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Antón Castro

Temas aragoneses

IBERCAJA, DÍA 22. HOMENAJE AL EXPERTO EN GOYA NIGEL GLENDINNING

IBERCAJA, DÍA 22. HOMENAJE AL EXPERTO EN GOYA NIGEL GLENDINNING

http://obrasocial.ibercaja.es/cultura/zaragoza/mesa-redonda-francisco-de-goya-y-nigel-glendinning-tiempo-de-recuerdo

 

Con motivo del quinto aniversario del fallecimiento del profesor Nigel Glendinning, el Museo Goya. Colección Ibercaja-Museo Camón Aznar organiza un encuentro en recuerdo de sus investigaciones sobre Francisco de Goya, invitando a cuatro historiadores con los que compartió tiempos de estudio, solaz y amistad, para compartir algunos de los múltiples temas que le interesaron, ocuparon y preocuparon.

Intervienen:

  • "Los tapices, el valor de la manufactura".

Concha Herrero. Doctora en Historia del Arte.

  • "El retrato y la lección velazqueña".

Arturo Ansón. Doctor en Historia del Arte.

 

  • "Las pinturas negras, pasado y presente".

Carlos Foradada. Doctor en Bellas Artes.

 

  • "Marianito y el protocolo científico".

Jesusa Vega. Doctora en Historia del Arte.

 

Nigel Glendinning nació en 1929 en East Sheen, Surrey (inglaterra), pero joven se trasladó a Londres donde fue miembro del coro de la Catedral de Saint Paul. Tras licenciarse en 1953 en Lengua y Literatura francesa y española en la Universidad de Cambridge, la carrera universitaria fue su prioridad y pronto pasó a primer plano el español y su literatura, pues su tesis doctoral, dirigida por el relevante hispanista Brande Trend, fue la Vida y obra de Cadalso, publicada en la editorial Gredos en 1962 con el apoyo de Dámaso Alonso. En aquellos años tuvo oportunidad de vivir temporadas en España y desde su primera visita a Madrid frecuentó la tertulia de Antonio Rodríguez-Moñino en el Café Lyon, de la madrileña calle de Alcalá, donde se incorporó a ese rico y versátil mundo del hispanismo que tanto ha dado a conocer nuestra cultura fuera, y tanto ha ayudado a que aprendamos a reflexionar sobre nosotros mismos dentro.

En 1956 inició su carrera como profesor adjunto de la Universidad de Oxford, poco después sería nombrado research fellow en Trinity Hall de la Universidad de Cambridge, catedrático de Español en Trinity College de la Universidad de Dublín (1970-74), catedrático de la Universidad de Southampton (1962-70), catedrático de Queen Mary and Westfield College de la Universidad de Londres (1974-1991), siendo catedrático emérito de este último hasta su fallecimiento en Londres en 2013. Académico correspondiente en Inglaterra de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1975, recibió la Orden de Isabel la Católica en 1986 y el Premio Fundación Amigos del Museo del Prado en 2005. Un año más tarde fue nombrado Doctor “Honoris Causa” por la Universidad Complutense de Madrid.

Tras la publicación Goya an his critics en 1977, reeditado en 2017 por Ediciones Complutense, fue constante su participación en foros de investigación, exposiciones, comités y dirección de trabajos académicos, dedicados al maestro aragonés, siempre contextualizándolo en su época y su momento vital, en el devenir de su fortuna y fama.

 

 

'LOS DESASTRES DE GOYA': EN ZARAGOZA

'LOS DESASTRES DE GOYA': EN ZARAGOZA
LOS DESASTRES EN “LOS DESASTRES DE
LA GUERRA” DE GOYA,  EN ZARAGOZA
Por Carlos Barboza y Teresa Grasa

Dice el refrán popular   “A quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija” y  Rodín decía lo contrario:  “Debajo de un gran árbol no crece ni hierba”.  Hay algunos que se arriman a un gran árbol con el afán de lastimarlo, destruirlo o cortarlo, y eso pasa con el maravilloso  bosque creativo que es la obra de Goya y en especial su  obra gráfica que, junto con El Quijote,  es una de las cumbres del pensamiento español universal.   Toda esta meditación viene a cuento después de visitar el Museo Goya Ibercaja  y  ver en las salas de exposiciones temporales la obra gráfica de dos artistas ingleses, los controvertidos Hermanos  Jake y Dinos Chapman que se inspiran en los Desastres de la guerra que hizo Goya a su regreso de su estancia en Zaragoza en 1808, donde pudo ver cómo sufría su ciudad debido al asedio francés y en el grabado titulado Caridad  se autorretrata ayudando a enterrar muertos; lo firma y fecha en 1810.
La obra que se presenta son grabados que, una vez impresos sobre el papel, colorean a mano. Es una serie que trata de identificarse con la magna y trágica visión goyesca, pero se queda  en un ejercicio circense, un poco como la obra de los Carnavales de Ensor, pero sin la fuerza dramática de Goya o el rico colorido de Ensor, es un querer y no poder.  Hay un folleto explicativo de la exposición firmado por la historiadora Lola Durán Ucar que entre otras cosas dice sobre la intervención de los hermanos Chapman en los grabados originales de Goya: 

….. Retornando a los grabados, en 1999, los jóvenes británicos adquieren una serie de originales de los Desastres de Goya,  realizados por la Calcografía Nacional Española y pertenecientes a una edición  simbólica, la de 1937,  en pleno desarrollo de la Guerra Civil Española….   No sabían bien qué hacer con ellas,  aunque ahí quedaba siempre la intención de intervenir sobre ellas, “rectificarlas”.  Finalmente pasaron a la acción. “Fuimos uno por uno con todos los grabados, sustituyendo los rostros de las víctimas por muñecos y caras de payaso,  como una alegoría del sufrimiento humano”. Una parte de la crítica reaccionó escandalizada o en contra, aunque realmente, su intervención sobre los Desastres  es meditada, profunda y admirable,….

El periódico El País dio la noticia el 1 de abril del 2003, que tituló:  “Hermanos Chapman  pintan encima de 86 grabados originales de Goya”. Entre los consultados se encuentra el goyista inglés  Nigel Glendinning, quien no quiso pronunciarse, pero argumentó: Es algo que hizo Dalí con los Caprichos de Goya.
Salvador Dalí, pintor español nacido en Figueras,  era amante  del arte antiguo, en especial el arte español que guarda el Museo del Prado, y entre ellos, destacaba las figuras de Velázquez y Goya. Como era un hombre inteligente y sensible, estudió en profundidad la obra gráfica de Goya, y en su a admiración, quiso compararse con el genio de Fuendetodos.  Eligió los Caprichos para introducir su particular mundo en ellos,  pero no se le ocurrió repintar sobre los originales goyescos, sino que los reproducía por medios fotomecánicos, como es el Heliograbado, y actuó sobre los facsímiles, así es que Dalí se quiso poner bajo la sombra del árbol goyesco, con mayor o menor fortuna.
Lo de los hermanos Chapman es un ataque a la obra original de Goya, al mismo nivel de lo que hizo una anciana de Borja sobre la obra de Elías García, padre de los Garcia  Condoy.  Y si nos ponemos a pensar detenidamente este hecho de los ingleses  sobre un patrimonio cultural español, y si a más de un mediocre le da por repintar y colorear grabados de Goya, nos quedaremos sin estas obras de arte universal español.  Hay que pensar que porqué no eligieron los Desastres de la guerra de Jacques Callot (1592-1635), genial grabador francés  o  la obra gráfica de otro supremo grabador inglés, William Hogarth, (1697-1764), a los que Goya admiraba y son antecedentes de su obra.  Esto no lo realizan dichos hermanos porque saben que en estos países  responden con fuerza a un desatino de tal calibre. Pero en España, y en especial en Zaragoza, se  les realiza una exposición a bombo y platillo,  y en un centro antes llamado Museo Camón Aznar, donde se encuentra expuesta toda la obra gráfica de Goya y obras pictóricas tan fundamentales como los magistrales retratos de Félix de Azara, de su nieto Marianito de Goya  así como el boceto de El Coreto de la Basílica del Pilar.   Goya vio y pintó cómo destruyeron su ciudad y su patrimonio las tropas francesas de Napoleón,  pero los aragoneses de entonces, de 1808, les hicieron frente. Hoy unos ingleses destruyen su patrimonio y los reciben bajo palio con catálogos de lujo poniéndolos a la misma altura de dos genios españoles, Goya y Dalí.
Carlos Barboza Vargas
Miembro de ICOM, UNESCO, Roma.

Ver enlaces:
http://barbozagrasa.blogspot.com.es/2016/12/desastres-de-la-guerra-3-fidel-castro.html
http://barbozagrasa.blogspot.com.es/2014/07/los-desastres-de-la-guerra-continuan-en.html

2017: BIBLIOTECAS PÚBLICAS DE ARAGÓN

 

Biblioteca Municipal de Altorricón Balance anual de bibliotecas y archivos:

Consolidación de las visitas, mayor adquisición de novedades

y aumento de las actividades formativas y culturales


Educación, Cultura y Deporte. Comunicado oficial.

 

2017 ha sido otro año positivo para las bibliotecas públicas de la red del Gobierno de Aragón. Se trata de un año marcado por la consolidación de usuarios y el aumento en la adquisición de novedades y en las actividades formativas y culturales. El Departamento de Educación, Cultura y Deporte ha registrado casi 778.000 usuarios presenciales en los tres centros públicos de la red, Zaragoza, Huesca y Teruel. Por provincias, la Biblioteca de Zaragoza tuvo 433.203 usuarios presenciales en 2017 (1.514 visitas al día), la Biblioteca de Teruel llegó a los 195.753 visitantes (689 visitas al día), mientras que la Biblioteca de Huesca ha registrado 148.653 usuarios presenciales en 2017 (523 visitas al día). Se convierten de esta manera en los tres servicios cuturales más conocidos, visitados y usados por la ciudadanía.

El director general de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, Nacho Escuín, ha explicado que este año ha venido marcado por el compromiso adquirido con los bibliotecarios para desarrollar el plan estratégico de bibliotecas. “Esto supone tomar el liderazgo en las bibliotecas de Aragón, algo que venia reclamado por el sector”, ha dicho. En cuanto a usuarios, Escuín ha resaltado que “las bibliotecas se han convertido en un lugar de encuentro para los ciudadanos, un lugar que responde en cuanto se invierte en novedades y en actividades culturales, lo que lo hace un punto de atención fantástico para las familias”.

De hecho, el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2017 de la Federación del Gremio de Editores de España ha concluido que los aragoneses son los españoles que mejor valoraron sus bibliotecas en 2017, por delante de los canarios y los madrileños. En todas las comunidades autónomas los usuarios valoran muy positivamente sus bibliotecas y les conceden mejores notas que en 2012 (Aragón ha pasado del 7,7 en 2012 al 8,6 en 2017).

Socios, colecciones, préstamos y actividades formativas
En cuanto a los socios, la Biblioteca de Zaragoza ha terminado el año con casi 89.000 socios, mientras que las de Teruel y Huesca han registrado un total de más de 15.000 y 14.000, respectivamente. Además, entre las tres bibliotecas públicas, se constata la existencia de, al menor, 32.105 socios activos en 2017.

Las colecciones se han aumentado en todos estos centros públicos. La Biblioteca de Zaragoza ha incorporado novedades (libro recién editado) casi 3.000 ejemplares; la Biblioteca de Teruel ha registrado 1.229 novedades y la de Huesca 1.184. A estos datos se suman las incorporaciones en concepto de donación, que en su gran mayoría no son novedades, con lo que la colección se incrementa en 2017 en 4.761 documentos adicionales.

Los préstamos registrados en las bibliotecas públicas del Ejecutivo aragonés ascienden a los 374.727: 247.395 en la Biblioteca de Zaragoza, 40.170 en la de Teruel y 87.162 en la de Huesca.

Las actividades formativas han registrado un nuevo incremento en las bibliotecas públicas de la red del Gobierno de Aragón y han pasado de alrededor de 356 a más de 500. Se trata de iniciativas de todo tipo celebradas en sus espacios, tanto de iniciativa propia como ajena: talleres, jornadas, presentaciones de libros, conferencias, exposiciones, actividades infantiles, etc. Por provincias, la Biblioteca de Zaragoza ha acogido 342 actividades con 12.160 participantes, la de Teruel 135 actividades con 11.100 participantes y, por último, la Biblioteca de Huesca ha celebrado 29 actividades con 1.900 participantes.

Archivos históricos

Los Archivos Históricos de Zaragoza, Huesca y Teruel, continuan con sus tareas de recepción, conservación, descripción y digitalización del patrimonio documental aragonés, y de atención continuada a personas e instituciones que necesitan acceder a dicho patrimonio. Cabe destacar que el sistema de información de archivos y documentos de Aragón (DARA) ha tenido un crecimiento excepcional tanto en el número de participantes como en el de registros incorporados o de documentos digitalizados. DARA terminó el año 2017 con más de 70 archivos, con 759.000 registros y 225.000 documentos digitalizados. En los últimos dos años se ha aumentado el número de registros en un 71%. Un buen síntoma de este portal es que en 2017 ha superado los 4 millones y medio de páginas vistas desde su apertura en 2010. 

*Se adjunta audio del director general de Cultura y Patrimonio, Nacho Escuín.

 

Más información en:
http://aragonhoy.aragon.es/index.php/mod.noticias/mem.iDetalle/id.213221

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

Juan Manuel Calvo Gascón, de Ejulve (Teruel) y residente en Barcelona desde hace años, uno de los grandes expertos de los aragoneses que estuvieron, murieron o sobrevivieron en Mahtausen, me envía esta convocatoria. Es profesor e historiador e investigador, que ha estado en varias ocasiones con sus alumnos en el campo de exterminio.

 

El día 27 de enero (hoy jueves), día en que conmemoramos la liberación del campo  de exterminio de Auschwitz-Birkenau, las Naciones Unidas lo declararon en 2005 como día de Conmemoración de las víctimas del Holocausto y Prevención de crímenes contra la Humanidad.  

Como en años anteriores, desde 2010, la Amical de Mauthausen y otros campos junto con Rolde de Estudios aragoneses, celebraremos un acto conmemorando esta fecha de memoria de las víctimas y de reflexión para el presente y el futuro.

Este año el acto central de conmemoración en Aragón se celebrará en Zaragoza el día 25 de enero, jueves, a las 19:30h en el palacio de la Aljafería.

Os adjuntamos la invitación al mismo.

 

JOAQUÍN COSTA EN LA CORUÑA

JOAQUÍN COSTA EN LA CORUÑA

Mi gran amigo Luis Pousa, que anduvo hace algún tiempo por Zaragoza, me ha mandado este bonito obsequio: una foto del parque de Santa Margarita de La Coruña, donde vio esta placa dedicada al polígrafo aragonés, nacido en Monzón y finado en Graus, Joaquín Costa. El hombre que no legisló, que escribió diarios, que se enamoró más bien en vano, que pugnó por una novia con Lucas Mallada y que supo de casi todo. Por escribir hasta redactó novelas.

 

Luisa Pousa acaba de publicar en Los Versos de Cordelia el libro ’Poemas para Flash Gordon’, un viaje por su mundo tan personal: lecturas, escritores, el cómic, Rosalía de Castro, su particular percepción de un mundo repleto de incitaciones, de sensibilidad, de instantes y de emoción. Lo aborda todo con una poesía muy trabajada, que no elude ni la narratividad ni la sorpresa ni un intenso sentido de evocación, que es y no es melancolía (o quizá saudade), y de búsqueda de belleza.

CHEMI. UNA DESPEDIDA EN HERALDO.ES

El periodista José Miguel Pérez Bernad, ‘Chemi’ (1950-2017), un periodista especializado en sucesos y tribunales, fallecía este martes a consecuencia de un cáncer. Fue un gran cronista de la vida cotidiana y sus múltiples paradojas, y un hombre que mimaba sus fuentes y no las traicionaba jamás, ni eso, ni el secreto profesional, que no revelaba ni a su director.

Trabajó en diversos diarios: 'Aragón Exprés', donde llegó a hacer crítica de cine, entrevistas y notas culturales en 1969; 'El Noticiero' (siempre manifestó su admiración por Antonio Coll, y recordaba que le pagaban 150 pesetas, poco más de un euro, por llenar una página); más tarde ingresó en 'El Día de Aragón', hacia 1985, donde se especializó en crónica social y delictiva, y de ahí pasó a 'Diario 16 de Aragón', con Miguel Ángel Liso al frente. En 1993 ingresó en 'El Periódico de Aragón', donde acabaría jubilándose en 2009.

Fue un periodista al que le gustaba “sentir y vivir el latido de la calle”, con contactos hasta bajo las piedras (en la policía, en la magistratura, en todos los sectores, incluso los más sórdidos o periféricos), comunista de corazón y sindicalista muy activo durante años, un hombre de izquierdas, con sentido del humor y una inmensa agenda de teléfonos y complicidades. En realidad era un tipo silencioso hasta en sus afectos; no hacía ostentación de casi nada. Trabajador sigiloso, con un especial sentido ético, suscitaba admiración por su artesanía, su pulcritud sigilosa, su condición y convicción de periodista de oficio, clásico, que jamás quería ofender y al que no le importaba ocultar un nombre bajo las iniciales, si así evitaba un disgusto familiar, como le contó al periodista Joaquín Marco.

Era un tipo muy literario, de esos que aparecen en las novelas de Chandler o Hammett o en las fotos de Wegee, con sorna, entrañable bajo el aspecto de enojado o cascarrabias ocasional, con apariencia de escéptico, que tenía una idea romántica y pragmática a la vez del periodismo, un sentido ejemplar del oficio y que defendía la idea de presunción de inocencia. Quería contar. Contrastar siempre las informaciones con varias fuentes. No escribía en vano. “Parecía refugiarse al final de la columna de breves pero fue un profesional de primera plana. El periódico no era tal hasta que entraba en la redacción”, ha dicho su compañero Alfonso Hernández.

Fue el primero en llegar a algunos sitios donde había estallado el drama o la tragedia, como la discoteca Flying. Era un gran lector y le apasionaban la historia y la política (recordaba que había sido militante del Partido Comunista y de Comisiones Obreras, y que había escrito en ‘Mundo Obrero’, hasta que no pudo soportar más la senda unidireccional de la información), especialmente la Guerra Civil española, la historia contemporánea de Rusia y la II Guerra Mundial y sus múltiples ecos. Este mismo año, la Asociación de la Prensa de Aragón le concedió el premio a la Trayectoria Profesional.

Una de sus últimas salidas públicas, enfermo de cáncer, fue en el reciente reencuentro de integrantes de la redacción y administración de ‘El Día de Aragón’ en el Tres Mares. Restaurante Náutico. Se le veía emocionado y feliz. Los relámpagos de la memoria se le instalaron en sus ojillos azules de pícaro y de colega que parecía proteger, aunque refunfuñase, a todos sus compañeros. Desde este miércoles reposa en el cementerio de Torrero.

HA MUERTO EL PERIODISTA CHEMI PÉREZ BERNAD

Ha fallecido el periodista José Miguel Pérez Bernad, 'Chemi', el pelirrojo Chemi, que se dedicó esencialmente al periodismo de sucesos. Era un periodista de la vieja escuela, con contactos partes, sin pereza alguna, en busca de secretos, historias, delitos, claves ocultas. Trabajó, entre otros diarios, en 'El Noticiero', en 'El día de Aragón', en 'Dairio 16' y 'El Periódico', donde se jubiló. Fue distinguido recientemente por la Asociación de la Prensa por su trayectoria profesional. Joaquín Marco le hizo este completa y espléndida entrevista.

 

http://www.aparagon.org/noticias/jose-miguel-perez-bernad-no-he-contado-mis-fuentes-ni-a-mi-director/

 

Entrevista de Joaquín MARCO

El premio con el que la Asociación de Periodistas de Aragón reconoce cada año toda la trayectoria profesional de un veterano de la profesión ha sido este año para un referente en dos campos: la información laboral y la de sucesos; dos secciones en las que José Miguel –Chemi- Pérez Bernad, ha sido tanto un pionero como un maestro. Primero informando en la Transición sobre los movimientos sindicales y luego en los ochenta sobre sucesos y Tribunales, Pérez Bernad fue no solo de los primeros periodistas en tratar estos temas en la prensa aragonesa, sino también un modelo de rigor y solvencia.

 

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¿Cómo fueron tus inicios en la profesión

Yo tenía muy claro desde jovencito que quería ser periodista y con 19 años, en 1969, empecé a colaborar, gratis, en Aragón Expres. Ya al año siguiente me recomendaron ir a El Noticiero y, aunque con alguna prevención porque era un periódico anticuado y de curas, fui. Acababa de llegar como director Antonio Coll, que era un profesional como la copa de un pino, y renovó bastante las estructuras de la postguerra metiendo gente joven, quizá yo fue el primero, pero después vinieron más. Ese fue mi primer trabajo, aunque también cobrando una miseria, al principio pagaban 150 pesetas por llenar una página.

¿Compatibilizabas el trabajo con estudios?

Empecé mientras estudiaba Filosofía y Letras, aunque no llegue a terminar la carrera. Luego, cuando se creó la Facultad de Periodismo en Madrid hicieron un plan para que quienes ya estábamos trabajando tuviéramos el título y un grupo de Zaragoza nos organizamos para aprovecharlo; cada sábado iba uno a Madrid a unas tutorías y nos pasábamos los apuntes. Pero no tengo el título a falta de la Sociología de tercero de carrera; yo había pedido que me la convalidaran y no sé por qué líos administrativos no lo hicieron, así que me cabreé tanto que lo dejé; además, la carrera era un sinsentido… en Derecho de la Información estudiamos la Ley Fraga y mientras se derogó.

En esta época te dedicabas a la información laboral y política, que era completamente novedosa

En El Noticiero empecé haciendo crítica de cine, entrevistas… valíamos todos para todo porque éramos cuatro y el de la guitarra. En el 75, ya me centré en cubrir la información política real, no la oficial sino la poca que había de oposición, trabando contactos con los representantes sindicales y políticos, con los que ya estaba relacionado a nivel personal. Estuve años militando en el PCE y Comisiones Obreras.

Cuando se cerró El Noticiero, en 1977, seguí haciendo información sindical como delegado en Mundo Obrero, pero era un periódico hecho con los pies, en el que todos los artículos se debían a la ideología del partido y en el que fallaba hasta la distribución.

¿Tratando de temas sindicales en estos años de la Transición no tuviste ningún problema con la Policía o la Administración?

Lo cierto es que no. Alguna anécdota, pero en El Noticiario tuve más problemas con el propietario de la empresa que fuera; de hecho con algunos policías de la Brigada Social luego tuve una relación muy normal y cuando ya escribía de sucesos incluso en algún caso me pidieron ayuda.

¿Y cómo fue que pasaras de la información laboral a los sucesos?

En 1985, cuando se fundó El Día, un proyecto para intentar cambiar la información en Aragón con grandes profesionales, me ofrecieron entrar en la redacción. Fue Pablo Larrañeta, entonces el redactor jefe y un profesional muy pendiente de la información, quien decidió que yo me encargara de la sección de sucesos, o mejor de Tribunales, que también era un tema nuevo. Se informaba de los delitos y de las sentencias más importantes, pero nada más. Estuve dos años que era el único periodista en la Audiencia Provincial, hasta que los medios se dieron cuenta de que había demanda social para estas informaciones y llegó gente nueva; una competencia que fue un progreso.

Y ya seguiste con esta especialización hasta en tres periódicos distintos…

De El Día pase a Diario 16 Aragón, con Miguel Ángel Liso, que para mí fue mi experiencia más bonita en prensa; era una redacción de amigos y se hacía una buena información, pero nos falló la editora en Madrid. Aún seguí un año más que los fundadores, pero antes del cierre me fui a El Periódico de Aragón y allí estuve 16 años más; se trabajaba un huevo, pero también era una redacción muy competente.

En 2009, se planteó un ERE en el diario y lo aproveché. Yo siempre había hecho calle, nunca quise cambiar a una jefatura de sección, aunque por eso tuve grandes discusiones con Liso, y con 59 años se me hacía pesado. Era el más viejo en los Tribunales y ya no estaba para comerme las piedras, como los más jóvenes.

La información de sucesos es especialmente delicada, pero cuando se te entregó el premio de la APA por tu carrera, Lola Ester subrayó que has demostrado “que se puede ser un sabueso sin ser un buitre”.

Sigue habiendo muchas informaciones de sucesos que rezuman sangre, pero para mí es fundamental dar la información de lo que has comprobado y has visto sin ensañarte y evitando todo el morbo que se pueda, porque en un crimen hay más personas que la víctima y el verdugo. Por ejemplo, recuerdo una mujer que me dijo cómo le estaba afectando a su hijo una noticia sobre su marido y que me llevó a plantearme cuando identificar a los mencionados con sus iniciales.

Eso sí, lo que algunos califican de pena de telediario suele estar bastante justificada. ¿Vamos a tener que esperar a la condena para poder denunciar socialmente a unos delincuentes? ¡O lo que ha propuesto ahora el fiscal Moix de condenar a los medios que publiquen investigaciones bajo secreto de sumario, del que se ha abusado mucho.

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En la misma presentación destacó que tienes fama tanto por la calidad de fuentes como por ser muy celoso de ellas

Ni las he revelado ni las revelaré, como creo que debería hacer cualquier periodista. Además, en la información judicial es fundamental guardar el secreto de tus fuentes porque puedes perjudicarle; a un amigo policía solo por la mera sospecha, equivocada, de que era una de mis fuentes le complicaron bastante la vida, así que imagina si llegan a tener la seguridad. Yo habré tenido unas 50 demandas y me han llamado tres veces a declarar ante el juez, pero no he contado mis fuentes ni a mi director.

Luego, lo que he llevado bastante a rajatabla es comprobar la noticia con dos fuentes distintas, algo que nunca hace daño.

¿Y cómo se consiguen estas fuentes exclusivas?

Se consigue relacionándote en la calle con mucha gente porque te puede llegar información por medios que nunca te esperarías. Lo fundamental es demostrar que mereces confianza, que respetas, que no manipulas… Así, con los años, incluso se llega a que no tengas que ir a preguntar, que te lo vengan a decir.

¿De tu carrera cubriendo sucesos, cuáles te han marcado especialmente?

Hay varios… Sucesos como el incendio de la discoteca Flying, donde fui el primero en llegar… Sobre todo los casos de violencia de género y los crímenes sin resolver, como el de una chica asesinada en Fueros de Aragón; casos en los que ves el dolor y el sufrimiento de las familias.

Repasando tu carrera, ¿cómo ves que ha ido evolucionando el periodismo en estos años?

Lo he visto mejorar a finales de los años setenta y cómo en los ochenta nació un nuevo periodismo que duró hasta hace unos quince años, pero ahora es un desastre. Siempre ha habido problemas, explotación y crisis, pero no como esta, que lo primero es que no hay trabajo. Hace falta una revolución total con la participación e ideas de todos los agentes; no solo los periodistas, sino también los editores, los distribuidores, la Administración…

¿Y desde tu jubilación no mantienes ninguna vinculación con el periodismo, con colaboraciones, algún proyecto literario…?

No, no; desde que me fui solo he escrito un par de obituarios de personas con las que tenía alguna relación especial. Yo soy muy vago y ahora estoy aprovechando porque durante años no he podido hacer lo que quería, incluso aburrirme algún rato.

 

ELOY FERNÁNDEZ HABLA DE SU PRIMERA NOVELA: 'EL PORTUGUÉS'

Eloy Fernández Clemente (Andorra, 1942) llega a los 75 años y publica la novela ’El portugués’ (Doce Robles), que presentó le pasado jueves en el colegio Joaquín Costa. Estuvo acompañado de Carmelo Romero y de Carlos Mas. Aquí explica algunas claves del libro. La entrevista apareció en ’Heraldo’ el pasado jueves.

-¿Por qué te interesó la vida de Joaquim Pedro Oliveira Martins? ¿Qué tiene de apasionante?

-En mi opinión es el intelectual portugués más importante del XIX. Un gran historiador y pensador. Brillante, honrado, iberista prudente que ama su país y España, que conoce a la perfección. Me da ocasión de hablar de ambos países en unos momentos apasionantes en ambos casos.

 

-¿Cómo defines a este personaje, socialista, y tan conectado con Europa, con caballo y perro? ¿Cuál serían sus grandes obras, dos o tres?

-Es un gran buscador, duda pero se plantea todo a fondo, elige y se compromete cuando al fin descubre lo mejor. Sus dos obras “Teoría del socialismo” y “Portugal y el socialismo”, marcaron el nacimiento de esa tendencia allí. Y, desde luego, su maravillosa “Historia de la civilización ibérica”.

 

-¿En qué se parecería a Joaquín Costa, con quien conversa, por cierto?

-No sólo en la edad, sino en la busca de justicia social a ser posible sin violencia, en el estudio jurídico, económico, político y social de la realidad histórica y de su tiempo, en la pasión por la erudición, el estudio.

 

-¿Por qué has elegido la primera persona y una suerte de diario para contar esta biografía novelada?

-Como digo en el preámbulo, siguiendo a Ricardo Piglia: “El diario es una forma muy seductora: combina relatos, ideas, notas de lectura, polémica, conversaciones, citas, diatribas, restos de la verdad. Mezcla política, historias, viajes, pasiones, cuentas, promesas, fracasos”. También afirmaba hace poco Javier Marías que “una voz en primera persona resulta más creíble, más persuasiva”.

 

-¿Qué le debe el libro a sus escritos y a su epistolario?

Lo digo al final: “La mayor parte de sus palabras se reproducen con exactitud. Sólo algunos viajes y algunos personajes son de mi invención, pero siempre verosímiles: pudo haber ocurrido así, y en ese momento”. Cuanto estaba escrito (cartas, discursos, libros, artículos) lo he transcrito con pequeños arreglos. Encontré en la Biblioteca Nacional de Lisboa mucha correspondencia; y en mil rincones todo tipo de informaciones valiosas.

-A veces, sin desmelenarte, parece que has querido dejar pinceladas de amor y cariño. Vitória es un interesante personaje... ¿Es ella la gran mujer del libro? Hablas de muchas, muchas, Rosalía, Concepción Arenal, y a  veces da la sensación de Oliveira Martins es un adelantado del feminismo...

-Es, aunque en un tiempo aún difícil, galante, comprensivo. Su amante es un personaje muy atractivo; pero en efecto, su mujer, Vitória, callada, amable, también muy culta, es el gran contraste de fondo en una historia muy coral, incluidos los animales domésticos.

 

-La novela solo abarca cuatro años: de 1870 a 1874, su período español. ¿Son esos años claves en su vida y en su proyección pública? ¿Estaba conectado de veras con Marx y Engels y con tantos y tantos intelectuales españoles o con el poeta Antero de Quental?

-Bueno, es alguien que, aun alejado en unas minas del norte de Andalucía, es capaz de escribir muchos libros y artículos, cartas magníficas a sus amigos portugueses (todas auténticas), de seguir lo que ocurre en el mundo. Antero fue, en efecto, a verle, lo dice en alguna carta, aunque luego yo recree el encuentro. Y trató años más tarde a muchos de los españoles, sólo adelanto algo esa amistad de Galdós, por ejemplo. Dedicó a Valera su “Historia de la civilización…”, etc.

 

-Zaragoza aparece varias veces en el libro. ¿Crees que estuvo Oliveira Martins en Zaragoza?

-No lo sé, aunque sale en sus obras Aragón recurrentemente, la historia, el Derecho, etc. Si no estuvo, pudo haber estado, había ferrocarril, Galdós sí vino, pudo haberse venido con él. Son conjeturas algo novelescas, claro. No digo nada que no hubiera podido ocurrir; por ejemplo no se ve en Lisboa con Eça de Queirós porque está de cónsul en Cuba.

 

-¿Crees que de haberse encontrado con el joven Martí en Zaragoza habrían tenido un diálogo tan intenso? ¿Eran tan serios los intelectuales o has querido polarizar esos detalles para trazar una biografía intelectual?

-Eran absolutamente serios, formales. Los datos manejados son auténticos, y ese encuentro resultó posible cotejando fechas, es de lo más interesante: ellos, Costa, Cajal, Galdós.

 

-El libro está lleno de datos de casi todo. ¿Cuáles te han parecido los más novelescos?

-He consultado miles de libros y artículos para saber de flores y comidas, caballos y podencos, la ciencia de la época, los grandes acontecimientos europeos. Lo novelesco me parece que es, sobre todo, haber podido casar todo eso, que el autor sepa del encuentro de Livingstone y Stanley, del primer partido de fútbol de la historia y un sinfín de cosas.

 

-¿Por qué has sentido la necesidad de dar un paso hacia la novela intelectual y didáctica? ¿Has tenido algún modelo de novela en la cabeza?

-Es como un canto de cisne del historiador que no siempre ha tenido el tiempo, el auditorio, el método adecuados. Hoy las grandes novelas están documentadísimas, desde Umberto Eco a Reverte, hay muchas, y desde que me jubilé estoy leyendo vorazmente. Quizá eso me haya influido.

 

-¿En qué medida has querido proyectarte en él?

-O quizá al revés, él se proyecta desde hace medio siglo (es increíble que haya pasado medio siglo en muchos casos de retrocesos tras aquellas cumbres) sobre mí. Sí, le hago moderado y dubitativo como yo, curioso universal, inseguro pero muy inquieto, buscador de razones para todo.

 

-Al final al lector le puede quedar la impresión de que habla más el historiador con las ideas, con los libros, que el fabulador. ¿Has sentido vértigo en algún momento?

-Sí, ese ha sido mi talón de Aquiles. Quizá se me ha ido la mano y hay demasiada crónica y pocos aconteceres del entorno del protagonista, aunque he procurado introducir muchas pequeñas historias. He sentido y siento vértigo, a la hora de presentar ante unos lectores ahora no siempre tan próximos, este experimento, pero creí que debía hacerlo.

 

*La foto de Eloy Fernández Clemente la tomo de aquí.