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Antón Castro

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GUILLERMO BUSUTIL: 'ARGONAUTAS'

http://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2016/07/31/argonautas/867206.html

El artículo de los domingos de Guillermo Busutil.

 

Cuaderno de mano

Argonautas

Guillermo Busutil  31.07.2016 

 


No es lo mismo ser atleta olímpico que emigrante sin vocación. Unos se marchan con alas rojas y el sueño de convertirse en héroes elegidos. Los otros sólo aspiran a ser héroes anónimos de espaldas grises. El esfuerzo de los primeros tal vez lo recompense el triunfo de una marca y posar en alto con una medalla de laurel simbólico. Los segundos sólo pugnan por un empleo digno con su sueldo correspondiente. Sus conquistas no se valorarán de igual manera en su mismo país de origen. Nada en común tiene el adiós a su embarque. A los emigrantes nadie los avala en su rumbo. Sin alas, sin federaciones, sin preservativos anillados en la maleta y sin reportajes periodísticos que los animen a su gesta. Ni siquiera les silbarán el himno cuando coronen la meta de un empleo por encima de los mil euros brutos. Ese deseo de buena suerte susurrado con un abrazo o un beso casi a solas en una terminal aérea sin reportaje fotográfico. A los heraldos, en cambio, los despide el presidente enrocado en la ambigua soledad de su investidura y los celebra como españoles de una gran nación de españoles que los respaldarán con ánimo si no superan la prueba. A los emigrantes sólo su familia los absolverá de su fracaso. Y en su despedida sólo son para Rajoy una cifra social que cuestiona el ave fénix de su reforma laboral. Los 100.000 emigrantes que salieron el pasado año, sumándose a los 833.339 españoles que lo hicieron entre 2008 y 2015, nunca competirán con su recuerdo de los hijos del viento, de las sirenas sincronizadas, de los guepardos azules de agua a 24º y de los fondistas que, junto con otros atletas, vuelan rumbo a Río. Volver con una medalla prestigia a España. Quedarse a trabajar en el extranjero es un fracaso nacional que no se vende en el hemiciclo ni en portada.

De ninguno de los 2,4 millones de españoles que sudan su trabajo, en otros estadios de competición laboral del mundo, se puede presumir como producto interior de una buena política. Tampoco dan las satisfacciones del deporte. La disciplina que anualmente nos ofrece un ídolo generacional, un modelo al que imitarle el corte de pelo y su canción de karaoke. Estrellas de Zeus de ese mercado donde cada verano se sueña con un cromo de 100 millones de euros, sin detenerse a pensar en la inmoralidad de pagar esa cantidad por unas cualidades que nunca son ejemplo de nada que fomente el valor del conocimiento, del coraje o la creatividad. Hace mucho tiempo que el mundo se convirtió en un balón de fútbol. Religión de pobres y de ricos, de dioses y de pícaros, cuya economía se mueve por detrás y por debajo, y alrededor también de los espectáculos de élite deportiva. Un negocio como el que va a inaugurarse en la capital de Brasil, con 14 millones de analfabetos, según los datos de la UNESCO de 201, y 40 millones de personas viviendo en la pobreza.

Las Olimpiadas van a ser el oasis de agosto. A su manera se lo dijo Felipe VI a la muchachada olímpica: «Sois la ilusión de la sociedad española». Lo hizo a la hora en punto en la que Madrid se había convertido en la capital mundial de Pokémon Go. Más de 5.000 personas concentradas en la misma zona de la capital, en la que hace meses también se citaron decenas de improvisados manifestantes a favor de dos concursantes de Gran Hermano, para cazar estas criaturas de Nintendo y cuyos ejemplares más difíciles capturó también el viernes Nick Johnson. Un neoyorkino de 28 años que ha tardado 17 días y muchas horas de sueño en conseguirlo. Ahora únicamente le faltan Mr. Mime, Kanaskhan y Farfetch´d, los pokémon sólo disponibles en Europa y para cuyo safari ya busca patrocinadores.

 

Al ritmo que se idiotiza la infantilización social no tardará este juego en catalogarse categoría olímpica. Es increíble lo que moviliza el absurdo como se dijo en un programa de Radio 3 en el que no recuerdo quien espetó que «menos salir a la calle a cazar pokémon y más a salir a la calle a protestar». Lo triste es que hacerlo tampoco sirve de mucho a juzgar por lo que sucede en este país abochornado entre el espectáculo de los líderes de sus partidos secuestrando entre todos el Estado de Derecho y la necesidad de una dialéctica política de altura; el error de los responsables de la Seguridad Social que ha pagado jubilaciones a 30.000 personas fallecidas; el profesor de la Facultad de Económicas de Santiago de Compostela, Luciano Méndez, al que el escote sensual de María le turbaba las clases y a los 3.500 periodistas en paro, según la actualización informativa de la EPA. Firmas, voces e imagen que se añaden a los 31.800 que han perdido el oficio de preguntar y contarnos que hay detrás de la batalla. Unos datos a los que pronto habrá que sumar los mil despidos del ERE que prepara Iberia y el 20% de la plantilla del Banco Popular en su estrategia de reducir costes con medidas no traumáticas y en aras de ganar eficiencia. Qué manera más sibilina tienen algunos de manejar conceptos con tono hidalgo, molestándose en cambio cuando alguien les responde educadamente con la inteligente esgrima del lenguaje quevediano, y el coraje romántico de los que toman solos y a pie de letra el combate de llamar a las cosas por su nombre, sin artículos cómplices ni disfraces de ninguna clase.

Maracaná no luce su fuego olímpico en la noche. La flecha de la llama encenderá los sueños heráldicos el próximo viernes de la fiesta. Mientras, aquí continúa la carrera de fondo de la precariedad laboral. El 91,01% de los contratos temporales se traducen en casos de ansiedad, de estrés y depresión. Da igual el sector. En hostelería el sueldo medio es de 600 euros, y hay hoteles que pagan a las camareras euro y medio por cada habitación de las que tienen que hacer 30 en 4 horas. Otros empleos ofrecen 400 euros por diez horas en jornadas con turnos variables, que impiden otra ocupación de la misma índole. Tampoco se salva la sanidad andaluza sobre la que un médico, Juan Toral, denuncia en una carta sus sueldos mileuristas con guardias maratonianas, el elevado cierre de camas en verano y la imposibilidad de garantizar una asistencia de calidad. Según los estudios realizados por Josep María Blanch, catedrático de psicología Social de la Universidad Autónoma de Barcelona, mientras que un parado se centra en las esperanzas de encontrar trabajo, en un precario laboral esta ilusión se desvanece y su actitud se desmoraliza cada vez que se enfrenta a perores condiciones laborales.

En agosto, si puedo, me gusta regresar a mi infancia. Estoy releyendo Las aventuras de Huckleberry Finn de la editorial Sexto Piso, traducidas por Mariano Peyrou. Su destino es un río por el que emigra huyendo de la orfandad y buscándose la vida. Me alegrará la suerte contra el crono, la altura, la distancia y las dianas de los paisanos olímpicos, pero el éxito de verdad se lo deseo a los emigrantes que se marchan hacia la difícil prueba de su futuro. A solas, en otro idioma, sin cobertura social de ninguna clase ni pisos de acogida. Ni un corifeo de orgullo en el caso de su regreso. Aunque su vellocino no sea de oro, su manera de batirse el cobre a diario los convierte en mis auténticos argonautas. Lo mismo que Huck, con el que prosigo mi lectura rebelde contra el allanamiento político de nuestra inteligencia y nuestra fantasía.

 

*Tomo la foto de aquí.

CÁLAMO, PREMIO BOIXAREU GINESTA

CÁLAMO, PREMIO BOIXAREU GINESTA

 

Librería Cálamo de Zaragoza galardonada con el Premio "Boixareu Ginesta" al Librero del Año

 

La librería Cálamo de Zaragoza ha sido reconocida con el Premio "Boixareu Ginesta" al Librero del Año que otorga la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). El jurado ha concedido el galardón a esta librería aragonesa "por ser un arquetipo de librería de fondo independiente que desarrolla iniciativas innovadoras que le han convertido en un centro de irradiación cultural dentro de su entorno". 
El Premio "Boixareu Ginesta" reconoce públicamente desde 1995 la labor de aquellas librerías y libreros que realizan una importante labor en el fomento y desarrollo de la cultura escrita y que contribuyen a la consolidación de la cadena del libro en sus ámbitos de actuación. 
Librería Cálamo, dirigida por Ana Cañellas y Paco Goyanes, es una librería independiente de fuerte compromiso cultural fundada en 1983 con dos objetivos: ofertar y vender buenos libros, cuidando la selección de sus fondos bibliográficos bajo el único criterio de la calidad, y participar de manera activa en la vida social y cultural de la ciudad de Zaragoza a través de la realización de numerosas actividades ligadas al mundo del libro y de la cultura.

A lo largo de sus más de 30 años de existencia ha recibido diversas distinciones por su labor y participado en eventos dentro y fuera de España. Recientemente ha sido reconocida con el Sello de Calidad de Librerías que otorga el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en colaboración con la Asociación de Cámaras del Libro de España y está destinado a proteger a las pequeñas librerías y reconocer su importancia en la cadena del libro y su papel como agentes culturales. Algunos medios de comunicación la han incluido también en el ranking de las mejores librerías del mundo.

En la actualidad mantiene abiertos dos espacios en la capital aragonesa: Librería Cálamo (Plaza San Francisco 4) especializado en literatura, ciencias sociales y libros de viaje y Cálamo Infantil (Plaza San Francisco 5) de literatura infantil y juvenil que le permiten presentar una amplia oferta editorial a su público. Asimismo, cuentan con tienda on-line a través de la que atienden pedidos nacionales e internacionales.

En el apartado cultural, la Librería Cálamo organiza infinidad de actos como presentaciones de libros, conferencias y debates, exposiciones bibliográficas, conciertos, lecturas públicas, teatro, actividades para niños, cursos de escritura creativa, catas y venta de vinos. Convoca también los Premios Cálamo, que anualmente premian libros y autores elegidos por los clientes. Cálamo es también una empresa de gestión cultural que elabora y realiza proyectos relacionados con el mundo del libro en los ámbitos local, nacional e internacional, de manera especial en México, Colombia y Guinea Ecuatorial. Entre ellos, la organización de los Encuentros Talento Editorial para el Hay Festival América y los Encuentros de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas "Otra Mirada".

En ediciones anteriores del "Boixereu Ginesta" fueron premiadas, las librerías Laie de Barcelona (2015), la Antonio Machado de Madrid (2014) y la Marcial Pons (2013), con sedes en Madrid y Barcelona (2013). La entrega del galardón se realizará en 13 de octubre en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) en el marco de las actividades de Liber 2016, la feria internacional más importante del libro en español.

En el mismo acto se entregarán, además, los Premios Liber al Fomento de la Lectura en medios de comunicación y en bibliotecas abiertas al público a la periodista de Radio Nacional de España Pepa Fernández quien dirige el magacín de fin de semana "No es un día cualquiera" y a la Red de Bibliotecas Municipales de la provincia de Barcelona, respectivamente. Asimismo, también se concederá el Premio a la mejor adaptación audiovisual de una obra literaria a la película Un día perfecto, dirigida por Fernando León de Aranoa y basada en la novela Dejarse llover, de Paula Farias. Además se premiará al autor hispanoamericano más destacado y se homenajeará a un editor por su trayectoria en el mundo del libro, ambos pendientes de conocer.
 
Barcelona, 26 de julio de 2016
Nota de Maria Dolors Herranz. Prensa Liber.
*Esta foto pertenece a los archivos de Heraldo en internet.

 

 

EN 2013, CÁLAMO FUE SELECCIONADA ENTRE LAS LIBRERÍAS MÁS BELLAS DEL MUNDO. PUBLIQUÉ ESTE ARTÍCULO EN 'EL PAÍS SEMANAL'

 

LA ESCALERA DE AUTOR DE CÁLAMO

 

Una librería es un mundo y un compendio del mundo. Francisco Goyanes lo tenía muy claro desde que fundó Cálamo en octubre de 1983, hace treinta años. Un mundo propio, trazado con el laberinto infinito de las Humanidades, en cierto modo un autorretrato impreciso que empezaba a dibujarse en el espacio y en sus contenidos. Cálamo ha querido ser siempre un teatro acogedor, un santuario, una casa habitada por la curiosidad, la sorpresa y las distintas formas de belleza. Paco Goyanes siempre ha sido partidario de los cambios, de la mudanza, de emprender aventuras, y eso explica qué ha sido y qué es Cálamo. Una librería apacible, cómoda, envolvente con sus propuestas y a la vez un teatro en marcha; de ahí que haya tenido un sello editorial, o incluso dos, o que haya realizado numerosas apuestas, visibles a lo largo del tiempo. Viajero insomne e infatigable, Goyanes y su equipo han apostado por los viajes, y lo siguen haciendo, por los idiomas (abrieron otro local dedicado, sobre todo, a los libros en francés), y por la literatura infantil y juvenil, por los álbumes ilustrados, por tantos y tantos libros que buscan la armonía perfecta entre innovación, beldad (o lo que Paco llama, en sus estantes, “libros especiales y muy especiales”), embrujo y calidad. Cálamo ha querido ser una casa de libros y el espacio donde los escritores hablasen y contasen sus libros. De ahí que así, como quien no quiere la cosa, diga que a lo largo de estas tres décadas por Cálamo hayan pasado más de 2.000 escritores. Cálamo ha querido ser una casa de citas para la amistad, para la inquietud intelectual, para el compromiso y una forma de mirar y entender los tiempos que pasan.

A Paco Goyanes y a su equipo –conformado ahora por sus hermanos Jorge y María José, por su compañera Anna Cañellas y por el librero León Vela- siempre le ha interesado lo diferente. La otra mirada. Libros que proponen travesías de lugar, de conocimiento, de temblor inesperado y de rebeldía. Quizá por ello creó los Premios Cálamo, que han sido un acontecimiento en Zaragoza y en España, porque han distinguido autores, volúmenes y propuestas de diversos lugares del planeta. Y ha establecido vínculos permanentes con las ferias y editoriales sudamericanas, con jóvenes editores, algo que ahora se concreta muy especialmente en su relación con el grupo Contexto y con su pasión por Acantilado, la editorial que exhibe al completo como si fuera uno de sus mejores autorretratos. Y puesto a innovar, o a buscar afinidades, o lo que él llama “maridajes”, ha incorporado los discos de músicas selectas, músicas del mundo, desde el jazz a las sendas del new age, y ha establecido una modesta vinacoteca: vinos infrecuentes, cuidados, de exquisita manufactura, que anuncian la singularidad del local. El vino de las palabras, el vino de la imaginación, el vino como estímulo de creación y tertulia. Y cuando se habla de Cálamo ahora hay que citar dos cosas esenciales: ese conjunto de más de 40 jaulas que tienen en su interior poemas, aforismos, sueños y que recuerdan la jaula de Ramón Acín y Conchita Monrás, y su característica escalera. Allí ha impreso los nombres de los ganadores de los Premios Cálamo, casi siempre tres por edición, y ha bautizado cada peldaño con nombres que resumen la trayectoria de Cálamo: los escritores José Luis Rodríguez y Manuel Vilas, los impresiones Stella y Paco Boisset. Cálamo siempre ha tenido como una hornacina o una alcoba interior: allí están los libros de pensamiento, allí tiemblan las palabras que viajan en el tiempo con un latido de verdad, de búsqueda y de delirio.

 

FIN A LA POESÍA DEL MONCAYO

FIN A LA POESÍA DEL MONCAYO

    ECOS DE POESÍA, HISTORIA Y CARIÑO DESDE VERUELA
    Almudena Vidorreta, poeta y profesora en Nueva York, alumna dilecta de Aurora Egido, está pasando unos días en la casa familiar de Los Fayos. El sábado estuvo en Veruela, entre amigos. No pudo asistir el debate en torno a Blas de Otero de Manuel Forega, Luis Tamarit y Amador Palacios, coordinado por Inés Ramón, pero sí estuvo en la sesión vespertina. Oyó a los músicos -el juglar y trovero Claudio López, Luigi Maráez y Alime Huma, Rafa...el Lechowski, poeta, rapero y editor, El Sharif y la nueva formación de El Galgo: liderada por Jesús López, que ahora se parece un poco a Franco Battiato- y asistió también al espléndido y emocionante recital de El Silbo Vulnerado, 'Aquí tenéis', que ofrecieron Luis Felipe Alegre, rapsoda, actor y cantante, y Dolores Miravete, 'Dolos', en honor y recuerdo de Blas de Otero (1916-1979). Muchos amigos y artistas le regalaron a Trinidad Ruiz-Marcellán una cajita llena de sorpresas y cariño, y un niño le ofreció un ramo de flores. Así se despidieron quince años del Festival Internacional de Poesía del Moncayo y también al coeditor Marcelo Reyes, alguien que anda por ahí al aire de su vuelo.

    Almudena tomó esta foto de la iglesia de Santa María de Veruela y la colgó en su muro de Facebook. Que se sepa, nadie de ninguna institución ha acompañado a Trinidad y su equipo en la despedida. La vida sigue, y la poesía también.

BLAS DE OTERO: POESÍA PARA TODOS

BLAS DE OTERO: POESÍA PARA TODOS

Blas de Otero, del tormento

místico a la voz del pueblo *

 

Blas de Otero o la poesía para todos

 

El autor de ‘Pido y la paz y la palabra’ es homenajeado en su centenario (1916-1979), hoy en Veruela, por El Silbo Vulnerado

 

Foto en color con boina. FUNDACIÓN BLAS DE OTERO

En poeta en plena madurez, cuando vivía en Madrid con Sabina de la Cruz.

 

ARCHIVO ALFREDO CASTELLÓN / ASUNCIÓN CARANDELL

1959. Visita a Collioure, a la tumba de Machado. Arriba, primero por la izquierda, Blas de Otero; primero por la derecha, el zaragozano Alfredo Castellón. [Con ellos están: J. A. Goytisolo, Ángel González y José Ángel Valente. Abajo: Gil de Biedma, Costafreda, Carlos Barral y Caballero Bonald.]

 

Antón CASTRO

Blas de Otero es autor de la poética más breve de todos los tiempos: «Escribo / hablando». También observó: «Hundí las manos en el fondo de las palabras». Y ensayó esta breve biografía: «Mi terquedad es indomable, dirigida siempre hacia los cuatro puntos cardinales de mi vida: el arte, la mujer, la justicia y pasear por la calle». El arte, esencialmente, fue la literatura, y más en concreto la poesía. La mujer es la llama constante de su producción: el amor y el desamor, el cuerpo del deseo carnal, el faro y el sueño que persiguió y que encontró en Concha Quintanar, en la cubana Yolanda Pina y en Sabina de la Cruz. La justicia fue una profesión más que una vocación y también una pesadilla. Un quiero y no puedo que le ayudó a sobrevivir; como cosa curiosa, en 1935 se licenció en Derecho en Zaragoza, ciudad donde publicaría ‘Mientras’ (Javalambre, 1970) y donde lo retrataría Joaquín Alcón, y donde ha tenido lectores y glosadores entusiastas como Ángel Guinda y José Luis Melero. ¿Y pasear por la calle? Poeta con Dios en un principio, poeta del yo luego, acabó sintiéndose poeta del oído y de la música del idioma, poeta del nosotros, y buscó en los bares, en los mercados, en distintos paisajes españoles la voz de la gente, el desgarro de existir y el sentir del pueblo.

Blas de Otero, que nació en Bilbao hace ahora un siglo, fue un hombre atormentado, inclinado a la duda y a las depresiones. Nieto de un hombre que tenía barcos y de otro que era médico, su casa fue su refugio y el santuario inicial de la seguridad y la imaginación, donde contó con una mademoiselle, Isabel, a la que cantó en varias ocasiones. Estudió en Jesuitas y se sintió el habitante de una cruel pesadilla. Las cosas no iban demasiado bien para los suyos, y la familia se trasladaría a Madrid. Siendo un adolescente, se murió su hermano y poco después su padre. Cuando se repasa su biografía, parece un constante ir y venir, un desacomodarse febril, y eso le deja herida y hemorragia en su interior. Aprobó letras, dio clases particulares, combatió en los dos bandos en la Guerra Civil. Después, en 1941, trabajó como asesor jurídico y dos años más tarde se trasladó a Madrid para cursar Filosofía y Letras. Soñó entonces ser «un poeta profesor», pero la universidad lo decepcionó. Volvió a Bilbao con un gran sentimiento de culpa: había dejado a una de sus hermanas al frente del negocio familiar y estaba seriamente enferma. Intentó relevarla y lo hizo un tiempo hasta que sus contradicciones fueron tan intensas que se autoexilió en París.

Para entonces ya era poeta: había pertenecido a círculos católicos, había escrito su ‘Cántico espiritual’, de claro influjo místico y con perfecto dominio de la métrica española. Era un joven inseguro, un náufrago en el centro de su angustia, y ya había ensayado pasos más hondos y estremecedores, más humanos con dos libros: ‘Ángel fieramente humano’ (1950) y ‘Redoble de conciencia’ (1951), que reaparecerían en 1958 en un solo tomo, ampliado: ‘Ancia’, uno de esos libros que anuncian a un poeta mayor. El poeta que pasa del diálogo con Dios al diálogo consigo mismo y que ya intuye que está a punto de descubrir una nueva actitud: el compromiso, la solidaridad, la firmeza de la poesía social, que cristalizará en otros títulos claves como ‘Pido la paz y la palabra’ (1954) y ‘Que trata de España’ (1964).

Blas de Otero era un poeta que había asimilado muchas lecturas: desde Rosalía de Castro a Juan Ramón Jiménez o Lorca, desde Pablo Neruda y César Vallejo a Walt Whitman. La experiencia parisina le cambió la vida: amó a Tachia Quintanar, actriz y rapsoda, y novia de García Márquez durante casi un año, se hizo marxista y se afilió al Partido Comunista. Preso de la nostalgia regresó a España y se curó recorriendo Castilla y sus pueblos, aquel viaje era como el autosacramental del peregrino en su patria. El militante comunista, que tuvo muchos problemas de censura, viajó en 1960 a Rusia y a China; en 1964 se trasladaría a La Habana, donde contrajo nupcias con Yolanda Pina, y finalmente regresó a Madrid en 1967. Se reencontró con una amiga de juventud, la profesora Sabina de la Cruz, y vivieron felices. Blas de Otero alcanzó la plenitud como enamorado, como hombre y como poeta.

Este mismo año aparecía en Galaxia Gutenberg la edición en rústica de ‘Obra completa (1935-1979), de 1274 páginas, en edición de Sabina de la Cruz y Mario Hernández. Y hoy, a los pies del Moncayo, en el XV y último Festival Internacional de Poesía de Veruela, se le rinde un homenaje a cargo de El Silbo Vulnerado con ‘Aquí tenéis’. Luis Felipe Alegre, su director, recuerda el consejo del poeta: «En 1977 me acerqué a él y le pedí consejo para recitar ‘Hombre’. Lo recitamos ambos y luego sentenció: “sigue las reglas y trabaja los encabalgamientos. Escucha a Pío (Fernández Cueto). Mis sonetos los puedes recitar como quieras, hasta gritarlos. Pero no recites para los círculos literarios, porque esa es la minoría de siempre y la poesía debe llegar a todos”». En la función se escenificará uno de sus poemas claves: ‘A la inmensa mayoría’. Quizá su poética más rotunda. 

 

*Este texto apareció el sábado en ’Heraldo de Aragón’.

CON CLARA USÓN, EN JACA

CON CLARA USÓN, EN JACA

[Mañana jueves, si el tiempo no lo impide, conversaré a las 18.30 en Jaca con la escritora Clara Usón en torno a su novela 'Valor', que transcurre en buena parte en Jaca. Rescata la figura de un tío suyo, Luis Duch, fusilado en 1936. Aquí dejo una entrevista que le hice hace algún tiempo y que se publicó en Librújula, la revista que dirige Antonio G. Iturbe.]

http://www.librujula.com/entrevistas/1087-clara-uson-valor-entrevista

 

*La foto es de Marta Calvo.

ALBERTO CONEJERO: 'ESCRIBIR TEATRO'

ALBERTO CONEJERO: 'ESCRIBIR TEATRO'

Encuentro este texto tan personal de Alberto Conejero, dramaturgo jienense, autor de 'La piedra oscura', galardonada con cinco premios Max en 2015. Conejero visita esta mañana de domingo, 17 de julio, a las doce, el Teatro de las Esquinas para conversar sobre la escritura teatral, dentro de la programación Zaragoza Escena.

 

Escribir (para el) teatro

por Alberto Conejero

Tomo este texto de aquí:

http://madridesteatro.com/escribir-para-el-teatro-por-alberto-conejero/

Escribir (para el) teatro

Considero que escribir teatro es imaginar historias en los otros y para los otros. No existe teatro que no sea un encuentro con los otros y por esa razón nunca se está solo cuando se escribe teatro, aun cuando la escritura acontezca en soledad. Se escribe teatro y se anhela intimidad con otros seres humanos. Porque como dice Enzo Cormann, los dramaturgos no escribimos teatro sino que escribimos para el teatro. Y por eso la escritura teatral contiene siempre la vocación de encuentro con otros imaginarios: con el del director, con el de los actores, con el del escenógrafo, etc. y, por último (o quizá antes que nada), escribir teatro es convocar el encuentro con el imaginario de los espectadores. Todos ellos, de un modo fantasmagórico, acompañan al dramaturgo cuando genera sus historias.

Quizá escribir teatro es en primer lugar citarse con quien uno quisiera o teme o intuye ser. O de otro modo: escribir teatro es concertar una cita con el desconocido que nos habita. Porque los personajes no dejan de ser las otras voces que encierra nuestra voz. Están allí, dentro, y cuando la escritura las libera, aparecen inextricablemente libres. Muchos dramaturgos insistimos en ese momento en que los personajes cobran voz propia y la mano se afana en el teclado (o el bolígrafo) por no quedarse atrás.

Escribo para lanzar preguntas para las que no tengo respuestas. La escritura me cuestiona como individuo y como ciudadano. Escribo porque dudo. Escribo también porque no aprendí a rezar pero tengo la necesidad de algo que no está pero a lo que debemos atender. Al igual que Perseo utilizaba el escudo para enfrentar a Medusa, yo empleo la escritura teatral para enfrentar mis miedos, mis anhelos o mis pasiones ingobernables. Escribo teatro y doy una forma a lo provisional e inestable. Dispongo ordenadamente una fuerza caótica. Cada obra es un laberinto donde espera un Minotauro que nos recuerda que, como todo misterio, la vida siempre tiene algo maravilloso y monstruoso a la vez. Y escribo teatro porque me hace profundamente feliz y siento la ilusión de libertad y plenitud escribiéndolo.

 

De dónde surgen las historias y cómo es el proceso de escritura

Como el escultor que intuye lo que la piedra esconde y la golpea y cuando termina descubre por fin la imagen anhelada pero nunca vista, el escritor libera con la escritura una obra que aún no conoce pero que presiente. Por mucho que la técnica nos ayude, por mucho que contemos con estructuras, estrategias, ideaciones de todo tipo, la escritura siempre es descubrimiento. La obra siempre sabe más de nosotros que nosotros de la obra. Por eso sentimos la necesidad de escribirla. Hay algo de acto de fe cuando se inicia un proceso de escritura. Se confía y hay un momento en que la obra se desvela, aparece finalmente. La escritura es acontecimiento que culmina en epifanía.

Las obras nacen de diferentes lugares. A veces surgen de la reunión de otras obras que has visto / leído y algo de tu vida las aglutina y genera una nueva; otras veces nacen de una imagen que contiene el germen de una historia o son provocados por una experiencia concreta. A veces brotan de un lugar más eidético o intelectual. Los encargos nos hacen habitar historias inesperadas pero no menos personales. En todo caso, la historia ya está ahí, se está incubando, es inútil poner resistencia porque sus síntomas se multiplican, se extienden por tu imaginación e incluso el cuerpo siente algo parecido a la fiebre. Como un zahorí, pasas esos días atendiendo a las señales, a los indicios de tu historia diseminados en todo lo demás. Pero entonces hay que decidir las coordenadas básicas: los personajes, el espacio, el tiempo, la situación… Hay una lucha de “número y poesía” como dijo Federico García Lorca, entre la técnica y las pulsiones no domeñadas, entre las limitaciones que impone la escritura/praxis teatral y la naturaleza impetuosa de su contenido. Existen manuales de escritura dramática, existen consejos a los nuevos dramaturgos, existen y son tan necesarios como prescindibles si no se siente la necesidad de escribir.

 

¿Cuándo se termina de escribir una obra de teatro?

Por último, al igual que es difícil saber cuándo se empieza a escribir una historia cada vez me es más difícil saber cuándo se termina de escribirla. Los ensayos, las puestas en escena y los espectadores han hecho que reescriba textos incluso después de su publicación. Durante los ensayos de la lectura dramatizada que dirigí de Ushuaiadescubrí algunas zonas que podían (y debían) amplificarse de un personaje gracias a las preguntas de Eva Rufo, la actriz que lo interpretaba. Y el texto ya se había editado…Estos días Pablo Messiez está ensayando La piedra oscura para el Centro Dramático Nacional y sé que la puesta en escena me hará descubrir lo que esconden los pliegues del texto y que quizá traiga una nueva versión que atienda tanto a sus fortalezas como a sus zonas más débiles. No se trata nunca de modificaciones radicales pero sí de ajustes que, por otro lado, también provoca el tiempo. Acabo de terminar, mientras escribo estas líneas, un texto nuevo después de siete borradores y de dos años de teatro. Siento la misma incertidumbre y alegría que cuando hace quince años terminé Húngaros, mi primera obra. Y como entonces comparto el deseo de Koltès: “solamente deseo que algún día pueda contar bien, con las palabras más sencillas, la cosa más importante que conozca y que pueda contarse: un deseo, una emoción, un lugar, luz, sonidos, cualquier cosa que sea un fragmento de nuestro mundo y que pertenezca a todos“.

 

 Alberto Conejero

*La foto la tomo de aquí: http://www.elcultural.com/imgNoticias/2015/8341_1.jpg

DEBATE SOBRE EL AUTOR DE TEATRO

[Mañana domingo, a partir de las doce, en el Teatro de las Esquinas, se  celebrará un encuentro-debate en torno a la autoría teatral en España. Participarán Paloma Pedrero, Ignacio del Moral, Alberto Conejero, Yolanda Dorado y Alfonso Plou. El acto se abrirá con una reflexión general de Esteban Villarrocha y moderará el acto Antón Castro, en el también intervendrán otros autores, actores, profesionales de la escena.]

Generando Dramaturgos

La autoría teatral en España en el período democrático

Del autodidactismo a la enseñanza reglada

Un autor de teatro ¿nace o se hace?

El dramaturgo como literato versus el dramaturgo como escritor de compañía.

Editar teatro, leer teatro.

 

Por Alfonso PLOU

 

Si el trabajo del poeta es el de ver una multitud de seres alados que vuelan a su alrededor, el trabajo del dramaturgo es además el de convertirse en ellos.

Nietzsche

En estas cuatro décadas de período democrático en España la dramaturgia ha pasado del autodidactismo a impartirse como una especialidad contemplada y reglada en la Escuelas Superiores de Arte Dramático. De tal forma que los incipientes dramaturgos han pasado de surgir de sus torres de marfil y los premios literarios a comenzar con un título oficial que les acredita como dramaturgos. En medio de ambas situaciones, como antes y como siempre, los dramaturgos han surgido de la propia actividad escénica, como actores, directores, productores… que acaban siendo también dramaturgos, en solitario o en colectivo, de sus propios espectáculos.

En los años 80 y 90 tuvieron mucha importancia los talleres de escritura teatral que importantes dramaturgos de la generación anterior (José Sanchis Sinisterra, Fermín Cabal, Marco Antonio de la Parra, Jesús Campos…) impartían a los recién llegados. También fueron importantes determinadas iniciativas como el premio Marqués de Bradomín y algunas becas de escritura. Ahora juegan un papel importante iniciativas de los centros dramáticos como Escritos desde la escena del Centro Dramático Nacional o el T6 del Teatro Nacional de Catalunya o el Fomento de la Literatura Dramática del extinto Centro Dramático de Aragón. Dichos programas propician facilitar la relación de los dramaturgos con un proceso de creación dramatúrgica más cercano a la escena.

En todo caso, a parte de estas propuestas institucionales más o menos logradas y bienintencionadas, la gran mayoría de la escritura teatral del país se sigue produciendo, como siempre, desde los márgenes; desde lo que antes se llamaba de otra manera y ahora se llama teatro emergente, microsalas o búscate-la-vida-para-sacar-adelante-tu-proyecto-como-sea.

De todo ello queremos hablar desde la realidad del teatro aragonés y nacional. Con dramaturgos de diferentes generaciones aragonesas y la presencia de cuatro  figuras de la dramaturgia española de la generación de los ochenta y de la generación más reciente: Paloma Pedrero e Ignacio del Moral (por un lado) y Alberto Conejero y Yolanda Dorado (por el otro), que juntan unos cuantos importantes reconocimientos públicos.

Organizan y moderan el acto: Anton Castro, periodista cultural, Alfonso Plou, dramaturgo aragonés y Esteban Villarrocha, editor de la Editorial Arbolé, entre otras muchas cosas.

Colaboran:

-         La Asociación de Autores de Teatro

-         La Asociación Aragonesa de Escritores

-         Y unos cuantos dramaturgos aragoneses:

El lugar: El Ambigú del Teatro de las Esquinas

El día: el domingo 17 de julio.

La hora: De 12 a 14 horas

Al terminar el encuentro se servirá un vermú.

 

*Este retrato de Paloma Pedrero lo tomo de aquí:

https://mujeresresenando.files.wordpress.com/2015/01/399-paloma-pedrero-590.jpg

 

POEMAS DE 'LA SOMBRA ERECTA' DE LAMBERTO ALPUENTE

POEMAS DE 'LA SOMBRA ERECTA' DE LAMBERTO ALPUENTE

[Una pequeña selección de textos del libro ’La sombra erecta’ del joven poeta turolense Lamberto Alpuente Torres, por cortesía del autor.]

 

Pescando furtivos (pag.23)

  

Nadie sabe de dónde viene la batería de magnetismo, pero los temporales eléctricos aconsejan cerrar parques, jardines y moradas si se adora a los trofeos de plástico.

Una cruz de casi dos metros es quizás el mejor ejemplo de mecanismo revelador.

Una fuente de ilusión comprometida con los salones clandestinos y las limosnas.

Se alimenta una vez al día y no hace ascos a la quincuagésima cerveza.

Nutre al uniforme de vómitos, saliva, y dedos acusadores.

Habla claro y extenso, con gorrito, o con el morado en el pincel.

 

Aunque viniera de largo, disfrutar provocando al cizañero, al señorito, al cobardica, y a la foto de perfil mal follada, manteniendo maniqueas conversaciones por lo callado e infame cuando la bestia ronca, reconozco mi casamiento con la diferencia, para en los buffets, fornicar a los hijos de las verdades absolutas, y sé que, en ocasiones, no veía muertos, pero tampoco merecía el perdón, mi perdón, ajeno o propio.

Desde luego me esperaban en el corredor, por vidas de plomo, pescando furtivos.

 

 

SolEdad (pag.30)

 


La soledad es un armario de abrigos apolillados.
Recordatorio de la versatilidad del bastón en batalla.
Un péndulo que fluctúa progresivamente maniatando al equilibrio nonato.
La soledad es la viuda negra que, sin pestañear, ama y odia oscilando entre la adulación al pesebre y los conocimientos anatómicos que declinan en la antropofagia.
La soledad es la quimera del Dorado.
El descendimiento del explorador hacia cromáticas bragas salvajes, y la descarnada huida sin brújula, víveres ni cantimplora.
La soledad consume aberración en gramos de alto standing, practicando populismo con la aristocracia de bote, los duendecillos en goce, y las traviesas alimañas del túnel de perpetuo alimento. 
La soledad es una ducha de agua fría esperando el roce del ilusorio cuerpo amado que nunca llega.
Sabe de tretas pero no vaticina soluciones, lucha con la mente hasta agotar existencias.
La soledad es el solsticio arado que esclarece a los amantes y pensadores.
La soledad tiene tu número...Y el mío...

  

El espía con notas (pag.54)



1 -El sol descansa-

Los ojos fotografían lo que nuestro interior desea ver...
Aviones de papel errando en el balcón de infancia.
Planetas girando en trance alrededor del chiquillo de nebuloso tejido cósmico y lengua salvaje, manos de aventura, café con leche y galletas.
Anaranjados mares ondulándose al cerrar los párpados.
Invisibles invasores dejando el poso del paraíso sanador de poniente.
“Yo sabía quién era”


2 -La luna crea-

“Todo está permitido” susurra el abstracto garabato de tinta china nocturna para la calle de mandolinas y escuela.
El espía protege sugestivas notas contra la pared en llamas, por la creencia de la coincidencia un día en su conciencia.

Sus pequeños pies en punta clavan dardos del perfume de agua fresca.
(El jurado de jaqueca y migraña no podrá con su marfil de paciencia).
De mi aprensión, las caricias de seda sorprenden al muerto de arrugas de lastres en pena. 
Labios de unicornio que secuestran miradas desnudas penetrando en la casa de ceniza.
¿Tendrás un segundo antes que la sombra erecta desaparezca?
“Yo sabía quién eras”


3 -Lamberto escribe-

Nunca seré como los demás, y por eso escribo a tu sonrisa con mis lágrimas de miedo, para que recuerdes hasta el fin del tiempo, que nunca nos equivocamos al soñar despiertos.

Te esperaré. 

 

 

El libro del Chamán (pag.62)

  

Entre las hojas sueltas de un libro muy deteriorado, coexisten el traficante de armas y esclavos, perdido en la duna sin pierna, y el superhombre que abraza y solloza a los pies del caballo, en plazas ansiosas de paseo moderno.

Biografía de la castración.

Áspera, receptiva y estucada.

Mostrar un dibujo del hipódromo, y también del tanatorio, a la incultura.

Espirales de peta-zeta para la tubería del desagüe.

Terma iconoclasta

Olvido, y después…Rebaño…

 

La polisemia no ha conocido antros de comida rápida.

Admira los manjares que esconden la verdad oculta: Conocimiento.

 

Saborea la magia que aborrece dogmas para aprender los nombres.

Etnia, antropología, ficción, y el humor de un corazón, no uno más, quizás como el tuyo, siendo maestros y neófitos, y mandrágora, inhibidora de los prejuicios.

 

¿Conoces la realidad?

 

 

Etílico III (pag.68)

 

 

En Melilla, agarrado con dientes y uñas a una valla, un inmigrante cae y es apaleado por la policía.

Las pateras son un macabro negocio de mentiras, desenfrenado y criminal trasiego. 

¿Quieres llevar algo al gaznate? Aprende a nadar.

 

La procesión dispara su crecimiento en busca de la aguja en el pajar.

El estado nos envenena de vicios “menores” pero no hipoteca sus impuestos para mejorar en sanidad y cultura. 

El pez grande no se muerde la cola.

Sin plantas, árboles, ríos, abejas…No hay futuro…

Los vampiros, como los insectos, han empezado a beber sangre de jóvenes vírgenes cada noche.

Muertes rápidas, muertes lentas, muertes silenciosas…

 

Vivo en una ciudad tan pequeña, que es peligroso procurar un grito.

Vivo en un país donde nadie entiende nada.

¿Cuánto de lo que nos han contado es cierto? ¿Acaso nos llenamos el paladar de ilusorias prometidas?

Podrás llamarlo “el próximo cementerio” o, quizás, “matadero del siglo 21”

Estimulan la educación de los perros para después deshacerse de ellos.

Un día cualquiera, elige de los 365, nadie puede convencerse de haber apostado correctamente.

 

Desgracia llamada “utopía”. Brega sin importar su nombre.

Sobresaltado ante un espejo, extraño, ridículo y enfermo.

Enciendo la televisión, abro el periódico, siento las distancias.

Sostener con vida mi proyecto de las responsabilidades creadas para ser cadenas, presiones internas para mitigar la represión. 

Saltar al ruedo sin blancas banderas.

 

Éste, este es un país corrupto, injusto y odioso, salpicado por ladrones, embaucadores y holgazanes, sentados en sus retretes neoliberales defecando democracias violadas, manejando el silencio de la manzana agusanada.

 

Mordaza y grillete, y laureles para los dictadores pasados.

Suyos son los triunfos de la pandilla basura.

Transformación de mariposa en larva.

Educación medieval para neandertales. Tecnología para gilipollas inhumanos.

Puestos de trabajo en barcos de esclavistas. Materialismo para no ser un don nadie en esta tierra de zafios.

Control de masas.

 

Cocerán habas. Partirán nueces. Lloverán palos.

Pero saldremos a la calle por nuestra dignidad y libertad, pese a los que lían el prospecto aún durmiendo en el convento. Pese a los juerguistas que terminan volviendo a su madre, y a sus pañales. Pese a hablar a las paredes de la revolución de las flores.

Pese a estar adormilados por los golpes del estado, y sus amigos, siempre confundiendo los ideales con el peligro.

 

Y no puedo mentir. No tengo un móvil. Más que un espíritu que se acelera con cada asesinato diario.

El pueblo habla. No puedo mentir. Me siento un extraterrestre pronunciando un testamento subido a un andamio. Con lecciones muy pesadas que hablan de un tipo experimentado que sigue buscando un abrazo en los polos, o en la desmemoria por no saber expresar las incontables razones que nos pierden en lodazales, ultrajes, e innumerables pérdidas.

 

Ten cuidado y preocúpate al verme callado.

Antes, tomaremos la penúltima. Parece que las luces no se han apagado.

 

-Del libro ’La sombra erecta’ de Lamberto Alpuente Torres. Edición de autor, ilustrada por varios artistas. Lleva un prólogo de Javier Sabe, músico de hip hop. Lamberto dice: "Una persona, antes de marchar,me confío un secreto, no dejar de luchar y soñar hasta que marchemos a otr4o reino".