquí existe una colección que lleva su nombre centrada en Historiadores económicos de Aragón.

Montaron las cámaras e iluminaron Jorge y Mary la gallega, operadores de cámara, y la realizadora Teresa Lázaro. Ana Catalá se sentó en los sillones para probar las luces y facilitar el ajuste de los encuadres. Miguel Herrero, acompañado por su mujer, por Alfonso Hormigo, por Julia López-Madrazo y Ana Torrens, entre otros, estuvo muy simpático. Conversó primero con Ana Esteban de Heraldo y luego respondió a nuestras preguntas. Por pura casualidad hablamos de fotografía, quizá porque habló un instante con José Miguel Marco, fotógrafo de Heraldo, y nos recordó que su madre, nonagenaria, era una gran amante de la fotografía: tenía en casa miles de fotos que se remontan hasta 1858 y que ella ha hecho cientos, miles de fotos, y que las cuida y las archiva como un auténtico tesoro. Y también nos contó que el gran fotógrafo Leonardo Cantero (1907-1995), de “aquellos de la palangana, clásicos, amigo de Gabriel Cualladó”, era tío suyo. Su obra se colgó en 2008 en el Museo Reina Sofía dentro de la programación de PhotoEspaña.

 

He aquí una selección de fotos de Leonardo Cantero.

 

MAÑANA: JORDI DOCE Y LUISA MIÑANA EN 'ESTE JUEVES, POESÍA'

Escribe Luisa Miñana, poeta y compañera y musa de Fernando Sarría:

 

Si dijera otra cosa, o hiciera como que no me gusta, mentiría... Este jueves, poesía me parece una empresa importantísima -resistente, tenaz, relevante-. Reconozco que el escenario me impone un poco por la seriedad, pero no importa: siempre hay cañas luego.

 

Así que estoy contenta, porque el jueves, 11 de noviembre, a las 19,30 - junto a Jordi Doce (¡menudo privilegio!)- tengo que leer poemas, y habrá un fragmento en bruto de Pop-pins también: la ocasión me parece propicia y adecuada.

 

Así que todos estaremos encantados de que si podéis, queréis, os apetece o etc. nos acompañéis un rato en la Facultad de Filosofía y Letras (Sala de Juntas) de la Universidad de Zaragoza (Campus de San Francisco): calle Pedro Cerbuna, 12.

 

Y me manda tres poemas:

 

ARIADNA, QUE MURIÓ ANTESDEAYER

 

Enormemente llueve. A puñados,

apasionadamente. Llueve con la misma intensidad con que un día,

en nuestro viaje de boda, me amaste bajo el sol implacable

de Creta, sobre la cubierta de aquel transatlántico babélico.

Laberínticamente

llueve al cabo de los años sobre mi rostro de muerta antesdeayer,

Sin hilos, a desgarros, llueve. Hasta lo más profundo

del centro de la tierra donde ya no me amas,

Teseo, pues olvidas con facilidad.

 

LOS COLORES DE ASTARTET

 

 

 

 

La muchacha, muy joven, figura de Astartet y largo cuello donde anudar

los más bellos pañuelos de seda, si pudiera comprárselos, camina por la calle

entre los brazos del chico morenísimo

al compás:

- una sabiduría que sólo corresponde a la naturaleza.

 

 

Astartet, top amarillo y un pantalón naranja

más ceñidos a su cuerpo

que la respiración de él, cuesta abajo por la avenida de Puente Virrey.

Ella, mujer

a la que siglos de lluvia han puesto al descubierto exactamente en este lugar, camina cantándole una canción a su novio, el de siempre. Una canción

alegre. Una canción tan alta

que restaura a brochazos los balcones del barrio, que derriba

el jazz metálico

de la circulación, y que se cuela en forma de deseo entre los tipos sin apellidos que llenan las tiendas a la hora de las últimas compras para la cena.

 

 

Top amarillo y pantalón naranja: serán esos colores por los me ha llamado

la atención. Y no por su alegría,

como hubiera debido.

Y pienso:

¿quién le ha dicho a esta muchacha que no pueda vestir

la túnica de plata de Astartet?

 

 

VENECIA DESPUES DE UNA TORMENTA DE VERANO

 

 

Margarita fumo su cigarrillo, miró a su alrededor- puso su blusa en orden y caminó tan hermosa que él tuvo que esperarla para siempre.

 

Dura la caricia lo que el tramo breve de la sombra al mediodía. Margarita lo sabe: en la estrecha calleja medieval no alcanza el aire sobre los puentes trepa la humedad y florecen los antiguos palacios desollados. Donde cesa la lluvia comienza el horizonte, termina la ciudad -(de nuevo la ciudad), lamida por mil lenguas que el mar devora.

 

Margarita sonríe. Demasiada belleza para el hombre que deja su maleta en consigna, mira a su alrededor y entretiene sus manos en un juego sin fin de cigarrillos. Margarita lo sabe.

 

Es una vieja, vieja película. La belleza de ahora fue en otra historia de otra forma contada tan sólo ostentación que el tiempo melancólico y estúpido desgasta y enaltece. Vestida como un escaparate Margarita sonríe. Margarita lo sabe.

 

*Los fotos son de Josef Sudek.