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Antón Castro

Escritores

'LO MEJOR DE ZARAGOZA' DE GISTAÍN & CLAU SE PRESENTA ESTA TARDE

'LO MEJOR DE ZARAGOZA' DE GISTAÍN & CLAU SE PRESENTA ESTA TARDE

Mariano Gistaín y María Pilar Clau publican su primer libro conjunto: ‘Lo mejor de Zaragoza’, editado por Zaragoza Global. Se presenta esta tarde, martes 22, a las 19 horas en el Teatro Romano, calle San Jorge, nº 12.

 

Mariano y María, además de sus textos, han pedido opiniones a distintas personas acerca de lo que cada uno considera lo mejor de la ciudad. Mariano me escribe y dice: “Ha quedado muy bonito”.

*Esta amorosa foto es de Bruce Weber. ¿Adivinan quién son ellos?

CURIOSIDAD E INCERTIDUMBRE

CURIOSIDAD E INCERTIDUMBRE

LAS NOVELAS DEL FUTURO. QUÉ Y CÓMO ESCRIBIR

Texto de DANIEL GASCÓN

Pienso a menudo en las novelas que quiero escribir, en cómo serán las próximas novelas de escritores que me gustan o nuevos escritores que me fascinen. Si pienso en las novelas de la segunda década del siglo XXI, no sé cómo las leeremos: ¿nos habremos pasado todos al libro electrónico? ¿Cómo cambiará eso las novelas? ¿Los capítulos serán más cortos, como los posts de los blogs? ¿Podremos decir: “La marquesa fue a ver una película” o “escuchó esa canción” y poner un link y ver esa película o escuchar esa canción? ¿Tendrá algún sentido eso o será una tontería, como muchas de las innovaciones que hemos visto? Leemos más que nunca, pero también tenemos más necesidad de información instantánea y leemos de otra forma. Como escritor y como lector, siento mucha curiosidad y bastante incertidumbre; pienso, como Baricco, que tenemos mucha suerte por vivir en este momento.

La literatura que prefiero seguirá hablando del ser humano. Estamos metidos en una conversación más intensa y rápida que nunca, y las ideas circulan más deprisa (en los lugares donde dejan que circulen). Eso nos proporciona nuevos temas y formas, y también descubre otras limitaciones. Tampoco podemos escribir como si viviéramos en otro siglo, aunque eso no significa que nuestras novelas sean mejores que las de otros siglos: la evolución del arte no es como el progreso en la ciencia. Pero también seguimos naciendo y muriendo solos, y experimentamos muchas de las sensaciones y los conflictos de los que ha hablado la literatura, y que son los que hacen que la literatura resulte interesante: la narración es una exploración del ser humano que alcanza terrenos –o profundidades- a los que no llegan otras formas de expresión, y es un medio de comunicación extraordinario, distinto a todos las demás, entre la mente del emisor y la del receptor.

Podemos evitar el argumento y la narración lineal, pero mientras no se haya abolido la muerte me parece que tendremos una idea lineal de nuestra vida; uno puede hablar del sujeto fragmentado, pero a fin de cuentas, si no se sienta delante del ordenador no escribe la novela, y mientras tanto uno sigue enamorándose o enfermando, queriendo a un amigo u odiando a su hermano, o asistiendo a una comida familiar. No creo que la literatura deba renunciar a esas cosas que también forman parte de la vida y me parece que una versión actualizada del realismo todavía tiene mucho que decir: hay cosas que no se han contado, o pueden contarse de otra manera. (El cine es un medio mucho mejor para contar una comida familiar que la novela. Pero también es bonito cuando las artes exploran los terrenos que retan su capacidad de expresión, y por ejemplo me gustaría describir con palabras una comida familiar, con los chistes y los ruidos y los platos que van pasando.) También creo que hay que defender fieramente nuestra libertad y la de los escritores que son perseguidos por lo que piensan. Quiero que sus perseguidores sepan que soy su enemigo: desde ángulos distintos, la literatura que me gusta se escribe contra el mal.

Quiero leer las novelas que escriban David Trueba, Ignacio Martínez de Pisón, Ismael Grasa, Félix Romeo, Valérie Mréjen, Ian MacEwan, Marcelo Birmajer, Javier Cercas, Cristina Grande, Zadie Smith, José María Conget, Mario Vargas Llosa y muchos otros. Me gustaría leer y escribir novelas que hablasen de adolescentes, de los primeros trabajos y los primeros polvos y de los ancianos y los últimos amores, de los bares de toda la vida que ahora llevan chinos, del cambio en la transmisión de la información y en nuestra forma de ver el mundo, del periodo democrático más largo de la historia de España y la transformación de nuestras ciudades, de viajes, medios de comunicación y partidos políticos, de la superchería, la intolerancia y la violencia, de la educación y el amor. También quiero que se escriban novelas que no me gusten, que me dejen indiferente o me indignen, y libros inesperados, que me revelen cosas de la realidad y me ayuden a entender las razones de los demás.

(La foto es de Martin Munkacsi. Este texto de Daniel Gascón aparece en el último número de 'Quimera').

 

UN CUENTO ERÓTICO EN ARAGONÉS

UN CUENTO ERÓTICO EN ARAGONÉS

Presentación del libro de relatos eróticos en aragonés

"Luengas enreligatas. Os relatos d'a Lola", de Lola Dolç


La presentación tendra lugar el próximo miércoles día 23 de diciembre a las 20 h. en Bodegas Almau (c/ Estébanes, 10, Zgz)

"Luengas enreligatas" recoge una serie de relatos protagonizados por Lola, girando en torno al deseo y al sexo sin prejuicios. El deseo se descontrola entre canciones de REM, sms incendiarios y noches en el Pirineo a lo largo de los 25 relatos que componen este libro.

 

Parolas con polpa. Cuerpos incorporios de o deseyo. Carne, que, feita berbo, enfurnirá la imachinazión erotica de cada cual. As anatomías e as fesomías espullatas -as complexas cheografías de o plazer- s'amuestran dadosas, ubiertas e chenerosas, á trabiés de os diferens cabos d'iste relato que ye pleno á caramuello de plegatas e adioses, de biaches en abión (ixe falo de fierro con alas) enta las Mayorgas, de suenios d'una nuei de berano, de fumarros esfumarriatos chusto dimpués de l'auto amoroso, de o bin trasañato de os recuerdos...

Que os trucador faliformes truquen, d'una begata, en a fusta querata de as puertas de o biello casaluzio d'o idioma.

 

Escrito en aragonés y ambientado en nuestra tierra, permite acercarse al aragonés, tanto a quienes lo hablan como a aquellos que quieren descubrir esta lengua, facilitándoles la comprensión con una traducción en castellano. Se trata de la primera publicación en aragonés contemporáneo en el genero de la literatura erótica. El libro también incluye dos relatos en catalán.

 

El libro ha sido editado por el Rolde O Caxico y Ara Cultural se distribuirá próximamente en librerías y en la tienda virtual de Ara Cultural

botiga.aracultural.com

www.aracultural.com

oblogdara.blogspot.com

 

*Esta nota es de Chusé Bolea Robres, que tiene la gentileza de mandarme un cuento en aragonés del libro de Lola Dolç, que podría ser el seudónimo de una mujer. Aquí está:

O mío chuguete I: De crompas

Quedemos con as mías amigas ta ir de crompas aprobeitando as rebaixas, pero bista la nuestra radita afizión a la ropa rematemos en un sex shop, mirando tota mena d’articlos y artularios.

De camín dezidiemos en qué ibanos a imbertir y que lo engueraríanos as cuatre chuntas ixa mesma nuei. Nos ne fuemos cada una ta casa suya y quedemos ta zenar dos oras dimpués.

En ixas dos oras, fize o que siempre foi antes d’una d’ixas nueis. Me fotié un baño, me resuré, me metié crema por tot lo cuerpo. M’acotrazié o pelo, bella mica de maquillache y eslechir a ropa. Ébanos quedato en lebar falda, asinas que determiné de meter-me una falda de tubo por o chenullo, con una chambra blanca sin mangas y de cuello alto, acabato con un lazo a un canto. Sin complementos, sólo con unos zapatos de color crema y tacón alto. Bueno… sin complementos ye por dizir, porque quité d’o plastico lo güego bibrador con

mando a distanzia que eba mercato en o sex shop y me lo fiqué como meteba en as instruzions.

En arribar en o restaurán sólo bi yera que Sonia, con una resiqueta d’orella a orella. Nos saludemos entre risas y de seguida i arriboron Gertru y Silvia que i dentroron esmelicando-se firme, fendo que toz se las mirasen. Por as risas y porque iban impresionans. Nos asentemos en una mesa y paremos o nuestro chuego.

Metiemos os mandos a distanzia en una bolseta y cada una en quitó uno. Por a color d’o mando biyemos que cada una portiaba un mando diferén a o suyo güego, pero no sabébanos quí teneba o nuestro mando ni de quí yera o mando que portiábanos...

Binió lo cambrero y Gertru fotió un chilet, acompañato por as risas de totas y o cambrero se quedó embabiecato.

Pero de seguida debió parar a bibrazión porque Gertru se relaixó. En que emprenzipiemos a zenar yéranos sin dizir ni piu y os güegos bibraban por uns poquez segundos. Pero entre que emprenzipiemos a beber nos tornemos más barrenatas. O cambrero esluzarniaba por cada bez que beniba a la mesa y biyeba a beluna de nusatras con os güellos en blanco. L’atra fotendo-se muesos en a man ta mirar de no chilar…

Pues si a zena fue asinas entrefilaz-tos cuan saliemos de bars. L’alcol no sólo nos inzitaba a tener o botón pretato muito rato, sino que feba que estase difízil de tot mantener a compostura.

En un momento de lucidez ébanos dezidito de salir por una zona por an que no gosaba aber-ie conoixitos y asinas poder estar más libres. Pero, como no podeba estar d’atra traza, me’n trobé a belún.

O mío profesor de yoga, un mozet bonico, ixos tipicos yoghis que tienen aspeuto de controlar de tot en o leito, d’ixos que brullan sexo… Bueno, pues yera en o fundo d’o bar. Me fize a espiguardata, porque sabeba o que fería a dueña d’o mío mando si m’amanaba a parlar con él. Pero él me biyó, parló un ratet con o suyo grupo y binió cara ta yo. Fote, si quereba tener bella posibilidá de trayer-lo enta la mía cama en un futuro proximo no podeba fuyir a las cuatre suelas.

—Ola.

—Lola, guapa! Qué fas? —Pero qué guapo, qué cuerpo, qué boca, qué morbo que tiene iste misache!

—Bien, bien —Feba un poder por mantener o tono y o ritmo entre que parlaba.

—Ya teneba ganas de biyer-te por astí y poder fer-nos una copa chuntos, qué quiers? —No me lo podeba creyer, me combidaba a un gotet, dimpués de tres meses d’ir a yoga escotata, d’insinuar-me, de firme estudiar a teoría… me combida a un gotet güe, güe que he de contener os orgasmos.

—Ja ja ja, bla bla bla —Estiemos parlando zinco menutos, m’agarraba d‘a zentura y s’amanaba muito ta la orella ta parlar-me.

Yo yera en beras exzitata, en bella mida por él y as suyas mans, y en bella mida por as zinco belozidaz d’o bibrador que beluna d’as mías amigas usaba sin compasión.

—Sabes qué pasa? Que soi astí con as mías amigas y… —Me chiré ta siñalar-las y yeran as tres firme esmelicar-se. Yo ya cuasi no me manteneba dreita, binió un orgasmo que me recorrió tot o cuerpo y m’abié d’agarrar ta o suyo brazo ta no cayer-me.

—Te trobas bien? Bibo aquí, a o canto, si quiers chitar-te...

Me cago en la osma, pensé. Tamién pensé en contar-le o que me pasaba, pero me limité a un:

—Grita-me maitín, que te combido a zenar y te contaré bella cosa.

Y continé disfrutando d’a nueit con as mías amigas. Y él me gritó a l’atro’l día...

*La foto es de Peter Stacpole.

 

A FRAGOR DE L'AUGUA DE CORBATÓN

A FRAGOR DE L'AUGUA DE CORBATÓN

Carta de Chusé Aragüés y María Pilar Lázaro:

 

Queridos amigos:

Gara d’Edizions y librería Central se complazen en embitar-li a la presentazión d’a primera edizión en aragonés y d’a terzera en castellano d’o libro A fragor de l’augua de l’escritor José Giménez Corbatón en traduzión a l’aragonés de Pascual Miguel Ballestín. L’auto tendrá lugar o día 22 d’abiento, a las 19.30 oras, en a Sala Cultural d’a librería Central, Corona d’Aragón, 40 de Zaragoza.

 

A presentazión correrá a cargo de l’editor de Gara d’Edizions, Chusé Aragüés; de l’autor, José Giménez Corbatón, que fablará d’a suya obra; y, d’o tradutor, Pascual Miguel Ballestín.

 

Esperamos contar con vuestra grata asistencia.

 

Un cordial saludo,

 

M.ª Pilar Lázaro

Librería Central

Tl. 976 35 41 65

La foto es de Edoardo Pasero.

LA MIRADA DE MANUEL DERQUI

LA MIRADA DE MANUEL DERQUI

Texto: ISABEL CARABANTES DE LAS HERAS

La cámara de fotos es una prolongación del ojo en el tiempo, una caja de caudales para guardar cuantas miradas acogimos entonces (6 de junio de 1956).

 

Ávido y ecléctico lector, Manuel Derqui (La Habana, 1921- Aragües del Puerto 1973) dirigió su mirada al mundo de los clásicos, de los mitos, de la ciencia-ficción y de los libros de viajes. Del mismo modo se mantuvo alerta sobre las nuevas corrientes, sobre las nuevas técnicas, tratando de adivinar por donde se dirigían los nuevos caminos de la literatura. Su mirada fue intuitiva y siempre acertada y a través de ella, a lo largo de más de treinta años, consiguió atesorar un conjunto de imágenes que construyen una personal y coherente narrativa.

Manuel Derqui se convirtió en una excepción al realismo chato y ramplón que dominaba gran parte de la narrativa de los años cincuenta y sesenta. Desde las páginas de Amanecer, llamó a la subversión de esa vanguardia cultural que no existía y que él tampoco logró introducir a pesar de sus intentos. En 1950 fundó junto a Abrines y Fauquié la sección Sansueña, dentro de la Sociedad Filarmónica de Zaragoza. Dos años después aparecía el primer número de la revista Ansí. Publicación regida por tan heterogéneo grupo que alternaba su dirección como única fórmula para seguir editando. En 1954 ambos proyectos llegaban a su fin. Una tradición que mantener o la mera apatía de sus paisanos fueron sólo algunos de los motivos que hicieron que Derqui cambiase la dirección de su objetivo.

Hasta ese momento, una gran parte de su labor en la prensa escrita fue subsidiaria. Algunos de sus artículos sobre música una vez publicados, fueron recortados y trasplantados a las páginas de sus Notas y él mismo los llegó a definir como “pegotes”. Su profundo conocimiento sobre la ciencia-ficción quedó plasmado en un estudio del que sólo las dos primeras entregas vieron la luz, a principios de 1959, en Acento Cultural. Un inoportuno homenaje a Machado propició una renovación en la redacción y con ello un cambio en los colaboradores. Tan desconocido quedó aquel trabajo como lo fue su traducción de La odisea del Enterprise (1965). Personal versión en la que a través de las notas a pie de página llegó a establecer todo un estado de la cuestión de los más peregrinos asuntos.

            En estas mismas páginas, en este mismo suplemento, la mayor parte de relatos de Manuel Derqui fueron apareciendo lenta y pausadamente. Comenzaron a mediados de los años cincuenta, aumentó su frecuencia en los sesenta para volver a declinar a principios de los setenta. Junto a otros medios como fueron Índice, La actualidad española, Deucalión, Almenara, Orejudín o Despacho literario, el centenar de textos que aparecieron en prensa, como los otros tantos que permanecen inéditos, muestran un conjunto irregular de textos. En ellos los sobreentendidos parecen establecer un hilo conductor que anuda una fórmula narrativa que se repite una y otra vez.

            Análogas situaciones y contextos presentan un cúmulo de afinidades entre los relatos y las novelas. El elemento del viaje aparece en tres de sus trabajos: el germen de La persecución (1951) se desarrolla en La travesía (1953) para convertirse en el éxodo que configura El largo verano (1954). Asuntos que encuentran sus reflejos en relatos siameses como son “El pasajero” y “La partida”. Otro de estos ejes comunes lo constituye la propia ciudad. En ellos Zaragoza se presenta inmersa en una época casposa a la que Derqui trató de imponer a través de su narrativa el mismo sesgo innovador que había visto fracasar en Sansueña y Ansí. Algo de color en medio de una vida repleta de tragedias y de grisuras. Así las instantáneas de la realidad que fue presentando en muchos de sus cuentos se terminan convirtiendo en un maravilloso friso. En la novela La ciudad, escrita en 1955 y que no vio la luz hasta 1992, el autor se configura en un retratista selectivo de la sociedad de su tiempo, describiendo a un grupo de seudo-intelectuales sin referentes más allá que ellos mismos. Personajes que crecían y se recrecían basándose únicamente en sus propias opiniones. Los héroes fragmentarios plantean una realidad donde el protagonista se ha convertido en un cotidiano anti-héroe. El tratamiento temático de la infancia está motivado en estos cuentos por el afán de recuperar el tiempo perdido, el propio pasado. La rutina de sus días se convierte en sus textos en un tiempo hiperbólico. En el plano temático representan los conflictos del hombre de su tiempo. La trampa kafkiana aparece y desaparece en las novelas El Teatro Integral del Oklahoma (1950) o La fortaleza (1952) y pocos son los relatos escapan a este influjo.

            Por otra parte su primera y su última novela, Recuerdos y ensueños en las alturas (1948-1952) y Meterra (1955-1963) que no se publicaría hasta 1974, unos meses después de la muerte del autor, configuran las dos caras de una misma realidad: una parábola del artista y con ello de la ambición de ser único. Individuo que exige esa singularidad, que se atormenta por obtenerla e incluso por conocer su reputación más allá de su vida. De este modo, el trasfondo autobiográfico de muchos de sus personajes no le impidió una representación contrastada: proximidad y distancia mantienen un perfecto balance. Derqui es capaz de retratar fielmente la realidad de la que él mismo formaba parte sin olvidar que cada uno de los diferentes puntos de vista corresponde a un nuevo cambio de lente. Es por ello que gran parte de su narrativa se configura como una suerte de equilibrio entre la veracidad y el fingimiento.

            Manuel Derqui fue una personalidad tan insólita y atractiva como su propia obra. La originalidad de la mezcla de elementos estructurales y temáticos ofrece un resultado innovador. Esperemos que las miradas que a partir de ahora se vuelvan hacía su obra la acojan con la curiosidad que él supo despertar en todos sus lectores.

 

Isabel Carabantes es profesora de literatura, realizó su tesis doctoral sobre Manuel Derqui y este es un trabajo de síntesis que publicó hace unos meses en ‘Artes & Letras’. Me ha aparecido de repente en la memoria del ordenador y lo publico aquí. Isabel acaba de recibir un premio por  sus trabajos sobre ‘Meterra’ y Manuel Derqui. Isabel Carabantes es la editora de los ‘Todos los cuentos’ de Manuel Derqui (La Habana, 1921-Aragüés del Puerto, 1973) en la colección Larumbe de las Prensas Universitarias de Zaragoza.

JOSÉ LUIS BORAU. PERMIO DE LAS LETRAS ARAGONESAS

JOSÉ LUIS BORAU. PERMIO DE LAS LETRAS ARAGONESAS

El cineasta aragonés José Luis Borau Moradell ha sido propuesto por el jurado como ganador del Premio Letras Aragonesas 2009, un galardón que tiene como objetivo reconocer una labor continuada o de especial notoriedad e importancia de personas, instituciones o entes aragoneses, en los ámbitos de la creación e investigación literarias.

 

El jurado ha valorado que José Luis Borau es merecedor del premio por su compromiso intelectual con el lenguaje cinematográfico, su lucha por la renovación de la narrativa audiovisual y por la asunción del valor literario de la escritura cinematográfica. También ha considerado el jurado su admirable valor en el campo de la cuentística, con títulos fundamentales como Camisa de once varas.

 

El jurado ha estado conformado por Manuel Martínez Forega, Ramón Acín, José Luis Melero, Fernando Alvira y Carmen Ruiz Fleta, y ha sido presidido por el director general de Cultura, Ramón Miranda.

 

El viceconsejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Juan José Vázquez, ha destacado los valores humanos y profesionales del premiado así como sus apuestas arriesgadas en el mundo del cine. Vázquez ha señalado, además, que Borau ha conseguido llevar al cine su preocupación por la literatura y que ha logrado que el género cinematográfico fuera aceptado como género literario.

 

José Luis Borau Moradell nació en 1929 en Zaragoza, donde estudió Derecho y ejerció de crítico cinematográfico para Heraldo de Aragón. Dejó la capital aragonesa en 1957 para estudiar en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid, en la que posteriormente fue profesor durante muchos años.

 

Tras unos primeros pasos como director, fundó su propia productora y obtuvo el reconocimiento de la crítica por títulos como Hay que matar a B. y Furtivos. Apasionado y atrevido en sus apuestas creativas, ha compaginado las labores de dirección ( Tata mía, Leo), producción y elaboración de guiones, con la edición de libros de cine y con la presidencia de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (1994-1999). Su libro Camisa de once varas fue merecedor en 2003 del premio Tigre Juan de Narrativa.

 

Es presidente desde 2007 de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y en febrero de 2008 tomo posesión como académico de la Real Academia Española de la Lengua, cubriendo la vacante que dejó Fernando Fernán Gómez en el sillón B.

 

Borau es autor de cuatro libros: Camisa de Once varas (Alfaguara, 2003); Navidad, horrible Navidad (Ocho y medio, 2003), El amigo de invierno (Menoscuarto, 2008) y Cuentos de Culver City (Pre-Textos, 2009).

 

 

'AVANTI', HOY EN EL PRINCIPAL

'AVANTI', HOY EN EL PRINCIPAL

Est a tarde, a las 19.00, en el Teatro Principal se presenta el poemario ‘Avanti. Poesía española de entresiglos XX-XXI’, que ha preparado el poeta y estudioso Pablo Luque Pinilla para Olifante, Ediciones de Poesía. En el acto participarán el antólogo, la editora, Trinidad Ruiz-Marcellán, el director General de Cultura Ramón Miranda, Octavio Gómez Milián y Geraldine Hill, que leerán poemas, y Antón Castro. (Esta foto es de Emmanuel Sougez).

 

Uno de mis poemas favoritos del conjunto, básicamente caracterizado por la presencia de grandes poemas, es este de Miguel d’Ors:

 

ESPOSA

Con tu mirada tibia

alguien que no eres tú me está mirando: siento

confundido con el  tuyo otro amor indecible.

Alguien me quiere en tus te quiero, alguien

acaricia mi vida con tus manos y pone

en cada beso tuyo su latido.

Alguien que está fuera del tiempo, siempre

detrás del invisible umbral del aire.

JUAN VILLALBA, HOY EN ZARAGOZA

JUAN VILLALBA, HOY EN ZARAGOZA

Juan Villalba es profesor y escritor y un buen lector. Quizá uno de los rasgos que le definen, antes que ningún otro, es su curiosidad lectora. Desde hace año, un tanto a hurtadillas alterna sus ficciones con sus libros de investigación, como sus trabajos sobre el guionista y realizador Clemente Pamplona o el tenor Juan García, de Sarrión. Hace poco publicaba el libro de relatos ‘Cuarto menguante’ en el sello Eclipsados, que dirige Ignacio Escuín Borao, que fue alumno suyo. Se trata de un libro que es, ante todo, un elogio incondicional del relato, del arte de contar. Villalba es un observador, un hombre sensible que posee una capacidad de oír, de anotar historias, de atrapar vidas humildes y de usar el humor y la violencia inesperada a su antojo. Y así ha armado su libro: a base de observación, de sensibilidad, de conocimiento del mundo y de captación de su entorno.

El entorno inicial son las aulas.Y a ese entorno le dedica más de un tercio del volumen, que arranca con una historia espléndida que hace pensar en ‘Continuidad de los parques’; también hay historias sobre equívocos de amor y de homosexualidad con un desarrollo inesperado próximo a Pedro Almodóvar; también hay delirios entre parejas disímiles o piezas deslumbrantes y llenas de osadía y de conocimiento de la lengua, como ‘El Tonto Bolonio o una cuestión personal’, que se desvía hacia la sátira, el humor y la denuncia de la pedantería. Hay explícitos elogios del cuento o del microrrelato, apoyándose en Andrés Neuman. Incluso en la serie de ‘Cuentos rurales’ podría decirse que Juan ha ensayado un suerte de novela fragmentaria con el mismo espacio y el mismo protagonista como ‘El Lloricas’. También habla de soledades, de prostíbulos, de héroes populares, y habla de la vulnerable condición del escritor, en la parte final.

**Juan Villalba presenta esta tarde su libro ‘Cuarto Menguante’ en El Pequeño Teatro de los Libros. Lo acompañaremos Ciro y Carolina, el editor Nacho Escuín y yo. La presentación es a las 19.30. En la foto de Warwick Saint, Hillary Swant.