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Antón Castro

Escritores

ALBUM DEL VERANO. MUJER AL SOL. 3

ALBUM DEL VERANO. MUJER AL SOL. 3

Encontré esta foto de Peter Stackpole y me parecido ideal y refrescante: mientras ellos juegan a las cartas cerca de la playa, ella duerme así, tan a gusto, bajo el sol de la tarde. Le añado, como sugerencia a este Álbum del verano, este poema de Gonzalo Rojas.

 

ENIGMA DE LA DESEOSA

 

Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto

de 32, exige lectura

de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,

b) toda su piel liviana

para los besos, c) mirada

verde para desafiar el infortunio

de las tormentas;

no va a las casas

ni tiene teléfono, acepta

imantación por pensamiento. No es Venus;

tiene la voracidad de Venus.

EUGENIO MONTEJO: TRES POEMAS

EUGENIO MONTEJO: TRES POEMAS

PÁJAROS

Oigo los pájaros afuera,
otros, no los de ayer que ya perdimos,
los nuevos silbos inocentes.
Y no sé si son pájaros,
si alguien que ya no soy los sigue oyendo
a media vida bajo el sol de la tierra.
Quizás es el deseo de retener su voz salvaje
en la mitad de la estación
antes que de los árboles se alejen.

Alguien que he sido o soy, no sé,
oye o recuerda,
si hay algo real dentro de mí son ellos,
más que yo mismo, más que el sol afuera,
si es musical la fuerza que hace girar el mundo,
no ha habido nunca sino pájaros,
el canto de los pájaros
que nos trae y nos lleva.

 

LA TERREDAD DE UN PÁJARO

La terredad de un pájaro es su canto,
lo que en su pecho vuelve al mundo
con los ecos de un coro invisible
desde un bosque ya muerto.
Su terredad es el sueño de encontrarse
en los ausentes,
de repetir hasta el final la melodía
mientras crucen abiertas los aires
sus alas pasajeras,
aunque no sepa a quién le canta
ni por qué,
ni si podrá escucharse en otros algún día
como cada minuto quiso ser:
más inocente.
Desde que nace nada ya lo aparta
de su deber terrestre,
trabaja al sol, procrea, busca sus migas
y es sólo su voz lo que defiende
porque en el tiempo no es un pájaro
sino un rayo en la noche de su especie,
una persecución sin tregua de la vida
para que el canto permanezca.

HOTEL ANTIGUO

Una mujer a solas se desnuda,
pared por medio, en el hotel antiguo
de esta ciudad remota donde duermo.

Abren las sedas un rumor disperso
que se mezcla al follaje
de los helechos en el aire.

Se oyen llaves que giran en un cofre,
jadeos ahogados, prendas,
la inocencia de gestos solitarios
que beben los espejos.

A su tiempo la noche se desnuda
y las calles apiladas se doblan
en un vasto ropaje
con la fatiga de un final de fiesta.

Una mujer a solas tras los muros,
unos pasos, un oscuro deseo,
hasta mí llega de otro mundo
como alguien que he amado y que me habla
desde un ataúd lleno de piedras.

 

*Esta fotografía es de Anna Koudella; la anterior corresponde a la actriz Ann Sheridan.

POEMAS DE JOSÉ EMILIO PACHECO

POEMAS DE JOSÉ EMILIO PACHECO

Hace unos días, en ‘Borradores’, mientras definía esa palabra, Víctor Manuel aludía  a la poesía de José Emilio Pacheco, a quien he leído poco y con precipitación. Ayer fui al Palacio de Sástago a ver, con más calma, la exposición de Vicente Pascual Rodrigo, ‘Opusculum’, una muestra impresionante, rigurosa de gran belleza plástica y filosófica, la obra de un artista del silencio, de la intensidad, de la concentración, del pensamiento: paisajes, ecos de los indios norteamericanos, ecos sufís, laberintos, espirales, columnas, el ying y el yang, la sombra y la luz, la paradoja y su reverso. He ahí, a lo largo de dos décadas, los ejes de su mundo. Vi la muestra solo (ya la había visto en la víspera de su inauguración), durante media hora, en ese ejercicio de búsqueda y de encuentro con el amigo, con el artista, con el hombre que sentía el arte como un pálpito esencial de realización y trascendencia. Había quedado con Ana Marquina, su musa y su compañera, y volví a ver la exposición: con sus ojos y con mis ojos. Coincidimos los dos en algo: la exposición es la más hermosa que ha hecho nunca Vicente Pascual y era la exposición de sus sueños. Es la exposición de sus sueños: la soñó así, la concibió así, con este montaje, limpio, lleno de detalles, lleno de sensibilidad. Desde algún lugar, desde su rincón del más allá, la estará viendo y se sentirá feliz, exultante, dueño de la última luz. Al salir, entré en la FNAC y compré dos libros: una ‘Antología poética’ de José Emilio Pacheco, que me ha acompañado por la noche y esta mañana, ‘En resumidas cuentas’ de Visor, y ‘Terredad’ de Eugenio Montejo. Cuelgo aquí estos poemas de José Emilio Pacheco, el gran poeta mexicano, nacido en 1939 que escribe una poesía, según dijo Darío Jaramillo “que extiende las fronteras de la percepción, poesía de todos, para todos”.

 

ALTA TRAICIÓN

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

LLUVIA DE SOL

La muchacha desnuda toma el sol
apenas cubierta
por la presencia de las frondas.

Abre su cuerpo al sol
que en lluvia de fuego
la llena de luz.

Entre sus ojos cerrados
la eternidad se vuelve instante de oro.
La luz nació para que el resplandor de este cuerpo

le diera vida.
Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella

que sin saberlo
es el sol
entre el rumor de las frondas.

 

EL PULPO

Oscuro dios de las profundidades,
helecho, hongo, jacinto,
entre rocas que nadie ha visto, allí, en el abismo,
donde al amanecer, contra la lumbre del sol,
baja la noche al fondo del mar y el pulpo le sorbe
con las ventosas de sus tentáculos tinta sombría.
Qué belleza nocturna su esplendor si navega
en lo más penumbrosamente salobre del agua madre,
para él cristalina y dulce.
Pero en la playa que infestó la basura plástica
esa joya carnal del viscoso vértigo
parece un monstruo; y están matando
/ a garrotazos / al indefenso encallado.
Alguien lanzó un arpón y el pulpo respira muerte
por la segunda asfixia que constituye su herida.
De sus labios no mana sangre: brota la noche
y enluta el mar y desvanece la tierra,
muy lentamente, mientras el pulpo se muere.

 

FOTOS

No hay una sola foto de entonces.

Mejor así: para verte

necesito inventar tu rostro.

DEL SUICIDIO Y LOS SUICIDAS

DEL SUICIDIO Y LOS SUICIDAS

Diccionario del suicidio. Carlos Janín. Laetoli. Pamplona, 2009. 460 páginas.

 

El profesor y traductor Carlos Janín (Pamplona, 1944) firma este curioso ‘Diccionario del suicidio’ que recoge suicidas famosos y no tan famosos, tentativas de suicidio (Cioran siempre quiso suicidarse), la presencia del suicidio en obras literarias o pictóricas, un vocabulario de términos próximos y una casuística impresionante y curiosa de hechos, anhelos y teorías. Janín, con gran meticulosidad, ha ido ensanchando su diccionario. Recoge múltiples suicidas, algunas con gran laconismo: “Sinos, Paula (Baracaldo, 1950-Portugalete, 1981) Antes de arrojarse al paso del ferrocarril, esta joven poeta vasca escribe como disculpa: ‘Siempre puedes pensar que fue el tren / el que se arrojó a ti”. Esta poeta eligió un final muy frecuentado; Janín también evoca la muerte de Víctor Mira, del que dice: “Después de que un incendio ocasionado en su taller destruyera gran parte de su obra, se arroja al paso de un tranvía a los 53 años”. Hay finales espeluznantes como el de la poetisa Karoline von Günderrode. Se glosa a Christa Wolf y se dice que “el cuchillo que Karoline se clava en el corazón la acompañaba a todas partes, siempre dispuesto a ser usado contra ella”. Tras ese gesto, Henriette Vogel, la amiga de Heinrich von Kleist, o Charlotte, mujer del poeta Heinrich Stieglitz, siguieron el mismo camino. Otro fin espeluznante es el del polaco Witkiewicz: “… comienza por abrirse las venas, se cercena luego los tendones y, al no obtener mejor resultado, termina cortándose la yugular”. Solo son pequeños y estremecedores ejemplos de un libro que no tiene desperdicio. El suicidio es universal y tenebroso.

*Retrato de Karoline von Günderrode (1780-1806) de autor desconocido.

UNCARTEL DEL SILBO VULNERADO

UNCARTEL DEL SILBO VULNERADO

Recibo esta carta, con regalo, de Luis Felipe Alegre: rapsoda y actor, director de El Silbo Vulnerado y amigo desde hace ahora 30 años.

 

Aquí te envío un  proyecto de cartel de lo que vamos a estrenar en el festival de poesía de Trini, en Veruela. El original es de 1974 y lo "pintó" Francisco Gil. Pongo las comillas porque no se pintó,  lo silueteó en papel cebolla y luego se imprimió sobre papel de estraza en una gran vietnamita (que el padre de Francisco usaba para hacer anuncios en los escaparates de Galerías Primero).

 

*En un post anterior anunciaba la programación del Festival Internacional de Poesía del Moncayo que organizan cada año Marcelo Reyes y Trinidad Ruiz-Marcellán con invitados y amigos de todo el mundo. Este año, el Festival está dedicado a Miguel Hernández, del que en 2010 se cumple el centenario del nacimiento.

SILVIA SESÉ Y 'MILLENIUM' EN DESTINO

SILVIA SESÉ Y 'MILLENIUM'  EN DESTINO

La editora que creyó en ‘Millenium’

 

Silvia Sesé, la mujer que apostó en España por la trilogía de Stieg Larsson, es de procedencia aragonesa y residió en Huesca, Hecho y Ansó. Define la obra como una novela de género sobre el amor, la verdad, la política, la prensa y el poder

 

Silvia Sesé, editora de Ediciones Destino, es una lectora compulsiva desde niña. Su padre, secretario de ayuntamiento, bajaba a Huesca a realizar sus cosas, regresaba con un pequeño cargamento de clásicos ilustrados de Bruguera y de álbumes infantiles. Gracias al azar, a un olfato literario muy cultivado y a su curiosidad, los dioses la han recompensado con un auténtico tesoro: tres novelas que se han convertido en el gran fenómeno literario del año: ‘El hombre que no amaba a las mujeres’, ‘La mujer que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina’ y ‘La reina en el palacio de las corrientes de aire’, publicadas por Destino, en traducción de Martin Lexell y Juan José Ortega.

Silvia Sesé es la editora de ‘Millenium’ en castellano, la mujer que descubrió para Destino la trilogía de Stieg Larsson, que ella considera “una novela de más de dos mil páginas que ofrece muchas dimensiones. Es una novela de género, una novela de denuncia, una novela política y social con un añadido especial: el protagonista es un periodista, Mikael Blomkvist, cuyo ideario ético es fácil asumir si uno no es un cínico. Es uno de los nuestros”.

El padre de Silvia Sesé (Tremp, Lleida, 1965) estuvo en Montanuy y en pueblos de esa zona. Esa vida ambulante trajo como consecuencia que tanto ella como su hermana permaneciesen internas en diversos colegios. Entre los ocho y los doce años, entre 1973 y 1977, Silvia estudió con las monjas de Santa Ana de Huesca; luego, sus padres se asentaron en Hecho y Ansó, y ella pasó allí temporadas inolvidables, igual que en Lafortunada, de donde es su padre y donde sigue teniendo tíos. “Tuve una infancia campesina, una infancia de cuento y de montaña con días preciosos. Vivíamos en casas de funcionarios de tres pisos, con chimenea, y jugábamos con la nieve, veíamos apacentar el ganado en el prado, hasta que colocaron el Parque Escultórico de Hecho, que pronto nos maravilló a casi todos”, recuerda. A su padre, muy lector, le gustaba mucho la pesca y recorrer el Valle de Oza y los bosques.

De Ansó y Hecho, los Sesé se trasladaron a las cercanías de Santiago de Compostela. Algunos años después fijaron la residencia en Granollers, y Silvia cursó estudios de Filología Hispánica. La edición aún no había hecho aparición en su vida, pero de repente decidió hacer un curso de ortotipografía. Un verano el gran profesional José Martínez de Sousa necesitaba ayuda para publicar ‘La guillotina y la figuración del terror’ en la editorial Labor y entraron en contacto. “Me presenté a él y cuando vio que no tenía experiencia, dijo: ‘Que Dios me coja confesado’. Recuerdo, así de entrada, su aparente mal genio y su rostro tocado de bigote, pero pronto quedé encantada. La sede de Labor era maravillosa, y José un hombre extraordinario y sabio del que aprendí muchísimo”, dice Silvia.

Posteriormente ingresó en Círculo de Lectores, “donde, a lo largo de quince años, hice de todo. Círculo colabora con otras editoriales, es un club de socios que elige los mejores libros, y eso te exige estar informada de autores, sellos, de estéticas, del vasto mercado editorial. Círculo fue para mí un observatorio y un lugar de formación que me permitió participar en grandes proyectos culturales”. De ahí, a principios de 2007, pasó a Destino. Poco después, reclamó su atención un libro que figuraba en la página web de la editorial francesa Actes Sud, donde también publica otro editor de Destino como Emili Rosales. Algo había en el ambiente: más tarde se enteró de que un lector de Destino, Alexander Dobler, había realizado un informe formidable del libro. Solicitó un ejemplar en francés y lo leyó. Quedó deslumbrada con ‘El hombre que no amaba a las mujeres’ del sueco Stieg Larsson (1954-2004), que había fallecido de un infarto unos meses antes de la aparición en Suecia de ese primer volumen. Recuerda Silvia: “Marc Guevenain, editor de Actes Sud, la había traducido al francés; este sello ya había publicado los dos primeros volúmenes, y eso también fue una referencia”.

¿Qué es lo que atrajo de Larsson? ¿En qué residía la fascinación del libro? “Me atrapó porque era una cosa distinta. Es una novela negra, pero avanza sin prisa, se toma su tiempo para presentar a los personajes. Huye de los tópicos del género: Mikael tarda casi 200 páginas en aparecer. Me gusta por el equilibrio entre la información y la ocultación, que es buenísimo. Hubo un momento que me olvidé del lápiz, de las notas, y me dejé ir en la lectura. Y también me encantó Lisbeth Salander: es todo un hallazgo. Es libre, desprejuiciada, salvaje, su personaje es una reivindicación de una forma de estar en el mundo”. Larsson pensó cómo sería Pippi Calzaslargas de mayor y le nació Lisbeth. La segunda novela es la que más me le gusta de las tres. “Es la más loca, las más desmadrada y contiene un sinfín de elementos de la cultura popular. La tercera también está muy bien –señala Silvia-. Es una gran novela sobre la venganza y el ajuste de cuentas, en la línea de ‘El padrino’ o ‘El conde de Montecristo’; se centra en la crisis de un gran periódico y cuenta con grandes personajes. ‘Millenium’ es una gran novela de entretenimiento y una novela muy literaria de los temas más importantes de la actualidad”.

 

 

FRASE:

“La trilogía es sumamente compleja. Es algo más que una novela negra: es un libro literario que tiene una dimensión política y de denuncia”  

LA PORTADA:

La portada de Gino Rubert, que había ilustrado ‘Salomé’ de Óscar Wilde para Círculo de Lectores, fue una apuesta de Silvia Sesé. A los editores suecos les gustó mucho y “también es una clave del éxito”.

EL ÉXITO

 “Han sido los propios lectores los primeros divulgadores de la trilogía. Ha funcionado muy bien de boca a oreja. Y es importante resaltar la condición de periodista del protagonista. Eso también ha sido importante para los medios, que le han dado mucho eco. Larsson también habla del futuro del periodismo”, dice Silvia.

El AUTOR

Stieg Larsson, trotskista y defensor de la verdad, dormía tres horas al día, fumaba tres cajetillas y tomaba 20 cafés diarios. Falleció media hora después de subir siete pisos del edificio de la revista ‘Expo’ porque el ascensor estaba estropeado. En los últimos ocho meses había desarrollado una vertiginosa actividad con el sello Norstedts, de Suecia, para corregir y ultimar ‘Millenium’.

*Esta foto de Silvia Sesé la publica hace unos días 'El País' en contraportada en un reportaje del poeta Javier Rodríguez Marcos. Pertenece a A. García.

NOTAS DE LECTURA

NOTAS DE LECTURA

Cazadores de letras

‘Minificción reunida’. Ana María Shua. Páginas de Espuma. Madrid, 2009. 894 páginas.

Dicen que Ana María Shua (Buenos Aires, 1951) es una de las mejores escritoras del mundo de microrrelatos. En ‘Cazadores de letras’ recoge sus cinco libros y casi mil de páginas de piezas breves como un suspiro, de apenas media página como máximo o de un par de líneas. Todo le sirve: la vida y sus fantasmas, los animales, la filosofía, la mitología, la familia, los monstruos o los objetos. Cultiva el asombro, el desconcierto y la paradoja, y posee ingenio y una imaginación ilimitada: “Con algunas personas, la naturaleza fue generosa. Con otras fue cubista”. O: “Sigue siempre adelante y serás la alegría de tus padres y maestros, me asegura una mata de azaleas al borde de un precipicio”.

 

Cuentos completos

Amy Hempel. Traducción de Silvia Barbero. Seix Barral. Barcelona, 2009. 508 páginas.

Quizá sea este uno de los libros donde más se ensalza el talento de una autora y la calidad de su contenido. Si hacemos casos de los elogios, incluido Palaniuk: este es nuestro libro de la última quincena de agosto. La norteamericana Amy Hempel es buena: es sorprendente y delicada, posee un virtuosismo increíble y conduce al lector por lugares insospechados. Igual habla de amor y de traición, que de extraños embarazos vinculados con la película ‘Los intrusos’ o de una mujer que remite una carta de rechazo de una multa que, más que una protesta, es casi un doloroso autorretrato. Amy Hempel es una cuentista de estirpe minimalista que no renuncia al lirismo ni a las criaturas extravagantes.

 

Poesía completa

José Ignacio Ciordia. Edición de Ignacio Escuín. PUZ. Zaragoza, 2009. 126 páginas.

Ignacio Ciordia (Graus, 1930) es el poeta más raro y quizá más solitario del café Niké. Lo sigue siendo: solitario, tímido, un continente de misterios y de sigilosa ironía. Publicó dos poemarios en 1965 y 1975: ‘Cafarnaum’ y ‘Estuario’, en los que se perciben afinidades con los poetas expresionistas, con Aleixandre, con Gil de Biedma y con Miguel Labordeta. El primero es un único poema, y el segundo es una ambiciosa y elaborada colección de poemas; algunos de ellos hablan de la ruptura, del lenguaje, del dolor de vivir, de la alucinación o del LSD. ‘LSD’ se titula una composición sugestiva y experimental. Larumbe reedita los dos libros, con sus poemas sueltos, de la mano del escritor Ignacio Escuín.

 

Antología poética

John Keats. Traducción de Rafael Lobarte. Olifante. Tarazona, 2009. 200 páginas.

John Keats (Londres, 1795-Roma, 1821) es uno de los grandes poetas románticos. Su poesía se mueve entre la melancolía, el amor, la ebriedad de vivir, el desengaño y la exaltación de la belleza. El poeta y traductor zaragozano Rafael Lobarte publica una extensa antología de su obra. Se centra en las odas –algunas tan célebres como ‘Oda al Ruiseñor’ y ‘Oda a una Urna griega’-, los sonetos y distintos poemas, entre ellos la balada ‘La Belle Dame sans Merci’, y ‘La Víspera de Santa Inés’, casi una fábula medieval. Lobarte realiza una personal versión rítmica y se arriesga: “Nunca la poesía de la tierra perece”, traduce allí donde el poeta había escrito: “The poetry of earth is never dead”.

*No sé si esta foto de Ingrid  Bergman debiera figurar en el 'Álbum de verano': creo que sí.

ÁLBUM DE VERANO. AVA GARDNER.2

ÁLBUM DE VERANO. AVA GARDNER.2

Olifante publica estos días una ‘Antología poética’ del gran poeta romántico John Keats (Londres, 1795-Roma, 1821), en traducción de Rafael Lobarte Fontecha. La edición, como todas las de Olifante, es de carácter bilingüe. Lobarte opta por una elaborada versión rítmica.

 

Copio aquí su traducción de una canción:

 

Tuve una paloma y mi dulce paloma

murió. Sé que de pena. Oh, ¿qué pudo apenarla?

Sus patitas estaban atadas con una hebra

de seda que yo mismo había entretejido.

 

Dulces, rojas patitas. ¿Por qué muriendo habías

de dejarme? ¿Por qué, dulce ave, por qué?

Vivías solitaria en un árbol del bosque,

¿por qué no deseabas,  ¡bonita!, estar conmigo?

Te besé muchas veces y te di blancos granos,

¿por qué como en los árboles no vives dulcemente?

 

*Antología poética (Odas, Sonetos, Otros poemas, La Víspera de Santa Inés). Edición y traducción de Rafael Lobarte Fontecha. Olifante. Tarazona, 2009. 200 páginas.