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Antón Castro

Temas aragoneses

ISABEL Y LEONCIO: PRIMOS SEGUNDOS

ISABEL Y LEONCIO: PRIMOS SEGUNDOS

CUENTOS DE VERANO

 

Primos segundos

 

No sabía de dónde le venía aquella seguridad. Su hermana Paca –que podía ser campesina, panadera, modistilla o administrativa de las Hermandades del Campo- la protegía con sutileza y evitaba que la mandasen a la siega o a guardar a la serranía y al monte. Quizá a ella le contase su primer secreto: en las sesiones de teatro le había tocado en suerte compartir protagonismo con Leoncio. Era lo que más había deseado. Hacían de novios, o de jóvenes que despertaban al amor con las palabras justas, el silencio tímido y las miradas aún limpias. Él procedía de una masada y era por tanto habilidoso, inventor y quizá un soñador. Hacía carbón vegetal, injertos en los cerezos y los ciruelos, trazaba canales de riego, ordenaba las listas de la mina y era muy ágil con las cuentas. Más que rápido, vertiginoso. A la vez poseía otro don: era un contador de historias. Un romancero. Tenía una facilidad innata para encerrar a los vecinos de un barrio en un poema. Si le hubieran pedido que, en juna de esas noches de verano a la fresca, recitase sus versos, lo habría hecho. Los sabía de memoria, pero también llevaba un cuaderno con los poemas, redactado con una letra muy bonita. En las clases de caligrafía era el más avanzado.

La obra salió muy bien. Hubo aplausos y felicitaciones. A los dos se les veía muy felices, aunque ella era pudorosa y no quiso presumir del éxito. Eran tiempos difíciles, por otra parte. Los maquis andaban por los montes y a veces, desesperados por las soledades y el hambre, se convertían en salteadores de caminos. Algún vecino quería aprovecharse de la situación, y le mandó varios anónimos amenazantes a su padre. Ella y su hermana Paca podrían pasarlo muy mal, en las eras, en la fuente o en el plano de la iglesia, si no atendía a razones. En su casa, se guardó silencio. El drama y la felicidad iban de la mano, como una corriente subterránea de sensaciones contradictorias. Otra compañera se prendó de su novio, y le dijo: “Está por mí”. Meses más tarde, ante su suave indiferencia, añadió que era un picaflor, que se entendía en la umbría del cementerio o en los Santanales con Aurorita, Leonor y Josefa, la hija de los cabreros. Isabel no se inmutaba, y al final, sin perder su media sonrisa, exhibió sus certezas: “No pierdas el tiempo, ni te hagas mala sangre. Es para mí”. Hacía más de una semana que habían pedido dispensa papal a Roma para casarse porque eran primos segundos.

 

*Este texto se publicó en Heraldo, el domingo de julio en que Isabel Brumós Andrés cumplía 88 años.

 

VILLANUEVA DE JALÓN: FOTOGRAMA DEL OLVIDO

Fotograma del olvido

 

A veces uno está fuera del mundo o tan adentro del suyo que no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor. Aunque había estado en Chodes y en Morata de Jalón, no se había enterado de la existencia de Villanueva de Jalón. Alguien le dijo que era el momento de ir. Lo hizo con diversos amigos y con Paco, que había sido el penúltimo en nacer allí, en 1955. Durante el viaje le contó algunas experiencias de su vida y fijó su obsesión en la torre, a la que el conde de Morata le añadió un último tramo que permitió instalar una campana. Paco dijo que tenía fama de ser la torre mudéjar más alta de Aragón porque se elevaba sobre un cerro con vistas sobre el río, que dejaba una vega estrecha a su paso. Cuando llegaron y vio Villanueva de Jalón, a unos pocos metros de la carretera, no daba crédito. El pueblo parecía un mini Belchite, decrépito e inclinado, sin una sola casa en pie, tomado por el desaliño azaroso de la naturaleza. Paco le había dicho que allí hubo dos familias hasta 1963; la suya se trasladó a Morata y él tardó muchos años en regresar. Ahora ese lugar, que fue expoliado, produce pavor y desconcierto. Cerca pasa el AVE y también los trenes regulares, que hacen temblar la tierra, tanto que hay un dicho que dice que “es el único pueblo de Aragón que tiene metro”. En la plaza está el edificio que fue escuela, que aún conserva sus pequeñas escaleras y quizá el eco espectral de los niños. Paco habla de las bodegas y trujales, de las atalayas defensivas y del cementerio, donde yacen sus antepasados. Y otro visitante, Antonio, explica que él vivió varios años en Barcelona y que un día decidió regresar a sus raíces. Ha vivido de múltiples oficios, pero siempre con una pasión: el arte, la cultura, la tierra, el peso de la memoria. Confiesa que la iglesia, adosada a la torre, con sus yeserías de inspiración mudéjar y su silencio, es su refugio, igual que los miradores que se abren al valle y a la antigua noria, que debió alimentar una fábrica de papel. Es el sitio habitado por fantasmas donde le gusta pensar. De repente, Paco dice: “En esta habitación fui engendrado. Me gustaría que enterrasen aquí mis cenizas”. Una columna de buitres rompió el cristal del aire y sobrevoló la zona con la insolente belleza de su vuelo. Todo parecía un espejismo de verano: un esqueleto de piedra, de recuerdos y de olvido.

 

*De la serie veraniega de Heraldo, 'Cuentos de Verano'.

CUENTOS DE VERANO: 'PRIMOS SEGUNDOS'

CUENTOS DE VERANO: 'PRIMOS SEGUNDOS'

CUENTOS DE VERANO’: PRIMOS SEGUNDOS

Isabel no sabía de dónde le venía aquella seguridad. Su hermana Paca –que podía ser campesina, panadera, modistilla o administrativa de las Hermandades del Campo, todo a la vez– la protegía con sutileza y evitaba que la mandasen a guardar a la serranía y al monte. Quizá a ella le contase su primer secreto: en las sesiones de teatro, le había tocado en suerte compartir protagonismo con Leoncio. Era lo que más hubiera deseado. Hacían de novios, o de jóvenes que despertaban al amor con las palabras justas, el silencio tímido y la mirada limpia. Él procedía de una masada y era habilidoso, inventor y quizá un soñador. Hacía carbón vegetal con su hermano Vidal, injertos en los cerezos y los ciruelos, trazaba canales de riego, ordenaba las listas de la mina y era ágil con las cuentas. Más que rápido, vertiginoso.

Era un contador de historias. Un romancero. Tenía una facilidad innata para encerrar a los vecinos de un barrio en un poema. Si le hubieran pedido que, en una de esas noches de verano a la fresca, recitase sus versos, lo habría hecho. Los sabía de memoria, pero también llevaba un cuaderno con los poemas, redactado con una letra bonita. Era el más avanzado en caligrafía de Ejulve.

La obra salió muy bien. A los dos se les veía muy felices, aunque ella era pudorosa y no quiso presumir del éxito. Eran tiempos difíciles, por otra parte. Los maquis andaban por los montes y a veces, desesperados por las soledades y el hambre, se convertían en salteadores de caminos. Algún vecino quiso aprovecharse de la situación, y le mandó varios anónimos amenazantes a su padre. Ella y su hermana Paca podrían pasarlo muy mal, en las eras, en la fuente o en el planico de la iglesia, si no atendía a razones. En su casa, se guardó silencio. El drama y la dicha iban de la mano, como una corriente subterránea de sensaciones contradictorias.

Una vecina se prendó de su novio y le dijo: «Está por mí». Meses más tarde, ante la suave indiferencia de Isabel, añadió que era un picaflor, que se entendía en la umbría del cementerio o en los Santanales con Aurorita, Leonor y Josefa, la hija de los cabreros. Isabel no se inmutaba, y al final, sin perder su media sonrisa, exhibió sus certezas: «No pierdas el tiempo, ni hagas mala sangre. Es para mí». Hacía más de una semana que habían pedido dispensa papal a Roma para casarse porque eran primos segundos.

 

 

*Ayer, domingo 8 de julio de 2018, mi suegra Isabel Brumós Andrés cumplía 88 años. Le dediqué esta ‘Cuento de verano’, donde se narra una pequeña parte de su historia de amor con Leoncio Gascón Pascual, fallecido hace algunos años. Hace unos días, moría su hermana Paca, citada en el texto. En la foto de hace un año, con José Antonio e Isa, que también celebraban su aniversario de boda.

 

MANIFIESTO A FAVOR DE TERUEL: TEXTO DE ELOY FERNÁNDEZ CLEMENTE

MANIFIESTO A FAVOR DE TERUEL: TEXTO DE ELOY FERNÁNDEZ CLEMENTE

Aragoneses: la provincia de Teruel os habla. Es una voz que representa a casi un centenar de asociaciones, a una tierra grande, hermosa, potencialmente rica, pero muy precaria desde tiempos lejanos. Traemos una gran protesta por muchos olvidos, retrasos e incumplientos, que queremos recordar y explicar.

Porque nos sentimos tan aragoneses como los que más, pero no sabemos si los demás, el resto de aragoneses, quizás ya conscientes de que Teruel existe, nos sienten además, suyos. Nosotros y nuestros problemas.

Hace más de un siglo esta provincia estaba llena de esperanza, veía surgir minas, trazarse y soñarse ferrocarriles, alguna industria… Luego, la terrible guerra civil, especialmente sufrida, nos hundió bajo el silencio y el miedo. Sólo hace 40 años se alzaron en Miravete los de Salvar Teruel, y hace veinte, otro movimiento, éste, quiso recordar que aún, Teruel existe… Mas a duras penas un Paro General de la provincia en 2000 y una gran manifestación de más de 40.000 personas en la capital y Alcañiz, lograron algunos avances. Sí: las visitas al Congreso y Senado, a líderes políticos y sindicales, incluso los Reyes de España, lograron que algunos visitaran la provincia, conociesen sus problemas. España seguía sin darse por enterada. Pedíamos soluciones ya, y las ha habido en muy escasa medida.

Porque nos sentimos tan españoles como los que más, pero no sabemos si los demás, el resto de españoles, quizás ya conscientes de que Teruel existe, nos sienten además, suyos. Nosotros y nuestros problemas.

Si a los hechos nos atenemos, no lo parece.

Porque sigue siendo penosa la situación de las comunicaciones. El ferrocarril es como un símbolo de todo lo demás: vía única, sin electrificar, a la velocidad más baja de España… Todos los años señalanlos presupuestos que “Teruel tiene asignada una partida anual de más de 16 millones de euros (que no se ejecutan)”. Si éste dicen que los triplican, siguen faltando tramos decisivos para convertir la línea en Alta Velocidad.

Otras infraestructuras esperan y desesperan: autovías, variantes, enlaces. Es increíble el retraso de los hospitales de Alcañiz y Teruel y su aún escasa dotación médica. Y muchas las zozobras sobre la Térmica de Andorra, los agricultores y ganaderos discriminados por nuevas normas, el mal compensado, y desaprovechado, pantano de Lechago, y hemos llorado la inseguridad en el mundo rural, a merced de salteadores como hace siglos… Un Campus universitario precario en titulaciones y medios. Y otras desidias.

Porque nos sentimos tan europeos como los que más, pero no sabemos si los demás, el resto de europeos, a los que hemos de hacer conscientes de que Teruel existe, nos sienten además, suyos. Nosotros y nuestros problemas.

No puede entenderse que cuando una parte importante de tu territorio, la Serranía Celtiberica, la España vacia, pide un agónico auxilio porque se ve sumida en un continuo abandono institucional, camino de la despoblación total y la desaparición, la respuesta real sea la inacción, atrapados en una compleja telaraña administrativa que alarga los plazos hasta la desesperación, y que desapareceria si hubiese verdadera voluntad política. El riesgo es tal que, quizás, las soluciones, cuando se apliquen si es que lo hacen, lleguen tarde.

Europa, España, Aragón, ... hacednos ver que somos, nosotros y nuestros problemas, de verdad, también vuestros.

Pero no hemos caído aún en la desesperanza ni el desánimo, y el movimiento “Teruel Existe” que os convoca ha realizado en estos años una espectacular “carrera de relevos”: asambleas y concentraciones, paros, marchas, manifestaciones, concursos, firmas, campañas, acampadas, o reuniones con otras provincias en situación parecida (en especial Soria y Cuenca, hermanas y tan semejantes: por desgracia no somos los únicos). Y visitas a presidentes y ministros, una enmienda en el Congreso en 2001 del diputado Labordeta, un importante Manifiesto, peticiones a la Unión y al Parlamento Europeo, elaboración de diversos planes específicos y colaboración con diversas fundaciones… todo ello respondido casi siempre sólo con buenas palabras. Añadamos, sin embargo, el apoyo de los sensibles medios de comunicación de toda la Comunidad, de gentes como las que acudís aquí, solidarias, comprensivas, indignadas también con tanto abandono.

Ved aquí nuestras pancartas y mensajes; nos repetimos porque siguen sin escucharnos. Y Teruel se muere. Apenas residen en la provincia 134.490 personas (poco más de la mitad que hace un siglo). Año a año, se reduce su población, y ya casi, como cantara Labordeta, sólo quedan los viejos y los barrancos. Hemos hablado, rogado, exigido, a los diversos gobiernos de Aragón, teóricamente nuestros grandes padrinos, con poco éxito y eficacia…Creemos haber hecho lo que correspondía; pero el olvido institucional nos ahoga. De inversiones, porque el dinero es absolutamente necesario, se nos da siempre la parte más pequeña; y necesitamos también atención, cariño, preocupación, estudio y defensa conjunta de nuestros problemas.

Hay aquí, en Zaragoza, y en el resto de Aragón y de España, muchos miles que quieren, defienden, añoran nuestra provincia. Especialmente aquellos que tuvieron que dejarla - y a los que tanto agradecemos su apoyo, y lamentablemente, los que aún tienen que hacerlo. Hasta el cardenal turolense, Juan José Omella, ha dicho hace poco que “no podemos permitir que Teruel quede al margen de la Historia por la pasividad”. Y se percibe una mayor visibilidad con los proyectos sobre la Serranía Ibérica, la preocupación general por la “España vacía”…

Se gritó hace catorce años: “Basta ya de falsas promesas”. Y poco después una gran manifestación recordó aquí mismo: “Aragón, ahora Teruel es tu reto”. Y se alertó con ansia: “Que no te roben el futuro”.

Nuestro objetivo es salir del aislamiento, que frena nuestras posibilidades de desarrollo, y acercarnos a la prosperidad que nos rodea. Engancharnos a las conexiones en red del futuro. Sabemos lo que hay que hacer y exigimos que se haga, superando las fronteras, naturales y mentales, que aislan nuestro territorio. Nuestras propuestas y la de los Agentes Sociales llegaron a la Moncloa y son ellos quién deben cumplir con lo prometido (A-68, A-40, N-211, Corredor Cantábrico-Mediterráneo, Banda ancha en el 100% del territorio).

Y el Gobierno de Aragón cuidar nuestros servicios básicos como es la Educación y la Sanidad con la construcción de los Hospitales prometidos, al tiempo que considere la vertebración y el equilibrio de todo Aragón como un objetivo de primer orden, incluso aunque ello suponga replantearse de nuevo muchas cosas, como la equivocada, pero cada vez mayor, centralización de todo en esta, por otro lado admirable, ciudad de Zaragoza.

Y la Unión Europea, dejar de discriminar a Teruel negativamente como lo ha hecho desde 1989 y empezar a tomar en serio la despoblación como un problema que hay que resolver.

Teruel ha llegado tarde a todo”, nos dicen para justificar decisiones políticas arbitrarias que siempre nos han dejado de lado (incumplimiento de los Planes de infraestructuras, Pacto de Murcia, ...), como si fuese exclusiva responsabilidad de los turolenses tener que estar al tanto de lo que "cuece" la Administración. No es que Teruel llegue tarde, sino que nunca se la ha tenido en cuenta. Nos han robado las oportunidades, sin dejarnos ni siquiera defenderlas.

Pero todavía estamos a tiempo si no nos rendimos. Porque no sólo existe: Teruel resiste e insiste. Aquí está, y seguirá reclamando lo que cree son sus derechos. Podemos aún salvarla y.. está en nuestras manos.

 

*Este es el manifiesto de 'Teruel existe', que redactó Eloy Fernández Clemente y que leyeron Luis Alegre y Juana de Grandes este domingo. Mil gracias a Eloy por habérmelo enviado, a petición mía. 

Tomo la foto de aquí: https://www.spain.info/es/que-quieres/ciudades-pueblos/otros-destinos/mirambel.html

UN SIGLO DEL PARQUE NACIONAL DE ORDESA

[Este año se celebra un siglo del Parque de Ordesa... Por eso recupero este texto sobre un libro capital...]

 

Ordesa: el vergel de piedra, agua y luz

 

Prames publica un espectacular libro colectivo que analiza la historia del Parque Nacional, “la joya natural de los Pirineos”, con todos sus protagonistas, desde Carbonniéres a Briet o Peña Guara, cuando se cumplen 90 años

 

 El viajero y fotógrafo Lucien Briet (1860-1921) describía en 1916 el valle de Ordesa como “la venerable selva de los Pirineos” y exigía su protección y su transformación en “Parque Natural portentoso”, al cual “los soñadores acudirían de todas partes a solazarse en plena naturaleza salvaje” porque sería “como una reminiscencia de la edad dorada o del venturoso jardín del Edén”. Briet también se preguntaba: “¿No se trata de un lugar único en Europa?”. Al año siguiente, el senador Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa y fundador de los Parques Nacionales en España, decía que “tiene el sello de la virginidad realzada con la presencia de los bucardos”.

A ambos, especialmente a Lucien Briet, que viajó por los Pirineos desde 1890 hasta 1911 y realizó más de 1.600 placas de cristal, les debe Ordesa su transformación: el 16  agosto de 1918, Alfonso XIII declaraba por Real Decreto el Parque Nacional de Ordesa o del río Ara. La inauguración oficial se produciría en agosto de 1920 con la presencia de Pidal y dos ausencias notables: la de Lucien Briet, que se encontraba enfermo, y la del monarca, que en cambio, como recuerda el naturalista y escritor Eduardo Viñuales, sí había asistido a la inauguración del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, en Asturias, el primero de España. Aquella fiesta campestre contó con un testigo de excepción, el fotógrafo, profesor e historiador Ricardo del Arco, que captó el momento en que se plantaron seis abetos.

De todo ello da cuenta un libro espectacular: ‘Ordesa y Monte Perdido. Un Parque Nacional con Historia. 90 aniversario’ (Prames / DGA / Prames), que reconstruye el embrujo de este espacio de “grandes rocas, nieves eternas y bosques frondosos” que se remonta a la Edad Media, aunque tiene un primer foco de esplendor en el siglo de XVIII y, en particular con la presencia de Louis Ramond de Carbonnières (1755-1827). Este político, geólogo y botánico ascendió a la cúspide de Monte Perdido el 10 de agosto de 1802, tal como escribe José Luis Acín, y merece el título de pionero del pirineísmo, o pirineísta, términos que acuñó Henri Beraldi en su libro ‘Cien años en los Pirineos’ (1898).

A Carbonnières le siguieron muchos otros que lo compaginaban un poco todo: eran exploradores de la montaña, aventureros, naturalistas, fotógrafos, científicos, escritores, geólogos o sencillamente hispanistas. Podemos citar al conde Henry Russell,  a Bertrand de Lassus, a Julio Soler i Santaló, a Violant i Simorra, a Lucas Mallada, a Ricardo Compairé, fotógrafo y farmacéutico, a los alemanes Fritz Krüger y Rudolf Wilmes, o a Franz Schrader, definido por Esteban Anía como “el pirineísta más completo, verdadero enamorado de Ordesa. Era montañero, matemático, geodésico, geólogo, topógrafo… y sobre todo, geógrafo”. Él realizó, “con trazo inmaculado” en 1874, un mapa de la región caliza de Monte Perdido.

En este primer acercamiento a la historia se rescatan curiosas anécdotas: el fotógrafo británico Farnham Maxwell Lyte (1828-1906) se trasladó en 1857 con dos hombres que le transportaban su laboratorio y alcanzó la Brecha de Rolando o Roldán, y años antes, en 1828, lo había hecho la duquesa de Berry, “quien ataviada con traje de época subió acompañada de un séquito de 50 personas, con un bastón de punta de hierro y crampones en los pies”.

El volumen, repleto de fotografías del pasado y de ahora mismo, recuerda que el 15 de agosto de 1922 se le hizo un homenaje póstumo a Lucien Briet: se instaló un monumento a orillas del río Ara y de Casa Oliván, en el camino de Turieto, en honor del “cantor del Valle de Ordesa”. Algunos años después, en 1926, el espeleólogo francés Norbert Casteret descubrió la gruta helada que llevaría su nombre. Escribiría: “Los ríos subterráneos de hielo eterno que hemos podido contemplar ofrecen un espectáculo inolvidable, uno de los más raros que se dan en nuestro planeta. En las entrañas de estos picos gigantescos, donde imperan el silencio y la quietud, todo se halla inmutablemente congelado”.

En aquellos tiempos empezaron a construirse refugios y a proliferar los grupos de montañeros y alpinistas. El esplendor de estos podría situarse entre 1940 y 1970, después de una Guerra Civil que también llevó el conflicto a las majestuosas cumbres; en 1953 se celebró una misa campestre en la cima de Monte Perdido, a 3.355 metros de altura. En el volumen se habla de los primeros guías, que eran pastores y cazadores de sarrios, y se cuentan numerosas anécdotas. En 1977, el valle de Ordesa pasó a la categoría de Reserva de la Biosfera; en 1982, el parque se amplió hasta las 15.608 hectáreas y cambió su denominación, ahora es Parque de Ordesa y Monte Perdido y se extiende hacia los valles de Añisclo, Escuain, Pineta y el macizo de Las Tres Sorores, tan vinculado a las leyendas pirenaicas.

Distintos autores recrean su historia, su flora y su fauna (se recuerda al último bucardo aplastado por un abeto en 2000) y varios fotógrafos –Javier Ara, Esteban Anía, Javier Romeo, Eduardo Viñuales o Fernando Lampre, entre otros- captan la belleza inefable de este espacio. Javier Romeo explica a sí para HERALDO sus sensaciones: “Es, en efecto, un lugar único. Cuando estás allí te sientes pequeñito, casi invisible, y se te ensancha el corazón. A mí lo que me emociona es el cambio de las estaciones. El otoño es una maravilla: la gama de colores es increíble”. En parecidos términos se manifiesta Eduardo Viñuales. “Además, hay otra cosa que me parece esencial: la sensación de grandeza y majestuosidad. No sabes adonde mirar. En las cumbres todo es desierto, a veces tienes la impresión de que estás en el Tibet. Y abajo, en el valle, todo es agua, luz, color, un auténtico vergel”.

 

FICHA:

Ordesa y Monte Perdido. ‘Un Parque Nacional con historia. 90 aniversario’. Textos: Eduardo Viñuales, Esteban Anía y otros. Fotos: Briet, Compairé, Soler Santaló, Javier Ara, Javier Romeo, Fernando Lampre, Esteban Anía… Cartografía: Luis Javier Cruchaga. Prames / DGA / DPT. Zaragoza, 2010. 254 páginas.

 

 

GRABACIÓN DE LA B.S.O DE 'MIAU'

GRABACIÓN DE LA B.S.O DE 'MIAU'

POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA UNA SINFÓNICA ARAGONESA

GRABA LA BANDA SONORA DE UNA PELÍCULA PRODUCIDA EN ARAGÓN

 

Mañana lunes día 12 en el Auditorio de Zaragoza tendrá lugar lo que supone un pequeño hito histórico en la cultura de nuestra comunidad ya que la Sinfónica Ciudad de Zaragoza grabará la banda sonora del nuevo largometraje de Ignacio Estaregui, 'Miau', compuesta por el compositor zaragozano Luis Giménez. 

 

Nunca hasta este momento se había dado en Aragón este encuentro entre el cine aragonés y la música sinfónica hecha en nuestra tierra. Los directores o autores de bandas sonoras solían tener que realizar este trabajo fuera de la comunidad, pero ahora los responsables de la productora Estaregui, Sendino & Machín han logrado grabar su banda sonora en Zaragoza. Todo ello ha sido posible gracias a una fuerte voluntad de encuentro y trabajo en común tanto por parte de la productora, del compositor y de la orquesta sinfónica que una vez más demuestra su compromiso con el resto de las artes y la industria cultural aragonesa.

 

Para la grabación de mañana se contará con la dirección musical de Miquel Rodrigo, medalla de oro en la XXIII Mostra de Cinema del Mediterráneo, galardón que compartió con el director Spike Lee, por su larga trayectoria como director de músicas para el cine. Miquel Rodrigo es además el principal director invitado de la orquesta zaragozana. La grabación de la banda sonora tendrá lugar mañana lunes día 12 en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza y contará con una plantilla de unos 30 instrumentistas.

 

IBERCAJA, DÍA 22. HOMENAJE AL EXPERTO EN GOYA NIGEL GLENDINNING

IBERCAJA, DÍA 22. HOMENAJE AL EXPERTO EN GOYA NIGEL GLENDINNING

http://obrasocial.ibercaja.es/cultura/zaragoza/mesa-redonda-francisco-de-goya-y-nigel-glendinning-tiempo-de-recuerdo

 

Con motivo del quinto aniversario del fallecimiento del profesor Nigel Glendinning, el Museo Goya. Colección Ibercaja-Museo Camón Aznar organiza un encuentro en recuerdo de sus investigaciones sobre Francisco de Goya, invitando a cuatro historiadores con los que compartió tiempos de estudio, solaz y amistad, para compartir algunos de los múltiples temas que le interesaron, ocuparon y preocuparon.

Intervienen:

  • "Los tapices, el valor de la manufactura".

Concha Herrero. Doctora en Historia del Arte.

  • "El retrato y la lección velazqueña".

Arturo Ansón. Doctor en Historia del Arte.

 

  • "Las pinturas negras, pasado y presente".

Carlos Foradada. Doctor en Bellas Artes.

 

  • "Marianito y el protocolo científico".

Jesusa Vega. Doctora en Historia del Arte.

 

Nigel Glendinning nació en 1929 en East Sheen, Surrey (inglaterra), pero joven se trasladó a Londres donde fue miembro del coro de la Catedral de Saint Paul. Tras licenciarse en 1953 en Lengua y Literatura francesa y española en la Universidad de Cambridge, la carrera universitaria fue su prioridad y pronto pasó a primer plano el español y su literatura, pues su tesis doctoral, dirigida por el relevante hispanista Brande Trend, fue la Vida y obra de Cadalso, publicada en la editorial Gredos en 1962 con el apoyo de Dámaso Alonso. En aquellos años tuvo oportunidad de vivir temporadas en España y desde su primera visita a Madrid frecuentó la tertulia de Antonio Rodríguez-Moñino en el Café Lyon, de la madrileña calle de Alcalá, donde se incorporó a ese rico y versátil mundo del hispanismo que tanto ha dado a conocer nuestra cultura fuera, y tanto ha ayudado a que aprendamos a reflexionar sobre nosotros mismos dentro.

En 1956 inició su carrera como profesor adjunto de la Universidad de Oxford, poco después sería nombrado research fellow en Trinity Hall de la Universidad de Cambridge, catedrático de Español en Trinity College de la Universidad de Dublín (1970-74), catedrático de la Universidad de Southampton (1962-70), catedrático de Queen Mary and Westfield College de la Universidad de Londres (1974-1991), siendo catedrático emérito de este último hasta su fallecimiento en Londres en 2013. Académico correspondiente en Inglaterra de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1975, recibió la Orden de Isabel la Católica en 1986 y el Premio Fundación Amigos del Museo del Prado en 2005. Un año más tarde fue nombrado Doctor “Honoris Causa” por la Universidad Complutense de Madrid.

Tras la publicación Goya an his critics en 1977, reeditado en 2017 por Ediciones Complutense, fue constante su participación en foros de investigación, exposiciones, comités y dirección de trabajos académicos, dedicados al maestro aragonés, siempre contextualizándolo en su época y su momento vital, en el devenir de su fortuna y fama.

 

 

'LOS DESASTRES DE GOYA': EN ZARAGOZA

'LOS DESASTRES DE GOYA': EN ZARAGOZA
LOS DESASTRES EN “LOS DESASTRES DE
LA GUERRA” DE GOYA,  EN ZARAGOZA
Por Carlos Barboza y Teresa Grasa

Dice el refrán popular   “A quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija” y  Rodín decía lo contrario:  “Debajo de un gran árbol no crece ni hierba”.  Hay algunos que se arriman a un gran árbol con el afán de lastimarlo, destruirlo o cortarlo, y eso pasa con el maravilloso  bosque creativo que es la obra de Goya y en especial su  obra gráfica que, junto con El Quijote,  es una de las cumbres del pensamiento español universal.   Toda esta meditación viene a cuento después de visitar el Museo Goya Ibercaja  y  ver en las salas de exposiciones temporales la obra gráfica de dos artistas ingleses, los controvertidos Hermanos  Jake y Dinos Chapman que se inspiran en los Desastres de la guerra que hizo Goya a su regreso de su estancia en Zaragoza en 1808, donde pudo ver cómo sufría su ciudad debido al asedio francés y en el grabado titulado Caridad  se autorretrata ayudando a enterrar muertos; lo firma y fecha en 1810.
La obra que se presenta son grabados que, una vez impresos sobre el papel, colorean a mano. Es una serie que trata de identificarse con la magna y trágica visión goyesca, pero se queda  en un ejercicio circense, un poco como la obra de los Carnavales de Ensor, pero sin la fuerza dramática de Goya o el rico colorido de Ensor, es un querer y no poder.  Hay un folleto explicativo de la exposición firmado por la historiadora Lola Durán Ucar que entre otras cosas dice sobre la intervención de los hermanos Chapman en los grabados originales de Goya: 

….. Retornando a los grabados, en 1999, los jóvenes británicos adquieren una serie de originales de los Desastres de Goya,  realizados por la Calcografía Nacional Española y pertenecientes a una edición  simbólica, la de 1937,  en pleno desarrollo de la Guerra Civil Española….   No sabían bien qué hacer con ellas,  aunque ahí quedaba siempre la intención de intervenir sobre ellas, “rectificarlas”.  Finalmente pasaron a la acción. “Fuimos uno por uno con todos los grabados, sustituyendo los rostros de las víctimas por muñecos y caras de payaso,  como una alegoría del sufrimiento humano”. Una parte de la crítica reaccionó escandalizada o en contra, aunque realmente, su intervención sobre los Desastres  es meditada, profunda y admirable,….

El periódico El País dio la noticia el 1 de abril del 2003, que tituló:  “Hermanos Chapman  pintan encima de 86 grabados originales de Goya”. Entre los consultados se encuentra el goyista inglés  Nigel Glendinning, quien no quiso pronunciarse, pero argumentó: Es algo que hizo Dalí con los Caprichos de Goya.
Salvador Dalí, pintor español nacido en Figueras,  era amante  del arte antiguo, en especial el arte español que guarda el Museo del Prado, y entre ellos, destacaba las figuras de Velázquez y Goya. Como era un hombre inteligente y sensible, estudió en profundidad la obra gráfica de Goya, y en su a admiración, quiso compararse con el genio de Fuendetodos.  Eligió los Caprichos para introducir su particular mundo en ellos,  pero no se le ocurrió repintar sobre los originales goyescos, sino que los reproducía por medios fotomecánicos, como es el Heliograbado, y actuó sobre los facsímiles, así es que Dalí se quiso poner bajo la sombra del árbol goyesco, con mayor o menor fortuna.
Lo de los hermanos Chapman es un ataque a la obra original de Goya, al mismo nivel de lo que hizo una anciana de Borja sobre la obra de Elías García, padre de los Garcia  Condoy.  Y si nos ponemos a pensar detenidamente este hecho de los ingleses  sobre un patrimonio cultural español, y si a más de un mediocre le da por repintar y colorear grabados de Goya, nos quedaremos sin estas obras de arte universal español.  Hay que pensar que porqué no eligieron los Desastres de la guerra de Jacques Callot (1592-1635), genial grabador francés  o  la obra gráfica de otro supremo grabador inglés, William Hogarth, (1697-1764), a los que Goya admiraba y son antecedentes de su obra.  Esto no lo realizan dichos hermanos porque saben que en estos países  responden con fuerza a un desatino de tal calibre. Pero en España, y en especial en Zaragoza, se  les realiza una exposición a bombo y platillo,  y en un centro antes llamado Museo Camón Aznar, donde se encuentra expuesta toda la obra gráfica de Goya y obras pictóricas tan fundamentales como los magistrales retratos de Félix de Azara, de su nieto Marianito de Goya  así como el boceto de El Coreto de la Basílica del Pilar.   Goya vio y pintó cómo destruyeron su ciudad y su patrimonio las tropas francesas de Napoleón,  pero los aragoneses de entonces, de 1808, les hicieron frente. Hoy unos ingleses destruyen su patrimonio y los reciben bajo palio con catálogos de lujo poniéndolos a la misma altura de dos genios españoles, Goya y Dalí.
Carlos Barboza Vargas
Miembro de ICOM, UNESCO, Roma.

Ver enlaces:
http://barbozagrasa.blogspot.com.es/2016/12/desastres-de-la-guerra-3-fidel-castro.html
http://barbozagrasa.blogspot.com.es/2014/07/los-desastres-de-la-guerra-continuan-en.html