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HOMENAJE A JOSÉ VERÓN EN CAJA RURAL

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[Nota de Ana Rioja.] La Asociación Aragonesa de Escritores (AAE) rendirá hoy miércoles 19 de mayo un homenaje al José Verón Gormaz, uno de los referentes de la literatura aragonesa contemporánea con una obra literaria muy extensa, galardonado con el Premio Imán que concede esta Asociación y con el Premio de las Letras Aragonesas. El homenaje se desarrollará en un emotivo acto que celebrarán en el Salón de Actos de la Caja Rural de Aragón, entidad colaboradora con la AAE, a las 19 horas.

En este acto se realizará una semblanza de su vida y una lectura de su obra a cargo de miembros de la AAE. Al finalizar, el presidente de la Asociación, Javier Fernández, le entregará “La Pajarita”, escultura que es la máxima distinción de la Asociación y le dirigirá unas palabras. Coordina el acto Adolfo Burriel y lo presentará Fernando Sarría. Estará amenizado con la música del cantante y guitarrista zaragozano May B. La entrada es restringida y el aforo ya está completo, pero se retransmitirán en directo por la página web de la Fundación Caja Rural-Fundación TV y por su canal de YouTube. Posteriormente, también se podrá ver en el Canal de YouTube de la AAE.

José Verón estará acompañado en este homenaje de su familia, amigos, y compañeros de la Asociación Aragonesa de Escritores. También ha confirmado su asistencia José Manuel Aranda, alcalde de Calatayud, ciudad en la que nació el homenajeado.

El escritor José Antonio Conde realizará una semblanza de la vida y de la obra de José Verón Gormaz (Calatayud, 1946) y que resume así: “José Verón es uno de los referentes de la literatura aragonesa con una obra literaria muy extensa, que incluye 24 libros de poesía, ocho libros de narrativa y cinco libros de fotografía y además ha colaborado en más de 90 obras colectivas. Una de las características de su obra literaria es la pasión, así como la memoria y el rigor en el tratamiento de los textos. Como fotógrafo ha realizado más de 100 exposiciones individuales y su labor cultural ha sido reconocida con diferentes premios, entre ellos, Hijo Predilecto de Calatayud, Premio de las Letras Aragonesas 2013 y Premio Imán de la Asociación Aragonesa de Escritores. También tiene en su haber el Premio Husa de Periodismo. Y es miembro de la Academia de Bellas Artes de San Luis”.

La ambientación musical del acto correrá a cargo de May B., cantante y guitarrista zaragozano, un músico que se adentra en el mundo de la electrónica, fusionado sonidos, junto a su guitarra y su voz. Además de su amplio y variado repertorio de versiones, el músico también cuenta con canciones propias.

Asimismo, el miércoles 26 de mayo se realizará, en el mismo escenario y a la misma hora, otro homenaje al gran poeta aragonés Ángel Guinda, por la voluntad de la Asociación Aragonesa de Escritores de reconocer a sus socios más ilustres y hacerlo leyendo su obra.

19/05/2021 07:49 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

UN DIÁLOGO CON ÁNGELA CENARRO

Angela Cenarro, primera mujer catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.Oliver Duch.

“Soy tranquila, de ritmo lento, y me incomoda mucho trabajar y hacer cosas de manera apresurada, necesito mi tiempo. La universidad ha pasado de ser un sitio donde la gente vivía bastante bien e investigaba, a un sitio inhóspito, en los últimos años se ha burocratizado enormemente. Nos pasamos el día haciendo papeles y estos es algo que no se ve en los currículos… Con todo me gusta mi oficio: la docencia, investigar, realizar proyectos y me encanta dirigir tesis doctorales; me encanta ayudar a encauzar líneas de trabajo y a la vez me gusta dar libertad. He dirigido seis y ahora dirijo otras cinco más”, dice, casi a modo de autorretrato, Ángela Cenarro Lagunas (Zaragoza, 1965), que acaba de ser acreditada como catedrática, y es la primera mujer que lo logra en la Universidad de Zaragoza en la especialidad de Historia Contemporánea.

"Con todo me gusta mi oficio: la docencia, investigar, realizar proyectos y me encanta dirigir tesis doctorales; me encanta ayudar a encauzar líneas de trabajo y a la vez me gusta dar libertad"

¿Cómo se siente?

Muy bien. Lo llevo con alegría y gratitud, porque es un reconocimiento a muchos años de trabajo. He recibido muchas felicitaciones desde todos los lugares, sobre todo a raíz del artículo de María Pilar Benítez en HERALDO. Me ha emocionado que me han escrito alumnos de hasta hace diez años. Y a la vez esto de ser la primera produce una sensación un poco ambivalente: por un lado te alegras, pero no por ser la primera sino por el hecho de haber llegado aquí, y por otro lado te hace pensar que qué está pasando, qué mecanismos invisibles o sutiles hay para que qué una mujer sea catedrática sea noticia...

Bueno, es la primera en un área importante en Aragón.

Está claro que es un área de una gran potencia investigadora y con una enorme proyección porque aquí ha habido maestros que marcaron líneas de investigación, que hemos continuado y a la vez hemos abierto otras. Y claro es como recoger un legado y a la vez abrir caminos para los y las que vengan detrás, que esto a mí me interesa mucho.

Hay otro detalle que refrenda el hecho: cuando se habla de la ‘Escuela de Zaragoza’ se piensa en señores -Carreras, Forcadell, Carmelo Romero, Julián Casanova, Ignacio Peiró…-, pero también con ellos ha habido muchas mujeres. Pienso, de entrada, en las que firmaron con usted ‘El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragón (1936-1939)’ en 1992, Julia Cifuentes, María Pilar Maluenda, María Pilar Salomón, y en Inma Blasco, en Mercedes Yusta, en Carmen Frías...

-Sí, somos muchas mujeres. Creo que ha habido un momento en que las mujeres accedimos de forma masiva a la universidad y a los niveles más altos, a la investigación, con becas pre y post doctorales, y con contratos y es un fenómeno social Y tiene que ver con un cambio social y la democratización de la universidad, pero ahí señalaría dos cuestiones más.

Diga, diga

Siempre ha habido generación de madres que han tenido un empeño especial en que sus hijas estudiaran, y eso no se suele contar. Eso hay que valorarlo, porque ellas han sido las promotoras silenciosas y anónimas de ese enorme cambio social que es que las mujeres estén incluso por encima del 50 % en la Universidad… Y por otro lado, la responsabilidad. Vivo esto con alegría, pero también con responsabilidad. No podemos quedarnos quietas por haber llegado hasta aquí. Las chicas, y es un tema que me preocupa mucho, las chicas no están llegando a los niveles postdoctorales. Hasta el doctorado hay bastante equilibrio, pero ya en el postdoctorado se produce una brecha enorme.

¿A qué lo atribuye?

La crisis ha traído la restricción de plazas, como consecuencia de ello hace que esta sea una carrera hipercompetitiva entre los 30 y 40 años, hay que calcular unos diez años de carrera postdoctoral hasta que se consigue una forma de estabilidad, en forma de titularidad o de contrato indefinido… Y mi impresión es que las chicas no se sienten con fuerza de abordar diez años de inestabilidad. Viven la carrera de otra manera, no sé si son más pragmáticas, si también se plantean aspectos como la maternidad. Esos son elementos culturales, mecanismos sutiles e invisibles, entre ellos el famoso techo de cristal, y de cómo quieren abordar su vida y su futuro. No es un tema menor.

ANGELA CENARRO ( PROFESORA DE HISTORIA CONTEMPORANEA EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA Y ESCRITORA ) / 08/04/2021 / FOTO : OLIVER DUCH[[[FOTOGRAFOS]]]
Angela Cerrano, en la biblioteca de su casa. 
Oliver Duch.

Demos un giro. ¿Cuándo sintió la llamada de la Historia?

Con trece años. Tuve una profesora de un colegio en Madrid (nací en Zaragoza, pero vivimos en Barcelona, Madrid y en Burgos en un período de siete años) que explicaba la Historia de maravilla. Con ella todo adquiría sentido. Me gustaba la manera de contar, de explicar, de mirar al pasado, como algo que no era un cúmulo de nombres, lugares y hechos, de informaciones memorísticas, sino que tenía su lógica. No me identifico en exceso con el modelo erudito.

O sea que cuando llegó a la universidad lo tenía muy claro. ¿Ya había elegido Historia Contemporánea?

No eso vino luego. Me apasionaba la Historia Antigua, el Arte, bueno, la vocación se definió hacia la mitad de la carrera.

Ahí aparecen profesores claves. Usted siempre habla de Julián Casanova.

Sí claro. Es mi maestro. Él acababa de llegar de sus posdoctoral de Londres y estaba lleno de energía, las clases eran apasionantes, nos abrió un montón de mundos y de referencias. Los movimientos sociales, por ejemplo, el movimiento obrero, el feminismo. El feminismo lo veíamos a finales de los 80 en las clases de Julián Casanova, todas las teorías de la revolución, la Guerra Civil… No habíamos estudiado la Guerra Civil, pero si es que debimos ser la primera generación que estudiamos la Guerra Civil en la Universidad… Su llegada a Zaragoza fue una bocanada de aire fresco en una universidad que, todo hay que decirlo, ya había maestros de verdad: Juan José Carreras, Carlos Forcadell, que tenían un compromiso democrático y eso se traducía en la manera de enfocar el pasado.

"La llegada de Julián Casanova a Zaragoza fue una bocanada de aire fresco en una universidad que, todo hay que decirlo, ya había maestros de verdad: Juan José Carreras, Carlos Forcadell, que tenían un compromiso democrático y eso se traducía en la manera de enfocar el pasado"

¿No había maestras?

A mí me gustó mucho, me encantó, es verdad, Mariví Escribano. Estaba haciendo la tesis, e impartía unas clases impecables, eruditas, preparadísimas. Ella nos contaba que igual pasaba días y días leyendo para hablar luego quince minutos. Era de una entrega increíble… Fueron años de aprendizaje intensísimo, de estudio con pasión. La biblioteca del Departamento estaba siempre llena, había que correr para coger sitio, ¡qué tiempos! Deshacíamos los libros de tanto usarlos.

Y de repente se incorpora a un proyecto pionero, ‘El pasado oculto’, que publicó en 1992 Siglo XXI y luego reeditó Mira. ¿Por qué le tocó Teruel?

Julián Casanova había montado un grupo de investigación, y esta es otra idea que me gustaría señalar: venimos trabajando desde finales de los 80 en grupos, en equipos de investigación. Las investigaciones de Huesca y Zaragoza ya estaban asignadas y a mí me tocó Teruel. Y coincidió que solicité una beca al Instituto de Estudios Turolenses y me la dieron. El trabajo se hizo con las fuentes de archivos, con los registros civiles, había que recorrer los municipios de toda la provincia para ver las actas municipales, cuando eran pueblos de cierta envergadura, o el libro de defunciones. Y bueno, aquello fue una aventura, no conducía., dependía de que me llevaran compañeros. Fue toda una odisea. Gracias al carácter pionero del trabajo en aquel momento no había ninguna suspicacia ni ningún reparo que miraras los libros de defunciones o las actas municipales. Buscábamos los fusilados del régimen de Franco desde 1936 hasta 1939; a partir de 1938 las ejecuciones ya se hacían en Zaragoza.

Ese libro la marcó mucho.

Si, era un proyecto financiado, con becas y respaldo del Gobierno de Aragón. Fue un libro pionero en la recuperación de ese pasado incómodo, y a partir de entonces seguí los temas del franquismo Hice la tesis sobre los orígenes del franquismo en Aragón, que luego se convirtió en el libro ‘Cruzados y camisas azules’ (PUZ). Y luego estuve dos años en Londres conociendo la Historiografía hispanista de Raymond Carr, Paul Preston, E. P. Thompson... Y más tarde, también trabajé en Nueva York, pero para entonces ya me había especializado en la perspectiva de género, impartía ‘Historia de las Mujeres en Occidente en la Edad Contemporánea’, que fue otra hermosa experiencia que me ha llevado por nuevos caminos. 

"No tengo un modelo de historiadora. Quiero seguir haciendo proyectos. Me gustaría en estos años que me quedan de vida universitaria seguir trabajando en esta línea de franquismo y mujeres que llevo"

Ha publicado dos libros importantes como 'La sonrisa de Falange. Auxilio Social en la guerra civil y la posguerra' (Crítica) y 'Los niños del Auxilio Social' (Espasa).

El primero me condujo al segundo. Me escribió mucha gente y surgió la oportunidad de hacer historia oral, que es otra forma de abordar la historia, no sirve para rastrear datos sino para ahondar en la subjetividad. Todo lo que yo había ido estudiando en los archivos, eso que eran listados fríos de nombres y fechas, de repente se hacían carne: esa herida enorme que sufrió la sociedad española en la guerra se hizo visible a través del relato y el testimonio de una veintena de personas.

¿Qué historiadora quiere ser?

No tengo un modelo. Quiero seguir haciendo proyectos. Me gustaría en estos años que me quedan de vida universitaria seguir trabajando en esta línea de franquismo y mujeres que llevo. Como le avanzaba, me gustaría hacer algunas pequeñas biografías -el genero biográfico está en alza de moda-; analizar grandes procesos de cambios históricos a partir de trayectorias individuales. Me parece un mundo fascinante. Y me encantaría analiza, visibilizar y analizar críticamente esas trayectorias de vida de mujeres.

¿Cambia la vida una cátedra?

No. La vida va a seguir igual pero con un mayor sentimiento de responsabilidad hacia todo aquello que haces…

Se atrevería a recomendar algunos libros de Historia que sean especialmente importantes.

Dejo al margen los de mis maestros, que tanto me han influido y que no sabría cuál escoger, y elijo tres. La biografía de 'Emilia Pardo Bazán' de Isabel Burdiel, que me parece insuperable, francamente. Es un libro magnifico de una madurez y una brillantez abrumadoras. Me gustó mucho también ‘La Europa negra’ de Mark Mazower, fascinante, arrojaba una mirada del siglo XX más compleja. Señalaba que los autoritarismos, al margen de esa dimensión represiva, también habían tenido un apoyo, un respaldo, y habían creado mecanismos de protección y de bienestar, con todos los calificativos que queramos ponerles, y de consensos. Mark Mazower es muy interesante. Y ‘Rojas’ de Mary Nash es otro de libros que recomiendo a cualquier lector.

 

12/04/2021 06:06 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

JAVIER SIERRA: AUTORES, LECTURAS, RECUERDOS, PÀSIONES. UN DIÁLOGO

¿Cuál es el primer libro, o los primeros libros, que le cambiaron la vida?

Mi vida va cambiando por etapas que marcan sucesivas lecturas. Si en mi primera infancia fue Julio Verne y sus “Veinte mil leguas de viaje submarino” quien movió mi brújula, luego serían “El nombre de la rosa” de Eco o “El ocho” de Katherine Neville quienes tocarían mi adolescencia. Me conmoví con “Caballo de Troya” de J. J. Benítez cuando dejé de ser monaguillo siendo niño y me maravillé con aquel “En busca del Unicornio” de Eslava Galán, poco después. Hoy son otros los autores que me impactan. Joseph Campbell y su “Héroe de las mil caras” compite con “La rama dorada” de James Frazer en mi búsqueda de respuestas a por qué los humanos necesitamos contarnos (y que nos cuenten) historias para evolucionar.

-¿Y el que te reveló los poderes de la literatura?

¡El Príncipito de Exupèry! Fue un libro que me reconcilió con otras formas de contemplar el mundo y el que me dejó entrever que un buen libro, en el momento oportuno, puede llegar a cambiarte la vida.

-¿Quiénes son los autores de tu vida?

            Es curioso. Esa nómina se amplia constantemente. A algunos los leí antes de conocerlos; a otros, al revés. Pero en esa lista no faltan nunca Antonio Ribera (el primer autor que me dedicó un libro y que, cuando tenía yo solo 14 años, inició una bonita correspondencia conmigo), Christian Jacq (le debo parte de mi fascinación por Egipto), Carl Sagan (sus ensayos son más filosóficos que astronómicos, y cada vez que los releo me lo recuerdan), pero también en tiempos más recientes Alberto Manguel (que tradujo mi “Cena secreta” al inglés y que se me reveló entonces como el sabio que es) o Umberto Eco.

Esta semana hablabas de Ramón Sender. ¿Te marcó de alguna manera, cuál es tu libro favorito y por qué?

Sender es un autor casi inabarcable, con registros muy distintos. No puede decirse que siguiera una única línea. De él me fascinan sus escritos más americanos porque el Suroeste de los Estados Unidos lo marcó tanto como a mí. Supongo que es el hechizo de las praderas infinitas lo que nos cautivó a ambos. Pero si tuviera que quedarme con uno, seria su “Álbum de radiografías secretas”, una suerte de memorias a borbotones en las que dejó constancia del tipo de mente despierta que tenía.

-¿Qué libros te acompañan siempre, o casi siempre?

Me encantan los libros de viaje, los diarios de aquellos que cruzaron el mundo en busca de una quimera o un imposible. Esos relatos de buscadores de Atlántidas, reinos perdidos, Preste Juanes y tesoros sagrados me fascinan porque son fruto de “locuras” en las que veo el gérmen de la verdadera literatura. Y esa lista la encabeza siempre un libro que me deja exhausto cada vez que me acerco a él, pero que al tiempo me atrae: “La epopeya de Gilgamesh”. Quizá la novela más antigua de la Humanidad.

-¿Qué buscas en la literatura, en la que escribes y en la que lees?

Trascendencia. Creo que la literatura es la única herramienta de que disponemos para resolver (o, al menos, intentar resolver) las grandes preguntas que nos hacemos. Quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos se explican mejor con ayuda de la ficción. Y es más honesto que hacer pasar respuestas a esas dudas como verdades. Eso es lo que hacen las religiones.

-¿El inicio que más te conmovió o te conmueve?

Quizá el de “Caballo de Troya”. El autor se metió en su novela y convirtió su obra en una duda permanente sobre la verosimilitud de lo narrado. Tener en ascuas así al lector es una virtud.

¿Qué encuentras en los best-sellers, y cuáles serían tus favoritos?

Los bestsellers no son sino historias que apelan a códigos que todo el mundo comprende. Lo que más valoro en ellos es la habilidad de sus autores por detectar ese arquetipo o concepto universal y transformarlo en literatura. Es, por ejemplo, el caso de “El Alquimista” de Coelho. Literariamente no es una gran novela, pero apela a la necesidad de búsqueda que anida en todos nosotros. Y la transmite con una eficacia maravillosamente simple.

¿Qué le debes más a la radio o a Teruel?

A Teruel, sin duda. Ese concepto alberga la radio, las primeras lecturas, las excursiones en bicicleta, los primeros atardeceres y las primeras noches en vela, los sueños, los enamoramientos… Ahí me construí como ser humano.

¿Qué te sientes más, periodista, escritor, divulgador o investigador de misterios? ¿Cómo sería tu autorretrato literario?

La respuesta a eso es la más sencilla de cuantas te he dado en esta entrevista: soy un niño curioso.

¿Qué crónicas, memorias o autobiografías rescatarías de escritores olvidados, raros o de fantasía?

Sería una lista larga, pero la encabezaría con “La lámpara maravillosa” de Valle-Inclán. Él no es un autor olvidado, pero esa obra si lo es porque nadie la entendió en su día. Y es un breviario espiritual, íntimo, que disecciona la mente de ese genio. Y quizá la cerraría con “Memoria de la melancolía” de María Teresa León, la esposa de Alberti que se afanó en sacar los cuadros del Prado durante la Guerra Civil española y que escribió un texto intenso de esos años de sangre y hiel.

-¿Los tres últimos libros, más o menos recientes que te hayan conmovido?

El cazador celeste” de Roberto Calasso; “El asesinato de Platón” de Marcos Chicot y “El infinito en un junco” de Irene Vallejo.

-¿Coleccionas algún autor, eres fetichista?

Colecciono a muchos autores de novela histórica españoles a los que admiro, como Santiago Posteguillo, José Luis Corral, José Calvo Poyato o Juan Eslava. Si descubro que me falta alguna de sus obras, me pongo muy nervioso.

-¿Cuál es el libro (o libros) de tu biblioteca que tiene para ti una historia especial, singular o emotiva?

Le tengo un especial cariño a la colección “La memoria del Fénix” que publico Tecnos en los años ochenta. Me la regaló en su día Juan García Atienza, un olvidado autor especializado en la “España mágica”, que creyó que en mis manos sería útil. Y lo ha sido. Aprendí mucho de sus títulos, algunos tan raros como “Historia de las cuevas de Salamanca” o “Sueños y procesos de Lucrecia de León”.

-¿Hay una cita o un fragmento de un libro que te defina o que te guste especialmente?

La manida cita del poeta Paul Eluard “hay otros mundos, pero están en éste”, define mi campo de interés.

¿Dónde lees, en qué soporte, en qué momentos al día, cuánto tiempo? ¿Cómo son tus originales? ¿A mano, a ordenador, con enmiendas?

Leo en papel el 80% del tiempo. Lo hago de la mañana a la tarde y solo interrumpo ese hábito cuando empiezo a escribir un libro y me limito a consultar lo leído. Escribo a ordenador cuando lo que acometo es un texto para publicar, pero a mano siempre que pienso o reflexiono sobre materias o historias que creo debo “metabolizar”. La caligrafía me ayuda más que cualquier otra disciplina a memorizar y hacer mío algo.

¿En qué consiste leer?

En preguntarle al texto.

¿Qué lugar ocupar el amor en tus libros?

Si te refieres a amor humano y al lugar que ocupa en mi literatura, te diré que menos del que debiera. Quizá sea “La pirámide inmortal” el libro en el que está más presente. Y no invade más páginas en otras novelas porque el amor humano me impone un respeto cercano al miedo. Pero si te refieres al amor como concepto abstracto, entonces la respuesta es otra: ¡todo!

¿Qué te atrae de San Valentín?

Sus profundas raíces paganas, vinculadas a ritos de fertilidad que debieron nacer en la Prehistoria.

¿Los libros de amor que más te han conmovido?

Los vinculados a eso que los medievalistas llaman “amor cortés”. Son obras en las que se gestó el amor romántico que hoy señorea el mundo.

¿Tras una noche con Los Amantes de Teruel, se sabe más del amor o de la muerte?

Del amor, sin duda. Es lo que está a este lado de la vida. De la muerte seguimos sin saber nada.

¿Quiénes son tus héroes/heroínas de amor?

Son mis padres. Sin duda. Hace unos meses cumplieron medio siglo de matrimonio y están más cómplices y unidos que nunca. Los miro y veo en ellos el ejemplo de lo que es una relación de simbiosis constructiva, siempre con la mirada puesta en un horizonte que nunca han abandonado.

Piensa en Pandora. ¿Lo más es difícil es guardar un secreto? ¿Es ella la primera narradora desesperada por contar lo que sabe?

No es fácil guardar un secreto cuando comprendes que el final de tu vida se aproxima a gran velocidad. Si te lo llevas contigo sabes que estás hurtándole algo al futuro que podría servir para interpretar el pasado. Por eso, volcar ese secreto en un escrito es la única alternativa que tienes. Escribiéndolo no violas el secreto. Trasladas esa responsabilidad al hipotético lector y confías en su prudencia. De esa idea nace “El mensaje de Pandora”.

¿Qué quisiste hacer con esa novela? ¿Crees que acertaste en algo?

Quise que mi lector reflexionara sobre el momento histórico en el que estamos. Tenía tantas historias, datos y sensaciones que compartirle que pensé en escribirle una carta. Arys, su protagonista, es una metáfora del lector que adivino asomándose a mis páginas. Alguien con espíritu joven que necesita información sólida sobre la que caminar. Con todo, algunas de las ideas de mi libro están muy por delante aún de esta época tan antropocéntrica, tan cortoplacista.

¿Cuál es el lugar de la ciencia en tu obra?

La ciencia es una actitud. La de querer comprender las leyes que rigen el Universo que habitamos. Desde ese punto de vista, su lugar en mi literatura es central. Pero ojo, no me interesa la ciencia que cree saber sino la que duda y se hace preguntas por su imperiosa hambre de conocer.

¿Cómo defines la otra dimensión, podemos verla cualquiera?

La otra dimensión es ese “reino” en el que habita todo lo que no podemos racionalizar, pesar o medir. Para mi esa dimensión está habitada por criaturas como el amor, el miedo, la poesía, el instinto, las fugaces epifanías de los místicos… Y sí, es una dimensión a la que todos podemos acceder de un modo u otro. Aunque, a menudo, para llegar a ella debemos ser golpeados por un drama o un trauma que nos arranque de ese mundo cómodo y seguro que nos empeñamos en construir cada día con la razón.

¿Qué te da la palabra? ¿Cómo la tratas, cómo la mimas?

La palabra esa mi verdadero país. Ella es la que me da la oportunidad de pensar como pienso y de enumerar las mil y una piezas del mundo en el que habito. Por eso me afano por mantenerla limpia, ágil, preparada para darle nombre a las mil y una cosas nuevas con las que nos cruzamos a diario y nos reclaman un nombre. Es, además, lo que me vincula a quienes amo. Entre ellos están, claro, quienes me leen. Y junto a ellos la cultivo para que sea tan exacta como la necesitamos. La palabra, en definitiva, me lo da todo.

¿Defenderías hoy a Jiménez del Oso, Erich vön Daniken o Carlos Castaneda? Te dicen algo...

¡Sin dudarlo! Con sus errores y sus aciertos me ayudaron a “pensar el mundo” de un modo diferente. Los he amado y los he cuestionado por igual, pero los respeto porque me abrieron la mente a conceptos, lugares e ideas que de otro modo quizá no hubiera acariciado jamás. Para mi los ovnis, los misterios de la arqueología y hasta la literatura de los grandes gurus del siglo XX, me han invitado a buscar por mi cuenta, a cultivarme sin obedecer a idearios que son, todos y por definición, cánones que limitan nuestra visión de la realidad.

 

13/02/2021 19:12 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

PREMIOS LABORDETA. 2020

Marianico el Corto, Irene Vallejo, Julia
Dorado, Antón Castro, Casa Pascualillo
y las UCIS de los hospitales aragoneses:

VI Premios José Antonio Labordeta
La gala se cerrará con un homenaje a Joaquín Carbonell

El acto de entrega de la sexta edición de estos galardones se celebrará el lunes,
30 de noviembre, en el Teatro Principal de Zaragoza (19 horas). Entrada con invitación.

La gala se retransmitirá en directo por streaming en la página web de la Fundación, en sus redes sociales: facebook y Youtube, y en el siguiente enlace:https://www.mkstreaming.com/ https://www.mkstreaming.com/

El actor Miguel Ángel Tirado (Marianico el Corto), la filóloga y escritora Irene Vallejo, la pintora Julia Dorado, el periodista y escritor Antón Castro, Casa Pascualillo y las UCIS de los hospitales aragoneses han sido galardonados con los VI Premios José Antonio Labordeta. El acto de entrega de estos reconocimientos se celebrará el lunes 30 de noviembre, a las 19 horas, en el Teatro Principal de Zaragoza. La gala se cerrará con un homenaje a Joaquín Carbonell, reconocido cantautor aragonés íntimamente ligado a la vida y a la música de José Antonio Labordeta, que falleció el pasado mes de septiembre a consecuencia de la COVID-19. Aforo reducido al 25% y entrada al acto con invitación. La gala se retransmitirá en directo por streaming en la página web de la Fundación, en sus redes sociales: facebook y Youtube, y en el siguiente enlace: https://www.mkstreaming.com/ https://www.mkstreaming.com/

Este no ha sido un buen año para la sociedad española, como no lo ha sido para la mundial. Hay mucho sufrimiento detrás de una pandemia que no esperábamos y que ha dejado miles de muertos en nuestro país, vidas truncadas y proyectos interrumpidos. Por ello esta gala va a ser muy especial, porque lo que no ha matado este virus son las ganas de la Fundación José Antonio Labordeta de premiar y reconocer a las personas que han enriquecido nuestras vidas y las han hecho más llevaderas con sus creaciones, no solo en estos duros meses sino durante toda su trayectoria; personas e instituciones comprometidas con su tiempo a través del arte y de su trabajo.

Por ello, estos premios de ámbito nacional que organiza y otorga la Fundación José Antonio Labordeta llegan con más fuerza e ilusión que nunca para quedarse este año en Aragón, y reconocer y distinguir a personas, organizaciones e instituciones que han destacado por su labor profesional, esfuerzo y perseverancia en cada uno de sus ámbitos; pero también por su humanidad y su compromiso social. Este año los VI Premios José Antonio Labordeta han recaído en:

El actor Miguel Ángel Tirado (Marianico el Corto), que recibirá el premio a Toda una Carrera, por la calidad humana y el compromiso que ha mantenido desde hace 40 años con el oficio de cómico para hacer reír a varias generaciones. Como su personaje y alter ego en la exitosa serie “El último show”, este hombre de apariencia afable, testarudo, socarrón e inteligente, no ha dejado de perseguir sus sueños ni un solo día de su vida.









El Premio Aragón José Antonio Labordeta se entregará a Casa Pascualillo, un restaurante que durante ocho décadas ha sido un referente en El Tubo zaragozano. Ha sido un lugar de reunión, al calor de su cocina, de trabajadores, artistas, políticos, deportistas y gentes de todas las profesiones. Este mismo mes ha cerrado sus puertas por la pandemia. Sirva este premio como reconocimiento a él y a todos los negocios de hostelería y restauración que se han arruinado y han tenido que cerrar por esta misma causa.

La filóloga y escritora Irene Vallejo, que acaba de ser galardonada con el Premio Nacional de Ensayo, entre otros reconocimientos, por su obra “El infinito en un junco” (Siruela), recogerá el Premio de Literatura José Antonio Labordeta. Este libro genial y universal, que ya ha alcanzado una veintena de ediciones y se ha traducido a varios idiomas, ofrece un viaje personal, erudito e instructivo por la historia del libro y de la cultura en el mundo antiguo. Pero transmite mucho más: un sentimiento de colectividad en el que tanto la propia autora como quien la lee se reconocen. Es el amor al libro y el placer de la lectura contado como una hermosa fábula.

El Premio de las Artes se entregará a Julia Dorado y simboliza la lucha y la decidida entrega de esta mujer al arte. Premio Aragón-Goya por su trayectoria. Esta artista fue miembro del Grupo Zaragoza, vivió en Francia, Italia y Bélgica, y siempre ha estado en continúa investigación y búsqueda en las disciplinas de las artes plásticas que ha trabajado (pintura y grabado), apostando por la abstracción informalista, pero sin renegar de la figuración. Ha realizado más de cincuenta exposiciones individuales. Desde 2012 reside en Zaragoza.

El premio de Comunicación lo recibirá el periodista y escritor Antón Castro, por fomentar y difundir las actividades culturales, por dar voz a todas las artes, contribuyendo con ello al enriquecimiento del patrimonio cultural, bien desde la prensa, con su obra literaria o a través de su participación activa en diversos ámbitos de la creación artística y literaria. Por ello también se le concedió el Premio Nacional de Periodismo Cultural en 2013, entre otros galardones. Nacido en Galicia pero residente desde finales de los años 70 en Aragón ha ejercido su profesión de periodista en diversos medios de comunicación (hoy en Heraldo de Aragón y Aragón TV).

El premio a los Valores Humanos es para las UCIS (Unidades de Cuidados Intensivos) de los hospitales aragoneses. Sirva este galardón como reconocimiento a la gran labor de todo el personal sanitario que ha luchado y lucha contra esta pandemia con la medicina, pero también con su humanidad, cercanía y compañía a los enfermos.

Los premios se entregarán en una ceremonia presentada el actor y humorista Jorge Asín. Como ya es habitual, Luis Grañena realizará un dibujo-caricatura para la presentación de cada uno de los galardonados. A los premiados se les entregará un busto de José Antonio Labordeta, realizado en acero corten e inspirado en las esculturas de Pablo Gargallo.

El acto contará con música en directo a cargo de la cantante turolense Isabel Marco, junto a Alfredo González al piano y coros, quienes que acompañará la gala con la interpretación de temas de José Antonio Labordeta y el hermoso tema de Joaquín Carbonell “Quisiera darte el mar”, en la parte de su homenaje.

Estos premios cuentan con la colaboración de: Ayuntamiento de Zaragoza, Gobierno de Aragón e Ibercaja.

SEMBLANZA DE LOS PREMIADOS

Miguel Ángel Tirado (Marianico El Corto) nació en el barrio de Torrero de Zaragoza en 1949. En 1982 comienza su carrera artística como actor cómico participando en programas de Radio Zaragoza y en locales de su ciudad. Desde 1986 hasta 1989 actúa en el teatro Lido y ese mismo año participa en programas de TVE como "Directo en la Noche" o "Si lo sé no vengo”. En 1990 se hace muy popular por su participación en el concurso de humor "No te rías que es peor" en el que estaría hasta 1993.











Desde entonces hasta el 2000, participa en los elencos de diversos programas y cadenas, desde "Sonría, por favor" a "Gran prix del verano" y "¿Qué apostamos?". También compagina estas intervenciones con revistas musicales, muchas de ellas con el grupo baluarte Aragonés. En 2013 llega un nuevo éxito al copresentar el programa de Aragón TV “Me gusta Aragón” junto a Adriana Abenia. El programa arrasa en audiencia y se convierte en historia del canal autonómico. Para esta misma cadena, en 2020 produce y estrena la serie “El último show”, una comedia dramática en la que Tirado interpreta una versión ficticia de sí mismo.

El personaje de "Marianico El corto" le ha dado a Miguel Ángel Tirado una vida de actor, de reconocimiento y el cariño del público. Nace de la identificación de Tirado con el hombre de campo de su tierra. El nombre de "Marianico” tiene su origen en el nombre de su abuelo y en la escasa estatura del actor, 160 centímetros. Ataviado a la típica usanza de campo: camisa blanca, chaleco, faja roja y boina. La forma de hablar, con acento de Aragón, complementa el personaje humorístico arraigado en el sentir del pueblo aragonés y su forma de percibir el mundo.

Casa Pascualillo. Desde don Pascual a Guillermo Vela Álvarez han pasado tres generaciones de restauradores (81 años en manos de la misma familia), que hicieron de Casa Pascualillo en la popular zona zaragozana de El Tubo un lugar de encuentro entre la cultura y el buen comer, un lugar de reunión de trabajadores, artistas, políticos, deportistas y gentes de todas profesiones en torno a la mesa. Premio a la mejor cocina familiar 2008 de Aragón, otorgado por la Academia Aragonesa de Gastronomía, El Tubo se ha quedado este martes sin uno de sus bares más antiguos, porque ha tenido que echar el cierre debido a la crisis económica que ha provocado la actual pandemia.

No es la primera vez que Casa Pascualillo tenía problemas económicos, a mediados de los años 80 también pasaron algún bache, sin embargo, supieron sobrellevarlo, pero esta crisis ha sido aún mayor y no han podido hacerle frente. Se pone fin así a un santo y seña de la zona de bares más famosa de Zaragoza, un bar en el que triunfaron sus menús asequibles, sus cocidos de los jueves y, sobre todo, las ’cigalas de la huerta’, esos ajicos tiernos fritos con sal gorda, que se convirtieron en su tarjeta de presentación.

Irene Vallejo (Zaragoza, 1979). Doctora en Filología Clásica por las universidades de Zaragoza y Florencia, su labor se centra en la investigación y divulgación de los autores clásicos. Compagina esa labor con su actividad literaria. Fruto de ella es el libro “El infinito en un junco” (Siruela), todo un best seller con el que ha obtenido el Premio Nacional de Ensayo de 2020, entre otros galardones, y en el que narra la historia del libro y de la cultura en el mundo antiguo “desde una magnífica capacidad narrativa, la autora conjuga rigor y sentido histórico en el contenido con un extraordinario gusto por la escritura, y proyecta una mirada fresca que va más allá del ensayo e incorpora elementos de otros géneros, sumando nuevos lectores a un tipo de literatura cuyo público crece día a día”.

En 2011 publicó su primera novela, “La luz sepultada”, una historia de suspense. Su segunda novela fue “El silbido del arquero” (Contraseña), en la que plantea una historia de aventuras y amor, ambientada en tiempos legendarios, recordando a los conflictos contemporáneos. También ha cultivado la literatura infantil y juvenil con las obras “El inventor de viajes”, ilustrada por José Luis Cano, y “La leyenda de las mareas mansas”, en colaboración con la pintora Lina Vila. Colabora en los periódicos Heraldo de Aragón y El País, con artículos en los que mezcla temas de actualidad con enseñanzas del mundo antiguo.

Julia Dorado (Zaragoza, 1941). Pintora y grabadora. En 1955 comienza sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza y en 1965 se titula por la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona, obteniendo el título de profesora de Dibujo. Antes, en 1963, se integra al Grupo Zaragoza. Tras disolverse el grupo, en 1966, marcha a París para trabajar en nuevas experiencias pictóricas. Vive en Barcelona t cursa estudios de litografía y grabado en metal en sus diferentes técnicas. Ilustra diversas publicaciones, viaja por diferentes países y en 1981 abandona la docencia para dedicarse a pintar. Vive en Italia desde 1982 a 1985. En 1988 fija su residencia en Bruselas. Regresa definitivamente a su ciudad en 2012, año en el que recibe el Premio Aragón-Goya.











Ha realizado más de 50 exposiciones individuales, entre ellas las muestras protagonizadas en el Palacio de Sástago y en La Lonja de Zaragoza. Julia Dorado ha procurado no encasillarse nunca y siempre ha estado en continúa investigación y búsqueda. Es una pintora que se mueve en la abstracción informalista, pero sin renunciar a la figuración, especialmente en su obra gráfica, También ha practicado el collage y el texto como fondo de las pinturas.

Hay que destacar que donó al Museo del Grabado de Fuendetodos una parte de su obra gráfica en la que se destacan dos periodos: el de 1965 a 1969 realizada entre Zaragoza y Barcelona, y el que se desarrolla en Bruselas entre 1993 y 1998.

Antón Castro. Antón Castro es escritor y periodista. Nació en Lañas-Arteixo y reside en Zaragoza desde 1978. En el verano de 1987 ingresó en ‘El día de Aragón’, y ahí empezó su carrera en la sección de cultura, y dirigió la segunda época del suplemento literario ‘Imán’. Pasó a ‘El Periódico de Aragón’, y coordinó la sección y los suplementos ‘Rayuela’ y ‘La Cultura’. En 2001 ingresó en ‘Heraldo’, donde asume el suplemento ‘Artes & Letras’ desde entonces, casi 700 números. Ha trabajado en radio y televisión. En Aragón Televisión dirigió 280 emisiones de ‘Borradores’, colaboró cuatro temporadas en ‘Por amor al arte’ y ha conducido tres temporadas de ‘Sin cobertura’, el programa de Javier Calvo Torrecilla sobre la despoblación y la memoria del mundo rural. En 2013 fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Cultural por su difusión de la cultura en la prensa y la televisión, así como en su blog y en sus perfiles de redes sociales.

Ha firmado más de una treintena de libros: poesía, relato, novela, historia, periodismo, cine, fotografía, deporte y arte. Se considera, ante todo, un contador de historias. Y reconoce a José Antonio Labordeta como un amigo, un modelo de ser humano y un maestro necesario.

HOMENAJE

Joaquín Carbonell. El músico turolense, periodista y escritor Joaquín Carbonell (Alloza, Teruel, 1947) es, sobre todo, una figura clave en la música popular aragonesa. Falleció este mes de septiembre, víctima de la COVID-19, a los 73 años de edad. El año pasado, el 2 de diciembre de 2019, celebró en el Teatro Principal de Zaragoza sus 50 años en la música, en un emocionante acto que dio lugar a un libro-cedé con sus canciones y sus evocadores textos Recibió la Medalla al Mérito Cultural de Aragón en 2019, entre otros galardones. El cantautor había comenzado antes del confinamiento una gira de actuaciones para celebrar sus 50 años sobre los escenarios.

Como cantante es un referente de la música de autor en Aragón y en España junto con otros artistas como José Antonio Labordeta, que le influyó notablemente desde su adolescencia y con el que mantuvo una gran amistad y fue compañero de escenario. “Pero Joaquín, no solo llegó a la canción popular empujado por el autor del Canto a la libertad sino que creció a su lado, formando parte del trío de oro de la canción popular aragonesa de los setenta, junto a La Bullonera, removiendo conciencias y lucha social junto a él y siendo parte de su club de amigos selectos.

Carbonelll se consideraba un "intruso en este oficio tan disparatado" del arte, pero recorrió todas las capitales de España y llegó a grabar más de 150 canciones en 15 discos, entre ellas la extraordinaria ”Me gustaría darte el mar” con la que siempre se emocionaba, además de publicar varias novelas, poemas, tres biografías y algún ensayo.

Entre sus obras literarias destacan títulos como “Un tango para Federico”, “El artista” o “Querido Labordeta”’, en la que retrata a José Antonio Labordeta, quien fuera su profesor y compañero de escenario en los últimos años junto a Eduardo Paz, del grupo La Bullonera, con los que grabó el disco “Vayatrés”. Asimismo, en los últimos años también formó parte del grupo Los Tres Norteamericanos, con Gran Bob y David Giménez. La muerte interrumpió varios proyectos como la redacción de sus memorias y la realización de un documental sobre el colegio San Pablo de Teruel, en el que conoció a José Antonio Labordeta.

La Fundación José Antonio Labordeta es una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo principal recordar, estudiar, preservar y difundir la obra, el pensamiento y la memoria del escritor, músico y político aragonés. Horario para visitar su sede (C/ Mariano Barbasán, 5, entrada por C/ Latassa): de lunes a viernes de 10.30 a 13.30 horas. Entrada: 1€.

27/11/2020 15:53 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

MIGUEL ANGEL MOTIS: UN DIÁLOGO

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El historiador y profesor de la Universidad de San Jorge Miguel Ángel Motis Dolader, uno de los grandes expertos en judaísmo y director del proyecto Sefarad, publica ’Vivencias, emociones y perfiles femeninos. Judeoconversas, inquisición en Aragón en el siglo XV’ (Dikinson S. L.).

 

¿Cuál es el punto de partida del libro, qué te interesaba contar y analizar?

Aunque parezca paradójico en un comienzo pretendía escribir una novela histórica –aspiración que mantengo viva– inspirada en los cerca de quinientos procesos inquisitoriales que he consultado a lo largo de mis años de estudio. Si bien, consideré que si me doctoraba previamente en Antropología, esa disciplina, unida a la Historia, me daría una visión mucho más plural y poliédrica para analizar las personas que discurrían ante el tribunal del Santo Oficio. En suma, quería analizar a través de las manifestaciones de mujeres singulares, a través de sus propias palabras, su mundo interior, sus miedos y anhelos, no meros arquetipos. Dicho de otro modo, una historia de los sentimientos femeninos en un contexto muy determinado.

-Se constatan, desde las primeras páginas, lugares comunes, que se creía que “la mujer es inferior al hombre, pues procede de él y le está subordinada”. Sin embargo, el libro es casi una demostración de lo contrario ¿no?

Es absolutamente cierto, la monografía creo que rompe, en buena medida, con el tópico de una mujer dependiente que pasa de la tutela del padre a la de su marido. Son mujeres capaces de afrontar su propia vida, especialmente en el hogar, pero no solo, donde una parte sustancial de esa autonomía la obtienen gracias a las redes de sororidad, de la amistad femenina. Curiosamente las viudas, que son las protagonistas de mis historias, gracias a los fueros de Aragón, que les permite administrar los bienes de su marido, se convierten en auténticas mater familias, en las rectoras de la unidad familiar, no solo en lo que respecta al destino de sus hijos sino en la asunción de las riendas económicas que ahora lidera.

-Recuerdas que hasta la Cábala sostenía que “el mal habita en la mujer”. ¿Cómo se llega a una consideración así?

En realidad, en el primer relato bíblico (Génesis 1,1-2,4) al narrar la creación del ser humano, se utiliza la expresión «carne de mi carne y hueso de mis huesos», lo que implica idéntica naturaleza de mujer y hombre; una identidad de destino y de dignidad. De hecho, la Shejiná, expresión de la presencia de la Divinidad, es femenina. Es solo tras la influencia de la mitología helenística cuando la versión más tardía (Génesis 2:4-3:24) establece la prelación «primero Adán, luego Eva», asumida por la literatura rabínica y escolástica, consolidando la preeminencia del varón, siendo el pecado original el inicio de una valoración moral entre varón y hembra. A partir de entonces en la narrativa de la Europa Occidental late una evidente misoginia, fundada en el patriarcado de tradición grecorromana, que se afianza en las tres religiones del Libro, respaldada por la patrística, la mística alegórica de la Cábala, o la teología islámica.

-¿Por qué eran ellas las depositarias de las creencias?

El judaísmo impregna toda la vida de la persona, no deslinda creencias o prácticas religiosas de su existencia cotidiana. Es además, una religión que se vive en comunidad y especialmente en el hogar, que es verdadero santuario para las mujeres, no tanto en la sinagoga, a la que los varones sí tienen obligación de asistir. A la mujer se le encomiendan los mandatos que tienen que ver con lo doméstico y la familia. Incluso es ella quien enciende las velas del Sábado con las que se inicia al atardecer, en que aparecen las primeras estrellas, esa jornada santa. Es ella quien inicia a sus hijos en las primeras oraciones y cánticos, educa sus sentidos, en la observancia de los ayunos y en el sentido de las celebraciones… En las fiestas se exaltan los valores femeninos de la casa, la familia, el linaje, lo interior, lo íntimo, máxime cuando son las que elaboran los alimentos, que constituyen un material simbólico de lo sagrado. Lo cotidiano se transforma mediante el ritual; lo doméstico se transforma en público al colectivizar el festejo. Eres judío por ser hijo de una madre judía, no porque practiques el judaísmo, de ahí la importancia de la familia y la memoria. El judaísmo quizás más que una religión de Dios es una religión de la Palabra.

-¿Qué traumas conlleva la conversión y por qué siempre las conversas, especialmente, estaban bajo sospecha?

Aunque nunca es acertado generalizar, de ahí que una parte de la Tesis que espero publicar en breve, contempla las microhistorias de cada biografía, porque se pierden los matices, los varones son más pragmáticos, ya que con la conversión pueden alcanzar todos los derechos que contemplan los fueros y convertirse en súbditos aragoneses, no solo vasallos del rey, escalando una parte de ellos puestos significativos en la elite mercantil del Reino. La mujer, por el contrario, es más doméstica, no le encuentra sentido cambiar de un cosmos de valores en el que se siente acogida, y lo hace muchas veces por proteger a sus hijos, mantener unida la familia o no quedar desamparada tras el bautismo de su marido. La conversión para muchas de estas personas supone perder su identidad y prescindir de unas prácticas que le confieren seguridad; sentir que la familia, los amigos y los vecinos pasan a ser extraños. Los inquisidores suelen decir que cuando las mujeres se reúnen sin presencia masculina se dedican a “confabular”, lo cual es de por sí sospechoso.

-¿Por qué se daba ese fenómeno de la conversión al cristianismo, que solía acarrear, tal como escribes, “efluvios de llanto”?

La conversión supone una transmutación del universo de las creencias y de los valores, muchos de los cuales –la Trinidad, la virginidad de María, la crucifixión, la eucaristía, el sacramento de la confesión, los santos, etc.– eran incomprensibles e, incluso, chocaban frontalmente con sus convicciones más íntimas. Una vez que toman el bautismo, son dejadas a su suerte y no reciben catequesis, sin embargo, mantienen los vínculos parentales, amicales y profesionales con los judíos. Así, sienten una profunda melancolía pues es una especie de renuncia a su identidad. Se sienten transterradas; en una periferia mestiza, nómada. Muchas necesitan apaciguar su llanto con otras mujeres como ellas, necesitan su consuelo. De hecho, es habitual su retorno a unas costumbres, a su cultura, pues son las únicas que conocen y dan sentido a su presente.

-¿Por qué te has centrado, sobre todo, en 24 viudas?

Antes de comenzar la investigación necesitaba seleccionar el perfil de las personas específicas, para ello partí de una serie de premisas. En primer lugar, escogí la década 1484-1492, por ser el período fundacional, y porque todavía no se había promulgado el destierro de Sefarad, de modo que conversos y judíos seguía compartiendo espacios. Además, son conversas de segunda generación, es decir, sus padres eran judíos, de modo que el judaísmo lo conocían solo a través de los ecos de la infancia; de ahí su necesidad de recordar olores (el potaje o hamín) o sonidos (las salmodias) de la niñez. Tercero, quería centrarme un tipo de conversa triplemente marginada por ser mujer, descendiente de judíos y viuda.

¿Por qué se da ese ensañamiento de seres marcados, por lo general, por la indefensión? Cuentas que les expropias casi todo y se vende en almoneda pública…

Gran parte de las viudas son penitenciadas –las sentencias absolutorias son mínimas–tras abjurar de sus errores públicamente en el interior de las iglesias o en los Autos de Fe, aunque las sospechas de judaización fueran leves. Ello entrañaba, por lo común, el que gran parte de sus bienes –con los que debían alimentarse en sus estancias en la Torre del Trovador o en las cárceles episcopales–fueran confiscados, colocándolas en una situación de pura subsistencia. Ello les sitúa en el umbral de la pobreza, cuando no en el ostracismo social, obligándolas a la reagrupación familiar tras perder su casa y trasladarse al hogar de sus hijos, padres, yernos o suegros. La situación es más desesperada cuando ejecutan también los bienes del marido y del progenitor, al punto de que será la Inquisición quien tenga que proveerle de alimento y suscriba las dotes de sus hijas doncellas.

-Dentro del carácter micro biográfico del volumen, hablas de la importancia de la intimidad, de las cocinas, de relaciones más o menos secretas de puertas a dentro. ¿De qué eran sospechosas?

En la intimidad del hogar las mujeres recobran su voz al encontrarse con otras mujeres con las que se sinceran. Las sospechas nacen muchas veces en la mente de los inquisidores o en la celosa vigilancia que son sometidas por sus vecinas, para quienes lo que no está presente en el espacio público es sospechoso. Es en la intimidad femenina donde siguen reconociéndose a través de celebraciones como el sábado, la alimentación, la oración -las judías oran cantando- y las creencias compartidas. Las confidencias circulan con mucha fluidez en los ámbitos privados, pues ellas encuentran en la palabra escuchada la intimidad emocional que precisan. Esos son momentos claves para mi investigación porque hablan en primera persona del femenino singular sobre su constelación de creencias, frustraciones, aspiraciones…

-¿Cómo se materializaban las herejías? ¿Cuáles eran esas prácticas mágicas que movilizaban al Santo Oficio?

El Santo Oficio persigue no tanto la herejía como a los herejes, donde la heterodoxia se fija mediante estereotipos construidos sobre manifestaciones externas, equiparando costumbres y creencias. Es decir, interpretar el fuero interno a través de un vademécum de conductas. No obstante, a lo largo de estas páginas creo que demuestro que la anatomía de sus supuestas herejías predomina no un componente dogmático o doctrinal, sino cultural y creencial, pues practican y apelan a ritos y creencias transmitidas de generación en generación, como los usos culinarios, la observancia sabática, los ayunos o las normas de pureza. A ello se unen los lazos de socialización que les permite paliar la soledad, la melancolía, la añoranza o la tristeza. Muchas son prisioneras de su pasado o su vulnerabilidad radica en ese tiempo pretérito de su vida ya vivida, donde nada pueden hacer por reconducirlo, pues se les juzga en ocasiones por lo que fueron, no por lo que son o desearían o hubieran anhelado ser.

-¿Cómo actuaba el Santo Oficio, cómo era ese radar complejo del sistema de escuchas?

Desde que se proclama el Edicto de Gracia, que disponen de un tiempo, en torno a cuarenta días, para declarar cuando se instala el tribunal en la ciudad y auto inculparse. Sin embargo, la conversa cae en una trampa letal, pues no solo debía confesar las prácticas heréticas -en gran medida prácticas culturales que aprendieron de sus madres, hermanas y abuelas-, con la garantía de aplicarle una sentencia más leve, sino que tenía que identificar las personas que hubieren participado en dichos actos. Bastaba con la mera sospecha que propagaba el virus de la murmuración y de las denuncias anónimas. De ahí que los inquisidores preguntaran si sabían, presentían, habías visto o había oído decir, considerando pruebas inculpatorias la pura subjetividad de las conductas.

-¿Cuáles son las historias que te parecen especialmente conmovedoras, marcadas por una arbitrariedad violenta, sin piedad?

Se aprecia una relación dialéctica –un pugilato desigual– entre la procesada y el inquisidor, que se traduce en un juego de estrategias. El magistrado imparte justicia basándose no solo en la doctrina sino en sus propias convicciones, en su percepción valorativa. Saben que luchan por su vida, que deben seleccionar los episodios de su línea argumental, minimizando los efectos de un enfrentamiento –la resistencia pasiva es la primera vía–, sin que se descubra la estratagema. Se trata de sortear la presión para no denunciar a familiares y amigos, buscando la benevolencia y el perdón del magistrado, pero sin simular (fingir) o disimular (ocultar).

-¿Cómo se podían salvar las mujeres, en qué casos eludían la cárcel?

Es cierto que las penas son más leves en el caso de las mujeres -la condena a la hoguera es muy superior entre los varones- y que la cárcel muchas veces se limitaba a un confinamiento en casa o en la ciudad, y transcurrido cierto tiempo se podía condonar por determinadas misas y rezos. En la confesión se describe un discurso patriarcal, disfrazado de paternalismo, donde las conversas al dirigirse a los magistrados acatan –o fingen hacerlo– la jerarquía institucional, colocándose en un plano de inferioridad al invocar clemencia y su condición de pecadoras con el fin atenuar la condena. Superando la primera fase de confusión, tras su detención, reconstruyen su discurso, en muchas ocasiones ayudadas por otras mujeres que comparten celda y que le brindan su experiencia. En un mundo pleno de gestualidad, el inquisidor quiere percibir señales que delaten que el dolor es verdadero y no fingido, entendiendo que las lágrimas lavan la culpa y la redimen; que el magistrado escuche lo que desea que brote de sus labios.

-En el libro se ve, que el fenómeno de la sospecha y la persecución se daba en todo Aragón: en las tres provincias, en Calatayud, Daroca, Monzón…

Desde sus inicios el Santo Oficio no necesita un gran despliegue de medios. Se basa en el conocimiento de la naturaleza humana tan dada al rencor y la delación. En cada ciudad o villa importante de Aragón, en las primeras décadas -más tarde se racionalizará la planta de los tribunales en Zaragoza y una porción de las tierras turolenses pasarán a depender de Valencia-, se instala un tribunal de distrito permanente o itinerante que recopila información a través de unos recursos mínimos (inquisidores, párrocos y familiares) y especialmente de los vecinos, que dispensan una inagotable fuente de información, paliando la precariedad de los medios con que contaba. La Inquisición logró desarticular numerosos linajes de conversos en aquellas localidades en que habían accedido a la oligarquía ciudadana y a los cargos concejiles. Fue especialmente contundente en Teruel por su defensa de los fueros.

 

-¿Servía de algo, de verdad, la confesión?

Debemos diferenciar dos confesiones: la sacramental -en la que los conversos, como gran parte de la sociedad cristiana, no creen- o la judiciaria. En la primera el inquisidor puede comportarse en este período como un confesor y suele ser más magnánimo, pero esta instancia desaparece cuando se ha producido la acusación de un tercero o a llegado a oídos del tribunal. La confesión y la abjuración ante el tribunal, para que surta algún efecto, tiene que ser persuasiva, convencer al fiscal y al magistrado, utilizar determinados códigos -asumir el castigo, suplicar misericordia, llorar, ponerse de rodillas, reconocer la naturaleza pecadora de la mujer- de su sinceridad. Si eso se produce puede evitarse la cárcel y la confiscación de la totalidad de los bienes.

-¿De qué eran culpables, si pueden decirse así, estas mujeres desamparadas? Les recriminan, incluso, que defiendan a los padres y a sus hijos...

En la Inquisición prima el principio de la presunción de culpabilidad, donde la mera sospecha podía ser causa de incriminación y donde las acusaciones eran secretas. Esas mujeres debían defender su inocencia, ante unos inquisidores son expertos en fracturar solidaridades una mera delación supone que se desmorone la cohesión de todo un linaje o una familia. Llama poderosamente la atención que una delatora muy valiosa para el tribunal es el servicio doméstico, ante cuyos ojos nada se puede ocultar, sin olvidar a sus antiguos correligionarios que, por ende, no estaban bajo la jurisdicción inquisitorial. Son ellos, y no otros, los que podían identificar perfectamente las conductas calificables de herejía. Es probable que sin la Inquisición, con un poder fabuloso, ya que controlaba el fuero interno de las personas, los conversos se hubieran ido paulatinamente integrándose en el tejido social, como venía sucediendo desde comienzos del siglo XV.

-¿Cuál es la lección para nuestra vida contemporánea de un libro como este?

Los libros de historia siempre tienen plena actualidad porque contamos el pasado desde la hermenéutica del presente para nuestros contemporáneos. Por sintetizarlo en dos ideas: el ser humano comparte los mismos miedos que el siglo XV, como es la soledad o la fragilidad humana, en segundo lugar, si somos capaces de empatizar y comprender al Otro, al distinto, podemos ver en ellos una parte de nosotros mismos. Es lo que denomina el desembarco en el nosotros. Se aprecia que tanto judíos, cristianos y musulmanes comparten unos fundamentos éticos que derivan de la Ley de Moisés.

-¿Cómo ha sido tu investigación, qué revelaciones esperan en los archivos y en los documentos?

Si Borges manifestaba que imaginaba el Paraíso como una inmensa biblioteca, al modo en que la describe magistralmente la de Alejandría Inés Vallejo, yo añadiría una insondable estancia con los documentos que ha habitado la Historia, pues a través de sus escrituras se ahonda en sus memorias, en sus recuerdos y sus realidades. Cuando entras en un archivo, pierdes la noción del tiempo y eres capaz de trascender los siglos para encontrarte con tus personajes y dialogar con ellos. La Historia no solo requiere fuentes sino imaginación, necesita imagen y palabra, pero ante todo necesita el milagro de la escritura como huella de su existir.

-Sé que es una pregunta difícil, porque sería para escribir cientos y cientos de páginas… Si tuvieras que decirlo en un telegrama, ¿cómo era aquel siglo XV, donde todo el mundo recela y tantos y tantos delatan?

El siglo XV, donde la ciudad es un mundo abreviado, es una centuria paradójica. De un lado eclosiona de modernidad pues comienzan a labrarse espacios de individualidad enclavados en una red vecinal -las redes sociales de la época-, pero donde todo el mundo se conoce y donde es difícil mantener secretos. Esto es cierto en especial cuando emerge la imagen del Otro a través de los judeoconversos que se sitúan en un espacio liminar, en el margen.

 

*La foto de Miguel Ángel Motis, explicando el judaísmo en Tarazona, es de Javier Bona.

 

 

25/10/2020 08:35 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON ELOY FERNÁNDEZ CLEMENTE

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Recupero de mis archivos esta entrevista de 2010, podo después de la muerte de Labordeta.

 

Que te quieran en tu pueblo es lo más grande”

 

 

Me temo que los políticos no van

a seguir la lección de Labordeta”

 

 

 

Eloy Fernández Clemente (Andorra, Teruel, 1942) catedrático de Historia Económica recibe el viernes y el sábado un gran homenaje de su localidad, Andorra. Se publican libros, se organizan charlas y encuentros con jóvenes alumnos. El cofundador de ‘Andalán’, con José Antonio Labordeta, y director de la Gran Enciclopedia de Aragón, prepara sus memorias.

¿Cómo acoge este homenaje en su pueblo natal, Andorra?

Con mucha gratitud, emocionado. Que te quieran en tu pueblo es lo más grande. Y se han volcado, con mil deferencias y detalles. Hay un Ayuntamiento muy progresista y un grupo cultural extraordinario.

¿Qué recuerdos más vivos le vienen a la cabeza de Andorra?

Mi bisabuela Manuela murió cuando yo tenía cuatro años y me compraron un trajecito de mil rayas, luto de niño. La vista desde San Macario, las minas. Por parte de mi abuelo emparentamos con el célebre corredor “El Rey” y con la mujer de José Iranzo, el Pastor; y por mi abuela Concha Sauras, con el catedrático Juan Martín Sauras y su hermano Fermín, gran entendido en jota; el dominico Emilio Sauras, o los periodistas Juan Ramón Masoliver, Carlos Sauras, Ramón Mur y el estupendo poeta Manolo Estevan. Y me quedan allí unos tíos carnales muy queridos, Manolo Franco y Josefina Clemente, padres de nueve estupendos primos.

¿Le debe algo especial, intenso, inolvidable a su infancia rural?

Sí, los largos veranos en Alloza, a ocho kilómetros, donde mi abuela era maestra y mi padre lo había sido doce años en la República, la Guerra y primera posguerra. Era una isla de libertad, de juegos, paseos, amigos. Anchel Conte y Joaquín Carbonell, por ejemplo. Y mi hermana.

-Hablemos del influjo de sus padres, cultos, maestros. ¿Qué caminos le marcaron?

Estudiar sobre todo, bondad y educación, responsabilidad. Eran muy cariñosos y dulces. Mi padre me hubiera querido ingeniero, arquitecto, médico, pero comprendió que fuera feliz con las Letras, la Historia, el periodismo.

-¿Cómo nació en usted la atracción por el periodismo?

Siempre anduve fundando periódicos que escribía a mano, coleccionando fotos, ordenando datos, leyendo cuanto diario o revista caía en mis manos. Creo en el poder transformador de los medios. Trabajé con dieciocho años en la revista “El Pilar” y en Radio Popular de Zaragoza, y cuando fui a Madrid, en 1963, a terminar Letras, me matriculé en la Escuela de Periodismo de la Iglesia, mejor y más abierta que la oficial.

-¿Y esa inclinación permanente al conocimiento, al mestizaje de saberes?

Hoy por desgracia está mucho más limitada que en los años de formación y juventud. He tenido siempre tanto que escribir y hacer, que quedaba poco tiempo para leer. Aun así he leído mucho, he viajado bastante, me sigo preguntando por el sentido de todas las cosas, asombrado por el progreso de la Ciencia, mucho más que de la solidaridad. Es más fácil entender el mundo que mejorarlo.

-¿En qué medida ha sido la palabra curiosidad la clave de su vida?

Era la necesidad de estar bien informado, de saber por dónde van los tiros, qué opinar de muchas cosas. La ausencia o escasez de grandes maestros me obligó siempre al autodidacticismo. Soy un gran mitómano… sin apenas mitos que admirar y seguir sus pasos.

-¿Quién le descubrió Aragón? ¿Hay una voz, un maestro, un libro, un detonante, o es una cadena de cosas, pasajes y personajes?

Mi padre fue un guía estupendo. Hice toda la primaria en la Escuela Costa de Zaragoza, con buenos maestros y un director excepcional: Pedro Arnal Cavero, que nos inició en muchas cosas: el propio Costa, los riegos, la lengua aragonesa, la Naturaleza, el amor a los animales, la corrección. Luego en Escolapios, la Normal, Letras, tuve buenos profesores (el P. Muruzábal, Sanjuán, Frutos), que me abrieron a otros ámbitos.

-Empecemos por algunos de sus temas iniciales: Costa, Nipho…

Costa, de quien vamos a celebrar el centenario de su muerte, es asombroso por su enorme capacidad y esfuerzo titánico: sobresaliente en muchas ciencias sociales, de haberse dedicado a una sola hubiera sido un genio universal. Nipho crea a mediados del XVIII el primer diario de España; maestro, pues, en mis afanes periodísticos, en que ha habido otros.

Usted, como Labordeta, es un ciudadano tamizado por Teruel. Se ha escrito mucho de ello, se ha contado y recontado, pero, a modo de balance, ¿qué significó Teruel, qué le dio, cómo le transformó?

Me dio realismo, cercanía al Aragón real, duro y difícil, años de mucho trabajo docente pero también de encuentro con gentes como él, maestro y amigo extraordinario, y otros más, y discípulos estupendos. Allí sembrabas, y brotaban plantas espléndidas, era “muy buena tierra”.

Ya que estamos en Teruel y en el embrión de ‘Andalán’, vayamos con Labordeta. Usted era y ha sido como el hermano entrañable que le nació en otra familia. ¿Cómo lo veía, qué retrato desde la cercanía se le impone, cuál era su secreto?

Mi padre y mi tío Eloy, muerto en el frente de Teruel, habían sido internos del Colegio Santo Tomás, de don Miguel Labordeta, padre; la madre era de Azuara, como ellos, y don Miguel había ido mucho a casa de mi abuelo Luis, veterinario, para “festejar” con la futura doña Sara. Un primo de ella casó con una hermana de mi padre. Y Juana era varios cursos más en Letras y la conocía. Labordeta tenía un secreto: se mostraba absolutamente como era; decía siempre lo que pensaba, aunque le creara problemas. Era cultísimo, tenía muy buen juicio crítico sobre literatura, historia, política, te daba siempre suaves consejos y te prestaba libros. Y nunca se creyó importante, a pesar de que lo era, y mucho.

¿Qué supuso ‘Andalán’: como aventura ideológica, periodística y cultural?

Una maravillosa escuela de periodismo práctico, de ciudadanía política, de aragonesismo y cultura. Y un vivero de grandes amigos. Esa generación está hoy culminando sus vidas profesionales, muy logradas.

Has estado a punto de meterse en política de partido. ¿Ha lamentado alguna vez no haberlo hecho de lleno?

Jamás. Sólo milité en el PSA, año y medio. He sido rechazado (aunque las ofertas salieron de ellos, no de mí) por el PSOE y el PCE, y visto cómo funcionan por dentro prefiero votar discretamente y ver con pena qué democracia más imperfecta tenemos aún.

Has sido y es muchas cosas: catedrático, periodista, historiador, investigador constante, amigo, referente, editor de la ‘Gran Enciclopedia de Aragón’ o de la Biblioteca Aragonesa de Cultura. ¿Dónde está su mejor autorretrato o, por acumulación, en la suma de todos?

Creo que en la suma. Trabajar a tope para conocernos mejor, amar más nuestras cosas y luchar por ellas, pero sin fanatismos ni separatismos. Al revés: el mundo es muy hermoso, todo.

¿Cómo miras desde la leve lontananza de los días el proyecto de la GEA?

Creo que para su época fue un modelo, que imitaron en Cantabria, Extremadura, Canarias. Reuní un equipo director excelente y unos 600 colaboradores, y tuvo un nivel muy alto. Luego, ha sido una barbaridad la edición reducida, suprimiendo la autoría de las voces, un verdadero atropello, y así se ha consagrado en la versión actual on-line.

¿Y la BArC?

Fue un intento, quizá fuera de tiempo, de aportar nuevas perspectivas, actualizaciones, grandes reportajes y síntesis. No fue perfecta, pero hubo bastantes títulos de interés.

Ha publicado un sinfín de libros. En compañía de otros y en solitario. ¿Cuáles son sus favoritos?

Todos son hijos. Pero especiales: La Ilustración aragonesa, Aragón contemporáneo, Estudios sobre Joaquín Costa, los dedicados a Portugal y Grecia, Gente de orden, Aragoneses en América, y la última Historia de Aragón que editó La Esfera hace dos años.

Durante muchos años ha estado reflexionando y pensando Aragón. ¿Hacia dónde va Aragón? ¿Estamos en un tiempo de grandes esperanzas o de inmensas atonías, de lasitud, de utopías abotargadas?

Ni una cosa ni otra. Hemos cambiado y mejorado mucho, falta esa perspectiva que da la Historia, que por indicios es muy buena. Pero de “quejicas” hemos casi pasado a demasiado frívolamente “autosatisfechos”, salvo con la crisis. Necesitamos más presión en lo cultural, educativo, investigador, hay mucha materia prima.

Del aragonés se dice que es individualista, saturnal, descreído, que solo es capaz de unirse en el no. ¿Cómo analiza el eco de la muerte de Labordeta, el inmenso cariño desplegado? ¿Se pueden leer esos gestos en alguna clave?

Impresionante. La gente reaccionó como en los grandes momentos, sin ninguna instrucción, espontáneamente. Sabían que era alguien cercano y grande, el aragonés más conocido y querido, aquí y fuera. Me temo que los políticos no han tomado nota, no van a seguir esa lección.

¿Cómo analiza el historiador la designación de Marcelino Iglesias como secretario de organización del PSOE? ¿Y la designación de Eva Almunia, mediante la política de hechos consumados?

Hace mucho que no escribo de política pura y dura. Creo que se valora en Iglesias lo poco conflictivo con su partido y el Gobierno, su imagen de pacificador, sereno, correcto, y haber anunciado su abandono en Aragón sabiendo que repetía casi seguro. Hubiera preferido que Eva Almunia, que estimo buena candidata de su partido, lo fuera tras un proceso más diáfano y democrático, que los partidos rehúyen cautelosos (véase Madrid).

Está a punto de publicar el primer tomo de sus memorias. ¿Con qué Eloy Fernández nos vamos a encontrar, qué vamos a descubrir?

Un joven ávido de saber, de hacer bien las cosas, de cambiar el mundo a su pequeñísima escala. Y profundamente cristiano, que evoluciona hacia un duro y frustrado agnosticismo, ante una Iglesia Católica decepcionante. Y, a través de mis andares, lo que un muchacho, un joven, veía, leía, oía, descubría, en la tremenda España franquista, entre 1942 y 1972, que es lo que abarca el primer tomo, que saldrá en Navidades.

¿Qué ha significado el cine en su vida? ¿Cómo lo ha disfrutado?

Muchísimo. Primero entraba del todo, luego lo analizaba todo, hoy disfruto sin tanta lupa. Me ha gustado todo lo interesante, de Buñuel a Bergman, de Hitchcock a Woody Allen.

Siempre ha sido un gran lector. Qué autores le han hecho disfrutar especialmente, los cuatro o cinco claves, y por qué…

Americanos (Mújica Laínez, Carpentier, Borges, García Márquez), portugueses (Pessoa, Torga, Saramago, Lobo Antunes), Anglosajones (Lawrence Durrell, George Steiner, Ian McEwan), españoles (Marías, Vila-Matas, Millás), aragoneses (Pisón, Conget y varios más). Y en general las memorias, viajes y todo lo policíaco.

Sus historiadores modélicos. O sus modelos de historiador, el espejo en que te veías…

En el mundo, de Marx a Hobsbawm, docenas. Españoles: Tuñón de Lara, Juan José Carreras, Josep Fontana.

Dos o tres libros de historia que deberíamos leer todos alguna vez.

El Mediterráneo de Braudel, como un modelo; los tomos sobre las revoluciones burguesas y la industrialización de Hobsbawm y una excelente Historia de España que estamos publicando, perdón porque pertenezco a su Consejo, en Marcial Pons/Historia.

¿Cómo son, de veras, los aragoneses?

Formales y divertidos, somardas y audaces, cultos y sencillos.

Qué lugar ocupa Aragón en España y cuál debería ocupar.

Un lugar discreto, ya sin tópicos. Se nos ignora y se nos relega porque somos pocos y mansos.

El hecho sucedido entre nosotros que más le conmueve.

La guerra civil.

¿Quién es su personaje histórico, aragonés, más amado?

Joaquín Costa. Y ahora, ay, se nos ha ido a la gran Historia Labordeta.

¿Qué ha significado Marisa Santiago en su vida?

Todo. Es lo más importante que me ha pasado. Su compañía hace que no enferme de soledad, que era mi tendencia antes. Y, como digo medio en broma, a su lado no me he aburrido jamás.

 

 

13/09/2020 14:53 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

RICARDO DÍEZ PELLEJERO: INGENIERÍA, PANDEMIA Y CRISIS

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https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/01/ingenieria-y-crisis-vidas-paralelas-a-lo-largo-de-los-siglos-1372524.html

Ingeniería, crisis y pandemia. Vidas pararelas a lo largo de los siglos

Sinopsis: Las crisis y los retos de cada tiempo son producto de su momento histórico y la forma de abordarlos depende de las tecnologías y el ingenio al alcance.


Por Ricardo Díez Pellejero

En el pasado también ha habido momentos difíciles en los que la ingeniería ha tenido un papel relevante. Ya en La Guerra de las Galias Julio César nos describe a unos helvecios languidecientes viendo cómo, tras haber diezmado una cuarta parte de las tropas que quedaron atrás al cruzar en barcazas el río Arar, construía un puente en un solo día para atacar al resto de los celtas, que se sentían seguros en la orilla contraria.

El desembarco de Normandía, por ejemplo, no hubiera sido posible sin el desarrollo rápido de soluciones como las lanchas de desembarco Assault para las tropas, sin el tanque anfibio DD Tank para darles cobertura, sin el Airspeed Horsa -un planeador gigante que podía transportar a 25 hombres y que fue clave para tomar posiciones previas al ataque- o sin la inmensa planificación de ingeniería logística que precisaron las operaciones del día D.

La ingeniería también ha sido decisiva en la guerra fría y su carrera espacial, donde Serguéi Koroliov pasó del gulag siberiano a ser el diseñador principal del programa espacial ruso y un objetivo prioritario del espionaje norteamericano, que nunca consiguió descubrir su identidad. Y es que, desde Nikola Tesla -que lo imaginó casi todo- a Alan Turing, inventor del ordenador, hay una cantidad ingente de ingenieros que han modelado un futuro nuevo y nuestra forma de entender la vida, mientas otros miles de ellos compiten hoy por llegar más lejos en el universo del Big Data, de la Inteligencia Artificial, de los vehículos autónomos, de la movilidad eléctrica, de la computación cuánticaque dentro de cincuenta años más nos situarían ante una pandemia y un confinamiento muy diferentes.

Sin duda, esta es una crisis del nuevo siglo tanto por los avances en el transporte, que han permitido su rápida expansión, como por los tecnológicos, inexistentes en pandemias anteriores, que han revolucionado el equipamiento médico, las aplicaciones de control de propagación vírica o por la capacidad de desarrollo tanto de soluciones técnicas a los problemas sobrevenidos como la obtención de test y de fármacos, usando instrumentos que formarían parte de la ciencia ficción del pasado inmediato.

Pero también nuestra cuarentena es una cuarentena cibernética, y es que mientras que hace solo cincuenta años la emisión VHF no llegaba a todos los hogares, hoy se extienden por casi todo el territorio las redes de comunicación que nos permiten teletrabajar, comprar, acortar las distancias del aislamiento con videoconferencias, así como entretenernos con las redes sociales o consumiendo contenidos de webs y plataformas online.

Pero la ingeniería aporta más a esta crisis, no solo desde el punto de vista logístico -que ya es mucho- desde el que hemos vistomo los espacios más diversos se han convertido en hospitales o en arcas, con aparente facilidad y en el transcurso de unos pocos días. Y es que la ingeniería es un dique de contención que mantiene estable y estanca la realizad inmediata frente al caos emergente. Tanto es así que el NHS británico lanzó un llamamiento para incorporar ingenieros a las plantillas de sus hospitales en las horas más duras y a las puertas del colapso, buscando ayuda de estos especialistas.

Por otra parte, además de la carrera por encontrar una vacuna fiable, hemos sido testigos del esfuerzo contrarreloj para conseguir construir respiradores económicos, funcionales y en el menor tiempo posible con los que aliviar su creciente déficit, a medida que los hospitales se desbordaban. Todos los países se han volcado en conseguir autoabastecerse al comprobar que los envíos eran incautados o recomprados a pie de aeronave, dejando las nuevas UCIs inútiles sin los esenciales respiradores.

En nuestro país, en un plazo récord, la planta de Seat en Martorell fue la primera en convertir una línea de producción de parabrisas en una cadena de ensamblaje de respiradores y, el que hasta el otro día era la única fabricante nacional de estos equipos, la empresa familiar Hersill, se alió con la armamentística Escribano M&E para multiplicar su producción de equipos de ventilación.

Hay que tener en cuenta que estos dos proyectos fueron los primeros homologados por el Ministerio de Sanidad, pero en un tiempo extremadamente corto y crítico se presentaron al rededor de 40 proyectos más, incluidos el de BSH, que transformó la producción de lavavajillas en una cadena de fabricación de respiradores, lo que nos puede dar una idea del compromiso y de la cantidad de ingenieros, médicos, anestesistas y otros profesionales implicados y de la cuantiosa dedicación invertida.

Tal vez sea esta la mayor tarea de la ingeniería en tiempos de crisis: simplificar el problema, buscar una forma rápida y viable de afrontar el reto que el momento nos pone delante y disponer los medios al alcance de forma creativa, más pragmática y que resulte más provechosa bajo el peso apremiante de la crisis.

Pero también hay una ingeniería que desestabiliza el equilibrio del poder en un momento histórico, y no me refiero solo al diseño armamentístico sino, por ejemplo, a los nuevos canales de comunicación. Hemos visto cómo Estados Unidos declaraba la guerra a Huawei, la empresa china que amenazaba con quedarse el pastel del 5G en todo el globo, vetándola internacionalmente.

A estas alturas ya sabemos que todo tiene una puerta de atrás o una ventana desde la que observar la información que genera el mundo desde el hardware, el software del sistema o las aplicaciones y, merced a ese valor incalculable que otorga saberlo todo y saberlo el primero, en las últimas décadas hemos visto ascender al Olimpo del poder y la riqueza a Bill Gates, Steve Jobs, Jeff Bezos, Jack Ma, Jack Dorsey, Mark Zuckerberg o Elon Musk.

Estos dos últimos han librado una suerte de carrera por dominar el mundo de las comunicaciones en el futuro inmediato. Así, el creador de Facebook, con su proyecto ‘Aquila’, pretendó proveer de internet al planeta mediante una enorme flota de drones (y a través de internet.org) apuesta a la que hubo de renunciar en 2018 (aunque en 2019 buscó el apoyo de Airbus para continuar con el desarrollo).

Sin embargo el ambicioso Elon Musk ya dispone de casi 500 satélites privados orbitando en el espacio, lo que supone una pequeña parte del total de 40.000 que pretende conecten el mundo entero bajo su proyecto Starlink. Con un planeta en red, megaconectado, geolocalizado y absolutamente digitalizado por medio de las tecnologías que sacan partido a cada bit, el control de una pandemia futura -y de cualquier otra cosa- parecen un juego de niños.

Estas tecnologías facilitarán otras crisis, al tiempo que servirán para combatirlas e Igual que hoy observamos con candor e ingenuidad a aquellos que no sabían de qué pecados les venía la peste, puede que en pocos años seamos objeto de compasión cuando, comparando tiempos y medios pasados con los modernos, observen de qué poca tecnología se contaba a principios del siglo XXI, cuando se afrontó la amenaza del SARS-CoV-2 en un tiempo en el que aún no se sabía por dónde caminaba cada persona, ni siquiera su disposición genética al nuevo patógeno.

 

*En la foto Alan Turing.

 

01/05/2020 07:49 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

HISTORIA DE MANUEL MARÍN SANCHO

Fuente: Heraldo de Aragón  (http://antoncastro.blogia.com/2006/032701-historia-tragica-de-manuel-marin-sanc-ho-1899-1936-.php )

 

Manuel Marín Sancho (Zaragoza, 1899-1936) fue uno de los intelectuales más activos de su tiempo: periodista, profesor, archivero, documentalista, paleógrafo, dinamizador cultural de la Zaragoza de preguerra. Fue ejecutado en Torrero por su militancia masónica.

 

La historia de Manuel Marín Sancho (1899-1936) resulta conmovedora. Su primogénita María Luisa, nacida en 1927, dice: “Su muerte fue una canallada. Sigo queriendo a mi padre con locura. Nos llevaba a todas partes: al boxeo al Monumental, al teatro, yo conocí muy bien el mundo de las tablas entre bastidores. A veces nos contaba cuentos, y nos traía juguetes, incluso pupitres plegables”. Su hijo Basilio (Zaragoza, 1929), que conserva muchos de los cuadros y esculturas que le regalaron los más importantes artistas aragoneses de la preguerra a su progenitor, revela: “Yo tengo recuerdos más bien difusos. En 1933, nos trasladamos a Barcelona porque mi padre empezó a dar clases en el Instituto Salmerón. Recuerdo que era un apasionado de la música clásica: tocaba la viola y solíamos ir con mi madre a los conciertos que daba con la orquesta sinfónica. Vivimos allí hasta el inicio del verano de 1936. Nosotros, mi madre, mi tía Vicenta, mis hermanas María Luisa y Teresa y yo regresamos a Zaragoza a principios de julio, y mi padre lo hizo en vísperas de la Guerra Civil”. Tras el estallido de la contienda, Manuel Marín Sancho, que pertenecía a la logia Constancia 16, no tardó en ser detenido.

 

Lo soltaron poco después, aunque debía pasar prácticamente a diario “por las dos checas que había en el Coso, una era de requetés y otra de la Falange. A finales de septiembre, lo encerraron en Torrero y, finalmente, la noche del uno de diciembre fue ejecutado por su condición de masón. Mi padre era republicano, creía que la forma ideal de gobierno era la República, pero tampoco era un hombre que se hubiera significado de manera radical”. José Antonio Ferrer Benimelli en su libro “La masonería en Aragón” narra la detención y la ejecución de Manuel Marín Sancho, que era periodista, dramaturgo, crítico de arte y de literatura, archivero, paleógrafo, y exhuma algunas de sus últimas y emotivas cartas. Las razones de la muerte eran tan lacónicas como falsas: “Fractura de cráneo y hemorragia interna”. Con él, en aquellos meses, fueron abatidos, entre otros muchos, Moisés y José Miguel Alcrudo, Andrés Cobo San Emeterio, Francisco Albiñana, Venancio Sarría...  

 

Archivero, periodista, poeta

 

Los dos hermanos aseguran que se “enteraron de todo”. María Luisa recuerda que le escribían y le mandaban dibujos de casitas a la cárcel, “algunas eran copiadas. El dibujo se me daba muy bien”. La familia entonces no tenía casa propia; vivía en un gran caserón de la plaza de Sas que era de la tía María, hermana del periodista, y del tío Gregorio, un agricultor con muchas tierras. “Ambos fueron nuestros padrinos. Mi madre se quedó con una exigua pensión por la condición de mi padre de archivero del Ayuntamiento de Zaragoza, donde trabajó con Manuel Abizanda Broto. Y nada fue fácil. La casa tenía más de veinte habitaciones. Salimos adelante gracias a mis padrinos”.

 

Basilio inicia un auténtico viaje en el tiempo. Su padre nació en Zaragoza en 1899, en el seno de una familia de clase media que se dedicaba a la construcción de instrumentos musicales: guitarras, laúdes, bandurrias; su abuelo le regaló una guitarra a Alfonso XIII, que lo recibió en palacio, y además presentó magníficas piezas en uno de los pabellones de la Exposición Hispano-Francesa.

 

Manuel Marín Sancho era el menor de cinco hermanos. Siempre sintió inquietudes intelectuales y con el paso de los años, tras licenciarse en Filosofía y Letras y haber estado episódicamente en la guerra de África, “mi padre    veía fatal, y en cuanto se dieron cuenta lo devolvieron a España”, entró a trabajar en “El Noticiero”, que dirigía José Mª Sánchez Ventura, se vincularía con el Centro Naturista Helios, llegó a ser su segundo presidente, y desplegó una actividad increíble: fue director de revistas como “Aragón” del SIPA, en 1929 coordinó un número donde publicó a los más importantes artistas plásticos, de todos los números de “Amanecer” y varios de “Relieves”, e incluso llegó a fundar el efímero diario “Independencia”.

 

Una carta a destiempo

 

Uno de sus amigos de entonces era el periodista y escritor Andrés Ruiz Castillo, que lo definió como “una auténtica revolución que llegó a fundar Prensa Ebro, una agencia de publicidad”. “Mi padre poseía un gran sentido del humor, siempre sonreía. Era alegre y confiado”, señala Basilio. Redactó algunas piezas teatrales, entre ellas “El tapiz” (1928), basado en las pinturas de Goya, y sobre todo escribió el libreto de la ópera “Igual que hermanicos. Estampas aragonesas. Zarzuela en tres actos”, que se estrenó el cuatro de enero de 1934 en el Teatro Principal con música de Luis Aula, que también dirigió la Orquesta Sinfónica de Zaragoza.

 

El crítico Pablo Cistué de Castro dijo que “Manuel Sancho Marín ha hecho un libro de zarzuela tan documentado y de tal honradez que se aleja del tipo a que la generalidad de los libretistas nos han acostumbrado”. Decía que la obra aborda “los amores de dos mozos a una misma moza”, y elogiaba al tenor Faustino Arregui, a la actriz y cantante Sélica Pérez Carpio y al “formidable actor cómico” Eduardo Marcén. 

 

En casa de Basilio Marín Ferrer hay obras de Honorio García Condoy, de Ansuátegui, de Bayo Marín, grandes amigos del periodista y escritor fusilado. Hace poco, el profesor madrileño Francisco Galera le mandó el expediente de su padre, y en medio había una copia que ha activado la memoria, el dolor y la impotencia: el Jefe Superior de Policía  mandó una carta a la cárcel de Torrero para que soltasen al meteorólogo Odón San Emeterio y a Manuel Marín Sancho. La carta estaba fechada el 30 de noviembre, pero no llegó a su destino. Esa misma noche ambos, con otros muchos, fueron ejecutados.

 

29/03/2020 11:29 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

UN DIÁLOGO CON JOSÉ 'PEPÍN' PELLO

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[He entrevistado tres veces a Pepín Bello (1904-2008), una en su casa, y puede leerse el diálogo en ’Vidas de cine’, otra en Huesca y una más por teléfono poco antes de su muerte. . La conservaba El Sueño Igualitario.]

 

 

José Bello Lasierra entrevistado por Antón Castro

 

 http://www.cazarabet.com/esi/numeros/5/index.htm#bello

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

- ¿Qué sintió cuando le anunciaron el Premio Aragón 2004?
- Gratitud, agradecimiento de corazón. He dado las gracias al Gobierno de Aragón. Es la máxima distinción, ¿no? Jamás había soñado con ella. Hablé con Marcelino Iglesias, al que apenas conozco. Nos hablamos de usted y me dio la enhorabuena. Me ha sorprendido el galardón, me ha halagado y estoy confuso.

- ¿Ya ha escrito el discurso?
- Ni lo voy a escribir, lo diré de viva voz. He pensado algo, pero no se lo voy a decir a usted.

- De acuerdo. Vayámonos a Huesca, a su niñez...
- Mi padre, Severino Bello, era ingeniero, un auténtico sabio, hizo obras muy importantes como el pantano de la Peña o los Riegos del Alto Aragón, la obra hidráulica más importante de Europa. Yo me he criado en el pantano de la Peña. Era un hombre muy completo, inteligente y muy culto. A su lado se aprendía mucho. Y además dibujaba extraordinariamente, quiso ser pintor.

- ¿Y su madre?
- Se llamaba Adelaida Lasierra. Era encantadora, la admiraban mucho, era el eje de las conversaciones por lo graciosa que era, por su buen hablar. Era inteligente, guapa, natural, pero no tenía la formación de mi padre.

- ¿Por qué lo llamaban Pepín?
- Me puso ese nombre mi hermano Severino, pero ya no me gusta que me llamen así. ¿Seguimos? De niño no había cines, pero sí había una carpa, la de Enrique Farrús "El Farrusini". En las sesiones había un pianista, Daniel Montorio, que tenía mi edad, luego triunfó mucho. Fue un niño prodigio, me acuerdo de él ya desde que teníamos diez años. También había una cupletista que cantaba y bailaba. El cine era un divertimento más, como el circo, que llegaba de higos a brevas. Me llevaban mis padres o las criadas.

- ¿Cómo recuerda su ambiente familiar?
- Era extraordinario. De verdad. Los hermanos nos queríamos mucho. Teníamos muchos amigos. El sitio de reunión casi siempre era mi casa, íbamos poco a las casas de los amigos, salvo a la de Salvador María de Ayerbe. Recuerdo que nos íbamos a bañar a la Santera, en la carretera de Huesca, al río Flumen, íbamos en bicicleta, y también al barranco de Alfóndiga, y allí veíamos los carnuzos y aquella columna de buitres que venía a comer los despojos. Por supuesto que también íbamos a pie o en bicicleta a Loarre y a Montearagón, dos castillos muy emocionantes para mí. Siempre me ha gustado el arte.

- ¿Fue amigo, en Huesca, de Ramón Acín?
- Hombre, claro que sí. Lo conocí muy pronto y éramos muy amigos. Iba a su casa o venía él a la nuestra, aunque era mayor que yo. También conocí a su mujer Conchita Monrás, nos queríamos mucho. Ramón Acín tenía una mano exquisita para el arte y era muy buena gente.

- Con once años, partió usted a la Residencia de Estudiantes.
- Sí, claro. Fui a hacer el Bachillerato a la Residencia de Estudiantes ya. Mi padre había sido nombrado director del Canal de Isabel II. Mis asignaturas favoritas eran la geografía, el arte y la historia. Por entonces, lo recuerdo perfectamente, yo iba mucho al Museo del Prado con mi padre. Soy el visitante más antiguo y el más constante del Prado. Me gustaban mucho Velázquez, Goya, Zurbarán o El Greco. Es el mejor museo del mundo. He ido cientos, miles de veces.

- En 1918, llegó a la Residencia de Estudiantes Luis Buñuel...
- Establecimos relación de inmediato. Recuerdo que no destacaba en nada. Quería ser escritor y escribió algo. Estudió Ciencias Naturales, Filosofía y Letras. No tenía una vocación específica.

- ¿Ya lo conocían como "El león de Calanda"?
- Luis Buñuel mentía como un bellaco. Era un gran fabulador. Sólo hizo un combate y yo fui su manager. Hizo tres o cuatro o cinco asaltos, pero le aseguro que ni él ni su contrincante se intercambiaron golpes. Pronto se convirtió en el novio de la poetisa Concha Méndez, tengo un libro de ella dedicado por entonces.

- Y algo más tarde, apareció Dalí.
- ¿Le digo una cosa? Fui yo quien lo descubrió. Llegó en 1922, acompañado de su padre el notario Salvador Dalí Cusí y de su hermana Ana María. Estuvieron allí tres o cuatro días. Era estrafalario, vestía de artista, con un traje de terciopelo negro, con cinturón, llevaba melena. Era raro. No tanto como Juan Ramón Jiménez, que venía a menudo a ver a García Lorca. Sabíamos que pintaba, pero un día vi su puerta entreabierta y empujé. Vi unos dibujos maravillosos, excelentes. Le pregunté: "¿Son tuyos?". "Claro", dijo. Me faltó tiempo para decírselo a los demás: Lorca, Vicéns, Buñuel. "Este tío catalán pinta muy bien", les dije. Así empezó todo. Muchos años después, hace más de 20 ó 30 años, ya no recuerdo la fecha, fui a verlo al hotel Palace. Entonces, conocí a Gala. Traté a Salvador Dalí hasta su muerte.

- Ahora que citamos a Buñuel y Dalí, ¿cuál fue su responsabilidad real en la película de ambos, "Un perro andaluz", y también en "La edad de oro"?
- Yo creo que en algunas cosas. Por ejemplo, el ojo rasgado con la navaja barbera, el carnuzo sobre el piano, los curas marianistas cogidos a una pata del piano... Eran imágenes mías. Pero yo no intervine propiamente en las películas, no figuro para nada en "Un perro andaluz", eran cosas que nos decíamos en las charlas...

- ¿Y Federico García Lorca?
- Estaba fascinado con él como todos. Era realmente extraordinario, simpático, hablador, alegre, ingenioso, mentiroso. Era el hombre espectáculo. Recuerdo que Jorge Guillén decía: "Federico es irresistible". Y realmente lo era: tocando el piano, contando cosas, cantando, dibujando, hacía caricaturas musicales extraordinarias, perfectas, de Mozart, de Stravinski. Y tenía un talento poético inmenso.

- ¿Es cierto que usted llegó a dedicar algunos de sus libros?
- Algunos no, el "Libro de poemas". Como no le cabían todos los ejemplares en su cuarto, pasó unos cuantos al mío. Y a veces venía gente que me decía: "Bello, le hemos escrito a Lorca, no nos ha contestado, ya va a terminar el curso, ¿podría decirle que nos dedique su libro?". Y yo, con el consentimiento de Federico, acababa haciéndolo: dedicaba el libro.

- Entonces, ¿cuál era exactamente su papel en el grupo, el de incitador o azuzador de otros intelectuales?

No, no. Yo daba ideas, sugería temas, hablábamos, bromeaba. Supongo que cogerían algo de mí, pero yo no he pretendido pasar a la posteridad. Soy una persona muy modesta. No figuro en ninguna parte.

- Dijo usted alguna vez que hasta entonces sólo había leído a un autor, Bécquer, y que se lo sabía casi de memoria...
- Alguna cosa sabría de memoria. Lo había leído y releído desde los diez años. Más que su poesía, a mí me gustaban sus "Leyendas" y las "Cartas desde mi celda"...

- Escritas, por cierto, en Veruela.
- Me encanta Veruela. Es de una belleza verdaderamente evocadora y en la época de Bécquer debió serlo más aún, de un gran romanticismo. Es uno de mis lugares favoritos de Aragón, aunque yo conozco toda España.

- Sigamos. En 1927 se fue usted a Sevilla.
- ¿Y sabe por qué? Porque en 1929 iba a celebrarse la Exposición Iberoamericana, por eso había mucho trabajo y muchas iniciativas. Y yo me fui inicialmente con una compañía constructora de Zaragoza, Vías y Riegos, era un alto empleado de la empresa y trabajaba también en Relaciones Públicas. Me quedé hasta 1935 y me fue muy bien.

- ¿No fue allí donde conoció a la pianista Pilar Bayona?
- Sí, me la presentó Concha de la Torre Bayona, pero yo la vi en Sevilla, en Madrid, aquí en Zaragoza, en su casa. Conocí a su padre, a su hermano Julio, conozco a su sobrino Antonio. Físicamente no era gran cosa, pero obtuvo éxitos enormes y los Buñuel, tanto Luis como Alfonso, estaban locamente enamorados de ella.

- ¿Y usted?
- No, yo no. Yo la quería como amiga, la admiraba como pianista. Yo había estado enamorado de Araceli Durán y un día le pedí a Rafael Alberti que me escribiera algo para ella. Me escribió un soneto, que figura en "Cal y canto", y no desdice para nada de uno de Lope de Vega. Es magnífico.

- En 1935, regresó a Madrid...
- Sí, claro, con mi familia. Pero poco después empezó la Guerra Civil y ya no pudimos escapar. Bueno, mis padres se fueron a Francia desde Irún, y de ahí a Burgos, a Sevilla más tarde... En medio de la contienda mataron a mi hermano Manuel, había tenido un accidente de coche y se quedó como un niño. Salió a por tabaco y no lo volvimos a ver. Muchos años después apareció en la lista de los fusilados en Paracuellos.

- ¿No pensó en irse de España?
- La verdad es que no. Estábamos en Madrid, no se podía salir. No combatí pero pasar pasé hambre, frío y miedo. Estuve detenido por los republicanos cuatro días, y mi hermano Antonio nueve meses.

- ¿No le impresionó la muerte de García Lorca?
- Desde luego, pero piense en aquel contexto terrible, estábamos rodeados de muerte, y acababan de matar a mi hermano. Desaparecían muchos amigos.

- Y ¿qué paso luego?
- Tras la Guerra Civil, montamos en Burgos una empresa de peletería fina que nos fue muy bien durante unos años. Había en España 33 empresas, pero con la II Guerra Mundial empezó a ir mal. Y la dejamos. Trabajábamos mucho para Alemania y Estados Unidos. Y en 1954, montamos un autocine. Sólo había dos en Europa, uno en Roma, que fuimos a ver, y el nuestro. En Estados Unidos había 400. Funcionaba bien, pero cogimos un gerente norteamericano que nos llevó a la ruina. Luego, como era mayor, lo dejé todo y me recluí en casa, recuperé a muchos amigos, me entregué a leer. Yo he leído la intemerata.

- Y jamás se olvidó de Huesca.
- He ido siempre que he podido. Me gusta la ciudad en su conjunto, iba al parque. Huesca, ahora, esta bonita y cuidada, no es un pueblo, es una pequeña ciudad. Además, en casa de mi hermano, tenía una habitación con baño siempre dispuesta para mí.

- Usted ha escrito piezas teatrales con Alberti, Buñuel y con Benet, recogidas en "Teatro civil".
- He escrito poco, muy poco, ahora acaban de mandarme un drama recuperado que escribí yo con Luis Buñuel. Y también trabajé algo con Juan Benet, con Fernando Checa, pero no me he dedicado a eso, he hecho, sí, alguna cosa humorística de poca importancia.

- ¿Se arrepiente de algo?
- No he hecho mal a nadie, no he hecho nada punitivo. Quizá cuando mejor lo pasé fue cuando coincidí con tantos genios. Pero le digo una cosa: no siento nostalgia de la II República, la conocí muy bien, Azaña fue muy amigo mío, pero fue tan desastrosa como la primera de 1873. He tenido muchos amores. Eso es lo superior de la vida, lo más elevado: el amor es lo que te acerca al cielo.

- ¿Se enamoró de Ava Gardner?
- No, no. La conocí. Me quedé pasmado ante ella y se lo dije: "Te miro a ti". Era una criatura perfecta.

- ¿Cuál es el secreto de su longevidad?
- Hombre, mi padre tenía buena salud. Se murió a los 74 años; eran otros tiempos. No me he cuidado especialmente ni me he descuidado tampoco. No he sido nada aprensivo, he viajado lo justo y he sido curioso. He tenido una actividad grande.

 

 

 

29/03/2020 11:12 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

15 AÑOS DE RADIO CALAMOCHA

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RADIO CALAMOCHA BRINDA POR SUS 15 AÑOS DE VIDA CON OYENTES, FAMOSOS COLABORADORES NACIONALES Y LAS MÁXIMAS AUTORIDADES DE ARAGÓN

 

 

[Nota de Santiago Martín y su equipo] La emisora local celebró este sábado una cena en el hotel Fidalgo a la que asistieron 250 personas, entre las que se encontraban famosos rostros del periodismo, la sociedad, la cultura o la política, como Javier Lambán, Miguel Ángel Rodríguez o Nicolas Redondo; los actores Eduardo Noriega, Luisa Gavasa, Antonio Resines o Gabino Diego; los periodistas Paco Lobatón y Ramón Arangüena, o la bloguera Isasaweis

El presidente aragonés destacó “la  capacidad de comunicación y la visión empresarial” del periodista José Luis Campos, impulsor de Radio Calamocha en 2005

 

 

(Sábado, 15 de febrero de 2020).- Quince años informando a diario desde la capital del Valle del Jiloca, un hito que Radio Calamocha celebró este sábado rodeado de sus destacados colaboradores e invitados, las máximas autoridades de Aragón y su fiel audiencia, la que le ha convertido en un referente informativo durante este tiempo. Los festejos comenzaron con una cena en el hotel Fidalgo a la que asistieron un total de 250 personas. El presidente de Aragón, Javier Lambán; el vicepresidente Arturo Aliaga; la consejera de Presidencia, Mayte Pérez, y nombres famosos que han pasado por las ondas del programa como los actores Eduardo Noriega, Luisa Gavasa, Antonio Resines o Gabino Diego, o la bloguera Isasaweis, entre otras muchas personalidades, no quisieron perderse esta cita, que continuó con una fiesta musical en el pabellón de la localidad turolense hasta bien entrada la madrugada al ritmo de los Beatles.

 

          Al comienzo de la velada, el presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, destacó la valía de hombres como José Luis Campos, periodista y fundador de Radio Calamocha, que hacen posibles “sueños inalcanzables”. “Su capacidad de comunicación, de difusión, de ser propagandista de la provincia y de Calamocha, y también su capacidad empresarial, le convierten en una de las personas que permite que Aragón mire al futuro con optimismo e ilusión”, incidió Lambán. “Yo no vengo a celebrar el XV aniversario de Radio Calamocha, sino a rendir un homenaje sentido y sincero a una persona excepcional [como es José Luis Campos”, remató.

 

Por su parte, el presidente de la Diputación de Teruel y alcalde de Calamocha, Manuel Rando, valoró que la emisora “ha cumplido una función muy importante en el ámbito social, comunicativo y en la difusión de iniciativas culturales y deportivas, algunas de ellas también de ámbito provincial”. Randó también remarcó la “transparencia total” de un medio informativo como Radio Calamocha: “Ha contado la verdad con pruebas fehacientes en un periodo donde hubo corrupción”.  

 

Para el director de Radio Calamocha y del grupo de comunicación Fieldsmedia, José Luis Campos, celebrar el XV aniversario de este medio informativo supone “mucha satisfacción”. “Que una emisora ubicada en un pueblo de 3.500 habitantes, con un censo de 9.900 oyentes, tenga 4.750 es muy importante y es una prueba de que se están haciendo bien las cosas, que se dice la verdad y que contamos lo que la gente necesita escuchar de sus políticos y asociaciones, también en lugares como Monreal del Campo o Fuentes Claras”, compartió.  

 

La velada, en palabras de José Luis Campos, también se convirtió en una reivindicación de la “libertad de información” en un municipio. “Resulta muy duro tener que criticar a alguien cuando sabes que al día siguiente te lo vas a encontrar por la calle y que él y su familia te van a volver la cara. Sin embargo, como siempre le he dicho a mi mujer, Mari Carmen, prefiero no salir de casa por no tener con quien hablar, que hacerlo sabiendo que hay alcaldes que nos han engañado vilmente y no lo hemos contado”, resaltó.

 

Radio Calamocha surgió en 2005 como un proyecto personal del periodista José Luis Campos, profesional de destacada trayectoria en el mundo de la información y la comunicación. El empeño de Campos fue el de “hacer periodismo libre en un pueblo”, en su localidad, pese a los problemas de viabilidad económica y un sector comercial que por entonces se encontraba en retroceso. Tres lustros más tarde, el proyecto está consolidado y en plena expansión. 

Radio Calamocha se ha asentado como medio de referencia en la comarca. Actualmente cuenta con una plantilla de dos periodistas y un técnico, junto con más de una docena de colaboradores, y emite dos horas de programación propia.

 

Además, el grupo Fieldsmedia ha puesto en marcha en enero la nueva emisora COPE Jiloca, asociada a la cadena COPE, para extender así la programación local a toda la comarca. El grupo que dirige Campos gestiona también desde hace dos años con la cadena esRadio una emisora en Orihuela del Tremedal,  que ha llevado a cabo hitos como realizar desde la localidad turolense un programa especial de Año Nuevo de ámbito nacional.

 

La nómina de colaboradores e invitados a la fiesta abarcó el ámbito de la política con otros nombres destacados como los de la portavoz del PP en las Cortes de Aragón, Mar Vaquero, y su homólogo socialista, Vicente Guillén; el delegado del Gobierno de Aragón en Teruel, Benito Ros; el presidente del PP en Cataluña, Alejandro Fernández; la presidenta de la Comarca del Jiloca, Yolanda Domingo; el alcalde de Monreal del Campo, Carlos Redón, y el del municipio norteño de Ajo, José de la Hoz (Partido Regionalista de Cantabria), fueron otros de los invitados.

 

El periodismo contó con la representación de destacados profesionales como Albert Castillón, Ana Carrillo, Ramón Arangüena, Paco Lobatón, Javier Caraballo o Juan Pablo Polvorinos. El ganador del primer Gran Hermano, Ismael Berio, y Juan Manuel Sánchez, vencedor de MasterChef, fueron otros de los rostros televisivos de la velada.

 

Brillaron también otros invitados del mundo de la cultura como el cineasta Miguel Ángel Lamata, la escritora Vanessa Montfort, los periodistas y escritores Luis Alegre y Antón Castro, el historiador José Luis Corral o el manager Alberto Bongiorno.

 

Durante la ceremonia Silvia Lario, periodista de Radio Calamocha, y algunos de los invitados presentaron las siete tapas gastronómicas elaboradas por el catering del hotel Fidalgo, y maridadas con vinos de la Denominación de Origen Protegida Cariñena.  

La celebración continuó con una actuación en el pabellón ferial con entrada libre. Abbey Road, calificada por la revista musical Moho como la mejor banda tributo a The Beatles del mundo en habla hispana, protagonizó una velada que se alargó hasta bien entrada la madrugada con DJ El Pulpo.

 

JOSÉ LUIS CAMPOS Y EL AMOR POR LA RADIO

 

Todo comenzó un 14 de febrero, Día de los Enamorados, de 2005. Fue cuando el periodista José Luis Campos simbolizó su amor por un medio de comunicación como la radio con la puesta en marcha de la emisora Radio Calamocha. Aquel día comenzó a emitir sus programas un medio de comunicación que ha asistido fielmente a su cita informativa con su audiencia durante estos quince años.

 

En paralelo a su labor en Radio Calamocha, José Luis Campos ha sido asesor y responsable de comunicación en distintas empresas y organizaciones como el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jamón de Teruel o la Feria de Calamocha. En la actualidad, dirige la comunicación y marketing de la D.O.P. Cariñena y es el responsable de relaciones institucionales de la empresa Aldelís (antes Casa Matachín). Es miembro de la Asociación y Colegio de Periodistas de Aragón y de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión, de la que fue durante cuatro años vocal de la Junta Directiva.

 

 

TEXTO DE JOSÉ LUIS CAMPOS


Teruel funciona, funciona a pleno rendimiento porque hay varios motores que así lo hacen posible, una de las provincias de la España interior que con más atención se mira. El motor del turismo, la atracción paisajística, del Matarraña, el Maestrazgo y Albarracín, las nuevas tecnologçías, la agroalimentación, Dinópolis…

El paisaje, la historia y el territorio, hombres comprometidos, talentoso y cabales.

Sui funciona Teruel también una de las capitales más importantes como Calamocha.

 

Sueños inalcanzables si no hay hombres y mujeres que lo hacen posible. Un hombre que en Aragçón es profundamente admirado, y conocido. No deja de ser una excusa para que muchos amigos suyos, de dentro y fuera de Aragón, hayamos venido a rendir un homenaje sentido y sincero.  

Capacidad de comunicación, de difusión, de ser propagandista de la provincia y de Calamocha, capacidad empresarial es uno de los hombres que permite que Aragón mire al futuro con optimismo y con ilusión. Personaje excepcional que es José Luis Campos. Yo no vengo a celebrar el XV aniversario sino a rendir homenaje sentido y sincero a un personaje excepcional.

 Que una emisora en un pueblo de 3.500 habitantes, con un censo de 9.900 oyentes, tengamos 4.750 es muy importante.

Haciendo bien las cosas, decir la verdad, contar lo que la gente necesita escuchar de sus políticos y asociaciones. La gente se comunica por diferentes formas, las carreteras, los medios de comunicación son muy importantes, saber quien vive al lado en Monreal, FuentesClaras Orihuela del Tremendal…

 

Celebrar 15 años es mucha satisfacción. Quiero reivindicar esta fiesta al poder ser libre de información de un pueblo. Discutía con Carlos Herrero cuando llegamos al acuerdo de tener Cope Jiloca…

Es muy duro tener que criticar a alguien cuando sabes que no te habla él ni su familia.

3’ Una empresa fantasma, o que una asociación no ha gastado bien el dinero, y ves que hay otro que no te hablar. Mi mujer Mari Carmen, pieza fundamental, me ha dicho ‘mira a ver porque no vamos a poder salir de casa’, pero prefiero no salir de casa por no tener con quien hablar, que salir sabiendo que hay alcaldes que nos han engañado vilmente.

 

Llegamos a la Comarca de Daroca, Teruel, Corredor del Jiloca y Albarracín.

  

Es una riqueza increíble, con tres proyectos. Han sido quince años difíciles y duros, porque en la comunicación interviene un factor económico. Un periodo donde hubo corrupción. Un medio que contó la verdad con pruebs fehacientes. Hay transparencia total, no hacer más que ver si me puede pillar en fuera de juego.

7’ 20 Ha cumplido una función muy importante en el ámbito social, comunicativo y dar voz al desarrollo de iniciativas culturales y deportivas, y también de ámbito importante.

 

16/02/2020 12:12 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

DIÁLOGO CON PABLO LORENTE, PREMIO SANTA ISABEL DE PORTUGAL DE POESÍA

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Pablo Lorente “La escritura es un

viaje en el tiempo hacia el futuro”

 

“Lo relevante es la mirada

del artista sobre el mundo que nos rodea”

 

El escritor y profesor ha ganado el premio Isabel de Portugal con su libro ‘40’, que publica en la colección Veruela

 

 

¿Qué es ‘40’, una autobiografía, una parada en el camino, una reflexión general? 

40 son los años que acabo de cumplir, personalmente, lo de las cifras no me afecta mucho, pero por lo que veo a mi alrededor es una edad muy simbólica. Este poemario es un alto en el camino, un breve descanso para mirar hacia atrás, y pensar hacia dónde se va. 



¿En qué medida le ha marcado la paternidad? 

Hace poco que hemos tenido un hijo; de repente todo cambia y la vida se convierte en un torbellino. De la paternidad he aprendido el auténtico significado de la palabra amar; que mi tiempo ha dejado de pertenecerme y que lo más importante está fuera de uno mismo.

 

En el libro hay una exaltación de las pequeñas cosas, de los gestos minúsculos. ¿Por qué? 

La vida no puede acabar siendo trabajar e ir a un centro comercial en los ratos libres, debe haber algo más. Al final, en el maremágnum de la ciudad, poder escapar a dar un paseo por la naturaleza, tener tiempo para leer, sentarse con los amigos a comer o a tomar algo se acaba convirtiendo en un lujo, son pequeñas cosas, pero muy importantes.

 

¿Se puede hacer poesía con todo? 

Creo que sí, el material sobre el que un artista trabaja no es lo importante, lo relevante es la mirada del artista sobre el mundo que nos rodea. Varios autores de la Generación del 27 crearon bellísimos poemas sobre elementos fascinantes de la vida cotidiana.

 

¿Qué es lo que le da más miedo al poeta? 

Supongo que será un miedo común a muchos escritores, me aterra que se me acaben las palabras, que no las pueda poseer para poder seguir inventando mundos e historias. En realidad, creo que este temor puede ser sinónimo a que se nos acabe el tiempo.

  

El libro también es como un tratado de desilusiones. ¿De qué está desengañado? 

En lo personal no me puedo quejar de nada, los poemas no hablan tanto de mí como de la sociedad que estamos construyendo, y en muchos momentos me puede el pesimismo: el poder del dinero, la desilusión por los sueños sin cumplir, la dictadura de las nuevas tecnologías, la añoranza de la juventud. Sin embargo, prefiero pensar que este poemario también está cargado de ilusión por un futuro mejor. 

¿Es de verdad fácil escribir poesía, como dice en un poema? 

Sí, es un poema irónico sobre un tema que me preocupa mucho, la palabra y su función en nuestra sociedad. Es fácil escribir poesía, lo difícil es que sea honesta con el público y con uno mismo.

 

Tras escribir un extenso poema sobre ello, ¿ya sabe por qué escribe o seguirá preguntándoselo cada día? 

El acto de escribir encierra un misterio inextricable, en algún momento alguien elige un momento de profunda soledad para crear algo que antes no existía y que no deja de ser efímero para, con suerte, poder compartirlo con los demás. Escribo, sin duda, por el placer que proporciona enfrentarse a la página en blanco.

 

¿Ya ha resuelto para quién se escribe? 

Eso es más difícil, la escritura se convierte en un viaje en el tiempo hacia el futuro, en un diálogo con nuestros coetáneos y, con suerte, con el lector del futuro. Pero sobre todo, se escribe, sobre todo, para uno mismo. No deja de ser paradójico.

 

En el libro también adopta el monólogo dramático y hace hablar a una mujer…  

Cuando lo escribía quería hablar de nuestra sociedad, del paso del tiempo, y de cómo, al cumplir los 40 años, comenzamos a observar que muchos de los sueños y de las ilusiones que habíamos forjado a lo largo de los años no se han cumplido y que, por desgracia, las posibilidades de que se cumplan, menguan con rapidez. Elegí para ello una voz poética que imaginé femenina. Quería experimentar un cierto alejamiento, quería jugar con las posibilidades de la ficción para adentrarme en la reflexión.

 

Hay alusiones a otros autores. A Kafka, a Borges, a Julio Antonio Gómez. ¿Quiénes son los autores que le han marcado y le marcan? 

Borges es inabarcable e infinito como su Aleph, la hondura de sus relatos y de su poesía es conmovedora, y en ocasiones, sus palabras se me cuelan en mis creaciones, como muchos otros clásicos. En general, de los clásicos me impresiona la calidad de su escritura, por esa misma razón espero que este año la gente lea mucho a Galdós, es un placer para los sentidos. 

  

Es profesor de literatura. ¿Podría recomendarnos a nosotros y a sus alumnos tres o cuatro libros de poesía? 

Aunque no es de poesía, ahora estoy fascinado con el ensayo ‘El infinito en un junco’ de Irene Vallejo, que me ha dirigido a la poesía de Anna Ajmatova, entre otras lecturas. Creo que a ningún curioso defraudará la poesía de Miguel Labordeta, que me emociona profundamente. Estos días he leído con mucho placer ‘Sube a nacer conmigo’  de David Conde.

27/01/2020 08:31 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ÚLTIMO CAPÍTULO DEL II TEMPORADA DE 'SIN COBERTURA', CON SILVIA LAPLANA

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http://www.aragontelevision.es/programas/sin-cobertura/

La meteoróloga Silvia Laplana viaja este domingo (21:20 horas) a la pequeña población de Rebilla, un pueblo de cuento que se encuentra en el escondido Valle de Escuaín. El último capítulo de la temporada de ‘Sin cobertura’ recorre este municipio abandonado hace décadas pero que ha vuelto a ponerse en pie gracias a la ilusión y el trabajo de familias vinculadas al pueblo. Entre estos vecinos se encuentra Juanjo Laplana, padre de Silvia. Juanjo no solo ha recuperado su casa en Rebilla, lleva años recuperando la memoria del pueblo y del valle, rescatando fotos, partidas de nacimiento y testimonios. Este trabajo, tan concienzudo como necesario, se ha convertido en una pasión que ha trasmitido a su hija. En el programa, Silvia conversa con Antón Castro sobre sus recuerdos en el pueblo, su vinculación con el valle y su profesión. Desde su visión de meteoróloga, analiza cómo el clima de esta zona fue clave para que décadas atrás se despoblara. Rebilla guarda otro tesoro. Por su ubicación privilegiada se ha convertido en un lugar idóneo para la observación de aves rapaces, especialmente el quebrantahuesos, una especie casi desaparecida en todo el mundo. La Fundación Quebrantahuesos tiene allí una de sus sedes y supone otro impulso para el renacer del pueblo. En todo el Valle de Escuaín viven apenas veinte personas de manera continua. Entre los que han apostado decididamente por este lugar está la familia Sesé. Feliciano Sesé, el padre, es hostelero, guarda forestal, alcalde de Tella y, sobre todo, un ganadero dedicado a la ganadería extensiva, clave para que los valles mantengan su equilibrio y belleza. Helena Sesé su hija es un ejemplo de que no todo está perdido. Se formó en Barcelona y Bruselas y con lo aprendido regresó al valle para, junto a su hermana Lourdea, que acaba de ser madre, y su prima, crear un sueño, La Posada de Silván, un restaurante y hostal que ha dado una nueva vida y esperanza a Tella. Agustín Camón explica cómo restauró una borda en Rebilla.

*Después se redifunde el último capítulo de la temporada anterior, dedicado al futbolista Jesús Vallejo y a Loscos.

 

17/11/2019 17:08 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

AGRALUZ CELEBRA 25 AÑOS HOY

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AGRALUZ CELEBRA SUS 25 AÑOS, HOY, EN EL PARANINFO
[La Agrupación de Antiguos Alumnos y Amigos celebra su 25 aniversario en la Universidad de Zaragoza(AGRALUZ). El rector de la Universidad de Zaragoza preside el próximo lunes, 21 de octubre a las 18.00 horas, en el Aula Magna del edificio del Paraninfo, el encuentro de AGRALUZ]
El Aula Magna del edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza acoge el 25 aniversario de la Agrupación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Zaragoza (AGRALUZ) el lunes, 21 de octubre, a las 18.00 horas. El acto contará con la presencia del rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral.

A este encuentro acudirán autoridades académicas de la Universidad de Zaragoza y se prevé la asistencia del presidente de la Federación de Asociaciones de Antiguos Alumnos y Amigos de las Universidades Españolas "Alumni España", Antonio José Redondo García.

AGRALUZ cuenta con 953 socios. A lo largo de sus 25 años de existencia, han estado vinculadas a la asociación 3.967 personas. Esta asociación ha organizado más de 250 promociones de antiguos alumnos en las que han participado más de 12.500 estudiantes y, además, más de 278 viajes turísticos de convivencia entre los inscritos, tanto por Europa, España, Aragón y Zaragoza.

Actualmente, más de cien empresas colaboradoras permiten a los socios de AGRALUZ beneficiarse de diversos descuentos. Desde 2007, se mantiene un convenio de colaboración entre la Universidad de Zaragoza y AGRALUZ.
El presidente es Agustín Ubieto y el tesorero es Pedro Pardo. AGRALUZ permite a sus asociados mantener el vínculo con la Universidad, acceder a sus instalaciones, retirar libros de sus bibliotecas, organiza un sinfín de actividades, entre ellas dos o tres viajes al mes por Zaragoza, por Aragón o por el extranjero, siempre con guías especializados. Cuando se trata de Zaragoza o Aragón, las explicaciones la da el profesor Agustín Ubieto.
-Aquí pueden verse sus actividades y comprobar que para el 26 de octubre hay convocada 'Una noche en el cementerio' de Torrero.
https://agraluz.unizar.es/

21/10/2019 07:06 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

BELCHITE RECORDÓ A LOS SUPERVIVIENTES

Belchite homenajea a los 136 vecinos supervivientes de la Batalla de 1937

- El Ayuntamiento consolida esta cita en su agenda, que comenzó a celebrarse en 2017 con motivo del 80 aniversario de la contienda

- Tango, boleros y textos del escritor belchitano Félix Teira se han unido en la plaza de Goya de la localidad bajo el lema “Belchite. Memoria y paz”

- Durante la velada se ha presentado al “nuevo vecino” de Belchite, el títere Oleíco, creado por la compañía Teatro de Medianoche

(Belchite, 31/08/2019) El Ayuntamiento de Belchite ha celebrado hoy por tercer año consecutivo la jornada “Belchite. Memoria y paz”, con la que rinde homenaje a los 136 vecinos supervivientes de la Batalla de 1937 que en la actualidad están censados en el municipio. El acto ha tenido lugar a las 19:00 horas en la plaza de Goya de la localidad, un nuevo escenario respecto a las ediciones anteriores.

"Hemos decidido trasladar los actos a esta amplia explanada en lugar de celebrarlos en la iglesia de San Agustín del Pueblo Viejo como en las pasadas ediciones para que no haya dificultades y evitar así problemas de accesibilidad para los mayores”, ha explicado Carmelo Pérez, alcalde de Belchite. Hace un año se presentó la remodelación de la plaza de Goya, que ahora cuenta con pavimentación, iluminación y mobiliario urbano renovados.

El lema que simboliza el espíritu de Belchite, “Memoria y paz”, también ocupa un lugar destacado en esta plaza, que da entrada al Pueblo Viejo. Dos palabras que, según ha subrayado el alcalde, “recuerdan el significado de las ruinas de Belchite, identifican a nuestro municipio y permiten al visitante saber dónde ha llegado y qué se va a encontrar”. Pérez ha insistido en que homenajes de esta naturaleza son “fundamentales para reconocer el sufrimiento de las personas que hoy nos acompañan, pero también de los que ya no están entre nosotros”.

Además, ha destacado que todos ellos “trabajaron por un futuro después de la guerra, por lo que lo más importante ahora es lanzar un mensaje común de paz”. Emocionada se ha mostrado también Josefina Cubel, una de las supervivientes de la batalla, que ha narrado cómo logró reponerse de un disparo en la rodilla en un fusilamiento. Con apenas 12 años, herida y sin nada para comer, fue capaz de llegar hasta Alcañiz, donde permaneció cuatro meses hasta que finalmente pudo reencontrarse con su familia. La belchitana ha agradecido al Ayuntamiento la realización de este acto, puesto que “lo acontecido en Belchite merece ser recordado siempre para evitar que se repita”.

En esa línea se ha pronunciado también Natalio Baquero, que ha relatado cómo su casa quedó totalmente destrozada por los bombardeos. Nacido durante esos días en una cueva junto a otros tres niños, Baquero es el autor de los famosos versos de la jota que adorna la puerta de la iglesia de San Martín: “Pueblo Viejo de Belchite, ya no te rondan zagales; ya no se oirán las jotas que contaban nuestros padres”. El belchitano ha contado, emocionado, que escribió estas letras con una tiza que encontró en el suelo en un ataque de nostalgia.

La danza, la música y la literatura han compartido protagonismo en el acto junto a los homenajeados. Pilar Riaguas, Víctor Veintemillas, Pilar Vicente y David Martín han abierto la velada bailando tango, y la cantante Celia Carballo, junto a la Monkayo Jazz Band, grupo de jazz de referencia en el panorama musical aragonés, ha sido la encargada de poner música con una selección de boleros.

En el plano literario, los asistentes han podido escuchar textos de la novela ‘El último sol’, escrita por el belchitano Félix Teira, quien ha destacado cómo la lucha de los supervivientes ha allanado el camino hacia la democracia que disfrutamos en la actualidad. El acto ha contado con varias sorpresas, como la presentación de un “nuevo vecino” de Belchite: el títere Oleíco creado por la compañía Teatro de Medianoche, una marioneta con la que el Ayuntamiento quiere potenciar el turismo en la localidad.

La velada ha concluido con la entrega a los supervivientes de la Batalla del 37 de rosas blancas como símbolo de paz y del compromiso que Belchite tiene con sus mayores. El objetivo del Ayuntamiento es continuar consolidando esta cita en la agenda de Belchite y trasmitir con ella “un mensaje que fomente el diálogo y la solidaridad. Las ruinas de Belchite nos recuerdan la naturaleza destructora de la guerra y nos invitan a promover los valores y las acciones que hacen posible la paz”, ha concluido Pérez.

Más información: www.belchite.es www.facebook.com/ayuntamientobelchite/

 

Texto y foto de Laura Mateo y Jorge Núñez.

31/08/2019 22:12 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

JUAN MANUEL CALVO GASCÓN PUBLICA UN NUEVO LIBRO DE LOS DEPORTADOS

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Juan Manuel Calvo Gascón (Ejulve, Teruel, 1957) es, probablemente, el mayor estudioso de los deportados aragoneses en los campos de concentración de los nazis. Publica ahora, ‘Dentro de poco os podré abrazar. Supervivientes aragoneses de los campos nazis’ (Celan. 2019. 228 páginas), y se presenta el jueves 27 de junio, a las 19.30, en la Casa de Cultura de Andorra.

¿Cuál era el objetivo de este libro? ¿Qué querías completar? El libro es un complemento del anterior, “Itinerarios e identidades. Republicanos aragoneses deportados a los campos nazis”, publicado en el 2011. Ya en aquel momento se quedaron muchas historias por contar y otras han surgido gracias a la colaboración de los familiares. Para dar salida a todo aquel material, nació la idea de la publicación, en 2017, de la web http://aragonesesdeportados.org/ en la que se puede acceder a los datos básicos de los 1019 deportados de nuestra tierra y se complementa con notas biográficas que voy poniendo poco a poco.  En el caso actual me propuse acercarme a las historias de los supervivientes y a su incorporación a una vida cotidiana, que nunca pudo ser normal, tras la liberación de los campos en 1945.

 -¿Cuántas biografías y microbiografías llevas escritas? No las he contado, la verdad, pero fácilmente tendré redactadas alrededor de unas doscientas, la mayor parte de ellas de aragoneses –hombres y mujeres- deportados. Algunas recogiendo testimonios familiares, en otras ocasiones recopilando datos en publicaciones varias y también mediante la consulta de diversa documentación de archivo. En este sentido es muy importante el material conservado en la sede de la Amical de Mauthausen y otros campos, en Barcelona.

 -¿Cuál es la importancia de las cartas, cómo y desde dónde se remitían?

 La correspondencia conservada por las familias es de suma importancia para acercarnos tanto al conocimiento de los casos particulares como para conocer las trayectorias colectivas, como en es el caso de la deportación republicana tras haber sido derrotados por el fascismo en guerra de España y verse obligados a exiliarse. Cartas remitidas de los campos de refugiados del sur de Francia; desde las Compañías de Trabajadores Extranjeros donde fueron destinados miles de españoles refugiados; de los campos de prisioneros de guerra (stalags) donde fueron identificados por la Gestapo como luchadores antifascistas. Algunos deportados que sobrevivieron al duro invierno de 1941-1942 pudieron enviar unas pequeñas tarjetas de 25 palabras (previo paso de censura) dando señales de vida. Luego están las cartas posteriores a la liberación, cuando los supervivientes pudieron hablar ya con libertad, como es el caso de la carta de Dámaso Ibarz (Fraga), que he utilizado para dar título al libro.

-El libro está estructurado en dos partes: los prisioneros de Mauthausen y los de otros campos. ¿Qué vínculo especial tiene el campo de Mauthausen con los aragoneses, donde hubo casi mil prisioneros?

 El campo de Mauthausen, era conocido como el “campo de los españoles” y, de los aproximadamente 7000 que hubo allí, unos 850 eran aragoneses de los que 650 hallaron la muerte durante su deportación, la mayor parte de ellos en Gusen entre la segunda mitad de 1941 y la primavera de 1942. La relación entre Mauthausen y Aragón, viene de lejos y para ello basta visitar el memorial de Gusen, donde se pueden ver un buen número de placas de recuerdo de las víctimas aragonesas. Muchas familias vehicularon esta relación mediante la Amical de Mauthausen, cuando empezó su andadura en 1962, participando en los encuentros, en los viajes de homenaje al campo,…En Aragón el recuerdo de las víctimas se mantuvo gracias a las actividades de deportados como Mariano Constante (Capdesaso), Julio Casabona (Sariñena) o Feliciano Gracia (Gallur). Existen monumentos o placas de recuerdo en Huesca, Fraga, Zaragoza, Calaceite, Alcorisa, Mequinenza, Ejulve, Ejea,… .

-Llevas media vida ya, o casi, estudiando estas historias. ¿Qué te sigue conmoviendo o asombrando? Empecé en 2004, ahora hace 15 años, me sorprendió saber que había cinco deportados nacidos en mi pueblo, Ejulve, y que nadie me hubiese hablado de ellos cuando preguntaba por los efectos de la guerra. Aquel olvido me produjo una desazón personal y volví a los textos de Constante, me pude en contacto con la Amical y conocí a los primeros deportados. Sus historias personales eran asombrosas y muy pocas personas, fuera del entorno familiar, las conocían. Me puse como objetivo ayudar a difundirlas. El contacto con los familiares ha sido y es muy gratificante y en estos momentos me motiva el enorme interés de la generación de los nietos por saber qué paso con sus abuelos

 -Hablas del silencio después de haber estado allí. ¿Qué les perturba más: el recuerdo, la sensación de haber salido con vida con algo de culpa…?

Es un tópico, pero yo creo que refleja a la perfección el drama de los supervivientes: nunca abandonaron el campo. ¿Cómo superar el horror cotidiano con el que convivieron? ¿Cómo recuperar una vida normal después? Y una eterna pregunta en el aire. cuando la muerte cotidiana podía llegar en cualquier momento ¿por qué yo me salvé y mis compañeros sucumbieron? ¿Quién les iba a creer? Muchos no hablaron del tema nunca más, sólo con algunos compañeros de supervivencia volvían a revivir sus recuerdos. Y eso fue todavía más duro para los pocos que regresaron del exilio en los años 50 del pasado siglo quienes, a veces, tenían que sufrir la humillación de su experiencia, en un entorno represivo como era el de que se respiraba en aquellos años de la dictadura franquista.

-Vayamos con los personajes. Los hay muy pintorescos. Por ejemplo, ‘El loco del Matarraña’. ¿Por qué lo seguían abucheando en Zaragoza?

 El caso de Salvador Benítez, es significativo. Sobrevivió a los trabajos forzados en una base submarina y a su deportación a Mauthausen. Rehízo su vida en París y enviudó en dos ocasiones. Era un superviviente en toda regla. Volvió a casarse por tercera vez y en su madurez creó una imagen de sí mismo excéntrica y provocativa. Sus desconcertantes trajes, llenos de botones de vivos colores, su chistera, el multicolor paraguas, … le dieron a conocer en festejos y eventos populares muy diversos. Pero bajo aquel disfraz se escondía otro Salvador, aquel que acudía a los actos de homenaje en el exilio, en Mauthausen o en los organizados por la Amical en cualquier lugar del Estado y a otras manifestaciones reivindicativas como fue en una de las manifestaciones antitrasvase, celebrada en Zaragoza, donde fue increpado y apartado por lucir aquellas indumentarias, sin que nadie saliese en su defensa. ¡El atrevimiento de la ignorancia!

-Es impresionante la historia del futbolista Ramón Cuesta. Le daban hasta más ración…

 

Es una de las historias más conmovedoras…me la explicó Rosa Cuesta, su sobrina. Ramón partió de Zaragoza muy joven para participar en la Olimpiada Popular que se iba a celebrar en Barcelona en julio de 1936 y tardó veinticinco años a regresar para visitar a su familia, ¡pero con pasaporte francés! En Mauthausen, formó parte del equipo de fútbol que los españoles organizaron en el campo. Si bien es cierto que algunos obtuvieron un destino que les permitió salvarse del agotador trabajo en la cantera o de su traslado a Gusen, nada era seguro y hubo varios miembros de aquel equipo que no resistieron y no llegaron a ver el día de la liberación.

Con Dámaso Ibarz, de Fraga, también se incorpora otro factor: el enchufe… ¿Existía de verdad, eran determinante el enchufe? La obtención de un destino que les apartase de los trabajos más ingratos era cuestión de suerte y también fue el resultado de una estrategia de resistencia de los españoles para obtener determinados puestos desde donde poder ejercer favores o prácticas clandestinas de solidaridad.

 -¿Como se salvaron estos prisioneros, qué caso te parece más curioso o pintoresco o dramático?

Las situaciones que se dieron fueron muy variadas, dependía mucho de la suerte en sus destinos, del momento de su deportación, de la fortaleza física y mental,… de la solidaridad. Posiblemente, el que más me ha llamado la atención, por desconocimiento, ha sido la historia de Julio Comín (Obón) que conoció el trabajo esclavo y su deportación a las islas del Canal de la Mancha, donde vivió durante años, un verdadero un infierno cotidiano.

-Abordas la situación de las mujeres. ¿Has encontrado muchas que pasaron por el horror?  En los listados que maneja la Amical hay unas 280 deportadas españolas. Mayoritariamente lo fueron como resistentes a la ocupación Nazi. De Aragón hubo una docena aproximadamente y en el libro dedico sendos capítulos a dos de ellas: Alfonsina Bueno (Moros) y Elisa Garrido (Magallón).

-Citas de pasada a Lise London, de origen aragonés. ¿Cómo vivió su cautiverio y el de su marido Artur London? Conocí personalmente a Lise en la primavera de 2004 y mantuvimos varios encuentros más. Su historia es la del siglo XX. Ella y su marido fueron primero Brigadistas Internacionales, luego resistentes y por ello, deportados. Lo más duro para Lise fue la separación de su hijo el día anterior a su deportación y ver morir en Ravensbrück a tantas compañeras de lucha. Arthur London, su esposo, coincidió en Mauthausen con sus camaradas republicanos y mantuvo siempre una gran amistad con muchos de ellos. Es significativa su intervención en la inauguración del monumento de los republicanos en Mauthausen en el año 1962. 

-¿Quedan muchas cosas por saber?

 Por desgracia sí. Todavía hay familias que desconocen qué ocurrió con muchas de las víctimas de la barbarie. En España, en numerosas ocasiones, la memoria familiar se ocultó por miedo y, como decía antes, son muchos nietos los que están descubriendo su propia historia familiar silenciada durante décadas. Por otro lado la información que se dispone por parte de los investigadores es limitada y a veces confusa. Aún falta mucho hasta conocer el alcance real de los miles de víctimas españolas del nazismo, más allá de quienes figuran como deportados. Me estoy refiriendo a los asesinados por represalias o aquellos que fueron destinados a realizar trabajos forzados en Alemania o en los territorios ocupados.

-¿Sueñas con estas vidas al límite por la noche?

 Pues a veces, cuando estoy con alguna historia personal no descanso hasta que puedo averiguar algún aspecto concreto que me aclare su trayectoria. Y es cierto que varias entrevistas me han mantenido en vilo durante varias horas. De forma muy especial recuerdo cómo me afectó el testimonio de Pascual Castejón, en Calanda en el verano de 2004, donde ambos nos emocionamos cuando rememoraba aspectos muy dolorosos vividos durante su deportación.

-¿Cómo podemos dignificar a estos personajes de una vez para siempre?

Yo creo que el Estado tiene una gran deuda con las víctimas del fascismo patrio y del nazismo internacional. Hasta ahora se han llevado a cabo loables intentos de carácter sentimental o simbólico, pero no es suficiente. Falta un reconocimiento jurídico a su condición de víctimas. Por poner un ejemplo que puede ser clarificador: muchos de los nuestros deportados supervivientes continuaron en el exilio y fallecieron en Francia y allí se les ha reconocido sus derechos, han recibido las máximas condecoraciones, y se les entierra con honores, … mientras que aquí hemos ignorado su existencia y desconocemos cuál fue el verdadero sentido de su lucha.

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2019/06/25/juan-manuel-calvo-gascon-los-deportados-nunca-abandonan-el-campo-de-exterminio-1322145.html

26/06/2019 05:15 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

MERCEDES PUEYO: LA AVENTURA DEL DANCE

En este tiempo donde se rescatan y reivindican las mujeres pioneras, la figura de Mercedes Pueyo Roy (Zaragoza, 1934) adquiere un singular protagonismo: ella es una de las primeras estudiosas del dance aragonés, pasión y obsesión que cristalizó en una tesis doctoral y en varias publicaciones; la principal apareció en 1973 bajo el título ‘Origen y problemas estructurales del Dance en Aragón’, en una edición de 200 ejemplares que pagó la autora y editó en la imprenta de HERALDO.

Ahora aparece ‘El dance en Aragón’, que acaba de publicar la Diputación de Zaragoza. Mercedes Pueyo, zaragozana que ha residido en su ciudad hasta 1962, en París, en Lund y desde hace unos años en el Puerto de la Cruz, Tenerife, fue la primera doctora en Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza. Puede leerse en https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/37/54/_ebook.pdf.

De casta la viene al galgo, podría decir. Yo siempre he vivido en Zaragoza, pero mi padre, Francisco Pueyo Samper había nacido en Pallaruelo de Monegros y era maestro y trabaja en los seguros. ¡Cuántos hizo contra el pedrisco! Nunca perdió el contacto con su pueblo, era un hombre inteligente y sensible, y fue él quien me introdujo en la pasión por el dance desde los 7 años y otros aspectos del folclore. He pasado allí muchos veranos de mi niñez”, dice Mercedes Pueyo.

Antes que ella, algunos estudiosos de la antropología y las fiestas populares de Aragón, como Ricardo del Arco y Arcadio Larrea, se habían interesado por este “espectáculo popular que el pueblo entiende muy bien y que tiene un incuestionable categoría. Recuerdo que por entonces el folclore parecía reducido a la jota: con la estudio del dance ampliamos el campo hacia una representacion compleja: el dance es una composición poética, que incluye lirismo, dichos y sátira, tiene movimientos y contiene una música, que ejerce la función de dirección o coordinación del conjunto, ya sea con la gaita de boto, el salterio, el pífano, etc.”, tal como lo defien la propia Mercedes.

Mercedes Pueyo decidió investigar el dance y le dedicó al menos 5 años de su vida, entre 1956 y 1961. Antes, participó en la creación del Museo de Etnología y Cencias Naturales de Aragón, que abrió sus puertas en marzo de 1956 en el actual Parque José Antonio Labordeta. En un artículo de 1957, Mercedes escribiría: “Con el Museo y en el Museo hemos iniciado y proseguido nuestros trabajos de investigación con esta faceta del folclore aragonés que es el dance”. Según ha recordado el estudioso Joaquín Gaspar Ruiz, Mercedes Pueyo “ejerció de secretaria del Museo y trabajó como becaria, catalogando y realizando estrudios, cobrando 500 pesetas [tres euros de hoy] al mes”, y dice que la investigadora donó el chaleco de

La especialista emprende un viaje en el tiempo: “Durante la investigación me sucedió un poco de todo. He ido en bus, en bicicleta, en burro, a caballo, lo aprendí a montar en el pueblo de mi padre, a la par que tambíen aprendí a trillar. Me recuerdo saliendo de la Estación del Norte, en Zaragoza e iba a los pueblos. Llevaba un magnetófono, que me dejó el profesor Antonio Beltrán Martínez. Pesaba alrededor de 14 kilos. Escuchaba, registraba sonidos, transcribía textos. A veces, iba solo con mi bloc y un lápiz, y una infinita paciencia”.

Mercedes había estudiado piano y tenía facilidad para cantar piezas de distintas épocas. Dice que sus mejores informantes era el cura, el maestro y el médico. “Ellos, instruidos, eran mis mejores informantes, y en ocasiones guardaban el texto original, pero también podías encontrarte con gentes como el mayoral Juan Barrieras Pueo, el tío Juaner, que había escrito y recogido textos. Entiéndamee: entonces, apenas había teléfono, no había móvil, he recorrido kilómetros y kilómetros, y yo intentaba ser rigurosa y a la vez disfrutar”.

Parece que lo hizo. Su trabajo recogió más de 70 dances. “El dance es un espectáculo teatral y poético, con música y danza. Podría definirse, también, como un teatrillo crítico de la sociedad: las gentes del pueblo no tenía el ‘Hola’, pero podían pasar muchas cosas susceptibles de ser encerradas en el dance. Consta de varias partes: hay textos móvibles y otros fijos, por decirlo así. Se cuenta la historia del pueblo, y luego hay una parte de crítica o sátira, que apunta a las mujeres, a las que se les puede llamar de todo: puercas, zorras, o algo semejante, lamineras…”. Mercedes dicen que los dances los escribían y los bailaban los hombres, y que procederían de las danzas agrícolas de la Edad Media, sobre todo, a los que se han ido incorporando los palos y las espadas, “que aluden también a las danzas guerreras, a las rivalidades entre moros y cristianos”.

Mercedes distingue varios tipos de dance: en las pastoradas en el norte, esos diálogos entre el pastor y su rabadán, despojados de influjo árabe; si se baja hacia la depresión del Ebro, se ven luchas simbólicas entre el bien y el mal, de tono más suave, con raíces en la Edad Media y ecos de los reinos de taifas. Mercedes apunta otro detalle: “El dance es la música, que entra por los sentidos y le da coherencia a la función. En cierto modo, es el gaitero el director del espectáculo”. Mercedes Pueyo no era muy partidario de la presencia de las mujeres en el dance, pero claudica ante la realidad: “Bueno. Los dances eran masculinos, pero ahora son las mujeres quienes los mantienen y participan en ellos. Los tiempos cambian”, dice y sonríe.

Recuerda que el azar ha estado de su parte. Casi se había olvidado de su trabajo, pero un día, ante un mudanza de casa, descubrió todos los materiales de su tesis. “Más de 20 kilos. Folios, carpetas, archivos, carpetas, libretas, y la tesis doctoral completa. Me había olvidado de todo aquello. Decidimos mandarlo al Instituto Aragonés de Antropología. Y allí lo encontraron Joaquín Ruiz y Mario Gros, músico y etnógrafo. Gracias a ellos, mi trabajo ha tenido una nueva vida. Miro a Mario Gros, que ha hecho el precioso prólogo del libro, y pienso: ‘Para ser músico hay que ser sabio’. Y pienso también que, aunque he estado muchos años fuera de Aragón, jamás me he olvidado de esta tierra” dice, y revela: “Ya no querría escribir más de todo eso. Antes de morir, y ya no soy una niña, querría escribir una novela”.

 

06/06/2019 17:54 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

IV PREMIOS 'ARTES & LETRAS'. EL MARTES EN LA SALA LUIS GALVE

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EL MARTES 11, EN LA SALA GALVE, PREMIOS ’ARTES & LETRAS’
Este martes, en la Sala Galve, a partir de las 19.30, se entregarán los galardones de la IV edición de los Premios ’Artes & Letras’, el suplemento cultural de ’Heraldo de Aragón’. Han recaído en: Antonio Altarriba (Premio Especial del Jurado); Manuel Vilas (Literatura); Begoña Oro (Literatura Infantil y Juvenil); Jorge Usón y Carmen Barrantes (Artes Escénicas); Paula Ortiz (Cine); Javier Losilla (Divulgación Cultural); Columna Villarroya (Footgrafía), Pepe Cerdá (Artes Plásticas) y María José Hernández (Música). En la gala, actuarán David Angulo, Celino Gracia, Paco Cuenca (con Chema Callejero y Coco Balasch) y la propia María José Hernández con Sergio Marqueta-Siibert. Conducirá el acto la periodista de Aragón TV Victoria Martínez.

 

El próximo martes, a las 19.30, se celebra en la Sala Luis Galve del Auditorio de Zaragoza la cuarta edición de los premios que concede anualmente el suplemento ‘Artes & Letras’ de HERALDO. Distinguen, en esa ocasión, a diez creadores de nueve categorías que el jurado ha escogido entre alrededor de 50 candidatos.

El Premio Especial del Jurado de ‘Artes & Letras’ ha sido concedido al catedrático de francés, escritor y guionista de cómic y de fotografía Antonio Altarriba (Zaragoza, 1952), residente en Vitoria, que ha firmado con Kim dos libros conmovedores: ‘El arte de volar’ y ‘El ala rota’, donde reconstruye la vida de sus padres con algunos elementos de ficción. Ahora, con Keko, acaba de publicar ‘Yo, loco’, sobre la industria farmacéutica. Altarriba está especialmente feliz "por este reconocimiento en mi propia ciudad".

 

De las letras y la escena

Para Manuel Vilas (BarbastroHuesca, 1962) es el Premio de Literatura, por el impacto de sus libros más recientes: ‘Ordesa’, la novela de sus padres, de una crisis, de la condición humana y de la autoficción, y sus ensayos ‘América’ y ‘Lou Reed era español’, plenos de elementos autobiográficos. "Estoy muy contento y muy agradecido", dijo Vilas.

Begoña Oro ha sido distinguida por su trayectoria, y recibe elPremio de Literatura Infantil y Juvenil. Está radiante y feliz, tiene libro con Alberto Schuhmacher, ‘Tú tan cáncer y yo tan virgo’ (Montena), galardonado con los premios Jaén 2018. "No me lo puedo creer", dijo, y poco después revelaba que también acaba de obtener el Premio Lazarillo al mejor álbum ilustrado, con ‘Un fuego rojo’, ilustrado por Paloma Corral.

El galardón de Cine reconoce la labor de Paula Ortiz (Zaragoza, 1979), la directora de ‘De tu ventana a la mía’ y ‘La novia’, que trabaja ahora, con Guillermo Arriaga, en otra película sobre Barbazul. Andaba por Miami y fue así de expresiva: "¡Otras! ¡Qué alegría! Mil gracias". Como otros ha removido algunos compromisos para estar en la gala.

El Premio de Artes Escénicas ha ido a parar a una ‘pareja de hecho’ en las tablas: Carmen Barrantes (Huesca, 1977) y Jorge Usón (Zaragoza, 1980), que han asumido uno de los montajes de la temporada: ‘Con lo bien que estábamos (Ferretería Esteban)’. Lo han recibido como una inyección de ánimo, de felicidad y de entusiasmo, y coincidieron en algo: "No nos lo esperábamos".

El premio de Divulgación Cultural es para Javier Losilla (Zaragoza, 1955), por su actual trabajo en RTVE-Aragón, donde hizo programas tan recordados como ‘Babilonia’ o ‘Rompeolas’, y su trayectoria como crítico musical en ‘el País’ y ‘El Periódico de Aragón’, entre otros medios. "Que te reconozca el periódico que está enfrente al tuyo o a tus medios es una declaración de intenciones y una burla al sectarismo", dijo Javier, que iniciaba unas pequeñas vacaciones en París. Columna Villarroya (Daroca, 1954) ha ganado el Premio de Fotografía por una carrera de más de 40 años, donde se alterna la foto de estudio y de arte con el retrato, y algunas obsesiones temáticas: la tierra, el paisaje, el agua o los espejos. "Casi no me lo puedo creer. Me hace muchísima ilusión. Estoy muy feliz", dijo de viva voz.

El Premio de Artes Plásticas es para Pepe Cerdá (Buñales, Huesca, 1961), en reconocimiento a su carrera en general pero también a su reciente exposición en el Paraninfo de Zaragoza. El hombre escéptico que aparenta ser, también escritor de aforismos, a punto de salir hacia Francia, estaba muy contento. Emocionado.

María José Hernández (Zaragoza, 1966) es la vencedora en la modalidad de Música; este año ha ganado uno de los galardones de la Música Aragonesa, con su canción ‘Pregaria’, y tiene fresco un nuevo disco: ‘Las cartas sobre la mesa’, que ha presentado en varias ciudades españolas. No queda tan lejos su cuidado homenaje a José Antonio Labordeta en ‘Las uvas dulces’. "Estoy muy feliz. Me cuesta creerlo. Y me emociona mucho recibir un premio a toda mi carrera cuando llevas más de 30 años en esto", explicó.

 

Humor y música con piano

El jurado, en esta ocasión, ha estado compuesto por Eva Cosculluela, librera de Los Portadores de Sueños y comentarista de libros en ‘Artes & Letras’; el periodista y crítico musical Pablo Ferrer; el escritor y bibliófilo José Luis Melero Rivas; el responsable del área de Cultura de HERALDO Santiago Paniagua y el coordinador de ‘Artes & Letras’ Antón Castro.

La periodista de Aragón TV Victoria Martínez será de nuevo la conductora de la ceremonia, que contará con varias actuaciones y quizá alguna sorpresa: cantarán David Angulo, que estrenará un tema de su próximo disco, Celino Gracia (hará una versión de ‘La quiero a morir’), Paco Cuenca, acompañado del pianista Chema Callejero y del contrabajista Coco Balasch (tocarán ‘Ne me quitte pas’ de Jacques Brel), y cerrará María José Hernández, con dos temas, en compañía de uno de sus músicos de referencia: el pianista Sergio Marqueta-Siibert.

 

09/12/2018 14:56 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

CICLO 'ZARAGOZA EN EL CORAZÓN'

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CICLO 'ZARAGOZA EN EL CORAZÓN'.

 

COORDINA: José Luis MELERO RIVAS. Bibliófilo, académico de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, Hijo Predilecto de Zaragoza y Premio Santa Isabel de Portugal.

 
El próximo martes, 18 de septiembre, se inaugura el gran ciclo de conferencias "Zaragoza en el corazón", organizado por la Universidad de Zaragoza y la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. Serán ocho conferencias, todas a las 19,30 horas y con entrada libre para cuantos queráis asistir: cuatro en el Paraninfo de nuestra Universidad y cuatro en el Salón de Sesiones del Museo Provincial, sede de la Academia.

1. Zaragoza y la música. 18 de septiembre, martes. Luis Antonio González Marín. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Académico de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. 
Salón de Actos del Museo Provincial de Zaragoza.

2. Zaragoza y la educación. 20 de septiembre, jueves. Víctor Juan Borroy. Universidad de Zaragoza. 
Aula Magna del Edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

3. Zaragoza y el cine. 26 de septiembre, miércoles. Luis Alegre Saz. Universidad de Zaragoza. 
Aula Magna del Edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

4. Zaragoza y la economía. 3 de octubre, miércoles. José María Serrano Sanz. Universidad de Zaragoza. Académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. 
Salón de Actos del Museo Provincial de Zaragoza.

5. Zaragoza y el urbanismo. 18 de octubre, jueves. Rafael de Miguel González. Universidad de Zaragoza. Académico de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. 
Salón de Actos del Museo Provincial de Zaragoza.

6. Zaragoza y la literatura. 22 de octubre, lunes. Antón Castro. Escritor y periodista. Premio Nacional de Periodismo Cultural. 
Aula Magna del Edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

7. Zaragoza y la postguerra. 31 de octubre, miércoles. Jorge Sanz Barajas. Escritor y profesor. 
Salón de Actos del Museo Provincial de Zaragoza.

8. Zaragoza y las Bellas Artes. 22 de noviembre, jueves. Juan Carlos Lozano López. Universidad de Zaragoza. Académico de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. 
Aula Magna del Edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

Comienza el próximo martes Luis Antonio González, que ilustrará su charla con ejemplos sonoros sobre la actividad musical histórica en Zaragoza. Yo que vosotros no me la perdería.

*Una entrevista de David Navarro con Luis Antonio González Marín (Zaragoza, 1962) en Heraldo.es. La foto es de José Miguel Marco.

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-cultura/2018/08/11/luis-antonio-gonzalez-marin-aragon-sido-pionero-recuperacion-musica-antigua-1261545-1361024.html

13/09/2018 08:28 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ISABEL Y LEONCIO: PRIMOS SEGUNDOS

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CUENTOS DE VERANO

 

Primos segundos

 

No sabía de dónde le venía aquella seguridad. Su hermana Paca –que podía ser campesina, panadera, modistilla o administrativa de las Hermandades del Campo- la protegía con sutileza y evitaba que la mandasen a la siega o a guardar a la serranía y al monte. Quizá a ella le contase su primer secreto: en las sesiones de teatro le había tocado en suerte compartir protagonismo con Leoncio. Era lo que más había deseado. Hacían de novios, o de jóvenes que despertaban al amor con las palabras justas, el silencio tímido y las miradas aún limpias. Él procedía de una masada y era por tanto habilidoso, inventor y quizá un soñador. Hacía carbón vegetal, injertos en los cerezos y los ciruelos, trazaba canales de riego, ordenaba las listas de la mina y era muy ágil con las cuentas. Más que rápido, vertiginoso. A la vez poseía otro don: era un contador de historias. Un romancero. Tenía una facilidad innata para encerrar a los vecinos de un barrio en un poema. Si le hubieran pedido que, en juna de esas noches de verano a la fresca, recitase sus versos, lo habría hecho. Los sabía de memoria, pero también llevaba un cuaderno con los poemas, redactado con una letra muy bonita. En las clases de caligrafía era el más avanzado.

La obra salió muy bien. Hubo aplausos y felicitaciones. A los dos se les veía muy felices, aunque ella era pudorosa y no quiso presumir del éxito. Eran tiempos difíciles, por otra parte. Los maquis andaban por los montes y a veces, desesperados por las soledades y el hambre, se convertían en salteadores de caminos. Algún vecino quería aprovecharse de la situación, y le mandó varios anónimos amenazantes a su padre. Ella y su hermana Paca podrían pasarlo muy mal, en las eras, en la fuente o en el plano de la iglesia, si no atendía a razones. En su casa, se guardó silencio. El drama y la felicidad iban de la mano, como una corriente subterránea de sensaciones contradictorias. Otra compañera se prendó de su novio, y le dijo: “Está por mí”. Meses más tarde, ante su suave indiferencia, añadió que era un picaflor, que se entendía en la umbría del cementerio o en los Santanales con Aurorita, Leonor y Josefa, la hija de los cabreros. Isabel no se inmutaba, y al final, sin perder su media sonrisa, exhibió sus certezas: “No pierdas el tiempo, ni te hagas mala sangre. Es para mí”. Hacía más de una semana que habían pedido dispensa papal a Roma para casarse porque eran primos segundos.

 

*Este texto se publicó en Heraldo, el domingo de julio en que Isabel Brumós Andrés cumplía 88 años.

 

15/08/2018 10:55 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

VILLANUEVA DE JALÓN: FOTOGRAMA DEL OLVIDO

Fotograma del olvido

 

A veces uno está fuera del mundo o tan adentro del suyo que no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor. Aunque había estado en Chodes y en Morata de Jalón, no se había enterado de la existencia de Villanueva de Jalón. Alguien le dijo que era el momento de ir. Lo hizo con diversos amigos y con Paco, que había sido el penúltimo en nacer allí, en 1955. Durante el viaje le contó algunas experiencias de su vida y fijó su obsesión en la torre, a la que el conde de Morata le añadió un último tramo que permitió instalar una campana. Paco dijo que tenía fama de ser la torre mudéjar más alta de Aragón porque se elevaba sobre un cerro con vistas sobre el río, que dejaba una vega estrecha a su paso. Cuando llegaron y vio Villanueva de Jalón, a unos pocos metros de la carretera, no daba crédito. El pueblo parecía un mini Belchite, decrépito e inclinado, sin una sola casa en pie, tomado por el desaliño azaroso de la naturaleza. Paco le había dicho que allí hubo dos familias hasta 1963; la suya se trasladó a Morata y él tardó muchos años en regresar. Ahora ese lugar, que fue expoliado, produce pavor y desconcierto. Cerca pasa el AVE y también los trenes regulares, que hacen temblar la tierra, tanto que hay un dicho que dice que “es el único pueblo de Aragón que tiene metro”. En la plaza está el edificio que fue escuela, que aún conserva sus pequeñas escaleras y quizá el eco espectral de los niños. Paco habla de las bodegas y trujales, de las atalayas defensivas y del cementerio, donde yacen sus antepasados. Y otro visitante, Antonio, explica que él vivió varios años en Barcelona y que un día decidió regresar a sus raíces. Ha vivido de múltiples oficios, pero siempre con una pasión: el arte, la cultura, la tierra, el peso de la memoria. Confiesa que la iglesia, adosada a la torre, con sus yeserías de inspiración mudéjar y su silencio, es su refugio, igual que los miradores que se abren al valle y a la antigua noria, que debió alimentar una fábrica de papel. Es el sitio habitado por fantasmas donde le gusta pensar. De repente, Paco dice: “En esta habitación fui engendrado. Me gustaría que enterrasen aquí mis cenizas”. Una columna de buitres rompió el cristal del aire y sobrevoló la zona con la insolente belleza de su vuelo. Todo parecía un espejismo de verano: un esqueleto de piedra, de recuerdos y de olvido.

 

*De la serie veraniega de Heraldo, 'Cuentos de Verano'.

14/08/2018 10:50 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

CUENTOS DE VERANO: 'PRIMOS SEGUNDOS'

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CUENTOS DE VERANO’: PRIMOS SEGUNDOS

Isabel no sabía de dónde le venía aquella seguridad. Su hermana Paca –que podía ser campesina, panadera, modistilla o administrativa de las Hermandades del Campo, todo a la vez– la protegía con sutileza y evitaba que la mandasen a guardar a la serranía y al monte. Quizá a ella le contase su primer secreto: en las sesiones de teatro, le había tocado en suerte compartir protagonismo con Leoncio. Era lo que más hubiera deseado. Hacían de novios, o de jóvenes que despertaban al amor con las palabras justas, el silencio tímido y la mirada limpia. Él procedía de una masada y era habilidoso, inventor y quizá un soñador. Hacía carbón vegetal con su hermano Vidal, injertos en los cerezos y los ciruelos, trazaba canales de riego, ordenaba las listas de la mina y era ágil con las cuentas. Más que rápido, vertiginoso.

Era un contador de historias. Un romancero. Tenía una facilidad innata para encerrar a los vecinos de un barrio en un poema. Si le hubieran pedido que, en una de esas noches de verano a la fresca, recitase sus versos, lo habría hecho. Los sabía de memoria, pero también llevaba un cuaderno con los poemas, redactado con una letra bonita. Era el más avanzado en caligrafía de Ejulve.

La obra salió muy bien. A los dos se les veía muy felices, aunque ella era pudorosa y no quiso presumir del éxito. Eran tiempos difíciles, por otra parte. Los maquis andaban por los montes y a veces, desesperados por las soledades y el hambre, se convertían en salteadores de caminos. Algún vecino quiso aprovecharse de la situación, y le mandó varios anónimos amenazantes a su padre. Ella y su hermana Paca podrían pasarlo muy mal, en las eras, en la fuente o en el planico de la iglesia, si no atendía a razones. En su casa, se guardó silencio. El drama y la dicha iban de la mano, como una corriente subterránea de sensaciones contradictorias.

Una vecina se prendó de su novio y le dijo: «Está por mí». Meses más tarde, ante la suave indiferencia de Isabel, añadió que era un picaflor, que se entendía en la umbría del cementerio o en los Santanales con Aurorita, Leonor y Josefa, la hija de los cabreros. Isabel no se inmutaba, y al final, sin perder su media sonrisa, exhibió sus certezas: «No pierdas el tiempo, ni hagas mala sangre. Es para mí». Hacía más de una semana que habían pedido dispensa papal a Roma para casarse porque eran primos segundos.

 

 

*Ayer, domingo 8 de julio de 2018, mi suegra Isabel Brumós Andrés cumplía 88 años. Le dediqué esta ‘Cuento de verano’, donde se narra una pequeña parte de su historia de amor con Leoncio Gascón Pascual, fallecido hace algunos años. Hace unos días, moría su hermana Paca, citada en el texto. En la foto de hace un año, con José Antonio e Isa, que también celebraban su aniversario de boda.

 

MANIFIESTO A FAVOR DE TERUEL: TEXTO DE ELOY FERNÁNDEZ CLEMENTE

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Aragoneses: la provincia de Teruel os habla. Es una voz que representa a casi un centenar de asociaciones, a una tierra grande, hermosa, potencialmente rica, pero muy precaria desde tiempos lejanos. Traemos una gran protesta por muchos olvidos, retrasos e incumplientos, que queremos recordar y explicar.

Porque nos sentimos tan aragoneses como los que más, pero no sabemos si los demás, el resto de aragoneses, quizás ya conscientes de que Teruel existe, nos sienten además, suyos. Nosotros y nuestros problemas.

Hace más de un siglo esta provincia estaba llena de esperanza, veía surgir minas, trazarse y soñarse ferrocarriles, alguna industria… Luego, la terrible guerra civil, especialmente sufrida, nos hundió bajo el silencio y el miedo. Sólo hace 40 años se alzaron en Miravete los de Salvar Teruel, y hace veinte, otro movimiento, éste, quiso recordar que aún, Teruel existe… Mas a duras penas un Paro General de la provincia en 2000 y una gran manifestación de más de 40.000 personas en la capital y Alcañiz, lograron algunos avances. Sí: las visitas al Congreso y Senado, a líderes políticos y sindicales, incluso los Reyes de España, lograron que algunos visitaran la provincia, conociesen sus problemas. España seguía sin darse por enterada. Pedíamos soluciones ya, y las ha habido en muy escasa medida.

Porque nos sentimos tan españoles como los que más, pero no sabemos si los demás, el resto de españoles, quizás ya conscientes de que Teruel existe, nos sienten además, suyos. Nosotros y nuestros problemas.

Si a los hechos nos atenemos, no lo parece.

Porque sigue siendo penosa la situación de las comunicaciones. El ferrocarril es como un símbolo de todo lo demás: vía única, sin electrificar, a la velocidad más baja de España… Todos los años señalanlos presupuestos que “Teruel tiene asignada una partida anual de más de 16 millones de euros (que no se ejecutan)”. Si éste dicen que los triplican, siguen faltando tramos decisivos para convertir la línea en Alta Velocidad.

Otras infraestructuras esperan y desesperan: autovías, variantes, enlaces. Es increíble el retraso de los hospitales de Alcañiz y Teruel y su aún escasa dotación médica. Y muchas las zozobras sobre la Térmica de Andorra, los agricultores y ganaderos discriminados por nuevas normas, el mal compensado, y desaprovechado, pantano de Lechago, y hemos llorado la inseguridad en el mundo rural, a merced de salteadores como hace siglos… Un Campus universitario precario en titulaciones y medios. Y otras desidias.

Porque nos sentimos tan europeos como los que más, pero no sabemos si los demás, el resto de europeos, a los que hemos de hacer conscientes de que Teruel existe, nos sienten además, suyos. Nosotros y nuestros problemas.

No puede entenderse que cuando una parte importante de tu territorio, la Serranía Celtiberica, la España vacia, pide un agónico auxilio porque se ve sumida en un continuo abandono institucional, camino de la despoblación total y la desaparición, la respuesta real sea la inacción, atrapados en una compleja telaraña administrativa que alarga los plazos hasta la desesperación, y que desapareceria si hubiese verdadera voluntad política. El riesgo es tal que, quizás, las soluciones, cuando se apliquen si es que lo hacen, lleguen tarde.

Europa, España, Aragón, ... hacednos ver que somos, nosotros y nuestros problemas, de verdad, también vuestros.

Pero no hemos caído aún en la desesperanza ni el desánimo, y el movimiento “Teruel Existe” que os convoca ha realizado en estos años una espectacular “carrera de relevos”: asambleas y concentraciones, paros, marchas, manifestaciones, concursos, firmas, campañas, acampadas, o reuniones con otras provincias en situación parecida (en especial Soria y Cuenca, hermanas y tan semejantes: por desgracia no somos los únicos). Y visitas a presidentes y ministros, una enmienda en el Congreso en 2001 del diputado Labordeta, un importante Manifiesto, peticiones a la Unión y al Parlamento Europeo, elaboración de diversos planes específicos y colaboración con diversas fundaciones… todo ello respondido casi siempre sólo con buenas palabras. Añadamos, sin embargo, el apoyo de los sensibles medios de comunicación de toda la Comunidad, de gentes como las que acudís aquí, solidarias, comprensivas, indignadas también con tanto abandono.

Ved aquí nuestras pancartas y mensajes; nos repetimos porque siguen sin escucharnos. Y Teruel se muere. Apenas residen en la provincia 134.490 personas (poco más de la mitad que hace un siglo). Año a año, se reduce su población, y ya casi, como cantara Labordeta, sólo quedan los viejos y los barrancos. Hemos hablado, rogado, exigido, a los diversos gobiernos de Aragón, teóricamente nuestros grandes padrinos, con poco éxito y eficacia…Creemos haber hecho lo que correspondía; pero el olvido institucional nos ahoga. De inversiones, porque el dinero es absolutamente necesario, se nos da siempre la parte más pequeña; y necesitamos también atención, cariño, preocupación, estudio y defensa conjunta de nuestros problemas.

Hay aquí, en Zaragoza, y en el resto de Aragón y de España, muchos miles que quieren, defienden, añoran nuestra provincia. Especialmente aquellos que tuvieron que dejarla - y a los que tanto agradecemos su apoyo, y lamentablemente, los que aún tienen que hacerlo. Hasta el cardenal turolense, Juan José Omella, ha dicho hace poco que “no podemos permitir que Teruel quede al margen de la Historia por la pasividad”. Y se percibe una mayor visibilidad con los proyectos sobre la Serranía Ibérica, la preocupación general por la “España vacía”…

Se gritó hace catorce años: “Basta ya de falsas promesas”. Y poco después una gran manifestación recordó aquí mismo: “Aragón, ahora Teruel es tu reto”. Y se alertó con ansia: “Que no te roben el futuro”.

Nuestro objetivo es salir del aislamiento, que frena nuestras posibilidades de desarrollo, y acercarnos a la prosperidad que nos rodea. Engancharnos a las conexiones en red del futuro. Sabemos lo que hay que hacer y exigimos que se haga, superando las fronteras, naturales y mentales, que aislan nuestro territorio. Nuestras propuestas y la de los Agentes Sociales llegaron a la Moncloa y son ellos quién deben cumplir con lo prometido (A-68, A-40, N-211, Corredor Cantábrico-Mediterráneo, Banda ancha en el 100% del territorio).

Y el Gobierno de Aragón cuidar nuestros servicios básicos como es la Educación y la Sanidad con la construcción de los Hospitales prometidos, al tiempo que considere la vertebración y el equilibrio de todo Aragón como un objetivo de primer orden, incluso aunque ello suponga replantearse de nuevo muchas cosas, como la equivocada, pero cada vez mayor, centralización de todo en esta, por otro lado admirable, ciudad de Zaragoza.

Y la Unión Europea, dejar de discriminar a Teruel negativamente como lo ha hecho desde 1989 y empezar a tomar en serio la despoblación como un problema que hay que resolver.

Teruel ha llegado tarde a todo”, nos dicen para justificar decisiones políticas arbitrarias que siempre nos han dejado de lado (incumplimiento de los Planes de infraestructuras, Pacto de Murcia, ...), como si fuese exclusiva responsabilidad de los turolenses tener que estar al tanto de lo que "cuece" la Administración. No es que Teruel llegue tarde, sino que nunca se la ha tenido en cuenta. Nos han robado las oportunidades, sin dejarnos ni siquiera defenderlas.

Pero todavía estamos a tiempo si no nos rendimos. Porque no sólo existe: Teruel resiste e insiste. Aquí está, y seguirá reclamando lo que cree son sus derechos. Podemos aún salvarla y.. está en nuestras manos.

 

*Este es el manifiesto de 'Teruel existe', que redactó Eloy Fernández Clemente y que leyeron Luis Alegre y Juana de Grandes este domingo. Mil gracias a Eloy por habérmelo enviado, a petición mía. 

Tomo la foto de aquí: https://www.spain.info/es/que-quieres/ciudades-pueblos/otros-destinos/mirambel.html

07/05/2018 22:01 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

UN SIGLO DEL PARQUE NACIONAL DE ORDESA

[Este año se celebra un siglo del Parque de Ordesa... Por eso recupero este texto sobre un libro capital...]

 

Ordesa: el vergel de piedra, agua y luz

 

Prames publica un espectacular libro colectivo que analiza la historia del Parque Nacional, “la joya natural de los Pirineos”, con todos sus protagonistas, desde Carbonniéres a Briet o Peña Guara, cuando se cumplen 90 años

 

 El viajero y fotógrafo Lucien Briet (1860-1921) describía en 1916 el valle de Ordesa como “la venerable selva de los Pirineos” y exigía su protección y su transformación en “Parque Natural portentoso”, al cual “los soñadores acudirían de todas partes a solazarse en plena naturaleza salvaje” porque sería “como una reminiscencia de la edad dorada o del venturoso jardín del Edén”. Briet también se preguntaba: “¿No se trata de un lugar único en Europa?”. Al año siguiente, el senador Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa y fundador de los Parques Nacionales en España, decía que “tiene el sello de la virginidad realzada con la presencia de los bucardos”.

A ambos, especialmente a Lucien Briet, que viajó por los Pirineos desde 1890 hasta 1911 y realizó más de 1.600 placas de cristal, les debe Ordesa su transformación: el 16  agosto de 1918, Alfonso XIII declaraba por Real Decreto el Parque Nacional de Ordesa o del río Ara. La inauguración oficial se produciría en agosto de 1920 con la presencia de Pidal y dos ausencias notables: la de Lucien Briet, que se encontraba enfermo, y la del monarca, que en cambio, como recuerda el naturalista y escritor Eduardo Viñuales, sí había asistido a la inauguración del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, en Asturias, el primero de España. Aquella fiesta campestre contó con un testigo de excepción, el fotógrafo, profesor e historiador Ricardo del Arco, que captó el momento en que se plantaron seis abetos.

De todo ello da cuenta un libro espectacular: ‘Ordesa y Monte Perdido. Un Parque Nacional con Historia. 90 aniversario’ (Prames / DGA / Prames), que reconstruye el embrujo de este espacio de “grandes rocas, nieves eternas y bosques frondosos” que se remonta a la Edad Media, aunque tiene un primer foco de esplendor en el siglo de XVIII y, en particular con la presencia de Louis Ramond de Carbonnières (1755-1827). Este político, geólogo y botánico ascendió a la cúspide de Monte Perdido el 10 de agosto de 1802, tal como escribe José Luis Acín, y merece el título de pionero del pirineísmo, o pirineísta, términos que acuñó Henri Beraldi en su libro ‘Cien años en los Pirineos’ (1898).

A Carbonnières le siguieron muchos otros que lo compaginaban un poco todo: eran exploradores de la montaña, aventureros, naturalistas, fotógrafos, científicos, escritores, geólogos o sencillamente hispanistas. Podemos citar al conde Henry Russell,  a Bertrand de Lassus, a Julio Soler i Santaló, a Violant i Simorra, a Lucas Mallada, a Ricardo Compairé, fotógrafo y farmacéutico, a los alemanes Fritz Krüger y Rudolf Wilmes, o a Franz Schrader, definido por Esteban Anía como “el pirineísta más completo, verdadero enamorado de Ordesa. Era montañero, matemático, geodésico, geólogo, topógrafo… y sobre todo, geógrafo”. Él realizó, “con trazo inmaculado” en 1874, un mapa de la región caliza de Monte Perdido.

En este primer acercamiento a la historia se rescatan curiosas anécdotas: el fotógrafo británico Farnham Maxwell Lyte (1828-1906) se trasladó en 1857 con dos hombres que le transportaban su laboratorio y alcanzó la Brecha de Rolando o Roldán, y años antes, en 1828, lo había hecho la duquesa de Berry, “quien ataviada con traje de época subió acompañada de un séquito de 50 personas, con un bastón de punta de hierro y crampones en los pies”.

El volumen, repleto de fotografías del pasado y de ahora mismo, recuerda que el 15 de agosto de 1922 se le hizo un homenaje póstumo a Lucien Briet: se instaló un monumento a orillas del río Ara y de Casa Oliván, en el camino de Turieto, en honor del “cantor del Valle de Ordesa”. Algunos años después, en 1926, el espeleólogo francés Norbert Casteret descubrió la gruta helada que llevaría su nombre. Escribiría: “Los ríos subterráneos de hielo eterno que hemos podido contemplar ofrecen un espectáculo inolvidable, uno de los más raros que se dan en nuestro planeta. En las entrañas de estos picos gigantescos, donde imperan el silencio y la quietud, todo se halla inmutablemente congelado”.

En aquellos tiempos empezaron a construirse refugios y a proliferar los grupos de montañeros y alpinistas. El esplendor de estos podría situarse entre 1940 y 1970, después de una Guerra Civil que también llevó el conflicto a las majestuosas cumbres; en 1953 se celebró una misa campestre en la cima de Monte Perdido, a 3.355 metros de altura. En el volumen se habla de los primeros guías, que eran pastores y cazadores de sarrios, y se cuentan numerosas anécdotas. En 1977, el valle de Ordesa pasó a la categoría de Reserva de la Biosfera; en 1982, el parque se amplió hasta las 15.608 hectáreas y cambió su denominación, ahora es Parque de Ordesa y Monte Perdido y se extiende hacia los valles de Añisclo, Escuain, Pineta y el macizo de Las Tres Sorores, tan vinculado a las leyendas pirenaicas.

Distintos autores recrean su historia, su flora y su fauna (se recuerda al último bucardo aplastado por un abeto en 2000) y varios fotógrafos –Javier Ara, Esteban Anía, Javier Romeo, Eduardo Viñuales o Fernando Lampre, entre otros- captan la belleza inefable de este espacio. Javier Romeo explica a sí para HERALDO sus sensaciones: “Es, en efecto, un lugar único. Cuando estás allí te sientes pequeñito, casi invisible, y se te ensancha el corazón. A mí lo que me emociona es el cambio de las estaciones. El otoño es una maravilla: la gama de colores es increíble”. En parecidos términos se manifiesta Eduardo Viñuales. “Además, hay otra cosa que me parece esencial: la sensación de grandeza y majestuosidad. No sabes adonde mirar. En las cumbres todo es desierto, a veces tienes la impresión de que estás en el Tibet. Y abajo, en el valle, todo es agua, luz, color, un auténtico vergel”.

 

FICHA:

Ordesa y Monte Perdido. ‘Un Parque Nacional con historia. 90 aniversario’. Textos: Eduardo Viñuales, Esteban Anía y otros. Fotos: Briet, Compairé, Soler Santaló, Javier Ara, Javier Romeo, Fernando Lampre, Esteban Anía… Cartografía: Luis Javier Cruchaga. Prames / DGA / DPT. Zaragoza, 2010. 254 páginas.

 

 

28/04/2018 18:19 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

GRABACIÓN DE LA B.S.O DE 'MIAU'

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POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA UNA SINFÓNICA ARAGONESA

GRABA LA BANDA SONORA DE UNA PELÍCULA PRODUCIDA EN ARAGÓN

 

Mañana lunes día 12 en el Auditorio de Zaragoza tendrá lugar lo que supone un pequeño hito histórico en la cultura de nuestra comunidad ya que la Sinfónica Ciudad de Zaragoza grabará la banda sonora del nuevo largometraje de Ignacio Estaregui, 'Miau', compuesta por el compositor zaragozano Luis Giménez. 

 

Nunca hasta este momento se había dado en Aragón este encuentro entre el cine aragonés y la música sinfónica hecha en nuestra tierra. Los directores o autores de bandas sonoras solían tener que realizar este trabajo fuera de la comunidad, pero ahora los responsables de la productora Estaregui, Sendino & Machín han logrado grabar su banda sonora en Zaragoza. Todo ello ha sido posible gracias a una fuerte voluntad de encuentro y trabajo en común tanto por parte de la productora, del compositor y de la orquesta sinfónica que una vez más demuestra su compromiso con el resto de las artes y la industria cultural aragonesa.

 

Para la grabación de mañana se contará con la dirección musical de Miquel Rodrigo, medalla de oro en la XXIII Mostra de Cinema del Mediterráneo, galardón que compartió con el director Spike Lee, por su larga trayectoria como director de músicas para el cine. Miquel Rodrigo es además el principal director invitado de la orquesta zaragozana. La grabación de la banda sonora tendrá lugar mañana lunes día 12 en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza y contará con una plantilla de unos 30 instrumentistas.

 

11/02/2018 11:49 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

IBERCAJA, DÍA 22. HOMENAJE AL EXPERTO EN GOYA NIGEL GLENDINNING

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http://obrasocial.ibercaja.es/cultura/zaragoza/mesa-redonda-francisco-de-goya-y-nigel-glendinning-tiempo-de-recuerdo

 

Con motivo del quinto aniversario del fallecimiento del profesor Nigel Glendinning, el Museo Goya. Colección Ibercaja-Museo Camón Aznar organiza un encuentro en recuerdo de sus investigaciones sobre Francisco de Goya, invitando a cuatro historiadores con los que compartió tiempos de estudio, solaz y amistad, para compartir algunos de los múltiples temas que le interesaron, ocuparon y preocuparon.

Intervienen:

  • "Los tapices, el valor de la manufactura".

Concha Herrero. Doctora en Historia del Arte.

  • "El retrato y la lección velazqueña".

Arturo Ansón. Doctor en Historia del Arte.

 

  • "Las pinturas negras, pasado y presente".

Carlos Foradada. Doctor en Bellas Artes.

 

  • "Marianito y el protocolo científico".

Jesusa Vega. Doctora en Historia del Arte.

 

Nigel Glendinning nació en 1929 en East Sheen, Surrey (inglaterra), pero joven se trasladó a Londres donde fue miembro del coro de la Catedral de Saint Paul. Tras licenciarse en 1953 en Lengua y Literatura francesa y española en la Universidad de Cambridge, la carrera universitaria fue su prioridad y pronto pasó a primer plano el español y su literatura, pues su tesis doctoral, dirigida por el relevante hispanista Brande Trend, fue la Vida y obra de Cadalso, publicada en la editorial Gredos en 1962 con el apoyo de Dámaso Alonso. En aquellos años tuvo oportunidad de vivir temporadas en España y desde su primera visita a Madrid frecuentó la tertulia de Antonio Rodríguez-Moñino en el Café Lyon, de la madrileña calle de Alcalá, donde se incorporó a ese rico y versátil mundo del hispanismo que tanto ha dado a conocer nuestra cultura fuera, y tanto ha ayudado a que aprendamos a reflexionar sobre nosotros mismos dentro.

En 1956 inició su carrera como profesor adjunto de la Universidad de Oxford, poco después sería nombrado research fellow en Trinity Hall de la Universidad de Cambridge, catedrático de Español en Trinity College de la Universidad de Dublín (1970-74), catedrático de la Universidad de Southampton (1962-70), catedrático de Queen Mary and Westfield College de la Universidad de Londres (1974-1991), siendo catedrático emérito de este último hasta su fallecimiento en Londres en 2013. Académico correspondiente en Inglaterra de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1975, recibió la Orden de Isabel la Católica en 1986 y el Premio Fundación Amigos del Museo del Prado en 2005. Un año más tarde fue nombrado Doctor “Honoris Causa” por la Universidad Complutense de Madrid.

Tras la publicación Goya an his critics en 1977, reeditado en 2017 por Ediciones Complutense, fue constante su participación en foros de investigación, exposiciones, comités y dirección de trabajos académicos, dedicados al maestro aragonés, siempre contextualizándolo en su época y su momento vital, en el devenir de su fortuna y fama.

 

 

10/02/2018 01:22 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

'LOS DESASTRES DE GOYA': EN ZARAGOZA

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LOS DESASTRES EN “LOS DESASTRES DE
LA GUERRA” DE GOYA,  EN ZARAGOZA
Por Carlos Barboza y Teresa Grasa

Dice el refrán popular   “A quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija” y  Rodín decía lo contrario:  “Debajo de un gran árbol no crece ni hierba”.  Hay algunos que se arriman a un gran árbol con el afán de lastimarlo, destruirlo o cortarlo, y eso pasa con el maravilloso  bosque creativo que es la obra de Goya y en especial su  obra gráfica que, junto con El Quijote,  es una de las cumbres del pensamiento español universal.   Toda esta meditación viene a cuento después de visitar el Museo Goya Ibercaja  y  ver en las salas de exposiciones temporales la obra gráfica de dos artistas ingleses, los controvertidos Hermanos  Jake y Dinos Chapman que se inspiran en los Desastres de la guerra que hizo Goya a su regreso de su estancia en Zaragoza en 1808, donde pudo ver cómo sufría su ciudad debido al asedio francés y en el grabado titulado Caridad  se autorretrata ayudando a enterrar muertos; lo firma y fecha en 1810.
La obra que se presenta son grabados que, una vez impresos sobre el papel, colorean a mano. Es una serie que trata de identificarse con la magna y trágica visión goyesca, pero se queda  en un ejercicio circense, un poco como la obra de los Carnavales de Ensor, pero sin la fuerza dramática de Goya o el rico colorido de Ensor, es un querer y no poder.  Hay un folleto explicativo de la exposición firmado por la historiadora Lola Durán Ucar que entre otras cosas dice sobre la intervención de los hermanos Chapman en los grabados originales de Goya: 

….. Retornando a los grabados, en 1999, los jóvenes británicos adquieren una serie de originales de los Desastres de Goya,  realizados por la Calcografía Nacional Española y pertenecientes a una edición  simbólica, la de 1937,  en pleno desarrollo de la Guerra Civil Española….   No sabían bien qué hacer con ellas,  aunque ahí quedaba siempre la intención de intervenir sobre ellas, “rectificarlas”.  Finalmente pasaron a la acción. “Fuimos uno por uno con todos los grabados, sustituyendo los rostros de las víctimas por muñecos y caras de payaso,  como una alegoría del sufrimiento humano”. Una parte de la crítica reaccionó escandalizada o en contra, aunque realmente, su intervención sobre los Desastres  es meditada, profunda y admirable,….

El periódico El País dio la noticia el 1 de abril del 2003, que tituló:  “Hermanos Chapman  pintan encima de 86 grabados originales de Goya”. Entre los consultados se encuentra el goyista inglés  Nigel Glendinning, quien no quiso pronunciarse, pero argumentó: Es algo que hizo Dalí con los Caprichos de Goya.
Salvador Dalí, pintor español nacido en Figueras,  era amante  del arte antiguo, en especial el arte español que guarda el Museo del Prado, y entre ellos, destacaba las figuras de Velázquez y Goya. Como era un hombre inteligente y sensible, estudió en profundidad la obra gráfica de Goya, y en su a admiración, quiso compararse con el genio de Fuendetodos.  Eligió los Caprichos para introducir su particular mundo en ellos,  pero no se le ocurrió repintar sobre los originales goyescos, sino que los reproducía por medios fotomecánicos, como es el Heliograbado, y actuó sobre los facsímiles, así es que Dalí se quiso poner bajo la sombra del árbol goyesco, con mayor o menor fortuna.
Lo de los hermanos Chapman es un ataque a la obra original de Goya, al mismo nivel de lo que hizo una anciana de Borja sobre la obra de Elías García, padre de los Garcia  Condoy.  Y si nos ponemos a pensar detenidamente este hecho de los ingleses  sobre un patrimonio cultural español, y si a más de un mediocre le da por repintar y colorear grabados de Goya, nos quedaremos sin estas obras de arte universal español.  Hay que pensar que porqué no eligieron los Desastres de la guerra de Jacques Callot (1592-1635), genial grabador francés  o  la obra gráfica de otro supremo grabador inglés, William Hogarth, (1697-1764), a los que Goya admiraba y son antecedentes de su obra.  Esto no lo realizan dichos hermanos porque saben que en estos países  responden con fuerza a un desatino de tal calibre. Pero en España, y en especial en Zaragoza, se  les realiza una exposición a bombo y platillo,  y en un centro antes llamado Museo Camón Aznar, donde se encuentra expuesta toda la obra gráfica de Goya y obras pictóricas tan fundamentales como los magistrales retratos de Félix de Azara, de su nieto Marianito de Goya  así como el boceto de El Coreto de la Basílica del Pilar.   Goya vio y pintó cómo destruyeron su ciudad y su patrimonio las tropas francesas de Napoleón,  pero los aragoneses de entonces, de 1808, les hicieron frente. Hoy unos ingleses destruyen su patrimonio y los reciben bajo palio con catálogos de lujo poniéndolos a la misma altura de dos genios españoles, Goya y Dalí.
Carlos Barboza Vargas
Miembro de ICOM, UNESCO, Roma.

Ver enlaces:
06/02/2018 12:15 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

2017: BIBLIOTECAS PÚBLICAS DE ARAGÓN

 

Biblioteca Municipal de Altorricón Balance anual de bibliotecas y archivos:

Consolidación de las visitas, mayor adquisición de novedades

y aumento de las actividades formativas y culturales


Educación, Cultura y Deporte. Comunicado oficial.

 

2017 ha sido otro año positivo para las bibliotecas públicas de la red del Gobierno de Aragón. Se trata de un año marcado por la consolidación de usuarios y el aumento en la adquisición de novedades y en las actividades formativas y culturales. El Departamento de Educación, Cultura y Deporte ha registrado casi 778.000 usuarios presenciales en los tres centros públicos de la red, Zaragoza, Huesca y Teruel. Por provincias, la Biblioteca de Zaragoza tuvo 433.203 usuarios presenciales en 2017 (1.514 visitas al día), la Biblioteca de Teruel llegó a los 195.753 visitantes (689 visitas al día), mientras que la Biblioteca de Huesca ha registrado 148.653 usuarios presenciales en 2017 (523 visitas al día). Se convierten de esta manera en los tres servicios cuturales más conocidos, visitados y usados por la ciudadanía.

El director general de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, Nacho Escuín, ha explicado que este año ha venido marcado por el compromiso adquirido con los bibliotecarios para desarrollar el plan estratégico de bibliotecas. “Esto supone tomar el liderazgo en las bibliotecas de Aragón, algo que venia reclamado por el sector”, ha dicho. En cuanto a usuarios, Escuín ha resaltado que “las bibliotecas se han convertido en un lugar de encuentro para los ciudadanos, un lugar que responde en cuanto se invierte en novedades y en actividades culturales, lo que lo hace un punto de atención fantástico para las familias”.

De hecho, el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2017 de la Federación del Gremio de Editores de España ha concluido que los aragoneses son los españoles que mejor valoraron sus bibliotecas en 2017, por delante de los canarios y los madrileños. En todas las comunidades autónomas los usuarios valoran muy positivamente sus bibliotecas y les conceden mejores notas que en 2012 (Aragón ha pasado del 7,7 en 2012 al 8,6 en 2017).

Socios, colecciones, préstamos y actividades formativas
En cuanto a los socios, la Biblioteca de Zaragoza ha terminado el año con casi 89.000 socios, mientras que las de Teruel y Huesca han registrado un total de más de 15.000 y 14.000, respectivamente. Además, entre las tres bibliotecas públicas, se constata la existencia de, al menor, 32.105 socios activos en 2017.

Las colecciones se han aumentado en todos estos centros públicos. La Biblioteca de Zaragoza ha incorporado novedades (libro recién editado) casi 3.000 ejemplares; la Biblioteca de Teruel ha registrado 1.229 novedades y la de Huesca 1.184. A estos datos se suman las incorporaciones en concepto de donación, que en su gran mayoría no son novedades, con lo que la colección se incrementa en 2017 en 4.761 documentos adicionales.

Los préstamos registrados en las bibliotecas públicas del Ejecutivo aragonés ascienden a los 374.727: 247.395 en la Biblioteca de Zaragoza, 40.170 en la de Teruel y 87.162 en la de Huesca.

Las actividades formativas han registrado un nuevo incremento en las bibliotecas públicas de la red del Gobierno de Aragón y han pasado de alrededor de 356 a más de 500. Se trata de iniciativas de todo tipo celebradas en sus espacios, tanto de iniciativa propia como ajena: talleres, jornadas, presentaciones de libros, conferencias, exposiciones, actividades infantiles, etc. Por provincias, la Biblioteca de Zaragoza ha acogido 342 actividades con 12.160 participantes, la de Teruel 135 actividades con 11.100 participantes y, por último, la Biblioteca de Huesca ha celebrado 29 actividades con 1.900 participantes.

Archivos históricos

Los Archivos Históricos de Zaragoza, Huesca y Teruel, continuan con sus tareas de recepción, conservación, descripción y digitalización del patrimonio documental aragonés, y de atención continuada a personas e instituciones que necesitan acceder a dicho patrimonio. Cabe destacar que el sistema de información de archivos y documentos de Aragón (DARA) ha tenido un crecimiento excepcional tanto en el número de participantes como en el de registros incorporados o de documentos digitalizados. DARA terminó el año 2017 con más de 70 archivos, con 759.000 registros y 225.000 documentos digitalizados. En los últimos dos años se ha aumentado el número de registros en un 71%. Un buen síntoma de este portal es que en 2017 ha superado los 4 millones y medio de páginas vistas desde su apertura en 2010. 

*Se adjunta audio del director general de Cultura y Patrimonio, Nacho Escuín.

 

Más información en:
http://aragonhoy.aragon.es/index.php/mod.noticias/mem.iDetalle/id.213221
27/01/2018 09:40 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

Juan Manuel Calvo Gascón, de Ejulve (Teruel) y residente en Barcelona desde hace años, uno de los grandes expertos de los aragoneses que estuvieron, murieron o sobrevivieron en Mahtausen, me envía esta convocatoria. Es profesor e historiador e investigador, que ha estado en varias ocasiones con sus alumnos en el campo de exterminio.

 

El día 27 de enero (hoy jueves), día en que conmemoramos la liberación del campo  de exterminio de Auschwitz-Birkenau, las Naciones Unidas lo declararon en 2005 como día de Conmemoración de las víctimas del Holocausto y Prevención de crímenes contra la Humanidad.  

Como en años anteriores, desde 2010, la Amical de Mauthausen y otros campos junto con Rolde de Estudios aragoneses, celebraremos un acto conmemorando esta fecha de memoria de las víctimas y de reflexión para el presente y el futuro.

Este año el acto central de conmemoración en Aragón se celebrará en Zaragoza el día 25 de enero, jueves, a las 19:30h en el palacio de la Aljafería.

Os adjuntamos la invitación al mismo.

 

25/01/2018 09:46 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

JOAQUÍN COSTA EN LA CORUÑA

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Mi gran amigo Luis Pousa, que anduvo hace algún tiempo por Zaragoza, me ha mandado este bonito obsequio: una foto del parque de Santa Margarita de La Coruña, donde vio esta placa dedicada al polígrafo aragonés, nacido en Monzón y finado en Graus, Joaquín Costa. El hombre que no legisló, que escribió diarios, que se enamoró más bien en vano, que pugnó por una novia con Lucas Mallada y que supo de casi todo. Por escribir hasta redactó novelas.

 

Luisa Pousa acaba de publicar en Los Versos de Cordelia el libro ’Poemas para Flash Gordon’, un viaje por su mundo tan personal: lecturas, escritores, el cómic, Rosalía de Castro, su particular percepción de un mundo repleto de incitaciones, de sensibilidad, de instantes y de emoción. Lo aborda todo con una poesía muy trabajada, que no elude ni la narratividad ni la sorpresa ni un intenso sentido de evocación, que es y no es melancolía (o quizá saudade), y de búsqueda de belleza.

CHEMI. UNA DESPEDIDA EN HERALDO.ES

El periodista José Miguel Pérez Bernad, ‘Chemi’ (1950-2017), un periodista especializado en sucesos y tribunales, fallecía este martes a consecuencia de un cáncer. Fue un gran cronista de la vida cotidiana y sus múltiples paradojas, y un hombre que mimaba sus fuentes y no las traicionaba jamás, ni eso, ni el secreto profesional, que no revelaba ni a su director.

Trabajó en diversos diarios: 'Aragón Exprés', donde llegó a hacer crítica de cine, entrevistas y notas culturales en 1969; 'El Noticiero' (siempre manifestó su admiración por Antonio Coll, y recordaba que le pagaban 150 pesetas, poco más de un euro, por llenar una página); más tarde ingresó en 'El Día de Aragón', hacia 1985, donde se especializó en crónica social y delictiva, y de ahí pasó a 'Diario 16 de Aragón', con Miguel Ángel Liso al frente. En 1993 ingresó en 'El Periódico de Aragón', donde acabaría jubilándose en 2009.

Fue un periodista al que le gustaba “sentir y vivir el latido de la calle”, con contactos hasta bajo las piedras (en la policía, en la magistratura, en todos los sectores, incluso los más sórdidos o periféricos), comunista de corazón y sindicalista muy activo durante años, un hombre de izquierdas, con sentido del humor y una inmensa agenda de teléfonos y complicidades. En realidad era un tipo silencioso hasta en sus afectos; no hacía ostentación de casi nada. Trabajador sigiloso, con un especial sentido ético, suscitaba admiración por su artesanía, su pulcritud sigilosa, su condición y convicción de periodista de oficio, clásico, que jamás quería ofender y al que no le importaba ocultar un nombre bajo las iniciales, si así evitaba un disgusto familiar, como le contó al periodista Joaquín Marco.

Era un tipo muy literario, de esos que aparecen en las novelas de Chandler o Hammett o en las fotos de Wegee, con sorna, entrañable bajo el aspecto de enojado o cascarrabias ocasional, con apariencia de escéptico, que tenía una idea romántica y pragmática a la vez del periodismo, un sentido ejemplar del oficio y que defendía la idea de presunción de inocencia. Quería contar. Contrastar siempre las informaciones con varias fuentes. No escribía en vano. “Parecía refugiarse al final de la columna de breves pero fue un profesional de primera plana. El periódico no era tal hasta que entraba en la redacción”, ha dicho su compañero Alfonso Hernández.

Fue el primero en llegar a algunos sitios donde había estallado el drama o la tragedia, como la discoteca Flying. Era un gran lector y le apasionaban la historia y la política (recordaba que había sido militante del Partido Comunista y de Comisiones Obreras, y que había escrito en ‘Mundo Obrero’, hasta que no pudo soportar más la senda unidireccional de la información), especialmente la Guerra Civil española, la historia contemporánea de Rusia y la II Guerra Mundial y sus múltiples ecos. Este mismo año, la Asociación de la Prensa de Aragón le concedió el premio a la Trayectoria Profesional.

Una de sus últimas salidas públicas, enfermo de cáncer, fue en el reciente reencuentro de integrantes de la redacción y administración de ‘El Día de Aragón’ en el Tres Mares. Restaurante Náutico. Se le veía emocionado y feliz. Los relámpagos de la memoria se le instalaron en sus ojillos azules de pícaro y de colega que parecía proteger, aunque refunfuñase, a todos sus compañeros. Desde este miércoles reposa en el cementerio de Torrero.
17/12/2017 02:27 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

HA MUERTO EL PERIODISTA CHEMI PÉREZ BERNAD

Ha fallecido el periodista José Miguel Pérez Bernad, 'Chemi', el pelirrojo Chemi, que se dedicó esencialmente al periodismo de sucesos. Era un periodista de la vieja escuela, con contactos partes, sin pereza alguna, en busca de secretos, historias, delitos, claves ocultas. Trabajó, entre otros diarios, en 'El Noticiero', en 'El día de Aragón', en 'Dairio 16' y 'El Periódico', donde se jubiló. Fue distinguido recientemente por la Asociación de la Prensa por su trayectoria profesional. Joaquín Marco le hizo este completa y espléndida entrevista.

 

http://www.aparagon.org/noticias/jose-miguel-perez-bernad-no-he-contado-mis-fuentes-ni-a-mi-director/

 

Entrevista de Joaquín MARCO

El premio con el que la Asociación de Periodistas de Aragón reconoce cada año toda la trayectoria profesional de un veterano de la profesión ha sido este año para un referente en dos campos: la información laboral y la de sucesos; dos secciones en las que José Miguel –Chemi- Pérez Bernad, ha sido tanto un pionero como un maestro. Primero informando en la Transición sobre los movimientos sindicales y luego en los ochenta sobre sucesos y Tribunales, Pérez Bernad fue no solo de los primeros periodistas en tratar estos temas en la prensa aragonesa, sino también un modelo de rigor y solvencia.

 

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¿Cómo fueron tus inicios en la profesión

Yo tenía muy claro desde jovencito que quería ser periodista y con 19 años, en 1969, empecé a colaborar, gratis, en Aragón Expres. Ya al año siguiente me recomendaron ir a El Noticiero y, aunque con alguna prevención porque era un periódico anticuado y de curas, fui. Acababa de llegar como director Antonio Coll, que era un profesional como la copa de un pino, y renovó bastante las estructuras de la postguerra metiendo gente joven, quizá yo fue el primero, pero después vinieron más. Ese fue mi primer trabajo, aunque también cobrando una miseria, al principio pagaban 150 pesetas por llenar una página.

¿Compatibilizabas el trabajo con estudios?

Empecé mientras estudiaba Filosofía y Letras, aunque no llegue a terminar la carrera. Luego, cuando se creó la Facultad de Periodismo en Madrid hicieron un plan para que quienes ya estábamos trabajando tuviéramos el título y un grupo de Zaragoza nos organizamos para aprovecharlo; cada sábado iba uno a Madrid a unas tutorías y nos pasábamos los apuntes. Pero no tengo el título a falta de la Sociología de tercero de carrera; yo había pedido que me la convalidaran y no sé por qué líos administrativos no lo hicieron, así que me cabreé tanto que lo dejé; además, la carrera era un sinsentido… en Derecho de la Información estudiamos la Ley Fraga y mientras se derogó.

En esta época te dedicabas a la información laboral y política, que era completamente novedosa

En El Noticiero empecé haciendo crítica de cine, entrevistas… valíamos todos para todo porque éramos cuatro y el de la guitarra. En el 75, ya me centré en cubrir la información política real, no la oficial sino la poca que había de oposición, trabando contactos con los representantes sindicales y políticos, con los que ya estaba relacionado a nivel personal. Estuve años militando en el PCE y Comisiones Obreras.

Cuando se cerró El Noticiero, en 1977, seguí haciendo información sindical como delegado en Mundo Obrero, pero era un periódico hecho con los pies, en el que todos los artículos se debían a la ideología del partido y en el que fallaba hasta la distribución.

¿Tratando de temas sindicales en estos años de la Transición no tuviste ningún problema con la Policía o la Administración?

Lo cierto es que no. Alguna anécdota, pero en El Noticiario tuve más problemas con el propietario de la empresa que fuera; de hecho con algunos policías de la Brigada Social luego tuve una relación muy normal y cuando ya escribía de sucesos incluso en algún caso me pidieron ayuda.

¿Y cómo fue que pasaras de la información laboral a los sucesos?

En 1985, cuando se fundó El Día, un proyecto para intentar cambiar la información en Aragón con grandes profesionales, me ofrecieron entrar en la redacción. Fue Pablo Larrañeta, entonces el redactor jefe y un profesional muy pendiente de la información, quien decidió que yo me encargara de la sección de sucesos, o mejor de Tribunales, que también era un tema nuevo. Se informaba de los delitos y de las sentencias más importantes, pero nada más. Estuve dos años que era el único periodista en la Audiencia Provincial, hasta que los medios se dieron cuenta de que había demanda social para estas informaciones y llegó gente nueva; una competencia que fue un progreso.

Y ya seguiste con esta especialización hasta en tres periódicos distintos…

De El Día pase a Diario 16 Aragón, con Miguel Ángel Liso, que para mí fue mi experiencia más bonita en prensa; era una redacción de amigos y se hacía una buena información, pero nos falló la editora en Madrid. Aún seguí un año más que los fundadores, pero antes del cierre me fui a El Periódico de Aragón y allí estuve 16 años más; se trabajaba un huevo, pero también era una redacción muy competente.

En 2009, se planteó un ERE en el diario y lo aproveché. Yo siempre había hecho calle, nunca quise cambiar a una jefatura de sección, aunque por eso tuve grandes discusiones con Liso, y con 59 años se me hacía pesado. Era el más viejo en los Tribunales y ya no estaba para comerme las piedras, como los más jóvenes.

La información de sucesos es especialmente delicada, pero cuando se te entregó el premio de la APA por tu carrera, Lola Ester subrayó que has demostrado “que se puede ser un sabueso sin ser un buitre”.

Sigue habiendo muchas informaciones de sucesos que rezuman sangre, pero para mí es fundamental dar la información de lo que has comprobado y has visto sin ensañarte y evitando todo el morbo que se pueda, porque en un crimen hay más personas que la víctima y el verdugo. Por ejemplo, recuerdo una mujer que me dijo cómo le estaba afectando a su hijo una noticia sobre su marido y que me llevó a plantearme cuando identificar a los mencionados con sus iniciales.

Eso sí, lo que algunos califican de pena de telediario suele estar bastante justificada. ¿Vamos a tener que esperar a la condena para poder denunciar socialmente a unos delincuentes? ¡O lo que ha propuesto ahora el fiscal Moix de condenar a los medios que publiquen investigaciones bajo secreto de sumario, del que se ha abusado mucho.

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En la misma presentación destacó que tienes fama tanto por la calidad de fuentes como por ser muy celoso de ellas

Ni las he revelado ni las revelaré, como creo que debería hacer cualquier periodista. Además, en la información judicial es fundamental guardar el secreto de tus fuentes porque puedes perjudicarle; a un amigo policía solo por la mera sospecha, equivocada, de que era una de mis fuentes le complicaron bastante la vida, así que imagina si llegan a tener la seguridad. Yo habré tenido unas 50 demandas y me han llamado tres veces a declarar ante el juez, pero no he contado mis fuentes ni a mi director.

Luego, lo que he llevado bastante a rajatabla es comprobar la noticia con dos fuentes distintas, algo que nunca hace daño.

¿Y cómo se consiguen estas fuentes exclusivas?

Se consigue relacionándote en la calle con mucha gente porque te puede llegar información por medios que nunca te esperarías. Lo fundamental es demostrar que mereces confianza, que respetas, que no manipulas… Así, con los años, incluso se llega a que no tengas que ir a preguntar, que te lo vengan a decir.

¿De tu carrera cubriendo sucesos, cuáles te han marcado especialmente?

Hay varios… Sucesos como el incendio de la discoteca Flying, donde fui el primero en llegar… Sobre todo los casos de violencia de género y los crímenes sin resolver, como el de una chica asesinada en Fueros de Aragón; casos en los que ves el dolor y el sufrimiento de las familias.

Repasando tu carrera, ¿cómo ves que ha ido evolucionando el periodismo en estos años?

Lo he visto mejorar a finales de los años setenta y cómo en los ochenta nació un nuevo periodismo que duró hasta hace unos quince años, pero ahora es un desastre. Siempre ha habido problemas, explotación y crisis, pero no como esta, que lo primero es que no hay trabajo. Hace falta una revolución total con la participación e ideas de todos los agentes; no solo los periodistas, sino también los editores, los distribuidores, la Administración…

¿Y desde tu jubilación no mantienes ninguna vinculación con el periodismo, con colaboraciones, algún proyecto literario…?

No, no; desde que me fui solo he escrito un par de obituarios de personas con las que tenía alguna relación especial. Yo soy muy vago y ahora estoy aprovechando porque durante años no he podido hacer lo que quería, incluso aburrirme algún rato.

 

12/12/2017 12:05 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ELOY FERNÁNDEZ HABLA DE SU PRIMERA NOVELA: 'EL PORTUGUÉS'

Eloy Fernández Clemente (Andorra, 1942) llega a los 75 años y publica la novela ’El portugués’ (Doce Robles), que presentó le pasado jueves en el colegio Joaquín Costa. Estuvo acompañado de Carmelo Romero y de Carlos Mas. Aquí explica algunas claves del libro. La entrevista apareció en ’Heraldo’ el pasado jueves.

-¿Por qué te interesó la vida de Joaquim Pedro Oliveira Martins? ¿Qué tiene de apasionante?

-En mi opinión es el intelectual portugués más importante del XIX. Un gran historiador y pensador. Brillante, honrado, iberista prudente que ama su país y España, que conoce a la perfección. Me da ocasión de hablar de ambos países en unos momentos apasionantes en ambos casos.

 

-¿Cómo defines a este personaje, socialista, y tan conectado con Europa, con caballo y perro? ¿Cuál serían sus grandes obras, dos o tres?

-Es un gran buscador, duda pero se plantea todo a fondo, elige y se compromete cuando al fin descubre lo mejor. Sus dos obras “Teoría del socialismo” y “Portugal y el socialismo”, marcaron el nacimiento de esa tendencia allí. Y, desde luego, su maravillosa “Historia de la civilización ibérica”.

 

-¿En qué se parecería a Joaquín Costa, con quien conversa, por cierto?

-No sólo en la edad, sino en la busca de justicia social a ser posible sin violencia, en el estudio jurídico, económico, político y social de la realidad histórica y de su tiempo, en la pasión por la erudición, el estudio.

 

-¿Por qué has elegido la primera persona y una suerte de diario para contar esta biografía novelada?

-Como digo en el preámbulo, siguiendo a Ricardo Piglia: “El diario es una forma muy seductora: combina relatos, ideas, notas de lectura, polémica, conversaciones, citas, diatribas, restos de la verdad. Mezcla política, historias, viajes, pasiones, cuentas, promesas, fracasos”. También afirmaba hace poco Javier Marías que “una voz en primera persona resulta más creíble, más persuasiva”.

 

-¿Qué le debe el libro a sus escritos y a su epistolario?

Lo digo al final: “La mayor parte de sus palabras se reproducen con exactitud. Sólo algunos viajes y algunos personajes son de mi invención, pero siempre verosímiles: pudo haber ocurrido así, y en ese momento”. Cuanto estaba escrito (cartas, discursos, libros, artículos) lo he transcrito con pequeños arreglos. Encontré en la Biblioteca Nacional de Lisboa mucha correspondencia; y en mil rincones todo tipo de informaciones valiosas.

-A veces, sin desmelenarte, parece que has querido dejar pinceladas de amor y cariño. Vitória es un interesante personaje... ¿Es ella la gran mujer del libro? Hablas de muchas, muchas, Rosalía, Concepción Arenal, y a  veces da la sensación de Oliveira Martins es un adelantado del feminismo...

-Es, aunque en un tiempo aún difícil, galante, comprensivo. Su amante es un personaje muy atractivo; pero en efecto, su mujer, Vitória, callada, amable, también muy culta, es el gran contraste de fondo en una historia muy coral, incluidos los animales domésticos.

 

-La novela solo abarca cuatro años: de 1870 a 1874, su período español. ¿Son esos años claves en su vida y en su proyección pública? ¿Estaba conectado de veras con Marx y Engels y con tantos y tantos intelectuales españoles o con el poeta Antero de Quental?

-Bueno, es alguien que, aun alejado en unas minas del norte de Andalucía, es capaz de escribir muchos libros y artículos, cartas magníficas a sus amigos portugueses (todas auténticas), de seguir lo que ocurre en el mundo. Antero fue, en efecto, a verle, lo dice en alguna carta, aunque luego yo recree el encuentro. Y trató años más tarde a muchos de los españoles, sólo adelanto algo esa amistad de Galdós, por ejemplo. Dedicó a Valera su “Historia de la civilización…”, etc.

 

-Zaragoza aparece varias veces en el libro. ¿Crees que estuvo Oliveira Martins en Zaragoza?

-No lo sé, aunque sale en sus obras Aragón recurrentemente, la historia, el Derecho, etc. Si no estuvo, pudo haber estado, había ferrocarril, Galdós sí vino, pudo haberse venido con él. Son conjeturas algo novelescas, claro. No digo nada que no hubiera podido ocurrir; por ejemplo no se ve en Lisboa con Eça de Queirós porque está de cónsul en Cuba.

 

-¿Crees que de haberse encontrado con el joven Martí en Zaragoza habrían tenido un diálogo tan intenso? ¿Eran tan serios los intelectuales o has querido polarizar esos detalles para trazar una biografía intelectual?

-Eran absolutamente serios, formales. Los datos manejados son auténticos, y ese encuentro resultó posible cotejando fechas, es de lo más interesante: ellos, Costa, Cajal, Galdós.

 

-El libro está lleno de datos de casi todo. ¿Cuáles te han parecido los más novelescos?

-He consultado miles de libros y artículos para saber de flores y comidas, caballos y podencos, la ciencia de la época, los grandes acontecimientos europeos. Lo novelesco me parece que es, sobre todo, haber podido casar todo eso, que el autor sepa del encuentro de Livingstone y Stanley, del primer partido de fútbol de la historia y un sinfín de cosas.

 

-¿Por qué has sentido la necesidad de dar un paso hacia la novela intelectual y didáctica? ¿Has tenido algún modelo de novela en la cabeza?

-Es como un canto de cisne del historiador que no siempre ha tenido el tiempo, el auditorio, el método adecuados. Hoy las grandes novelas están documentadísimas, desde Umberto Eco a Reverte, hay muchas, y desde que me jubilé estoy leyendo vorazmente. Quizá eso me haya influido.

 

-¿En qué medida has querido proyectarte en él?

-O quizá al revés, él se proyecta desde hace medio siglo (es increíble que haya pasado medio siglo en muchos casos de retrocesos tras aquellas cumbres) sobre mí. Sí, le hago moderado y dubitativo como yo, curioso universal, inseguro pero muy inquieto, buscador de razones para todo.

 

-Al final al lector le puede quedar la impresión de que habla más el historiador con las ideas, con los libros, que el fabulador. ¿Has sentido vértigo en algún momento?

-Sí, ese ha sido mi talón de Aquiles. Quizá se me ha ido la mano y hay demasiada crónica y pocos aconteceres del entorno del protagonista, aunque he procurado introducir muchas pequeñas historias. He sentido y siento vértigo, a la hora de presentar ante unos lectores ahora no siempre tan próximos, este experimento, pero creí que debía hacerlo.

 

*La foto de Eloy Fernández Clemente la tomo de aquí.

02/12/2017 15:46 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A MERCEDES PUEYO, ESTUDIOSA DEL DANCE ARAGONÉS

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[Recibo esta nota de Concha Breto del homenaje a Merces Pueyo.] Como posiblemente ya sepas, entre los días 22 y 24 de noviembre se van a celebrar en Zaragoza unas jornadas en torno a los dances de Aragón organizadas por la Institución Fernando el Católico. Aprovechando la presencia en ellas de Mercedes Pueyo hemos pensado que se trata de una oportunidad inmejorable para testimoniarle nuestro reconocimiento.

 Mercedes Pueyo es la primera mujer doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, con una tesis sobre el dance aragonés que marcó un punto de inflexión en la mirada y valoración del más peculiar, importante y complejo entramado festivo aragonés. Además, formó parte activa en la creación del museo etnográfico de la casa ansotana del parque. Y todo ello en un periodo (1952-1961) especialmente complicado para una joven universitaria de Pallaruelo de Monegros. Su biografía la llevó poco después hasta Lund, en Suecia, donde trabajó como profesora en su universidad durante tres décadas.

 

La distancia y el tiempo hacen que su figura sea poco o nada conocida en Aragón. Solo quienes hemos querido profundizar en el estudio del dance aragonés hemos accedido a su tesis (que generosamente donó al Instituto Aragonés de Antropología hace pocos años) o hemos leído su libro fundamental Orígenes y problemas estructurales de una composición poética: El dance en Aragón (1973).

 

Si te apetece conocer a Mercedes y sumarte al homenaje, te invitamos a participar en el sencillo acto que estamos preparando. Se trata de una comida en un restaurante céntrico de Zaragoza el sábado 25 de noviembre a las 14h.

 

En caso de que quieras/puedas participar, ponte en contacto con cualquiera de nosotros antes del miércoles 22 de noviembre para poder hacer la reserva en el restaurante. El precio del menú será entre 15-20 euros.

 MERCEDES PUEYO ROY

Por Joaquín RUIZ GASPAR

 

 

    Para afrontar el dance aragonés es imprescindible abordar “Origen y problemas estructurales del Dance en Aragón”, un completo estudio científico fruto de una tesis doctoral de una pionera de la etnografía aragonesa: Mercedes Pueyo Roy.

            Mercedes Pueyo Roy, Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, fue Catedrática de Lengua, Literatura e Historia de Cultura Española de la Universidad de Lund (Suecia). Su Tesis doctoral “El Dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética” fue defendida en la Universidad de Zaragoza el 21 de junio de 1961, día de San Luis, habiendo obtenido la calificación de sobresaliente “Cum Laude” y premio Gobernador Civil de la ciudad. Mercedes fue la primera mujer en doctorarse por la Universidad de Filosofía y Letras de Zaragoza, de la mano del Catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza el Dr. Antonio Beltrán Martínez.  

            “El Dance en Aragón. Origen y problemas estructurales de una composición poética” es indispensable, hoy en día, para la investigación de los orígenes históricos del Dance aragonés. La tesis precede a los pioneros trabajos sobre el Dance aragonés, tales como las “Notas de folklore Altoaragonés”, Madrid 1943, del oscense por adopción Ricardo del Arco y Garay (Licenciado en Ciencias Históricas por la Universidad de Valencia en 1907) y “El Dance aragonés y las representaciones de moros y cristianos. Contribución al estudio del teatro popular” (Instituto de Estudios e Investigación Hispano-Árabe, Tetuán, 1952) del músico, musicólogo, investigador y folclorista aragonés Arcadio Larrea Palacín. La obra de Ricardo del Arco y Garay recoge pastoradas de diferentes Dances y morismas del altoaragón. Mientras, Arcadio Larrea centró su trabajo entre Zaragoza e Hijar, aunque da una primera lista de 97 localidades aragonesas con representaciones del Dance. La gran contribución de la tesis de la Dra Mercedes Pueyo Roy es la datación histórica, aproximada, del origen del Dance y la publicación de 74 representaciones diferentes de Dances aragoneses. Actualmente, su tesis se encuentra depositada en su totalidad en el Instituto Aragonés de Antropología y fue publicada en versión reducida por “El Heraldo de Aragón” en 1973.

            Natural de Zaragoza, Mercedes desciende de la localidad aragonesa de Pallaruelo de Monegros. Su padre Don Francisco Pueyo Samper (Pallaruelo de Monegros, 16 de noviembre de 1900 - Zaragoza el 13 de julio de 1970) fue maestro y pasante del Notario de Zaragoza. De familia humilde, Francisco Pueyo destacó por sus buenas aptitudes para los estudios, por lo que fue recomendado por el párroco del pueblo para ir a estudiar a Zaragoza. Para costear los estudios de Francisco en la capital aragonesa, su madre tuvo que vender la pequeña tienda de ultramarinos que regentaba en Pallaruelo de Monegros.

            Francisco mantuvo una fluida relación con su pueblo natal, donde acudía cada verano por vacaciones. En Pallaruelo de Monegros, Mercedes conoció el entorno rural, sorprendiéndose viendo pasar los caballos por la cocina para acceder al corral. Vivió el día a día de un pueblo monegrino de mediados del siglo XIX, iba a ayudar con las labores agrícolas y recuerda, con gran nostalgia, ir a trillar a la era; allí aprendió a montar a caballo. Francisco Pueyo tocaba el violín y era amigo del Mayoral del Dance de Pallaruelo Juan Barrieras Pueyo y del celebre gaitero sariñenense Vicente Capitán. Francisco Pueyo  fue el primer refundidor de la obra del Mayoral Juan Barrieras Pueyo, el Tío Juaner, recogiendo de su viva voz los dichos y motadas que durante años se habían transmitido generaciones tras generaciones, por vía oral, en Pallaruelo de Monegros. Una inquietud por las tradiciones y la etnográfica, que afortunadamente transmitió a la Dra. Mercedes Pueyo Roy. 

            Durante cinco años, la Dra. Mercedes Pueyo Roy estudió 74 Dances aragoneses para la elaboración de su tesis doctoral, veinte Dances de Huesca, seis de Teruel y cuarenta y ocho de Zaragoza. Trabajo que llevó a cabo a través de entrevistas, del cuestionario del Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón y el Concurso de Zaragoza de Dances de Aragón de 1957. Su tesis, tal y como señala Don Antonio Beltrán en los Dances de Aragón, publicó el texto de la “pastorada” de Besians, el de los danzantes y otras manifestaciones poéticas de Jaca y otros de Hijar. Además, en los apéndices incluyó los textos de los Dances de Ainzón, Añón, Ateca, Borja, Bulbuente, El Buste, Encinacorba, Gallur, Jaca, Maleján, Mallén, Pina de Ebro, Pradilla, Pallaruelo de Monegros, Pastriz, Rodén, Salillas de Jalón, Plasencia de Jalón, Sariñena, Sena, Talamantes, Torres de Berrellén, Urrea de Jalón, Velilla de Ebro, Vera de Moncayo, Veruela, La Almolda y la Puebla de Hijar.

            Mercedes portó un pesado magnetófono de unos 15 kilos y tomó numerosas notas que llegaron a pesar cerca de 20 kilos. Todo su material lo donó al Instituto Aragonés de Antropología, haciendo gala de una gran generosidad y amor por su tierra. Además, Mercedes recogió música aragonesa, realizando grabaciones y transcribiendo muchas de las melodías. Mercedes estudió piano en el conservatorio de Zaragoza y cuenta con una buena voz, así cantó y grabó muchas músicas antiguas, albadas y canciones populares que recogió por todo Aragón. El material quedó recogido en el archivo de Antonio Beltrán. En el 2013, Mario Gros Herrero accedió a unas cintas del legado de Antonio Beltrán Martínez donde encontró  “Rondalla que interpreta jotas, jotas de ronda, bolero de Caspe y seguidillas de Leciñena. Donde se intercalan interpretaciones de gaita de Vicente Capitán de Sariñena, cantos de Mercedes Pueyo, cantos de María Martínez, cantos de Pío Beltrán y grabaciones de gaita hasta el final de la cara”.

 

            Mercedes participó en la creación del Museo de Etnología y Ciencias Naturales de Aragón en 1955, museo que llevó a cabo Don Antonio Beltrán y que abrió sus puertas el 2 de marzo de 1956. La creación del Museo fue muy importante para la etnografía aragonesa y así lo manifestó la Doctora Mercedes en 1957 en la revista “Zaragoza” en su artículo “El Dance en Aragón”: “el Museo no solo es una exposición al público de curiosidades  pasadas o actuales; es antes que eso y más que eso, un centro de estudio, de trabajo y de investigación; y en sus archivos, sus ficheros y fonoteca se recoge y se guarda el caudal, variado y rico, de nuestro folklore. Con el Museo y en el Museo hemos iniciado y proseguido nuestros trabajos de investigación en esta faceta del folklore aragonés que es el Dance ”.  La Diputación  Provincial de Zaragoza se hizo cargo de los gastos del Museo y se construyó la sede, la Casa Pirenaica en el Parque Grande José Antonio Labordeta. Mercedes ejerció de secretaria del Museo y trabajó como becaria, catalogando y realizando estudios, cobrando 500 pts al mes. Mercedes donó al Museo el chaleco de seda de su abuelo Pascual Pueyo, ganadero y pastor, y materiales de casa de su padre. Estuvo hasta 1962 trabajando como becaria y publicando artículos para la Institución Fernando el Católico.

 

            En 1957 la Doctora Mercedes publicó en el número V de la revista Zaragoza, publicación de la Excma Diputación Provincial de Zaragoza, su artículo “El Dance en Aragón” y en 1958 en el número VI “El traje femenino de Hecho”. En la revista “Caesaraugusta”, publicación del Seminario de Arqueología y Numismática Aragonesas, de la Institución “Fernando el Católico”,  en el número 7-8 aparece el artículo de la Doctora Mercedes Pueyo “Actividades Arqueológicas y Etnológicas durante 1956”y en el número 17-18 “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón.

 

 

            En 1962 Mercedes ejerció la docencia en el Institut Lamartine de Paris, donde impartió lengua y literatura española. Al año siguiente, Mercedes fue becada por un instituto sueco y acabó ejerciendo durante 35 años en la Universidad de Lund, como profesora titular de lengua y literatura española e impartiendo conferencias en la universidad sobre cultura española. Mercedes ha estado 50 años fuera de España y actualmente reside en Puerto de la Cruz, Tenerife. Contrajo matrimonio en Suecia, de donde guarda muy buenos recuerdos, además trabajó mucho con la embajada Española en Estocolmo, disfrutando de una intensa actividad cultural. En suecia fue conocida como Mercedes Pueyo Carlén.

 

            Su trabajo “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón” es una de las primeras obras sobre el Dance aragonés y constituye una valiosísima aportación que abarca diferentes ramas de las letras, tales como historia de la literatura, poesía lírica, dialectología e historia de la cultura. Para Mario Gros -Su libro sobre el dance se publicó en el 73 como “mérito” para su acceso a la UniversidadDe ahí la rareza de la edición. Está impreso en la imprenta de Heraldo de Aragón, pero la edición es de la propia autora. El libro del 73 no corresponde con exactitud a la tesis: se han reordenado las materias, faltan los anexos y se ha dado más importancia a los asuntos poéticos-literarios-. Antonio Beltrán Martínez dirigió su tesis, apunta Mario Gross, y entre ellos eran frecuentes largas discusiones sobre el Dance. Para Mercedes, Antonio Beltrán era un gran recopilador, “capaz de montar un libro en cinco minutos”.

 

“El dance es una composición poética”, poesía lírica, diálogos. La sátira en la poesía, dichos y matracadas. De la música no se pueden precisar sus antecedentes.

Mercedes Pueyo Roy

 

 

           La contribución de la Doctora Mercedes Pueyo  al “Dance” aragonés es indispensable, un trabajo ingente que constituye una valiosísima información sobre un gran tesoro del folklore aragonés, el Dance.  Una palabra propiamente aragonesa que, de acuerdo con la Doctora Mercedes Pueyo, corresponde a un conjunto escénico, una representación dramática donde intervienen diferentes bailes. El dance corresponde al siglo XVII, pero no es hasta 1720 cuando aparece por primera vez la palabra Dance. “El dance es una pequeña pieza de teatro popular y al mismo tiempo una revista oral que sólo se imprimió una vez y que se renueva, corrige y aumenta cada año. Así pues, como obra dramática hay que considerarlo-.

 

            Gracias a la Doctora Mercedes Pueyo Roy, se dató y se profundizó en los orígenes de las distintas manifestaciones artísticas del Dance aragonés, recopilando valiosísimos textos de los Dances aragoneses. Una gran figura y un magnifico trabajo que aportó reconocimiento al Dance, con un método científico abordó de una manera general y en conjunto el Dance aragonés. La tesis es una obra de referencia que se debería de digitalizar. Pero sobre todo, indiscutiblemente la aportación a la etnografía aragonesa de la Doctora Mercedes Pueyo Roy es digna de reconocer y agradecer. 

 

Algunas publicaciones de Mercedes Pueyo Roy:

– “El dance en Aragón”, Zaragoza V, Publicación de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza, 1957.

– “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón”, Caesaraugusta, 17-18. Institución “Fernando el Católico”, Zaragoza, 1961.

– “Kurs i spansk fonetik och spanskt uttal” (Curso de fonética española y pronunciaciones españolas) Pueyo-Carlén, Mercedes, 1934- (författare) Lund: Studentlitteratur, 1969 Svenska 151 s.

– Fiesta / Mercedes Pueyo-Carlén, 1934- (författare) Malmö : LiberLäromedel, 1973-

– “Nya spanska stilar” (Nuevos estilos del español) Pueyo-Carlén, Mercedes, 1934- (författare)Pärletun, Margareta, 1943- (författare) ISBN 91-44-08181-2 Lund : Studentlitt., 1972 Spanska 47 s.

Fiesta. Handledning för självstudier. Mercedes Pueyo-CarlénSven-Ingvar Weitoft. Editorial Malmö : LiberHermod, 1984.

 

Ordlista och kommentarer till La casa de Bernarda Alba av Federico García Lorca. Estrid Pastor-LópezMercedes Pueyo-CarlénFederico García Lorca. Lund : 1972

 

 

 

            Gracias al Instituto Aragonés de Antropología y a su presidente Vicente Miguel Chueca he podido acceder a parte del legado de Mercedes y por su estimable ayuda, gracias también a Mario Gros Herrero por sus apuntes y ayuda, a Miguel Beltrán Llopis y a Mª Ángeles Hernández Prieto por sus aclaraciones y a Mercedes Pueyo Roy, por su agradable y familiar trato, un placer conocer a tan excelente persona y todo mi reconocimiento por su trabajo, esfuerzo y dedicación por la cultura aragonesa.

 

 

Joaquín Ruiz Gaspar

 

 



 

20/11/2017 19:31 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

NUEVO NÚMERO DE 'TURIA'

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MERCEDES MONMANY PRESENTA MAÑANA LA REVISTA

EN EL MUSEO DE TERUEL

 

DIBUJOS DE JOSÉ GONZALVO ILUSTRAN EL SUMARIO

Y TAMBIÉN SE ENTREVISTA A FONDO AL COMPOSITOR JAVIER NAVARRETE

 

 

[Nota de ’Turia’]La revista cultural TURIA será presentada, mañana martes 29 de noviembre y a las 20 horas, en el Museo de Teruel por Mercedes Monmany. Esta escritora y crítica literaria es una de las mejores conocedoras de las letras europeas contemporáneas. Sin duda, respaldará con su presencia en Teruel esa filosofía de trabajo que viene caracterizando la trayectoria de TURIA: ser capaz de reunir en sus páginas lo universal y lo local. Máxime en un número en el que la poesía es la gran protagonista con el monográfico dedicado a la escritora polaca y Premio Nobel de Literatura, Wislawa Szymborska.

 

Entre los contenidos autóctonos del nº 124 de TURIA, sobresale un interesante trabajo sobre la literatura generada en torno a los Amantes de Teruel. Su autor es Juan Villalba Sebastián, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de Teruel. El artículo constituye una excelente aproximación a la huella que a través del tiempo ha tenido la célebre leyenda/historia de amor en la creatividad de los escritores de distintas épocas.

 

Por otra parte, conviene destacar la participación de un total de 12 turolenses en el sumario de la revista. Uno de ellos, el reconocido escultor José Gonzalvo (Rubielos de Mora, 1929 – Valencia, 2010) es el autor de las ilustraciones. Se trata de una serie de dibujos de diversa temática, en la que son mayoría las imágenes de su localidad natal y que han sido facilitados a TURIA por su familia.

 

Mercedes Monmany ha colaborado en numerosas ocasiones con TURIA. Su relación se inicia en 1999 (nº 47-48) y se ha mantenido en el tiempo. De manera periódica, la revista ha dado cabida a artículos inéditos suyos sobre autores como Claudio Magris o Natalia Ginzburg y a textos de crítica literaria. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, ha sido asesora y editora literaria. Organizadora de numerosos ciclos y encuentros, ha comisariado varias exposiciones antológicas de escritores como Isaac Bashevis Singer, Julio Verne y Giuseppe Tomasi di Lampedusa, y traducido a autores como Leonardo Sciascia, Attilio Bertolucci, Francis Ponge y Philippe Jaccottet. Desde 1999 viene desarrollando su labor crítica en el suplemento cultural del periódico “ABC” y anteriormente lo hizo en “La Vanguardia” y  “El País”. Su obra más aclamada ha sido el ensayo, editado en 2015 por Galaxia Gutenberg, “Por las fronteras de Europa. Un viaje por la narrativa de los siglos XX y XXI”. Acaba  de  publicar  el libro “Ya sabes que volveré”, un ensayo en el que cuenta la historia de  tres  grandes  escritoras  muertas  en  Auschwitz  (una  novelista  francesa,  Irène Némirovsky, una poeta alemana, Gertrud Kolmar y una escritora de diarios holandesa,

Etty Hillesum).  

 

TRAS LA HUELLA DE LOS AMANTES EN LA LITERATURA

 

Además de la difusión de un trabajo inédito de la escritora Carmen Martín Gaite sobre Teruel, la revista TURIA se suma a la efemérides del 800 aniversario de los Amantes con un útil y oportuno artículo de Juan Villalba Sebastián: “Tras la huella de los Amantes en la literatura”.

 

En se nos dirá que “la bibliografía sobre la historia de los Amantes de Teruel es muy abundante, a lo largo de los siglos, poetas, narradores, dramaturgos, críticos, historiadores, filólogos, etc., se han ocupado de ella en todo tipo de escritos, hasta el punto de que se han elaborado numerosos repertorios bibliográficos, algunos de los cuales son ciertamente rigurosos y su consulta resulta imprescindible para todo aquel que quiera aproximarse al tema con una actitud crítica, es el caso, entre otros, de Gascón (1908), Picoche (1970), Ubieto (1979), Labandeira (1980), Sotoca (1979; 1982; 2005), Guardiola (1989-1990), Muñoz (2003), Bueno (2012) y Aguirre (2017)”.

 

A partir de ellos, Juan Villalba opta por ofrecer al lector una panorámica del desarrollo literario del tema de “morir de amor”. Así, en el ámbito de la poesía, se nos dirá que “son el XVI y XVII, coincidiendo con los de nuestra literatura, los Siglos de Oro de la tradición amantista, en especial en lo que respecta a su presencia en obras poéticas de todo tipo y metros”.

 

Respecto al teatro, afirma Villalba que “el dramático es el género en el que el tema alcanza sus máximas cotas de popularidad. Desde la primera tragedia renacentista, respetuosa con las reglas clásicas, escrita por Rey de Artieda (1581), hasta su reciente presencia en el drama especular contemporáneo de Ramón Caudet, La calle al final del mundo, estrenada a finales del año pasado en Miami, han trascurrido más de cuatro siglos en los que el teatro los ha tenido como argumento, siempre atendiendo a los diferentes gustos y corrientes de cada época”.

 

En el ámbito de la novela, “la huella amantista en la narrativa tuvo su auge durante el siglo XIX, coincidiendo con la eclosión de la novela histórica, en la mayor parte de los casos conformando una trama folletinesca; y también en el XXI, con el resurgir del género, el éxito de las fiesta de las Bodas de Isabel de Segura y la presente celebración del 800 aniversario de la historia”.

 

ENTREVISTA A JAVIER NAVARRETE: “NO HAY EXPERIENCIA MÁS LIBRE QUE LA MÚSICA POR LA MÚSICA”

 

El compositor Javier Navarrete (Teruel, 1956) es uno de nuestros paisanos más universales. Con un rico bagaje creativo como autor de innumerables bandas sonoras para el cine y con un reconocimiento internacional, acometió recientemente la realización de una ópera en torno a los Amantes de Teruel. Todo un prodigio que pudo verse de forma efímera y que muchos ansían que tenga continuidad. De su brillante trabajo musical y de sus inquietudes artísticas habla ampliamente en la entrevista exclusiva que publica TURIA y que ha sido realizada por Fernando del Val.

 

Preguntado Javier Navarrete sobre la leyenda de los Amantes de Teruel, asegura que “la leyenda necesita una reivindicación erudita. Sabemos que hay turistas visitando el mausoleo, pero olvidamos que Tirso de Molina escribió un drama basado en ellos en 1615. En los últimos cinco siglos, se han escrito numerosas obras de teatro y musicales. Todavía quedan representaciones callejeras en clave de teatro popular”.

 

También afirma el músico turolense que “no encuentro placer en escuchar bandas sonoras fuera de las películas, pero algunas personas por lo visto sí, y me merecen todo el respeto. La música que he escrito fuera del cine o de la televisión, en su mayor parte ha caído en un cierto vacío por falta de contexto o de marco. La ópera Los amantes parece una excepción precisamente por inscribirse en el marco tradicional de la leyenda, de la ciudad de Teruel y de la Iglesia de San Pedro”.

 

Por último, al respecto de la evolución de su trayectoria, Javier Navarrete afirma en TURIA que “me alegra poder decir que ha habido grandes cambios en mi vida desde 2003: Guillermo del Toro me pidió una partitura melódica para El laberinto del fauno (2006) y desde entonces soy considerado un compositor melódico. Tanto que corro el riesgo de encasillarme allí como antes lo estuve en el otro extremo. Desde entonces he trabajado con numerosas orquestas y he tenido ocasión de utilizarlas al lado de todo tipo de instrumentos -clásicos, exóticos y electrónicos-. También he tenido ocasión de hacer películas en Europa, Estados Unidos y China. La verdad, no puedo quejarme”.

 

TURIA es una publicación cuatrimestral, editada por el IET de la Diputación de Teruel con el apoyo del Ayuntamiento de Teruel y el Gobierno de Aragón. Este número de TURIA ha sido posible gracias al apoyo del Instituto Polaco de Cultura y del Ayuntamiento de Cracovia. También ha contado con el mecenazgo de las empresas GIMEX y ANFACO y la colaboración de la Fundación Wisława Szymborska

 

Fundada en 1983, la ha conseguido convertirse en una de las publicaciones periódicas culturales de referencia y ha situado a Teruel en el mapa literario en español, gracias a su difusión nacional e internacional por suscripción. En sus páginas han publicado más de mil autores de diversas procedencias estéticas e ideológicas, lo que da idea de la riqueza y pluralidad de sus contenidos. Como reconocimiento a su labor, la revista obtuvo en 2002 el Premio Nacional al Fomento de la Lectura.

 

 

20/11/2017 09:48 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

FAYÓN: UN SUEÑO INTERRUMPIDO

Un reportaje de Heraldo.es de Pedro Zapater y un vasto equipo.

http://www.heraldo.es/especiales/fayon-50-anos-de-una-historia-sumergida/

 

Un sueño interrumpido

Los vecinos de Fayón no olvidan su otro pueblo, el que se encuentra sumergido bajo las aguas del embalse de Ribarroja. Apenas quedan vestigios identificables del antiguo municipio más allá de la torre de la iglesia semisumergida, las antiguas viviendas de los trabajadores del ferrocarril y el cementerio.

Por las noches, los fayonenses que vivieron y crecieron en su emplazamiento original aún sueñan con el viejo pueblo, sus calles, la plaza, la iglesia, las embarcaciones (‘llaüts’) que surcaban el Ebro cargadas de lignito procedente de las minas de Mequinenza, Almatret y Fayón rumbo a la estación de tren, que cubría la línea de Madrid a Barcelona, en un Fayón próspero y alegre que llegó a contar con una población de 1.800 habitantes.

La vida de los vecinos de esta localidad zaragozana se tornó en pesadilla a partir del momento en que se vieron obligados a desalojar el pueblo. La construcción del embalse de Ribarroja, entre 1958 y 1967 dejaría marcado el destino de Fayón. La Enher (Empresa Nacional Hidroeléctrica del Ribagorzana) proyectó allí los pantanos de Ribarroja y Mequinenza, una decisión que obligó a las últimas familias de Fayón a abandonar el pueblo para siempre un “20 de noviembre de 1967”, según el testimonio de varios de los fayoneros que vivieron aquel dramático episodio.

  

“Lo inundaron sin avisar y lo peor es que las autoridades gubernativas lo sabían todo"

Sebastián Solé
  

El pueblo fue inundado sin previo aviso, cuando todavía se estaban negociando los convenios de expropiación con la Enher, y sin haber alcanzado un acuerdo sobre las indemnizaciones. En un principio, la empresa hidroeléctrica tampoco tenía intención de construir un nuevo pueblo. No obstante, se vio obligada a modificar su postura ante la presión de los fayonenses que no habían aceptado las condiciones de la empresa e iban a renunciar a marcharse a otro lugar. Con todo, solo 500 de los casi 1.800 habitantes permanecieron en el nuevo Fayón, un proyecto urbanístico desarrollado por los arquitectos zaragozanos Regino y José Borobio.

“Lo inundaron sin avisar y lo peor es que las autoridades gubernativas lo sabían todo, -relata Sebastián Solé, vecino de Fayón, que entonces tenía 30 años-. En aquellos días de mediados de noviembre el nivel del río estaba subiendo; fue una semana de lluvias intensas. Sin embargo, en Mequinenza el nivel había bajado 30 centímetros. Cogimos un taxi tres compañeros y yo, fuimos a Mequinenza y comprobamos que la presa estaba abierta; después llegamos hasta Ribarroja, y allí vimos que estaba cerrada. Lo comunicamos a las autoridades y, delante de mí, el teniente coronel de la Guardia Civil se dirigió a uno de los que venían conmigo y le metió tal bofetón que lo tiró al suelo. Era la 1.00 de la noche y nos dijeron que no era cierto porque ya habían estado allí a las 8.00 de la mañana. Les contesté que no ponía en duda que a las 8.00 estuviese abierta pero que tampoco dudaran de que a la 1.00 de la noche ya no permanecía así”, rememora.

La crecida del embalse comenzó entonces a desdibujar Fayón del mapa pero los vecinos se resistieron a dejar atrás sus raíces. Solé regresó al pueblo cuando las aguas ya habían inundado en buena medida sus casas y otros edificios. “’Eso ya no bajará más’, me dijo un delineante de la Enher al que ayudamos a sacar un coche. En aquel momento, en la plaza el agua llegaba a la altura de la cintura. Y efectivamente, el nivel ya no volvió a bajar”, recuerda.

Mientras, los camiones seguían transportando muebles, enseres y pertenencias de los vecinos del antiguo pueblo al nuevo. Sin embargo, fue todo tan precipitado que los santos patronos se quedaron en la iglesia.

Al rescate de los santos patronos

Un tiempo después, con el pueblo ya prácticamente cubierto por el agua, Solé y otros tres vecinos del municipio regresaron a escondidas para rescatar a los santos que habían quedado en la iglesia. “El día de Navidad de aquel año, en casa, tanto mi mujer como mi madre no comieron. Solo lloraban. Habían estado en misa y no había más que bancos, una mesa de altar y nada más. El cura de entonces dejó caer que algún vecino del pueblo podría intentar rescatarlos o, al menos, acercarse a ver en qué estado se encontraban. “Así que decidimos volver a por los santos”.

Entre aquellos hombres también estaba el tío de Conchita Estrada -vecina de Fayón- y su marido, que “era quien llevaba la barca. Con ellos fue, además, el padre de José Arbonés -exalcalde de Fayón-”, añade Estrada.

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“Tuvimos que romper con un remo la cristalera del coro. Los santos estaban allí, -retoma Solé-. El cristal se rompió pero hubo que sacar todos los fragmentos uno a uno. Tenía la mano ensangrentada. Como era el más delgado me ataron a una cuerda y entré dentro, en el coro. Allí sabíamos que estaban los cuatro santos de la procesión. Solamente fuimos a inspeccionar pero ya que estábamos allí se intentó y salió bien. Cada vez que recuerdo estar en la oscuridad dentro de la iglesia, rodeado de agua, me dan temblores”, afirma.

Durante los años de construcción del embalse, hubo vecinos que trabajaron para la Enher. Uno de ellos fue Emeterio Cabistany: “Mi mujer y yo fuimos de los primeros en subir al pueblo nuevo, el día 17 de octubre. Teníamos un taller abajo y subimos toda la herramienta y los muebles en un camión que nos proporcionó la empresa. Cabistany tenía 29 años en aquel momento y afirma que en su caso tuvieron suerte ya que “teníamos la casa terminada pero muchos no y tuvieron que ser alojados en barracones. Fue horrible. Aquellos últimos días hubo una fuerte presencia de la Guardia Civil y los vecinos opusieron resistencia. Pero a última hora se tuvieron que subir todos”.

  

"Teníamos la casa terminada pero muchos no y tuvieron que ser alojados en barracones. Fue horrible"

Emeterio Cabistany
  

"Documentos, dinero y salgan"

Conchita Estrada fue una de las vecinas que tuvo que dejar apresuradamente su casa junto a sus padres, una abuela, su marido y sus hijos. “Estábamos comiendo cuando el ‘oncle’ Toni, el alguacil del pueblo, anunció por orden gubernativa que teníamos que salir de casa rápidamente, sin coger nada. La niña tenía fiebre y yo me tuve que ir a casa de unos tíos. Mis padres, mi abuela y mi marido se fueron a una masía que teníamos pero allí tampoco se podía estar. Decidimos volver a por algún mueble, ya que vivíamos en la parte alta del pueblo. Sacamos como pudimos algunos y los metimos en la casa más alejada, donde todavía no llegaba el agua. El último camión que se sacó fue el nuestro. A causa de la impresión mi madre perdió el habla durante un tiempo. Más tarde la recuperó pero en ese momento se quedó sin habla. Un desastre”, comenta Estrada.

Otra vecina que vivió en primera persona el desalojo fue Pepita García. Tenía entonces 17 años y su familia regentaba la Sociedad Recreativa y Cultural Fayonense. “Ya hacía días que el agua llegaba a las paredes de muchas casas, todas las que pegaban al río. Nos resistíamos aunque ya estábamos conformes con subir, por eso creo que no nos merecíamos este trato”, sostiene.

  

"El último camión que se sacó fue el nuestro y a mi madre le causó tal impresión que perdió el habla durante un tiempo"

Conchita Estrada
  

“Aquel 20 de noviembre pasó la Guardia Civil dando la siguiente orden: ‘Recojan documentos, dinero y salgan’. No permitían sacar nada más. La Sociedad estaba tocando el río y nuestra casa, en medio del pueblo. Fuimos a casa pero el agua ya nos empezó a llegar hasta el segundo piso. Llovía mucho. Subimos al pueblo nuevo y fuimos a casa de una tía porque llegamos sin nada. Teníamos la nueva casa terminada pero aún la estábamos acondicionando porque todavía no nos habían dado la orden para ocuparla. Mi madre y mi padre volvieron al antiguo Fayón para recoger, por turno, sus enseres. Fue una experiencia dramática”, asegura García.

“Nos marcó a todos porque fue un cambio de vida total. Antes tenías unos vecinos y ahora eran otros, la relación antes del desalojo era muy buena, muy familiar pero aquello nos dividió entre quienes aceptaron las 50.000 pesetas y renunciaron a tener casa y marcharse y los que nos quedamos, al pensar que si no se hubiera ido tanta gente habríamos tenido más fuerza. En aquel momento no nos dábamos cuenta de que era la Enher quien nos enfrentaba. Esto es algo muy grave que ha durado mucho tiempo pero creo que, afortunadamente, ya ha pasado.

  

"Tenías unos vecinos y ahora eran otros. La relación antes del desalojo era muy buena pero aquello nos dividió"

Pepita García
  

"El primitivo Fayón se habría salvado"

José Arbonés, alcalde del municipio durante 16 años, opina que la historia de Fayón es “un caso de mala suerte” y señala que ya en 1914 se planteó la construcción de un gran embalse aguas arriba, a un kilómetro de Fayón, proyectado por La Canadiense. Si esta obra se hubiera materializado “el primitivo Fayón se habría salvado”, destaca Arbonés.

La idea de realizar aquel primer embalse surgió cuando el ingeniero estadounidense Frederick Stark Pearson hizo un recorrido sobre los ríos que desembocaban en el Ebro y vio las posibilidades eléctricas que ofrecía el aprovechamiento de sus aguas. Pero desgraciadamente Pearson falleció a bordo del transatlántico Lusitania, torpedeado por el submarino alemán U-20 en 1915.

Había proyectados cuatro embalses para el aprovechamiento del Ebro desde Escatrón hasta Flix: en Caspe, Mequinenza, Fayón y en Ribarroja. Eran de cota baja, lo que significaba que las poblaciones tanto de Fayón como de Mequinenza se habrían mantenido intactas.

En la década de los 50, “la importancia de todos estos proyectos llegó al Gobierno y el Instituto Nacional de Industria (INI) se hizo cargo de la explotación del tramo del Ebro entre Escatrón y Flix. Los embalses de cota baja no interesaron por los motivos que fuera al Gobierno y optó por las presas de cota alta”, señala Arbonés.

“Decretaron la construcción de dos embalses, uno en Mequinenza y otro en Ribarroja, en lugar de Fayón. A partir de aquí empezó la discordia cuando se valoraron tanto las fincas rústicas como las urbanas a precios fuera de mercado y, evidentemente, los propietarios no admitieron el justiprecio que habían puesto a sus fincas”, prosigue.

La empresa tenía carta blanca para hacer todo lo que quisiera, -afirma-. Empezaron las obras del embalse de Ribarroja sin tener la curva de nivel marcada, ni las expropiaciones y los justiprecios en regla. Esto fue así durante los diez años que duró la construcción del pantano. Los vecinos de Fayón estábamos mentalizados de que más tarde o más temprano tendríamos que marcharnos pero nunca imaginamos que sería de aquella manera”, apostilla.

Una política "disuasoria"

Arbonés recalca que “la política de Enher fue desde un principio disuasoria. Primero, con las valoraciones que hicieron de las fincas; luego, como no pretendían construir un núcleo de población nuevo indemnizaron con 50.000 pesetas a cada miembro de la unidad familiar que se quisiera ir de Fayón. Y algunas familias, que lógicamente no tenían un futuro en el pueblo porque eran trabajadores que habían venido con la empresa o, por ejemplo, pequeños comercios que había en el municipio y veían poco futuro en el nuevo asentamiento, optaron por marcharse. Aprovecharon el dinero que les daba la empresa para comprarse una vivienda en Reus, en Tarragona, en Zaragoza, en Barcelona o en otros lugares”.

El exalcalde de Fayón tenía entonces 21 años. Y como tantos otros vecinos veía cómo el futuro del pueblo languidecía sin regadíos, ni industria. En el primitivo pueblo se comenzaban a tapiar las viviendas de las familias que se marchaban. “Daba una sensación de soledad, de angustia, de tristeza… Hubo una fractura social importante que solo se ha curado con el paso de las generaciones porque la gente que vivió aquello no lo olvidará jamás”, asevera.

Tras la construcción del pueblo se nombró una comisión para el sorteo de las viviendas, de cinco clases distintas según las circunstancias familiares y agrícolas de cada familia, con diferentes superficies y tamaños. Este proceso generó discrepancias y surgieron enemistades.

A la empresa, por razones económicas, le interesaba empezar a turbinar lo antes posible para producir energía y amortizar costes y por ello “lo que pretendieron fue desalojar Fayón rápidamente. La empresa Enher hizo llegar cartas a todos los vecinos dándoles fecha y hora para su traslado, facilitándoles los medios necesarios, tanto de transporte como de personal, para cargar sus pertenencias.

  

"No queremos dinero para repartir entre los vecinos. Lo que pedimos es lo que perdimos, que se genere industria y se mejoren las comunicaciones"

José Arbonés
  

“Cuando te llegaba esta carta no te quedaba más remedio que acatar y tenerlo todo preparado y embalado. Las viviendas, evidentemente, carecían de muchas cosas. Por ejemplo, los patios. En Fayón había caballerías y carros y aquellos espacios no estaban preparados para albergar este tipo de elementos. Los vecinos se lo iban arreglando cada cual a la medida de sus necesidades”, indica.

Todavía quedaban varias decenas de familias que no habían recibido todavía ninguna indemnización y se resistían a abandonar el viejo Fayón. El 9 de noviembre de 1967 la Guardia Civil intentó desalojarlas por la fuerza pero no lo consiguió. Cuando llegaron, en el viejo Fayón solo encontraron mujeres y niños. Todos los hombres estaban fuera. Opusieron resistencia y hubo quien se tumbó bajo los camiones y delante de las ruedas con el fin de impedir la maniobra.

Arbonés pasó los 21 primeros años de su vida en el primitivo pueblo. “Viví en un Fayón pletórico de vida, con una estación de ferrocarril en la que paraban hasta los expresos, que tenía una gran actividad industrial carbonífera y una cultura de río que, desgraciadamente, se ha perdido”.

De manera precipitada en los primeros días de la inundación “se sacó lo que se pudo y lo que no, allí se quedó para siempre. Creo que el procedimiento que utilizó Enher fue de lo más inhumano y que en la actualidad esto se habría considerado una grave violación de los derechos humanos”, subraya el exalcalde.

El antiguo edil del municipio matiza que “en tiempos de la democracia tampoco se ha subsanado la injusticia cometida con Fayón.Nunca hubo compensación y políticamente tampoco ha interesado que así sea. Lo más lamentable es que los gobiernos, central y autonómico, no han sabido entender lo que Fayón tuvo que entregar. Fayón se sacrificó por el progreso ajeno y ha sido el único que no ha progresado. Es cierto que 50 años después por fin tenemos regadíos. Debería haberse dictado una ley o un decreto que obligara a estas empresas hidroeléctricas a que una parte de sus beneficios se invirtiese en los pueblos afectados para crear empleo”.

“Antes no se podía decir nada pero ahora que sí se puede nadie nos hace caso”, lamenta Pepita García. Ni ahora ni antes. Sebastián Solé apunta que cuando finalizó la construcción del embalse pidieron al gobernador civil, González Sama, que “ya que habían tenido que sacrificar el pueblo, al menos podrían tener gratis o con una rebaja el recibo de luz como compensación. Nos pusimos fuertes con esta petición. ¿Y qué pasó entonces? Que destituyeron al alcalde y apartaron de la causa a nuestro abogado, José Lahoz Tolosa”.

El término municipal de Fayón discurre a ambas márgenes del Ebro, en la confluencia con el río Matarraña y en un enclave limítrofe con las tierras de Tarragona y Lérida. Con la construcción del pantano el término municipal quedó dividido en dos. “Para llegar a la margen izquierda del Ebro tenemos que dar un rodeo de 80 kilómetros. Allí se quedaron 1.700 hectáreas incomunicadas”, señala Arbonés.

“Conseguimos que desde el Ministerio de Economía asignasen 9,6 millones de euros para construir un puente que permitiera acceder a la margen izquierda. Por tanto, el Gobierno de Aragón no tenía que asumir el coste pero cuando cambió el gobierno central la Mesa de la Minería de Aragón rompió el acuerdo y el dinero destinado inicialmente para el puente de Fayón fue utilizado en otros proyectos”,remarca Arbonés.

Otras iniciativas también han quedado aparcadas, como la construcción de una central de ciclo combinado y la instalación de un parque eólico pero según la opinión del exalcalde de Fayón “existe una falta de voluntad política en Aragón”.

“Esperamos que algún día nos llegue lo que por justicia nos tiene que llegar. Una serie de mejoras y de proyectos que se vienen reivindicando desde hace muchos años. No queremos dinero para repartir entre los vecinos. Lo que pedimos es lo que perdimos, que se genere industria y se mejoren las comunicaciones”, concluye.

 

Textos: Pedro Zapater
Vídeo: Rafael Julián
Fotografías: Archivo Heraldo y Pedro Zapater
Documentación: Mapi Rodríguez
Diseño y programación: R. Torres y Silvia Berdejo

20/11/2017 01:17 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ELOY FERNÁNDEZ CLAUSURÓ EL iI CONGRESO JOSÉ A. LABORDETA

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CLAUSURA DEL II CONGRESO JOSÉ ANTONIO LABORDETA
Esta mañana se ha clausurado el II Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo, que se ha celebrado en las Cortes de Aragón - Palacio de la Aljafería de Zaragoza y que ha abordado durante tres días la transición. El balance es muy satisfactorio, ya que ha contado con 200 asistentes inscritos y un nivel muy alto en todas las ponencias y mesas redondas.
La ponencia de Eloy Fernández Clemente sobre “Andalán” y las palabras de agradecimiento de Juana de Grandes, presidenta de la Fundación José Antonio Labordeta (organizadora del congreso), han cerrado un encuentro que ha recordado, debatido, analizado y criticado ese periodo de la historia contemporánea en el que se selló un gran pacto político para que España pasara de una dictadura a una democracia y en el que también participó con un protagonismo determinante José Antonio Labordeta. (Nota de Ana Rioja y prensa de la Fundación. En la foto Eloy Fernández Clemente y Juana de Grandes, profesora y viuda de José Antonio.).

“El balance de este congreso es muy satisfactorio, con 200 asistentes inscritos, el máximo que podía albergar la sala, y un nivel altísimo en todas las ponencias y mesas redondas. Todos los participantes han aportado su punto de vista sobre la transición, este proceso histórico que estos días se ha visto también muy condicionado por la actualidad política, con la sombra de lo que sucedía en Cataluña muy presente”, afirma Antonio Ibáñez, coordinador de este encuentro.

A pesar de este condicionante, se ha conocido un poco mejor, y de la mano de sus protagonistas y testigos directos, cómo se construyó este proyecto político a partir de unos años convulsos en los que el diálogo y el pacto eran imprescindibles. Con la visión de todas las mesas redondas y ponencias, hoy conocemos un poco mejor algunas de las claves de esa etapa en España y en Aragón.

Para Antonio Ibáñez, "una vez más, el esfuerzo de la Fundación se ha visto correspondido por el cariño y el interés de los asistentes al congreso, que ha abordado los orígenes del compromiso de Labordeta, cuyo legado ha estado bien presente en la intervención de todos los participantes. Especial agradecimiento a las Cortes de Aragón y a sus trabajadores, que se han volcado con el equipo organizador para que todo haya salido a la perfección”.

Algunas conclusiones
Las ponencias y los debates entre políticos que ha organizado este congreso han puesto de manifiesto que la transición española no terminó con la proclamación de una constitución, sino que está “inacabada”, porque estamos ante una nueva transición española para la que es necesario recuperar la ilusión democrática, el diálogo y el consenso que se vivió entonces, porque para hacer política hace falta mucha relación personal. Y se ha recordado la figura y el talante de Labordeta, su capacidad para escuchar, para establecer esas relaciones personales para las que José Antonio Labordeta era un maestro.



También han coincidido en afirmar que la Constitución, cuando nació era homologable con las del resto de Europa, pero hoy, que va a cumplir 39 años, necesita algunas reformas y retoques. En líneas generales se ha valorado la transición como un periodo muy positivo en la historia de España pero con problemas no resueltos como los de Cataluña y el País Vasco.
Respecto a Aragón se ha evidenciado que esta Comunidad no ha tenido, ni en la transición ni ahora, el protagonismo que debía poseer, y que tiene que recuperarlo, porque los aragoneses son pocos pero útiles. Deben ser los interlocutores privilegiados con Cataluña (no en vano medio Aragón está en Cataluña) y ser puerta de Europa, bisagra para articular la economía.
Los periodistas que se han dado cita en este congreso han coincido al afirmar que, como en la transición o en el 23 F, ahora estamos en un momento clave de la historia de España en el que el periodista debe renunciar a sus intereses particulares para ponerse al servicio del bienestar común. Si entonces los periodistas participaron, como portavoces del pueblo, en algo que les superaba, en unos objetivos de gran valor, ahora también están en una época de renuncias.
Especialmente emotiva fue la jornada del viernes por la tarde en la que “Los cantautores de la transición” (Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Marina Rossell, Luis Pastor y Joaquín Carbonell) recordaron a Labordeta y sus canciones que saben a tierra, y el espíritu de la transición, que fue el de la fraternidad de las culturas, y reivindicaron el poder de la palabra y el desafío de cantar en la lengua del otro. Cuatro hombres y una mujer con sus canciones inmortales, con sus palabras fraternales, con su música sin fin.
Andalán, a 30 años de su desaparición
Esta mañana, en la jornada de clausura del congreso, Eloy Fernández Clemente, catedrático de Historia Económica, periodista y fundador del PSA, ha realizado una ponencia sobre la revista “Andalán, a 30 años de su desaparición”, considerada la publicación periódica (primero quincenal y luego semanal) más importante de la Transición en Aragón, caracterizándose sus contenidos por las referencias a la izquierda, el aragonesismo y la cultura.
Fernández Clemente, una figura sin la que no se podría entender el Aragón contemporáneo, una persona comprometida, analista certero, fundador de Andalán e íntimo amigo de Labordeta, ha relatado cómo fue el nacimiento de esta revista y ha realizado una reflexión sobre lo que fue y representó para quienes la hicieron y para la sociedad de entonces, “en aquella dura y difícil transición hacia la democracia hoy tan cuestionada”. Una revista que nació en 1972 pero que soñaron Labordeta y Fernández Clemente en Teruel en los 60. Se han cumplido 45 años de su nacimiento y 31 de su desaparición; 15 años de vida, un tiempo en el que logró hacerse un sitio en la memoria colectiva.
José Antonio tenía una enorme vocación periodística y colaboró en muchos medios. Era muy querido por los periodistas, ha recordado. Pero el medio en el que más escribió y al que se sintió plenamente vinculado fue Andalán. Labordeta creaba y cerraba secciones nuevas y todas tenían éxito. “Con su figura, su aspecto bronco y serio pero a la vez chungón y sencillo, desempeñó por edad y autoridad moral el papel del hermano mayor que siempre está cuando lo necesitas, con un consejo, una broma, un abrazo. Había unanimidad en reconocer y querer al líder natural. Sin él, aquello hubiera estallado unas cuantas veces en mil pedazos”.
Escribió muchas “cosicas”; la mayoría impregnadas de fuerte ironía, pero también de ternura, emoción contenida y melancolía. “Y todo se convertía en esa materia mágica en que sólo algunos elegidos logran convertir cuanto tocan: literatura”. El mundo del Mercado Central, el Colegio que su padre dirigía; la casa, regida por su mítica madre; la admiración enorme hacia su hermano Miguel; los profesores y maestros; los alumnos. Y el mundo de Niké y los amigos… Hizo entrevistas, una magistral a Tuñón de Lara; aportó crónicas viajeras, o de sus años turolenses, recordados con nostalgia; lloró la emigración, como en sus canciones. Y fue contundente cuando hablaba de política. Incluso sobre el querido PSA.Y, sobre todo, nos enseñó a apreciar, vivir, el don de la amistad”.
Fernández Clemente ha citado en su ponencia a las personas que trabajaron y colaboraron en mayor o menos medida con Andalán. “Desde la primera etapa, fueron integrando los diversos consejos de redacción gentes de la cultura, el periodismo y la política, las tres señas trabadas, en generaciones bien diversas”.

Pedro Rújula escribió en la Historia de Aragón de La Esfera: “En sus páginas tuvo lugar la mayor concentración de capital intelectual aragonés de toda la historia… jóvenes intelectuales que con su brillantez irreverente mostraban en cada número de la revista que el recambio de la cultura oficial franquista estaba ya listo. Andalán transmitió una visión crítica con la situación presente, pero también una recuperación del pasado progresista de la región, y una proyección del futuro democrático que estaba a las puertas. Creó, en definitiva, una nueva imagen de Aragón, alternativa a la que había proyectado el régimen durante las últimas décadas, y con la que los aragoneses del momento no tardaron en identificarse.” Además hubo una generación Andalán, que fue mucho más allá de la publicación, interviniendo en numerosos aspectos de la vida cultural, publicando cientos de libros, actuando en política, en periodismo, contribuyendo a una conciencia democrática aragonesa.
“Sin embargo, cuando creamos Andalán no creíamos que 45 años después se habría logrado un aceptable grado de difusión de nuestras señas de identidad, y un claro avance político. (Ya se ha hablado mucho estos días de la transición, sus contradicciones e insuficiencias), ha asegurado. “Pero, en mi opinión, es lo mejor que podía habernos ocurrido. Hay democracia y libertades, aunque siempre incompletas; hubo progreso económico, aunque tras años de crecimiento y hasta esplendor la crisis hundió y maltrata a muchísimas personas; ha habido un gran progreso social en sanidad, educación, seguridades, aunque todo parece tambalearse. Nuestro mensaje estuvo vaciado de pasión por nuestro sentido universalista, nuestro terror al cantonalismo baturro y cazurro, y un exagerado miedo al sentimentalismo y al ridículo (que nos hace evitar cachirulos, excesos de jotas, y nos molesta oír "La Pilarica", "el equipo maño", o ser identificados por signos gastronómicos)”.
“Se ha avanzado, porque hoy sabemos más unos de otros. Los problemas de cada rincón del viejo reino. La semilla democrática ha reverdecido los barbechos y eriales que cantara Labordeta. Y, aunque sea mediante enconados y lamentables enfrentamientos, hay expectación por el futuro, hoy tan vinculado a la suerte de Cataluña, y se ha hecho bandera de un nombre que apenas era una marca débil en la zona amarillenta o verdusca del mapa escolar: Aragón”.
“Por eso, quizá no sea inútil recordar a los más jóvenes que en esta tierra se supo desempolvar valores y avanzar como colectivo. ¿Por qué no habría de volver a hacerse en estos tiempos de grandes dificultades? Queremos alcanzar las máximas cotas de autogobierno, no porque nuestros posibles padres de la patria chica, sean potencialmente mejores que los centrales, sino porque sean elegidos aquí, controlables aquí, conocedores de esta tierra y sus problemas. Y, en fin, porque sólo controlando a fondo aspectos decisivos para el bienestar -como la salud, la educación y la cultura, podremos hacer a nuestro pueblo no sólo más próspero y feliz, también más consciente de ser pueblo, colectivo, nación”, ha concluido Eloy Fernández Clemente.
Tras esta intervención, Juana de Grandes ha agradecido a las Cortes de Aragón y a todos los asistentes a este congreso su colaboración y apoyo, así como a todos los que han participado en las ponencias y mesas redondas. Ha tenido unas palabras muy emotivas para el principio y el final del congreso: la desaparición del PSA y la pérdida de Andalán, que supusieron “dos banderas rotas” para Labordeta. Y con sus palabras ha querido rendir un homenaje a Eloy Fernández Clemente por su “extraordinaria ponencia, su amistad y su “lucha incansable junto a José Antonio para hacer un Aragón mejor”.

28/10/2017 14:06 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

VÍCTOR JUAN RECOPILA 66 TEXTOS SOBRE LOS MAESTROS

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[Recibo esta buena noticia de Víctor Juan: publica un nuevo libro sobre los maestros.] El próximo 16 de octubre, a las 19:30 horas, se presentará en la Biblioteca de Aragón el libro editado por Doce Robles en el que he recogido las 66 columnas que he publicado durante cuatro cursos en Heraldo Escolar. Es un libro cocido a fuego lento. Es un libro en el que, en realidad he invertido casi treinta años, el tiempo necesario para poder recoger los datos pequeños que he ofrecido en las columnas. A mí me hubiera gustado poder consultar esta suerte de diccionario de maestros, escuelas y pedagogía.

 

 

DELANTAL

Se recogen en este libro las sesenta y cinco columnas que han visto la luz desde octubre de 2013 hasta junio de 2017 en la sección «De escuelas & maestros» de «Heraldo Escolar», el suplemento de educación de Heraldo de Aragón. Ni Lucía Serrano, coordinadora del suplemento, ni yo mismo podíamos imaginar que esta colaboración nos llevaría tan lejos. Escribir en el Escolar de Heraldo me ha permitido gozar de un enorme privilegio: llegar directamente al corazón de las escuelas aragonesas. Durante estos cuatro años he intentado contar un cuento —a veces varios— con dos mil quinientos caracteres, letra arriba, letra abajo. No siempre ha sido fácil, pero en todas las ocasiones me ha resultado muy grato porque necesitamos contarnos que hubo maestros cultos, que publicaron libros, dictaron conferencias, escribieron frecuentemente en la prensa, salieron al extranjero con el propósito de conocer los sistemas educativos de otros países y, algunos, pagaron un precio muy alto por su compromiso con la construcción de una sociedad más justa.

Cuando había publicado más de sesenta columnas valoré la posibilidad de reunirlas en un libro, una suerte de diccionario como el que, tantas veces, yo hubiera querido consultar. Las biografías de estos maestros y las breves crónicas sobre iniciativas como las Misiones Pedagógicas, la imprenta Freinet, las colonias y las cantinas escolares o la graduación de la enseñanza, nos permiten asomarnos a una época concreta de nuestra historia. Así desfilan por estas páginas las carencias de las escuelas y de la formación del magisterio durante el siglo XIX, la modernización pedagógica y cultural del primer tercio del siglo XX, la ilusión compartida por muchos maestros durante la II República, el drama que fue, se mire desde donde se mire, la Guerra Civil o la dureza de la dictadura del general Franco que, como cantó el poeta Celso Emilio Ferreiro, sumió al país en «la longa noite de pedra»… En el fondo de estas columnas late la historia de Aragón porque analizar la escuela es, en realidad, analizar la sociedad de cada momento.

Quiero terminar esta breve introducción agradeciendo a Javier Lafuente, editor de Doce Robles, la paciencia con la que ha atendido mis dudas y mis sugerencias durante la gestación de este libro. Él ha hecho que todo sea muy fácil. A las muchas deudas que en los últimos veinticinco años he contraído con José María Hernández Díaz, añadiré ahora la amable presentación que ha escrito para Crónicas de la vieja pizarra. El profesor Hernández Díaz es para mí un referente personal e intelectual por el rigor de sus investigaciones, por su gozosa dedicación a la docencia y por su labor como director de dos publicaciones imprescindibles en nuestro ámbito: Historia de la Educación. Revista Interuniversitaria y Aula. Revista de Pedagogía de la Universidad de Salamanca. Por si esto fuera poco, un día me confesó que, después de su pasión por la Unión Deportiva Salamanca, es un seguidor zaragocista porque cuando era niño y compartía patio de recreo con Vicente Del Bosque, en nuestros años magníficos, era muy difícil no ser del Real Zaragoza.

 

Víctor Juan

 

*He aquí uno de los textos.

CUADERNOS ESCOLARES

 

No será la última ocasión que escriba en esta columna sobre los cuadernos escolares de Alfonso Morellón, alumno del Grupo Escolar de la Plaza de Santa Marta de Zaragoza, dirigido por Pedro Arnal Cavero desde 1921 hasta 1929 y en dónde también trabajaron los maestros Ramiro Soláns y José María Fuertes Boira, quien trajo de su viaje por Francia y Bélgica el primer proyector de cuerpos opacos conocido en España. Pero esta es otra historia y de ella me ocuparé otro día.

En el Museo Pedagógico de Aragón se conservan treinta y tres cuadernos del niño Alfonso Morellón, redactados entre 1920 y 1925, cuadernos de sucio y de limpio, escritos a varias tintas y alegremente ilustrados, que son un retrato preciso de lo que los alumnos vivieron en la escuela. Así sabemos que hacían prácticas de solfeo, que habían cultivado un huerto o que habían hecho excursiones por el entorno del río Ebro para recoger hojas y plantas con las que confeccionaron un herbario. Todas estas actividades eran realmente innovadoras en el contexto de unas escuelas presididas por la pasividad, la rutina y la memorización.

 

«Lo que hice yo durante las fiestas del Pilar»

Alfonso Morellón escribió un diario de las fiestas del Pilar de 1923 que, para envidia de todos nosotros, se extendieron del 11 al 22 de octubre. Antes de empezar las vacaciones, este aplicado escolar hacía una promesa en su cuaderno: «como los días son largos y no está bien la holganza continua, dedicaremos cada día un rato a llevar al corriente nuestro diario». Algunas crónicas no son demasiado extensas. El día 14 de octubre, por ejemplo, se resume en un lacónico «Lo pasé muy aburrido».

En aquellas fiestas no faltaron los cabezudos, las ferias, el circo, los caballetes, la retreta, la merienda en la arboleda, el rosario, jugar al pelotón, los fuegos artificiales o la traca final de fiestas. También se montó, acompañado de su madre, en la noria monumental.

Concluía su diario con el dibujo de este gigante del que decía: «Durante las fiestas del Pilar, este ha sido mi mejor amigo».

 

 

 

01/10/2017 09:56 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

'TURIA': 'LETRAS DE ESPAÑA Y MÉXICO'

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JUAN MANUEL BONET  DA A CONOCER EL ESPECIAL 

“LETRAS DE ESPAÑA Y MÉXICO” 

 

20 AUTORES PARTICIPAN CON TEXTOS ORIGINALES 

EN EL MONOGRÁFICO “BUÑUEL EN MÉXICO”

 

UN POEMA DE JOSÉ MORENO VILLA, Y FRAGMENTOS DE LA CORRESPONDENCIA CON CARLOS FUENTES Y GABRIEL FIGUEROA, ENTRE EL MATERIAL INÉDITO QUE DIFUNDE LA REVISTA

 

 

Luis Buñuel es el gran protagonista del nuevo número de la revista cultural TURIA que será presentado hoy, a las 19’30 horas, en el Instituto Cervantes de Madrid. Su director, Juan Manuel Bonet, será el encargado de dar a conocer esta interesante publicación. Un total de 20 autores participan en un atractivo monográfico sobre “Buñuel en México” que permitirá conocer más y mejor la etapa más productiva de su carrera como director de cine. Además, esta iniciativa constituye una magnífica oportunidad para sumar más voces mexicanas al actual boom en los estudios sobre Buñuel y fomentar la entrada de nuevos investigadores.

 

El monográfico “Buñuel en México” de TURIA forma parte de un número especial de la revista denominado “Letras de España y México”. Este espectacular sumario contiene textos inéditos de 100 escritores españoles y mexicanos y ocupa 500 páginas. Sin duda, supone una magnífica oportunidad de fomentar la colaboración cultural  entre ambos países.

 

No debemos olvidar que el trabajo fílmico de Buñuel integra a México y España en el reconocimiento a una figura clave de su respectivo patrimonio artístico. Además, una de las etapas más dilatadas, prolíficas y brillantes de Buñuel fue su producción cinematográfica desarrollada en México: 20 de las 32 películas que dirigió fueron hechas en ese país, un lugar donde fijó su residencia desde el año 1946 hasta su muerte en 1983.

 

Entre los materiales inéditos que TURIA pone al alcance de los lectores, además de un poema-canción de José Moreno Villa, destacan las cartas entre Buñuel y Gabriel Figueroa que avalan la buena relación entre ambos: según refiere el propio Buñuel en una de sus cartas, Figueroa sería “su fotógrafo predilecto”. También TURIA presenta una entrevista inédita realizada por Nelson Carro a Figueroa, que confirma hasta qué punto Figueroa se convirtió en confidente de los planes profesionales de Buñuel. Por último, TURIA aborda los proyectos cinematográficos que Buñuel y Carlos Fuentes intentaron realizar juntos a través del análisis de la correspondencia entre ambos que realizan los expertos Jo Evans y Breixo Viejo.

 

Previamente a este evento en el Instituto Cervantes, la revista TURIA presentó su número en homenaje a Luis Buñuel en la propia Ciudad de México los pasados días 8 y 12 de junio, con la participación del escritor Jorge Volpi, actual coordinador de Difusión Cultural de la UNAM.

 

Este  número  especial  de TURIA dedicado a las “Letras de España y México” ha sido posible gracias al apoyo económico de la Secretaría de Estado de Cultura del Gobierno de España y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como del Gobierno de Aragón.

 

 

PANORÁMICA PLURAL Y ATRACTIVA DE LAS LETRAS HISPANO-MEXICANAS

 

El nuevo número de TURIA tiene como objetivo ofrecer no sólo una nueva aproximación a los años de Buñuel en México, una etapa a menudo injustamente valorada o llena de tópicos, sino brindar también una panorámica plural y atractiva de las letras españolas y mexicanas contemporáneas.

 

Un total de más de 100 autores participan en esta entrega de 500 páginas de TURIA marcada por la pluralidad y la calidad. Así se publican artículos originales en homenaje al Ateneo Español de México y a cuatro grandes protagonistas de la cultura en español del siglo XX: los mexicanos Juan Rulfo (de quien se celebra, en este 2017, el centenario de su nacimiento),  Octavio Paz (Premio Nobel de Literatura en 1990) y Mathias Goeritz o el hispano-mexicano Tomás Segovia.

 

En este nuevo número de TURIA participan con textos inéditos relevantes autores de ambos países. Entre los españoles, cabe citar a Juan Marsé, Jaime Siles, Felipe Benítez Reyes, José Carlos Llop, Juana Castro, Sara Mesa, Pilar Adón, Manuel Vilas y Olivia Muñoz Rojas.

 

Entre los autores mexicanos no hay que olvidar a Elena Poniatowska, Juan Villoro, Jorge Volpi, Guadalupe Nettel, Pedro Serrano, Carmen Carrara, Antonio Deltoro, Carmen Boullosa, Francisco Segovia, Jeannette L. Clariond, Alberto Blanco, Marco Antonio Campos y Rocío Cerón.

 

Especialmente recomendables son las dos amplias entrevistas exclusivas que TURIA publica con dos escritores muy relevantes y galardonados ambos con el prestigioso premio Cervantes: Juan Marsé y Elena Poniatowska. Marsé, que confiesa en la conversación que nunca olvidará a Juan Rulfo, declara que “la literatura española actual goza de buena salud” y también que sigue “dando más crédito a la ficción que a eso que llamamos realidad”. Poniatowska, por su parte, asegura que “en México, la realidad nos lleva a la ficción, a la imaginación” y se muestra convencida de que “la palabra es poderosísima, con ella se han ganado muchas batallas, no hay que claudicar”.

 

Otra de las sorpresas y rescates culturales que contiene esta nueva entrega de TURIA es el redescubrimiento de la obra fotográfica de Ricardo Fernández Balbuena (Madrid, 1890 – México, 1966) miembro destacado del exilio español republicano en México. Amigo de Juan Rulfo y conocido como pintor y arquitecto, ahora sus imágenes ilustrarán la portada y las páginas interiores de la revista y servirán para reivindicar su obra y su legado en nuestros días.

¡QUÉ CHULO ES MÉXICO!

 

A  pesar  de  ser  el  periodo  más  productivo de la carrera de Luis Buñuel (1900-1983) como director de cine, no abundan los estudios sobre su etapa mexicana. Por esta razón, el nuevo número de TURIA tiene como finalidad principal conocer mejor un periodo que abarca casi cuatro décadas (desde 1946 hasta 1983).  Un total de 20 autores, tanto especialistas mexicanos y españoles como vinculados personalmente a Buñuel, ofrecen un panorama amplio, diverso y original sobre la trayectoria y el trabajo fílmico realizado en México por nuestro más célebre cineasta.

 

Una de las novedades de este monográfico sobre “Buñuel en México” de TURIA es el que cede el protagonismo a la versión mexicana de los hechos. De ahí que la mayor parte de los autores escriban sobre Buñuel “en” México y “desde” México. Gracias a estas colaboraciones, el periodo más largo y productivo del realizador cuenta con una mirada actual y, en buena parte, hecha en México.

 

La etapa mexicana de Buñuel es objeto en TURIA de un completo análisis, tanto personal como profesional, generando un monográfico repleto de textos inéditos que brindan un amplio abanico de perspectivas interpretativas sobre el autor y su producción: sus obras, su relevancia  dentro del contexto mexicano de la época y el lugar que ocupa en la actualidad. No podemos olvidar que, como escribiera el propio Buñuel, en una de sus cartas de los años 60 al director de fotografía Gabriel Figueroa: “¡Viva México! Paris es magnífico pero ¡que chulo es México!”

 

El coordinador y autor del artículo introductorio del monográfico Buñuel de TURIA es Mario Barro, uno de los más jóvenes y brillantes investigadores latinoamericanos de su cine. Licenciado en Comunicación Audiovisual y doctor por la Universidad Complutense de Madrid , Barro es autor de una tesis titulada “Poética de la obra fílmica de Luis Buñuel: etapa mexicana (1946-1964)” por la que recibió la calificación de sobresaliente cum laude. Ha realizado estudios en México, Cuba y Estados Unidos.

 

Los autores y especialistas que colaboran en este especial “Buñuel en México” son todos ellos buenos conocedores de su filmografía y muchos de ellos están vinculados a la UNAM: Aurelio de los Reyes (“De la vanguardia a la retaguardia. Luis Buñuel: su aprendizaje del oficio”), Eduardo de la Vega Alfaro (“El retrato documental de México DF en ‘La ilusión viaja en tranvía’”, Rafael Aviña (“Luis Buñuel y las zonas de esplendor y de oscuridad del Alemanismo”), Nelson Carro (“El México de Buñuel”, Armando Casas y Leticia Flores Fartán(“’Susana’, el diablo se disfraza de mujer”), Miguel Errazu (“El maravilloso plano de Lorenzana”) y José Manuel García Ortega (“Luis Buñuel y la Filmeteca de la UNAM”). También participan estudiosos españoles como Amparo Martínez (“Crónica de un encuentro. Dancigers y el asentamiento de Buñuel en México”), Javier Millán (“Biocronología de Buñuel en México”) y Breixo Viejo o la hispanista británica Joanna Evans (ambos firman el artículo “No hay creación sin maldición: proyectos cinematográficos de Luis Buñuel y Carlos Fuentes”).

Otros testimonios provienen de personas que trabajaron con él como la célebre actriz mexicana Silvia Pinal; que lo conocieron como Gillian Turner, viuda de Tomás Pérez Turrent, autor  del  más  importante  libro  de entrevistas con Buñuel publicado: “Prohibido asomarse al interior”; o que tuvieron una buena amistad con Buñuel, como el sacerdote Julián Pablo Fernández.

 

JUAN RULFO, OCTAVIO PAZ Y TOMÁS SEGOVIA

 

El sumario de TURIA se abre, en esta ocasión, con un sugerente artículo de José Carlos González Boixo sobre el célebre escritor mexicano Juan Rulfo. Bajo el título “Rulfo en el siglo XXI”, el texto invita a reflexionar, con motivo de celebrarse este año el centenario de su nacimiento, sobre la obra literaria de Rulfo y su proyección en nuestro siglo. Y es que, hoy como ayer, el autor de la novela “Pedro Páramo” sigue siendo uno de los escritores más admirados y leídos, con más de un centenar de traducciones. Además, el artículo muestra como la crítica del siglo XXI  ha contribuido a una mejor comprensión de la obra de Rulfo.

 

Mención  destacada  merece  también  un original artículo titulado “Octavio Paz, cosmógrafo”. En él, su autor Diego Valverde Villena, asegura que el territorio del Premio Nobel de Literatura en 1990 es “esa intersección entre poesía y ensayo. Un lugar donde la palabra lírica es una candela que ilumina, en el que Paz reescribe el mundo en cada lectura”.

 

La sección que TURIA dedica a los estudios literarios se cierra con un artículo sobre “Tomás Segovia: la traducción como escritura”. En él, su autor Pedro Serrano argumenta cómo la traducción de poesía dentro de la obra de Tomás Segovia no es una addenda sino una parte sustancial de su propia obra.

 

VOLPI, VILLORO, NETTEL, GOERTIZ Y EL ATENEO ESPAÑOL DE MÉXICO

 

Entre el buen surtido de lecturas inéditas que ofrece TURIA sobresalen los textos narrativos de Jorge Volpi, Juan Villoro, Guadalupe Nettel, Felipe Benítez Reyes, Sara Mesa, Pilar Adón y Sergio del Molino. Una selección de autores muy plural y representativa tanto de los escritores ya consolidados como emergentes en la literatura en español.

 

En poesía, TURIA ofrece versos originales de autores españoles y mexicanos tan diversos como de indiscutible interés: Jaime Siles, Antonio Deltoro, José Carlos Llop, Alberto Blanco, Enrique Andrés Ruiz, Carmen Boullosa, Juana Castro, Juan Antonio González Iglesias, Francisco Segovia, Manuel Vilas, Marco Antonio Campos, Ana Merino, Abraham Gragera, Jeannette L. Clariond, Juan Carlos Reche, Rocío Cerón, Erika Martínez, Vanesa Pérez-Sahuquillo, José Saborit y Carmen Garrido. 

 

En  el  apartado  que  TURIA  dedica  al ensayo, merece una atenta lectura el artículo de José María Espinasa: “Razón de ser del Ateneo Español de México”. En el se traza una brillante síntesis de la trayectoria y logros de una de las iniciativas más fértiles del exilio republicano español en México. Una entidad que ha cumplido una tarea de puente entre el medio cultural nacional y lo que se ha llamado la generación hispano-mexicana. Como asegura Espinasa, “sin su actividad a lo largo de 65 años la cultura mexicana sería más pobre y no podríamos reconstruir la de la España peregrina. Sin su permanencia como centro de información bibliográfica política y cultural, la comprensión plena de lo sucedido sería imposible”.  No obstante, y aunque “en México el exilio español ya no está en el exilio, en España aún no ha sido comprendido del todo”.

 

No menos recomendables son otros los dos artículos que integran la sección de ensayos: “Las ciudades del Nuevo Mundo. El modelo urbanístico y sus implicaciones culturales. Una visión crítica”, de Olivia Muñoz-Rojas y “Mathias Goeritz, entre bromas y veras”, de Chus Tudelilla.

 

ENTREVISTAS A JUAN MARSÉ Y ELENA PONIATOWSKA

 

En la sección que TURIA dedica a las entrevistas a fondo, este número tiene dos protagonistas estelares de las letras en español. Los premios Cervantes Juan Marsé y Elena Poniatowska. Ambas conversaciones muestran a dos autores de indiscutible personalidad y valiosa trayectoria.

 

En la entrevista que TURIA publica con Juan Marsé, realizada por Sergi Doria, el autor de “Si te dicen que caí”  nos habla de sus conflictos con la censura franquista, de la oportunidad que le brindó ganar el Premio Internacional de Novela México para conocer personalmente a Juan Rulfo (“un genio”) y a Luis Buñuel (“¡qué tío más listo!”) y hace balance positivo de la situación de nuestras letras: “la literatura española actual goza de buena salud”. También reconoce Marsé que se entiende bien con los perdedores y que sigue “dando más crédito a la ficción que a eso que llamamos realidad”. Al fin y al cabo, confiesa que escribe “porque estoy en desacuerdo con un mundo que no está bien parido”.

 

La escritora y periodista Elena Poniatowska protagoniza en TURIA una entrevista llena de complicidades y opiniones clarificadoras sobre cuanto ocurre en México. Así, a las preguntas de Carmen Carrara, responde: “en México, la realidad nos lleva a la ficción a la imaginación”. Reconoce Poniatowska que “ser curiosa y preguntar me ha servido mucho”. También está convencida que “vivimos en un país donde ser mujer es pertenecer a un grupo sin derechos”. Pese a todo, nos dirá que “la palabra es poderosísima, con ella se han ganado muchas batallas, no hay que claudicar”.  

 

FRANCISCO AZORÍN Y FERNANDO FERRERÓ

 

Respecto a sus dos secciones dedicadas a  los asuntos o protagonistas aragoneses, TURIA  publica un artículo del historiador Serafín Aldecoa sobre la intensa, poliédrica y productiva vida y obra de un insinge turolense errante: Francisco Azorín (Monforte de Moyuela, Teruel, 1875 – Ciudad de México, 1975). Se traza aquí la rica trayectoria de quien ejerció una valiosa labor política como promotor del socialismo y el sindicalismo en España y fue un reputado arquitecto. Además de un acreditado esperantista, Azorín fue miembro de la masonería y desarrolló una intensa labor profesional y docente en sus años de exilio en México.

 

Un singular nombre propio de las letras aragonesas contemporáneas, Fernando Ferreró, ocupa también las páginas de TURIA. En este caso, y a través de un artículo de Julio del Pino Perales, se indaga acerca la obra poética de Ferreró (Zaragoza, 1927) como merecedora una mayor proyección dentro de la literatura española dada la originalidad de un estilo que parece reparar la unión antaño rota entre poesía y filosofía.

 

Asimismo, TURIA contiene  la sección habitual denominada “La isla”, con fragmentos del diario de Raúl Carlos Maícas enriquecidos gráficamente por Isidro Ferrer. Cierra el sumario de la revista una amplia sección de crítica de libros, “La Torre de Babel”, donde se analizan las novedades editoriales tanto españolas como mexicanas de mayor interés.

 

“TURIA”, 34 AÑOS DE TRAYECTORIA

 

TURIA, que cuenta ya con 34 años de trayectoria,  ha conseguido convertirse en una de las revistas culturales de referencia en español. Fundada y dirigida por el escritor y periodista Raúl Carlos Maícas, tiene periodicidad cuatrimestral en papel y cuenta también con una versión digital (web y Facebook) que ha incrementado notablemente su difusión entre el público lector: su página en Facebook cuenta con más de 9.200 seguidores y más de 5.000 usuarios al mes acceden a los contenidos de la web. TURIA está publicada por el Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación de Teruel y su edición cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Teruel y el Gobierno de Aragón. En reconocimiento a su labor, la revista obtuvo el Premio Nacional al Fomento de la Lectura.

 

*Retrato de Man Ray de 1930. El dossier lo ha elaborado el propio director Raúl Carlos Maícas.

 

21/06/2017 08:25 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

AURELIO GRASA, 1916. FELICITACIÓN

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La  felicitación con la foto estereoscópica de Aurelio Grasa de 1916. Mira qué interesante es el decorado del balcón, con la Venus de Milo y un maniquí vestido a la griega,... 

PA Z  -  AMOR   -  AMISTAD      LES DESEA  EL  ARCHIVO BARBOZA - GRASA   EN ESTAS NAVIDADES  Y  EN EL AÑO 2017

 

Este año 2016 queremos felicitarles con la imagen de una fotografía estereoscópica realizada por Aurelio Grasa en  1916,  en la que se advierte  la palabra PAZ en un balcón  decorado de la Plazuela de San Felipe. Año 1916, Zaragoza  pidiendo la  paz, ya que estaba en todo su apogeo la Primera Guerra Mundial  y, cien años después, continúan los desastres de la guerra en el  mismo lugar  de Oriente donde nació un niño del que la Comunidad Cristiana celebra este acontecimiento de hace más de dos mil años. Sus palabras continúan en plena vigencia

Paz a los hombres de buena voluntad.

 

Este año 2016 nuestro blog Barboza Grasa  http://barbozagrasa.blogspot.com.es/

contabiliza 346.704 visitas, lo que agradecemos a todos los amigos que hacen que sigamos exponiendo nuestras opiniones y conceptos sobre arte principalmente. 

Este año hemos realizado cuarenta entradas con temas muy diversos sobre arte y fotografía. Entre las páginas hablamos de Goya,  Ribera, Salinas, Marín Bagüés, Gargallo, Saura, Rusiñol,  Zuloaga, Marianito de Goya en Zaragoza, la Pinacoteca  Mauritshuis de La Haya con Rubens, Rembrandt, Vermeer, Hals, Holbein,… Después de nuestro viaje a Miami y Nueva York comentamos sobre sus Museos y artistas: Edgar Degas en los Museos Metropolitan y  MoMa.  En Zaragoza nos visitaron los Venecianos del siglo XVIII, Tiépolo, Guardi, Canaletto,… 

La Fotografía está relacionada con la obra de Aurelio Grasa, sus  fotos estereoscópicas y autocromas, y las actividades de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, RSFZ,  y sus Salón Internacional de Fotografía  que este año alcanza su 92 edición. En Literatura hablamos de Rubén Darío y de Ana María Navales. 

Hemos recordado a amigos queridos que ya no están, como el historiador francés Pierre Gassier, los pintores Ricardo Morales López, de Costa Rica, Eduardo Salavera y Javier De Pedro, de Zaragoza, así como al profesor Fernando Torres Leza. En el campo de la Política, al cubano Fidel Castro y al Presidente de Costa Rica, Luis Alberto Monge, que en un momento de la historia trabajaron juntos. Q.E.P.D.

Que el Año 2017  sea un año de amistad y damos las gracias  a todos los que en el blog y en facebook nos han felicitado y comentado nuestras entradas.  

Gracias amigos y  ¡Buenas Fiestas Navideñas!

 

Carlos Barboza Vargas Teresa Grasa Jordán

Archivo Barboza Grasa 2016-2017

 

http://barbozagrasa.blogspot.com.es/

 

 


Atentamente, 
Teresa Grasa Jordán y Carlos Barboza Vargas
26/12/2016 20:45 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

APÈ: PREVENCIÓN DE TRASTORNOS

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[Nota de Jaime García Machín]

Presentación de la fundación APE para la Prevención de los trastornos de la conducta alimentaria. Y en su primer día el anuncio del acuerdo para la eliminación de las webs que fomentan consecuencias como la anorexia o la bulimia.
Un gran número de Zaragozanos
han puesto su nombre en la bola navideña en este árbol de esperanza y entre ellos, regalando un ratico de su tiempo y su imagen, parte de lo mejor de la cultura, el deporte y el audiovisual, como Antón Castro, Miguel Mena, Juan Bolea,Jesús Nadador, Pablo Ferrer,Jaime Fontán, Raquel Anadón Alquézar, Luis Alegre, Luisa Gavasa, María José Moreno, Luis Rabanaque, Ana Sanagustín, Pablo Lagartos, Fran Fraguas, Alfonso Palomares, Jorge Asín, Marisol Aznar, Raquel Carriedo, Ignacio Estaregui, Gloria Sendino, Reynaldo Benito, Jacobo Atienza,Vicky Calavia,Javier Loriente, Enrique Bunbury ..... Y los que también han querido estar desde la distancia, Paula Ortiz,Carmen Paris, Jorge Usón, Laura Gómez-Lacueva y Teresa Azcona
Ahí es nada !!!! Y por supuesto mi mujer, Ana Pilar Gonzalez.

Prevención y educación para evitar tener que curar.

https://www.facebook.com/jaime.garciamachin/posts/1296473803761336?notif_t=like_tagged&notif_id=1482353742982551

 

22/12/2016 18:43 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ LUIS MELERO Y ZARAGOZA

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[En Heraldo.es, hoy Día del Pilar, publico esta entrevista con José Luis Melero Rivas (Zaragoza,1956), escritor y bibliófilo, autor de sus memorias, ’Leer para contarlo’ y de varios libros de artículos sobre sus grandes pasiones: Aragón y Zaragoza, la cultura, los escritores olvidados, las historias menudas de la literatura, los diarios, la Guerra Civil, la jota.]

Se puede leer aquí

http://www.heraldo.es/noticias/suplementos/fiestas-del-pilar/2016/10/12/nunca-marchado-zaragoza-durante-las-fiestas-1107697-1711024.html

 

José Luis Melero Rivas (Zaragoza, 1956) cumplirá 60 años en diciembre. A modo de cumpleaños anticipado, ha recibido una distinción que le ha conmovido como se vio el sábado en el salón de plenos del Ayuntamiento de Zaragoza. Fue nombrado Hijo Predilecto de su ciudad: la capital del cierzo, la novia del viento. La ciudad que siempre lleva consigo en esa maleta real e ilusoria, llena de libros, de emociones, de curiosidad, de música y de sentido de la amistad.

 


¿Qué significa ser Hijo Predilecto de la ciudad que uno ama tanto?
Es lo más. Ya lo dije en el Ayuntamiento el día de la entrega de las distinciones. Mejor que si me tocaran la Bonoloto y la Primitiva juntas; mejor que si Elle MacPherson, Naomi Watts o Gisele Bundchen me confirmaran, como todo hacía suponer, que yo era el hombre de sus vidas; mejor que si encontrara por cuatro gordas en el Rastro una primera edición del Quijote; mejor que si el Zaragoza ganara la Champions; mejor -y discúlpeseme la herejía- que el gol de Nayim. Ser hijo predilecto de Zaragoza es lo más.

Dicho eso y así, ¿qué es Zaragoza para usted? ¿Qué le da, qué le ha dado?


Zaragoza es la ciudad de mi vida, el escenario de mis sueños, la ciudad que me lo ha dado todo y en la que me reconozco en cada esquina.


¿Qué es lo que le gusta de ella? ¿Si tuviera que explicarla, cómo la definiría?
A mí las ciudades me gustan por razón de la gente que vive en ellas. Si vives en Nueva York y estás solo, sin familia y sin amigos, Nueva York te parecerá un sepulcro. A mí me gusta Zaragoza porque aquí vive la gente que quiero, porque aquí están mis padres, mis hijos, mis amigos, porque aquí nunca me he sentido solo.

 



Es también un erudito de Zaragoza. ¿Quién la ha cantado mejor, quién la ha glosado de un modo que le conmueve?
Muchos grandes escritores y pintores. Ramón J. Sender, Benjamín Jarnés, Ignacio Martínez de Pisón, Francisco Marín Bagüés, Pepe Cerdá, Ignacio Mayayo… tantos y tantos que sería imposible hacer un listado. Y en los últimos años Zaragoza es ya el escenario de muchos de los libros más importantes de los más destacados escritores aragoneses.

De las historias zaragozanas, y hay cientos, ¿cuáles le seducen más?
A mí me gustan las historias menudas y me interesa poco la épica. Si tengo que elegir una historia me quedo con la de los zaragozanos anónimos que trabajan día a día por hacer esta ciudad mejor.

¿Qué nombres se la evocan especialmente?
Yo siempre quiero unir Zaragoza a la excelencia. Goya y Buñuel deberían ser siempre un símbolo de Zaragoza. Y mi amigo José Antonio Labordeta.

¿Tiene un libro zaragozano preferido, una película sobre Zaragoza, un disco, un cuadro?
Las memorias de José María Castro y Calvo, ‘Mi gente y mi tiempo’, y la vista de Zaragoza de Juan Bautista Martínez del Mazo de 1647. Discos muchos: los de Labordeta, los de Amaral, los de Bunbury, los de María José Hernández, los de la Ronda de Boltaña…

Hablemos de la jota. No solo la canta, sino que la vive de manera especial y la glosa, la divulga y es un hombre fuerte, con criterio, en los concursos como jurado. ¿Qué tiene la jota, qué le gusta de ella?
La jota es una de las señas de identidad más importantes de Aragón. A mí me ha gustado siempre mucho la cultura popular y creo que he sabido hacerla compatible con la alta cultura. Quiero decir que me puede gustar igual escuchar a José Oto o a Cecilio Navarro que leer a Thomas Mann o a Cirlot. Esto no es muy frecuente y normalmente los intelectuales se han preocupado poco de la cultura popular, poco de lo que le interesa al pueblo. Es un error. La jota sigue siendo muy popular, es una manifestación cultural cuatro veces centenaria y si se mantiene viva por algo será. Y se mantiene viva y pujante porque muchos aragoneses de toda condición la llevan muy dentro de sus corazones. Ignorar esto es darle la espalda a la realidad.

¿Sería el canto de Aragón como se dice, o esa apreciación es un lugar común y perezoso?
Bueno, eso es un tópico. La jota es un canto muy importante en Aragón y el verdaderamente autóctono. Pero no se puede decir que sea “el canto de Aragón”, como si no pudiera haber otro. La cultura -tanto la popular como la más académica- tiene afortunadamente muchas vertientes, muchas singularidades y muchas ganas de mezclarse con otras culturas y de enriquecerse. Así que lo deseable es que en Aragón, sin olvidar nunca nuestras culturas, estemos siempre abiertos a todas las culturas del mundo, vengan de donde vengan. O sea: la jota sí, pero las demás músicas también.

Zaragoza también es un escenario de tópicos: que si es una ciudad hostil con los suyos, que si es saturnal o cainita, que si es tan dura como su cierzo. ¿Tiene defectos que se puedan corregir o no?
Zaragoza no es nada especial ni distinta a otras ciudades por sí misma. Es lo que es por razón de la gente que vive en ella. Y aquí vive, como en todas partes, gente de todo ¿O es que aquí somos genéticamente peores tipos que en otros sitios? Zaragoza tiene los mismos defectos y las mismas virtudes que el resto de ciudades del mundo. La soberbia o la envidia, la bondad o la generosidad no son patrimonio de ninguna ciudad. Están repartidas por igual en todas partes. A mí en Zaragoza lo que me gusta es relacionarme con los buenos, que son millares y millares. Con los que no son cainitas, con los que no son hostiles con los suyos, con los que no son duros como su cierzo. Y le aseguro que aquí hay muchos de esos, yo diría que una gran mayoría.

¿Cuáles son sus rincones favoritos?
A mí me gustan los bares de mi ciudad. Yo soy mucho de bares, cafés y restaurantes. Han formado parte de mi educación sentimental. Casa Paricio, el Levante, el Circo, el Nevada, el Universal, Casa Emilio… Y las librerías. Me gustan mucho las librerías. Ir a las librerías es también uno de mis quehaceres favoritos.

Practica el ’carpe diem’ a diario, bien se ve. ¿Es Zaragoza una ciudad de diversión, de buena gastronomía, una ciudad luminosa, un escenario de tertulias?
Claro, lo sabe todo el mundo. Zaragoza es una ciudad maravillosa e integradora en la que nadie se siente forastero. A mí me gusta mucho que Zaragoza acoja tan bien a todos los que vienen de fuera. Es muy enriquecedor para todos.

¿Por qué considera Aragón, y Zaragoza, tan poco a sus artistas, a sus creadores, a sus actores? ¿O por qué se dice eso?
Eso es otro tópico. Yo no creo que Zaragoza considere poco o maltrate a Martínez de Pisón, ni a Antón Castro, ni a Sergio del Molino, ni a Miguel Mena, ni a Agustín Sánchez Vidal, ni a Jorge Gay, ni a Pepe Cerdá, ni a Luisa Gavasa, ni a Paula Ortiz, ni a Miguel Ángel Lamata, ni a tantos otros. Es mentira. Pero Zaragoza, claro, no tiene desgraciadamente, porque somos pocos y no somos ricos, las posibilidades de otras grandes ciudades. Y hay que buscar fuera muchas veces lo que Zaragoza no puede darte. Pero eso no quiere decir que no valoremos a nuestros creadores. La gente con la que yo me relaciono, desde luego, los quiere, los respeta y los valora.

¿Y el Pilar y sus fiestas, tienen un significado especial para usted? ¿Cómo los ha vivido a lo largo del tiempo?
Yo siempre he vivido las fiestas con ilusión. Como fuera de casa no se está en ninguna parte, así que yo me he lanzado siempre a la calle a divertirme. Me gustan las fiestas, me gusta vivir, reírme y estar con los amigos. Nunca me he marchado de Zaragoza durante las fiestas. Mi madre se llama Pilar y aquí celebramos siempre mucho esa festividad.

Cuando le anunciaron la distinción, sinceramente, ¿en qué pensó, de quién o quiénes se acordó?
Pensé: ya tengo un hueco pequeñito en la historia de mi ciudad. Y me hizo mucha ilusión. Y quise celebrarlo con todos mis amigos, así que nos reunimos en una cena multitudinaria en Casa Emilio. La felicidad, estas pequeñas cosas. 

 

*La foto es de Oliver Duch, de Heraldo de Aragón.

12/10/2016 11:55 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

JORGE SANZ BARAJAS HABLA DE 'CAPITAL DEL DESIERTO'

CAOUTAK DEK D

El escritor y profesor Jorge Sanz Barajas (Zaragoza, 1967) acaba de publicar su segunda novela: 'Capital del desierto', que transcurre en la Guerra y en la posguerra, en concreto en 1958 cuando en Zaragoza se rueda 'Salomón y la reina de Saba'. Una parte de esta entrevista publicaba ayer en Heraldo de Aragón.

-¿Qué tipo de novela has querido hacer: un relato de la Guerra Civil o de la posguerra, un friso social, la construcción paulatina de la imposible normalidad en la posguerra?

Capital del desierto” es un relato que trata de contar cosas pequeñas en apariencia, a gente que no figura en los libros de historia, en esos años en que la posguerra debería haber terminado ya. Pero lo importante en la narración es hacer que las cosas pequeñas parezcan grandes. Esta gente descubre que sigue viviendo igual o peor que en 1936, que les han engañado y que quienes han ganado la guerra son los grandes terratenientes de siempre, las grandes familias que han gobernado esta ciudad desde la Restauración. Por azar, la vida de esta gente pequeña se cruza con la de la gente importante, y a veces saltan chispas… Hay un puñado de personajes que están mucho más cerca de lo que imaginan, pero no lo descubren hasta que no salen del cascarón en que el Régimen los quiere mantener. No sabría decirte a qué género puede adscribirse, pero seguro que no es otra novela más de la guerra civil o de la posguerra. Hay en ella un cierto análisis de cómo se diseña Zaragoza y cómo vivió ese momento un barrio como el del Las Fuentes. Ficción, sí, pero quizá no tanto.

-¿En qué medida te ha obsesionado o interesado a ti la Guerra Civil?

Siempre me ha interesado. Trabajé durante años la literatura del primer tercio de siglo y me interesé por la estimativa de quienes escribieron a uno y otro lado del frente. Hay heridas sin sanar y me preocupa que haya políticos que insistan en que hay que olvidar: como si no hubiera sucedido nada. Recordar y reconocer es una etapa esencial para la reconciliación. Nuestros mayores problemas presentes (corrupción, política de vivienda, modelo de crecimiento, crisis del modelo político, del sistema educativo y cultural) provienen de una gestión arcaica y feudal tolerada durante cuarenta años y consentida en parte durante la transición. Para salir de este atolladero, hay que conocer qué pasó y quién hizo qué… Y todavía no lo sabemos, mientras Alemania conoce al detalle todo lo que sucedió y ha rasgado todos los veos que había que rasgar. El precio que tuvimos que pagar por la libertad fue el silencio. Esta novela es un intento humilde de dar voz a esa gente que tuvo que callarse.

 -¿Por qué has distribuido la novela en tres tiempos distintos: la Guerra, la posguerra y 1958? ¿Querías hilvanar un continuum?

En realidad intenta ser una novela a escala humana. Como nuestro mayor poder es la imaginación, que suele llevarnos al futuro o al pasado aunque no queramos, eso le pasa a la narración: empieza en los últimos momentos de Primitivo y se va desplegando desde su memoria convulsa, desde los recuerdos de alguien que no quiere que se le escape nada de lo vivido. El continuum existe porque el narrador está convencido de que la posguerra no acaba en 1958 sino que se convierte en otra cosa: lo dice el ministro Arrese: “ya no seremos proletarios, seremos propietarios”. Pensaron que dar una casa acababa con la conciencia de trabajador, pero en realidad lo que estaban haciendo era un gigantesco pelotazo urbanístico a base de recalificaciones cuya magnitud desconocemos aún, pero da el pistoletazo de salida al modelo económico español de fin de siglo (y de la actualidad). Estoy convencido de que aún seguimos ahí en cierto modo. Lo pagamos todos, y lo seguimos pagando.

-¿Qué significó el año 1958 en la ciudad?

 1958 fue un soplo de aire fresco: la llegada de Gina Lollobrigida, Tyrone Power, George Sanders o King Vidor a Valdespartera, una fosa común con más de mil fusilados que se convertía por obra y gracia del séptimo arte en un escenario de cine. Luego vendría la primera ofrenda de flores. La gente empezaba a conocer el movimiento surrealista en torno al Niké, a Miguel Labordeta, a Manuel Pinillos, a Santiago Lagunas, Cirlot había hecho la mili aquí y había dejado impronta, había un puñado de excelentes pintores… Zaragoza era un pequeño oasis en medio del desierto, una ciudad emergente en medio de un país que aún se frotaba los ojos tratando de entender lo que había sucedido. Siempre hemos tenido un punto “perro” en esta tierra, y no siempre lo hemos sabido apreciar. Tampoco desde fueera lo han sabido entender, ciegos de tanto mirar al este y al oeste.

¿Qué trajo de sueño, de despertar, el rodaje de 'Salomón y la reina de Saba o fue una construcción posterior, de carácter casi legendario?

He hablado con mucha gente que conoció ese episodio de cerca: la llegada de los actores al Gran Hotel, el morbo de la presencia de la Lollobrigida, la posibilidad de hacer de extra… Si hoy pidiéramos a todos aquellos que tienen una flecha de goma de aquel rodaje, llenaríamos un almacén. La gente acudía en masa paseando con los niños para ver el rodaje. Todo eso se desvaneció con el tiempo, como si no hubiera tenido importancia. En esta tierra tenemos una cierta tendencia a dejarle hacer al viento, a la resignación y a un encabronamiento tardano. Pero para mí, lo esencial de ese episodio es que quienes recordaban haber enterrado allí tantos cuerpos, callaron por miedo o por desidia. Nadie parecía recordar que ese escenario era una fosa común: eso es abrir la puerta a que se convierta en una autopista o unas ferias.

-Parece una novela coral, aunque hay un personaje más importante como Primitivo, que ha estado en la División Azul… ¿Cómo te has planteado la relación y la psicología de los personajes?

La casa donde sucede la historia es mi casa, uno de esos viejos bloques de sindicatos a la entrada de Compromiso de Caspe. Conviví con decenas de personas que bajaban la persiana, que chistaban cuando alguien levantaba la voz, que se estiraba la falda al sentarse, que miraban con miedo, de reojo. Había muchas historias en ellos y ellas. No he pretendido contarlas todas, obviamente, pero era gente que merecía y esperaba algo más. Y nunca lo tuvieron. Muchos murieron antes de tiempo. Hay muchas voces porque los sentimientos que se despliegan son comunes a muchos hombres y mujeres, no son propios ni propiedad de nadie. La humillación, la vergüenza, la alegría, la esperanza no se consumen cuando se conviven: se multiplican. Todos los personajes tienen algún vínculo que les une a algún otro. Y todos tienen algún atisbo de profundidad. Como decía Dickens, estamos mucho más cerca unos de otros de lo que nos imaginamos. Nos creemos ese cuento del individualismo mientras estamos dándonos codazos en el autobús. El individualismo está pensado para que no seamos conscientes de que somos multitud, somos más. Cada propietario es uno y único, pero cada proletario es todos los proletarios y uno mismo. Primitivo ha vivido desde su vida pequeña todo el siglo, como muchos otros: la pérdida, el desconsuelo, la guerra, la esperanza, la venganza, la libertad… Va creciendo en la novela conforme va viviendo. Es un personaje que fermenta. En la novela, algunos crecen y otros no, pero los que no lo hacen es porque han elegido quedarse como están: les va mejor… Primitivo, en cambio, ha estado en la División Azul por obligación: es un superviviente de esta y muchas otras cosas. Como otros muchos, siente que les invitaron a ir a esa guerra para poder medrar entretanto en la ciudad mientras ellos caían en Rusia: no estaban muy equivocados.

-Zaragoza sería algo más que un escenario… ¿Es también un personaje?

Tienes razón: Zaragoza es una mujer que va recibiendo hijos a oleadas, los va criando, los va empujando al combate, los entierra con más o menos poma, los esconde… Veo la ciudad, salvando la distancia, como la veía Víctor Mira en aquellos poemas de Madre Zaragoza. Es la ciudad más viva y activa que conozco, la que más vibra, la que más alto grita, la que más odia y la que odia con más amargura. En cierto modo, seguro que le duele tener tanto hijo mal enterrado y está necesitando un aquelarre..

-¿Qué supuso el crecimiento de la ciudad? ¿Qué contradicciones levantó, cómo fue?

Zaragoza se estudia en geografía urbana como un modelo de crecimiento caótico. No conozco tan a fondo el tema como para hablar de él, pero parece claro que creció en función de intereses urbanísticos de grandes familias, que ha sido terreno abonado para la especulación y que ese clasismo ridículo que determinaba el barrio en el que habías crecido, sigue existiendo hoy en día. Un dato concreto: hay unos mapas interesantísimos en la red acerca del nivel de estudios y el barrio de procedencia en esta ciudad. Lo explican todo mejor que yo. Esa es la herencia que nos dejó este modelo de desarrollismo tramposo. Es curioso que en el Barrio de Las Fuentes, al estallar la guerra, apenas había media docena de afiliados a Falange, el porcentaje más bajo de toda la ciudad; al repoblarlo con casas de sindicatos, llegan muchos viejos falangistas que ya están desencantados con Franco, añoran la revolución pendiente se consideran mal pagados por la guerra. Pero es gente pragmática y se calla. Casi toda, porque algunos empiezan a agitarse, a encontrar lazos comunes con otra iglesia, con movimientos de izquierda, con gente inquieta, y es el fermento del asociacionismo de barrio que ha sido tan importante para entender esta ciudad.

-Hay un momento en que un personaje se pone a soñar, mira el futuro y ve una ciudad de millón de habitantes. ¿Cuánto tardaremos en llegar a esa cifra y qué piensas que podría pasar entonces?

Ese sueño es una pompa de jabón. Para el desarrollismo, el número “millón” era mágico en muchos sentidos, no todos honorables. Dudo que algún día alcancemos esa cifra. En todo caso, no creo que cambiáramos mucho. Me dijeron hace poco que seguimos teniendo un 60% de ADN ibérico pese a todas las culturas que nos han atravesado. Esa tendencia sigue marcándonos: por desgracia, muchos de los chavales de mi colegio han estado en Paris, Londres o Roma pero jamás han pisado el Barrio Oliver, Las Fuentes o Montemolín; serían incapaces de ubicarlos en un mapa de Zaragoza. Eso sería una ciudad de un millón de habitantes, por desgracia: un archipiélago con una isla central descconectada de sus partes.

-Se ve que ha habido un proceso minucioso de documentación. ¿Cómo ha sido, qué buscabas, qué te ha interesado especialmente?

El trabajo de documentación ha sido minucioso y artesanal. He pasado cuatro años hurgando y leyendo, mirando mapas, consultando planos, leyendo periódicos, memorias...  Me ha costado algún disgusto en casa porque me embebía en exceso. Cuando veo que algunos escritores tienen equipos de documentación que les dan el trabajo masticado, me parece un gravísimo error: conforme buscas un camino, encuentras otros tres más ricos que el primero, pero eso solo lo huele el que busca con toda la artillería narrativa en la cabeza. Me ha interesado especialmente los planos de las casas, los callejeros, la ubicación de los comercios, la vida cotidiana, los problemas sindicales y laborales, las condiciones económicas… Desde ahí podía fermentar cada conflicto. Y luego me interesaba mucho lo que se iba despertando en mi memoria de mis vecinos, de las historias que contaban mis amigos de infancia, las de sus padres. Me interesaba más lo que se callaba que lo que se contaba.

-¿Es tu visión de la política del momento como un pico de chiste, inconsistente, casi frívola, dentro de un clima de desconfianza general y represión?

Creo que tenemos una predisposición al chiste en medio de la represión: cuanto más nos aprietan, más risa nos entra. El ejemplo es esa escena real en la que el ministro Arias Salgado defiende la censura, Eduardo Haro Tecglen le pregunta qué tiene de beneficiosa, Arias le contesta que ha disminuido la masturbación en España… Y cuando Haro, con morbosa curiosidad le pregunta cómo se sabe ese dato, el ministro le espeta: “Pues hombre, por las estadísticas de los confesionarios”. Esa anécdota es cierta: está en las memorias de Haro y yo se la he oído contar de su boca. No es que lo provoquemos, es que el chiste está escondido en los pliegues de la represión, solo hay que darle algo de aire. La política del momento daba para mucho: advenedizos, golfos, crápulas, teóricos de pacotilla, trileros disfrazados de empresario, políticos analfabetos, viejos militares sedientos de otra guerra, como un cuadro de Georg Grosz, esa era la corte del Faraón que pinta Berlanga en La escopeta nacional. Nadie dibujó mejor que Azcona ese tiempo.

-¿Qué hay de esa afirmación de “Zaragoza está llena de furcias”?

Era un dicho de la época: “Zaragoza, la ciudad de las tres pés: Pilar, palomas y putas”. Se trata de una exageración, pero es que al lado de mi casa estaba el Club La Asturiana, y siempre que pasaba de día estaba cerrado con una gruesa reja pero al atardecer entraban tipos que miraban a un lado y a otro antes de pasar adentro, un local con luces rojas y una densa humareda que se adivinaba desde fuera. Las mujeres del barrio convivían con esta realidad desde sus silencios. Una ciudad con tantos militares, con tanta feria agrícola, con tanto terrateniente de paso, era terreno abonado para la prostitución; pero la expresión “furcia” tiene el tono despectivo del varón cliente. En aquellos años de la posguerra, muchas mujeres no tenían otra alternativa que la prostitución y todas tenían una inmensa necesidad de dignidad. En El Coso, todo el mundo sabía de pisos de mantenidas, de queridas, etc. Pero no creo que en esto fuéramos una excepción.

-Aparece el Real Zaragoza pero un poco como un cameo desde el presente. ¿Por qué?

Soy socio y sufridor. La Romareda se estrena en la Liga 57-58. Tener un estadio nuevo y grande significaba tener un equipo con potencial. Pero es verdad, sí, es en cierto modo un conjuro para ver si volvemos a primera de una puñetera vez. Y hay algo de nostalgia: un día, Pepe Melero nos presentó a mi hijo Juan y a mí a José Luis Violeta; le había contado a Juan que mi padre, su abuelo, adoraba a Violeta. El azar quiso que acompañáramos un rato a José Luis por Gran Vía y Juan no entendía cómo la gente no le reconocía y le paraba por la calle. Lo decía con cierto desconsuelo. A mí me parece espléndido tenerlos en la mente: esos viejos jugadores son nuestra memoria y nuestra genética.

-Hablemos de los personajes femeninos...Mercedes, Felisa, Nena Guillén…

Son lo más poderoso de la novela: fueron educadas para ser alguien, se tuvieron que conformar con ser invisibles y cada una tiene su historia y sus sueños. Mercedes es estraperlista todavía, Consuelo vive entristecida con un marido amargado y sediento de venganza, Carmen sueña con ser actriz aunque sabe que nunca podrá serlo, y Felisa es quizá el personaje más elaborado: enviudó demasiado pronto, nunca mira a los ojos pero lo sabe todo de la gente desde su vida gris. Cada día rellena una botellita con agua de la fuente de la Samaritana y riega la acacia de la calle Rusiñol donde se le declaró su novio. Esa acacia existe y tiene una oquedad en su base donde Felisa escondió la medallita que le regaló Baltasar. Es una romántica que espera la mano de nieve y observa a sus vecinas con una extraña mezcla de envidia y nostalgia. He conocido a mujeres como ella, enlutadas y fuertes como el acero, pero discretas y silenciosas, celosas de la virtud y listas como el hambre.

-Entre los personajes pintorescos, aparece José María Zaldívar, 'El vigía de la Torre Nueva'. Explícanos ese personaje

Está quizá demasiado caricaturizado, y fue más importante de lo que pudiera pensar quien lea la novela y o indague más sobre él. Lo uso en un par de momentos y es cierto lo que cuento: gana unos juegos florales con unos versos no demasiado afortunados si los comparamos con lo que estaban escribiendo los poetas del Niké, pero los gustos del régimen eran así. El segundo momento también es histórico: le expulsan del rodaje de Salomón y la reina de Saba porque intentó colarse en el camerino de la Lollobrigida para entrevistarla. Podría haber cambiado su nombre pero me pareció poco honesto hacerlo porque las cosas sucedieron así. En otros personajes sí he alterado su nombre por diversas razones, aunque muchos son fácilmente reconocibles para quien conozca la Zaragoza de aquellos años. Repito que Zaldívar me parece una persona muy interesante, de vasta cultura y grandes conocimientos, y es cierto que la narración tiende a caricaturizarle, pero las novelas no están para hacer justicia y salen como salen.

-Ultimo asunto: ¿fue la posguerra como una letanía ininterrumpida?

Sí. Fue mucho más larga de lo que podamos imaginar. De hecho, estoy convencido de que el plan Arrese fue un intento fallido por darle carpetazo. Nos sacó de ella un poco de aire fresco como las películas de Fellini o el rodaje de Salomón y la Reina de Saba. Creo sinceramente que este rodaje, la ofrenda de flores y unos cuantos eventos más invitaron a mirar hacia delante con una mirada más limpia. El surrealismo maño acabó por revolverlo todo. En cierto modo, estos años fueron un punto de inflexión. Entre 1957 y 1961, Zaragoza dejó atrás muchas cosas y empezó a ventilarse un tanto. Los barrios que se gestaron con estas casas de sindicatos, lejos de ser corrales de ovejas sumisas, empezaron a ser semillero de libertad.

-¿Qué autores te han acompañado durante la redacción del libro?

Muchísimos. Mentiría si dijera que no leo mientras escribo para no contaminar mi estilo. La voz narrativa en una novela se va cuajando a base de lecturas. Por sus páginas quisiera haber atrapado huellas de los diálogos de Max Aub, las voces de Rafael Azcona, la capacidad para convertir lo sencillo en profundo que tiene Martínez de Pisón, el estilo seco de Cheever, la prosa paciente de Berta Vias Mahou, la mirada de García Pavón, la lentitud de García Badell, la chispa verbal de Jordi Soler, muchas viejas historias que cuenta Pepe Melero en sus columnas, las memorias de Luis Horno, de La Cadiera… Miro los archivos de notas que guardo en mis cuadernos y en el ordenador y te podría anotar cientos de autores. A muchos los leo con suma atención, de otros tomo prestado un par de apuntes, a otros los envidio de manera insana. Ha pasado mucha gente por esta historia. Pero la voz ha estado sometida a una depuración exhaustiva. Una vez terminé el primer borrador, lo dejé dormir durante seis meses hasta poder leerlo como si no fuera mío. Luego lo he revisado otras tres veces a partir de consejos de amigos que tuvieron acceso al manuscrito. Los autores están ahí presentes, pero su voz se detuvo hace un año largo para dejar hacer a la del narrador.

1. Tomo la foto del libro de aquí: 

http://static.plenummedia.com/40793/images/20160725181100-9788494398858-web.jpg?dh=NDcweDQ1MA%3D%3D&m=resize

2. http://antoncastro.blogia.com/upload/20140218015205-jorge-sanz-de6aea90.jpg

BARBASTRO: 'DE GUTENBERG A TWITTER'

[La exposición 'De Gutenberg a Twitter', que concibió y coordina Rafael Bardají llega a la UNED de Barbastro. Coloco aquí un fragmento del texto y dejo el link del catálogo en pdf. Muy interesante.]

 

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Para quienes se han hecho mayores en este siglo es imposible concebir un mundo sin ordenadores, tablets o móviles conectados a Internet. Para quienes venimos de 1960, nos resulta difícil prescindir de muchas de las ventajas que proporciona, pero tenemos alguna idea de lo que supone vivir en un mundo desconectado en el que la vida y milagros de cada uno de nosotros no esté casi permanentemente expuesta. Disponemos de más información de la que nunca podremos asimilar, pero, también, somos víctimas de la desinformación. Somos la enésima generación de la letra impresa, de las bibliotecas creadas y alimentadas con mimo a lo largo de siglos. La letra impresa tuvo un antes. La inmensa mayoría de la gente no podía contar más que con la transmisión oral para completar la imagen de su mundo sin horizontes. Hombres extraordinarios inventaron la imprenta. El poder tuvo que competir con materiales impresos que se difundían rápidamente y que discutían, matizaban y atacaban el orden establecido. La censura, la quema de libros y de sus autores fueron barreras impuestas por el poder a la difusión libre de las ideas. Gracias a los materiales recogidos por Rafael Bardají y Joaquín Sebastián, a la Diputación de Huesca y al Ayuntamiento de Zaragoza que han producido la muestra, tenemos ocasión de contemplar en la UNED de Barbastro, algunas de las viejas máquinas que hicieron posible la difusión del saber y el conocimiento y la evolución del periodismo desde Gutenberg hasta hoy. Que la disfruten (la exposición) Fundación Ramón J. Sender UNED Barbastro

24/08/2016 08:43 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ENRIQUE VILLAGRASA: LOS POETAS ARAGONESES Y NUEVA YORK

[El poeta y crítico literario Enrique Villagrasa, dentro del proyecto Parnaso 2.0, que promueve el Gobierno de Aragón, publica un amplio texto sobre la presencia de Nueva York en la poesía aragonesa.]
#400Cervantes #Parnaso2punto0

La poesía en Aragón – Textos comunicaciones y ponencias –

Enrique VillagrasaNueva York en la poesía aragonesa actual (siglo XXI)

 

Diríase que la ciudad de “Nueva York, el marimacho de las uñas sucias, despierta.”; o sea, que existe para nosotros desde que el poeta Juan Ramón Jiménez la nombra en su reconocido Diario de un poeta recién casado (1917), poemario angular que da inicio a la poesía moderna escrita en lengua española. Antes, otros poetas como es bien sabido ya habían hablado de Nueva York, como el cubano José Martí; el nicaragüense Rubén Darío; o el malagueño José Moreno Villa. Después apareció la tragedia lírica que es Poeta en Nueva York (1940) de Federico García Lorca y por último el diálogo urbano poético que es Cuaderno de Nueva York (1998) de José Hierro; entre otros muchos, claro: pero, muchos son los libros escritos pero pocos los necesarios. Hierro demostró que no era necesario estar en Nueva York para escribir un buen poema sobre esa ciudad: Canción del ensimismado en el puente de Brooklyn incluido en su poemario Libro de las alucinaciones (1964), sin ir más lejos.

Pero, para nosotros fue el poeta Ildefonso Manuel Gil (Paniza, 1912-Zaragoza, 2003) quien nos explicó que sí, que Nueva York estaba allende los mares y le esperaba en esa otra orilla. Él se marchó para allá a principio de los años 60 y permaneció allí hasta 1983. En esa ciudad escribió Los días del hombre (1968); Elegía total (1976);  De persona a persona (1971); Poemas del tiempo y del poema (1973); y la antología Hombre en su tierra (1978). Pues bien, me fijo en Elegía total porque es un poemario con tintes surrealistas y de denuncia histórica, que me llama la atención por estos versos, entre otros muchísimos: “El caballo creció dentro de Troya:/ lo hicisteis entre todos, tabla a tabla”, que me resultan cercanos por sus ecos greco lorquianos; puesto que si leyendo el citado poemario de Lorca realizamos un viaje a los mismos cimientos de nuestra civilización occidental, a un mundo que el poeta entendió como nadie y lo padeció en sus carnes, como sabemos, en esos dos acertados versos de Gil está todo sintetizado: ese otro lirismo trágico griego, esa mitología, que tanto nos ha enriquecido culturalmente hablando, y la más atroz de las tragedias como es el capitalismo que nos atenaza aún hoy, con su neoliberalismo.

Después de Ildefonso Manuel Gil vendrán otros muchos escritores y poetas aragoneses a quienes la ciudad de Nueva York les ha fascinado y les fascina y, por eso, han dejado testimonio escrito y lo seguirán haciendo, espero. Así lo ha hecho en su obra José María Conget (Zaragoza, 1948), premio de las Letras aragonesas en 2007, entre otros; y en los otros, en los poetas es en los que quiero fijarme: en algunos de ellos son en los que quiero ver ese interés; y este es el motivo de este artículo: descubrir esa influencia que la ciudad de Nueva York o alguno de los aspectos relacionados con ella: urbanos o culturales han tenido o/y tienen en alguno de los poetas más significativos de la poesía aragonesa actual (s. XXI): tanto en los que han vivido allí, en los que todavía viven, en los que van y vuelven por profesión o por turismo, y en los que no han estado allí pero nos han dejado señales claras de la presencia, de la gran urbe, de ese centro del mundo, en sus versos; y más tras el atentado del 11 de septiembre de 2001, contra las Torres Gemelas.

Tengo que recordar que tanto Ildefonso-Manuel Gil, como Ignacio Escuín, Ángel Petisme, Carmen Ruíz Fleta y Manuel Vilas están recogidos por Julio Neira en su exhaustivo y cuidadoso trabajo Historia poética de Nueva York en la España contemporánea (Cátedra, 2012) y en Geometría y angustia. Poetas españoles en Nueva York (Fundación José Manuel Lara, 2012), donde Nacho Escuín y Manuel Vilas figuran también y con los mismos poemas en ambos libros.

Un grande de las letras aragonesas, que por decano inicia este breve recorrido, es Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), poeta que ha vivido en Nueva York, que yo sepa al menos un mes, más o menos. Poeta que ha sido reconocido con el premio de las Letras aragonesas (2010) y quien en su libro Espectral (Olifante, 2011) escribe con la rabia visceral que le caracteriza este grito, donde habla de la ciudad del color y del volumen, haciéndose eco de esos otros dos elementos que el viajero capta en la gran ciudad: “arquitectura extrahumana y ritmo furioso. Geometría y angustia”, como  explicó García Lorca al llegar a la mega metrópoli. Y Guinda escribe:

¿HASTA CUÁNDO esta danza macabra? Cordilleras y cementerios se dislocan. Nado, labro las aguas con los dientes, siembro espuma de histeria, araño el aire, mastico las tinieblas. ¡Nada! Como paso las páginas de un río pasé las avenidas de New York  -la ciudad del color  y  del  volumen-.  Desata el  delta trenzas de vapor, gordos mosquitos sobre el arrozal. Veo abrirse las flores del hibisco, los poros de las piedras, las espinas del cactus, del erizo, tan resistentes a la adversidad.

Luisa Miñana (Barcelona, 1959, vive en Zaragoza desde siempre), quien en su libro Ciudades inteligentes (Olifante, 2014) tiene un poema en prosa preciso y precioso. Ella que no ha estado en Nueva York realiza una fantástica, necesaria, crítica y justa comparación entre el Actur (Actuación Urbanística Urgente…) que es el nombre con el que se conoce popularmente al barrio donde habita en Zaragoza, ganado al antiguo cauce del río Ebro, y lleno de calles bautizadas con los nombres de poetas, escritores, cineastas y de Pablo Picasso, el genio.

Realidad aumentada

A pesar de todo, lo confieso, soy justamente feliz por las mañanas. A pesar de mí misma, lo soy. No es difícil: soy feliz por el sol y por los árboles que cubren a mi paso las ventanas más altas del World Trade Center.

Muy temprano, a sus puertas, la gente fuma ya y bebe café, y habla. La gente recompone su mundo cada día, como se recomponen los poemas: a trozos y sin miedo. Por las mañanas cada tránsito tiene pautado un orden natural de ser y estar. La vida debería volverse así de fácil todo el tiempo. Pienso para mí misma. No quiero pensar más.

(…)

En el Actur, igual que en Nueva York, necesitamos centros de negocios para proporcionar trabajo temporal a los cientos de miles de poetas y fantasmas poéticos que en oleadas llegan desde las azoteas, desde las discotecas y los bares de moda, empachados de versos, desde los suplementos culturales, regurgitando arcilla y masticando miasmas que rebosan por las alcantarillas en forma de ordenada realidad. Poetas de la condenación del universo entero se citan en el Actur.  Poesía y cadáveres son el genoma oculto de la vida en el barrio. Es la arcilla podrida de los siglos la que causa la palidez famosa y la bohemia endémica en los poetas que eternamente vagan por las calles del Actur. La arcilla enriquecida por batallas inútiles libradas al pie de la ciudad y por cadáveres. El barro putrefacto de la vida perdida y de la eternidad. Cuanto es y no es:

Poesía. Eternidad. Cadáveres.

(…)

El periodista, narrador y poeta Antón Castro (Arteijo, A Coruña, 1959, aunque residente en Zaragoza también desde siempre), quien en su próximo libro El bosque iluminado incluye este poema dedicado al poeta José Hierro, autor del aclamado y citado Cuaderno de Nueva York. En él está presente la ciudad de Nueva York como no podía ser de otra forma. Antón Castro nunca ha estado en Nueva York pero eso no quita que conozca la atracción que ejerce la misma, en claro homenaje a Hierro y a su poesía:

TRES CITAS CON JOSÉ HIERRO

(…)

3

Tú también sucumbiste a Nueva York.

Como Lorca y José Moreno Villa.

Y sucumbiste, sobre todo, a la música.

A la melodía oculta del soneto. A Bach y a Beethoven.

Al latigazo del viento en la luna y en el más allá.

Te faltaba el aire y paseabas con el oxígeno incorporado.

Estabas seriamente enfermo y parecías un leñador,

un luchador de sumo o un turco errante que espera a los barcos.

Con todo, eras feliz. Pensabas que Cuaderno de Nueva York

era un libro para siempre. Un grito y una afirmación.

La obra que culmina la travesía.

Me dijiste: “Me he vuelto metafísico, como Sancho.

Pronto emprenderé el camino hacia la nada.

Sé que no hay regreso. Mi testamento son los versos”.

David Liquen (David Giménez, Remolinos, Zaragoza, 1960), quien sí tiene un par de poemas sobre la mega ciudad, uno donde cita el distrito de Brooklyn, que aparecerá en su próximo libro Los hijos de la mujer del Zebedeo y otro con el mismo título que el de esa ciudad publicado en el libro Playa Ramírez (Montevideo, Yaugurú, 2015), toda una curiosa e irónica estampa urbana y social:

NUEVA YORK

si atraviesas el puente de Brooklyn a media mañana

verás cerca de la calle ocho maricas apostados

en las aceras

venden en capazos especias americanas

venden chile, venden kétchup, venden venden.

un poco más allá, siempre están los hombres judíos

orando

a un dios que no es el mío ni el tuyo

es otro dios, tampoco es tan complicada la cosa

hay varios dioses y cada uno le reza al que le va

mejor, ¿vale?

es como las especias

tú compras la especia que necesitas

para que la sopa esté más sabrosa

si dejas el cementerio judío llegas a Central Park

y puedes correr hacia delante

escapando de los dioses y de las especias.

Ángel Petisme (Calatayud, 1961) también vivió en Nueva York un par de meses, allá por el 2002, cumpliendo con sus recitales y conciertos contratados, como cantautor que es y ejerce. Luego ha vuelto a la metrópoli un par de veces más, pero con menor estancia. En su producción poética aparecen poemas que hablan de Nueva York en la antología Teoría del color (Sial, 2006); también, en su poemario Cinta transportadora (Hiperión, 2009) está incluido el conocido poema Walking Manhattan. Este libro recibió el VII Premio Claudio Rodríguez. No obstante, en Demolición del Arcos Iris (Baile del Sol, 2008) es donde tiene varios poemas que hablan de Nueva York como Bin Laden acariciaba mis encías, Sexo en Nueva York, Eva Mendes, Antorchas humanas, Sermón del World Trade Center o Atardecer desde el ferry de Staten Island, que tanto me gusta, por la variada tipología temática del mismo:

¿Quién dormía en aquella habitación de Chinatown

mientras los extractores de la calefacción

bajaban a los infiernos del corazón del ángel?

¿Quién estuvo a punto de llorar de arrepentimiento

mientras nevaba en Nueva York

y el humo de las alcantarillas

dibujaba los muslos de Norma Jean?          

Igual me lo he inventado todo

o todo me ha inventado porque faltaba un personaje en esta historia,

o ha sido una dulce, magnética ensoñación.

Dicen que baile en NYC y que gusté,

¿pero qué es el éxito a estas alturas de tu vida

sino recortes y eco de aplausos amarillos

y cómo volver a una ciudad donde jamás estuve?

Esta foto con el Lower Manhattan a la izquierda

y Brooklyn a la derecha tampoco demuestra nada.

Puede ser mi clon de NYC quien me la envía

(todos tenemos esparcidos por el planeta

seres con nuestro mismo rostro que se expresan en otro idioma,

cambian la rueda pinchada de su bicicleta

y hacen el amor los sábados con una gordita pecosa).

Está cayendo la noche sobre Madrid

y allá donde el Hudson se quita los zapatos,

en la higuera de las vanidades, la capital del mundo,

un hombre anónimo, sin pasado y quizás sin raíces

toma el ferry para Staten Island. Comienza a nevar.

El premio de las Letras Aragonesas 2015 Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962) tiene un admirable poema largo: toda una sección, sobre Nueva York, de más 350 versos dividido en nueve partes, que está incluido en Resurrección (XV Premio Jaime Gil de Biedma, Visor, 2005) con el título de la ciudad donde está la vida; poema que también está recogido en la antología Amor. Poesía reunida, 1988-2010 (Visor, 2010) y recientemente en Poesía completa (1980-2015) (Visor, 2016). Vilas vive en la actualidad entre Estados Unidos y España, según me comenta. En estos versos realiza un recorrido urbano con acertado análisis social. Vilas es un poeta ciudadano que para nada está fuera del mundo: está muy comprometido con la realidad: integrado en el presente:

Nueva York

2

(…)

Entré en un bar del Greenwich y me tomé un vino blanco,

y me atendió, oh, dios mío, una camarera blanca anglosajona,

y me quedé mirándola un rato;

todos estamos trabajando, yo ya odio escribir,

porque escribir es trabajar.

Trabaja Terry, trabaja Diana,

y trabaja X, la anglosajona cuyo nombre no supe

porque no llevaba una chapa en la solapa,

y me fui al Puente de Brooklyn,

y pensé en la gente que trabajó aquí hace cien años,

y los que murieron aquí, gente aplastada,

amaron el progreso

y este los ejecutó,

y me reí un rato, una risa de Dios: demonio y fortaleza,

y cogí un taxi y era

otra vez un negro quien me servía,

un negro grande,

y le dije five avenue, please.

(…)

El profesor, traductor y poeta Juan Antonio Tello (La Almunia, 1965), que en estos momentos anda impartiendo clases de francés en el instituto de enseñanza secundaria español de Tánger tiene un poema que escribió en 2008, cuando él peregrino de la vida y las aulas vivía con su mujer en Burdeos (Francia) y pensaban en ir precisamente a trabajar a Nueva York, que no dudo que lo haga algún día. Nueva York es en el poema el Atlántico que se cita. Este poema está incluido en su poemario Cae Noviembre (4 de Agosto, 2013):

Quai de la Monnaie

El paseo hacia el muelle

sosiega el pálpito de las horas,

la brisa mueve nuestro pelo

mientras sujetamos la barandilla gris

para inclinarnos sobre los plásticos

que flotan en el Garona.

Los vemos pasar,

testigos de los días,

y tú desvías la mirada hacia el Atlántico

que nunca atravesamos.

El poeta y profesor David Mayor (Zaragoza, 1972) es autor de un par de poemas que hacen referencia a Nueva York, de una forma más o menos directa, y ambos están recogidos en su extraordinario poemario 31 poemas (Pre-Textos, 2013), del que mostramos este que expresa la necesidad que tenemos al pensar en la gran ciudad como el sueño soñado, de esa poesía urbana que ha olvidado la necesaria naturaleza para la vida:

NACIONALIDAD

Ya no hay furia ni mugre ni vespas a la entrada. No hay chicas como Blondie ni yonquis ni han roto el futuro. No hay Londres ni Berlín ni siquiera sombra del pasado. No hay tiempo ni empujones. No hay güisqui dyc ni imperdibles ni una chaqueta demasiado entallada. No hay sudor ni rickenbaker ni un asesino dentro de mí ni han asesinado a los dioses. No estamos en el setenta y siete ni Pisa está a punto de ser incendiada ni hay tanta porquería. No hay nada en el camino de la nostalgia. Ni siquiera Nueva York es un sueño. Nunca beberá Poe en el Bowery. Seguramente no haya ocurrido. Ya no tenemos ni media hora para actuar. Sólo hay páramo en el que pinchar discos a pedradas.

El poeta, escritor, pintor y editor Raúl Herrero (Zaragoza, 1973) no ha estado en Nueva York pero sí ama la música americana y a sus intérpretes y publica en el número inaugural de “El eco de los libres”, la revista cultural del Ateneo Jaqués, el extenso poema que aparece como colofón de un artículo sobre el centenario de Frank Sinatra, dentro de la sección “Música” y que está dedicado al mejor intérprete de la canción New York, New York. Pues estoy convencido que después de escuchar a Sinatra cantando New York, New York nada vuelve a ser igual:

A Frank Sinatra

(…)

Con esa voz, que a pesar de los años persistía

en pelearse con las canciones y

en participar de un ritmo que solo tú hallaste;

con esa voz, bailé en paños menores,

para la multitud de una mujer solitaria,

la noche en que bebí por primera vez tu engrudo predilecto.

Cuando te ocultaste algunos me dieron el pésame,

y acometí el papel de viuda entonando un brindis por tu memoria al tiempo

que te escuchaba cantando, de nuevo, en el concierto

que conmemoró tus setenta y cinco años.

Y has seguido cortejando a esas bandas

de swing feroces como el incienso quemado por arrobas

en las catedrales pudientes

y acorralando a los instrumentos de cuerda

en discos cálidos como una noche de renuncia.

Te quedarás  para que algunos niños del futuro

puedan vestirse con tu libertad

y aprendan que el amor participa de la pérdida,

y que late música más allá de las esferas y las fieras.

¡Reclamemos ser lo que siempre debimos ser!

¡Reclamemos el derecho a imitar el fraseo de tus canciones

al despedirnos de un trabajo cretino

o al decirle adiós a esa pareja-perra que nos persigue con la escoba!

Otro de los poetas que conoce Nueva York, por sus viajes que realiza en solitario huyendo de su vida o escapando hacia la libertad de lo desconocido, es el profesor Jesús Soria (Zaragoza, 1977), como nos deja plasmado en este poema publicado en la revista Eclipse, número 9 (2005). El poema es un homenaje a Nueva York, a Tiffany´s, que como casi todos sabemos es un joyería que existe en la ciudad y que aparece en la película Breakfast at Tiffany’s, dirigida por Blake Edwards y rodada en 1961. También aparece en la novela del mismo título de Truman Capote, que publicó en 1958. Este poema es, no cabe ninguna duda, un canto de amor a la actriz inolvidable Audrey Hepburn, cuyo personaje sueña una realidad diferente cuando acude a los escaparates de la mencionada tienda. Al final del poema se alude al título de la canción de la banda sonora de la película, compuesta por Mancini. Una acertada y bella metáfora nada irracional.

Desayunar en Tiffany´s

 

Desayunar con diamantes era

encontrar en Tiffany´s un

escaparate de los sueños,

saborear en tu piel

el alimento del deseo.

Exprimir el zumo de tus

ojos cansados por la velocidad

de la noche.

Desayunar en Tiffany´s será

siempre el tren de la vida

alejándose de las estaciones

del silencio.

Viajar a la embriaguez

de tu cuello escuchando las

palabras del río de la luna.

El poeta y profesor universitario que ha hecho algún viaje a la gran ciudad de Nueva York es Enrique Cebrián Zazurca (Zaragoza, 1978), quien tiene un poema con ecos juanramonianos de su Diario…, que hace referencia a Nueva York, titulado Greyhound, y que aparece en su último libro de poemas La chica del verano (Publicaciones Universidad de Zaragoza, 2015). No es directamente sobre Nueva York, sino que la ciudad aparece citada como referencia del camino hacia el reino de este mundo y del otro, el de la vida vivida:

GREYHOUND

Una lluvia de agosto, una lluvia

de perros allá afuera. Nos subimos

calados.

Y el aire acondicionado a mil.

Tapados y abrazados, dormías

junto a mí,

de Boston a New York,

en aquel autobús de peli americana,

protagonista con lágrimas y mochila

dejando atrás

un pueblucho de mierda y algún novio

paleto,

para alcanzar el reino de este mundo.

Tú y yo, tapados

y abrazados, congelados,

apoyada tu cabeza en mi hombro.

En el iPhone

escuchaba a Pereza,

que me gustó más que nunca,

y miraba de noche esa autopista

y me sentí feliz.

Carmen Ruiz Fleta (Zaragoza, 1978) plantea en el poema XX de Cinco días de agosto (Eclipsados, 2008) un paseo en pareja donde anota las acciones tópicas del imaginario turístico del viajero a la ciudad, Neira dixit.

XX

Dentro de dos días,

tomados de la mano,

pasearemos por las calles de Nueva York.

Nos fotografiaremos sonrientes en Times Square,

nos tumbaremos sobre el césped de Central Park,

montaremos en la noria de Coney Island,

y nos besaremos al son del jazz sin admitir

que los dos estamos actuando,

que con el viaje se acabará el cuento,

y que todas las cosas son ya la última cosa.

 

Ignacio Escuín (Teruel, 1981), quien es sobradamente conocido como poeta, crítico, editor, profesor, narrador y ahora porque lleva las riendas de la cultura aragonesa como director general de Cultura del gobierno de Aragón, sí ha estado en Nueva York y escribió sobre la zona cero su conocido poema y varias veces antologado, no falto de sarcasmo, que se inicia así: “Todo poeta que se precie escribirá un poema largo sobre la devastación de New York City tras el 11-S, quizá también sobre el metro, Central Station o los hoteles de lujo de Park Avenue.” Pero a mí me gusta más este otro que es más significativo y socarrón de cómo influye tal ciudad sobre los poetas:

VI

Marta y Lorena caminan las calles de Manhattan y ya no les

soprende nada.

Hace ya unos cuantos años que Lorena partió en busca del

sueño americano y al tocarlo con las manos y comprobar

que en Manhattan no anochece llamó a Marta y ésta partió

siguiendo las huellas de Lorena.

Ahora caminan las dos con firmeza por la Quinta y tienen

novios extranjeros que las quieren y las dejan con mucho

amor y mucha rabia, porque en Manhattan todo se hace a lo

grande.

Marta y Lorena vienen a España

intermitentemente

y nos quieren y nos hablan con el deber cumplido

han rendido al pueblo americano

a ellas sí las miran en la Quinta y en cualquier lugar.

Rendidos a los encantos de las dos les regalan noches con

luz a mis americanas.

Quien está viviendo allí en la actualidad, en Manhattan, Nueva York, es la poeta, profesora e investigadora Almudena Vidorreta (Zaragoza, 1986), quien anda impartiendo clases e investigando en un par de universidades y prepara su segunda tesis doctoral sobre la recepción de la poesía española del Siglo de Oro en poetas latinoamericanas del siglo XX. De Vidorreta destaco esta catarsis lírica: su viaje, escrita y publicada en una revista de allí: Los bárbaros, cuya razón de ser radica en los autores que escriben en español en y/o sobre Nueva York (http://losbarbarosny.com/lea-en-pdf/):

Lectura en llamas

                  Todo parecía estar como en espera de algo.

                                                                       Juan Rulfo

Vine a Manhattan porque me dijeron

que allí estaba el centro del mundo.

Yo misma me lo dije

y me prometí que iría a verlo

en cuanto ella muriera.

Me dejé abrazar en señal de que lo haría,

pues estaba por morirse

y yo en plan de prometerlo todo.

Pero no pensé cumplir mi promesa

hasta que comencé a llenarme de sueños,

a darles vuelo a las ilusiones

y, de este modo, se me fue formando

un mundo alrededor de la esperanza.

Por eso vine a Manhattan.

Y subida en el avión, allá en el cielo,

miraba un agosto desvanecido,

y aquello que veía a lo lejos

era España, y estaba triste.

Son los tiempos, señora.

¿Está seguro de que es España?

Deshecha en vapores,

colmada de hombres como demonios,

mi casa sobre las brasas de la tierra,

mis muertos, llenos de sangre

y un rencor vivo.

Yo era el retrato viejo de mí misma

y el paisaje, solo un reflejo

de la desolación.

Aquí no vive nadie.

Queda claro en este trabajo que los poetas incluidos tratan la gran urbe que es Nueva York desde el versolibrismo y con todos los tópicos habituales, desde los negros a los judíos y los lugares más típicos y calles emblemáticas de la misma, por todos conocidos por las imágenes que repetidamente aparecen en la pequeña pantalla de casa o en la gran pantalla del cine. Parece ser que Nueva York es conocida antes de pasear por ella, por lo que nos dicen. Y como se puede leer, en los autores aragoneses seleccionados para este recorrido, la variedad tipológica poemática es diversa como distintos son los poetas. Así, están en franca complicidad con ella o en ferviente enfrentamiento. Pero a la cual todos admiran desde una óptica más o menos crítica.

Este es pues el sendero marcado sobre la presencia de Nueva York en la poesía aragonesa de nuestros días: una poesía en la que se ve a las claras que los poetas son ciudadanos; o sea, no están fuera de nuestro mundo, y con su poesía nos abren un camino beneficioso para los lectores, pues nos hace mejor entender este complejo mundo. Creo que todos los poetas citados están muy comprometidos con la realidad, algunos con una obra más distendida, pero muy integrados en nuestro presente: en nuestra cotidianeidad. Son poetas que utilizan el verso como bisturí de la sociedad actual.

Debo explicar, por último, que no sé si esperaba mayor y mejor respuesta por parte de los llamados, algunos prestos y otros despistados, pues aún espero noticias de alguna poeta y de algún poeta. Otros, sin embrago, no habían escrito sobre Nueva York, pero querían hacerlo: no han tenido cabida, y otros me mandaron a petición mía poemas que habían escrito sobre otras ciudades, como los poetas Fernando Sarría (Ciudades en los labios ) y Nacho Tajahuerce (El rostro del mundo, en Baile del Sol, 2014), a quienes no puedo incluir en este trabajo, sí en próximos. Desconozco si me he dejado a algún otro poeta, pero no tenía más contactos; aunque quería trabajar sobre estos pocos, no todos. Y, todo esto con un guiño y parafraseando a don Miguel de Unamuno: lo que natura non da, Nueva York non presta.

14/08/2016 10:34 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

HISTORIA DE LUIS ARAQUE

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Luis Araque, el músico que llegó a todo

 

Historia de este ilustre zaragozano que fue médico, compositor, pianista, director de orquesta y arreglista, y trabajó con Machín, Sepúlveda y Guardiola

 

Antón CASTRO

Para entender la trayectoria de Luis Araque Sancho (Zaragoza, 1914-Madrid, 1971) –“compositor, pianista, director de orquesta, arreglador y poeta”, además de médico, según las definiciones de la época-, casi conviene empezar por su padre, Rufino Araque, toledano, que se instaló en Zaragoza y que realizó mil y un oficios: fue sacristán, militar y barbero de regimiento, practicante, profesor de música y fundador de varias orquestas en Zaragoza, entre otras cosas, según él mismo le contaba a Marcial Buj en una entrevista de HERALDO. De casta le venía al galgo, pues. Luis Araque fue un estudiante modélico e inteligente, que obtuvo en Bachillerato premio extraordinario y matrícula de honor. Ingresó en el Conservatorio y realizó estudios de piano con el maestro Ramón Salvador; cuando estalló la Guerra Civil, en 1936, ya había realizado cinco cursos completos; con solo 18 años, había solicitado la admisión en la Asociación de Profesores Músicos de Zaragoza. 

Se matriculó en la Universidad de Zaragoza en Medicina y de inmediato demostró su versatilidad, su entusiasmo y su capacidad de liderazgo. Se integró en la tuna universitaria, a la que dirigió, y no tardaría en componer una pieza que sigue siendo la más rentable de las suyas en la SGAE: ‘Pasa la tuna’, que llegó a cantar el mismísimo Alfredo Kraus en los años 60 con una leve modificación de la letra. Aquella etapa fue fructífera: eran tiempos de cambio, de jazz y sonidos negros, de foxtrot y music hall, de boleros, tangos y pasodobles, de aprendizaje constante. Luis Araque lo mismo actuaba de solista en pequeñas orquestas que dirigía la tuna o componía. De entonces fue la pieza ‘Ballesteros’, en honor al finísimo e infausto torero Florentino Ballesteros (1893-1917), que había muerto de una cornada. Se dice que tenía tanto éxito con sus piezas, alegres y modernas, que solía cobrar un sueldo medio de 1000 pesetas al mes en liquidaciones de derechos de autor (unos seis euros).

Tras la contienda, culminó su carrera y trabajó de médico militar hasta 1951. Eso sí, jamás había abandonado la música, que era su gran pasión. En 1942, en Madrid, en el Teatro Fontalba había presentado una comedia musical, ‘El capitán Kiriki’, y no había cesado en la composición. El momento clave de su existencia fue en los inicios de los 50 porque creó su propia orquesta. Hizo decenas de temas para otros y se encontró con el cantante cubano Antonio Machín, con quien presentó durante una década el espectáculo ‘Melodías de color’, que fue el escaparate para el gran bolerista, para la Orquesta Internacional Luis Araque y coros y para sus piezas: ‘Mil besos’, ‘Sé que tienes novio’, ‘No sé por qué te quiero’ o ‘Al recordar tu amor’. También firmó un pasodoble taurino como ‘Ópera flamenca’.

Se dice que es autor, con música y muchas veces letra, de 400 temas y que sigue siendo uno de los aragoneses más rentables a la SGAE tras Antón García Abril y Daniel Montorio, entre otros. Hizo discos de casi todo: fue un arreglista de temas gallegos o canarios, creó chachachás y cantaron sus canciones Sara Montiel, Lucho Gatica, las hermanas Fleta, Elia y Paloma, escribió cuatro boleros para José Guardiola, rindió homenaje a Portugal en un disco que grabó la orquesta de Roger Santander (se conserva una carta suya donde le escribe al músico Guillermo Fernández-Shaw, en 1954, para que le traiga dos copias de Buenos Aires)… Y una de las curiosidades de su trayectoria se refiere a otro de sus grandes éxitos: había creado el bolero ‘A escondidas’ para Antonio Machín, pero por distintas razones este no lo quiso cantar, lo hizo Jorge Sepúlveda y fue uno de sus grandes éxitos. Las críticas, y las notas de sus discos, subrayaban esa facilidad para crear “colores orquestales con atrevimiento y modernidad” y a la vez se decía que su obra era de “un hondo romanticismo, donde el sentimiento y la musicalidad adquieren acentos universales”.

La Orquesta Internacional Luis Araque y coros realizó giras por países europeos y, sobre todo, Latinoamérica, donde interpretaba música ligera, variaciones de jazz (Jorge García en el texto ‘El trazo del jazz en España’, con motivo de una exposición en la Biblioteca Nacional, decía que era “uno de los principales personajes del jazz en aquellos años difíciles” de la inmediata posguerra) y algunos de sus temas más personales: ‘La primera estrella negra’, ‘Mardita sea tu estampa’, ‘Ópera flamenca’, ‘Aquí Zaragoza’, etc. Plácido Serrano, estudioso de su obra, explica: “Fue uno de los músicos españoles más completos e interesantes en los 50 y 60. Quizá lo menos conocido sea su influencia del jazz, por ejemplo sus composiciones para el cuarteto de Flavio Bello”.

Tuvo algunos cargos en la SGAE y consta, cuando murió en Madrid el 16 de abril 1971, que era director de los servicios médicos y un activo de su sección musical. El ABC publicó dos esquelas, en la que lo lloraban dos mujeres: su esposa Sara Méndez y su hija Sara. Ha caído en el olvido, sin duda, pero siempre que se habla de amor, de boleros, de pasodobles, ahí reaparece Luis Araque Sancho. Logró la inmortalidad tal como había soñado: con sus melodías y sus ritmos bailables.

 

 

La vida de las paredes

Sara Morante

Sara Morante se había revelado como una espléndida y luminosa ilustradora. En este libro, de Lumen, da el salto: no solo ilustra, con elegancia, narratividad y colorido, sino que cuenta la historia de un edificio, en Argumosa 16, y sus personajes a lo largo de varios días. Un libro subyugante.

 

Diccionario enciclopédico de la vieja escuela

Javier Pérez Andújar

Javier Pérez Andújar publica en Tusquets este diccionario que tiene algo de síntesis de su aprendizaje sentimental. Conviven los tebeos, la democracia, la música (hay una entrada de Camilo Sesto), el cine y muchos de sus personajes y la historia, narrado todo ello con libertad, erudición e ironía.

 

*De la serie de Heraldo, 'Letras estivales'.

 

ROSA MARÍA ARANDA: UN DIÁLOGO

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Rosa María Aranda, allá por los primeros cuarenta, cuando la retrataban Coyne o Aurelio Grasa, tenía un aire a Rita Hayworth con sus rizos al viento. Ahora, con sus 81 años y el desenfado de siempre, anda un tanto insegura por su casa cuajada de recuerdos, de muebles de época, de retratos o dibujos que le hicieron su hermana Pilar Aranda o Menchu Gal. El amor de su vida, Fernando de la Figuera, “fallecido demasiado pronto en 1967”, la mira desde varias fotografías con aquel porte de caballero tocado de bigote. Rosa María Aranda selecciona sus recuerdos al calor de la mesa camilla, junto a sus hijos Alfonso y Carmen.

 

El libro “Paisajes internos. Anecdotario vital” (BArC) brilla al sol, casi tanto como su sonrisa. De golpe, se zambulle en el pasado. Evoca a su abuelo materno Fernando Nicolás, “que tuvo uno de los primeros coches que circularon por Zaragoza”, y Ambrosio Aranda, “que era fantástico, guapísimo, según un óleo que conservamos de él”. Ambos fueron industriales de mérito. Sus padres, Manuel Aranda y María Nicolás, no tardan en aparecer; él, monárquico, era un importante industrial de maderas que iban y venían por barco en medio mundo, y ella era una republicana avanzada, una lectora voraz, que iba a marcar notablemente la cultura de sus seis hijos.

 

         “Gracias a mi madre, todos fuimos grandes lectores. Contábamos con la excelente biblioteca de mi abuelo Ambrosio Aranda, que tenía a Dante con los grabados de Doré, historias del papado, auténticos libros de coleccionista. Y además mi madre nos impulsaba a leer a Marañón, Unamuno y Valle-Inclán”. Rosa María nació en Zaragoza y de inmediato se trasladó a San Sebastián; antes casi de que se echase a andar, la familia fue reclamada en Madrid por “el imperio de maderas de Arturo Nicolás”. Allí, con el domicilio San Agustín 3, frente al Congreso de los Diputados, crecieron los vástagos de los Aranda. Rosa los enumera: Pilar, que se haría pintora de mérito y que se casaría con Francisco San José; Leonor, que atendía el negocio de Casa Aranda de artículos religiosos (casullas, capas pluviales...) de la calle Fuenclara; Virginia, que partiría a Caracas a montar el negocio en ultramar; Fernando, “que fue mi compañero de juego y era un genio: un contador de historias vividas que se atrevió a cruzar el Sahara con camiones llenos de bidés y retretes para las moras”; y Mari Luz, que se dedicó a sus labores y contrajo matrimonio con un excelente operador de cámara de cine. “Yo fui la cuarta chica y pensé a que me iban a tirar a la basura. No fue así y en Madrid fuimos muy felices. Estudié en varios colegios, teníamos muchos amigos y me gustaba ver a mi padre en la partida de tresillo. Además teníamos una finca en Los Molinos y nos íbamos a ella. Allí conocí a un joven delgadito y tuberculoso que iba a curarse, llamado Camilo José Cela, que muchos años después recordaría en la novela ‘Pabellón de reposo’. Y además, en cuanto crecimos algo, me iba con mis hermanas a las tertulias del Casablanca y a la terraza del Ritz”.

 

         Madrid, además, era también la fiesta del teatro porqueManuel Aranda decidió probar suerte como empresario teatral de la compañía Benavente. Y ella y sus hermanas asistían a las lecturas y a los ensayos, y veían de cerca de José Isbert, “una persona maravillosa”, Rafael Rivelles, su mujer María Fernanda Ladrón de Guevara, Milagros Leal o a una jovencita llamada Amparito Rivelles. “A mí y a ella nos tocaban casi siempre las muñecas de la rifa. Pero las cosas no iban bien. A mis padres los arruinó el Banco Urquijo y esa aventura teatral en cierto modo, piense que teníamos un coche Buick con conductor privado, y debimos regresar a Zaragoza. Lo hicimos a principios de 1936 cuando empezaba toda la ‘empanada’ de la Guerra Civil”. Los Aranda Nicolás se instalaron en una casa del Coso, 5 con vistas hacia el Pilar. Una noche, recuerda Rosa María, varios hombres corretearon por los tejados, persiguiéndose y disparando tiros. Y otro día, la joven y secreta escritora, que estaba culminando su bachillerato y veía como las compañeras pasaban sus redacción y cuentos de mano en mano, vio “cómo tres bombas caían en el Pilar. Las vi desde mi casa, asomada a la ventana con mi hermana Virginia, fumándonos las dos un cigarrillo que nos había dado nuestro vecino Balbino Lacosta. Como se lo digo”. Su recuerdo de la contienda y de los años de trifulca nacional puede resultar desconcertante. “Para mí la guerra fue divertida.Me explico: las chicas entonces sólo podíamos salir con señorita de compañía o con doncella. Ni siquiera nos dejaban ir al cine o al teatro. Y de repente, al estallar la guerra, nos dejaban hacer lo que queríamos. Ir al cine, a divertirnos, al teatro. Teníamos libertad. Sabíamos algo de lo que ocurría, claro, entre otras cosas porque nuestra casa acabaría convirtiéndose en parada y fonda de soldados que iban o volvían o huían del frente, de gente más o menos conocida o recomendada que necesitaba ayuda. En nuestra casa llegó a haber 18 camas”. Ya lo hemos dicho: RosaMaría Aranda, que dibujaba patrones para casullas o capas, también le había tomado una gran afición a la literatura. Había publicado un poema amoroso en “Lecturas” en 1936 y perfeccionaba su escritura.

 

         Tras la Guerra Civil, el estudio de pintora de su hermana Pilar, en la calle Fuenclara, se convirtió en un lugar de encuentro. Por allí pasaron en la primera posguerra, entre otros, Federico Torralba, José Camón Aznar, los descendientes de Ramón y Cajal, el pintor Javier Ciria, quizá Pilar Bayona, que tenía mucha relación con su hermana (la retrató en Jaca en 1950), Santiago Lagunas o un joven catalán, músico entonces y futuro crítico de arte y poeta: Juan Eduardo Cirlot. “Le traté muy vagamente, pero sé que era muy amigo de mi hermana Pilar, que era una mujer muy atractiva y despertó grandes pasiones. A los dos les gustaba mucho Egipto”.

 

         Rosa María Aranda ya tenía un rondador, el joven militar Fernando de la Figuera, con el que no tardaría en casarse. De la Figuera era el mejor amigo, el “hermano” del arquitecto y artista Alfonso Buñuel, al cual conoció muy de cerca. “Mi marido lo amortajó con Pepito Bosqued. Se querían como auténticos hermanos. Aunque siempre se le ve serio, pero Alfonso era una persona cultísima, divertidísima, con un increíble sentido del humor que producía numerosas anécdotas. Recuerdo que una vez intentó hipnotizarme sobre un banco de piedra en Peñíscola. Entonces, también frecuentaba a Luis García-Abrines, me dejaba caer por la Tertulia Teatral con Giménez Aznar, etc.”. Y fue en 1942 cuando le ocurrió uno de los grandes acontecimientos de su vida. En aquel trajinar de gentes que iban y venían por su casa, apareció un marino que le contó la historia de español que se enamoró en Odessa y quiso traer a su compañera para España. Y así lo contó en “Boda en el infierno”, novela que publicó Afrodisio Aguado en 1942 y que contrató para el cine el productor Arenaza. La película la filmó Antonio Román y ganó el Premio Nacional de Cinematografía “ex aequo” con “Raza” de Franco. Todo el mundo recibió la dotación económica correspondiente, salvo los dos guionistas: Franco por ser quien era y Rosa “porque no iba a ser más que el caudillo”. Arenaza también le compró la segunda novela, “Cabotaje” (Afrodisio Aguado, 1943), que no llegó a hacerse en película. Y en 1945 apareció Tebib, ya editada en Zaragoza al cuidado de Luciano Gracia.

 

         Rosa María Aranda, con hijos y de lugar en lugar, compaginó literatura y vida familiar. En 1967, le sacudió un trallazo demoledor. Falleció su marido. Y se dijo que tendría que empezar de nuevo: creó una zapatería, “Fernanda”, en PedroMaría Ric, escribió sin descanso y ha sobrevivido bellamente para redactar estas memorias y este diario de escritora.   

 

LA NADADORA, LA DEPORTISTA, LA MODERNA

Rosa María Aranda fue una adelantada a su época. Una deportista constante: lo mismo marchaba a esquiar que nadaba al estilo “crawl” con belleza y rapidez. Sus fotos al borde de la piscina o embutida en un chándal con la gran Z en el pecho no dejan lugar a dudas. Se hizo nadadora en Madrid, en sus tiempos de instituto (estudió en el Cardenal Cisneros, entre otros centros, entre ellos en un colegio de monjas irlandesas donde le pusieron un profesor especial para que hiciese el Bachillerato) y halló en Zaragoza, desde principios de la Guerra Civil, el lugar ideal para practicar la natación en la piscina del Club de Zaragoza de Torrero, que era el lugar de encuentro de muchos amigos. Su profesor fue su propio marido, que había tenido un preceptor de postín: Enrique Granados, hijo del músico Granados, y luego responsable del Canoe de Madrid. “Participé en muchos campeonatos y fui campeona y recordwoman de Aragón durante años. También competí fuera, pero luego me aficioné al esquí, cuando nadie salía apenas a las montañas. Íbamos con Aurelio Grasa, médico radiólogo y excelente fotógrafo. No paraba de hacerme fotos con su maquinita, con Luis Gómez Laguna, etc. Y alguna que otra vez, con mi marido, salíamos de excursión en una de las primeras motos Lambretta que hubo en Zaragoza”. A la vez que hacía deporte, escribía. Tras sus primeros éxitos le contrataron tres novelas de amor por las que le pagaban mil pesetas. “Al final me aburrí. Yo siempre he querido crear lo mío, con libertad, no me apetece escribir al dictado. Para mí la literatura ha sido vocacional, una pasión. Siempre he querido escribir y he querido hacerlo muy bien. Aprender día a día”. En sus cajones, tiene nuevos libros, por ejemplo “Cartas a mis muertos” o una extensa colección de relatos que desearía publicar antes de que la muerte le cierre definitivamente los ojos.  

 

*Algunos meses antes de la muerte, reciente, de Rosa María Aranda conversé con ella acerca de su fascinante vida. Recupero ese texto -hoy estuve con su hijo Gonzalo- y lo pego aquí por si alguien tuviese interés en conocer su apasionante vida.

 

*Esta foto de Rosa María Aranda la publica Bernad Guillén en Fotos Antiguas de Zaragoza.

05/08/2016 10:26 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

UN AMOR DE VIOLA EN PARÍS: TITA

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Tita, una pasión de Viola en París

 

Edita Hirschová, una artista judía checa que acabó en Auschwitz, fue su novia, barajaron casarse y lo introdujo en la revista surrealista ‘Le Main à Plume’

 

PIES DE FOTO. ANDRÉS FERRER

Un espectacular retrato de la artista Edita Hirschová en bañador. [Esta es la foto que debiera mandar: estamos en verano… y no se ha visto nunca.]

 

 

 

Antón CASTRO

José Viola Gamón (Zaragoza, 1916-San Lorenzo del Escorial, 1987), Manuel Viola para la historia del arte, vivió peligrosamente. Militante del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), de tendencia trotskista, y combatiente en el frente del Ebro, escapó a Francia, y allí participó en numerosas escaramuzas del maquis, de la resistencia contra los nazis que ocuparon París y del surrealismo más activo y revolucionario, en el que militaba, entre otros, el poeta Benjamin Péret, que había combatido en el frente de Teruel. Viola recordaría: “Llego a París, amistad con Péret, Dora Maar, Picasso, empiezo otra vez a creer que es más importante una imagen poética, una línea sobre la tela desnuda, y creo en su interior. Porque el sueño del hombre es muy similar al de todos los hombres. Otra vez la circunstancia, muchas veces matar para no morir (mi ideología ya temblaba)”. Poco después, Picasso lo acoge como ayudante o asistente discontinuo de taller. Dice Viola: “Me hago amigo de Picasso y siento veneración por él. Pienso con Rimbaud que “todo arte auténtico es biografía””.

En París, tuvo una de sus primeras historias de amor conocidas, que ha documentado con minuciosidad el investigador de arte y psiquiatra Javier Lacruz en su libro ‘Manuel Viola. Entre la luz y la tiniebla’ (Editorial Cierzo, 2014). El nombre de su amada era Edita Hirschová, Tita, a la que conoció en septiembre de 1940, tras salir de la casa del artista norteamericano Henri Goetz. Dice Lacruz que se trata de “una judía de origen checo que a comienzos del año siguiente lo acogió en su casa de rue Campagne Première n.º3 y lo indujo a colaborar muy estrechamente la revista ‘La Main à Plume’”, que tenía algo de órgano de provocación y de crítica desde la fe surrealista. Algunos de sus ejemplares pueden verse ahora en la muestra ‘Viola. Obra gráfica’ en Fuendetodos.

Años después, Viola recordaría así a aquella mujer: “Era muy guapa. Tenía planta. Dibujaba y pintaba. Era cojonuda. Y era surrealista. Y es que entonces los surrealistas eran la gente importante en el mundo. (…) Después conviví con ella. Fue detenida en el año 41 y luego volvieron a cogerla”. Viola se movía con la falsa identidad de Manuel Adsuara y había conseguido en el consulado español “una promesa de boda” con Tita. La que años después sería su esposa Laurence Iché, novia entonces del joven poeta Robert Rius, escribió un ‘Dossier Tita’ y dice que le parecía una “antigualla” de 35 años y que “estaba muy sorda y muy miope a la vez, lo que reducía las posibilidades de comunicación y le daba ese mal carácter. Solamente se la oía cuando se quejaba de Manuel Viola, del cual sospechaba posibles infidelidades. No tengo fotos de ella pero puedo describirla muy bien: bastante alta, anchas caderas, gruesa de cintura, largas piernas y unas manos muy bonitas. Sus pequeños ojos con la mirada desconfiada estaban redimidos por una boca bien dibujada, una nariz aguileña y una negra cabellera, corta pero naturalmente rizada”. Estaba casada y separada desde hacía tiempo.

Al poco tiempo de convivir juntos, Tita, que llevaba la cruz amarilla de judía, y Manuel se hicieron novios e intentaron casarse. Ella ilustraba la revista ‘La Main à Plume’, con piezas como ‘Amantes’ (1941), e introdujo a Viola, que aceptó de buen grado porque para él era “una forma de combate”, donde publicó de entrada un poema, un texto sobre Paul Klee y un dibujo sin firma. Y no solo eso: con el norteamericano Henri Goetz, Tita introdujo al aragonés en la pintura.

Vivían en la clandestinidad y para sobrevivir tenían que falsificar obras de arte. Dice Javier Lacruz: “El mercado de cuadros falsos les permitió costear la manutención de varios miembros del grupo, sobre todo de los clandestinos, entre ellos Tita y Manuel. Esta actividad también sirvió para sufragar la edición de la revista y el material de propaganda, entre otras cuestiones”. La Gestapo francesa (“constituida por todos los delincuentes, criminales, policías expulsados del cuerpo y demás ralea”) y la Gestapo alemana perseguían a todos los integrantes y en junio de 1942 algunos fueron detenidos, entre ellos Tita. “A Tita, que la tenían controlada, la detuvieron y la deportaron al campo de concentración de Auschwitz –como a Hans Schoenhoff, por “agente sionista”- y ya no se le volvió a ver más”.

Algún tiempo más tarde Viola fue detenido, como el escritor César González-Ruano, que le dedicó la novela ‘Manuel de Montparnasse’. A los dos los soltaron, casi milagrosamente. Otros como Edita Hirschová murieron en el campo de concentración de Auschwitz o fueron fusilados por los nazis, como Robert Rius, poeta, secretario de Breton y compañero  de Laurence Iché. Ella y Manuel Viola se consolaron sus penas, se enamoraron y en cuanto pudieron vinieron a España a casarse. Lo hicieron en Zaragoza, el 3 de abril de 1949, en la Iglesia de Nuestra Señora de Altabás. Viola, años después, resumió así aquellas andanzas parisinas: dijo que se dedicó a “escribir poemas y pegar tiros”.

 

LA DISPUTA POR LOS BIENES: EN FRAUDE DE LEY

EN FRAUDE DE LEY

 

Por Marisancho Menjón*

Existe un curioso enunciado, llamado “Ley de Godwin”, que afirma que cuando en una discusión en internet se menciona a Hitler o a los nazis, esa discusión se acaba. Lo mismo pasa cuando aparece el recurso al anticatalanismo: en cuanto se utiliza como respuesta o justificación, se puede dar por concluido todo intento por mantener un intercambio sensato de opiniones. En ese punto, el nivel de la conversación ha descendido a cero, se han terminado los argumentos.

Últimamente, el anticatalanismo aparece a la primera de cambio en las discusiones relacionadas con los litigios por el patrimonio de Sijena, pero aducir que las reclamaciones de este patrimonio se deben a simple catalanofobia es evidenciar que no se tienen argumentos o que no hay voluntad de ofrecerlos.

Las reclamaciones aragonesas de obras pertenecientes al Monasterio de Sijena se sustentan en sólidos argumentos jurídicos que fueron aceptados por los Tribunales. Las dos sentencias en las que han culminado los dos procesos abiertos por esas piezas, accesibles a quien quiera leerlas porque están en la red, recogen esos argumentos, los valoran y aceptan porque están bien fundamentados. En el caso de las ventas de bienes en 1983, 1992 y 1994, se dictamina que fueron nulas de pleno derecho y que se realizaron en fraude de ley. Es difícil ser más contundente. La jueza considera tan claro el caso que por eso ordenó la ejecución directa de la sentencia. Esas ventas acumulan diversas irregularidades que no han podido ser contestadas por los letrados de la parte catalana: quien las efectuó, que era la priora del monasterio de Valldoreix, no tenía capacidad jurídica para hacerlo, pues se erigió en representante de las monjas de Sijena sin serlo; afirmó que ambas comunidades, Sijena y Valldoreix, se habían fusionado cuando no era cierto; los permisos eclesiásticos con los que se contaba no se dieron para vender ese patrimonio; de dos de las ventas no se hizo escritura pública; no constan documentos de pago; no se dio traslado de la venta al Ministerio de Cultura, como es preceptivo por ley; y, finalmente, se trataba de bienes que, en buena medida, no podían enajenarse porque pertenecían a un Monumento Nacional, hoy BIC, protegido por la ley. No hay aquí asomo de anticatalanismo y sí sólidos fundamentos de derecho.

En el caso de las pinturas de la Sala Capitular, objeto del segundo litigio impulsado desde Aragón y que también ha obtenido una sentencia favorable, ha quedado probado que el MNAC las posee como mero depósito en precario. Fueron arrancadas en 1936 en una operación de salvamento, para evitar una destrucción que se consideraba irremediable tras su incendio. El problema fue que ya nunca se devolvieron, como sí ocurrió con tantísimas otras obras de arte rescatadas, incautadas o trasladadas a lugar seguro durante la guerra. Las monjas de Sijena jamás formalizaron ninguna clase de depósito, y el intento de donación que al parecer se produjo en 1992, lo firmó nuevamente la priora de Valldoreix y no llegó a perfeccionarse, no contó con permisos eclesiásticos ni civiles y no fue objeto de escritura pública y legal. Se quedó en eso, en un intento de alguien que ni siquiera era el dueño del bien.

Un depósito no prescribe ni caduca y ha de levantarse cuando el dueño lo diga. La dueña de las pinturas, en este caso, sigue siendo la Comunidad Sanjuanista de Sijena, hoy representada por la madre federal de la Orden de San Juan, y ha decidido que esas pinturas deben volver a casa. Su traslado es delicado pero si se hace con la debida profesionalidad, las pinturas no tienen por qué sufrir deterioro. De hecho, han sufrido ya ocho traslados, éste solo sería el noveno. Y no es necesario “arrancarlas por segunda vez”, como se ha afirmado, sino sólo desmontarlas de la estructura en la que están colocadas, y volverlas a montar sobre los arcos de la sala. Eso sí: es responsabilidad muy importante del Gobierno de Aragón tener esa sala en condiciones para cuando se produzca el momento de la devolución.

Frente a todo ello, los letrados de la parte catalana han aducido que  el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Villanueva no tienen competencias ni legitimación para reclamar los bienes, que las acciones han caducado o prescrito y que los bienes, aunque sean pinturas murales o las puertas del palacio prioral, no estaban protegidos por la declaración del monasterio como Monumento Nacional. Pero no han aportado ni un solo documento que avale la legalidad de las ventas o demuestre la formalización de un depósito por la comunidad monástica de Sijena.

No, señores, no se trata de anticatalanismo. Así que, al menos por nuestra parte, podemos seguir discutiendo. Con argumentos.

 

*Periodista e historiadora del arte. Tiene un libro en prensas sobre este asunto en Prensas Universitarias de Zaragoza. Este texto se publica en 'Heraldo de Aragón'.

 

Y en su blog, también publicó este texto.

Me falta un Cristo para completar la colección

Alfonso Salillas recordaba el otro día, cuando se produjo el traslado de la cuna del Belén de Sijena al Museo de Zaragoza, cómo las monjas le dejaban jugar cuando era niño con las minúsculas campanillas que tiene esa pieza. Es un recuerdo sencillo, una simple anécdota, pero ilustra muy bien la enorme diferencia que existe en el trato que se da al patrimonio por parte de quienes lo tienen como suyo, la gente de los pueblos a los que esos bienes pertenecieron, y por parte de quienes sólo ven en él su valor artístico o material, desde un enfoque meramente académico o técnico. Qué distinto es decir “Esa Virgen era la patrona de mi pueblo” o “Esa talla románica completa nuestra colección”.

Uno ve en un museo, cualquiera de ellos, una vitrina llena de vírgenes románicas y se pregunta qué hacen ahí, de qué sirve acumular unas tallas que al formar parte de una serie han perdido su sentido. “La Virgen de tal lugar” se convirtió en “una pieza escultórica del siglo XIII” metida con otras compañeras en una vitrina, una más. Los turistas pasan delante de ellas, les dedican una mirada durante unos segundos, quizá escuchan un comentario genérico en la audioguía, y pasan a otra cosa. A la siguiente vitrina, esta vez llena de cruces y cálices, o a la decimoséptima pared con retablos colgados.

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Los museos de arte antiguo han ejercido un papel importantísimo en la conservación del patrimonio en épocas en las que sufrió peligro de deterioro, venta o desaparición por distintos motivos. Es cierto, es incuestionable, y es su mayor mérito. Pero llevan cumpliendo esa función unos cien años, algunos mucho menos, mientras que los pueblos han conservado ese patrimonio durante siglos y siglos. Los eruditos, académicos y coleccionistas no valoraron, por ejemplo, el arte románico hasta tiempos relativamente recientes; por el contrario, lo despreciaron y tacharon como “arte bárbaro”. En los pueblos, sin embargo, aquellas toscas imágenes fueron respetadas siempre, permanecieron inmunes a los variables criterios académicos porque eran suyas, formaban parte de su identidad, habían sido veneradas durante generaciones y a su intercesión se acudía en la zozobra. Daba igual que fueran feas o bonitas, valiosas o no, de un siglo o de otro, de madera o metal, denostadas o ensalzadas en los libros. Se trataba de otra cosa más honda y auténtica. Los mejores guardianes del arte fueron esos pueblerinos que no entendían de criterios estilísticos y que invariablemente han sido y son denostados, menospreciados por los ámbitos cultos.

Tan menospreciados que, a menudo, ni siquiera pusieron el nombre del lugar de procedencia de las piezas que iban entrando a los museos: qué más daba, qué importaba, era una buena tabla gótica, o una preciosa cruz procesional, o un relicario… que acrecentaban la colección. Hay cientos, miles de piezas expuestas en los museos cuyo origen se desconoce.

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Quizá el caso más extremo sea el del Museu Marès, del que proceden las fotografías que ilustran este texto, cuyas colecciones son excesivas, mareantes, resultado de una acumulación obsesiva de su dueño, que llegó a las 66.000 piezas. Alli, las esculturas románicas comparten espacio con series inacabables de llaves, pipas de fumador, bicicletas antiguas, bastones, abanicos, pianolas, clavos… Pero, en el fondo, la impresión de collage absurdo tarda en olvidársenos tras la visita a la mayoría de los museos.

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27/07/2016 19:11 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

VÍCTOR JUAN: UNA CONFESIÓN

Un cobarde que apenas teme ya nada

[Víctor Juan, uno de los ciudadanos más entusiastas y generosas que conozco, un pedagogo incansable que contagia su amor a la vida y a todas sus incidencias, hacía esta confidencia en su blog a cerca de una enfermedad que le ha hecho pasar por hospital en dos ocasiones. Lo titula así, pero él es todo lo contrario: es un hombre valiente y sereno que ama la vida con locura.]
UN COBARDE QUE APENAS TEME YA NADA
Por Víctor JUAN BORROY
Para entender lo que escribo –si es que se puede entender algo alguna vez– hay que considerar que yo soy un cobarde. Soy un cobarde, en general, para las cosas del mundo, y un cobarde para todo lo que tiene que ver con los procedimientos médicos. Durante los primeros cincuenta años de mi vida no me hicieron ni un análisis de sangre, pero en los últimos cuatro meses he estado muy entretenido con un gran nódulo tiroideo del que no sé ni cuándo comenzó a crecer ni desde cuándo vivía en mi cuello. Me han hecho cuatro o cinco pruebas, he acudido a consultas de varios especialistas y, finalmente, el viernes 3 de julio, a las 14h., ingresé en una conocida clínica zaragozana –como dirían las crónicas de sociedad– para que me practicaran una hemitiroidectomía o, lo que es lo mismo, para que me quitaran medio tiroides, justo el lóbulo que servía de sustento al intruso.
Desde que en abril decidí ir al médico hasta ahora mismo he procurado que mi enfermedad no les doliera antes de tiempo a las personas que quiero, evitando que sus preocupaciones se sumaran a las mías. Hasta que no supe qué día me operarían no les dije nada a mis hijos. Se hubieran entristecido tanto y hubiera servido de tan poco su tristeza, que he preferido no decirles nada.
Se han cumplido cien horas de la intervención. Es poco rato. Quizá alguien me quería por mi nódulo. Pues en ese caso he de decirles que lo nuestro se acabó. No tengo nódulo ni tengo medio tiroides, pero tengo la certeza de que voy a ser muy feliz con mi glándula incompleta. Estaba escrito que mi primera enfermedad tenía que ser una enfermedad aragonesa: un bocio, como el que padeció mi abuela.
Sabía que esa tarde de julio en la conocida clínica zaragozana me enfrentaría a la madre de todas las siestas. La anestesia te duerme, pero sus efectos son más inquietantes. Con la anestesia paralizan todos tus sistemas, reduciendo su actividad y, sobre todo, con la anestesia el enfermo no tiene recuerdos de lo que le ha pasado.
Mientras llegaba la hora, mi hija me hizo una fotografía, ya vestido con el camisón de la clínica y con unas zapatillas de don Pantunflo. Era la primera vez que me ponía un camisón. Desde el principio eché en falta una abertura en la parte delantera, un poco más abajo del ombligo, para ir al baño. En esa foto aún sonrío. Alguien pagaría, seguro, un puñado de euros por ella.
Con un poco de retraso sobre el horario previsto, entró en mi habitación –la 216, convertida desde que puse mis pies en ella en la Room Force One– el celador del quirófano. Iba a ser mi taxista particular. Siguiendo sus indicaciones, me tumbé en la cama con la misma falta de convicción de los jugadores de fútbol falsamente lesionados, a los que el árbitro les exige salir del campo tumbados o sentados en la camilla mientras hacen momos a la grada y escupen (los jugadores de fútbol tienen el gen de escupir permanentemente). El celador de pocas palabras me bajó al sótano. Todas las luces del techo de todos los hospitales deben ser las mismas luces, las luces de los techos de los pasillos de los hospitales de las películas. Mientras alguien podía vernos, mi conductor se mostraba cuidadoso y apenas rozábamos las esquinas y los marcos de las puertas. Cuando desaparecimos por el sótano, se relajó al volante y la cama se golpeaba con cada obstáculo por pequeño que fuera. Es el efecto tour de Francia –me dije–. Todo es de otra manera cuando nos ven o cuando sabemos que podrían vernos.
A esas alturas del drama, solo pensaba en Virginia, en Blanca y en Guillermo. Quería que sus sonrisas fueran mi última imagen antes de que los fármacos vararan mi cerebro en un puerto desconocido. Me inquietaba perder alguno de mis recuerdos, despertar y ser ligeramente otro. Me preocupaba despertarme siendo menos zaragocista o siendo un poco del Madrid. No quería olvidar la felicidad de los días de luz y palabras ni los caminos de ida y vuelta que juntos hemos trazado durante estos años. No quería olvidar ninguna de las frágiles convicciones que dan algo de sentido a mi vida. Con estas ideas revoloteando en mi cabeza, me dormí. Desperté sobresaltado. Creía que me ahogaba. Intenté incorporarme y defenderme a manotazos de no sabía quién. Me pasaron de la mesa de operaciones a mi cama. Enseguida me acercaron a una puerta. Virginia y Blanca me esperaban. Me besaron apresuradamente. No tuvimos tiempo para más, pero en ese instante supe que era quien soy, quien siempre había sido, que nada había cambiado. Pregunté la hora. «Las seis y cuarto», me dijo alguien. No distinguí quién era porque en el quirófano todo el mundo va vestido para un atraco. El anestesista me adelantó que iba a estar un buen rato allí, con las manos y los pies congelados y el corazón caliente, mientras me despertaba.
He pasado las cien primeras horas viéndolas venir. No he hecho nada, salvo dejar que pase el tiempo. Cada rato he estado mejor que el rato anterior. No tengo dolor. Hablo bien. Camino mirando al suelo, como el penitente que arrastra sus culpas, intentando proteger la herida de mi cuello.
Estos días mi estado de ánimo se refleja en la cocina. Al principio solo di algunas indicaciones, amables, mientras Blanca y Virginia preparaban la comida. Luego empecé a protestar si no utilizaban la sartén precisa. El lunes preparé la salsa de la pasta y el gazpacho de la cena. El martes hice ensaladilla rusa a la victorjuan y, por la noche, preparé revuelto de champiñones y gulas. Y me bebí una ámbar. Todo está bien.

Durante los últimos meses he descubierto que soy un cobarde que apenas teme ya nada.

***Coda: 
esta historia tiene su día de la marmota. El 15 de julio volvieron a operarme para quitarme el resto del tiroides. Soy ahora, como dice Melero, un auténtico aragónes.

PEPE MELERO, HOY, EN LIBRERÍA ALBERTI

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PEPE MELERO PRESENTA 'EL TENEDOR DE LIBROS' EN MADRID

Hoy, con Lola Larumbe y Jesús Marchamalo de compañeros de viaje, y con la preencia de su editor Chusé Raul Usón, José Luis Melero Rivas presenta en la librería Alberti de Madrid, a las 19.30, 'El tenedor de libros' (Xordica), el tercero de la serie de sus columnas del suplemento 'Artes & Letras', Fábulas con libro. El libro lleva, de nuevo, una portada de Jorge Gay. Pepe, con su prosa transparente y su profunda curiosidad, habla de multitud de escritores, famosos, raros, olvidados, y dedica varios artículos a poetas como Manuel Pinillos, Ignacio Ciordia (tan conmovedor en su silencio y en su adiós), José Antonio Labordeta, Javier Tomeo (que tuvo con él un detalle muy especial: le mandó un telegrama a Casa Emilio...) o Félix Romeo, a quien le dedica hasta tres artículos. Incluso habla de una criada de Eduardo Marquina que habría conversado con Agustina de Aragón. Pepe, al ir a Madrid con un auténtica embajada de amigos, hará muchas más cosas, claro.

 

 

*El retrato de José Luis Melero es de Luis Grañena.

29/01/2016 03:15 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

LOLA DURÁN SE DOCTORÓ AYER CON SU TESIS SOBRE PABLO SERRANO

Ayer, en Universidad Autónoma de Madrid, leyó su tesis doctoral Dolores Durán Ucar, la comisaria de exposiciones Lula Durán. El título de su trabajo sobre Pablo Serrano fue: ‘Escultura española contemporánea. La trayectoria artística de Pablo Serrano’. La tesis ha estado dirigida por Carlos Reyero Hermosilla, de la Universidad Autónoma de Madrid, y por Jesús Pedro Lorente de la Universidad de Zaragoza.

Lola Durán publicará en breve el catálogo de la obra razonada de Pablo Serrano en la Fundación Lalo Azcona.

 

RESUMEN DE LA TESIS

Se pone de relieve en esta tesis, que la evolución de la vida, las reflexiones y la obra de Pablo Serrano están en estrecha unión con el desarrollo del con­texto histórico que le toca vivir, tanto político como social. Y que en su tra­yectoria vital hay un elemento constante, que sirve como hilo conductor a través de las distintas etapas, y que es su preocupación social y humanística.

Si bien las vías de desarrollo, tanto conceptuales como formales, fueron plu­rales, en el caso de Pablo Serrano el artista buscó siempre cumplir con un servicio a la humanidad, algo que él localizaba o identificaba con el reflejo del ser humano en su escultura, con una búsqueda de la intercomunicación humana a través de las formas. Su posición frente al arte era por tanto moral, comprometida con el papel del hombre frente al mundo.

Muchos son los guiños, desde los títulos con los que bautiza sus Series, hasta la decisión de no abandonar jamás la paralela producción de una escultura figurativa con otra de carácter marcadamente abstracto, que nos llevan a rastrear esa actitud y esa preocupación humanística. Testimonio expresado también en los reveladores textos que nos deja el escultor.

Por lo que se refiere al desarrollo de su escultura, Serrano plantea su obra en Series en las que las piezas comparten una misma filosofía y concepto esté­tico. Este es el esquema que se refleja en el Catálogo Razonado.

Serrano es un autor en continua evolución. Inicia su formación dentro de la más arcaica (o vetusta) tradición de la Orden Religiosa Salesiana de Sarriá en Barcelona. En su paso por Argentina y Uruguay, y casi a mediados de los años 50 da sus primeros pasos hacia la abstracción. Regresa a España procedente de América, y en gran parte por influencia de la obra de Ju­lio González produce una ruptura en su desarrollo a favor de un lenguaje totalmente sintético del que vemos las primeras muestras en la Serie que él mismo denomina “Hierros”.

En sus “Dramas del Objeto” y “Quemas del Objeto” amplía no solo su re­flexión filosófica sino también el proceso; añade la acción del fuego como parte decisoria de la obra; al mismo tiempo estas esculturas requieren la intervención del espectador, con lo que se produce esa comunicación hu­mana que el escultor anhela conseguir a través de sus obras. Estas experien­cias con el fuego se conectan con las llevadas a cabo por Lucio Fontana, 1722

Alberto Burri o Manolo Millares. Introduce así el vacío, el espacio desocupa­do y, posteriormente, en un intento de liberar la escultura de su volumen y peso, incorpora el movimiento en sus “Ritmos en el espacio”.

A partir de este momento Serrano conduce sus preocupaciones, plenamen­te al terreno humano; las “Bóvedas para el hombre”, que representan la definitiva humanización de su trabajo, que tendrá su continuidad en los “Lu­mínicas”, en las que mantiene una búsqueda de la luz interior y experimen­tal. Los “Hombres bóveda”, piezas con alusiones figurativas en las que pone de manifiesto la dualidad y confrontación entre exterior e interior; cuerpo y espíritu. En sus “Hombres con puerta” en los que posibilita mantener el espa­cio interior abierto o cerrado. O en las “Unidades-Yunta” donde ese diálogo interior – exterior conforma la metáfora de la comunicación, a través de dos piezas que se presentan de forma separada y que ofrecen la posibilidad de ser unidas, en un encaje perfecto, para completarse. Este hilo conductor continúa en los “Panes” en los que reflexiona en torno al alimento del hom­bre.

Un hombre siempre presente en su obra a través de las “Interpretaciones al retrato”, a los que otorgaba un tratamiento expresionista alejado de la abs­tracción; así como en su “Obra religiosa”, gran parte de su “Obra pública” y en los “Entretenimientos en El Prado”, en el que rinde homenaje a grandes artistas del pasado como Velázquez, Goya o Rembrandt. Una reverencia cumplida plenamente en su última serie “Divertimentos con Picasso, la gui­tarra y el cubismo”, que cierra una dilatada trayectoria artística, marcada por su compromiso son el hombre, su dignidad, su soledad y su necesidad de comunicación.

Llegados al punto final de esta tesis me gustaría resaltar que su desarrollo es el resultado de un largo proceso de búsqueda en numerosas y variadas fuentes. Un riguroso y exhaustivo trabajo de investigación que me ha llevado a consultar los archivos de algunos de los museos más importantes como el Solomon R. Guggenheim de Nueva York, el del Centro Georges Pompidu de Paris o el del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, contac­tar con coleccionistas, museos, galerías e instituciones artísticas de países como España, Alemania, Italia, Francia, Argentina, Uruguay, Puerto Rico o Estados Unidos, entrevistarme con familiares, amigos y coleccionistas y reali­zar una amplia búsqueda hemerográfica. Una investigación que se inició en 1723

los archivos personales del escultor conservados en el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza, y el de la familia de Pablo Serrano en Madrid y Gandía.

Los datos obtenidos de las distintas fuentes los consigné en una ficha indi­vidual para cada escultura, donde se han contrastado y cruzado. Proceso que me ha permitido identificar y titular las piezas correctamente -según las consideraba el propio Pablo Serrano-; fechar adecuadamente las escultu­ras; catalogar obras que antes no figuraban en la producción registrada de Serrano; recoger del olvido piezas desaparecidas, destruidas o en paradero desconocido; localizar numerosas piezas en colecciones particulares de las que no se tenía constancia; catalogar las obras en la esfera pública, tanto los proyectos concluidos como los no realizados y depurar errores prolonga­dos a lo largo del tiempo. De especial interés es el estudio e identificación de las esculturas del período americano, una época poco estudiada hasta la fecha. Un cruce de datos, que me ha facultado para catalogar con cer­teza y de forma definitiva la mayor parte de las obras, consiguiendo así el principal objetivo marcado al inicio de esta tesis. De este modo, este trabajo se convierte en apoyo y referencia de obligada consulta para futuras inves­tigaciones sobre la obra y vida de Serrano.

Por todo lo contemplado, se puede decir que Serrano vive su aventura es­cultórica dirigido por la creencia de que solo a través de una reflexión inte­lectual y en una introspección concentrada, puede apoyarse toda obra o manifestación artística. Un pensamiento estético que, como se ha comen­tado, se traduce en sus Series, de forma que cabría la posibilidad de esta­blecer nuevos estudios en torno a ellas o bien estableciendo relaciones con estilos y tendencias del ámbito social y cultural de su época.

 

23/12/2015 12:33 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

SOS POR EL CINE ELÍSEOS

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Recibo este correo del cinéfilo Luis Antonio Alarcón Sierra: 

 

Como muchos sabréis ya, todo parece indicar que nos vamos a quedar sin Cine Elíseos, la última sala clásica, pero no todo está perdido todavía. Se ha constituido una asociación para intentar rescatarlo. El apoyo y la difusión, cuanto más de todo mejor, es muy importante. Se trata de algo muy difícil pero sin una respuesta social fuerte, de todos, sí que será imposible. Se están manteniendo reuniones con el actual propietario, Ayto. y DGA, encuentros con otros partidos y llevando a cabo acciones diversas. En este artículo de El Diario se resume bastante bien la situación.

 

http://www.eldiario.es/aragon/cultura/Salvar-ultimo-clasico-Zaragoza-precio_0_454954700.html

Se está trabajando muchísimo, sacando tiempo de donde se puede, y todo apoyo es fundamental. Os incluyo, como ejemplo, un vídeo que se ha hecho para aprovechar otro canal de difusión más y que creo que os gustará.
https://youtu.be/7WPwYEHxbU8

Ya se ha lanzado una campaña de firmas a través de Change a la que os invito a sumaros y difundir entre vuestros contactos. Es el mínimo que se puede hacer si estáis de acuerdo en intentar que no se pierda esta joya patrimonial, incluyendo su uso cultural, pues de lo contrario acabará siendo otro Coliseo.

El pasado sábado, Oregón TV, a través del Comando Almogavar, denunció la posible pérdida de este bien.

Por otra parte, cualquier idea/ayuda será bienvenida pues esto es algo colectivo, y reitero lo de la difusión.

Twitter - @AsocCineEliseos #CinemaElíseos #salvemoselELÍSEOS

 

07/12/2015 15:55 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

EVOLÉ: UNA MIRADA A LABORDETA

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Segunda jornada del I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo – Edificio Paraninfo (Aula Magna), Zaragoza 


Jordi Évole: “Labordeta supuso un antes y
un después en el programa Salvados”


[Nota de Ana Rioja y la Fundación Labordeta.]EI I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo que se celebra en Zaragoza, organizado por su Fundación, ha llevado esta mañana hasta el Aula Magna del Edificio Paraninfo al célebre periodista Jordi Évole a quien José Antonio Labordeta le cambió un poco la vida, no sólo porque puso un punto de poesía a su juventud, cuando lo descubrió en un concierto en Barcelona, “esa poesía que Labordeta le ponía a todo”; sino porque también supuso un antes y un después en el programa “Salvados” (La Sexta), espacio que presenta y dirige, y que tanta audiencia y premios ha recibido.

“En 2009 era un programa pequeño, con poca audiencia. Labordeta fue el primero que nos dijo que sí a pasar todo un día con él y grabarlo -ha relatado Évole-. Nos llevó a Belchite y fue un día y un programa genial que marcó un poco los ‘mandamientos’ de Salvados. Nosotros no éramos nada y él ya lo era todo. Nos enseñó su humildad, su generosidad extrema. Y me di cuenta de que estaba ante alguien diferente, que como nosotros huía de lo políticamente correcto, y fue un ejemplo para conquistar las cotas más altas de libertad, para hacer lo que tú crees que tienes que hacer”.

Ha confesa que su relación con Labordeta fue corta pero intensa, pero lo recuerda con mucho cariño porque “fue una especie de padrino para nuestro programa, que nos legitimó ante otros. Salvados ha tenido dos grandes influencias: Labordeta y José Luis Sampedro. Ambos nos dieron pistas de por dónde teníamos que seguir”.

UN PROGRAMA SOBRE JÁNOVAS

Jordi Évole ha hablado con evidente emoción sobre el programa que está preparando para el domingo de la semana que viene sobre Jánovas, “un programa en el que se explica una injusticia histórica en un lugar pequeño, y al que queremos darle el valor universal que tiene esa injusticia. La historia es insólita, kafkiana. Un pequeño municipio del Huesca es desalojado masivamente en los años 60 para hacer un pantano, pero hay un grupo de vecinos que decide resistir hasta que años después tienen que abandonarlo a la fuerza. Pero en el 2000, un estudio de impacto medioambiental dice que ahí no se puede hacer ningún pantano”.

“Es una historia –ha confesado- que nos ha enamorado y el programa empieza con unas imágenes de José Antonio Labordeta tomadas de un programa de los años 80 en el que reivindicaba la memoria de esas gentes que aguantaron en Jánovas frente a todas las presiones”.

Jordi Évole ha asegurado que “yo no tengo la pretensión de cambiar el mundo, pero sí la obligación y honestidad de decir lo que pienso y publicarlo, porque nuestro silencio siempre será su victoria”. Este programa se preestrenará en Jánovas pasado mañana, no en una alfombra roja, sino en la escuela rehabilitada de un pueblo deshabitado que quiere recuperar su pasado.

En el coloquio posterior a su intervención, Évole ha afirmado respecto al tema catalán, que “si viviera, Labordeta reconciliaría a Cataluña y a España, porque era un hombre de acuerdos, que tendía puentes”. Sobre el personaje que escogería para un cara a cara hoy con Labordeta, ha señalado: “sin duda, elegiría a Aznar, y no me cabe ninguna duda con quién acabaría la audiencia”.

 

 

Sobre el paso de Labordeta por el Congreso y su célebre “A la mierda”, ha opinado que “en aquel momento, Labordeta era el enviado especial de los ciudadanos. Y tenía que decir algo que nosotros hubiéramos dicho en aquel momento. Nos reconcilió con el Congreso y fue el embrión de esa indignación general del momento”.

Respecto al éxito de su programa, a sus grandes índices de audiencia, ha asegurado que “Salvados no tiene espectadores sino militantes, y eso nos da mucha fuerza. La televisión sirve para muchas cosas: ganar dinero, ser famoso, pero sobre todo te permite ver dónde están los límites de la libertad de expresión y nosotros los exploramos”.

Y Jordi Évole ha contado muchas cosas más, como esos programas claves que también marcaron el rumbo de Salvados y reconciliaron a muchos espectadores con la televisión y el periodismo, como los espacios sobre ETA (“Borrando a ETA” y “Reiniciando Euskadi”, o los dedicados a El Ejido y a Barrionuevo. Y ha adelantado algo del que podremos ver este domingo y que trata sobre el Colegio del Pilar de Madrid, “algo inédito, porque retrata a la élite de este país. Nos adentramos en el colegio que ha sido cantera de los futuros dirigentes de España para que este país no cambiara demasiado”.

Columnas y tribunas. Labordeta  en la prensa aragonesa 1968-2007

Pero ha sido la ponencia de Concha Monserrat la que ha abierto esta segunda jornada del congreso y en ella se ha adentrado en el Labordeta columnista y colaborador de prensa desde sus inicios, en el Diario de Teruel, en Lucha, Aragón Express, El Día de Aragón, Diario 16 (en su edición aragonesa), Siete de Aragón, Heraldo de Aragón, Diario de Bolsillo, hasta su última casa, El Periódico de Aragón. Escribió en otros medios diarios, semanales, prestó su firma a boletines, especiales, a medios nacionales con edición en Aragón, como el diario Pueblo.

 

Más de dos mil artículos en la prensa aragonesa, incluido naturalmente el Andalán de sus pasiones. En esos textos  se dibuja su mundo personalísimo, al tiempo que describe el momento que le tocó vivir. Un mundo personalísimo, el universo que Labordeta construyó en sus columnas  tribunas, las que publicó en la prensa aragonesa de 1968 a 2007, opiniones firmadas en los medios que construyen una crónica social y política del momento”.

 

Son preocupaciones constantes en él, ha señalado Concha Monserrat, “la frialdad de los poderosos, que le espantaba; su camaleónica actitud; su capacidad de corromperse; la defensa de los débiles; la lucha por la libertad; la preocupación por las desigualdades; la paz; la condena de toda violencia; y Aragón, ese Aragón soñado que él traduce en la nostalgia de lo que pudo haber sido y no fue. Le preocupaba mucho la emigración, cómo se vaciaban los pueblos (vamos camino de nada, escribe). También escribió mucho sobre ETA.

 

“Es también su eterno lamento  la desaparición del que él creía que debía ser el partido destinado a levantarlo: el Partido Socialista de Aragón. Lo repite en sus escritos. Llegaría Chunta, al final de sus días,  pero jamás ha dejado de penar por lo que él consideraba que fue tiempo y oportunidad perdida. Otro de sus duelos es el socialismo. Siempre sostuvo que se habían perdido sus esencias. Encontró algo de consuelo en un líder contemporáneo  en el que creyó y que hoy aún parece el causante de todos los males que nos acechan, José Luis Rodríguez Zapatero”.

 

“No es nuevo que Labordeta era un personaje molesto para mucho, un eterno refunfuñón que no lograba espantar los temas que le dolían y le preocupaban. Un renegón cargado de ternura, implacable con todo aquello que no le gustaba”, ha asegurado.

 

Concha Monserrat ha cerrado su ponencia citando dos de los últimos artículos que Labordeta escribió en El Periódico de Aragón, uno en marzo del 2007, “un artículo de despedida de título elocuente «La próstata y otras protestades» – y contenido cáustico. Él moduló en este artículo el mensaje, para que fuera recibido por propios y extraños. «En esta tierra todos, al final nos exiliamos. Unos hacia el exilio brutal de otros países en circunstancias brutales y otros, los que pueden, se exilian, a lugares agradables. Los que no podemos lo último y por ahora no nos obligan a lo primero, avanzamos hacia el exilio interior, hacia el silencio, porque los grados de cabreo alteran la paz de los últimos vestigios de madurez que me quedan».

 Y otro titulado «Buenos días y adiós», publicado en mayo del mismo año tras la debacle de CHA en las elecciones autonómicas y municipales. Un documento en el que un Labordeta de retirada expresaba el colapso moral de su partido ante los 30.000 votantes que se quedaron en casa sin reconocer las iniciativas que llevó a cabo en el Congreso: ‘Que el futuro nos sea leve a todos y que en la lectura de mis poetas chinos preferidos, como decía mi hermano Miguel, la luz de la esperanza se renueve y que la libertad siga refundando días y años’”

 

Labordeta. Un ciudadano en el Congreso. Un estilo personal

 

El sociólogo y asesor de Comunicación, Luis Arroyo, ha cerrado las intervenciones de esta mañana con la ponencia “Labordeta. Un ciudadano en el Congreso. Un estilo personal”. O lo que es lo mismo “Cómo José Antonio Labordeta incumplió todos y cada uno de los principios de la comunicación política”, llegando a ser un gran y querido parlamentario.

 

Luis Arroyo ha comenzado su exposición asegurando que “Labordeta eta la representación de la antipolítica de la comunicación: inmanejable, espontáneo, pero nítido y contundente. Fue precursor del ciudadano en el Congreso, porque es un ciudadano y lo fue todo el rato, por eso afirma que se sentía como un beduino en el Congreso.

 

Asimismo, Labordeta tenía el don de lograr el aplauso de toda la izquierda, cuando en el Congreso cada partido aplaude única y exclusivamente a los de su partido. Porque “fue capaz de construir un personaje nítido. En su comunicación había una naturalidad tan desbordante, ajena a los trucos del lenguaje, que lograba conquistar a sus adversarios”.

 

“La naturalidad, ha confesado Luis Arroyo, no casa con la política. Los líderes necesitan ser actores”, excepto en el caso de Labordeta que se tomaba esta máxima con cinismo, e incluso iba más allá y aprendió que no iba mal aquello de hacer pensar al otro que eres más ignorante que él.

 

Y ha aludido al gran trabajo y esfuerzo de Labordeta en el Congreso de los Diputados. “José Antonio estaba solo con lo cual el esfuerzo que tenía que hacer era enorme, además en unos años (2000 al 2008) en el que el ambiente político estaba muy cargado, y por ello su esfuerzo se veía mucho más. Fue precursor del esfuerzo real, del político trabajador en la calle, de patearse el territorio, del país en la mochila”.

 

Organizado por la Fundación José Antonio Labordeta, el I Congreso José Antonio Labordeta de Política, Comunicación y Periodismo se celebrará hasta el sábado en el Aula Magna del Edificio Paraninfo de Zaragoza, con el objetivo de estudiar de forma académica al autor desde la perspectiva de la comunicación política y su obra periodística, así como su relación con los medios.

 

Esta tarde, a partir de las 17 horas,  se celebrará la mesa redonda “El día a día con los periodistas”, moderada por Olivier Vilain y con la intervención de los periodistas Ana Sánchez Borroy, Raquel Lozano, José Luis Valero, María Rey y  Pepa Fernández. Ya el sábado, a las 10.30 horas tendrá lugar la ponencia “El fenómeno televisivo de Labordeta” a cargo del periodista  Samuel Barraguer. Y se clausurará el congreso. 

23/10/2015 16:47 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

LA LENGUA ESPAÑOLA, EN ZARAGOZA

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Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española

 

Entre los días 7 y 11 de septiembre se celebrará en el Edificio Paraninfo el X Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, auspiciado por la Universidad de Zaragoza y la Asociación de Historia de la Lengua Española. En su organización colaboran los profesores José M.ª Enguita Utrilla, María Antonia Martín Zorraquino, Rosa M.ª Castañer Martín, Vicente Lagüéns Gracia y M.ª Luisa Arnal Purroy, todos ellos miembros del Departamento de Lingüística General e Hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza.
La Asociación de Historia de la Lengua Española (AHLE) surgió en 1987 y, desde entonces, los Congresos internacionales organizados bajo su patrocinio han recorrido numerosas Universidades de España (Cáceres, Sevilla, Salamanca, Logroño, Valencia, Madrid, Santiago de Compostela, Cádiz), e incluso en 2006 el VII Congreso se celebró en la Universidad de Mérida (México). En sus casi treinta años de existencia ha estado presidida por los más insignes representantes de la Filología Hispánica (don Rafael Lapesa, don Emilio Alarcos, don Manuel Alvar y don Humberto López Morales) y las Actas de sus Congresos se han convertido en un referente imprescindible para el estudio histórico de la lengua española.
En septiembre de 2012, durante la asamblea general de la AHLE celebrada en Cádiz, la Universidad de Zaragoza fue designada sede de la organización del X Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, que reunirá en nuestra ciudad cerca de 300 investigadores en esta materia, procedentes fundamentalmente de las distintas Universidades españolas, pero también de Hispanoamérica (con participantes de Argentina, Chile, Colombia, Cuba, México, Perú y Uruguay), de distintos países europeos (Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Suecia y Suiza) e, incluso, también de Universidades de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Taiwán.
El Congreso, nacido con el propósito de propiciar el encuentro e intercambio de opiniones entre los especialistas, ofrecerá a lo largo de cinco jornadas de trabajo una completa visión del discurrir de los estudios históricos sobre la lengua española en nuestros días, con ponencias, mesas redondas, presentación de proyectos de investigación en marcha y más de 200 comunicaciones, para cuya discusión se han habilitado 7 salas en el Edificio Paraninfo y en la contigua Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza. La designación de Zaragoza como sede de este encuentro de alto nivel científico ha sido causa determinante para incluir entre los temas del Congreso una sección íntegramente dedicada a la Filología aragonesa y sus relaciones con territorios próximos desde el punto de vista histórico, con el fin de contribuir al desa! rrollo de los estudios humanísticos dentro del Campus Iberus, que la Universidad de Zaragoza comparte con otras instituciones análogas de este y del otro lado de los Pirineos.
La coincidencia de efemérides importantes para la historia de la lengua española en este año de 2015 ha impulsado al Comité organizador del Congreso a incluir en el programa dos actos conmemorativos: uno de ellos, dedicado al cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, de tantas resonancias aragonesas, con la participación de la académica y catedrática de la Universidad de Zaragoza Aurora Egido; por otra parte, se destacará en una mesa redonda la trascendencia de la Revista de Filología Española para los estudios históricos de la lengua española, al cumplirse ahora cien años desde su creación por Ramón Menéndez Pidal.
Completarán las actividades científicas del Congreso algunas visitas culturales para que nuestros visitantes conozcan los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Zaragoza y, además, el monasterio de Veruela, la catedral y el barrio mudéjar de Tarazona. Se inaugurará asimismo la exposición Tesoros de la lengua castellana, preparada con fondos propios por la Biblioteca Universitaria de Zaragoza.
PROGRAMA Y ACTIVIDADES DEL CONGRESO
X CONGRESO INTERNACIONAL DE HISTORIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA
7-11 de septiembre de 2015
Universidad de Zaragoza
Organización: Asociación de Historia de la Lengua Española y Universidad de Zaragoza.
Sede: Edificio Paraninfo (Plaza de Basilio Paraíso, 4, 50004 - Zaragoza).
Comité Organizador:
José M.ª Enguita Utrilla Dpto. de Lingüística General e Hispánica
M.ª Antonia Martín Zorraquino Facultad de Filosofía y Letras
Rosa M.ª Castañer Martín Pedro Cerbuna, 12
Vicente Lagüéns Gracia E-50009 - Zaragoza (España)
M.ª Luisa Arnal Purroy cihle10@unizar.es
http://cihle10.unizar.es/
Secciones temáticas: 1) Fonética, fonología y grafemática históricas. 2) Morfología y sintaxis históricas. 3) Lexicología, lexicografía y semántica históricas. 4) Análisis del discurso y pragmática desde el punto de vista histórico. 5) Historia de la lengua e historiografía lingüística) 6. Dialectología y sociolingüística históricas. 7) Historia del español de América. 8) Filología aragonesa: lenguas, culturas y relaciones transfronterizas desde el punto de vista histórico.
Programa académico: El Congreso se desarrollará en cinco jornadas, en cada una de las cuales se dictarán dos conferencias plenarias; habrá asimismo una sesión monográfica y varias presentaciones de proyectos de investigación en historia de la lengua española. Se ha previsto además un acto conmemorativo con motivo del cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote. En sesiones de mañana y tarde tendrá lugar la exposición simultánea de comunicaciones.
Ponencias
Dr. D. José Antonio Bartol Hernández (Universidad de Salamanca). La expresión de la irrealidad condicional: hubiera dado / habría dado.
Dra. Dña. Rocío Caravedo Barrios (Universidad de Padua y miembro correspondiente de la Academia Peruana de la Lengua). Variación y cambio desde una perspectiva sociocognitiva.
Dra. Dña. Mónica Castillo Lluch (Universidad de Lausana). La historia de la lengua española vuelve por sus fueros.
Dra. Dña. Gloria Clavería Nadal (Universidad Autónoma de Barcelona). Préstamos y adaptación en el español moderno.
Dr. D. Federico Corriente Córdoba (Catedrático Emérito de la Universidad de Zaragoza). La cultura medio-oriental, nuestra asignatura pendiente.
Dr. D. Carlos Garatea Grau (Pontificia Universidad Católica del Perú y miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua). Guamán Poma de Ayala: la historia de una variedad americana.
Dr. D. José Ramón Morala Rodríguez (Universidad de León). Variación diatópica y etimología en léxico del Siglo de Oro.
Dra. Dña. Beatrice Schmid (Universidad de Basilea). Judeoespañol y español. Los vaivenes de una compleja relación.
Sesión monográfica
Nuevas perspectivas en el estudio histórico de la lengua española. Dr. D. José Luis Girón Alconchel (Universidad Complutense); Dra. Dña. María José Martínez Alcalde (Universidad de Valencia); Dr. D. Álvaro S. Octavio de Toledo y Huerta (Universidad de Munich).
Presentación de proyectos de investigación
“Orígenes del español” a los noventa años (1926): una revisión bibliográfica (Fundación Menéndez Pidal). Dr. D. José Jesús de Bustos Tovar (Coordinador del proyecto. Universidad Complutense); Dr. D. Rafael Cano Aguilar (Universidad de Sevilla).
El Corpus diacrónico y diatópico del español de América. CORDIAM (Academia Mexicana de la Lengua). Dra. Dña. Concepción Company Company (Coordinadora del proyecto. Universidad Nacional Autónoma de México); Dra. Dña. Virginia Bertolotti (Coordinadora del proyecto. Universidad de la República. Uruguay).
Sintaxis histórica de la lengua española (Universidad Nacional Autónoma de México). Dr. D. Humberto López Morales (Asociación de Academias de la Lengua Española); Dr. D. Rafael Cano Aguilar (Universidad de Sevilla); Dra. Dña. Rosa María Espinosa Elorza (Universidad de Valladolid); Dra. Dña. Concepción Company Company (coordiadora del proyecto.
Efemérides
Acto conmemorativo del IV Centenario de la edición de la segunda parte del Quijote. Dra. Dña. Aurora Egido Martínez (Universidad de Zaragoza y miembro de la Real Academia Española). El diálogo de las lenguas en la Segunda Parte del Quijote.
Cien años de la Revista de Filología Española. Dra. Dña. Pilar García Mouton (Instituto de Lengua, Literatura y Antropología. C.S.I.C. Madrid); Dra. Dña. María Teresa Echenique Elizondo (Universidad de Valencia); Dr. D. Alberto Montaner (Universidad de Zaragoza).
Comunicaciones
A lo largo de los cinco días que durará el Congreso, se presentarán y debatirán 230 comunicaciones, una vez aceptadas por el Comité científico nombrado al efecto. De temática diversa, atienden a aspectos tales como la variación interna de la lengua española, rasgos lingüísticos e identidad, contacto de lenguas, gramaticalización y marcadores, discursivos, la edición textual o el desarrollo lexicográfico y léxico de la lengua española a través de su historia.
Actividades sociales y culturales:
Los congresistas tendrán la oportunidad, en las horas de descanso, los monumentos emblemáticos de Zaragoza y de conocer el monasterio de Veruela y Tarazona. Coincidiendo con el Congreso la Biblioteca Universitaria de Zaragoza una exposición de Tesoros de la lengua castellana procedentes de sus propios fondos, que podrá visitar, una vez concluido el Congreso, el público interesado.

 

*Aurora Egido, retratada por Pedro Etura para Heraldo. Esta nota la envía la Universidad de Zaragoza

05/09/2015 11:40 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

VIAJE AL CORAZÓN DE LA PRENSA

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VIAJE AL CORAZÓN DE LA PRENSA

 

Prólogo al libro 'Así nacen y mueren los periódicos en España'. Roberto Pardos. Doce Robles. Zaragoza, 2015.

 

Antón CASTRO

Hay hombres de carácter, sinceros, casi desabridos o provocadores, capaces de decirle a un ciclista como Miguel Induráin: “Tú nunca ganarás un Tour de Francia”. Y quedarse tan anchos, al menos al instante. Aunque luego, dándole vueltas a las cosas y a ese desaire que ha dado pie a más de un chascarrillo de redactores, serían capaces de descolgar el teléfono y decir: “Soy un patoso. Me he pasado tres pueblos y medio y algunas ciudades. Te pido disculpas”.

Roberto Pardos es un hombre de genio y a la vez un compañero ideal, cómplice, pero parece tener muy claro un principio: allí donde hay un conflicto, un malentendido, una sombra, va directamente a la comezón para que estalle. Lo hizo a menudo con esa aparente brutalidad que en Aragón se llama franqueza, como dijo Rafael Cansinos Asséns. Eso es algo que queda muy claro en este libro que es una historia de la prensa española y que es un formidable autorretrato, lleno de paradojas, de experiencias maravillosas, de compañeros de viajes, de sueños y también de tragedias difíciles de digerir. En un libro lleno de conmociones y escalofríos, uno se queda tieso al leer cómo una noche, al salir de la sala de fiestas Gala, un coche arrolló a su compañero Juan Molina Cobo; iba en un grupo en el que también estaba Roberto y este, como impulsado por un resorte de supervivencia, logró eludir el impacto. Luego tuvo que llamar a su mujer y contarle algo que supera a la ficción más dramática y brutal.

Hay otros hechos así, espeluznantes, pero también hay camaradería, fraternidad, travesías compartidas: el mejor ejemplo sería, sin duda, la relación de hermanos que mantuvieron y mantienen Roberto y su dilecto jefe de talleres Florencio Nogués; en una ocasión los dos pugnaban sin saberlo por un puesto en El Noticiero y eran estrechamente vigilados para saber a cuál debía hacerse jefe. El elegido fue Roberto y Florencio el primer en felicitarle: “Han acertado, Roberto, tú tienes cosas que yo nunca llegaré a tener”. Luego formarían “un tándem casi perfecto, porque nos entendíamos a las mil maravillas en pocas palabras”.

Este es un libro con nombres, con muchos nombres y cabeceras y con gratitud. Por ejemplo dice Roberto: “Mi trabajo en Egin fue una aventura formidable. (...) Los dos primeros años, que son los que conozco, fueron para enmarcar”. Y desliza una de las tesis centrales del volumen: “Estoy convencido de que los lectores compran los periódicos únicamente por los contenidos que escriben sus periodistas; el crecimiento de las tiradas se consigue con la credibilidad de los periódicos y estos solo se pueden mantener económicamente con la publicidad”.

Roberto Pardos amaba desde niño el papel impreso: los libros y la prensa. Aquí recuerda que su padre era responsable de pastelería en Panticosa y que él pasó veranos inolvidables en un tiempo en que Perico Chicote visitaba el balneario. Le gusta recordar que fue flecha de Falange, que fue actor de guiñol y que voceaba, cuando la gente salía del cine, la Hoja Deportiva por unas cuantas perras gordas. Fue un chico travieso y feliz. De repente, entró los talleres de Librería General, donde se editaban monografías científicas y Clásicos Ebro. “Desde el momento en que conocí la linotipia, ya no tuve otra aspiración que no fuera ir destinado a la sección de linotipias”, confiesa. Al abrigo de Sandalio Martínez, José Pablo y Félix Belloch aprendió el oficio y vio escenas que parecen de Berlanga: “Un año, durante las Navidades, llegó a la puerta del taller una furgoneta cargada con pollos vivos y coles, para repartir a cada uno de la plantilla. Al ser yo el último mono de la empresa, me ordenaron vaciar la furgoneta y atar a los pollos por las patas en una barandilla, a la entrada del local. El pollo, con las patas trabadas, te lo llevabas vivo a casa de tus padres, en el tranvía. Y nadie protestaba, aunque la presencia del pollo desataba la envidia general de los viajeros. Las coles más gordas eran para los oficiales y jefes de sección, y bajaban de tamaño hasta llegar a las de los aprendices, que nos llevábamos las peores”. La historia sigue y sigue, y deriva hacia un divertido capítulo de picaresca y apropiación indebida.

Con apenas 18 años, en 1960, Roberto Pardo entró de linotipista en El Noticiero, sito en el Coso 71. Y algún tiempo después fue nombrado jefe de talleres y regente. Cuenta cómo era la redacción, cómo trabajaban los novatos y las bromas que les hacían Roberto y Florencio, habla del batallón de colaboradores. Dice, entre otras cosas, a propósito de los redactores que llegaban a media mañana a la sala de lectura: “Era un espectáculo verlos leyendo en silencio, fumando cigarrillos o algún puro por la mañana, para, al final, entablar sus discusiones diarias, que concluían con el vermú en cualquier bar de las calles más cercanas”. Y también extrae una conclusión general sobre la rentabilidad de la prensa: “Mi empresa disponía de espacio suficiente para, además, tener dentro del mismo recinto una editorial en marcha para componer e imprimir toda clase de trabajos comerciales. Esta era la muleta en la que se podían apoyar las empresas periodísticas para evitar pérdidas económicas”. Y eso también sucederá con El día de Aragón y con El Periódico de Aragón, donde volvería a ejercer de regente o director técnico, con ese sexto sentido que él tenía.

Tras el cierre de El Noticiero, Roberto Pardos participará en la aventura de “parir el Egin”, que nació el 29 de septiembre de 1977. Estuvo en dos etapas y en la primera le expuso al director Mariano Ferrer un decálogo para fundar un periódico. Antes de salir a la calle, recomendaba en el capítulo 7: “Tendremos que seguir haciendo más números cero mientras no estemos suficientemente preparados”. Salió el primer número y el director incluyó una dedicatoria inolvidable: “Roberto, gracias a ti, Egin ha nacido hoy”.

La vivencia de Egin es fascinante y compleja: de la felicidad inicial se pasó a la tensión, a las amenazas de ETA, al debate político puro y duro. “Presencié situaciones sorprendentes, al menos para mí. Igual nos venían a visitar los desterrados de ETA, los cuales pasaban tranquilamente delante de los guardias civiles de guardia, y no ocurría nada, que acudía a nuestras instalaciones Fran Aldanondo, que era el último preso que salió de la cárcel de Martutene, que fue aclamado por el camino durante el trayecto de su visita al diario”, confiesa.

Tras Egin trabajó en Barcelona, en Pamplona, en el Grupo Mundo, habla de la llegada del ‘offset’, “un sistema de impresión directa que daba mejor calidad, pero del que en España se desconocía casi todo”, y luego fue decisivo en la fundación de El Diario de Valencia, que, recuerda, fue voceado en las calles, en sus orígenes, por vendedores ciegos. Allí, entre otras peripecias, vivió la intentona de golpe de Estado de 1981. “Nunca olvidaré el impacto, la impotencia y el miedo que pasé dentro del periódico con el intento de golpe de Estado del 23-F. No niego que en el resto de España se tendrían estas sensaciones, pero había que estar allí, en Valencia, y dentro del periódico para sentirlas de verdad, de cerca”, dice y recuerda otro motivo para el pánico: tenía un ejemplar dedicado del libro Operación Ogro, cuyos autores eran, “al parecer miembros del comando etarra que asesinó a Carrero Blanco”.

De Diario de Valencia pasó a El Día de Aragón, que se abrió, con Fernando García Romanillos al frente, el 28 de mayo de 1982. Roberto permaneció allí hasta 1990 que se incorporaría a El Periódico de Aragón. En ambos dejó profunda huella y vivió sensaciones inolvidables con la redacción, en los talleres, con la distribución y en una intensa labor editorial. Dice Roberto: “El Día de Aragón fue, con el inestimable apoyo del consejero Vicente Sánchez, el primer periódico de España que puso en marcha un equipo de Macintosh en una redacción”; recuerda otras cosas: la rivalidad con Heraldo de Aragón, la importancia de Andalán, la creación de La Hoja del Lunes (por cierto, Roberto recomienda a los periódicos que dejen de salir un día) y de El Punto Deportivo, y glosa, sobre todo, a una redacción espectacular y variada, quizá la mejor y la más completa que conoció jamás, según sus declaraciones. El Día de Aragón daría para un libro. Roberto recuerda con cariño a sus hacedores, desde la administración y el sello empresarial, y a la redacción y a sus noctámbulos compañeros de taller.

Glosa sus vínculos con El Adelanto de Salamanca y se despide con El Periódico de Aragón y Equipo. Revela, por ejemplo, su nueva condición en el diario del Grupo Zeta de Antonio Asensio: “Mi papel en esta espectacular empresa, como se puede suponer, ya no sería como el que había desempeñado en otras hasta el momento. En todas las anteriores yo había sido la ‘estrella’ durante algún tiempo, y en esta había muchas personas importantes y preparadas que lo decidían todo. En nómina iba a ser el director técnico, pero, a la hora de la verdad, solamente era hombre de confianza de Zaragoza para el día a día”. 

11/08/2015 07:31 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

NUEVAS NOTICIAS DE LA MUERTE DEL DOCTOR ALBACETE EN ZARAGOZA

[Muy gentilmente, el periodista zaragozano Antonio Huerta me envía uno de sus últimos trabajo: la muerte del doctor Albacete, fusilado en 1936.]

Médico de los guardias de asalto, fue fusilado en 1936 acusado falsamente de ser masón

 

La Policía de Zaragoza reconoció en 1941 y 1945

el asesinato del Dr. Jesús Albacete

 

La actuación del Tribunal contra la Masonería y el Comunismo obligó a la Jefatura Superior a confesar el crimen

 

En un informe justifica la última pena “por su conducta anterior al Alzamiento Nacional”, y en otro, “por sus actividades contra el Glorioso Movimiento Nacional”

 

Por Antonio HUERTA 

A mediados de este mes de abril de 2015 se ha conocido la versión oficial del asesinato de Federico García Lorca, ocurrido hace casi 79 años, el 18 de agosto de 1936. Un informe de la 3ª brigada regional de investigación social de la Jefatura Superior de Granada, fechado el 9 de julio de 1965, afirma textualmente, entre otros extremos, que García Lorca “fue pasado por las armas después de haber confesado” su vinculación con la masonería y el socialismo.

 

Se trata de acusaciones idénticas o parecidas a las que llevaron ante el paredón a miles de personas en los primeros meses de la guerra civil de 1936 en la llamada zona nacional, controlada por el ejército sublevado contra la II República. Entre ellas, Zaragoza.

 

Parece evidente que confesarse masón, por las buenas o por las malas y con engaños o falsas promesas, era el pretexto para dar un barniz de juridicidad a los asesinatos por revancha, odio político, enemistad personal o cualquier otro motivo.

 

Es fácilmente comprensible que, en ese entorno de discrecionalidad, si la filiación masónica del acusado no parecía suficientemente probada, los verdugos añadían más cargos para hacer ver que una persona inocente, libre de culpa por delito alguno, era enemigo de la patria, agitador peligroso y amigo de la república. Un método inconfesable de eliminar a quienes no simpatizaban con la sublevación o no aparentaban el entusiasmo debido.

 

Hasta que ya avanzada la guerra se instauraron, a mediados de 1937, los tribunales militares para juzgar todo tipo de causas mediante los consejos de guerra, en la zona sublevada era la policía, bajo la órdenes del gobernador civil, quien oficialmente acusaba y detenía a los sospechosos que luego eran fusilados. En Zaragoza, el titular del Gobierno Civil era el republicano Ángel Vera Coronel, pero fue destituido por los golpistas y posteriormente asesinado. Usurpó sus funciones el comandante de la Guardia Civil Julián Lasierra, y a sus órdenes actuaba como Jefe Superior de Policía un comandante de Estado Mayor, de manera que era el ejército quien obraba a su antojo con el poder absoluto que le otorgaba el estado de guerra.

 

Con las firmas de Julián Lasierra y José XX –el Jefe Superior cuyo apellido no figura en ningún documento pues en su firma solo se interpreta el nombre de José– se urdió el procedimiento seguido con apariencias legales para encubrir los asesinatos, entre ellos el del médico de los guardias de asalto y teniente de complemento Jesús Albacete Fraile: fue fusilado durante la madrugada del 28 de noviembre de 1936, a las pocas horas de haber salido de la cárcel de Torrero, junto con Joaquín Rico Martínez, por orden del Jefe Superior de Policía. Albacete había ingresado en la prisión provincial de Zaragoza el 28 de agosto de 1936; por orden del gobernador, sin cargo alguno, a disposición “de mi Autoridad”, y en compañía del también detenido Enrique Juez Vicente.

 

Entre el ingreso y la salida definitiva de la prisión, Albacete dejó Torrero por unas horas con los presos Inocencio Aguirán González y Francisco Aranda Millán, el 12 de noviembre, para “unas diligencias” en la Jefatura de Policía.

 

Las diligencias fueron en realidad un interrogatorio, que terminó con la ratificación y firma de su condena a muerte en los siguientes términos:

Declaración de Jesús Albacete Fraile. En Zaragoza a doce de noviembre de mil novecientos treinta y seis comparece el que dijo llamarse como queda dicho, médico, 31 años de edad, casado, vive en Santiago 2.

Preguntado dijo:

QUE hace cinco o seis años le hablaron en Zaragoza no recuerda quien en términos de masonería, pero no se afilió. Pantoja capitán de asalto, sobre el mes de junio, le habló de masonería, y le dejó unos libros, de masonería, como quiera que la familia del declarante se había arruinado, ignorando los motivos, el dicente pensó; si la masonería andaría por en medio, y si había alguna persona en su familia, que fuera causante de dicha ruina. Por ello, le pidió a Pantoja la solicitud en la masonería, por ver si podía enterarse de algo. En el 32 o 33, al solicitar la plaza de médico de asalto, se afilió, con los demás solicitantes en la Acción Republicana, y una vez conseguida la plaza, al mes se dio de baja. Leída se afirma ratifica y firma.”

 

Tras el asesinato del Dr. Albacete, la autoridad militar asumió las actuaciones del juzgado de guardia que instruía el proceso tras ser avisado el juez de que “había aparecido un cadáver”, y le dio carpetazo unas semanas después. Todo quedó en un homicidio, cuyos autores, pasado el tiempo reglamentario de indagación, no habían sido hallados. No obstante, en el Modelo 1 del impreso oficial de Estadística Criminal de Guerra, que firma el Teniente Auditor de la Quinta Región José María Franco de Espés, se recoge con fecha del 18 de diciembre de 1936 que el procedimiento fue “sumarísimo” y el tiempo invertido en su tramitación “menos de seis meses”. La documentación militar sobre la muerte del Dr. Albacete se incluye en un expediente rotulado como Causa núm. 1904-36, (por Homicidio).

 

Y en homicidio de autor anónimo se hubiera quedado si el Juzgado número dos del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo no hubiera incoado, el 7 de agosto de 1945, un procedimiento contra Jesús Albacete Fraile, considerado en esa fecha como “No Retractado”.

 

El tribunal busca al acusado y no lo encuentra; investiga su paradero mediante instancias a la Dirección General de Seguridad, desde donde giran más instancias a los Servicios Documentales de Salamanca y a la Comisaría General de Información (Archivo Masónico); hasta que, finalmente, la Comisaría General Político-Social de la Dirección General de Seguridad, remite al Tribunal un escrito que se había recibido enviado por la Jefatura Superior de Policía de Zaragoza. Fechado el 26 de julio de 1941, el Jefe Superior afirma en su escrito referido al Dr. Albacete, que “fue detenido en 27 de agosto de 1936 y fusilado en 28 de noviembre del mismo año, por su conducta y actuación anterior al Alzamiento Nacional, no figurando en ninguna de las listas de masones que obran en la Comisaría de Zaragoza”.

 

A cambio de reconocer implícitamente que la autoinculpación como masón firmada por el Dr. Albacete el 12 de noviembre de 1936 fue una patraña, la Jefatura Superior de Policía de Zaragoza había añadido más razones para su eliminación: “Pertenecía (Jesús Albacete Fraile) a Izquierda Republicana, siendo uno de los elementos más destacados en el extremismo, de Zaragoza; ingresó como médico en el Cuerpo de Seguridad, aprovechando la amistad que le unía con Casares Quiroga y Azaña, para lograr el traslado a otra plantilla de Oficiales de ideología derechista, favoreciendo a todos los Guardias que eran sancionados por obrar políticamente, llegando incluso a no pasarles revista médica con los demás individuos del Cuerpo, sino que lo hacía en su Domicilio particular”.

 

También fue requerida directamente la Jefatura zaragozana por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y del Comunismo, y a diferencia del escrito extenso de 1941 enviado a Ministerio de la Gobernación, el 25 de agosto de 1945 informa sucintamente al Tribunal que “A efectos del sumario que instruye con el número 849 de 1945 contra JESUS ALBACETE FRAILE, y de conformidad con lo interesado en su escrito de 7 del actual, relativo a la averiguación del paradero del mismo, tengo el honor de participar a V. I. que, según antecedentes que constan en los archivos de esta Jefatura Superior, el citado, sufrió la aplicación de la última pena por razón de sus actividades contra el Glorioso Movimiento Nacional en esta capital, el día 28 de noviembre de 1936. Dios guarde a V.I muchos años. Zaragoza 25 de agosto de 1945.” Lo firma alguien como Jefe Superior p.a (por ausencia). El comandante de Estado Mayor estaría de vacaciones de verano o habría cambiado de destino.

 

En vista de los informes policiales, el Tribunal dictó el sobreseimiento y el archivo de la causa masónica inventada en Jefatura; pero eso al Dr, Albacete ya le daba lo mismo. La torpeza de los asesinos se trasluce también en los informes contradictorios de la policía de Zaragoza. En uno se dice que lo fusilaron por “actividades anteriores al Alzamiento Nacional”, y en el otro, “por sus actividades contra el Glorioso Movimiento Nacional”.

 

El Tribunal contra la Masonería y el Comunismo consiguió –se supone que sin pretenderlo– el esclarecimiento de un asesinato extrajudicial, uno más, organizado con premeditación, alevosía, fraude de ley, mentira y engaño, manipulación de pruebas, ocultación de datos, falso testimonio en documento público, abuso de autoridad y todas las agravantes que bien podrían ser imputadas a los responsables del mismo: los militares que habían usurpado las funciones de Gobernador Civil y de Jefe Superior de Policía, pero también los demás instigadores y ejecutores de la sublevación en Zaragoza, especialmente algunos oficiales del ejército y destacados falangistas, pues entre todos ellos llenaron la ciudad y la provincia de luto, miedo y muerte.

 

Antonio Huerta

Abril de 2015

 

25/04/2015 23:23 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

DOMINGO FÉLEZ HA MUERTO

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Lo tomo de aquí. De la tan imprescindible revista Cazarabet.

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/felez.htm


Ha muerto Domingo Félez

Laura S. Leret

 

El 20 de abril de 2015 en la madrugada, falleció en La Victoria, el aragonés Domingo Félez Burriel, nacido en 1920. Uno de los pocos sobrevivientes españoles del campo de concentración nazi de Mauthausen que aún permanecía con vida.

Domingo Félez combatió a favor de la República durante la Guerra Civil española. A los 15 años se unió como voluntario a las milicias y fue ascendido a sargento por sus méritos en acción. Al perderse la guerra, Domingo Félez cruzó la frontera con Francia donde fue internado en los infames campos de refugiados que el gobierno francés improvisó en las heladas playas deArgelés, Barcarés, Saint Cyprien.

Domingo Félez fue reclutado por el ejército francés para construir fortines defensivos en la Línea Maginot. Durante la invasión alemana en 1940 fue hecho prisionero de los nazis. A sus 20 años fue deportado al campo de Mauthausen en Austria, y de allí transferido a los campos de trabajo forzado de Gusen y Wiener Neudorf.

 Al liberarse el campo de Mauthausen el 5 de mayo de 1945, Domingo Félez sobreviviente del Holocausto, no consiguió la ansiada libertad. Una denuncia anónima originó su detención por parte de los militares del ejército de Estados Unidos. En julio de 1947, Félez fue juzgado por una Corte Militar en Dachau, antiguo campo de concentración nazi, donde los militares de Estados Unidos recluyeron y juzgaron a los alemanes acusados de cometer crímenes de guerra.

 

Después de dos años en prisión, Félez fue absuelto de los cargos. Los otro cuatro españoles fueron condenados. Indalecio González, ejecutado en la horca, Laureano Nava a cadena perpetua, Moisés Fenández a 20 años en prisión y Joaquín Espinosa a 3 años. Las deficiencias e irregularidades que se presentaron durante los juicios fueron denunciadas por el estadounidense Joseph Halow en su libro Innocent at Dachau (1993). Un libro que consulté en el año 2006 cuando conocí a Domingo Félez. A la fecha, ningún investigador español había cuestionado la credibilidad de los juicios. Me propuse conseguir los expedientes judiciales archivados en los Estados Unidos, y al igual que Joseph Halow constaté que los juicios estuvieron viciados.

 El pasado 5 de abril de 2015, hicimos un conversatorio en la librería Kalathos sobre el libro que publiqué en Caracas sobre su vida: Domingo Félez. Veterano de Tres Guerras(2014) que además incluye mi investigación en torno a los juicios de Dachau. Me acompañaron las escritoras Adaías Charmell y Eleonora Requena.

La vida de Domingo Félez ha sido para mí, una profunda fuente de inspiración que me permitió publicar artículos en España y en Venezuela, en diversos periódicos y revistas, entre ellos El País. A finales de 2009, contacté a Aragón T.V para que lo incluyeran en el documental: “Adiós a la Vida. Aragoneses en el campo de exterminio de Mauthausen”. Hice la entrevista, y por primera vez su testimonio fue visto y escuchado en España.

 

Domingo Félez fue un hombre excepcional. Un hombre que en una sola vida asumió varias vidas. Exiliado en Venezuela desde 1948, Domingo Félez se casó con una venezolana y tuvo tres hijos. Entre ellos, a la periodista Thaelman Félez.

 

Durante la década de los 60, Félez se unió al movimiento guerrillero de la época, simpatizó con la revolución cubana. Participó en la rebelión militar de El Porteñazo en 1962, y más tarde estuvo al mando del profesor Alfredo Maneiro, convertidos en guerrilleros en las selvas de Monagas. Domingo Félez fue un hombre de ideales, de sueños. Siempre respeté esta etapa de su vida.

 

Domingo Félez fue cremado el 21 de abril en la ciudad de Caracas. Sus cenizas serán esparcidas en Alcorisa, su pueblo natal del que partió hace 80 años y al que nunca pudo visitar en vida.

 

Cazarabet conversa con... Laura S. Leret, autora del libro "Domingo Félez. Veterano de tres guerras (Víctima de los nazis, prisionero de EE.UU.)" (Fundación Leret O'Neill):

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/felez.htm

 

22/04/2015 10:13 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

MODESTO CALVERA MORENO, ELEGÍA

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ADIÓS A MODESTO CALVERA MORENO, DE GARRAPINILLOS


Anteayer por la tarde, en el Hospital Clínico de Zaragoza, fallecía Modesto Calvera Moreno, padre de Samuel y Mario Calvera, jugadores del Garrapinillos (el historiador Samuel, admirador de Julián Casanova y Paul Preston y Josep Fontana, entre otros, lo dejó hace algún tiempo), y marido de Mercedes. Padecía cáncer, le habían amputado un brazo (y le adaptaron el coche; seguía cocinando y cazando) y durante meses y meses pensamos todos que se había recuperado; el primero, él mismo.

Le apasionaban la caza, el fútbol y los periódicos. La cocina. Y tomar un café en el bar Indalecio. Y conversar con los amigos. Siempre lo sabía casi todo. Le gustaba la televisión y estaba muy atento a las cosas de Aragón; sabía donde habías estado, si habías escrito de tal o cual cosa, etc. Fue un asiduo de los partidos del Garrapinillos; le encantaba comentar qué había pasado en la jornada, tanto del fútbol modesto, como de Primera División.

Empeoró en las últimas semanas y tuvieron que volver a darle sesiones de quimioterapia. Fue un ejemplo de entusiasmo, de tranquilidad, de combate silencioso. Desde aquí un inmenso abrazo a su familia, a sus amigos y a tantos que lo veían –lo veíamos- a menudo en el café. Formaba parte del paisaje de la recogida plaza de Garrapinillos: solía sentarse muy cerca del frontón, bajo los pinos y en frente de la iglesia de Ricardo Magdalena, que le despedirá mañana a las diez. Se ha ido demasiado pronto. Muy pronto. Con poco más de 50 años. Descanse en paz.


*Un cartón de Goya para Modesto en su despedida.

EVA Y FÉLIX, PORTADORES DE SUEÑOS

[Ayer, en Heraldo Domingo, el suplemento que coordina Picos Laguna, Luis Alegre publicaba este artículo dedicado a Eva y Félix, Los Portadores de Sueños, que cumplen una década.]

LOS PORTADORES DE SUEÑOS CELEBRA SU DÉCIMO ANIVERSARIO. LA LIBRERÍA DE LA CALLE BLANCAS FORMA PARTE DEL MEJOR PAISAJE DE LA CULTURA ZARAGOZANA.

Eva y Félix

 

Por Luis ALEGRE. Heraldo Domingo.

 

Maribel Verdú es una lectora inagotable desde que era niña. En los primeros años que la conocí hablaba de Scott Fitzgerald o Truman Capote. Le hacía ilusión que le regalara libros dedicados de Ignacio Martínez de Pisón, Mariano Gistaín, Javier Tomeo, Antón Castro, David Trueba, Bernardo Atxaga, Enrique Vila-Matas o Antonio Muñoz Molina. Y, luego, aún le hacía más ilusión conocer a los escritores que leía. Maribel siempre va acompañada de un par de libros. Cuando un libro le vuelve loca enseguida nos enteramos todos los amigos. Maribel no es de las que esconde sus mejores emociones. Uno de esos libros fue “Pétalos de luna”, la primera novela en solitario de María Pilar Clau. Para ella fue un placer presentarla en La casa del libro de Madrid, el año pasado, junto a Jorge Sanz. El público que asistió no estaba acostumbrado a escuchar a Maribel detallando el encanto de una novela.

 

A Maribel, cómo no, le privan las librerías exquisitas. Cuando hace teatro en Zaragoza se aloja en el Gran Hotel. Un día, en el paseo del hotel al Teatro Principal, a la altura de la calle Blancas, le dije: “Te voy a enseñar una librería de la que no vas a querer salir”. Fue la primera vez que entró en “Los portadores de sueños”. Conoció a Eva Cosculluela y Félix González y, de inmediato, les nombró sus libreros de cabecera. La librería le caía de paso y allí se metía cada dos por tres. Maribel charlaba y se reía con ellos, intercambiaba sugerencias y se llevaba un montón de libros. Luego, aunque ya estuviera en Madrid, cada vez que leía un libro recomendado por Eva o Félix, les llamaba para comentarlo, para hacer un libro-fórum telefónico. Maribel es un ejemplo buenísimo de los “amigoclientes” que suelen provocar Eva y Félix.

 

Les conocí en Casa Emilio. Los trajo a una cena Félix Romeo, incomparable introductor en mi vida de cosas y de gente que se han quedado. El que no se ha quedado es él, maldita sea, ni Labordeta, ni Tomeo, tres seres a los que a menudo recuerdo a la vez, en el mismo plano secuencia, y cuya ausencia sigo, seguimos, sin digerir.

 

Hace once años Eva Cosculluela, ingeniera informática, y Félix González, estadístico, trabajaban en una consultora informática, de la que Félix era socio. Era un trabajo sin muchas zozobras. Pero algo bullía dentro de ellos. A Eva, de vez en cuando, le cruzaba la cabeza la idea de abrir una librería. Ella aprendió a querer a las librerías cuando era una niña y los sábados por la mañana su madre la llevaba a la librería Alfil de la calle García Sánchez. En un viaje a Guatemala había conocido una que le tocó, la Sophos, en la plaza Fontabella. Sophos era un sitio de citas y de encuentros, un templo sociocultural en el que, además, se podía tomar uno de los mejores cafés de Latinoamérica. Eva se dijo que si algún día abría una librería ya tenía el modelo.

 

El día llegó. Eva y Félix dejaron la empresa consultora y se lanzaron al mar de los libros. Pronto hubo que enterrar la idea del café dentro de la librería: demasiadas pegas burocráticas y económicas. Esa pequeña frustración la compensaron, quizá de forma inconsciente, al encontrar un local en Blancas 4, enfrente de El Ángel Azul, el café más literario, o eso me parecía a mí, de la Zaragoza de los 80 y 90. Eva y Félix abrieron la librería en 2004. Para bautizarla eligieron el título de un poema anticenizo de la escritora nicaragüense Gioconda Belli, un canto al poder de los soñadores para desafiar los infiernos del mundo. No había café pero Eva y Félix tardaron muy poco en hacer de su librería el lugar que imaginaron.

 

Tampoco ha habido que esperar mucho para que el mundo literario español la haya encumbrado: en 2012 recibió el Premio Librería Cultural, que distingue a las librerías más interesantes de España. La de Eva y Félix es una de esas librerías de autor que tanto gustan a los autores y editores. Cálamo, de Paco Goyanes, y Antígona, de Julia Millán y Pepito Fernández, en la zona de la Universidad de Zaragoza, llevan décadas en la primera línea de las librerías de autor de España y Los portadores de sueños, en el cogollo del centro de la ciudad, ha prolongado la tradición por todo lo alto. Vila-Matas entró y dijo: “Esta librería es el abismo”. Eva y Félix se han empeñado en que en Blancas 4, una o dos veces por semana, pase algo especial. Durante estos diez años se han presentado cientos de libros y se han encontrado miles de personas cuya aspiración es abandonarse a algunas de las mejores cosas de la vida: la cultura, la inteligencia, la belleza, la tolerancia, la amistad, el roce, el cara a cara. La luz y la fiesta de los libros.

 

Eva y Félix no solo arropan presentaciones en su local. También lo han hecho en el Teatro Principal, en el Paraninfo de la Universidad, en el Teatro Romano, en la Facultad de Económicas, en Casa Pascualillo, en Capitanía o donde haga falta. He tenido muchas ocasiones de presentar libros a su lado. Que ahora recuerde, dos a Juan Cruz, Marcos Ordóñez, Mara Torres y José Luis Melero y uno a Raquel Martos, Raúl Lahoz, María Gómez y Patiño, Ramón Fontseré, Pisón, Nativel Preciado, Borau, Iñaki Gabilondo, Felipe González, Jonás Trueba, José Luis Cuerda, Miguel Mena, Santi Giménez, Lu Martín y David Trueba, aquel 3 de marzo de 2008 que tan a menudo evocamos: ese día, además de Daniel Gascón, intervino en la presentación Pep Guardiola, poco antes de convertirse en uno de los hombres más célebres del planeta.

 

Eva y Félix forman una pareja muy potente. Son idénticos y totalmente diferentes. Félix nació en Soria pero enseguida le pilló el punto a la somardería. Eva es una alegría de chica, empática como ella sola. En estos diez años les ha dado tiempo a educar el paladar lector, por ejemplo, de mis sobrinos Pablo y María, que se fían de ellos casi desde que empezaron a leer. Por si fuera poco, ahora Eva y Félix cuentan en la librería con una cómplice estupenda, Iguázel Elhombre, escritora, activista cultural y compañera de Sergio del Molino en “Preferiría no hacerlo”, el programa de libros que acaba de arrancar en Aragón Radio.

 

No he estado en la Sophos de Guatemala. Pero si alrededor de esa librería han creado un micromundo en el que da tanto gusto vivir como en el de Los portadores de sueños, ellos también están de enhorabuena.

 

La foto la tomo de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-c0925ea250044ed7a7fd9118431b4342.jpg

 

08/12/2014 11:37 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

CAMPANA DE LOS PERDIDOS SOS

A todos los amigos y seguidores de La Campana de los Perdidos en solicitud de ayuda: La programación en La Campana de los Perdidos, después de 25 años, corre serio peligro y el cierre está encima de la mesa. La actual crisis y el bajón de clientes nos ha llevado a una situación insostenible y se ha creado una comisión de voluntarios que están estudiando una serie de acciones para ver de reflotar la situación y poder seguir con las actividades culturales que nos caracterizan.

Mucha gente, sabedores de la situación, preguntan cómo pueden colaborar y esto es lo que la comisión de voluntarios ha pensado: colabora con 50 euros comprando un talonario de 10 copas(o 20 cervezas), este dinero anticipado servirá para poder hacer frente a las deudas existentes. Si eres de Zaragoza podrás tomarte tú las consumiciones o bien invitar a los amigos que quieras. Si eres de fuera de Zaragoza y quieres colaborar con la causa podrás regalarle esos tickets a amigos que sepas que van a venir por estas tierras.

Para pedir el talonario de copas lo puedes hacer a través del mail: rodo@campanadelosperdidos.com, a través del móvil/whatsApp 606692858 o bien a través de la página web: www.campanadelosperdidos.com. Nos mandas una dirección postal y nosotros te enviaremos el número de cuenta bancaria donde deberás hacer el ingreso, en cuanto lo recibamos te mandaremos el talonario personalizado con los tickets en los que pondrá que la invitación es por gentileza tuya. Gracias por ayudarnos a mantener este emblemático sitio. Comisión de voluntarios “Mantengamos La Campana de los Perdidos”

 

La Campana de los Perdidos

www.campanadelosperdidos.com

 

07/12/2014 19:52 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

EN EL DÍA DE LAS LIBRERÍAS

[Hoy, la librería Los Portadores de Sueños, celebra su primera década. Lo hará, a partir de las 20.00, entre amigos. Lectores, artistas, escritores, compañeros de viaje. Recupero hoy este texto, en el Día de las Librerías, que publiqué en 2011 con motivo de un día como el de hoy. Especial para los libreros, que hacen una labor cultural constante e impagable. De difusión, de pasión, de revelación, de apoyo... Mil gracias a los libreros. Y enhorabuena a todos ellos y, hoy, en su decenario, a Félix González y Eva Cosculluela.]

 

Mi primera librería se llamaba Arenas y estaba, y está, en el Cantón Grande La Coruña. Allí compré algunos de mis primeros libros: dos de ellos, ‘Poesía completa’ de San Juan de la Cruz y ‘Sombra del Paraíso’ de Vicente Aleixandre, me han acompañado desde 1976. Y seguramente, la primera vez que vi la Librería General, en el verano de 1978, mientras buscábamos en un viaje de estudios el hotel Los Molinos, esos volúmenes venían conmigo. Eran compañeros inseparables: en aquel instante, el técnico en electrónica que yo era solo anhelaba convertirse en poeta. La Librería General me deslumbró. Se parecía en muchas cosas a Arenas con sus diversas plantas. Allí parecía estar todo. Ya instalado en Zaragoza, seguiría visitándola, descubriendo los tesoros de cada planta; allí adquirí ‘Hacia un teatro pobre’ de Jerzy Grotowski, en un tiempo posterior en el que también quería ser dramaturgo y actor de teatro. 

Pronto descubrí que El Tubo significaba muchas cosas: una Zaragoza castiza y libre que tendía un puente con la vida nocturna, el cabaré, el erotismo un tanto lacio a través de El Plata. Allí, cerca de los billares, había dos locales casi complementarios: Librería Pérez, donde me surtía de biografías, de restos de serie y de algunas rarezas en fascículos, y la librería de viejo de Inocencio Ruiz. Acabaríamos siendo muy amigos, pero al principio era difícil entrar allí: siempre tenía la impresión de molestar, de estar en un lugar donde el dueño, que escribía a mano y a máquina, no quería vender. Allí compré, entre muchos otros, algunos libros quemados sobre Galicia de la editorial Akal y un volumen que me impresionó: ‘Rilke en España’ de Jaime Alemparte. 


No recuerdo cómo entré ni qué me llevó a Hesperia, la librería de Luis Marquina en la plaza de los Sitios. Fue como penetrar en un sueño. Allí, al alcance de la mano, tenía todo el tesoro del Hispanismo y, dentro, había una colección de libros gallegos, sobre todo del sello Castrelos, que fui comprando semana a semana, mes a mes. 

Pero la que iba a ser la librería más determinante de los años 80 sería Muriel, tanto en Giménez Soler como en la plaza de San Cayetano. Cada vez que iba era para mí un acontecimiento: era la visita a un santuario de incitaciones constantes, de autores, de libros, de sensibilidad, una historia del mundo en papel, que eso son las librerías. José Fernández y Julia Millán ya empezaban a ser pareja, y Alfonso Sánchez y Paisa, fallecida hace no demasiados meses, tutelaban mi aprendizaje; Julia y Pepe lo siguen haciendo ahora desde Antígona: una casa hechizada de libros, un auténtico bazar de sorpresas que es también una formidable librería con fondo, con mucho fondo. 


Mi otra librería de los 80 fue Contratiempo: iba al menos una vez a la semana y allí me hice con todo Kafka y Mercè Rodoreda. Y con los poetas del Niké. Ha habido otras muchas librerías y libreros: José Alcrudo de Pórtico, donde trabajaban Javier Delgado y Luis Ballabriga y algunas libreras bonitas de las que era muy fácil enamorarse; Central, Círculo, Paco Pons, París, ANUE, los hermanos Vidal, lugares que he ido recorriendo con auténtica pasión, como Cálamo, como Estilo o Anónima en Huesca. También visité mucho la librería de Galerías Preciados: allí adquirí la ‘Poesía completa’ (Aguilar) de Gabriela Mistral tras ver un documental sobre ella que me impresionó y ‘Trópico de Capricornio’ y ‘Trópico de Cáncer’ de Henry Miller: cuando leí, casi al azar, algunas páginas de un sexo tan explícito, entre desenfadado y brutal, me quedé temblando. Nunca había leído nada igual. 


Zaragoza es una ciudad de espléndidas librerías, y eso lo reconocen todos los editores. Me sigue gustando mucho frecuentarlas a cualquier hora. Y ahora, además de Antígona, que está vinculada a mi propia biografía y al terreno de los afectos, encuentro solaz, los libros soñados y un clima ideal en Los Portadores: estoy como en casa, pero con mucho más orden. 


Las librerías son un manantial incesante de conocimiento, de estímulos, de viajes, de grandes libreros. Las librerías son una invitación a uno los placeres más estimulantes y frondosos de todos los tiempos: leer. Leer para soñar, para aprender, para querer y para ser libres. Leer para vivir.

 

*La foto la tomo de internet de aquí: 

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-51fb84d5dcd4b18c803d682ea56145de.jpg

28/11/2014 11:06 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

'PRIMERA MEMORIA' DE J. N. AZARA

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El embajador José Nicolás de Azara se cita

con Pio VI y con Napoleón Bonaporte

María Dolores Puyol publica la edición crítica de la ‘Primera memoria’ (IFC) del gran diplomático aragonés

 

FICHA

Primera memoria de José Nicolás de Azara. Edición crítica y notas de María Dolores Gimeno Puyol. Institución Fernando el Católico. Zaragoza, 2014. 245 páginas.

 

Antón CASTRO

María Dolores Gimeno Puyol es una de las grandes especialistas de José Nicolás Azara (Barbuñales, Huesca, 1730-París, 1804), el ilustrado oscense que fue embajador en Roma y París. Editora de su ‘Epistolario (1784-1804)’ (Castalia, 2010), ahora publica la edición crítica de la ‘Primera Memoria de José Nicolás de Azara’ (IFC. Zaragoza 2014). Afirma que su “compleja figura” contempla dos polos: “su formación y dedicación diplomática -muy inclinada a la acción política- y el humanista, hombre de letras y experto en artes, que siempre usaba una lengua elegante y clara, largos párrafos y una sintaxis impecable”.

Editor de Garcilaso, de los clásicos latinos en las prensas de Bodoni, entre ellos la biografía de Cicerón, y de los escritos del pintor Antonio Rafael Mengs, Azara escribió en ocasiones hasta ocho horas al día. Quizá así se explique que compusiera hasta tres volúmenes de memorias. Explica la profesora aragonesa de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona: “Esta primera refiere sus negociaciones con los generales y comisarios franceses que invadieron Italia en 1796 hasta firmar el armisticio de Bolonia (23 de junio de 1796), así como el incumplimiento del mismo hasta la Paz de Tolentino ( 19 de enero de 1797)”. Azara era conocido como ‘Il Cavalieri’, el Caballero, y se sentía a sus anchas en Roma: frecuentaba a artistas y eruditos y edificó una sólida reputación como coleccionista de arte.

Empezó a redactar sus recuerdos a finales de 1796 cuando se hallaba en Florencia, donde se encontraba, desterrado, en un “ostracismo pasajero” tras su fracaso como negociador del Papa Pío VI ante los franceses, y las concluyó antes de febrero de 1798, cuando ya estaba en París. Su texto participa de una doble visión: la memoria histórica y la memoria personal. O con palabras de Gimeno: es un híbrido que integra “las memorias de quienes querían dejar un testimonio excepcional a la posteridad y las justificativas de una acción política”. Azara incluye en su texto una preámbulo crítico sobe la historia de la Iglesia católica desde su fundación, cuenta la vida y el pontificado de Pio VI, que incluye su retrato personal y político, y por último desliza “la memoria propiamente dicha sobre su actuación como diplomático. El bloque principal –señala María Dolores Gimeno- lo configuran sus negociaciones con los franceses en 1796; la aproximación de Bonaparte hacia el sur, sus entrevistas con él y sus comisarios en Milán y Bolonia, y la firma del armisticio”. Azara se revela como un buen contador: tiene “un plus de eficacia narrativa: lo verdadero ha de ir con lo bello”. Agrega la profesora: “El estilo directo transmite sensación de realidad y, además, aporta color y vivacidad a la escueta memoria cronológica”.

Las memorias están llenas de grandes personajes. Uno de ellos es Pio VI, del que hace un retrato hipercrítico. Dice Azara: “Podría añadir millares de anécdotas picantes y curiosas de su persona y gobierno, porque nadie sabe cuanto yo de esas materias, habiéndole estado siempre tan cerca y tratado tan íntimamente”, dice. Y le atribuye un traspiés político grave por “haberse inmiscuido en cuestiones internacionales sin estar preparado”. A la par, Azara se acerca a algunos de sus colaboradores como el tesorero Ruffo, que es, con su amante la marquesa Lepri, uno de “los máximos exponentes de inmoralidad personal y de corrupción política”. Sin duda el otro gran personaje es Napoleón Bonaparte, “cuyo físico peculiar apuntaba las maneras del gran personaje”. El título del capítulo XVIII insiste en el varapalo al Sumo Pontífice, a quien le gustaba mucho acicalarse: ‘El ejército del Papa huye vergonzosamente sin pelear a la vista del francés mandado por Napoléon, que avanza hacia Roma’. Describirá así el diplomático oscense la paradoja en que se encontraba: “Roma electrizada por estos medios no respiraba sino guerra contra los franceses y odio contra los españoles”.

No aparece aquí su hermano Félix Azara, el militar, ingeniero y botánico que pintó Francisco de Goya. Los dos hermanos se habían visto por última vez en 1776 y volverían a reencontrarse en París en 1802. Compartieron muchas cosas en los dos últimos años. José Nicolás Azara, magnífico escritor de cartas y amigo del ministro Manuel de Roda, moriría en 1804.

 

 

LA CÓLERA DEL ACTOR

 

José Nicolás de Azara y Napoleón Bonaporte tuvieron varios encuentros. El segundo fue en Bolonia y así describe el aragonés, que ejercía de mediador, lo que ocurrió: “Al día siguiente conocí la importancia del aviso que se me había dado, pues habiéndome recibido Bonaparte al principio con muy buena manera, apenas le propuse que tratásemos de hacer un armisticio para el Papa, que se volvió como un león descomponiéndose más de lo que convenía a un jefe de su mérito y representación. Negó querer tratar conmigo porque yo no podía, según él pensaba, ser representante del rey de España y del Papa; que respetaba mucho el primero y con los diputados del segundo sabía cómo había de tratar”. Y aquí surge un emperador inesperado: “Se acaloró tanto contra Roma que le vi mascar y tragarse efectivamente un cuadernillo de papel blanco que casualmente tenía en la mano”. Al parecer, Napoleón lo trataba con esa dureza para ganar tiempo. La cólera era un registro de actor.

 

*Este texto se publicó ayer en Heraldo de Aragón. la foto de María Dolores es mía y el retrato de José Nicolás de Azara es de Rafael Antonio Mengs, cuyos escritos publicó el aragonés.

20/10/2014 10:20 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

PERTEGAZ: ARTE Y ARREBATO

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El artista arrebatado

 

«Soy muy activo y todo lo que sea arte me arrebata», dijo en Manuel Pertegaz, ese artista que embellecía a la mujer. Él mismo confesó que en su pueblo turolense, Olba, le conmovía misteriosamente la misa de doce de los domingos porque las mujeres se vestían con sus mejores galas. Quizá ahí, en ese gesto cotidiano y ritual, intuyó su destino: querría diseñar trajes «pensando siempre en la mujer elegante». También declaró: «Soy bohemio. Odio el reloj. Me gusta trabajar, vivir de noche». Solía hacerlo, con música de Bach, impregnado de ideas. Ha sido detallista y refinado, ha buscado la perfección y la naturalidad; quizá por eso celebraba que Balenciaga confesase en una ocasión que no le interesase nadie de la moda salvo «un chico joven que trabaja en Barcelona y se llama Pertegaz». Antes, el gran maestro se había presentado en su casa; Manuel y su hermana probaron un traje y un abrigo ante él. De repente, le contaba Pertegaz a Margarita Rivière, «tanto en el traje como en el abrigo hizo unas marcas con una tiza para trazar un pinzado, un pinzado estupendo, que luego yo he repetido otras veces».

Pertegaz vistió a muchas señoras. Fueron su inspiración y con ellas quiso desarrollar su concepción de la hermosura y del glamur, basados en la intemporalidad, el equilibrio y la sencillez. Una de sus preferidas durante años fue Audrey Hepburn: encarnó para él la mujer cisne. «Era tan preciosa que la miraba y no me la creía. Tan joven, tan bien hecha... Sabía muy bien lo que le iba... Yo me dejé llevar... Tenía tanta calidad... Vestirla fue el delirio». Jackie Kennedy adquiría sus ropas en Chez Ninoz en Nueva York: se conocieron hacia 1954, cuando él hizo un viaje por Estados Unidos con el periodista y escritor Ángel Zúñiga, y luego ella vino a verlo a Madrid. Le hizo «uno de esos pequeños trajes negros que ella llevaba tan bien». Jackie Kennedy se ajustaba a una máxima del modisto: «La elegancia debe ser natural, lo contrario puede ser insolencia». Adoraba a Greta Garbo, «excelsa, enigmática, un icono, siempre sorprendía», pero no logró vestirla. Si lo hizo con Lilian Gish, a la que veía en Barcelona en el cine mudo y luego le encargó varios trajes. Igual que Cyd Charisse, la duquesa de Winsor, Deborah Kerr, Marisa Berenson y, entre otras muchas, Ava Gardner. «Qué guapa. Fue una clienta muy fiel, se vistió hasta que fue mayor. Tenía unos ojos rasgados, una sonrisa..., podía haber sido española. Flirteaba como nadie», decía.

 

01/09/2014 18:59 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

PLENAS PINTA LOS OFICIOS DE AYER

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[A PLENO SOL. La localidad zaragozana del campo de Belchite rinde homenaje a las faenas agrícolas y a un músico como Benito Luño mediante una decena de murales.]

 

Plenas pinta los oficios del pasado

 

Plenas es una localidad llana que pertenece al campo de Belchite. Allí nació la heroína de los Sitios Manuela Sancho (Plenas, 1784- Zaragoza, 1863), y aún se conservan restos de un aeródromo de la guerra civil española. Es un pueblo minúsculo, que apenas supera el centenar de habitantes, pero que este verano ha cobrado una vida especial a través de unos murales que recuerdan los oficios del pasado y a algunos personajes del pueblo, como al gaitero y tamborilero Benito Luño y a su hermano Marcelino; ambos vivían de las faenas del campo, en particular del pastoreo, aunque su pasión era la música.

Explica el gaitero y diseñador Ignacio Navarro, coordinador de la revista ‘Gaiteros de Aragón’: «Hace un par de años con el profesor de dibujo y artista Ángel Tomás, cuya madre es de Plenas, decidimos hacer un primer mural en una de las paredes de mi cochera. Esperábamos críticas o reticencias, pero fue exactamente al revés. Por nostalgia o lo que sea, la gente del pueblo visitaba el mural asiduamente y observaba con detenimiento los dibujos que le recordaban oficios desaparecidos». Uno de los oficios extinguidos en Plenas es el de pastor. Recuerda Ignacio que un día se encontraron ante el mural a la viuda del último pastor, fallecido hace algunos años. «Emocionada, nos dio las gracias por recordar a su marido y a este oficio totalmente desaparecido del lugar»

, revela.  

Benito Luño fue el último gaitero y tamborilero del pueblo. Cuenta Ignacio que, por sus convicciones de izquierda, fue detenido y llevado a la cárcel al acabarse la contienda del 36. «Su mujer y sus hijos sufrieron mucho, tanto que tuvieron que abandonar el pueblo. Es una de esas terribles historias de la guerra. Antes de su partida tuvieron que oír una de las coplas que solían cantar ante su puerta, mientras su esposo estaba en el calabozo: “Gaiteros y gaitericos, /qué mal lo vais a pasar, /la ‘magra’ que habéis comido /la ‘tendráis’ que ‘gomitar’”». Una copla cruel que ya ha pasado a los libros.

La historia de Benito Luño, alias ‘El Manco’, es conmovedora: tiene algo de ese antiguo relato del candor abatido de golpe, casi antes de que el agredido y humillado se dé cuenta de nada. «A Benito Luño lo apodaban así porque tenía parte de una mano paralizada. Cuando salió en libertad, en la década de los 40, estaba muy deteriorado y murió pronto. Se decía que tocaba muy bien. Nos lo dijo al músico e investigador musical Luis Miguel Bajén y a mí, hace unos 25 años, un gaitero de El Villar de los Navarros llamado Benito Pujala, al que fuimos a visitar a una residencia de ancianos. Se acordaba perfectamente de sus cualidades». 

 Una de las melodías de Plenas que Benito Luño tocaba era ‘El reinao’, un baile carnavalesco que tuvo muchos problemas durante siglos, «ya que hacía mofa a los reyes o poderes establecidos de la época. La letra, de carácter popular, no era generosa con la monarquía», señala Ignacio Navarro. Benito Luño tocó con su hermano Marcelino en las fiestas del zaragozano barrio de la Magdalena, tal como señalaba ‘La Voz de Aragón’ del 14 y 15 de agosto de 1929; decía que «los dulzaineros de Plenas habían tocado con gran brillantez». Ignacio Navarro rescata otro detalle: «Ese viaje a Zaragoza tuvo algo de excepcional, sin duda. Plenas está a 80 kilómetros de Zaragoza. Al gaitero y tamborilero hizo referencia Luis Miguel Bajén en su libro ‘Músicas de la tierra’, (DPZ. Zaragoza 2010), que maqueté yo mismo».

El efecto del primer mural, en la casa de Ignacio, cuajó en Plenas y desde entonces han varios vecinos («pleneros», los llama Ignacio Navarro) los que han cedido paredes de sus casas, muros o parideras. «Hace unos días regresó a Plenas Ángel Tomás con sus hijas Claudia y Fátima, que también son artistas. En pocos días, con mucho trabajo y entusiasmo, han hecho más de diez murales. Los demás les echamos una mano en lo que podíamos. Esperamos hacer más en cuanto tengamos tiempo libre», dice Navarro, y recuerda que se ha elegido el color negro porque «impacta más. La elección está haciendo efecto». Agrega: «Creemos que esta forma de arte popular es una manera de recordar viejos oficios y darle vistosidad a un pueblo que cuenta con pocos habitantes. También es una bonita forma de que los más pequeños sepan qué es lo que había en tiempos pasados».

¿De qué labores está hablando exactamente? Agrega Ignacio Navarro que «en los diez murales hay representaciones de gaitero y tamborilero, pastor, herradores de caballerías, diversas faenas del campo como segar, acarrear la mies, trillar, aventar, ‘porgar y exporgar’; hay, además, un acordeonista y un cantador de jotas en una bodega, perros, gatos, pájaros, una vaca (porque había vacas en la casa), animales de la zona… Nuestro deseo es seguir haciendo cosas». Por ahora lo están logrando: no hay más que mirar aquí y allá. Plenas cuenta, en forma de pintas, los trabajos y los días de sus antepasados.

 

EL ANECDOTARIO

 

El novillero y el pasodoble. Ignacio Navarro ha dado con otro personaje particular de Plenas. Explica: «Un descendiente de aquí fue un afamado novillero en Valencia: Francisco Villanueva. Contó con peña taurina y se retiró de los toros por un accidente en la pierna. Hace 50 años, un maestro musical valenciano le compuso un bonito pasodoble. El pasado año, recibí las partituras de parte del novillero. Estuve en la SGAE e intenté que se recuperase la música. Se la cedí a la Banda de Alagón y, desinteresadamente, pasaron  a un sistema informático la extensa partitura que estaba hecha a mano. En noviembre de 2013, la Banda de Alagón interpretó el pasodoble como primicia en la Sala Alaún de Alagón. ¡Una pasada! Grabaron el pasodoble en vídeo y lo metimos al blog de Plenas». Este Francisco Villanueva, que ronda los 80 años, fue hijo de un tal tío Servando que se dedicaba «a comprar azafrán por este territorio».

 

 

08/08/2014 08:23 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

CORRAL: LA CORONA DE ARAGÓN

José Luis Corral desmonta los falsos

mitos que adornan la Corona de Aragón

 

El historiador publica un libro de “esa formidable aventura de la historia europea” que duró 577 años, donde rechaza términos como “Corona catalano-aragonesa”

 

FICHA

La Corona de Aragón. Manipulación, mito e historia. José Luis Corral. Doce Robles. Zaragoza, 2014. 198 páginas. (El libro consta de 16 capítulos y varios apéndices con bibliografía, mapas y microbiografías de los reyes).

 

 

Hace algunos años, José Luis Corral (Daroca, Zaragoza, 1957) y algunos historiadores publicaron una breve guía de ‘La Corona de Aragón’. Desde entonces, Corral –calificado por la revista francesa ‘Actualité de l’Histoire’ como “uno de los historiadores españoles de mayor repercusión internacional”-, quiso “hacer una monografía de historiador, no de escritor”, que dejase las cosas en su sitio: que no se usasen terminologías ni nomenclatura como “la de Corona catalano-aragonesa o reyes de Cataluña, que no han existido jamás”. Ese empeño cristalizó en su libro ‘La Corona de Aragón. Manipulación, mito e historia’ (Doce Robles).

Corral dice que no ha escrito este libro contra nadie ni que tampoco se trata de un volumen que explique su postura política, “soy partidario de que los pueblos decidan su futuro”, pero sí está en contra “de la utilización y de la manipulación de la Historia para justiciar el presente. La Historia explica el presente, no lo justifica; el presente no lo justifica ningún nacionalismo o supranacionalismo sino otros conceptos como los derechos humanos, el estado del bienestar, la justicia social, etc. En este sentido este es un libro de historiador contra los mitos: de tanto insistir en diversos mitos y leyendas se convierten en credo contra la realidad de la historia. Los nacionalismos necesitan rotundos hechos fundacionales para asentar sus posiciones políticas”.

Corral considera que la Corona de Aragón ha sido un ejemplo de tergiversación del pasado para “adecuarlo a la ideología que sustenta ese ‘sentimiento nacional’ de algunos nacionalismos”. El libro por tanto se desmarca de algunos tópicos que han dejado aquí y allá los cronistas de la época y que siguen vertiendo “interesados historiadores catalanistas o españolistas” para justificar opciones de ahora.

¿Qué fue, entonces, la Corona de Aragón? El historiador ensaya esta definición: “La Corona de Aragón, denominación que no aparece hasta mediados del siglo XIV, es una entidad supranacional, formada por diversos reinos y Estados cuya composición concreta cambiará a lo largo de sus 577 años de existencia. Desde 1137, que es cuando se producen las capitulaciones matrimoniales de Petronila y Ramón Berenguer IV, hasta 1714, cuando Felipe V ocupa Barcelona –señala-. La monarquía es el único nexo de unión entre los territorios que la configuran”. La Corona de Aragón es un territorio que se va modificando por las herencias, las adquisiciones, las conquistas y los repartos de sus monarcas, “aunque siempre se mantienen en ellas los tres grandes Estados: el reino de Aragón, el de Valencia y el condado de Barcelona”.

La boda de Petronila, hija de Ramiro II ‘el Monje’, y Ramón Berenguer IV,  “conde de Barcelona y Príncipe de Aragón, pero jamás rey ni de Aragón ni de Cataluña”, marca el inicio de una aventura política, social, económica. Los Estados mantuvieron sus propias leyes –los ‘Fueros’ en Aragón, los ‘Usatges’ en Catauña y los ‘Furs’ en Valencia- y sus instituciones, bajo el mando de un único soberano. Los primeros reyes, Alfonso II, Pedro II y Jaime, accedieron al trono en minoría de edad. “Para algunos, el gran monarca de la Corona de Aragón fue Jaime I, a quien el cronista Bernat Desclot describió como ‘el hombre más hermoso del mundo’; para Aragón fue un auténtico desastre porque desintegró el reino. A mí me gusta mucho Pedro IV ‘el Ceremonioso’ porque poseía una sensibilidad hacia la Corona, quería integrar a todos los Estados y estaba en contra de la disgregación”, dice.

Para Corral algunos hechos son especialmente emotivos: por ejemplo, en el Partenón de Atenas ondeaba la bandera de Aragón. “Me parece un hecho muy hermoso: el otro lado del Mediterráneo, Aragón estaba presente. Hay muchas otras cosas valiosas que recordar: el rey convocaba Cortes Generales en Monzón (Huesca) y allí acudían todos. Y, por supuesto, que es determinante la unión de Petronila y Ramón Berenguer. Ahí empezaron más de cinco siglos de una formidable historia en común sin que cada pueblo perdiera ni su lengua, ni su moneda, ni sus instituciones, ni su sistema económico, etc.” Hay muchos otros detalles: el Compromiso de Caspe, el reinado de Fernando el Católico... Se desmonta la leyenda de Wifredo ‘el Velloso’ y el relato de los cuatro dedos ensangrentados que trazan las cuatro barras rojas sobre el escudo amarillo del rey de Francia.

José Luis Corral ha escrito una monografía detallada. Condensa la bibliografía y dialoga con ella, ofrece una minuciosa cronología, hace inventario de instituciones, monarcas (incluidos los “reyes privativos” de Mallorca) y territorios (Cerdeña, Nápoles, Atenas y Neopatria o Montpelier, entre ellos), traza las genealogías y, finalmente, muestra los diversos mapas del reino.

 

*La primera foto la tomo de aquí:

 https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-6a3b1194fbe7881b4becc409d1d98665.jpg

**La segunda de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-363aee652f9bd67d8f40d210fba70c5a.jpeg

 

22/06/2014 12:36 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ADELL & GARCÍA Y SUS BANDOLEROS

JOSÉ ANTONIO ADELL Y CELEDONIO GARCÍA

PRESENTAN HOY EN ÁMBITO ‘BANDOLEROS’

 

Los bandoleros están impregnados de idealización y romanticismo. Era delincuentes, asesinos, estaban al margen de la ley, pero el bandolero también “es, casi siempre, un héroe para las gentes humildes, quienes los admiran por haberse rebelado contra un orden social opresivo y caciquil”, tal como escriben los historiadores y profesores José Antonio Adell y Celedonio García, que publican ‘Bandoleros’ (Ediciones de la Torre), una mirada a eso que se denominó el mundo de gavilla de los siglos XIX y XX. El bandolerismo, salvo algunas excepciones como Luis Candelas y otros en Madrid, es un fenómeno rural, que no pertenece a un país específico ni a una época concreta, sino que se “trata de un fenómeno social y universal”.  

Adell y García, que ya habían firmado un libro específico de bandoleros aragoneses, recuerdan que el término ‘bandolero’ define al “bandido, malhechor o salteador de caminos”. Y recuerdan que una de las características del bandolero es que usa “el robo a mano arma y el secuestro”, casi siempre en cuadrilla o en un descampado. A menudo incurre en el crimen. El bandolero nacía de la inadaptación, de la rebeldía contra un sistema injusto (ahí surge el concepto de “ladrón noble” o justiciero), del hambre o de los estertores de las guerras carlistas o Guerra de la Independencia, pongamos por caso.

La intensa actividad de los bandoleros en todo el país dio lugar a que Francisco Javier Girón, el Marqués de Ahumada, fundase la Guardia Civil. Adell y García recuerda que ese nuevo cuerpo “acabó con muchas bandas de salteadores” y citan a las partidas del ‘Vivillo’ o del ‘Pernales’, que pertenecen a esa lista interminable de bandidos andaluces, o de Mariano Gavín, ‘el Cucaracha’, que era el bandolero aragonés más famoso.

Los autores repasan los ‘fueras de la ley’ (término que acuñó el estudioso Bernardo Quirós) de todo el país. Citan a ‘Patakón’ de Galdácano, cuya existencia se resumía en el dicho popular: “Patakón, quitárselo al que tiene y dárselo al que no tiene”; por el País Vasco también se movían Jacinto Olariaga, hijo de molinero y carpintero, y ‘Boadilla’, que era un justiciero clásico. En Andalucía había tipo de historias y de personajes: José María Hinojosa, ‘El Trempanillo’, apenas vivió 28 años y encarnó la audacia y la caballerosidad. Celebrado por doquier, una de sus frases era: “En España manda el Rey, pero en la sierra ya”. Se reinsertó en la sociedad, pero una bala traidora acabó con su vida. Por allí también se movía Juan Caballero, que se murió de anciano y colaboró con la justicia.

Por tierras de Tortosa y Beceite se hace fuerte Juan Pujol Fontanet, ‘Pancha Ampla’, que también murió ejecutado a los 28 años. Iba solo, se movió durante seis años por las estibaciones de la sierra, marchó a Francia y se casó allí; las historias de amor estaban al orden del día, como le sucedía al asturiano Bernabé. Pancha Ampla fue extraditado y fusilado y sus aventuras circulan en libros y leyendas.

Mamed Casanova, 'Toribio'.

 

En Galicia, entre otros, hubo dos bandoleros muy literarios: Pepa a Loba, a quien visitaría en la cárcel la propia Concepción Arenal, y de la que escribirían Valle-Inclán o Carlos Reigosa. Y Mamed Casanova, ‘Toribio’, que responde al modelo de bandolero justiciero: cometió varios crímenes y fue encerrado durante veinte años. Cuando volvió pidió limosna por los caminos y asumió una actitud pacífica, tan enigmática y ejemplar.

La presencia de bandoleros aragoneses es importante. Mariano Gavín, ‘el Cucaracha’, nacido en Alcubierre (1838), es todo un personaje: jornalero, mozo de mulas, carbonero, era analfabeto “pero un hombre de bien”, y participó en muchos hechos delictivos (secuestros, crímenes, extorsiones) en Los Monegros: Perdiguera, Farlete, Sariñena, o en Zuera. Murió en 1875 tras una emboscada donde intervino un vino envenenado. La vida y la leyenda de Cucaracha se convirtió en materia de ficción. A él hay que sumar a Victoriano Teixidó Mayoral, fue conocido por ‘Teixidó’ y por ‘Pregoné’ (era pregonero de Mequinenza), su historia circula en coplas y romances; fue ejecutado ante su propia madre, que presenció “la muerte de su hijo con lamentos desgarradores que conmueven al público”. Otro bandolero fue Ramón Argensó, ‘Bondades’ de Fraga, víctima de un error policial, y Alejo García Zaragozaga, ‘Mediaoreja’, que se movió en tierras del Jiloca turolense, pero también en Villamayor. Dicen Adell y García que también gozó de aureola de bandido generoso.

Hay otros bandidos aragoneses como ‘El Floro’, Esteban Cisneros, famoso como ‘Capitán’ o Margarita Cisneros, a la que cita Camilo José Cela, en ‘Viaje a la Alcarria’, que se movió en Jaca y Tamarite de Litera, fue obligada a casarse contra su voluntad, y se echó al monte “con su caballo y su trabuco”. La mataron a garrote vil, que fue el destino de muchos de estos personajes de estirpe romántica: aventureros, desafiantes y audaces. Y, por supuesto, delincuentes y justicieros.

 

ARBOLÉ: DE TEATRO DE LA MEDIANOCHE A MELÉNDEZ

 

Santiago Meléndez se despide de Odon Val y Teatro de Medianoche celebra su 30 aniversario, entre otras novedades

Teatro Arbolé presenta su programación hasta julio con grandes sorpresas como la presencia de Adriana Ozores en “Petit Pierre” dentro del Festival Sin Fronteras, que acogerá en este escenario siete espectáculos, que serán estrenos en Zaragoza

Teatro Arbolé ha preparado una completa programación para todos los públicos este trimestre final de temporada. Desde mañana y hasta finales de julio se sucederán numerosas sorpresas por su escenario, desde la despedida de Santiago Meléndez de su gran personaje de Odon Val, a la celebración del 30 aniversario de Teatro de Medianoche, o el regreso a los escenarios de la actriz Adriana Ozores con la obra “Petit Pierre”, una de las joyas del Festival “Sin Fronteras”.

Desde mañana 30 de abril y hasta el sábado 3 de mayo (21 horas), Santiago Meléndez representará la obra “Odon Val. ¡Punto final!”, cuatro funciones con las que se despedirá de este personaje tras una larga serie de presentaciones en diversas ciudades. Entre el cabaret, el teatro, el humor y el desgarro, asistiremos a un recital, acompañado por guitarra y acordeón, de un artista singular, excéntrico, canalla y excesivo como pocos. A Santiago Meléndez le acompaña Hernán Filippini a la guitarra e Ignacio Alfayé al acordeón, y Jorge Usón como artista invitado el sábado 3.

XXX ANIVERSARIO DE TEATRO DE MEDIANOCHE. La compañía aragonesa Teatro de Medianoche, pionera del teatro de sombras en Aragón, celebrará en Arbolé su 30 aniversario con el estreno de dos obras, una para el público adolescente y adulto “SeRes uHmonos” (9 de mayo). Es un espectáculo de títeres para mayorcitos (no necesariamente de edad), muy visual y sin palabras, que utiliza las técnicas del teatro negro, los títeres de mesa o el actor con máscara. Está formado por cuatro historias independientes que bien podrían ser capítulos de una vida con un principio y un final que completan un ciclo. Un dios en zapatillas, encantadores chupasangres, una manzana objeto de deseo, el poder del miedo... Un cómic visual llevado a la escena.

La segunda propuesta es para el público infantil y familiar; “Sueño de medianoche” (10 y 11 de mayo). Utilizando el tangram, conocido juego chino formado por siete piezas, se desarrolla un argumento visual que muestra las travesuras de la imaginación. Asimismo, la compañía presentará una exposición con carteles de sus espectáculos que resumirán estas tres décadas de trabajo.

Teatro de Medianoche es una compañía de títeres fundada en 1984 por Araceli Gil y Domingo Castillo, que simultanea la creación de espectáculos y la difusión del teatro de títeres, con especial dedicación al teatro de sombras. Sus espectáculos se caracterizan por su rigurosa puesta en escena, la artesanal y meticulosa construcción de los títeres, el uso de la música con protagonismo dramático y un estilo delicado y sugerente que deja libertad a la imaginación. Sus montajes se han representado en numerosos festivales, teatros y salas de España y otros países.

FESTIVAL SIN FRONTERAS. Teatro Arbolé, como una de las sedes del festival Sin Fronteras ofrece una programación en torno al cuerpo como metáfora, espectáculos que tienen al cuerpo como lenguaje, como objeto, como risa… en un intento por acercar al público una realidad que va de los títeres a la palabra, pasando por la danza y el clown. Se celebrarán siete espectáculos, cuatro para el público adulto, estrenos en Zaragoza, y tres para el infantil y familiar, con un total de 15 funciones.

 

Abrirá el Festival en Arbolé una obra para público juvenil y adulto de un enorme atractivo por el elenco y la trascendencia de la compañía. Bambalina Teatro, protagonizada por Adriana Ozores (una de nuestras actrices más célebres) presenta “Petit Pierre” (24 y 25 de mayo), que ha emocionado a miles de personas. Pierre Avezard, llamado Petit Pierre (1909-1992), nació antes de lo previsto, "sin terminar", como decía él mismo. Medio ciego, casi sordo y mudo, no aprendió jamás a leer ni a escribir. A los siete años le obligan a dejar la escuela para convertirse en pastor.

 

 

 

Su creación, una instalación mecánica que fascina, tanto por la combinación de personajes como por las invenciones y engranajes que los animan, se ha convertido en un gran poema de amor a la vida. Cada primavera la mostraba orgulloso a todo aquel que quisiera acompañarle y él mismo la hacía funcionar como una auténtica prolongación de su cuerpo. Todos aquellos que le conocieron quedaron marcados por este maravilloso ser, capaz de crear una obra simple pero extraordinariamente poderosa. La autora de la obra, la canadiense Suzanne Lebeau, es una mujer consagrada al teatro desde su juventud y sus obras suponen una decidida y arriesgada propuesta de renovación del lenguaje y los contenidos dirigidos al público juvenil.

 

El día 27 de mayo, la compañía Amarte (Brasil/España) presentará “Cuerpos condenados”. Dos seres terrestres se encuentran en una cárcel, uno de ellos está resignado, ha perdido la esperanza. El otro quiere salir de ahí como sea, busca la forma de huir. La acción se desarrolla en el Tártaro, la cárcel de los submundos, profundo abismo donde los cuerpos son juzgados y los malvados condenados a un castigo eterno. El espectador acompaña al protagonista en su huida desesperada de los infiernos; Será entonces cuando entren en juego los otros cuerpos condenados que decidirán ayudar o impedir su huida. Este encarcelamiento es plenamente un juego de la mente humana que trasciende la realidad en una continua lucha del héroe, del ser humano, para salvarse.

 

El 30 de mayo la compañía aragonesa Teatro Imaginario presentará un estreno absoluto, la obra “La piel desposeída. Las últimas palabras de Charles Baudelaire”. Alfonso Desentre da vida a Baudelaire la noche en que se abandona a la muerte en un hospital de Paris, derrotado por la sifilis y en compañía de su madre, auténtica mujer de su vida por la que siempre se había sentido traicionado. En sus últimas horas, reflexiona, se recrea , se complace, se lamenta y se burla de si mismo y de su cuerpo decrépito, en la ceremonia de la despedida de una piel ya inútil, que abandona , casi gozosamente, a la intemperie . Desde su mermada, dolorosa, sufriente presencia física, canta a la barcaza a punto de abandonar, a su cuerpo varado. Al cuerpo. Al cuerpo sublimado, ridículo, obsceno, culpable. A su vacuidad y su grandeza. El cuerpo como enemigo, o como único dios. Suprema belleza y extrema fealdad. El cuerpo, nuestra tierra, de la que un día la sangre huye, y se nos hace preciso desertar. En un último viaje, "hacia lo desconocido, para encontrar lo nuevo".

 

El 6 y 7 de junio, se representará el espectáculo de humor e improvisación “La experiencia secreta de Dios”. Una obra de teatro-cabaret, protagonizada por Bernar Caldevilla, en la que recrea toda una vida desde el origen. Desde el casting de espermatozoides, un galante espermatozoide lucha por cortejar y fecundar a su óvulo, sólo uno es el ganador y el resultado, lo evidente... un proto-nene, que desde el embarazo y tras un breve diálogo con el Creador, excepcionalmente tiene la fortuna de poder elegir a sus padres; una infancia que si no feliz, cuanto menos, divertida; el primer día de colegio, una sobrevenida pubertad llena de descubrimientos, el ligoteo, luego el noviazgo, un matrimonio y un tiempo implacable que se abre paso hasta la manifestación de la vejez y lo inevitable.... el fin de la actuación. "Lo veréis nacer, llorar, caminar por primera vez, crecer. Lo acompañaréis en el descubrimiento de la sexualidad, de su necesidad de amar. Seréis espectadores y padrinos de excepción, ayudándole a decidir hasta el final".

 

El festival incluye tres propuestas para el público familiar. Una de ellas es también estreno absoluto: Babel de cuentos” (25 de mayo), última producción de Teatro Arbolé, un espectáculo que a través de versos sonoros y cantarines, que permanecen en el recuerdo de nuestros niños durante toda su vida, se adentra con títeres de guante, mesa y planos, en el mundo de la diversidad lingüística. Fantasía y poesía en una representación que utiliza palabras en otras lenguas como un guiño a la diversidad idiomática. Los días 31 de mayo y 1 de junio, Zig Zag Danza presenta “Formas”, un espectáculo que inicia al público más pequeño a la danza contemporánea a través de las formas del cuerpo. La interpretación de un clásico de la literatura oral, Los siete cabritillos” llega con el Teatro Los Claveles (7 y 8 de junio), una obra de títeres premiada en numerosos festivales internacionales.

 

En junio, Teatro Arbolé continuará la programación para público infantil los fines de semana (ver programación adjunta). Y ya en julio se celebrará el Festival Pirineos Sur en Arbolé, del 4 al 25 de julio. La programación se detallará más adelante, aunque ya hay varios grupos confirmados: Hermanas Caroni (Argentina), Magnolia Sister (Francia), Pascualla Ilabaca y Fauna (Chile), Territori Beat (Aragón). La programación para el público infantil y familiar se completará con un ciclo de cuentos para el verano con los clásicos de Arbolé.


PROGRAMACIÓN PÚBLICO ADULTO -
Más información: www.teatroarbole.es

 

-30 de abril 1, 2 y 3 de mayo, a las 21 horas

SANTIAGO MELENDEZ (ARAGON) – Odon Val. ¡Punto Final!

Imágenes en vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=vx3jskqeukg

 

-9 de mayo, a las 21 horas

TEATRO DE MEDIANOCHE (ARAGON) - SeRes uHmonos

 

-16 de mayo, a las 21 horas

ZALATTA TEATRO (CANARIAS) – Sancho Panza

 

-23 y 24 de mayo, a las 21 horas - SIN FRONTERAS

BAMBALINA TEATRO (VALENCIA) – Petit Pierre
Imágenes en vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=Ba1apuOfrYw

 

-27 de mayo, a las 21 horas - SIN FRONTERAS

COMPAÑÍA AMARTE (BRASIL/ESPAÑA) - Cuerpos condenados

 

-30 de mayo, a las 21 horas - SIN FRONTERAS

TEATRO IMAGINARIO (ARAGÓN) - La piel desposeída. Las últimas palabras de Charles Baudelaire

 

-6 y 7 de junio, a las 22 horas - SIN FRONTERAS

BERNAR CALDEVILLA (MADRID) – El experimento secreto de Dios
Imágenes en vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=JDWjnnZOJe0

 

-En julio se realizará el ciclo PIRINEOS SUR EN ARBOLÉ del 4 al 25 de julio (22 horas). Grupos confirmados: Hermanas Caroni (Argentina), Magnolia Sister (Francia), Pascualla Ilabaca y Fauna (Chile), Territori Beat (Aragón).

 

PROGRAMACIÓN PÚBLICO FAMILIAR

 

-3 y 4 de mayo

TEATRO ARBOLÉ (ARAGÓN) – La isla del tesoro - http://www.youtube.com/watch?v=XTzooFftghQ

 

-10 y 11 de mayo

TEATRO DE MEDIANOCHE (ARAGÓN) – Sueño de medianoche

 

-17 y 18 de mayo

ZALATTA TEATRO (CANARIAS) – La musa Pelusa

 

-25 de mayo – SIN FRONTERAS

TEATRO ARBOLÉ (ARAGÓN) - Babel de cuentos

 

-31 de mayo y 1 de junio - SIN FRONTERAS
 ZIG ZAG DANZA (ASTURIAS) - Formas - http://www.youtube.com/watch?v=-gYnQ7gKBtI

 

-7 y 8 de junio - SIN FRONTERAS

TEATRO LOS CLAVELES (MURCIA) - Los siete cabritillos http://www.youtube.com/watch?v=yIHLBb9g_M8

 

-14 y 15 de junio

TEATRO ARBOLÉ (ARAGÓN) - ¿Caperucita Roja? - http://vimeo.com/59551897

 

-21 y 22 de junio

CÁNDIDO PRODUCCIONES (CASTILLA Y LEÓN) - Cuento del Lobo

 

-28 y 29 de junio

KAMANTE TEATRO (ASTURIAS) - Sembrando historias

29/04/2014 13:26 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

TORRES, REIJA, LIBRERÍAS, PONS

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[Paco Pons, librero ya jubilado, vive la ciudad de una manera especial. Con cariño y atento a cualquier detalle.  Me ha escrito y me dice:]

Querido Antón: He leído en heraldo.es tu trabajo sobre el futbolista TORRES, cuyo establecimiento recuerdo perfectamente, en la calle Cádiz.  Ello es debido a que, a pocos metros del mismo – y del de Severino REIJA – estaba la primera LIBRERÍA PONS, la que fundaron mis padres en el año 1951. Allí comencé yo a trabajar en el año 1961, a los catorce años, debido a la grave enfermedad de mi padre, y allí estuve día a día, hasta que en el año 1968 decidí trasladar la librería al Paseo de Fernando el Católico.

 

El local de la librería estaba situado en la “calle San Diego”, junto a la salida posterior del Cine Dorado, que luego sería un Bingo.  Los comerciantes del barrio nos llevábamos muy bien y con el Sr. Torres charlaba yo con cierta frecuencia, pues me trataba con gran afecto, a pesar de que yo fuera un muchacho y él un señor famoso.

 

Me sucedió lo mismo con Severino Reija, con el que luego coincidí en las dos vice-presidencias de la Federación de Empresarios del Comercio de Zaragoza. Formamos equipo con el Presidente, el comerciante de calzados TABOADA, caballero culto y amable como pocos.  Como yo era un jovencete, Taboada decidió que el Vicepresidente Primero sería Reija y el Vice Segundo sería Paco Pons, como debe ser, pues yo me sentía al lado de esos dos “gigantes” como un becario en presencia del Consejero Delegado de la Corporación.

 

No te olvides de otro curioso comerciante de la calle Cádiz. Un establecimiento de sastrería a medida, llamado GALAS, en cuyo escaparate principal reproducía cada día el orden de clasificación de los ciclistas, durante la Vuelta Ciclista a España. Eran ciclistas de plomo –como los soldaditos – pintados según los colores de los equipos y/o naciones de origen. En ese local había estado previamente una librería de “lance” que tenía el padre de una famosa pintora que ha regresado a España, después de décadas de ausencia. Me refiero a JULIA DORADO. Su padre fue librero y amigo del mío.

 

*Torres, primero por la izquierda, el día que el Real Madrid venció a la Fiorentina en mayo de 1957. Ganaba su segunda Copa de Europa. Torres está al lado de Di Stéfano que le gritaba: "Che, mañico".

LOS AMANTES DE TERUEL

LOS AMANTES DE TERUEL (OTRA VERSIÓN)

 

 

LOS AMANTES DE TERUEL

Eleuterio era albañil, paleta, yesaire: dominaba casi todos los oficios de la construcción y conocía bien la ciencia y el vértigo de los andamios. De repente, en uno de esos trabajos inesperados, fue reclamado en el convento de las Clarisas de Teruel. Tenía que hacer chapuzas, ajustes de ventanas y de tejados contra la ferocidad del invierno. Allí solo vivían monjas de clausura, que hablaban algo menos de lo necesario. Le pareció que Joaquina, con una mirada dulce y amable en todas sus informaciones, hablaba algo más que las demás. Y fue ella quien le dijo donde podía dejar algunos ladrillos, preparar el cemento, depositar los sacos de yeso. Y no solo eso: le explicó a qué dedicaban sus pautadas horas, el rito de los rezos y el sistema de riego del jardín. Hablaban como hablaba el viento: con disimulo, con murmullos. Siempre hacían por encontrarse: él, ante la abadesa, la llamaba “mi embajadora”. Un día ella solicitó permiso para ir al médico; le confesó a Eleuterio que desde hace algún tiempo padecía temblores y él se atrevió a decirle: “Descuida. Yo te curaré”. Joaquina y Eleuterio se encontraron junto a una de las torres de mudéjares. Él la esperaba en su coche, y solo acertó a decirle: “Poco equipaje llevas para la nueva vida que nos espera”. Se casaron y se instalaron en un repetidor con vivienda en la cumbre del monte Javalambre y allí se quedaron a vivir su amor. Lejos del mundo y cerca de Teruel. Leían, estaban pendientes de la vigilancia del centro emisor, compraban revistas de toros, se amaban, preparaban chocolate al atardecer y paseaban, cuando caía la noche, por aquel paraje lunar. Y de vez en cuando recibían a algunos amigos que no se podían creer su fuga. Antes de que aquel espacio ideal para contemplar estrellas y las mejores luces del alba fuese una estación de nieve, acudieron a un programa de televisión a contar su historia. Eleuterio murió en 2004 y Joaquina está bien, sonriente y luminosa, dispuesta a contar su historia; a contarla y a recrearla con toda suerte de detalles. Es una forma de recuperar la memoria de su compañero. Ha regresado al convento porque allí, dice ahora, una mujer sola está mejor que en ningún sitio. A veces, en el silencio nevado del Javalambre aún se pueden oír sus voces y sus confidencias: “Nosotros también somos los amantes de Teruel”.

 

*Me he reencontrado el pasado jueves con Joaquina en la librería Senda-Perruca de Teruel. Esta historia con otra expresión aparecía en mi libro ‘Los pasajeros del estío’ (Olifante, 1990). La foto de ’Las bodas de Isabel’ es de Diego Hernández Estopiñán y Lori Needleman.

ALEJANDRO GONZÁLEZ RECUERDA, EN UN DOCUMENTAL, A SANZ BRIZ

-¿Qué te ha llevado a realizar un documental sobre Ángel Sanz Briz? ¿Qué te ha atraído del personaje?

La personalidad de Ángel Sanz Briz es desbordante. Hasta estos últimos años, la vida de este embajador zaragozano ha estado sumergida en el anonimato. Cuando yo tomo la decisión de contar su vida y los acontecimientos por lo que es conocido, descubro un Ángel Sanz Briz diferente. Una persona humana y buena, que en los peores momentos de la II Guerra Mundial y en una zona brutalmente castigada como fue Hungría y más concretamente, Budapest, se vio obligado moralmente a adoptar una serie de decisiones que marcaron la vida de miles de judíos y aunque de una forma más modesta, también marcó la suya. Pero además, después de hablar con los pocos “salvados por Sanz Briz” que quedan vivos, con su familia o con la gente que lo conoció, he descubierto una persona diferente a la contada en los libros o publicaciones. Muy poca gente expondría su carrera diplomática, su patrimonio personal o incluso su vida, por la salvación de unos seres humanos. Ejemplos de este tipo, actualmente, es muy raro encontrarlos.

 

-Tenemos en la cabeza la miniserie de TVE. ¿Os beneficia, os ayuda, vuestro proyecto es anterior o posterior?

Ni beneficia y ayuda. Yo creo que aporta. Cuando se decide rodar “El Ángel de Budapest”, la productora Boomerang tv se puso en contacto conmigo para interesarse por el documental. Siempre hubo muy buena sintonía. Quedo desde el principio muy claro que ellos se ocupaban de hacer ficción y el documental lo hacía yo. Hay que tener en cuenta que la miniserie estaba basada en el libro de Diego Carcedo “Un español frente al holocausto”. El documental “La encrucijada de Ángel Sanz Briz” tiene cierta inspiración en el mismo libro. Diego Carcedo, colaborador del documental, me ha concedido su autorización para este documental. ¿Por qué no se hizo en aquel momento?. Es muy complicado hacer documentales en medio de una crisis económica. No obstante TVE, estuvo a punto de coproducirlo. Pero tanto su crisis presupuestaria como institucional, obligo a desestimar esta coproducción, emitiéndose en su día otro que estaba en los archivos de TVE hace unos 20 años. Ahora, afortunadamente, tenemos apoyo económico, eso sí, optimizando todos los recursos.

 

-¿La denominación de ‘Schindler español’ es correcta o exagerada?

Creo que las comparaciones son odiosas. Aunque “La lista de Schindler” es una obra maestra que se merece un puesto dentro de las mejores películas de la historia, Ángel Sanz Briz fue un personaje único. El personal de la legación diplomática de España en Hungría, hizo una lista con los miles de judíos salvados (yo la he visto y la mostramos en el documental). Esta tarea era algo normal. Había que tener cierto control con los nombres y que en un momento determinado, como así ocurrió, hubiera que recurrir a esa lista y al número de orden para sacar de las garras de los Cruz flechados (nazis húngaros) a judíos detenidos. Esa lista y el correspondiente visado, pasaporte o carta de protección, les otorgaba estar bajo protección española. De no existir estos documentos oficiales, además del coraje de Ángel Sanz Briz o su personal civil, estas miles de personas hubieran acabado en un tren rumbo a los campos de exterminio, asesinados en el río Danubio o formando parte de la columnas de la muerte.

 

-¿Cómo os enfrentáis a su formación, a sus orígenes zaragozanos?

Una primera parte del documental explica su origen. Sus padres eran comerciantes y fueron los dueños del Bazar X, situado en el Coso zaragozano. El pequeño Ángel Sanz Briz estudió en los colegio Escuelas Pías ( los escolapios) en la calle Conde de Aranda. Posteriormente, decide estudiar Derecho e ingresar en la Escuela diplomática de Madrid. Hay un dato curioso. Sus restos mortales se encuentran en el cementerio zaragozano de Torrero. Tenemos un embajador y Justo de la humanidad enterrado nuestra ciudad y el público lo desconoce.

 

-De entrada, Sanz Briz fue un conservador... No aceptó la caída de Alfonso XIII, no le gustaba la República, cambió de bando en la Guerra Civil... ¿Cómo valoras su personalidad, su trayectoria?

Yo me quedo con su personalidad humana. No creo que se deban realizar juicios políticos sobre su forma de pensar. Esto no quiere decir que el documental huya del contexto histórico. Hay que tener en cuenta que Ángel Sanz Briz ante todo, era un representante del gobierno español. Si la república hubiera ganado la guerra, él se hubiera puesto a las órdenes de ella. Al ser un servidor del estado, llevo siempre por delante el nombre de España. Pero llego un momento que tuvo que tomar una serie de decisiones, en Budapest. Y el tiempo le ha dado la razón. Es, probablemente, uno de los pocos personajes de nuestra historia contemporánea que ha sido capaz de poner de acuerdo a las ideologías de izquierdas y derechas.

 

-Años después lo envían a Budapest y ahí se convirtió en un héroe. ¿En un héroe silencioso o no?

Nunca hizo ostentación de lo que estaba haciendo. Es más, de héroe tuvo poco. Si me apuras, un héroe anónimo. Hizo lo hizo convencido de que tenía que hacerlo y tenía las herramientas legales para llevarlo a cabo. Pero además poseía astucia diplomática y una gran retórica. Empleo los acontecimientos a su favor. Otros diplomáticos como los de Suiza, Suecia, Portugal o la Cruz Roja internacional vieron en su ejemplo, una forma de salvar a miles de judíos de los campos de exterminio. Entre todos, lograron burlar a las autoridades nazis y húngaras. Pero eso sí, en silencio y con discreción.

 

-¿Cómo se le ocurrió jugarse el tipo para salvar a más de 6.000 judíos? ¿Cómo lo explicas?

Ángel Sanz Briz era una persona religiosa. Su gran amigo en Budapest fue, por ejemplo, el nuncio apostólico monseñor Angelo Rotta. Pero antes de religioso era de una humanidad extrema. No podía pasar por alto, las atrocidades de la que era testigo. Quizás una posición cómoda hubiera sido dejar pasar los meses de la guerra y ser un testigo mudo de lo que ocurría con los judíos. Él no era así. ¡A lo mejor fue su ímpetu aragonés mezclado con su sentido del deber! La mayoría de las veces especulamos sobre la cuestión de porque lo hizo. Pero yo he llegado al convencimiento que al repudiar todo lo que veía y para evitar que se convirtiera en otro cómplice de terror, saco ese aspecto humano que tenemos todos, tan desaparecido en aquellos años.

 

-En el documental parece que hay un cierto paralelismo entre los grabados de Goya y las ejecuciones en Budapest. ¿Por qué? ¿Por qué has decidido confrontar esas imágenes, las del pintor y sus grabados, y las fotos de 1944 y 1945?

Porque son las mismas escenas. Goya fue testigo de las matanzas en la guerra de la Independencia al igual que Ángel Sanz Briz. Cuando ves un aguafuerte de Goya y lo comparas con las fotografías de los asesinatos de 1944 en Budapest, ves que lo único que los separa la distancia y los años. Desgraciadamente una guerra es cruel e inhumana. Desconocemos en España la crueldad de guerra mundial en Hungría, lo bajo que puede llegar a caer el ser humano y su falta de humanidad. Cuando hablas con los testigos y te describen lo que sufrieron, te quedas sin habla. Imagino que a Goya le ocurriría lo mismo y necesitó pintar sus grabados. Por ejemplo, cuando ya no había trenes de ganado para transportar a los judíos, lo llevaban a una fábrica de ladrillos que había en la Obuda (en la zona de Buda). Obligaban a las mujeres y los niños a andar por los caminos dirección a Austria, en invierno, con temperaturas bajo cero, con nieve, desnutridos y si fuerzas. Muchos, la gran mayoría, no llegaron. Murieron en asesinados de un disparo en un cuneta. En todos los países tenemos cunetas con muertos.

 

-¿Sabía el Gobierno de Franco qué hacía su embajador? ¿Qué riesgos asumió el diplomático zaragozano?

Ángel Sanz Briz, informó al Ministerio de Asuntos Exteriores y lo logró en algunas ocasiones. Pero muchas veces se quedó en intentos. Debemos de ponernos en su situación. En medio de una guerra, en el corazón de Europa. Bombardeos varias veces al día (la legación española no se libró). Con continuos cortes energéticos. Quienes tenían luz y teléfono, eran unos afortunados. Además el ejército rojo a punto de liberar Hungría… Sería normal que las informaciones no llegaran con la celeridad que necesitaría el encargado de negocios zaragozano. Pero informados estaban. Por supuesto que asumiría riesgos. No podía quedarse de brazos cruzados esperando una respuesta de Madrid. Y adoptó unos riesgos que sólo con el paso del tiempo, le dieron la razón.

 

Recuérdanos qué personajes e historiadores y políticos intervienen y por qué...

Tenemos a Diego Carcedo, presidente de la Asociación de Periodistas Europeos, autor del libro en el cual se inspira el documental y gran conocedor y “descubridor” de la figura del Ángel Sanz Briz. Los cuatro hijos del diplomático (Pilar, Ángela, Adela y Juan Carlos) también participan en el mismo. Nos acercarán a ese padre humano que era. El catedrático de historia contemporánea Julian Casanova que no aporta la visión histórica del momento. En Hungría contamos con Erzsébet Dobos. Es posiblemente la mejor experta sobre la figura de Ángel Sanz Briz y su labor en Budapest. El espectador podrá conocer de su mano los lugares clave como la estación de Józsefváros, lugar de partida de los trenes aAuschwitz-Birkenau o la antigua fábrica de ladrillos de Obuda. También contamos con la presencia del embajador de España en Hungría Enrique Pastor de Gana. El nos guía y enseña lugares de la embajada como son los sótanos en donde se sospecha que pudieron refugiarse judíos durante estos meses. Szita Szabolcs es el director del Museo de holocausto de Hungría es otro de los participantes al igual que András Heisler, presidente de la Federación de Comunidades Judías de Hungria o Gabor Gordon, presidente de la organización “Marcha por la Vida”. Mención aparte son los supervivientes. Son claves para entender esos oscuros tiempos. Contamos con los testimonios de Jaime Vandor e Iván Harsányi. Ellos fueron salvados por Ángel Sanz Briz y nos aportan como vivieron en sus propias carnes y las de su familia, estos acontecimientos. Además también prestan testimonio Sólyom Gábor(hijo de un salvado por Sanz Briz) y Katalin Sommer, otra superviviente. Espero contar, además, con intervenciones de Alon Bar, embajador de Israel en España, Miguel de Lucas, director general de Casa Sefarad-Israel y Perla Hazan, directora del departamento de relaciones para España y Latinoamérica de Yad Vashem, en Israel.

 

-¿Qué tipo de documental quieres hacer? ¿Tienes algún modelo en cabeza?

Ante todo espero que sea un documental cercano a la gente. Se ha hablado ya mucho del holocausto y el espectador tiene ya mucha información. Sin obviar los hechos y acontecimientos vividos, es fundamental para poder entender lo que paso, el testimonio de los supervivientes. Pero además, quiero dar a conocer a ese Ángel Sanz Briz más cercano, más humano, más familiar, aspectos que, creo, le marcaron a la hora de hacer lo que hizo. Espero poder hacer llegar al espectador un documental que forme e informe. En definitiva, que sientan lo mismo que he sentido yo durante estos casi 10 años de experiencia e investigación.

 

-¿Tenía Sanz Briz puntos oscuros? Creo que es Arcadi Espada quien, citando a un italiano, recuerda que quizá no sean todos luces en su personalidad...

Sin querer entrar en polémica con Arcadi Espada y su libro, el italiano al que cita es Giorgio Perlasca, el impostore como fue denominado. Perlasca se quedó en la legación española cuando Ángel Sanz Briz tiene que salir de Budapest rumo a Berna (Suiza), días antes que el ejército rojo liberara la capital. Durante este periodo, Perlasca se autoadjudicó el cargo de Cónsul e hizo creer a las autoridades húngaras, que él era el nuevo responsable de la legación española. Siguió expidiendo cartas de protección a todo judío que lo solicitara, eso sí, firmadas por Ángel Sanz Briz las cuales rubricó antes de partir. La figura de Perlasca en Budapest se ha vanagloriado hasta a tal extremo que incluso, se le adjudican toda la labor diplomática de salvación ocurrida en estos meses. Hay que recordar que cuando Perlasca, llegó a la legación española huyendo de los nazis (a pesar de ser fascista), Ángel Sanz Briz ya ha había negociado la autorización de 200 visados por parte de las autoridades húngaras y los estaba expediendo. Perlasca le pide ayuda y le es concedido un pasaporte español gracias a una carta firmada por Franco, durante la guerra civil española. A pesar de todo, no hay que quitar merito a la labor de Giorgio Perlasca. Era muy popular entre los judíos protegidos. El llevaba, por ejemplo, los víveres y artículos de primera necesidad a las casas protegidas, que en ese momento era lo más preciado. Eso sí, pagado con dinero de la legación o incluso de la propia cuenta personal de Sanz Briz. Espero aportar un granito más de arena para poner a cada cual en su sitio.

  

¿Con qué apoyos contáis?

El documental cuenta con el apoyo económico del Ayuntamiento de Zaragoza y la Diputación Provincial de Zaragoza. Colabora también la escuela de formación audiovisual Cpa Salduie. Además tiene apoyo institucional de Casa Sefarad-Israel, la Embajada Española de Hungría, el Instituto Cervantes de Budapest o la Federación de Comunidades Judías de Hungría. También tengo que destacar el gran apoyo logístico de la productora húngara I´m film. Gracias a ellos hemos podido hacer el rodaje durante nueves días en Budapest. Y esperamos en los próximos días cerrar unos apoyos más como son la Embajada de Israel en España y el Museo Yad Vashemde Jerusalén en Israel. Este documental espera ser el homenaje de la ciudad de Zaragoza a uno de sus hijos más destacados y durante tantos años olvidado.

EL CIERZO, EL EBRO Y SUS SECRETOS

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Marisancho Menjón es la comisaria de la muestra ’Cierzo. El viento del Ebro’ donde hay un poco de todo: música, literatura, artes plásticas, cine, naturaleza, bicicletas, memoria de los vientos, meteorología y mitología. Gentilmente, Marisancho me envía una selección de sus textos que contextualizan el cierzo en el paisaje y en la naturaleza.La exposición está en el Centro Ambiental del Ebro que dirige Francisco Pellicer Corellano.

 

 

EN EL PAISAJE. Por Marisancho Menjón

El cierzo esculpe el paisaje. Nuestra tierra no sería igual si no se viera azotada de forma tan insistente por el viento. Reseca la tierra, sí, y modela también nuestras montañas. Las elevaciones que bordean el curso del Ebro presentan su frente más dura al cierzo y pierden la batalla contra su fuerza: las vemos redondeadas, peladas por su soplido feroz, que las roza y desgasta sin descanso.

Aquí y allá los árboles también nos señalan la dirección del viento, porque se inclinan, conforme van creciendo, vencidos por él. Decía Labordeta de las sabinas: "Unas y otras tienen la misma sobriedad, igual dureza y una entrañable ternura cuando compruebas que su cuerpo, abatido de dolores y sequías, de alisios desgarrados y cierzos derrumbantes, permanece allí desde siempre". Los troncos inclinados, las copas en bandera, nos muestran que por ahí campa a sus anchas, y seguirá haciéndolo mientras el mundo siga girando, el bramido del cierzo.

La huerta del valle del Ebro tiene también una estampa característica debida al viento: los agricultores necesitan defender de él sus cultivos para evitar que rompa las hojas y las ramas, reseque excesivamente la tierra o incluso arranque las frágiles estructuras que sostienen, por ejemplo, las matas de judías y tomates. Para ello disponen espesas empalizadas de cañas a modo de barreras cortavientos, denominadas bardos, bardizos o bardizas. Las cañas se clavan en el suelo unas junto a otras, se traban en horizontal y se refuerzan, a veces, con palos de madera. Parecen frágiles pero resisten muy bien al cierzo porque le dejan paso: el viento se filtra entre ellas sin derribarlas.

 

EN LA LITERATURA

Son numerosos los autores que se han referido al cierzo y lo han glosado en sus obras. Nuestro viento protagoniza pasajes memorables de muchos escritores de esta tierra y de muy distintos estilos, desde el surrealismo de Buñuel hasta el suave lirismo de Antón Castro, pasando por los desenfadados poemas de Ángel Petisme o las recios y sobrios versos de Francisco Carrasquer. Ya Marcial, en el siglo I d.C., llamaba bronco al cierzo y recomendaba a un amigo hispano, desterrado de Roma, que huyera de él al llegar el crudo invierno.

Muchas publicaciones han llevado el título de Cierzo en su cabecera, muestra de hasta qué punto lo tenemos arraigado como símbolo o nos identificamos con él. La más relevante de estas publicaciones fue el quincenal Cierzo: letras, arte, política, publicado en Zaragoza en los años treinta. "Cierzo" fue, además, una editorial que publicó obras de numerosos escritores aragoneses, como Tomás Seral y Casas, Gil Comín Gargallo, María Dolores Arana, Maruja Falena, Raimundo Gaspar o José María Vilaseca.

Muchos autores han elegido al cierzo para dar título a sus libros y también han sido numerosas las ocasiones en que se han reunido, bajo su nombre, obras de autores aragoneses. Hijos del cierzo se consideran no solo ellos, sino desde luego también muchos de nosotros, que hemos crecido en esta tierra acunados, y a veces aventados, por el viento.

 

*La foto es de Ricardo Compairé.

02/02/2014 23:33 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

MARIANO CARIÑENA, UN HOMENAJE

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Arbolé Editorial presenta la publicación de cuatro obras
del autor y director teatral aragonés Mariano Cariñena

 

  • El martes a las 19 horas, en un acto en el que se reconocerá al dramaturgo, recientemente fallecido, y se colocará una placa con su nombre en el hall del Teatro Principal

 

  • En el mismo acto, Mariano Cariñena recibirá a título póstumo la Medalla de Honor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE)

 

El Teatro Arbolé y el Ayuntamiento de Zaragoza han organizado un homenaje al autor y director teatral Mariano Cariñena, recientemente fallecido, en el que se presentará la publicación de cuatro obras del dramaturgo aragonés, y se colocará una placa con su nombre en el hall del Teatro Principal. A este reconocimiento se ha sumado la Sociedad General de Autores y Editores con la entrega, a título póstumo, de la Medalla de Honor de la SGAE. El acto se celebrará mañana martes, a partir de las 19 horas, en el Teatro Principal de Zaragoza.

 

Mariano Cariñena Castell (Zaragoza, 1932-2013) es figura clave de la escena aragonesa contemporánea y fundamental para el teatro independiente de España. Titulado en Dramaturgia y Dirección Escénica por el Instituto de Teatro de Barcelona, en los años 60 fue fundador y director del Teatro de Cámara de Zaragoza y del TEU. Ya en la década de los 70, al frente del Teatro Estable, ejerció un papel esencial en el desarrollo del teatro independiente. Fue, asimismo, uno de los impulsores de la creación de la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza, centro que dirigió desde 1984 hasta su jubilación, en 2002.

 

ARBOLÉ EDITA SUS OBRAS COMPLETAS. Qué mejor reconocimiento para un dramaturgo que publicar las obras de teatro a las que dedicó su vida. Arbolé Editorial presentará mañana en este homenaje la publicación de cuatro de las obras que escribió Mariano Cariñena, reunidas en dos volúmenes de la colección Titirilibros Serie Roja: los libros 16 (“La ensalada” y “La fuente y la raposa”), con prólogos de Iñaqui Juárez y Joaquín Melguizo, foto de portada de una de las representaciones de “La ensalada” y diseños del autor de las escenografías de ambas obras; y 17 (“Dúo a cuatro voces”  y “La reunión”), con prólogos de Rafael Campos y Francisco Ortega, e ilustraciones de Mariano Cariñena.

 

La editorial del Teatro Arbolé inició en 2009 la edición de las obras completas de Mariano Cariñena con  la publicación de los dos primeros volúmenes: “Seis piezas teatrales”, número 10 de Titirilibros Serie Roja, con prólogo de Mariano Lasheras y Jesús Pescador e ilustraciones del propio Cariñena,  y "Tiranía y derrota del rey Don Barrigota", nº21 de Titirilibros Serie Verde, con prólogo de Francisco Ortega e ilustraciones de Vicente Villarrocha.

 

SU NOMBRE, EN EL HALL DEL TEATRO PRINCIPAL. A continuación, se colocará una placa en la entrada del Teatro Principal, que dará “nombre al hall del que fue siempre su teatro”, en un acto que contará con  la presencia del consejero de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Jerónimo Blasco, de la viuda de Mariano Cariñena, Marisol Albiac; y del gerente del Teatro Principal Rafael Campos.

 

MEDALLA DE HONOR DE LA SGAE. Finalmente, Mariano Cariñena recibirá a título póstumo la Medalla de Honor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Entregará la medalla a su viuda, Marisol Albiac, el vicepresidente del Colegio de Gran Derecho de la SGAE, Fermín Cabal.

 

Mariano Cariñena desarrolló a lo largo de más de 40 años una intensa y decisiva labor en la escena aragonesa como autor, director, traductor, adaptador, profesor o actor. Era socio de la SGAE desde 1971 y en su haber consta un total de 23 obras propias y 40 adaptaciones. Puso en escena más de 60 montajes, con obras propias como “El cuento al revés”, “Tesorina” y ’”De brujas, moras y diablos”; o adaptaciones de autores como Pirandello (“Enrique IV”), Sanchis Sinisterra (“Los figurantes”), Bernard Shaw (“Amores, prejuicios e intereses”), Jardiel Poncela (“Cuatro corazones con freno y marcha atrás” o Miguel Labordeta (“Oficina de horizonte”).

 

 

 

“LA ENSALADA” Y “LA FUENTE Y LA RAPOSA”. Libro 16 de la colección Titirilibros Serie Roja con prólogos de Iñaqui Juárez y Joaquín Melguizo, foto de portada de una de las representaciones de “La ensalada” y diseños del autor de las escenografías de ambas obras. Fueron escritas entre 1976 y 1978, en plena transición política y son un ejemplo de teatro de urgencia, un teatro pegado a la tierra y a su gente, que quiere intervenir en la vida social y política del momento.

 

 “Mariano Cariñena, que tenía una idea bastante definida del compromiso y la función social del teatro -escribe Joaquín Melguizo-, tras la prohibición del Teatro de Cámara, reaparece al frente del Teatro Estable en 1971. Cinco años después, momento en el que escribe La ensalada, había consolidado dos líneas de trabajo: una centrada en grandes producciones y otra dedicada a obras de pequeño formato con reparto más limitado. Para la segunda escribió estas dos obras, textos que buscan el acercamiento a un público popular y rural, muy pegados a la realidad aragonesa… Se trataba de salir a recorrer los pueblos, de llevar a sus gentes un teatro que les hablase de sus problemas y que, de alguna manera, les incitase a la participación”.

 

“La ensalada, Historias de antaño para gente de hogaño” (1976) es un divertido entremés, ambientado en el siglo XVI. Sus protagonistas son gente de campo que trabajan mucho y cavilan más. “Escrito con un muy buen lenguaje de la época que, a juicio de Iñaqui Juárez, posee una temática simple, directa y tremendamente eficaz que busca el juego y la comicidad y pretende, sobre todo, divertir; pero no está exento de mensajes comprometidos. Lo que en el siglo XVI podían ser sentencias y moralejas, en el XX se convierte en ideología y ansias por cambiar el mundo. ¿Qué pasará en el XXI?”

 

“La fuente y la raposa” (1978) es una obra más extensa y con una estructura algo más compleja. No abandona el carácetr popular, pero tiene un aire más de fábula. “De forma clara y directa, es un alegato en defensa de la tierra, de los pueblos y de sus gentes”, expresa Joaquín Melguizo. “Esta obra trasmuta la vieja fábula para adaptarla a los tiempos, actualiza su moraleja para unirla al clamor popular”, sotiene Iñaqui Juárez.

 

“DÚO A CUATRO VOCES” Y “LA REUNIÓN”. Libro 17 de la colección Titirilibros Serie Roja con prólogos de Rafael Campos y Francisco Ortega, e ilustraciones del propio Mariano Cariñena. “En este volumen mostramos sus escritos realizados para trabajar con los alumnos de la Escuela Municipal de Teatro, su escuela –escribe Esteban Villarrocha en la contraportada del libro-. Mariano Cariñena sabía que es responsabilidad de todos como grupo la construcción en el aula de un clima de respeto mutuo, confianza y cooperación; los tres elementos imprescindibles para consolidar una comunidad capaz de indagar, pensar y dialogar en vistas de imaginar y construir nuevas y mejores formas de convivencia, que unido al humor inteligente, lúcido y comprometido que le caracterizaba, ha dejado huella en varias generaciones de actores y actrices que tuvieron la suerte de recibir sus enseñanzas”.

 

Dúo a cuatro voces. Rafael Campos define este texto como “un ejercicio de generosidad y de entrega de Mariano Cariñena a su labor de profesor. Una obra para padres e hijos que empieza como un juego ingenuo de descubrimientos infantiles y termina en un final abrupto, bastante inesperado y radical. Y añadiría que muy del gusto de su autor, que parece señalar en la obra una especie de resumen, en el que una vez más, la ignorancia y la mentira desencadenan la tragedia de una comedia aparente, en la que no hay inocentes sino ignorantes…”. Pero esta obra habla de “cómo su pasión por el teatro, vivida como una verdadera y absoluta vocación le llevaba a añadir a su enseñanza toda su capacidad de teatro en todas las dimensiones, autor, director, escenógrafo; y cómo esa misma pasión contribuyó a hacer de Mariano Cariñena un maestro cada vez mejor”.

 

La reunión (1996). En la ya larga vida de la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza, este texto fue el taller número 41 que representaban los alumnos de tercero, concretamente en 1998 en el Teatro del Mercado. “Aquel año le tocó dirigir el taller a Mariano y eligió su propio texto, relata Francisco Ortega. Mariano no sólo adaptaba magistralmente textos de otros –de autores como su querido Arrabal, Shaw o Fassbinder, sino que escribía… de todo… Y todo lo hacía con un estilo propio, meticuloso, perfeccionista, producto de su sabiduría, su intuición y su conocimiento de las leyes internas de la dramaturgia. Y, además, con persistente tendencia a proyectar en lo que hacía, un desbordante sentido del humor….”.

 

“La reunión es… una reunión de personas citadas de un modo absurdo, que están en un lugar absurdo por una razón absurda con el objetivo de hablar de algo que desconocen. Situación teatral sencilla y, a la vez, compleja, que obliga al actor y a la actriz a crear un personaje desde las desnudas palabras que le tocó decir. En este texto descubrimos “el aroma del mejor teatro del absurdo, de Ionesco en particular, de Beckett, o del propio Fernando Arrabal, a quien Mariano ya había estudiado en profundidad”.

 *Nota de prensa de Tìteres Arbolé y de Ana Rioja. La foto es de José Miguel Marco, fotógrafo de Heraldo de Aragón. La revista 'Rolde' le hace un homenaje en su último número.

 

20/01/2014 17:13 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

CIERRA EL PEQUEÑO TEATRO DE LOS LIBROS EN LAS FUENTES

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Ha cerrado El Pequeño Teatro de los Libros. Por un tiempo imaginamos hasta que Ciro Soriano y Carolina Peláez, Carolina y Ciro, encuentren otro lugar, otro empeño, otro campo de sueños. Allí hemos grabado muchas veces (con Ana Catalá, con Yolanda Liesa, con Teresa Lázaro, con Carlota Muñoz) para ‘Borradores’, en ese escenario teatral que hacía pensar en la librería Ateneo de Buenos Aires, y hemos grabado allí desde hacía dos años los libro para la sección de ‘Por amor al arte’, el programa de Montse Alcañiz, Adriana Oliveros y Laura Oliva, entre otros, de Aragón Televisión. He notado día a día la pasión por el oficio de ambos: Carolina, siempre atenta a libros, autores, a proyectos, a revistas; a menudo pendiente de tal o cual presentación o de un libro que aún no les había llegado. Ciro, más concentrado en sus cosas (pedidos y búsquedas), en sus estudios, en sus charlas que daría en CMA Armas, en el Observatorio de Literatura Infantil y Juvenil de Jorge Gonzalvo y otros. Siempre querían saber, siempre quieren contar qué habían descubierto, qué libro les había impresionado. A Carolina, recuerdo ahora, le impactó mucho ‘Stoner’ de John Williams. Allí han organizado conciertos, cuentacuentos, cursillos, charlas, conferencias, audiciones de ópera para niños y el Pequeño Teatro de los Libros también ha querido ser un espacio cálido para exposiciones (Lou Lou, Javier Hernández, Agnes Daroca, la lista es muy extensa...) con una apuesta por la literatura infantil y juvenil.

Allí han tenido su espacio Ignacio Escuín y Javier López Clemente, Agnes Daroca y Jessica Aliaga y Víctor Gomollón, Roberto Malo, Patricia Esteban Erlés, y muchos, muchos otros. El Pequeño Teatro de Los Libros ha querido ser una librería de barrio, en Las Fuentes, y una pequeña fantasía que ensanchaba la imaginación y el imaginario cultural y creativo del barrio. Son muchos los que lamentan el cierre. Somos muchos los que perdemos ahí un espacio de acogida. Desde aquí, mi gratitud, los mejores deseos, todo el afecto y el reconocimiento.

Los Portadores de Sueños ganaron el premio a la mejor librería cultural de 2012 y el Pequeño Teatro quedó finalista con una librería cántabra. Era un primer reconocimiento nacional a su trayectoria; su trabajo calaba en la ciudad y había empezado a ser reconocido fuera. Jot Down, revista que recomendaba, las había saludado como una librería con encanto. Ciro y Carolina, Carolina y Ciro estaban ahí y ahí siguen en nuestra cabeza, en el menú de los buenos recuerdos, de los maravillosos instantes entre libros.

 

*Esta foto es de la revista Jot Down.

MAESTRAS DE LA REPÚBLICA

 

"Ponerle alma a la educación", una frase de María Sánchez Arbós que resume el legado de las "Maestras de la República", reivindicadas hoy la Fundación María Domínguez

 

Por MERCEDES VENTURA. IdeasAmares

Lleno absoluto, esta tarde, en la proyección del documental "Maestras de la República", organizada por la Fundación María Domínguez para reivindicar el legado educativo de la Segunda República. El director de la Fundación, Alberto Sabio, ha destacado "que las maestras encarnan los mejores ideales de aquella España, siempre desde la apuesta por la educación pública". Por su parte Herminio Lafoz, de Fundación Bernardo Aladrén, ha enfocado que el papel de las maestras de esta época era doble "liberarse como mujer y además ser buena profesionales y demostrarlo". Toda una revolución que las convirtió también en ariete del feminismo y el compromiso con una sociedad mas justa e igualitaria, que empezaba casi siempre por abrir una escuela unitaria o tirar los tabiques que hasta entonces separaban a los alumnos de las alumnas. 

 

Entre las maestras aragonesas que recuerda el documental, se encuentran dos aragonesas, la turolense Palmira Plá, y la oscense María Sánchez Arbós. Y en el audiovisual se cita varias veces la frase que Sánchez Arbós utilizaba con convencimiento: "hay que ponerle alma a la educación", un muy buen resumen del legado educativo y progresista que las maestras de la Segunda Republica llevaron a las aulas.

 

Unas desde el autodidactismo, como María Domínguez, que da el nombre a la fundación organizadora de este evento, otras acudiendo a formación, becas y viajes de estudios para conocer las novedades pedagógicas en Europa. Fueron pioneras en procesos de innovación y practicas pedagógicas que abrían las aulas a una metodología participativa. Participaron en las Misiones pedagógicas, ocuparon puestos de dirección en los colegios y formaron parte de organizaciones sindicales, políticas y asociaciones feministas y ciudadanas. Ideales que fueron duramente represaliados tras la guerra civil. En este sentido, se ha contado con el testimonio de la historiadora Monserrat Martínez, exvicerrectora del campus de Teruel, e hija de Maestro republicano, que ejerción en Seno y Fuendescalientes, entre otras lugares, y fue depurado tras años de cárcel. Su primera esposa, Eulalia, maestra republicana, tras romper moldes y defender comprometidamente la educación en el medio rural, no pudo superar el miedo, tras la detención de su esposo en 1937, y se suicidó.  

 

En definitiva, mujeres valientes en tiempos difíciles y peligrosos son las protagonistas del documental “Maestras de la República” que recupera su memoria y les rinde homenaje. Un trabajo audiovisual que ha sido realizado por la guionista y directora Pilar Pérez Solano con la producción de FETE-UGT y Transit producciones. 

 

OFICINA DE PRENSA:

IdeasAmares - Mercedes Ventura


www.ideasamares.com

C/Alfonso, 18 2ºB

50003 Zaragoza

04/11/2013 20:31 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

1936. MUERTE DEL DOCTOR ALBACETE

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[Un amigo, Antonio Huerta, periodista e investigador de la Guerra Civil española, se ha interesado por la muerte en Zaragoza, en 1936, del doctor Jesús Albacete Fraile. Así recoge toda la historia.]

 

LA EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL DEL DR. JESÚS ALBACETE FRAILE,

MÉDICO DE LOS GUARDIAS DE ASALTO DE ZARAGOZA EN 1936

 

Por Antonio HUERTA

 

 

 

Expediente de la prisión de Torrero

El 28 de agosto de 1936 el médico de la Guardia de Asalto de Zaragoza, Jesús Albacete Fraile, ingresa en la Prisión Provincial de Torrero por orden del Gobernador civil, Julián Lasierra Luis, comandante de la Guardia Civil que sustituyó al gobernador republicano Ángel Vera Coronel, asesinado unos meses después.  Albacete queda, por orden de Lasierra, a su disposición: “A mi disposición”. No figura en el expediente carcelario delito ni causa de la detención.

 

El 12 de noviembre el Dr. Albacete es conducido a la Jefatura Superior de Policía, por orden del Jefe Superior y Comandante de Estado Mayor, “para la práctica de diligencias”. Esa misma noche, a las 21 horas, reingresa en la cárcel de Torrero. Y unos días más tarde, el 27 de noviembre, un escrito del Jefe de Policía ordena al director de la prisión la puesta en libertad de Jesús Albacete Fraile. Aquí acaba el expediente “procesal” de Jesús Albacete Fraile emanado de la prisión de Torrero y que se conserva en el Archivo Provincial de Zaragoza.

A la mañana siguiente el Dr. Albacete es un cadáver con dos tiros, que le atraviesan el cráneo, disparados casi con toda seguridad a cañón tocante.

 

Expediente del Tribunal Militar

Con esa fecha (28/11/1936) se inicia el expediente que se guarda en el Tribunal Superior Militar, consignado como causa núm. 1904-36 (por Homicidio). En la hoja de estadística criminal de guerra, que firma el 18 de diciembre de 1936 el encargado de la misma en la quinta región, el Teniente Auditor José María Franco de Espés, consta que se trató de un “procedimiento sumarísimo” en cuya tramitación se invirtieron menos de seis meses y que, al no haber hallado a los culpables, se archiva provisionalmente.

 

Tras la muerte del Dr. Albacete, ocurrida nada más salir de la cárcel de Torrero en la noche del día 27 de noviembre de 1936 o en la madrugada del día siguiente, el 28 de noviembre, el señor de Pablo, juez de turno en el Juzgado de Guardia de Zaragoza, firma una diligencia para constituir el Juzgado en el depósito judicial de cadáveres de la Facultad de Medicina, porque le habían avisado telefónicamente de que allí había ingresado esa misma mañana el cadáver de un hombre. El juez declara que, pese a estar indocumentado, el cadáver es el de Jesús Albacete Fraile y ordena a los forenses que practiquen la autopsia.

Los médicos forenses Jaime Penella Murt y Manuel Ros Mateo declaran que el cuerpo de Jesús Albacete Fraile presenta un orificio de entrada de proyectil en el temporal derecho con salida por el izquierdo, y otro en la región parotídea derecha con salida por el parietal del otro lado con fractura de huesos y lesiones encefálicas. Y que la muerte ha sido debida a fractura de cráneo por arma de fuego.

El juez de Pablo, ese mismo 28 de noviembre, ordena que se oficie al Juez Municipal Núm. 1, don Sabino Bea Castillo, para que se inscriba en el Registro Civil “la defunción del interfecto”, dando las oportunas licencias para su enterramiento.

 

Por una providencia fechada el nueve de diciembre de 1936, el juez de Pablo, una vez practicadas las primeras diligencias que dispone la Ley de Enjuiciamiento Criminal, estima que la Jurisdicción Militar es la competente para conocer del hecho que las motiva, y ordena que sean remitidas al Excmo. Sr. Auditor de Guerra de la 5ª División “a (en) virtud de los bandos publicados por las Autoridades Militares de declaración del Estado de Guerra y posteriores”.

 

Y una semana después, el 17 de diciembre, el Auditor de la 5ª División, dicta un auto con este único resultando: “Que acreditadas en estas diligencias la comisión de hechos posiblemente constitutivos de delito, hanse practicado todos los trámites de carácter urgente, sin derivar el conocimiento de sus presuntos autores”.

A continuación, cita en un considerando la Orden del 12 de agosto de 1936, en cuyo artículo único, sección primera, se preceptúa la suspensión de lo actuado hasta la presentación o captura de los culpables; y que el cauce legal para cumplimiento de dicho mandato es, (previa elevación a causa de estas diligencias), el sobreseimiento provisional que regula el artículo 538, número 2º, del Código de Justicia Militar.

 

El mismo 17 de de diciembre el auditor acuerda el sobreseimiento provisional y ordena los trámites burocráticos pertinentes, de manera que “cumplimentado lo expuesto, se decretará el archivo”. Uno de los trámites era rellenar el impreso de la estadística criminal de guerra, que certifica el 19 de diciembre el fiscal José María Laguna y, finalmente, el 22 de diciembre de 1936, veinticuatro días después de ser asesinado el Dr. Jesús Albacete Fraile, la causa queda archivada.

 

¿Quién era Jesús Albacete Fraile?

Era un médico licenciado por la Universidad de Zaragoza que ejercía como facultativo de los guardias de asalto en esta plaza. Había nacido en Maranchón (Guadalajara) en 1905 y contraído matrimonio civil con la zaragozana Carmen Echecherría Ceresuela el once de mayo de 1935, y matrimonio canónico, al día siguiente, en la iglesia de las Escolapias.

Por su boda con Carmen Echeverría quedaba vinculado a una reconocida familia de comerciantes de Zaragoza y propietaria de la famosa Posada de las Almas. Si sus compañeros de la Guardia de Asalto lo tenían considerado como persona de izquierdas o republicano, lo que solo es una suposición, aunque muy probable dada su eliminación inmediata tras el golpe de Estado de julio de 1936, es casi seguro que no se le pudo relacionar con ningún acto violento ni delictivo. De lo contrario, su entrada en la prisión la hubieran podido motivar con base en ese hecho, y no para estar a disposición del gobernador, y menos, para ser puesto en libertad sin ningún cargo en su contra.

Nos encontramos, con toda seguridad, ante una de las innumerables ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por los militares sublevados, desde el 18 de julio de 1936 hasta la implantación de los consejos de guerra a mediados de 1937. En el expediente militar de este caso, como en otros centenares o millares similares, se ve claramente la pretensión de juridicidad con que a simples y meros asesinatos se les quiere dar la apariencia de una justicia reglada, respetuosa en apariencia con un buen cúmulo de garantías procesales, como explica Pablo Gil en La noche de los generales: Militares y represión en el régimen de Franco (Ediciones B. Barcelona 2004).

 

Algunas personas que aún viven, y otras ya fallecidas, que conocieron al Dr. Albacete personalmente o por referencias, coinciden en la opinión de que era una buena persona. El tiempo, no obstante, y la posición de partida ideológica de cada una de ellas, impide la construcción de un perfil definitivo.

 M.P.S.A, de 92 años, hija de un industrial a quien la familia de Carmen Echeverría ayudó durante la guerra tras haber perdido prácticamente todos sus bienes y casi la vida en un pueblo del Bajo Aragón, afirma que era comunista. Al preguntarle que si más que comunista era republicano, esta persona duda. En cualquier caso, afirma rotundamente: “No era de derechas”.

D. E. C, ya fallecido, pariente del Dr. Albacete, según testimonio de un descendiente siempre dijo que Albacete “había estado en el momento equivocado en el lugar equivocado”. Tal vez curó a un sindicalista herido y ambos fueron denunciados. Todo pudo ser.

C.D. S.A, de 98 años, no quiere hablar de este asunto: cierra los ojos cuando le pregunto si sabe por qué mataron al Dr. Albacete, y dice que cree que lo fusilaron, pero que no quiere recordar “esas cosas”; aclara que, a su marido, médico militar, lo despertaban de madrugada en los años cuarenta para “subir al cementerio”. Sí, son muy malos recuerdos para quien todavía guarda ese peso en el alma.

J.H.R, médico durante la guerra civil, y posteriormente médico militar, que le compró a Carmen Echeverría los libros de medicina de su marido tras su asesinato, me dijo varias veces que la muerte de Jesús Albacete había sido “una gran injusticia”. El testimonio de J.H.R., carlista en su juventud, que se enfrentó porra en mano en las calles de Zaragoza contra adversarios políticos e ideológicos, y que llegó a ser general, resulta, sin duda, el de más valor y digno de crédito.

 

¿Por qué lo mataron?

¿Por qué, entonces, había que matarlo? Sin duda, la respuesta la encontramos en las arengas y órdenes de Emilio Mola, conducentes a la eliminación de toda disidencia ideológica. Dicho de otra manera, muerto el perro se acabó la rabia.

Siguiendo el razonamiento de Pablo Gil en la obra citada anteriormente, el general Mola, que desde el ecuador de la República concretaba en sus discursos todas las fobias del ideario castrense que se manifestará a partir de julio de 1936, desata una auténtica locura exterminadora desde agosto de ese año. Dice Pablo Gil en la citada obra que Mola, en esos momentos, tras exponer en un discurso “la traición a España de los caudillos del Frente Popular”, afirmaba rotundamente: “Todo esto se ha de pagar y se pagará muy caro”. De Mola son también estas palabras referida a la contienda: “Ni rendición, ni abrazos de Vergara, ni pactos de Zanjón, ni nada que no sea victoria aplastante y definitiva. Después, si el pueblo lo pide, habrá piedad para los equivocados; nunca para los convencidos”

El ejército sublevado se valió de los crímenes, la quema de iglesias y conventos, y la persecución religiosa desatada antes y después del 18 de julio, para eliminar por procedimientos criminales, pero con apariencia de legalidad,  todo pensamiento distinto al del ejército, la Iglesia, la Falanje y el carlismo.

 

El caso del médico Jesús Albacete Fraile es uno entre miles, como queda perfectamente establecido en el libro Víctimas de la guerra civil, (temas de hoy: historia. Madrid 1999) coordinado por el profesor Santos Juliá, de los profesores Julián Casanova, Josep María Solé y Sabaté, Joan Villarroya y Francisco Moreno. Así fueron eliminados maestros, profesores de universidad, políticos, profesionales y sindicalistas.

 

¿Quién los proclamará santos o mártires de la humanidad? ¿Es suficiente para recordarlos y hacerles justicia una placa en un memorial –y eso al que se la hayan podido poner- o se debería hacer algo más? ¿Tal vez dar el nombre de los verdugos?

 

 

Antonio Huerta

Julio de 2013

 

 

25/07/2013 13:23 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

EL ASESINATO DEL CARDENAL SOLDEVILA

JAVIER DÍEZ, desde Mas de las Matas y El Sueño Igualitario, remite este artículo de Jesús Cirac.

JESÚS CIRAC

Terminó la Primera Guerra Mundial y el mundo tuvo que afrontar situaciones nunca antes conocidas. No fue solo que los grandes imperios desaparecieran o que el mundo asistiera a una nueva dimensión de la devastación bélica. No fue solo que Alemania fuera humillada por los vencedores o que los Estados Unidos mostraran por vez primera la patita de su inmenso poder. También, por vez primera, la socialdemocracia desembarcaba, a través de las urnas, en el gobierno de naciones tan civilizadas como Dinamarca, Suecia o Alemania con sus programas de reformas sociales. Por primera vez una revolución obrera conseguía no solo derrocar a una dinastía centenaria sino consolidar un gobierno netamente bolchevique. Aquellos días que conmovieron al mundo abrieron la escena a nuevos actores para los que las viejas estructuras sociales apenas eran otra cosa que obstáculos que superar en una marcha que se antojaba larga pero prometedora.

España no era diferente. La huelga general revolucionaria impulsada por socialistas y anarquistas en 1917 desembocó en un fracaso que, pese a todo, dejaba bien claro que el proletariado español había dejado de conformarse con ser carne de cañón para las desastrosas guerras coloniales o mano de obra esclava sin otra perspectiva que la miseria y el atraso. Reunidos en ateneos y bibliotecas populares, alimentados por los rescoldos de la Escuela Libre de Ferrer y Guardia, organizados férreamente en torno a los sindicatos, los obreros españoles habían conseguido convertirse en una fuerza determinante en la política nacional aunque las viejas élites no quisieran darse por enteradas. La cosa ya no iba a ventilarse entre los mismos caciques y señoritos que, durante los últimos cincuenta años, se habían repartido el poder de forma ordenada arrastrando al país a la ruina y la fractura social. Ahora los carpinteros, los mineros y los torneros también querían decidir. Ahora los jornaleros, las lavanderas y los curtidores exigían su derecho a soñar. Y eso, en un país como el nuestro, solo significaba una cosa: iba a correr la sangre.

La joven Confederación Nacional del Trabajo aglutinaba a cientos de miles de militantes, más de veinticinco mil de Aragón, que, reunidos en Congreso en el Teatro de la Comedia de Madrid en diciembre de 1919, optaron por continuar con la estrategia de oposición total al sistema. Algunos meses antes, en Barcelona, la larga huelga de la Canadiense había conseguido atemorizar al país entero, provocando varias cosas. Por un lado la dimisión del Presidente del Gobierno, el poderoso Conde de Romanones, por otro la implantación de la jornada laboral de ocho horas. Pero sobre todo, había demostrado a la opinión pública que el anarcosindicalismo no solo era la fuerza hegemónica del movimiento obrero español sino que constituía una verdadera alternativa de poder. Lo ocurrido en Rusia podía muy bien ocurrir en España y eso no se podía consentir. Si la fuerza de la CNT radicaba en su numerosa y bien organizada militancia, en la solvencia de sus líderes y en su hegemónica implantación territorial en ciudades como Barcelona o Zaragoza habría que tratar por todos los medios de socavar dicha fuerza para neutralizar sus posibilidades. Y para ello cualquier medio resultaría adecuado.

Los llamados “Sindicatos Libres”, de origen carlista, se encargaron de realizar el trabajo sucio. Para ello contaron con el apoyo tanto de la patronal catalana como del gobernador militar de Cataluña, el nefasto Severiano Martínez Anido. Con la ayuda de otro de los inventos de Martínez Anido, la célebre “Ley de Fugas” puesta en práctica por la policía, Barcelona se convirtió en un sangriento campo de batalla en el que, durante cuatro años, se enfrentaron los pistoleros de los “Libres” y los de los Sindicatos Únicos de la CNT. El balance arrojó decenas de obreros, patronos, policías, pistoleros y chivatos muertos y heridos y el práctico descabezamiento de CNT debido a la marcha de sus líderes a otras regiones del país o a la muerte de los más destacados de ellos. Si el brillante y moderado Ángel Pestaña consiguió sobrevivir al atentado de que fue objeto en agosto de 1922, no sucedió lo mismo con Salvador Seguí, “el noi del sucre”, el líder natural del anarcosindicalismo español, asesinado a tiros por pistoleros de la patronal el diez de marzo de 1923. Antes ya habían caído el que fuera Secretario General de CNT, Evelio Boal, o el abogado Francesc Layret.

Pero la muerte de Seguí había llevado las cosas demasiado lejos. Se hacía necesario responder a aquel golpe de forma contundente. El caspolino Manuel Buenacasa da en su obra “Figuras ejemplares que conocí” una versión de como la CNT planificó su respuesta. “Las palabras que, según mi opinión pronunció Teresa Claramunt en casa de Dalmau originaron el hecho… Hablando acerca de la situación, era yo secretario de la Federación local de Zaragoza, Teresa me dijo: Ayer estuvieron aquí Francisco Ascaso y tres compañeros. Les dije que conceptúo deplorables ciertos hechos que vienen sucediendo de algún tiempo a esta parte, pues no responden a las ideas que tengo de la acción emancipadora. Las muertes recientes de ese desgraciado esquirol y de un guardia de seguridad, ambos cargados de hijos, han provocado indignación en el propio seno del pueblo trabajador. En cambio, distinta sería la reacción de ese pueblo si cayese un alto jefe de policía, un gobernante reaccionario o un obispo fascista… ¿No recuerdas el regocijo en el pueblo catalán al caer Bravo Portillo?…

Yo le pregunté: ¿Y qué dijeron ellos?

-Ni una palabra. Me escucharon y se fueron.

Dos días después de la entrevista que acabo de relatar, el cardenal Soldevila fue muerto a tiros.”

Quizá no sucediera exactamente como lo cuenta Buenacasa pero hay que pensar que es la suya una versión dotada de cierta autoridad. Fue Buenacasa responsable de dos acontecimientos citados aquí: el Congreso de la Comedia y la huelga de la Canadiense cuyo comité de huelga dirigió desde la cárcel. Como ex secretario general de CNT y responsable en el momento de la muerte del cardenal de la federación local de Zaragoza hay que suponerle al menos un buen conocimiento de los hechos. Él mismo se encontraba en Zaragoza para escapar de los pistoleros del Sindicato Libre. Quizá su papel en la conversación no fuera el de mero interlocutor de la veterana Teresa Claramunt.

Lo cierto es que Juan Soldevila y Romero, arzobispo de Zaragoza, cardenal, era un viejo objetivo de los anarquistas. No hacía mucho que el sindicalista Parera había afirmado ante miles de obreros reunidos en la plaza de toros de Zaragoza, a propósito de la muerte de Seguí: “El crimen de Seguí ha sido acordado por un prelado, un ex ministro y un general (en referencia clara tanto a Soldevila como a Martínez Anido)… y si el cardenal sigue reclutando pistoleros del Sindicato Libre para atentar contra nuestros compañeros, prescindiremos de su jerarquía eclesiástica y le responderemos debidamente” Los medios anarquistas habían denunciado la celebración de una reunión en Tarragona en 1922 a la que habrían acudido Severiano Martínez Anido, el Coronel Arlegui (jefe de la Dirección General de Seguridad en Barcelona), el político conservador Alfonso Sala i Argemí y el propio cardenal Soldevila, en la que habrían decidido atentar contra los principales líderes anarcosindicalistas, entre ellos Ángel Pestaña y Salvador Seguí.

Si para la gente de orden el cardenal Soldevila era merecedor de todos los honores, senador vitalicio, gran cruz de Isabel la Católica, hijo adoptivo de Zaragoza, para los medios obreros de la ciudad su figura se identificaba directamente con la violencia de estado y la corrupción. Francisco Ascaso se refería a él como “un degenerado y crapuloso vejete que a ciencia y paciencia de Zaragoza y España enteras, mantenía en una lujosa residencia de las afueras de la capital aragonesa, el más escandalosos harén provisto de guapísimas “hijas de María” que se cuidaban, por procedimientos que desconocemos, de avivar la lujuria del anciano prelado”. Lo cierto es que la voz popular lo trataba con evidente falta de respeto, “hacía frecuentes visitas a un convento de monjas que la malicia popular comentaba irónicamente”, y, además de sus supuestos devaneos sexuales con novicias, hacía especial hincapié en sus turbios y rentables negocios personales, entre los que se le atribuían el juego, los cabarets, las casas de lenocinio o las contratas de obras. Pero, con independencia de sus devaneos sexuales o sus negocios presuntos o reales, lo que destacaba en la personalidad del cardenal era su vieja militancia política y su alineamiento con las tesis más conservadoras hasta el punto de ser acusado reiteradamente de ser uno de los principales valedores del pistolerismo patronal. La muerte de un religioso tan significado como Soldevila, cardenal por más señas, era un órdago en toda regla a la campaña de violencia emprendida por el gobierno, un guante arrojado para dejar claro que, por más que se recurriese a la guerra sucia para intentar aniquilar a la CNT, esta se encontraba en disposición de devolver todos los golpes. Como decía García Oliver, “responder a los atentados con el atentado, pero por arriba”.

El día cuatro de junio de 1923, en las primeras horas de la tarde, el coche en el que viajaba el Cardenal Soldevila en compañía de su mayordomo y su chofer, de color negro y con matricula 135 de Zaragoza, se detuvo frente a la reja de la escuela-asilo que las hermanas de la orden de San Vicente de Paúl regentaban en la antigua calle Terminillo de Zaragoza. El propio cardenal había fundado la institución y era su principal valedor. Todas las tardes repetía la misma rutina. Las malas lenguas decían que lo hacía porque mantenía una vieja relación con una de las monjas a la que llegaría incluso a legar parte de su fortuna, circunstancia que la susodicha aprovechó para abandonar los hábitos. Aquella tarde seguramente haría calor. El cardenal esperaría a que abriesen la reja sesteando en la parte de atrás del coche, quizá ligeramente aturdido. No contaba con que un hecho imprevisto alterase su rutinaria espera. No contaba con que dos hombres se plantaran a ambos lados del coche y vaciaran los cargadores de sus armas sobre sus ocupantes. Más de veinte balas impactaron en el vehículo. El chofer y el mayordomo resultaron heridos, el cardenal murió en el acto. Dos balas le atravesaron el corazón.

Aquellos dos hombres, “uno alto, delgado, vestido con traje claro, boina y guardapolvo, otro más bajo de estatura, con traje negro y gorra oscura”, resultarían ser Francisco Ascaso Abadía y Rafael Liberato Torres Escartín, aragoneses ambos, uno de Almudevar y el otro de Bailo. Ambos formaban parte del grupo de afinidad conocido como “Los Solidarios” junto a otros nombres míticos del activismo libertario tales como Buenaventura Durruti, Juan García Oliver, Ricardo Sanz, Gregorio Suberviola o Miguel García Vivancos. El grupo se había formado en Barcelona en 1922 como una ampliación de un grupo preexistente llamado “Crisol” y, desde el primer momento, fue el encargado de preparar la venganza por el asesinato de Salvador Seguí. “Los Solidarios” fallaron en su intento de eliminar a Severiano Martínez Anido en San Sebastián. Con José Regueral, Conde de Coello y ex gobernador civil de Bilbao, tuvieron más suerte. El Cardenal Soldevila completó la lista.

 

Francisco Ascaso

Las consecuencias del asesinato del cardenal superaron todas las expectativas. Había que remontarse a los días de la Comuna de París para encontrar otro cardenal asesinado. A Severiano Martínez Anido, el inventor de la “ley de fugas”, no le iría del todo mal, después de algunos leves disgustos durante la IIª República, Franco premiaría su gloriosa hoja de servicios nombrándole primer ministro de Orden Público de su régimen. Ascaso y Torres Escartín fueron detenidos. También Manuel Buenacasa, que pasó “ochenta y tres días de rigurosa incomunicación” en la cárcel de Predicadores. Ascaso consiguió fugarse de prisión y convertirse, con el paso del tiempo, en una auténtica leyenda, en compañía de su amigo Durruti, antes de caer frente al cuartel de Atarazanas el veinte de julio de 1936. Torres Escartín entraría y saldría de prisión en varias ocasiones hasta perder la razón e ingresar en un manicomio. A pesar de su enfermedad, en 1939, las autoridades franquistas decidieron que lo mejor era fusilarlo. Y así lo hicieron. A él y a buena parte de su familia. El cardenal Soldevila fue enterrado en el Pilar, enfrente de la capilla de la Virgen cuya coronación había patrocinado en 1905, y allí puede encontrarse todavía hoy su lápida. La escuela-asilo de las hermanas paulas sigue donde el cardenal Soldevila, Torres Escartín y Ascaso la dejaron. Hoy la calle se llama La Milagrosa y queda justo enfrente del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza. Me han dicho que en el patio del recreo una placa señala el lugar del atentado. Zaragoza, la ciudad de las dos catedrales, perdió a su cardenal y nunca lo ha vuelto a recuperar. Dicen que el Vaticano castiga así a la ciudad que, en la época de la muerte del cardenal Soldevila, era conocida como la “perla del sindicalismo”. Pero la consecuencia más clara y directa, y también la de mayor trascendencia, fue que, apenas tres meses después de la acción de Ascaso y Torres Escartín, el general Miguel Primo de Rivera, con ayuda de Alfonso XIII, del ejército, la Iglesia y la burguesía catalana, se hizo con el gobierno de la nación en un golpe de estado que ponía fin al largo periodo de la Restauración y anticipaba todo lo malo que estaba por venir… Pero esa ya es otra historia.

 





13/06/2013 08:01 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

LA NUBE EN LA MANO

 

 

 

 

Nace el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «la nube en la mano»

 

 

i HYPERLINK "http://nubeenlamano.wordpress.com/2013/05/13/inscripcion-en-el-programa-la-nube-en-la-mano/"nscríbete aquí

 

 .www.nubeenlamano.wordpress.com 

 

 

La editorial digital Musa a las 9 ha creado el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «La nube en la mano», cuyo funcionamiento se pondrá en marcha el próximo otoño en varios institutos zaragozanos.

 

Presentación

 

La lectura en la red

¿Por qué esta cuestión? Por la sencilla razón de que la oferta de estos contenidos de calidad en soporte digital es muy limitada y de difícil acceso.

 

Adolescentes lectores y conectados

 

La Nube en la mano es, por tanto, un programa de animación a la lectura adaptado al espacio natural en el que se mueven los lectores entre 14 y 24 años: los soportes electrónicos e Internet como herramienta para el desarrollo de la lectura social.

 

¿Cómo tener la nube en la mano?

 

El programa ofrece un servicio de lectura digital basado en un modelo de suscripción a través del cual se puede leer desde el móvil, la tablet o el ordenador, con una oferta atractiva para los lectores.

 

Este servicio se oferta a través de una herramienta de lectura online, cuyo funcionamiento es muy similar a la de otras plataformas de suscripción que han tenido un gran éxito en sectores como el de la música (Spotify) o el cine (Filmin).

 

Las fases del programa

 

Coordinación de la participación de los centros de secundaria en el programa.

Creación de las listas de lectura.

 

 

Creación de los paquetes de suscripción para los alumnos.

Creación de los clubs de lectura: espacios en red para el fomento de la comprensión lectora a través de la lectura social.

Tutorial presencial para alumnos y profesores sobre el funcionamiento del programa (véase el apartado de descripción de los talleres de las I Jornadas de Aproximación a los Nuevos Formatos del Libro).

Puesta en marcha del programa, seguimiento y apoyo. Si eres profesor de un centro de secundaria y estás interesado en participar en el programa,

 

Para saber más, visita el blog del programa:

 

 

 

I Jornadas de Aproximación a los Nuevos Formatos del Libro

martes, 11 de junio, ibercaja zentrum

 

El lector digital

 

La irrupción de las nuevas tecnologías en el sector del libro

ha supuesto un motivo de reflexión importante en los últimos años. Todo indica que es necesario fomentar un modelo de convivencia que dé valor a los contenidos por encima del soporte, apoyando al mismo tiempo tanto el trabajo de los profesionales como el placer por la lectura.

 

Las Jornadas

 

En un momento de transición tan importante para el sector del libro, el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías la «Nube en la mano» quiere contar con la colaboración de los editores, para que puedan familiarizarse con el manejo de las nuevas formas de edición, así como implicar al sector docente y el conjunto de la sociedad en el hábito de las buenas prácticas con respecto a los contenidos que se ofertan en la red.

Las Jornadas son, pues, un espacio de reflexión y convivencia entre los distintos agentes del sector y una introducción fundamental para enmarcar el programa de animación a la lectura en un contexto amable, dinámico y didáctico.

 

Patrocina

 

 

Ibercaja Zentrum es un espacio formativo y cultural dotado con modernas instalaciones y ubicado en la plaza de los Sitios de Zaragoza. El Centro ofrece una amplia programación de cursos y de foros de debate de actualidad en distintos campos.

 

 

 

 Programa de las jornadases, hoy por hoy, un ejercicio autodidacta que ocasiona numerosas preguntas acerca del futuro de la lectura, pero quizá la más importante sea la siguiente: ¿qué leen hoy en día los adolescentes? No es una pregunta que pretenda censurar la elección de unos textos frente a otros, sino la calidad de los contenidos, en cuanto a disponibilidad y edición.  

 

 

Nace el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «la nube en la mano»

 

La editorial digital Musa a las 9 ha creado el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «La nube en la mano», cuyo funcionamiento se pondrá en marcha el próximo otoño en varios institutos zaragozanos.

Presentación

La lectura en la red

¿Por qué esta cuestión? Por la sencilla razón de que la oferta de estos contenidos de calidad en soporte digital es muy limitada y de difícil acceso.

Adolescentes lectores y conectados

La Nube en la mano es, por tanto, un programa de animación a la lectura adaptado al espacio natural en el que se mueven los lectores entre 14 y 24 años: los soportes electrónicos e Internet como herramienta para el desarrollo de la lectura social.

¿Cómo tener la nube en la mano?

El programa ofrece un servicio de lectura digital basado en un modelo de suscripción a través del cual se puede leer desde el móvil, la tablet o el ordenador, con una oferta atractiva para los lectores.

Este servicio se oferta a través de una herramienta de lectura online, cuyo funcionamiento es muy similar a la de otras plataformas de suscripción que han tenido un gran éxito en sectores como el de la música (Spotify) o el cine (Filmin).

Las fases del programa

Coordinación de la participación de los centros de secundaria en el programa.

Creación de las listas de lectura.

 

Creación de los paquetes de suscripción para los alumnos.

Creación de los clubs de lectura: espacios en red para el fomento de la comprensión lectora a través de la lectura social.

Tutorial presencial para alumnos y profesores sobre el funcionamiento del programa (véase el apartado de descripción de los talleres de las I Jornadas de Aproximación a los Nuevos Formatos del Libro).

Puesta en marcha del programa, seguimiento y apoyo.

 

Si eres profesor de un centro de secundaria y estás interesado en participar en el programa,

 

es, hoy por hoy, un ejercicio autodidacta que ocasiona numerosas preguntas acerca del futuro de la lectura, pero quizá la más importante sea la siguiente: ¿qué leen hoy en día los adolescentes? No es una pregunta que pretenda censurar la elección de unos textos frente a otros, sino la calidad de los contenidos, en cuanto a disponibilidad y edición.

 

martes, 11 de junio, Ibercaja Zentrum

Mañana

 

10.30 h_

Panorama actual de la edición digital.

Imparten: Alberto Vicente y Silvano Gozzer

(ADR)

11.30 h_

Taller exprés: diseño y realización de e-books.

Imparte: Lucrecia Baquero (Contenidos en Red)

12.30 h_

 

El papel del autor dentro de los nuevos formatos.

Intervienen: Lorenzo Silva y Jesús Ruiz Mantilla

13.30 h_

 

16.30 h_

     

 

Taller introductorio al programa La Nube en la mano para profesores de secundaria.

Imparten: David Sánchez (24symbols) y Beatriz Rodríguez (Musa a las 9)

17.30 h_

 
 
 
 
 

 

Métodos de convivencia y buenas prácticas entre los agentes del sector del libro.

Luisa Miñana (Literatúrame), Paco Goyanes (Librerías Cálamo) y Mónica Fernández Muñoz (Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas)

Modera: José Luis Acín (Centro del Libro de Aragón)

18.30 h_

Lectura y educación: las plataformas del libro digital.

Luis Collado (Google Books) y David Sánchez (24symbols)

Modera: M.ª Ángeles Naval (Universidad de Zaragoza)

19.30 h_

 

 

Visibilidad en el mercado de la edición digital: del diseño al posicionamiento.

Imparte: María Cardona

20.30 h_

 

 

Clausura de las jornadas.

11.30 h. Taller exprés: diseño y realización de e-books

Imparte: Lucrecia Baquero (Contenidos en Red)

 

La digitalización e Internet han abierto la puerta a nuevas vías de edición y distribución de documentos que pueden ser leídos en pantallas de gran variedad: ordenadores, smartphones, e-readers, tablets… Escritores, periodistas o cualquier persona que lo desee puede editar un documento en formato digital (se recomienda el formato EPUB) sin tener grandes conocimientos de programación. Se digitalizan todo tipo de textos: libros, tesis doctorales, estudios, análisis en profundidad, catálogos, etc., un paso previo a la distribución que se puede hacer de forma directa o a través de plataformas de comercialización, librerías digitales o la promoción en comunidades online.

En este taller aprenderemos a crear una publicación electrónica en formato EPUB (el estandar del IDPF): crearemos la tabla de contenidos, asignaremos estilos, insertaremos metadatos, veremos cómo podemos realizar una navegación hipertextual y veremos cómo se puede validar. Conoceremos también cuáles son las diferencias entre las últimas dos versiones del EPUB (2.0.1 y 3).

 

16.30 h. Taller introductorio al programa «La nube en la mano» para profesores de secundaria

Imparten: David Sánchez (24symbols) y Beatriz Rodríguez (Musa a las 9)

 

El programa la Nube en la mano ha creado una serie de listas de lecturas adaptadas a las diferentes edades de los cursos de secundaria. Los profesores tendrán acceso durante el taller a estas listas para que puedan, de este modo, conocer todos los títulos que las integran y comenzar así con la planificación para el próximo curso escolar.

Una vez que cada centro seleccione las lecturas anuales, la Nube en la mano creará con cada título un club de lectura online, en el que los profesores podrán moderar y fomentar la comprensión lectora a través de la lectura social. Durante el taller se familiarizará a los docentes en el manejo de esta herramienta, de modo que su utilización cuando arranque el programa sea fluida.

 

*La foto de Lorenzo Silva la he tomado de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-dfe2aeafd61c338113aa1945d32c7f72.jpg

**La foto de Jesús Ruiz Mantilla la he tomado de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-14a2c01285cc9ce73378929a850f1c9a.jpg

 

 

 

 

 

10/06/2013 19:48 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

'PENSUMO': PROYECTO DE JOSÉ L. ORÓS

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José Luis Orós fue, durante alguños años, la cara amable de El Corte Inglés y de Ámbito. No es que los demás no sean afables, pero él era especial: sonriente, cálido, creía en lo que hacía, era dialogante y sensible. Era y lo es en cuanto emprende. Y esto no es hablar por hablar. El pasado sábado, mientras lloviznaba, se pasó por la Feria del Libro. Hablamos. José Luis es especial en otras muchas: es un estupendo encuadernador, un ’manitas’ de las cosas bellas, hechas con alma y con sutileza. Y ahora, tras otras aventuras, está metido en un proyecto que se llama PENSUMO (Pensión por consumo), que se hace no con bancos sino con compañías aseguradoras. Así me lo ha explicado en un correo. Sé que todo lo que emprende es noble. Así lo cuenta en esta carta:
"Te paso alguna información de este pedazo de proyecto. Creemos que Pensumo es oportuno en estos momentos de inseguridad en todo lo que es es Sistema de Pensiones y el llamado Estado del Bienestar, lo que pasa es que hay otros que creen que es oportunista, simplemente por el hecho de dar una alternativa que no es la ’universal y gratuita’. A todos nos gustaría que nuestro Estado tuviese la solvencia que el de Suecia o Noruega y disponer de las mismas prestaciones, pero las cuentas no salen.
Yo estoy con la marea verde, la blanca, la naranja y en general cualquiera que defienda los derechos que tanto tiempo y esfuerzo ha costado levantar. Pero la cuentas en demografía no fallan y en 2050 la forma de la pirámide poblacional será grotesca para una supervivencia del sistema. Antes de hacer la revolución ¿por qué no probamos con acciones no traumáticas, y que a nadie perjudican?
Te aseguro que no soy profeta del liberalismo económico, pero si debo ser calificado como tal lo asumiré, antes de tomar la aptitud que adoptan algunos políticos de medio pelo a quienes he presentado la idea: "si ahora yo apoyará algo así, parecería que encubiertamente estaba dando por hecho que el sistema de pensiones va a hacer crack, esto es muy fácil de malentenderse". 
Te adjunto el enlace del vídeo.
*En la foto, José Luis, a la izquierda, presenta una novela de Carlos Manzano.
09/06/2013 18:38 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

PLÁCIDO DÍEZ RECUERDA A TOMÁS POLLÁN

[Plácido Díez Bella fue director de 'El día de Aragón'. Siempre recuerdo como, mientras yo hacía una entrevista con Néstor Luján, la transcribía, entró en uno de los cuartos de reuniones y me dijo si me gustaría hacer prácticas de verano. Había iniciado la colaboración gracias a Lola Ester. Plácido ha sido una referencia desde entonces. Alguna vez me habló y me presentó, de modo fugaz, a Tomás Pollán, que falleció demasiado pronto. No tuve relación alguna con él, y la verdad al descubrirlo ahora me apena un poco. Un puñado de amigos, le rinden homenaje en el libro 'Acordes para sentir la vida. Pensando en Tomás'. Prosas, poemas, recuerdos: mucho cariño y un tono elegíaco. Plácido Díez le ha puesto un prólogo. Aquí está.]

 

Tomás y Amelia, Amelia y Tomás

 

Y me nacen recuerdos a mansalva

y  me brotan en las húmedas mejillas

tus besos de acogida

y la sal de tus ojos disuelta en la verdad,

el amor, el respeto, el gusto por la vida,

tu alegría brutal ante el paisaje

y tu brutal tristeza ante el dolor del mal

(Casimiro Prada)

 

Y añado, y ante la injusticia. Llevo casi cuatro meses buscando qué decirle a Tomás. Me he bloqueado como se bloquea el alumno ante el maestro, ante la referencia ética con ojos de niño, sonrisa abierta y energía de “tsunami” creativo y tenaz.

 

Tomás fue como un hermano mayor al que descubrí a través de Amelia, mi prima hermana. Dos seres humanos, Tomás y Amelia, Amelia y Tomás, con una asombrosa capacidad de amarse, y de amar a los demás, y de hacer camino juntos: el de la utopía a través del amor desinteresado, el compromiso, el altruismo compasivo y la generosidad cotidiana.

 

Al recibir el mazazo de su muerte, lloré desconsoladamente por las calles de Bolonia donde me encontraba. Siempre creí que, por sus ganas de vivir, ganaría la batalla a la legionella pero esta ya había avanzado irremediablemente.

 

Noqueado por la noticia, busqué el alivio del caminante y el silencio de las iglesias de la ciudad universitaria y roja para encontrarme, una y otra vez, con la desprendida sonrisa del sabio humanista, con la sencillez del que sabe escuchar y abstraerse a cada momento buscando respuestas, y con el ejemplo del luchador que no rebla hasta alcanzar la cima, el objetivo, el Gran Paradiso o lo que se le ponía por delante.

Tomás y Amelia. Amelia y Tomás. Fugaces recuerdos. Un viaje nocturno en tren a Alicante con Amelia para convivir unos días con el ermitaño que se había retirado a estudiar intensivamente inglés junto a la playa de San Juan. Principios de los setenta. El adolescente descubre el compromiso y los riesgos de la lucha por la libertad en ese viaje iniciático.

 

Y aún antes, el vago recuerdo de un universitario de La Bañeza que convivió durante unas semanas con los agricultores de un pueblo del Jiloca turolense en aquella revolución cultural que impulsó un ministro de Educación de la última etapa del franquismo.

 

La playa de San Juan, el Jiloca, siempre Amelia, y el piso de la calle Lorenzo Pardo. Los sonidos del “Wish you were here” de Pink Floyd, citado por Julián Casanova, pero también los del “Give a Little bit” de Supertramp a toda pastilla que te insuflaban  ganas de comerte el mundo. Aquel piso abierto a todo el mundo de paz, a las tertulias, al amor y a la vida en comunidad que se planificaba vía papelitos en la nevera. Un islote de libertad al final de la dictadura. Todavía circulaba el tranvía de San José, el tranvía, quién sabe Tomás, de ida y vuelta.

 

La dignidad del profesor no numerario, la fe que movía montañas del cristiano de base, todavía recuerdo como si fuese ayer la boda con Amelia en una iglesia del barrio de San José con un ritual y un simbolismo rompedor que recordaba a los primeros cristianos, con guitarras, canciones y esperanza, mucha esperanza.

 

Pasó el tiempo, el adolescente se hizo joven y periodista, y vivió desde la distancia, pero sin perderle de vista con el inquebrantable vínculo hacia las personas que te han dejado huella, la etapa del investigador que, junto a Armando Roy, sacaron adelante la cocina de inducción, uno de los inventos que más patentes ha exportado desde Aragón, la etapa del vicerrector comprometido con el equipo del rector Camarena en una transformación de la Universidad de Zaragoza que tuvo sus detractores.

 

Para entonces, Tomás y Amelia ya vivían junto a la arboleda de Macanaz. Otra casa abierta a familiares y amigos desde la que se contempla una de las mejores vistas de Zaragoza.

 

Me viene a la cabeza el Tomás ensimismado que escuchaba las reflexiones del periodista con respetuosa atención. Sabía escuchar y sabía crear atmósferas propicias para la reflexión y el debate.

 

No puedo olvidarme de Miguel y Rubén, los hijos de la vida. Esto también lo aprendí con Tomás y Amelia, que los hijos son hijos de la vida, que no son propiedad de los padres.

 

Y así fueron pasando los años con el hilo conductor del amor a los demás, a la montaña y a la naturaleza virgen, a las sorpresas, a los versos que escribía para Amelia desnudando sus sentimientos. Con el hilo conductor de una pareja única, Tomás y Amelia, Amelia y Tomás, que se querían, que se quieren, con locura.

 

Y digo que se quieren porque Tomás vive en el corazón del discípulo de vida y de valores que escribe estas líneas pero vive sobre todo en el amor de Amelia, que lo alimenta cada día con su indesmayable voluntad, y de amigos como Casimiro Prada, Carmen Magallón, Ricardo Berdié, Julián Casanova, Antonio Colinas, Alberto Pagnussat, Martín Rodríguez Rojo, Emilio Pedro Gómez…….y tantos otros.

 

Termino con unos versos de Emilio: Te has convertido en un lugar para partir de nuevo a la utopía.

 

Tomás, maestro, amigo, referencia ética y de firmes convicciones, nunca te olvidaremos. Seguiremos caminando, como lo hubieras hecho tú, plantándole cara a la devastadora tormenta.

 

Plácido Díez

 

 

28/05/2013 10:29 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

NIÑA MAMÁ, POR LUIS ALEGRE

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[Luis Alegre le dedica hoy su extenso y elaborado artículo de la contraportada a su madre Felicitas Saz. Una mujer de una increíble humanidad, capaz de decirle costas tan atinadas como, en medio de la crisis de Bárcenas, esta: "¿Será verdad tanta mentira?". O, tras leer un libro: "Qué rápido pasa el dentro aquí dentro". Escribe todos los días una o dos páginas, lee varios periódicos, tiene 88 años y parece que no se haya aburrido jamás. Entenderla a ella es también entender un poco mejor a su hijo: profesor, cineasta, cinéfilo empedernido, conductor de programas de televisión, periodista...]

HASTA LOS 14 AÑOS MI MADRE VIVIÓ LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA, EL REINADO DE ALFONSO XIII, LA II REPÚBLICA, LA GUERRA CIVIL Y UN POQUITO DE FRANCO Y LA POSGUERRA. MENUDA GENERACIÓN LA SUYA.

 

 

NIÑA MAMÁ

 

Por Luis ALEGRE. De Heraldo.es

 

 

Tengo un amigo que, en las biografías y libros de memorias, se salta la parte de la infancia y la adolescencia. Él sostiene que todas las infancias y adolescencias se parecen demasiado y le aburre leer los mismos traumas, complejos, conflictos y amores contrariados. A mí, en cambio, me sucede al revés. En esos años en los que uno se abre al mundo, recibe los primeros estímulos, crece y se empapa de toda clase de vivencias y personas suelen residir las claves más decisivas para conocer a alguien. Y si comparo mi infancia con la que vivieron mis padres o con la que acaban de vivir mis sobrinos, veo tres mundos que no se parecen en casi nada.

 

La niñez de mi madre Felicitas, por ejemplo, quedó muy lejos de la niñez soñada. Nació en Lechago, nuestro pueblecito de Teruel, en 1925. El 18 de junio de 1939 cumplió 14 años. Hasta ese momento vivió la dictadura de Primo de Rivera, el reinado de Alfonso XIII, la II República, la Guerra Civil y un poquito de Franco y la posguerra. Menuda generación la suya.

 

Los padres de mi mamá, Pedro y Carmen, tuvieron cinco hijas y dos hijos. Mi mamá era la más joven de las chicas. La mayor, Francisca, murió a los siete años y el pequeño de los hijos, Salvador, murió a los 23. Eso fue algo muy común en la España de mis abuelos: tener muchos hijos y sufrir la pérdida de alguno de ellos. Entonces, la ropa negra que señalaba el luto se llevaba durante años. En las fotos de mi familia de aquel tiempo, siempre hay alguien que viste de negro. Mi madre era una de las niñas más queridas de Lechago. Cada vez que había un funeral, iba a la Iglesia y lideraba el rezo del rosario. Eso lo agradecían mucho las familias de los difuntos.

 

En Lechago los más pudientes tenían un pastor en exclusiva para sus ovejas. Pero los de medio pelo se tenían que asociar con otros para permitirse un pastor. Mi abuelo Pedro llegó a un acuerdo con otros dos amigos para que un pastor cuidara de las ovejas de los tres. Así hizo mi madre sus dos primeras amigas, María y Josefina, las hijas de esos dos amigos de mi abuelo. Las tres niñas se dijeron que mientras sus ovejas siguieran juntas, ellas serían amigas. Las ovejas se separaron pero María, Josefina y mi madre continuaron su relación toda la vida. Mi madre se distingue por su espectacular facilidad para la amistad. Después de María y Josefina, sus siguientes amigas íntimas fueron Rosario y Agustina. María murió hace unos años pero Josefina y Rosario y Agustina –que son hermanas-, siguen ahí. Todo el rato están pendientes unas de otras. Uno de los grandes momentos del verano en Lechago es cuando ahora se reencuentran esas amigas eternas. Al verlas juntas las visualizo, juntas también, en el Lechago de los primeros años 30 y me sacude una alegría inmediata. Mi madre me ha enseñado que la amistad es un sentimiento capaz de resistir los golpes del paso del tiempo durante 80, 90 o los años que haga falta. Mamá nunca ha dejado de hacer amigas. Paquita, Gonzalina y Pilar son otros de sus imprescindibles apoyos cotidianos. A algunas amigas las encuentra en las iglesias o en las habitaciones de los hospitales. Un día, en el hospital Miguel Servet, me presentó a su compañera de cuarto, otra Paquita. Se habían conocido esa misma mañana pero ya la consideraba su amiga. Han pasado diez años y aún se llaman. Mi madre, si se cruza con alguien por la calle, siempre sonríe, mira a los ojos y saluda, aunque no le conozca.

 

A mamá le gustaba tanto fregar los platos que, si sus hermanas mayores no le dejaban, se echaba a llorar. También le encantaba ir a la escuela. Los maestros pegaban duro a los chicos y chicas de Lechago pero mi madre asegura que a ella jamás le ha pegado nadie. Otra cosa que le perdía era cantar jotas. Mi abuelo Pedro tocaba la guitarra y ella le acompañaba. Cantaba mientras fregaba o en la era, durante la trilla. Aún hay gente de Lechago que recuerda cómo, al salir a la calle, escuchaban a mi madre cantar.

 

Mi madre tenía once años cuando estalló la Guerra Civil y, desde entonces, ya fue muy poco a la escuela. Lechago fue un lugar de retaguardia. En la casa de mamá se alojaron soldados gallegos y, también, algunos italianos, que le descubrieron el café y los macarrones. Uno de esos chicos, el zapatero, cantaba tonadas italianas y le escribía una carta diaria a su mujer. Mi madre cuenta, orgullosa, cómo su padre, alcalde de Lechago durante la guerra, se negó a delatar a los rojos del pueblo cuando los franquistas le presionaron para que lo hiciera. “En Lechago no hay nadie malo”, dijo mi abuelo. Mi madre recuerda muy bien el frío del invierno de 1938: los burros se caían al resbalar en el hielo que cubría las calles. Y, sobre todo, mi madre recuerda el miedo de cada uno de aquellos días y cómo ella temblaba cuando se oía el ruido de los aviones y alguien gritaba “¡Que vienen los rojos”¡. Un día mi mamá tropezó con una mula mientras corría hacia el campo de su padre para avisar de eso, de que venían los rojos. Su hermano mayor, Cristóbal, estaba en el frente y, hasta que no regresó al final de la guerra, en su casa no respiraron tranquilos. Mamá odia la palabra “guerra”.

 

Mi abuela Carmen y otras madres con hijos en el frente hicieron una promesa: si al acabar la guerra sus hijos habían salvado el pellejo, ellas caminarían desde Lechago hasta la Basílica del Pilar para darle las gracias a la Virgen. Poco después del uno de abril de 1939 se organizó la expedición. Pero mi abuela se puso enferma y, en su lugar, fue mi madre, con 13 años. El grupo lo formaban unas 20 personas, de Lechago y Navarrete. Tardaron tres días en recorrer los 112 kilómetros, más o menos, que hay entre Lechago y la Plaza del Pilar. La primera noche durmieron en Daroca, la segunda en Longares y la tercera en María de Huerva. La gente salía a recibirles y les ofrecían sus casas para dormir y sus botijos para beber. Mamá evoca esa experiencia –una road movie- como una gran aventura.

 

A menudo me preguntan cómo es que tengo tantos amigos, cómo es que me gusta tanto cantar, por qué doy tantos besos. Mamá es la que me ha pegado todos esos vicios. Cuando su padre ya había salido de casa para ir al campo, mi madre corría tras él, para darle dos besos más, una costumbre que han heredado mis sobrinos Pablo y María. Ahora, a sus casi 88 años, al despertar, lo primero que hace es besar las fotos de los seres queridos y las estampas de sus santos favoritos que tiene colocadas por toda la casa. Somos besucones hasta más allá del empalago. Si alguien me demostrara que mi madre y yo, de momento, nos hemos dado un millón de besos no me extrañaría nada. Felicidades, mamá.

 

*Felicitas es la segunda por la izquierda, a su lado está Salvador, hermano de Luis y Carmen. Y con ellos familiares.

05/05/2013 17:09 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

LUCÍA CAMÓN PROMUEVE TEATRO EN PEQUEÑO FORMATO EN ARAGÓN

TEATRO EN PEQUEÑO FORMATO PARA PUEBLOS Y LOCALES DE ARAGÓN

[Lucía Camón, actriz, poeta y creadora audiovisual, me envía este proyecto de Teatro en Pequeño Formato. Así se desarrolla la historia. La foto de Lucía Camón y su compañero Alfonso Klint es de Lara Albuixech. Añade una nota Lucía a este informe: “Se me olvidó poner en el informe que con esta iniciativa también pretendemos animar a las compañías propias y de fuera de Aragón a presentar propuestas de pequeño formato. Ya que de este modo se puede llegar a lugares que, debido a la falta de infraestructuras o de recursos económicos, no tienen acceso a ver teatro de gran formato. En Aragón han colaborado de momento: Jaime Ocaña, Los Mañólogos, Los hermanos Carcoma... y esperamos que sean muchos más” ]

Voy a tratar de explicar el proyecto brevemente. En líneas generales este proyecto pretende hacer reir a la gente acercando el Teatro de pequeño formato (con gran tradición en nuestro pais) a los pueblos y locales de Aragón. Queremos crear una red privada de salas, casinos y locales en los que actuar, como antaño, por y para la gente. La dimensión social del proyecto tiene que ver con la gente mayor, la risa y los pequeños pueblos

Se hace posible por la colaboración INDISPENSABLE de tres elementos clave:

1. LOS LOCALES PARTICIPANTES, el MÁS IMPORTANTE, son estas personas las que arriesgan su dinero y su trabajo para ofrecer algo nuevo a su clientela, con entrada gratis o a un precio simbólico. Para mi son los verdaderos héroes de este proyecto. Es bonito como el dueño del único bar del pueblo aparta todas las mesas, pone un montón de filas de sillas y con un telón negro y un par de focos el bar de cafés se trans­forma como por arte de magia en un teatro que acoge a toda la gente del pueblo sin distinción.

2. LOS PATROCINADORES, empresas sobre todo locales y alguna nacional que deciden apoyar esta iniciati­va a cambio de publicidad, ayudando así a que el teatro vuelva a tener su lugar en los pueblos. Los hoteles por ejemplo han apoyado la iniciativa ofreciendo alojamiento a los artistas a cambio de la publicidad. En Calatayud la Cerveza San Miguel a patrocinado la cartelería.

3. LOS GRUPOS DE TEATRO, que apuestan por acercarse a estos pequeños lugares alejados de las capitales por un pequeño caché. Este punto es clave. Yo siempre he creido que la gente en los pueblos, en contra de lo que los tópicos marcan, tiene sensibilidad hacia el arte. Quizá porque su ritmo es mas pausado o porque estan mas en contacto con la naturaleza, no lo sé... Creo que son muy capaces de apreciar una obra de calidad. La idea es acercar a los buenos artistas que suelen habitar en las ciudades a este ámbito para que se conozcan mutuamente. Esta programación vienen actrices y artistas muy buenos!

Ejemplos:

La Bernalina:

http://www.youtube.com/watch?v=wJqt5AQ2u6M

Las chicas de Copivolta:

http://youtu.be/3_z0YgbpEG4

http://youtu.be/B0Q7MMVU8QQ)

El Cabaret de Roma Calderón:

http://www.youtube.com/watch?v=A-fbeCCp-zU

HISTORIA:

Lo importante de este proyecto son los dueños que se arriesgan, como te he dicho.

En cualquier caso hemos hablando con la gente del medio de aqui, como por ejemplo, Joaquin Muri­llo, también con monologuistas y compañías aragonesas. Se trata de dar trabajo a la gente. Y cuando el gran formato se encuentra paralizado es importante dar salida a espectaculos más pequeños y moldeables.

Al venir a vivir aqui, hace seis meses que me he trasladado de Madrid a Torralba de Ribota, enseguida me di cuenta de que esta era la manera en la que yo podía aportar a la comunidad mi experiencia y contactos. Para ello me he asociado con mis amigos Maria y Rafa que gestionan desde hace mas de 10 años el circuito cafe teatro Valencia con un exito apabullante, más de diez locales por toda la ciudad se llenan hasta los topes todas las noches, en este caso San Miguel les patrocina el 100% del circuito. Elos han aportado toda su experiencia y una cantera de comicos y artistas maravillosa.

Hemos empezado en Calatayud con una temporada de actuaciones de dos meses.

Organiza:ACTUACIONES DE HUMOR EN LOCALES

ENTRADA LIBRE

 

03/05/2013 21:58 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

PROGRAMA DE LA PANTERA ROSSA

Hoy chueves, 2 de mayo, a las 20 horas en o “CSL La Pantera Rossa” presentación d’o comic en aragonés “Harry  Clever, o detective más peligarcero d’a ciudat” por o periodista Óscar  Senar y os autors. A las 21:00 horas brenda dimpués d’a presentación en  “A Flama” (Carrera Mayor, 53).

http://www.lapanterarossa.net/presentacion-do-comic-en-aragones-harry-clever-o-detective-mas-peligarcero-da-ciudat/

Con el título “Mas allá del estado del bienestar: La educación como un bien común”, os presentamos un nuevo curso del programa de autoformación Nociones Comunes, que se desarrollará los días 4, 10 y 11 de mayo, en el C.C.M.Pedro Laín Entralgo y en La Pantera Rossa. Sábado 4 de Mayo a las 17:00 en La Pantera Rossa: ¿Hacia la reapropiación de la educación para el bien común? TALLER sobre límites y potencias de la luchas de la Marea Verde.
http://www.lapanterarossa.net/mas-alla-del-estado-de-bienestar-la-educacion-como-bien-comun/

Con el Ciclo titulado Danzad, danzad, malditos. La Gran Depresión a través del cine el colectivo La estrategia del caracol pone en marcha su primer ciclo de cine comprometido. Será los días 7, 9, 17 y 23 de mayo, en La Pantera Rossa. Proyectaremos clásicos que abordan las repercusiones que el crack de 1929 tuvo en la sociedad norteamericana de los años 30 con las que poder analizar críticamente nuestro presente actual. Este viernes 3 de mayo a las 19h: EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA (1934), dirigida por King Vidor y protagonizado por Karen Morley, Tom Keene, y John Qualen. El jueves 9 de mayo a las 19:45h. SI YO TUVIERA UN MILLÓN (1932) de Ernst Lubitsch, James Cruze, H. Bruce Humberstone, Norman Z. McLeod y Lothar Mendes.
http://www.lapanterarossa.net/primer-ciclo-de-cine-comprometido/

Decrecimiento Aragón nos ofrece a través de una exposición fotográfica visualizar la locura del crecimiento y las consecuencias que tiene en nuestro entorno más cercano. La exposición que incluye todas las obras recibidas con el primer concurso de fotografía decrecentista  se inaugurará el próximo sábado día 4 de mayo a partir de la 13 horas en La Pantera Rossa. La elección de la foto ganadora que se hará pública en ese momento. Además, este mes el OjO  de La Pantera, nuestra micro galería-escaparatista y artivista, corre también a cargo de  Decrecimiento Aragón.
http://www.lapanterarossa.net/exposicion-fotografica-decrecimiento-aragon/

El departamento de Filosofía de la Universidad de Zaragoza organiza un ciclo del conferencias a cargo de Ramón Grosfoguel, profesor de Estudios Chicano/Latinos, del Departamento de Estudios Étnicos de la Universidad de Berkeley, California. La Pantera Rossa tendrá el placer de acoger su charla Colonialidad Global y descolonización de conocimiento, el martes 7 de mayo, a las 19 h.
http://www.lapanterarossa.net/colonialidad-global-y-descolonizacion-de-conocimiento/

¿Harta de los recortes, de la corrupción política, de que te tomen el pelo gastando en su propio beneficio y en mantener un sistema criminal para la humanidad? ¡¡Recórtales tú... el gasto militar en la declaración de la renta!! Defiende el gasto social y los proyectos comunitarios, súmate a la objeción fiscal. Presentación de la campaña 2013: miércoles 8 de mayo a las 19:30 horas en La Pantera Rossa con la presencia de Pere Ortega del Centro Delás de Barcelona, que nos hablará de las partidas ocultas del gasto militar español, y del colectivo Mambrú que presentará la nueva campaña.
http://www.lapanterarossa.net/campana-de-objecion-fiscal-al-gasto-militar-2013/

Y... continuamos la primavera con nuestra particular lluvia de Talleres y Cursos estables de La Pantera Rossa. Puedes apuntarte ya a Yoga y yoga para niños y niñas, teatro gestalt, Chikung, Autodefensa para mujeres, Biodanza, Dibujo al natural, al curso Las Mujeres en el siglo XX, agenda y poder década a década y, por último, al nuevo taller "Para escribir un poema" (o lo que te apetezca), una actividad cargada de escritura y creatividad: a cargo de Daniel Rabanaque; Técnicas y prácticas literarias para explorar, lápiz en mano, la genialidad que nos bulle por dentro.Tendremos nueva Sesión introductoria el sábado 4 de mayo, para organizar un grupo continuo con las participantes interesadas en profundizar en la escritura creativa.
http://www.lapanterarossa.net/talleres-rossas/

25 AÑOS DE CULTURA DEL JILOCA

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En la edición digital de Heraldo de Aragón puede leerse una nota sobre los 25 años del Centro de Estudios del Jiloca, de la revista 'Xiloca' y del trabajo en equipo, multidisciplinar, que han realizado en todo este tiempo.

http://www.heraldo.es/noticias/cultura/2013/04/28/xiloca_cumple_anos_232166_308.html

 

‘Xiloca’ cumple 25 años

 

El Centro del Estudios del Jiloca conmemora su primer cuarto de siglo con un nuevo número de la revista y un acto en Calamocha

 

Antón CASTRO

El tres de octubre de 1987 se reunieron 38 personas y pusieron en marcha el Centro de Estudios del Jiloca (CEJ), cuyo objetivo era difundir “la cultura y la ciencia” de la comarca. Desde entonces no han parado. Crearon de inmediato la revista ‘Xiloca’, que ya lleva 41 números, sus ‘Cuadernos etnológicos’, y bajo el liderazgo de José María de Jaime, Tomás Guitarte, Ángel Artal y el desaparecido Ángel Alcañiz (“le debemos mucho y lo añoramos”, dijo José María Carreras, actual presidente del CEJ, en recuerdo de quien fue secretario que “iba haciendo socios de casa en casa”), a lo largo de este cuarto de siglo, el Centro ha publicado 130 libros de papel, ha realizado más de 200 exposiciones y un número semejante de conferencias. Posee en su sede una colección de 8.000 fotos antiguas y más de 70.000 recientes, y cuenta con una biblioteca de más de 3.000 libros, que incluye filmoteca y fototeca. Y dispone de una web, http://www.xiloca.com, de la que “nos sentimos muy orgullosos”.

Además, el CEJ ha realizado ocho guías y ha elaborado más de un centenar de publicaciones digitales. Esta ingente actividad de un cuarto de siglo se presentaba el pasado sábado en el Teatro Auditorio de Calamocha, ante la Consejera de Educación, Cultura y Deporte y el diputado y expresidente de Aragón Santiago Lanzuela, y numeroso público. La periodista Montse Alcañiz, directora del programa ‘Por amor al arte’ de Aragón Televisión, condujo la efemérides y Plácido Díez, responsable de contenidos de Radio Zaragoza-Cadena Ser, hizo un elogio de la cultura local, “que está en riesgo”, destacó la labor de ejemplar de tantos maestros e investigadores, dijo que ‘Xiloca’ era una exaltación del empeño cultural de hombres generosos y recordó que en lo pequeño está la esencia de la democracia. Al final, a modo de cierre, tras recordar que esperaba ‘Xiloca’ con la ilusión de un niño y que el CEJ era una demostración de que los del sur “sabemos trabajar en equipo”, aludió a la portada y contraportada de Jorge Gay, que encarnan la libertad y los sueños y que son “el espíritu del Centro de Estudios del Jiloca”.

Tras las palabras del presidente José María Carreras, se proyectó un vídeo donde hablaron la mayor parte de los miembros del CEJ y hubo otras aportaciones de especialistas de la historia de Aragón como Eloy Fernández Clemente, José Manuel Latorre, José Antonio Adell o Celedonio García. Y ahí se vio claramente en cuantos frentes ha trabajado el Centro: la historia, la literatura, el arte, la ecología y el patrimonio histórico y monumental. Desde hace años, se recordó que el CEJ mantiene un concurso de relatos ‘Miguel Artigas’ y un certamen de artes plásticas, ‘José Lapayese Bruna’: algunas de las obras ganadoras adornaban el escenario.

Joaquín Campo, coordinador de la revista, glosó los contenidos de la última publicación, centrada en diversos asuntos: los ‘Despoblados y pardinas medievales en la Comarca del Jilolca’ (Mercedes Rubio), ‘La represión franquista en Villarquemado (1936-1942)’ (Serafín Aldecoa), ‘La casa solariega de los Angulo de Calamocha’ (Emilio Benedicto); en el capítulo de nombres propios se habla del arquitecto Fernando García Mercadal (Alberto Sánchez Sánchez), de Gisbert en su paso por el Jiloca (Fabián Mañas y Francisco Martín), y de Juan Antonio Hernández (José María de Jaime). Entre otros temas, en literatura, Fermín Ezpeleta aborda la ‘Literatura satírica en el magisterio turolense’ y Ángel Artal Burriel glosa ‘Una guía práctica del azafrán de Gregorio Anechina’. A la vez el CEJ acaba de publicar un libro delicioso, lleno de datos: ‘Calamocha en la prensa nacional (1794-1955). Noticias, sucesos y guerras’ de José María de Jaime Lorén, donde destaca, entre otros muchos temas, el descarrilamiento del tren en Luco con la pérdida de veinte vidas.

La consejera Dolores Serrat clausuró el acto: dijo que no había preparado ningún discurso oficial para una “tarde de recuerdos, reflexiones y sentimientos”, y centró su intervención en tres sustantivos: agradecimiento, por haber sido invitada; felicitación, por el “trabajo continuado durante un cuarto de siglo”, y ánimos para seguir. Eso sí, recordó que “las ilusiones de las demandas” chocan con “los recursos limitados” de la Administración.

28/04/2013 13:29 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS A CARMEN PENA ANDREU

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ADIÓS A UNA MUJER ADMIRABLE,

A UNA GRAN COCINERA: CARMEN PENA ANDREU

Anoche durante el sueño falleció en Barbastro, en su casa, la madre de José María Gómez, Cuchi: Carmen Pena Andreu, viuda de Manuel Gómez, el emprendedor de la ferretería Gómez y el hombre que ponía los resultados del Tour y de otras carreras de ciclismo en la puerta de su establecimiento. Carmen murió a los 88 años. Llevaba algún tiempo enferma: había estado ingresada hacía poco en el hospital de San Jorge de Huesca pero remontó. Y ayer tomó la senda del adiós. Estuve en su casa hace dos o tres años, en su casa con piscina y con vistas hacia Barbastro. Era una mujer encantadora y hacendosa, capaz de organizar el mundo. Lo seguía haciendo a su modo, con la misma determinación, cuando había rebasado los ochenta. Era una gran cocinera: su máxima felicidad era cocinar para sus tres hijos (José Manuel, José María y José Enrique, y para su marido, que había fallecido hace algunos años, y fue un tiempo alcalde de Barbastro. ¡Cuánta vida, cuántos recuerdos, cuántas sensaciones! Un abrazo infinito para Cuchi y sus familiares. Hubo muchos amigosy familiares en el entierro: por allí andaban Javier Barreiro, Luis Alegre, Alfredo Domper, Manuel Vilas, Joaquín Coll, Mariano Gistaín (que emoción: los padres de Cuchi descansarán para siempre muy cerca de los de Mariano: Mariano y Josefina), Gonzalo y Ricardo Gómez. La lista sería infinita: Carmen Pena Andreu era querida por los suyos, por los barbastrenses, aunque ella había nacido en Graus, por el propio sacerdote, que recordó la amistad y las tertulias de antaño. La catedral estaba espléndida con su retablo de Damián Forment.

 

*Este mujer no es Carmen Pena Andreu. Es un retrato de F. W. Guerin.

01/04/2013 00:25 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS A ANGELINES VILLACAMPA

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El poeta Antonio Pérez Morte me ha enviado esta elegía dedicado a Angelines Villacampa, de la que me hablaba a menudo Eduardo de la Cruz, que ha rodado un documental sobre ‘La lluvia amarilla’. Hace poco Angelines había aparecido en Aragón TV. Había sido profesora de francés y se retiró a Susín para vivir con la naturaleza y arreglar, poco a poco, con su inmensa voluntad, los caminos de acceso a Susín y sus diversos parajes. Han sido mucho los que la han conocido y la han querido. Tomo esta foto del facebook de Manuel Lorenzo.

 

 

 

 

ROBLE FRÁGIL (Para Angelines Villacampa)

Para Óscar y Rafa

Necesito un refrán de aquellos
que sabías de memoria,
o de aquellos otros que dejábamos a medias,
a capricho de la memoria y la intención.
Lo necesito urgentemente para aliviar este dolor
que me atenaza y que todavía arrecia.

Hablar contigo, al lado del fuego,
de todas esas cosas importantes
que no pueden comprarse
y que tú encontraste muy cerca de aquí,
en Susín, en Sobrepuerto,
muy cerca del cielo.

Porque para vivir basta la vida,
el calor de la amistad y cuatro astillas
dos gatos, un perro,
un libro, el sol, un prado, la era,
las montañas, el cielo lleno de estrellas,
una noche de tormenta…

Necesito un refrán de aquellos.
¿El de febrerillo el loco?
Loco sí, pero no tonto:
Nos hizo un siete del calendario al alma
y te llevó, dejándonos, de nuevo,
el imborrable dolor
de los duros versos de Juan Luis Panero:
Vivir es ver morir.

Repienso:
Morir es ver morir cuando quien se va
se lleva dentro de sí, parte de ti
en una filosofía de vida basada sólo en la vida
-interior y exterior- : en el amor y en el respeto.

Antonio PÉREZ MORTE

10/02/2013 11:55 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

IGUARBE, L. SALESAS Y EL SALTERIO

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[José Ignacio Iguarbe es fotógrafo. Un día, durante un viaje al Altoaragón, conoció a Luis Salesa, que acababa de reconstruir un salterio. Le hizo un amplio reportaje: las fotos, con este texto, han merecido el segundo premio de fotografía etnográfica convocado por la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, dotado con 2.000 euros. Aquí está una foto y el texto de José Ignacio.]

 

EL SALTERIO. MÁGICO SONIDO DEL ALTO ARAGÓN

Por José Ignacio Iguarbe

Cada vez es mas habitual en el Pirineo Aragonés, escuchar el  mágico sonido del Salterio acompañando al Chiflo, antiquísimo instrumento que solo podíamos contemplar en el Museo Diocesano de Jaca. Este instrumento  procede de la Cofradía de Santa Orosia.  El otro de los salterios existentes se encuentra en la localidad de Yebra de Basa, su propietario es un particular, el instrumento no se usa debido a su antigüedad.

Luis Salesa es una persona muy implicada tanto en la recuperación de instrumentos como en las más puras tradiciones musicales de esta Zona del Alto Aragón. A Luis debemos la recuperación de este antiquísimo instrumento del que ya hay referencia en uno de los capiteles de la Catedral de Jaca,  este capitel románico, estuvo ubicado en la puerta sur  de la catedral y se le conoce como ‘Los instrumentos del Rey David’, en la actualidad se expone  el Museo Diocesano de Jaca.

Sin ejemplares de salterio, ni artesanos que lo fabricasen, dejo de oírse ese sonido mágico, que durante siglos acompaño los grandes y solemnes momentos de esta zona de La Jacetania. Luis Salesa solicitó al Museo Diocesano de Jaca, le permitiesen estudiar e incluso radiografiar el único salterio que existía, para poder reproducirlo, para ello se hicieron planos se comprobaron los diferentes tipos de madera que lo componen, recurrió a la memoria de los mas mayores para obtener  todo tipo de información que le permitiera que el Salterio en forma y sonido fuera igual al de antaño. El mayor merito de este luthier, sin lugar a dudas es su gran pasión por lo auténticamente tradicional.

El Sonido de los nuevos Salterios acompañando al Chiflo siguen emocionando a los Jacetanos, como lo hicieran hace siglos, en la procesión de Santa Orosia, cada 25 de junio por la calles de Jaca, dando ritmo a palos y castañuelas, consiguiendo que el corazón de este pueblo altoaragonés lata al unísono.

El salterio, confeccionado con diferentes maderas, tiene forma trapezoidal y simétrica con entrantes curvilíneos en los laterales. La parte trasera y la delantera son planas. En la delantera observamos dos orificios circulares más o menos decorados que permiten la resonancia. Seis cuerdas de tripa de algún animal, que se tensan y afinan con otras tantas clavijas situadas en la parte superior del instrumento, dos piezas semicilíndricas macizas sirven de protección a los clavijeros, encima de cada cuerda se coloca una grapa clavada al puente superior. Para estas decoraciones Luís, hace uso de dibujos con formas geométricas inspirados en la más pura tradición, o relieves tomados de la naturaleza con formas vegetales.

La forma en que se hace sonar el salterio en el Alto Aragón es sujetándolo al cuerpo entre el antebrazo y el costado mediante una o dos correas de cuero sujetas a la parte trasera del instrumento, quedando la mano derecha libre para tocar el chiflo, y con la izquierda se golpean la cuerdas del salterio con un batiente fino de unos 40 centímetros de largo.

Los diferentes estudiosos musicales no se ponen de acuerdo a la hora de clasificar este instrumento. Unos lo catalogan como instrumento de percusión mientras que otros creen que por sus orígenes podría considerarse dentro de la familia de los instrumentos de cuerda, ya que posee afinación y la posibilidad de cambio de tonalidad. Existen otros instrumentos de la misma familia que se hacen sonar de forma melódica, tocados con un arco o con pequeñas baquetas golpeando las cuerdas como un xilófono.

Luis Salesa consiguió  recuperar el Salterio y al artesano,  ambos ya extinguidos.

21/01/2013 08:12 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ACERCA DEL PREMIO DE NOVELA HISTÓRICA CIUDAD DE ZARAGOZA

Recibo esta nota de la Plataforma +Cultura. Aragón Comunidad Cultural, donde se pide la supresión, "por el momento", del Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza para 2013, cuyo coste ronda los 45-50.000 euros, ante otras necesidades de la ciudad.]

  

NOTA DE PRENSA DE LA PLATAFORMA + CULTURA

30 de diciembre de 2012

1.+Cultura y los colectivos profesionales de la Cultura piden al Ayuntamiento de Zaragoza que no convoque de momento el Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza para 2013 y reorganice las subvenciones al sector de la creatividad  literaria de modo que también se recuperen los soportes de ayuda a la creación de relatos, poesía y otros que dejaron de convocarse en pasadas ediciones.

2.+Cultura reclama un diálogo abierto y permanente para reestructurar toda la política de subvenciones culturales de manera más racional y en consenso con los propios sectores en el marco de un autentico Consejo de las Artes y Cultura en Zaragoza.
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+Cultura solicita al Ayuntamiento de Zaragoza que no convoque de momento el Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza para 2013 tal y como lo venía haciendo (seguramente la convocatoria saldrá en los próximos días, el año pasado se hizo el día 4 de Enero)  y antes reorganice las subvenciones al sector de la creatividad  literaria de modo que también se recuperen los soportes de ayuda a la creación de relatos, poesía y otros que dejaron de convocarse en pasadas ediciones y que tenían una mayor incidencia y participación. Es necesario que el Ayuntamiento reestructure con urgencia toda la política de subvenciones culturales de manera más racional y en consenso con los propios sectores en el marco de un autentico Consejo de las Artes y Cultura en Zaragoza.

El Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza se convoca para obras ya publicadas durante el año anterior. Su dotación (hasta el año 2012) era de 30.000 €, que se reparte al 50% entre editorial y autor. Por estadística, suele recaer en grandes grupos editoriales; es decir no se ayuda a editoriales que realmente puedan necesitar este apoyo tanto económico como de promoción. Por otro lado,  trata de un premio que ha ido sufriendo un paulatino desprestigio, porque en unos años se ha pasado de casi 50 novelas presentadas a poco más de veinte.  También se concede un premio de honor. El último escritor al que se concedió este premio de honor - Arturo Pérez Reverte- incluso excusó su asistencia a la ceremonia de entrega.

Además al importe del premio hay que añadir los cuantiosos gastos que su convocatoria conlleva. La actuación de cada miembro del jurado supone una compensación media de unos 1.500 €. El número de integrantes del jurado suele ser de siete u ocho personas. Algunas de ellas se desplazan desde diversos lugares del territorio nacional. Por lo que, como es natural, debe sumarse los gastos de viajes y alojamientos, tanto para asistir a la deliberación del jurado, como para asistir a la ceremonia de entrega y celebración posterior, a las que evidentemente se hallan invitados. También hay que contar entre los gastos los que suponen esta ceremonia y festejo.  En fin, estamos hablando de un premio que fácilmente supone un gasto de entre  45.000  y 50.000 €  aproximadamente. 

Frente a todo esto, hay que destacar que las bibliotecas municipales contarán con un presupuesto "cero" para la compra de libros.  O que  el Ayuntamiento de Zaragoza adeuda el importe de los convenios suscritos en los últimos años con asociaciones y entidades que trabajan en el fomento de la lectura y la difusión de la literatura y de los autores aragoneses; actuaciones que se llevan a cabo en coordinación con dicho Ayuntamiento y en centros municipales, como bibliotecas o centros cívicos de la ciudad.

En estos tiempos de acentuada crisis económica, recortes generalizados y supresión de ayudas y subvenciones a programas culturales de base, a asociaciones, editoriales, etc. este premio así configurado parece un disparate. Un premio que ni a corto ni a largo plazo está trayendo a la ciudad los supuestos beneficios que se auguraron en los primeros tiempos de su celebración y cuya permanencia, en estos momentos, no parece en absoluto tan precisa como el mantenimiento de otras actividades que puedan beneficiar al mayor número posible de ciudadanos de Zaragoza.


Info en http://mascultura.org/web/?p=3310


+CULTURA.
Aragón Comunidad Cultural
http://mascultura.org

*Este cuadro de un atardecer de verano es de Winslow Homer. 

30/12/2012 13:23 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

PREMIO PARA LOS PORTADORES

Recibo este mensaje detallista de un librero eterno:

“Soy Paco Pons, el librero jubilado, que se alegra muchísimo de los éxitos de sus amigos y colegas. Me acabo de enterar de que les han concedido el PREMIO LIBRERÍA CULTURAL 2012 a nuestros comunes amigos Eva Cosculluela & Félix González de LOS PORTADORES DE SUEÑOS. Es un premio que concede CEGAL cada año y que se establece a nivel nacional, por la labor de promoción de la cultura, a través de la librería.

 

Puedes obtener mayores detalles en la web de CEGAL, que es la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librerías. ¿Sabes que es la tercera librería aragonesa que recibe este premio en los últimos años?. Primero fue CALAMO, hace ya unos cuantos años, luego fue la LIBRERÍA ANONIMA (Huesca) y ahora es LOS PORTADORES DE SUEÑOS”. Ahí está Paco Pons, genio y figura, atención y generosidad. El Pequeño Teatro de los Libros, de Carolina y Ciro, llegó a la final.

 

ELOY FDEZ.: UN PRIMERA CLASE

[Luis Alegre, en su página de contraportada del suplemento dominical de Heraldo, publica hoy este retrato de su gran amigo y maestro Eloy Fernández Clemente.]

Eloy Fernández: Cortesía del CELAN.

 

ELOY FERNÁNDEZ CLEMENTE ES UN INTELECTUAL DECISIVO DE LA HISTORIA DE ARAGÓN. A PUNTO DE CUMPLIR 70 AÑOS HA DADO SU ÚLTIMA CLASE COMO PROFESOR UNIVERSITARIO.

 

Un primera clase

 

Por Luis ALEGRE

 

Lunes 19 de noviembre. Cuatro de la tarde. Aula 21 de la Facultad de Economía y Empresa de Zaragoza. Después de casi 40 años como profesor en la facultad, el catedrático Eloy Fernández Clemente va a impartir su última clase. Un grupo de amigos, por sorpresa, entramos en el aula antes de que lo haga él. Nos sentamos en las últimas filas y, cuando llega, rompemos a aplaudir. Eloy se azora un poco pero procura hacer como si nada. Se sienta y habla de la Revolución Rusa. Mi memoria me devuelve al curso 80-81, en esta misma facultad, cuando yo empezaba la carrera y Eloy y Carlos Forcadell eran mis profesores de Historia Económica.

 

Eloy es uno de los seres cruciales de mi vida. Con los años se comprende hasta qué punto resultan determinantes esas primeras personas que te abren la cabeza y te la llenan de todo tipo de cosas. Fue una suerte encontrarme con Eloy cuando yo era un jovencito con pelo y él ya había revolucionado la manera de entender Aragón. Manolo Rotellar fue el motor de nuestra amistad de un modo inesperado: la primera vez que Eloy charlamos de tú a tú fue yendo al hospital para visitar a Manolo, convaleciente del tumor cerebral que acabó con él. Era el otoño de 1983. Yo tenía 22 años y él 41. Eloy me leía en “El Bejorro”, la revista underground de la facultad liderada por Perico Arrojo, y me ofreció escribir en “Andalán”, una publicación mítica que había contribuido a disparar la autoestima intelectual, histórica, social, cultural y política de Aragón. Eloy había fundado “Andalán” en 1972, la había dirigido en su primera época y ahora la volvía a dirigir en sus últimos días.

 

Los años que pasé en “Andalán” fueron de oro: me empapé de periodismo, de Aragón, de peloteras interminables, de Casa Emilio, de risas locas y de amigos para siempre. Eloy me tuteló con un cariño inolvidable. Cogía mis artículos escritos a boli, iba frase por frase y me detallaba cómo podía hacerlas más digeribles. En el bar de la facultad, con Mariano Gistaín, teníamos unas comidas delirantes, en las que Jacqueline Bisset, Dominique Sanda, Ana Belén, Charo López y los chistes de Eloy protagonizaban muchas de nuestras sobremesas. Luego, Eloy me dejaba dormir la siesta en su despacho, mientras Joaquín Costa y Carlos Marx me miraban desde las fotos colgadas en la pared. Como agradecimiento, años después, animé a Eloy para que cogiera su coche y me acompañara a buscar a Charo López a la estación del Portillo, un día que vino a la facultad a participar en un coloquio. Y otro día de 2001 le telefoneé desde Las Palmas solo para contarle que estaba charlando con Jacqueline Bisset, en una comida homenaje del Festival de Cine. Eloy debió pensar que yo andaba algo bebido y que le estaba vacilando. Lo primero era verdad pero lo segundo no.

 

En Lechago creamos hace unos años el Premio “El Pairón” para distinguir a personalidades aragonesas de las que nos sintiéramos muy orgullosos. Lo inauguramos en 2009 con José Antonio Labordeta y en 2012 se lo hemos concedido a Eloy, aunque en Zaragoza y a deshoras: en agosto, cuando entregamos el premio en Lechago, Eloy suele estar en Cariño, el pueblo de Marisa Santiago, la mujer de su vida. Labordeta fue uno de los grandes fans de Eloy, al tiempo que uno de sus mayores ídolos. Labordeta sostenía que Eloy era un visionario y “el inventor de todo”. El Abuelo insistía en que, entre otras cosas, Eloy era el inventor de Labordeta. Cuando coincidieron en el Teruel de los 60, Eloy contagió a José Antonio su amor hacia ese Aragón redescubierto por él y le provocó para componer una canción dedicada a nuestra tierra que fuera “una especie de himno sin ser un himno”. Ese fue el origen del “polvo, niebla, viento y sol”. Eloy resultó definitivo para que un ácrata tan escéptico como José Antonio se convirtiera en la referencia más llamativa de las esencias aragonesas. En el libro “Querido Labordeta” Joaquín Carbonell –alumno de Eloy y de José Antonio en aquel Teruel- documenta con precisión la influencia de Eloy en la creación de la leyenda de Labordeta. Eloy es la gran estrella del índice onomástico de ese libro.

 

Eloy es un intelectual muy sobresaliente del Aragón de las últimas décadas. Pero, para ser un intelectual, ni te mira por encima del hombro ni te hace sentir un imbécil solo porque ignores lo que él sabe. Su delicadeza, su obsesión por quedar bien y su extrema bondad son una redundancia cuando se habla de él. Eloy es el único que, con cierta frecuencia, aún me escribe cartas a mano. Siempre se despide con estas dos palabras: “Abrazos crujientes”.

 

Para Eloy, este 2012, el año de su última clase, ha sido muy prolífico en números redondos: los 50 años de su debut como maestro interino en una escuela del Arrabal, los 40 del nacimiento de “Andalán”, los 35 del libro “Aragón, nuestra tierra” que coordinó con Guillermo Fatás, los 35 de su candidatura por el PSA en las elecciones generales del 77, los 30 de la primera edición de la Gran Enciclopedia Aragonesa dirigida por él, los 25 del cierre de “Andalán”, los 20 de su plaza de catedrático, los 15 de su nombramiento como hijo adoptivo de Zaragoza, los 15 de su monumental “Gente de orden” y los cinco del final de la colección de libros Biblioteca Aragonesa de Cultura que él empujó. Y, ya puestos, el primer aniversario de la primera entrega de sus memorias (“El recuerdo que somos”) y el segundo de su designación como hijo predilecto de Andorra y de la publicación de dos libros homenaje, “EFC, Aragón de todas formas”, de Josefina Lerma y Javier Alquézar, y “EFC, el tiempo y la historia”, el volumen colectivo que Pedro Rújula coordinó sobre su figura sin fin. A Eloy, como a Zurita, se le seguirá celebrando dentro de 500 años. Y, sin ir más lejos, este próximo jueves 13, Santa Lucía, Eloy cumple 70, a punto de dar, de forma inadvertida, alguna primera clase de clase. Y de decencia intelectual y moral. Felicidades, maestro.

 

LA ZARAGOZA QUE DESAPARECIÓ

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LA ZARAGOZA DESAPARECIDA

[marisa Soler y Joaquín Merchán me envían el dossier y algunas fotos de la exposición, en el Centro de Historias, 'Zaragoza desaparecida'.] 

Organiza: Sociedad Municipal Zaragoza Cultural

Comisariado: Trazacultura.es (María Uriol y Sergio Artiaga)

Producción: Centro de Historias

Diseño gráfico: Víctor Gomollón

Montaje: Brigadas municipales de arquitectura

Seguro: AON–Gil y Carvajal

Colaboradores: Rafael Castillejo, Mª José Moreno, Juan Martín,

Jesús Gimeno, Agustín Muñoz y Amparo Martínez

Centro de Historias de Zaragoza

Plaza de San Agustín, 2

50002 Zaragoza

www.zaragoza.es

 

Horario:

De martes a sábados de 10 a 14 h y de 17 a 21 h

Domingos y festivos de 10 a 14 h

CONTACTO para mayor información y entrevistas:

Centro de Historias de Zaragoza

Tel: 976 721 885

Comisariado: Trazacultura (Sergio Artiaga)

 

Esta exposición, producida por el Centro de Historias de Zaragoza, pretende recuperar los lugares desaparecidos relacionados con el ocio en la ciudad entre la sociedad de posguerra y la sociedad expectante de la llegada de la democracia. Gracias a una intensa labor de documentación y búsqueda de materiales, además del apoyo prestado por una larga nómina de colaboradores y personas vinculadas al ocio de estas décadas en Zaragoza se va a poder mostrar un mosaico de recuerdos que permitan reconstruir la memoria sentimental del pasado inmediato de la ciudad y su gente.

Durante el siglo pasado la ciudad y sus ciudadanos cambiaron de forma radical en su forma de ser, de estar y de hacer; ocupando su tiempo en actividades y lugares de los cuales hoy sólo quedan recuerdos. Unos recuerdos que no son tan lejanos, que muchos zaragozanos tienen en mente, y que volverán a recordar a través de las paredes de esta muestra. Pero, además, se mostrará una ciudad desaparecida, nueva para varias generaciones de zaragozanos que permitirá crear un diálogo entre ambas.

 

BLOQUES TEMÁTICOS DE LA EXPOSICIÓN

Aquella Zaragoza

Antes de que las paredes de la exposición pasen a evocar los lugares del ocio desaparecidos de la ciudad, de un solo vistazo, se presenta cómo es la Zaragoza de la que se está hablando. Una ciudad que se va a modernizar en estas décadas, que va a crecer con nuevos paseos expandiéndose más allá de los límites que había tenido durante siglos y que incluso se va a atrever a cruzar la otra orilla del Ebro, para dar cobijo a sus ciudadanos, creando el barrio conocido como el Actur. Para llegar al centro, donde se concentraban los lugares de ocio, desde los barrios y viceversa los zaragozanos pagaban gustosamente el billete del tranvía, del trolebús, del autobús o, si había prisas, se cogía un taxi o uno de subía a lomos de las modernas Vespas.

 

 

En Zaragoza también había playa

Todos los zaragozanos saben que el verano en la ciudad, a veces, es imposible y que tierra adentro se sueña con la playa. Para solucionar esta situación ha estado ahí el Ebro —la mayor calle de la ciudad— cuyas orillas y cuyo cauce han sido durante años lugar predilecto de entretenimiento de la ciudad. Todo empezó en 1928 con la construcción del conocido popularmente como Balneario del Ebro. Un simpático pabellón de madera, pintado en blanco y azul, ante cuyo arenal se desplegaban los bañistas, al igual que en otros puntos del río como eran la Playa de los Ángeles y la Playa de las Hojalatas.

En 1965 estos entrañables Baños fueron derribados. ¿Los culpables? Los tiempos modernos, los modos nuevos y los gustos nuevos, es decir, el Club Náutico, las primeras piscinas y el Club Helios. Éste último, un lugar pionero en ofrecer a la ciudad pistas de frontón, de tenis, de baloncesto e, incluso, pistas de bolos, antes de la llegada de los americanos.

Su piscina se abarrotaba año tras año y sus actividades se trasladaban a las aguas del Ebro. La diversión unas veces tomaba forma de trampolines flotantes y otras veces eran las piragüas y los remos los que arañaban las aguas del río.

 

 

El Paseo de la Independencia: bares,

cafeterías y restaurantes

Este paseo era, y es, el ombligo de Zaragoza y el lugar que ha concentrado a lo largo del siglo XX los sitios de ocio de la ciudad: cines, teatros y, por supuesto, cafeterías y bares.

A mediados del siglo XX los cafés abiertos en el siglo XIX van a cerrar sus puertas para dar paso a otro tipo de hostelería. La vida moderna ya no se ve pasar desde una mesa sino que la gente se agolpará en las barras para tomarse un café Express mientras suena el murmullo de la música, la

radio o la recién llegada televisión. Para ilustrar estos lugares desaparecidos se han localizado fotografías, dibujos, vajillas, posavasos, menús o cerilleros de un buen número bares abiertos en estas fechas tales como el Café Salduba,

la Cervecería Abdón, el Café Alaska, Antiguos Espumosos, La Nueva Maravilla, La Maravilla, el Café Avenida, el restaurante Bienvenido, el Café París o Las Vegas, un local que supuso toda una revolución en 1955 en la ciudad por su espectacular decoración por parte de la empresa zaragozana Simón Loscertales Bona, lo que supuso que fuera bautizada como la mejor cafetería de España.

 

Las salas de fiesta: el embrujo de la noche zaragozana

Salir de noche, bailar, «alternar» no son cosas inventadas hoy. Si ahora en Zaragoza hay ambiente nocturno de jueves a sábado, hace cinco décadas era posible ir de sala en sala todos los días de la semana.

El color gris de otros aspectos de la sociedad era borrado por el colorido de las salas de fiesta que ofrecían espectáculos y atracciones en directo para todos los gustos: orquestas, cómicos, rockeros, vedettes, cuadros de baile o flamenco, artistas de primera fila y chicas en la barra con las que beber e intentar «algo más». También Zaragoza va a tener las mejores Salas de Fiestas del país, solo superadas por alguna de Madrid y Barcelona:

Cosmos, Rumbo, Pigalle, Venus, Capri, Cancela, Río Club, Corinto o Aída, la última sala de este tipo abierta en la ciudad, en 1975.

 

 

Los lugares desaparecidos

de la música

Estas décadas del siglo XX van a estar acompañadas por la banda sonora de una multitud de solistas y grupos de música —profesionales y aficionados— que surgían en la ciudad bajo la influencia de las estrellas nacionales e internacionales: The Beatles, Los Brincos, The Shadows, Adriano Celentano, etc. Más de cien grupos verán la luz estos años, y podrán actuar en casi otros tantos escenarios: salas de fiestas, el Jardín de Invierno del Parque Grande, las verbenas de los barrios como los de Montañana o Santa Isabel, los teatros e, incluso, en los cines. Y es que en cines como el Pax, Dux o el Madrid de las Delicias se celebraban las famosas matinales donde, los domingos por la mañana, la juventud acudía a animar a su grupo de música favorito y ver a los nuevos talentos.

 

Futbolines, billares y boleras

Muchos locales en el Coso, el Tubo, o la Calle San Miguel, ofrecían en Zaragoza tacos y bolas para jugar al billar de carambolas o francés, no al billar americano que es el que es habitual hoy en día. Aunque este otro tipo de billar se fue implantando en bares y pubs para que los americanos de la Base Aérea se sintiesen como en casa. «Culpa» también de los americanos es que Zaragoza sea una ciudad pionera en bowling.

Hasta cuatro boleras llegaron a funcionar en la ciudad en los años setenta.

La mejora: el Bowling Club de la Calle San Juan de la Cruz con dieciséis pistas abiertas.

 

Zaragoza: ciudad de cines

Zaragoza ha sido una ciudad liga - da al cine, desde sus orígenes. Si en la actualidad no llegan a diez los lugares donde disfrutar de una película, a mediados del siglo pasado habría más de cincuenta. Para ver las películas de estreno se debía ir al centro de la ciudad a las confortables y modernas instalaciones del cine Rex, Avenida, Coliseo o Actualidades, pero en cada barrio —Las Delicias, Oliver, Torrero, San José, etc.— había una sala donde ver películas de reestreno, una detrás de otra, mientras pasaban las horas de la tarde. En los años setenta, la expansión de la televisión hizo que muchos cines cerraran o acabaran siendo bingos por lo que esta sala de la exposición pretende descubrir y recordar mediante abundantes imágenes y curiosidades una larga lista de estos cines desaparecidos.

 

El cine de los cines

Tan importante como las salas de cine era la cartelera. Junto a fotografías de los cines desaparecidos se muestra una selección de carteles de películas que han sido fundamentales en las pantallas de la ciudad: desde la novedad de La Túnica Sagrada (1953) que fue la primera película proyectada en Cinemascope hasta el éxito de películas tan dispares como El Último Cuplé (1957) protagonizado por Sara Montiel o lo prohibido de El último tango en París (1972).

 

Los teatros

Los cines no eran los únicos escenarios para pasar una buena tarde o noche. La ciudad contaba con tres magníficos teatros, hoy ya desaparecidos: el Teatro Circo en la Calle San Miguel, el Teatro Argensola en el Paseo Independencia y el Teatro Fleta del cual aún se puede ver su «esqueleto» en la Avenida César Augusto, un verdadero icono de la arquitectura moderna en la ciudad.

Hoy en día un teatro es para obras de teatro, hace unas décadas un teatro acogía los espectáculos más variopintos que se pueda imaginar: circo, shows con fieras, revistas, zarzuelas, óperas, conciertos de música culta, festivales de música pop, proyecciones de cine, concursos de belleza, variedades, comedias, etc.

 

Fotografías de estos teatros y de los artistas que se pudieron ver desde sus butacas y antiguos affiches y programas de mano de sus actuaciones permitirán mostrar la intensa actividad de estos tres escenarios.

 

La eclosión del Teatro Independiente

En paralelo y mezclándose con el resto de programación teatral, Zaragoza va a ver como surgen con fuerza una generación de Grupos de Teatro Independiente que también tendrán ocasión de desplegar sus escenografías y fuerza dramática sobre los escenarios del Teatro Principal, del Teatro Argensola o de los aforos de los colegios de El Salvador y Marianistas o

el Casino Mercantil. Estos grupos aunarán el objetivo de divertir con sus montajes con la finalidad última de invitar a la reflexión, e incluso a la rebelión.

El Teatro Universitario de Zaragoza, uno de los más sobresaliente del país, marca el resurgimiento de una larga y heterogénea lista de agrupaciones: Teatro de Cámara (1963) —prolongado en el Teatro Estable—, Grupo 29 (1964), Teatro de Hoy (1965), Morfeo (1967), Teatro Club (1968), Tántalo (1969), Teatro Escuela, convertido luego en La Taguara (1970), Teatro

de La Ribera (1974), Mosca Teatro (1977), Talía (1979) o Tabanque-Imagen 3 (1980).

Todas ellas tenían en común la fuerza de voluntad de abrirse paso hacia la libertad creativa y la profesionalización de su trabajo en Zaragoza y Aragón; les diferenció casi todo lo demás.

 

El Plata

En 1943, en «el Tubo», el ombligo de Zaragoza, los oscenses hermanos Trallero abrieron un local que bautizaron como Bar Café Cantante Plata

que tras el paso de los años resistirá como el último café-cantante de Europa.

Espectáculos de lo más variopintos brillarán en su pequeño escenario hasta su primer cierre en 1992. Espectáculos que pretendían donar un rato de alegría a los espectadores, siempre con el acompañamiento musical del piano, la batería y el saxo. Sus artistas trabajaban en sesiones de noche, en sesiones de vermut en fiestas y también en la sesión del café pensada para que la gente de los pueblos que habían bajado a la capital pudieran gozar del espectáculo.

Para sentarse en sus sencillas mesas y sillas de formica no se pagaba entrada, el único importe era el de la consumición. Una vez que las luces se encendían empezaba un tira y afloja entre el público y los artistas: se les jaleaba, se les hacían comentarios jocosos a gritos y se les pedía determinados números a lo que los protagonistas del espectáculo contestaban con gracias, elegancia o grosería.

 

Un «Oasis» en la ciudad

Mientras en el resto de Europa los cafés cantantes, las variedades y el music-hall se iban desvaneciendo, en Zaragoza El Plata y El Oasis acompañaron a la ciudad en todas las décadas del siglo XX ofreciendo un heterogéneo panorama de actuaciones donde cabían la comedia, la música popular, el flamenco, la revista, el baile y el teatro, e incluso, aunque bajo el atento ojo de la censura, la sensualidad y el acercamiento a lo prohibido.

Este reducto de la Calle Boggiero fue bautizado como tal en 1942 tras un concurso convocado por Heraldo de Aragón aunque había abierto sus puertas muchos años antes, concretamente en 1909 como Royal Concert, nombre que se castellanizó en 1927 y que se cambió con La República y pasó a convertirse en Salón Variedades.

Su escenario se llenó de vida durante estas décadas gracias a su propietario Celestino Moreno, llamado por alguno «Catedrático de Estrellas». Celestino controlaba todo: desde los aspectos más burocráticos a las contrataciones y, por supuesto, el lado artístico del negocio llegando a hacer canciones, coreografías, carteles y decorados. La Historia de El Oasis y de Celestino Moreno, es la Historia del espectáculo español del siglo XX.

 

DEBATE CULTURAL EN EL PRINCIPAL

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"La cultura no está en la cesta de la compra

 

pero sí en la cesta de los valores cívicos"

 

La Fundación María Domínguez analiza "industria cultural y empleo"

 

con Gaizka Urresti, Antonio Pérez Lasheras y José Luis Melendo

 

 

Por Merecedes VENTURA

Analizar el sector cultural desde el punto de vista de su industria, como actividad económica, cómo aportación al PIB, ese ha sido el objetivo del debate propiciado por la Fundación María Domínguez hoy, sobre "industria cultura y empleo", contando con las aportaciones del cineasta Gaizka Urresti, el profesor Antonio Pérez Lasheras y el gestor cultural José Luis Melendo. Como moderador y portavoz de la Fundación, el profesor Alberto Sabio ha puesto sobre la mesa la necesidad de hacer una defensa de la sensibilidad hacia la cultura, y especialmente desde las políticas públicast, "porque aunque la cultura no está en la cesta d ela compra básica, si es un sector importantísimo que no debe faltar en la cesta de los valores cívicos".

 

Del sector audiovisual ha hablado gaizka Urresti, planteando que pese a estar en un momento de "tormenta perfecta", "con un momento de falta de adaptación a las nuevas tecnologías y a la necesidad de un nuevo modelo que no hemos sabido encontrar todavía, a nuestro favor está que el consumo es mayor que nunca, es decir, no hacemos algo que no interese al público, sino que cada vez interesa más, el problema es cómo convencer al consumidor para que pague por los contenidos". De hecho, destca que la facturación del sector (8.000 millones en 2011) representa un 1% dle PIB y genera unos 100.000 empleos. Si bien la monopolio de los grandes servidores de internet puede empeorar la precariedad de los empleos, en el otro lado de la balanza, el cine español cuenta con muy buenos datos por su venta en el extranjero, donde está muy valorado, es decir es "una marca España, muy a tener en cuenta y que desde luego, merece más promoción".

 

Por su parte, Antonio Pérez Lasheras ha hablado del sector editorial, donde ha llamado la atención sobre que ahora se está dando "una bipolarización entre Madrid y Barcelona, que antes no existía" y también se está hablando de un aumento de los ISBN "que no es real, porque se están duplicando con el libro electróncio" También ha puesto sobre la mesa las dificultades del mundo editorial "porque el retorno de la inversión es muy lento, y está en torno a unos cuatro años". Pese a todo, se trata de un sector de peso con 111.000 títulos editados (datos de 2011, y teniendo en cuenta la incorporación del libro electrónico), frente a las cifras tradicionles en torno a 76.000 títulos/año.

 

Para José Luis Melendo, como gestor cultural, la realidad en Aragón presenta un negro panorama "porque Aragón ha perdido mucho más empleo en el sector cultural que en el resto de Espña, y es una de las comunidades en las que menos se está invirtiendo". Para melendo, la situación es urgente "porque estamos como hace década y media, y en Aragón se está perdiendo el tren de la Cultura".

 

 

FLOREAL TORGUET, EN EL PIGNATELLI

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Floreal Torguet Pena nació en Osso de Cinca, Huesca, en 1935. De niño trabajó en el campo; disfrutó de la escuela, de los libros y de los tebeos. Siendo muy joven partió a Francia con su madre. Pronto descubre que tiene una gran capacidad de liderazgo y de movilidad. En 1965 regresa a España y se suma a las corrientes sindicalistas de clandestinidad. Será uno de los activos de CC. OO., que conocerá la cárcel, y uno de los baluartes del sector de la construcción. Ayudado durante una década por amigos, entre ellos el escritor y poeta Javier Delgado, ha redactado su autobiografía de combatiente: ‘Construir la libertad’ (Prames). El libro de una vida, de una lucha, de una aspiración a los sueños. Se presenta hoy viernes, en el Centro Pignatelli, a las 19.30. Floreal estará acompañado de Julián Buey (de ahí he tomado su foto), Javier Delgado, Carlos Forcadell, Nicolás Sartorius y Modesto Pascau.

 

CONTRAPORTADA DE JAVIER DELGADO

Para un lector y, sobre todo, para un escritor que ama las autobiografías, asistir al alumbramiento de la de Floreal Torguet (Osso de Cinca, Huesca, 1935) produce un gran entusiasmo: que un albañil líder de CCOO recuerde con esa luz de independencia rebelde, a sus setenta años, las aventuras desde su infancia rural, su exilio adolescente en Francia, sus tareas agrícolas, sus bailes y sus correrías, su aprendizaje del oficio de la construcción, su vuelta al Aragón de los años 60, sus asambleas y sus períodos de cárcel, su lucha constante por afianzar un sindicalismo capaz de plantar cara a la patronal, al franquismo y a los amos del mundo de hoy, su amor de marido y de padre…y que lo haga con un borbotón de voz semejante al que lanzó al mundo el poeta Miguel Hernández es una razón para reconciliarse con el género humano, que produce a tipos como este Floreal que abre su intimidad en un libro que nos honra, con su sinceridad y con la calidad de su escritura, a todos.

Javier Delgado

23/11/2012 00:47 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

'DÍAS DE FIESTA': ANA BENDICHO

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Ana Bendicho (Teruel, 1963) es diseñadora y fotógrafa. Dirige el Estudio Novo.

 

 

 

“Vino la tuna a cantarme al bar y me sentí única”

“Mi padre no me reconoció en la Ofrenda y retrató a otra niña”

“Manolita Chen ha sido el personaje de mis pilares” 

 

Antón CASTRO / Zaragoza

-¿Qué significa el Pilar para usted?
Vacaciones, recuerdos, conciertos en las plazas, ambiente en la calle, vermú con amigos. Ya queda menos para el invierno, pero puedo aprovechar esos días para poder ir al campo cubierto de otoño, y recoger hojas, piñas, setas…


-Qué es lo que más le gusta o le disgusta? 
Siento cierta emoción, de adolescente, al oír el murmullo de la ciudad que se propaga para las fiestas es como si un gran acontecimiento fuera a ser anunciado para bien de todos. Procuro quedar con alguna amiga para tomar unos vinitos. Me disgusta el malestar que deja cuando se acaba y tienes que volver a la rutina con el catarro que has pillado porque el frío te coge desprevenida.


-¿A qué recuerdos están asociado estos días?
Cuando era niña recuerdo, la única vez que me vestí para la Ofrenda, lo que me estrangulaban las piernas aquellos leotardos de borlas que me hizo mi abuela. El sacrificio por estar guapa con moño tirante y pendientes pesados y estar al tanto todo el rato de no perder el broche familiar que antes llevó tu madre, antes tu abuela y quizá la bisabuela. Cuando era estudiante en la Escuela de Artes los pilares consistían en trabajar en un bar llamado “el Diecisiete” dónde no paraba de servir litros de bebida al son de música pachanguera. De vez en cuando amigos de Teruel y pueblos de alrededor venían a saludarme y a cantarme la canción de “dónde se mete la chica del diecisiete...” Cuando salíamos del bar volvía a ser de día y sabías que en pocas horas volvías a entrar de nuevo, algo parecido al día de la marmota. Más tarde, viviendo en la calle Prudencio, al lado del Pilar y sobre una churrería, recuerdo un fuerte olor a churros y parecer que siempre iba a contracorriente, peleando con una masa de gente que no dejaba de desplazarse.

 

-¿Qué suele hacer? ¿Cuáles son sus espectáculos favoritos?
Me gustan los conciertos, si viene La Cabra mecánica procuro ir, y no me canso de bailar con un botellín de Ámbar en la mano como parte de mi equilibrio. Me acompaño de vermú torero con gambas, maratón de anchoas… Me gusta ver los espectáculos de las calles, en las plazas, los músicos, las barras de los bares llenas de calamares, me gusta ver que hay turistas, gente que no conozco, encuentros familiares.


-¿Cuál es tu lugar predilecto?
La plaza de los Sitios y la exposición de artesanía


-¿El Pilar es tiempo de charangas, de gigantes y cabezudos, de circo, de teatro, de grandes conciertos, de aventuras amorosas...?
Las aventuras amorosas no las recuerdo, recuerdo solo grandes dolores de cabeza. Las ferias, los conciertos, los amigos... Todo eso es el Pilar.

Si tuviera que contarle a un foráneo las claves o el embrujo de las fiestas del Pilas, ¿qué les diría?
Que la gente es muy acogedora y en eso coincidiré con muchos.

¿Qué le dice la Ofrenda?
Color, flores, familia, olores, encuentros, amigos, vestidos de la abuela.

¿Cómo se vive el Pilar desde el diseño, la fotografía, la creación artística?
Siempre voy a fotografiar el día de después de la Ofrenda el manto de la Virgen, me gusta oler las flores y comprobar que siguen ahí.
A veces voy a capturar trajes bonitos en la ofrenda o a hacer fotos nocturnas en la lejanía de las atracciones de feria, dónde se ven luces en movimiento, colores, etc. Para el Pilar siempre se abren bares nuevos o restaurantes que me gusta descubrir, ver como sacan partido del nuevo cartel de fiestas en sus aplicaciones en programas, ver como se interpreta por la Zaragozana. Hace años hice la mascota de Interpeñas, pero el diseño en general que se usa es muy casero, cada peña tiene el suyo.


¿Cuáles serían las dos o tres mejores anécdotas que ha vivido?
Mi padre no me reconoció cuando fue a hacerme una foto en la ofrenda y se la hizo a otra chica parecida, ahora es mi único recuerdo de haber estado vestida de baturra. Una vez vino la tuna a cantarme “la chica del 17” al bar y me sentí única. Un año en la cena del último día de los camareros, que por cierto he visto que este año forma parte de programa de fiestas, fuimos a ver a Eugenio, y recuerdo que no pare de reírme.


¿Quién ha sido el gran personaje de tus Pilares?
Manolita Chen, cuando las ferias estaban en La Romareda y yo vivía en casa de mis padres. Todas las noches dormía con esa oración que rezaba, Manolita Chen, Manolita Chen… no se pierda a Manolita Chen, yo me lo perdí. En general me gustan más los gigantes que los cabezudos.

 

*La foto de Ana Bendicho es de Vicente Almazán; la segunda de la revista Spend.

 

12/10/2012 17:05 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

PREMIOS DE JOTA: IRENE E INÉS

IRENE ALCOCEBA E INÉS MARTÍNEZ FABRE

En el artículo de la sección ‘Hermaño’ que publico hoy en Heraldo de Aragón en el suplemento de fiestas cometo un error en el artículo ‘Estrellas y jotas’: hablo de una joven jotera de Alcolea de Cinca, la gran promesa de la jota en Aragón, según los expertos, y digo que se llama Inés Martínez Fabre y que ganó el Premio Extraordinario. Su verdadero nombre es Irene Alcoceba Martínez y ganó el primer premio en la categoría juvenil de Jota del Pilar 2012; había ganado también el de 2010. La anécdota que refiere José Luis Melero, a quien deslumbró hace cinco años en Alcolea, se refiere a ella, a Irene. Sostiene que Ánchel Pablo es la gran promesa de la jota para el futuro.

La ganadora del Premio Extraordinario, que conmovió al público y al jurado, fue Inés Martínez Fabre, de 40 años, “bisnieta, nieta e hija de cantadores”. Le decía al periodista de ‘Heraldo’ Mariano García, un gran conocedor de la jota como Pepe Melero, “la gente cree que cantar jota es bravura y grito, pero pienso que hay mucho más. (...) En la jota no todo es bravura, cabe la sensibilidad.  A mí me van los estilos en los que se les saca mucho partido a las letras: me gusta la jota sentimental”. Mis disculpas a ambas, lamento la confusión, y mis felicitaciones.

 

*[En la foto de José Luis Barrao, para ‘Diario del Altoaragón’, Irene Alcoceba Martínez de Alcolea de Cinca, Huesca. No tengo foto de Inés Martínez Fabre.]

09/10/2012 09:27 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A JERÓNIMO ZURITA

La Universidad de Zaragoza rinde homenaje a Jerónimo Zurita, primer cronista oficial de Aragón, en el V centenario de su nacimiento

En una completa exposición en dos espacios, la Biblioteca del Paraninfo y la María Moliner, se muestra toda la documentación referente a Zurita que forma parte de la colección patrimonial de la Universidad

El conjunto reúne 50 obras, entre manuscritos e impresos, entre los que se encuentran dos incunables.

Destacan por su valor la Crónica de Aragón de Vagad, edición incunable antecedente inmediato de Zurita y el Códice Villarense, uno de los manuscritos más bonitos e importantes que conserva la Biblioteca

Los actos comienzan mañana a las 19,30 en Paraninfo con una conferencia del profesor Esteban Sarasa

 

(Zaragoza. Nota de prensa de la Universidad). Este año 2012 se cumple el quinto centenario del nacimiento de Jerónimo Zurita, el primer cronista oficial del reino de Aragón. Para conmemorar este aniversario, la Universidad de Zaragoza, en colaboración, con otras instituciones aragonesas, ha organizado una serie de actos en forma de exposiciones, conferencias y congresos que se celebrarán en diferentes espacios de la ciudad de Zaragoza.

 

Mañana 2 de octubre a las 19,30 horas tendrá lugar en la Biblioteca del edificio Paraninfo el primero de los actos programados en el marco de esta celebración. Así, la Universidad de Zaragoza inaugura la exposición bibliográfica “Liber Chonicarum: Zurita y otros cronistas en la Biblioteca universitaria” que se podrá visitar hasta el 31 de enero de 2013. En el acto de inauguración intervendrá el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras Esteban Sarasa Sánchez, quien hará una semblanza del ilustre cronista y su época.

 

La exposición, que se inaugura mañana y que organiza la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, se estructura en dos secciones, cada una de ellas ubicada en un espacio expositivo y con una orientación diferente. Así, en la antigua Sala de Lectura de la Biblioteca en el Paraninfo se muestran los libros de crónicas que forman parte de la colección patrimonial de la Universidad. El conjunto reúne 50 obras, entre manuscritos e impresos, entre los que se encuentran dos incunables. Se destaca especialmente la obra de Jerónimo Zurita, como figura central de la exposición. Su obra protagoniza un espacio exclusivo en el que se exhiben los ejemplares de las ediciones más antiguas que posee la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, aunque no siempre son primeras ediciones.

 

Se dé un salario… a una persona experta, sabia y próvida en Coronicas y Historias, natural del Reyno de Aragón, el qual tenga special cargo de screvir, recopilar y ordenar todas las cosas notables de Aragon, assi passadas como presentes…Con este mandato, las Cortes de Aragón de 1547, reunidas en Monzón, creaban el cargo de cronista oficial del Reino. Jerónimo Zurita fue el primero de ellos y la figura más destacada de la historiografía aragonesa.

 

A partir de este momento, la obra de Zurita causó tal admiración por su veracidad y rigor histórico que todos los sucesores en el cargo de cronista del Reino se declararon seguidores suyos. Se exponen en este apartado las obras de los autores en los que recayó dicho nombramiento, aunque no todos están presentes documentalmente. Víctimas de la censura, algunas obras no llegaron a publicarse o no lo hicieron hasta fecha reciente, otras fueron expurgadas y destruidas, y en algún caso los escasos ejemplares publicados no han resistido el paso del tiempo. En cualquier caso se expone una buena representación de textos de Jerónimo de Blancas, Jerónimo Martel, Bartolomé y Lupercio Leonardo de Argensola, Juan Francisco Andrés de Urtarroz, Francisco Diego Sayas Rabanera, Juan José Porter y Casanate y Diego José Dormer.

 

Destaca especialmente la serie histórica de los Anales de Aragón, que se inicia con los de Zurita (hasta 1516), le suceden los de Bartolomé L. de Argensola (1516 a 1520), Sayas Rabanera (1520-1525), Dormer (1525-1540) y concluye con los de Ponzano (1540-1558).

 

También fueron objeto de especial interés por parte de los cronistas los temas institucionales, tales como el modo de proceder en Cortes, las coronaciones reales, los juramentos de los fueros, el origen del justiciazgo, etc. Otro tipo de obras son las historias locales vinculadas a los santos patrones, como San Lorenzo en Huesca, y especialmente la Virgen del Pilar, que ofrecieron a sus autores la oportunidad de demostrar su extraordinaria erudición. El conjunto forma una muestra no exhaustiva pero muy representativa de la importancia historiográfica que tuvieron estos cronistas oficiales del Reino.

 

Como complemento a la anterior, se muestran en otra sección los trabajos que redactaron historiadores y cronistas no oficiales de la Corona de Aragón. Se realiza un recorrido por los temas esenciales de la historiografía aragonesa, tales como las cuatro grandes crónicas medievales, la crónica pinatense y los orígenes del reino del Sobrarbe, los antecesores de Zurita, los trabajos en torno a las alteraciones de 1591 o los falsos cronicones. Se exponen trabajos de Marineo Sículo, Valla, Ramón Muntaner, Blasco de Lanuza, Briz Martínez, Domingo La Ripa, Francisco Diago, José Pellicer de Ossau, etc.

 

Destacan por su valor bibliográfico la Crónica de Aragón de Vagad, edición incunable que constituye el antecedente inmediato de la obra de Zurita y el Códice Villarense, uno de los manuscritos más bonitos e importantes que conserva la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza.

 

Haciéndose eco del estilo de Zurita, alejado del localismo y tendente a la historia general, la muestra congrega también un conjunto de obras sobre historia de España o de sus diferentes reinos, en ediciones del S. XVI al XVIII. Se exponen grandes crónicas castellanas como la de López de Ayala, Pérez de Guzmán, y Hernando del Pulgar, junto a las historias de España de Gregorio Argaiz, Prudencio de Sandoval, Mariana o Florián de Ocampo. Forman un conjunto de piezas de gran belleza tipográfica, algunas de ellas ilustradas con magníficos grabados.

 

No faltan en la exposición las crónicas universales, de las que la Biblioteca universitaria cuenta con importantes ediciones. Estas obras se caracterizan por la combinación de hechos históricos y leyendas con pasajes bíblicos sobre el origen de la humanidad. Las ediciones están adornadas con hermosas ilustraciones xilográficas sobre escenas del Antiguo Testamento, ciudades medievales, retratos de reyes, etc. que aportan a la muestra gran vistosidad. Destaca entre ellas el Liber Chronicarum, que ocupa un lugar relevante por su gran valor bibliográfico.

 

María Moliner

Por otra parte, en la Sala de exposiciones de la Biblioteca María Moliner se muestra la colección historiográfica reunida por la Biblioteca Universitaria en torno a la figura y la obra de Zurita y otros cronistas. El conjunto suma cerca de cien obras, la mayoría procedentes de la biblioteca de Filosofía y Letras, aunque también hay ejemplares de las bibliotecas de Derecho, Ciencias y Estudios Sociales.

 

Los Anales de Zurita y el Indice de las cosas mas notables …, en ediciones de Dormer (1668 Y 1671 respectivamente), abren esta muestra que continúa con una selección de ediciones de su obra aparecidas en época reciente, de las que destacan las de los Anales realizadas por Anubar en 1967 y por la Institución Fernando el Católico en 1967-77, a las que se suman las de otras obras menos conocidas.

 

También se muestran ediciones de sus sucesores y demás cronistas de Aragón, publicadas desde el siglo XIX hasta fechas recientes, algunas de las cuales son ediciones críticas. Especial importancia reviste la segunda edición, de 1878, de los Progresos de la Historia de Andrés Uztarroz, con anexiones de Dormer, que es además la primera obra historiográfica sobre Zurita.

 

Las ediciones facsímiles ocupan una parte importante de la muestra. Se expone una extensa colección de reproducciones sobre obras de los cronistas de Aragón y otros historiadores aragoneses coetáneos de los siglos XVI y XVII. Destaca en este apartado la labor editorial llevada a cabo por las principales instituciones aragonesas para la divulgación de estas importantes fuentes historiográficas, a través de ediciones cuidadas, acompañadas en ocasiones de relevantes estudios críticos.

 

La escasa historiografía sobre la obra de los cronistas en su conjunto, entre la que merece especial mención la obra pionera del conde de la Viñaza, contrasta con la abundancia de trabajos sobre Zurita, la mayoría de ellos realizados por investigadores de la Universidad de Zaragoza. Muchos de ellos fueron presentados en el VII Congreso de Historia de la Corona de Aragón (Barcelona, 1962) y en el Congreso Nacional Jerónimo Zurita, su época y su escuela, organizado en 1983 por el Departamento de Historia Moderna de la Universidad de Zaragoza. También contienen bastantes contribuciones las revistas Universidad y Cuadernos de Historia Jerónimo Zurita.

 

Asimismo, se ha reservado un apartado de la exposición para mostrar un conjunto de obras que describen la Zaragoza del siglo XVI, sus edificios, su paisaje, la vida cotidiana, en un intento de ilustrar el marco histórico en el que se desarrolló la vida y la obra de Zurita.

 

Concluye la muestra con una selección de piezas que evidencian la tradicional vinculación de la Facultad de Filosofía y Letras con la figura y la obra de Zurita, como es el caso de la medalla de la Facultad para actos institucionales, que contiene, en una de sus caras, una representación de los Anales.

 

Además de rendir un homenaje a la figura de Jerónimo Zurita, la Universidad de Zaragoza quiere contribuir con estas exposiciones y conferencia al conocimiento de los cronistas de corte, y en especial de los cronistas de Aragón, así como destacar la importancia de las crónicas históricas como fuentes historiográficas y difundir el rico patrimonio bibliográfico de la Universidad de Zaragoza.

 

En el marco de los actos programados por las instituciones aragonesa para esta celebración, en la segunda quincena de octubre, en la Diputación Provincial de Zaragoza se inaugurará en el Palacio de Sástago la exposición “Un Cronista para Reino: Jerónimo Zurita (1512-1580), una selección de su rico patrimonio artístico y documental, que incluye algunos documentos manuscritos del propio Zurita.

 

Finalmente, a primeros de diciembre, coincidiendo con el 500 aniversario de su nacimiento, el día 4 de diciembre de 1512, se celebrará en Salón de Actos de la Biblioteca de Humanidades “María Moliner” de la Facultad de Filosofía y Letras el Congreso "Jerónimo Zurita y los cronistas del Reino de Aragón", organizado por los profesores José Antonio Salas Auséns y Eliseo Serrano Martín y patrocinado por la Diputación General de Aragón y la Institución Fernando el Católico de la Diputación Provincial de Zaragoza.

 

 

 

 

Exposición Liber Chonicarum: Zurita y otros cronistas en la Biblioteca universitaria.

Se inaugura el martes, día 2 de octubre, en la Sala Pilar Sinués del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, a las 19:30h.

En el acto intervendrá el Profesor Esteban Sarasa Sánchez.

Estará abierta al público hasta el 31 de enero de 2013.

 

Lugares y horario de la Exposición

Paraninfo-Antigua Sala de Lectura de la Biblioteca General. Plaza Paraíso, 4

Horario:

De martes a sábado: mañanas de 11 a 14 y tardes de 17 a 21

         Domingos y festivos: de 11 a 14

  

Biblioteca María Moliner de la Facultad de Filosofía y Letras–Sala de Exposiciones. Pedro Cerbuna, 12 – Campus San Francisco

         Horario:  de lunes a viernes: de 8:30 a 21: 30

 

 

01/10/2012 14:25 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ANDOLZ, POR CARLOS CASTÁN

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CARLOS CASTÁN RECUERDA A RAFAEL ANDOLZ

Carlos Castán, escritor (acaba de concluir una novela), filósofo y hombre de bien, escribe hoy con un poco de dolor, probablemente más que justificado.

[Según escribe Luis Tesa en su libro ‘Pinceladas Oscenses’ en las puertas de muralla de la ciudad de Huesca hubo un día una piedra con una leyenda para definirla: “Acoges a los extraños y a los tuyos desprecias”.

Hoy Rafael Andolz habría cumplido 86 años si no hubiese muerto en 1998 dejándonos como legado una vasta obra de incalculable valor etnológico y filológico dedicada por entero a Aragón.

En Zaragoza una biblioteca pública (la del barrio de La Almozara) lleva su nombre, en Sabiñánigo sucede lo mismo con una de las salas del museo del Serrablo, y en Jaca se llama como él un Centro Cultural. 

En Huesca, ciudad en la que él vivió y trabajó, a la que amó y defendió por encima de todo, una vez más, nada: sólo olvido y silencio. Aunque yo sé que muchos lo recuerdan (como yo lo recuerdo especialmente en este 23 de septiembre), para su queridísima ciudad, oficialmente, nunca escribió nada, nunca existió.]

Quizá Huesca –la ciudad de los Saura, de Ramón Acín, de Ramón J. Sender, de Antonio Durán Gudiol, de Pepe Escriche, de tantos y tantos hombres entrañables y decisivos...- debiera reparar de inmediato este desdén. Andolz fue un estudioso incesante, un ciudadano generoso y entregado a numerosas misiones de la cultura.

 

 

ÁNGELA LABORDETA: ARAGÓN

 

ARAGÓN

 

[Ayer, en ‘El Periódico de Aragón, Ángela Labordeta de Grandes, nacida en Teruel, escribía este artículo en homenaje a su padre José Antonio Labordeta (1935-2010). Anoche en La Aljafería se presentó el libro de Joaquín Carbonell ‘Querido Labordeta’ (Ediciones B), que estrenó una albada dedicada en al cantautor y amigo, en un vídeo elaborado por el equipo de ‘Por amor al arte’.]

 

 

Por Ángela LABORDETA 19/09/2012

Los países son colores, recuerdos, sabores, futuro, calles, nombres, amigos, canciones. Los países son lo que recuerdas y lo que deseas, son lo que amas y lo que odias. Son sus días y sus atardeceres. Son sus carreteras, sus rincones, sus montañas y las noches en vela. Mi país es Teruel, donde con cuatro años me dispongo a dejar que se empañe mi percepción de que la vida está ausente de dolor: todavía recuerdo mis lágrimas cuando vi cómo se despeñaba acueducto abajo aquel primer regalo importante que mis padres acababan de hacerme. Mi país es Teruel, sus atardeceres rojos y los amigos que todavía no tengo. Son los pájaros de fieltro que recorta mi abuela en las tardes de invierno y las palabras que escucho sobre ese Aragón que todavía no existe. Mi país es Zaragoza, donde aterrizo con seis años, y donde al cabo del tiempo aprendo a vivir dos vidas, quizá más. Mi país es feminismo, gritos en la calle, cine club, canción protesta, noches, y al grito de "Aragón ye nazion" pensar que hay un futuro capaz de anestesiar un pasado feo y demasiado oscuro. Mi país es Villanúa y Canfranc: su estación, las verbenas y los primeros amores en aquellas noches heladas de julio. Mi país vuelve a ser Canfranc: su estación, ahora vacía y cada día más abandonada, y las noches en Hecho, donde alguien nos canta en aragonés y nosotras, mis hermanas y yo, soñamos con un Aragón que es inmenso, como un padre increíble, que cada noche nos roza las mejillas para ayudarnos a dormir. Mi país es Peña Forca y los Mallos de Riglos y San Juan de la Peña y todos los sueños que imaginé mientras atravesaba Los Monegros en busca de un dios inexistente. Mi país es mi madre y también son las tardes de invierno y las castañas a la vuelta de la esquina y los conciertos en las plazas de los pueblos: interminables tardes donde Carbonell, La Bullonera y mi padre nos enseñaron palabras y sentimientos que de verdad valían la pena. Y son los gritos de libertad que se filtraban por todas las esquinas en aquella mañana de abril, en la que miles y miles reclamaban un anhelo, el de la autonomía y el autogobierno para Aragón. Y mi desencanto hacia aquellos